{"id":9323,"date":"2023-09-08T18:25:25","date_gmt":"2023-09-08T18:25:25","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1868807-09-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:25","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:25","slug":"1868807-09-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1868807-09-05\/","title":{"rendered":"18688(07-09-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a018688 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.065 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., siete (7) de septiembre de dos \u00a0mil cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado de CAMILO DAZA REYES, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida el 17 de abril de 2001 por el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0que confirm\u00f3 la dictada por el Juzgado 8\u00ba Penal del Circuito de esa \u00a0misma \u00a0ciudad, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0dicho \u00a0procesado \u00a0a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a041 \u00a0a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n, al decomiso del arma de fuego de \u00a0su \u00a0propiedad, \u00a0junto \u00a0con \u00a0la \u00a0munici\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a010 \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0al pago de los perjuicios \u00a0ocasionados, \u00a0como \u00a0autor de los delitos de homicidio agravado, hurto calificado \u00a0y agravado y porte ilegal de armas en concurso heterog\u00e9neo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed los resumi\u00f3 el Tribunal: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos mismos tuvieron ocurrencia a eso de las \u00a08 \u00a0de \u00a0la \u00a0noche del 20 de julio de 1999, en plena v\u00eda p\u00fablica de la ciudad de \u00a0Cali \u00a0(V.) \u00a0y, \u00a0espec\u00edficamente, en el port\u00f3n del inmueble ubicado en la calle \u00a012 \u00a0entre \u00a0carreras \u00a029 \u00a0y 30 barrio Benjam\u00edn Herrera, a donde lleg\u00f3 el se\u00f1or \u00a0Edward \u00a0Oswaldo \u00a0L\u00f3pez llevando en su moto tres menores de edad, sus hijos y un \u00a0sobrino, \u00a0\u00e9stos \u00a0se \u00a0apearon pero la hija del se\u00f1or Londo\u00f1o L\u00f3pez, con quien \u00a0conversaba \u00a0le \u00a0tir\u00f3 los brazos y \u00e9l la subi\u00f3 en el tanque de la moto, en ese \u00a0momento \u00a0hizo \u00a0presencia \u00a0otra \u00a0moto \u00a0en la cual se transportaban dos sujetos de \u00a0sexo \u00a0masculino, \u00a0el \u00a0parrillero \u00a0se \u00a0ape\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma y se dirigi\u00f3 al otro \u00a0motociclista, \u00a0sin mediar palabra le dispar\u00f3 en la cara, despoj\u00f3 al agonizante \u00a0de \u00a0la \u00a0moto \u00a0y \u00a0huy\u00f3 \u00a0en \u00a0ella. \u00a0Momentos \u00a0despu\u00e9s \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0hurtado es \u00a0encontrada \u00a0por \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0en \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Edilma Mar\u00eda Ort\u00edz \u00a0Hern\u00e1ndes, \u00a0la \u00a0que \u00a0a\u00fan \u00a0estaba \u00a0caliente \u00a0y \u00a0al \u00a0pie \u00a0una vainilla, la mujer \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0guardada \u00a0en su casa por un amigo de sus \u00a0nietos \u00a0al \u00a0que \u00a0conoc\u00eda de toda la vida, esto es, el se\u00f1or Camilo Daza Reyes, \u00a0quien \u00a0viv\u00eda \u00a0a unas cuantas casas de la suya, igualmente se opera su captura y \u00a0el \u00a0decomiso \u00a0de \u00a0un \u00a0arma \u00a0de fuego que \u00e9ste portaba y de la cual in\u00fatilmente \u00a0intent\u00f3 \u00a0deshacerse, \u00a0esa \u00a0vainilla fue identificada como disparada por el arma \u00a0decomisada al aqu\u00ed procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en el cuerpo segundo de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0acusa el demandante el fallo de segundo grado de violar \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0(arts. \u00a0324.4.7 \u00a0y \u00a01\u00ba del Decreto 3664 de \u00a01986), debido a errores de hecho y de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a lo primero, esto es, los errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0existen contraindicios que de haberse apreciado en su \u00a0justa \u00a0y \u00a0l\u00f3gica dimensi\u00f3n habr\u00edan demostrado la inocencia de su defendido, o \u00a0cuando \u00a0menos, \u00a0la duda en su favor. As\u00ed ocurri\u00f3 con el reconocimiento en fila \u00a0de \u00a0personas \u00a0llevado \u00a0a \u00a0cabo \u00a0con \u00a0Giovanni Alexander Londo\u00f1o L\u00f3pez, testigo \u00a0presencial \u00a0de \u00a0los hechos, quien inicialmente se\u00f1al\u00f3 a un individuo de nombre \u00a0Carlos \u00a0Moreno, \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0entre las 8 personas con quienes se \u00a0surt\u00eda \u00a0 la \u00a0 diligencia \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0el \u00a0autor \u00a0material \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0investigado, \u00a0pero \u00a0que \u00a0se \u00a0absten\u00eda \u00a0de \u00a0se\u00f1alarlo \u00a0debido a las amenazas de \u00a0muerte \u00a0recibidas \u00a0en \u00a0su \u00a0casa, \u00a0las cuales proven\u00edan de una \u201cgallada\u201d del \u00a0barrio Sante fe, cuyos integrantes desconoc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0juicio \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0dicha prueba fue \u00a0distorsionada \u00a0por \u00a0el fallador, toda vez que no ten\u00eda el alcance de indicio de \u00a0responsabilidad \u00a0deducido, \u00a0porque \u00a0en \u00a0todo el conjunto probatorio no existe un \u00a0se\u00f1alamiento directo en contra de CAMILO DAZA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiere tambi\u00e9n, que con base en el dictamen \u00a0correspondiente \u00a0el \u00a0sentenciador concluy\u00f3 que el\u00a0 proyectil hallado en el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0fue disparado por un rev\u00f3lver de las caracter\u00edsticas \u00a0del\u00a0 \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0del acusado. A esta apreciaci\u00f3n se opone porque, a su \u00a0modo \u00a0de \u00a0ver, \u00a0\u201cel \u00a0hecho \u00a0de que una prueba t\u00e9cnica, o un peritazgo no haya \u00a0sido \u00a0materia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n a lo largo del proceso, ello no significa que debe \u00a0aceptarse \u00a0en \u00a0su integridad y darle la credibilidad que as\u00ed quiera el juzgador \u00a0por \u00a0 cuanto \u00a0 se \u00a0 estar\u00eda \u00a0valorando \u00a0una \u00a0prueba \u00a0con \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0si \u00a0el dictamen no asegur\u00f3 que se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0arma, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0mercado \u00a0existen \u00a0miles \u00a0de id\u00e9nticas \u00a0caracter\u00edsticas, \u00a0no \u00a0puede \u00a0predicarse \u00a0certeza \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0m\u00e1xime, si el \u00a0estudio \u00a0 de \u00a0 absorci\u00f3n \u00a0at\u00f3mica \u00a0arroj\u00f3 \u00a0resultado \u00a0negativo, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0es \u00a0indicativo \u00a0de \u00a0que \u00a0CAMILO \u00a0DAZA \u00a0no \u00a0dispar\u00f3 \u00a0el d\u00eda de los hechos, y no hay \u00a0prueba \u00a0 que \u00a0 demuestre \u00a0 que \u00a0 fue \u00a0 \u00e9l \u00a0 quien \u00a0se \u00a0deshizo \u00a0de \u00a0la \u00a0aludida \u00a0vainilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0queja del contenido de la declaraci\u00f3n de \u00a0Edilma \u00a0Ort\u00edz \u00a0de \u00a0Hern\u00e1ndez, destacando que en su primera versi\u00f3n manifest\u00f3 \u00a0usar \u00a0gafas \u00a0para \u00a0ver, \u00a0que \u00a0la \u00a0luz de su casa estaba apagada, y se acababa de \u00a0levantar \u00a0cuando \u00a0lleg\u00f3 \u00a0CAMILO DAZA, circunstancias de las que se ratific\u00f3 en \u00a0su \u00a0ampliaci\u00f3n sin referir qui\u00e9n acompa\u00f1aba al sindicado, porque la Fiscal\u00eda \u00a0no \u00a0la \u00a0interrog\u00f3 \u00a0al \u00a0respecto, ni sobre el conocimiento que pudiera tener del \u00a0se\u00f1or Racines. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0es \u00a0posible, \u00a0dice, \u00a0que \u00a0la testigo \u00a0pudiera \u00a0conocer \u00a0a \u00a0los \u00a0arrendatarios \u00a0de \u00a0la \u00a0mam\u00e1 \u00a0de \u00a0CAMILO, \u00a0porque dijo \u00a0conocerlo \u00a0a \u00a0\u00e9l \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0a \u00a0atr\u00e1s \u00a0y a sus padres solo de vista. Por eso, \u00a0considera \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0remitirse a dicha deponente al Instituto de Medicina \u00a0Legal \u00a0para \u00a0que \u00a0se le practicara un examen de oftalmolog\u00eda u optometr\u00eda para \u00a0determinar \u00a0cu\u00e1l era el alcance de su proyecci\u00f3n visual en condiciones iguales \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0el d\u00eda de los hechos, sobre todo porque ella misma \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0puestas \u00a0sus \u00a0gafas y se trata de una persona de 64 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad; y similar prueba tambi\u00e9n debi\u00f3 recaudarse en relaci\u00f3n con la \u00a0audici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0en el testimonio \u00a0rendido \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Edilma \u00a0mantuvo \u201csu l\u00ednea \u00a0natural \u00a0en \u00a0su \u00a0versi\u00f3n, y es aqu\u00ed donde s\u00ed se le interroga en el sentido de \u00a0qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018recordaba\u2019 del \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0la consecuencia l\u00f3gica fue una respuesta nueva a una \u00a0pregunta \u00a0nueva\u201d. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0considera \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0justo \u00a0que \u00a0debido a un \u00a0deficiente \u00a0interrogatorio \u00a0se \u00a0concluya \u00a0que minti\u00f3, y menos que se dispusiera \u00a0compulsarle copias por falso testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0un \u00a0contraindicio \u00a0independiente, \u00a0hace \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda y el Juzgado en cuanto que el \u00a0inquilino \u00a0Gustavo \u00a0Racines \u00a0no era m\u00e1s que una invenci\u00f3n del sindicado dentro \u00a0de \u00a0 su \u00a0coartada \u00a0defensiva, \u00a0porque \u00a0dicha \u00a0persona \u00a0s\u00f3lo \u00a0fue \u00a0un \u00a0personaje \u00a0imaginario, \u00a0y \u00a0concluye \u00a0esa \u00a0situaci\u00f3n \u00a0lo \u00a0que \u00a0evidencia la vulneraci\u00f3n al \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0nunca \u00a0se ofici\u00f3 a la \u00a0Registradur\u00eda \u00a0Nacional \u00a0del \u00a0Estado \u00a0Civil \u00a0solicitando \u00a0copia \u00a0de \u00a0la tarjeta \u00a0decadactilar \u00a0de \u00a0ese individuo, para pon\u00e9rsela de presente a quienes afirmaron \u00a0conocerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el mismo sentido, tampoco se practic\u00f3 una \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0en la habitaci\u00f3n donde se hospedaba Gustavo Racines, con el fin de \u00a0hallar \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0indicaran \u00a0su \u00a0permanencia \u00a0all\u00ed. Lo \u00fanico que existe al \u00a0respecto \u00a0es \u00a0el \u00a0informe \u00a0rendido \u00a0por \u00a0el \u00a0investigador del Cuerpo T\u00e9cnico de \u00a0Investigaciones, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0en \u00a0la habitaci\u00f3n de la persona en menci\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0encontr\u00f3 \u00a0un \u00a0pantal\u00f3n \u00a0viejo, \u00a0pero \u00a0no \u00a0se \u00a0acredit\u00f3 \u00a0si \u00a0esa prenda \u00a0pertenec\u00eda a CAMILO DAZA o a Gustavo Racines. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco se investig\u00f3 el nombre o la identidad \u00a0del \u00a0otro \u00a0sujeto \u00a0que \u00a0huy\u00f3 \u00a0en \u00a0el momento en que se produjo la captura de su \u00a0defendido, \u00a0 \u00a0pese \u00a0 \u00a0a \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 afirma \u00a0 que \u00a0 fue \u00a0 precisamente \u00a0 Gustavo \u00a0Racines. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo que denomina falso juicio de identidad \u00a0afirma \u00a0que \u00a0hubo \u00a0una \u00a0aplicaci\u00f3n indebida del Decreto 2535 de 1993, en lo que \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00ba \u00a0de \u00a0dicha \u00a0normatividad \u00a0establece \u00a0 que \u00a0los \u00a0particulares \u00a0pueden \u00a0poseer \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0manera \u00a0excepcional, \u00a0con \u00a0permiso \u00a0expedido \u00a0con base en la potestad discrecional de la \u00a0autoridad competente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de \u00a0esos \u00a0supuestos \u00a0normativos, \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0censor que su defendido present\u00f3 ante las autoridades de polic\u00eda \u00a0el \u00a0salvoconducto \u00a0vigente \u00a0expedido por las autoridades competentes para portar \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0marca \u00a0llama, calibre 38 largo que le fue decomisado, y a\u00fan as\u00ed \u00a0tanto \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0como \u00a0el \u00a0Juez \u00a0y \u00a0el Tribunal sostuvieron que carec\u00eda de \u00a0validez \u00a0porque \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0vigente \u00a0un decreto de la alcald\u00eda de Cali que \u00a0prohib\u00eda \u00a0portar \u00a0armas \u00a0los fines de semana, y la captura del sindicado se dio \u00a0dentro de esos presupuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0el error del fallador \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0darle prevalencia a un decreto municipal, por encima del Decreto \u00a02535 \u00a0de 1993 que es de orden nacional. El primero fue dictado para evitar \u201cel \u00a0desborde \u00a0de personas, en zonas de movimiento nocturno y peligrosas, son medidas \u00a0temporales, \u00a0con un fin espec\u00edfico muy diferente al que le dio el legislador al \u00a0bien \u00a0 \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 \u00a0 tutelado \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0\u2018seguridad \u00a0 \u00a0 p\u00fablica\u2019 \u00a0para \u00a0que \u00a0no \u00a0se afecte la armon\u00eda \u00a0social\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0la conducta de CAMILO DAZA en ese \u00a0sentido, \u00a0solo puede entenderse como una contravenci\u00f3n a una orden municipal, y \u00a0adem\u00e1s \u00a0portaba \u00a0el \u00a0arma para cuidar la cerrajer\u00eda de su padre \u201csin salirse \u00a0de \u00a0la \u00a0\u00f3rbita del lugar y en ese momento no estaba presentando ning\u00fan peligro \u00a0para la sociedad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de contraindicios que acreditaban la inocencia de su representado, y \u00a0solicita \u00a0se \u00a0\u201cinvaliden\u201d \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0primero y segundo grado y se \u00a0declare la inocencia de CAMILO DAZA REYES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. Los sustanciales e insalvables desaciertos \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0y \u00a0argumentativo \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre \u00a0el \u00a0escrito \u00a0de demanda \u00a0presentado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0CAMILO \u00a0DAZA \u00a0REYES,\u00a0 obligan desde ya a \u00a0anunciar su inadmisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En efecto, apart\u00e1ndose abiertamente de los \u00a0postulados \u00a0b\u00e1sicos que orientan el motivo y sentido del ataque, dice el censor \u00a0postular \u00a0un reparo por violaci\u00f3n indirecta de la ley debido a errores de hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0supuesto \u00a0que \u00a0ineludiblemente \u00a0le \u00a0impon\u00eda \u00a0confrontar \u00a0en su \u00a0integridad \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia para, a partir de all\u00ed, \u00a0destacar \u00a0los desaciertos apreciativos del fallador en las modalidades aducidas. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0era de esperarse, el libelista apuntala el \u00a0ataque \u00a0casacional a un cuestionamiento desordenado de la prueba indiciaria, sin \u00a0precisar \u00a0si \u00a0los \u00a0yerros \u00a0del sentenciador recaen sobre los elementos de juicio \u00a0demostrativos \u00a0de \u00a0los hechos indicadores, o en las deducciones l\u00f3gicas que una \u00a0vez \u00a0sopesadas \u00a0bajo \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica, forzozamente emerger\u00edan \u00a0(indicios propiamente dichos). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Lo \u00a0anterior se evidencia en la premisa a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0desarrolla el reparo. Sostiene que existen \u00a0contraindicios \u00a0que habr\u00edan demostrado la inocencia del procesado o al menos la \u00a0duda \u00a0en \u00a0su \u00a0favor, \u00a0y sin especificar qu\u00e9 indicios fueron estructurados en la \u00a0sentencia \u00a0y cu\u00e1les las pruebas que convergieron a su deducci\u00f3n, y mucho menos \u00a0las \u00a0reglas de la ciencia la l\u00f3gica o la experiencia com\u00fan aplicadas, comienza \u00a0por \u00a0enumerar \u00a0lo \u00a0que \u00a0llama \u00a0contraindicios a los cuales les otorga una fuerza \u00a0conclusiva \u00a0que \u00a0solo \u00a0se \u00a0explica \u00a0a partir de su personal y gen\u00e9rica forma de \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0de \u00a0donde \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0posible inferir \u00a0entonces, cu\u00e1les son los errores de hecho y cu\u00e1les los derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Obs\u00e9rvese \u00a0al \u00a0respecto \u00a0que el discurso \u00a0argumentativo \u00a0se \u00a0remite \u00a0a \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0reiterada de que no existe prueba \u00a0directa \u00a0que \u00a0incrimine \u00a0a \u00a0CAMILO \u00a0DAZA \u00a0REYES, sin que en realidad su esfuerzo \u00a0logre \u00a0acreditar \u00a0yerro \u00a0alegable \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Eso \u00a0es lo que ocurre con las \u00a0referencias \u00a0que \u00a0hace \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de reconocimiento en fila de personas, al \u00a0dictamen \u00a0 de \u00a0bal\u00edstica \u00a0y \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Edilma \u00a0Ortiz \u00a0de \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0rotula como contraindicios primero, segundo y tercero, \u00a0pues \u00a0no \u00a0solo \u00a0no \u00a0hace \u00a0el ejercicio a partir del cual las inferencias que \u00e9l \u00a0extrae \u00a0de \u00a0sus \u00a0respectivos \u00a0contenidos \u00a0tendr\u00edan \u00a0la \u00a0solidez suficiente para \u00a0derrumbar \u00a0los \u00a0indicios \u00a0elaborados \u00a0por \u00a0el sentenciador, sino que se limita a \u00a0oponerse \u00a0al \u00a0m\u00e9rito \u00a0suasorio que les fue otorgado y de ello, lo \u00fanico que se \u00a0viabiliza \u00a0colegir \u00a0es \u00a0que \u00a0su propuesta apunta a un tercer debate probatorio a \u00a0partir \u00a0de \u00a0meras afirmaciones que, como se dijo, no alcanzan a poner en tela de \u00a0juicio la legalidad del fallo desde ese punto de vista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Adicional \u00a0a lo anterior, se tiene que al \u00a0ocuparse \u00a0el \u00a0censor \u00a0del \u00a0testimonio de Edilma Ort\u00edz de Hern\u00e1ndez, de un lado \u00a0cuestiona \u00a0la \u00a0ponderaci\u00f3n que de su versi\u00f3n se llev\u00f3 a cabo en la sentencia, \u00a0pero \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0critica la forma como fue interrogada, con el \u00e1nimo de \u00a0poner \u00a0de \u00a0presente \u00a0que \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0no \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0cometido de \u00a0averiguar \u00a0tanto lo favorable como lo desfavorable al sindicado, pues, seg\u00fan el \u00a0demandante, \u00a0 dicha \u00a0deponente \u00a0no \u00a0fue \u00a0suficientemente \u00a0interrogada \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0Gustavo \u00a0Racines, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0y en esto consiste el \u00a0cuarto \u00a0contraindicio, \u00a0se \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0practicar \u00a0pruebas \u00a0que hubieran podido \u00a0contribuir \u00a0a despejar esa inquietud. Por eso, echa de menos que no se remitiera \u00a0a \u00a0la \u00a0testigo al Instituto de Medicina Legal a pr\u00e1ctica de examenes visuales y \u00a0adutivos, \u00a0no se oficiara a la Registradur\u00eda Nacional del Estado Civil, y no se \u00a0indagara \u00a0a \u00a0qui\u00e9n \u00a0pertenec\u00eda la prenda hallada en la habitaci\u00f3n donde dicho \u00a0sujeto al parecer se hospedaba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Lo anterior, denota una mezcla insalvable \u00a0entre \u00a0las causales primera y tercera, pues termina el casacionista alegando una \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de investigaci\u00f3n integral, que dada su naturaleza, \u00a0presupuestos \u00a0y \u00a0alcances \u00a0impon\u00eda \u00a0la proposici\u00f3n de un cargo separado y como \u00a0principal, \u00a0en \u00a0el que pusiera de presente por qu\u00e9 el juicio de valor sobre los \u00a0medios \u00a0acopiados \u00a0al expediente no s\u00f3lo impon\u00eda considerar la real existencia \u00a0del \u00a0aludido \u00a0individuo, \u00a0sino \u00a0que, de haberse practicado las pruebas que cita, \u00a0las conclusiones de la sentencia podr\u00edan ser otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Por \u00faltimo, y sin postular cargo separado \u00a0precedido \u00a0de \u00a0una proposici\u00f3n jur\u00eddica sujeta a las m\u00ednimas exigencias de la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0afirma que se aplic\u00f3 indebidamente el \u00a0Decreto \u00a02535 \u00a0de 1993, porque se conden\u00f3 a su defendido por el delito de porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0con \u00a0fundamento en un Decreto expedido por el Alcalde de Cali \u00a0que \u00a0prohib\u00eda portar armas en determinados sitios, entre esos donde se cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0 homicidio, \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0semana, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido \u00a0acredit\u00f3 \u00a0salvoconducto expedido por las autoridades competentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Si bien este argumento no guarda coherencia \u00a0alguna \u00a0con \u00a0los \u00a0expuestos en precedencia en relaci\u00f3n con los defectos en que, \u00a0dice \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el juzgador al valorar la prueba en punto de la \u00a0responsabilidad \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de homicidio agravado por el que fue condenado \u00a0CAMILO \u00a0DAZA \u00a0REYES, \u00a0y no responde tampoco a una propuesta independiente, ni se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0una pretensi\u00f3n espec\u00edfica, raz\u00f3n de m\u00e1s para considerar inepta \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0la Sala estima que en lo concerniente a la condena por el il\u00edcito \u00a0contra \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica podr\u00eda haberse incurrido en una vulneraci\u00f3n de \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0en \u00a0particular \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace al \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad del delito, pues al parecer los presupuestos normativos \u00a0considerados \u00a0para \u00a0adecuar \u00a0t\u00edpicamente \u00a0dicha conducta difieren de los que el \u00a0legislador \u00a0 \u00a0 estim\u00f3 \u00a0 \u00a0 pol\u00edtico-criminalmente \u00a0 \u00a0 adecuados \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 su \u00a0punici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0razones, \u00a0entonces, \u00a0se \u00a0inadmitir\u00e1 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el defensor de CAMILO DAZA \u00a0REYES \u00a0y \u00a0se \u00a0dispondr\u00e1, de oficio, correr traslado al Procurador Delegado para \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a020 \u00a0d\u00edas \u00a0se \u00a0pronuncie \u00a0sobre \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas, que eventualmente puede contener el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, en Sala de casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor del procesado CAMILO DAZA REYES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a020 d\u00edas c\u00f3rrase \u00a0traslado \u00a0al \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0pronuncie \u00a0sobre \u00a0la eventual \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0tiene \u00a0que ver con el delito de porte \u00a0ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 Contra esta decisi\u00f3n no procede el \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento parcial de voto \u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento de voto \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>SALVAMENTO PARCIAL DE VOTO \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el acostumbrado respeto que me merecen \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0de \u00a0la Sala, presento a continuaci\u00f3n las razones de mi disenso \u00a0con \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0adoptada \u00a0por \u00a0la mayor\u00eda, pues considero que ella, al \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada a nombre del procesado para a la \u00a0vez \u00a0disponer \u00a0un tr\u00e1mite que no est\u00e1 previsto en la ley con el fin de evaluar \u00a0la \u00a0posibilidad de casar de oficio la sentencia por una presunta vulneraci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0fundamentales, rompe de tajo la estructura del proceso y desconoce los \u00a0institutos que le est\u00e1n anejos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, la casaci\u00f3n, tal y como qued\u00f3 \u00a0concebida \u00a0en \u00a0las \u00a0disposiciones que por raz\u00f3n de la inexequibilidad de la ley \u00a0553 \u00a0de 2000 y las pertinentes de la ley 600 del mismo a\u00f1o, recobraron vigencia \u00a0\u2013decreto \u00a02700 de 1991-, \u00a0es \u00a0un \u00a0medio \u00a0extraordinario \u00a0de impugnaci\u00f3n llamado a cumplir las finalidades \u00a0constitucionales \u00a0de \u00a0la prevalencia del Estado Social de Derecho, el imperio de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0y \u00a0la \u00a0unificaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0jurisprudencia \u00a0nacional, \u00a0seg\u00fan se desprende de lo preceptuado en el art\u00edculo \u00a0235-1 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0puede confund\u00edrsele con los \u00a0recursos de la v\u00eda ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0la casaci\u00f3n como un juicio de \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0se \u00a0emite \u00a0sobre la sentencia, tampoco puede entenderse como una \u00a0instancia \u00a0adicional, \u00a0ni \u00a0como potestad ilimitada para revisar el proceso en su \u00a0totalidad, \u00a0en \u00a0sus diversos aspectos f\u00e1cticos y normativos, sino como una fase \u00a0extraordinaria, limitada y excepcional del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0impugnativa \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0siempre \u00a0tiene \u00a0un \u00a0objeto \u00a0preciso y diferente al de las instancias; regido por \u00a0causales \u00a0espec\u00edficas \u00a0se\u00f1aladas por la ley, con cargos que han de adecuarse a \u00a0estas \u00a0y \u00a0que \u00a0se \u00a0deciden por una nueva sentencia. Por lo tanto, es diferente y \u00a0diversa \u00a0en \u00a0objeto \u00a0y \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la que se profiri\u00f3 por los falladores de \u00a0primero y segundo grados en el proceso respectivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, \u00a0esa \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 como \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0 no \u00a0 es \u00a0campo \u00a0vedado \u00a0para \u00a0que, \u00a0reconoci\u00e9ndose \u00a0el \u00a0influjo \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal recibe de los principios y \u00a0valores \u00a0que \u00a0emanan \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, que para todos los efectos de la \u00a0actividad \u00a0estatal, \u00a0incluida \u00a0la \u00a0jurisdiccional, estatuy\u00f3 el modelo de Estado \u00a0social \u00a0y \u00a0democr\u00e1tico de derecho para Colombia, la Corte tambi\u00e9n propenda por \u00a0la \u00a0salvaguarda de los derechos esenciales de las personas, la tutela del debido \u00a0proceso, \u00a0la \u00a0prevalencia \u00a0del derecho sustancial y la garant\u00eda del acceso a la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, \u00a0que tan caros resultaron en la decisi\u00f3n de cuyo \u00a0contenido me aparto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0alcanzar \u00a0esos loables prop\u00f3sitos no \u00a0justifica \u00a0el empleo de cualquier medio, porque a\u00fan dentro de ese contexto toda \u00a0funci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0sometida \u00a0a muy precisos l\u00edmites y se desarrolla con arreglo a \u00a0determinadas competencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0cabe \u00a0duda \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0y \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta Corte, de modo paulatino, han venido flexibilizando los \u00a0rigores \u00a0para \u00a0acceder a la casaci\u00f3n, ejemplo de lo cual es la introducci\u00f3n de \u00a0institutos \u00a0como \u00a0la casaci\u00f3n oficiosa y la excepcional, circunstancia que, sin \u00a0embargo, \u00a0 no \u00a0 sustrae \u00a0 la \u00a0 naturaleza \u00a0 extraordinaria \u00a0 de \u00a0este \u00a0medio \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que la doctrina de la \u00a0Corte \u00a0ven\u00eda \u00a0entendiendo, \u00a0hasta \u00a0ahora, que para entrar a casar de oficio una \u00a0sentencia \u00a0deb\u00eda \u00a0mediar una demanda en forma, esto es, que hubiese superado el \u00a0examen \u00a0formal \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0subsiguiente, \u00a0el \u00a0del traslado al \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0y que a pesar de desestimar sus fundamentos, por advertir \u00a0la \u00a0presencia \u00a0evidente \u00a0del quebranto a una garant\u00eda, se allanaba el camino al \u00a0quiebre \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0Un \u00a0ejemplo \u00a0de \u00a0esa \u00a0tendencia \u00a0lo constituye un reciente \u00a0pronunciamiento de la Sala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0 Corte \u00a0adquiere \u00a0competencia \u00a0para \u00a0conocer \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0s\u00f3lo \u00a0a \u00a0partir de la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una demanda en debida forma y de la existencia de un inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0-art\u00edculo \u00a0213 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000-, \u00a0siendo \u00a0ileg\u00edtima \u00a0 cualquier \u00a0 intervenci\u00f3n \u00a0 suya \u00a0sin \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0dichos \u00a0presupuestos, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0no pueden ser obviados con los enunciados gen\u00e9ricos \u00a0de disposiciones constitucionales que la har\u00edan procedente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAceptar \u00a0-sin \u00a0m\u00e1s- la tesis propuesta a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0prevalencia \u00a0del derecho material, la vigencia de un orden justo \u00a0como \u00a0fin \u00a0esencial \u00a0del \u00a0estado y del principio de preeminencia de las normas y \u00a0valores \u00a0constitucionales que irradian al universo jur\u00eddico interno, ni m\u00e1s ni \u00a0menos \u00a0ser\u00eda \u00a0desquiciar \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico cuya defensa se propugna, \u00a0pues \u00a0por \u00a0esa \u00a0v\u00eda \u00a0cualquier sujeto procesal entender\u00eda encontrarse frente a \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0garant\u00edas, \u00a0que obligar\u00eda a la Corte a contrariar el \u00a0orden \u00a0que \u00a0se \u00a0quiere proteger y a desvirtuar la naturaleza de la casaci\u00f3n que \u00a0en nuestro medio es esencialmente un juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cRep\u00e1rese en que \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0permitida \u00a0por el art\u00edculo 216 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal para declarar nulidades requiere que la demanda, \u00a0h\u00e1yase \u00a0o \u00a0no \u00a0invocado \u00a0la \u00a0causal tercera del art\u00edculo 207 no prospere, pero \u00a0a\u00fan \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0advierta la irregularidad sustancial a corregir, como quiera que \u00a0la \u00a0 limita \u00a0 a \u00a0 tener \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 \u00fanicamente \u00a0las \u00a0causales \u00a0\u2018expresamente \u00a0 \u00a0alegadas \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0demandante\u2019. \u00a0 \u00a0Pero \u00a0asimismo, \u00a0prev\u00e9 la posibilidad de casar la sentencia cuando sea ostensible que \u00a0la \u00a0 misma \u00a0afecta \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales.\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a08 \u00a0de julio de 2004, radicaci\u00f3n 20.323.\u00a0 M.P. Dr. Alfredo \u00a0G\u00f3mez Quintero). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incluso, \u00a0poco \u00a0antes \u00a0fue \u00a0m\u00e1s all\u00e1 y al \u00a0constatar \u00a0que \u00a0respecto de un procesado que no hab\u00eda recurrido la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0ni \u00a0tampoco interpuso casaci\u00f3n, se le hab\u00edan vulnerado sus \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0hizo \u00a0uso \u00a0de \u00a0la \u00a0potestad \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0216, \u00a0pero \u00a0de \u00a0todos \u00a0modos, despu\u00e9s de haberse \u00a0surtido \u00a0la \u00a0plenitud \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0presupuesto \u00a0de la sentencia de casaci\u00f3n. \u00a0(Cfr. \u00a0sentencia \u00a0del \u00a012 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 2004, radicaci\u00f3n 20.114.\u00a0 M.P. Dr. \u00a0\u00c1lvaro Orlando P\u00e9rez Pinz\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0decir \u00a0que \u00a0en \u00a0tales \u00a0ocasiones y en \u00a0algunas \u00a0otras \u00a0en \u00a0las cuales esta Corporaci\u00f3n dio lugar a casar de oficio una \u00a0sentencia, \u00a0 lo \u00a0 hizo \u00a0 con \u00a0plena \u00a0competencia, \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0cabal \u00a0de \u00a0sus \u00a0atribuciones \u00a0que \u00a0como \u00a0Corte de Casaci\u00f3n le confiere el art\u00edculo 235-1 de la \u00a0Constituci\u00f3n y la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0la \u00a0singular \u00a0soluci\u00f3n \u00a0que ahora se \u00a0adopt\u00f3 \u00a0est\u00e1 \u00a0por \u00a0fuera del \u00e1mbito dentro del cual la Corte puede ejercer de \u00a0manera leg\u00edtima su atribuci\u00f3n como Corte de Casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Cap\u00edtulo IX, del T\u00edtulo V del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0dedicado a la casaci\u00f3n, integrado con las normas del \u00a0Decreto \u00a0 2700 \u00a0 de \u00a01991 \u00a0que \u00a0revivieron \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0de algunos preceptos de la Ley 553 de 2000, as\u00ed como de la Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o \u00a0(sentencia \u00a0C-252\/01), \u00a0atinentes al recurso extraordinario, \u00a0conforman unidad secuencial, l\u00f3gica y racional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esa forma, se\u00f1ala los eventos en los que \u00a0procede \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0(art\u00edculo \u00a0205), \u00a0fija las causales susceptibles de ser \u00a0invocadas \u00a0(art\u00edculo 207), prev\u00e9 qui\u00e9nes est\u00e1n legitimados para presentar la \u00a0demanda \u00a0(art\u00edculo 209), se ocupa del tr\u00e1mite que opera una vez interpuesto el \u00a0recurso \u00a0(art\u00edculos \u00a0224 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0y \u00a0211 \u00a0Ley \u00a0600), especifica los \u00a0requisitos \u00a0que \u00a0debe contener el libelo (art\u00edculo 212), estatuye el efecto que \u00a0se \u00a0deriva \u00a0de \u00a0no \u00a0superarse \u00a0el \u00a0examen \u00a0formal de la demanda al momento de su \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0o \u00a0lo \u00a0que \u00a0ocurre si est\u00e1 presentada en debida forma (art\u00edculo \u00a0213), \u00a0establece \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la posibilidad de casaci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0(art\u00edculo \u00a0216), \u00a0y \u00a0traza \u00a0los derroteros a seguir en caso de que la \u00a0Corte acepte como demostrada alguna causal (art\u00edculo 217). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A despecho de que lo que sigue pueda llegar \u00a0a \u00a0ser \u00a0tachado \u00a0de puro formalismo, cabe destacar que en punto de la demanda de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0tiene \u00a0contacto \u00a0en \u00a0dos ocasiones: la primera, cuando la \u00a0califica, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0al momento de verificar si satisface los condicionamientos \u00a0para \u00a0su admisibilidad; frente a esta oportunidad, puede ocurrir que la admita y \u00a0que, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0le de traslado al Procurador Delegado para que emita su \u00a0opini\u00f3n \u00a0sobre el m\u00e9rito del libelo; o, al contrario, puede suceder que por no \u00a0reunir \u00a0alguno \u00a0de los requisitos legales que la hagan viable, la inadmita y, en \u00a0consecuencia, \u00a0 ordene \u00a0 la \u00a0 devoluci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 expediente \u00a0 al \u00a0 tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0otro \u00a0momento \u00a0se contrae al estudio de \u00a0fondo \u00a0del \u00a0problema \u00a0propuesto \u00a0en la respectiva censura, si la demanda ha sido \u00a0admitida \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0de conocerse el criterio del Ministerio P\u00fablico sobre el \u00a0particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0nos \u00a0detenemos en el instante en que la \u00a0Corte \u00a0sopesa \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, cabe reflexionar sobre el \u00a0efecto \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n que no la encuentra ajustada a las exigencias formales \u00a0de \u00a0ley. El canon 213 del Estatuto Adjetivo de manera clara establece que en tal \u00a0caso \u00a0se \u00a0inadmite \u00a0el \u00a0escrito \u00a0y \u00a0se \u00a0devuelve \u00a0el \u00a0expediente \u00a0al despacho de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 \u00a0 fen\u00f3meno \u00a0 se \u00a0produce \u00a0en \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n? \u00a0Que \u00a0hasta \u00a0all\u00ed llega el tr\u00e1mite de la casaci\u00f3n y lo que ten\u00eda \u00a0car\u00e1cter \u00a0suspensivo, \u00a0esto es, la sentencia demandada, adquiere firmeza y, por \u00a0tanto, el car\u00e1cter de cosa juzgada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro interrogante \u00bfpuede la Corte conservar \u00a0la \u00a0competencia \u00a0para \u00a0examinar \u00a0una \u00a0sentencia o todo el proceso a pesar de que \u00a0inadmiti\u00f3 \u00a0una demanda de casaci\u00f3n? No. La atribuci\u00f3n que tiene como Corte de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0conferida \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 235-1 de la Carta Pol\u00edtica, dirigida a \u00a0cumplir \u00a0las \u00a0elevadas \u00a0finalidades \u00a0que \u00a0traza \u00a0el art\u00edculo 206 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0se desarrolla, de un lado, de conformidad con los fines y \u00a0principios \u00a0que \u00a0inspiran \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0y, \u00a0por \u00a0otro, \u00a0de acuerdo con los \u00a0par\u00e1metros legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo eso as\u00ed, al prorrogar su injerencia \u00a0\u2013que \u00a0no competencia- en \u00a0el \u00a0asunto, despu\u00e9s de que ha inadmitido una demanda, ya no act\u00faa como \u00f3rgano \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0mal podr\u00eda, entonces, pretender corregir alg\u00fan entuerto, por \u00a0m\u00e1s \u00a0protuberante \u00a0que \u00a0sea, \u00a0por \u00a0medio de una sentencia de casaci\u00f3n, as\u00ed se \u00a0invoque la potestad oficiosa consagrada en el art\u00edculo 216. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresado de otro modo, en tal escenario la \u00a0Corte \u00a0ya \u00a0no \u00a0act\u00faa de conformidad con la facultad que le difiere el art\u00edculo \u00a0235-1 \u00a0constitucional \u00a0y \u00a0ni \u00a0siquiera como una tercera instancia, sino como una \u00a0corporaci\u00f3n \u00a0de \u00a0plena jurisdicci\u00f3n, quiz\u00e1 a la manera del grado de consulta, \u00a0el \u00a0cual \u00a0hoy \u00a0no opera en el proceso penal, pero en todo caso la determinaci\u00f3n \u00a0que \u00a0 llegare \u00a0a \u00a0adoptar \u00a0no \u00a0tiene \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0sentencia \u00a0\u2013menos \u00a0de \u00a0una de casaci\u00f3n- ni puede \u00a0incidir \u00a0en \u00a0algo \u00a0que \u00a0ya \u00a0ha \u00a0tomado \u00a0la fuerza de cosa juzgada material. Esto \u00a0equivale \u00a0a \u00a0solucionar \u00a0una \u00a0evidente \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0hecho \u00a0(fen\u00f3meno que tendr\u00eda \u00a0soluci\u00f3n \u00a0a trav\u00e9s de otros mecanismos previstos en el ordenamiento jur\u00eddico) \u00a0\u2013el \u00a0 \u00a0 supuesto \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad-, con otra v\u00eda de hecho: una \u00a0decisi\u00f3n sin competencia del \u00f3rgano que la produce. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo que se acaba de se\u00f1alar no significa que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0deba \u00a0permanecer \u00a0indiferente \u00a0a \u00a0hip\u00f3tesis como la concretada en la \u00a0sentencia \u00a0a \u00a0que se refiere la decisi\u00f3n de la que me aparto. En tales casos lo \u00a0que \u00a0se \u00a0debe \u00a0buscar \u00a0es \u00a0una \u00a0soluci\u00f3n \u00a0que \u00a0no acarree el rompimiento de las \u00a0instituciones \u00a0jur\u00eddico \u00a0procesales, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0que \u00a0prevalezca \u00a0el derecho \u00a0sustancial \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0formal \u00a0y \u00a0a \u00a0salvaguardar \u00a0las garant\u00edas de los sujetos \u00a0procesales, en particular las debidas al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por eso, nada se opon\u00eda a que, no obstante \u00a0la \u00a0ineptitud \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0y \u00a0al detectarse de modo objetivo que la \u00a0sentencia \u00a0rompi\u00f3 \u00a0con \u00a0el orden jur\u00eddico y report\u00f3 agravios no reparables de \u00a0otra \u00a0manera \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0un \u00a0yerro \u00a0que no fue denunciado en ella, pero que \u00a0constituye \u00a0motivo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0fuesen \u00a0salvados \u00a0los defectos t\u00e9cnicos, se \u00a0ajustara \u00a0el \u00a0libelo, se corriera traslado al Procurador Delegado y luego, ahora \u00a0s\u00ed \u00a0en \u00a0ejercicio de su natural competencia, la Corte entrase a hacer uso de la \u00a0facultad \u00a0de \u00a0casar \u00a0oficiosamente el fallo, luego de desestimar el contenido de \u00a0la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0resulta menos ex\u00f3tico que la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0tomada \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0discrepo \u00a0y \u00a0que, ya no de \u00a0lege ferenda, se aproxima a \u00a0lo \u00a0que \u00a0entrar\u00e1 \u00a0a \u00a0regir en virtud de la Ley 906 de 2004, cuyo art\u00edculo 184, \u00a0inciso \u00a03\u00ba, \u00a0establece \u00a0que \u201cEn principio, la Corte \u00a0no \u00a0 podr\u00e1 \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0causales \u00a0diferentes \u00a0de \u00a0las \u00a0alegadas \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0atendiendo los fines de la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de los mismos, posici\u00f3n \u00a0del \u00a0impugnante \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0e \u00edndole de la \u00a0controversia \u00a0planteada, deber\u00e1 superar los defectos de la demanda para decidir \u00a0de fondo\u201d (negrillas no originales). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0como \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0tiene \u00a0competencia \u00a0para casar un fallo despu\u00e9s de que por razones de forma inadmiti\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n, estimo que en esta oportunidad no ha debido inadmitir \u00a0el \u00a0libelo \u00a0ni \u00a0mucho \u00a0menos, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0haberlo \u00a0hecho, \u00a0correr traslado al \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0porque \u00a0ante \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0situaci\u00f3n \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0perdi\u00f3 la facultad de obrar como Corte de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>Fecha \u00a0 \u00a0ut \u00a0supra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a018688 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.065 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D.C., siete (7) de septiembre de dos \u00a0mil cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9323","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9323","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9323"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9323\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9323"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9323"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9323"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}