{"id":9263,"date":"2023-09-08T18:25:21","date_gmt":"2023-09-08T18:25:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1583426-01-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:21","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:21","slug":"1583426-01-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1583426-01-05\/","title":{"rendered":"15834(26-01-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15834 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 # \u00a002 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., enero veintis\u00e9is (26) de dos \u00a0mil cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el apoderado de la parte civil contra la sentencia absolutoria \u00a0que \u00a0le \u00a0dict\u00f3 el Juzgado 10\u00ba Penal del Circuito de Bogot\u00e1 al procesado JOS\u00c9 \u00a0GRIMALDO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0P\u00c1EZ \u00a0y \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el Tribunal Superior de la misma \u00a0ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. El 25 de agosto \u00a0de \u00a01994 \u00a0varios vendedores informales (\u201cpucheros\u201d) de la Central de Abastos \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 que beb\u00edan cerveza en una cafeter\u00eda cercana a los ba\u00f1os p\u00fablicos \u00a0ubicados \u00a0en \u00a0la \u00a0bodega \u00a026, \u00a0en \u00a0lugar de pagar por su uso decidieron orinarse \u00a0contra la puerta de acceso a los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mar\u00eda \u00a0Virginia \u00a0D\u00edaz G\u00f3mez, encargada de \u00a0asearlos \u00a0y \u00a0de \u00a0cobrar, \u00a0pidi\u00f3 \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n del supervisor de vigilancia \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GRIMALDO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0P\u00c1EZ, \u00a0de 58 a\u00f1os y 163 cent\u00edmetros de estatura, \u00a0quien \u00a0circunstancialmente \u00a0pasaba \u00a0por el lugar. Este les llam\u00f3 la atenci\u00f3n y \u00a0le \u00a0puso \u00a0punto final a la discusi\u00f3n que se hab\u00eda suscitado entre la se\u00f1ora y \u00a0los \u00a0 individuos, \u00a0 conocidos \u00a0 como \u00a0 \u201cLos \u00a0Negros\u201d, \u00a0quienes \u00a0la \u00a0trataron \u00a0groseramente \u00a0e \u00a0igual \u00a0al \u00a0jefe de los celadores, al cual dijeron que matar\u00edan \u00a0inmediatamente \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0que hab\u00eda seguido su recorrido, seg\u00fan testific\u00f3 \u00a0la mujer.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0a \u00a0los \u00a030 \u00a0metros RODR\u00cdGUEZ P\u00c1EZ se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0nuevamente \u00a0con \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0y, \u00a0seg\u00fan \u00a0afirm\u00f3, \u00a0dos \u00a0de ellos lo \u00a0atacaron \u00a0sorpresivamente \u00a0con \u00a0cuchillos \u00a0y \u00a0entonces \u00a0empu\u00f1\u00f3 su rev\u00f3lver de \u00a0dotaci\u00f3n \u00a0que \u00a0llevaba \u00a0en \u00a0la \u00a0pretina \u00a0y \u00a0\u201cse \u00a0le \u00a0sali\u00f3\u201d un disparo que \u00a0impact\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0rostro del agresor Rafael Antonio Yance Navarro, de 31 a\u00f1os y \u00a0187 \u00a0cent\u00edmetros \u00a0de \u00a0altura. \u00a0De \u00a0acuerdo con los testigos Juan Carlos Arag\u00f3n \u00a0Ortiz, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Teresa \u00a0Escobar \u00a0Navarro \u00a0y \u00a0Edilfer \u00a0Rafael \u00a0Escalante, quienes \u00a0acompa\u00f1aban \u00a0a \u00a0Yance \u00a0y \u00a0fueron \u00a0los \u00a0\u00fanicos \u00a0que \u00a0presenciaron \u00a0este segundo \u00a0episodio, \u00a0sin \u00a0mediar \u00a0palabra \u00a0el \u00a0vigilante puso el ca\u00f1\u00f3n en su rostro y le \u00a0dispar\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 da\u00f1os \u00a0cerebrales \u00a0que \u00a0produjo \u00a0el \u00a0proyectil \u00a0fueron \u00a0la \u00a0causa \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Yance Navarro, quien falleci\u00f3 \u00a0minutos \u00a0despu\u00e9s \u00a0en \u00a0el \u00a0Hospital \u00a0de \u00a0Kennedy, \u00a0a \u00a0donde fue conducido por la \u00a0Polic\u00eda \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0llamada \u00a0a \u00a0ra\u00edz \u00a0del \u00a0primer \u00a0incidente relatado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al proceso fue \u00a0vinculado \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de indagatoria JOS\u00c9 GRIMALDO RODR\u00cdGUEZ P\u00c1EZ a quien la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 situaci\u00f3n jur\u00eddica con detenci\u00f3n preventiva el 10 de \u00a0enero \u00a0de 1996 y acus\u00f3 el 17 de abril de 1997 como autor de la conducta punible \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 homicidio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0simple1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tramitado \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a02 de septiembre de 1998\u00a0 el Juzgado 10\u00ba \u00a0Penal \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0 de \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0lo \u00a0absolvi\u00f32 \u00a0y \u00a0la Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0misma ciudad, al resolver el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto \u00a0por \u00a0el apoderado de la parte civil, confirm\u00f3 ese pronunciamiento a trav\u00e9s del \u00a0fallo \u00a0 recurrido \u00a0 en \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0expedido \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>1. Con sustento en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0dice el actor que el \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por tergiversaci\u00f3n de las \u00a0diligencias \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver y necropsia. De acuerdo con el detalle \u00a0de \u00a0la \u00a0herida \u00a0que \u00a0se \u00a0consign\u00f3 \u00a0en \u00a0las \u00a0mismas, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0era de 0.5 \u00a0cent\u00edmetros \u00a0o \u00a0a lo sumo de 0.6 X 0.5 cent\u00edmetros (di\u00e1metro inferior o igual \u00a0al \u00a0tama\u00f1o \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0interna \u00a0del \u00a0ca\u00f1\u00f3n \u00a0del arma homicida), de bordes \u00a0irregulares y sin tatuaje visible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 haberse \u00a0 analizado \u00a0esos \u00a0resultados \u00a0debidamente \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0l\u00f3gica \u00a0ser\u00eda \u00a0que \u00a0el \u00a0disparo fue \u201ca boca de \u00a0jarro\u201d \u00a0o con el ca\u00f1\u00f3n pegado a la cara de la v\u00edctima y en esas condiciones \u00a0no \u00a0se le habr\u00eda cre\u00eddo al procesado y s\u00ed a los \u00fanicos testigos presenciales \u00a0Teresa \u00a0Escobar \u00a0Navarro, \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Arag\u00f3n \u00a0y \u00a0Edilfer Escalante Beltr\u00e1n, \u00a0despej\u00e1ndose \u00a0de \u00a0ese modo las dudas con las cuales se encontr\u00f3 el Tribunal en \u00a0relaci\u00f3n con lo sucedido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando el arma est\u00e1 en contacto con la piel, \u00a0de \u00a0 acuerdo \u00a0 con \u00a0 especialistas \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 tema3, \u00a0el \u00a0tatuaje no queda visible \u00a0sino \u00a0incluido \u00a0en \u00a0el \u00a0orificio \u00a0de \u00a0entrada \u00a0y \u00e9ste es generalmente del mismo \u00a0di\u00e1metro \u00a0del \u00a0ca\u00f1\u00f3n \u00a0e \u00a0irregular. Tales caracter\u00edsticas corresponden a las \u00a0descritas \u00a0en \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0sobre los cuales recae el error de hecho \u00a0denunciado \u00a0 y \u00a0 coinciden \u00a0 con \u00a0 la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargo \u00a0mencionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En la sentencia \u00a0se \u00a0les \u00a0rest\u00f3 \u00a0importancia \u00a0a \u00a0dichas \u00a0evidencias \u00a0al considerarse innecesario \u00a0polemizar \u00a0sobre \u00a0si \u00a0el disparo fue a \u201cquemarropa\u201d o a \u201cboca de jarro\u201d, \u00a0apoy\u00e1ndose \u00a0esa \u00a0idea \u00a0en \u00a0un fallo de la Corte que aunque valioso se encuentra \u00a0referido \u00a0a \u00a0un \u00a0hecho \u00a0diferente. \u00a0El juzgador, adicionalmente, no discuti\u00f3 el \u00a0contenido \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0esa \u00a0 \u00a0pruebas \u00a0 \u00a0sino \u00a0 que \u00a0 simplemente \u00a0 se \u00a0 limit\u00f3 \u00a0 a \u00a0desecharlas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. De otra parte, no \u00a0se \u00a0pod\u00eda \u00a0aceptar \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de la leg\u00edtima defensa porque, seg\u00fan \u00a0dijo \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0el \u00a0tiro \u00a0\u201cse \u00a0le \u00a0sali\u00f3\u201d \u00a0accidentalmente y con ello \u00a0estar\u00eda \u00a0 acogi\u00e9ndose \u00a0 a \u00a0 una \u00a0 causal \u00a0 de \u00a0inculpabilidad\u00a0 \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon \u00a0base \u00a0en \u00a0&#8230; \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 dictamen \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 Medicina \u00a0 \u00a0 Legal \u00a0 \u00a0\u2013finaliza \u00a0 \u00a0la \u00a0 censura\u2014, \u00a0en cuanto a las caracter\u00edsticas de \u00a0la \u00a0herida, \u00a0deber\u00e1 \u00a0colegirse \u00a0que \u00a0el \u00a0disparo \u00a0fue \u00a0a boca de jarro; que los \u00a0testigos \u00a0presenciales \u00a0que declararon s\u00ed est\u00e1n ante la verdad, a pesar de que \u00a0hayan \u00a0sido \u00a0considerados \u00a0como \u00a0sospechosos \u00a0para \u00a0el \u00a0juzgador. Que esa prueba \u00a0objetiva \u00a0despeja \u00a0cualquier \u00a0duda; que no existi\u00f3 causal de justificaci\u00f3n con \u00a0base \u00a0en \u00a0la cual se dict\u00f3 absoluci\u00f3n, la del ordinal 4\u00ba del art\u00edculo 29 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(de 1980). Que esa leg\u00edtima defensa (mal planteada, entre otras \u00a0cosas, \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u2018sali\u00f3\u2019 \u00a0un \u00a0tiro, \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0alegar y reconocer causal de inculpabilidad), no tuvo ning\u00fan \u00a0asomo \u00a0de prueba para respaldarla. Inveros\u00edmil s\u00ed es, desde cualquier punto de \u00a0vista \u00a0que \u00a0se \u00a0mire, \u00a0la exculpaci\u00f3n del procesado: c\u00f3mo pudo \u00e9l accionar un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0chapuza, \u00a0guardado \u00a0en \u00a0la \u00a0pretina \u00a0del \u00a0pantal\u00f3n, \u00a0debajo \u00a0de \u00a0la \u00a0chaqueta \u00a0del uniforme que tambi\u00e9n estaba debajo de \u00a0otro \u00a0chaquet\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0sorpresivamente \u00a0vio que dos sujetos le acercaron dos \u00a0cuchillos, \u00a0uno cada uno, a distancias de su coraz\u00f3n de 20 y 40 cent\u00edmetros, y \u00a0no \u00a0lograron \u00a0su \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0matarlo?; \u00a0o, \u00a0c\u00f3mo \u00a0pudo \u00a0\u00e9l, \u00a0ante \u00a0la forma \u00a0sorpresiva \u00a0 como \u00a0 fue \u00a0 abordado \u00a0 \u2018para \u00a0matarlo\u2019, \u00a0coger el arma para que se le saliera un disparo?\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0el recurrente, en fin, que se case \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0y \u00a0 se \u00a0 dicte \u00a0 sentencia \u00a0 condenatoria \u00a0 en \u00a0 contra \u00a0 del \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo (Subsidiario). \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 \u00a0directamente, por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, el art\u00edculo 445 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal de 1991. La duda a la cual se refiere esta disposici\u00f3n \u00a0y \u00a0que debe resolverse a favor del procesado es la que recae sobre la existencia \u00a0del \u00a0delito \u00a0o \u00a0la responsabilidad penal y ello resulta obvio porque la carga de \u00a0probar \u00a0es del Estado. Pero cuando se encuentran demostrados esos presupuestos y \u00a0se \u00a0reivindica la estructuraci\u00f3n de una casual de justificaci\u00f3n la carga de la \u00a0prueba \u00a0se \u00a0invierte \u00a0y \u00a0entonces le corresponde al reo acreditarla plenamente y \u00a0cualquier \u00a0matiz \u00a0de \u00a0duda sobre su existencia \u201cno sirve para darle apariencia \u00a0favorable \u00a0a \u00a0quien la alega sino para demostrar que esa actitud justificable no \u00a0existi\u00f3\u201d, \u00a0como lo ha se\u00f1alado la jurisprudencia al referirse a la leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, \u201cno pudi\u00e9ndose aplicar el \u00a0art\u00edculo \u00a0445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (de 1991), respecto de la duda \u00a0que \u00a0encontr\u00f3 \u00a0la segunda instancia, sobre la existencia real o no de la causal \u00a0de \u00a0 justificaci\u00f3n \u00a0 &#8230;, \u00a0 mal \u00a0 se \u00a0 pod\u00eda \u00a0 reconocerla \u00a0para \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La petici\u00f3n del impugnante es, pues, que se \u00a0revoque la sentencia y se dice sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0LA \u00a0 PROCURADORA \u00a0 1\u00aa \u00a0DELEGADA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Sobre el cargo principal. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurrente, \u00a0quien no demostr\u00f3 el error \u00a0planteado, \u00a0censur\u00f3 \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0por \u00a0desconocer \u00a0que \u00a0el disparo homicida se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0a \u00a0\u201cboca \u00a0de jarro\u201d y porque al hacerlo contrari\u00f3 el contenido de \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0necropsia, \u00a0descartando\u00a0 as\u00ed la \u00a0justificante \u00a0 de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0Esto \u00a0significa \u00a0que \u00a0pretende\u00a0 \u00a0involucrar \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte en el examen de esas evidencias y de los testimonios de \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Arag\u00f3n, Teresa Escobar y Edilfer de Jes\u00fas Escalante, con la idea \u00a0de \u00a0convencer \u00a0que \u00a0el disparo fue a corta distancia y de ese modo desvirtuar la \u00a0leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El debate que propone, entonces, es sobre la \u00a0capacidad \u00a0probatoria \u00a0de \u00a0esas \u00a0evidencias, \u00a0resultando \u00a0claro su prop\u00f3sito de \u00a0imponer \u00a0su \u00a0criterio al del juzgador, que como se sabe goza de las presunciones \u00a0de acierto y de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El desv\u00edo de la censura a la cr\u00edtica de la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0significa \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0debe ser \u00a0desestimada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Sobre el cargo subsidiario. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0doctrina \u00a0y \u00a0la \u00a0jurisprudencia han sido \u00a0un\u00e1nimes \u00a0en \u00a0sostener \u00a0que \u00a0para \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la leg\u00edtima defensa como \u00a0circunstancia \u00a0excluyente \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad, deben encontrarse plenamente \u00a0demostrados \u00a0todos \u00a0sus \u00a0elementos o, lo que es lo mismo, que no existan reparos \u00a0que pongan en duda su existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0el Tribunal, por lo tanto, al \u00a0interpretar \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal de 1991 y \u00a0considerar \u00a0\u201cque \u00a0la \u00a0duda en todas las actuaciones penales, debe resolverse a \u00a0favor del procesado\u201d. Ignor\u00f3 la Corporaci\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0dado \u00a0a \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0toda \u00a0duda, \u00a0definida \u00a0por la Corte Suprema de Justicia en reiterada \u00a0jurisprudencia, \u00a0la cual tiene raz\u00f3n de ser en cuanto a la existencia del hecho \u00a0punible \u00a0y la responsabilidad del autor; sin embargo al tratarse de la causal de \u00a0irresponsabilidad penal, \u00e9sta debe estar plenamente comprobada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0duda \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0 defensa, \u00a0significa, \u00a0por \u00a0l\u00f3gica, \u00a0que \u00a0si \u00a0sus \u00a0elementos \u00a0no \u00a0se \u00a0configuran, \u00a0porque \u00a0la \u00a0sola \u00a0duda \u00a0frente \u00a0a \u00a0uno de ellos no lo permite, debe \u00a0sustraerse \u00a0y \u00a0su \u00a0consecuencia \u00a0no puede ser favorable, sino que esa actitud no \u00a0existi\u00f3. \u00a0Queda \u00a0entonces \u00a0vigente de forma plena, la existencia del hecho y la \u00a0responsabilidad, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0no \u00a0resulta \u00a0adecuado \u00a0a \u00a0derecho concluir la \u00a0absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn consecuencia, no se deriva del texto de \u00a0la \u00a0norma \u00a0citada, porque no procede su aplicaci\u00f3n cuando lo que se pretende es \u00a0la \u00a0 configuraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 causal \u00a0excluyente \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0cuyas \u00a0caracter\u00edsticas deben estar plenamente demostradas en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSer\u00eda \u00a0arbitrario y atentar\u00eda contra la \u00a0seguridad \u00a0jur\u00eddica, \u00a0el \u00a0entender \u00a0que \u00a0la \u00a0existencia de duda en la leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0permita \u00a0resolverse \u00a0a \u00a0favor \u00a0y \u00a0por \u00a0ello determinar la absoluci\u00f3n, \u00a0cuando, se reitera, justamente no permite su configuraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0 \u00a0\u00fanica \u00a0 consecuencia \u00a0 posible \u00a0\u2013finaliza \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0concepto\u2014 \u00a0es sustraer la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0la leg\u00edtima defensa y en ese caso lo que queda es la certeza de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del hecho y la responsabilidad del procesado, raz\u00f3n para que la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0adecuada \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0fuera \u00a0la \u00a0condena en contra de RODR\u00cdGUEZ \u00a0P\u00c1EZ y no la absoluci\u00f3n como ocurri\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0pues, el cargo est\u00e1 llamado a prosperar y la Sala debe casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0condenar al acusado en calidad de autor responsable \u00a0del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>1. El recurrente no \u00a0acredit\u00f3 \u00a0el \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad que en este reproche \u00a0le atribuye\u00a0 a la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0 equivocaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0como \u00a0es \u00a0sabido, \u00a0ocurre \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador adiciona, cercena o \u00a0tergiversa \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de un medio de prueba, haci\u00e9ndole producir \u00a0efectos \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0derivan \u00a0de \u00a0\u00e9l. Y demostrarlo en casaci\u00f3n le implica al \u00a0sujeto \u00a0 procesal \u00a0confrontar \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0objetivamente \u00a0revela \u00a0la \u00a0prueba \u00a0con\u00a0 \u00a0lo \u00a0que \u00a0de \u00a0ella \u00a0expres\u00f3 \u00a0el juzgador, pues es la \u00fanica manera de \u00a0determinar \u00a0que \u00a0no \u00a0existe la identidad debida entre aquello que dice y eso que \u00a0se le ha hecho decir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0cargo \u00a0no \u00a0plantea \u00a0 una \u00a0 irregularidad \u00a0 de \u00a0esa \u00a0naturaleza. \u00a0El \u00a0censor \u00a0aduce \u00a0que \u00a0se \u00a0tergiversaron \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0de necropsia y de inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver pero \u00a0no \u00a0acredita \u00a0que \u00a0algo as\u00ed haya sucedido, como por ejemplo que el Tribunal, no \u00a0habiendo \u00a0incluido \u00a0el \u00a0m\u00e9dico forense como hallazgo la presencia de tatuaje en \u00a0la \u00a0herida \u00a0del occiso, haya sostenido que el dictamen conten\u00eda una conclusi\u00f3n \u00a0contraria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0realidad \u00a0el \u00a0cuestionamiento \u00a0no est\u00e1 \u00a0vinculado \u00a0a \u00a0la \u00a0fidelidad \u00a0de \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0con \u00a0los cuales fue descrita la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0ocasionada \u00a0con \u00a0el disparo homicida sino con la estimaci\u00f3n y alcances \u00a0de \u00a0sus \u00a0particularidades, \u00a0aspecto \u00e9ste susceptible de discutirse en casaci\u00f3n \u00a0aunque \u00a0 con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0denominado \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0error \u00a0de \u00a0raciocinio, \u00a0es \u00a0decir, a partir de acreditar que en el examen de las evidencias \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0desbord\u00f3 los lineamientos de la sana cr\u00edtica porque introdujo en \u00a0su \u00a0an\u00e1lisis criterios contrarios a las leyes cient\u00edficas, a los principios de \u00a0l\u00f3gica o a las reglas de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0no \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0expl\u00edcita \u00a0a \u00a0esa \u00a0modalidad de error de hecho pero es la \u00a0propuesta \u00a0que \u00a0qued\u00f3 \u00a0sobrentendida \u00a0en \u00a0la \u00a0censura y que de todas maneras no \u00a0logr\u00f3 cristalizar adecuadamente, como se pasa a ver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El di\u00e1metro \u00a0del \u00a0orificio \u00a0de entrada de la herida, sus bordes irregulares y la presencia de \u00a0tatuaje \u00a0en \u00a0el \u00a0interior \u00a0de \u00a0ella \u00a0son para el abogado caracter\u00edsticas que de \u00a0acuerdo \u00a0con la ciencia forense corresponden a disparos en los cuales el ca\u00f1\u00f3n \u00a0del \u00a0arma \u00a0es \u00a0puesto en contacto con la piel, que es como los testigos de cargo \u00a0dicen \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n que le caus\u00f3 la muerte a la v\u00edctima y a \u00a0quienes, por consiguiente, se les deb\u00eda otorgar credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata \u00a0de una reflexi\u00f3n que si bien es \u00a0cierto \u00a0atina \u00a0en el se\u00f1alamiento de las caracter\u00edsticas correspondientes a un \u00a0disparo \u00a0de \u00a0la clase se\u00f1alada, desconoce el dictamen del pat\u00f3logo forense que \u00a0practic\u00f3 \u00a0la diligencia de necropsia porque en \u00e9l no se se\u00f1al\u00f3 la existencia \u00a0de tatuaje. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0los siguientes t\u00e9rminos describi\u00f3 ese \u00a0funcionario el orificio de entrada del proyectil: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;de \u00a00.6 \u00a0X 0.5 cms. a\u00a0 16.5 cms. \u00a0del \u00a0v\u00e9rtice \u00a0y \u00a0a 2.5 cms. de la l\u00ednea media anterior, en labio superior lado \u00a0derecho, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tatuaje\u201d4.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al referirse la Sala en pasada oportunidad a \u00a0ese tipo de peritaciones expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn la autopsia m\u00e9dico legal o necropsia, \u00a0que \u00a0es una operaci\u00f3n compleja a trav\u00e9s de la cual se busca la reconstrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos y de las circunstancias que han ocasionado el fallecimiento, el \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista \u00a0sigue \u00a0ciertas \u00a0reglas particulares vinculadas a su pr\u00e1ctica, \u00a0tales \u00a0como \u00a0la \u00a0de \u00a0realizar un met\u00f3dico, atento y completo examen externo del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0que tiene como objeto obvio la b\u00fasqueda de huellas que contribuyan al \u00a0descubrimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0ocurrido, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0las \u00a0de \u00a0violencia \u00a0(erosiones, \u00a0contusiones, \u00a0heridas), \u00a0que el profesional analiza y determina con exactitud en \u00a0su \u00a0 forma, \u00a0 dimensiones, \u00a0direcci\u00f3n \u00a0y \u00a0caracteres \u00a0morfol\u00f3gicos5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0el \u00a0legista \u00a0ci\u00f1e \u00a0su \u00a0labor \u00a0a los \u00a0protocolos \u00a0de \u00a0su \u00a0oficio, \u00a0que \u00a0conforman \u00a0un \u00a0sistema \u00a0orientado \u00a0a evitar la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0detalles esenciales, es l\u00f3gico concluir que si no registra alg\u00fan \u00a0hallazgo \u00a0es \u00a0porque \u00a0no \u00a0lo \u00a0encontr\u00f3. \u00a0Y \u00a0para la Corte el supuesto es que el \u00a0m\u00e9dico \u00a0sigue esas reglas, dentro de las cuales est\u00e1 el deber de describir las \u00a0heridas, \u00a0es \u00a0decir representarlas de modo que quede una cabal idea de ellas, lo \u00a0cual \u00a0traduce \u00a0el ejercicio de se\u00f1alar c\u00f3mo son, qu\u00e9 caracter\u00edsticas tienen, \u00a0qu\u00e9 \u00a0huellas \u00a0presentan, \u00a0es decir referirlas positivamente como se hace cuando \u00a0se \u00a0 \u00a0describe \u00a0 \u00a0algo \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 al \u00a0 contrario\u201d6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente caso, como igual sucedi\u00f3 en \u00a0aqu\u00e9l \u00a0al \u00a0cual se refiere el texto jurisprudencial transcrito, no se demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0m\u00e9dico \u00a0forense \u00a0del \u00a0Instituto \u00a0de Medicina Legal que le practic\u00f3 la \u00a0necropsia \u00a0al \u00a0occiso \u00a0haya sido negligente al examinar la herida causante de la \u00a0muerte \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0si \u00a0no \u00a0registr\u00f3 \u00a0el \u00a0hallazgo \u00a0de restos de p\u00f3lvora o \u00a0quemaduras \u00a0en ella, es porque no descubri\u00f3 esos vestigios. Es la forma de leer \u00a0correctamente \u00a0ese \u00a0dictamen \u00a0y \u00a0no \u00a0como \u00a0pretende \u00a0hacerlo el casacionista, al \u00a0sugerir \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0tatuaje \u00a0dentro \u00a0del \u00a0orificio \u00a0de \u00a0entrada \u00a0o \u201cno \u00a0visible\u201d . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la necropsia no revel\u00f3 la presencia de \u00a0tatuaje \u00a0en \u00a0la \u00a0herida de Yance Navarro, entonces, es porque el m\u00e9dico legista \u00a0no \u00a0encontr\u00f3 \u00a0ninguna \u00a0caracter\u00edstica \u00a0f\u00edsica presente en la misma (externa o \u00a0internamente) \u00a0para \u00a0afirmar \u00a0ese \u00a0descubrimiento. \u00a0Es \u00a0exactamente \u00a0uno \u00a0de los \u00a0argumentos \u00a0de \u00a0que se sirvieron las instancias para desvirtuar lo dicho por los \u00a0declarantes \u00a0 de \u00a0cargo, \u00a0como \u00a0lo \u00a0acreditan \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0apartes \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 \u00a0segundo \u00a0 lugar \u00a0 \u2013expres\u00f3 \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a010\u00ba \u00a0Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1\u2014, el \u00a0mismo \u00a0protocolo \u00a0forense al describir la trayectoria del disparo que aparece en \u00a0el \u00a0labio \u00a0superior \u00a0lado \u00a0derecho, adem\u00e1s de se\u00f1alar dimensiones de la herida \u00a0como \u00a0caracter\u00edstica \u00a0especial consignan el de no aparecer ning\u00fan tatuaje y de \u00a0presentar \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0trayectoria \u00a0 \u00a0\u2018antero \u00a0 \u00a0\u2013 \u00a0posterior, \u00a0abajo \u00a0hacia \u00a0arriba, \u00a0izquierda a derecha\u201d, este aspecto t\u00e9cnico \u00a0resulta \u00a0de importancia para desvirtuar el hecho de haberse producido el disparo \u00a0sobre \u00a0 la \u00a0 cara \u00a0 del \u00a0 hoy \u00a0occiso \u00a0o \u00a0como \u00a0suele \u00a0llamarse \u00a0a \u00a0\u2018quema \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ropa\u2019, \u00a0porque \u00a0cuando se producen disparos \u00a0sobre \u00a0contacto \u00a0o a distancias inferiores a 30 cent\u00edmetros la herida deja como \u00a0huella \u00a0no \u00a0solamente \u00a0quemadura \u00a0sino \u00a0tizne \u00a0y tatuaje sobre la piel, forma un \u00a0anillo \u00a0de \u00a0contusi\u00f3n \u00a0alrededor \u00a0del \u00a0orificio \u00a0en \u00a0donde aparecen residuos de \u00a0p\u00f3lvora, \u00a0quemadura \u00a0del tejido blando que se produce precisamente por la carga \u00a0de \u00a0la \u00a0p\u00f3lvora \u00a0y \u00a0los dem\u00e1s componentes que caracterizan la estructura de un \u00a0proyectil, \u00a0tambi\u00e9n aparecen signos de quemadura de los bellos adyacentes y por \u00a0los \u00a0componentes \u00a0de \u00a0p\u00f3lvora ante la deflagraci\u00f3n de la carga\u00a0 cuando se \u00a0acciona \u00a0el \u00a0arma, \u00a0sin \u00a0lugar \u00a0a \u00a0dudas \u00a0todas \u00a0estas \u00a0huellas \u00a0aparecen en los \u00a0alrededores \u00a0de \u00a0la herida y \u00e9stas caracter\u00edsticas que son fundamentales en el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0bal\u00edstica \u00a0no aparecen consignados\u00a0 por los peritos forenses \u00a0del \u00a0 \u00a0 Instituto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Medicina \u00a0 \u00a0Legal&#8230;\u201d7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0por su parte, se refiri\u00f3 al \u00a0peritazgo en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cElemental resulta que la verificaci\u00f3n de \u00a0si \u00a0se \u00a0trata de heridas de contacto o a boca de jarro se realiza en el curso de \u00a0la \u00a0necropsia, \u00a0la \u00a0que \u00a0permite \u00a0observar los destrozos de los tejidos o de los \u00a0\u00f3rganos \u00a0subyacentes con signos de ennegrecimiento y chamuscamiento. En nuestro \u00a0evento \u00a0de \u00a0ahora, \u00a0el \u00a0Pat\u00f3logo Forense dictamin\u00f3 la ausencia de tatuaje, tal \u00a0como \u00a0puede \u00a0verse \u00a0al \u00a0folio \u00a0104 del protocolo penal, esto, como resultado del \u00a0examen \u00a0y exploraci\u00f3n efectuados sobre el orificio de entrada del proyectil. Es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0documentalmente hay una prueba prevalente de car\u00e1cter t\u00e9cnico que \u00a0est\u00e1 \u00a0descartando lo que dicen los testimonios de cargo acerca de la forma como \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0disparo que ocasion\u00f3 la muerte del se\u00f1or Yance Navarro. Estas \u00a0las \u00a0razones \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal desatienda los planteamientos que sobre el \u00a0punto \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0el \u00a0ilustre \u00a0litigante representante de la acusaci\u00f3n \u00a0privada en su libelo impugnatorio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, aparte de que no es verdad \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0haya evitado discutir la prueba t\u00e9cnica, resultan razonables \u00a0los \u00a0 juicios \u00a0 que \u00a0emiti\u00f3 \u00a0sobre \u00a0su \u00a0preciso \u00a0contenido \u00a0y \u00a0es \u00a0evidente \u00a0la \u00a0improsperidad \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0apoyado \u00a0como se dijo en el desacierto de suponer la \u00a0existencia \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0la herida de las se\u00f1ales de un disparo a contacto \u00a0que en ning\u00fan momento fueron detalladas en el informe forense. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0a diferencia del Juzgado de primera instancia que hall\u00f3 \u00a0estructurada \u00a0 la \u00a0circunstancia \u00a0excluyente \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0en \u00a0el \u00a0comportamiento del procesado, concluy\u00f3 que exist\u00eda \u00a0duda \u00a0probatoria \u00a0sobre \u00a0su \u00a0configuraci\u00f3n, \u00a0con \u00a0sustento \u00a0en \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Seg\u00fan Mar\u00eda \u00a0Virginia \u00a0D\u00edaz \u00a0el \u00a0grupo de vendedores la trat\u00f3 groseramente, uno de ellos la \u00a0empuj\u00f3 \u00a0y \u00a0cuando \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0P\u00c1EZ \u00a0sigui\u00f3 \u00a0su recorrido luego de atender el \u00a0problema, \u00a0amenazaron con matarlo para que supieran qui\u00e9nes eran ellos, sacaron \u00a0sus cuchillos y se marcharon. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. Los celadores \u00a0de \u00a0Corabastos Carlos Enrique Gonz\u00e1lez Rojas, Jos\u00e9 Javier Conde P\u00e9rez y Jorge \u00a0Enrique \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0L\u00f3pez, \u00a0quienes \u00a0se refirieron al primer episodio\u00a0 de \u00a0los \u00a0hechos, dejaron en claro que los \u201cpucheros\u201d se encontraban embriagados, \u00a0que \u00a0su \u00a0\u00e1nimo \u00a0era \u00a0agresivo \u00a0pues trataron groseramente al procesado y que la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00e9ste en el incidente que se hab\u00eda suscitado con la se\u00f1ora a \u00a0cargo de los ba\u00f1os estuvo presidida por su esp\u00edritu conciliador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0En el primer \u00a0incidente \u00a0no \u00a0se \u00a0exhibieron armas de ning\u00fan tipo ni se acudi\u00f3 a ninguna otra \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0hecho. \u00a0Los \u00a0antagonistas abandonaron la escena voluntariamente. JOS\u00c9 \u00a0GRIMALDO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0se \u00a0march\u00f3 \u00a0del \u00a0lugar \u00a0luego de que lo hizo el grupo del \u00a0occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. \u00a0Juan Carlos \u00a0Arag\u00f3n \u00a0Ortiz, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Teresa \u00a0Escobar \u00a0Navarro \u00a0y \u00a0Edilfer \u00a0Rafael \u00a0Escalante \u00a0acompa\u00f1aban \u00a0a \u00a0Rafael Antonio Yance Navarro y presenciaron el segundo episodio \u00a0del \u00a0disparo. \u00a0Los dos primeros afirmaron que el procesado le peg\u00f3 el ca\u00f1\u00f3n a \u00a0Yance en la cara y le dispar\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tercer \u00a0testigo, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0los \u00a0anteriores, \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0la v\u00edctima no hab\u00eda ingerido licor y que el disparo \u00a0fue a menos de 50 cent\u00edmetros.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5. Se descarta la \u00a0animadversi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0contra \u00a0el \u00a0occiso \u00a0y sus amigos como m\u00f3vil del \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien es cierto la testigo Escobar Navarro \u00a0hizo \u00a0referencia \u00a0a \u00a0que \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0PA\u00c9Z \u00a0sol\u00eda tener actitudes de violencia \u00a0contra \u00a0los \u00a0vendedores \u00a0ambulantes, \u00a0los otros declarantes fueron enf\u00e1ticos en \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0no sab\u00edan de la existencia de enemistad o disputa anterior entre \u00a0el vigilante y la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.6. \u00a0 \u00a0Esos \u00a0testimonios, \u00a0debido \u00a0a \u00a0las \u00a0grandes deficiencias que acusan por encontrarse en \u00a0conflicto \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0por \u00a0las \u00a0ostensibles \u00a0contradicciones \u00a0individuales \u00a0y \u00a0entre \u00a0s\u00ed que presentan, y por provenir de amigos y familiares \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0no \u00a0son confiables y no merecen la credibilidad que demanda la ley \u00a0para condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.7. \u00a0 \u00a0La \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0surgi\u00f3 \u00a0del grupo del occiso y cuando ello sucedi\u00f3 el \u00e1nimo del \u00a0acusado \u00a0fue \u00a0conciliatorio.\u00a0 Esto pone en tela de juicio la tesis relativa \u00a0a \u00a0que \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GRIMALDO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0hubiera \u00a0seguido \u00a0a \u00a0la v\u00edctima en actitud \u00a0beligerante, con el prop\u00f3sito definido de causarle la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0\u201ctiene m\u00e1s sentido pensar\u201d que \u00a0fueron \u00a0el despu\u00e9s occiso y sus amigos quienes propiciaron el segundo encuentro \u00a0para \u00a0descargar \u00a0su resentimiento contra el vigilante, \u201cse carece de la prueba \u00a0necesaria para dar v\u00eda libre a una u otra hip\u00f3tesis\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.8. La ausencia de \u00a0tatuaje \u00a0en \u00a0la \u00a0herida del occiso certificada por el m\u00e9dico forense desvirt\u00faa \u00a0lo dicho por los declarantes de cargo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;estos \u00a0 \u00a0testigos \u00a0 \u00a0\u2013finaliza \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 segunda \u00a0instancia\u2014no \u00a0ofrecen \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0necesaria \u00a0como para sustentar en base a ella un fallo de condena. \u00a0Desde \u00a0luego \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0desincriminante, \u00a0constituida b\u00e1sicamente por el \u00a0dicho \u00a0exculpatorio \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0el \u00a0testimonio de Mar\u00eda Virginia D\u00edaz, \u00a0tampoco \u00a0se hacen merecedoras de toda la credibilidad como para formar en base a \u00a0ellas \u00a0el juicio de certeza necesario para reconocer que el acusado obr\u00f3 dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa. Es que tomando todo el contexto \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0confrontadas \u00a0las \u00a0dos tendencias a que se ha aludido, surgen una \u00a0serie \u00a0de \u00a0vac\u00edos, \u00a0los \u00a0que \u00a0naturalmente \u00a0no se pueden resolver sino con m\u00e1s \u00a0pruebas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.9. La presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia \u00a0opera \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0todos \u00a0los \u00a0elementos \u00a0del \u00a0delito. En \u00a0consecuencia, \u00a0al \u00a0existir \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0una causal de justificaci\u00f3n procede la \u00a0absoluci\u00f3n del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0La duda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa no pod\u00eda resolverse a favor del acusado porque de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0cualquier \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0haga borrosa la \u00a0justificante la desvirt\u00faa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 como \u00a0 se \u00a0 encuentra \u00a0planteada \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0subsidiaria \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de \u00a01991, \u00a0que a juicio de la Sala no tuvo ocurrencia porque esa norma autorizaba al \u00a0juzgador \u00a0para la resoluci\u00f3n de toda duda a favor del sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 La \u00a0tesis \u00a0jurisprudencial \u00a0que \u00a0evoca \u00a0el recurrente y a la cual se refiere la Delegada se \u00a0remonta \u00a0al \u00a024 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01949 cuando la Sala, con Ponencia del Magistrado \u00a0Agust\u00edn G\u00f3mez Prada, anot\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora, la leg\u00edtima defensa de la vida no \u00a0cuenta \u00a0con \u00a0m\u00e1s respaldo que la afirmaci\u00f3n del procesado, de haberse visto en \u00a0la \u00a0necesidad de repeler el ataque de que era v\u00edctima. Pero, como lo afirman de \u00a0consuno \u00a0los \u00a0comentadores \u00a0y la jurisprudencia, la confesi\u00f3n debe aceptarse en \u00a0su \u00a0totalidad \u00a0solamente cuando, adem\u00e1s de ser veros\u00edmil, no est\u00e1 contradicha \u00a0por \u00a0otras \u00a0pruebas. \u00a0Y \u00a0aqu\u00ed sucede que si la confesi\u00f3n, tomada aisladamente, \u00a0ser\u00eda \u00a0atendible, \u00a0est\u00e1 \u00a0desmentido \u00a0por \u00a0otras \u00a0probanzas, que al Tribunal le \u00a0merecieron mayor cr\u00e9dito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero \u00a0no \u00a0es \u00a0eso \u00a0s\u00f3lo \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0inadmisible \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0sino que en lo referente a demostraci\u00f3n y \u00a0convicci\u00f3n \u00a0merece \u00a0un \u00a0rechazo \u00a0definitivo \u00a0porque las causas que justifican o \u00a0excusan \u00a0de \u00a0la responsabilidad tienen que aparecer comprobadas plenamente, como \u00a0todo \u00a0lo \u00a0que \u00a0tiene que producir sus efectos en la vida del derecho. Eso de que \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0duda \u00a0debe optarse por lo m\u00e1s favorable al procesado, se entiende \u00a0equivocadamente, \u00a0como \u00a0se \u00a0ha entendido en la demanda: en caso de duda sobre la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0un \u00a0sindicado, debe ser absuelto, porque la condenaci\u00f3n no \u00a0puede \u00a0pronunciarse \u00a0sino sobre la prueba completa del cuerpo del delito y de la \u00a0responsabilidad \u00a0pero \u00a0ello \u00a0no \u00a0conduce \u00a0a \u00a0declarar que cuandoquiera que pueda \u00a0pensarse \u00a0en una circunstancia de justificaci\u00f3n o excusa as\u00ed se proclame, pues \u00a0que ellas, se repite, deben aparecer como evidentes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0a\u00f1o \u00a0siguiente, \u00a0mediante sentencia de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1950 de la cual fue Ponente el doctor Luis \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0luego \u00a0de \u00a0la \u00a0transcripci\u00f3n de un aparte del Procurador \u00a0Delegado \u00a0 en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0veredicto \u00a0del \u00a0jurado \u00a0\u2018si \u00a0por \u00a0defender al padre\u2019 \u00a0no \u00a0constitu\u00eda el reconocimiento de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0porque \u00a0no \u00a0inclu\u00eda todos sus requisitos esenciales, se \u00a0reiter\u00f3 el criterio en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0Corte \u00a0tambi\u00e9n ha sostenido que las \u00a0causas \u00a0que \u00a0justifican \u00a0o excusan de responsabilidad, deben estar probadas para \u00a0que \u00a0produzcan \u00a0sus \u00a0efectos \u00a0en la vida del derecho; que la tesis de que en las \u00a0dudas \u00a0debe \u00a0optarse \u00a0por \u00a0lo \u00a0m\u00e1s favorable al procesado, no es aplicable sino \u00a0cuando \u00a0se duda de la responsabilidad, caso en el cual debe ser absuelto, porque \u00a0la \u00a0condenaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0basarse en la prueba completa del cuerpo del delito y de \u00a0la \u00a0responsabilidad, \u00a0pero \u00a0este \u00a0criterio no puede aceptarse cuando se trata de \u00a0causales \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0excusa \u00a0 \u00a0que \u00a0 deben \u00a0 aparecer \u00a0 como \u00a0evidentes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0de \u00a01886 \u00a0que \u00a0reg\u00eda \u00a0en \u00a0ese entonces no conten\u00eda una norma que consagrara los principios de \u00a0inocencia \u00a0o \u00a0de in dubio pro reo, y quiz\u00e1s ello explicar\u00eda el hecho de que la \u00a0jurisprudencia \u00a0haya \u00a0exceptuado \u00a0de \u00a0la aplicaci\u00f3n del segundo de aquellos, ya \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 204 de la ley 94 de 1938, los casos en los cuales la \u00a0duda estuviese vinculada a una causal de justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0 \u00a0embargo, \u00a0 \u00a0a \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0 la \u00a0constitucionalizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la presunci\u00f3n de inocencia en el art\u00edculo 29 de la \u00a0Carta \u00a0de \u00a01991, \u00a0los \u00a0alcances \u00a0de \u00a0esa \u00a0instituci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0no \u00a0pueden ser \u00a0limitados por v\u00eda de interpretaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cToda \u00a0duda \u00a0se debe resolver a favor del \u00a0procesado, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0haya \u00a0modo \u00a0de \u00a0eliminarla\u201d, \u00a0dispuso \u00a0el \u00a0legislador \u00a0de \u00a01971 \u00a0como \u00a0igual lo hab\u00eda hecho el de 1938; el de \u00a01987, \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 248 del decreto 0050, reprodujo el mandato; el de 1991, \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02700, \u00a0simplemente \u00a0suprimi\u00f3 la locuci\u00f3n \u00a0\u201ccuando \u00a0no \u00a0haya modo de eliminarla\u201d y en lo restante lo conserv\u00f3;\u00a0 y \u00a0el \u00a0de \u00a02000, a trav\u00e9s del art\u00edculo 7\u00ba de la ley 600, lo introdujo como norma \u00a0rectora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien: si no se puede dictar sentencia \u00a0condenatoria \u00a0sin \u00a0que obre en el proceso\u00a0 prueba que conduzca a la certeza \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0y \u00a0la responsabilidad del acusado, seg\u00fan la f\u00f3rmula legal \u00a0acogida \u00a0en \u00a0los \u00a0C\u00f3digos \u00a0de 1987, 1991 y 2000, no puede prohijarse la idea de \u00a0que \u00a0la \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0de \u00a0la conducta es igual a la certeza \u00a0exigida \u00a0para condenar. Si la primera se presenta no hay lugar a la segunda y en \u00a0casos \u00a0as\u00ed \u00a0la ley dispone que la indefinici\u00f3n que produce la duda se resuelva \u00a0a \u00a0favor del procesado porque es la \u00fanica manera de impedir que se condene a un \u00a0inocente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0mandato \u00a0 \u00a0legal \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 toda \u00a0duda \u00a0se \u00a0debe resolver a favor del sindicado, en fin, \u00a0no \u00a0permite excepci\u00f3n de ning\u00fan tipo y en esa medida la decisi\u00f3n del Tribunal \u00a0de \u00a0absolver \u00a0al \u00a0acusado \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre la \u00a0antijuridicidad \u00a0de \u00a0su \u00a0conducta, \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0cual arrib\u00f3 luego de un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0serio \u00a0y ponderado de los medios de prueba, fue conforme a derecho y, \u00a0por consiguiente, el cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. No est\u00e1 de m\u00e1s \u00a0recordar \u00a0que \u00a0no es lo mismo la absoluci\u00f3n que se fundamenta en la certeza que \u00a0aquella \u00a0que \u00a0es \u00a0producto \u00a0de \u00a0la \u00a0duda, \u00a0como \u00a0recientemente \u00a0lo se\u00f1al\u00f3 esta \u00a0Corporaci\u00f3n y ahora se reitera:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia es un \u00a0estado \u00a0garantizado \u00a0constitucional y legalmente a toda persona que se le inicie \u00a0un \u00a0proceso en nuestro territorio patrio, desprendi\u00e9ndose la regla del in dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0en el sentido de que toda duda debe resolverse en favor del procesado, \u00a0y \u00a0que \u00a0al aplicarse por los funcionarios judiciales conduce indefectiblemente a \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0NO RESPONSABILIDAD, bien a trav\u00e9s de la preclusi\u00f3n de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria, \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0puede \u00a0equipar\u00e1rsele \u00a0con \u00a0la \u00a0declaratoria de INOCENCIA, habida cuenta que si la DUDA \u00a0se \u00a0entiende \u00a0como \u00a0CARENCIA \u00a0DE CERTEZA, deviene como l\u00f3gica reflexi\u00f3n en los \u00a0casos \u00a0en \u00a0que \u00a0se considere, no la aseveraci\u00f3n de que se juzg\u00f3 a un inocente, \u00a0sino \u00a0 \u00a0LA \u00a0 \u00a0IMPOSIBILIDAD \u00a0 PROBATORIA \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 dictara \u00a0 sentencia \u00a0condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0puede entonces tener similar alcance \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0como consecuencia de la aplicaci\u00f3n del in dubio pro \u00a0reo, \u00a0que aquella fundamentada en la ATIPICIDAD DE LA CONDUCTA INVESTIGADA, pues \u00a0en \u00a0la \u00a0primera, \u00a0subyace la sensaci\u00f3n de que al Estado le falt\u00f3 la diligencia \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0recaudar \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio suficientes para condenar, \u00a0quedando \u00a0el \u00a0absuelto \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0con \u00a0un halo de reprochabilidad \u00a0dif\u00edcilmente \u00a0olvidable \u00a0en el tiempo;\u00a0 mientras que en la segunda ning\u00fan \u00a0estigma \u00a0 puede \u00a0 quedar, \u00a0 por \u00a0la \u00a0pot\u00edsima \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0reconocerse \u00a0que \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0desplegado \u00a0por \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0no \u00a0desbord\u00f3 los linderos de la \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo \u00a0argumentado encuentra consolidaci\u00f3n \u00a0con \u00a0a\u00f1ejo \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0esta \u00a0misma \u00a0corporaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0que se deja \u00a0entrever \u00a0el \u00a0estigma \u00a0con que queda el procesado que es absuelto en aplicaci\u00f3n \u00a0del principio al que se ha hecho alusi\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAnte \u00a0esa falta de certeza probatoria en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0proferir \u00a0sentencia, \u00a0ha \u00a0de acudirse al amparo del apotegma in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, expresamente consagrado en nuestro ordenamiento procesal por el \u00a0art. \u00a0216 \u00a0(art\u00edculo \u00a07\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal vigente), para \u00a0soslayar \u00a0el \u00a0peligroso \u00a0riesgo \u00a0de \u00a0condenar \u00a0a \u00a0un \u00a0inocente, \u00a0extremo \u00a0de \u00a0la \u00a0disyuntiva \u00a0falladora \u00a0menos grave que el de absolver a un eventual responsable; \u00a0la \u00a0justicia \u00a0es \u00a0humana \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo mismo, falible; por eso el acto soberano y \u00a0trascendente \u00a0de \u00a0emitir \u00a0sentencia de condena ha de estar anclado firmemente en \u00a0prueba \u00a0de \u00a0irrefutable \u00a0solidez; \u00a0cuando ello no ocurre, se impone en nombre de \u00a0esa \u00a0misma \u00a0justicia, \u00a0decisi\u00f3n absolutoria\u201d (Providencia de mayo 15 de 1984, \u00a0M.P., \u00a0 \u00a0 Dr. \u00a0 \u00a0 Alfonso \u00a0 \u00a0 Reyes \u00a0 \u00a0 Echand\u00eda)8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Cabe \u00a0hacer \u00a0memoria, \u00a0a \u00a0la \u00a0vez, \u00a0del \u00a0siguiente \u00a0texto \u00a0jurisprudencial \u00a0de \u00a0la Sala, para \u00a0responder \u00a0a \u00a0quienes \u00a0piensan que bastar\u00eda que el procesado alegara una causal \u00a0de \u00a0 irresponsabilidad \u00a0 penal \u00a0para\u00a0 \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUn \u00a0 tal \u00a0 principio \u00a0 corresponde \u00a0no \u00a0\u00fanicamente \u00a0a un imperativo constitucional y legal, sino precisamente, a uno de \u00a0los \u00a0postulados m\u00e1ximos que gobiernan la valoraci\u00f3n probatoria y en general el \u00a0proceso penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero, claro est\u00e1, que el reconocimiento \u00a0de \u00a0un tal principio probatorio, en ninguna forma est\u00e1 significando que para su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 sea \u00a0 suficiente \u00a0 su \u00a0 sola \u00a0afirmaci\u00f3n, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0subyacente \u00a0en \u00a0el proceso de valoraci\u00f3n probatoria se quede en \u00a0la \u00a0din\u00e1mica \u00a0primaria \u00a0de \u00a0su \u00a0aducci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que, \u00a0precisamente, \u00a0su m\u00e1xima \u00a0expresi\u00f3n \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0se encuentra es en el juicio que de ellas debe hacer el \u00a0juzgador, \u00a0quien \u00a0como \u00a0titular de la jurisdicci\u00f3n es el que debe confrontar en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0los \u00a0elementos probatorios allegados legalmente al proceso, para \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0y \u00a0l\u00edmite \u00a0en \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, excepci\u00f3n hecha de aquellos \u00a0casos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0eventualmente \u00a0la \u00a0ley \u00a0les \u00a0reconozca tarifa legal, colija \u00a0cu\u00e1les \u00a0ameritan \u00a0probar \u00a0un \u00a0hecho y cu\u00e1les no, labor intelectual esta que le \u00a0impone \u00a0una \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0inicialmente individual, pero, acto seguido, como en \u00a0todo \u00a0proceso \u00a0anal\u00edtico, confrontativa con el universo probatorio v\u00e1lidamente \u00a0aportado \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0\u00fanica \u00a0forma \u00a0de establecer la verdad procesal, pues el \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza no puede ser abstracto sino referido a un objeto determinado, \u00a0esto \u00a0es, que el juicio probatorio imprescindiblemente debe fundamentarse en los \u00a0medios \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0dinamizados \u00a0en \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0actividad \u00a0procesal, \u00a0resultando \u00a0intrascendente \u00a0la \u00a0sola \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0certeza o duda, seg\u00fan el \u00a0caso, pues lo que importa es su demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEste procedimiento, impone, entonces, la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un juicio probatorio, que de suyo, conlleva un raciocinio, una \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0que \u00a0en \u00a0el campo valorativo viene a significar la convicci\u00f3n que \u00a0se \u00a0tenga sobre la existencia de un hecho o su negaci\u00f3n, con el \u00edtem de que en \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0actividad probatoria procesal, su apreciaci\u00f3n no puede partir de \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0sino \u00a0de \u00a0hechos \u00a0probados, \u00a0los que contradictoriamente valorados, \u00a0permitan \u00a0o que todos los medios obtenidos para su demostraci\u00f3n conduzcan a una \u00a0sola \u00a0verdad \u00a0o \u00a0que, por el contrario, su conjunto haga que, de la misma forma, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0y la experiencia com\u00fan, unos de ellos \u00a0sucumban \u00a0frente \u00a0al \u00a0objeto \u00a0por \u00a0demostrar, o que quedando los dos extremos en \u00a0igual \u00a0grado \u00a0de \u00a0credibilidad, \u00a0imposibiliten \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0sobre la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una determinada conducta, de un hecho o de un preciso fen\u00f3meno, \u00a0pudiendo, \u00a0entonces, \u00a0llegarse\u00a0 \u00a0a \u00a0uno \u00a0de \u00a0los dos extremos viables, o la \u00a0certeza o\u00a0 la duda de su inexistencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 todo \u00a0caso, \u00a0sea \u00a0que \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0cognoscente \u00a0llegue \u00a0a \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0grado de credibilidad, lo que no puede ser \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0admisible es que, a priori, se pueda privilegiar el valor de una \u00a0determinada \u00a0prueba, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado \u00a0la imprescindible confrontaci\u00f3n que se \u00a0impone \u00a0concretar \u00a0con \u00a0la \u00a0integridad \u00a0de su conjunto, ya que cada una de ellas \u00a0puede \u00a0contener \u00a0una \u00a0verdad, \u00a0o \u00a0m\u00e1s precisamente, dar origen a un criterio de \u00a0verdad, \u00a0que \u00a0como tal debe estar predispuesto a ser confrontado con los dem\u00e1s, \u00a0para \u00a0que \u00a0en \u00a0su universo, integrados todos, sea dable deslindar los que puedan \u00a0calificarse \u00a0de \u00a0l\u00f3gicos, \u00a0no \u00a0contrarios \u00a0a \u00a0la ciencia ni a la experiencia, y \u00a0descartar \u00a0aquellos \u00a0que \u00a0se \u00a0escapan \u00a0a estos c\u00e1nones exigidos por la ley para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0y \u00a0as\u00ed, \u00a0de \u00a0ellos, \u00a0s\u00ed inferir la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que ir\u00e1 a producir una determinada relievancia jur\u00eddica, tanto en \u00a0lo \u00a0sustantivo \u00a0como \u00a0en \u00a0lo procesal, por haberse llegado a la certeza sobre el \u00a0objeto \u00a0que \u00a0se \u00a0pretende \u00a0demostrar, \u00a0o \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, a la duda sobre el \u00a0mismo\u201d9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0no \u00a0se \u00a0casar\u00e1 \u00a0el fallo \u00a0objeto del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 Penal \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Corte\u00a0 \u00a0 Suprema\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 Justicia, \u00a0administrando justicia en nombre de\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0y \u00a0por \u00a0autoridad \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0presente \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0 \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aclaraci\u00f3n de voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE \u00a0PORTILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0. \u00a0Folios 20, 32, 149 y 186\/1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0. \u00a0Folio 88\/2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 . El \u00a0casacionista \u00a0cita \u00a0la \u00a0edici\u00f3n \u00a0de 1996 del libro de Medicina Legal del doctor \u00a0ROBERTO SOL\u00d3RZANO NI\u00d1O. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0. \u00a0Folio 104\/1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 . C. \u00a0SIMONIN, \u00a0 Medicina \u00a0 legal \u00a0 judicial, \u00a0 Barcelona, \u00a0Edit. \u00a0Jims, \u00a01982, \u00a0p\u00e1g. \u00a0784. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA. Sent. \u00a0&#8211; \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 11.135, \u00a0 noviembre \u00a0 26\/2003, \u00a0 M.P., \u00a0 Dr. \u00a0 YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0. \u00a0Folio 99\/2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0. \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA. \u00a0Sent. \u00a0\u2013 \u00a0Segunda \u00a0instancia \u00a017.866, \u00a0julio \u00a015 \u00a0de \u00a02003, M.P., Dr. JORGE \u00a0AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0. \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA. \u00a0Sent. \u00a0\u2013 \u00a0\u00danica \u00a0instancia \u00a015.884, septiembre 4 de 2002, M.P., Dr. CARLOS \u00a0AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15834 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9263","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9263","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9263"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9263\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}