{"id":9357,"date":"2023-09-08T18:25:27","date_gmt":"2023-09-08T18:25:27","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1941902-03-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:27","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:27","slug":"1941902-03-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1941902-03-05\/","title":{"rendered":"19419(02-03-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 19419 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0\u00a0 014 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C.,\u00a0 dos (2) de marzo de dos \u00a0mil cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la Corte el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 interpuesto \u00a0 por \u00a0 los\u00a0 \u00a0 defensores \u00a0 de \u00a0 FLAVIO \u00a0TULIO \u00a0PRADO \u00a0PRADO, \u00a0MIGUEL \u00a0\u00c1NGEL \u00a0YEPES \u00a0MOR\u00c1N, LIBARDO \u00a0ARTURO \u00a0 \u00a0 RODR\u00cdGUEZ \u00a0 \u00a0 HIDALGO, \u00a0 \u00a0C\u00c9SAR \u00a0 \u00a0CH\u00c1VEZ \u00a0 \u00a0CORAL \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 RODRIGO \u00a0 \u00a0 ILDEFONSO \u00a0 \u00a0 L\u00d3PEZ \u00a0SAPUYES, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal Superior \u00a0Militar, \u00a0fechada el 3 de abril de 2001, que revoc\u00f3 parcialmente la dictada por \u00a0la \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda Nacional, el 27 de noviembre de 1997, \u00a0conden\u00e1ndolos \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a016 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por el lapso de 8 a\u00f1os y separaci\u00f3n absoluta \u00a0de \u00a0 \u00a0Polic\u00eda \u00a0 \u00a0Nacional, \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0autores \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0delito \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo grado los rese\u00f1\u00f3 \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSeg\u00fan consta en \u00a0autos, \u00a0el \u00a06 \u00a0de marzo de 1992, la patrulla de la SIJIN al mando del suboficial \u00a0HUGO \u00a0NARV\u00c1EZ TRUJILLO en la v\u00eda Pasto- Ipiales fue atacada mientras cambiaban \u00a0una \u00a0llanta, \u00a0por \u00a0dos \u00a0sujetos \u00a0que \u00a0se \u00a0movilizaban \u00a0en \u00a0una \u00a0moto \u00a0y \u00a0por los \u00a0integrantes \u00a0de \u00a0un taxi, lo que hizo que el personal de la patrulla reaccionara \u00a0y \u00a0pidiera \u00a0apoyo \u00a0por \u00a0radio, acudiendo al lugar el CT. HENRY PI\u00d1EROS CHINGATE \u00a0con \u00a0el \u00a0grupo \u00a0de granaderos.\u00a0 Dejando el enfrentamiento como resultado la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0dos \u00a0suboficiales \u00a0del \u00a0Ej\u00e9rcito \u00a0DAYRON \u00a0DE LA ROSA G\u00d3MEZ y JAMES \u00a0MILL\u00c1N \u00a0V\u00c9LEZ \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0particulares \u00a0JORGE \u00a0ELI\u00c9CER \u00a0L\u00d3PEZ GUZM\u00c1N, LUIS \u00a0BAYARDO MORILLO BERM\u00daDEZ y JOSE FELIX BASTIDAS\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0 PROCESAL \u00a0RELEVANTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de unas contingencias procesales y \u00a0abiertas \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0los \u00a0distintos procesados fueron \u00a0escuchados en diligencia de indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0providencia \u00a0del \u00a025 de febrero de \u00a01994, \u00a0la \u00a0Inspecci\u00f3n General de la Polic\u00eda Nacional, procedi\u00f3 a calificar el \u00a0sumario, \u00a0considerando \u00a0que \u00a0no \u00a0exist\u00eda \u00a0m\u00e9rito \u00a0para proferir resoluci\u00f3n de \u00a0convocatoria \u00a0a Consejo Verbal de Guerra, precluyendo as\u00ed, todo procedimiento a \u00a0favor de los sindicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 anterior \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0grado jurisdiccional de consulta por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0Militar, que mediante prove\u00eddo el 30 de mayo de \u00a01994; \u00a0igualmente \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0convocatoria \u00a0a \u00a0Consejo \u00a0Verbal \u00a0de \u00a0Guerra con \u00a0vocales, \u00a0 realiz\u00e1ndose \u00a0 dicha \u00a0diligencia \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, la Inspecci\u00f3n General de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional, mediante sentencia emitida el 2 de octubre de 1995, declar\u00f3 \u00a0la absoluci\u00f3n de todos los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal Superior Militar, nuevamente en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0grado jurisdiccional de consulta, mediante providencia proferida el \u00a011 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01995, \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del a quo por considerarla \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0evidencia, \u00a0ordenando \u00a0a \u00a0su \u00a0vez, devolver la actuaci\u00f3n para \u00a0efectos de una nueva convocatoria a Consejo Verbal de Guerra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agotada \u00a0esta \u00a0diligencia, \u00a0la \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0en \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0juzgador de primera \u00a0instancia, \u00a0acogi\u00f3 \u00a0el \u00a0veredicto de no responsabilidad emitido por los vocales \u00a0y, \u00a0en consecuencia, mediante fallo del 27 de noviembre de 1997, absolvi\u00f3 a los \u00a0procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0surtir la consulta, el Tribunal Superior \u00a0Militar \u00a0se \u00a0abstuvo de conocer la decisi\u00f3n, esgrimiendo razones de competencia \u00a0y \u00a0dispuso \u00a0devolver \u00a0el expediente al juzgador de primera instancia,\u00a0 para \u00a0efectos \u00a0que \u00a0la actuaci\u00f3n fuera remitida a la jurisdicci\u00f3n penal ordinaria de \u00a0Pasto, \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 posteriormente \u00a0 configurar\u00eda \u00a0 un \u00a0 conflicto \u00a0 de \u00a0jurisdicciones, \u00a0que \u00a0resolver\u00eda el Consejo Superior de la Judicatura, el 29 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01998,\u00a0 \u00a0declarando \u00a0a \u00a0la \u00a0Justicia \u00a0Penal \u00a0Militar\u00a0 como \u00a0competente para conocer del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante providencia del 10 de mayo de 1999, \u00a0el \u00a0juzgador de segunda instancia declar\u00f3 la nulidad de la actuaci\u00f3n, a partir \u00a0inclusive \u00a0de \u00a0la \u00a0segunda convocatoria a Consejo Verbal de Guerra, es decir, la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 1995, decisi\u00f3n que origin\u00f3 que la \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0General de la Polic\u00eda, adoptara la medida anteriormente comentada, \u00a0por haberse incurrido en error en la denominaci\u00f3n jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 consideraci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 anteriores \u00a0decisiones, \u00a0el \u00a0citado \u00a0despacho, \u00a0convoc\u00f3 \u00a0una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s a Consejo Verbal de \u00a0Guerra \u00a0para \u00a0juzgar las conductas de los procesados en calidad de coautores del \u00a0delito de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0Superior\u00a0 Militar el 3 de \u00a0abril \u00a0de \u00a02001, \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0grado jurisdiccional de la consulta, revoc\u00f3 \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida por la Inspecci\u00f3n General de la Polic\u00eda \u00a0Nacional, \u00a0condenando \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a016 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n, a las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino \u00a0de \u00a08 \u00a0a\u00f1os \u00a0y la separaci\u00f3n absoluta de la Polic\u00eda Nacional por el delito de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0al \u00a0CS. Rodrigo L\u00f3pez Sapueyes, y a los agentes Rigoberto \u00a0Moreno \u00a0Narv\u00e1ez, \u00a0Libardo \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Hidalgo, \u00a0Miguel \u00a0Yepes \u00a0Mor\u00e1n, \u00a0C\u00e9sar \u00a0Ch\u00e1vez Coral y Flavio Prado Prado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS\u00a0 \u00a0 \u00a0DEMANDAS\u00a0 \u00a0 \u00a0DE\u00a0 \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acotaci\u00f3n Previa: \u00a0<\/p>\n<p>Han \u00a0sido \u00a0allegadas a este diligenciamiento \u00a0sendas \u00a0demandas \u00a0presentadas \u00a0de \u00a0forma independiente por los defensores de los \u00a0sindicados \u00a0Rodrigo \u00a0L\u00f3pez \u00a0Sapuyes, \u00a0Libardo \u00a0Rodr\u00edguez Hidalgo, Miguel Yepes \u00a0Mor\u00e1n, C\u00e9sar Ch\u00e1vez Coral y Flavio Prado Prado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0haberse \u00a0presentado \u00a0escritos \u00a0individuales, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0al \u00a0observar \u00a0una \u00a0redacci\u00f3n \u00a0casi \u00a0id\u00e9ntica \u00a0en sus \u00a0contenidos, realizar\u00e1 un solo resumen de las mismas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de los procesados Libardo \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Hidalgo, \u00a0Miguel \u00a0Yepes \u00a0Mor\u00e1n, C\u00e9sar Ch\u00e1vez Coral y Flavio Prado \u00a0Prado. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL TERCERA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. CARGO \u00daNICO: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0el \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0los demandantes presentan un \u00fanico cargo com\u00fan contra el fallo del \u00a0juzgador de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusan al juzgador de haber dictado sentencia \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por irregularidad sustancial que afecta el \u00a0debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Coligen \u00a0los recurrentes que la decisi\u00f3n en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta, \u00a0proferida \u00a0por el juzgador de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0concerniente \u00a0en \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad de la actuaci\u00f3n por \u00a0err\u00f3nea \u00a0 calificaci\u00f3n, \u00a0 bajo \u00a0 el \u00a0 supuesto \u00a0 de \u00a0no \u00a0ser \u00a0considerada \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0en la conducta investigada, constituye \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0constitucional del debido proceso, toda vez que, \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0es \u00a0decir la de anular la actuaci\u00f3n procesal por evidenciarse \u00a0una \u00a0 err\u00f3nea \u00a0 calificaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0procedente \u00a0en \u00a0el \u00a0evento \u00a0de \u00a0presentarse \u00a0un \u00a0yerro en la adecuaci\u00f3n t\u00edpica y no respecto de los agravantes \u00a0o diminuentes punitivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 censores \u00a0 a \u00a0 continuaci\u00f3n \u00a0 citan \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0reitera \u00a0que \u00a0en \u00a0el evento de ser \u00a0necesaria \u00a0la \u00a0figura \u00a0de \u00a0la \u00a0variaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 la \u00a0\u201cdenominaci\u00f3n \u00a0espec\u00edfica\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0atribuida, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0cuando \u00a0en la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0se \u00a0presenta \u00a0un \u00a0yerro \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la apreciaci\u00f3n de \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n del punible instruido,\u00a0 no es \u00a0dable la declaraci\u00f3n de nulidad del diligenciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esas \u00a0 condiciones, \u00a0 reiteran \u00a0 los \u00a0casacionistas \u00a0que \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0estructuraci\u00f3n del presupuesto anteriormente \u00a0citado, constituye la violaci\u00f3n demandada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0referirse \u00a0al \u00a0yerro \u00a0que \u00a0origin\u00f3 \u00a0la \u00a0variaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n, respecto al desconocimiento de circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva,\u00a0 \u00a0coligen \u00a0los \u00a0recurrentes \u00a0que \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0 citada \u00a0 que \u00a0 da \u00a0 origen \u00a0 al \u00a0 supuesto \u00a0 vicio, \u00a0 \u201crealmente \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0en la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 disposici\u00f3n \u00a0 legal \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0una \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0especie\u201d, es decir, un error in judicando, que nunca \u00a0podr\u00e1 confundirse con una causal de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, consideran los casacionistas que \u00a0la \u00a0censura \u00a0debe \u00a0proponerse \u00a0bajo los par\u00e1metros de la causal tercera pero la \u00a0correspondiente \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0debe \u00a0adaptarse \u00a0a los lineamientos de la causal \u00a0primera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra parte, aseveran que el juzgador de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0viol\u00f3 el principio de imparcialidad al imponer al a quo, la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0variar la calificaci\u00f3n de homicidio simple a agravado, tomando a \u00a0nombre \u00a0propio \u00a0atribuciones \u00a0de \u00a0ente \u00a0acusador, \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0no \u00a0le \u00a0compet\u00edan en aquella etapa procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones resaltan que el juzgador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0mediante \u00a0providencia \u00a0proferida el 9 de agosto de 1999, \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0partir\u00a0 \u00a0de la convocatoria a \u00a0Consejo \u00a0Verbal de Guerra emitida el 16 de mayo de 1995, a pesar que el Tribunal \u00a0s\u00f3lo \u00a0 dispuso \u00a0la \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia del 17 de junio de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 consideraci\u00f3n \u00a0 a \u00a0lo \u00a0anteriormente \u00a0enunciado, \u00a0solicitan \u00a0a \u00a0la Corte declarar la nulidad del proceso en estudio, a \u00a0partir \u00a0de la providencia proferida el 9 de agosto de 1999, logrando as\u00ed que la \u00a0segunda \u00a0convocatoria \u00a0a \u00a0consejo verbal de guerra emitida por el a quo el 16 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01995 \u00a0y \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0surtida \u00a0el \u00a027 de noviembre de 1997, se vean \u00a0revestidas \u00a0nuevamente \u00a0de \u00a0validez \u00a0procesal \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0revocar la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adoptada por el juzgador de segunda instancia del 10 de mayo de 1999, \u00a0donde \u00a0seg\u00fan \u00a0criterio de los censores, se viol\u00f3 el principio de imparcialidad \u00a0e \u00a0intromisi\u00f3n \u00a0en \u00a0las funciones de calificaci\u00f3n atribuibles a la Inspecci\u00f3n \u00a0General de Polic\u00eda, como juez de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 normas \u00a0 vulneradas \u00a0 enuncian \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0285 \u00a0y \u00a0464, numeral 2\u00ba, del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0Militar, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0el \u00a0306, \u00a0numeral \u00a02\u00ba, del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Por su parte, \u00a0el \u00a0representante \u00a0judicial \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0Rodrigo \u00a0Idelfonso \u00a0L\u00f3pez Sapuyes, \u00a0presenta \u00a0en \u00a0su escrito cuatro cargos contra la sentencia del Tribunal Superior \u00a0Militar, amparado bajo la causal primera de casaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL PRIMERA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. PRIMER CARGO: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0a la sentencia del Tribunal de violar \u00a0en \u00a0forma \u00a0indirecta la ley sustancial, por incurrir en error de hecho por falso \u00a0juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene el casacionista que los testimonios \u00a0recibidos \u00a0dentro \u00a0del \u00a0diligenciamiento \u00a0a \u00a0las se\u00f1oras Maria Ofelia Cadena de \u00a0Chochinoy \u00a0y \u00a0Eperanza \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Jajinoy \u00a0Saavedra, \u00a0fueron \u00a0omitidos en las \u00a0consideraciones en las cuales se sustent\u00f3 la decisi\u00f3n recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0transcribe el actor aparte de \u00a0las \u00a0declaraciones rendidas por estas se\u00f1oras, resaltando en primer t\u00e9rmino la \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ofelia \u00a0Cadena, \u00a0quien \u00a0al ser cuestionada sobre su ubicaci\u00f3n\u00a0 \u00a0respecto \u00a0 \u00a0al \u00a0 lugar \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0 contest\u00f3:\u00a0 \u00a0 \u201cLa \u00a0distancia \u00a0es \u00a0de \u00a0unos \u00a0ocho \u00a0metros \u00a0o \u00a0diez m\u00e1s o menos y la \u00a0balacera \u00a0fue \u00a0ah\u00ed \u00a0frente \u00a0a \u00a0nuestra \u00a0casa \u00a0en la v\u00eda\u201d.\u00a0 De \u00a0igual forma manifest\u00f3 no haber escuchado gritos, conversaciones \u00a0o quejas en los momentos que hizo alusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0deponencia \u00a0de la se\u00f1ora \u00a0Esperanza \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 Carmen \u00a0 \u00a0Jajinoy, \u00a0 \u00a0transcribe:\u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cBueno \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que se, lo que dijo una amiga de nombre Luz de la \u00a0Cruz, \u00a0que \u00a0muri\u00f3 \u00a0hace \u00a0unos \u00a0seis \u00a0meses, me dijo que a do\u00f1a Laura que es el \u00a0nombre \u00a0con \u00a0que \u00a0la conocemos le hab\u00edan pagado para testificar en contra de la \u00a0Polic\u00eda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0entonces, asevera el libelista que el \u00a0fallo \u00a0recurrido\u00a0 \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0realizada por Esperanza del \u00a0Carmen \u00a0Jajinoy \u00a0contra \u00a0la \u00a0se\u00f1ora\u00a0 \u00a0Mar\u00eda \u00a0Hicilda, \u00a0toda vez que en la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0anteriormente \u00a0citada, \u00a0la \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0como \u00a0la \u00a0persona \u00a0a la cual \u00a0\u201cle \u00a0hab\u00edan \u00a0pagado para testificar en contra de la \u00a0Polic\u00eda\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, afirma que el juzgador le otorg\u00f3 \u00a0total \u00a0 credibilidad \u00a0a \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Mar\u00eda \u00a0Hicilda, \u00a0al \u00a0considerarla \u00a0como \u201ctestigo presencial de excepcional \u00a0inter\u00e9s para aclarar lo ocurrido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anteriormente expuesto, considera el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0diferencia de la decisi\u00f3n del \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0primera instancia, omiti\u00f3 valorar un aspecto trascendental dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0allegados \u00a0al diligenciamiento, situaci\u00f3n que \u00a0conllev\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0proferir \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0condenatoria \u00a0 \u00a0en \u00a0 contra \u00a0 de \u00a0 su \u00a0defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0considera \u00a0que \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0acusada \u00a0no \u00a0aplic\u00f3 \u00a0lo \u00a0preceptuado \u00a0por \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0492 \u00a0y 535 del C.P. \u00a0Militar, \u00a0254 \u00a0y 294 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal y de igual forma aplic\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0errada \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a02, 5, 6, 18, 38, 47, 48, 62, 260, y 488 del \u00a0C\u00f3digo Penal Militar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2 SEGUNDO CARGO: \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0a \u00a0la sentencia del Tribunal Superior \u00a0Militar \u00a0de violar indirectamente la ley sustancial por error de hecho por falso \u00a0juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sustenta \u00a0la \u00a0anterior \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo recurrido de la valoraci\u00f3n de los testimonios de \u00a0Mar\u00eda \u00a0 Ofelia \u00a0Cadena \u00a0de \u00a0Chochinoy, \u00a0Bayron \u00a0Ovidio \u00a0Ortega \u00a0Guerrero, \u00a0Luis \u00a0Portilla, H\u00e9ctor Emiliano Bola\u00f1os y \u00c1lvaro Villota Viveros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que el Tribunal otorg\u00f3 credibilidad a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Carlos \u00a0Enrique \u00a0Buesaquillo quien se\u00f1al\u00f3 haber \u00a0escuchado \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los hechos:\u00a0 \u201c\u2026por \u00a0favor \u00a0d\u00e9jenme \u00a0ir, yo soy del ej\u00e9rcito, yo estoy muy malo\u2026\u201d, testimonio \u00a0que \u00a0difiere evidentemente con el rendido por la se\u00f1ora \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ofelia \u00a0Cadena, \u00a0enunciado \u00a0en el cargo anterior, quien supuestamente se \u00a0encontraba a ocho o diez metros del lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera el recurrente que la decisi\u00f3n del \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda instancia, evidencia una falta de apreciaci\u00f3n en conjunto \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0principio \u00a0que \u00a0de haberse tenido en cuenta por el \u00a0Tribunal, \u00a0 \u00a0hubiera \u00a0 \u00a0conducido \u00a0 seguramente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 absoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 su \u00a0representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 mismo, \u00a0 destaca \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0 del \u00a0se\u00f1or \u00a0Bayron \u00a0Ovidio \u00a0Ortega \u00a0Guerrero.\u00a0 \u00a0Al \u00a0respecto, \u00a0transcribe \u00a0apartes \u00a0de su declaraci\u00f3n, como por ejemplo,\u00a0 \u201cmir\u00e9 \u00a0que \u00a0dos \u00a0personas \u00a0corr\u00edan \u00a0hacia \u00a0arriba \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n iban \u00a0disparando \u00a0hacia \u00a0el \u00a0camioncito \u00a0que \u00a0estaba parqueado en ese lugar (\u2026) solo \u00a0mir\u00e9 \u00a0 que \u00a0 estaban \u00a0 disparando \u00a0 de \u00a0 lado \u00a0 y \u00a0 lado, \u00a0 solo \u00a0 miraba \u00a0 los \u00a0fogonazos\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resalta \u00a0que esta versi\u00f3n, que evidencia un \u00a0enfrentamiento \u00a0 armado, \u00a0 contrasta \u00a0sustancialmente \u00a0con \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0por \u00a0Buesaquillo, \u00a0y que a pesar de presentarse tal contradicci\u00f3n, el Tribunal dej\u00f3 \u00a0de considerar el testimonio anteriormente rese\u00f1ado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De igual forma, considera que fueron omitidos \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0del \u00a0se\u00f1or Jos\u00e9 Luis Portilla, al igual que las de H\u00e9ctor \u00a0Emiliano \u00a0Bola\u00f1os y \u00c1lvaro Villota Viveros, fot\u00f3grafo del C.T.I y del m\u00e9dico \u00a0forense \u00a0al \u00a0servicio \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, respectivamente, \u00a0deponencias \u00a0que \u00a0en \u00a0apartes \u00a0transcribe y al considerarlas en abstracto, en su \u00a0criterio, \u00a0dan \u00a0fe \u00a0de la ocurrencia de un enfrentamiento armado \u201centre dos bandos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota \u00a0igualmente \u00a0que \u00a0esta \u00a0hip\u00f3tesis fue \u00a0desestimada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0fallo \u00a0recurrido, \u00a0que \u00a0al \u00a0limitarse \u00a0a \u00a0otorgar \u00a0plena \u00a0credibilidad \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0del se\u00f1or Carlos Buesaquillo, concluye que no era \u00a0factible \u00a0que \u00a0se \u00a0presentara \u00a0tal \u00a0enfrentamiento \u00a0armado, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0las \u00a0viviendas \u00a0aleda\u00f1as \u00a0al \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0no resultaron con muestras de \u00a0impacto de proyectil.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0valorado de forma \u00a0conjunta \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0recibidos, \u00a0el juzgador de segunda instancia hubiera \u00a0colegido \u00a0como \u00a0consecuencia del enfrentamiento armado, la configuraci\u00f3n de una \u00a0causal \u00a0de \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0como \u00a0lo es en este caso la leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0figura \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0desvirtuar\u00eda \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0un homicidio \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. TERCER CARGO: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0a \u00a0la sentencia del Tribunal Superior \u00a0Militar \u00a0de violar indirectamente la ley sustancial por error de hecho por falso \u00a0juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apoya la anterior acusaci\u00f3n, en la supuesta \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo recurrido en cuanto a la valoraci\u00f3n de los testimonios del \u00a0fot\u00f3grafo \u00a0del \u00a0C.T.I. \u00a0H\u00e9ctor Emiliano Bola\u00f1os y del m\u00e9dico forense \u00c1lvaro \u00a0Villota Viveros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0no \u00a0valor\u00f3 \u00a0las \u00a0fotograf\u00edas \u00a0ni \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del se\u00f1or Bola\u00f1os, en la cual gracias a la \u00a0proximidad \u00a0que \u00a0tuvo, \u00a0descart\u00f3 \u00a0vestigios \u00a0de \u00a0tortura \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo de los \u00a0occisos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual manera, resalta que similar suerte \u00a0corri\u00f3 \u00a0dentro \u00a0del \u00a0fallo recurrido, el testimonio del m\u00e9dico forense \u00c1lvaro \u00a0Villota \u00a0Viveros.\u00a0 \u00a0Al \u00a0respecto, transcribe apartes de la declaraci\u00f3n del \u00a0galeno: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn la redacci\u00f3n \u00a0del \u00a0cap\u00edtulo o \u00edtem correspondiente a la descripci\u00f3n de heridas de las actas \u00a0de \u00a0levantamiento, \u00a0solo mencion\u00e9 orificios producidos por proyectiles de armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0porque \u00a0no \u00a0observ\u00e9 \u00a0otras \u00a0se\u00f1ales de violencia como escoriaciones \u00a0(\u2026), \u00a0mi \u00a0apresiaci\u00f3n (sic) \u00a0me \u00a0permite \u00a0concluir \u00a0que \u00a0las \u00a0\u00fanicas \u00a0heridas \u00a0se \u00a0produjeron \u00a0con \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Colige \u00a0que \u00a0esta \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0t\u00e9cnica, a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido emitida por\u00a0 perito m\u00e9dico, difiere ostensiblemente \u00a0de las consideraciones en que se sustent\u00f3 el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera nuevamente que de haber sido valorada \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0la \u00a0prueba \u00a0recaudada, \u00a0el sustento de la que considera equivocada \u00a0imputaci\u00f3n en contra de su mandante, hubiera sido desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia desconoci\u00f3 los \u00a0preceptos \u00a0legales \u00a0atinentes\u00a0 \u00a0a las reglas de la sana cr\u00edtica, yerro que \u00a0llev\u00f3 \u00a0al juzgador a la indebida aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 488 del C.P.M. y \u00a0247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, sustento normativo tenido en cuenta \u00a0para condenar a Rodrigo L\u00f3pez Sapuyes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. CUARTO CARGO: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa a la sentencia de segunda instancia, de \u00a0violar \u00a0indirectamente \u00a0la ley sustancial por error de hecho por falso juicio de \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sustenta \u00a0nuevamente \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0en la \u00a0supuesta \u00a0omisi\u00f3n del fallo recurrido en cuanto a la valoraci\u00f3n del testimonio \u00a0del \u00a0m\u00e9dico \u00a0forense \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Villota \u00a0Viveros, \u00a0esta \u00a0vez en relaci\u00f3n con su \u00a0percepci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 distancia \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 probablemente \u00a0 se \u00a0hicieron \u00a0los \u00a0disparos.\u00a0 \u00a0\u201c\u2026 no recuerdo haber observado en \u00a0estos \u00a0cad\u00e1veres \u00a0tatuaje lo cual me permite inferir que los disparos no fueron \u00a0realizados a corta distancia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Colige que el Tribunal al no tener en cuenta \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de este testimonio, acogi\u00f3 la doctrina aplicable en materia \u00a0de \u00a0bal\u00edstica \u00a0forense \u00a0pero nunca confront\u00f3 la deponencia del perito m\u00e9dico, \u00a0lo \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0gener\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en contra de Rodrigo L\u00f3pez \u00a0Sapuyes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza \u00a0haciendo \u00a0la \u00a0salvedad, \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante \u00a0ser \u00a0el \u00a0sustento \u00a0acusatorio \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos de la misma naturaleza, \u00a0considera \u00a0que \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0de segunda instancia respecto a los \u00a0testimonios \u00a0rese\u00f1ados, \u00a0afect\u00f3 distintos aspectos dentro del fallo objeto del \u00a0recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teniendo \u00a0en cuenta los cargos anteriormente \u00a0enunciados, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, en su lugar, al no \u00a0existir \u00a0prueba que demuestre la responsabilidad penal, solicita que se profiera \u00a0fallo \u00a0 \u00a0absolutorio \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0favor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Rodrigo \u00a0 \u00a0Idelfonso \u00a0 \u00a0L\u00f3pez\u00a0 \u00a0Sapuyes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE LA PROCURADUR\u00cdA SEGUNDA DELEGADA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PARA LA CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Respecto \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 demandas \u00a0 presentadas \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 apoderados \u00a0de \u00a0 Libardo \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0Hidalgo, \u00a0Miguel \u00a0Yepes \u00a0Mor\u00e1n, \u00a0C\u00e9sar \u00a0Ch\u00e1vez Coral y Flavio Prado Prado, la \u00a0Delegada opta por realizar una respuesta conjunta a todas. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00daNICO: NULIDAD \u00a0<\/p>\n<p>Sintetiza el cargo manifestando: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0General \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0consideraciones \u00a0realizadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior \u00a0Militar \u00a0cuando \u00a0conoci\u00f3 \u00a0de la sentencia que invalid\u00f3, declar\u00f3 la nulidad de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0convocatoria a Consejo Verbal de Guerra, proferida el 16 de \u00a0Mayo \u00a0 de \u00a0 1995, \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0en \u00a0ella \u00a0no \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0imputado \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0 \u00a0espec\u00edfica \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0 \u00a0punitiva \u00a0 \u00a0del \u00a0 homicidio \u00a0m\u00faltiple.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicia \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0el \u00a0comentario \u00a0de sus \u00a0precisiones, \u00a0aclarando \u00a0que \u00a0el art\u00edculo 657 del Decreto 2550 de 1998 (C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0Penal \u00a0Militar), norma posteriormente declarada inexequible por la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0C-145 \u00a0de 22 de abril de 1988,\u00a0 \u00a0bajo \u00a0cuya \u00a0vigencia se profiri\u00f3 la convocatoria a Consejo Verbal de Guerra, en \u00a0el \u00a0caso \u00a0en comento, solamente exig\u00eda que la parte resolutiva de la acusaci\u00f3n \u00a0precisara \u00a0el cap\u00edtulo del c\u00f3digo donde se encontraba consagrado el delito por \u00a0el cual se formulaba la acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclara \u00a0 que \u00a0 ante \u00a0 la \u00a0 variedad \u00a0 de \u00a0interpretaciones \u00a0 incorrectas \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 suscitaron \u00a0 respecto \u00a0 a \u00a0la \u00a0norma \u00a0anteriormente \u00a0referida, \u00a0el legislador se vio, posteriormente,\u00a0 obligado a \u00a0aclarar \u00a0el \u00a0verdadero alcance de la preceptiva y es as\u00ed c\u00f3mo en la actualidad \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0previsto en el art\u00edculo 398, numeral 3\u00ba, de la Ley 600 de 2000, \u00a0\u201cla \u00a0 \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 provisional\u201d, \u00a0dentro de los requisitos formales de la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0Del \u00a0 \u00a0mismo \u00a0 \u00a0modo, \u00a0 \u00a0dicha \u00a0discusi\u00f3n qued\u00f3 zanjada con el nuevo C\u00f3digo Penal Militar, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0557, \u00a0numeral \u00a04\u00ba, \u00a0s\u00f3lo \u00a0exige \u00a0en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0provisional \u00a0el \u00a0\u201cse\u00f1alamiento expreso del delito o \u00a0delitos y de sus circunstancias espec\u00edficas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, reitera la Delegada que \u00a0ante \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0claridad \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0657 \u00a0del Decreto 2250 de 1988 que \u00a0reglaba \u00a0 la \u00a0 convocatoria \u00a0a \u00a0Consejo \u00a0Verbal \u00a0de \u00a0Guerra, \u00a0y \u00a0la \u00a0consecuente \u00a0posibilidad \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de encontrarse plenamente \u00a0demostrada \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0diligenciamiento, \u00a0omitiera \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva, la jurisprudencia unific\u00f3 el criterio \u00a0asumiendo \u00a0que \u00a0tal \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no era constitutiva de nulidad de acuerdo con la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0vigente.\u00a0 \u00a0Al \u00a0respecto, cita jurisprudencia de la Sala donde \u00a0apoya su criterio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclara \u00a0que \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0anterior \u00a0legislaci\u00f3n, \u00a0\u201cante \u00a0la \u00a0ausencia de mecanismos que \u00a0hicieran \u00a0operante \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0provisional \u00a0de \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisional, \u00a0 era \u00a0posible \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0si \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0calificador \u00a0hab\u00eda omitido imputar una circunstancia espec\u00edfica de agravaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0contenida \u00a0en \u00a0un tipo especial o subordinado, siempre y cuando el \u00a0respaldo \u00a0probatorio \u00a0fuera indiscutible y respondiera a una situaci\u00f3n objetiva \u00a0y \u00a0no \u00a0al \u00a0mero \u00a0criterio \u00a0valorativo \u00a0del \u00a0juez, \u00a0pues \u00a0en este \u00faltimo caso la \u00a0intangibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0se \u00a0impon\u00eda, \u00a0tal como los \u00a0sostuvo \u00a0esa \u00a0corporaci\u00f3n \u00a0(la \u00a0Corte) \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual forma, manifiesta su desacuerdo en \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0recurrentes \u00a0de \u00a0la petici\u00f3n de nulidad de la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0no solo desde la providencia de 9 de agosto de 1999, que nulit\u00f3 la \u00a0convocatoria \u00a0a \u00a0Consejo \u00a0Verbal de Guerra del 16 de mayo de 1995, sino tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Militar \u00a0de \u00a010 \u00a0de \u00a0mayo de 1999, quedando as\u00ed vigentes los \u00a0segundos veredictos absolutorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0precisa \u00a0que \u00a0la \u00a0Justicia Penal \u00a0Militar \u00a0es una excepci\u00f3n a la garant\u00eda constitucional de la separaci\u00f3n entre \u00a0acusador \u00a0y sentenciador y,\u00a0 por lo tanto, no considera viable el argumento \u00a0expuesto \u00a0en \u00a0la demanda, seg\u00fan el cual, \u201cel juez se \u00a0estar\u00eda \u00a0entrometiendo \u00a0en \u00a0un \u00a0acto \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n que a otro corresponde\u201d, \u00a0recordando \u00a0que \u00a0incluso \u00a0en la justicia ordinaria, el \u00a0juzgador \u00a0 puede \u00a0 realizar \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisional \u00a0que \u00a0considere \u00a0conveniente.\u00a0 Al respecto, cita jurisprudencia \u00a0de \u00a0la Corte Constitucional que declar\u00f3 conforme a la Carta la variaci\u00f3n de la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0en \u00a0el \u00a0evento \u00a0de \u00a0presentarse nuevas circunstancias \u00a0agravantes, \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0esta \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0vulnere \u00a0 \u00a0el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0imparcialidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, considera la Delegada \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n de\u00a0 declarar la nulidad de la resoluci\u00f3n que no tuvo en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de agravaci\u00f3n punitiva, que se recurre en casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0es \u00a0violatoria \u00a0del debido proceso y, por lo tanto, en su criterio, el cargo \u00a0no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Demanda \u00a0presentada \u00a0por el defensor del \u00a0procesado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rodrigo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Idelfonso \u00a0 \u00a0 \u00a0 L\u00f3pez \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sapuyes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes de entrar a conceptuar sobre el escrito \u00a0allegado, la Delegada considera pertinente acotar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0 preciso \u00a0se\u00f1alar \u00a0que la omisi\u00f3n se predica de la integridad del medio de convicci\u00f3n y \u00a0no \u00a0de \u00a0apartes \u00a0del \u00a0mismo, lo anterior en consideraci\u00f3n a que el casacionista \u00a0plante\u00f3 \u00a0en \u00a0cuatro cargos el falso juicio de existencia por omisi\u00f3n de prueba \u00a0fraccionando \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0algunos \u00a0testimonios \u00a0para reclamar dicho error \u00a0independiente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. CARGO PRIMERO: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0al \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0cita \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0apartes de la extensa jurisprudencia de la Sala \u00a0sobre el cargo recurrido y su t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo que respecta a los testimonios de las \u00a0se\u00f1oras \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ofelia \u00a0Cadena \u00a0de \u00a0Chochinoy \u00a0y \u00a0Esperanza del Carmen Jajinoy \u00a0Saavedra, \u00a0advierte la Delegada que si bien es cierto que el Tribunal omiti\u00f3 la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0estas \u00a0declaraciones, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que la credibilidad \u00a0otorgada \u00a0por \u00a0el juzgador de segunda instancia se deriva del an\u00e1lisis conjunto \u00a0del \u00a0restante \u00a0caudal probatorio allegado, lo que lo llev\u00f3 a concluir, teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0evidencias \u00a0recogidas, \u00a0que \u00a0el \u00a0presunto enfrentamiento armado \u00a0sucedido el d\u00eda de los hechos en realidad nunca se present\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atinente \u00a0a \u00a0lo manifestado espec\u00edficamente \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Esperanza del Carmen Jajinoy, transcribe la Delegada un aparte \u00a0de \u00a0su declaraci\u00f3n, para posteriormente advertir que del estudio del testimonio \u00a0citado, \u00a0no \u00a0se \u00a0infiere \u00a0un \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0claro \u00a0que considerado en abstracto \u00a0permita \u00a0concluir \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0del presunto ofrecimiento de \u00a0dinero \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Mar\u00eda Hicilda Burbano con el prop\u00f3sito que declarara en \u00a0contra \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Polic\u00eda, \u00a0 \u201cluego \u00a0mal \u00a0podr\u00eda \u00a0pretenderse \u00a0con \u00a0estas imprecisiones, restarle credibilidad a un testimonio que \u00a0cotejado \u00a0con \u00a0el restante caudal probatorio adquiere sustento y en consecuencia \u00a0ofrece credibilidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante \u00a0haberse \u00a0presentado \u00a0la omisi\u00f3n en la consideraci\u00f3n de los citados testimonios \u00a0en \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0acusada, \u00a0\u00e9sta \u00a0\u201ccarece \u00a0de \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0 que \u00a0 un \u00a0 error \u00a0de \u00a0tal \u00a0naturaleza \u00a0debe \u00a0tener \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n\u201d, \u00a0toda \u00a0vez que la extensa argumentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0 las \u00a0consideraciones \u00a0plasmadas \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0caudal \u00a0probatorio \u00a0recogido, \u00a0desvirt\u00faa \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0enfrentamiento \u00a0armado, \u00a0lo \u00a0que \u00a0conlleva necesariamente a desestimar todo testimonio infundado \u00a0contrario a los medios de convicci\u00f3n plenamente demostrados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, estima que la censura \u00a0propuesta no est\u00e1 llamada a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. CARGO SEGUNDO: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de transcribir los testimonios acusados \u00a0por \u00a0el \u00a0censor de ser omitidos en la decisi\u00f3n del Tribunal, opina que resultan \u00a0v\u00e1lidas \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0realizadas \u00a0en el cargo precedente, toda vez que \u00a0llega \u00a0a \u00a0similar \u00a0conclusi\u00f3n, esto es, que el hecho que el juzgador de segunda \u00a0instancia \u00a0omitiera \u00a0el \u00a0estudio de estos testimonios en la parte considerativa, \u00a0carece \u00a0por \u00a0si \u00a0solo \u00a0de la trascendencia para remover el fallo acusado, puesto \u00a0que \u00a0al \u00a0ser \u00a0confrontados con los dem\u00e1s medios de convicci\u00f3n, \u00e9stos resultan \u00a0desvirtuados, \u00a0concluyendo \u00a0que \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento se altera la decisi\u00f3n del \u00a0juzgador de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0forma \u00a0llega \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0expuesta \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0anterior en cuanto a la ocurrencia, seg\u00fan se expone en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0omitidos, \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0enfrentamiento \u00a0armado, considerando \u00a0atinada \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del Tribunal al inferir que el pretendido combate jam\u00e1s \u00a0existi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, considera que las declaraciones \u00a0del \u00a0fot\u00f3grafo \u00a0del \u00a0C.T.I. \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Emiliano \u00a0Bola\u00f1os \u00a0y \u00a0el m\u00e9dico forense \u00a0\u00c1lvaro \u00a0 Villota \u00a0 Viveros,\u00a0 \u00a0\u201ccorresponden \u00a0a \u00a0criterios \u00a0personales \u00a0mas \u00a0no \u00a0son el producto de la apreciaci\u00f3n directa de lo \u00a0ocurrido\u201d, \u00a0por \u00a0lo que colige que estos testimonios \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0los anteriores, carecen de la firmeza suficiente para derruir el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. CARGO TERCERO: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los testimonios del fot\u00f3grafo del C.T.I. H\u00e9ctor \u00a0Emiliano \u00a0Bola\u00f1os \u00a0y el m\u00e9dico forense \u00c1lvaro Villota Viveros, en cuanto a la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0encontrado rastros de tortura en el cuerpo de los \u00a0occisos, \u00a0reitera \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0la posici\u00f3n asumida en los cargos precedentes, \u00a0indicando \u00a0 que \u00a0 \u00e9stas \u00a0 declaraciones \u00a0 \u201cno \u00a0solo \u00a0contradicen \u00a0la \u00a0evidencia \u00a0encontrada \u00a0en \u00a0los \u00a0cad\u00e1veres \u00a0sino \u00a0que \u00a0resultan \u00a0intrascendentes de cara a la legalidad del fallo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. CARGO CUARTO: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza la Delegada esgrimiendo un argumento \u00a0similar \u00a0a \u00a0los \u00a0anteriormente \u00a0expuestos, \u00a0en \u00a0lo \u00a0referente \u00a0a la omisi\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0m\u00e9dico \u00a0forense \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Villota \u00a0Viveros, \u00a0en relaci\u00f3n a la \u00a0distancia en que pudieron ser realizados los disparos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0luego \u00a0de \u00a0elaborar \u00a0un breve \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de bal\u00edstica, determina que la existencia o no de tatuaje, carece de \u00a0trascendencia \u00a0para \u00a0desvirtuar \u00a0las circunstancias f\u00e1cticas probadas dentro de \u00a0la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, reitera que no existe \u00a0m\u00e9rito \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0considerar desatinada la credibilidad otorgada por el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido al testimonio de la se\u00f1ora Mar\u00eda Hicilda de \u00a0Burbano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las razones anteriormente expuestas, la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0Segunda \u00a0Delegada \u00a0para la Casaci\u00f3n Penal, sugiere a la Corte no \u00a0casar la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA CORTE CONSIDERA \u00a0<\/p>\n<p>Concerniente \u00a0a los escritos presentados por \u00a0los \u00a0representantes \u00a0de \u00a0los procesados Libardo Rodr\u00edguez Hidalgo, Miguel Yepes \u00a0Mor\u00e1n, \u00a0C\u00e9sar \u00a0Ch\u00e1vez \u00a0Coral \u00a0y \u00a0Flavio Prado Prado, al observar un contenido \u00a0sustancial \u00a0casi \u00a0exacto \u00a0en \u00a0la \u00a0redacci\u00f3n \u00a0del \u00a0\u00fanico cargo formulado en las \u00a0citadas \u00a0demandas, \u00a0la Sala proceder\u00e1 a realizar un\u00a0 an\u00e1lisis conjunto de \u00a0las mismas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL TERCERA \u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00daNICO \u00a0<\/p>\n<p>1.- Los defensores de los citados procesados, \u00a0acusan \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0haber \u00a0dictado \u00a0sentencia \u00a0en un juicio viciado de \u00a0nulidad, por violaci\u00f3n del debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, dicen que la nulidad que declar\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0Militar, \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0conocer \u00a0del fallo de primera \u00a0instancia \u00a0en \u00a0virtud del grado jurisdiccional de la consulta, no se ajusta a la \u00a0legalidad, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0presenta \u00a0un \u00a0yerro \u00a0en cuanto a la \u00a0precisi\u00f3n \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0de agravaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n en la acusaci\u00f3n no \u00a0procede la invalidez de la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Como \u00a0bien \u00a0lo \u00a0destaca \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0y \u00a0lo \u00a0ha sostenido ampliamente la Corte, el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0una \u00a0tercera \u00a0instancia, donde en forma libre se puedan hacer \u00a0toda \u00a0clase \u00a0de \u00a0reparos a una sentencia que, por ser la culminaci\u00f3n de todo un \u00a0proceso, \u00a0est\u00e1 \u00a0amparada \u00a0por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, sino \u00a0que \u00a0dado \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0eminentemente rogada, s\u00f3lo es \u00a0posible \u00a0acusar \u00a0errores \u00a0in iudicando o in procedendo cometidos por el juzgador \u00a0y, \u00a0por \u00a0supuesto, \u00a0como \u00a0una \u00a0carga \u00a0imperativa \u00a0del \u00a0libelista, demostrarlos y \u00a0evidenciar \u00a0 su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0conclusiva \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0en \u00a0caso \u00a0contrario, \u00a0el \u00a0reproche \u00a0no puede tener vocaci\u00f3n de \u00e9xito, en raz\u00f3n a que la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del principio de limitaci\u00f3n, no puede entrar a complementar \u00a0al libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, debe recordarse que si bien las \u00a0nulidades \u00a0permiten \u00a0alguna amplitud para su proposici\u00f3n y desarrollo, no puede \u00a0la \u00a0demanda \u00a0equipararse \u00a0a \u00a0un \u00a0escrito \u00a0de \u00a0libre formulaci\u00f3n, sino que es un \u00a0imperativo \u00a0que \u00a0cumpla \u00a0con los presupuestos formales que exige la ley procesal \u00a0para que la Corte pueda abordar su estudio de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas condiciones, como se ha repetido de \u00a0manera \u00a0 incansable, \u00a0 no \u00a0basta \u00a0con \u00a0se\u00f1alar \u00a0el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0ni \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3, \u00a0ni \u00a0el momento a partir del cual se debe \u00a0invalidar \u00a0lo \u00a0actuado, \u00a0sino \u00a0que \u00a0la \u00a0labor \u00a0del \u00a0libelista deber\u00e1 consistir, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de enunciar el cargo, en demostrar el vicio y su trascendencia respecto \u00a0de las conclusiones del fallo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0es \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0adem\u00e1s de enunciar la causal de nulidad invocada, \u00a0demostrar \u00a0c\u00f3mo con esa irregularidad se socav\u00f3 la estructura del proceso o se \u00a0afectaron \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos procesales y su trascendencia en el \u00a0fallo, \u00a0al \u00a0punto que de no haberse cometido el mismo, la decisi\u00f3n habr\u00eda sido \u00a0favorable a los intereses del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0como \u00a0bien \u00a0lo \u00a0destaca \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0no \u00a0le asiste raz\u00f3n a los recurrentes cuando afirman que \u00a0la \u00a0providencia \u00a0que decret\u00f3 la nulidad por la presunta indebida calificaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la circunstancia de agravaci\u00f3n espec\u00edfica estatuida en el \u00a0art\u00edculo \u00a0260.6 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02550 \u00a0de 1998, viol\u00f3 el debido proceso, bajo el \u00a0argumento \u00a0que \u00a0dicha \u00a0declaratoria no era procedente, al no tratarse el caso de \u00a0un \u00a0yerro \u00a0que \u00a0versara \u00a0sobre \u00a0el \u00a0g\u00e9nero \u00a0del delito, sino simplemente de una \u00a0circunstancia \u00a0 de \u00a0 agravaci\u00f3n \u00a0 punitiva \u00a0plenamente \u00a0demostrada \u00a0dentro \u00a0del \u00a0diligenciamiento, \u00a0que \u00a0no \u00a0fue tenida en cuenta al momento de la resoluci\u00f3n de \u00a0convocatoria \u00a0a \u00a0Consejo \u00a0Verbal \u00a0de \u00a0Guerra, situaci\u00f3n que, en su criterio, no \u00a0constituye vicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese que el art\u00edculo 657 del decreto \u00a02550 \u00a0de \u00a01988, \u00a0norma bajo cuya vigencia se profiri\u00f3 la convocatoria a Consejo \u00a0Verbal \u00a0de \u00a0Guerra \u00a0acusada, gener\u00f3 en su momento una contingencia de criterios \u00a0jurisprudenciales, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0acogi\u00f3 entre otras, la tesis que hizo pensar \u00a0desatinadamente \u00a0a \u00a0buena \u00a0parte \u00a0de \u00a0los funcionarios judiciales que en ninguna \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0era \u00a0dable \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por err\u00f3nea calificaci\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0 el \u00a0yerro \u00a0no \u00a0constituyera \u00a0cambio \u00a0de \u00a0cap\u00edtulo \u00a0en \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0postura \u00a0tuvo \u00a0su \u00a0fundamentando en lo \u00a0reglado \u00a0por\u00a0 \u00a0la \u00a0citada \u00a0norma en el numeral 4\u00ba, que como requisito para \u00a0proferir \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0en \u00a0comento, \u00a0exig\u00eda, \u201cLa \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0provisional, \u00a0se\u00f1alando \u00a0el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0del \u00a0t\u00edtulo \u00a0respectivo \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0ley \u00a0 \u00a0 penal \u00a0 \u00a0 correspondiente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0cierto, \u00a0es \u00a0que \u00a0aquellas apreciaciones \u00a0jam\u00e1s \u00a0se \u00a0ajustaron \u00a0al \u00a0verdadero alcance de la preceptiva referida, toda vez \u00a0que, \u00a0como \u00a0ampliamente \u00a0lo ha sostenido la reiterada jurisprudencia de la Sala, \u00a0la \u00a0Convocatoria a Consejo Verbal de Guerra no es una decisi\u00f3n discrecional del \u00a0funcionario \u00a0judicial, sino que por el contrario, dado su car\u00e1cter provisional, \u00a0debe \u00a0ajustarse \u00a0a los presupuestos establecidos en la ley, y con base al acervo \u00a0probatorio \u00a0allegado al diligenciamiento, se deber\u00e1 proferir la imputaci\u00f3n con \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0espec\u00edficas \u00a0que \u00a0agraven \u00a0o aten\u00faen la punibilidad de la \u00a0conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otro \u00a0lado, \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0allegada \u00a0validamente \u00a0al \u00a0diligenciamiento \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0la citada circunstancia de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0tiene \u00a0sustento f\u00e1ctico \u00a0jur\u00eddico.\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0como \u00a0claramente \u00a0lo destaca el Tribunal Superior \u00a0Militar, \u00a0en \u00a0el \u00a0auto \u00a0mencionado, \u201c\u2026 encuentra la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0el Se\u00f1or Inspector General de la Polic\u00eda, Juez de Primera Instancia \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0en \u00a0la calificaci\u00f3n jur\u00eddica, pues tal como est\u00e1n probados los \u00a0hechos, \u00a0no fue por causa de un enfrentamiento armado, sino que la muerte de los \u00a0individuos \u00a0fue cometida a sangre fr\u00eda, pues se comprob\u00f3 que los occisos antes \u00a0que \u00a0perdieran \u00a0la \u00a0vida \u00a0fueron \u00a0objeto \u00a0de \u00a0maltratos \u00a0y \u00a0golpes, \u00a0pues en las \u00a0necropsias \u00a0realizadas \u00a0a los cad\u00e1veres, aparecen constancias de excoriaciones, \u00a0abrasi\u00f3n, \u00a0edemas, \u00a0laceraciones, \u00a0demostrativas \u00a0que \u00a0fueron torturados y esto \u00a0aunado \u00a0a \u00a0que \u00a0la prueba t\u00e9cnica demostr\u00f3 que ellos nunca dispararon, pues el \u00a0resultado \u00a0del \u00a0guantelete \u00a0de parafina, practicado por los agentes t\u00e9cnicos de \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0dejaron en claro que uno de los decesados presentaba acumulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0p\u00f3lvora \u00a0combustionada \u00a0y \u00a0al \u00a0parecer \u00a0le \u00a0fue esparcida.\u00a0 Ante estas \u00a0circunstancias \u00a0que rodearon los hechos, el Fallador de\u00a0 Instancia err\u00f3 en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica al disponer el juzgamiento por un homicidio simple, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0probado \u00a0que \u00a0nos \u00a0encontramos \u00a0con un homicidio agravado \u00a0(art\u00edculo 260.6 del Decreto 2550 de 1998), \u00a0delito \u00a0por \u00a0el cual debieron haber sido llamados a responder los \u00a0acusados.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0independientemente \u00a0que los \u00a0censores \u00a0en ning\u00fan momento demostraron en sus escritos la incidencia del vicio \u00a0acusado \u00a0en \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del fallo, hecho suficiente para que el cargo no \u00a0prospere, \u00a0observa \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0la\u00a0 decisi\u00f3n proferida el 16 de mayo de \u00a01995 \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0Militar \u00a0donde \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0Convocatoria \u00a0a \u00a0Consejo \u00a0Verbal \u00a0de \u00a0Guerra \u00a0por \u00a0indebida calificaci\u00f3n, al no \u00a0haberse \u00a0contemplado dentro de dicha imputaci\u00f3n agravantes punitivos plenamente \u00a0demostrados \u00a0en \u00a0el diligenciamiento, se encuentra totalmente ajustada a derecho \u00a0y \u00a0en \u00a0rigurosa \u00a0consecuencia se desestimar\u00e1n las pretensiones incoadas por los \u00a0recurrentes \u00a0en \u00a0el \u00a0sustento del cargo, consistentes en anular las providencias \u00a0emitidas en ambas instancias del 10 y 16 de mayo de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado Rodrigo L\u00f3pez Sapuyes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0formula \u00a0cuatro \u00a0cargos \u00a0sobre \u00a0el \u00a0mismo \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0existencia \u00a0cuyo \u00a0sustento \u00a0radica \u00a0en \u00a0id\u00e9ntico medio de convicci\u00f3n, la Corte \u00a0abordar\u00e1 \u00a0el \u00a0estudio de la demanda de manera conjunta, no sin antes aclarar de \u00a0antemano que las pretensiones no est\u00e1n llamadas a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Bajo \u00a0el amparo de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0acusa a la sentencia del Tribunal por violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0por error de hecho por falso juicio de existencia en la omisi\u00f3n de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ofelia \u00a0Cadena \u00a0de Chochinoy, Esperanza del Carmen \u00a0Jajinoy \u00a0 Saavedra, \u00a0Bayron \u00a0Ovidio \u00a0Ortega \u00a0Guerrero, \u00a0Luis \u00a0Portilla, \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Emiliano Bola\u00f1os y \u00c1lvaro Villota Viveros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- De la sola lectura del libelo se colige, \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0solo \u00a0se \u00a0aparta \u00a0de \u00a0los lineamientos en que se funda este \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0sino que no respeta el alcance doctrinal y filos\u00f3fico \u00a0del error de hecho por falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0esta clase de yerro ocurre \u00a0cuando \u00a0el juzgador para sustentar su decisi\u00f3n, supone una prueba inexistente o \u00a0excluye \u00a0del an\u00e1lisis mancomunado una legalmente aportada al proceso y no en el \u00a0evento \u00a0de \u00a0presentarse \u00a0una \u00a0discrepancia en torno a la credibilidad otorgada o \u00a0negada \u00a0por \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0a los medios de convicci\u00f3n, que, como se sabe, no \u00a0configura \u00a0desatino \u00a0demandable \u00a0en casaci\u00f3n, toda vez que el juzgador goza del \u00a0poder \u00a0discrecional \u00a0de \u00a0valorar la prueba, s\u00f3lo limitado por los postulados de \u00a0la sana cr\u00edtica.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, no debe olvidarse que el fallo llega \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede amparado por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, esto es, \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0los \u00a0hechos \u00a0fueron correctamente discernidos y el derecho \u00a0atinadamente aplicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0recurrente fundamenta su \u00a0censura \u00a0afirmando \u00a0que el Tribunal se abstuvo de valorar los testimonios de las \u00a0personas \u00a0anteriormente \u00a0citadas, \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario \u00a0decidi\u00f3 otorgar plena \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones de Carlos Enrique Buesaquillo Rojas y Mar\u00eda \u00a0Hicilda Burbano de Chachinoy. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte, tambi\u00e9n olvida el libelista \u00a0que \u00a0tiene \u00a0el deber imperativo de demostrar c\u00f3mo afect\u00f3 el supuesto yerro las \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0acusada, \u00a0y \u00a0c\u00f3mo \u00a0de no haberse presentado la \u00a0irregularidad \u00a0planteada, \u00a0el contenido del fallo se sujetar\u00eda a la absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0representado \u00a0por \u00a0haber \u00a0actuado en leg\u00edtima defensa de su vida, falta \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0la Corte, en virtud del principio de limitaci\u00f3n, no puede entrar \u00a0a \u00a0corregir \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0impone \u00a0la \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0demandadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0independientemente de las \u00a0razones \u00a0esbozadas en los ac\u00e1pites anteriores, suficientes para que el cargo no \u00a0sea \u00a0llamado \u00a0a \u00a0prosperar, \u00a0observa \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0tampoco le asiste raz\u00f3n al \u00a0recurrente \u00a0cuando \u00a0afirma \u00a0que \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones omitidas se desprende la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0supuesto \u00a0enfrentamiento \u00a0armado \u00a0en el lugar de los hechos, \u00a0hip\u00f3tesis \u00e9sta, que el Tribunal se neg\u00f3 a aceptar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0advertir \u00a0que resulta desatinada y sin \u00a0fundamento \u00a0la coartada elaborada por el libelista, de pretender que a ra\u00edz del \u00a0supuesto \u00a0 enfrentamiento \u00a0armado, \u00a0se \u00a0configure \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0responsabilidad, en este caso la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0juzgador de segundo grado result\u00f3 \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Carlos Enrique Buesaquillo Rojas contradice \u00a0totalmente \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0echados \u00a0de \u00a0menos \u00a0que reiteran la ocurrencia del \u00a0supuesto enfrentamiento armado, habida cuenta que, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201csi \u00a0 hubiere \u00a0existido \u00a0enfrentamiento, \u00a0las \u00a0personas \u00a0que se encontraban de lado izquierdo o \u00a0sea \u00a0los muertos al disparar sus armas hubieran impactado los proyectiles en sus \u00a0casas, \u00a0mas \u00a0que \u00a0todo \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0mi \u00a0suegro donde yo vivo, pero all\u00ed no se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0nada, \u00a0el problema \u00a0es que nadie quiere declarar por temor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De igual manera, el Tribunal Superior Militar \u00a0resalt\u00f3 \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de la se\u00f1ora Mar\u00eda Hicilda Burbano de Chachinoy, quien \u00a0declar\u00f3 \u00a0no haber escuchado gritos o voces que hicieran prever la inminencia de \u00a0un \u00a0enfrentamiento armado, aseveraci\u00f3n que corrobora y confirma la veracidad de \u00a0lo manifestado por Buesaquillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, el sentenciador de segundo grado \u00a0consider\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026si analizamos \u00a0con \u00a0detenimiento \u00a0cada \u00a0una de las armas y material de guerra encontrados a los \u00a0occisos, \u00a0deducimos \u00a0que en el cruento y largo combate, que para unos policiales \u00a0fue \u00a0aproximadamente \u00a0de \u00a020 \u00a0a \u00a030 \u00a0minutos, \u00a0para otros de menos duraci\u00f3n, lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que los presuntos agresores de los uniformados en el supuesto de que \u00a0hubieren \u00a0portado \u00a0armas, \u00a0se \u00a0observa \u00a0por \u00a0las diligencias de levantamiento de \u00a0cad\u00e1veres, \u00a0inspecciones \u00a0judiciales \u00a0y \u00e1lbum fotogr\u00e1fico, que los occisos no \u00a0hicieron \u00a0uso \u00a0de tales armas, escasamente aparece que fue percutido un cartucho \u00a0de \u00a0rev\u00f3lver \u00a0que se encontr\u00f3 junto al cad\u00e1ver del Suboficial DE LA ROSA, sin \u00a0que \u00a0se haya establecido que fue disparado en el momento de los hechos. Lo mismo \u00a0sucede \u00a0con \u00a0el cartucho que supuestamente fue disparado por L\u00d3PEZ GUZM\u00c1N, que \u00a0no \u00a0se \u00a0pudo \u00a0determinar \u00a0si \u00a0fue \u00a0percutido \u00a0antes o en el momento del supuesto \u00a0enfrentamiento \u00a0armado \u00a0que \u00a0aseguran los uniformados. Se deduce que no hubo tal \u00a0combate, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0si \u00a0las \u00a0armas y las granadas encontradas a los occiso no \u00a0fueron \u00a0 accionadas \u00a0y \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0enfrentamiento, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostuvieron \u00a0los \u00a0policiales \u00a0dur\u00f3 \u00a0aproximadamente quince minutos m\u00e1s, ese lapso era suficiente \u00a0para \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0supuestos \u00a0 \u00a0\u2018piratas \u00a0 \u00a0 \u00a0terrestres\u2019, utilizaran sus armas y activaran las granadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTampoco se explica la Sala, como es que si \u00a0hubo \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0supuesto \u00a0 \u00a0enfrentamiento \u00a0 entre \u00a0 policiales \u00a0 y \u00a0 \u2018piratas \u00a0 \u00a0 \u00a0terrestres\u2019, \u00a0no \u00a0aparecen \u00a0en \u00a0las \u00a0casas \u00a0de los \u00a0vecinos \u00a0del \u00a0lugar, \u00a0impactos \u00a0provenientes de las ramas de los particulares, y \u00a0como \u00a0se \u00a0explican \u00a0las perforaciones que se describen en el veh\u00edculo Toyota en \u00a0la \u00a0parte \u00a0trasera \u00a0de la carrocer\u00eda, como se observa en la fotograf\u00eda visible \u00a0al \u00a0folio \u00a0176 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0N\u00b0 \u00a01, si seg\u00fan los policiales, el fuego de los \u00a0ocupantes \u00a0de \u00a0taxi \u00a0y de quienes se transportaron en la motocicleta y seg\u00fan el \u00a0plano \u00a0N\u00b0 36 obrante al folio 191 del cuaderno N\u00b0 1,\u00a0 esto se encontraban \u00a0ubicados \u00a0al \u00a0lado \u00a0derecho \u00a0de la v\u00eda que conduce a Pasto y los miembros de la \u00a0SIJIN \u00a0en \u00a0diagonal \u00a0a \u00a0una \u00a0distancia \u00a0de \u00a028.82 \u00a0metros sobre la v\u00eda que va a \u00a0Ipiales, \u00a0es \u00a0absurdo \u00a0que \u00a0tales \u00a0perforaciones \u00a0hayan sido ocasionadas por los \u00a0obitados, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0en \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 encontraban \u00a0 los \u00a0 tres \u00a0veh\u00edculos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora \u00a0bien, \u00a0si volvemos a la hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0hubo un feroz enfrentamiento, pues SAPUYES en su indagatoria manifiesta que \u00a0gast\u00f3 \u00a025 \u00a0cartuchos; MORENO NARV\u00c1EZ RIGOBERTO utiliz\u00f3 trece cartuchos, PRADO \u00a0hizo \u00a0ocho \u00a0disparos; \u00a0YEPES m\u00e1s o menos 20 y CHAVEZ no recuerda, pero tambi\u00e9n \u00a0hizo \u00a0uso \u00a0de \u00a0su \u00a0arma, luego \u00e9stos hicieron m\u00e1s de sesenta disparos, pasamos \u00a0inmediatamente \u00a0y observamos los impactos recibidos por el taxi y apreciamos que \u00a0\u00e9ste \u00a0s\u00f3lo \u00a0presenta \u00a0dos \u00a0orificios \u00a0como \u00a0se \u00a0observan \u00a0en \u00a0las fotograf\u00edas \u00a0visibles \u00a0al \u00a0folio \u00a0166 \u00a0del cuaderno No. 1.\u00a0 Se analiz\u00f3 la diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial practicada por el Juez\u00a0 Once de Instrucci\u00f3n Criminal \u00a0(fol. \u00a040 \u00a0cuaderno No. 1) y luego el plano No. 036 (fol. 191 cuaderno No. 1), y \u00a0se \u00a0aprecia \u00a0que \u00a0no \u00a0aparece \u00a0ninguna \u00a0vainilla de subametralladora\u00a0 en el \u00a0lugar \u00a0en \u00a0donde dispararon los policiales.\u00a0 En cuanto a la motocicleta, la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial plasma que \u00e9sta presenta un impacto en el \u00a0lado \u00a0izquierdo \u00a0del \u00a0guardabarro de la llanta trasera a la altura del stop, sin \u00a0que \u00a0se \u00a0explique \u00a0porque, \u00a0si \u00a0hubo \u00a0un \u00a0fuego \u00a0tan nutrido, apenas presente un \u00a0impacto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n obra en el proceso, el an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0guantelete \u00a0de \u00a0parafina \u00a0practicado \u00a0a \u00a0los \u00a0occisos \u00a0y \u00a0el \u00a0resultado fue \u00a0negativo, \u00a0 indicativo \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 obitados \u00a0 no \u00a0 dispararon \u00a0 armas \u00a0de \u00a0fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEste \u00a0an\u00e1lisis \u00a0nos \u00a0permite deducir sin \u00a0lugar \u00a0a \u00a0dudas, \u00a0que \u00a0los \u00a0policiales \u00a0mintieron \u00a0y \u00a0no hubo ninguna refriega o \u00a0enfrentamiento \u00a0contra \u00a0\u00b4piratas \u00a0terrestres\u00b4 y que por ende no utilizaron sus \u00a0armas \u00a0de dotaci\u00f3n en leg\u00edtima defensa como lo afirman en sus indagatorias los \u00a0acusados \u00a0y \u00a0que \u00a0m\u00e1s \u00a0bien \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron como lo narra do\u00f1a Mar\u00eda \u00a0Hicilda Burbano.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otro lado, respecto a lo depuesto por la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Esperanza \u00a0del Carmen Jajinoy en lo referente a la acusaci\u00f3n realizada \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0testigo \u00a0Mar\u00eda \u00a0Hicilda \u00a0Burbano, \u00a0consistente en\u00a0 que \u00a0presuntamente \u00a0recibi\u00f3 \u00a0dinero \u00a0para \u00a0declarar \u00a0en contra de los miembros de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0 involucrados \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 caso, \u00a0 al \u00a0 afirmar:\u00a0 \u00a0\u201cme \u00a0dijo \u00a0que a do\u00f1a Laura que es el nombre con que la conocemos le \u00a0hab\u00edan \u00a0pagado \u00a0para testificar en contra de la Polic\u00eda, eso fue lo \u00fanico que \u00a0mi \u00a0amiga \u00a0me \u00a0coment\u00f3\u201d, \u00a0ante \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de un \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0 claro \u00a0y \u00a0concreto, \u00a0se \u00a0infiere \u00a0de \u00a0forma \u00a0di\u00e1fana \u00a0que \u00a0esta \u00a0aseveraci\u00f3n \u00a0no \u00a0proporciona \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0permitan \u00a0concluir la \u00a0existencia de la ilicitud que el recurrente pretende plantear. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 consecuencia, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0mencionara \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del Tribunal, de manera expresa, las versiones que el \u00a0censor \u00a0acusa \u00a0como \u00a0omitidas, \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0tiene \u00a0la trascendencia para \u00a0desquiciar \u00a0la \u00a0sentencia, puesto que sus afirmaciones, fueron desechadas por el \u00a0juzgador por no encontrar respaldo probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0como anteriormente se dej\u00f3 \u00a0advertido, \u00a0al \u00a0no demostrar el censor el yerro constitutivo del falso juicio de \u00a0existencia \u00a0y \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0su trascendencia en las conclusiones del fallo, las \u00a0pretensiones ser\u00e1n desestimadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0llamado a tener vocaci\u00f3n de \u00e9xito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASACI\u00d3N OFICIOSA \u00a0<\/p>\n<p>Observa la Sala que el Tribunal al determinar \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas (hoy \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas) vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0habida cuenta que la fij\u00f3 en 8 a\u00f1os, en abierta \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0con \u00a0lo \u00a0estatuido en los art\u00edculos 39 y 48 del Decreto 2550 de \u00a01998, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0casar\u00e1 \u00a0parcial \u00a0y oficiosamente la sentencia \u00a0impugnada, \u00a0al \u00a0tenor del art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal y, en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0se \u00a0les \u00a0impondr\u00e1\u00a0 \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados Rodrigo L\u00f3pez Sapuyes, \u00a0Rigoberto \u00a0Moreno Narvaez, Libardo Rodriguez Hidalgo, Miguel Yepes Moran, C\u00e9sar \u00a0Ch\u00e1vez \u00a0Coral \u00a0y \u00a0Flavio \u00a0Prado \u00a0Prado la citada pena accesoria por el lapso de \u00a0diez \u00a0(10) a\u00f1os, por cuanto dicha normatividad establece que \u00e9sta ser\u00e1 por un \u00a0tiempo igual a la de la pena principal, sin exceder de 10 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0U \u00a0E \u00a0L \u00a0V \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0DESESTIMAR \u00a0las \u00a0demandas de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Casar parcial y \u00a0de \u00a0manera \u00a0oficiosa\u00a0 la sentencia impugnada y, en \u00a0consecuencia, \u00a0imponer \u00a0a \u00a0Rodrigo \u00a0L\u00f3pez \u00a0Sapuyes, \u00a0Rigoberto Moreno Narv\u00e1ez, \u00a0Libardo \u00a0Rodriguez \u00a0Hidalgo, \u00a0Miguel \u00a0Yepes Moran, C\u00e9sar Ch\u00e1vez Coral y Flavio \u00a0Prado \u00a0Prado la pena accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derecho y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por el t\u00e9rmino de diez (10) a\u00f1os, conforme a lo expuesto \u00a0en la parte final de las motivaciones de este fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 En \u00a0 lo \u00a0 dem\u00e1s, \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0confirma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Contra esta decisi\u00f3n no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen.\u00a0 C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento parcial de voto \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento de voto \u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0MAURO \u00a0 SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento parcial de voto \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>ACLARACION DE VOTO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Estoy \u00a0conforme con la parte resolutiva de la decisi\u00f3n, mas no con \u00a0sus \u00a0fundamentos, los cuales han debido corresponder a un tratamiento dogm\u00e1tico \u00a0distinto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0algo se debe rescatar, dentro del nuevo esquema de Estado &#8211; que \u00a0entre \u00a0otras \u00a0cosas \u00a0no es tan novel, como que tiene ya mas de 14 a\u00f1os -, es la \u00a0autonom\u00eda del juez a la hora de interpretar la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Podr\u00eda \u00a0decirse \u00a0que \u00a0la \u00a0independencia \u00a0del \u00a0juez \u00a0no \u00a0constituye \u00a0ninguna \u00a0novedad, \u00a0pues \u00a0al \u00a0fin y al cabo ese ser\u00eda un tema que desde la misma \u00a0Revoluci\u00f3n \u00a0Francesa \u00a0se considera saldado; desde el d\u00eda en que la separaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0poderes \u00a0le \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0a los jueces, y solo a ellos, la capacidad para \u00a0decidir los conflictos en derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Mas \u00a0ocurre \u00a0que algo va del Juez de aquellas \u00e9pocas al del Estado \u00a0democr\u00e1tico. \u00a0Decir \u00a0el derecho, antes, significaba aplicarlo por fuera de toda \u00a0posible \u00a0valoraci\u00f3n; no por otra raz\u00f3n, el juez era la boca por la que hablaba \u00a0la \u00a0ley. \u00a0El \u00a0derecho, por lo tanto, se dec\u00eda, o se aplicaba, conforme al texto \u00a0legal. \u00a0Prueba \u00a0de \u00a0ello \u00a0es la regla seg\u00fan la cual la \u201cley siendo dura es la \u00a0ley\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0Juez \u00a0del Estado democr\u00e1tico le corresponde interpretar la ley \u00a0seg\u00fan \u00a0valores \u00a0y \u00a0principios; y no solo principios jur\u00eddicos sino pol\u00edticos: \u00a0con \u00a0los principios y valores constitucionales. Precisamente por eso se ha dicho \u00a0que \u00a0\u201ctodos \u00a0los \u00a0mandatos \u00a0del ordenamiento jur\u00eddico se deben interpretar de \u00a0forma \u00a0 tal \u00a0 que \u00a0 su \u00a0 sentido \u00a0 guarde \u00a0 coherencia \u00a0 con \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0constitucionales\u201d, es decir, con sus valores y principios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sin \u00a0que se pueda decir que el Juez pueda hacer lo que quiera, sino \u00a0lo \u00a0que \u00a0le corresponde, dentro de un concepto de ley en el que se destaca menos \u00a0su \u00a0elegancia \u00a0o su armon\u00eda y mas la bondad de los principios, lo cierto es que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0tiene \u00a0un \u00a0amplio \u00a0poder \u00a0para \u00a0aplicar \u00a0una justicia en derecho, cuya \u00a0validez \u00a0 descansa \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 coherencia \u00a0 y \u00a0capacidad \u00a0argumentativa \u00a0de \u00a0sus \u00a0decisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0partir \u00a0de \u00a0esos \u00a0supuestos, \u00a0es \u00a0posible, \u00a0precisamente por ese \u00a0margen \u00a0de \u00a0configuraci\u00f3n, que el juez pueda llegar a construir argumentaciones \u00a0que \u00a0 no \u00a0 corresponden \u00a0 a \u00a0 los \u00a0enunciados \u00a0y \u00a0a \u00a0los \u00a0valores \u00a0y \u00a0principios \u00a0constitucionales, \u00a0sino \u00a0a \u00a0reafirmaciones \u00a0de esquemas meramente lingu\u00edsticos, \u00a0como \u00a0justamente \u00a0lo \u00a0hizo el funcionario acusado al privilegiar las fuentes del \u00a0derecho \u00a0civil \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0solo \u00a0el \u00a0propietario est\u00e1 legitimado para \u00a0solicitar tutela penal en eventos de da\u00f1o en bienes ajenos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0pueda \u00a0resultar \u00a0cuestionable, no es manifiestamente contraria a la ley. No corresponde \u00a0a \u00a0 la \u00a0mejor \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0claro, \u00a0pero \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0arbitraria, \u00a0abusiva, \u00a0caprichosa \u00a0o \u00a0desp\u00f3tica, \u00a0que \u00a0es \u00a0la que la Constituci\u00f3n prohibe y la que el \u00a0derecho penal sanciona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso es que la dogm\u00e1tica dice que en \u00a0estos \u00a0casos, \u00a0como \u00a0corresponde, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0es \u00a0at\u00edpica objetivamente y no \u00a0subjetivamente \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0dolo, \u00a0para \u00a0que no toda equivocaci\u00f3n de los \u00a0jueces \u00a0deba \u00a0solucionarse como un problema de error de tipo que excluye el dolo \u00a0(neutro). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0ha \u00a0debido \u00a0ser, \u00a0entonces, \u00a0y a mi \u00a0juicio, la soluci\u00f3n correcta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atentamente, \u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1. D.C., 27 de julio de 2005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 19419 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 Aprobado acta N\u00b0\u00a0 014 \u00a0 Bogot\u00e1 D. C.,\u00a0 dos (2) de marzo de dos \u00a0mil cinco (2005). \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0 Resuelve \u00a0la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9357","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9357","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9357"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9357\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}