{"id":9317,"date":"2023-09-08T18:25:25","date_gmt":"2023-09-08T18:25:25","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1862306-04-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:25","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:25","slug":"1862306-04-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1862306-04-05\/","title":{"rendered":"18623(06-04-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18623 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.021 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., seis (6) de abril de dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el defensor de ALFONSO RODR\u00cdGUEZ HURTADO, contra el \u00a0fallo \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02001, \u00a0mediante el cual el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3 \u00edntegramente la sentencia proferida el 9 de octubre de 2000, \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Cuarenta y Siete Penal del Circuito de Bogot\u00e1, que conden\u00f3 a \u00a0dicho \u00a0 se\u00f1or \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0(conyugicidio), a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0cuarenta \u00a0(40) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el lapso de diez a\u00f1os, a \u00a0indemnizar \u00a0los \u00a0perjuicios causados con la infracci\u00f3n; y le neg\u00f3 el subrogado \u00a0de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En horas de la noche del 11 de abril de 1999, \u00a0en \u00a0la casa de habitaci\u00f3n ubicada en la Diagonal 24 A No. 6-53 Este-Sur, barrio \u00a0San \u00a0Pedro \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0se \u00a0produjo \u00a0un incidente en medio del cual la se\u00f1ora \u00a0Omaira \u00a0Rivera Hern\u00e1ndez fue herida con un proyectil de arma de fuego disparada \u00a0a \u00a0contacto, \u00a0que \u00a0ingres\u00f3 por la regi\u00f3n submentoniana, le produjo laceraci\u00f3n \u00a0cerebral y la muerte en forma inmediata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre el hallazgo de la occisa se inform\u00f3 a \u00a0la \u00a0Estaci\u00f3n Cuarta de Polic\u00eda San Crist\u00f3bal aproximadamente a las 5:30 de la \u00a0madrugada \u00a0siguiente, \u00a0siendo \u00a0tratado \u00a0el \u00a0caso \u00a0inicialmente como un evento de \u00a0suicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0los agentes que conocieron el \u00a0asunto \u00a0 dejaron \u00a0 a \u00a0 ALFONSO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO, \u00a0esposo \u00a0de \u00a0Omaira \u00a0Rivera \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0reacci\u00f3n \u00a0inmediata, donde \u00a0rindi\u00f3 testimonio y recuper\u00f3 su libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0 adelante, \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO \u00a0fue \u00a0escuchado \u00a0en \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0y \u00a0luego \u00a0vinculado \u00a0mediante indagatoria, en la \u00a0medida \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0acopio \u00a0 probatorio \u00a0 desvirtuaba \u00a0 la \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0 del \u00a0suicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con base en el informe de polic\u00eda y las \u00a0primeras \u00a0diligencias \u00a0investigativas, la Fiscal\u00eda Tercera Seccional de Bogot\u00e1 \u00a0adelant\u00f3 \u00a0averiguaci\u00f3n preliminar, orden\u00f3 experticias de bal\u00edstica, recaud\u00f3 \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0testimonios, \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre a ALFONSO RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO, \u00a0suboficial del Ej\u00e9rcito Nacional (cabo primero) para el tiempo de los \u00a0hechos, a quien m\u00e1s adelante vincul\u00f3 mediante indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre dijo que no conoc\u00eda \u00a0sobre \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0pistola \u00a0involucrada, \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0departi\u00f3 \u00a0ingiriendo \u00a0un \u00a0poco \u00a0de \u00a0licor \u00a0con \u00a0su esposa, que \u00a0discutieron, \u00a0sin \u00a0haberla \u00a0agredido \u00a0f\u00edsicamente; y explica que no escuch\u00f3 el \u00a0disparo, \u00a0aunque \u00a0estaba \u00a0en \u00a0la \u00a0misma cama donde se hall\u00f3 el cuerpo sin vida, \u00a0quiz\u00e1 \u00a0porque qued\u00f3 \u201cfundido\u201d por el cansancio propio del trabajo y porque \u00a0\u201cestaba tomado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la indagatoria, expres\u00f3 que cre\u00eda que su \u00a0esposa \u00a0\u201cencontr\u00f3\u201d \u00a0la pistola en Armenia, ya que despu\u00e9s del terremoto se \u00a0encontraban \u00a0 muchas \u00a0 cosas; \u00a0y \u00a0neg\u00f3 \u00a0cualquier \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0presunto \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el \u00a07 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01999, \u00a0la misma Fiscal\u00eda Seccional \u00a0impuso \u00a0a \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO medida de aseguramiento consistente en detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0sin \u00a0excarcelaci\u00f3n, por el delito de homicidio agravado, tipificado \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a0primero del art\u00edculo 324 del C\u00f3digo Penal de 1980, modificado \u00a0por \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 40 \u00a0 de \u00a0 1993. \u00a0 (Folio \u00a0222 \u00a0cdno. \u00a01) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0recaudar \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02000 \u00a0se \u00a0declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n. \u00a0(Folio 294 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La Fiscal\u00eda Treinta y Seis Seccional de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0el \u00a031 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02000, \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra ALFONSO RODR\u00cdGUEZ HURTADO, por el delito de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0(por \u00a0haberse \u00a0cometido \u00a0contra \u00a0su \u00a0esposa). \u00a0(Folio 6 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0dicha \u00a0providencia se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0personal \u00a0a \u00a0todos \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0y \u00a0no \u00a0fue \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Avoc\u00f3 el conocimiento el Juzgado Cuarenta \u00a0y \u00a0Seis \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1; \u00a0corri\u00f3 \u00a0los \u00a0traslados de rigor, y \u00a0decret\u00f3 \u00a0pruebas. Finalizada la audiencia p\u00fablica, mediante sentencia del 9 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02000, \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0ALFONSO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO \u00a0por \u00a0el delito de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0indicados \u00a0en la parte inicial de esta \u00a0providencia. (Folio 103 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0y el implicado apelaron la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de primera instancia, siendo confirmada \u00edntegramente por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0 en \u00a0 fallo \u00a0 del \u00a027 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02001. \u00a0(Folio 3 cdno. Tribunal) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Posteriormente, \u00a0el \u00a0defensor de ALFONSO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n cuyo fondo resuelve la \u00a0Sala en este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos contra la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0postula \u00a0el \u00a0apoderado de ALFONSO RODR\u00cdGUEZ HURTADO, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n, consagrada en el art\u00edculo 220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991), cuerpo segundo, \u00a0aduciendo \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial por errores de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En criterio del censor, el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en ostensibles errores de hecho en la valoraci\u00f3n de las \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0que \u00a0lo \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0transgredir \u00a0indirectamente, por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0indebida, \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 art\u00edculos \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 323 \u00a0 \u00a0 (homicidio) \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0324 \u00a0 numeral \u00a0 1\u00b0 \u00a0(homicidio \u00a0agravado) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980; y por falta de aplicaci\u00f3n del principio \u00a0universal \u00a0 \u00a0 in \u00a0 \u00a0dubio \u00a0 \u00a0pro \u00a0 \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se analizaron las pruebas en forma defectuosa, en concreto los hechos \u00a0indicadores \u00a0de \u00a0los \u00a0que deriv\u00f3 indicios graves para responsabilizar a ALFONSO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO \u00a0por \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0de su esposa; y que tales razonamientos \u00a0fueron \u00a0respaldados por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, pese a que en principio \u00a0dicha \u00a0corporaci\u00f3n \u00a0admite \u00a0como \u00a0probable la hip\u00f3tesis del suicidio de Omaira \u00a0Rivera, \u00a0en \u00a0reacci\u00f3n \u00a0\u201cante \u00a0la p\u00e9rdida del sentido de la vida y su fracaso \u00a0matrimonial\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, dice el censor, siendo factible que \u00a0se \u00a0 hubiese \u00a0 tratado \u00a0 de \u00a0un \u00a0suicidio, \u00a0y \u00a0demostrados \u00a0los \u00a0errores \u00a0que \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0se \u00a0esboza, \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0salida \u00a0jur\u00eddica \u00a0para \u00a0el asunto es la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0universal \u00a0in \u00a0dubio pro \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Contradicciones \u00a0ostensibles del procesado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Protesta \u00a0porque \u00a0el \u00a0A-quo \u00a0hizo \u00a0producir \u00a0efectos \u00a0adversos \u00a0al \u00a0punto \u00a0de \u00a0erigir \u00a0en \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0llamados indicios de \u00a0mentiras, \u00a0a \u00a0la postura inicial del procesado consistente en negar las lesiones \u00a0que \u00a0le \u00a0caus\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0esposa \u00a0la \u00a0noche \u00a0de \u00a0los hechos y mostrarse ajeno a la \u00a0tenencia del arma implicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En su criterio, el procesado estaba protegido \u00a0por \u00a0el \u00a0derecho \u00a0constitucional \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0autoincriminaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0de haber \u00a0admitido \u00a0 esos \u00a0hechos \u00a0podr\u00eda \u00a0verse \u00a0incurso \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales y porte ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Posici\u00f3n de la occisa \u00a0<\/p>\n<p>Recuerda que en la sentencia de primer grado \u00a0se \u00a0refuta \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0su esposa estaba \u00a0acostada \u00a0con \u00a0la \u00a0cabeza hacia los pies de la cama cuando se dispar\u00f3, con base \u00a0en \u00a0una \u00a0prueba t\u00e9cnica, donde se afirma que ella recibi\u00f3 el disparo sentada y \u00a0no acostada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el libelista, se incurri\u00f3 en un error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad, toda vez que esa opini\u00f3n contenida en \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0Medicina Legal (que Omaira Rivera estaba sentada y no acostada \u00a0cuando \u00a0recibi\u00f3 \u00a0el \u00a0impacto \u00a0de bala), indicaba s\u00f3lo una probabilidad y no la \u00a0certeza sobre la posici\u00f3n exacta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0decir del libelista, el yerro consiste en \u00a0\u201ctener \u00a0falsamente \u00a0por demostrado que OMAIRA, al ser impactada, se encontraba \u00a0sentada \u00a0en \u00a0el \u00a0costado \u00a0occidental de la cama, y que al ser hallada en el lado \u00a0opuesto, \u00a0obedeci\u00f3 a que mi procurado la traslad\u00f3 de all\u00ed despu\u00e9s de haberla \u00a0lesionado, como lo afirma err\u00f3neamente la sentencia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 No \u00a0haber \u00a0escuchado la detonaci\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0transcribe un aparte de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia donde se afirma que ALFONSO RODR\u00cdGUEZ HURTADO \u00a0quiso \u00a0 enga\u00f1ar \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 autoridades \u00a0en \u00a0tanto \u00a0dijo \u00a0que \u00a0no \u00a0escuch\u00f3 \u00a0la \u00a0detonaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trae \u00a0a colaci\u00f3n el protocolo de necropsia, \u00a0para \u00a0recordar \u00a0que Omaira Rivera \u201cfue herida por proyectil de arma de fuego a \u00a0contacto\u201d, \u00a0circunstancia \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0bal\u00edstica experimental, \u00a0explica \u00a0que \u00a0la \u00a0detonaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se hubiera escuchado, pero que en el fallo se \u00a0ignora o desconoce. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apoya su teor\u00eda con una transcripci\u00f3n sobre \u00a0el \u00a0tema, tomada del libro \u201cBal\u00edstica Forense\u201d de Pedro Telmo Echeverri G., \u00a0Impresos Garc\u00e9s, 5\u00aa edici\u00f3n, donde se expresa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSin \u00a0embargo, \u00a0algunas \u00a0circunstancias \u00a0pueden \u00a0pasar \u00a0inadvertidas, \u00a0como \u00a0acontece \u00a0en \u00a0los casos en que el disparo se \u00a0produce \u00a0cuando la extremidad libre del ca\u00f1\u00f3n queda fuertemente apoyada contra \u00a0la \u00a0piel, por lo que el ruido es de poca intensidad, e inclusive, ni siquiera se \u00a0percibe\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye el demandante que el A-quo incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho por falso raciocinio, al desconocer el anterior postulado de \u00a0la \u00a0ciencia bal\u00edstica, por lo cual asegur\u00f3 que el procesado falt\u00f3 a la verdad \u00a0en \u00a0tanto \u00a0dijo \u00a0que no oy\u00f3 el disparo, que, adem\u00e1s, tampoco fue escuchado por \u00a0los otros moradores de la casa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Absorci\u00f3n \u00a0at\u00f3mica \u00a0positiva \u00a0en \u00a0la \u00a0occisa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se queja el censor porque el Juez de primera \u00a0instancia \u00a0asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba de absorci\u00f3n at\u00f3mica result\u00f3 positivo en \u00a0ambas \u00a0manos \u00a0de \u00a0la \u00a0occisa, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que ella tom\u00f3 el arma por el ca\u00f1\u00f3n, \u00a0mientras forcejeaba, intentando defenderse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Postula \u00a0un error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad por tergiversaci\u00f3n y por distorsi\u00f3n total del contenido material \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 \u00a0pericial, \u00a0 pues \u00a0 al \u00a0 hallazgo \u00a0 objetivo \u00a0 \u2013residuos \u00a0 qu\u00edmicos \u00a0 producto \u00a0 del \u00a0disparo- \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0hizo \u00a0decir que se presentaron maniobras de \u00a0defensa y forcejeo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Absorci\u00f3n \u00a0at\u00f3mica \u00a0negativa para el \u00a0procesado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese a que la prueba de absorci\u00f3n at\u00f3mica \u00a0arroj\u00f3 \u00a0 resultados \u00a0negativos \u00a0para \u00a0el \u00a0implicado, \u00a0tal \u00a0realidad, \u00a0acota \u00a0el \u00a0libelista- \u00a0fue \u00a0soslayada por el Juzgado al afirmar en la sentencia que ello se \u00a0explica \u00a0porque las muestras le fueron tomadas ocho horas despu\u00e9s de la muerte, \u00a0tiempo \u00a0m\u00e1s \u00a0que suficiente para que RODR\u00cdGUEZ HURTADO se lavara profundamente \u00a0las manos y removiera los rastros del disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0encuentra \u00a0tergiversada \u00a0dicha \u00a0prueba, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad, pues \u00a0agreg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0experticia \u00a0algo \u00a0que \u00a0ella \u00a0no \u00a0contiene, \u00a0en \u00a0concreto, que el \u00a0resultado \u00a0negativo obedeci\u00f3 a que el procesado lav\u00f3 cuidadosamente sus manos, \u00a0debido a que ten\u00eda experiencia en ello porque era militar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte Casar el fallo impugnado \u00a0y \u00a0en su lugar absolver a ALFONSO RODR\u00cdGUEZ HURTADO por el punible de homicidio \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0en \u00a0tanto \u00a0los \u00a0jueces de instancia dieron por probado o \u00a0supusieron \u00a0que \u00a0Omaira \u00a0Rivera \u00a0era \u00a0la \u00a0\u201cc\u00f3nyuge\u201d \u00a0del \u00a0procesado ALFONSO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO, \u00a0cuando \u00a0el estado civil de aquellos ten\u00eda que demostrarse \u00a0con \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba \u00a0id\u00f3nea \u00a0para \u00a0ello, \u00a0que \u00a0es \u00a0el \u00a0registro \u00a0civil \u00a0del \u00a0matrimonio, documento que no fue allegado al expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0 error, \u00a0 acota \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0fue \u00a0trascendental \u00a0puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0condena \u00a0se \u00a0produjo \u00a0por homicidio agravado por \u00a0cometerse \u00a0contra \u00a0la \u00a0c\u00f3nyuge, cuando, sin existir prueba id\u00f3nea al respecto, \u00a0se trataba de un homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pretende \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0profiera \u00a0el \u00a0de sustituci\u00f3n, ajustando la pena al \u00a0delito de homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0no encuentra desaciertos en materia de l\u00f3gica casacional; sin \u00a0embargo, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0no \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0libelista, \u00a0quien \u00a0no alcanza a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los yerros que pregona, por lo cual solicita a la \u00a0Corte no casar el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0 PRIMER \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0Las \u00a0contradicciones \u00a0del \u00a0implicado. Ning\u00fan error detecta \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0toda vez que en el fallo no se edific\u00f3 un indicio de \u00a0mentira, \u00a0como \u00a0aduce el libelista, sino que se evidenciaron las contradicciones \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0desviar \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0y distraer a los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales, \u00a0pese a que objetivamente se demostr\u00f3 que la v\u00edctima \u00a0fue \u00a0lesionada \u00a0antes \u00a0de la muerte, que entre ella y el procesado ya se hab\u00edan \u00a0suscitado \u00a0 \u00a0episodios \u00a0 de \u00a0 violencia, \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 arma \u00a0 pertenec\u00eda \u00a0 a \u00a0\u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Tampoco \u00a0encuentra \u00a0el \u00a0falso juicio de \u00a0identidad \u00a0sobre \u00a0la \u00a0prueba de bal\u00edstica tomada como uno de los fundamentos de \u00a0la \u00a0condena, pues el juzgador no especul\u00f3, sino que se apoy\u00f3 en los argumentos \u00a0cin\u00e9ticos \u00a0que \u00a0explican \u00a0la \u201cposici\u00f3n de la occisa\u201d al momento de recibir \u00a0el \u00a0disparo, \u00a0si \u00a0se tiene en cuenta que de las diversas alternativas estudiadas \u00a0por \u00a0los \u00a0perito, \u00a0encontraron que \u201csentada sobre el borde de la cama\u201d es la \u00a0\u00fanica \u00a0compatible \u00a0con \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0seguida \u00a0por la bala, que al salir del \u00a0cuerpo \u00a0por \u00a0regi\u00f3n \u00a0parietal \u00a0izquierda \u00a0rebot\u00f3 \u00a0contra un muro y peg\u00f3 en el \u00a0techo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tampoco advierte un falso raciocinio en \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0el fallo no cree que ALFONSO RODR\u00cdGUEZ HURTADO no hubiese escuchado \u00a0la \u00a0detonaci\u00f3n, pues, a\u00fan cuando los funcionarios judiciales desconocieran los \u00a0aportes \u00a0bal\u00edsticos, \u00a0seg\u00fan \u00a0los \u00a0cuales con la boca de fuego a contacto de la \u00a0piel \u00a0el \u00a0ruido \u00a0del \u00a0disparo \u00a0puede \u00a0ser \u00a0leve \u00a0e \u00a0inclusive \u00a0imperceptible, el \u00a0descr\u00e9dito \u00a0se finc\u00f3 en que el procesado se encontraba en la misma habitaci\u00f3n \u00a0con \u00a0su \u00a0esposa \u00a0y no se encontraba ebrio, como para que no se hubiese percatado \u00a0de lo que estaba sucediendo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Observa \u00a0desfasado el planteamiento del \u00a0censor \u00a0en cuanto al resultado positivo para absorci\u00f3n at\u00f3mica en las manos de \u00a0la \u00a0occisa. \u00a0El \u00a0casacionista \u00a0afirma \u00a0que \u00a0existi\u00f3 \u00a0falso juicio de identidad, \u00a0porque el dictamen pericial no contempla esa posibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0descartar \u00a0la \u00a0presencia del supuesto \u00a0dislate, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0transcribe \u00a0los \u00a0renglones \u00a0pertinentes \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0de Medicina Legal donde se dice que \u201cEsta positividad tambi\u00e9n puede \u00a0presentarse \u00a0con maniobras de forcejeo o de defensa\u201d, con lo cual el argumento \u00a0del casacionista queda desvirtuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. No encuentra el error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0fallo \u00a0por \u00a0la supuesta \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba de absorci\u00f3n at\u00f3mica con resultados negativos para \u00a0el implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Delegado encuentra razonable pensar que \u00a0en \u00a0ese \u00a0resultado pudo influir el paso del tiempo, pues las muestras se tomaron \u00a0ocho \u00a0horas \u00a0despu\u00e9s \u00a0de la muerte, tiempo suficiente para remover los residuos \u00a0qu\u00edmicos, \u00a0m\u00e1xime si ALFONSO RODR\u00cdGUEZ HURTADO, como suboficial del Ej\u00e9rcito \u00a0que era, ten\u00eda conocimiento acerca de ese tema. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0 SEGUNDO \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0en \u00a0materia \u00a0penal \u00a0en \u00a0Colombia no existe tarifa legal, sino que rige el sistema de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0por \u00a0lo cual el matrimonio entre el procesado y la v\u00edctima \u00a0pod\u00eda \u00a0probarse \u00a0a trav\u00e9s de cualquiera de los medios l\u00edcitos admitidos en la \u00a0normatividad \u00a0 procesal, \u00a0como \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0con \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0y \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0misma \u00a0del \u00a0implicado, \u00a0sin que pueda exigirse \u00a0necesariamente el registro civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, rebate el pretendido error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia, ya que no es que se hubiese supuesto \u00a0la \u00a0prueba \u00a0relativa \u00a0al matrimonio,\u00a0 sino que el estado civil de verific\u00f3 \u00a0por \u00a0otros medios l\u00edcitos, por lo cual solicita a la Sala no casar la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUESTIONES \u00a0PREVIAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En atenci\u00f3n a que los cargos postulados por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0ALFONSO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO \u00a0se \u00a0relacionan \u00a0con \u00a0la \u00a0errada \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 acopio \u00a0 probatorio, \u00a0 bien \u00a0 por \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0por \u00a0distanciamiento \u00a0 de \u00a0 las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0abordar\u00e1 \u00a0conjuntamente \u00a0la \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0los aspectos generales de dichas censuras, y en \u00a0cuanto se requiera precisar\u00e1 o ahondar\u00e1 en alguna de ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 B\u00e1sicamente, \u00a0 el \u00a0censor \u00a0intent\u00f3 \u00a0demostrar \u00a0la incursi\u00f3n en errores de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio sobre \u00a0algunas \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad-quem \u00a0asumi\u00f3 \u00a0como \u00a0indicios \u00a0convergentes \u00a0de la \u00a0responsabilidad penal de ALFONSO RODR\u00cdGUEZ HURTADO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se ha reiterado por v\u00eda jurisprudencial en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que el error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad se presenta cuando al sopesar un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0practicado, \u00a0el Tribunal Superior lo \u00a0distorsiona, \u00a0tergiversa, \u00a0recorta, \u00a0cercena o adiciona en su contenido literal; \u00a0evento \u00a0en \u00a0el cual el censor tiene la carga de confrontar por separado el tenor \u00a0textual \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba sobre la que hace recaer el yerro, con lo que el Ad-quem \u00a0pens\u00f3 \u00a0que \u00a0ella \u00a0dec\u00eda; \u00a0y \u00a0que una vez demostrado el desfase, debe continuar \u00a0hacia la trascendencia de aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso que se examina el censor dedic\u00f3 \u00a0su \u00a0esfuerzo a destacar la importancia de la serie de aspectos que le interesan, \u00a0pero \u00a0no \u00a0tuvo la precauci\u00f3n de identificar el contenido literal de cada prueba \u00a0y \u00a0confrontarlo \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal Superior ley\u00f3 o entendi\u00f3 que ellas \u00a0dec\u00edan, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que no permiti\u00f3 a la Corte comprender cu\u00e1l fue el recorte, \u00a0cercenamiento \u00a0o \u00a0adici\u00f3n que el Juez colegiado hizo en cada evento, y por ende \u00a0no \u00a0es \u00a0factible \u00a0percibir \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0habr\u00eda \u00a0consistido \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n de su \u00a0contenido \u00edntegro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0suficiente, entonces, en el \u00e1mbito \u00a0del \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 identidad, \u00a0afirmar \u00a0que el Tribunal se equivoc\u00f3 al apreciar las pruebas que \u00a0interesan \u00a0al \u00a0libelista, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0deducciones subjetivas, ninguna de las \u00a0cuales \u00a0apunta \u00a0hacia \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica del error de juicio endilgado, \u00a0como \u00a0es \u00a0palmario en el presente asunto, donde el casacionista destin\u00f3 todo el \u00a0esfuerzo \u00a0a \u00a0tratar \u00a0de \u00a0convencer \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0de que el Tribunal reflexion\u00f3 \u00a0equivocadamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0decir, antes que demostrar alg\u00fan error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que el libelista contin\u00faa discrepando de la fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o \u00a0poder suasorio que los Jueces de instancia encontraron en el \u00a0conjunto \u00a0probatorio, \u00a0manera \u00a0de \u00a0sustentar \u00a0que \u00a0ri\u00f1e \u00a0con \u00a0la naturaleza del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0que \u00a0no \u00a0fue concebido como un medio o una herramienta \u00a0adicional \u00a0 para \u00a0 litigar \u00a0 libremente, \u00a0 sino \u00a0 como \u00a0 un \u00a0instituto \u00a0procesal \u00a0extraordinario \u00a0 que \u00a0 busca \u00a0remediar \u00a0o \u00a0poner \u00a0fin \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0o \u00a0la \u00a0ley \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda \u00a0instancia, por errores de juicio o de actividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0cuanto a la prueba de indicios, que \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0libelista \u00a0se \u00a0apreci\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente por tergiversaci\u00f3n del hecho \u00a0indicador, la jurisprudencia ha se\u00f1alado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0 los \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0se presentan en el an\u00e1lisis de la prueba de los hechos indicadores, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0debe, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con cada indicio, identificar las pruebas \u00a0que \u00a0le \u00a0sirven \u00a0de \u00a0sustento \u00a0e \u00a0indicar el error denunciado, si de existencia, \u00a0identidad, \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0para \u00a0la \u00a0correcta \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura. \u00a0Y \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0el valor \u00a0probatorio \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0es \u00a0deber \u00a0del \u00a0recurrente acreditar el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, lo cual se cumple mostrando \u00a0la \u00a0divergencia \u00a0existente entre las deducciones y declaraciones de la sentencia \u00a0en \u00a0dicho \u00a0sentido \u00a0y \u00a0las \u00a0que \u00a0corresponde hacer de acuerdo con la l\u00f3gica, la \u00a0experiencia \u00a0o \u00a0la ciencia.\u201d (Sentencia del 27 de noviembre de 1996, M. P. Dr. \u00a0Fernando Arboleda Ripoll) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, es imprescindible en la confecci\u00f3n de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0analizar \u00a0por \u00a0separado \u00a0todos y cada uno de los hechos indicadores \u00a0asumidos \u00a0por el juzgador y verificar que la inferencia l\u00f3gica o la persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0deriv\u00f3 \u00a0de ellos estaba en franco desfase con la verdad probada, o que las \u00a0deducciones \u00a0 en \u00a0 sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0pod\u00edan \u00a0ofrecer \u00a0conclusiones \u00a0equ\u00edvocas \u00a0o \u00a0discordantes, en lugar de converger hacia la responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0distanciamiento de las reglas de la \u00a0sana \u00a0 cr\u00edtica, \u00a0 que \u00a0 constituir\u00eda \u00a0 el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere el \u00a0libelo, \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario correspond\u00eda al impugnante \u00a0acreditar \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0ese \u00a0m\u00e9todo de valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0-sana \u00a0cr\u00edtica-, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0implicaba \u00a0demostrar la divergencia que \u00a0existe \u00a0entre \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0actuales \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y las declaraciones que \u00a0hubiese \u00a0contenido \u00a0si \u00a0se \u00a0hubieran \u00a0acatado \u00a0los postulados de la l\u00f3gica, las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia o los aportes de las ciencias, tarea que tampoco fue \u00a0asumida en rigor l\u00f3gico por el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0recordar \u00a0que \u00a0se incurre en error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso raciocinio, \u00a0al \u00a0sopesar \u00a0una \u00a0prueba \u00a0que \u00a0existe legalmente y es valorada en su integridad, \u00a0pero \u00a0asign\u00e1ndole \u00a0una \u00a0fuerza \u00a0de convicci\u00f3n que vulnera los postulados de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la \u00a0experiencia y los aportes de las ciencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0se analizar\u00e1 cada uno de \u00a0los \u00a0 \u00a0t\u00f3picos \u00a0 donde \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0 cimienta \u00a0 los \u00a0 motivos \u00a0 de \u00a0 su \u00a0inconformidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0 PRIMER \u00a0CARGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Am\u00e9n de las cr\u00edticas que pueden hacerse al \u00a0rigor \u00a0l\u00f3gico de la demanda, no le asiste raz\u00f3n al libelista en cuanto postula \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial por errores de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad y\/o falso raciocinio, toda vez que los Jueces de instancia \u00a0no \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0desatino \u00a0al \u00a0concluir \u00a0que \u00a0Omaira \u00a0Rivera \u00a0no se \u00a0suicid\u00f3, \u00a0sino \u00a0que \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0fatal de su propio esposo, quien alter\u00f3 la \u00a0escena \u00a0del \u00a0crimen \u00a0tratando \u00a0de ocultar la realidad, pero fue derrotado en ese \u00a0intento \u00a0por \u00a0la \u00a0carga \u00a0incriminatoria \u00a0de \u00a0diversos \u00a0hechos \u00a0verificados, a\u00fan \u00a0cient\u00edficamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Contradicciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0procesado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista protesta porque en el fallo se \u00a0hizo \u00a0producir \u00a0efectos \u00a0adversos \u00a0a la reiterada postura de RODR\u00cdGUEZ HURTADO, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0negar \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0que le caus\u00f3 a su esposa la noche de los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0mostrarse \u00a0ajeno \u00a0a la tenencia del arma implicada, cuando finalmente \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0\u00e9l la golpe\u00f3 en medio de una discusi\u00f3n, y que \u00e9l compr\u00f3 la \u00a0pistola en una \u201czona de orden p\u00fablico\u201d en Arauca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0inferencia \u00a0seg\u00fan la cual el implicado \u00a0minti\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0desviar \u00a0el \u00a0rumbo de la investigaci\u00f3n es leg\u00edtima, \u00a0dimana \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0del \u00a0conjunto \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0en \u00a0nada \u00a0conspira contra el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0autoincriminaci\u00f3n \u00a0previsto en el art\u00edculo 33 de la Carta, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0nadie \u00a0podr\u00e1 \u00a0ser \u00a0obligado \u00a0a \u00a0declarar \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0s\u00ed \u00a0mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho precepto ampara inclusive el silencio \u00a0del \u00a0implicado, \u00a0quien \u00a0no \u00a0puede ser compelido a hablar en ning\u00fan sentido; sin \u00a0embargo, \u00a0 \u00a0si \u00a0 advertido \u00a0 de \u00a0 sus \u00a0 derechos, \u00a0 voluntariamente \u00a0 suministra \u00a0explicaciones, \u00a0se \u00a0atiene \u00a0a \u00a0las \u00a0consecuencias de su dicho, pues la garant\u00eda \u00a0constitucional \u00a0no \u00a0tiene \u00a0el \u00a0alcance de una patente para faltar a la verdad en \u00a0detrimento \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, \u00a0si \u00a0las \u00a0mentiras o coartadas son \u00a0descubiertas \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0legalmente \u00a0producidas, y tal revelaci\u00f3n \u00a0contribuye \u00a0a \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de inocencia por la v\u00eda del indicio \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0 estructurado, \u00a0 el \u00a0 reproche \u00a0en \u00a0contrario \u00a0se \u00a0confina \u00a0a \u00a0las \u00a0alegaciones \u00a0para imponer un criterio personal, distante en todo caso del camino \u00a0adecuado \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en errores de hecho en la estimaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Posici\u00f3n de la occisa \u00a0<\/p>\n<p>Para el libelista, el fallo incurre en error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0cuando \u00a0le otorga el car\u00e1cter de \u00a0certeza \u00a0a \u00a0la \u00a0opini\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en el dictamen de Medicina Legal, seg\u00fan el \u00a0cual \u00a0que \u00a0Omaira Rivera estaba sentada y no acostada cuando recibi\u00f3 el impacto \u00a0de \u00a0bala, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0la experticia indicaba s\u00f3lo una probabilidad y no la \u00a0posici\u00f3n exacta de la v\u00edctima al momento del disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se verifica el falso juicio de identidad, \u00a0pues \u00a0no responde a la realidad que los Jueces de instancia hubiesen aceptado en \u00a0el \u00a0\u201cgrado \u00a0de \u00a0certeza\u201d que Omaira Rivera estuviese sentada cuando recibi\u00f3 \u00a0el \u00a0disparo. \u00a0En la sentencia de primer grado se acepta tal postura como la m\u00e1s \u00a0probable \u00a0(no la \u00fanica, ni la verdadera en t\u00e9rminos materiales o hist\u00f3ricos), \u00a0con las siguientes palabras: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEntonces, \u00a0con relaci\u00f3n a la posici\u00f3n \u00a0del \u00a0 orificio \u00a0de \u00a0entrada, \u00a0orificio \u00a0de \u00a0salida \u00a0y \u00a0trayectoria \u00a0externa \u00a0del \u00a0proyectil, \u00a0se tiene que la posible posici\u00f3n que ten\u00eda la v\u00edctima era sentada \u00a0sobre \u00a0el \u00a0borde de la cama, con la cabeza inclinada hacia delante y no acostada \u00a0como lo pretendi\u00f3 hacer creer el implicado\u201d (Folio 113 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0o \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0experticia \u00a0no \u00a0tiene lugar en este evento, como se \u00a0quiere \u00a0hacer \u00a0ver, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0que \u00a0hizo el A-quo razonando l\u00f3gicamente, con el \u00a0apoyo \u00a0de \u00a0la experticia de bal\u00edstica forense, las fotograf\u00edas y los planos de \u00a0la \u00a0escena, \u00a0fue \u00a0desechar \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0Omaira Rivera estaba \u00a0acostada \u00a0sobre \u00a0su \u00a0cama \u00a0cuando \u00a0se \u00a0suicid\u00f3, \u00a0porque \u00a0si \u00a0as\u00ed hubiese sido, \u00a0entonces \u00a0la \u00a0bala \u00a0al \u00a0salir \u00a0por \u00a0detr\u00e1s \u00a0de \u00a0su cabeza ten\u00eda que seguir una \u00a0trayectoria \u00a0distinta, por ejemplo incrustarse en el colch\u00f3n o en el piso, pero \u00a0nunca \u00a0impactar \u00a0sobre \u00a0un \u00a0muro \u00a0a \u00a0una \u00a0altura \u00a0superior \u00a0y \u00a0en el techo de la \u00a0habitaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sea \u00a0jur\u00eddica \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0modific\u00f3 \u00a0el \u00a0escenario de los \u00a0acontecimientos, \u00a0pues \u00a0tuvo \u00a0que \u00a0acostar \u00a0a su esposa, ya sin vida en la cama, \u00a0cobijarla \u00a0y \u00a0colocar \u00a0el \u00a0arma \u00a0cerca \u00a0de \u00a0sus manos, en la posici\u00f3n donde fue \u00a0encontrada y se registr\u00f3 en la inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0percibe \u00a0equ\u00edvoco, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0idea de certeza sobre la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del procesado se consolid\u00f3 por la fuerza convergente de \u00a0plurales \u00a0indicios, y no por la pretendida tergiversaci\u00f3n\u00a0 del dictamen de \u00a0bal\u00edstica forense. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 No \u00a0haber \u00a0escuchado la detonaci\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con el protocolo de necropsia el \u00a0proyectil \u00a0ingres\u00f3 \u00a0\u201ca \u00a0contacto\u201d \u00a0por \u00a0la regi\u00f3n submentoniana izquierda, \u00a0dejando \u00a0rastros \u00a0de ahumamiento \u201cy escoriaciones que dibujan la boca de fuego \u00a0del \u00a0 \u00a0arma, \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0tatuaje \u00a0 \u00a0macrosc\u00f3pico\u201d1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A decir del libelista se incurri\u00f3 en falso \u00a0raciocinio \u00a0por \u00a0desatender \u00a0la \u00a0literatura relativa a la ciencia bal\u00edstica que \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0arma de fuego se acciona a contacto, en este caso sobre la \u00a0piel, \u00a0probablemente la detonaci\u00f3n se escuche con menor intensidad, o inclusive \u00a0llegue a ser imperceptible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para postular en sede casacional el error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0era imprescindible verificar la existencia de la \u00a0regla \u00a0cient\u00edfica, \u00a0no bastando invocar lo expresado por un solo autor sobre el \u00a0tema \u00a0debatido, \u00a0constatar \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la misma y su aplicabilidad en las \u00a0circunstancias \u00a0del caso concreto. Adem\u00e1s, por cuanto, los aportes cient\u00edficos \u00a0no \u00a0funcionan \u00a0para \u00a0todos \u00a0los casos de igual manera como si fueran \u201cleyes\u201d \u00a0inexorables \u00a0de la ciencia\u201d, dada la interferencia de factores que condicionan \u00a0la mayor\u00eda de los fen\u00f3menos a la relatividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0a\u00fan \u00a0siendo \u00a0factible \u00a0que los \u00a0Jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0hubiesen ignorado o desconocido la hip\u00f3tesis cient\u00edfica \u00a0que \u00a0 \u00a0menciona \u00a0 \u00a0el \u00a0 libelista, \u00a0 la \u00a0 argumentaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0 resulta \u00a0insuficiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0aunque \u00a0eventualmente \u00a0pudiese \u00a0admitirse \u00a0el \u00a0falso \u00a0raciocinio sobre la circunstancia de no haber escuchado la \u00a0detonaci\u00f3n, \u00a0 lo \u00a0 cierto \u00a0 es \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal de ALFONSO RODR\u00cdGUEZ HURTADO se obtuvo analizando varias \u00a0pruebas, \u00a0testimonios, \u00a0experticias \u00a0e indicios, que permanecen inc\u00f3lumes al no \u00a0ser \u00a0desvirtuados \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0a \u00a0los cuales se har\u00e1 \u00a0referencia \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral 5\u00b0 de las consideraciones sobre el primer cargo, al \u00a0abordar \u00a0 \u00a0el \u00a0 tema \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 \u201cabsorci\u00f3n \u00a0 at\u00f3mica \u00a0 negativa \u00a0 para \u00a0 el \u00a0procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Absorci\u00f3n \u00a0at\u00f3mica \u00a0positiva \u00a0en \u00a0la \u00a0occisa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0apoderado de ALFONSO RODR\u00cdGUEZ HURTADO \u00a0postula \u00a0un \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad por distorsi\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0 \u00a0pericial, \u00a0 \u00a0aduciendo \u00a0 que \u00a0 al \u00a0 hallazgo \u00a0 objetivo \u00a0 \u2013residuos \u00a0 qu\u00edmicos \u00a0 producto \u00a0 del \u00a0disparo- \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0hizo \u00a0decir \u00a0que \u00a0se prestaron maniobras de \u00a0defensa y forcejeo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta vez el censor parte de un supuesto que \u00a0no \u00a0compagina \u00a0con \u00a0la \u00a0realidad, \u00a0pues, \u00a0como \u00a0bien \u00a0lo \u00a0resalta \u00a0el Procurador \u00a0Delegado, \u00a0los \u00a0Juzgadores \u00a0de \u00a0instancia no hicieron decir a la prueba algo que \u00a0ella \u00a0no expresa, sino que es el propio dictamen del Grupo de Patolog\u00eda Forense \u00a0del \u00a0Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Regional Bogot\u00e1, \u00a0el \u00a0que contempla la posibilidad de las maniobras defensivas y de defensa, en el \u00a0espec\u00edfico caso de Omaira Rivera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0positividad \u00a0en \u00a0manos \u00a0derecha \u00a0e \u00a0izquierda \u00a0para \u00a0residuos \u00a0compatibles \u00a0con \u00a0los \u00a0de \u00a0disparo, \u00a0con \u00a0niveles \u00a0de \u00a0antimonio \u00a0y \u00a0plomo anormalmente altos, superiores a los promedios t\u00edpicos para \u00a0residuos \u00a0de \u00a0disparo, pueden presentarse cando se han efectuado muchos disparos \u00a0o \u00a0cuando \u00a0hay \u00a0huellas \u00a0de \u00a0tatuaje en las manos provocadas por el desfogue del \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego y algunas ocupaciones relacionadas con elementos que interfieren \u00a0(Ver \u00a0informe \u00a0de \u00a0Qu\u00edmica Forense). Esta positividad \u00a0tambi\u00e9n \u00a0puede \u00a0presentarse \u00a0con maniobras de forcejeo o de defensa.\u201d (Folio 275 cdno. 2). Subrayas fuera de texto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 modo \u00a0 alguno \u00a0 se \u00a0 constata \u00a0 la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba, pues si en las manos de la occisa se encontraron \u00a0residuos \u00a0m\u00e1s altos que los normales para una persona que dispara, el Juzgador, \u00a0siguiendo \u00a0la \u00a0experticia, \u00a0en \u00a0l\u00f3gico \u00a0razonamiento \u00a0dedujo \u00a0que \u00a0ello \u00a0pod\u00eda \u00a0explicarse \u00a0en \u00a0la \u00a0los intentos de Omaira Rivera por alejar el arma de fuego de \u00a0su \u00a0regi\u00f3n \u00a0mentoniana, \u00a0en \u00a0maniobras \u00a0que \u00a0bien \u00a0pueden \u00a0catalogarse \u00a0como de \u00a0reacci\u00f3n, forcejeo o defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Absorci\u00f3n \u00a0at\u00f3mica \u00a0negativa para el \u00a0procesado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0en \u00a0este \u00a0aspecto \u00a0se \u00a0verifica la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad, en cuanto a la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hallazgo \u00a0de \u00a0absorci\u00f3n \u00a0at\u00f3mica negativo para el implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0v\u00e1lida \u00a0la regla de experiencia com\u00fan \u00a0aplicada \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0para \u00a0deducir \u00a0que ese resultado podr\u00eda explicarse en \u00a0maniobras \u00a0del \u00a0implicado tendientes a desaparecer las huellas del disparo, como \u00a0se \u00a0lograr\u00eda \u00a0con \u00a0un \u00a0lavado \u00a0profundo \u00a0de \u00a0las \u00a0manos \u00a0o a contacto con otras \u00a0sustancias; \u00a0pues \u00a0la \u00a0muestra \u00a0fue \u00a0tomada \u00a0ocho horas despu\u00e9s de producido el \u00a0disparo \u00a0y \u00a0a \u00a0una persona con conocimientos espec\u00edficos en el manejo de armas, \u00a0pues \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO \u00a0era \u00a0sargento del Ej\u00e9rcito Nacional al tiempo de los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0no es que se hubiese alterado el \u00a0resultado \u00a0material de la prueba de absorci\u00f3n at\u00f3mica, lo que constituir\u00eda el \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0se \u00a0pretende, \u00a0sino \u00a0que \u00a0ese \u00a0resultado \u00a0se \u00a0interpret\u00f3 \u00a0al \u00a0consejo \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, que en este caso \u00a0concreto \u00a0son \u00a0perfectamente \u00a0aplicables \u00a0y \u00a0compatibles, m\u00e1xime si de antemano \u00a0otros \u00a0indicios \u00a0ven\u00edan indicando que el procesado alter\u00f3 la escena del crimen \u00a0buscando evadir la acci\u00f3n de la justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 anteriores \u00a0 planteamientos \u00a0 son \u00a0suficientes para concluir que el primer cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0no sobra recordar que en las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0convergentes en el mismo sentido, se analizaron otra \u00a0serie \u00a0de hechos indicadores, con los cuales se construyeron indicios aut\u00f3nomos \u00a0para \u00a0apoyar \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de ALFONSO RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO, \u00a0que \u00a0pese \u00a0a \u00a0la \u00a0necesidad de hacerlo, en la demanda no se cuestiona, \u00a0entre ellos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0La \u00a0pareja \u00a0ri\u00f1\u00f3 \u00a0entre la noche y la \u00a0madrugada \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0la \u00a0muerte, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo delatan la presencia de \u00a0se\u00f1ales \u00a0de \u00a0violencia \u00a0f\u00edsica \u00a0en el cuerpo y en la ropa de la v\u00edctima, como \u00a0quedaron \u00a0registradas \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver: falda recogida \u00a0hasta \u00a0la \u00a0cintura \u00a0y \u00a0los botones desprendidos; y en el protocolo de necropsia: \u00a0equimosis y escoriaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0En \u00a0ninguna de las oportunidades en que \u00a0intervino \u00a0el \u00a0procesado \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0una explicaci\u00f3n cre\u00edble y l\u00f3gica sobre la \u00a0muerte de su esposa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Seg\u00fan \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Mar\u00eda \u00a0Luzmila \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0 de \u00a0Rivera, \u00a0Jairo \u00a0Escobar \u00a0y \u00a0Amalia \u00a0Chinchilla \u00a0Guti\u00e9rrez, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0era \u00a0impulsivo, \u00a0malgeniado, \u00a0y \u201cviv\u00eda\u201d amenazando y golpeando a \u00a0Omaira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0El \u00a0procesado amenaz\u00f3 a Mar\u00eda Luzmila \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0de \u00a0Rivera \u00a0y \u00a0a \u00a0Jairo \u00a0Escobar, para que no dijeran que la pistola \u00a0involucrada era de \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fue entonces el estudio global de la prueba \u00a0lo \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la convicci\u00f3n de certeza sobre la responsabilidad penal de \u00a0ALFONSO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO \u00a0y \u00a0no exclusivamente los medios probatorios que su \u00a0apoderado ataca en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 tales \u00a0condiciones, \u00a0la \u00a0censura \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0 SEGUNDO \u00a0 CARGO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata de un supuesto error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de instancia, para tipificar el conyugicidio, dieron por \u00a0probado \u00a0o \u00a0supusieron \u00a0que \u00a0Omaira \u00a0Rivera \u00a0era la \u201cc\u00f3nyuge\u201d del procesado \u00a0ALFONSO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO, \u00a0cuando, a decir del libelista, el estado civil de \u00a0aquellos \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0demostrarse \u00a0con \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba \u00a0id\u00f3nea, \u00a0que es el \u00a0registro \u00a0 civil \u00a0 del \u00a0 matrimonio, \u00a0 documento \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 fue \u00a0 allegado \u00a0al \u00a0expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese que el censor no niega, no discute y \u00a0no \u00a0pone \u00a0en \u00a0tela \u00a0de juicio que RODR\u00cdGUEZ HURTADO estuviera casado con Omaira \u00a0Rivera, \u00a0sino \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0sin \u00a0comprobar \u00a0ese \u00a0estado civil con el \u00a0registro \u00a0civil \u00a0del \u00a0matrimonio, \u00a0no era procedente aplicar la circunstancia de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0324 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Decreto 100 de 1980, como fue modificado por la Ley 40 de \u00a01993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello explica que confeccionara el cargo por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial. \u00a0Pues, \u00a0si \u00a0el \u00a0Juzgador hubiera \u00a0adecuado \u00a0la conducta punible en conyugicidio, sin reconocer la existencia de la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0marital, \u00a0la violaci\u00f3n de la ley habr\u00eda ocurrido de manera directa, \u00a0por indebida aplicaci\u00f3n de la circunstancia agravante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe quedar claro, se insiste, que aqu\u00ed no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de extender por analog\u00eda en mala parte un estado civil que no ten\u00eda \u00a0para \u00a0afectar al procesado; sino que ese estado civil, el de casado, que era una \u00a0condici\u00f3n \u00a0cierta \u00a0en \u00a0\u00e9l, \u00a0no \u00a0fue \u00a0comprobado \u00a0con \u00a0el \u00a0registro \u00a0civil \u00a0del \u00a0matrimonio, \u00a0sino \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de otros medios de prueba leg\u00edtimos dentro de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0la \u00a0versi\u00f3n del mismo ALFONSO RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO \u00a0y \u00a0el testimonio de amigos y parientes de \u00e9l y de la v\u00edctima, sin que \u00a0la pr\u00e9dica de la relaci\u00f3n marital suscitara controversia alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El problema jur\u00eddico consiste, entonces, en \u00a0resolver \u00a0el \u00a0siguiente interrogante: Dentro de un proceso penal el estado civil \u00a0de \u00a0casado \u00a0debe \u00a0probarse \u00a0\u00fanica \u00a0y \u00a0necesariamente \u00a0con \u00a0el registro civil de \u00a0matrimonio, \u00a0o, \u00a0por el contrario, para demostrarlo puede aducirse cualquiera de \u00a0los medios leg\u00edtimos que la legislaci\u00f3n admite? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0respuesta a dicha pregunta es negativa, \u00a0pues \u00a0en \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0penal, \u00a0por \u00a0regla \u00a0general, no existe tarifa legal \u00a0probatoria, \u00a0sino \u00a0que \u00a0rige \u00a0el \u00a0m\u00e9todo \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0denominado \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0contexto, \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0ha \u00a0desarrollado \u00a0la noci\u00f3n de error de derecho por falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n, que ocurre cuando se niega a la \u00a0prueba \u00a0valor \u00a0que la ley le atribuye, o se le hace corresponder uno distinto al \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0le otorga; por tanto, en casaci\u00f3n penal, por principio general no \u00a0es \u00a0 \u00a0apropiado \u00a0 \u00a0hablar \u00a0 de \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0 debido \u00a0 a \u00a0que \u00a0en \u00a0materia\u00a0 \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria no existe una tarifa legal, sino que rige el m\u00e9todo de \u00a0la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, en el r\u00e9gimen de procedimiento \u00a0penal \u00a0colombiano \u00a0se \u00a0adopt\u00f3 \u00a0el m\u00e9todo de apreciaci\u00f3n probatoria denominado \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, regulado en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0254 \u00a0y 294 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal derogado (Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0y \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos 238, 257, 277, 282 y 287 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley 600 de 2000), en virtud del cual el juez tiene cierto \u00a0grado \u00a0de \u00a0libertad \u00a0frente \u00a0al conjunto de pruebas, para arribar a un estado de \u00a0conocimiento acerca de los sucesos y de la responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el asunto que se examina la verificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 matrimonio \u00a0 se \u00a0efectu\u00f3 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0diversos \u00a0medios \u00a0allegados \u00a0al \u00a0expediente, \u00a0al \u00a0punto que, para citar s\u00f3lo un ejemplo, en su testimonio, antes \u00a0de \u00a0ser \u00a0vinculado mediante indagatoria, cuando la Fiscal\u00eda pregunt\u00f3 a ALFONSO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HURTADO \u00a0que \u00a0informara \u00a0el \u00a0\u201cparentesco\u201d \u00a0que ten\u00eda con Omaira \u00a0Rivera, \u00a0 \u00e9l \u00a0contest\u00f3: \u00a0\u201cEra \u00a0mi \u00a0esposa, \u00a0somos \u00a0casados \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 civil, \u00a0 hace \u00a0dos \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0tres \u00a0meses.\u201d \u00a0En \u00a0adelante, \u00a0en \u00a0todas las intervenciones procesales se refiri\u00f3 a \u00a0ella \u00a0como \u00a0a su esposa;\u00a0 y en el mismo sentido declararon Mario Rodr\u00edguez \u00a0Hurtado, \u00a0hermano \u00a0del implicado; Pedro Luis Hurtado Orduz, t\u00edo de aqu\u00e9l; y la \u00a0se\u00f1ora Mar\u00eda Luzmila Rodr\u00edguez de Rivera, pariente de la occisa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En un caso similar, donde se alegaba que el \u00a0parentesco \u00a0s\u00f3lo \u00a0pod\u00eda \u00a0probarse documentalmente en el proceso penal, la Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY \u00a0como \u00a0as\u00ed \u00a0es \u00a0y como en el proceso \u00a0penal \u00a0 rige \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0de \u00a0libertad \u00a0probatoria \u00a0ha \u00a0sido \u00a0reiterada \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la Sala en se\u00f1alar que el parentesco, a diferencia de c\u00f3mo \u00a0sucede \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0civil, \u00a0puede probarse con cualquier medio de prueba \u00a0autorizado. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0en \u00a0ninguna impropiedad incurri\u00f3 el juzgador al \u00a0dar \u00a0por \u00a0existente la agravante punitiva en la forma que lo hizo y por lo tanto \u00a0tampoco \u00a0esta \u00a0censura puede prosperar.\u201d (Sentencia del 14 de febrero de 2002. \u00a0M.P. Dr. Carlos Eduardo Mej\u00eda Escobar, radicaci\u00f3n 14.693). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, no es que el Ad-quem hubiese \u00a0inventado \u00a0o introducido por mera liberalidad la relaci\u00f3n marital para endilgar \u00a0el \u00a0homicidio agravado, sino que lo encontr\u00f3 probado a trav\u00e9s de otros medios, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia carece de \u00a0fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>IV. \u00a0 \u00a0CUESTIONES \u00a0FINALES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0la entrada en vigencia del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de 2000, se abri\u00f3 la posibilidad de aplicar las disposiciones \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0r\u00e9gimen contempla, por favorabilidad respecto de las anteriores, si \u00a0a ello hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0quedar \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0sentencia, la \u00a0competencia \u00a0para \u00a0decidir sobre t\u00f3picos relativos a la favorabilidad radica en \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0Penas \u00a0y \u00a0Medidas de Seguridad, como lo dispone el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 79 del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0soluci\u00f3n que se ajusta a derecho y que garantiza el principio de la \u00a0doble instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por supuesto, contra el auto que resuelva en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0los \u00a0asuntos \u00a0inherentes a la favorabilidad, en ning\u00fan caso \u00a0procede \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 recurso \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0(Sentencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a05 \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0 de \u00a0 2001, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a013.000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0De conformidad con el art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0equivalente al 197 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia, que no sustituye al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada el d\u00eda en que se suscribe, y contra ella \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo \u00a0motivo de impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Folio \u00a051 cdno. 1 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18623 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.021 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., seis (6) de abril de dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Decide [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9317","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9317","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9317"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9317\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}