{"id":9210,"date":"2023-09-08T17:47:11","date_gmt":"2023-09-08T17:47:11","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2282320-10-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:47:11","modified_gmt":"2023-09-08T17:47:11","slug":"2282320-10-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2282320-10-04\/","title":{"rendered":"22823(20-10-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22823 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado\u00a0 Acta No. 90 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., octubre veinte (20) de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Sala lo que en derecho corresponda \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor del procesado \u00a0SALOM\u00d3N \u00a0PARRA \u00a0MURILLO\u00a0 \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia proferida el 19 de mayo de \u00a02004 \u00a0por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Quibd\u00f3, que lo conden\u00f3 \u00a0como \u00a0 \u00a0autor \u00a0 \u00a0responsable \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 conducta \u00a0 de \u00a0 abuso \u00a0 de \u00a0 funci\u00f3n \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Abigail \u00a0Murillo \u00a0Arboleda \u00a0contact\u00f3 al agente de tr\u00e1nsito Magno Emilio Mart\u00ednez Mayo, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0obtener \u00a0ayuda \u00a0para \u00a0transformar en estaca el veh\u00edculo de su \u00a0propiedad \u00a0marca \u00a0Nissan \u00a0de placas LWC 616 matriculado en Envigado (Antioquia), \u00a0quien \u00a0se ofreci\u00f3 a conseguirle el permiso con SALOM\u00d3N PARRA MURILLO, Director \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito del Departamento de Choc\u00f3, a cambio de $180.000.oo. El interesado \u00a0entreg\u00f3 \u00a0el \u00a0dinero \u00a0el \u00a05 de noviembre de 1996 y en la tarde recibi\u00f3 de manos \u00a0del \u00a0agente \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0un \u00a0permiso \u00a0expedido \u00a0por \u00a0el \u00a0citado director para \u00a0\u201ctransformar \u00a0el \u00a0vag\u00f3n \u00a0del \u00a0veh\u00edculo campero de servicio particular, placa \u00a0LWC \u00a0 \u2013 \u00a0616, \u00a0color \u00a0rojo \u00a0marfil, v\u00e1lido hasta el 5 de febrero de 1997\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Un \u00a0mes \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0del \u00a0referido \u00a0permiso, \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0del \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Quibd\u00f3 \u00a0le \u00a0hicieron \u00a0ver a Murillo \u00a0Arboleda \u00a0que \u00a0no era v\u00e1lido porque la matr\u00edcula del veh\u00edculo era de Envigado \u00a0(A) \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0expedirlo al Director de Tr\u00e1nsito de esa \u00a0localidad, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual solicit\u00f3 la devoluci\u00f3n del dinero a Mart\u00ednez \u00a0Mayo \u00a0y \u00a0a \u00a0PARRA \u00a0MURILLO, \u00a0y \u00a0ante \u00a0la \u00a0evasiva de \u00e9stos decidi\u00f3 formular la \u00a0correspondiente denuncia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Especializada \u00a0en \u00a0delitos \u00a0contra la Administraci\u00f3n P\u00fablica acus\u00f3 a SALOM\u00d3N \u00a0PARRA \u00a0MURILLO \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0abuso \u00a0de \u00a0funci\u00f3n p\u00fablica, en \u00a0providencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a024 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0mayo \u00a0 \u00a0de \u00a0 19991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal del Circuito de Quibdo avoc\u00f3 el conocimiento de la causa y el 23 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0siguiente \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0todo lo actuado a partir de la \u00a0providencia \u00a0calificatoria, \u00a0pero \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0esa \u00a0ciudad revoc\u00f3 la decisi\u00f3n y dispuso que se continuara con el tr\u00e1mite del \u00a0juicio2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 despacho \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0celebr\u00f3 \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0 diligencia \u00a0 de \u00a0 audiencia \u00a0 p\u00fablica \u00a0 y \u00a0 dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0de \u00a0primer grado el 2 de abril de 2004, imponi\u00e9ndole al procesado \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de doce (12) meses y la accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por igual t\u00e9rmino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Quibd\u00f3, al decidir la apelaci\u00f3n interpuesta contra esa decisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0mediante \u00a0providencia \u00a0que \u00a0fue \u00a0recurrida en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0que la citada corporaci\u00f3n concedi\u00f3 mediante auto del 23 de junio \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a\u00f1o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0curso3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05. Con miras a que se case la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia y en su lugar se absuelva al procesado, el recurrente formula \u00a0un \u00a0solo cargo contra la sentencia de segunda instancia por la v\u00eda del error de \u00a0hecho \u00a0derivado \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de existencia porque el Tribunal dej\u00f3 de \u00a0apreciar \u00a0y \u00a0valorar \u00a0pruebas \u00a0obrantes dentro del proceso, lo cual condujo a la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0232-2 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0acerca de la certeza de responsabilidad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. Cuestiones Previas: \u00a0<\/p>\n<p>Visto qued\u00f3 que en este proceso se juzgaron \u00a0hechos \u00a0ocurridos \u00a0en \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01996, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia \u00a0proferida \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 2004 por la Sala Penal del Tribunal Superior del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Quibd\u00f3 \u00a0que \u00a0le\u00a0 impuso condena al\u00a0 procesado \u00a0SALOM\u00d3N \u00a0PARRA \u00a0MURILLO \u00a0por \u00a0la conducta punible de abuso de funci\u00f3n p\u00fablica \u00a0cuya \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima legislativamente determinada era de dos (2) a\u00f1os (art\u00edculo \u00a0162 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0derogado), \u00a0situaci\u00f3n que debe analizarse frente a la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0vigente \u00a0desde el a\u00f1o 2000 que increment\u00f3 de 6 a m\u00e1s de 8 a\u00f1os \u00a0el \u00a0qu\u00e1ntum \u00a0punitivo el requisito de procedibilidad para acudir a la casaci\u00f3n \u00a0ordinaria, \u00a0en \u00a0el prop\u00f3sito de determinar si hay o no lugar a la admisi\u00f3n del \u00a0recurso interpuesto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 El precedente de la Sala: \u00a0<\/p>\n<p>1.1. El Estatuto de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01971 \u00a0requer\u00eda para acceder al recurso extraordinario \u00a0una \u00a0cantidad de pena igual o superior a 5 a\u00f1os (art\u00edculo 569), que se mantuvo \u00a0en \u00a0los \u00a0C\u00f3digos \u00a0de \u00a01987 \u00a0(art\u00edculo \u00a0218) \u00a0y\u00a0 \u00a0de 1991 (art\u00edculo 218), \u00a0y\u00a0 \u00a0se\u00a0 \u00a0elev\u00f3 \u00a0a \u00a06 a\u00f1os a trav\u00e9s del art\u00edculo 35 de la ley 81 de \u00a01993, \u00e9poca en que la Suprema decidi\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0punto \u00a0fundamental \u00a0y \u00a0que es preciso \u00a0definir, \u00a0es \u00a0el \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0el \u00a0momento en el cual surge el derecho para \u00a0impugnar una sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Ya \u00a0la Sala, en una de las providencias que \u00a0cita \u00a0el recurrente, hab\u00eda expresado su inclinaci\u00f3n por la tesis pregonada por \u00a0el \u00a0tratadista \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0de \u00a0As\u00faa, \u00a0quien \u00a0brevemente \u00a0la \u00a0consigna \u00a0en \u00a0estos \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00b4La posibilidad de apelar o recurrir contra \u00a0una \u00a0sentencia, puesto que es consecuencia de la sentencia misma, debe regularse \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0ley bajo cuyo imperio fue pronunciada.\u00a0Por tanto, las disposiciones \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0vigente \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0en \u00a0que fue dada la sentencia, son las que \u00a0determinan \u00a0si \u00a0cabe \u00a0contra \u00a0ella \u00a0oposici\u00f3n, \u00a0apelaci\u00f3n, reforma, recurso de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0etc.\u00a0De \u00a0este \u00a0principio \u00a0se \u00a0deriva la consecuencia de que una ley \u00a0posterior \u00a0no puede suprimir a la parte el ejercicio de pedir y lograr remedio o \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias, cuando este derecho estaba reconocido por la ley \u00a0vigente \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0en que el fallo fue dictado\u00b4(Tratado de Derecho Penal, \u00a0Ed. Losada S.A., 1964, Tomo II, P\u00e1g. 671). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Para la Sala, \u00e9sta es la tesis que debe ser \u00a0acogida, \u00a0porque \u00a0de \u00a0un \u00a0lado \u00a0afirma la aplicaci\u00f3n inmediata de las normas de \u00a0procedimiento, \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0tendencia \u00a0mayoritaria \u00a0de \u00a0la doctrina, y de otro, \u00a0protege \u00a0los \u00a0derechos \u00a0ya \u00a0adquiridos \u00a0por los sujetos procesales, d\u00e1ndole una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 ultraactiva \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 consagraba&#8221;4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2. \u00a0 Esa \u00a0 l\u00ednea \u00a0jurisprudencial \u00a0fue \u00a0perpetuada: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0primera \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0contiene \u00a0la \u00a0providencia \u00a0impugnada \u00a0es \u00a0la \u00a0relativa \u00a0a \u00a0la \u00a0improcedencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0adelantada \u00a0contra la doctora (\u2026) por el delito de \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n, en raz\u00f3n de que el quantum m\u00e1ximo de pena privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, establecido para esa infracci\u00f3n, no alcanza a los seis a\u00f1os, \u00a0siendo \u00a0\u00e9sta \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0impuesta \u00a0por el art\u00edculo 35 de la Ley 81 de 1993 \u00a0(art. 218 del C.P.P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0 impugnante \u00a0 no \u00a0disiente \u00a0de \u00a0que \u00a0actualmente \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0prevaricato \u00a0carece \u00a0del \u00a0recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el factor indicado; a pesar de ello, invoca la aplicaci\u00f3n\u00a0 \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0teniendo en cuenta que los hechos ocurrieron \u00a0cuando \u00a0s\u00ed \u00a0era \u00a0posible recurrir por la v\u00eda extraordinaria en infracciones de \u00a0esa \u00edndole. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0(\u2026) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTal \u00a0planteamiento \u00a0ser\u00eda acertado si el \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0normativo versara sobre la adecuaci\u00f3n t\u00edpica de la conducta o sobre \u00a0las \u00a0modalidades \u00a0punitivas. \u00a0Pero \u00a0ello \u00a0no \u00a0resulta \u00a0v\u00e1lido \u00a0cuando el cambio \u00a0legislativo \u00a0no ha reca\u00eddo en esos aspectos sino en uno muy espec\u00edfico, el que \u00a0se \u00a0 \u00a0concreta \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0establecer \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0exigencias \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0impugnar \u00a0 una \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cBajo \u00a0estas \u00a0circunstancias, el tr\u00e1nsito \u00a0legislativo \u00a0que \u00a0conduce \u00a0a reflexionar, en este caso, sobre la aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0no \u00a0es \u00a0el relacionado con el \u201checho punible\u201d, \u00a0sino \u00a0el \u00a0que \u00a0alude \u00a0al \u00a0enfrentamiento normativo que se ha podido producir con \u00a0respecto \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 disposiciones \u00a0 que \u00a0 regulan \u00a0 la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201cla \u00a0sentencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLuego, \u00a0el punto de partida es establecer \u00a0cu\u00e1l \u00a0era \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n vigente al momento de interponer el recurso y cu\u00e1l \u00a0la \u00a0introducida \u00a0para \u00a0la fecha en que se resuelve a ese respecto; puesto que si \u00a0un \u00a0procesado \u00a0o \u00a0su \u00a0defensor \u00a0interpone \u00a0en \u00a0oportunidad \u00a0un \u00a0recurso bajo las \u00a0condiciones \u00a0que en ese\u00a0 momento consagra la ley y luego \u00e9sta modifica las \u00a0exigencias \u00a0 para \u00a0 hacerlas \u00a0 m\u00e1s \u00a0 rigurosas, \u00a0 ser\u00eda \u00a0desleal, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0desfavorable, \u00a0denegarle \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0a \u00a0esa \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0En \u00a0cambio, si la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0profiere \u00a0despu\u00e9s de que la ley ha modificado las condiciones de \u00a0procedibilidad \u00a0de \u00a0un \u00a0recurso, no es posible invocar y aplicar el principio de \u00a0favorabilidad \u00a0 por \u00a0la \u00a0sencilla \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0surge \u00a0una \u00a0concurrencia \u00a0legislativa con relaci\u00f3n al acto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0este \u00a0asunto, tanto las sentencias de \u00a0primera \u00a0como \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0se profirieron cuando ya se encontraba en \u00a0vigencia \u00a0la \u00a0Ley \u00a081 de 1993, esto es, cuando el legislador ya hab\u00eda dispuesto \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0proced\u00eda \u00a0contra las sentencias proferidas por \u00a0delitos \u00a0sancionados con pena privativa de la libertad cuyo m\u00e1ximo sea o exceda \u00a0de \u00a0seis \u00a0a\u00f1os. As\u00ed mismo, esa era la norma que reg\u00eda en el momento en que se \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0de los fallos \u00a0proferidos \u00a0 en \u00a0el \u00a0asunto \u00a0en \u00a0referencia \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0predicar \u00a0un \u00a0cambio \u00a0legislativo \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 admita \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed \u00a0 lo \u00a0 ha \u00a0entendido \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0pronunciamientos \u00a0como los contenidos en autos proferidos el 19 de enero y el 17 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01994, \u00a0que \u00a0contemplan \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de admitir el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0frente \u00a0a \u00a0sentencias por delitos cuya pena m\u00e1xima s\u00f3lo llega hasta \u00a0los \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0haber \u00a0entrado \u00a0a \u00a0regir \u00a0la Ley 81 de 1993, a \u00a0condici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 que \u00a0haya \u00a0sido \u00a0interpuesto \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0esa \u00a0normatividad \u00a0y \u00a0cuando \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0es \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n del \u00a0principio de favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe lo anterior fuerza concluir que en este \u00a0espec\u00edfico \u00a0caso \u00a0no \u00a0hay \u00a0lugar \u00a0a aplicar el principio de favorabilidad y por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0es \u00a0procedente el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, por lo que la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 ataca \u00a0 es \u00a0 acertada \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0hecho \u00a0no \u00a0prospera\u201d5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.3. \u00a0 Adelante \u00a0 y \u00a0 siempre \u00a0de \u00a0manera \u00a0pac\u00edfica, se reafirm\u00f3 as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c3.- \u00a0En conclusi\u00f3n, el art\u00edculo 218 del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991 nunca tuvo vida jur\u00eddica dentro de este proceso, pues el \u00a0supuesto \u00a0de hecho que el mismo exig\u00eda no existi\u00f3 durante su vigencia.\u00a0De una \u00a0norma \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0que \u00a0establece \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0procedencia de un \u00a0recurso, \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de hecho es la existencia del acto procesal sobre el que \u00a0puede \u00a0ejercerse \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0donde \u00a0resulta que las partes no pueden \u00a0reclamar \u00a0derecho alguno que se derive de una norma cuyo juicio de pertinencia y \u00a0validez \u00a0resulta \u00a0negativo dentro del proceso concreto en que la pretenden hacer \u00a0valer6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. \u00a0Ese criterio \u00a0trascendi\u00f3 \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 tiempo \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0C-252 \u00a0de \u00a02001 \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0que \u00a0defini\u00f3 \u00a0la \u00a0constitucionalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0553 \u00a0de 2000 \u00a0modificatoria del r\u00e9gimen de casaci\u00f3n:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cla \u00a0normatividad aplicable a la casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0la vigente para el momento en que, por raz\u00f3n del proferimiento del fallo de \u00a0segunda \u00a0instancia,\u00a0\u00a0 \u00a0se ejercita el derecho de impugnaci\u00f3n, el cual \u00a0se \u00a0vincula \u00a0inescindiblemente \u00a0a \u00a0la \u00a0naturaleza rogada del instrumento, y, por \u00a0ende, \u00a0a \u00a0la \u00a0facultad \u00a0dispositiva \u00a0atribuida \u00a0a \u00a0las \u00a0partes \u00a0de \u00a0perseguir el \u00a0desquiciamiento \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0agravio \u00a0inferido, \u00a0pero \u00a0siempre \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un marco de oportunidad\u2026 el objeto de la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0no \u00a0es \u00a0otro \u00a0distinto que la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0calificada \u00a0por \u00a0la \u00a0parte como lesiva del ordenamiento jur\u00eddico y, \u00a0consecuentemente, \u00a0de \u00a0sus \u00a0intereses \u00a0particulares, siendo, por tanto, el fallo \u00a0proferido \u00a0por el ad quem, \u00b4el hecho\u00b4 que da origen a la decisi\u00f3n del juez de \u00a0casaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0restaure \u00a0la \u00a0vigencia del ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0y \u00a0se \u00a0corrija \u00a0el \u00a0agravio \u00a0inferido \u00a0a \u00a0la parte que a dicho\u00a0 \u00a0mecanismo \u00a0 acude\u201d \u00a0 7 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Permanencia del precedente de la Sala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. En el numeral 7 \u00a0de \u00a0la \u00a0reci\u00e9n \u00a0citada \u00a0sentencia \u00a0C-252 \u00a0de 2001, expresamente se excluy\u00f3 del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0el art\u00edculo 18 transitorio de la Ley 553 de 2000, pero \u00a0sin \u00a0el \u00a0significado \u00a0de \u00a0\u201cratio \u00a0decidendi\u201d \u00a0respecto \u00a0del \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 quantum \u00a0punitivo \u00a0que \u00a0esa \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0introdujo \u00a0como \u00a0requisito \u00a0 de \u00a0 procedibilidad \u00a0para \u00a0el \u00a0extraordinario \u00a0recurso\u00a0 \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0no \u00a0significa \u00a0doctrina \u00a0constitucional \u00a0obligatoria \u00a0que imponga \u00a0desv\u00edo del precedente de la Sala. En efecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0La \u00a0norma en \u00a0referencia era de este tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsta ley s\u00f3lo se aplicar\u00e1 a los procesos \u00a0en \u00a0que \u00a0se interponga la casaci\u00f3n a partir de su vigencia, salvo lo relativo a \u00a0la \u00a0respuesta \u00a0inmediata \u00a0y \u00a0al \u00a0desistimiento, que se aplicar\u00e1n tambi\u00e9n\u00a0 \u00a0para \u00a0los procesos que actualmente se encuentran en curso en la Sala Penal de la \u00a0Corte Suprema de Justicia\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.\u00a0 \u00a0 El \u00a0contexto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0 cara \u00a0al \u00a0precepto \u00a0en \u00a0menci\u00f3n, \u00a0fue \u00a0el \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. El cargo de la demanda se identific\u00f3 as\u00ed: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl demandante considera que el art\u00edculo \u00a018 \u00a0 \u00a0transitorio \u00a0 \u00a0(&#8230;) \u00a0 es \u00a0 lesivo \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 constitucional \u00a0 de \u00a0favorabilidad.\u00a0 \u00a0En \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0esta \u00a0ley \u00a0se \u00a0deber\u00eda \u00a0aplicar \u00a0a los \u00a0procesos \u00a0penales \u00a0que \u00a0se inicien\u00a0 por hechos posteriores\u00a0 al momento \u00a0de \u00a0 su \u00a0 entrada \u00a0 en \u00a0 vigor, \u00a0y \u00a0no \u00a0a \u00a0aqu\u00e9llos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0interponga la casaci\u00f3n a partir de su \u00a0vigencia, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0en \u00a0ella \u00a0se consagran condiciones m\u00e1s gravosas que las \u00a0impuestas \u00a0por \u00a0el \u00a0anterior \u00a0ordenamiento, \u00a0que \u00a0no se pueden aplicar de manera \u00a0retroactiva \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0procesos \u00a0 \u00a0iniciados \u00a0 \u00a0con \u00a0 anterioridad \u00a0 a \u00a0 su \u00a0promulgaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.2. \u00a0El \u00a0actor \u00a0hab\u00eda \u00a0fundado el ataque por violaci\u00f3n al derecho fundamental de favorabilidad \u00a0debido \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0inmediata\u00a0 \u00a0de la Ley 553 de 2000 (art\u00edculo 18 \u00a0transitorio), \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0lo \u00a0referente a que el objeto de la casaci\u00f3n \u00a0ser\u00edan las sentencias ejecutoriadas y por tanto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDicho \u00a0principio \u00a0ha \u00a0sido violado por la \u00a0norma \u00a0acusada, \u00a0pues \u00a0si \u00a0\u00e9sta \u00a0se \u00a0aplica a quienes estaban siendo procesados \u00a0antes \u00a0de \u00a0su vigencia, tales personas dejan de ser simplemente sindicados sobre \u00a0los \u00a0que pesa la presunci\u00f3n de inocencia y se convierten en condenados, sin que \u00a0puedan esperar un fallo favorable en la decisi\u00f3n de casaci\u00f3n\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.3\u00a0 \u00a0La \u00a0respuesta de la Corte Constitucional se dio en estos t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConsidera la Corte que le asiste raz\u00f3n al \u00a0demandante, \u00a0pues \u00a0la \u00a0norma \u00a0acusada infringe el principio de favorabilidad, al \u00a0aumentar \u00a0el \u00a0quantum de la pena de los delitos por los que procede la casaci\u00f3n \u00a0que hoy es de ocho (8) a\u00f1os\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.4.\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0resulta \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte Constitucional entendi\u00f3 el cargo de \u00a0manera \u00a0bastante \u00a0diversa \u00a0pues las supuestas consecuencias desfavorables no las \u00a0lig\u00f3 \u00a0 \u2013como \u00a0aleg\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante\u2014 a la firmeza de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0sino \u00a0al \u00a0incremento \u00a0del \u00a0quantum \u00a0punitivo \u00a0para \u00a0acceder \u00a0a la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ordinaria, \u00a0invent\u00e1ndose \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0de la demanda para incurrir en \u00a0manifiesta \u00a0infracci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0del \u00a0control constitucional porque con \u00a0prescindencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 naturaleza \u00a0 p\u00fablica \u00a0 y \u00a0rogada \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0inconstitucionalidad, \u00a0 termin\u00f3 \u00a0 asumiendo \u00a0 una \u00a0 competencia \u00a0 oficiosa \u00a0que \u00a0\u00fanicamente \u00a0le \u00a0est\u00e1 atribuida en materia de decretos dictados bajo estados de \u00a0excepci\u00f3n \u00a0(art\u00edculos \u00a0212, \u00a0213 \u00a0y 215 de la Constituci\u00f3n), proyectos de ley \u00a0estatutaria, \u00a0convocatorias \u00a0a \u00a0referendo o a Asamblea Constituyente, referendos \u00a0sobre \u00a0leyes, \u00a0consultas \u00a0populares \u00a0y \u00a0plebiscitos \u00a0del \u00a0orden nacional y leyes \u00a0aprobatorias de tratados internacionales: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c11- \u00a0La \u00a0Corte no puede dejar de observar \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0presente \u00a0oportunidad \u00a0al \u00a0menos cinco de las acusaciones del actor \u00a0debieron \u00a0ser \u00a0desechadas \u00a0por \u00a0ineptitud de la demanda. La inhibici\u00f3n en estos \u00a0eventos \u00a0no es un capricho formalista de esta Corporaci\u00f3n sino que deriva de la \u00a0naturaleza \u00a0 de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0inconstitucionalidad \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0competencias \u00a0limitadas \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 Corte. \u00a0 Y \u00a0 es \u00a0 que \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0insistentemente \u00a0que, \u00a0salvo las hip\u00f3tesis de control autom\u00e1tico, a ella no le \u00a0corresponde \u00a0examinar \u00a0oficiosamente \u00a0las \u00a0leyes \u00a0sino \u00a0\u00fanicamente estudiar las \u00a0demandas \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0los \u00a0ciudadanos \u00a0(CP art. 241). Y para que realmente \u00a0exista \u00a0una \u00a0demanda, \u00a0es necesario que el actor formule un cargo susceptible de \u00a0activar \u00a0un \u00a0proceso \u00a0constitucional, pues no le corresponde a esta Corporaci\u00f3n \u00a0imaginar \u00a0cargos inexistentes ya que ello equivaldr\u00eda a una revisi\u00f3n oficiosa. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0es \u00a0claro que este cargo debe estar suficientemente estructurado desde \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0misma \u00a0de la demanda, pues de no ser as\u00ed, la demanda deber\u00e1 \u00a0ser \u00a0 inadmitida, \u00a0 y \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0ser \u00a0admitida, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0deber\u00e1 \u00a0ser \u00a0inhibitoria, \u00a0pues \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0puede corregir, sin afectar el debido proceso \u00a0constitucional, \u00a0el \u00a0defecto \u00a0de ausencia de cargo\u201d8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.5.\u00a0 \u00a0Esa \u00a0errada \u00a0 identificaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0problema \u00a0jur\u00eddico \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0una \u00a0asociaci\u00f3n \u00a0equivocada \u00a0que \u00a0termina \u00a0por ser su fundamento argumental, expresado as\u00ed en la \u00a0conclusi\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0consecuencia, se vulnera el principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, cuando la norma demandada aumenta a ocho (8) a\u00f1os la pena de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0procede \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0y dispone que ella se \u00a0aplicar\u00e1 \u00a0a \u00a0los \u00a0procesos en los que se interponga la casaci\u00f3n a partir de la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0nueva \u00a0ley, pues ella tan s\u00f3lo puede aplicarse a los procesos \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0que \u00a0se hubieran cometido con posterioridad a la fecha en que \u00a0entr\u00f3 \u00a0a \u00a0regir, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0enero de 2000\u201d (fundamento jur\u00eddico \u00a06). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.6. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0invoca \u00a0 mal \u00a0el \u00a0bloque \u00a0de \u00a0constitucionalidad \u00a0puesto \u00a0que \u00a0los \u00a0Instrumentos \u00a0Internacionales \u00a0que \u00a0lo \u00a0componen \u00a0hacen \u00a0referencia \u00a0es \u00a0a la imposibilidad de \u00a0imponer \u00a0\u201cpena \u00a0m\u00e1s \u00a0grave que la aplicable en el momento de la comisi\u00f3n del \u00a0delito\u201d: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl Pacto de Derechos Humanos, aprobado por \u00a0la ley 74 de 1968, reproduce este principio as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cArt\u00edculo \u00a015-1 Nadie ser\u00e1 condenado por \u00a0actos \u00a0u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivos seg\u00fan el \u00a0derecho \u00a0nacional \u00a0o \u00a0internacional. Tampoco se impondr\u00e1 pena m\u00e1s grave que la \u00a0aplicable \u00a0en \u00a0el momento de la comisi\u00f3n del\u00a0 delito. Si con posterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n del delito la ley dispone la imposici\u00f3n de una pena m\u00e1s leve, \u00a0el delincuente se beneficiar\u00e1 de ello.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0Americana \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Humanos, \u00a0 aprobada \u00a0 por \u00a0 la \u00a0ley \u00a016\/72, \u00a0lo \u00a0consagra \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a09, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPrincipio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0legalidad \u00a0 y \u00a0 de \u00a0retroactividad. \u00a0Nadie \u00a0puede \u00a0ser \u00a0condenado por acciones u omisiones que en el \u00a0momento \u00a0de\u00a0 \u00a0cometerse \u00a0no fueran delictivas, seg\u00fan el derecho aplicable. \u00a0Tampoco \u00a0puede imponerse pena m\u00e1s grave que la aplicable en\u00a0 el momento de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito. \u00a0Si con posterioridad\u00a0 a la\u00a0 comisi\u00f3n del \u00a0delito \u00a0la \u00a0ley \u00a0dispone la imposici\u00f3n de una pena m\u00e1s leve, el delincuente se \u00a0beneficiar\u00e1 de ello.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.7. \u00a0Cita \u00a0el \u00a0art\u00edculo 40 (pero no el art\u00edculo 43) de la ley 153 de 1887: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas \u00a0 \u00a0leyes \u00a0 concernientes \u00a0 a \u00a0 la \u00a0sustanciaci\u00f3n \u00a0 y\u00a0 \u00a0 ritualidad \u00a0 de \u00a0los \u00a0juicios \u00a0prevalecen \u00a0sobre \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0desde \u00a0el \u00a0momento \u00a0en que deban empezar a regir. Pero los t\u00e9rminos \u00a0que \u00a0hubieren \u00a0empezado \u00a0a \u00a0correr, \u00a0y \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0y \u00a0diligencias \u00a0que ya \u00a0estuviesen \u00a0iniciadas, \u00a0se \u00a0regir\u00e1n \u00a0por \u00a0la \u00a0ley\u00a0 vigente al tiempo de su \u00a0iniciaci\u00f3n\u201d, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>que \u00a0distorsiona \u00a0al \u00a0utilizar \u00a0el \u00a0criterio \u00a0antiguo \u00a0de la divisi\u00f3n de esas normas en simplemente procesales y de contenido \u00a0sustancial, \u00a0 y \u00a0 decir \u00a0 que \u00a0 el \u00a0texto \u00a0atacado \u00a0\u201caparentemente\u201d \u00a0podr\u00eda \u00a0clasificarse \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0categor\u00eda \u00a0porque \u00a0\u201cla norma procesal penal de \u00a0efectos \u00a0 desfavorables \u00a0es \u00a0sustancial\u201d \u00a0y \u00a0\u201cse \u00a0vulnera \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0norma \u00a0demandada aumenta a ocho (8) a\u00f1os la pena de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0procede \u00a0la casaci\u00f3n penal\u2026\u201d, argumentos que se \u00a0manipulan \u00a0para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0una conclusi\u00f3n falaz porque, en primer t\u00e9rmino, el \u00a0principio \u00a0 aludido \u00a0 no \u00a0dice \u00a0eso \u00a0y \u00a0la \u00a0doctrina9 \u00a0 y \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0m\u00e1s \u00a0entendidas \u00a0ense\u00f1an \u00a0que \u00a0las \u00a0normas procedimentales \u201cpropiamente dichas\u201d, \u00a0que \u00a0determinan \u00a0lo \u00a0concerniente \u00a0a la sustanciaci\u00f3n y ritualidad del proceso, \u00a0son \u00a0las \u00a0que se refieren a las\u00a0 pruebas, las que regulan los recursos, las \u00a0notificaciones, \u00a0 el \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 diversos \u00a0 procesos, \u00a0 y \u00a0 son \u00a0 de \u00a0aplicaci\u00f3n\u00a0 \u00a0 \u00a0inmediata \u00a0 \u00a0regulando \u00a0 \u00a0actos\u00a0 \u00a0 futuros10: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026se \u00a0 \u00a0tienen \u00a0 como \u00a0 instrumentales, \u00a0aquellas disposiciones de \u00a0derecho \u00a0procesal \u00a0relativas \u00a0a \u00a0las formas y al m\u00e9todo de comprobaci\u00f3n de los \u00a0elementos \u00a0que integran el delito y sus consecuencias, as\u00ed como a las clases de \u00a0pronunciamientos \u00a0judiciales, \u00a0la manera de darlos a conocer, y los recursos que \u00a0proceden,\u00a0 \u00a0 entre \u00a0 otros \u00a0 aspectos \u00a0(cfr. \u00a0Cas.\u00a0 \u00a0mayo \u00a014\/97 \u00a0Rad. \u00a012995).\u201d11 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, en segundo lugar, no es cierto que\u00a0 \u00a0esa \u00a0norma \u00a0aumentara \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0era viable este \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.8. \u00a0De \u00a0otro \u00a0extremo, \u00a0a \u00a0pesar de que para entonces ya hab\u00eda sido aprobado el nuevo C\u00f3digo \u00a0de \u00a0P. \u00a0Penal \u00a0(24 \u00a0julio\/00) \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0su art\u00edculo 205, no hizo la Corte \u00a0Constitucional \u00a0unidad normativa con \u00e9l respecto al requisito de procedibilidad \u00a0dicho, \u00a0en \u00a0claro \u00a0desprecio \u00a0por \u00a0las \u00a0reglas \u00a0elementales \u00a0del \u00a0debido proceso \u00a0constitucional, \u00a0circunstancia \u00a0sui g\u00e9neris que conduce a afirmar que declarado \u00a0inexequible \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a018 \u00a0transitorio \u00a0de \u00a0la ley 553 de 2000, el r\u00e9gimen \u00a0temporal \u00a0del \u00a0recurso extraordinario no lo pueden suplir las consideraciones de \u00a0la \u00a0Sent. \u00a0C-252 \u00a0de \u00a02001 y entonces hay que buscar las normas correspondientes \u00a0que son: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a0 43 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 153 \u00a0 de \u00a01887: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0ley \u00a0preexistente \u00a0prefiere a la ley \u00a0expost-facto \u00a0en \u00a0materia \u00a0penal. Nadie podr\u00e1 ser juzgado o penado sino por ley \u00a0que \u00a0haya \u00a0sido \u00a0promulgada \u00a0antes \u00a0del hecho que da lugar al juicio. Esta regla \u00a0solo \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0las \u00a0leyes \u00a0que \u00a0definen \u00a0y \u00a0castigan \u00a0los \u00a0delitos, \u00a0pero \u00a0no a aquellas que establecen \u00a0los \u00a0Tribunales \u00a0y \u00a0determinan \u00a0el \u00a0procedimiento, \u00a0las cuales se aplicar\u00e1n con \u00a0arreglo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a040\u201d12. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo 205 C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0de 2000 (Ley 600): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cProcedencia de la casaci\u00f3n. La casaci\u00f3n \u00a0procede \u00a0contra las sentencias ejecutoriadas proferidas en segunda instancia por \u00a0los \u00a0tribunales \u00a0superiores de distrito judicial y el Tribunal Penal Militar, en \u00a0los \u00a0procesos \u00a0que \u00a0se \u00a0hubieren adelantado por los delitos que tengan se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la libertad cuyo m\u00e1ximo exceda de ocho a\u00f1os aun cuando la \u00a0sanci\u00f3n impuesta haya sido una medida de seguridad\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.9 . El Tribunal \u00a0Constitucional, \u00a0que ha precisado el t\u00e9rmino \u201cdoctrina constitucional\u201d y ha \u00a0avalado \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0del \u00a0\u201cprecedente \u00a0judicial\u201d13 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>,\u00a0\u00a0 despu\u00e9s de proferir la Sent. \u00a0C-252 de 2001, decidi\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDado \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso es una situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0en \u00a0curso, \u00a0las \u00a0leyes \u00a0sobre ritualidad de los procedimientos son de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0general inmediata. Todo proceso debe ser considerado como una serie \u00a0de \u00a0actos \u00a0procesales \u00a0concatenados cuyo objetivo final es la definici\u00f3n de una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de una sentencia. Por ello, en s\u00ed mismo no se \u00a0erige \u00a0como \u00a0una situaci\u00f3n consolidada sino como una situaci\u00f3n en curso.\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo tanto, las nuevas disposiciones instrumentales se aplican a los procesos \u00a0en \u00a0tr\u00e1mite \u00a0tan pronto entran en vigencia, sin perjuicio de que aquellos actos \u00a0procesales \u00a0que \u00a0ya \u00a0se \u00a0han \u00a0cumplido \u00a0de \u00a0conformidad con la ley antigua, sean \u00a0respetados y queden en firme. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas situaciones jur\u00eddicas extinguidas al \u00a0entrar \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0una \u00a0nueva \u00a0ley, se rigen por la ley antigua. Cuando no se \u00a0trata \u00a0de \u00a0situaciones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0consolidadas \u00a0bajo \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la ley \u00a0anterior, \u00a0sino \u00a0de \u00a0aquellas \u00a0que \u00a0est\u00e1n \u00a0en \u00a0curso en el momento de entrar en \u00a0vigencia \u00a0la \u00a0nueva \u00a0ley, \u00a0ni \u00a0de \u00a0derechos \u00a0adquiridos \u00a0en ese momento, sino de \u00a0simples \u00a0expectativas, \u00a0la nueva ley es de aplicaci\u00f3n inmediata. La aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0efecto \u00a0general \u00a0inmediato de la ley es la proyecci\u00f3n de sus disposiciones a \u00a0situaciones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0est\u00e1n \u00a0en \u00a0curso \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0su \u00a0entrada en \u00a0vigencia. \u00a0El \u00a0efecto \u00a0general \u00a0inmediato \u00a0de \u00a0la \u00a0nueva \u00a0ley \u00a0no \u00a0desconoce \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0por \u00a0consistir \u00a0en su aplicaci\u00f3n a situaciones jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0aun \u00a0no \u00a0se \u00a0han \u00a0consolidado, \u00a0no \u00a0tiene el alcance de desconocer derechos \u00a0adquiridos\u201d14. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 2.3.10. \u00a0 La \u00a0 Corte \u00a0 Constitucional \u00a0ha \u00a0reconocido \u00a0al \u00a0Legislador \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0que \u00a0en materia de \u00a0casaci\u00f3n precisa en aspecto que la Ley 553 de 200 no ignor\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0 el \u00a0 examen \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0\u00faltima \u00a0disposici\u00f3n \u00a0(se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0235-1 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta) \u00a0admite \u00a0que el \u00a0Constituyente \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia no \u00a0incorpor\u00f3 \u00a0un \u00a0concepto vac\u00edo, neutro o abierto que pudiera ser colmado por la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 jurisprudencia \u00a0o \u00a0al \u00a0que \u00a0se\u00a0 \u00a0le \u00a0pudiesen \u00a0atribuir\u00a0 \u00a0notas, \u00a0ingredientes \u00a0o \u00a0elementos de naturaleza diferente a las \u00a0que \u00a0integran \u00a0dicho \u00a0instituto, \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera que se alteraran completamente \u00a0sus\u00a0 \u00a0 caracter\u00edsticas, \u00a0 como \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0convirti\u00e9ndose \u00a0en \u00a0recurso \u00a0ordinario\u00a0 \u00a0u \u00a0otra \u00a0instancia, o que pudiese ser adelantado de oficio; por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0en \u00a0juicio de la Corte Constitucional, si\u00a0 el Constituyente \u00a0incorpora \u00a0dicha \u00a0noci\u00f3n, \u00a0debe \u00a0interpretarse que quiere que el legislador con \u00a0sus \u00a0regulaciones \u00a0no \u00a0altere \u00a0de \u00a0modo \u00a0sustancial \u00a0las \u00a0nociones \u00a0esenciales y \u00a0b\u00e1sicas \u00a0 \u00a0que \u00a0 integran \u00a0 dicho \u00a0 instituto, \u00a0 como \u00a0 las \u00a0 que \u00a0 acaban \u00a0 de \u00a0rese\u00f1arse\u201d15. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cambio, \u00a0 ese \u00a0 alto \u00a0 tribunal \u00a0s\u00ed \u00a0desnaturaliza \u00a0en \u00a0esa \u00a0sentencia \u00a0la \u00a0esencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0al \u00a0convertirlo en \u00a0ordinario \u00a0cuando\u00a0 \u00a0encuentra \u00a0que el demandado art\u00edculo 18 transitorio de \u00a0la ley 553 de 200 no es norma meramente procesal porque \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cde su contenido se deduce una situaci\u00f3n \u00a0desfavorable \u00a0para \u00a0los \u00a0procesados \u00a0que interpongan la casaci\u00f3n, ya que ordena \u00a0que \u00a0se \u00a0aplique a las casaciones que se interpongan a partir de su vigencia sin \u00a0tener \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0cuenta \u00a0 \u00a0el \u00a0 momento \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 hecho \u00a0 delictivo \u00a0 tuvo \u00a0ocurrencia\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>cuando \u00a0hab\u00eda afirmado de manera contundente \u00a0que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn el proceso de casaci\u00f3n no se vuelve a \u00a0juzgar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0cuya \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0ya fue definida mediante una \u00a0sentencia \u00a0sino \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del fallo, es decir, si la decisi\u00f3n fue dictada \u00a0con \u00a0 la \u00a0estricta \u00a0observancia \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0legal \u00a0y \u00a0constitucional\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.11. El debido \u00a0proceso \u00a0p\u00fablico en Colombia s\u00f3lo consta de dos instancias (art\u00edculos 29 y 31 \u00a0superiores). \u00a0Excepcionalmente \u00a0hay \u00a0procesos de \u00fanica instancia y otros en los \u00a0que \u00a0 es \u00a0 posible \u00a0 la \u00a0 interposici\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0\u201cextraordinario\u201d \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n16 \u00a0y ha permitido la concepci\u00f3n de la figura jur\u00eddica del \u201cdebido \u00a0proceso \u00a0casacional\u201d \u00a0integrado \u00a0con \u00a0las \u00a0especies o tonalidades de casaci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0y \u00a0excepcional \u00a0con \u00a0punto de inicio\u00a0 en la sentencia de segundo \u00a0grado, \u00a0providencia \u00a0\u00e9sta \u00a0reputada como el \u201checho procesal relevante\u201d para \u00a0que \u00a0surja \u00a0a \u00a0la \u00a0vida jur\u00eddica en concreto y deje de ser mera expectativa, el \u00a0derecho a la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. Del caso concreto. \u00a0<\/p>\n<p>1. Si la casaci\u00f3n \u00a0juzga \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0\u00e9sta se dict\u00f3 en vigencia de la Ley 600 de 2000, debe \u00a0aplicarse \u00a0como requisito de procedibilidad el qu\u00e1ntum punitivo de la norma que \u00a0en \u00a0rigor correspond\u00eda frente al hecho hito para el efecto, que es la sentencia \u00a0de \u00a0segundo grado, pues no hay decisi\u00f3n que excluya o condicione desde el punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0constitucional \u00a0y \u00a0menos \u00a0desde la racionalidad o razonabilidad de la \u00a0providencia \u00a0 \u00a0\u2013fuente \u00a0principal \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 Poder \u00a0 \u00a0 Judicial\u2014\u00a0 \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0o interpretaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, y no ha habido mientras \u00a0tanto \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0de \u00a0legislaci\u00f3n que se\u00f1ale como cierta la socorrida alusi\u00f3n \u00a0de \u00a0infracci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0cuando \u00a0adem\u00e1s \u00a0ese quantum \u00a0punitivo no imped\u00eda el acceso a la casaci\u00f3n excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0el evento \u00a0subex\u00e1mine \u00a0como el fallo de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0fue proferido el 19 de mayo de 2004, el tr\u00e1mite atinente al \u00a0recurso \u00a0extraordinario se regula por el referido art\u00edculo 205 de la Ley 600 de \u00a02000, \u00a0sin \u00a0que \u00a0se presente el requisito de procedibilidad aludido toda vez que \u00a0al \u00a0procesado \u00a0SALOM\u00d3N \u00a0PARRA \u00a0MURILLO \u00a0se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0condena por la conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0abuso \u00a0de \u00a0funci\u00f3n \u00a0p\u00fablica \u00a0tipificada \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 162 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0derogado \u00a0que, al igual que el actual (art\u00edculo 428), dispon\u00eda \u00a0una pena m\u00e1xima de dos (2) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y pudo acudirse en casaci\u00f3n por la especie \u00a0excepcional \u00a0que \u00a0resultaba \u00a0viable en contra de sentencias de segunda instancia \u00a0dictadas \u00a0por \u00a0conductas punibles que no alcancen el requisito punitivo, pero el \u00a0actor \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento hizo referencia a esa forma del recurso, ni cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0carga \u00a0procesal que la naturaleza del medio impugnatorio le impon\u00eda de \u00a0acreditar \u00a0su \u00a0procedencia \u00a0frente \u00a0a los motivos espec\u00edficos que la ley exige, \u00a0esto \u00a0es: \u00a0que \u00a0sea \u00a0necesario \u00a0para \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la jurisprudencia o la \u00a0garant\u00eda de los derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00a0 \u00a0m\u00e9rito\u00a0 de lo expuesto, la \u00a0Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0 la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0interpuesta, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0contra la cual no procede recurso alguno. \u00a0Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO \u00a0 ORLANDO \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Folio \u00a0160 C.2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folios 176,181 y 235 \u00edb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Folios 281 y 319. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0CORTE \u00a0 \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Recurso \u00a0 de \u00a0hecho \u00a0del \u00a012 \u00a0de julio de 1994. M.P., Dr. GUILLERMO \u00a0DUQUE RUIZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0. \u00a0CORTE \u00a0 \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Recurso \u00a0 de \u00a0hecho \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 1994, M.P., Dr. \u00c9DGAR \u00a0SAAVEDRA\u00a0 ROJAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0CORTE \u00a0 \u00a0SUPREMA \u00a0 DE \u00a0 JUSTICIA, \u00a0 Cas. \u00a0 29 \u00a0 de \u00a0 abril \u00a0 de \u00a01997, \u00a0M.P., \u00a0Dr. \u00a0CARLOS \u00a0EDUARDO \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0CORTE \u00a0 \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Cas. \u00a0noviembre \u00a01 \u00a0de \u00a02001, \u00a0M.P., Dr. \u00a0FERNANDO \u00a0ENRIQUE ARBOLEDA RIPOLL, perfil\u00e1ndose \u00faltimamente bajo la \u00e9gida del \u00a0\u201checho procesal relevante\u201d. CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SUPREMA \u00a0 DE \u00a0 JUSTICIA, \u00a0 Cas. \u00a017.815, \u00a0octubre 10 de 2002, M.P., \u00a0Dr. \u00a0 YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0y \u00a0Cas. \u00a011 agosto de 2004, M.P., Dra. MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.\u00a0 \u00a0CORTE \u00a0CONSTITUCIONAL, Sent. \u00a0C-918 \u00a0 del \u00a0 29 \u00a0 de \u00a0 octubre \u00a0 de \u00a0 2002, \u00a0 M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 EDUARDO \u00a0MONTEALEGRE \u00a0LYNETT. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0GILBERTO \u00a0 MART\u00cdNEZ \u00a0 RAVE, \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0Colombiano, \u00a0Bogot\u00e1, Edit. Temis, 2002, p\u00e1g. 53. Y, \u00a0HERN\u00c1N \u00a0FABIO L\u00d3PEZ BLANCO, Instituciones de Derecho \u00a0Procesal \u00a0 Civil \u00a0 Colombiano\u201d, \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0 Dupre \u00a0Editores, 1997, p\u00e1g. 33. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Art\u00edculo \u00a0669 \u00a0C\u00f3digo \u00a0de P. Civil: \u201c\u2026en los procesos iniciados antes, los \u00a0recursos \u00a0interpuestos,\u00a0 \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0decretadas, \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0que \u00a0hubieren \u00a0comenzado \u00a0a \u00a0correr, \u00a0los \u00a0incidentes \u00a0en curso y las \u00a0notificaciones \u00a0que \u00a0se \u00a0est\u00e9n \u00a0surtiendo, \u00a0se \u00a0regir\u00e1n por las leyes vigentes \u00a0cuando \u00a0se \u00a0interpuso el recurso, se decretaron las pruebas, empez\u00f3 a correr el \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0 se \u00a0 promovi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 incidente \u00a0 o \u00a0comenz\u00f3 \u00a0a \u00a0surtirse\u00a0 \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0CORTE \u00a0 \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 JUSTICIA, \u00a0 Cas. \u00a0 20.681, \u00a0agosto \u00a04 \u00a0de \u00a02004,\u00a0 \u00a0M.P., \u00a0Dr. \u00a0MAURO \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0\u201cDeclarar \u00a0EXEQUIBLE \u00a0la \u00a0frase \u00a0\u00b4pero no\u00a0 a aquellas que establecen los \u00a0Tribunales \u00a0y \u00a0determinan \u00a0el \u00a0procedimiento, las cuales se aplicar\u00e1n\u00a0 con \u00a0arreglo \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a040\u00b4, \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a043 de la Ley 153 de \u00a01887\u201d. \u00a0 CORTE \u00a0 CONSTITUCIONAL, \u00a0 Sent. C-200\/2002, M.P., Dr. \u00c1LVARO TAFUR GALVIS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0CORTE \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSTITUCIONAL, \u00a0 \u00a0 \u00a0Sents. \u00a0C-083 \u00a0de \u00a01995, \u00a0T-123 \u00a0de \u00a01995, T-260 de 1995, C-037 de 1996, \u00a0T-175 \u00a0de \u00a01997, C-447 de 1997, SU-640 de 1998, SU- 168 de 1999, SU-047 de 1999, \u00a0T-009 de 2000, T-068 de 2000 y C-252 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0CORTE \u00a0CONSTITUCIONAL, Sent. \u00a0C-601\/01, Mag. Pte., Dr. MARCO GERARDO MONROY CABRA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 . \u00a0CORTE \u00a0CONSTITUCIONAL. \u00a0Sent. \u00a0C-586. \u00a012 \u00a0de noviembre de 1992. M.P., Dr. FABIO \u00a0MOR\u00d3N D\u00cdAZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0Rep\u00e1rese \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 provecho, \u00a0 \u00a0Salvamento \u00a0 \u00a0de \u00a0voto \u00a0a \u00a0Sent. \u00a0C-252 \u00a0de \u00a02001, \u00a0Mags. \u00a0BELTR\u00c1N \u00a0Y \u00a0TAFUR. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22823 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado\u00a0 Acta No. 90 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., octubre veinte (20) de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Decide \u00a0la Sala lo que en derecho corresponda \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-9210","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9210","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9210"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9210\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}