{"id":9254,"date":"2023-09-08T18:25:21","date_gmt":"2023-09-08T18:25:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1446422-06-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:21","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:21","slug":"1446422-06-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1446422-06-05\/","title":{"rendered":"14464(22-06-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14464 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.051 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., veintid\u00f3s (22) de junio de \u00a0dos mil cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>En sentencia proferida por el Juzgado Tercero \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Monter\u00eda, LIBARDO ENRIQUE PE\u00d1ATA LOZANO fue condenado a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0al \u00a0pago de los perjuicios \u00a0ocasionados, como autor del delito de homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra la anterior decisi\u00f3n, el defensor del \u00a0procesado \u00a0interpuso recurso de apelaci\u00f3n que fue desatado el 5 de diciembre de \u00a01997 \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de Monter\u00eda en el sentido de reducir a 24 a\u00f1os \u00a0la \u00a0 pena \u00a0 principal \u00a0 de \u00a0 prisi\u00f3n \u00a0 y \u00a0 confirmar \u00a0en \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra el fallo de segundo grado, el abogado \u00a0del \u00a0sentenciado \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Surtido el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0ley \u00a0y \u00a0obtenido \u00a0el \u00a0concepto del Ministerio P\u00fablico, procede la \u00a0Corte a emitir pronunciamiento de m\u00e9rito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a026 \u00a0de mayo de 1996 en el bar Cartagena, \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la \u00a0calle \u00a038 \u00a0con \u00a0avenidas \u00a01\u00aa \u00a0y \u00a02\u00aa de Monter\u00eda, Cruz Miguel \u00a0Contreras \u00a0Luna \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0desde las 3 de la tarde hasta las 7 p.m. cuando se \u00a0cerr\u00f3 \u00a0el \u00a0establecimiento, \u00a0tomando \u00a0licor con Liney Cecilia M\u00e9ndez M\u00e1rquez, \u00a0cantinera de dicho lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, el hombre invit\u00f3 a la mujer \u00a0a \u00a0pasar \u00a0un rato con \u00e9l en el hospedaje Ceret\u00e9, contiguo al bar, ofrecimiento \u00a0que \u00a0aquella \u00a0acept\u00f3 \u00a0por \u00a0la suma de $ 12.000. Sin embargo, despu\u00e9s de que la \u00a0pareja \u00a0ingresara \u00a0a dicho sitio, el administrador escuch\u00f3 una discusi\u00f3n entre \u00a0ellos, \u00a0pues \u00a0Liney \u00a0le \u00a0reclamaba \u00a0al \u00a0hombre porque despu\u00e9s de entregarle sus \u00a0servicios \u00a0sexuales, aquel no le quer\u00eda pagar porque ella se neg\u00f3 a pasar toda \u00a0la \u00a0noche \u00a0con \u00a0\u00e9l. \u00a0En \u00a0esos \u00a0momentos, lleg\u00f3 LIBARDO ENRIQUE PE\u00d1ATA LOZANO, \u00a0quien \u00a0sosten\u00eda \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0amorosa \u00a0con \u00a0la citada, pues todas las noches \u00a0acostumbraba \u00a0recogerla \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0trabajo, y cuando observ\u00f3 lo que estaba \u00a0sucediendo \u00a0 intervino \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 favor, \u00a0 suscit\u00e1ndose \u00a0 con \u00a0Cruz \u00a0Miguel \u00a0un \u00a0enfrentamiento \u00a0a \u00a0pu\u00f1os \u00a0que \u00a0LIBARDO culmin\u00f3 exhibiendo un cuchillo zapatero \u00a0con \u00a0el \u00a0cual \u00a0le \u00a0produjo \u00a0a \u00a0su \u00a0contrincante \u00a0una \u00a0herida \u00a0a nivel del t\u00f3rax \u00a0lesion\u00e1ndole \u00a0el \u00a0coraz\u00f3n y produci\u00e9ndole la muerte. Acto seguido arrastr\u00f3 a \u00a0su v\u00edctima hasta la calle dej\u00e1ndola all\u00ed abandonada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Practicado \u00a0el \u00a0levantamiento del cad\u00e1ver y \u00a0escuchadas \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0del \u00a0due\u00f1o \u00a0del \u00a0bar \u00a0y \u00a0el administrador de la \u00a0residencia \u00a0quienes \u00a0dieron \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0lo ocurrido antes y durante los hechos, \u00a0mediante \u00a0informe rendido por la Polic\u00eda el 27 de\u00a0 mayo de ese mismo a\u00f1o, \u00a0fueron \u00a0puestos \u00a0a disposici\u00f3n de la autoridad competente Liney Cecilia M\u00e9ndez \u00a0M\u00e1rquez \u00a0 y \u00a0 LIBARDO \u00a0 ENRIQUE \u00a0PE\u00d1ATA \u00a0LOZANO, \u00a0quienes \u00a0voluntariamente \u00a0se \u00a0presentaron ante la defensora del pueblo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a028 \u00a0siguiente \u00a0se \u00a0abri\u00f3 formalmente la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0de indagados, a los aprehendidos se les defini\u00f3 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento consistente en detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0para \u00a0LIBARDO ENRIQUE PE\u00d1ATA LOZANO, y absteni\u00e9ndose de afectar de \u00a0igual modo a Liney Cecilia M\u00e9ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Perfeccionado \u00a0el ciclo instructivo, el 8 de \u00a0julio \u00a0de 1996 se clausur\u00f3, procedi\u00e9ndose el siguiente 21 de febrero de 1997 a \u00a0calificar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria en \u00a0contra \u00a0de \u00a0PE\u00d1ATA \u00a0LOZANO, \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de homicidio simplemente \u00a0voluntario; \u00a0 mientras \u00a0 a \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0 Liney \u00a0 Cecilia \u00a0 fue \u00a0 preclu\u00edda \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Surtida \u00a0la \u00a0etapa del juicio por el Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Monter\u00eda, el 30 de julio de 1997 se profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0condenatorio, \u00a0la cual, al ser \u00a0apelada \u00a0por la defensa fue confirmada por el Tribunal Superior de Monter\u00eda con \u00a0la modificaci\u00f3n rese\u00f1ada en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0del \u00a0cuerpo primero de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0acusa \u00a0el \u00a0demandante \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0de \u00a0violar \u00a0directamente \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a029.4 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0\u201cnorma \u00a0esta \u00a0que \u00a0ser\u00eda \u00a0la \u00a0que el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0reclama como aplicable, aceptando l\u00f3gicamente los hechos, en la \u00a0forma \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0sucedieron, \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0la \u00a0 prueba \u00a0 recaudada \u00a0 en \u00a0autos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reproduce \u00a0lo expuesto en la sentencia sobre \u00a0el \u00a0criterio \u00a0doctrinario de la leg\u00edtima defensa en que se apoy\u00f3 para negar su \u00a0reconocimiento \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0PE\u00d1ATA \u00a0LOZANO, \u00a0enfatizando \u00a0que en este caso su \u00a0defendido \u00a0no \u00a0concert\u00f3 \u00a0pelea alguna con la v\u00edctima, sino que fue \u00e9sta quien \u00a0sin \u00a0mediar \u00a0palabra \u00a0se \u00a0le \u00a0lanz\u00f3 \u00a0a \u00a0pu\u00f1etazos \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de lesionar su \u00a0integridad \u00a0f\u00edsica. Adem\u00e1s, no puede sostenerse que con esa clase de agresi\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0pon\u00eda \u00a0en \u00a0riesgo \u00a0su \u00a0vida \u00a0porque \u00a0un pu\u00f1o puesto en el cuello en el \u00a0m\u00fasculo \u00a0esternocleidomastoideo \u201cy m\u00e1s exactamente \u00a0en \u00a0 el \u00a0 punto \u00a0conocido \u00a0como \u00a0carateca \u00a0se hubiera llegado a causar su muerte de \u00a0manera \u00a0instant\u00e1nea, \u00a0tal \u00a0como \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0caso ventilado en el Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del Circuito de esta ciudad en donde se proces\u00f3 al se\u00f1or Fanor \u00a0Espinosa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su juicio, el procesado no estaba obligado \u00a0a \u00a0huir \u00a0ante \u00a0el \u00a0ataque \u00a0a pu\u00f1os, y en esas condiciones no ten\u00eda alternativa \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0de \u00a0defender \u00a0su vida, y si no lo hizo en los mismos t\u00e9rminos, \u00a0sino \u00a0utilizando \u00a0un \u00a0cuchillo \u00a0-y \u00a0no \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver-, seguramente es porque no \u00a0sab\u00eda \u00a0pelear. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0uso del arma no super\u00f3 el l\u00edmite necesario para \u00a0repeler la injusta agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera, \u00a0as\u00ed, que la doctrina citada por \u00a0el Tribunal no es aplicable en este caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0modo, \u00a0en \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0el \u00a0demandante \u00a0tambi\u00e9n \u00a0acusa \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley, concretamente por \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a030 del Decreto 100 de 1980, atinente al exceso en \u00a0las \u00a0causales \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0del hecho, la cual, dice, pod\u00eda aplicarse de \u00a0manera subsidiaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisa \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0Tribunal no hizo \u00a0referencia \u00a0expresa \u00a0a esta situaci\u00f3n, si la refiri\u00f3 anotando que \u201ctambi\u00e9n \u00a0 es \u00a0 rescatable \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0doctrina \u00a0para \u00a0resolver \u00a0negativamente \u00a0la \u00a0tesis \u00a0propuesta, \u00a0el \u00a0de \u00a0que \u00a0se dio la necesidad de que el \u00a0victimario \u00a0se defendiera con un cuchillo cuando la v\u00edctima, de haberse dado la \u00a0agresi\u00f3n, \u00a0solo la emple\u00f3 con las manos (pu\u00f1os) toda vez que el occiso no era \u00a0boxeador \u00a0que \u00a0le \u00a0diera \u00a0a \u00a0sus pu\u00f1os la dimensi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la normal en \u00a0cuanto a agresi\u00f3n se refiere\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0concluye, que si se reconoce que \u00a0hubo \u00a0una \u00a0injusta \u00a0agresi\u00f3n, actual e inminente, que pon\u00eda en peligro la vida \u00a0de \u00a0su \u00a0representado, \u00a0quien \u00a0no \u00a0debi\u00f3 defenderse con cuchillo, entonces, debe \u00a0reconocerse \u00a0que \u00a0actu\u00f3 en exceso de leg\u00edtima defensa, bien por desproporci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0utilizados \u00a0o \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0correspondencia \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0protegidos \u00a0(integridad personal-vida), pues no puede desconocerse que para ello \u00a0deben estar demostrados todos los requisitos de dicha justificante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, por consiguiente, se case el fallo \u00a0impugnado y se dicte uno de reemplazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DE LA PROCURADORA PRIMERA DELEGADA \u00a0EN LO PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para la Representante del Ministerio P\u00fablico \u00a0la \u00a0demanda \u00a0no est\u00e1 llamada a prosperar, pues presenta errores sustanciales en \u00a0el \u00a0 desarrollo \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 dos \u00a0cargos \u00a0que \u00a0dice \u00a0proponer \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0postula la v\u00eda directa como \u00a0motivo \u00a0de violaci\u00f3n a la ley sustancial, pero desarrolla las censuras a partir \u00a0de \u00a0su propia percepci\u00f3n sobre los hechos y las pruebas, es decir, se aparta de \u00a0las \u00a0 valoraciones \u00a0 dadas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0para \u00a0el \u00a0no \u00a0reconocimiento de la leg\u00edtima defensa y su exceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0este caso tanto el Tribunal \u00a0como \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0de primera instancia partieron de la base de que el procesado \u00a0no \u00a0actu\u00f3 \u00a0amparado \u00a0por la entonces causal de justificaci\u00f3n, ni lo hizo en un \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0o \u00a0intenso \u00a0dolor. \u00a0As\u00ed lo demuestra con la transcripci\u00f3n del \u00a0aparte pertinente de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0en el ac\u00e1pite que denomina \u00a0\u201cCasaci\u00f3n \u00a0Oficiosa\u201d, \u00a0la \u00a0Procuradora Delegada advierte que en el fallo de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0el Tribunal desconoci\u00f3 el l\u00edmite legal de la pena prevista \u00a0entonces \u00a0en la Ley 40 de 1993 para el delito de homicidio, pues sin motivaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0decidi\u00f3 \u00a0disminuir \u00a0a 24 los 25 a\u00f1os de pena de prisi\u00f3n que le fueron \u00a0impuestos \u00a0al \u00a0sentenciado \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0como sanci\u00f3n principal, \u00a0aplic\u00e1ndole el m\u00ednimo legal previsto para dicha infracci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega, \u00a0 que \u00a0 si \u00a0 bien \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0entonces \u00a0vigente de la Corte, deber\u00eda casarse oficiosamente el \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0para \u00a0restaurar \u00a0la legalidad de la pena, pero en su criterio, \u00a0por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0apelante \u00a0\u00fanico \u00a0ello \u00a0no \u00a0ser\u00eda \u00a0posible sin desconocer la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0reforma \u00a0en \u00a0perjuicio prevista en el art\u00edculo 31 de la Carta \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>I. SOBRE LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Raz\u00f3n \u00a0le asiste a la Representante del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0en los reparos de orden t\u00e9cnico que destaca de la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada a nombre del procesado LIBARDO ENRIQUE PE\u00d1ATA LOZANO, \u00a0pues \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0dos se acoge a las reglas de t\u00e9cnica que le impon\u00eda el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0aducido \u00a0como \u00a0sustento \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0casacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 En \u00a0 efecto, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 primer \u00a0cargo, aduce el censor la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029.4 del entonces vigente Decreto 100 de 1980, pues \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0debi\u00f3 \u00a0reconocer \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado actu\u00f3 en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0ante la agresi\u00f3n injusta de la v\u00edctima, quien lo enfrent\u00f3 \u00a0a pu\u00f1etazos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En la postulaci\u00f3n del reparo, el censor \u00a0afirma \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0norma \u00a0 \u00a0cuya \u00a0 \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0 \u00a0denuncia \u00a0 \u00a0\u201cser\u00eda \u00a0 la \u00a0 que \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0reclama \u00a0como \u00a0aplicable, \u00a0aceptando \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0los \u00a0hechos, en la forma como sucedieron\u201d. \u00a0Con ello, sin embargo, no esta admitiendo el presupuesto obligado \u00a0que \u00a0exige \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0motivo \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0invocado, \u00a0esto \u00a0es, la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los hechos en la forma como fueron aprehendidos por el fallador \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0que \u00a0se apoy\u00f3 para su demostraci\u00f3n. Por el \u00a0contrario, \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0utilizada por el censor, se muestra coherente con el \u00a0desarrollo \u00a0argumentativo, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0sienta \u00a0como punto de partida que el \u00a0yerro \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0se present\u00f3 porque no acept\u00f3 los hechos \u201cen la forma como sucedieron\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior, desde luego, explica el desatino \u00a0del \u00a0demandante al centrar toda su exposici\u00f3n argumentativa a demostrar que los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron de la manera como \u00e9l personalmente los aprecia. Por eso, tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostiene la Procuradora Delegada, el reparo termina desvi\u00e1ndose hacia \u00a0el \u00a0campo \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley, pues lo que ocurre es que el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0comparte \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ni \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0en \u00a0que \u00a0fueron \u00a0presentados \u00a0en la sentencia. Si fuera lo contrario, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0s\u00ed \u00a0se \u00a0allanara a ello, su labor expositiva necesariamente tendr\u00eda \u00a0que \u00a0ser \u00a0de \u00a0puro \u00a0derecho, con el fin de comprobar, como la sentencia la\u00a0 \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0 que \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0todos \u00a0los \u00a0elementos \u00a0estructurantes \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0y \u00a0no obstante ello, el fallador no \u00a0aplic\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029.4 \u00a0del \u00a0entonces \u00a0C\u00f3digo Penal, neg\u00e1ndose a hacerle \u00a0producir efectos jur\u00eddicos al supuesto f\u00e1ctico all\u00ed recogido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0situaci\u00f3n, evidentemente, no es la que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto, pues, precisamente las citas doctrinarias en las \u00a0que \u00a0sustent\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0la negativa de la leg\u00edtima defensa, como la de la \u00a0aminorante \u00a0punitiva \u00a0de \u00a0haber obrado bajo estado de ira o intenso dolor, ponen \u00a0de \u00a0 presente \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 fallador \u00a0 de \u00a0 segundo \u00a0grado \u00a0no \u00a0reconoci\u00f3, \u00a0como \u00a0equivocadamente \u00a0lo \u00a0afirma \u00a0el \u00a0libelista, que el ataque con pu\u00f1os del que fue \u00a0v\u00edctima \u00a0el \u00a0sentenciado por parte de la v\u00edctima, pon\u00eda en riesgo su vida, al \u00a0punto que justificara ser repelida con un cuchillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0obs\u00e9rvese, \u00a0qu\u00e9 \u00a0dijo \u00a0el \u00a0Ad Quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0 lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0es \u00a0evidentemente \u00a0cierto \u00a0lo \u00a0que \u00a0anota el se\u00f1or defensor en el sentido de que el \u00a0instituto \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0no \u00a0es \u00a0solo \u00a0predicable \u00a0de la vida sino \u00a0adem\u00e1s, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0de los bienes patrimoniales, Pero en cuanto a estos hay \u00a0una \u00a0restricci\u00f3n cualitativa valorable previa a una ponderaci\u00f3n, la cual hecha \u00a0dentro \u00a0de \u00a0este caso, no se adecua a lo planteado por el se\u00f1or defensor dentro \u00a0del amplio espectro en el que agita la causal de justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0rescatable de esta doctrina, \u00a0para \u00a0resolver \u00a0negativamente \u00a0la tesis propuesta, el de que se dio la necesidad \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0victimario \u00a0se \u00a0defendiera \u00a0con \u00a0un cuchillo cuando la v\u00edctima, de \u00a0haberse \u00a0dado \u00a0la agresi\u00f3n, solo la emple\u00f3 con las manos (pu\u00f1os) toda vez que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0no \u00a0era un boxeador que diera a sus pu\u00f1os una dimensi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 \u00a0de la normal en cuanto a agresi\u00f3n se refiere\u201d (f: 64, C.T.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0si a lo anterior se agrega, \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo a las constancias dejadas en la indagatoria de PE\u00d1ATA LOZANO y \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de la necropsia practicada a Cruz Miguel Contreras, el primero es \u00a0una \u00a0persona \u00a0de \u00a01.82 mts. de estatura y contextura delgada, la v\u00edctima ten\u00eda \u00a0una \u00a0altura \u00a0de 1.72 mts. y contextura mediana, es decir, que desde ese punto de \u00a0vista \u00a0entre \u00a0los \u00a0contrincantes \u00a0no exist\u00edan diferencias que hicieran al menos \u00a0suponer \u00a0una \u00a0mayor fuerza o ventaja en uno o en otro, adem\u00e1s de que el segundo \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0embriaguez, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0disminuye las capacidades \u00a0sensoperceptivas \u00a0por ser el alcohol un depresor del sistema nervioso central, y \u00a0que \u00a0al \u00a0momento \u00a0de la injurada el sindicado no presentaba se\u00f1ales visibles de \u00a0violencia, \u00a0necesariamente \u00a0se \u00a0impone \u00a0concluir \u00a0que lejos est\u00e1n los hechos de \u00a0sugerir siquiera la aludida causal de justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0fue \u00a0el \u00a0propio \u00a0sindicado, quien \u00a0inicialmente \u00a0en la diligencia de indagatoria afirm\u00f3 que su inmediata reacci\u00f3n \u00a0ante \u00a0el \u00a0pu\u00f1o \u00a0que le lanz\u00f3 Cruz, fue la de exhibir el cuchillo que portaba y \u00a0lesionarlo. \u00a0Sobre \u00a0ese \u00a0instante, \u00a0dijo: \u00a0\u201c&#8230;yo le \u00a0pregunt\u00e9 \u00a0que \u00a0porque \u00a0la \u00a0maltrataba \u00a0no \u00a0me dio explicaci\u00f3n de nada sino que \u00a0corri\u00f3 \u00a0hacia \u00a0mi \u00a0y \u00a0cuando corri\u00f3 hacia mi a darme yo cargaba un cuchillo de \u00a0zapatear, \u00a0cuando \u00a0\u00e9l \u00a0me tir\u00f3 lo saqu\u00e9 el cuchillo y le di, cuando yo le di, \u00a0el \u00a0me \u00a0dijo \u00a0no me mates, entonces yo cog\u00ed y sal\u00ed con la muchacha\u201d (F. 42 , \u00a0C.O. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0al ampliar la indagatoria, \u00a0en \u00a0un torpe intento por enderezar a su favor el reconocimiento de la aminorante \u00a0punitiva \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 ira \u00a0 o \u00a0 intenso \u00a0 dolor, \u00a0 afirm\u00f3 \u00a0 que \u00a0 \u201c&#8230;cuando \u00a0me \u00a0enter\u00e9 \u00a0que \u00a0la china se hab\u00eda acostado con ese \u00a0se\u00f1or \u00a0realmente \u00a0no \u00a0se \u00a0lo \u00a0que \u00a0me dio, me encegues\u00ed (sic), se me obnubil\u00f3 \u00a0(sic) \u00a0todo \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ira, que me caus\u00f3 enterarme que la mujer a quien yo \u00a0quer\u00eda \u00a0estaba \u00a0haciendo el amor con otro y me encegues\u00ed (sic) de la misma ira \u00a0y \u00a0rabia \u00a0y \u00a0no \u00a0se \u00a0ni \u00a0lo que hice, por eso proced\u00ed as\u00ed&#8230;\u201d (f. 132 C.O.1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0postura \u00a0defensiva insisti\u00f3 en la \u00a0audiencia \u00a0 p\u00fablica \u00a0 (f. \u00a0 183 \u00a0 \u00edb.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicional \u00a0a \u00a0ello, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0en las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0tanto \u00a0Liney \u00a0Cecilia \u00a0M\u00e9ndez, \u00a0Jairo \u00a0Miguel \u00a0Herrera \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0el \u00a0administrador \u00a0del \u00a0Hospedaje \u00a0\u201cCeret\u00e9\u201d, \u00a0\u00fanicos testigos \u00a0presenciales \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, afirmaron claramente que PE\u00d1ATA LOZANO intervino \u00a0en \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0Cruz \u00a0Miguel Contreras sosten\u00eda con la mujer, y que en \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0hubo \u00a0un \u00a0cruce \u00a0de \u00a0pu\u00f1os \u00a0que el sindicado dio por \u00a0terminado al lesionar a la v\u00edctima con el cuchillo que portaba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior significa que, a\u00fan admitiendo \u00a0en \u00a0gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0que \u00a0la agresi\u00f3n a pu\u00f1os fue injusta, la misma no \u00a0representaba \u00a0un \u00a0peligro \u00a0real \u00a0e \u00a0inminente \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la vida del aqu\u00ed \u00a0sentenciado, \u00a0que \u00a0justificara su comportamiento; y mucho menos que la reacci\u00f3n \u00a0mediante \u00a0el \u00a0uso \u00a0de \u00a0un \u00a0arma \u00a0cortopunzante \u00a0causando \u00a0una \u00a0lesi\u00f3n \u00a0en parte \u00a0altamente \u00a0sensible \u00a0y \u00a0vulnerable \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0humano resultara necesaria para \u00a0neutralizar \u00a0el ataque, o que ese proceder se pueda razonablemente apreciar como \u00a0proporcionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Lo \u00a0mismo \u00a0ocurre \u00a0con \u00a0el segundo \u00a0cargo, \u00a0formulado tambi\u00e9n por el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley, por la falta de aplicaci\u00f3n de la \u00a0norma \u00a0reguladora \u00a0del \u00a0exceso en las causales de justificaci\u00f3n, pues el censor \u00a0da \u00a0por \u00a0descontada una verdad que no existe ni ha sido reconocida, esto es, que \u00a0el \u00a0Tribunal admiti\u00f3 que su defendido actu\u00f3 en leg\u00edtima defensa. Por ello, al \u00a0contener \u00a0el \u00a0alegato \u00a0una \u00a0inconsistencia l\u00f3gica insalvable, el cargo no tiene \u00a0ninguna \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9xito, \u00a0ya \u00a0que \u00a0al \u00a0no \u00a0existir el hecho condicionante \u00a0\u2013elementos de la leg\u00edtima \u00a0defensa- \u00a0 \u00a0cualquier \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0 supuesto \u00a0 exceso \u00a0 carece \u00a0 de \u00a0fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los cargos no prosperan. \u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0SOBRE \u00a0LA \u00a0LEGALIDAD \u00a0DE \u00a0LA PENA Y LA \u00a0PROHIBICI\u00d3N DE LA REFORMATIO IN PEJUS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0del \u00a0proferimiento \u00a0del \u00a0fallo de segundo grado el art\u00edculo\u00a0 29 de la Ley 40 de \u00a01993, \u00a0que \u00a0modific\u00f3 \u00a0el 323 del Decreto 100 de 1980 establec\u00eda para el delito \u00a0de \u00a0 homicidio \u00a0\u201cprisi\u00f3n \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0a \u00a0cuarenta \u00a0(40) \u00a0a\u00f1os\u201d. No obstante ello, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0 de \u00a0Monter\u00eda, \u00a0sin \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0reducirle \u00a0la \u00a0pena impuesta a LIBARDO ENRIQUE PE\u00d1ATA LOZANO, pues al respecto, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia recurrida, luego de descartar en este evento el reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0o en su defecto la diminuente de la ira o el intenso \u00a0dolor,\u00a0 expuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0ser\u00e1 \u00a0confirmada \u00a0con la modificaci\u00f3n de que en lugar de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n sean 24 \u00a0los que le corresponda pagar a Libardo Enrique Pe\u00f1ata Lozano\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0irregularidad \u00a0es \u00a0advertida \u00a0por \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada, \u00a0quien, sin embargo, no solicita la correcci\u00f3n, toda vez \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, por ser apelante \u00fanico impera el mandato constitucional \u00a0que proh\u00edbe la reforma en peor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 planteamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0demanda \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0integral \u00a0del \u00a0asunto, \u00a0en orden a \u00a0dilucidar \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 debe \u00a0hacer \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0competente \u00a0ante \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n de tal naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Postura \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0su \u00a0doctrina \u00a0auspicia \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0idea \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0que \u00a0 la \u00a0 prohibici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 reformatio \u00a0 in \u00a0pejus \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a031 de la Carta es un derecho absoluto, que en todo caso prevalecer\u00eda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de rescatar el principio de legalidad que pudiesen tener \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales encargados de resolver el recurso de apelaci\u00f3n, o \u00a0de la Corte Suprema en punto de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0son \u00a0las \u00a0l\u00edneas \u00a0jurisprudenciales \u00a0destacadas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primera \u00a0l\u00ednea: \u00a0Sentencias \u00a0 T-413\/92, \u00a0 T-474\/92, \u00a0 C-055\/93, \u00a0 T-596\/93, \u00a0C-365\/94, \u00a0T-231\/94, \u00a0SU-327\/95 \u00a0y SU-598\/95. Sostienen la tesis seg\u00fan la cual el superior act\u00faa con \u00a0competencia \u00a0limitada derivada de los recursos de apelaci\u00f3n y casaci\u00f3n, que se \u00a0entienden \u00a0interpuestos s\u00f3lo para enmendar lo desfavorable al interesado, y por \u00a0ende \u00a0en \u00a0ning\u00fan caso es factible agravar la situaci\u00f3n del apelante \u00fanico, ni \u00a0a\u00fan so pretexto de reestablecer la legalidad de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segunda \u00a0l\u00ednea: \u00a0T-413\/92, \u00a0C-055\/93, C-150\/93, T-289\/94, C-449\/96, C-538\/97, T-201\/97, T-766\/98, \u00a0SU-646\/99 \u00a0y \u00a0T-141\/00. \u00a0Admitieron que en ejercicio del grado jurisdiccional de \u00a0consulta\u00a0 \u00a0 el \u00a0superior \u00a0ten\u00eda \u00a0competencia \u00a0ilimitada \u00a0para \u00a0revisar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n; \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0grado \u00a0jurisdiccional de consulta comportaba una \u00a0excepci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0no \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, a\u00fan cuando se afectaran intereses del apelante \u00a0\u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercera \u00a0l\u00ednea: \u00a0Con \u00a0la \u00a0Sentencia \u00a0SU-1722 \u00a0de \u00a02000 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional fundi\u00f3 las dos \u00a0l\u00edneas \u00a0jurisprudenciales \u00a0verificables \u00a0en las providencias antes mencionadas, \u00a0para \u00a0generar \u00a0una \u00a0tercera, \u00a0la \u00a0vigente, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0en ning\u00fan caso el \u00a0superior \u00a0puede \u00a0agravar la pena impuesta al apelante \u00fanico, ni para ajustar la \u00a0pena \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad, \u00a0ni \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0grado \u00a0jurisdiccional de \u00a0consulta1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Postura \u00a0de \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0ignorar \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0desde \u00a0los \u00a0primeros \u00a0a\u00f1os de vigencia de la Carta de 1991, la \u00a0Sala \u00a0mayoritaria \u00a0de Casaci\u00f3n Penal sent\u00f3 una l\u00ednea constante y coherente de \u00a0jurisprudencia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0prevalece \u00a0sobre el derecho a \u00a0la \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 reformatio \u00a0 \u00a0in \u00a0 \u00a0pejus. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0sentido \u00a0se ha reiterado que si el \u00a0A-quo \u00a0impuso \u00a0una \u00a0pena \u00a0no \u00a0contemplada en la ley, o por fuera de los l\u00edmites \u00a0m\u00ednimos \u00a0de la legalidad, el Ad-quem, al desatar el recurso de apelaci\u00f3n, o la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, al resolver el recurso extraordinario, tiene el deber \u00a0de \u00a0corregir \u00a0la pena ilegalmente impuesta, hasta ajustarla a los l\u00edmites de la \u00a0legalidad, \u00a0auque \u00a0al hacerlo se agrave la situaci\u00f3n del apelante \u00fanico; y sin \u00a0que \u00a0ello \u00a0signifique \u00a0vulnerar \u00a0el \u00a0derecho \u00a0que consagra el art\u00edculo 31 de la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0aqu\u00e9l sendero jurisprudencial se citan \u00a0algunas \u00a0providencias \u00a0a \u00a0manera \u00a0de \u00a0ejemplo, \u00a0tratando \u00a0de \u00a0abarcar \u00a0el tiempo \u00a0transcurrido \u00a0a \u00a0partir \u00a0de la entrada en vigor de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de \u00a019912. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fecha \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>29\/07\/1992 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a06304 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0D\u00eddimo P\u00e1ez Velandia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11\/11\/1992 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a06906 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Juan Manuel Torres Fresneda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>25\/06\/1993 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a06831 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Edgar Saavedra Rojas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>09\/08\/1993 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a07221 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Juan Manuel Torres Fresneda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>06\/10\/1994 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a08519 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ricardo Calvete Rangel \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26\/10\/1994 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a08796 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Edgar Saavedra Rojas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11\/11\/1994 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a08776 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Jorge Enrique Valencia M. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>21\/10\/1997 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a013493 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Carlos. A. \u00a0G\u00e1lvez Argote \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>28\/10\/1997 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a09791 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Carlos E. Mej\u00eda Escobar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>20\/05\/1998 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a012712 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Carlos \u00a0E. \u00a0Mej\u00eda Escobar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12\/12\/1999 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a011450 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Jorge \u00a0E. \u00a0C\u00f3rdoba Poveda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>22\/06\/2000 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a013381 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Edgar Lombana \u00a0Trujillo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>02\/08\/2000 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a015559 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Jorge An\u00edbal \u00a0G\u00f3mez Gallego \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>20\/09\/2000 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a012741 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Edgar Lombana \u00a0Trujillo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23\/05\/2001 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a013049 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Carlos \u00a0A. \u00a0G\u00e1lvez Argote \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23\/05\/2001 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a013325 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Edgar Lombana \u00a0Trujillo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>04\/07\/2001 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a011296 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Fernando \u00a0Arboleda Ripoll \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23\/07\/2001 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a013439 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Nilson Pinilla \u00a0Pinilla \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>02\/10\/2001 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a015286 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Fernando \u00a0Arboleda Ripoll \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19\/11\/2001 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a010154 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Nilson Pinilla \u00a0Pinilla \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26\/11\/2001 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a010083 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Jorge \u00a0E. \u00a0C\u00f3rdoba Poveda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12\/02\/2002 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a015386 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Nilson Pinilla \u00a0Pinilla \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>02\/05\/2002 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a09893 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Jorge E. C\u00f3rdoba Poveda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13\/06\/2002 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a014718 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Carlos \u00a0E. \u00a0Mej\u00eda Escobar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13\/08\/2002 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a016175 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Edgar Lombana \u00a0Trujillo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>03\/09\/2002 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a015513 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Fernando \u00a0Arboleda Ripoll \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12\/09\/2002 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a013571 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Carlos \u00a0A. \u00a0G\u00e1lvez Argote \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26\/09\/2002 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a011885 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Nilson Pinilla \u00a0Pinilla \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24\/10\/2002 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a012432 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Jorge \u00a0E. \u00a0C\u00f3rdoba Poveda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>20\/102002 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a015121 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Yesid Ram\u00edrez \u00a0Bastidas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>21\/11\/2002 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a013148 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Marina Pulido \u00a0de Bar\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23\/01\/2003 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a019218 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Yesid Ram\u00edrez \u00a0Bastidas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>22\/02\/2003 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a017580 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Jorge \u00a0A. \u00a0G\u00f3mez Gllego \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>27\/02\/2003 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a017817 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Fernando \u00a0Arboleda Ripoll \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15\/05\/2003 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a015868 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Herman Gal\u00e1n \u00a0Castellanos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17\/06\/2003 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a018684 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Marina Pulido \u00a0de Bar\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>31\/07\/2003 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a015063 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Herman Gal\u00e1n \u00a0Castellanos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>04\/09\/2003 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a015444 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Jorge Luis \u00a0Quintero Milan\u00e9s \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26\/112003 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a014066 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Jorge Luis \u00a0Quintero Milan\u00e9s \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11\/12\/2003 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a018585 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Marina Pulido \u00a0de Bar\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10\/03\/2004 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a017490 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfredo G\u00f3mez \u00a0Quintero \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>05\/05\/2004 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a020208 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Jorge Luis \u00a0Quintero Milan\u00e9s \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>04\/08\/2004 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a015415 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Yesid Ram\u00edrez \u00a0Bastidas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>09\/02\/2005 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a019869 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sigifredo \u00a0Espinosa P\u00e9rez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala de Casaci\u00f3n Penal ha encontrado que \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte Constitucional no abarca todos los frentes que \u00a0demanda \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de los valores, principios y reglas condensados en \u00a0la \u00a0Carta. \u00a0Dicha \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0pareciera \u00a0defender \u00a0con criterio gramatical la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 indefectible \u00a0 del \u00a0 inciso \u00a0 segundo \u00a0 del \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0 \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0 como \u00a0 si \u00a0 abordase \u00a0 el \u00a0 estudio \u00a0 con \u00a0 vis\u00f3n \u00a0fundamentalista, \u00a0o \u00a0como \u00a0si \u00a0pretendiese \u00a0que ese precepto consagra un derecho \u00a0absoluto, \u00a0y \u00a0como \u00a0si \u00a0quisiera \u00a0establecer para los Jueces de la Rep\u00fablica la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0permanecer imp\u00e1vidos ante la evidente violaci\u00f3n del principio \u00a0de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte Suprema de Justicia, como m\u00e1ximo \u00a0\u00f3rgano \u00a0 de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria, \u00a0con \u00a0facultad \u00a0constitucional \u00a0para \u00a0unificar \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0en \u00a0materia \u00a0penal, \u00a0con argumentaci\u00f3n que estima \u00a0compatible \u00a0con \u00a0la \u00a0Carta, \u00a0con \u00a0el Bloque de Constitucionalidad, con los fines \u00a0constitucionales \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0y \u00a0con \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0responsable de su \u00a0misi\u00f3n \u00a0de Juez de mayor jerarqu\u00eda, en todo caso con el deseo de acertar, pero \u00a0sin \u00a0\u00e1nimo contestatario, en atenci\u00f3n a los principios de igualdad y seguridad \u00a0jur\u00eddica, \u00a0en pronunciamientos como los anteriores ha ponderado el valor \u00a0 \u00a0de \u00a0 justicia \u00a0 material, \u00a0 el \u00a0principio del debido proceso \u00a0y \u00a0 el \u00a0 derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0reformatio \u00a0 in \u00a0 pejus, \u00a0encontrando \u00a0razones \u00a0constitucionales \u00a0y \u00a0legales para sostener invariablemente \u00a0hasta \u00a0en \u00a0la \u00faltima de las providencias citadas, que el principio de legalidad \u00a0involucra \u00a0un \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0general, \u00a0por lo cual prevalece sobre el \u00a0derecho particular a la no reforma peyorativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0en \u00a0las Sentencias del 18 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02005, \u00a0la Sala mayoritaria de Casaci\u00f3n Penal (radicaci\u00f3n 22150, M.P. \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mauro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Solarte \u00a0 \u00a0 \u00a0 Portilla3; \u00a0y \u00a022323, \u00a0M.P. \u00a0Dr. Alfredo \u00a0G\u00f3mez \u00a0Quintero4), \u00a0 \u00a0 privilegi\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0derecho \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0reformatio \u00a0in pejus sobre el principio de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad, sin embargo, la Sala \u00a0mayoritaria \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0razones \u00a0constitucionales \u00a0y legales, y \u00a0acogiendo \u00a0las \u00a0reflexiones \u00a0sobre \u00a0el contenido jur\u00eddico de los salvamentos de \u00a0voto \u00a0a \u00a0las \u00a0dos \u00a0sentencias \u00a0citadas \u00a0en \u00a0el \u00a0p\u00e1rrafo \u00a0anterior \u00a0de \u00a0los \u00a0Hs. \u00a0magistrados \u00a0Sigifredo \u00a0Espinosa \u00a0P\u00e9rez \u00a0y \u00a0Herman \u00a0Gal\u00e1n \u00a0Castellanos, \u00a0y las \u00a0aclaraciones \u00a0de \u00a0voto \u00a0del \u00a0H. magistrado Yesid Ram\u00edrez Bastidas, retorna a la \u00a0anterior \u00a0postura, \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0a \u00a0aquella \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0principio de \u00a0legalidad \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 penas \u00a0prevalece \u00a0sobre \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0 reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0del \u00a0apelante \u00a0\u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0retornar \u00a0al \u00a0sendero \u00a0jurisprudencial \u00a0sostenido \u00a0mayoritariamente \u00a0desde \u00a0la \u00a0entrada en vigencia de la Carta de 1991, \u00a0opera \u00a0nuevamente \u00a0un \u00a0cambio \u00a0en \u00a0la jurisprudencia, situaci\u00f3n que puede darse \u00a0leg\u00edtimamente, \u00a0porque es la propia Sala de Casaci\u00f3n Penal la que lo promueve, \u00a0en \u00a0su \u00a0calidad \u00a0de \u00a0\u00f3rgano \u00a0l\u00edmite de la jurisdicci\u00f3n ordinaria con facultad \u00a0para \u00a0unificar \u00a0la jurisprudencia penal; porque no se trata de una modificaci\u00f3n \u00a0arbitraria, \u00a0sino \u00a0sentada en consideraciones de seguridad jur\u00eddica e igualdad; \u00a0y \u00a0porque \u00a0el \u00a0retorno \u00a0a \u00a0la \u00a0tradicional \u00a0postura \u00a0comporta una \u201cganancia\u201d \u00a0respecto \u00a0del \u00a0cometido \u00a0de \u00a0justicia material, que es impronta del ordenamiento \u00a0constitucional \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 colombiano5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es, \u00a0entonces, \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0viable \u00a0y \u00a0necesario \u00a0el \u00a0cambio \u00a0de la jurisprudencia para retornar a la postura anterior, \u00a0por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0funci\u00f3n \u00a0jur\u00eddico \u00a0pol\u00edtica \u00a0del \u00a0Juez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juez \u00a0encarna \u00a0al promotor de todos los \u00a0cometidos \u00a0que \u00a0el \u00a0Estado \u00a0social, \u00a0democr\u00e1tico y de derecho aspira cumplir en \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la Rama Judicial del Poder \u00a0P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0el Juez vela por el cumplimiento de \u00a0los \u00a0fines \u00a0constitucionales del proceso penal, entre ellos alcanzar el valor de \u00a0la \u00a0justicia \u00a0material \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0marco \u00a0jur\u00eddico \u00a0(no \u00a0por \u00a0fuera \u00a0de la \u00a0legalidad), \u00a0entonces \u00a0la \u00a0actividad \u00a0jurisdiccional \u00a0se proyecta m\u00e1s all\u00e1 del \u00a0caso \u00a0 \u00a0particular \u00a0 \u00a0hacia \u00a0 el \u00a0 alcance \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 fines \u00a0 superiores \u00a0 del \u00a0Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0el \u00a0Juez \u00a0no \u00a0es solo un instrumento \u00a0funcional \u00a0destinado a administrar normas jur\u00eddicas, ni a repartir en t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0justicia \u00a0formal \u00a0lo \u00a0que \u00a0a \u00a0cada \u00a0quien \u00a0corresponde, \u00a0pues de su labor de \u00a0jurisperito \u00a0trasciende \u00a0y \u00a0debe \u00a0trascender hacia la b\u00fasqueda y alcance de los \u00a0valores superiores que caracterizan el Estado de principio a fin. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esos \u00a0valores fundantes de la organizaci\u00f3n \u00a0estatal \u00a0se \u00a0resumen \u00a0en \u00a0el \u00a0Pre\u00e1mbulo \u00a0de la Carta, desde cuya \u00f3ptica, a los \u00a0Jueces \u00a0como \u00a0autoridad \u00a0p\u00fablica tambi\u00e9n corresponde velar porque se asegure a \u00a0los \u00a0habitantes \u00a0del \u00a0territorio \u00a0nacional \u00a0la vida, la convivencia, el trabajo, \u00a0la justicia, la igualdad, el \u00a0conocimiento, \u00a0la \u00a0libertad \u00a0y \u00a0la \u00a0paz, \u00a0dentro de un \u00a0marco \u00a0 \u00a0 \u00a0 jur\u00eddico, \u00a0 \u00a0 \u00a0 democr\u00e1tico \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0participativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 ah\u00ed \u00a0 que \u00a0no \u00a0son \u00a0leg\u00edtimas \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0relegar \u00a0al \u00a0Juez \u00a0al \u00a0plano de un mero espectador, a quien no \u00a0corresponde \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0declarar \u00a0la \u00a0verdad \u00a0que \u00a0a \u00a0bien \u00a0tengan construir los \u00a0intervinientes \u00a0en \u00a0desarrollo del proceso penal; pues, contrario a tal postura, \u00a0el \u00a0Juez \u00a0debe \u00a0luchar por alcanzar la verdad hist\u00f3rica objetiva, aquella desde \u00a0la \u00a0cual \u00a0pueda \u00a0realizarse \u00a0la \u00a0idea \u00a0de \u00a0justicia \u00a0material, y no solamente la \u00a0justicia \u00a0formal6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0perspectiva, \u00a0no se puede pedir al \u00a0Juez \u00a0que \u00a0conoce de un recurso de apelaci\u00f3n, ni a la Corte Suprema de Justicia \u00a0en \u00a0sede de casaci\u00f3n, que ignore, pase por alto o soslaye una sanci\u00f3n impuesta \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0del principio de legalidad de las penas. Ello equivaldr\u00eda \u00a0a \u00a0compeler al superior funcional a confirmar una decisi\u00f3n injusta, sin soporte \u00a0legal, \u00a0 \u00a0constitutiva \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0v\u00edas \u00a0 de \u00a0 hecho7, \u00a0y \u00a0por \u00a0ende contraria a los \u00a0principios de estirpe Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus contradice en casos \u00a0concretos \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0penas, \u00a0y por ende el valor de \u00a0justicia \u00a0material, \u00a0el \u00a0superior \u00a0funcional \u00a0tiene \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0restaurar la \u00a0legalidad, \u00a0porque \u00a0al \u00a0hacerlo se ubica en el sendero de la realizaci\u00f3n de los \u00a0valores \u00a0superiores \u00a0del \u00a0Estado, \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0el \u00a0ideal \u00a0de justicia material \u00a0\u201cdentro \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 marco \u00a0 jur\u00eddico8\u201d, aunque el \u00a0retorno \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0conlleve \u00a0agravar \u00a0la pena, as\u00ed se trate de apelante \u00a0\u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0decir, sencillamente, la sanci\u00f3n penal \u00a0impuesta \u00a0por \u00a0fuera \u00a0del \u00a0marco \u00a0jur\u00eddico \u00a0no \u00a0es \u00a0justa, no refleja cometidos \u00a0estatales, \u00a0ni \u00a0observa los fines constitucionales del proceso penal; y, en todo \u00a0caso, \u00a0 \u00a0debe \u00a0 ser \u00a0 enmendada \u00a0 para \u00a0 llevarla \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 l\u00edmites \u00a0 de \u00a0 la \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0indiscutible \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0normativa \u00a0y \u00a0vinculante \u00a0del Pre\u00e1mbulo de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. En ese especial cuerpo \u00a0normativo \u00a0se \u00a0finca \u00a0el \u00a0valor \u00a0de la justicia, cuya \u00fanica manera leg\u00edtima de \u00a0realizarse \u00a0es \u00a0dentro de un marco jur\u00eddico, que m\u00e1s adelante se desarrollar\u00e1 \u00a0como principio del debido proceso y como principio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0claridad \u00a0did\u00e1ctica \u00a0se \u00a0trae \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0 cita \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0relativa \u00a0a \u00a0los \u00a0alcances \u00a0del \u00a0Pre\u00e1mbulo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl Pre\u00e1mbulo da sentido a los preceptos \u00a0constitucionales \u00a0y \u00a0se\u00f1ala \u00a0al Estado las metas hacia las cuales debe orientar \u00a0su \u00a0acci\u00f3n; \u00a0el \u00a0rumbo de las instituciones jur\u00eddicas. Lejos de ser ajeno a la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0el \u00a0Pre\u00e1mbulo \u00a0hace \u00a0parte integrante de ella.\u00a0 Las normas \u00a0pertenecientes \u00a0a \u00a0las dem\u00e1s jerarqu\u00edas del sistema jur\u00eddico est\u00e1n sujetas a \u00a0toda la Constituci\u00f3n y, si \u00a0no \u00a0pueden \u00a0contravenir los mandatos contenidos en su articulado, menos a\u00fan les \u00a0est\u00e1 \u00a0permitida \u00a0la transgresi\u00f3n de las bases sobre las cuales se soportan y a \u00a0cuyas \u00a0 \u00a0finalidades \u00a0 \u00a0apuntan. \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0Pre\u00e1mbulo \u00a0 \u00a0goza \u00a0 de \u00a0 poder \u00a0vinculante en cuanto sustento del \u00a0orden \u00a0que \u00a0la \u00a0Carta \u00a0instaura \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0toda \u00a0norma \u00a0-sea \u00a0de \u00a0\u00edndole \u00a0legislativa \u00a0o de otro nivel- que desconozca o quebrante cualquiera de los fines \u00a0en \u00a0\u00e9l se\u00f1alados, lesiona la Constituci\u00f3n porque traiciona sus principios.\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0C-479 \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01992; \u00a0Ms \u00a0.Ps. \u00a0Drs. Jos\u00e9 Gregorio \u00a0Hern\u00e1ndez Galindo y Alejandro Mart\u00ednez Caballero ) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0 in \u00a0pejus \u00a0no \u00a0es \u00a0un \u00a0valor \u00a0constitucional, \u00a0 ni \u00a0un \u00a0principio. \u00a0Es \u00a0una \u00a0regla \u00a0que \u00a0reconoce \u00a0un \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin de explicar la contradicci\u00f3n, \u00a0los \u00a0 choques \u00a0o \u00a0\u201cantinomias\u201d \u00a0que \u00a0aparentemente \u00a0podr\u00edan \u00a0ocurrir \u00a0entre \u00a0disposiciones \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Constituci\u00f3n \u00a0 Pol\u00edtica, \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0\u2013siguiendo a doctrinantes \u00a0del \u00a0 derecho: \u00a0 Hart, \u00a0 Dworkin, \u00a0 Bobbio, \u00a0Alexy-, \u00a0establece \u00a0criterios \u00a0para \u00a0diferenciar valores, principios y reglas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0manera \u00a0general, \u00a0 la \u00a0filosof\u00eda \u00a0jur\u00eddica \u00a0contempor\u00e1nea, \u00a0con \u00a0miras \u00a0a \u00a0establecer \u00a0f\u00f3rmulas \u00a0para \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0antinomias, \u00a0especialmente \u00a0de \u00a0las que se \u00a0presentan \u00a0dentro \u00a0de \u00a0las \u00a0constituciones, \u00a0se \u00a0ha \u00a0preocupado \u00a0por precisar la \u00a0diferencia \u00a0 que \u00a0 existe \u00a0entre \u00a0los \u00a0valores, \u00a0los \u00a0principios \u00a0y \u00a0las \u00a0reglas \u00a0constitucionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0lugar \u00a0la doctrina coincide en \u00a0considerar \u00a0que \u00a0las \u00a0normas que reconocen valores son de naturaleza abstracta e \u00a0inconcreta; \u00a0 para \u00a0 algunos \u00a0 son \u00a0 normas \u00a0 que \u00a0 orientan \u00a0la \u00a0producci\u00f3n \u00a0e \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0dem\u00e1s normas, y que en tal condici\u00f3n fijan criterios \u00a0de \u00a0contenido para otras normas; para otros, las normas que reconocen valores al \u00a0igual \u00a0que \u00a0las que consagran\u00a0 principios, determinan el contenido de otras \u00a0normas, \u00a0y \u00a0aqu\u00e9llas \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0diferencian \u00a0de \u00a0\u00e9stas \u00a0por su menor eficacia \u00a0directa, \u00a0aplic\u00e1ndose \u00a0estrictamente \u00a0en \u00a0el \u00a0momento de la interpretaci\u00f3n. Lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que en todas las anteriores formulaciones subyace la idea de que las \u00a0normas \u00a0que \u00a0reconocen \u00a0valores \u00a0condicionan \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0normas, \u00a0y \u00a0tienen un \u00a0contenido \u00a0abstracto \u00a0y \u00a0abierto, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0est\u00e1n formuladas como cl\u00e1usulas \u00a0generales \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0determinan \u00a0 criterios \u00a0 interpretativos \u00a0 del \u00a0 resto \u00a0 del \u00a0ordenamiento.9 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0concierne a las reglas, tales \u00a0ser\u00edan \u00a0las \u00a0disposiciones jur\u00eddicas en las que se \u201cdefine, en forma general \u00a0y \u00a0 abstracta, \u00a0 un \u00a0 supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0se \u00a0determina \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0o \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0se \u00a0derivan \u00a0de \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n del mismo; una \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0pues, \u00a0derechamente \u00a0construida \u00a0para \u00a0regular u ordenar de forma \u00a0directa \u00a0la \u00a0vida \u00a0humana, \u00a0la \u00a0realidad \u00a0social\u201d10 \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0virtud \u00a0de esta \u00a0estructura l\u00f3gica, las reglas operan como silogismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0La \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0no \u00a0es \u00a0exclusivamente \u00a0un \u00a0cat\u00e1logo de reglas jur\u00eddicas en el sentido explicado. Ella \u00a0obedece \u00a0a una axiolog\u00eda claramente definida especialmente en su Pre\u00e1mbulo, en \u00a0donde \u00a0se \u00a0reconocen \u00a0expl\u00edcitamente \u00a0como \u00a0valores \u00a0fundamentales \u00a0la vida, la \u00a0convivencia, \u00a0el \u00a0trabajo, \u00a0la \u00a0justicia, \u00a0la \u00a0igualdad, la libertad, la paz, la \u00a0democracia, \u00a0 la \u00a0 unidad \u00a0 nacional, \u00a0 la \u00a0 participaci\u00f3n, \u00a0etc. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0 incluye \u00a0 un \u00a0 t\u00edtulo \u00a0 que \u00a0bajo \u00a0el \u00a0ep\u00edgrafe \u00a0\u201cPrincipios \u00a0Fundamentales\u201d \u00a0enuncia \u00a0cuales \u00a0son \u00a0las bases de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica, \u00a0los \u00a0fines esenciales del Estado, la misi\u00f3n de las autoridades constituidas, el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0soberan\u00eda \u00a0que \u00a0determina el ejercicio del poder, la primac\u00eda de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0inalienables de las personas, etc. De otro lado trae un cat\u00e1logo \u00a0no \u00a0 taxativo \u00a0 de \u00a0 derechos \u00a0 fundamentales, \u00a0 normas \u00a0que \u00a0por \u00a0su \u00a0car\u00e1cter \u00a0deontol\u00f3gico \u00a0deben \u00a0ser \u00a0entendidas \u00a0tambi\u00e9n \u00a0como \u00a0expresiones de principios \u00a0fundamentales.\u00a0 \u00a0(Sentencia C.- 1287 de 2001, M.P. Dr. Marco Gerardo Monroy \u00a0Cabra.) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 prohibici\u00f3n \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio in pejus no es un \u00a0valor \u00a0superior, \u00a0ni \u00a0un \u00a0principio \u00a0que \u00a0irradia \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de otras \u00a0disposiciones \u00a0jur\u00eddicas. Es una regla que consagra un derecho fundamental, que \u00a0contiene \u00a0un \u00a0supuesto \u00a0de hecho (ser apelante \u00fanico) y una consecuencia (no se \u00a0puede agravar la pena), y opera por subsunci\u00f3n como un silogismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de la justicia \u201cdentro \u00a0de \u00a0un marco jur\u00eddico\u201d, como se \u00a0reclama \u00a0desde \u00a0el \u00a0Pre\u00e1mbulo \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta, \u00a0es \u00a0un valor superior y cometido \u00a0program\u00e1tico \u00a0del \u00a0Estado \u00a0social, \u00a0democr\u00e1tico \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho. \u00a0Ese valor se \u00a0desarrolla \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0principios, \u00a0como \u00a0el \u00a0principio del debido proceso, \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de la Carta, seg\u00fan el cual, entre otras cosas, \u00a0nadie \u00a0podr\u00e1 \u00a0ser \u00a0juzgado \u00a0sino \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la ley anterior al acto \u00a0imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden de ideas, si alguien es juzgado \u00a0sin \u00a0observancia \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0su \u00a0juzgamiento \u00a0se \u00a0cumple por fuera del debido \u00a0proceso, \u00a0es un juzgamiento inv\u00e1lido jur\u00eddicamente y debe ser enmendado por el \u00a0competente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa enmienda, cuando implica agravar la pena \u00a0impuesta \u00a0al \u00a0apelante \u00a0\u00fanico, se debe a que en la pr\u00e1ctica el derecho a la no \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0cede \u00a0ante \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la justicia \u201cdentro de un marco \u00a0jur\u00eddico\u201d, \u00a0y \u00a0cede \u00a0ante \u00a0el \u00a0principio del debido \u00a0proceso que impone ser juzgado de conformidad con la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0prevalencia \u00a0de \u00a0los \u00a0valores \u00a0y de los \u00a0principios \u00a0sobre las reglas se enra\u00edza a su vez en la prevalencia del inter\u00e9s \u00a0p\u00fablico \u00a0sobre \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0particular, \u00a0por \u00a0ser \u00a0\u00e9sta, \u00a0la prevalencia del \u00a0inter\u00e9s \u00a0general, \u00a0otro principio fundamental del Estado social, democr\u00e1tico y \u00a0de \u00a0 derecho11. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0tal perspectiva, se observa err\u00f3neo \u00a0posicionar \u00a0 la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0en un nivel normativo y hermen\u00e9utico que no le \u00a0corresponde, \u00a0por el s\u00f3lo hecho de que es un derecho fundamental contemplado en \u00a0la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0no \u00a0es \u00a0un derecho \u00a0absoluto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 instituci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0com\u00fanmente \u00a0denominada \u00a0 prohibici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 reformatio \u00a0in \u00a0pejus, \u00a0o reforma peyorativa, o reforma en lo peor, ha \u00a0sido \u00a0ampliamente \u00a0alinderada \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0 especialmente \u00a0 en \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0 explicar \u00a0 que, \u00a0 a \u00a0 pesar \u00a0 de \u00a0 su \u00a0constitucionalizaci\u00f3n, \u00a0el art\u00edculo 31 de la Carta no ha consagrado un derecho \u00a0absoluto \u00a0y \u00a0sin \u00a0excepci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0para \u00a0quienes \u00a0apelan como parte \u00fanica la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ning\u00fan derecho, incluidos los fundamentales \u00a0de \u00a0primera \u00a0generaci\u00f3n, \u00a0es absoluto. Si lo fueran, a menudo se incurrir\u00eda en \u00a0innumerables \u00a0antinomias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0y \u00a0pr\u00e1cticas. \u00a0Verbi \u00a0gratia, no tendr\u00eda \u00a0cabida \u00a0la \u00a0excluyente \u00a0de \u00a0antijuridicidad por leg\u00edtima defensa, puesto que el \u00a0respeto \u00a0 \u00a0a \u00a0 la \u00a0 vida \u00a0 del \u00a0 agresor \u00a0 se \u00a0 opondr\u00eda \u00a0 como \u00a0 una \u00a0 barrera \u00a0infranqueable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ocurre \u00a0s\u00ed \u00a0que los derechos fundamentales \u00a0coexisten, \u00a0se \u00a0complementan \u00a0unos \u00a0a \u00a0otros \u00a0y \u00a0si \u00a0es \u00a0preciso \u00a0se \u00a0restringen \u00a0mutuamente, \u00a0todo \u00a0en \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los fines del Estado \u00a0social, \u00a0democr\u00e1tico \u00a0y \u00a0de derecho. Una norma constitucional como superior que \u00a0es, \u00a0mal \u00a0podr\u00eda \u00a0ser \u00a0limitada por un precepto legal, en cambio, con el fin de \u00a0armonizar \u00a0y \u00a0posibilitar la aplicaci\u00f3n en concreto del cat\u00e1logo de garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0otra norma constitucional bien puede en situaciones espec\u00edficas \u00a0confinar \u00a0su \u00a0\u00e1mbito, \u00a0siempre \u00a0que \u00a0no sea posible jur\u00eddica ni pr\u00e1cticamente \u00a0hacerlas converger en su plenitud conceptual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Uno de aquellos conflictos suele presentarse \u00a0cuando \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0necesario \u00a0 \u00a0interpolar \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0del \u00a0 debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la no \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, para \u00a0pasar \u00a0por \u00a0el \u00a0tamiz \u00a0de \u00a0estas \u00a0perentorias \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales la pena \u00a0impuesta en una sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0aparente \u00a0antinomia \u00a0se \u00a0platea \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera: si la prohibici\u00f3n de la reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0es \u00a0absoluta, \u00a0habr\u00eda \u00a0que \u00a0admitir \u00a0penas \u00a0ilegales; \u00a0pero, \u00a0es \u00a0claro que las penas ilegales no tienen cabida en el debido \u00a0proceso. \u00a0Se precisa entonces decidir: o bien la prohibici\u00f3n de la reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0no \u00a0es absoluta, o \u00a0bien \u00a0 \u00a0algunos \u00a0 \u00a0casos \u00a0 \u00a0pueden \u00a0 \u00a0solucionarse \u00a0 \u00a0por \u00a0 fuera \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>L\u00f3gico es inferir que la prohibici\u00f3n de la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus no es \u00a0absoluta, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los fines constitucionales del proceso penal \u00a0est\u00e1 \u00a0el \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia material, dentro del marco jur\u00eddico; y a tal \u00a0anhelo \u00a0de justicia nunca se alcanzar\u00eda si se aceptara que la pena derive de la \u00a0\u201cley\u201d que el Juez genera o inventa, y no de la ley del Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0observa \u00a0que \u00a0el ingrediente del debido \u00a0proceso \u00a0 que \u00a0 a \u00a0 veces \u00a0 ri\u00f1e \u00a0 con \u00a0 la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in pejus consiste precisamente \u00a0en \u00a0el \u00a0principio de legalidad de la pena, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual nadie podr\u00e1 ser condenado sino conforme a leyes \u00a0preexistentes al acto que se le imputa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ley \u00a0preexistente, \u00a0(salvo \u00a0la correcta \u00a0aducci\u00f3n \u00a0de favorabilidad), es la que est\u00e9 vigente al momento de la comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0en \u00a0su \u00a0cabal \u00a0cobertura, precepto y sanci\u00f3n, y en \u00e9sta, \u00a0m\u00e1ximos y m\u00ednimos de la pena principal, y penas accesorias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si el juez sustituye la ley preexistente por \u00a0otra, \u00a0crea \u00a0o \u00a0se \u00a0inventa la suya, cualquiera sea la motivaci\u00f3n para hacerlo, \u00a0atenta \u00a0contra el principio de legalidad y, por ende el superior funcional debe, \u00a0en \u00a0guarda de los valores y principios superiores del Estado de Derecho, adoptar \u00a0los \u00a0correctivos \u00a0pertinentes, \u00a0ajustando \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta \u00a0a \u00a0la \u00a0norma \u00a0que \u00a0verdaderamente \u00a0corresponda, \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0condenado \u00a0sea apelante \u00fanico y as\u00ed su \u00a0situaci\u00f3n se torne m\u00e1s gravosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0empece, \u00a0hay \u00a0quienes \u00a0piensan \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0consagra un derecho fundamental \u00a0absoluto, \u00a0que \u00a0no \u00a0admite excepciones de ninguna naturaleza, puesto que ninguna \u00a0norma \u00a0de id\u00e9ntica jerarqu\u00eda contempla limitaciones a su aplicaci\u00f3n cuando el \u00a0condenado es apelante \u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0ha \u00a0de \u00a0afirmarse \u00a0que \u00a0tal \u00a0planteamiento \u00a0parte \u00a0de \u00a0un \u00a0supuesto \u00a0equivocado, \u00a0cual es pretender que en el \u00a0sistema \u00a0constitucional \u00a0colombiano \u00a0existen derechos absolutos. La propia Corte \u00a0Constitucional \u00a0se \u00a0ha \u00a0encargado \u00a0de \u00a0dilucidar \u00a0esta cuesti\u00f3n descartando esa \u00a0posibilidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0el sistema constitucional estuviese \u00a0compuesto \u00a0por \u00a0derechos ilimitados ser\u00eda necesario admitir (1) que se trata de \u00a0derechos \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0oponen \u00a0entre \u00a0s\u00ed, \u00a0pues de otra manera ser\u00eda imposible \u00a0predicar \u00a0que \u00a0todos \u00a0ellos \u00a0gozan \u00a0de \u00a0jerarqu\u00eda \u00a0superior o de supremac\u00eda en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con los otros; (2) que todos los poderes del Estado, deben garantizar \u00a0el \u00a0alcance \u00a0pleno \u00a0de \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los derechos, en cuyo caso, lo \u00fanico que \u00a0podr\u00eda \u00a0hacer \u00a0el \u00a0poder \u00a0legislativo, \u00a0ser\u00eda reproducir en una norma legal la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0 constitucional \u00a0 que \u00a0 consagra \u00a0 el \u00a0derecho \u00a0fundamental, \u00a0para \u00a0insertarlo \u00a0de \u00a0manera expl\u00edcita en el sistema de derecho legislado. En efecto, \u00a0de \u00a0ser \u00a0los derechos \u201cabsolutos\u201d, el legislador no estar\u00eda autorizado para \u00a0restringirlos \u00a0o \u00a0regularlos \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0otros bienes, derechos o intereses \u00a0constitucionalmente \u00a0 protegidos. \u00a0Para \u00a0que \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0consecuencia \u00a0pueda \u00a0cumplirse \u00a0se \u00a0requerir\u00eda, necesariamente, que las disposiciones normativas que \u00a0consagran \u00a0los \u00a0\u201cderechos absolutos\u201d tuviesen un alcance y significado claro \u00a0y \u00a0un\u00edvoco, \u00a0de \u00a0manera \u00a0tal \u00a0que \u00a0constituyeran la premisa mayor del silogismo \u00a0l\u00f3gico \u00a0deductivo \u00a0que \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0formular \u00a0el operador del derecho. como la \u00a0concepci\u00f3n \u00a0\u201cabsolutista\u201d \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0en conflicto puede conducir a \u00a0resultados \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0conceptualmente inaceptables, la Carta opta por preferir \u00a0que \u00a0los derechos sean garantizados en la mayor medida \u00a0posible, para lo cual deben sujetarse a restricciones \u00a0adecuadas, \u00a0 necesarias \u00a0 y \u00a0 proporcionales \u00a0 que \u00a0 aseguren \u00a0 su \u00a0coexistencia \u00a0arm\u00f3nica.\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0C-475 del 25 de septiembre de 1999. M. P. Dr. Eduardo \u00a0Cifuentes Mu\u00f1oz.) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0mismo \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0 explic\u00f3 \u00a0 que \u00a0para \u00a0solucionar \u00a0eventuales \u00a0conflictos \u00a0entre \u00a0derechos \u00a0 fundamentales, \u00a0 en \u00a0 ciertas \u00a0 condiciones \u00a0de \u00a0racionalidad \u00a0pueden \u00a0introducirse restricciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa Constituci\u00f3n no dise\u00f1\u00f3 un r\u00edgido \u00a0sistema \u00a0jer\u00e1rquico ni se\u00f1al\u00f3 las circunstancias concretas en las cuales unos \u00a0han \u00a0de \u00a0primar \u00a0sobre \u00a0los otros. S\u00f3lo en algunas circunstancias excepcionales \u00a0surgen \u00a0impl\u00edcitamente \u00a0reglas \u00a0de \u00a0precedencia a partir de la consagraci\u00f3n de \u00a0normas \u00a0constitucionales \u00a0que \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0reguladas ni restringidas por el \u00a0legislador \u00a0o \u00a0por \u00a0cualquier otro \u00f3rgano p\u00fablico. Son ejemplo de este tipo de \u00a0reglas \u00a0excepcionales, \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n de la pena de muerte (C.P. art. 11), la \u00a0proscripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0tortura \u00a0(C.P. art. 12) o el principio de legalidad de la \u00a0pena \u00a0 (C.P. \u00a0 art. \u00a029). \u00a0Ciertamente, \u00a0estas \u00a0reglas \u00a0no \u00a0est\u00e1n \u00a0sometidas \u00a0a \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0pues \u00a0no contienen par\u00e1metros de actuaci\u00f3n a los cuales \u00a0deben \u00a0someterse \u00a0los \u00a0poderes \u00a0p\u00fablicos. Se trata, por el contrario, de normas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0 que \u00a0 deben \u00a0 ser \u00a0 aplicadas \u00a0directamente \u00a0y \u00a0que \u00a0desplazan \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0 cualquiera \u00a0 otra \u00a0que \u00a0les \u00a0resulte \u00a0contraria \u00a0o \u00a0que \u00a0pretenda \u00a0limitarlas. \u00a0La \u00a0mayor\u00eda de los derechos fundamentales pueden verse enfrentados \u00a0a \u00a0 otros \u00a0 derechos \u00a0 o \u00a0intereses \u00a0constitucionalmente \u00a0relevantes. \u00a0En \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0para \u00a0asegurar \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0plena y simult\u00e1nea de los distintos \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0y, \u00a0adicionalmente, para garantizar el respeto de otros \u00a0intereses \u00a0constitucionalmente \u00a0valiosos, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0los \u00a0derechos \u00a0se \u00a0articulen, \u00a0auto \u00a0&#8211; \u00a0restringi\u00e9ndose, hasta el punto en el cual resulte posible \u00a0la aplicaci\u00f3n armoniosa de todo el conjunto.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es expl\u00edcita pues, la jurisprudencia de la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0al \u00a0establecer que a\u00fan los derechos fundamentales (entre \u00a0ellos \u00a0 la \u00a0 prohibici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 reformatio \u00a0in \u00a0pejus) \u00a0 pueden \u00a0 articularse \u00a0o \u00a0restringirse, \u00a0para \u00a0asegurar su coexistencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0en \u00a0su componente \u00a0principio de legalidad de la pena, no admite excepciones \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro \u00a0sector \u00a0aduce \u00a0que el derecho a la no \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus es una \u00a0excepci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0la legalidad de la pena, y que as\u00ed se integra de \u00a0una manera adecuada el gran principio denominado debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0puede \u00a0admitirse \u00a0aquella postura, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0un \u00a0valor \u00a0constitucional \u00a0o \u00a0un \u00a0principio \u00a0normativo \u00a0como el que \u00a0desarrolla \u00a0el \u00a0principio de legalidad no puede ser recortado o limitado por una \u00a0regla, \u00a0 como \u00a0 la \u00a0 que \u00a0 establece \u00a0 el \u00a0 derecho \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 no \u00a0 reformatio \u00a0in \u00a0pejus, sino por un valor o \u00a0principio \u00a0mayor \u00a0preponderancia; o si se trata de valores de igual peso, cuando \u00a0uno \u00a0 de \u00a0 ellos \u00a0 establezca \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 texto \u00a0 restricciones \u00a0 especiales \u00a0 y \u00a0excepcionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0apropiado \u00a0asegurar a priori que el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0permite \u00a0excepcionar \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad de la pena, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0principio de legalidad dimana de un valor anunciado desde el \u00a0Pre\u00e1mbulo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 carta, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0la \u00a0justicia \u00a0debe \u00a0buscarse \u00a0\u201cdentro \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 marco \u00a0 jur\u00eddico\u201d, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0es un derecho, que bien podr\u00eda \u00a0figurar \u00a0s\u00f3lo en la ley, o ser incluso de adopci\u00f3n jurisprudencial12 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>, como ocurri\u00f3 en materia penal antes de la \u00a0Carta de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, la soluci\u00f3n reiterada por la Sala \u00a0de \u00a0 Casaci\u00f3n \u00a0 Penal \u00a0 est\u00e1 \u00a0 m\u00e1s \u00a0 acorde \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 hermen\u00e9utica \u00a0y \u00a0la \u00a0principial\u00edstica, \u00a0pues \u00a0en \u00a0cada evento espec\u00edfico analiza las circunstancias \u00a0en \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 no \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0debe \u00a0ceder \u00a0ante \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0claro est\u00e1, sin \u00a0admitir \u00a0 que \u00a0 aquella \u00a0 sea \u00a0 excepci\u00f3n \u00a0constitucionalmente \u00a0establecida \u00a0de \u00a0\u00e9ste13 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Ning\u00fan \u00a0sujeto \u00a0procesal puede abrigar \u00a0pretensiones por fuera del principio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quienes \u00a0apoyan la tesis de la prohibici\u00f3n \u00a0absoluta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0se\u00f1alan \u00a0entre sus argumentos que los recursos se interponen para \u00a0mejorar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0interesado, para corregir lo desfavorable, y nunca \u00a0para obtener respuestas que impliquen desmejorar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En trat\u00e1ndose del apelante \u00fanico, se dice \u00a0entonces \u00a0que \u00a0esa \u00a0caracter\u00edstica \u00a0de \u00a0los \u00a0recursos \u00a0determina \u00a0y delimita la \u00a0competencia \u00a0del \u00a0superior \u00a0funcional, \u00a0quien, \u00a0por tanto, no podr\u00eda agravar la \u00a0pena bajo ninguna circunstancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte Constitucional, que pregona la idea \u00a0anterior, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n de la reformatio in \u00a0pejus se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cElla \u00a0 es \u00a0consecuencia \u00a0de la regla \u00ednsita en la m\u00e1xima latina &#8220;tantum devolutum quantum \u00a0appelatum&#8221;, \u00a0en virtud de la cual se ejerce la competencia del juez superior. El \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0las \u00a0competencias \u00a0judiciales \u00a0radicadas en el juez superior y su \u00a0l\u00edmite, \u00a0ambos, se suscitan y a la vez se limitan por virtud de la impugnaci\u00f3n \u00a0y \u00a0las pretensiones que ella involucra\u201d. (sentencia T-474 de 1992, Magistrados \u00a0Ponentes \u00a0 \u00a0doctores \u00a0 \u00a0Eduardo \u00a0 Cifuentes \u00a0 Mu\u00f1oz \u00a0 y \u00a0 Alejandro \u00a0 Mart\u00ednez \u00a0Caballero) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque en t\u00e9rminos generales la apelaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n directa con la competencia del superior, no es menos cierto \u00a0que \u00a0todas \u00a0las \u00a0situaciones \u00a0de \u00a0hecho \u00a0no \u00a0crean derechos; en tanto el derecho \u00a0positivo \u00a0solo \u00a0ampara \u00a0las \u00a0expectativas \u00a0de \u00a0los \u00a0ciudadanos que, a su vez, se \u00a0desempe\u00f1an \u00a0dentro de los par\u00e1metros que el mismo derecho establece. As\u00ed, por \u00a0ejemplo, \u00a0puede \u00a0acceder \u00a0a \u00a0la \u00a0propiedad \u00a0por \u00a0prescripci\u00f3n quien ha pose\u00eddo \u00a0durante \u00a0cierto \u00a0tiempo \u00a0en \u00a0las \u00a0condiciones que la ley indica; no de cualquier \u00a0manera. \u00a0 En \u00a0 \u00e9se \u00a0 mismo \u00a0g\u00e9nero \u00a0de \u00a0reflexiones \u00a0se \u00a0ubica \u00a0el \u00a0denominado \u00a0\u201cprincipio \u00a0de \u00a0confianza\u201d, \u00a0central \u00a0en \u00a0las \u00a0teor\u00edas \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al apelante \u00fanico que impugna una decisi\u00f3n \u00a0adoptada \u00a0respetando \u00a0el \u00a0debido proceso, la Constituci\u00f3n y la ley le reconocen \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0no reformatio in pejus; \u00a0y \u00a0en \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0recurso limita la \u00a0competencia funcional del superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0si \u00a0el \u00a0apelante \u00a0\u00fanico \u00a0impugna una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adoptada por fuera del debido proceso, que transgrede el principio de \u00a0legalidad, \u00a0la \u00a0ley \u00a0no \u00a0le \u00a0ampara la expectativa de que su situaci\u00f3n no ser\u00e1 \u00a0desmejorada, \u00a0porque ser\u00eda una expectativa sin fundamento legal, que el derecho \u00a0no \u00a0tolera, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0equivaldr\u00eda \u00a0aceptar una especie de aprovechamiento del \u00a0error, \u00a0de \u00a0la \u00a0negligencia o del dolo, que en materia de legalidad de las penas \u00a0no tiene cabida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0reforma \u00a0peyorativa para ajustar la \u00a0pena \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 legalidad \u00a0 no \u00a0 implica \u00a0 sorprendimiento \u00a0 para \u00a0 el \u00a0apelante \u00a0\u00fanico \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quien \u00a0interviene \u00a0en \u00a0un \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0ocupando \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, conoce o debe \u00a0conocer \u00a0las \u00a0leyes \u00a0que rigen la situaci\u00f3n jur\u00eddico material que le interesa. \u00a0As\u00ed, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0el \u00a0acusado \u00a0por homicidio simple sabe y debe saber que la \u00a0pena \u00a0m\u00ednima \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0expone es de 13 a\u00f1os de prisi\u00f3n, porque as\u00ed lo \u00a0prev\u00e9 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0103 \u00a0del C\u00f3digo Penal, Ley 599 de 2000; si lo ignora, no \u00a0puede \u00a0pretender \u00a0que \u00a0se \u00a0le imponga una pena menor; y si le fuere impuesta una \u00a0sanci\u00f3n \u00a0inferior al l\u00edmite m\u00ednimo, no tiene derecho a que esa pena ilegal le \u00a0sea mantenida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ignorancia \u00a0de la las leyes no sirve de \u00a0excusa, \u00a0pregona \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a09\u00b0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil; y el art\u00edculo 56 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0R\u00e9gimen Pol\u00edtico y Municipal (Ley 4\u00b0 de 1913) estipula que nadie \u00a0podr\u00e1 \u00a0alegar ignorancia de la ley para excusarse de cumplirla, despu\u00e9s de que \u00a0est\u00e9 en observancia por haber sido adecuadamente promulgada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De modo que no es cierto que se sorprenda al \u00a0apelante \u00a0\u00fanico cando se le aumenta la pena para ajustarla a la legalidad, pues \u00a0el \u00a0m\u00ednimo y el m\u00e1ximo de sanci\u00f3n contenidos en cada tipo penal son conocidos \u00a0de \u00a0antemano; \u00a0y \u00a0el \u00a0interesado sabe que los establece la ley, y no la voluntad \u00a0del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se \u00a0ajusta \u00a0la pena a la legalidad, \u00a0resultando \u00a0desmejorada \u00a0la situaci\u00f3n del apelante \u00fanico, no por tal decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0es \u00a0desleal \u00a0ni \u00a0se \u00a0aparta \u00a0del \u00a0\u201cjuego \u00a0limpio\u201d, \u00a0pues \u00a0se \u00a0presume el \u00a0conocimiento \u00a0previo \u00a0por todos de las reglas de juego. Estas reglas son las que \u00a0informan el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quien \u00a0impugna \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0reclamando \u00a0justicia, \u00a0no \u00a0queda \u00a0sorprendido \u00a0cuando \u00a0la respuesta que obtiene es justa, es \u00a0decir, \u00a0leg\u00edtima, ajustada a la legalidad; y ello tampoco ri\u00f1e con el apotegma \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual los recursos se interponen en lo desfavorable, buscando mejorar \u00a0la situaci\u00f3n y no empeorarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0 El \u00a0 silencio \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 sujetos \u00a0procesales \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se dice tambi\u00e9n que la no interposici\u00f3n de \u00a0recursos \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0Delegado, o del Ministerio P\u00fablico, o de las \u00a0v\u00edctimas, \u00a0o \u00a0intervinientes, \u00a0cuando \u00a0a \u00a0ello \u00a0hubiere \u00a0lugar, \u00a0\u201crevelan \u00a0la \u00a0conformidad \u00a0del \u00a0titular \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n punitiva\u201d con los t\u00e9rminos del \u00a0fallo, \u00a0e \u00a0implican \u00a0una \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de la oportunidad que el Estado ten\u00eda de \u00a0revisar \u00a0 su \u00a0 propio \u00a0acto. \u00a0(Corte \u00a0Constitucional, \u00a0Sentencia SU-327 de 1995) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mas all\u00e1 de la discutible existencia de un \u00a0\u201ctitular \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n punitiva\u201d, si los mencionados est\u00e1n conformes \u00a0con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n por fuera de la legalidad emitida por el Juez, no es factible \u00a0obligar a superior funcional a sumarse a dicha conformidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muchas veces esa llamada \u201cconformidad\u201d, \u00a0no \u00a0es \u00a0tal, \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0acepta \u00a0luego de un discernimiento \u00a0inteligente \u00a0y \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0normalidad; \u00a0sino \u00a0que \u00a0es \u00a0resultado de la \u00a0inadvertencia, \u00a0 del \u00a0error \u00a0y \u00a0puede \u00a0serlo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0la \u00a0colusi\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0fraude. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No tiene arraigo constitucional ni legal la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0seg\u00fan la cual ante un panorama de esa naturaleza, los funcionarios \u00a0judiciales \u00a0encargados \u00a0de \u00a0resolver \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0o \u00a0la casaci\u00f3n tienen que \u00a0adherir a esa \u201cconformidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El silencio de los sujetos procesales no es \u00a0vinculante \u00a0para \u00a0el \u00a0encargado de resolver la apelaci\u00f3n o la casaci\u00f3n, cuando \u00a0est\u00e1 \u00a0de \u00a0por medio el principio de legalidad. Si ello fuere as\u00ed, por ejemplo, \u00a0ante \u00a0la \u00a0evidente \u00a0ilegalidad \u00a0no \u00a0ser\u00eda \u00a0posible \u00a0decretar \u00a0la nulidad que no \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0solicitada, \u00a0pues al rehacer las actuaciones por el sendero de la \u00a0ley, \u00a0podr\u00edan \u00a0generarse consecuencias negativas, perjudiciales o gravosas para \u00a0el \u00a0apelante \u00a0\u00fanico, \u00a0cuyo \u00a0recurso \u00a0habilit\u00f3 \u00a0la \u00a0competencia de quien decide \u00a0invalidar el tr\u00e1mite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. La igualdad como fundamento de validez de \u00a0la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl fundamento constitucional de la fuerza \u00a0normativa \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0elaborada \u00a0por \u00a0la Corte Suprema se encuentra en el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0los \u00a0ciudadanos \u00a0a \u00a0que \u00a0las decisiones judiciales se funden en una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0uniforme \u00a0y \u00a0consistente \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico. Las dos \u00a0garant\u00edas \u00a0 \u00a0constitucionales \u00a0 \u00a0de \u00a0 igualdad \u00a0 ante \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 \u2013entendida \u00a0\u00e9sta \u00a0como el conjunto del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico- \u00a0y \u00a0de \u00a0igualdad de trato por parte de las autoridades, \u00a0tomada \u00a0 desde \u00a0 la \u00a0 perspectiva \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0igualdad \u00a0\u2013como \u00a0 objetivo \u00a0 y \u00a0 l\u00edmite \u00a0de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0estatal-, \u00a0suponen \u00a0que la igualdad de trato frente a casos iguales y \u00a0la \u00a0desigualdad de trato entre situaciones desiguales obliga especialmente a los \u00a0jueces\u201d. \u00a0 (Corte \u00a0 Constitucional, \u00a0 Sentencia \u00a0C \u00a0\u2013836 de 2001) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0anterior \u00a0aserto \u00a0se \u00a0colige \u00a0que \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0a \u00a0la igualdad ante la ley y a la igualdad de trato por \u00a0parte \u00a0de \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0judiciales, \u00a0s\u00f3lo \u00a0son posibles cuando los asuntos \u00a0sometidos \u00a0a \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0se \u00a0resuelven \u00a0dentro de los marcos \u00a0normativos \u00a0y \u00a0siguiendo las mismas l\u00edneas jurisprudenciales aplicables a casos \u00a0iguales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juez que en un caso espec\u00edfico desconoce \u00a0la \u00a0ley del Estado, donde se se\u00f1alan las consecuencias condignas a los delitos, \u00a0y \u00a0sustituye \u00a0esa ley por otro precepto que \u00e9l inventa, atenta en forma abierta \u00a0contra \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la igualdad ante la ley, y tambi\u00e9n contra el derecho al \u00a0trato igual por parte de las autoridades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juez no puede crear una ley para resolver \u00a0un \u00a0caso \u00a0a \u00a0su antojo, sin violentar los anteriores derechos. Con todo, como es \u00a0factible \u00a0que \u00a0se \u00a0impongan \u00a0sanciones \u00a0desbordado \u00a0los \u00a0l\u00edmites m\u00ednimos de la \u00a0legalidad, \u00a0es \u00a0preciso que el superior funcional corrija el error, ajustando la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 legalidad, \u00a0 aunque \u00a0 al \u00a0 hacerlo \u00a0desmejore \u00a0al \u00a0apelante \u00a0\u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0postura \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0se \u00a0observa \u00a0coherencia \u00a0hermen\u00e9utica \u00a0y sistem\u00e1tica con los m\u00e1s caros \u00a0valores, principios y reglas de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El caso concreto \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0penal del Circuito de \u00a0Monter\u00eda \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0LIBARDO \u00a0ENRIQUE PE\u00d1ATA LOZANO a la pena de 25 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0por el delito de homicidio simple, tipificado en el art\u00edculo 323 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980, como fue modificado por la Ley 40 de 1993, que reprim\u00eda \u00a0ese \u00a0 il\u00edcito \u00a0 con \u00a0 sanci\u00f3n \u00a0 privativa \u00a0 de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0entre \u00a025 \u00a0y \u00a040 \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Monter\u00eda, sin motivaci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0redujo \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0a 24 a\u00f1os de prisi\u00f3n, vulnerando as\u00ed la \u00a0normatividad \u00a0penal, \u00a0pues \u00a0impuso \u00a0una \u00a0pena \u00a0por \u00a0debajo \u00a0del \u00a0l\u00edmite m\u00ednimo \u00a0legalmente establecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta oportunidad, aunque PE\u00d1ATA LOZANO \u00a0tiene \u00a0la \u00a0calidad \u00a0de apelante \u00fanico, la Sala de Casaci\u00f3n Penal, en ejercicio \u00a0de \u00a0sus \u00a0facultades \u00a0oficiosas, \u00a0ajustar\u00e1 \u00a0la \u00a0pena \u00a0al \u00a0l\u00edmite \u00a0m\u00ednimo de la \u00a0legalidad, \u00a0es decir a veinticinco (25) a\u00f1os de prisi\u00f3n, sin que ello implique \u00a0vulnerar \u00a0 la \u00a0 prohibici\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, \u00a0de \u00a0conformidad con lo expuesto en el ac\u00e1pite \u00a0anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio de \u00a0favorabilidad \u00a0por la sucesi\u00f3n de leyes penales, con la entrada en vigencia del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0599 de 2000, es preciso reducir la pena a trece (13) a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0que \u00a0es la m\u00ednima prevista para el delito de homicidio simple en \u00a0el art\u00edculo 103. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Desestimar la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el defensor de \u00a0LIBARDO ENRIQUE PE\u00d1ATA LOZANO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Casar \u00a0oficiosamente \u00a0y \u00a0en \u00a0forma parcial el fallo del Tribunal Superior de Monter\u00eda, \u00a0en \u00a0el sentido de declarar que LIBARDO ENRIQUE PE\u00d1ATA LOZANO queda condenado en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de trece (13) a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todo \u00a0lo dem\u00e1s, el fallo del Tribunal \u00a0Superior de Monter\u00eda permanece inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Salvamento de voto \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aclaraci\u00f3n de voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Salvamento de voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Salvamento \u00a0de \u00a0voto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Aclaraci\u00f3n de voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento de voto \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0SALVAMENTO \u00a0 \u00a0DE \u00a0VOTO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 el \u00a0acostumbrado \u00a0respeto \u00a0por \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0mayor\u00eda, \u00a0me \u00a0permito \u00a0consignar las razones de mi disentimiento \u00a0respecto de la decisi\u00f3n adoptada en la presente sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comoquiera que el asunto en comento guarda \u00a0estrecha \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0mi \u00a0postura \u00a0expuesta \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0\u00faltimo, dentro del proceso radicado con el n\u00famero \u00a022150, \u00a0acogida \u00a0en \u00a0esa \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0la Sala, en la que se \u00a0privilegi\u00f3 \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0la \u00a0reforma \u00a0peyorativa \u00a0cuyo \u00a0criterio \u00a0en \u00a0esta oportunidad se recoge, me veo precisado a reproducir lo dicho \u00a0entonces \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0exteriorizar \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que \u00a0me \u00a0llevan \u00a0a salvar el \u00a0voto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl procesado \u00a0E. \u00a0R. \u00a0S. fue condenado en primera instancia a la pena privativa de la libertad \u00a0de \u00a0cuarenta \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0\u201cpor \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0le \u00a0hall\u00f3 responsable de \u00a0HOMICIDIO \u00a0y \u00a0LESIONES \u00a0PERSONALES \u00a0CON \u00a0FINES \u00a0TERRORISTAS, SECUESTRO AGRAVADO, \u00a0REBELI\u00d3N \u00a0y \u00a0HURTO \u00a0CALIFICADO \u00a0y \u00a0AGRAVADO\u201d, \u00a0y \u00a0el \u00a0procesado \u00a0L. F. P. S., \u00a0condenado \u00a0en \u00a0segunda instancia como c\u00f3mplice del delito de secuestro agravado \u00a0a \u00a0la pena de once (11) a\u00f1os\u00a0 de prisi\u00f3n, sin que se les hubiere impuesto \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0multa \u00a0como \u00a0se \u00a0ordena \u00a0por \u00a0las \u00a0normas que vienen de \u00a0mencionarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsta omisi\u00f3n por parte de los juzgadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0constituye un desconocimiento claro del principio de legalidad de \u00a0las \u00a0penas, \u00a0que \u00a0dar\u00eda \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la correcci\u00f3n oficiosa de la sentencia para \u00a0imponer \u00a0a \u00a0los procesados la pena pecuniaria legalmente establecida, con el fin \u00a0restablecer \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0derecho, siguiendo el criterio tradicional de la \u00a0Sala, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el cual la tensi\u00f3n entre los principios de legalidad y \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0debe resolverse dando prelaci\u00f3n al \u00a0primero sobre el segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConsidera la Sala, sin embargo, que esta \u00a0tesis \u00a0debe \u00a0ser replanteada, en aras de dar prevalencia a la prohibici\u00f3n de la \u00a0reformatio \u00a0in pejus sobre el principio de legalidad, como corresponde al modelo \u00a0de \u00a0estado \u00a0social \u00a0y \u00a0democr\u00e1tico \u00a0de derecho que nos rige, y al contenido del \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Nacional, am\u00e9n de otras consideraciones de \u00a0orden \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddico \u00a0 \u00a0 \u00a0hermen\u00e9utico, \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 ser\u00e1n \u00a0 \u00a0 precisadas \u00a0 \u00a0 a \u00a0continuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca).- \u00a0Cada \u00a0modelo \u00a0de Estado tiene unos \u00a0valores \u00a0que \u00a0le \u00a0dan \u00a0sentido como organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Si ello es as\u00ed, el \u00a0modelo \u00a0de \u00a0derecho \u00a0penal que corresponde a cada modelo de Estado, no puede ser \u00a0ajeno \u00a0a \u00a0esa \u00a0axiolog\u00eda. \u00a0El \u00a0Estado \u00a0absolutista, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0ten\u00eda \u00a0una \u00a0estructura \u00a0de valores en la que se impon\u00eda el Estado, luego la sociedad, y por \u00a0\u00faltimo \u00a0el \u00a0individuo. \u00a0El Estado demoliberal, de clara ascendencia formalista, \u00a0por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0troc\u00f3 la escala e impuso en primer lugar la sociedad, luego el \u00a0individuo \u00a0y \u00a0en \u00a0tercer \u00a0lugar \u00a0al \u00a0Estado; \u00a0y \u00a0en \u00a0Estado social de derecho al \u00a0individuo, luego a la sociedad y por \u00faltimo al Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl haber avanzado hacia una organizaci\u00f3n \u00a0pol\u00edtica \u00a0 antropoc\u00e9ntrica \u00a0 que \u00a0 realza \u00a0 al \u00a0ser \u00a0humano \u00a0como \u00a0eje \u00a0de \u00a0la \u00a0organizaci\u00f3n \u00a0estatal, se replantea la manera de entender y de concebir la idea \u00a0del \u00a0derecho \u00a0y la justicia como conceptos que incorporan la fuerza vital de los \u00a0derechos \u00a0humanos. \u00a0Por \u00a0esa raz\u00f3n, el derecho penal de estos tiempos, no puede \u00a0ser \u00a0sino un derecho limitado por la axiolog\u00eda del Estado y la dignidad humana, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0las \u00a0tensiones \u00a0que \u00a0surgen en su interior deben resolverse en el \u00a0contexto \u00a0de \u00a0los fundamentos que inspiran este modelo de organizaci\u00f3n social y \u00a0pol\u00edtica, para el caso, a favor del individuo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cb).- \u00a0Por \u00a0principio, \u00a0la situaci\u00f3n del \u00a0apelante \u00a0\u00fanico \u00a0puede \u00a0mejorarse \u00a0pero \u00a0no \u00a0agravarse. \u00a0Las partes apelan para \u00a0mejorar \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0no para empeorarla; solo en ese entendido los recursos \u00a0adquieren \u00a0sentido. \u00a0Permitir, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0que \u00a0quien \u00a0recurre en apelaci\u00f3n o \u00a0casaci\u00f3n \u00a0sea \u00a0sorprendido \u00a0con una decisi\u00f3n m\u00e1s gravosa de la que pretendi\u00f3 \u00a0mejorar, \u00a0constituye \u00a0un \u00a0claro \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los principios y fines que \u00a0gobiernan el derecho de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cc).- \u00a0La \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de la reforma en \u00a0perjuicio \u00a0es \u00a0un \u00a0tema \u00a0vinculado con la noci\u00f3n de competencia, que como parte \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0material \u00a0implica que el \u00fanico juez que tiene competencia \u00a0plena \u00a0es \u00a0el \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia; \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0(juez \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0y de \u00a0casaci\u00f3n), \u00a0tienen \u00a0una competencia condicionada. Esto significa que el primero \u00a0puede \u00a0decidir \u00a0sin \u00a0m\u00e1s \u00a0limitaciones que las que le imponen la naturaleza del \u00a0asunto \u00a0y \u00a0las \u00a0garant\u00edas fundamentales, mientras que los \u00faltimos s\u00f3lo pueden \u00a0pronunciarse \u00a0 sobre \u00a0 los \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0son \u00a0materia \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0o \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0decide pronunciarse por fuera de los marcos tem\u00e1ticos fijados por el \u00a0impugnante, \u00a0para agravar su situaci\u00f3n so pretexto de salvaguardar el principio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0desborda \u00a0el \u00a0marco \u00a0de \u00a0su competencia, y por ende su decisi\u00f3n \u00a0termina vulnerando el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cd).- El principio de legalidad, tal como \u00a0ha \u00a0venido \u00a0siendo \u00a0precisado \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0trae \u00a0aparejados \u00a0mecanismos \u00a0propios \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n, \u00a0como \u00a0el control por parte del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0y la Fiscal\u00eda, quienes est\u00e1n en el deber de velar por su integridad, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que, \u00a0si \u00a0por \u00a0descuido \u00a0o \u00a0negligencia \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0estatales \u00a0encargados \u00a0de \u00a0su salvaguarda, se presentan violaciones al mismo, estos errores \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0trasladados \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0para \u00a0hacerlo \u00a0v\u00edctima \u00a0de ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ce).- El art\u00edculo 31 de la constituci\u00f3n \u00a0nacional, \u00a0al \u00a0disponer \u00a0que \u00a0el \u00a0superior \u00a0no puede agravar la pena impuesta al \u00a0condenado \u00a0cuando \u00a0sea apelante \u00fanico, no establece diferenciaciones de \u00edndole \u00a0alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPropender, \u00a0 por \u00a0 tanto, \u00a0 en \u00a0 una \u00a0diferenciaci\u00f3n \u00a0a \u00a0partir \u00a0de distinguir entre la reforma peyorativa que atenta \u00a0contra \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad de la pena, y la que no lo hace, constituye \u00a0una interpretaci\u00f3n odiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEstas las razones por las cuales la Sala \u00a0reconsidera \u00a0su \u00a0postura \u00a0tradicional en torno a la prevalencia del principio de \u00a0legalidad \u00a0sobre \u00a0el \u00a0de reformatio in pejus, y resuelva dar plena aplicaci\u00f3n a \u00a0este \u00a0\u00faltimo, \u00a0sin \u00a0consideraci\u00f3n a la legalidad o ilegalidad de la decisi\u00f3n. \u00a0Por \u00a0eso \u00a0se \u00a0abstendr\u00e1 en el presente caso de imponer a los procesados la pena \u00a0de multa que los juzgadores de instancia omitieron aplicar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Son \u00a0estos \u00a0breves razonamientos los que me \u00a0obligan a separarme de la decisi\u00f3n mayoritaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0<\/p>\n<p>fecha ut supra. \u00a0<\/p>\n<p>SALVAMENTO \u00a0 \u00a0DE \u00a0VOTO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con el respeto que siempre he profesado por \u00a0las \u00a0opiniones \u00a0y \u00a0el \u00a0criterio \u00a0ajenos, \u00a0procedo \u00a0a reiterar las razones que me \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0separarme \u00a0de la decisi\u00f3n adoptada en la sentencia aprobada seg\u00fan \u00a0Acta \u00a0No. \u00a0051 \u00a0de \u00a0fecha \u00a0junio 22 de 2005, fundamentalmente en cuanto all\u00ed se \u00a0regresa \u00a0al \u00a0criterio superado mediante decisiones de mayo 18 del a\u00f1o en curso, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de las cuales mayoritariamente frente a la tensi\u00f3n que se presentaba \u00a0entre \u00a0el \u00a0principio de legalidad y la prohibici\u00f3n constitucional de la reforma \u00a0peyorativa, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso de apelante \u00fanico uno y otra de rango constitucional, \u00a0opt\u00f3 \u00a0por \u00a0dar \u00a0prevalencia \u00a0dentro \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite de los procesos a la segunda \u00a0(prohibici\u00f3n)\u00a0 \u00a0sobre \u00a0el \u00a0primero (legalidad), cambiando as\u00ed el criterio \u00a0que con anterioridad hab\u00eda permeado las decisiones judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0de \u00a0otra manera, mi \u00a0disidencia \u00a0en esta oportunidad no puede tener sustento distinto al consignado a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0las referidas decisiones, cuyos planteamientos fundamentales fueron \u00a0los siguientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En sentencia del 18 de mayo de 2005 en el \u00a0radicado \u00a022.323, con ponencia del Magistrado Alfredo G\u00f3mez Quintero se afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0con anterioridad a esta decisi\u00f3n \u201ccomprend\u00eda \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0forma \u00a0mayoritaria que irrogar una pena inexistente, pero tambi\u00e9n \u00a0dejar \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0prevista por el legislador, o imponerla por exceso o por \u00a0defecto \u00a0sin \u00a0advertir \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0legales, conllevaba indudablemente una \u00a0infracci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0que el superior funcional de quien la \u00a0impuso, \u00a0la \u00a0omiti\u00f3 \u00a0o la fij\u00f3 por fuera de los l\u00edmites prefijados en la ley, \u00a0pod\u00eda \u00a0y \u00a0deb\u00eda \u00a0-oficiosamente- \u00a0corregir ajustando la sanci\u00f3n al precepto o \u00a0preceptos \u00a0 que \u00a0 con \u00a0 antelaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 comisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ilicitud \u00a0la \u00a0preve\u00edan\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, precis\u00f3 que el incremento de \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta a quien luego se convierte en apelante \u00fanico con ocasi\u00f3n de \u00a0dar \u00a0 prevalencia \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0sobre \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0non \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, adem\u00e1s de que \u00a0\u201cconstituye \u00a0un \u00a0evidente sorprendimiento, respecto \u00a0del \u00a0cual ning\u00fan reclamo medi\u00f3 ante el superior que conoce de la apelaci\u00f3n; y \u00a0asimismo \u00a0que \u00a0emerge \u00a0como \u00a0un \u00a0factor de incompetencia predicable del ad quem, \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0cuando \u00a0ese aspecto no ha sido materia de discusi\u00f3n en el recurso, \u00a0para \u00a0la \u00a0Sala \u00a0es claro -adem\u00e1s- que una decisi\u00f3n en esa direcci\u00f3n por parte \u00a0del \u00a0superior \u00a0no \u00a0hace \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0reconocer \u00a0que \u00a0por \u00a0intermedio \u00a0de quien lo \u00a0representa \u00a0-que \u00a0no es otro distinto al juez inferior- el Estado ha cometido un \u00a0error, \u00a0siendo \u00a0palmario, \u00a0igualmente, \u00a0que \u00a0en \u00a0un \u00a0evento \u00a0tal \u00a0la carga de la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0comporta \u00a0un \u00a0ingrediente \u00a0peyorativo \u00a0que \u00a0vendr\u00eda \u00a0a \u00a0recaer con \u00a0exclusividad \u00a0en \u00a0hombros \u00a0del \u00a0condenado como \u00fanico recurrente, quien -como se \u00a0insistir\u00e1- \u00a0jam\u00e1s \u00a0aspir\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0hora \u00a0de \u00a0impugnar \u00a0hallarse \u00a0frente \u00a0a una \u00a0respuesta \u00a0 o \u00a0 una \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 m\u00e1s \u00a0 grave \u00a0 que \u00a0la \u00a0resuelta \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Igualmente \u00a0 dijo \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0se \u00a0nutre \u00a0de todos los ingredientes \u00a0propios \u00a0de \u00a0una \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0y \u00a0que -en esa calidad- hace parte del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0sin \u00a0que \u00a0su pleno reconocimiento deba ceder ante otro derecho \u00a0constitucional \u00a0como \u00a0el \u00a0de \u00a0legalidad, en la medida en que la preservaci\u00f3n de \u00a0\u00e9ste \u00a0trae \u00a0aparejados \u00a0sus \u00a0propios \u00a0mecanismos de garant\u00eda, como son -de una \u00a0parte- \u00a0los \u00a0medios \u00a0de impugnaci\u00f3n y -de otra- plurales sujetos procesales por \u00a0cuya \u00a0actividad, \u00a0presencia \u00a0y \u00a0compromiso, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0activaci\u00f3n \u00a0de \u00a0aqu\u00e9llos, \u00a0 pueden \u00a0 evitar \u00a0 la \u00a0 vulneraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 adujo \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0 particular \u00a0que \u00a0\u201cal \u00a0adoptarse \u00a0por \u00a0nuestro legislador el sistema \u00a0penal \u00a0con tendencia acusatoria y separarse por ello las esenciales funciones de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0juzgamiento, \u00a0radicando aqu\u00e9lla y la de investigaci\u00f3n en cabeza \u00a0de \u00a0la Fiscal\u00eda, de modo que el juzgador pas\u00f3 a ocupar su papel por naturaleza \u00a0de \u00a0imparcialidad \u00a0e \u00a0independencia \u00a0desprendi\u00e9ndose por tanto de muchas de las \u00a0atribuciones \u00a0que le correspond\u00edan a\u00fan de oficio en el sistema inquisitivo que \u00a0ven\u00eda \u00a0rigiendo, \u00a0es patente que al ente investigador no s\u00f3lo por virtud de la \u00a0carga \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0le \u00a0ha \u00a0deferido \u00a0(art\u00edculo 234 \u00eddem), le \u00a0concierne \u00a0en \u00a0tanto \u00a0sujeto \u00a0procesal representar en la etapa de juzgamiento el \u00a0inter\u00e9s \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Estado \u00a0 por \u00a0 sancionar \u00a0 al \u00a0 infractor \u00a0 penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 tanto, \u00a0 consider\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0\u201ccuando \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0amenaza \u00a0o \u00a0infringe \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0legal \u00a0en \u00a0desmedro \u00a0de \u00a0los intereses del Estado o de la sociedad \u00a0misma, \u00a0es \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0o \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0a \u00a0quienes \u00a0ata\u00f1e la \u00a0restauraci\u00f3n \u00a0del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0legal \u00a0vulnerado \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0ejercicio de los \u00a0correspondientes \u00a0medios \u00a0de impugnaci\u00f3n, ordinarios o extraordinarios, sin que \u00a0le \u00a0sea \u00a0dable \u00a0al \u00a0juez \u00a0-a riesgo de derruir la estructura del sistema- asumir \u00a0oficiosamente \u00a0 las \u00a0 labores \u00a0 que \u00a0 s\u00f3lo \u00a0a \u00a0aquellos \u00a0conciernen\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello se concluy\u00f3 que, \u201csi \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de la ilegalidad que pueda comportar un fallo, ni la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0ni \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0defensor \u00a0del \u2018orden \u00a0jur\u00eddico, \u00a0del \u00a0patrimonio \u00a0p\u00fablico \u00a0 \u00a0o \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0 y \u00a0 garant\u00edas \u00a0 fundamentales\u2019 \u00a0(art\u00edculo 122 ib\u00eddem), acuden a \u00a0los \u00a0medios \u00a0previstos \u00a0por el ordenamiento para evitar dicho atentado, no puede \u00a0tal \u00a0omisi\u00f3n \u00a0sino significar su asentimiento con aqu\u00e9l y la renuncia a que el \u00a0Estado \u00a0examine \u00a0su \u00a0propia decisi\u00f3n, de manera que a\u00fan hipot\u00e9ticamente en el \u00a0caso \u00a0de \u00a0que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los sujetos procesales recurriere la sentencia del a \u00a0quo, \u00a0con \u00a0todas \u00a0las \u00a0falencias \u00a0que \u00a0pueda acusar ella har\u00eda tr\u00e1nsito a cosa \u00a0juzgada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0igualmente \u00a0en la direcci\u00f3n \u00a0conceptual \u00a0de \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la prohibici\u00f3n de reforma \u00a0peyorativa \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0 de \u00a0 legalidad, \u00a0 se \u00a0 precis\u00f3 \u00a0 que \u00a0\u201cel \u00a0principio \u00a0de no agravaci\u00f3n o de no reforma en perjuicio, que \u00a0en \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0 id\u00e9nticos \u00a0se \u00a0concibe \u00a0para \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0(art\u00edculos \u00a0204 y 215 de la Ley 600 de 2.000), como la imposibilidad, cuando se \u00a0trate \u00a0de \u00a0sentencia condenatoria, de \u2018agravar \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0el Fiscal, el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0 o \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 civil, \u00a0 cuando \u00a0 tuviere \u00a0 inter\u00e9s, \u00a0 la \u00a0hubieren \u00a0demandado\u2019, implica que \u00a0cuando \u00a0aqu\u00e9l o \u00e9ste sean formulados exclusivamente por el procesado condenado \u00a0o \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, ni la Corte -respectivamente- podr\u00e1n agravar la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0aumentando \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0a quo o el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0trate \u00a0de \u00a0la alzada o del recurso \u00a0extraordinario\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 que \u00a0 por \u00a0 ello, \u00a0 \u201cla \u00a0situaci\u00f3n del apelante \u00fanico por tanto podr\u00e1 mejorarse pero \u00a0jam\u00e1s \u00a0hacerse \u00a0m\u00e1s \u00a0gravosa, \u00a0pues \u00a0es \u00a0apenas \u00a0obvio \u00a0y el art\u00edculo 206 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0prev\u00e9 \u00a0como uno de los fines de la casaci\u00f3n \u00a0(\u2018reparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0agravios \u00a0 inferidos \u00a0 a \u00a0las \u00a0partes\u2019), \u00a0que \u00a0los \u00a0recursos se entienden interpuestos en aquello que de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0recurrida \u00a0le \u00a0sea \u00a0desfavorable \u00a0al \u00a0impugnante. \u00a0Es \u00a0que \u00a0los recursos como medios procesales de defensa se proponen \u00a0no \u00a0para \u00a0que \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0le \u00a0desfavorezca \u00a0sino \u00a0para controvertir los \u00a0fundamentos \u00a0en que se apoya la decisi\u00f3n en aras de que su situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0-si \u00a0no \u00a0consigue \u00a0que la medida judicial que lo afecta sea revocada- se vea por \u00a0lo \u00a0menos favorecida (negrilla y cursiva en el texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0\u201cno \u00a0resulta \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0l\u00f3gico \u00a0en \u00a0ese \u00a0contexto \u00a0que \u00a0al \u00a0condenado \u00a0como apelante \u00fanico que pretende su absoluci\u00f3n o una m\u00e1s ben\u00e9fica \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0le \u00a0sea \u00a0finalmente \u00a0agravada \u00a0cuando \u00a0evidentemente \u00a0ese no era su \u00a0objetivo \u00a0 ni \u00a0 ese \u00a0 es \u00a0 el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0en \u00a0general\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0punto \u00a0del \u00a0alcance \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a020 \u00a0de la Ley 906 de 2004, \u00a0puntualiz\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0\u201cun sencillo an\u00e1lisis \u00a0comparativo \u00a0al \u00a0rompe \u00a0deja \u00a0al \u00a0descubierto que el rese\u00f1ado dispositivo legal \u00a0(\u2018El superior no podr\u00e1 \u00a0agravar \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0apelante \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00fanico\u2019) \u00a0trasciende \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0de la \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0reglada \u00a0por \u00a0el \u00a0inciso 2o del art\u00edculo 31 de la Carta \u00a0(\u2018El superior no podr\u00e1 \u00a0agravar \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta \u00a0cuando el condenado sea apelante \u00fanico\u2019),\u00a0 \u00a0sin \u00a0que a tal previsi\u00f3n \u00a0legislativa \u00a0se \u00a0le \u00a0puedan imputar efectos violadores del mencionado l\u00edmite al \u00a0ius \u00a0puniendi, \u00a0dado \u00a0que \u00a0frente \u00a0al poder de configuraci\u00f3n del legislador una \u00a0regulaci\u00f3n \u00a0 como \u00a0la \u00a0comentada \u00a0perfectamente \u00a0armoniza \u00a0o \u00a0articula \u00a0aquella \u00a0limitante \u00a0con \u00a0la \u00a0asignaci\u00f3n \u00a0de \u00a0competencia \u00a0del ad quem, en este caso para \u00a0restringirla, \u00a0pero \u00a0siempre guiado o con atenci\u00f3n a la filosof\u00eda propia de la \u00a0interposici\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0al \u00a0cual \u00a0se \u00a0acude -como se dej\u00f3 dicho- bajo el \u00a0ideal \u00a0de \u00a0mejor\u00eda, pero nunca con la aspiraci\u00f3n de recibir una respuesta m\u00e1s \u00a0gravosa, \u00a0 pues \u00a0de \u00a0as\u00ed \u00a0ocurrir \u00a0-entre \u00a0cosas- \u00a0en \u00a0una \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n \u00a0se \u00a0predicar\u00eda \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para recurrir\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0adelante precis\u00f3 que \u201cla \u00a0novel \u00a0regulaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0concebido y estructurado un m\u00e1s amplio \u00a0mecanismo, \u00a0cuyos \u00a0alcances \u00a0buscan \u00a0servir \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n de las garant\u00edas e \u00a0intereses \u00a0del \u00a0apelante \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0de una limitaci\u00f3n a la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la segunda instancia, lo que equivale a decir que al ad quem le \u00a0queda \u00a0restringida \u00a0o limitada su facultad de decisi\u00f3n en todo caso de apelante \u00a0\u00fanico, \u00a0pudiendo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0-dentro de una perspectiva de modificar en perjuicio \u00a0la \u00a0providencia \u00a0recurrida- \u00a0confirmar\u00a0 el\u00a0 pronunciamiento de primera \u00a0instancia, \u00a0manteniendo s\u00ed -obviamente- la capacidad para revocarla o morigerar \u00a0sus efectos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0manera \u00a0de \u00a0ejemplo se\u00f1al\u00f3 la Sala que \u00a0\u201ccon \u00a0 la \u00a0 nueva \u00a0 regulaci\u00f3n \u00a0 normativa \u00a0(para \u00a0manejar algunas de muchas \u00a0hip\u00f3tesis) \u00a0bien podr\u00e1 un sindicado que es afectado con resoluci\u00f3n acusatoria \u00a0por \u00a0homicidio \u00a0simple en \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0-as\u00ed \u00a0calificado \u00a0por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo- \u00a0acudir en apelaci\u00f3n en la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0una \u00a0favorable preclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0absoluta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tranquilidad \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0peor \u00a0de los \u00a0casos \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n ser\u00e1 mantenida por la segunda instancia, como que para \u00a0\u00e9sta \u00a0resulta \u00a0imposible \u00a0desmejorar la situaci\u00f3n procesal, no obstante contar \u00a0-en \u00a0ese \u00a0caso \u00a0y \u00a0en \u00a0virtud de las normas anteriores- con la competencia plena \u00a0para \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in pejus. Frente al art\u00edculo 20 de la Ley 906 de \u00a02004, \u00a0 esa \u00a0 eventual \u00a0 agravaci\u00f3n \u00a0 es \u00a0 un \u00a0imposible \u00a0jur\u00eddico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0tambi\u00e9n se concluy\u00f3 que \u00a0\u201c-en \u00a0cuanto \u00a0a la regulaci\u00f3n de la prohibici\u00f3n a \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus- \u00a0la \u00a0nueva normatividad legal (art. 20 Ley 906\/04) se \u00a0ofrece \u00a0indiscutiblemente \u00a0m\u00e1s generosa en su cobertura, no s\u00f3lo en cuanto que \u00a0cobija \u00a0 todas \u00a0 las \u00a0 providencias \u00a0 apelables \u00a0 sino \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0a \u00a0todos \u00a0los \u00a0intervinientes \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0la medida en que ostenten la calidad de \u00a0apelantes \u00a0\u00fanicos, a diferencia de lo que ocurre con la aplicaci\u00f3n escueta del \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta o a\u00fan del que pareciera amplio art\u00edculo 204 de la \u00a0Ley \u00a0600\/00. \u00a0De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0ese vasto campo de acci\u00f3n puede \u00a0pregonarse \u00a0que \u00a0la \u00a0nueva \u00a0normatividad \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0favorable que la regulaci\u00f3n \u00a0normativa de la mencionada Ley 600\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de ello, entonces, estim\u00f3 que \u00a0\u201cel \u00a0principio \u00a0de \u00a0no agravaci\u00f3n inhibe en casos \u00a0como \u00a0el \u00a0examinado \u00a0la \u00a0oficiosidad \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0como que ella s\u00f3lo ser\u00eda \u00a0plausible \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que su prop\u00f3sito fuera el de mejorar la situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 procesado \u00a0 en \u00a0 tanto \u00a0 se \u00a0 trate \u00a0 de \u00a0 \u00fanico \u00a0 impugnante\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0similar, en Sentencia del mismo \u00a0d\u00eda, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02005, radicado 22.150, con ponencia del \u00a0Magistrado \u00a0Mauro \u00a0Solarte \u00a0Portilla, en punto de la tensi\u00f3n entre el principio \u00a0de \u00a0legalidad y de non reformatio in pejus, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0decidi\u00f3 \u00a0dar \u00a0prelaci\u00f3n \u00a0a este \u00faltimo sobre aqu\u00e9l, \u00a0fundamentalmente con base en las siguientes consideraciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca).- \u00a0Cada \u00a0modelo \u00a0de \u00a0Estado \u00a0tiene \u00a0unos \u00a0valores \u00a0que \u00a0le dan sentido como organizaci\u00f3n \u00a0pol\u00edtica. \u00a0Si \u00a0ello \u00a0es as\u00ed, el modelo de derecho penal que corresponde a cada \u00a0modelo \u00a0de \u00a0Estado, \u00a0no puede ser ajeno a esa axiolog\u00eda. El Estado absolutista, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0ten\u00eda una estructura de valores en la que se impon\u00eda el Estado, \u00a0luego \u00a0la \u00a0sociedad, y por \u00faltimo el individuo. El Estado demoliberal, de clara \u00a0ascendencia \u00a0formalista, por su parte, troc\u00f3 la escala e impuso en primer lugar \u00a0la \u00a0sociedad, luego el individuo y en tercer lugar al Estado; y en Estado social \u00a0de \u00a0 derecho \u00a0 al \u00a0 individuo, \u00a0 luego \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 sociedad \u00a0 y \u00a0por \u00a0\u00faltimo \u00a0al \u00a0Estado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl \u00a0 haber \u00a0avanzado \u00a0hacia \u00a0una \u00a0organizaci\u00f3n pol\u00edtica antropoc\u00e9ntrica que realza al ser \u00a0humano \u00a0como eje de la organizaci\u00f3n estatal, se replantea la manera de entender \u00a0y \u00a0de \u00a0concebir \u00a0la idea del derecho y la justicia como conceptos que incorporan \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0vital \u00a0de \u00a0los derechos humanos. Por esa raz\u00f3n, el derecho penal de \u00a0estos \u00a0tiempos, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0sino \u00a0un derecho limitado por la axiolog\u00eda del \u00a0Estado \u00a0y \u00a0la \u00a0dignidad \u00a0humana, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0las \u00a0tensiones que surgen en su \u00a0interior \u00a0deben \u00a0resolverse \u00a0en el contexto de los fundamentos que inspiran este \u00a0modelo \u00a0de \u00a0organizaci\u00f3n \u00a0social \u00a0y \u00a0pol\u00edtica, \u00a0para \u00a0el \u00a0caso, \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0individuo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cb).- \u00a0Por \u00a0principio, \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del apelante \u00fanico \u00a0puede \u00a0 mejorarse \u00a0 pero \u00a0no \u00a0agravarse. \u00a0Las \u00a0partes \u00a0apelan \u00a0para \u00a0mejorar \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0para \u00a0empeorarla; \u00a0solo en ese entendido los recursos adquieren \u00a0sentido. \u00a0Permitir, \u00a0por \u00a0tanto, que quien recurre en apelaci\u00f3n o casaci\u00f3n sea \u00a0sorprendido \u00a0con \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0m\u00e1s \u00a0gravosa \u00a0de \u00a0la \u00a0que pretendi\u00f3 mejorar, \u00a0constituye \u00a0un \u00a0claro desconocimiento de los principios y fines que gobiernan el \u00a0derecho \u00a0 de \u00a0 impugnaci\u00f3n\u201d \u00a0 (subrayas \u00a0fuera \u00a0de \u00a0texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cc).- \u00a0La \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la reforma en perjuicio es un tema vinculado con la noci\u00f3n de \u00a0competencia, \u00a0que \u00a0como \u00a0parte del debido proceso material implica que el \u00fanico \u00a0juez \u00a0que \u00a0tiene \u00a0competencia plena es el de primera instancia; los dem\u00e1s (juez \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n), \u00a0tienen \u00a0una \u00a0competencia \u00a0condicionada. Esto \u00a0significa \u00a0que \u00a0el \u00a0primero \u00a0puede \u00a0decidir sin m\u00e1s limitaciones que las que le \u00a0imponen \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del asunto y las garant\u00edas fundamentales, mientras que \u00a0los \u00a0\u00faltimos \u00a0s\u00f3lo \u00a0pueden \u00a0pronunciarse sobre los aspectos que son materia de \u00a0impugnaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando el juez \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0o \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0decide \u00a0pronunciarse \u00a0por \u00a0fuera de los marcos \u00a0tem\u00e1ticos \u00a0fijados por el impugnante, para agravar su situaci\u00f3n so pretexto de \u00a0salvaguardar \u00a0el \u00a0principio de legalidad, desborda el marco de su competencia, y \u00a0por \u00a0 ende \u00a0 su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0termina \u00a0vulnerando \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso\u201d (subrayas fuera de texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cd).- \u00a0 El \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0tal \u00a0como \u00a0ha \u00a0venido \u00a0siendo \u00a0precisado por la Corte \u00a0Constitucional, \u00a0trae \u00a0aparejados \u00a0mecanismos \u00a0propios \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n, como el \u00a0control \u00a0por \u00a0parte del Ministerio P\u00fablico y la Fiscal\u00eda, quienes est\u00e1n en el \u00a0deber \u00a0de \u00a0velar por su integridad, de suerte que, si por descuido o negligencia \u00a0de \u00a0los agentes estatales encargados de su salvaguarda, se presentan violaciones \u00a0al \u00a0mismo, \u00a0estos \u00a0errores \u00a0no pueden ser trasladados al procesado, para hacerlo \u00a0v\u00edctima de ellos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ce).- \u00a0 El \u00a0art\u00edculo \u00a031 de la constituci\u00f3n nacional, al disponer que el superior no puede \u00a0agravar \u00a0la \u00a0pena impuesta al condenado cuando sea apelante \u00fanico, no establece \u00a0diferenciaciones de \u00edndole alguna\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPropender, por \u00a0tanto, \u00a0 en \u00a0una \u00a0diferenciaci\u00f3n \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0distinguir \u00a0entre \u00a0la \u00a0reforma \u00a0peyorativa \u00a0que \u00a0atenta contra el principio de legalidad de la pena, y la que no \u00a0lo \u00a0 \u00a0 \u00a0hace, \u00a0 \u00a0 \u00a0constituye \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 odiosa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEstas \u00a0las \u00a0razones \u00a0por las cuales la Sala reconsidera su postura tradicional en torno a la \u00a0prevalencia \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0sobre \u00a0el \u00a0de reformatio in pejus, y \u00a0resuelva \u00a0dar \u00a0plena \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0a \u00a0este \u00a0\u00faltimo, \u00a0sin \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0la decisi\u00f3n. Por eso se abstendr\u00e1 en el presente \u00a0caso \u00a0de \u00a0imponer \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0multa que los juzgadores de \u00a0instancia omitieron aplicar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0estimo \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0la \u00a0especie \u00a0y \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0consideraciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0no \u00a0resultaba \u00a0procedente \u00a0 \u00a0ajustar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0pena \u00a0 \u00a0impuesta \u00a0 \u00a0al \u00a0 procesado \u00a0 LIBARDO \u00a0ENRIQUE PE\u00d1ATA LOZANO al m\u00ednimo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0la \u00a0ley para el delito de homicidio, pues con ello se dio una vez \u00a0m\u00e1s \u00a0 prelaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0sobre \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0non \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, \u00a0postura \u00a0que \u00a0precisamente \u00a0 hab\u00eda \u00a0sido \u00a0recogida \u00a0mediante \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0cuyos \u00a0apartes \u00a0fundamentales \u00a0 vienen \u00a0 de \u00a0 incorporarse \u00a0 y \u00a0 con \u00a0la \u00a0cual \u00a0entonces \u00a0estuve \u00a0completamente \u00a0 \u00a0de \u00a0 acuerdo, \u00a0 y \u00a0 ahora \u00a0 reitero \u00a0 como \u00a0 sustento \u00a0 de \u00a0 mi \u00a0disidencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con toda atenci\u00f3n, \u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BARON \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada \u00a0<\/p>\n<p>Fecha \u00a0 \u00a0ut \u00a0supra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALVAMENTO DE VOTO \u00a0<\/p>\n<p>(Casaci\u00f3n No. 14.464) \u00a0<\/p>\n<p>He \u00a0salvado \u00a0el \u00a0voto \u00a0porque no estoy de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0afirmaciones que se hacen ahora, a pocos d\u00edas del bienvenido \u00a0cambio \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0operado \u00a0la \u00a0Corte. \u00a0Sobre \u00a0el amplio tema del principio de \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de la reformatio in peius, muchas \u00a0veces \u00a0he \u00a0expuesto \u00a0mi \u00a0pensamiento, \u00a0que hoy simplemente \u00a0reitero \u00a0y \u00a0resumo \u00a0diciendo \u00a0que \u00a0del \u00a0art\u00edculo 31 de la Carta emana la pureza \u00a0\u00edntegra \u00a0de la prohibici\u00f3n; que no hay pugna entre los principios de legalidad \u00a0y \u00a0de \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0peius, pues este no es m\u00e1s que una \u00a0excepci\u00f3n \u00a0a \u00a0aqu\u00e9l; que la concreci\u00f3n \u00a0del \u00a0veto \u00a0al empeoramiento de la situaci\u00f3n del condenado es de \u00a0mayor \u00a0trascendencia \u00a0que \u00a0la \u00a0abstracci\u00f3n \u00a0de \u00a0la legalidad del delito y de la \u00a0pena; \u00a0que tanto el axioma de la legalidad como el postulado de la no reforma en \u00a0peor \u00a0integran, \u00a0con \u00a0otros \u00a0derechos, \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, es decir, la amplia \u00a0legalidad; \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0si \u00a0 hubiera \u00a0 \u2013que \u00a0no \u00a0la \u00a0hay- \u00a0colisi\u00f3n \u00a0entre legalidad y prohibici\u00f3n de la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0peius, primar\u00eda \u00e9sta porque es derecho fundamental espec\u00edfico \u00a0y, \u00a0por tanto, inalienable; que en un Estado social y democr\u00e1tico de derecho lo \u00a0m\u00e1s \u00a0importante \u00a0es \u00a0el \u00a0hombre \u00a0y \u00a0sus derechos; que el principio de legalidad \u00a0naci\u00f3 \u00a0para \u00a0proteger \u00a0a \u00a0las \u00a0personas \u00a0sometidas \u00a0a \u00a0proceso \u00a0y \u00a0a \u00a0todos los \u00a0ciudadanos, \u00a0de \u00a0los \u00a0eventuales \u00a0abusos \u00a0del \u00a0poder \u00a0y, por tanto, no puede ser \u00a0utilizado en determinados casos en contra \u00e9stas; etc.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1lvaro Orlando P\u00e9rez Pinz\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>22.7.2005 \u00a0<\/p>\n<p>ACLARACI\u00d3N\u00a0 DE\u00a0 VOTO \u00a0<\/p>\n<p>De manera respetuosa me permito plasmar el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0mi \u00a0aclaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0voto sobre un punto muy concreto, pues estoy de \u00a0acuerdo con todos los aspectos contenidos en la providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0al \u00a0ser claro que en un Estado \u00a0social \u00a0democr\u00e1tico \u00a0de \u00a0derecho \u00a0impera \u00a0un \u00a0sistema \u00a0penal \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0y \u00a0protecciones \u00a0que \u00a0se \u00a0materializan \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del debido proceso como m\u00e1xima \u00a0expresi\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0necesariamente se impone colegir que \u00a0este \u00a0principio, \u00a0el \u00a0de \u00a0legalidad, involucra un inter\u00e9s general que prevalece \u00a0sobre \u00a0el \u00a0derecho \u00a0particular \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0reforma \u00a0peyorativa, \u00a0toda vez que la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0sanci\u00f3n \u00a0por debajo del l\u00edmite m\u00ednimo, como sucedi\u00f3 en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0la \u00a0contempla \u00a0la \u00a0ley, situaci\u00f3n que sin duda \u00a0transgrede \u00a0la legalidad de la pena, imponi\u00e9ndose por ello el deber legal de su \u00a0correcci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0competente, \u00a0as\u00ed \u00a0ello \u00a0implique \u00a0el \u00a0desmejoramiento \u00a0de \u00a0la situaci\u00f3n del procesado, pues lo contrario conllevar\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0injusta, \u00a0sin sustento legal y, por lo \u00a0mismo, constitutiva de una v\u00eda de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, dentro de ese marco conceptual, \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de hecho cobra mayor relevancia cuando la sanci\u00f3n impuesta por debajo \u00a0del \u00a0l\u00edmite \u00a0m\u00ednimo \u00a0contemplado \u00a0en \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0tipo penal no cuenta con \u00a0ning\u00fan \u00a0apoyo \u00a0argumentativo o ninguna consideraci\u00f3n jur\u00eddica que la sustente \u00a0y \u00a0la \u00a0justifique, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0con \u00a0mayor \u00a0raz\u00f3n \u00a0impone \u00a0el \u00a0deber de su \u00a0correcci\u00f3n \u00a0frente a los par\u00e1metros propios del acatamiento de la legalidad de \u00a0la \u00a0 pena, \u00a0 no \u00a0pudi\u00e9ndose \u00a0constituir \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0en impedimento que \u00a0permita \u00a0la \u00a0rectificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0yerro \u00a0dentro \u00a0del \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0la legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello fue lo que exactamente sucedi\u00f3 en este \u00a0asunto, \u00a0pues \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0sin \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0ni motivaci\u00f3n alguna, decidi\u00f3 \u00a0modificar \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta \u00a0al \u00a0procesado fij\u00e1ndola en 24 a\u00f1os de prisi\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0era \u00a0claro \u00a0que la normatividad vigente para ese entonces se\u00f1alaba como \u00a0pena m\u00ednima para el delito de homicidio la de 25 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0casos \u00a0como \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0ignorados \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador de segunda instancia que conoce de la apelaci\u00f3n ni \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia en sede de casaci\u00f3n bajo el argumento de la \u00a0preeminencia \u00a0de \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la reforma peyorativa, pues de ser as\u00ed, \u00a0insisto, \u00a0implicar\u00eda \u00a0soslayar \u00a0el principio de legalidad de la pena, aceptando \u00a0lo \u00a0inaceptable, \u00a0como \u00a0es \u00a0el que se permita la imposici\u00f3n de una sanci\u00f3n sin \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0y \u00a0con total desconocimiento de la legalidad de la misma y, \u00a0de \u00a0paso, \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de una decisi\u00f3n injusta, contraria a los principios \u00a0constitucionales y constitutiva de una v\u00eda de hecho.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Son \u00a0 estos \u00a0breves \u00a0argumentos \u00a0los \u00a0que \u00a0sustentan mi aclaraci\u00f3n de voto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>Fecha, ut supra. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 ROA \u00a0MONCADA \u00a0PATRICIA. \u00a0El \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0no reformatio in pejus y principio de \u00a0legalidad \u00a0 en \u00a0 materia \u00a0penal. \u00a0Once \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0Colombiana. \u00a0Universidad \u00a0de \u00a0los \u00a0Andes, \u00a0Facultad \u00a0de Derecho. \u00a0Observatorio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0justicia \u00a0 \u00a0constitucional. \u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 \u00a0Legis, \u00a0 \u00a02001, \u00a0pg.211. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0La \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0de \u00a01991, empez\u00f3 a regir el 7 de julio de 1991. Corte \u00a0Constitucional, Sentencia C-002 de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Con \u00a0salvamento \u00a0parcial \u00a0de \u00a0voto de los Hs. magistrados Sigifredo Espinosa P\u00e9rez y \u00a0Herman \u00a0Gal\u00e1n \u00a0Castellanos; \u00a0y aclaraci\u00f3n de voto de los H. magistrado \u00c1lvaro \u00a0P\u00e9rez Pinz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Con \u00a0salvamento \u00a0de \u00a0voto \u00a0del H. magistrado Sigifredo Espinosa P\u00e9rez; y aclaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0voto \u00a0de \u00a0los \u00a0Hs. \u00a0Magistrados \u00a0\u00c1lvaro \u00a0P\u00e9rez \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0y \u00a0Yesid Ram\u00edrez \u00a0Bastidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Los \u00a0anteriores \u00a0son \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0validez \u00a0para el cambio de jurisprudencia, \u00a0propuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0profesor \u00a0Diego \u00a0Eduardo \u00a0L\u00f3pez \u00a0Medina, en su texto \u201cEl \u00a0Derecho \u00a0 de \u00a0 Los \u00a0 Jueces\u201d. \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0 Ediciones \u00a0Uniandes, \u00a0Legis, \u00a02000. \u00a0Pg.133. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS, \u00a0Yesid. \u00a0Sistema \u00a0Acusatorio \u00a0Colombiano. Bogot\u00e1, Ediciones \u00a0Doctrina y Ley, 2005. \u201cReflexiones de un comisionado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Salvamento \u00a0 de \u00a0voto \u00a0del \u00a0H. \u00a0magistrado \u00a0Sigifredo \u00a0Espinosa \u00a0P\u00e9rez, \u00a0a \u00a0las \u00a0Sentencias \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02005, \u00a0radicaciones \u00a022150 \u00a0y \u00a022323. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de Colombia. Pre\u00e1mbulo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Cf. \u00a0Parejo \u00a0Alfonso, \u00a0Luciano. \u00a0CONSTITUCI\u00d3N \u00a0Y VALORES DEL ORDENAMIENTO. Art\u00edculo \u00a0incluido \u00a0en \u00a0ESTUDIOS \u00a0SOBRE \u00a0LA \u00a0CONSTITUCI\u00d3N ESPA\u00d1OLA. HOMENAJE AL PROFESOR \u00a0EDUARDO \u00a0GARC\u00cdA \u00a0DE \u00a0ENTRERR\u00cdA. \u00a0Tomo \u00a0I \u00a0p\u00e1gs \u00a0122 \u00a0y \u00a0siguientes.\u00a0 Ed. \u00a0Civitas, \u00a0Madrid \u00a01991. \u00a0En \u00a0este \u00a0art\u00edculo, \u00a0el \u00a0autor \u00a0analiza las posiciones \u00a0doctrinales \u00a0de \u00a0Eduardo \u00a0Garc\u00eda de Entrerr\u00eda, Gregorio Peces Barba, A. P\u00e9rez \u00a0Lu\u00f1o, M. Arag\u00f3n, L. Prieto Sanchiz, y Ronald Dworkin. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Parejo \u00a0Alfonso, \u00a0Luciano. \u00a0CONSTITUCI\u00d3N \u00a0Y VALORES DEL ORDENAMIENTO. Art\u00edculo \u00a0incluido \u00a0en \u00a0ESTUDIOS \u00a0SOBRE \u00a0LA \u00a0CONSTITUCI\u00d3N ESPA\u00d1OLA. HOMENAJE AL PROFESOR \u00a0EDUARDO GARC\u00cdA DE ENTRERR\u00cdA. Tomo I p\u00e1gs 123 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, art\u00edculo 1\u00b0. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0No \u00a0est\u00e1 \u00a0por \u00a0dem\u00e1s \u00a0recordar \u00a0que la instituci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0tiene extirpe civilista y entre nosotros, s\u00f3lo a partir de 1972, \u00a0gracias \u00a0a \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0hizo \u00a0su \u00a0ingreso \u00a0al proceso penal. \u00a0(Sentencia \u00a0del 27 de noviembre de 1972; M.P. Dr. Mario Alario Di Filipo; Gaceta \u00a0Judicial, Tomo 143, pg. 461) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Para \u00a0el \u00a0H. Magistrado Yesid Ram\u00edrez Bastidas la prevalencia no debe platearse \u00a0entre \u00a0el \u00a0principio \u00a0de legalidad y el principio de no reforma peyorativa, sino \u00a0con \u00a0 el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0p\u00fablico: \u00a0\u201cEn \u00a0fin: \u00a0no \u00a0comparto \u00a0el \u00a0dilema \u00a0simplista \u00a0de \u00a0o \u00a0principio de legalidad o principio de no \u00a0reforma \u00a0peyorativa, \u00a0pues \u00a0el \u00a0verdadero \u00a0principio-derecho \u00a0fundamental que en \u00a0estos \u00a0casos \u00a0debe \u00a0primar \u00a0es \u00a0el \u00a0del debido proceso \u00a0p\u00fablico \u00a0(art. \u00a029 \u00a0Const. Pol.) que comprende a los \u00a0dos \u00a0subprincipios \u00a0enunciados, como lo demandan principios hermen\u00e9uticos\u00a0 \u00a0tan \u00a0caros \u00a0al \u00a0juez \u00a0constitucional \u00a0como\u00a0 \u00a0los \u00a0cuasi \u00a0id\u00e9nticos \u00a0de \u00a0la \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0y \u00a0de la racionalidad.\u201d Aclaraci\u00f3n de \u00a0voto a la Sentencia del 18 de mayo de 2005, radicaci\u00f3n 22323. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14464 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.051 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., veintid\u00f3s (22) de junio de \u00a0dos mil cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 En [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9254","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9254"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9254\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}