{"id":9315,"date":"2023-09-08T18:25:25","date_gmt":"2023-09-08T18:25:25","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1859917-08-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:25","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:25","slug":"1859917-08-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1859917-08-05\/","title":{"rendered":"18599(17-08-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18599 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.062 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., diecisiete (17) de agosto de \u00a0dos mil cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Sala el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el defensor de BORIS MANUEL GARC\u00cdA VITOLA, contra el \u00a0fallo \u00a0del \u00a020 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02001, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual el Tribunal Superior de \u00a0Barranquilla \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia proferida el 5 de septiembre de 2000, por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo Penal del Circuito de la misma ciudad, que conden\u00f3 a dicho \u00a0se\u00f1or \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de \u00a0veinticinco \u00a0(25) a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, a indemnizar los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0la infracci\u00f3n; y le neg\u00f3 el subrogado de la condena \u00a0de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0acontecimientos \u00a0que dieron origen a la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0fueron \u00a0relatados \u00a0de la siguiente manera por el Tribunal \u00a0Superior de Barranquilla en el fallo de segundo grado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cA \u00a0las 12:30 de la madrugada del 12 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01999, \u00a0por \u00a0la \u00a0calle 51B con carrera 2, barrio Carrizal de esta \u00a0ciudad, \u00a0se \u00a0desplazaban \u00a0a \u00a0pie \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0MARLON \u00a0BUJATO \u00a0PELUCINI, \u00a0OMAR \u00a0HENRIQUES \u00a0FERIAS, ALVARO HENREQUES (sic) FERIAS y JORGE ELI\u00c9CER TORRES VASQUEZ \u00a0y \u00a0al \u00a0llegar \u00a0a la intersecci\u00f3n de la carrera 2 con calle 51C, fueron atacados \u00a0por \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0BORIS \u00a0GARC\u00cdA \u00a0VITOLA, \u00a0OTONIEL GARC\u00cdA VITOLA y su sobrino \u00a0alias \u00a0\u201cel \u00a0Cali\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0primero \u00a0de \u00a0los mencionados \u00a0empez\u00f3 \u00a0a dispararles un arma de fuego que portaba, circunstancia que hizo huir \u00a0a \u00a0MARLON \u00a0BUJATO \u00a0P. \u00a0y \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0HENRIQUES \u00a0FERIAS, \u00a0quienes \u00a0resultaron \u00a0indemmes; \u00a0pero \u00a0no \u00a0cont\u00f3 \u00a0con \u00a0la misma suerte JORGE ELI\u00c9CER TORRES VASQUEZ, \u00a0cuyo \u00a0cuerpo qued\u00f3 tendido sin vida en el mismo lugar, al ser alcanzado por una \u00a0bala de las disparadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0agresi\u00f3n se debi\u00f3 a un enfrentamiento \u00a0que \u00a0el \u00a0mes \u00a0anterior, \u00a0hab\u00eda tenido el Sr. MARLON BUJATO P. con BORIS GARC\u00cdA \u00a0VITOLA \u00a0 quien \u00a0 hab\u00eda \u00a0 resultado \u00a0 lesionado \u00a0 en \u00a0el \u00a0rostro.\u201d.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0base en el informe de polic\u00eda y el \u00a0acta \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver la Fiscal\u00eda de reacci\u00f3n inmediata adelant\u00f3 \u00a0las \u00a0primeras \u00a0gestiones \u00a0tendientes \u00a0a \u00a0esclarecer el crimen, y la Fiscal\u00eda 12 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Barranquilla \u00a0adelant\u00f3 \u00a0averiguaci\u00f3n \u00a0preliminar, en la cual se \u00a0logr\u00f3 \u00a0identificar \u00a0a \u00a0BORIS MANUEL GARC\u00cdA VITOLA, como autor del homicidio de \u00a0Jorge \u00a0 \u00a0Eli\u00e9cer \u00a0 \u00a0Torres \u00a0 \u00a0Vargas, \u00a0 \u00a0por \u00a0 enemistad \u00a0 de \u00a0 alg\u00fan \u00a0 tiempo \u00a0atr\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Asumi\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n la Fiscal\u00eda \u00a0Quinta \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Barranquilla, \u00a0y \u00a0dispuso vincular mediante indagatoria a \u00a0BORIS \u00a0MANUEL \u00a0GARC\u00cdA \u00a0VITOLA y a su hermano Otoniel Garc\u00eda Vitola, expidiendo \u00a0para \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0efecto \u00a0 \u00a0sendas \u00a0 \u00a0\u00f3rdenes \u00a0 de \u00a0 captura, \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 hicieron \u00a0efectivas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Al \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el \u00a015 \u00a0de octubre de 1999, dicha Fiscal\u00eda les impuso medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente en detenci\u00f3n preventiva, sin excarcelaci\u00f3n, por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0tipificado \u00a0en el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal de \u00a01980, \u00a0 como \u00a0 fue \u00a0 modificado \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 40 \u00a0 de \u00a0 1993. \u00a0(Folio 93 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0recaudar \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0e \u00a0insistir \u00a0en \u00a0otras \u00a0que \u00a0no \u00a0pudieron \u00a0llevarse \u00a0a \u00a0cabo, el 22 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01999, \u00a0se declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n. El defensor alleg\u00f3 \u00a0alegatos \u00a0precalificatorios. \u00a0(Folios 149 y 159 cdno. \u00a01)) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a04 \u00a0de \u00a0febrero de 2000, la Fiscal\u00eda \u00a0Treinta \u00a0y \u00a0Tres \u00a0Seccional de Barranquilla precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n respecto \u00a0de \u00a0Otoniel \u00a0Garc\u00eda \u00a0Vitola \u00a0y \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria contra BORIS \u00a0MANUEL \u00a0GARC\u00cdA \u00a0VITOLA, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0mantuvo \u00a0vigente la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0 \u00a0preventiva. \u00a0 \u00a0(Folio \u00a0 \u00a0179 \u00a0 \u00a0cdno. \u00a01) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0notific\u00f3 \u00a0a todos los \u00a0sujetos procesales, pero ninguno la impugn\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0causa \u00a0fue adelantada por el Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Barranquilla; practic\u00f3 pruebas y culminada la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, el 5 de septiembre de 2000 profiri\u00f3 el fallo condenatorio, \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0anotada \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0inicial de esta providencia. (Folio 104 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0el Tribunal Superior de Barranquilla, en fallo del 20 de marzo de \u00a02001, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la sentencia de primera instancia. (Folio 29 cdno. Tribunal) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. No conforme con la decisi\u00f3n judicial, el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0BORIS \u00a0MANUEL \u00a0GARC\u00cdA \u00a0VITOLA interpuso y sustent\u00f3 el recurso de \u00a0casaci\u00f3n cuyo fondo resuelve la Sala en este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Mientras \u00a0se \u00a0tramitaba \u00a0la impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Barranquilla, mediante \u00a0auto \u00a0 del \u00a0 26 \u00a0 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02002, \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0por \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0de leyes penales, readecu\u00f3 la pena principal \u00a0impuesta \u00a0a \u00a0BORIS \u00a0MANUEL \u00a0GARC\u00cdA \u00a0VITOLA, reduci\u00e9ndola a trece (13) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n. (Folio 19 cdno Corte) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos contra la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Barranquilla \u00a0postula \u00a0el defensor de BORIS MANUEL GARC\u00cdA VITOLA. \u00a0Uno, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0causal prevista en el numeral 3\u00b0 del art\u00edculo 220 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Decreto 2700 de 1991), aduciendo que el fallo \u00a0proviene \u00a0de \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0diversos \u00a0motivos; \u00a0y otro, \u00a0invocando \u00a0 la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0ib\u00eddem, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO. Nulidad \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0propone \u00a0distintos motivos de \u00a0invalidez \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado por afectaci\u00f3n del debido proceso y del derecho a la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria el Fiscal \u00a0instructor \u00a0transcribi\u00f3 \u00a0una \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0alegatos \u00a0de conclusi\u00f3n, pero no \u00a0expuso \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0no los compart\u00eda, desconociendo as\u00ed el \u00a0mandato \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0438 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de \u00a01991; y adem\u00e1s se fundament\u00f3 en \u201ctestimonios irregulares\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 la \u00a0misma \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0instructor \u00a0confundi\u00f3 \u00a0los \u00a0apellidos de los hermanos Henr\u00edquez Ferias por Enrique Ferias, \u00a0error \u00a0que \u00a0persisti\u00f3 en toda la instrucci\u00f3n, siendo ello indicativo de que no \u00a0hubo investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0el Fiscal apreci\u00f3 equivocadamente \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Marlon Bujato Peluccini, Omar Jos\u00e9 Enrique Feria y \u00c1lvaro \u00a0Javier \u00a0Enrique \u00a0Feria, \u00a0cuando \u00a0de ellos \u201cno emerge con claridad meridiana ni \u00a0certeza ni para una acusaci\u00f3n ni menos para una condena\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEstas \u00a0 \u00a0enormes \u00a0 \u00a0irregularidades \u00a0procesales\u201d \u00a0no \u00a0fueron corregidas por los jueces de instancia, de modo que el \u00a0fallo se produjo en un tr\u00e1mite viciado de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0Observa \u00a0 \u00a0otra \u00a0 \u00a0irregularidad \u00a0\u201csustancial\u201d \u00a0en \u00a0el \u00a0acta de inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver, en cuanto en ella se \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0como \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los hechos la \u201cCarrera 2E con calle 51C crucero\u201d; \u00a0que \u00a0no concuerda con el informe de polic\u00eda donde se indica la \u201ccalle 51C con \u00a0carrera \u00a025 \u00a0Barrio \u00a0Carrizal\u201d; \u00a0y \u00a0en \u00a0los \u00a0dos \u00a0documentos \u00a0se fijaron horas \u00a0diferentes de cada diligencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que se afect\u00f3 el debido proceso y el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0porque \u00a0ambos \u00a0documentos \u00a0se \u00a0utilizaron \u00a0como \u00a0prueba \u00a0incriminatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Se refiere a la violaci\u00f3n del principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0en tanto no se verificaron citas que el procesado \u00a0GARC\u00cdA \u00a0VITOLA \u00a0hizo \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria, especialmente en cuanto asegur\u00f3 que \u00a0antes \u00a0de \u00a0las \u00a0doce \u00a0de \u00a0la \u00a0noche, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0homicidio, \u00e9l se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0la \u00a0fiesta, \u00a0y \u00a0que \u00a0fue alias \u201cEl Ni\u00f1\u00f3n\u201d, llamado Marlon, \u00a0quien \u00a0se \u00a0acerc\u00f3 \u00a0al lugar donde se realizaba esta reuni\u00f3n, dispar\u00f3 y caus\u00f3 \u00a0el homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se queja el censor porque tales afirmaciones \u00a0del \u00a0implicado \u00a0no \u00a0fueron \u00a0investigadas, \u00a0siendo necesario, porque inclusive la \u00a0progenitora \u00a0de \u00a0la v\u00edctima declar\u00f3 que conoc\u00eda a Marlon Zapata, quien viv\u00eda \u00a0frente \u00a0a su casa, pero que \u201c\u00e9l est\u00e1 perdido\u201d; y que la gente dec\u00eda que a \u00a0su \u00a0hijo lo mataron BORIS y \u201cLos Grillos\u201d, uno de los cuales se llama Neider \u00a0Revolledo Palma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que Marlon Zapata es el mismo Marlon \u00a0Bujato \u00a0Peluccini, \u00a0quien estaba huyendo, y pese a ello no fue investigado, como \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0averigu\u00f3 \u00a0por \u201cLos Grillos\u201d y Revolledo Palma, resultando as\u00ed \u00a0menguado \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y el derecho a la defensa de BORIS MANUEL GARC\u00cdA \u00a0VITOLA.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De igual manera, la defensa identific\u00f3 a la \u00a0testigo \u00a0presencial \u00a0conocida \u00a0como \u00a0\u201cBella\u201d, \u00a0llamada \u00a0Dellanis Hern\u00e1ndez, \u00a0aport\u00f3 \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0de su residencia, compareci\u00f3, pero no se atendi\u00f3 a su \u00a0dicho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hacer comparecer a dichas personas produjo \u00a0un \u00a0 descalabro \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 defensa, \u00a0 al \u00a0no \u00a0poder \u00a0ejercer \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En \u00a0la sentencia de primera instancia se \u00a0concedi\u00f3 \u00a0 plena \u00a0 credibilidad \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 testigos \u00a0 de \u00a0 cargo \u00a0\u2013\u00c1lvaro Enrique Ferias y Marlon Bujato \u00a0Peluccini-; \u00a0y, \u00a0en \u00a0cambio,\u00a0 \u00a0no \u00a0le \u00a0dio \u00a0tal apreciaci\u00f3n al informe del \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de Investigaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n del 14 \u00a0de \u00a0 febrero \u00a0 de \u00a0 2000, \u00a0 que \u00a0 conced\u00eda \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 a \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0C.T.I. \u00a0entrevist\u00f3 \u00a0a \u00a0varias personas, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0a \u00a0Elvia \u00a0Mar\u00eda Acosta Galvis, quien declar\u00f3 que la noche de los \u00a0hechos \u00a0vio \u00a0a Otto, que pas\u00f3 corriendo despu\u00e9s de los hechos con un rev\u00f3lver \u00a0en \u00a0la \u00a0mano. \u00a0Dice \u00a0el \u00a0censor \u00a0que Otto es Otoniel Garc\u00eda Vitola, hermano del \u00a0procesado, hacia quien no se extendi\u00f3 la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Las \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0cargo, en concreto los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Fr\u00edas \u00a0y de Bujato Peluccini fueron \u00a0recaudadas \u00a0con violaci\u00f3n de normas legales, porque no se identificaron; por lo \u00a0cual no pod\u00edan tomarse como fundamento de la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El fallo condenatorio, integrado por las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0no tiene adecuada fundamentaci\u00f3n, porque no explica \u00a0las \u00a0razones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0soporten \u00a0la decisi\u00f3n. \u201cNo s\u00f3lo es deficiente \u00a0sino \u00a0 inexistente \u00a0 la \u00a0 motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0BORIS \u00a0MANUEL&#8230;la \u00a0falta \u00a0de \u00a0razonamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0en \u00a0cuanto a los alegatos de la \u00a0defensa es total.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte casar el fallo impugnado \u00a0en el sentido de declarar la nulidad de lo actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO. \u00a0Subsidiario. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0\u201cpor \u00a0error de hecho. Desfiguraci\u00f3n de la \u00a0prueba testimonial.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0censor \u00a0asegura \u00a0que \u00a0los \u00a0Jueces de \u00a0instancia \u00a0cometieron \u00a0un \u00a0error \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Marlon Bujato \u00a0Peluccini, \u00a0 Omar \u00a0 Henr\u00edquez \u00a0Feria \u00a0y \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Javier \u00a0Enrique \u00a0(sic) \u00a0Feria, porque fueron recaudos pese \u00a0a \u00a0 que \u00a0eran \u00a0indocumentados, \u00a0pues \u00a0el \u00a0primero \u00a0no \u00a0exhibi\u00f3 \u00a0la \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda \u00a0cuyo \u00a0n\u00famero \u00a0suministr\u00f3, \u00a0el \u00a0segundo \u00a0no ten\u00eda documentos y el \u00a0tercero \u00a0era \u00a0un \u00a0menor \u00a0de \u00a0edad \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0refiri\u00f3 un n\u00famero de tarjeta de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el fallo se apreciaron las declaraciones \u00a0de \u00a0 aquellos \u00a0 sin \u00a0advertir \u00a0que \u00a0eran \u00a0ilegales \u00a0por \u00a0omitirse \u00a0la \u00a0regla \u00a0de \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 estipulada \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0292 \u00a0 \u00a0(pr\u00e1ctica \u00a0 del \u00a0 interrogatorio) \u00a0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991; y sin referirse a la \u00a0irregularidad \u00a0las \u00a0declaraciones se tomaron como pruebas de cargo otorg\u00e1ndoles \u00a0toda la credibilidad dando base a la sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En ac\u00e1pite separado el libelista sostiene \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 en error de hecho \u201cpor falta de apreciaci\u00f3n de las pruebas \u00a0que favorecen al procesado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones de Magali \u00a0Esther \u00a0Camargo \u00a0M\u00e1rquez \u00a0y \u00a0Gladis \u00a0Mar\u00eda \u00a0Su\u00e1rez \u00a0Pava, \u00a0que para el censor \u00a0constituyen \u00a0 \u00a0la \u00a0 prueba \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 inocencia \u00a0 de \u00a0 BORIS \u00a0 MANUEL \u00a0 GARC\u00cdA \u00a0VITOLA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menciona la Separata del Diario La Libertad, \u00a0aportada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0donde \u00a0se \u00a0destaca \u00a0la personalidad de Marlo Bujato \u00a0Peluccini, \u00a0 sindicado \u00a0 de \u00a0un \u00a0homicidio \u00a0distinto\u00a0 \u00a0y \u00a0capturado \u00a0en \u00a0un \u00a0allanamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En criterio del censor, de haberse apreciado \u00a0tales \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0ser\u00eda \u00a0absolutoria, \u00a0pues \u00a0no pod\u00eda \u00a0llegarse \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 idea \u00a0 de \u00a0 certeza \u00a0 declarada \u00a0 artificiosamente \u00a0 en \u00a0 el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Se vulner\u00f3 el principio contenido en el \u00a0art\u00edculo \u00a0 247 \u00a0(prueba \u00a0para \u00a0condenar) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991, seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0no se podr\u00e1 dictar sentencia condenatoria sin que obren en el proceso \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0conduzcan \u00a0a la certeza del hecho punible y la responsabilidad del \u00a0sindicado\u201d, \u00a0toda vez que el Juez colegiado lleg\u00f3 a la convicci\u00f3n de certeza \u00a0movido por \u201ctantos errores en la apreciaci\u00f3n de la prueba.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enlista \u00a0una \u00a0serie \u00a0de preceptos que estima \u00a0infringidos \u00a0y \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte casar totalmente la sentencia materia del \u00a0recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Cuarto \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal advierte que el libelo fue confeccionado con distanciamiento de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0exige \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario y que el libelista no tiene \u00a0raz\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0fondo \u00a0de sus planteamientos, por lo cual solicita a la Corte no \u00a0casar el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE EL CARGO POR NULIDAD \u00a0<\/p>\n<p>El Delegado percibe un desorden argumentativo \u00a0generalizado \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo \u00a0del \u00a0libelo al punto de mencionar indistintamente el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la defensa, ignorando que esas garant\u00edas se \u00a0vulneran \u00a0por \u00a0v\u00edas \u00a0diferentes \u00a0y \u00a0que, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0su \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0en sede \u00a0casacional tambi\u00e9n responde a una tem\u00e1tica diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. En cuanto a la vulneraci\u00f3n del principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n integral, detecta que el censor se limit\u00f3 a protestar porque \u00a0algunas \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0se \u00a0practicaron, sin explicar c\u00f3mo habr\u00edan contribuido a \u00a0variar la situaci\u00f3n jur\u00eddica del implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0dice el Delegado, despu\u00e9s de la \u00a0indagatoria \u00a0se recaudaron varios testimonios tendientes a verificar la versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0Magali \u00a0Esther \u00a0Camargo M\u00e1rquez, Mar\u00eda Su\u00e1rez \u00a0Paba, \u00a0Milton \u00a0Cesar \u00a0Castro Camargo, Deyannis Hern\u00e1ndez y Enoc Antonio Garc\u00eda \u00a0Vitola; \u00a0 y \u00a0 los \u00a0 \u201ctestigos \u00a0 de \u00a0cargo\u201d \u00a0fueron \u00a0citados \u00a0a \u00a0ampliar \u00a0sus \u00a0declaraciones, pero no comparecieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0observa \u00a0carente \u00a0de fundamento el \u00a0reparo, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se habr\u00edan conculcado los derechos de BORIS MANUEL GARC\u00cdA \u00a0VITOLA, \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que otras personas presuntamente comprometidas en el \u00a0punible \u00a0no \u00a0fueron vinculados, pues nada dice la demanda sobre la incidencia de \u00a0la supuesta omisi\u00f3n en el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. De otro lado, encuentra intrascendente que \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0equivocado \u00a0el \u00a0apellido Henr\u00edquez por Enrique, o que por error al \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica hubiese mencionado a otra persona como autora \u00a0del \u00a0crimen, \u00a0siendo \u00a0obvio que se trat\u00f3 de un lapsus \u00a0calami \u00a0 \u00a0 sin \u00a0 \u00a0 repercusiones \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 ninguna \u00a0naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Encuentra \u00a0alejada \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0libelista seg\u00fan la cual las distintas decisiones \u2013medida de aseguramiento, calificatorio \u00a0y \u00a0sentencia- \u00a0no \u00a0fueron \u00a0motivadas. \u00a0Ocurri\u00f3, en cambio, que las pretensiones \u00a0defensivas \u00a0se \u00a0desestimaron \u00a0por \u00a0ser \u00a0incompatibles con el razonamiento de los \u00a0funcionarios judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0reparos \u00a0en \u00a0torno de la determinaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia son \u201cen verdad s\u00f3lo la forma de encubrir sus \u00a0puntos \u00a0de \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0el sentido de la decisi\u00f3n\u201d, porque no otorg\u00f3 al \u00a0conjunto probatorio el mismo sentido que interesa a la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en lo expuesto, el Delegado estima \u00a0que el cargo no est\u00e1 llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0EL CARGO POR VIOLACI\u00d3N INDIRECTA DE \u00a0LA LEY SUSTANCIAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en este tipo de reparos el Delegado \u00a0percibe \u00a0un \u00a0planteamiento distanciado de la l\u00f3gica casacional, toda vez que en \u00a0el \u00a0esfuerzo \u00a0por \u00a0que \u00a0la \u00a0postura \u00a0personal del libelista prevalezca sobre las \u00a0razones \u00a0jur\u00eddicas del juzgador, olvid\u00f3 demostrar la incursi\u00f3n en los errores \u00a0de \u00a0hecho pregonados y dej\u00f3 de lado el ataque de todas las pruebas sirvieron de \u00a0apoyo a la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Respecto de \u201clos testigos de cargo\u201d, \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0asegura \u00a0tergiversados, el Agente del Ministerio P\u00fablico no \u00a0encuentra \u00a0en la censura argumentos para demostrar falsos juicios de identidad o \u00a0falsos \u00a0 raciocinios. \u00a0En \u00a0cambio \u00a0percibe \u00a0el \u00a0reclamo \u00a0indiscriminado \u00a0por \u00a0la \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0las declaraciones de las personas que no se identificaron, y por \u00a0el m\u00e9rito concedido a las mismas por el Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0es claro que el casacionista tampoco \u00a0desarrolla \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0por \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0omisi\u00f3n de la \u00a0identidad \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos, en lo sustancial, dice el Procurador, no le asiste \u00a0raz\u00f3n, \u00a0pues \u00a0la \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda \u00a0no \u00a0es el \u00fanico medio v\u00e1lido para \u00a0identificar \u00a0a \u00a0una \u00a0persona \u00a0y \u00a0la \u00a0prueba no se vicia por que el declarante no \u00a0exhiba \u00a0ese \u00a0documento \u00a0oficial, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0existen \u00a0otros mecanismos para \u00a0satisfacer \u00a0esa \u00a0exigencia, \u00a0como \u00a0los generales de ley, los rasgos f\u00edsicos, la \u00a0firma, \u00a0la \u00a0huella \u00a0dactilar \u00a0o \u00a0una fotograf\u00eda, seg\u00fan la jurisprudencia de la \u00a0Corte2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En relaci\u00f3n con la prueba que acreditaba \u00a0la \u00a0inocencia, \u00a0el \u00a0Delegado evidencia que el actor intenta alegar como error de \u00a0hecho \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, pero sin demostrarlo, sin relaci\u00f3n de \u00a0trascendencia \u00a0y \u00a0sin \u00a0apego \u00a0a la verdad, toda vez que en el fallo se valoraron \u00a0los \u00a0testimonios a que alude el defensor, pero su credibilidad fue descartada al \u00a0develarse la coartada que se propon\u00eda construir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, \u00a0acota \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0genera \u00a0perplejidad \u00a0en \u00a0tanto \u00a0protesta \u00a0porque \u00a0no se tuvieron en cuenta apartes de un \u00a0informe \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial, \u00a0como si ignorase que por disposici\u00f3n legal no \u00a0tienen la calidad de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0no vislumbra el desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, referido por el libelista para hablar de \u00a0arbitrariedad \u00a0judicial, \u00a0ni \u00a0la presencia de cualquier otra raz\u00f3n que motivara \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0oficioso \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, por lo cual \u00a0solicita no casar el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. SOBRE EL CARGO POR NULIDAD \u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste al Procurador Delegado cuando \u00a0advierte \u00a0que al desarrollar estas censuras el libelista incurre en falencias de \u00a0t\u00e9cnica y de fondo que le impiden salir avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Si \u00a0bien la causal tercera de casaci\u00f3n, \u00a0vale \u00a0decir cuando la sentencia se haya dictado en un juicio viciado de nulidad, \u00a0aparentemente \u00a0no \u00a0exige \u00a0en \u00a0su \u00a0redacci\u00f3n \u00a0formas \u00a0espec\u00edficas \u00a0en cuanto su \u00a0proposici\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo, \u00a0la \u00a0demanda no es un escrito de libre confecci\u00f3n, \u00a0pues, \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0otras causales, debe ajustarse a ciertos par\u00e1metros \u00a0l\u00f3gicos \u00a0de \u00a0modo que se comprendan con claridad y precisi\u00f3n los motivos de la \u00a0nulidad, \u00a0 las \u00a0irregularidades \u00a0sustanciales \u00a0alegadas \u00a0y \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0se \u00a0quebranta \u00a0la \u00a0estructura del proceso o se afectan las garant\u00edas de los sujetos \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En punto de esta causal, corresponde tambi\u00e9n \u00a0al \u00a0recurrente demostrar que la irregularidad cometida durante el desarrollo del \u00a0proceso \u00a0e \u00a0inadvertida en el fallo incide de tal manera, que para remediarla no \u00a0queda \u00a0ninguna \u00a0alternativa \u00a0distinta \u00a0a \u00a0invalidar \u00a0las diligencias, y por ello \u00a0quien \u00a0as\u00ed \u00a0alega \u00a0debe \u00a0indicar \u00a0razonadamente \u00a0y \u00a0con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0el momento \u00a0procesal \u00a0al \u00a0que \u00a0han \u00a0de \u00a0retrotraerse \u00a0las actuaciones, una vez excluidas las \u00a0alcanzadas por los vicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente asunto la demanda se convierte \u00a0en \u00a0una \u00a0profusa \u00a0mezcla de ideas o postulados (no de argumentos), dif\u00edciles de \u00a0entender \u00a0y \u00a0deslindar, \u00a0donde \u00a0se mezclan motivos de nulidad con cr\u00edticas a la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista se aventura a expresar frente a cada \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0ocurre, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0demostrar las premisas de las que hace \u00a0depender tal conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0se \u00a0ocupar\u00e1 \u00a0de \u00a0los \u00a0presuntos \u00a0factores \u00a0que \u00a0generan \u00a0la \u00a0invalidez \u00a0de \u00a0lo actuado, no de t\u00f3picos \u00a0intrascendentes, \u00a0como \u00a0la \u00a0protesta \u00a0por \u00a0la \u00a0defectuosa \u00a0fundamentaci\u00f3n de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0cuando ya existe fallo, la confusi\u00f3n en el apellido de \u00a0un testigo, y la ubicaci\u00f3n exacta de lugar de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0atinente \u00a0a la valoraci\u00f3n probatoria se \u00a0abordar\u00e1 en el cargo siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El principio de \u00a0investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0aduce \u00a0que \u00a0fue \u00a0transgredido el \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, en tanto no se verificaron citas que el \u00a0implicado \u00a0BORIS MANUEL GARC\u00cdA VITOLA hizo en la indagatoria, pues asegur\u00f3 que \u00a0el \u00a0 autor \u00a0del \u00a0disparo \u00a0era \u00a0alias \u00a0\u201cEl \u00a0Ni\u00f1\u00f3n\u201d, \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0estaban \u00a0involucrados \u00a0 \u00a0Marlon \u00a0 \u00a0Zapata, \u00a0 \u201cLos \u00a0 Grillos\u201d \u00a0 y \u00a0 Neider \u00a0 Revolledo \u00a0Palma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n del expediente se verifica \u00a0que \u00a0desde los albores de la investigaci\u00f3n los contertulios, entre ellos Marlon \u00a0Bujato \u00a0Peluccini, \u00a0sindicaron \u00a0a \u00a0BORIS \u00a0MANUEL de ser el autor del disparo que \u00a0seg\u00f3 \u00a0la vida de Jorge Eli\u00e9cer Torres V\u00e1squez, siendo, por tanto, correcto el \u00a0sendero \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0orient\u00f3 la instrucci\u00f3n, pues, adem\u00e1s a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la indagatoria del procesado se percibi\u00f3 el intento por excusarse a \u00a0trav\u00e9s de una coartada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata \u00a0pues \u00a0de que otras hip\u00f3tesis \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiesen \u00a0investigado por \u00a0negligencia \u00a0o parcialidad de la Fiscal\u00eda, sino del descarte racional y fundado \u00a0de informaciones distractoras e intrascendentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0responsabilidad \u00a0 penal \u00a0estrictamente \u00a0personal, \u00a0el \u00a0libelista no expuso la manera como la vinculaci\u00f3n \u00a0de \u00a0otros \u00a0supuestos \u00a0part\u00edcipes \u00a0hubiese \u00a0morigerado \u00a0la situaci\u00f3n de GARC\u00cdA \u00a0VITOLA, \u00a0ni \u00a0como \u00a0alguna \u00a0prueba \u00a0dejada de practicar\u00a0 ten\u00eda capacidad de \u00a0incidir \u00a0favorablemente \u00a0en \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n del procesado, bien sea en cuanto al \u00a0grado \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0que le fue deducido, o frente a la sanci\u00f3n punitiva \u00a0que \u00a0le \u00a0fue \u00a0impuesta, o para acreditar circunstancias de beneficio frente a la \u00a0imputaci\u00f3n que soporta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a la transgresi\u00f3n del derecho a la \u00a0defensa \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica de pruebas, es preciso recordar que la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0no \u00a0deriva \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en s\u00ed misma \u00a0considerada, \u00a0sino \u00a0de \u00a0su confrontaci\u00f3n l\u00f3gica con las que s\u00ed fueron tenidas \u00a0en \u00a0 cuenta \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 sentenciador \u00a0 como \u00a0soporte \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0\u201cpara \u00a0a \u00a0partir \u00a0de su contraste evidenciar que las extra\u00f1adas, \u00a0de \u00a0haberse\u00a0 \u00a0practicado, derrumbar\u00edan la decisi\u00f3n, erigi\u00e9ndose entonces \u00a0como \u00a0\u00fanico \u00a0remedio procesal la invalidaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n censurada a fin \u00a0de \u00a0que \u00a0esos elementos que se echan de menos puedan ser tenidos en cuenta en el \u00a0proceso.\u201d \u00a0 (Auto \u00a0 del \u00a012 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02001, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0 16.463, \u00a0 M.P. \u00a0Dr. \u00a0Jorge \u00a0An\u00edbal \u00a0G\u00f3mez \u00a0Gallego).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista contrajo la censura a lamentar \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0vinculara \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n a otros supuestos implicados, pero \u00a0omiti\u00f3 \u00a0precisar \u00a0las \u00a0citas \u00a0dejadas \u00a0de \u00a0verificar \u00a0y \u00a0su \u00a0virtual incidencia \u00a0paliativa o ben\u00e9fica con relaci\u00f3n a BORIS MANUEL GARC\u00cdA VITOLA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Prueba \u00a0testimonial sin requisitos legales \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1 La Sala de Casaci\u00f3n Penal ha reiterado \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0por la aducci\u00f3n de pruebas sin el cumplimiento de requisitos \u00a0legales \u00a0no \u00a0debe \u00a0postularse \u00a0como \u00a0un \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad, sino a trav\u00e9s del \u00a0error \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad, \u00a0dado \u00a0que, de llegar a verificarse lo alegado, la soluci\u00f3n se obtiene retirando \u00a0o \u00a0declarando \u00a0inexistente \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos jur\u00eddicos la prueba, y no dejando sin \u00a0validez las actuaciones procesales que en nada dependen de aquella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Superado aquel escollo que se observa en la \u00a0censura, \u00a0se debe analizar si los testimonios de Omar Henr\u00edquez Ferias, \u00c1lvaro \u00a0Javier \u00a0 Enr\u00edquez \u00a0 Ferias \u00a0y \u00a0Marlon \u00a0Bujato \u00a0Peluccini, \u00a0en \u00a0realidad \u00a0fueron \u00a0incorporados \u00a0con \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del ordenamiento jur\u00eddico, y por tanto no pod\u00eda \u00a0sopesarse en el fallo condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2 El juicio de legalidad se relaciona con \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0formaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba, con las normas que regulan la manera \u00a0leg\u00edtima \u00a0de \u00a0producir \u00a0e \u00a0incorporar la prueba al proceso, con el principio de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0observancia de los presupuestos y las \u00a0formalidades exigidas para cada medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0\u201cgira alrededor de la validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0de la prueba, o lo que es igual, de su existencia jur\u00eddica (concepto \u00a0que \u00a0no debe ser equiparado con el de existencia material), y suele manifestarse \u00a0de \u00a0dos \u00a0maneras: \u00a0a) \u00a0cuando \u00a0el juzgador, al apreciar una determina prueba, le \u00a0otorga \u00a0validez jur\u00eddica porque considera que cumple las exigencias formales de \u00a0producci\u00f3n, \u00a0sin llenarlas (aspecto positivo); y, b) cuando se la niega, porque \u00a0considera \u00a0que no las re\u00fane, cumpli\u00e9ndolas (aspecto negativo).\u201d (Sentencia \u00a0del 27 de febrero de 2001, radicaci\u00f3n 15.042. M.P. Dr. \u00a0Fernando Arboleda Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la postulaci\u00f3n de este tipo de error \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0indicar \u00a0el \u00a0precepto \u00a0procesal \u00a0omitido \u00a0y que establece la \u00a0ritualidad \u00a0indispensable \u00a0para el decreto, pr\u00e1ctica, aducci\u00f3n o formaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0prueba, sino que de ah\u00ed se debe trascender hasta conectar aquella falencia, \u00a0de \u00a0causa \u00a0a \u00a0efecto, \u00a0o \u00a0de \u00a0medio \u00a0a \u00a0fin, con la vulneraci\u00f3n de una norma de \u00a0contenido \u00a0sustancial, \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0el debido proceso que estatuye el \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, tiene como finalidad garantizar los \u00a0derechos \u00a0materiales \u00a0de las personas, y porque, en armon\u00eda con la Carta, es la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ley \u00a0 sustancial \u00a0 la \u00a0 que \u00a0 constituye \u00a0 causal \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3 En el caso que se examina la censura se \u00a0orienta \u00a0a \u00a0reclamar \u00a0por \u00a0la \u00a0validez de la prueba testimonial, que el juzgador \u00a0apreci\u00f3, \u00a0pese \u00a0a \u00a0carecer \u00a0de \u00a0legalidad, seg\u00fan el casacionista, porque no se \u00a0identific\u00f3 \u00a0apropiadamente \u00a0tres \u00a0declarantes \u00a0cuyas \u00a0versiones \u00a0sirvieron como \u00a0soporte para el fallo de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El deber de identificar al testigo s\u00ed est\u00e1 \u00a0consagrado \u00a0normativamente, \u00a0como \u00a0lo replica el demandante, en el art\u00edculo 276 \u00a0(pr\u00e1ctica \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 interrogatorio) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0600 de 2000, y en el \u00a0art\u00edculo \u00a01\ufffd de la Ley 39 de \u00a01961, \u00a0en cuanto indica que &#8220;la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda \u00a0es \u00a0un \u00a0documento \u00a0id\u00f3neo para la identificaci\u00f3n de los colombianos mayores de \u00a0edad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0as\u00ed, \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0no es \u00a0apropiado \u00a0afirmar \u00a0que el testimonio es ilegal porque el declarante no exhibi\u00f3 \u00a0la \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda, \u00a0dado \u00a0que \u00a0para identificar e individualizar a la \u00a0persona \u00a0que \u00a0comparece existen diversas alternativas, que bien pueden admitirse \u00a0a criterio del funcionario judicial, en sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0anterior \u00a0oportunidad, \u00a0en vigencia del \u00a0Decreto \u00a00050 \u00a0de 1987, por el cual se adopt\u00f3 el C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0de \u00a0aquella \u00a0\u00e9poca, \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte se refiri\u00f3 al mismo tema en los \u00a0siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;No \u00a0dice \u00a0en \u00a0ninguna parte el C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0deba \u00a0ser identificado con su c\u00e9dula de \u00a0ciudadan\u00eda, \u00a0ni \u00a0menos \u00a0que deba serlo exclusivamente con ese documento, y, por \u00a0consiguiente, \u00a0tampoco establece por parte alguna que si no se identifica de esa \u00a0forma \u00a0al \u00a0testigo, \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0torne inexistente, como lo \u00a0sugiere \u00a0 el \u00a0 censor.\u00a0 \u00a0 La \u00a0 inexistencia \u00a0tiene \u00a0que \u00a0estar \u00a0concreta \u00a0y \u00a0expl\u00edcitamente \u00a0reglada \u00a0para \u00a0cada \u00a0caso, \u00a0y \u00a0su \u00a0procedencia \u00a0o improcedencia \u00a0resulta \u00a0de \u00a0un \u00a0cotejo \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0respectiva con los requisitos de su \u00a0esencia: \u00a0&#8220;Cuando \u00a0no se observen las formalidades esenciales para la validez de \u00a0un \u00a0acto \u00a0procesal, \u00a0el \u00a0funcionario lo desestimar\u00e1&#8221;, dice el art\u00edculo 310 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0al \u00a0tratar \u00a0sobre \u00a0la \u00a0&#8220;inexistencia del acto \u00a0procesal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;De otro lado, como lo observa la Delegada, \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0regula \u00a0este \u00a0punto \u00a0en forma aut\u00f3noma y \u00a0completa, \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0mismo \u00a0sea \u00a0dable \u00a0recurrir \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0&#8220;integraci\u00f3n&#8221; \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a012 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal.\u00a0 \u00a0El \u00a0propio \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0la \u00a0averiguaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0impide \u00a0que en \u00a0aspectos \u00a0de \u00a0tanta trascendencia como la recolecci\u00f3n de pruebas, se aplique el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil.\u00a0 \u00a0No cabe ni pensar que un Juez penal no \u00a0pueda \u00a0escuchar a un testigo necesario a la investigaci\u00f3n por el s\u00f3lo hecho de \u00a0que \u00a0no \u00a0tenga \u00a0\u00e9ste \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda, \u00a0o no la porte en el momento de \u00a0rendir \u00a0su \u00a0testimonio. \u00a0No; \u00a0el \u00a0Juez dispone de muchos otros medios para hacer \u00a0viable la identificaci\u00f3n (f\u00edsica, real) del testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 \u00a0<\/p>\n<p>&#8220;En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0como la exhibici\u00f3n de la \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda del testigo no es requisito esencial del testimonio, el \u00a0aqu\u00ed \u00a0rendido \u00a0por \u00a0(\u2026) conserva por ese aspecto toda su validez, condiciones \u00a0en \u00a0las \u00a0cuales \u00a0es \u00a0obvio \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0propuesto \u00a0no \u00a0est\u00e1 llamado a salir \u00a0adelante.&#8221; \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a012 \u00a0de febrero de 1991, radicaci\u00f3n 4.865, M.P. DR. \u00a0Guillermo Duque Ruiz). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4 La situaci\u00f3n reclamada por el libelista \u00a0coincide \u00a0con \u00a0la \u00a0resuelta en aquella oportunidad, puesto que, pese al repetido \u00a0cambio \u00a0de \u00a0legislaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0reglamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0tema en concreto no ha \u00a0variado; \u00a0y porque no existe incertidumbre ni cuestionamiento alguno respecto de \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Omar \u00a0Henr\u00edquez \u00a0Ferias, \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Javier Enr\u00edquez \u00a0Ferias \u00a0y \u00a0Marlon Bujato Peluccini, cuyos testimonios fueron considerados en las \u00a0sentencias \u00a0de instancia, pero sobre cuyo contenido no se formulan observaciones \u00a0cr\u00edticas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0dispon\u00eda \u00a0el \u00a0numeral 1\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0292 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991), \u00a0vigente \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0y \u00a0ahora \u00a0establece el \u00a0art\u00edculo \u00a0276 \u00a0del \u00a0r\u00e9gimen instaurado con la Ley 600 de 2000, en referencia a \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0del \u00a0interrogatorio, que: \u201cPresente e \u00a0identificado \u00a0el testigo, el funcionario le tomar\u00e1 el juramento y le advertir\u00e1 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0 \u00a0excepciones \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 deber \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 declarar.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre la comprensi\u00f3n de ese precepto, en un \u00a0caso id\u00e9ntico al que ahora se examina, la Sala indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c6.2-. \u00a0La \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cPresente \u00a0e \u00a0identificado \u00a0el \u00a0testigo\u201d \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal se refiere a la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la persona que va a declarar, con los datos b\u00e1sicos que \u00a0permiten \u00a0reconocerla \u00a0como \u00fanica y diferenciarla de los dem\u00e1s, lo que incluye \u00a0normalmente \u00a0el aporte de su documento oficial de identidad cuando fuere posible \u00a0que el testigo lo exhiba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0 embargo, \u00a0 en \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0aquel \u00a0documento, \u00a0 se \u00a0satisface \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0de \u00a0identificar \u00a0al \u00a0testigo \u00a0con \u00a0la \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0los \u00a0detalles \u00a0que \u00a0permitan \u00a0individualizarlo \u00a0y \u00a0reconocerlo \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0como \u00a0una \u00a0persona \u00a0determinada, \u00a0distinta de las \u00a0dem\u00e1s, \u00a0pues, \u00a0de \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0estar\u00edan \u00a0descalificados \u00a0de \u00a0ante mano los \u00a0testimonios \u00a0provenientes \u00a0de personas que por alguna circunstancia no posean el \u00a0documento \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 instante \u00a0 que \u00a0 su \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 deba \u00a0tomarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.3-. El C\u00f3digo de Procedimiento Penal no \u00a0erige \u00a0en \u00a0requisito \u00a0de validez del testimonio, la exhibici\u00f3n del documento de \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0oficial \u00a0por parte de la persona que va a declarar. Corresponde \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0adoptar \u00a0las medidas legales que est\u00e9n a su alcance, \u00a0para \u00a0establecer \u00a0que \u00a0quien \u00a0comparece a rendir la versi\u00f3n solicitada no est\u00e1 \u00a0suplantando a un tercero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con el Diccionario de la Lengua \u00a0Espa\u00f1ola, \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Real \u00a0Academia \u00a0Espa\u00f1ola, \u00a0en \u00a0su \u00a0acepci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0identificar \u00a0significa: \u00a0\u201cReconocer \u00a0si \u00a0una persona o cosa es la misma que se \u00a0supone \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 busca\u201d.3 \u00a0Ese \u00a0es el sentido natural y \u00a0obvio \u00a0del \u00a0verbo \u00a0identificar \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0testigo de un acontecimiento con \u00a0trascendencia \u00a0penal \u00a0se \u00a0refiere, \u00a0sin \u00a0que \u00a0pueda \u00a0atarse inexorablemente a la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 documento \u00a0 espec\u00edfico, \u00a0 porque \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 no \u00a0 lo \u00a0exige. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.4-. \u00a0En \u00a0el ejercicio de la apreciaci\u00f3n \u00a0racional \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0que \u00a0debe \u00a0hacerse \u00a0en \u00a0el \u00a0marco de los \u00a0principios \u00a0que \u00a0gobierna la sana cr\u00edtica, el funcionario judicial discernir\u00e1, \u00a0si \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0lo \u00a0hicieren \u00a0necesario, \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la influencia que \u00a0posibles \u00a0deficiencias \u00a0en \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n del testigo pudiesen tener en la \u00a0legalidad \u00a0de la prueba,\u00a0 en el contenido material de su declaraci\u00f3n, o en \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0ella \u00a0dimana.\u201d (Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0sentencia \u00a0del \u00a022 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02001, \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Edgar Lombana Trujillo, \u00a0radicaci\u00f3n 10690). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0similar \u00a0sentido \u00a0de \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0del \u00a011 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02003, con ponencia de quien ahora cumple la \u00a0misma \u00a0 \u00a0funci\u00f3n \u00a0 \u00a0(radicado \u00a0 11412), la Sala de Casaci\u00f3n Penal expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c6. Luego, en materia penal, es errada la \u00a0idea \u00a0que \u00a0suele \u00a0tenerse \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n puede extraerse \u00a0necesaria \u00a0o \u00a0exclusivamente \u00a0de documentos oficiales que contengan los nombres, \u00a0apellidos, \u00a0lugar \u00a0y \u00a0fecha \u00a0de \u00a0nacimiento, etc., de una persona, puesto que la \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0no \u00a0es \u00a0el \u00fanico medio, sino que existe libertad probatoria \u00a0para reconocer si una persona es la misma que se supone o se busca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>7.1 \u00a0La \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de alguna manera \u00a0est\u00e1 \u00a0asociada \u00a0a \u00a0la \u00a0idea \u00a0de \u00a0documentos \u00a0oficiales, pero trasciende a otros \u00a0aspectos. \u00a0Se \u00a0enmarca \u00a0en el campo de la antropolog\u00eda cultural y en la vida de \u00a0relaci\u00f3n. \u00a0Alude a todos los datos que han sido asignados a una persona para su \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la sociedad, por raz\u00f3n de su origen, sea por el lugar \u00a0de \u00a0nacimiento \u00a0o los que nacen en el n\u00facleo familiar, como los que se refieren \u00a0a \u00a0sus nombres y apellidos, a sus v\u00ednculos de consanguinidad o afinidad; luego, \u00a0a \u00a0los \u00a0documentos que lo identifican en los actos de su vida p\u00fablica y privada \u00a0y \u00a0en \u00a0los \u00a0registros \u00a0oficiales \u00a0como son la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda, la libreta \u00a0militar, \u00a0un carn\u00e9 de vinculaci\u00f3n al servicio p\u00fablico, los certificados sobre \u00a0antecedentes \u00a0 penales, \u00a0 policivos, \u00a0 disciplinarios, \u00a0 etc. \u00a0 Es \u00a0 decir, \u00a0 la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0comprende \u00a0todos \u00a0aquellos \u00a0datos \u00a0que otorgan a una persona un \u00a0sitio jur\u00eddico dentro de la organizaci\u00f3n social. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.2 En el marco de la normatividad procesal \u00a0penal, \u00a0la \u00a0palabra \u00a0individualizaci\u00f3n corresponde a la operaci\u00f3n a trav\u00e9s de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0especifica \u00a0o determina a una persona, por sus rasgos particulares \u00a0que \u00a0permiten \u00a0distinguirla \u00a0de \u00a0todas \u00a0las \u00a0dem\u00e1s. \u00a0Alude \u00a0a las personas como \u00a0fen\u00f3meno \u00a0natural, a las caracter\u00edsticas personal\u00edsimas de un ser humano, que \u00a0lo \u00a0hacen \u00a0\u00fanico \u00a0e inconfundible frente a todos los dem\u00e1s pertenecientes a su \u00a0misma \u00a0 especie. \u00a0 En \u00a0 este \u00a0sentido, \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0es \u00a0un \u00a0concepto \u00a0interesante a la antropolog\u00eda f\u00edsica, a la morfolog\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>8. Lo anterior significa que ser\u00eda ideal, \u00a0pero \u00a0 no \u00a0 indispensable, \u00a0 conocer \u00a0todos \u00a0los \u00a0datos \u00a0que \u00a0brinden \u00a0tanto \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0como \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n de la persona que es sometida a la \u00a0acci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0del \u00a0Estado. De lo contrario, se llegar\u00eda al absurdo, de que \u00a0los \u00a0delincuentes respecto de quienes se desconoce su filiaci\u00f3n, o las personas \u00a0indocumentadas, \u00a0o \u00a0conocidas \u00a0solo por su remoquete, o las que han abandonado o \u00a0cambiado \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0residencia, \u00a0pese \u00a0a su inconfundible se\u00f1alamiento, no \u00a0podr\u00edan ser sujetos pasivos de la acci\u00f3n penal.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0id\u00e9ntico \u00a0sentido, \u00a0puede \u00a0decirse que \u00a0bastar\u00eda \u00a0ocultar \u00a0la \u00a0c\u00e9dula para sustraerse al deber de declarar y eso no se \u00a0compagina \u00a0con \u00a0los \u00a0fines \u00a0constitucionales del proceso penal, especialmente en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0dirigen \u00a0al \u00a0logro \u00a0de la verdad y de la justicia dentro de un marco \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo evidente que los hermanos Henr\u00edquez \u00a0Ferias \u00a0y \u00a0Bujato Peluccini fueron identificados e individualizados con diversos \u00a0datos \u00a0y \u00a0detalles \u00a0personal\u00edsimos y de su vida de relaci\u00f3n, como por ejemplo, \u00a0nombres \u00a0completos, \u00a0lugar \u00a0de \u00a0residencia, \u00a0nombres \u00a0de los padres, ocupaci\u00f3n, \u00a0etc., \u00a0la presentaci\u00f3n de la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda o de otro documento oficial \u00a0no \u00a0era indispensable para que pudiera recaudarse su testimonio, y, por ende, el \u00a0error \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0derecho \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0legalidad no existe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La \u00a0falta de \u00a0motivaci\u00f3n del fallo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0incuestionable \u00a0que \u00a0si \u00a0el funcionario \u00a0judicial \u00a0se \u00a0sustrae \u00a0al \u00a0deber \u00a0de motivar las decisiones que adopta, entonces \u00a0vulnera \u00a0el \u00a0debido proceso, por alejarse de las formas propias de cada juicio a \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0Superior, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que en trat\u00e1ndose de \u00a0providencias \u00a0o \u00a0sentencias \u00a0la normatividad procesal penal anterior4 \u00a0(art\u00edculos \u00a0180 \u00a0y \u00a0181) y el C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Penal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 vigente5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(art\u00edculos \u00a0 170 \u00a0 y \u00a0 171) \u00a0exigen \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de las pruebas y la fundamentaci\u00f3n jur\u00eddica de la decisi\u00f3n a que \u00a0hubiere \u00a0lugar6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0se \u00a0postula \u00a0generalmente \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al debido proceso. Pero \u00a0ocurre \u00a0que \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0puede conspirar contra el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0puesto que si el implicado no conoce las razones de la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que lo afecta, obviamente no podr\u00e1 controvertirlas. Si ello es as\u00ed, \u00a0es \u00a0factible estructurar el cargo por transgresi\u00f3n del derecho de defensa, como \u00a0se hizo en el libelo que se estudia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0distinguido entre la ausencia \u00a0absoluta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, la motivaci\u00f3n ambivalente, la motivaci\u00f3n incompleta \u00a0y \u00a0la \u00a0aparente o sofistica, como situaciones que de presentarse en la sentencia \u00a0conducen a su anulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0absoluta \u00a0es \u00a0aquella \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0no \u00a0se \u00a0precisan \u00a0las \u00a0razones de orden probatorio ni los \u00a0fundamentos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0que \u00a0soportan \u00a0la decisi\u00f3n. La motivaci\u00f3n ambivalente \u00a0est\u00e1 \u00a0dada \u00a0por \u00a0las \u00a0posiciones \u00a0contradictorias que contiene las cuales\u00a0 \u00a0\u2013de \u00a0ese \u00a0modo- \u00a0impiden \u00a0desentra\u00f1ar \u00a0su\u00a0 \u00a0verdadero sentido. La motivaci\u00f3n incompleta se presenta \u00a0porque \u00a0los \u00a0motivos que se aducen son insuficientes e imposibilitan conocer los \u00a0fundamentos \u00a0de la sentencia. La motivaci\u00f3n aparente o sof\u00edstica ocurre cuando \u00a0por \u00a0una valoraci\u00f3n incompleta de la prueba se construye una realidad diferente \u00a0al \u00a0factum \u00a0y \u00a0se \u00a0llega \u00a0a \u00a0conclusiones \u00a0abiertamente equ\u00edvocas. (Sentencia \u00a0del \u00a022 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02003, M.P. Dra. Marina Pulido de \u00a0Bar\u00f3n, radicaci\u00f3n No. 20.756) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En todo caso, no basta que el censor afirme \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo se estructura sobre la base de alguno de aquellos defectos de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0debe \u00a0avanzar \u00a0hasta \u00a0ofrecer argumentos razonables que \u00a0permitan \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte concluir si en realidad la motivaci\u00f3n no existe, o si es \u00a0ambivalente, si es incompleta, o si es s\u00f3lo aparente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor de manera confusa protesta muchas \u00a0veces \u00a0por \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n del fallo (y de \u00a0otras \u00a0providencias), \u00a0pero \u00a0sin \u00a0ahondar al respecto, \u00a0dejando \u00a0el \u00a0cargo \u00a0relegado \u00a0a \u00a0un \u00a0mero intento especulativo, puesto que tales \u00a0defectos \u00a0desde \u00a0ning\u00fan \u00a0punto de vista se constata en la decisi\u00f3n materia del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0pues \u00a0es \u00a0palmario \u00a0que tanto el A-quo como el Ad-quem \u00a0fueron \u00a0prol\u00edficos \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis de las pruebas relevantes, cuid\u00e1ndose de \u00a0alternar \u00a0con \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0destinados \u00a0a \u00a0demostrar la \u00a0inocencia de BORIS MANUEL GARC\u00cdA VITOLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0aspecto \u00a0de la censura subyace en \u00a0realidad \u00a0una \u00a0discusi\u00f3n \u00a0sobre la valoraci\u00f3n probatoria, la cual, de resultar \u00a0err\u00f3nea, \u00a0comportar\u00eda \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa o indirecta de la ley, seg\u00fan el \u00a0caso. \u00a0De \u00a0ah\u00ed que, en eventos como el presente, donde se yergue en ausencia de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0la \u00a0disparidad \u00a0de \u00a0criterios \u00a0entre \u00a0el \u00a0libelista \u00a0y \u00a0el Tribunal \u00a0Superior \u00a0respecto \u00a0de la fuerza demostrativa del acopio probatorio, es evidente \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0ante \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0sino frente a un equivocado \u00a0cuestionamiento \u00a0de \u00a0las reflexiones del juzgador, tema que ha debido ventilarse \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la causal primera, demostrando la incursi\u00f3n en errores de hecho o \u00a0de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales condiciones, el cargo por nulidad \u00a0no \u00a0prospera, \u00a0pues \u00a0m\u00e1s que la postulaci\u00f3n de una censura condigna al recurso \u00a0extraordinario, \u00a0refleja \u00a0el criterio personal del defensor sobre el m\u00e9rito del \u00a0acopio \u00a0 probatorio, \u00a0sin \u00a0llegar \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0irregularidades \u00a0esenciales \u00a0de \u00a0estructura ni de garant\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. SOBRE EL CARGO POR ERRORES DE HECHO EN \u00a0LA VALORACI\u00d3N PROBATORIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en esta ocasi\u00f3n la Corte encuentra \u00a0atinado \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0porque \u00a0las observaciones que \u00a0formula \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0serias \u00a0inconsistencias \u00a0en \u00a0su \u00a0estructura \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0contenido, que le impiden prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Iniciando esta censura, el casacionista \u00a0retoma \u00a0el \u00a0tema de la supuesta ilegalidad de los testimonios de Omar Henr\u00edquez \u00a0Ferias, \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Javier Enr\u00edquez Ferias y Marlon Bujato Peluccini, tema que ya \u00a0fue objeto de an\u00e1lisis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Cuestiona separadamente que los Jueces de \u00a0instancia \u00a0no \u00a0valoraron \u00a0las \u00a0declaraciones de Magali Esther Camargo M\u00e1rquez y \u00a0Gladis \u00a0Mar\u00eda Su\u00e1rez Pava, que en criterio del libelista probaban la inocencia \u00a0de BORIS MANUEL GARC\u00cdA VITOLA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se precisa recordar que incurre en error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0el \u00a0juez \u00a0que \u00a0omite \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0prueba legalmente aportada al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0cuando, contrario sensu, infiere consecuencias valorativas a partir \u00a0de un medio de convicci\u00f3n que no forma parte del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0yerro \u00a0de tal especie no se presenta en \u00a0presente \u00a0asunto, puesto que el Juez de primera instancia analiz\u00f3 el testimonio \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Esther \u00a0Camargo M\u00e1rquez, rest\u00e1ndole credibilidad tras descubrir en \u00a0ella \u00a0y \u00a0en \u00a0otro \u00a0grupo \u00a0de declarantes la intenci\u00f3n de apoyar la coartada que \u00a0ide\u00f3 \u00a0BORIS MANUEL, seg\u00fan la cual a la hora del homicidio estaba en una fiesta \u00a0que se llevaba a cabo en una casa vecina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Gladis Mar\u00eda Su\u00e1rez Pava es la esposa del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0suministr\u00f3 \u00a0la \u00a0misma informaci\u00f3n que la anterior, y si bien, su \u00a0nombre \u00a0 no \u00a0se \u00a0menciona \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0tal \u00a0\u201comisi\u00f3n\u201d \u00a0es \u00a0completamente \u00a0irrelevante, \u00a0puesto \u00a0que sin duda su dicho fue descartado como fuente de verdad \u00a0con el conjunto de declarantes que apoyaban la coartada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0referencia \u00a0a \u00a0un \u00a0peri\u00f3dico \u00a0de \u00a0circulaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0ciudad de Barranquilla, donde se daba cuenta de la captura \u00a0de \u00a0Marlon \u00a0Bujato \u00a0Peluccini, \u00a0por \u00a0su \u00a0presunta participaci\u00f3n en un homicidio \u00a0distinto, \u00a0resulta \u00a0extra\u00f1a \u00a0a \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n y no merece comentario \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0aserto \u00a0seg\u00fan \u00a0el cual no exist\u00eda \u00a0prueba \u00a0para \u00a0condenar, \u00a0es \u00a0otra \u00a0de \u00a0las \u00a0afirmaciones que el censor lanza sin \u00a0sustento \u00a0razonado, pero tal idea no fue desarrollada siquiera en m\u00ednima parte, \u00a0de \u00a0 modo \u00a0 que \u00a0 no \u00a0se \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0comprender \u00a0qu\u00e9 \u00a0se \u00a0propon\u00eda \u00a0demostrar \u00a0exactamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0desarrolla \u00a0en \u00a0rigor l\u00f3gico el cargo por ninguno de los motivos que postula y, \u00a0si \u00a0bien \u00a0anuncia \u00a0que \u00a0la \u00a0censura versar\u00e1 sobre los desatinos cometidos en el \u00a0fallo \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0diversas \u00a0pruebas, \u00a0no \u00a0avanza \u00a0hasta la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0especies de error de hecho, en forma clara y \u00a0separada \u00a0como \u00a0corresponde, sino que presenta sus apreciaciones generales sobre \u00a0los \u00a0medios de convicci\u00f3n que le interesan, y se aventura a proponer hip\u00f3tesis \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0g\u00e9nesis \u00a0de los acontecimientos y atribuye la responsabilidad a \u00a0otras \u00a0apersonas \u00a0desconocidas, en id\u00e9ntica manera como lo hizo al sustentar el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la sentencia de primer grado, es decir, como si \u00a0continuara \u00a0litigando \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, con la esperanza de que su manera de \u00a0ver \u00a0 el \u00a0 asunto \u00a0 prevalezca \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0 criterio \u00a0jur\u00eddico \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo por violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0 CUESTIONES \u00a0FINALES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0la \u00a0entrada \u00a0en vigencia del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0se \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0posibilidad de aplicar las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0r\u00e9gimen contempla, por favorabilidad respecto de las \u00a0anteriores, si a ello hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso \u00a0particular, \u00a0mientras \u00a0se \u00a0tramitaba \u00a0la impugnaci\u00f3n extraordinaria, el Juzgado Segundo Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Barranquilla, mediante auto del 26 de septiembre de 2002, en aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad, readecu\u00f3 la pena principal impuesta a BORIS MANUEL \u00a0GARC\u00cdA VITOLA, reduci\u00e9ndola a trece (13) a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0quedar \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0sentencia, la \u00a0competencia \u00a0para decidir sobre los t\u00f3picos relativos a la favorabilidad radica \u00a0en \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad, como lo dispone el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 79 del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0soluci\u00f3n que se ajusta a derecho y que garantiza el principio de la \u00a0doble instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden de ideas, la redosificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Barranquilla tiene car\u00e1cter \u00a0provisional, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha venido reiterando la Corte; y si fuere el caso, sobre \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tema \u00a0podr\u00e1 \u00a0volver \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de Penas y Medidas de \u00a0Seguridad, \u00a0 \u00a0 quien \u00a0 \u00a0 tiene \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 facultad \u00a0 \u00a0 legal \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 resolver \u00a0definitivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por supuesto, contra el auto que resuelva en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0los \u00a0asuntos \u00a0inherentes a la favorabilidad, en ning\u00fan caso \u00a0procede \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 recurso \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0(Sentencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a05 \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0 de \u00a0 2001, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a013.000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0De conformidad con el art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0equivalente al 197 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia, que no sustituye al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada el d\u00eda en que se suscribe, y contra ella \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo \u00a0materia del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia del 20 de marzo de 2001, folio 29 cdno. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0sentencia del 19 de junio de 2002, M.P. Dr. Herman Gal\u00e1n \u00a0Castellanos, radicaci\u00f3n 18483. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Diccionario \u00a0de \u00a0la \u00a0Lengua \u00a0Espa\u00f1ola, de la Real Academia Espa\u00f1ola, Vig\u00e9sima \u00a0Edici\u00f3n, Espasa-Calpe, Madrid, 1984. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Ley \u00a0600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0En \u00a0igual \u00a0l\u00ednea de exigencia el art\u00edculo 55 de la Ley 270 de 1996, Estatutaria de \u00a0la Administraci\u00f3n de Justicia. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18599 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.062 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., diecisiete (17) de agosto de \u00a0dos mil cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Decide [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9315\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}