{"id":9252,"date":"2023-09-08T18:25:21","date_gmt":"2023-09-08T18:25:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1429326-01-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:25:21","modified_gmt":"2023-09-08T18:25:21","slug":"1429326-01-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1429326-01-05\/","title":{"rendered":"14293(26-01-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso 14293 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 002 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veintis\u00e9is (26) de enero de \u00a0dos mil cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0GERM\u00c1N \u00a0ZULETA LOAIZA, contra la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0el \u00a03 de octubre de 1997 por el Tribunal Superior de Cali, \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0dictada \u00a0en \u00a0primera instancia por el Juzgado Once Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma ciudad, mediante la cual se conden\u00f3 a dicho procesado a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a010 \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0al pago de los perjuicios \u00a0ocasionados, como autor del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>En la carrera 27 No. 44-50 en el barrio Nueva \u00a0Floresta \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0viv\u00edan los esposos Olinfa Herrera Vargas y \u00a0GERM\u00c1N \u00a0ZULETA \u00a0LOAIZA \u00a0con \u00a0sus \u00a0tres \u00a0hijos. \u00a0En \u00a0la \u00a0primera \u00a0planta \u00a0de \u00a0la \u00a0edificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0tres \u00a0pisos \u00a0funcionaba \u00a0una \u00a0microempresa \u00a0de \u00a0cosm\u00e9ticos de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0la pareja. All\u00ed eran visitados con frecuencia por Diego Fernando \u00a0Vargas \u00a0Herrera, \u00a0joven \u00a0de \u00a019 \u00a0a\u00f1os \u00a0hijo de Olinfa y de Felix Enrique Vargas \u00a0Machado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a03 \u00a0de marzo de 1995, GERM\u00c1N ZULETA \u00a0LOAIZA \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0convaleciente \u00a0de \u00a0una hepatitis. Al finalizar la tarde, \u00a0luego \u00a0de \u00a0ver pel\u00edculas con sus tres hijos menores, se dirigi\u00f3 al primer piso \u00a0a \u00a0preguntarle a una de sus empleadas, Sandra Hoyos, qu\u00e9 pedidos se encontraban \u00a0pendientes, \u00a0al tiempo que le acariciaba el cabello y la cog\u00eda de las manos. Al \u00a0presenciar \u00a0la \u00a0escena, \u00a0Olinfa Herrera procedi\u00f3 de inmediato a reclamarle a su \u00a0esposo \u00a0su \u00a0comportamiento, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que a recriminar la actitud de la mujer, \u00a0siendo \u00a0increpada \u00a0por \u00a0GERM\u00c0N, \u00a0quien \u00a0a \u00a0empujones la hac\u00eda subir al segundo \u00a0piso. \u00a0En \u00a0esos \u00a0momentos \u00a0apareci\u00f3 \u00a0Diego \u00a0Fernando \u00a0Vargas \u00a0Herrera, quien se \u00a0abalanz\u00f3 \u00a0contra GERM\u00c1N derrib\u00e1ndolo al piso para ensa\u00f1arse a patadas contra \u00a0\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0inmediato, \u00a0Jorge G\u00e1lvez, empleado de la \u00a0microempresa \u00a0intervino a favor de su jefe, que en esos momentos a gritos ped\u00eda \u00a0que \u00a0llamaran \u00a0a \u00a0la \u00a0polic\u00eda. \u00a0Olinfa \u00a0trataba tambi\u00e9n de impedir que su hijo \u00a0agrediera \u00a0a \u00a0su compa\u00f1ero, a quien ayudo a subir hasta una habitaci\u00f3n ubicada \u00a0en \u00a0el tercer piso, sin poder evitar que hasta all\u00ed tambi\u00e9n se dirigiera Diego \u00a0Fernando con el \u00e1nimo de seguir agrediendo a GERM\u00c1N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pasado en apariencia el incidente, pues\u00a0 \u00a0Diego \u00a0Fernando \u00a0al \u00a0parecer \u00a0hab\u00eda \u00a0abandonado la residencia, Olinfa Herrera y \u00a0GERM\u00c1N \u00a0ZULETA \u00a0LOAIZA \u00a0se fueron a su alcoba ubicada en el segundo piso, sitio \u00a0al \u00a0que, transcurridos algunos minutos, de nuevo irrumpi\u00f3 Diego Fernando, quien \u00a0se \u00a0lanz\u00f3 sobre la cama de la pareja para continuar agrediendo al compa\u00f1ero de \u00a0su \u00a0madre. \u00a0Entonces, \u00a0el hombre se dirigi\u00f3 de inmediato al closet donde ten\u00eda \u00a0guardado \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0que \u00a0hac\u00eda \u00a0un a\u00f1o hab\u00eda dejado all\u00ed un amigo de la \u00a0casa, \u00a0e \u00a0hizo \u00a0dos \u00a0disparos, pero como el joven continuaba en su prop\u00f3sito de \u00a0atacarlo \u00a0pese \u00a0a \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0madre, \u00a0accion\u00f3 \u00a0de nuevo el arma \u00a0hiri\u00e9ndolo \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n \u00a0parietal \u00a0izquierda, \u00a0a causa de la cual falleci\u00f3 \u00a0minutos \u00a0m\u00e1s \u00a0tarde \u00a0en \u00a0el \u00a0hospital \u00a0Universitario \u00a0del \u00a0Valle, \u00a0a \u00a0donde fue \u00a0trasladado para que se le prestara atenci\u00f3n m\u00e9dica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De inmediato GERMAN ZULETA LOAIZA desapareci\u00f3 \u00a0de su residencia con paradero desconocido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en las diligencias practicadas por la \u00a0Unidad \u00a0Permanente \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas de Cali, el 10 de marzo de ese mismo a\u00f1o, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0dos de la Unidad Primera de Vida abri\u00f3 formalmente la investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0la captura de GERM\u00c1N ZULETA LOAIZA. Igualmente dispuso la pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0una \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al sitio de los hechos, con la participaci\u00f3n de \u00a0experto en bal\u00edstica, fot\u00f3grafo y top\u00f3grafo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0los resultados negativos de la orden de \u00a0captura \u00a0librada \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0imputado, \u00a0en \u00a0auto del 7 de junio de 1995 se \u00a0orden\u00f3 \u00a0emplazar a GERM\u00c1N ZULETA LOAIZA, a quien el 23 del mismo mes y a\u00f1o se \u00a0declar\u00f3 \u00a0persona ausente, reconociendo como apoderado suyo a un profesional del \u00a0derecho \u00a0 que \u00a0d\u00edas \u00a0antes \u00a0hab\u00eda \u00a0presentado \u00a0poder \u00a0para \u00a0representarlo. \u00a0La \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0le \u00a0fue definida mediante resoluci\u00f3n del 24 de julio del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0(1995), \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en detenci\u00f3n \u00a0preventiva, como autor del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Perfeccionado \u00a0el ciclo instructivo, el 28 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01996 \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0su \u00a0cierre, y el siguiente 23 de octubre del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del sumario con resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0por \u00a0la misma infracci\u00f3n atribu\u00edda en la definici\u00f3n de situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n anterior, en prove\u00eddo \u00a0del \u00a024 de febrero de 1997 recibi\u00f3 confirmaci\u00f3n por la Fiscal\u00eda Delegada ante \u00a0el Tribunal Superior de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio \u00a0se \u00a0decretaron \u00a0y \u00a0practicaron \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0solicitadas \u00a0por \u00a0las \u00a0partes, y una vez culminada la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia condenatoria, la cual, al ser apelada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0recibi\u00f3 confirmaci\u00f3n por parte del Tribunal \u00a0Superior de Cali, en los t\u00e9rminos anotados en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0Cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0aduce \u00a0el \u00a0demandante \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de los art\u00edculos 249,264, 445 y 247 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal y 248 y 248 y 254 \u201cde la obra antes citada\u201d \u00a0(sic). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0instructora y dem\u00e1s funcionarios que han \u00a0conocido \u00a0de \u00a0este \u00a0proceso \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0\u201cfallas \u00a0protuberantes\u201d \u00a0en el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la prueba. Sin ser cierto, la primera sostuvo que los proyectiles \u00a0migratorios \u00a0solo se dan al interior del cuerpo humano, pese a que conforme a la \u00a0necropsia, \u00a0el \u00a0que \u00a0impact\u00f3 a la v\u00edctima ingres\u00f3 por el parietal izquierdo y \u00a0se \u00a0aloj\u00f3 \u00a0en \u00a0el parietal derecho. Por su parte, y sin existir prueba que as\u00ed \u00a0lo \u00a0indique, \u00a0el \u00a0fallo de segundo grado refiere que el recorrido de la bala fue \u00a0de \u00a0arriba \u00a0abajo, \u00a0y ubica a GERM\u00c1N ZULETA sobre el costado izquierdo de Diego \u00a0Fernando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0a \u00a0esas \u00a0apreciaciones se tiene el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Olfina \u00a0Herrera \u00a0V\u00e1squez, \u00a0quien afirm\u00f3 que Diego y Germ\u00e1n se \u00a0encontraban \u00a0frente \u00a0a \u00a0frente al momento del disparo. Sin embargo esta versi\u00f3n \u00a0pierde \u00a0veracidad \u00a0por \u00a0la ubicaci\u00f3n de la lesi\u00f3n en el cuerpo de la v\u00edctima. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0proyectil \u00a0encontrado \u00a0en \u00a0la \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0Diego \u00a0Fernando \u00a0estaba \u00a0achatado, \u00a0lo \u00a0cual es indicativo de que antes de ingresar en su cuerpo impact\u00f3 \u00a0con \u00a0una \u00a0superficie s\u00f3lida. Por eso no se puede desconocer que Germ\u00e1n hizo el \u00a0disparo \u00a0 al \u00a0piso, \u00a0que \u00a0es \u00a0de \u00a0retal \u00a0de \u00a0m\u00e1rmol, \u00a0como \u00a0lo \u00a0demuestran \u00a0las \u00a0fotograf\u00edas \u00a0incorporadas \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0\u201ccuando \u00a0se \u00a0efectu\u00f3 la inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0sin \u00a0la asistencia del inculpado de Germ\u00e1n Zuleta\u201d, viol\u00e1ndose el \u00a0debido proceso y el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el censor, el procesado nunca estuvo a la \u00a0izquierda \u00a0de \u00a0Diego, \u00a0\u201cal \u00a0contrario, cuando Diego se baj\u00f3 al piso, luego de \u00a0estar \u00a0parado, \u00a0encima \u00a0de \u00a0la \u00a0cama, \u00a0al \u00a0bajarse es cuando Germ\u00e1n, acciona el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0y \u00a0hace el tercer disparo, al piso y, Germ\u00e1n, antes de bajarse Diego \u00a0de \u00a0la \u00a0cama, se encontraba ubicado hacia el lado derecho, a un lado del colset, \u00a0buscando \u00a0una \u00a0peque\u00f1a \u00a0puerta \u00a0que daba salida de ese sal\u00f3n, a otro lugar, ya \u00a0que \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0Germ\u00e1n, era la de salirse de all\u00ed, para evitar seguir \u00a0siendo flagelado de manera inmisericorde\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0concluye que el \u00a0tercer \u00a0disparo \u00a0accionado \u00a0por su defendido \u201cfue a colisionar con el ventanal \u00a0de \u00a0la \u00a0alcoba, \u00a0o \u00a0la \u00a0puerta \u00a0de \u00a0acceso a la misma y, al regresar, de rebote, \u00a0estando \u00a0a\u00fan\u00a0 \u00a0parado \u00a0Diego \u00a0Fernando, \u00a0al \u00a0pie \u00a0de \u00a0la \u00a0cama y mirando a \u00a0Germ\u00e1n, \u00a0el \u00a0proyectil \u00a0de \u00a0rebote \u00a0y \u00a0con la violencia que regresaba, incidi\u00f3 \u00a0directamente \u00a0en \u00a0el \u00a0parietal izquierdo de Diego Fernando que, como se ha dicho \u00a0estaba a\u00fan parado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0present\u00f3 \u00a0pues, \u00a0un \u00a0caso fortuito, como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el \u00a0proceder del procesado no estaba orientado por la intenci\u00f3n de \u00a0matar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0Cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de la causal tercera de casaci\u00f3n \u00a0acusa \u00a0el \u00a0libelista \u00a0el \u00a0fallo de segundo grado de haberse dictado en un juicio \u00a0viciado \u00a0 de \u00a0nulidad, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por desidia de los funcionarios que conocieron \u00a0de \u00a0este \u00a0proceso \u00a0no \u00a0se \u00a0practic\u00f3 un dictamen bal\u00edstico, ni se solicit\u00f3 una \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de la necropsia para establecer \u201cde qu\u00e9 manera, el proyectil que \u00a0dio \u00a0al \u00a0traste \u00a0con \u00a0la \u00a0vida \u00a0de \u00a0Diego \u00a0Fernando, \u00a0incidi\u00f3 \u00a0en \u00a0el cuerpo de \u00a0\u00e9ste\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida y dictar la que deba reemplazarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE LA PROCURADORA PRIMERA DELEGADA EN \u00a0LO PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para la representante del Ministerio P\u00fablico \u00a0son \u00a0m\u00faltiples \u00a0los \u00a0reparos \u00a0que \u00a0merece \u00a0la \u00a0demanda \u00a0sustentoria del recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0caracteriza \u00a0por \u00a0su \u00a0confusi\u00f3n y \u00a0desorden \u00a0en \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n \u00a0de \u00a0todos los ac\u00e1pites que la contienen, muestra \u00a0evidente \u00a0del total desconocimiento del actor sobre las reglas y la t\u00e9cnica que \u00a0rigen este recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0ocupa en primer lugar del cargo propuesto \u00a0al \u00a0 \u00a0amparo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0 tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0destacar \u00a0sus \u00a0desaciertos. \u00a0El \u00a0principio de \u00a0prioridad \u00a0no \u00a0fue \u00a0respetado, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0esta \u00a0censura \u00a0proced\u00eda como \u00a0principal. \u00a0A\u00fan \u00a0as\u00ed, \u00a0el \u00a0casacionista aduce simult\u00e1neamente una nulidad por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0derecho de defensa y al debido proceso, por cuanto echa de menos \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0un \u00a0dictamen \u00a0bal\u00edstico \u00a0que \u00a0obra \u00a0en \u00a0la actuaci\u00f3n; y una \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0necropsia, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0la \u00a0allegada \u00a0al expediente \u00a0contiene la respuesta al interrogante que se plantea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0expuso \u00a0el \u00a0demandante \u00a0cu\u00e1l era la \u00a0trascendencia \u00a0que \u00a0habr\u00edan \u00a0tenido \u00a0tales \u00a0medios \u00a0de prueba en la valoraci\u00f3n \u00a0efectuada \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0y mucho menos el alcance de la impugnaci\u00f3n logra \u00a0concreci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0final, \u00a0pues no se\u00f1al\u00f3 el momento procesal a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0har\u00eda \u00a0necesario invalidar el proceso. Por el contrario, \u00a0termina \u00a0solicitando la emisi\u00f3n de un fallo de reemplazo, posibilidad no viable \u00a0dada la naturaleza del motivo de ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo que concierne a la censura propuesta al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal primera, \u00a0varias \u00a0son \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis que recrea el Ministerio P\u00fablico como discernibles \u00a0del \u00a0confuso \u00a0escrito, el cual enlista una serie de normas de tipo procesal, sin \u00a0mencionar como quebrantada la que tipifica el homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para la Delegada, no es posible adivinar si el \u00a0reparo \u00a0 apunt\u00f3 \u00a0 a \u00a0 demostrar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0caso \u00a0fortuito, \u00a0o \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de un homicidio culposo, o en extremo caso, la duda a favor del \u00a0procesado. \u00a0Lo \u00a0cierto, \u00a0es \u00a0que no tuvo en cuenta el libelista que la decisi\u00f3n \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0es \u00a0la sentencia de segundo grado y no la actuaci\u00f3n de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0durante \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0ni \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0destaca \u00a0que \u00a0la \u00a0queja \u00a0del \u00a0demandante \u00a0sobre \u00a0la legalidad de la inspecci\u00f3n judicial en las que se tomaron \u00a0las \u00a0fotograf\u00edas, \u00a0apunta \u00a0a \u00a0un error de derecho por falso juicio de legalidad \u00a0que no se desarroll\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0no \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0un alegato de \u00a0instancia \u00a0no \u00a0sujeto a las m\u00ednimas reglas de la \u201csintaxis y la gram\u00e1tica\u201d \u00a0y menos al respeto de los intervinientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Sobrada raz\u00f3n le asiste a la Procuradora \u00a0Delegada \u00a0en \u00a0las en\u00e9rgicas cr\u00edticas de orden t\u00e9cnico que resalta del escrito \u00a0de \u00a0demanda presentado a nombre de GERM\u00c1N ZULETA LOAIZA, el cual, evidentemente \u00a0se \u00a0caracteriza \u00a0por \u00a0la \u00a0confusi\u00f3n \u00a0conceptual \u00a0no \u00a0solo \u00a0en relaci\u00f3n con las \u00a0exigencias \u00a0que \u00a0le \u00a0son \u00a0propias \u00a0a \u00a0este \u00a0extraordinario \u00a0recurso, sino por el \u00a0desconocimiento \u00a0 \u00a0del \u00a0 proceso \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 comprensi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0sentencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En ese orden, se tiene que apart\u00e1ndose del \u00a0principio \u00a0de \u00a0prioridad \u00a0propone \u00a0en \u00a0segundo \u00a0lugar \u00a0el \u00a0cargo al amparo de la \u00a0causal \u00a0tercera de casaci\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0adecuado \u00a0y \u00a0correcto \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0metodolog\u00eda que \u00a0caracteriza \u00a0este \u00a0medio de impugnaci\u00f3n impon\u00eda que su postulaci\u00f3n se hiciera \u00a0como \u00a0principal, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0de \u00a0prosperar, \u00a0forzoso \u00a0ser\u00eda \u00a0retrotraer la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0hasta \u00a0determinado \u00a0estadio \u00a0procesal, \u00a0siendo \u00a0inoficioso cualquier \u00a0pronunciamiento \u00a0sobre \u00a0el reproche formulado con sustento en la causal primera, \u00a0pues \u00a0\u00e9ste \u00a0\u00faltimo, \u00a0al \u00a0afectar \u00a0\u00fanicamente \u00a0la \u00a0sentencia, supondr\u00eda en el \u00a0evento \u00a0 de \u00a0 asistirle \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 al \u00a0 recurrente, \u00a0 la \u00a0 emisi\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0de \u00a0reemplazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0 as\u00ed, \u00a0y \u00a0pese \u00a0a \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0argumentativas \u00a0 que \u00a0 exhibe \u00a0este \u00a0cargo, \u00a0pues \u00a0postula \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0al derecho de defensa, sin diferenciar las \u00a0razones \u00a0para \u00a0aducir \u00a0una \u00a0y \u00a0otra \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0ni \u00a0hacerlo en cargos \u00a0separados \u00a0como \u00a0ser\u00eda \u00a0lo admisible, el actor se limita a sostener que en este \u00a0proceso \u00a0no \u00a0se \u00a0practic\u00f3 prueba de bal\u00edstica ni ampliaci\u00f3n de necropsia para \u00a0establecer \u00a0el \u00a0recorrido \u00a0del \u00a0proyectil \u00a0que \u00a0impact\u00f3 \u00a0la \u00a0humanidad de Diego \u00a0Fernando Vargas Herrera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0propuesta \u00a0casacional \u00a0contiene \u00a0dos \u00a0desaciertos \u00a0sustanciales \u00a0que \u00a0definitivamente dan al traste con su aspiraci\u00f3n \u00a0de \u00a0prosperidad. \u00a0De ninguna manera el demandante expuso cu\u00e1les son las razones \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0basa \u00a0para \u00a0sostener \u00a0la necesidad de tales elementos de juicio, es \u00a0decir, \u00a0no \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0por \u00a0demostrar \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0pese \u00a0al caudal probatorio que \u00a0conforma \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0su incorporaci\u00f3n resultaba de especial trascendencia, o \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0los supuestos f\u00e1cticos en que se apoy\u00f3 el fallador de segundo grado \u00a0denotan \u00a0un \u00a0vac\u00edo \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda ignorarse, y que, a su turno, se supl\u00eda de \u00a0haberse \u00a0llevado \u00a0a \u00a0cabo \u00a0un \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0bal\u00edstica \u00a0y \u00a0una \u00a0ampliaci\u00f3n del \u00a0protocolo de necropsia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0el censor parece \u00a0desconocer \u00a0que \u00a0en el expediente obran dos experticios de bal\u00edstica. Uno sobre \u00a0el \u00a0proyectil hallado en el cuerpo de la v\u00edctima (f.75) y otro de acuerdo a las \u00a0se\u00f1ales \u00a0y \u00a0huellas \u00a0de \u00a0violencia \u00a0verificadas \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar de los hechos en \u00a0diligencia de inspecci\u00f3n judicial (f. 88). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0en el protocolo de necropsia \u00a0se \u00a0describi\u00f3 \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0as\u00ed: \u00a0\u201c1.1. orificio de \u00a0entrada \u00a0de 2&#215;1 cm en regi\u00f3n parietal izquierda suturada a 3 y 4 cm del v\u00e9rtex \u00a0y \u00a0l\u00ednea media; 1.2. se recupera en temporal derecho; 1.3. Lesiona: piel, hueso \u00a0parietal \u00a0y \u00a0temporal \u00a0y \u00a0l\u00f3bulos \u00a0parietales \u00a0temporal derechos; 1.4. adelabte \u00a0atr\u00e1s\u201d (f. 63). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0as\u00ed, \u00a0ning\u00fan \u00a0comentario \u00a0ofrece \u00a0el \u00a0demandante \u00a0en relaci\u00f3n con tales pruebas, ni con las conclusiones que con base \u00a0en \u00a0ellas \u00a0adopt\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0condena; \u00a0y \u00a0mucho \u00a0menos, \u00a0desde luego, qu\u00e9 \u00a0pretend\u00eda \u00a0acreditar \u00a0con \u00a0un \u00a0nuevo dictamen o la ampliaci\u00f3n de la necropsia, \u00a0pues \u00a0no \u00a0refiri\u00f3 \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0aspectos \u00a0considera \u00a0que debi\u00f3 ahondar el m\u00e9dico \u00a0legista o\u00a0 cu\u00e1les era necesario aclarar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo, pues, no fue demostrado, y por ende, \u00a0no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Ahora bien, el reparo propuesto al amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera,\u00a0 \u00a0es \u00a0tan \u00a0antit\u00e9cnico \u00a0como \u00a0equivocado \u00a0en \u00a0sus \u00a0fundamentos. \u00a0El demandante no \u00a0precis\u00f3 \u00a0el \u00a0motivo \u00a0ni \u00a0el \u00a0sentido del yerro, y tampoco hizo lo propio con la \u00a0lista \u00a0de \u00a0normas \u00a0que \u00a0enunci\u00f3 \u00a0como \u00a0vulneradas, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las cuales no \u00a0clarific\u00f3 \u00a0cu\u00e1les \u00a0citaba en su condici\u00f3n de sustanciales y de qu\u00e9 manera se \u00a0produjo el quebranto a la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0reparos \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0no \u00a0dejan de ser sueltas e inconexas afirmaciones que no tienen como \u00a0marco \u00a0de \u00a0referencia \u00a0lo \u00a0expuesto en las sentencias de primero y segundo grado \u00a0conforme \u00a0a \u00a0todo \u00a0el \u00a0acervo \u00a0probatorio \u00a0acopiado \u00a0en \u00a0la instrucci\u00f3n y en el \u00a0juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0se \u00a0queja \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0sobre \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0del \u00a0recorrido del proyectil hicieran tanto la Fiscal\u00eda como \u00a0los \u00a0juzgadores. \u00a0Esto \u00a0denota, como lo advirti\u00f3 el Ministerio P\u00fablico, que se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una \u00a0cr\u00edtica \u00a0abierta que no repar\u00f3 que el ataque extraordinario se \u00a0dirige \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0siendo \u00a0impertinentes \u00a0los \u00a0comentarios a la acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir de su propia percepci\u00f3n y desde su \u00a0peculiar \u00a0forma \u00a0de \u00a0razonar, \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0opone \u00a0a \u00a0las \u00a0detenidas y serias \u00a0ponderaciones \u00a0probatorias \u00a0del sentenciador de segundo grado refiri\u00e9ndose a su \u00a0contenido \u00a0por fuera de su contexto. En este sentido, no puede perderse de vista \u00a0que \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0fallador \u00a0colegiado \u00a0sobre \u00a0la \u00a0posibilidad de que el \u00a0proyectil \u00a0tambi\u00e9n \u00a0hubiera tenido un recorrido de arriba hacia abajo tuvo como \u00a0soporte los resultados arrojados en el protocolo de necropsia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese \u00a0entonces, \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0se \u00a0discurri\u00f3 sobre dicho tema en la sentencia atacada: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCompleta la Sala esta cita indicando que la \u00a0trayectoria \u00a0fue \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0ARRIBA-ABAJO; \u00a0en \u00a0la medida en que entr\u00f3 por el \u00a0parietal \u00a0izquierdo, \u00a0un \u00a0hueso \u00a0este que en la conformaci\u00f3n del cr\u00e1neo humano \u00a0ocupa \u00a0la \u00a0parte \u00a0lateral \u00a0superior \u00a0a \u00a0diferencia \u00a0del \u00a0TEMPORAL que ensamblado \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en el lateral ocupa con todo la parte inferior. En este mismo orden de \u00a0ideas \u00a0y \u00a0con \u00a0estas \u00a0precisiones \u00a0puede \u00a0se\u00f1alarse \u00a0que \u00a0Zuleta \u00a0Loaiza cuando \u00a0dispar\u00f3 \u00a0el \u00faltimo proyectil estaba ubicado a la izquierda de Diego Fernando y \u00a0ARRIBA; \u00a0pues \u00a0s\u00f3lo \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0explica la trayectoria que cumpli\u00f3 el proyectil \u00a0cuando \u00a0entrando por el parietal izquierdo atraves\u00f3 el cerebro para alojarse en \u00a0el \u00a0temporal \u00a0derecho. \u00a0Y, a partir de esta conclusi\u00f3n (sic) que Diego Fernando \u00a0en \u00a0el \u00a0momento del disparo ocupaba una posici\u00f3n de desventaja en relaci\u00f3n con \u00a0Zuleta \u00a0Loaiza, \u00a0muy \u00a0concretamente que estaba inclinado o arrodillado pues solo \u00a0as\u00ed \u00a0es \u00a0posible que est\u00e9 de acuerdo con los reportes del proceso \u2013f. \u00a0201 vto.- es un hombre de 1.60 m de \u00a0estatuta \u00a0estuviera por encima de aqu\u00e9l que de acuerdo con los mismos registros \u00a0-63- ten\u00eda 1.70 de alto\u201d (f. 434). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a este discurrir amparado en las reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica, ning\u00fan comentario expuso el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, sin ning\u00fan hilo conductor en sus \u00a0argumentos, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0remite \u00a0al testimonio de Olinfa Herrera, para \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0deponente, \u00a0madre \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0sostuvo \u00a0en \u00a0una \u00a0de \u00a0sus \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0cuando \u00a0GERM\u00c1N \u00a0le dispar\u00f3 a Diego se encontraban frente a \u00a0frente. \u00a0Sin \u00a0embargo, de inmediato la desmiente acudiendo a la ubicaci\u00f3n de la \u00a0herida en el cuerpo de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0 este \u00a0 testimonio \u00a0 en \u00a0 particular \u00a0corresponde \u00a0precisar que extenso y minucioso fue su an\u00e1lisis tanto en el fallo \u00a0de \u00a0primero \u00a0como \u00a0en \u00a0el de segundo grado; no solo por tratarse de la madre del \u00a0occiso \u00a0y \u00a0la \u00a0compa\u00f1era \u00a0del \u00a0procesado; \u00a0sino \u00a0por las inconsistencias en que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0desde \u00a0su \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n \u00a0dada \u00a0a \u00a0las autoridades el d\u00eda de los \u00a0hechos, \u00a0cuando \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0no \u00a0sab\u00eda \u00a0nada \u00a0acerca de los pormenores en que \u00a0perdi\u00f3 \u00a0la \u00a0vida \u00a0su \u00a0hijo; \u00a0mientras \u00a0que tres d\u00edas m\u00e1s tarde, en diligencia \u00a0rendida \u00a0en \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, y ante la evidencia de la autor\u00eda de GERM\u00c1N seg\u00fan \u00a0las \u00a0averiguaciones \u00a0hechas \u00a0por \u00a0Felix Vargas, padre biol\u00f3gico de Diego; adujo \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad ella fue la \u00fanica persona que presenci\u00f3 el momento en que su \u00a0esposo \u00a0 le \u00a0 dispar\u00f3, \u00a0aunque \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0justificar \u00a0su \u00a0proceder \u00a0ante \u00a0las \u00a0agresiones de las que fue v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0as\u00ed, \u00a0esta \u00a0mujer \u00a0no \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que se \u00a0encontraran \u00a0frente a frente, sino que estaban muy cerca el uno del otro; siendo \u00a0clara \u00a0en \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0cuando GERM\u00c1N hizo el tercer disparo lo dirigi\u00f3 a la \u00a0humanidad de su hijo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cotejada en su integridad la prueba, incluida \u00a0aquella \u00a0que \u00a0pretend\u00eda auspiciar a favor del procesado el reconocimiento de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0como \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0con \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Bernardo Herrera, \u00a0Gloria \u00a0In\u00e9s \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0y la propia Olinfa Herrera, seg\u00fan los cuales GERM\u00c1N \u00a0dispar\u00f3 \u00a0acosado \u00a0por \u00a0el atropello del joven quien pretend\u00eda agredirlo armado \u00a0con \u00a0un retal de vidrio, el fallador corporativo no solo descart\u00f3 la existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0justificante, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de la disculpante esbozada por el abogado \u00a0defensor \u00a0 alusiva \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 caso \u00a0 fortuito \u00a0 o \u00a0fuerza \u00a0mayor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0lee \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este contexto que es el que esclarece la \u00a0prueba \u00a0allegada \u00a0no \u00a0tienen \u00a0cabida \u00a0los \u00a0reportes \u00a0que intentan estructurar la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n, ni las alegaciones de la defensa, tendientes todas a \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0la \u00a0muerte de Diego Fernando Vargas Herrera fue el producto de un \u00a0ACCIDENTE \u00a0o \u00a0CASO \u00a0FORTUITO, en la medida todo ello que el proyectil que en \u00e9l \u00a0hizo \u00a0blanco \u00a0fue uno disparado al aire, o al piso o al techo que hizo el efecto \u00a0de \u00a0REBOTE \u00a0o \u00a0MIGRATORIO o CONTORNEANTE o simplemente una bala perdida. En este \u00a0contexto \u00a0obviamente \u00a0tampoco \u00a0puede \u00a0encontrar \u00a0asidero \u00a0y \u00a0convalidaci\u00f3n \u00a0los \u00a0se\u00f1alamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0cuando a toda costa pretende dejar sin valor el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0la \u00a0mujer Olinfa Herrera V\u00e1squez a quien acusa de haber declarado en \u00a0estado \u00a0de \u00a0ESTUPOR, \u00a0pues \u00a0ya \u00a0se vio que fue ella precisamente la que desde un \u00a0principio \u00a0intent\u00f3 \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0con \u00a0el \u00a0claro \u00a0y definido \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0exonerar \u00a0de \u00a0toda responsabilidad a Zuleta Loaiza su compa\u00f1ero \u00a0marital\u201d (f. 432). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0ve, \u00a0los \u00a0precarios comentarios del \u00a0demandante \u00a0en torno a la ponderada labor efectuada por el fallador a la hora de \u00a0determinar \u00a0el \u00a0valor suasorio de los diferentes elementos de juicio con los que \u00a0cont\u00f3 \u00a0para \u00a0reproducir \u00a0la verdad de los hechos y las circunstancias en que se \u00a0presentaron, \u00a0definitivamente \u00a0no \u00a0logran \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0ampara \u00a0los \u00a0fallos \u00a0judiciales, \u00a0pues ning\u00fan error \u00a0demandable en casaci\u00f3n se ha acreditado en este asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, en lo que concierne a la cr\u00edtica \u00a0que \u00a0al \u00a0margen \u00a0del contenido del ataque hace el demandante en relaci\u00f3n con la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n en la que se tomaron las fotograf\u00edas al lugar donde \u00a0se \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0delito, \u00a0solo \u00a0basta \u00a0con \u00a0precisar \u00a0que \u00a0si lo pretendido era \u00a0controvertir \u00a0su \u00a0legalidad debi\u00f3 aducirse la existencia de un error de derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0demostrar la incidencia que dicho medio de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0habr\u00eda \u00a0tenido \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0haberse excluido del cotejo \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De todas maneras, y como quiera que el censor \u00a0funda \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0haberse \u00a0practicado \u00a0dicha prueba sin la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0de \u00a0m\u00e1s \u00a0recordar \u00a0que \u00a0la diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0 en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0tomaron \u00a0las \u00a0fotograf\u00edas \u00a0fue \u00a0ordenada \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0apertura \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0apenas se procuraba la \u00a0comparecencia \u00a0de \u00a0ZULETA \u00a0LOAIZA mediante orden de captura, precisamente porque \u00a0una vez cometi\u00f3 el delito, aqu\u00e9l huy\u00f3 con paradero desconocido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0pone \u00a0de presente la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre \u00a0el \u00a0censor en su argumento, pues al tiempo que \u00a0reclama \u00a0en \u00a0su \u00a0favor \u00a0la consideraci\u00f3n de dichas fotograf\u00edas por estar all\u00ed \u00a0demostrada \u00a0 la \u00a0 calidad \u00a0 del \u00a0piso \u00a0de \u00a0la \u00a0vivienda, \u00a0rechaza \u00a0su \u00a0capacidad \u00a0demostrativa aduciendo vicios en su producci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 \u00a0 cargo, \u00a0 \u00a0entonces, \u00a0 \u00a0tampoco \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0en \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando Justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. No casar el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Excusa justificada \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso 14293 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0 Aprobado Acta No. 002 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veintis\u00e9is (26) de enero de \u00a0dos mil cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-9252","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9252","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9252"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9252\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9252"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9252"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9252"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}