{"id":9351,"date":"2023-09-08T18:25:27","date_gmt":"2023-09-08T18:25:27","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1930708-06-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:27","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:27","slug":"1930708-06-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1930708-06-05\/","title":{"rendered":"19307(08-06-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 19307 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 045 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., ocho (8) de junio de dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de ALEJANDRO ARANGO RAM\u00cdREZ, contra el \u00a0fallo \u00a0del 2 de noviembre de 2001, mediante el cual el Tribunal Superior de Cali \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0dictada el 5 de junio del mismo a\u00f1o por el \u00a0Juzgado \u00a0Diecis\u00e9is \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad, \u00a0y en su lugar \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0dicho \u00a0procesado \u00a0a la pena principal de treinta y un (31) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0por los delitos de homicidio agravado, hurto \u00a0calificado \u00a0 agravado \u00a0 y \u00a0 porte \u00a0 ilegal \u00a0 de \u00a0 armas \u00a0 de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal; \u00a0a \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el lapso de diez a\u00f1os; a indemnizar los perjuicios causados con \u00a0la \u00a0 infracci\u00f3n; \u00a0 y \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron relatados de la siguiente manera por \u00a0el Tribunal Superior de Cali en la sentencia de segunda instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos mismos tuvieron ocurrencia a eso de \u00a0las \u00a06:50 \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde \u00a0del 11 de Marzo del 2000, en plena v\u00eda p\u00fablica de la \u00a0ciudad \u00a0de Cali y, espec\u00edficamente, en la calle 52 con carrera 2\u00aa frente a las \u00a0instalaciones \u00a0del \u00a0Sena, \u00a0lugar \u00a0por el cual transitaba el se\u00f1or Harold Pulido \u00a0Collazos \u00a0conduciendo \u00a0la \u00a0motocicleta \u00a0de plaxas JBX 32A de propiedad de Dalila \u00a0Calle \u00a0Garc\u00eda, \u00a0quien \u00a0se trasladaba con \u00e9l en calidad de parrillera, en dicho \u00a0lugar \u00a0los \u00a0ocupantes \u00a0de \u00a0este \u00a0veh\u00edculo fueron cerrados por un taxi Chevrolet \u00a0Suift, \u00a0de \u00a0placas \u00a0VBQ \u00a0119, modelo 1997 con n\u00famero de identificaci\u00f3n lateral \u00a02695 \u00a0 conducido \u00a0 por \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Alejandro \u00a0Arango \u00a0Ram\u00edrez \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se trasladaban dos sujetos \u00a0m\u00e1s\u00a0 \u00a0no \u00a0identificados, del automotor y con arma de fuego se amedrent\u00f3 a \u00a0los \u00a0ocupantes \u00a0de \u00a0la moto para que la entregaran, como el se\u00f1or Harold Pulido \u00a0Collazos \u00a0por \u00a0el impacto de los hechos no obedeci\u00f3 la orden inmediatamente, le \u00a0dispararon \u00a0produci\u00e9ndole \u00a0la muerte, los delincuentes no lograron hacerse a la \u00a0moto \u00a0y \u00a0la \u00a0dejaron \u00a0tirada \u00a0mientras \u00a0los tres sujetos del taxi hu\u00edan en \u00e9l. \u00a0Informada \u00a0la \u00a0polic\u00eda de los datos del veh\u00edculo en el cual se trasladaban los \u00a0asesinos \u00a0se \u00a0dedicaron \u00a0a su b\u00fasqueda, encontr\u00e1ndolo e intercept\u00e1ndolo, pero \u00a0ya \u00a0en \u00a0su \u00a0interior \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0trasladaba \u00a0el \u00a0conductor \u00a0se\u00f1or \u00a0Alejandro \u00a0Arango \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0igualmente \u00a0dentro \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, en la parte delantera, se hall\u00f3 el arma de fuego con la \u00a0cual \u00a0 se \u00a0consum\u00f3 \u00a0el \u00a0punible \u00a0de \u00a0homicidio.\u201d1 (Se destaca) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0propone el defensor de ALEJANDRO \u00a0ARANGO \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n contemplada en el art\u00edculo 207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 de 2000), aduciendo violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que en el expediente obran pruebas \u00a0\u201cque \u00a0 no \u00a0 fueron \u00a0 consideradas \u00a0 o \u00a0 valoradas \u00a0en \u00a0la \u00a0justa \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica-jur\u00eddica, \u00a0las cuales demuestran todo lo contrario de lo afirmado en la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0Segunda \u00a0Instancia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal de Cali y que de \u00a0haberlas \u00a0considerado \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0sostenido \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de inocencia del \u00a0se\u00f1or \u00a0Alejandro \u00a0Arango Ram\u00edrez o al menos se hubiera evidenciado una DUDA de \u00a0tal \u00a0 entidad \u00a0que \u00a0su \u00a0eliminaci\u00f3n \u00a0\u2013al \u00a0hacerse \u00a0irreducible- \u00a0hubiera generado la necesidad de aplicar \u00a0la \u00a0duda \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0(in \u00a0dubio \u00a0pro reo), con lo cual se habr\u00eda \u00a0predicado una mejor y cumplida justicia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menciona \u00a0cinco \u201cContra-indicios\u201d sobre \u00a0los \u00a0cuales \u00a0advera no se tuvieron en cuenta o se apreciaron inadecuadamente, lo \u00a0que \u00a0 produjo \u00a0como \u00a0resultado \u00a0la \u00a0condena \u00a0del \u00a0implicado, \u00a0cuando \u00a0ha \u00a0debido \u00a0absolverse ante la falta de certeza para condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cContra-indicio \u00a0Primero\u201d: Afirma que no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0ALEJANDRO \u00a0ARANGO \u00a0RAM\u00cdREZ, \u00a0quien \u00a0conduc\u00eda el taxi, hubiese \u00a0cerrado \u00a0a \u00a0los \u00a0motociclistas para perpetrar el hurto; pues si acerc\u00f3 el carro \u00a0donde \u00a0ellos, \u00a0fue \u00a0bajo \u00a0presi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0amenazas \u00a0que \u00a0con arma de fuego le \u00a0inflig\u00eda el pasajero que iba en la parte delantera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que a diario se conoce de atentados \u00a0contra \u00a0taxistas por no obedecer las \u00f3rdenes que les imparten los pasajeros que \u00a0abordan los veh\u00edculos con el fin de cometer delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cContra-indicio \u00a0Segundo\u201d: \u00a0Tampoco \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que el conductor del taxi, ALEJANDRO ARANGO RAM\u00cdREZ, hubiese esperado y \u00a0recogido \u00a0 voluntariamente \u00a0 al \u00a0 coautor \u00a0 del \u00a0 il\u00edcito, \u00a0despu\u00e9s \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0dificultades \u00a0para \u00a0llevarse la motocicleta; pues aqu\u00e9l actu\u00f3 siempre bajo las \u00a0amenazas \u00a0de muerte a cargo del pasajero que portaba una arma de fuego y que iba \u00a0sentado en el asiento delantero del carro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cContra-indicio \u00a0Tercero\u201d: \u00a0Si bien los \u00a0agentes \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0encontraron \u00a0el \u00a0arma implicada en la parte delantera del \u00a0carro, \u00a0\u201centre \u00a0la \u00a0palanca \u00a0y \u00a0la \u00a0guantera\u201d, \u00a0no es cierto que la hubiesen \u00a0sacado de una especie de caleta o que estuviera camuflada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fue el Fiscal instructor quien impropiamente \u00a0introdujo \u00a0la idea seg\u00fan la cual el arma fue encontrada en una caleta del taxi. \u00a0El \u00a0 Juez \u00a0 de \u00a0 conocimiento \u00a0practic\u00f3 \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0carro, \u00a0con \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0peritos \u00a0y \u00a0toma \u00a0de \u00a0fotograf\u00edas, \u00a0y \u00a0verific\u00f3 que estaba \u00a0normal, \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 hab\u00eda \u00a0 sido \u00a0 alterado \u00a0con \u00a0\u201ccaletas\u201d \u00a0para \u00a0cometer \u00a0il\u00edcitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cContra-indicio \u00a0cuarto\u201d: \u00a0No es cierto \u00a0que \u00a0existan \u00a0testigos \u00a0presenciales como lo sostiene el Ad-quem, pues la \u00fanica \u00a0persona \u00a0 que \u00a0 observ\u00f3 \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0fue \u00a0Dalila \u00a0Calle \u00a0Garc\u00eda, \u00a0la \u00a0propietaria \u00a0de \u00a0la \u00a0motocicleta \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos iba como \u00a0acompa\u00f1ante, \u00a0y ella ninguna actividad il\u00edcita o de colaboraci\u00f3n en el delito \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0taxista \u00a0ALEJANDRO ARANGO RAM\u00cdREZ, pues no lo vio en tal actitud, \u00a0ni se percat\u00f3 que su posible implicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cContra-indicio \u00a0quinto\u201d: \u00a0No es cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0conductor \u00a0del \u00a0taxi, \u00a0ALEJANDRO ARANGO RAM\u00cdREZ, hubiese participado a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0coautor \u00a0doloso en los il\u00edcitos, supuestamente por impedir el paso \u00a0de \u00a0la \u00a0motocicleta, \u00a0por \u00a0esperar \u00a0a los pasajeros mientras se apoderaban de la \u00a0moto, \u00a0por \u00a0ayudarlos a fugarse del lugar y por conservar el arma. No existe una \u00a0sola \u00a0 prueba \u00a0 que \u00a0 as\u00ed \u00a0lo \u00a0determine; \u00a0y \u00a0todo \u00a0se \u00a0debe \u00a0a \u00a0la \u00a0defectuosa \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las cosas por el Tribunal Superior de Cali, por ignorar que \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0desplegada bajo el temor de las amenazas de \u00a0muerte por quien portaba una arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 tal \u00a0 \u201cserie \u00a0 de \u00a0contraindicios \u00a0bien \u00a0hilados \u00a0conducen \u00a0de \u00a0manera \u00a0irrefutable a demostrar y a \u00a0decidir\u201d que el implicado ALEJANDRO ARANGO RAM\u00cdREZ es inocente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0como \u00a0infringidos \u00a0por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0art\u00edculos \u00a0 \u00a0324 \u00a0 \u00a0(homicidio \u00a0agravado), \u00a0 350 \u00a0 (hurto \u00a0calificado), \u00a0351 \u00a0(hurto \u00a0agravado) \u00a0y \u00a0201 \u00a0(porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas de fuego) del C\u00f3digo Penal, Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980; \u00a0y \u00a0solicita \u00a0a la Corte casar el fallo impugnado, para que en su \u00a0lugar profiera la sentencia absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por el defensor de \u00a0ALEJANDRO \u00a0ARANGO \u00a0RAM\u00cdREZ no satisface los requisitos formales establecidos en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991, \u00a0equivalente \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de 2000. Debido a ello, ser\u00e1 \u00a0inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0condicionada al cumplimiento de las exigencias impuestas por el art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0equivalente \u00a0al \u00a0art\u00edculo 212 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0vigente. \u00a0Tal disposici\u00f3n establece requisitos meramente enunciativos \u00a0y otros inherentes a la esencia de la impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n no constituye una \u00a0especie \u00a0de \u00a0tercera \u00a0instancia; \u00a0no \u00a0consiste \u00a0en \u00a0someter a un nuevo juicio al \u00a0procesado, \u00a0ni \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un debate probatorio \u00a0generalizado \u00a0y \u00a0sin \u00a0acatamiento \u00a0de la l\u00f3gica que le es inherente, puesto que \u00a0ese \u00a0medio \u00a0extraordinario de impugnaci\u00f3n no fue concebido como una herramienta \u00a0adicional \u00a0para \u00a0litigar \u00a0libremente \u00a0igual que en las instancias, sino como una \u00a0excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0poner \u00a0en \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria, \u00a0para \u00a0su enmienda, la vulneraci\u00f3n de la ley o de las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0con reflejo en el fallo; que procede por las causales \u00a0taxativamente \u00a0se\u00f1aladas en la normatividad y que hubiesen sido seleccionadas y \u00a0adecuadamente \u00a0desarrolladas \u00a0en \u00a0la demanda; salvo la evidente necesidad de que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0acuda \u00a0a \u00a0sus \u00a0facultades oficiosas para la protecci\u00f3n de un derecho \u00a0fundamental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Aunque \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0utiliza \u00a0la \u00a0terminolog\u00eda \u00a0difundida \u00a0en la jurisprudencia y en la doctrina, con apoyo en el \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n, endilga al Tribunal Superior \u00a0la \u00a0 incursi\u00f3n \u00a0 en \u00a0 errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0anteponiendo lo que \u00e9l \u00a0denomina \u00a0 \u00a0\u201ccontra-indicios\u201d; \u00a0 no \u00a0 obstante, \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 se \u00a0 reduce \u00a0pr\u00e1cticamente \u00a0a \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0del \u00a0punto \u00a0de vista del censor en cada caso, \u00a0torn\u00e1ndose \u00a0pr\u00e1cticamente imposible comprender en d\u00f3nde radican los supuestos \u00a0desatinos \u00a0del Ad-quem frente a cada medio de prueba que sirvi\u00f3 de base para la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0el \u00a0censor hizo comentarios \u00a0generales \u00a0ofreciendo una y otra vez su propio an\u00e1lisis con la esperanza de que \u00a0se tome como el razonamiento acertado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El Tribunal Superior de Cali arrib\u00f3 a la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de ALEJANDRO ARANGO \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 sopesando \u00a0 el \u00a0acopio \u00a0probatorio \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0la \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0ciudadana \u00a0que \u00a0observ\u00f3 a los tres ocupantes del taxi participar \u00a0en \u00a0los \u00a0il\u00edcitos; \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0que \u00a0participaron en el \u00a0operativo \u00a0de \u00a0captura; la versi\u00f3n del implicado, tildada de il\u00f3gica; y varios \u00a0indicios \u00a0construidos a partir del hallazgo del arma homicida en un lugar oculto \u00a0en \u00a0la \u00a0guantera \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0donde \u00a0s\u00f3lo \u00a0el \u00a0conductor \u00a0o alguien con su \u00a0aquiescencia \u00a0pod\u00eda \u00a0guardarla; \u00a0lo inveros\u00edmil que resulta que los asaltantes \u00a0dejaran \u00a0 el \u00a0 rev\u00f3lver \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 carro \u00a0de \u00a0un \u00a0\u201cinocente\u201d \u00a0que \u00a0podr\u00eda \u00a0comprometerlos; \u00a0y la negaci\u00f3n inicial de cualquier conocimiento de los hechos, \u00a0para \u00a0 \u00a0 \u00a0 admitir \u00a0 \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 sucedido \u00a0 \u00a0 \u00a0posteriormente \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013aunque bajo supuestas amenazas- s\u00f3lo \u00a0despu\u00e9s de que la polic\u00eda encontr\u00f3 el arma oculta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, era menester abordar por \u00a0separado \u00a0el \u00a0estudio de cada uno de esos medios probatorios, pero no para hacer \u00a0al \u00a0respecto una cr\u00edtica gen\u00e9rica, buscando anteponer el personal criterio del \u00a0defensor, \u00a0sino \u00a0a profundidad, con la l\u00f3gica del recurso, en orden a demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0colegiado \u00a0cometi\u00f3 determinada especie de error en alguno de los \u00a0componentes \u00a0del \u00a0indicio \u00a0o en los procesos l\u00f3gicos de inferencia, vale decir, \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0al \u00a0deducir el hecho indicado, o al \u00a0valorarlos separada o conjuntamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La jurisprudencia de la Sala ha explicado \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0debe \u00a0encararse \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0indicios \u00a0para \u00a0su censura en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0diversos \u00a0pronunciamientos, autos y sentencias, entre los cuales \u00a0se estima oportuno recordar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0primer \u00a0lugar, la t\u00e9cnica requerida \u00a0para \u00a0el \u00a0ataque dirigido contra la prueba indiciaria reclama que, coherente con \u00a0la \u00a0estructura \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la misma, la censura se oriente hacia cualquiera de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0de su construcci\u00f3n, es decir, a los elementos de convicci\u00f3n que \u00a0soportan \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0a \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n mental de inferencia del dato \u00a0indicado \u00a0o \u00a0a la estimaci\u00f3n individual o conjunta de su poder suasorio, por lo \u00a0que \u00a0ha \u00a0menester \u00a0de \u00a0parte \u00a0del \u00a0recurrente el se\u00f1alamiento de cu\u00e1l de estos \u00a0pasos \u00a0es \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0duele \u00a0del error, de qu\u00e9 especie es, pues eventualmente \u00a0podr\u00edan \u00a0ser \u00a0de \u00a0diversa \u00a0naturaleza, y c\u00f3mo por su incidencia en el fallo se \u00a0obtuvo \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que debe ser remplazada por otra que rinda homenaje a la \u00a0legalidad, \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0esencia \u00a0constituye el tema central de la casaci\u00f3n.\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a030 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01999, \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Jorge \u00a0An\u00edbal G\u00f3mez \u00a0Gallego) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0se \u00a0trata, \u00a0los \u00a0errores pueden ser de hecho o de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0cualquiera de sus modalidades. En cambio, en el proceso intelectual \u00a0camino \u00a0a \u00a0construir \u00a0la deducci\u00f3n o la inferencia y en la asignaci\u00f3n de poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0al \u00a0indicio \u00fanicamente pueden tener lugar errores de hecho, en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0u \u00a0operaciones \u00a0que \u00a0requieran aplicaci\u00f3n de los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi los errores de apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0se \u00a0presentan \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0los hechos indicadores, el \u00a0casacionista \u00a0debe, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con cada indicio, identificar las pruebas que \u00a0le \u00a0sirven \u00a0de \u00a0sustento \u00a0e \u00a0indicar \u00a0el \u00a0error \u00a0denunciado, \u00a0si \u00a0de existencia, \u00a0identidad, \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0para \u00a0la \u00a0correcta \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura. \u00a0Y \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0el valor \u00a0probatorio \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0es \u00a0deber \u00a0del \u00a0recurrente acreditar el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, lo cual se cumple mostrando \u00a0la \u00a0divergencia \u00a0existente entre las deducciones y declaraciones de la sentencia \u00a0en \u00a0dicho \u00a0sentido \u00a0y \u00a0las \u00a0que \u00a0corresponde hacer de acuerdo con la l\u00f3gica, la \u00a0experiencia \u00a0o \u00a0la ciencia.\u201d (Sentencia del 27 de noviembre de 1996, M. P. Dr. \u00a0Fernando Arboleda Ripoll) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0 era \u00a0 imprescindible \u00a0 en \u00a0la \u00a0confecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la demanda analizar por separado y con l\u00f3gica casacional todos \u00a0y \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0asumidos \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez colegiado, y \u00a0verificar \u00a0que \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n que deriv\u00f3 de ellos \u00a0estaba \u00a0en \u00a0franco \u00a0desfase con la verdad probada, o que las deducciones en sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0pod\u00edan \u00a0ofrecer \u00a0conclusiones \u00a0equ\u00edvocas o discordantes, en lugar de \u00a0converger hacia la responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. En ese orden de ideas, es evidente que el \u00a0defensor \u00a0redact\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda de manera libre, como si la casaci\u00f3n fuese otra \u00a0instancia, \u00a0de suerte que no postula ni desarrolla en rigor el cargo por ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0especies de error, de derecho ni de hecho, independientemente de que no \u00a0hubiese \u00a0citado \u00a0el \u00a0nombre \u00a0concreto \u00a0asignado \u00a0a \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos \u00a0por la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0doctrina, sino que se explaya en tratar de convencer a la \u00a0Corte \u00a0de \u00a0que \u00a0su \u00a0visi\u00f3n \u00a0de \u00a0los acontecimientos es la acertada, de donde se \u00a0concluye \u00a0que el problema subyace en la credibilidad, la fuerza de convicci\u00f3n o \u00a0el \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n que el Tribunal Superior otorg\u00f3 al acopio probatorio \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto, pero en este tema prevalece el criterio de la Corporaci\u00f3n, al \u00a0punto \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0viene \u00a0amparado \u00a0con \u00a0la doble presunci\u00f3n de legalidad y \u00a0acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Con \u00a0todo, en cuanto la queja pareciera \u00a0referida \u00a0a \u00a0supuestos \u00a0falsos raciocinios \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0acopio \u00a0probatorio un poder de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0no tiene, ese enunciado no fue desarrollado dentro del \u00e1mbito \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0su \u00a0fundamento \u00a0no \u00a0se \u00a0dirige \u00a0a la comprobaci\u00f3n del \u00a0distanciamiento \u00a0 de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0ni \u00a0a \u00a0verificar \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0alg\u00fan \u00a0medio \u00a0de prueba, deformaci\u00f3n que de darse hubiese \u00a0extralimitado \u00a0o \u00a0recortado su alcance probatorio, sino que apunta a criticar el \u00a0m\u00e9rito \u00a0o \u00a0el poder suasorio de la prueba, anteponiendo su particular manera de \u00a0entender \u00a0el asunto, con la esperanza de que su criterio prevalezca sobre el del \u00a0Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0agotado \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio \u00a0en las instancias, el censor no puede esperar que la Corte deduzca o \u00a0descubra \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0certeza \u00a0para \u00a0condenar, \u00a0a partir de su \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el sentido que la investigaci\u00f3n dej\u00f3 vac\u00edos. De ah\u00ed que, en \u00a0casos \u00a0como \u00a0el \u00a0presente, \u00a0donde \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0declar\u00f3 que exist\u00eda \u00a0certeza \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal de ALEJANDRO ARANGO RAM\u00cdREZ, el \u00a0reclamo \u00a0por \u00a0la falta de aplicaci\u00f3n del principio in \u00a0dubio \u00a0pro reo s\u00f3lo alcanza la entidad requerida para \u00a0sustentar \u00a0la pretensi\u00f3n casacional, cuando deriva de la cabal demostraci\u00f3n de \u00a0errores de hecho o de derecho en la estimaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0 \u00a0Las \u00a0impropiedades \u00a0advertidas \u00a0conllevan a inadmitir la demanda, m\u00e1xime que tampoco \u00a0en \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del expediente se observa la vulneraci\u00f3n de alguna garant\u00eda \u00a0fundamental, \u00a0que amerite el ejercicio de las facultades oficiosas de la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada a nombre de ALEJANDRO \u00a0ARANGO RAM\u00cdREZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Comisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Folio \u00a0418 cdno. 2. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 19307 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 045 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., ocho (8) de junio de dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9351","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9351","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9351"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9351\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}