{"id":9257,"date":"2023-09-08T18:25:21","date_gmt":"2023-09-08T18:25:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1489209-02-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:21","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:21","slug":"1489209-02-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1489209-02-05\/","title":{"rendered":"14892(09-02-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14892 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 06 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., nueve (9) de febrero de dos \u00a0mil cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Sala el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el defensor de EMERSON MONTERO CONTRERAS, contra el \u00a0fallo \u00a0del \u00a02 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01998, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0el Tribunal Superior de \u00a0Cundinamarca \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente la sentencia proferida el 16 de enero del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Girardot, que conden\u00f3 \u00a0a \u00a0dicho \u00a0se\u00f1or en calidad de autor de homicidio simple, a la pena principal de \u00a0veinticinco \u00a0(25) a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, a indemnizar los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0la infracci\u00f3n; y le neg\u00f3 el subrogado de la condena \u00a0de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0acontecimientos \u00a0que dieron origen a la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0fueron \u00a0relatados \u00a0de la siguiente manera por el Tribunal \u00a0Superior de Cundinamarca en el fallo de segundo grado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl 17 de noviembre de 1996, mas o menos a \u00a0la \u00a0una \u00a0y \u00a0cuarenta \u00a0de la tarde, a SA\u00daL TRUJILLO BARBOSA le fueron propinadas \u00a0dos \u00a0pu\u00f1aladas, \u00a0una \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n \u00a0auricular \u00a0derecha \u00a0y \u00a0la \u00a0otra \u00a0a nivel \u00a0supraescapular \u00a0izquierda, \u00a0mientras \u00a0transitaba \u00a0en \u00a0bicicleta \u00a0por \u00a0el \u00a0sector \u00a0conocido \u00a0como \u00a0\u201cLos \u00a0Tronquitos\u201d, \u00a0vereda Berl\u00edn, del municipio de Agua de \u00a0Dios, \u00a0las que le produjeron la muerte casi en forma instant\u00e1nea debido a shock \u00a0hipovol\u00e9mico \u00a0por hemorragia masiva, a ra\u00edz de la perforaci\u00f3n de vena yugular \u00a0y arteria car\u00f3tida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0autor \u00a0de \u00a0las lesiones fue se\u00f1alado \u00a0EMERSON \u00a0MONTERO \u00a0CONTRERAS por parte de JULIO ALBERTO TRUJILLO BARBOSA, hermano \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0quien \u00a0asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0su \u00a0consangu\u00edneo, \u00a0antes de fallecer y \u00a0mientras \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0el \u00a0sitio \u00a0donde fue herido, le dijo el nombre del \u00a0agresor \u00a0 y \u00a0le \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0residencia \u00a0del \u00a0mismo.\u201d.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0base en la sindicaci\u00f3n directa que \u00a0reca\u00eda \u00a0sobre \u00a0EMERSON \u00a0MONTERO \u00a0CONTRERAS, \u00a0como \u00a0autor del homicidio de Sa\u00fal \u00a0Trujillo \u00a0Barbosa, \u00a0por \u00a0una \u00a0grave enemistad de tiempo atr\u00e1s y porque el mismo \u00a0d\u00eda \u00a0del \u00a0crimen \u00a0en horas de la ma\u00f1ana protagonizaron otro episodio violento, \u00a0agentes \u00a0adscritos \u00a0a \u00a0la \u00a0Estaci\u00f3n \u00a0de Polic\u00eda de Agua de Dios (Cundinamarca) \u00a0capturaron \u00a0al \u00a0implicado \u00a0en \u00a0su \u00a0propia \u00a0casa, \u00a0ubicada \u00a0cerca al lugar de los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Asumi\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n la Fiscal\u00eda \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Girardot, \u00a0y \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0EMERSON MONTERO \u00a0CONTRERAS, \u00a0quien \u00a0neg\u00f3 \u00a0ser el autor del homicidio, pues se encontraba en otro \u00a0lugar, \u00a0con \u00a0amigos, \u00a0a \u00a0la hora en que ocurri\u00f3, y s\u00f3lo regres\u00f3 su casa en la \u00a0tarde, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0crimen \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0sucedido. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0acept\u00f3 \u00a0tener \u00a0problemas \u00a0de \u00a0con Sa\u00fal Trujillo Barbosa, e inclusive dijo que lo hiri\u00f3 en una \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0con \u00a0un \u00a0machete \u00a0y, \u00a0en \u00a0otra, \u00a0que \u00a0\u201clo \u00a0quer\u00eda \u00a0matar\u201d con una \u00a0escopeta, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0Sa\u00fal era una persona que ingresaba a las propiedades \u00a0ajenas con el fin de hurtar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Al \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el \u00a022 \u00a0de noviembre de 1996, la Fiscal\u00eda Sexta Seccional de \u00a0Girardot \u00a0impuso \u00a0a \u00a0MONTERO \u00a0CONTRERAS \u00a0medida \u00a0de aseguramiento consistente en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0 preventiva, \u00a0 sin \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0tipificado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal de 1980, como fue modificado \u00a0por la Ley 40 de 1993. (Folio 50 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0recaudar \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0b\u00e1sicamente \u00a0testimonios \u00a0y \u00a0documentos, el 13 de febrero de 1997, se \u00a0declar\u00f3 \u00a0 \u00a0cerrada \u00a0 \u00a0la \u00a0 investigaci\u00f3n. \u00a0 El \u00a0 defensor \u00a0 alleg\u00f3 \u00a0 alegatos \u00a0precalificatorios. \u00a0(Folios \u00a0201 \u00a0cdno. \u00a01 \u00a0y 2 cdno. \u00a02) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El 12 de marzo de 1997, la Fiscal\u00eda Sexta \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Girardot \u00a0profiri\u00f3 resoluci\u00f3n acusatoria contra EMERSON MONTERO \u00a0CONTRERAS \u00a0 por \u00a0 el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0mantuvo \u00a0vigente \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva. (Folio 5 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha decisi\u00f3n se notific\u00f3 personalmente a \u00a0todos los sujetos procesales, pero ninguno la impugn\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0causa \u00a0fue adelantada por el Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Girardot; \u00a0practic\u00f3 \u00a0pruebas \u00a0y culminada la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el 16 de enero de 1998 profiri\u00f3 el fallo condenatorio, en \u00a0la \u00a0forma \u00a0anotada \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0inicial \u00a0de \u00a0esta \u00a0providencia. \u00a0(Folio 136 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Cundinamarca, en fallo del 2 de abril de \u00a01998, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la sentencia de primera instancia. (Folio 32 cdno. Tribunal) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. No conforme con la decisi\u00f3n judicial, el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0EMERSON \u00a0MONTERO \u00a0CONTRERAS \u00a0interpuso \u00a0y \u00a0sustent\u00f3 el recurso de \u00a0casaci\u00f3n cuyo fondo resuelve la Sala en este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0EMERSON \u00a0MONTERO CONTRERAS \u00a0interpone \u00a0dos \u00a0grupos \u00a0de \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal Superior de \u00a0Cundinamarca. \u00a0El primero, con fundamento en la causal tercera del art\u00edculo 220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal (Decreto 2700 de 1991), por haberse dictado \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad; \u00a0y \u00a0el \u00a0otro, \u00a0invocando la causal primera \u00a0ib\u00eddem, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGOS \u00a0 \u00a0 POR \u00a0NULIDAD \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de referirse a diversas situaciones \u00a0que \u00a0pueden generar la invalidaci\u00f3n del rito, por transgredir el debido proceso \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0el \u00a0censor \u00a0diserta \u00a0sobre \u00a0causales de nulidad \u00a0constitucionales, \u00a0legales y supralegales; y aspira a que se invalide lo actuado \u00a0a \u00a0 \u00a0partir \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0cierre \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 siguientes \u00a0motivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0\u201cNulidad por \u00a0falsa \u00a0 motivaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 contenido \u00a0 de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0que \u00a0naturalmente \u00a0 ataca \u00a0 el \u00a0 debido \u00a0 proceso \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 mismo \u00a0 derecho \u00a0 a \u00a0 la \u00a0libertad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Extiende el reproche hacia las sentencias de \u00a0instancia, \u00a0haciendo consistir la falsa motivaci\u00f3n en que se dio por demostrado \u00a0que \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0era \u00a0EMERSON MONTERO CONTRERAS, sobre la base de \u00a0ignorar \u00a0lo \u00a0declarado por el alcalde municipal de Agua de Dios (Cundinamarca) y \u00a0por \u00a0Elsy \u00a0Rubiano, \u00a0esposa \u00a0del implicado; y por tergiversar los testimonios de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Hermencio \u00a0Torres, \u00a0Antonio S\u00e1nchez G\u00f3ngora, Fabio Cuervo Clavijo, Luis \u00a0Carlos \u00a0Ledesma \u00a0Atencio, \u00a0y \u00a0Pedro Pacheco Fuentes, porque \u201cse les hizo decir \u00a0precisamente lo que nunca quer\u00edan decir\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0\u201cNulidad por \u00a0aislar \u00a0estrat\u00e9gicamente \u00a0el \u00a0contenido de la injurada y el resto de pruebas de \u00a0favor del resto de pruebas de cargo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que en la indagatoria el implicado \u00a0mencion\u00f3 \u00a0que \u00a0Sa\u00fal \u00a0Trujillo \u00a0Barbosa \u00a0perdi\u00f3 \u00a0la vida a consecuencia de dos \u00a0pu\u00f1aladas, \u00a0hecho \u00a0erigido \u00a0como indicio, puesto que el procesado supuestamente \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0salido \u00a0de \u00a0su \u00a0casa \u00a0antes \u00a0para enterarse del homicidio. Entonces, \u00a0protesta \u00a0porque \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0no \u00a0tuvieron en cuenta que MONTERO \u00a0CONTRERAS \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0hablado \u00a0con \u00a0otras \u00a0personas sobre ese tema, con lo cual \u00a0resultan \u00a0vulneradas \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, pues las conjeturas o \u00a0sospechas se tomaron como indicios graves. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0\u201cNulidad por \u00a0falta de defensa t\u00e9cnica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0diserta \u00a0acerca \u00a0del concepto \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y de inmediato tilda de precaria la \u00a0gesti\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0profesionales \u00a0que \u00a0lo \u00a0antecedieron \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0pues no \u00a0verificaron \u00a0las citas mencionadas en la indagatoria, no solicitaron pruebas, ni \u00a0propusieron \u00a0nulidades. \u00a0Era \u00a0indispensable, dice, llevar a cabo una inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0con \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los hechos, diligencia que habr\u00eda permitido \u00a0descubrir \u00a0las \u00a0mentiras \u00a0en que incurri\u00f3 el denunciante (hermano del occiso) y \u00a0los \u00a0declarantes \u00a0que \u00a0lo secundan. Tampoco se solicit\u00f3 un \u201callanamiento\u201d a \u00a0la \u00a0residencia del implicado, necesario para descartar la presencia del cuchillo \u00a0y de la ropa ensangrentada referidos en la \u201cfalsa denuncia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0observa \u00a0en \u00a0la \u00a0actitud de los primeros \u00a0abogados \u00a0una \u00a0estrategia \u00a0\u201chabilidosa\u201d, \u00a0sino la inactividad que mengu\u00f3 el \u00a0derecho del implicado a una correcta asistencia profesional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0\u201cNulidad por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de pruebas que inexorablemente incid\u00edan en el contenido jur\u00eddico del \u00a0fallo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0en \u00a0que era necesario verificar las \u00a0citas \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0implicado \u00a0en su indagatoria, aunque no precisa cu\u00e1les; y \u00a0repite \u00a0 lo \u00a0 anotado \u00a0 con \u00a0anterioridad \u00a0sobre \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0con \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0sobre la indagatoria y sobre los antecedentes \u00a0penales \u00a0del \u00a0occiso. \u201cSab\u00eda el instructor y el sentenciador que el municipio \u00a0de \u00a0Agua \u00a0de \u00a0Dios \u00a0descans\u00f3 \u00a0en \u00a0paz con la muerte de aquel por la escalada de \u00a0hurtos agravados cometidos en vida.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0si tales pruebas se \u00a0hubiesen \u00a0 practicado, \u00a0 quedar\u00edan \u00a0 sin \u00a0 piso \u00a0 las \u00a0sospechas \u00a0rebuscadas \u00a0o \u00a0inexistentes \u00a0de \u00a0m\u00f3vil \u00a0y \u00a0coartada; \u00a0y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0sentenciador no hubiese \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0el \u00a0yerro \u00a0de \u00a0aceptar \u00a0como \u00a0verdadero \u00a0el \u00a050% de la denuncia y \u00a0desechar \u00a0por \u00a0alejado de la verdad la otra mitad, en especial cuando atribuye a \u00a0su \u00a0hermano \u00a0\u2013que para ese \u00a0momento \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0muerto- \u00a0haber \u00a0articulado \u00a0la \u00a0palabra \u201cMONTE\u201d, que se \u00a0relacion\u00f3 con el apellido MONTERO del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u201cInexistencia \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0traslado \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 dictamen \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 Medicina \u00a0 \u00a0 Legal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que el Fiscal instructor ten\u00eda duda \u00a0acerca \u00a0del \u00a0mecanismo \u00a0causante \u00a0de \u00a0las heridas a la v\u00edctima, pues \u201cpod\u00edan \u00a0haber \u00a0sido \u00a0producidas por impacto de bala o por arma cortopunzante\u201d, y, pese \u00a0a \u00a0ello, \u00a0no \u00a0se \u00a0traslad\u00f3 \u00a0(se \u00a0refiere \u00a0quiz\u00e1 \u00a0al \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia) \u00a0menoscabando as\u00ed el derecho a la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0\u201cNulidad por \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0citas \u00a0del \u00a0indagado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atribuye a la verificaci\u00f3n de las citas que \u00a0EMERSON \u00a0MONTERO \u00a0CONTRERAS \u00a0hizo \u00a0en su indagatoria la virtualidad para cambiar \u00a0\u201cautom\u00e1ticamente \u00a0el \u00a0rumbo \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0No especifica, sin embargo, teles \u00a0citas, \u00a0pues \u00a0el \u00a0censor \u00a0s\u00f3lo \u00a0menciona \u00a0la \u00a0hora en que \u00e9l lleg\u00f3 a su casa, \u00a0\u201ctema que los funcionarios judiciales no quisieron dilucidar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0sindicado lleg\u00f3 a su casa \u00a0despu\u00e9s \u00a0de cometido el crimen, debido a que se encontraba en otro lugar cuando \u00a0\u00e9ste \u00a0ocurri\u00f3; \u00a0y \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0ello, \u00a0siendo \u00a0inocente \u00a0fue condenado por el \u00a0juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0afirma \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0no \u00a0le \u00a0preguntaron \u00a0sobre \u00a0todas \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0del crimen, \u00a0vulnerando \u00a0una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a la defensa, sin que el abogado que lo \u00a0asisti\u00f3 dejara constancia alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Protesta \u00a0adem\u00e1s \u00a0porque \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0compulsaron \u00a0copias \u00a0para \u00a0que se investigara por falso testimonio a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Hermencio Torres Torres, Antonio S\u00e1nchez G\u00f3ngora, Fabio Cuervo Clavijo, \u00a0Luis \u00a0Carlos \u00a0Ledesma \u00a0Atencio, \u00a0Alba \u00a0Luz \u00a0Caro \u00a0y Pedro Pablo Pacheco, quienes \u00a0respaldaron \u00a0la versi\u00f3n seg\u00fan la cual el procesado se encontraba en otro lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0hora \u00a0del homicidio. Esta actitud la erige en motivo de nulidad porque se \u00a0sent\u00f3 \u00a0un \u00a0precedente \u00a0negativo para los que declararan a favor el implicado, a \u00a0sabiendas de que era una persona inocente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGOS \u00a0POR \u00a0VIOLACI\u00d3N \u00a0INDIRECTA \u00a0DE \u00a0LA \u00a0LEY \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0forma \u00a0subsidiaria, \u00a0el \u00a0censor refiere \u00a0varios \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria, por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0o \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0que \u00a0llevaron a la condena de \u00a0EMERSON \u00a0MONTERO \u00a0CONTRERAS, \u00a0siendo \u00a0una \u00a0persona inocente. En cada caso indica \u00a0varias \u00a0normas sustanciales y procesales infringidas; y culmina solicitando a la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0proferir \u00a0el fallo de sustituci\u00f3n de \u00a0naturaleza absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0\u201cErr\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba; \u00a0falsos \u00a0juicios de identidad. La indagatoria como \u00a0medio de prueba\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advera \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria \u00a0MONTERO \u00a0CONTRERAS \u00a0dijo \u00a0toda la verdad sobre los altercados con Sa\u00fal Trujillo Barbosa, \u00a0incluyendo \u00a0el que se present\u00f3 el mismo d\u00eda del crimen; y sobre el lugar donde \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0a \u00a0la \u00a0hora \u00a0de \u00a0ese \u00a0il\u00edcito; pero los funcionarios judiciales \u00a0tergiversaron \u00a0 o \u00a0 torcieron \u00a0 su \u00a0 versi\u00f3n \u00a0hasta \u00a0hacerle \u00a0producir \u00a0efectos \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0derivan \u00a0de \u00a0su \u00a0propio contexto, con el prop\u00f3sito de \u00a0arribar \u00a0a \u00a0situaciones contrarias a la realidad; todo porque no verificaron las \u00a0citas, \u00a0 no \u00a0 allanaron \u00a0 la \u00a0 morada \u00a0 del \u00a0procesado, \u00a0ni \u00a0reconstruyeron \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0los \u00a0ni\u00f1os del barrio, que no \u00a0fueron \u00a0llamados \u00a0a \u00a0declarar, \u00a0son testigos de excepci\u00f3n del homicidio y saben \u00a0que \u00a0MONTERO \u00a0CONTRERAS \u00a0no lo cometi\u00f3; pero debido a que \u00e9l inform\u00f3 sobre la \u00a0enemistad \u00a0previa \u00a0y \u00a0mencion\u00f3 \u00a0el \u00a0n\u00famero exacto de lesiones padecidas por el \u00a0occiso, \u00a0cuando hab\u00eda dicho antes que no sali\u00f3 de su casa para enterarse de lo \u00a0ocurrido, los funcionarios judiciales le atribuyen el crimen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0\u201cAcuso \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0haber \u00a0distorsionado \u00a0o tergiversado los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Hermencio Torres Torres, Antonio S\u00e1nchez G\u00f3ngora, Fabio \u00a0Cuervo \u00a0Clavijo, \u00a0Luis \u00a0Carlos \u00a0Ledesma \u00a0Atencio, \u00a0Alba Luz Caro y Pablo Pacheco \u00a0Fuentes.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que los mencionados corroboraron que \u00a0MONTERO \u00a0CONTRERAS \u00a0se encontraba en otro lugar, cuando los verdaderos homicidas \u00a0ultimaron \u00a0a \u00a0Sa\u00fal Trujillo Barbosa; y se incurri\u00f3 en el error de distorsionar \u00a0su \u00a0dicho, \u00a0inclusive \u00a0hasta compulsarles copias por falso testimonio, todo para \u00a0fundamentar la sentencia de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menciona adem\u00e1s a Neber Ruiz Rayo y a Ra\u00fal \u00a0Pulido, \u00a0quienes \u00a0declararon \u00a0haber \u00a0llegado \u00a0al \u00a0sitio cuando el lesionado a\u00fan \u00a0estaba \u00a0vivo, \u00a0y \u201cdesmienten\u201d al denunciante en cuanto a que en su estado de \u00a0agon\u00eda \u00a0pronunci\u00f3 la palabra \u201cMONTE\u201d . (Con referencia al apellido MONTERO \u00a0del implicado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0lo \u00a0dicho por \u00a0Blanca \u00a0Cecilia \u00a0Bautista \u00a0de G\u00f3ngora, Julio Y\u00e1nez Vargas, John Ovadis Montero \u00a0Dorian \u00a0y \u00a0Manuel \u00a0Antonio \u00a0Esp\u00edritu \u00a0Ortiz, que seg\u00fan el libelista develan la \u00a0falsedad \u00a0de la denuncia, pero el Tribunal Superior las tild\u00f3 de monumento a la \u00a0falacia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiere adem\u00e1s el testimonio de Gil Antonio \u00a0Jaramillo, \u00a0que \u00a0declar\u00f3 \u201ccontra MONTERO\u201d, quien asegur\u00f3 que estuvo con el \u00a0procesado \u00a0hasta \u00a0faltando \u00a0un \u00a0cuarto \u00a0para \u00a0la \u00a0una \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde, \u00a0y que \u00e9l \u00a0(procesado) \u00a0se qued\u00f3 en el centro del pueblo. Este testimonio, \u201cpiedra de la \u00a0discordia\u201d \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0distorsionado \u00a0hasta \u00a0hacerle \u00a0producir efectos con \u00a0alcance condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0\u201cSe ignor\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia) \u00a0de la declaraci\u00f3n de Francisco \u00a0Jim\u00e9nez Carvajal.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho testigo, dice el censor, se refiri\u00f3 a \u00a0la \u00a0peinilla \u00a0que \u00a0esgrimi\u00f3 \u00a0Sa\u00fal Trujillo contra el procesado EMERSON MONTERO \u00a0CONTRERAS, \u00a0en el incidente ocurrido hacia las doce meridiano del mismo d\u00eda del \u00a0homicidio, \u00a0ri\u00f1a en la cual EMERSON, que estaba inerme se defendi\u00f3 lanz\u00e1ndole \u00a0botellas; \u00a0entonces, \u00a0se \u00a0pregunta el libelista, en qu\u00e9 momento el procesado se \u00a0arm\u00f3 con un cuchillo? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0que \u00a0se ignor\u00f3 ese testimonio para \u00a0despu\u00e9s \u00a0 conjeturar \u00a0 que \u00a0 EMERSON \u00a0 persigui\u00f3 \u00a0 en \u00a0son \u00a0de \u00a0pelea \u00a0al \u00a0hoy \u00a0occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u201cFalsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad: \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0como instrumento de condena. La \u00a0Escalada \u00a0 de \u00a0 contraindicios\u00a0 \u00a0 sus \u00a0 efectos \u00a0 en \u00a0 derecho.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0doctrina \u00a0y \u00a0jurisprudencia \u00a0propone \u00a0conceptos \u00a0acerca \u00a0del \u00a0indicio, \u00a0y concluye que los testimonios de los \u00a0parientes \u00a0del occiso no eran id\u00f3neos como hechos indicadores, por estar llenos \u00a0de \u00a0odio \u00a0y \u00a0rencor; \u00a0entre \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores con deficiente estimaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0invoca \u00a0la \u00a0enemistad \u00a0previa, \u00a0que el moribundo expres\u00f3 la palabra \u00a0\u201cMONTE\u201d, \u00a0que \u00a0el occiso qued\u00f3 a pocos metros de la casa del implicado, que \u00a0\u00e9ste \u00a0fue \u00a0encontrado \u00a0en \u00a0su casa sin camisa; y que se qued\u00f3 en su residencia \u00a0pese a enterarse de la presencia de un muerto cerca de ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a tales hechos indiciarios antepone \u00a0varios \u00a0contraindicios, \u00a0entre \u00a0ellos: \u00a0que \u00a0los \u00a0antiguos \u00a0enemigos \u00a0se hab\u00edan \u00a0reconciliado; \u00a0no \u00a0haberse \u00a0verificado \u00a0que \u00a0el moribundo pronunciara la palabra \u00a0\u201cMONTE\u201d; \u00a0que \u00a0el \u00a0implicado \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0desarmado \u00a0y que a la hora del \u00a0crimen \u00a0estaba en otro lugar, como lo declar\u00f3 la mayor\u00eda de los habitantes del \u00a0pueblo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0esos \u00a0contraindicios \u00a0restaban \u00a0fuerza \u00a0incriminatoria \u00a0a \u00a0los indicios y demostraban que no eran m\u00e1s \u00a0que \u00a0simples \u00a0sospechas, \u00a0o circunstancias equ\u00edvocas no aptas para llevar a una \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0\u00fanica, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se\u00f1ala \u00a0los \u00a0errores \u00a0en \u00a0la valoraci\u00f3n de las \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 \u201cCausal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0al \u00a0haber \u00a0desconocido \u00a0los efectos del \u00a0aforismo \u00a0latino \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, a pesar de hacerse propuesto en todas las \u00a0instancias.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuestiona las declaraciones provenientes de \u00a0los \u00a0parientes \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0como \u00a0un \u00a0intento \u00a0de venganza a trav\u00e9s de la \u00a0justicia; \u00a0hecho ignorado en el fallo, que lo llev\u00f3 a desconocer la \u201cescalada \u00a0de \u00a0contraindicios\u201d \u00a0y \u00a0a ignorar las dudas que no se despejaron a lo largo de \u00a0la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Cuarto \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0advierte \u00a0que \u00a0en \u00a0todos \u00a0los \u00a0cargos \u00a0el libelista incurre en \u00a0falencias \u00a0sustanciales \u00a0insalvables que conducen al fracaso de su pretensiones, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0lejos \u00a0de atacar la estructura jur\u00eddica del fallo la demanda se \u00a0reduce \u00a0a \u00a0la exposici\u00f3n del pensamiento del libelista como si fuese un alegato \u00a0de \u00a0 instancia, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0 PRIMER \u00a0 GRUPO \u00a0 DE \u00a0CARGOS \u00a0(Nulidad) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0observa \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0explic\u00f3 \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0la \u00a0cu\u00e1les se precisa invalidar el \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0 como \u00a0 remedio \u00a0 extremo \u00a0 a \u00a0las \u00a0supuestas \u00a0irregularidades, \u00a0pues \u00a0\u00fanicamente \u00a0hace \u00a0manifestaciones \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0sobre \u00a0diversas circunstancias o \u00a0situaciones \u00a0procesales \u00a0a \u00a0las \u00a0que otorga entidad para invalidar lo actuado, a \u00a0las \u00a0cuales alude sin prelaci\u00f3n, con notoria ambig\u00fcedad, indistintamente sobre \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y el derecho a la defensa; y sin un referente correlativo a \u00a0la trascendencia en la medida que exige el recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0cuanto a la no verificaci\u00f3n de las \u00a0citas, \u00a0la \u00a0ausencia de reconstrucci\u00f3n de los hechos y la falta de informaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0del occiso, el Delegado encuentra un libelo carente de \u00a0seriedad, \u00a0por \u00a0la \u00a0superficialidad \u00a0de tales referencias, utilizadas s\u00f3lo para \u00a0especular \u00a0sobre \u00a0el \u00a0rumbo \u00a0que \u00a0habr\u00eda tomado la investigaci\u00f3n si se hubiese \u00a0contado con ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0que \u00a0no \u00a0se ci\u00f1e a la realidad el \u00a0libelista \u00a0cuando \u00a0aduce que los jueces guiaron su criterio seg\u00fan el parecer de \u00a0los \u00a0parientes \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0pues lo cierto es que a ellos en las sentencias de \u00a0instancia \u00a0se \u00a0les \u00a0rest\u00f3 \u00a0credibilidad \u00a0y \u00a0la \u00a0condena se ciment\u00f3 con base en \u00a0indicios, \u00a0como \u00a0el de m\u00f3vil y el descubrimiento de la coartada a partir de los \u00a0testimonios falaces. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que el implicado \u00a0hubiese \u00a0ocultado \u00a0el \u00a0arma, encuentra intrascendente el \u201callanamiento\u201d a su \u00a0casa; \u00a0y \u00a0constata \u00a0que \u00a0al \u00a0expediente \u00a0s\u00ed fue allegada informaci\u00f3n sobre los \u00a0antecedentes \u00a0delictivos \u00a0del occiso, al punto que sirvieron para corroborar los \u00a0problemas entre el procesado y la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En relaci\u00f3n con el derecho a la defensa \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0estima \u00a0menguado \u00a0por \u00a0la \u00a0no \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0citas, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el \u00fanico aspecto que concreta la demanda es el de la \u00a0hora \u00a0de \u00a0llegada del procesado a su casa, seg\u00fan \u00e9l sobre las tres de la tarde \u00a0cuando \u00a0 se \u00a0 estaba \u00a0transmitiendo \u00a0un \u00a0programa \u00a0de \u00a0televisi\u00f3n \u00a0(\u201cNo me lo Cambie\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0destaca \u00a0que \u00a0se \u00a0expidieron \u00a0oficios \u00a0a \u00a0las \u00a0programadoras \u00a0de \u00a0televisi\u00f3n para constatar lo afirmado en la \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0que \u00a0a \u00a0solicitud \u00a0del \u00a0defensor \u00a0se \u00a0interrog\u00f3 \u00a0a \u00a0la hija del \u00a0procesado, \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0cual \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0 \u00a0casacional \u00a0 queda \u00a0 sin \u00a0sustento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Pone al descubierto otra inexactitud de \u00a0libelista, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0asegura que exist\u00eda duda acerca del mecanismo causal de \u00a0las \u00a0heridas; \u00a0tema \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0nadie discuti\u00f3 porque el perito forense \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0la muerte violenta se produjo por \u201cmecanismo cortopunzante\u201d; \u00a0lo \u00a0cual resta trascendencia a la falta de traslado del protocolo de necropsia a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales; \u00a0m\u00e1xime \u00a0que esa omisi\u00f3n no tiene entidad, seg\u00fan la \u00a0jurisprudencia \u00a0 \u00a0y \u00a0 la \u00a0 doctrina, \u00a0 para \u00a0 generar \u00a0 la \u00a0 invalidez \u00a0 de \u00a0 la \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Al \u00a0estudiar \u00a0el \u00a0punto \u00a0de la \u201cfalsa \u00a0motivaci\u00f3n\u201d \u00a0 del \u00a0 fallo, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0resalta \u00a0la \u00a0confusi\u00f3n \u00a0conceptual \u00a0del \u00a0libelista \u00a0entre \u00a0la defectuosa motivaci\u00f3n de las providencias \u00a0judiciales \u00a0y \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual pierde el \u00a0horizonte \u00a0de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0por \u00a0mezclar motivos de nulidad con yerros de \u00a0juicio en la actividad probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En la revisi\u00f3n del expediente descarta \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0pues \u00a0el \u00a0defensor \u00a0p\u00fablico \u00a0asisti\u00f3 \u00a0al \u00a0implicado \u00a0desde \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n de indagatoria, solicit\u00f3 pruebas en todas las \u00a0etapas \u00a0procesales, y estuvo presente en la pr\u00e1ctica de las mismas, a\u00fan en las \u00a0adelantadas \u00a0por despacho comisorio, inclusive en una inspecci\u00f3n al sitio donde \u00a0yac\u00eda \u00a0el cuerpo sin vida; pidi\u00f3 se precluyera la investigaci\u00f3n e impugn\u00f3 la \u00a0respuesta \u00a0negativa; y as\u00ed continu\u00f3 la demostraci\u00f3n de actos defensivos hasta \u00a0la culminaci\u00f3n de la audiencia p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0 SEGUNDO \u00a0 GRUPO \u00a0DE \u00a0CARGOS \u00a0(Violaci\u00f3n indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en este tipo de reparos el Delegado \u00a0percibe \u00a0un \u00a0planteamiento distanciado de la l\u00f3gica casacional, toda vez que en \u00a0el \u00a0esfuerzo \u00a0por \u00a0que \u00a0la \u00a0postura \u00a0personal del libelista prevalezca sobre las \u00a0razones \u00a0jur\u00eddicas del juzgador, olvid\u00f3 demostrar la incursi\u00f3n en los errores \u00a0de \u00a0hecho pregonados y dej\u00f3 de lado el ataque de todas las pruebas sirvieron de \u00a0apoyo a la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Sobre \u00a0 la \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0y del conjunto de testimonios recaudados, extra\u00f1a la demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0yerro \u00a0por \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0material de esos medios, lo que ha \u00a0debido \u00a0hacerse \u00a0por \u00a0contraste \u00a0entre \u00a0el \u00a0texto \u00a0y lo que el Tribunal Superior \u00a0supuso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0que \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0verificar \u00a0las \u00a0falencias \u00a0atribuidas \u00a0al \u00a0juzgador, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0da \u00a0a \u00a0la \u00a0tarea \u00a0de \u00a0confrontar \u00a0unas \u00a0pruebas \u00a0con otras, ofreciendo su propio an\u00e1lisis del asunto, \u00a0para \u00a0terminar \u00a0protestando \u00a0porque \u00a0no se otorg\u00f3 credibilidad al indagado ni a \u00a0las personas que tramaron su coartada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por no \u00a0sopesar \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Francisco \u00a0 Jim\u00e9nez \u00a0 Carvajal \u00a0(Alcalde \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Agua \u00a0de \u00a0Dios, \u00a0Cundinamarca) \u00a0tambi\u00e9n \u00a0es descartado por el Delegado como motivo casacional, al \u00a0constar \u00a0que en el fallo s\u00ed fue tenida en cuenta y que su aporte fue superfluo, \u00a0pues \u00a0no diserta sobre la circunstancias del homicidio, sino acerca del problema \u00a0previo \u00a0en \u00a0un establecimiento donde Sa\u00fal Trujillo Barbosa (occiso) exhibi\u00f3 un \u00a0machete \u00a0 \u00a0y \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0 MONTERO \u00a0 CONTRERAS \u00a0 se \u00a0 defendi\u00f3 \u00a0 con \u00a0 una \u00a0botellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En lo que tiene que ver con la prueba de \u00a0indicios \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0entendi\u00f3 \u00a0cumplir su carga de \u00a0demostrar \u00a0los \u00a0yerros \u00a0acudiendo \u00a0a conceptos doctrinarios y jurisprudenciales, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0determinar \u00a0si \u00a0el defecto ocurri\u00f3 al estimar el hecho indicador, la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0en \u00a0el \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0encontrado \u00a0en cada uno; y sin \u00a0abordar \u00a0\u201cninguna \u00a0cr\u00edtica \u00a0a \u00a0todos \u00a0los \u00a0elementos de prueba que dieron por \u00a0establecidos \u00a0como probados la irreconciliable rivalidad entre los protagonistas \u00a0del \u00a0insuceso \u00a0y la mendacidad de la permanencia del acusado a la hora del mismo \u00a0en un sitio diferente.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0independencia \u00a0de lo anterior, ning\u00fan \u00a0desatino \u00a0encuentra \u00a0en la estructura de los indicios de m\u00f3vil para delinquir y \u00a0falsa \u00a0coartada. En cuanto al primero, porque toda la prueba redunda en explicar \u00a0el \u00a0antagonismo \u00a0entre \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0el victimario, quienes se liaron en una \u00a0reyerta \u00a0 inclusive \u00a0 el \u00a0 mismo \u00a0d\u00eda \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0Y \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0porque \u00a0tempranamente \u00a0se \u00a0descubri\u00f3 \u00a0la \u00a0falacia \u00a0en \u00a0los declarantes que afirmaban la \u00a0presencia del implicado en otro lugar a la hora del homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, concluye el Delegado, el calificativo \u00a0de \u00a0\u201csimples \u00a0sospechas\u201d \u00a0y \u00a0\u201cprueba precaria\u201d que utiliza el libelista, \u00a0son \u00a0producto de su af\u00e1n especulativo, nunca adecuado para fundamentar un cargo \u00a0en sede extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Tampoco \u00a0encuentra en el reclamo por la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio pro \u00a0reo \u00a0una construcci\u00f3n s\u00f3lida, cargo que s\u00f3lo pod\u00eda \u00a0confeccionarse \u00a0iniciando \u00a0con \u00a0demostrar errores de hecho o de derecho, lo cual \u00a0fue \u00a0descartado \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0explicado \u00a0en ac\u00e1pites anteriores, porque el rigor \u00a0l\u00f3gico \u00a0fue \u00a0reemplazado \u00a0por \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0que \u00a0al \u00a0libelista \u00a0interesa \u00a0sostener. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, no vislumbra el desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, referido por el libelista para hablar de \u00a0arbitrariedad \u00a0judicial, \u00a0ni \u00a0la presencia de cualquier otra raz\u00f3n que motivara \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0oficioso \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, por lo cual \u00a0solicita no casar el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. SOBRE LOS CARGOS POR NULIDAD \u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n asiste al Procurador Delegado cuando \u00a0advierte \u00a0que al desarrollar estas censuras el libelista incurre en falencias de \u00a0t\u00e9cnica y de fondo que le impiden salir avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0el \u00a0marco \u00a0de \u00a0la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pretende \u00a0el defensor que se declare sin validez lo actuado desde el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0alegando \u00a0\u201cfalsa\u201d \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0aislamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0no valoradas conjuntamente, \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0por inactividad de los abogados y por no \u00a0verificar \u00a0las \u00a0citas, \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0y \u00a0omisi\u00f3n del \u00a0traslado del dictamen de Medicina Legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Si bien la causal tercera de casaci\u00f3n, \u00a0vale \u00a0decir cuando la sentencia se haya dictado en un juicio viciado de nulidad, \u00a0aparentemente \u00a0no \u00a0exige \u00a0en \u00a0su \u00a0redacci\u00f3n \u00a0formas \u00a0espec\u00edficas \u00a0en cuanto su \u00a0proposici\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo, \u00a0la \u00a0demanda no es un escrito de libre confecci\u00f3n, \u00a0pues, \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0otras causales, debe ajustarse a ciertos par\u00e1metros \u00a0l\u00f3gicos \u00a0de \u00a0modo que se comprendan con claridad y precisi\u00f3n los motivos de la \u00a0nulidad, \u00a0 las \u00a0irregularidades \u00a0sustanciales \u00a0alegadas \u00a0y \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0se \u00a0quebranta \u00a0la \u00a0estructura del proceso o se afectan las garant\u00edas de los sujetos \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de \u00a0esta \u00a0causal, \u00a0corresponde \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0cometida durante el \u00a0desarrollo \u00a0del proceso e inadvertida en el fallo incide de tal manera, que para \u00a0remediarla \u00a0no queda ninguna alternativa distinta a invalidar las diligencias, y \u00a0por \u00a0ello \u00a0quien \u00a0as\u00ed \u00a0alega \u00a0debe \u00a0indicar \u00a0razonadamente \u00a0y con precisi\u00f3n el \u00a0momento \u00a0procesal \u00a0al que han de retrotraerse las actuaciones, una vez excluidas \u00a0las alcanzadas por los vicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0convierte \u00a0en \u00a0una \u00a0profusa \u00a0mezcla \u00a0de \u00a0ideas \u00a0o postulados (no de argumentos), \u00a0dif\u00edciles \u00a0de \u00a0entender \u00a0y \u00a0deslindar, \u00a0que el libelista se aventura a expresar \u00a0frente \u00a0a cada aspecto donde ve fuentes de invalidaci\u00f3n, pero sin demostrar las \u00a0premisas de las que hace depender tal conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La falsa motivaci\u00f3n podr\u00eda ocurrir al \u00a0comparar \u00a0la \u00a0conducta \u00a0con \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0la adec\u00faan, o en el ejercicio de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0lo \u00a0cual comporta la violaci\u00f3n directa o indirecta de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0caso. \u00a0De \u00a0ah\u00ed que, en eventos como el presente, donde se \u00a0yergue \u00a0en \u00a0falsa motivaci\u00f3n la disparidad de criterios entre el libelista y el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0respecto de la fuerza demostrativa del acopio probatorio, es \u00a0evidente \u00a0que no se est\u00e1 ante una causal de nulidad, ni as\u00ed pod\u00eda postularse, \u00a0sino \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0equivocado cuestionamiento de las reflexiones del juzgador, \u00a0tema \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0ventilarse a trav\u00e9s de la causal primera, demostrando la \u00a0incursi\u00f3n en errores de hecho o de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0asunto \u00a0que \u00a0se \u00a0examina, \u00a0para \u00a0el \u00a0libelista \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0del fallo es falsa, y falsa era la motivaci\u00f3n de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0s\u00f3lo \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0acomoda \u00a0a \u00a0sus expectativas de \u00a0litigante. \u00a0Frente \u00a0a tal postura no existe un cargo casacional precisamente que \u00a0amerite la interlocuci\u00f3n de la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 En \u00a0 La \u00a0 nulidad \u00a0 \u201cpor \u00a0 aislar \u00a0estrat\u00e9gicamente \u00a0el contenido de la injurada y el resto de pruebas a favor del \u00a0resto \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0cargo\u201d, \u00a0culmina \u00a0cuestionando \u00a0la vulneraci\u00f3n de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0al \u00a0sopesar \u00a0el indicio en contra del procesado \u00a0construido \u00a0a partir de que mencion\u00f3 que Sa\u00fal Trujillo Barbosa perdi\u00f3 la vida \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0dos \u00a0pu\u00f1aladas, de lo que no pudo enterarse, si no hubiese \u00a0salido de su casa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0observa \u00a0una vez m\u00e1s el abandono de la \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0para asomarse a las lindes de la violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0por \u00a0defectos \u00a0en \u00a0la estimaci\u00f3n probatoria, tema que, por tanto, no puede \u00a0estudiarse \u00a0en \u00a0este \u00a0ac\u00e1pite \u00a0sino \u00a0en \u00a0el \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0aquel grupo de \u00a0reproches. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En lo que ata\u00f1e a la nulidad por falta \u00a0de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0que \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0la supuesta inactividad de los \u00a0abogados \u00a0que asistieron a EMERSON MONTERO CONTRERAS durante la investigaci\u00f3n y \u00a0el \u00a0juzgamiento, el libelista simplemente coment\u00f3 la que hubiera sido su propia \u00a0estrategia \u00a0defensiva, \u00a0por \u00a0considerarla \u00a0mejor \u00a0o m\u00e1s eficiente que la de sus \u00a0hom\u00f3logos. \u00a0No obstante, esas afirmaciones gen\u00e9ricas en modo alguno demuestran \u00a0una \u00a0 \u00a0 falencia \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 entidad \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 quebrantar \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0garant\u00eda \u00a0constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0que deben \u00a0abordarse \u00a0cuando \u00a0se \u00a0postula \u00a0un cargo por nulidad, originada en la defectuosa \u00a0defensa \u00a0 t\u00e9cnica, \u00a0o \u00a0en \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado reiteradas veces los aspectos a seguir en la \u00a0demanda.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entre \u00a0ellos, \u00a0que \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0est\u00e9 \u00a0a su \u00a0alcance \u00a0el \u00a0demandante \u00a0deber \u00a0aproximarse al contenido material de las pruebas \u00a0omitidas, \u00a0para \u00a0brindar \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0la oportunidad de confrontar el aporte de \u00a0aquellos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n con las motivaciones del fallo y as\u00ed poder \u00a0concluir \u00a0si \u00a0en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0han \u00a0vulnerado \u00a0las garant\u00edas fundamentales del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, que el casacionista debe discernir \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0manera \u00a0c\u00f3mo \u00a0las \u00a0pruebas dejadas de practicar, por la postura \u00a0negligente \u00a0del \u00a0antiguo defensor, o por la ausencia de investigaci\u00f3n integral, \u00a0ten\u00edan \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0incidir \u00a0favorablemente \u00a0en la situaci\u00f3n del procesado, \u00a0\u201cbien sea en cuanto al grado de responsabilidad que \u00a0le \u00a0fue \u00a0deducido, \u00a0o \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0que \u00a0le fue impuesta o \u00a0simplemente \u00a0porque \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0se \u00a0hecha \u00a0de \u00a0menos podr\u00eda \u00a0desvirtuar \u00a0 razonablemente \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0o \u00a0acreditar \u00a0circunstancias \u00a0de beneficio frente a la imputaci\u00f3n que soporta.\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del 4 de diciembre de 2000, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0 14.127; \u00a0 M.P. \u00a0Dr. \u00a0Carlos \u00a0Eduardo \u00a0Mej\u00eda \u00a0Escobar).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0trascendencia del vac\u00edo \u00a0dejado \u00a0por \u00a0la \u00a0prueba \u00a0cuya \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0se omiti\u00f3, es preciso recordar que la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0no \u00a0deriva \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en s\u00ed misma \u00a0considerada, \u00a0sino \u00a0de \u00a0su confrontaci\u00f3n l\u00f3gica con las que s\u00ed fueron tenidas \u00a0en \u00a0 cuenta \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 sentenciador \u00a0 como \u00a0soporte \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0\u201cpara \u00a0a \u00a0partir \u00a0de su contraste evidenciar que las extra\u00f1adas, \u00a0de \u00a0haberse\u00a0 \u00a0practicado, derrumbar\u00edan la decisi\u00f3n, erigi\u00e9ndose entonces \u00a0como \u00a0\u00fanico \u00a0remedio procesal la invalidaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n censurada a fin \u00a0de \u00a0que \u00a0esos elementos que se echan de menos puedan ser tenidos en cuenta en el \u00a0proceso.\u201d \u00a0 (Auto \u00a0 del \u00a012 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02001, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0 16.463, \u00a0 M.P. \u00a0Dr. \u00a0Jorge \u00a0An\u00edbal \u00a0G\u00f3mez \u00a0Gallego).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista contrajo la censura a lamentar \u00a0la \u00a0 ausencia \u00a0 de \u00a0una \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0\u201ccon \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos\u201d, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0tal diligencia habr\u00eda permitido descubrir las mentiras \u00a0en \u00a0 que \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 el \u00a0denunciante \u00a0(hermano \u00a0del \u00a0occiso) y sus amigos. Dej\u00f3 de explicar, en concreto a \u00a0cu\u00e1les \u00a0mentiras \u00a0se \u00a0refer\u00eda \u00a0y \u00a0c\u00f3mo la \u201creconstrucci\u00f3n de los hechos\u201d \u00a0habr\u00eda \u00a0servido \u00a0a \u00a0su \u00a0dise\u00f1o \u00a0defensivo, \u00a0cuando \u00a0ninguno de los declarantes \u00a0presenci\u00f3 el instante de la agresi\u00f3n homicida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo mismo acontece con el \u201callanamiento\u201d \u00a0a \u00a0la \u00a0residencia \u00a0del \u00a0implicado, toda vez que el casacionista no avanz\u00f3 hasta \u00a0explicar \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0motivos \u00a0si \u00a0no \u00a0se encontraba \u201cel cuchillo\u201d ni la ropa \u00a0ensangrentada, \u00a0ten\u00eda \u00a0que concluirse que MONTERO CONTRERAS era inocente; y, en \u00a0particular, \u00a0no explic\u00f3 c\u00f3mo \u201clos antecedentes penales\u201d del occiso ten\u00edan \u00a0la \u00a0 virtualidad \u00a0 de \u00a0 dejar \u00a0 sin \u00a0 piso \u00a0 los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0cargo \u00a0y \u00a0los \u00a0indicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Omiti\u00f3 el censor precisar las citas dejadas \u00a0de \u00a0verificar. Aparentemente se refer\u00eda a las actividades del procesado el d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0a \u00a0la hora de llegada a su casa. Si ello era as\u00ed, nada m\u00e1s \u00a0alejado \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad, \u00a0pues \u00a0se investig\u00f3 tanto sobre tales t\u00f3picos que a \u00a0partir \u00a0de \u00a0los testimonios al respecto y de la propia versi\u00f3n del implicado se \u00a0desmantel\u00f3 \u00a0la \u00a0coartada \u00a0y \u00a0se construy\u00f3 el indicio de m\u00f3vil para delinquir, \u00a0como \u00a0que \u00a0el mismo d\u00eda del crimen, hacia el medio d\u00eda, Sa\u00fal Trujillo Barbosa \u00a0(occiso) \u00a0y EMERSON MONTERO \u00a0CONTRERAS \u00a0 (procesado) \u00a0se \u00a0enfrentaron en el pen\u00faltimo episodio violento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0menoscabo \u00a0del \u00a0derecho a la \u00a0defensa \u00a0por \u00a0inactividad de los abogados, reflejada en no haber interpuesto los \u00a0recursos \u00a0 ordinarios \u00a0contra \u00a0las \u00a0providencias, \u00a0correspond\u00eda \u00a0al \u00a0demandante \u00a0individualizar \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0que era necesario impugnar; identificar en cada \u00a0evento \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0pod\u00edan rebatirse; y exponer las \u00a0razones \u00a0por las cu\u00e1les la decisi\u00f3n cuestionada ten\u00eda que ser sustancialmente \u00a0m\u00e1s favorable a los intereses que representa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0se concentra en protestar \u00a0por \u00a0la \u00a0aparente \u00a0pasividad \u00a0de los defensores; no obstante omiti\u00f3 indicar las \u00a0providencias \u00a0susceptibles \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0y \u00a0los \u00a0argumentos para atacarlas; \u00a0tampoco \u00a0inform\u00f3 \u00a0a la Corte qu\u00e9 se hubiese logrado en cada evento, ni cu\u00e1les \u00a0son \u00a0las razones para inferir que la ausencia de tales pruebas y de los recursos \u00a0condujo indefectiblemente a la sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al margen de lo anterior, no es admisible la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual el procesado EMERSON MONTERO CONTRERAS careci\u00f3 de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0pues \u00a0como \u00a0lo verific\u00f3 el Procurador Delegado, el defensor \u00a0p\u00fablico \u00a0que \u00a0lo \u00a0asisti\u00f3 \u00a0a \u00a0partir de la ampliaci\u00f3n de indagatoria, alleg\u00f3 \u00a0memoriales \u00a0 solicitando \u00a0 pruebas \u00a0 y \u00a0 particip\u00f3 \u00a0 en \u00a0 su \u00a0pr\u00e1ctica; \u00a0tom\u00f3 \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0providencias, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0revocatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0e \u00a0impugn\u00f3 \u00a0su \u00a0negativa; present\u00f3 alegatos precalificatorios y \u00a0durante \u00a0 el \u00a0 juzgamiento \u00a0despleg\u00f3 \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0actos \u00a0en \u00a0intervenciones \u00a0defensivas; \u00a0todo \u00a0lo \u00a0cual \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0los \u00a0profesionales \u00a0que sucesivamente \u00a0asumieron \u00a0la \u00a0defensa \u00a0estuvieron \u00a0pendientes \u00a0y \u00a0al tanto de la evoluci\u00f3n del \u00a0sumario y de la causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Si el libelista se refer\u00eda al protocolo \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0como \u00a0al dictamen de Medicina Legal del cual no se dio traslado a \u00a0los \u00a0sujetos procesales, el cargo exhibe dos problemas irresolubles. Parte de la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0errada \u00a0de \u00a0que \u00a0exist\u00eda \u00a0duda \u00a0acerca del mecanismo causal de las \u00a0heridas \u00a0mortales, sin corresponder ello a la realidad, ya que siempre, desde el \u00a0primer \u00a0momento \u00a0toda \u00a0la \u00a0comunidad \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0de que Sa\u00fal Trujillo Barbosa \u00a0hab\u00eda \u00a0muerto \u00a0apu\u00f1aleado \u00a0y desde la indagatoria el implicado fij\u00f3 en dos el \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0lances \u00a0fatales. \u00a0De otro lado, no ofrece explicaciones en torno de \u00a0alg\u00fan \u00a0perjuicio \u00a0que se hubiese generado en contra de MONTERO CONTRERAS por la \u00a0falta \u00a0del traslado, ni informa qu\u00e9 hubiese conseguido con el traslado, ni qu\u00e9 \u00a0correspond\u00eda hacer de cara a ese tema por el antiguo defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Am\u00e9n \u00a0de \u00a0lo anterior, es evidente que los \u00a0interesados \u00a0se \u00a0enteraron \u00a0sobre el mecanismo lesionador desde el momento mismo \u00a0de \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver, pues los primeros testigos informaron que se \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0utilizado: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201carma \u00a0 \u00a0 \u00a0blanca3\u201d; \u00a0y conocieron el contenido \u00a0del \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0donde \u00a0se \u00a0anot\u00f3: \u00a0\u201cLa \u00a0causa \u00a0de la muerte es \u00a0violenta \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 mecanismo \u00a0 \u00a0 cortopunzante4\u201d, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0toma \u00a0como \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0del \u00a0crimen desde la definici\u00f3n provisional de la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica, a todos notificada en debida forma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0suerte, no es la falta de traslado \u00a0del \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0la fuente de alguna restricci\u00f3n del derecho a la \u00a0defensa, \u00a0pues, \u00a0siendo conocida tal informaci\u00f3n, ninguno discrep\u00f3 de ella, ni \u00a0la \u00a0 cuestion\u00f3 \u00a0 en \u00a0 cualquiera \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 etapas \u00a0 procesales, \u00a0cuando \u00a0era \u00a0pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Se equivoca diametralmente al pretender \u00a0que \u00a0 la \u00a0 compulsaci\u00f3n \u00a0de \u00a0copias \u00a0\u2013para \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0eventual \u00a0falso testimonio- genera \u00a0nulidad, \u00a0por \u00a0sentar un precedente negativo para quienes declararon a favor del \u00a0implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u201cprecedente\u201d es producto conjetural \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0pues \u00a0sin preconceptos ni prejuicios los jueces de instancia lo \u00a0que \u00a0hicieron \u00a0fue develar inconsistencias en los testimonios de Jos\u00e9 Hermencio \u00a0Torres \u00a0Torres, \u00a0Antonio \u00a0S\u00e1nchez \u00a0G\u00f3ngora, \u00a0Fabio Cuervo Clavijo, Luis Carlos \u00a0Ledesma \u00a0Atencio, \u00a0Alba \u00a0Luz \u00a0Caro y Pedro Pablo Pacheco, quienes respaldaron la \u00a0versi\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual el procesado se encontraba en otro lugar a la hora del \u00a0homicidio; \u00a0y \u00a0por \u00a0ello, al percibir la falta a la verdad, bajo la gravedad del \u00a0juramento, se decidi\u00f3 promover las investigaciones pertinentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de compulsar copias para que se \u00a0investigue \u00a0una presunta conducta punible, ha reiterado la jurisprudencia, no es \u00a0impugnable, pues s\u00f3lo refleja el cumplimiento de un deber legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0En \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0los cargos por \u00a0nulidad \u00a0no \u00a0prosperan, pues m\u00e1s que la postulaci\u00f3n de una censura condigna al \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n, a lo sumo refleja el criterio personal del \u00a0defensor \u00a0sobre \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0acopio \u00a0probatorio \u00a0y sobre la forma como \u00e9l \u00a0hubiera \u00a0desempe\u00f1ado \u00a0la \u00a0representaci\u00f3n \u00a0del \u00a0implicado, pero en ning\u00fan caso \u00a0constituye \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de irregularidades esenciales de estructura ni de \u00a0garant\u00eda, \u00fanicamente enmendables por v\u00eda de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. SOBRE LOS CARGO POR VIOLACI\u00d3N INDIRECTA \u00a0DE LA LEY \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en esta ocasi\u00f3n la Corte encuentra \u00a0atinado \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0porque \u00a0las observaciones que \u00a0formula \u00a0a \u00a0la \u00a0censura corresponden a serias inconsistencias en su estructura y \u00a0en su contenido, que les impiden prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La jurisprudencia de la Sala ha reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0puede \u00a0demandarse \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0cuando \u00a0el tribunal en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria haya incurrido \u00a0en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurre \u00a0en error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia el juez que \u00a0omite \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0prueba legalmente aportada al proceso, o cuando, contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a partir de un medio de convicci\u00f3n \u00a0que no forma parte del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0 de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0supone, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la prueba existe legalmente y es valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero se le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la l\u00f3gica, las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, se incurre en \u00a0error \u00a0 de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta hip\u00f3tesis el demandante corre con \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0casacionista no desarrolla en rigor \u00a0l\u00f3gico \u00a0los \u00a0cargos \u00a0por \u00a0ninguno de los motivos que postula y, si bien anuncia \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0versar\u00e1 sobre los desatinos cometidos en el fallo frente a la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de las diversas pruebas no avanza hasta la demostraci\u00f3n de alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0especies de error de hecho, en forma clara y separada como corresponde, \u00a0sino \u00a0que \u00a0presenta \u00a0sus apreciaciones generales sobre los medios de convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0interesan, y se aventura a proponer hip\u00f3tesis acerca de la g\u00e9nesis de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0y atribuye la responsabilidad a apersonas desconocidas, en \u00a0id\u00e9ntica \u00a0manera \u00a0como \u00a0lo hizo al sustentar el recurso de apelaci\u00f3n contra la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0como \u00a0si \u00a0continuara litigando en las \u00a0instancias, \u00a0con la esperanza de que su manera de ver el asunto prevalezca sobre \u00a0el criterio jur\u00eddico del Tribunal Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Lo anterior ocurre en cuanto menciona la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0MONTERO \u00a0CONTRERAS, \u00a0y \u00a0reclama \u00a0por \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Jos\u00e9 Hermencio Torres Torres, Antonio \u00a0S\u00e1nchez \u00a0G\u00f3ngora, \u00a0Fabio Cuervo Clavijo, Luis Carlos Ledesma Atencio, Alba Luz \u00a0Caro, \u00a0Pablo \u00a0Pacheco Fuentes, Neber Ruiz, Ra\u00fal Pulido, Blanca Cecilia Bautista \u00a0de \u00a0G\u00f3ngora, \u00a0Julio \u00a0Y\u00e1nez Vargas, John Ovadis Montero Dorian y Manuel Antonio \u00a0Esp\u00edritu \u00a0Ortiz, \u00a0que \u00a0seg\u00fan el libelista eran poseedores de la verdad, seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual el procesado se encontraba en un lugar distinto a la hora del crimen, y \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0fue \u00a0encontrada \u00a0ya \u00a0sin \u00a0vida \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0pudo haber \u00a0pronunciado \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0palabra \u00a0 \u00a0\u201cMONTE\u201d, \u00a0 \u00a0utilizada \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0fuente \u00a0 de \u00a0incriminaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0en \u00a0algunos \u00a0casos \u00a0transcribe \u00a0los \u00a0fragmentos \u00a0de las versiones que en su sentir fueron defectuosamente valoradas y \u00a0critica \u00a0la estimaci\u00f3n que se hizo en el fallo, no alcanza a estructurar alg\u00fan \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0en ning\u00fan caso compar\u00f3 lo que objetivamente se derivaba de dichas \u00a0pruebas \u00a0con \u00a0lo \u00a0que, \u00a0supuestamente, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0pens\u00f3 \u00a0que \u00a0ellas dec\u00edan \u00a0separ\u00e1ndose \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido \u00a0literal, \u00a0de \u00a0suerte que priv\u00f3 a la Sala de la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0enterarse en qu\u00e9 consist\u00eda la distorsi\u00f3n, el cercenamiento o \u00a0la adici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0reparo \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0sobre \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Francisco Jim\u00e9nez Carvajal, Alcalde Municipal de Agua de Dios \u00a0(Cundinamarca), \u00a0carece \u00a0de \u00a0todo \u00a0fundamento, al punto que dicho testimonio fue \u00a0sopesado \u00a0en \u00a0torno \u00a0del \u00a0indicio \u00a0de \u00a0m\u00f3vil \u00a0para delinquir en la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0(folio \u00a0145 \u00a0cdno. 1) \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0manera \u00a0analizado en por el Ad-quem (folio \u00a0 \u00a047 \u00a0 \u00a0cdno. \u00a0 Tribunal). \u00a0 Por \u00a0consiguiente, \u00a0no \u00a0es \u00a0factible \u00a0que \u00a0sobre \u00a0ese particular la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal efect\u00fae alg\u00fan an\u00e1lisis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Tampoco \u00a0se \u00a0percibe \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo un \u00a0esfuerzo \u00a0claro por demostrar que al sopesar los testimonios y las evidencias el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0se \u00a0alej\u00f3 \u00a0de \u00a0los \u00a0par\u00e1metros de la sana cr\u00edtica, lo que \u00a0constituir\u00eda \u00a0 \u00a0un \u00a0 falso \u00a0 raciocinio, \u00a0aunque \u00a0era \u00a0imprescindible, \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene en cuenta que para el \u00a0censor \u00a0aquella Corporaci\u00f3n err\u00f3 en la construcci\u00f3n de los indicios de m\u00f3vil \u00a0para delinquir y de coartada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0 recordar \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0extraordinario \u00a0el \u00a0indicio \u00a0debe ser cuestionado bien por err\u00f3nea apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, lo que supone verificar la incursi\u00f3n en errores de hecho \u00a0o \u00a0de derecho en ese ejercicio l\u00f3gico; o por defectuosa inferencia individual o \u00a0conjunta respecto de las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En el anterior orden de ideas, debido a \u00a0que \u00a0para los juzgadores de instancia el acopio probatorio no dej\u00f3 resquicio de \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal de Montero Contreras, el \u201chaber \u00a0desconocido \u00a0los \u00a0efectos \u00a0del \u00a0aforismo latino in dubio pro \u00a0reo\u201d \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0elevarse a cargo aut\u00f3nomo, sin la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0previa \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho. Descartados tales \u00a0yerros, \u00a0por sustracci\u00f3n de materia, las explicaciones del censor para defender \u00a0su \u00a0postura \u00a0se \u00a0relegan al plano especulativo, distante de la l\u00f3gica inherente \u00a0al recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Aquel \u00a0modo de sustentar ense\u00f1a que en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0una disparidad de criterios, una diversa \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0entendimiento \u00a0entre el casacionista y el Tribunal Superior, motivo \u00a0adicional \u00a0para \u00a0que los cargos no tengan acogida, pues ante la imposibilidad de \u00a0demostrar \u00a0los \u00a0errores que postula, como si tratara de ahondar en el debate, el \u00a0libelista \u00a0pretende \u00a0hacer \u00a0prevalecer su opini\u00f3n jur\u00eddica sobre el raciocinio \u00a0de la Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 el \u00a0 problema \u00a0 subyace \u00a0 en \u00a0 la \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0poder \u00a0de persuasi\u00f3n que los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0otorgaron al acopio probatorio en su conjunto, pero en \u00a0este \u00a0tema \u00a0prevalece \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la Corporaci\u00f3n, toda vez que no existe \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0o \u00a0asignaci\u00f3n ex ante del m\u00e9rito a las pruebas, sino que con la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0del m\u00e9todo de apreciaci\u00f3n denominado sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0art\u00edculos \u00a0254 \u00a0y \u00a0294 \u00a0del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0derogado \u00a0(Decreto 2700 de 1991), y art\u00edculos 238, 257, 277, 282 \u00a0y \u00a0287 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley 600 de 2000), el juez tiene \u00a0cierto \u00a0grado \u00a0de libertad para la apreciaci\u00f3n de las pruebas, con el objeto de \u00a0arribar \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 estado \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0acerca \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed que s\u00f3lo excepcionalmente podr\u00eda \u00a0admitirse \u00a0 en \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0\u201cfalso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n\u201d, \u00a0que \u00a0ser\u00eda propio de un sistema probatorio tarifado, y que es \u00a0el punto a donde en \u00faltimas llega el defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0cargos \u00a0por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley no prosperan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VI. CUESTIONES FINALES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0la entrada en vigencia del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Ley 599 de 2000, eventualmente podr\u00eda abrirse la posibilidad de aplicar \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0\u00e9ste r\u00e9gimen contempla, por favorabilidad respecto de \u00a0las anteriores, si a ello hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0quedar \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0sentencia, la \u00a0competencia \u00a0radica \u00a0en \u00a0el \u00a0Juez de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad, \u00a0como \u00a0lo \u00a0dispone \u00a0el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a079 \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley 600 de 2000), soluci\u00f3n que se ajusta a derecho y que \u00a0garantiza el principio de la doble instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Por \u00a0disposici\u00f3n del art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000), la presente providencia, en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0sustituye \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0se suscribe y contra ella no \u00a0procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo \u00a0materia del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Permiso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia del 2 de abril de 1998, folio 32 cdno. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Confrontar, \u00a0sentencia \u00a0del \u00a031 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02002, \u00a0M.P. \u00a0Dr. Edgar Lombana \u00a0Trujillo, \u00a0radicaci\u00f3n 16437, donde se corrobora la l\u00ednea jurisprudencial de la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal sobre la manera correcta de postular este cargo en el \u00a0recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Folio \u00a025 cdno. 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Folio \u00a039 cdno. 1. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14892 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 06 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., nueve (9) de febrero de dos \u00a0mil cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9257","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9257","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9257"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9257\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9257"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9257"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9257"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}