{"id":9449,"date":"2023-09-08T18:25:33","date_gmt":"2023-09-08T18:25:33","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2063622-06-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:33","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:33","slug":"2063622-06-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2063622-06-05\/","title":{"rendered":"20636(22-06-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20636 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0\u00a0 051 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C.,\u00a0 \u00a0veintid\u00f3s \u00a0(22) de \u00a0junio de dos mil cinco (2005) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte la admisibilidad formal de \u00a0la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0JORGE \u00a0ENRIQUE \u00a0RESTREPO \u00a0CORREA condenado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0concusi\u00f3n, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los \u00a0lineamientos de la casaci\u00f3n \u00a0discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0N \u00a0T \u00a0E C E D E N T E \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0Los \u00a0hechos \u00a0los \u00a0sintetiz\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador de\u00a0 segunda instancia, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAnte \u00a0 el \u00a0funcionario \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Restrepo Correa, debidamente nombrado y posesionado \u00a0como \u00a0ayudante \u00a0de \u00a0servicios de la sede administrativa del Instituto del Seguro \u00a0Social, \u00a0acudi\u00f3 \u00a0en abril 27 de 1998 el usuario Miguel \u00c1ngel Arias Valencia en \u00a0procura \u00a0de obtener informaci\u00f3n relacionada con su continuidad en el sistema de \u00a0seguridad \u00a0social \u00a0en los cap\u00edtulos de pensi\u00f3n y salud, pues no obstante haber \u00a0cotizado \u00a0durante seis meses en calidad de trabajador independiente, desconoc\u00eda \u00a0si \u00a0dicho \u00a0tiempo \u00a0le \u00a0era \u00a0computable \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho de establecer un v\u00ednculo \u00a0laboral con la firma particular Recoal Ltda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAunque el usuario ense\u00f1\u00f3 los recibos que \u00a0acreditaban \u00a0 los \u00a0 aportes \u00a0 consignados \u00a0 como \u00a0trabajador \u00a0independiente, \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0adscrito a la oficina de recaudo y cartera le aseguraba el registro \u00a0all\u00ed \u00a0de una deuda correspondiente a nueve meses y cuyo monto, calculado por el \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0en \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0$766.864, \u00a0conmin\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or Arias a su \u00a0inmediata \u00a0cancelaci\u00f3n, pues de lo contrario asumir\u00eda las consecuencias de una \u00a0sanci\u00f3n privativa de la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo el particular expresara una capacidad \u00a0econ\u00f3mica \u00a0para \u00a0cancelar \u00a0la \u00a0aparente \u00a0deuda \u00a0hasta \u00a0por \u00a0$300.000, \u00a0replic\u00f3 \u00a0entonces \u00a0el \u00a0empleado \u00a0solicitando el pago de la suma de $370.000, cantidad que \u00a0deber\u00eda \u00a0llevar \u00a0el \u00a0cotizante dentro de los dos d\u00edas siguientes y debidamente \u00a0ocultos \u00a0en un peri\u00f3dico, sugerencia cuyo efectivo cumplimiento recibir\u00eda como \u00a0retribuci\u00f3n \u00a0el \u00a0retiro \u00a0del \u00a0registro del sistema de deudores morosos, o de lo \u00a0contrario \u00a0se \u00a0ver\u00eda \u00a0abocado \u00a0a \u00a0responder \u00a0por \u00a0el incremento de la deuda por \u00a0virtud del corte y transcurso al siguiente mes en dicho sistema. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFrente \u00a0 a \u00a0tal \u00a0actitud \u00a0del \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico, \u00a0no \u00a0encontr\u00f3 \u00a0el \u00a0ciudadano \u00a0Arias \u00a0alternativa \u00a0diferente \u00a0a \u00a0la de \u00a0consultar \u00a0la \u00a0problem\u00e1tica con otros funcionarios del instituto, as\u00ed como con \u00a0su \u00a0esposa \u00a0Edna \u00a0Margarita Ospina Mesa, quien tras aclarar que como apenas a la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0$2.704 \u00a0se \u00a0limitaba \u00a0lo \u00a0adeudado \u00a0por Miguel \u00c1ngel, procedi\u00f3 a \u00a0formular denuncia por tales hechos&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0Vig\u00e9simo Tercero Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0mediante sentencia del 2 de julio de 2002, absolvi\u00f3 a \u00a0Jorge \u00a0 Enrique \u00a0 Restrepo \u00a0Correa,\u00a0 por el delito de concusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Apelada \u00a0la \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por el \u00a0Fiscal \u00a015 \u00a0Seccional de Medell\u00edn, el Tribunal Superior de esa misma ciudad, al \u00a0desatar \u00a0el \u00a0recurso, \u00a0el 9 de octubre de 2002, revoc\u00f3 la providencia apelada y \u00a0conden\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0Restrepo \u00a0 Correa\u00a0 \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de \u00a04 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n y multa de 50 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes \u00a0e \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por el mismo tiempo de la sanci\u00f3n corporal, como autor del \u00a0delito de concusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Dentro del t\u00e9rmino legal, el defensor de \u00a0Jorge Enrique Restrepo Correa \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional y concedida la impugnaci\u00f3n, \u00a0present\u00f3 la respectiva demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0 \u00a0DEMANDA\u00a0 \u00a0DE\u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expone \u00a0en primer t\u00e9rmino los argumentos en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0fundamenta la viabilidad de la casaci\u00f3n excepcional, se\u00f1alando la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0fundamental de la presunci\u00f3n de inocencia previsto en \u00a0el \u00a0inciso \u00a04\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Nacional de 1991, cuando, \u00a0por \u00a0una \u00a0extremada \u00a0ex\u00e9gesis, \u00a0la seria duda planteada en la primera instancia \u00a0como \u00a0sustento \u00a0de \u00a0la absoluci\u00f3n fue resuelta en contra de su defendido, en la \u00a0segunda instancia, como fundamento de la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otro \u00a0lado, \u00a0considera \u00a0necesaria \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Jurisprudencia reiterada de la Corte en el sentido que el \u00a0punible \u00a0de \u00a0concusi\u00f3n es de mera conducta y por lo tanto no admite el grado de \u00a0tentativa, \u00a0 ya \u00a0 que \u00a0 entra\u00f1a \u00a0una \u00a0contradicci\u00f3n\u00a0 \u00a0con\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0Jurisprudencia,\u00a0 \u00a0tambi\u00e9n\u00a0 \u00a0reiterada,\u00a0 \u00a0en\u00a0 \u00a0la\u00a0 cual \u00a0frente\u00a0 \u00a0 al\u00a0 \u00a0 punible\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 extorsi\u00f3n\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0utiliza\u00a0 \u00a0 el\u00a0 \u00a0 mismo\u00a0 \u00a0 verbo\u00a0 \u00a0rector \u00a0constre\u00f1ir,\u00a0 \u00a0s\u00ed\u00a0 se\u00a0 admite\u00a0 el\u00a0 grado\u00a0 de tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante, \u00a0luego \u00a0de \u00a0referirse \u00a0a los \u00a0hechos, \u00a0de \u00a0hacer \u00a0un \u00a0recuento \u00a0de \u00a0la actuaci\u00f3n procesal y de se\u00f1alar a los \u00a0sujetos \u00a0procesales, formula dos cargos contra la sentencia recurrida, al amparo \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n, de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al sentenciador de haber incurrido en \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo \u00a0140 \u00a0del Decreto 100 de 1980, al cual se lleg\u00f3 por error de hecho en \u00a0la apreciaci\u00f3n y valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 su \u00a0 criterio, \u00a0 al \u00a0 considerar \u00a0 el \u00a0Tribunal\u00a0 \u00a0 que \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 motivos \u00a0 determinantes \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0concusiva\u00a0 \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0el hecho de que la presunta v\u00edctima se sintiera \u00a0conminada \u00a0ante \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0verse \u00a0abocado \u00a0a una pena privativa de la \u00a0libertad, \u00a0realiz\u00f3 \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0equivocada de los hechos por una inexacta \u00a0observaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0ya que el no tener el \u00a0funcionario \u00a0ninguna \u00a0facultad \u00a0jurisdiccional ni policiva, le quitaba cualquier \u00a0capacidad intimidatoria a esa conminaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 mismo, \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 que \u00a0 examinada \u00a0gramaticalmente \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0presunto ofendido, se advierte claro que fue \u00a0\u00e9l \u00a0quien \u00a0le \u00a0insinu\u00f3 al funcionario la posibilidad de procurar un arreglo al \u00a0margen \u00a0de \u00a0la ley, lo que se ratifica con el hecho de no haber sido el ofendido \u00a0quien formulara la queja\u00a0 sino su esposa Edna Ospina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, solicita a la Sala casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, \u00a0en su lugar, dictar fallo absolutorio a favor de JORGE \u00a0ENRIQUE RESTREPO CORREA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera subsidiaria, acusa al Tribunal de \u00a0haber \u00a0violado, \u00a0de \u00a0forma directa,\u00a0 la ley sustancial por exclusi\u00f3n\u00a0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a027 del C\u00f3digo Penal, lo que conllev\u00f3 a la aplicaci\u00f3n indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo 140 del Decreto 100 de 1980, modificado por el art\u00edculo 21 de la \u00a0ley \u00a0190 \u00a0de \u00a01995, al inadmitir de plano con fundamento en la jurisprudencia de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia el grado de tentativa, por tratarse de un punible \u00a0de mera conducta y no de resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0el \u00a0censor que trat\u00e1ndose de una \u00a0conducta \u00a0cuyo \u00a0verbo rector gira alrededor de constre\u00f1ir y siendo ese mismo el \u00a0verbo \u00a0rector \u00a0que \u00a0tipifica \u00a0el punible de extorsi\u00f3n, no se entiende la raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0la jurisprudencia acoge un\u00e1nimemente la posibilidad de tentativa \u00a0en \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0caso \u00a0y la desecha para la concusi\u00f3n, cuando es claro que el \u00a0grado \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0de quien propone o sugiere un constre\u00f1imiento no es \u00a0igual \u00a0al \u00a0de \u00a0quien \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0mismo \u00a0obtiene \u00a0un \u00a0provecho; sin que sea \u00a0aceptable \u00a0el argumento de que la concusi\u00f3n lo que protege es el bien jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0p\u00fablica y no el patrimonio econ\u00f3mico, cuando el mismo \u00a0Tribunal \u00a0afirma \u00a0que su defendido en un comportamiento pluriofensivo adem\u00e1s de \u00a0ofender \u00a0 a \u00a0 la\u00a0 \u00a0 administraci\u00f3n \u00a0pretend\u00eda \u00a0menoscabar \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico del usuario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expuesto \u00a0 lo \u00a0 anterior, \u00a0 considera \u00a0 el \u00a0casacionista que las conclusiones y la petici\u00f3n son obvias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES\u00a0 \u00a0DE\u00a0 LA\u00a0 CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante todo se hace indispensable destacar que \u00a0teniendo \u00a0en cuenta el principio de favorabilidad, en el presente evento procede \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n ordinario, toda vez que cuando se cometi\u00f3 la conducta \u00a0punible \u00a0reg\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 del Decreto 2700 de 1991, que consagraba que \u00a0esta \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0proced\u00eda \u00a0por delitos cuya pena de prisi\u00f3n m\u00e1xima fuese o \u00a0excediese \u00a0de \u00a06 \u00a0a\u00f1os, quantum punitivo que se cumpl\u00eda en este evento, habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0140 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0modificado por el \u00a0art\u00edculo \u00a021 \u00a0de la Ley 190 de 1995, contemplaba una pena de prisi\u00f3n entre 4 y \u00a08 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo modo, recu\u00e9rdese que la conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0concusi\u00f3n por la que fue condenado el procesado, hoy contempla una \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0es de 10 a\u00f1os, seg\u00fan as\u00ed lo \u00a0estatuye \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0404 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, es decir, que teniendo en \u00a0cuenta \u00a0lo \u00a0estipulado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0de la Ley 600 de 2000, tambi\u00e9n \u00a0procede \u00a0el \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n ordinario, puesto que se supera \u00a0los 8 a\u00f1os a que se hace referencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otras palabras, la citada conducta punible \u00a0es \u00a0susceptible \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n ordinario, por cualquiera de las dos \u00a0normativas \u00a0que se apliquen en virtud del principio de favorabilidad, situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0acontec\u00eda \u00a0con \u00a0la \u00a0norma \u00a0vigente \u00a0en \u00a0que dict\u00f3 el fallo de segunda \u00a0instancia, \u00a0al \u00a0exigirse \u00a0que el delito tuviera una pena m\u00e1xima de prisi\u00f3n que \u00a0excediera \u00a0de 8 a\u00f1os (art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000). Frente a este punto \u00a0la Sala ha dicho: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed, \u00a0pues, si \u00a0las \u00a0 reglas \u00a0 relativas \u00a0 a \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0son \u00a0instrumentales \u00a0de \u00a0efectos \u00a0sustanciales, \u00a0al \u00a0existir \u00a0variaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0primigenia por una \u00a0posterior \u00a0que \u00a0impone nuevas exigencias, la elecci\u00f3n en el proceso comparativo \u00a0previo \u00a0debe \u00a0inclinarse \u00a0a favor del acusado por aquella que le ofrezca mejorar \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0bien \u00a0sea \u00a0para \u00a0abrirse \u00a0campo \u00a0el recurso cuando la \u00a0providencia \u00a0le \u00a0es \u00a0adversa, \u00a0ora \u00a0para \u00a0enervar \u00a0.respecto \u00a0de \u00a0otros \u00a0sujetos \u00a0procesales- \u00a0la posibilidad de impugnar cuando la decisi\u00f3n judicial protege los \u00a0intereses \u00a0 del \u00a0 sindicado, \u00a0como \u00a0ocurrir\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0frente \u00a0a \u00a0la eventual impugnaci\u00f3n\u00a0 del Ministerio P\u00fablico o \u00a0la \u00a0 \u00a0 Fiscal\u00eda\u201d.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones y en virtud del principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0estudiar\u00e1 los presupuestos formales de la demanda \u00a0como \u00a0si \u00a0se \u00a0tratara \u00a0de la casaci\u00f3n ordinaria, de acuerdo con la normatividad \u00a0procesal \u00a0de \u00a0efecto \u00a0sustancial \u00a0vigente \u00a0al \u00a0momento de la comisi\u00f3n del hecho \u00a0delictual, \u00a0 pues, \u00a0 como \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0comporta \u00a0m\u00e1s \u00a0exigencias \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de cargas adicionales.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0reproche \u00a0carece \u00a0de \u00a0la \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0requerida \u00a0para \u00a0la admisibilidad del libelo. En efecto, recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0postula \u00a0el yerro con base en la violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0es deber del libelista se\u00f1alar y demostrar la clase del error y el \u00a0falso juicio que lo determin\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el supuesto que ocupa la atenci\u00f3n de la \u00a0Sala, \u00a0se \u00a0advierte que si bien el libelista enunci\u00f3 la clase del error no hizo \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0con \u00a0el \u00a0falso juicio que lo gener\u00f3, es decir, si era de existencia, \u00a0identidad \u00a0o \u00a0raciocinio. Ahora bien dentro del entendido que lo soport\u00f3 por el \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0cuando \u00a0afirma \u00a0que \u00a0se hizo una valoraci\u00f3n contrariando los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0de \u00a0todos \u00a0modos dej\u00f3 la censura a mitad de \u00a0camino, \u00a0por cuanto no cumpli\u00f3 con la carga de se\u00f1alar el postulado de la sana \u00a0cr\u00edtica transgredido en el acto de actividad probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0el \u00a0reparo se funda por los senderos \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, es deber del libelista ense\u00f1arle \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0de la l\u00f3gica o de la m\u00e1xima de la \u00a0experiencia \u00a0quebrantado, \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0lo \u00a0fue y su incidencia en la parte \u00a0dispositiva de la sentencia, evento que el censor no cumpli\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro lado, advierte la Sala que la labor \u00a0demostrativa \u00a0de \u00a0la censura consisti\u00f3 en manifestar que la actividad concusiva \u00a0tuvo \u00a0origen \u00a0en \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que l impusieran una pena privativa de la \u00a0libertad, \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del libelista trastoca la sana cr\u00edtica, \u00a0puesto \u00a0que el funcionario no ten\u00eda ninguna facultad jurisdiccional ni policiva \u00a0y \u00a0que \u00a0examinada \u00a0gramaticalmente \u00a0la versi\u00f3n del procesado se avizora que fue \u00a0\u00e9l \u00a0quien \u00a0insinu\u00f3 \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0la \u00a0posibilidad de procurar un arreglo al \u00a0margen \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0es decir, presenta personales apreciaciones en torno a los \u00a0hechos, \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0 de \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0evidencie \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0el fallo llega a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparado \u00a0por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, es decir, \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0fueron \u00a0correctamente apreciados y el derecho \u00a0estrictamente \u00a0discernido, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual, \u00a0no resulta atinado atacar el \u00a0grado \u00a0de \u00a0credibilidad, positivo o negativo, dado a la masa probatoria, pues el \u00a0juzgador, \u00a0dentro \u00a0del sistema valoraci\u00f3n de la sana cr\u00edtica, goza de libertad \u00a0para \u00a0justipreciar \u00a0los medios de convicci\u00f3n, s\u00f3lo limitado por los postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0de \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia, cuya \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0debe postularse y demostrarse por los senderos del error de hecho \u00a0por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Esta censura que formula a trav\u00e9s de la v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, tampoco re\u00fane los presupuestos \u00a0de claridad y precisi\u00f3n para su admisibilidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como lo ha dicho la Corte, los principios que \u00a0rigen \u00a0al \u00a0recurso \u00a0extraordinario hacen que los argumentos objeto del libelo no \u00a0sean \u00a0de \u00a0libre postulaci\u00f3n. Se trata de una impugnaci\u00f3n sometida a exigencias \u00a0formales \u00a0y \u00a0sustanciales de cuya observaci\u00f3n pende la facultad de la Sala para \u00a0emitir \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0fondo, \u00a0principalmente \u00a0se \u00a0trata de un recurso \u00a0rogado, \u00a0lo que implica que la decisi\u00f3n judicial debe seguir las peticiones del \u00a0demandante, \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las cuales debe estar clara y precisamente expuesta, \u00a0demostrada y fundamentada, so pena de estar destinada al fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, la infracci\u00f3n directa de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0yace \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0de una disposici\u00f3n \u00a0sustancial. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0que el juzgador yerra al seleccionar la norma llamada a \u00a0solucionar \u00a0el \u00a0conflicto \u00a0o, \u00a0habi\u00e9ndola \u00a0escogido \u00a0correctamente \u00a0no le da un \u00a0correcto entendimiento.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, en lo atinente a la demostraci\u00f3n de la \u00a0censura, \u00a0se \u00a0deben \u00a0dar \u00a0las razones jur\u00eddicas por las cuales considera que la \u00a0norma \u00a0excluida \u00a0en la elaboraci\u00f3n del juicio de derecho debi\u00f3 aplicarse a los \u00a0hechos \u00a0objeto de debate o, que el precepto escogido no fue el correcto para dar \u00a0soluci\u00f3n al conflicto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La labor demostrativa del censor consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0sostener \u00a0que el Tribunal neg\u00f3 en la comisi\u00f3n de la conducta del procesado \u00a0el \u00a0dispositivo amplificador de la tentativa, por tratarse de un punible de mera \u00a0conducta y no de resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0se \u00a0lamenta \u00a0porque \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0acepte \u00a0la tentativa para la conducta punible de extorsi\u00f3n y no \u00a0para \u00a0la \u00a0concusi\u00f3n, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0los \u00a0dos \u00a0contienen \u00a0el \u00a0verbo \u00a0rector \u00a0constre\u00f1ir \u00a0y que tanto en uno como en otro comportamiento se vulneran plurales \u00a0bienes jur\u00eddicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, no explic\u00f3 a la Corte \u00a0las \u00a0razones \u00a0por las cuales considera que el art\u00edculo 27 del C\u00f3digo Penal era \u00a0uno \u00a0de \u00a0los preceptos que se deb\u00eda aplicar en el presente asunto y que hubo un \u00a0error \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n de la norma que regula los hechos declarados como probados \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0no \u00a0coinciden \u00a0con \u00a0los \u00a0hechos \u00a0condicionantes \u00a0del precepto, al haberse aplicado el contenido del art\u00edculo 140 \u00a0del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, constituye un error de l\u00f3gica \u00a0que \u00a0invoque \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0que contiene la conducta \u00a0punible \u00a0 de \u00a0 concusi\u00f3n \u00a0 y \u00a0 acepte \u00a0 su \u00a0 comisi\u00f3n \u00a0 pero \u00a0 en \u00a0 grado \u00a0 de \u00a0tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0al \u00a0no \u00a0reunirse \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0para \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, la misma se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0cabe \u00a0se\u00f1alar \u00a0que el estudio \u00a0detenido \u00a0del \u00a0expediente permite a la Sala concluir que no procede la casaci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0por \u00a0cuanto no se percibe ninguna causal de nulidad ni vulneraci\u00f3n de \u00a0derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0S \u00a0U \u00a0E \u00a0L \u00a0V \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del procesado JORGE ENRIQUE RESTREPO CORREA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0MAURO \u00a0 SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0TERESA \u00a0 \u00a0RU\u00cdZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Auto \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2005. M.P. Dr. Alfredo \u00a0G\u00f3mez Quintero. Rad. 23006. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20636 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 Aprobado acta N\u00b0\u00a0 051 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C.,\u00a0 \u00a0veintid\u00f3s \u00a0(22) de \u00a0junio de dos mil cinco (2005) \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9449","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9449","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9449"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9449\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9449"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9449"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}