{"id":9396,"date":"2023-09-08T18:25:30","date_gmt":"2023-09-08T18:25:30","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1990808-06-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:30","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:30","slug":"1990808-06-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1990808-06-05\/","title":{"rendered":"19908(08-06-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 19908 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.045 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., ocho (8) de junio de dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensora \u00a0de \u00a0MARIO EDUARDO GONZ\u00c1LEZ LONDO\u00d1O, \u00a0contra \u00a0el fallo del 8 de mayo de 2002, mediante el cual el Tribunal Superior de \u00a0Cali \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la \u00a0sentencia dictada el 14 de noviembre de 2001 \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal del Circuito de la misma ciudad, que conden\u00f3 a \u00a0dicho \u00a0procesado \u00a0por \u00a0los delitos de homicidio simple \u00a0y porte ilegal de armas de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0a la pena principal de \u00a0diecis\u00e9is \u00a0(16) \u00a0a\u00f1os, \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0meses \u00a0y \u00a0cinco \u00a0(5) \u00a0d\u00edas \u00a0de prisi\u00f3n, a \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el lapso de diez a\u00f1os, a \u00a0indemnizar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n; \u00a0y le fue negada la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron relatados de la siguiente manera por \u00a0el Tribunal Superior de Cali en la sentencia de segunda instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0domingo 9 de agosto de 1998 a eso de \u00a0las \u00a0siete \u00a0de \u00a0la \u00a0noche HERNANDO QUICENO HENAO quien se encontraba en avanzado \u00a0estado \u00a0de \u00a0ebriedad \u00a0dentro de la cantina ubicada en la carrera 10 No. 16-21 de \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0hizo varios disparos que s\u00f3lo impactaron en la pared del interior \u00a0del \u00a0establecimiento \u00a0pero \u00a0no \u00a0produjo ninguna consecuencia en los contertulios \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0acto \u00a0seguido \u00a0se retir\u00f3 y regres\u00f3 una media hora \u00a0despu\u00e9s, \u00a0momento \u00a0en el que MARIO EDUARDO GONZ\u00c1LEZ LONDO\u00d1O, quien se hallaba \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0cantina \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0otros \u00a0tres \u00a0sujetos, le hizo varios \u00a0disparos \u00a0con \u00a0arma \u00a0fe \u00a0fuego \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0la \u00a0muerte \u00a0en \u00a0forma inmediata y a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0se \u00a0alej\u00f3 del lugar guardando el arma en la cintura debajo de la \u00a0camisa.\u201d1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u201ccargo\u201d propone la defensora de MARIO \u00a0EDUARDO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0LONDO\u00d1O \u00a0contra la sentencia del Tribunal Superior de Cali, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n contemplada en el art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991, equivalente al \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, por \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, por errores de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su \u00a0memorial, \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0forma de \u00a0demanda, \u00a0asegura \u00a0que \u00a0insistir\u00e1 \u00a0en \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0de la apelaci\u00f3n, en el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0se \u00a0alleg\u00f3 \u00a0una \u00a0sola \u00a0prueba \u00a0a \u00a0partir de la cual se obtuvieron \u00a0conclusiones \u00a0 equivocadas, \u00a0 pues \u00a0 no \u00a0pod\u00eda \u00a0arribarse \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0para \u00a0condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Gilberto \u00a0Hincapi\u00e9 \u00a0Bedoya, \u00a0celador \u00a0de \u00a0un \u00a0lugar cercano, a quien se tom\u00f3 por testigo \u00a0presencial \u00a0si \u00a0serlo \u00a0en realidad, toda vez que \u00e9l no vio los acontecimientos, \u00a0sino \u00a0que \u00a0escuch\u00f3 \u00a0las detonaciones y entonces mir\u00f3 hacia el establecimiento; \u00a0pero \u00a0se \u00a0contradice \u00a0seriamente, porque asegura haber estado a cincuenta metros \u00a0de \u00a0distancia \u00a0y, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0vio las heridas en la regi\u00f3n del \u00a0cuello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica que la Fiscal\u00eda no profundiz\u00f3 en la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0\u201cinspecci\u00f3n \u00a0ocular\u201d, \u00a0que hubiera \u00a0permitido \u00a0establecer \u00a0la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0del \u00a0testigo, \u00a0al \u00a0demostrarse que no \u00a0pod\u00eda \u00a0 \u00a0ver \u00a0 lo \u00a0 sucedido, \u00a0 porque \u00a0 el \u00a0 occiso \u00a0 cay\u00f3 \u00a0 dentro \u00a0 de \u00a0 la \u00a0cantina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0invoca normas infringidas ni el sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n; \u00a0y \u00a0solicita \u00a0a la Corte casar el \u00a0fallo \u00a0 impugnado \u00a0 en \u00a0 el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0absolver \u00a0a \u00a0MARIO \u00a0EDUARDO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0LONDO\u00d1O. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u201cdemanda\u201d presentada por la defensora \u00a0de \u00a0MARIO \u00a0EDUARDO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0LONDO\u00d1O \u00a0no \u00a0satisface \u00a0los \u00a0requisitos formales \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0225 del C\u00f3digo de procedimiento Penal, Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0equivalente \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0212 de la Ley 600 de 2000. Debido a \u00a0ello, ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Dado \u00a0que \u00a0el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige por el principio dispositivo, las pretensiones de la demanda \u00a0delimitan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal, con excepci\u00f3n de la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0puede ser decretada oficiosamente en aras de la protecci\u00f3n de las \u00a0garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una especie de \u00a0tercera \u00a0instancia; no consiste en someter a un nuevo juicio al procesado, ni en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate probatorio generalizado y sin \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0argumentativa \u00a0que \u00a0le es inherente, puesto que el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0fue \u00a0concebido como un medio adicional para litigar \u00a0libremente, \u00a0sino \u00a0como \u00a0una \u00a0excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0llevar a conocimiento del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido por el \u00a0Ad-quem, \u00a0por las causales taxativamente se\u00f1aladas en la ley, que hubiesen sido \u00a0seleccionadas y adecuadamente desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurso de casaci\u00f3n se concibe como un \u00a0instituto \u00a0 procesal \u00a0extraordinario \u00a0que \u00a0busca \u00a0remediar \u00a0o \u00a0poner \u00a0fin \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley que hubiese ocurrido en la sentencia de segunda instancia, \u00a0por \u00a0errores de juicio o de actividad, y como tal comporta la elaboraci\u00f3n de un \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0misma, \u00a0siguiendo el derrotero \u00a0trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El escrito presentado por la defensora de \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0LONDO\u00d1O \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0al \u00a0menos \u00a0la \u00a0forma \u00a0f\u00edsica \u00a0de \u00a0una demanda \u00a0casacional, \u00a0pues \u00a0desatendi\u00f3 \u00a0por completo las exigencias de los preceptos que \u00a0rigen \u00a0la \u00a0materia, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0no \u00a0identifica a los sujetos procesales, no \u00a0ofrece \u00a0una \u00a0s\u00edntesis \u00a0de \u00a0los hechos materia de juzgamiento y de la actuaci\u00f3n \u00a0procesal; \u00a0no \u00a0enuncia \u00a0la \u00a0causal, \u00a0no formula el cargo, ni menciona las normas \u00a0sustanciales infringidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado,\u00a0 \u00a0no \u00a0satisface \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0inherentes \u00a0a \u00a0la \u00a0esencia \u00a0de la casaci\u00f3n, pues aunque menciona la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0en la valoraci\u00f3n probatoria, se dispersa en m\u00faltiples \u00a0afirmaciones \u00a0en \u00a0tal \u00a0sentido, \u00a0sin \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica y profunda en cada \u00a0caso, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que no es factible desentra\u00f1ar la formulaci\u00f3n del cargo, ni \u00a0su \u00a0 \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0\u201cen \u00a0 \u00a0forma \u00a0 clara \u00a0 y \u00a0precisa\u201d, \u00a0 seg\u00fan \u00a0exig\u00eda \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0anterior, equivalente al \u00a0art\u00edculo 212 del r\u00e9gimen vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0decir \u00a0de \u00a0la \u00a0libelista, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0instructora \u00a0y los Jueces de instancia erraron en la apreciaci\u00f3n del testimonio \u00a0de \u00a0Gilberto \u00a0Hincapi\u00e9 Bedoya; no obstante no se alcanza a comprender en d\u00f3nde \u00a0radica \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0desatino \u00a0del Ad-quem, puesto que ni siquiera acometi\u00f3 la \u00a0labor \u00a0de \u00a0identificar \u00a0textualmente el contenido de esa declaraci\u00f3n, o de otro \u00a0medio \u00a0 supuestamente \u00a0 afectadas \u00a0por \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0especies \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La jurisprudencia de la Sala ha reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0puede \u00a0demandarse \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera, cuerpo segundo, por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0 sustancial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria haya incurrido en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0que \u00a0al \u00a0parecer fue el camino que eligi\u00f3 la \u00a0libelista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, falso \u00a0juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1 \u00a0 Incurre \u00a0 en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia \u00a0el \u00a0juez que omite apreciar una prueba legalmente aportada al proceso, o cuando, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a \u00a0partir de un medio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 forma \u00a0 parte \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0 por \u00a0 no \u00a0 haber \u00a0 sido \u00a0incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2 \u00a0El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0supone, en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este evento, el censor tiene la carga de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y as\u00ed, \u00a0demostrada \u00a0la diferencia y el desfase, debe continuar hacia la trascendencia de \u00a0aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3 \u00a0Si \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, \u00a0se \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta hip\u00f3tesis, el demandante corre con \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cual \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La trascendencia de los yerros endilgados al \u00a0Ad-quem \u00a0no \u00a0consiste, como suele creerse, en las afirmaciones personales que al \u00a0respecto \u00a0haga el demandante, sino en demostrar con argumentos racionales que de \u00a0haberse \u00a0valorado \u00a0correctamente \u00a0las \u00a0pruebas sobre las que se hacen recaer los \u00a0errores, \u00a0entonces \u00a0el sentido del fallo ser\u00eda distinto, porque sus fundamentos \u00a0actuales perder\u00edan sustento y no podr\u00edan subsistir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El libelo que se examina se asemeja por \u00a0entero \u00a0a \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0confeccionado \u00a0libremente y sin el rigor \u00a0argumentativo \u00a0condigno a la pretensi\u00f3n de quebrar el fallo, conformado por las \u00a0sentencias \u00a0convergentes en el mismo sentido. No postula ni desarrolla alguna de \u00a0las \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0error \u00a0de hecho, independientemente de que no los mencione \u00a0con \u00a0el nombre asignado en la jurisprudencia, de modo que no es factible deducir \u00a0el verdadero contenido del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Con \u00a0todo, en cuanto la queja pareciera \u00a0referida \u00a0a \u00a0supuestos \u00a0falsos raciocinios \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0otorg\u00f3 al testimonio de Gilberto Hincapi\u00e9 \u00a0Bedoya \u00a0un \u00a0poder de persuasi\u00f3n que no tiene, ese enunciado no fue desarrollado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0su \u00a0fundamento no se dirige a la \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0de alg\u00fan distanciamiento de las reglas de la sana cr\u00edtica, ni a \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n de lo manifestado por \u00e9l u otros testigos, deformaci\u00f3n que \u00a0de \u00a0darse \u00a0hubiese \u00a0extralimitado \u00a0o \u00a0recortado \u00a0su alcance probatorio, sino que \u00a0apunta \u00a0a \u00a0criticar el m\u00e9rito o el poder suasorio de la prueba, anteponiendo su \u00a0particular \u00a0manera \u00a0de \u00a0entender \u00a0el asunto, con la esperanza de que su criterio \u00a0prevalezca sobre el del Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Agotado \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio \u00a0en las \u00a0instancias, \u00a0la \u00a0censora \u00a0no \u00a0puede \u00a0esperar \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0deduzca o descubra \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0falta de certeza para condenar, a partir de su afirmaci\u00f3n en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0la investigaci\u00f3n dej\u00f3 vac\u00edos. De ah\u00ed que, en casos como el \u00a0presente, \u00a0donde el Tribunal Superior declar\u00f3 que exist\u00eda certeza acerca de la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0MARIO \u00a0EDUARDO GONZ\u00c1LEZ LONDO\u00d1O, el reclamo por la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio pro \u00a0reo s\u00f3lo alcanza la entidad requerida para sustentar \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0casacional, \u00a0cuando deriva de la cabal demostraci\u00f3n de errores \u00a0de hecho o de derecho en la estimaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0manera \u00a0de \u00a0postular \u201cel cargo\u201d le \u00a0hacer \u00a0perder \u00a0consistencia \u00a0jur\u00eddica, \u00a0lo \u00a0ubica \u00a0en t\u00e9rminos distantes de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0que requiere el recurso extraordinario, donde lo exigible es precisar y \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0error \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0con \u00a0reflexiones que revistan la suficiente \u00a0entidad \u00a0para \u00a0desquiciar \u00a0la \u00a0solidez \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo, \u00a0que \u00a0ha cobrado la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad; no siendo suficiente, por el contrario, la \u00a0simple \u00a0 \u00a0oposici\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0criterio \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0juzgador \u00a0 \u00a0con \u00a0 discrepancias \u00a0gen\u00e9ricas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0 En \u00a0 s\u00edntesis, \u00a0 las \u00a0impropiedades \u00a0advertidas \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0conllevan \u00a0a \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0m\u00e1xime que \u00a0tampoco \u00a0en \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del \u00a0expediente se observa la vulneraci\u00f3n de alguna \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental, \u00a0que amerite el ejercicio de las facultades oficiosas de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas \u00a0a nombre de MARIO \u00a0EDUARDO GONZ\u00c1LEZ LONDO\u00d1O. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Comisi\u00f3n de \u00a0servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Folio \u00a0262 cdno. 1. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 19908 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.045 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., ocho (8) de junio de dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9396","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9396","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9396"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9396\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}