{"id":9202,"date":"2023-09-08T17:47:10","date_gmt":"2023-09-08T17:47:10","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2280010-11-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:47:10","modified_gmt":"2023-09-08T17:47:10","slug":"2280010-11-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2280010-11-04\/","title":{"rendered":"22800(10-11-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22800 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DR. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta Nro: 100 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1 D.C., diez de noviembre de dos mil cuatro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0pronuncia \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el aspecto formal de la \u00a0demanda \u00a0 \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 formulada \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 defensora \u00a0 de \u00a0 MISAEL \u00a0\u00c1NGEL MANDERANO GARC\u00cdA, contra el \u00a0fallo \u00a0del \u00a030 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0del \u00a0a\u00f1o en curso obra del Tribunal Superior de Buga, \u00a0Valle, \u00a0por \u00a0cuyo \u00a0medio \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0condena \u00a0de 64 meses de prisi\u00f3n que el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Buenaventura le impuso al procesado al \u00a0declararlo \u00a0responsable, \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0c\u00f3mplice, \u00a0de la conducta punible de \u00a0acceso carnal violento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0madrugada \u00a0del 26 de enero de 2003, la menor Gina \u00a0Fernanda \u00a0Perea \u00a0Arboleda \u00a0fue accedida carnalmente sin su consentimiento por el \u00a0tambi\u00e9n \u00a0menor \u00a0Cristian \u00a0Antonio \u00a0Hurtado \u00a0Garc\u00e9s, para lo cual cont\u00f3 con la \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0MISAEL \u00a0 \u00a0\u00c1NGEL \u00a0 \u00a0MANDERANO \u00a0GARC\u00cdA, \u00a0el \u00a0aqu\u00ed \u00a0procesado, \u00a0quien \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0le \u00a0facilit\u00f3 \u00a0las \u00a0llaves \u00a0de \u00a0su \u00a0apartamento \u00a0al \u00a0citado \u00a0Hurtado adonde obligada \u00a0condujo \u00a0a \u00a0su \u00a0v\u00edctima, sino tambi\u00e9n que se hizo presente en el lugar y tom\u00f3 \u00a0de \u00a0las \u00a0piernas a Gina Fernanda para que Cristian Antonio consumara la c\u00f3pula. \u00a0Por \u00a0tales \u00a0hechos \u00a0se \u00a0proces\u00f3 \u00a0al encartado y en su contra se profirieron las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0primero \u00a0y \u00a0segundo \u00a0grados \u00a0de \u00a0las que se ha dado cuenta en el \u00a0introito de esta providencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, cuerpo segundo, un \u00fanico cargo \u00a0formula \u00a0la \u00a0demandante contra la sentencia impugnada en sede del extraordinario \u00a0recurso, \u00a0acus\u00e1ndola \u00a0de \u00a0violar en forma indirecta la ley sustancial por error \u00a0de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0desarrollo \u00a0de la censura, sostiene la libelista que el fallo se \u00a0fundamenta \u00a0en \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida \u00a0Gina \u00a0Fernanda Perea Arboleda, \u00a0teniendo \u00a0por \u00a0complemento \u00a0la \u00a0prueba pericial a trav\u00e9s de la cual, admite, el \u00a0juzgador \u00a0 reafirm\u00f3 \u00a0 su \u00a0 convencimiento, \u00a0 y \u00a0 luego \u00a0de \u00a0citar \u00a0in \u00a0extenso \u00a0los \u00a0argumentos en los que el \u00a0Tribunal \u00a0sustent\u00f3 \u00a0la \u00a0condena, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0de \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esos \u00a0raciocinios \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 plexo \u00a0 probatorio \u00a0 oportuna \u00a0y \u00a0legalmente \u00a0acopiado, \u00a0\u201cinfinidad \u00a0 de \u00a0 afirmaciones \u00a0 falsas\u201d \u00a0que no fueron apreciadas, es lo que se evidencia en el dicho de \u00a0la \u00a0testigo-ofendida, \u00a0no \u00a0empece \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0le \u00a0dio \u00a0el \u00a0suficiente m\u00e9rito \u00a0persuasivo en la edificaci\u00f3n del respectivo juicio de reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seguidamente \u00a0se \u00a0refiere \u00a0la \u00a0libelista de manera textual a algunos \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de la criticada testimoniante, en lo que ata\u00f1e a \u00a0los \u00a0actos \u00a0de \u00a0violencia \u00a0previos \u00a0y \u00a0concomitantes a su sometimiento al acceso \u00a0carnal \u00a0ejercidos por quien colabor\u00f3 en la consumaci\u00f3n del mismo, tras lo cual \u00a0advierte \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n de un tal panorama por parte de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0en \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0dictamen \u00a0rendido en la audiencia por el \u00a0m\u00e9dico \u00a0forense \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0no \u00a0haber \u00a0encontrado \u00a0huellas \u00a0de \u00a0maltrato \u00a0en \u00a0la \u00a0humanidad de la ofendida -mu\u00f1ecas, tobillos, piernas y boca-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si, \u00a0contrariamente \u00a0a \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0por la v\u00edctima, su defendido \u00a0siempre \u00a0se ha mantenido en su dicho en cuanto a que Gina Fernanda consinti\u00f3 la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0carnal con su presunto violador, Cristian Antonio Hurtado Garc\u00e9s, lo \u00a0cual \u00a0confirma \u00a0\u00e9ste, denota la censora, la valoraci\u00f3n probatoria basada en la \u00a0\u201ccoherencia \u00a0y veracidad\u201d \u00a0de \u00a0la versi\u00f3n de la ofendida a la cual se le rindi\u00f3 tributo desde los albores \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0deducci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0asidero en la \u00a0realidad \u00a0procesal, \u00a0porque \u00a0cuando \u00a0a \u00a0la v\u00edctima se le interrog\u00f3 en la vista \u00a0p\u00fablica \u00a0entr\u00f3 \u00a0en \u00a0manifiestas \u00a0contradicciones \u00a0acerca de las circunstancias \u00a0antecedentes \u00a0 que \u00a0 rodearon \u00a0 el \u00a0 hecho, \u00a0 o \u00a0no \u00a0supo \u00a0rendir \u00a0explicaciones \u00a0satisfactoria respecto de las mismas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>De haber tomado en consideraci\u00f3n el Juzgador \u00a0el \u00a0Art. \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a0las preceptivas de derecho probatorio \u00a0consagradas \u00a0en \u00a0el \u00a0Art. \u00a0232 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. Penal, y si en lugar de proferir \u00a0condena \u00a0hubiese \u00a0aplicado el principio de in dubio pro \u00a0reo, \u00a0no hubiera ca\u00eddo \u201cen \u00a0el \u00a0falso \u00a0razonamiento \u00a0cimentado \u00a0en la coherencia, veracidad y univocidad del \u00a0dicho \u00a0de \u00a0la v\u00edctima, que le llev\u00f3 a declarar responsable penalmente al mismo \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, violar la ley de manera indirecta\u201d, es \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0a manera de colof\u00f3n expone la libelista para solicitar \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte casar el fallo impugnado, y en su lugar dictar el de reemplazo por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0decrete \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n del encartado en relaci\u00f3n con el \u00a0cargo por el que se le sentenci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, el \u00a0reparo \u00a0asoma \u00a0inid\u00f3neo \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0del \u00a0evidente \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica casacional que ense\u00f1a la actora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0cuestiona la valoraci\u00f3n probatoria, que se \u00a0reputa \u00a0 \u00a0 \u00a0equivocada \u00a0 \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 juez, \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 desa\u00adtender \u00a0 los \u00a0 principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0obtuvo \u00a0inferencias \u00a0err\u00f3neas \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos objetivamente vistos, \u00a0surge \u00a0el \u00a0vicio \u00a0denominado falso raciocinio, modalidad del error de hecho cuyo \u00a0planteamiento \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, reitera la Sala, le impone al actor la obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que los juzgadores se apartaron caprichosamente de los postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, los principios de la ciencia, o las reglas de la experiencia, y \u00a0que \u00a0este \u00a0error condujo a la declaraci\u00f3n de una verdad f\u00e1ctica distinta de la \u00a0que revela el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0material \u00a0del yerro, debe ser acreditada su trascendencia, labor que \u00a0implica \u00a0revalorar \u00a0en su conjunto y de manera objetiva las pruebas allegadas al \u00a0proceso, \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0hacer \u00a0evidente que un estudio acorde con las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0habr\u00eda llevado a los juzgadores de instancia a \u00a0tomar \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0distinta \u00a0de \u00a0la impugnada.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se trata pues, como acontece en este caso, \u00a0de \u00a0enfrentar \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0impugnante al del \u00a0juzgador, \u00a0con el equivocado prop\u00f3sito de\u00a0 hacerlo prevalente, puesto que, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0expl\u00edcito la Sala y ahora lo itera, en primer t\u00e9rmino, el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso raciocinio surge del desconocimiento de las reglas de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0por parte del juzgador, y no del hecho de que el funcionario \u00a0se \u00a0aparte de los criterios de valoraci\u00f3n probatoria de los sujetos procesales; \u00a0y \u00a0en \u00a0segundo \u00a0lugar, porque el examen probatorio y las premisas conclusivas de \u00a0los \u00a0fallos de segunda instancia prevalecen sobre los realizados por las partes, \u00a0por \u00a0 encontrarse \u00a0 amparados \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 doble \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acierto \u00a0 y \u00a0legalidad.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0parte \u00a0alguna se ocupa la demandante en \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0desconoci\u00f3 los postulados de la l\u00f3gica o las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0la asignaci\u00f3n de fuerza persuasiva a la prueba \u00a0cuya \u00a0errada \u00a0apreciaci\u00f3n aduce -el testimonio de la menor ofendida-, no empece \u00a0criticar \u00a0los apartes pertinentes del fallo sustento de la premisa conclusiva de \u00a0la \u00a0condena, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, textualmente expuso el fallador, \u201cLas \u00a0reglas de la experiencia emergen como medios de aprehensi\u00f3n de \u00a0ese \u00a0conocimiento \u00a0y es a trav\u00e9s de ellas y con base en el conjunto probatorio, \u00a0como \u00a0se \u00a0puede materializar aquellos aspectos circunstanciales que le dan a ese \u00a0singular \u00a0testimonio la eficacia probatoria que requiere en la determinaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0certeza \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0condenar. \u00a0Aquellas \u00a0nos indican que el n\u00famero de \u00a0testigos \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0regla \u00a0de credibilidad del testimonio en un sistema de \u00a0libre convencimiento (&#8230;)\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 acredit\u00f3 \u00a0 la \u00a0censora \u00a0que \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0 probatoria \u00a0 y \u00a0 las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallo \u00a0por \u00a0irrazonables, \u00a0il\u00f3gicas, \u00a0absurdas \u00a0o \u00a0arbitrarias, deban descartarse por contrariar la verdad \u00a0procesal. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0realmente se evidencia es su pretensi\u00f3n de hacer imperar su \u00a0criterio \u00a0 de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0sobre \u00a0el \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0consideraciones \u00a0de car\u00e1cter general sin concretar yerro alguno, pues a no otra \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0conduce \u00a0su afirmaci\u00f3n acerca de que la acusaci\u00f3n y la condena se \u00a0fundamentan \u00a0en \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n probatoria basada en la coherencia y veracidad \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0brind\u00f3 desde los albores de la investigaci\u00f3n a la declaraci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 \u00a0 v\u00edctima, \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0obstante \u00a0 \u00a0haber \u00a0 \u00a0entrado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0\u201costensibles \u00a0contradicciones\u201d \u00a0cuando se \u00a0le \u00a0someti\u00f3 \u00a0a \u00a0interrogatorio \u00a0en \u00a0la vista p\u00fablica, olvidando lo que la Sala \u00a0tiene \u00a0decantado \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0tema, \u00a0acerca \u00a0de \u00a0que la credibilidad \u00a0no \u00a0es de suyo censurable en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0abolido \u00a0como \u00a0se tiene el sistema de la tarifa legal, pues la tarea \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria la realiza el juez con sujeci\u00f3n a los principios de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0o libre persuasi\u00f3n racional, como se colige de los mandatos \u00a0impresos \u00a0en \u00a0los \u00a0Arts. 238 y 277 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0lac\u00f3nica \u00a0e \u00a0insular \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0acerca de la violaci\u00f3n de los Arts. 232 y 7\u00b0 del C. de P. Penal a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0reclama \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de in \u00a0dubio pro reo, debe decirse que en este \u00a0caso \u00a0la \u00a0actora \u00a0omite indicar de qu\u00e9 manera el fallador viol\u00f3 esta norma que \u00a0consagra \u00a0el \u00a0mentado \u00a0principio \u00a0de \u00a0claro contenido sustancial, bien porque el \u00a0Tribunal \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0haber \u00a0reconocido \u00a0el estado de perplejidad que sobre la \u00a0responsabilidad \u00a0le dejaba la prueba se abstuvo de aplicar las preceptivas all\u00ed \u00a0contenidas, \u00a0evento \u00a0en \u00a0el cual hab\u00eda lugar a plantear el cargo por la v\u00eda de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa; \u00a0o \u00a0bien porque a consecuencia de \u00a0supuestos \u00a0yerros \u00a0cometidos \u00a0por el juzgador en la estimaci\u00f3n de la prueba, el \u00a0fallo \u00a0se \u00a0queda \u00a0sin \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0suficientes \u00a0para forjar \u00a0certeza, \u00a0resultando \u00a0imperativa \u00a0la aplicaci\u00f3n del in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, caso en el cual resultar\u00eda pertinente \u00a0el \u00a0 ataque \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta, \u00a0pues \u00a0ella \u00a0estar\u00eda \u00a0mediatizada \u00a0por \u00a0los \u00a0errores \u00a0probatorios \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0finca \u00a0la \u00a0certeza del \u00a0fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0el \u00a0libelo \u00a0de \u00a0cuyo \u00a0examen \u00a0preliminar \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0la \u00a0Sala \u00a0no \u00a0cumple \u00a0en \u00a0manera alguna los requisitos de \u00a0precisi\u00f3n \u00a0 y \u00a0claridad \u00a0-tanto \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0como \u00a0en \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0fundamentos- \u00a0estipulados en el Art. 212 del C.P.P, raz\u00f3n \u00a0por la cual se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a nombre de MISAEL \u00a0\u00c1NGEL \u00a0 MANDRANO \u00a0 GARC\u00cdA \u00a0por \u00a0su \u00a0defensora. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0declara \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso, \u00a0conforme \u00a0a las motivaciones \u00a0plasmadas \u00a0en el cuerpo de este prove\u00eddo.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0este auto no procede recurso alguno, \u00a0en \u00a0 virtud \u00a0 a \u00a0 lo \u00a0 dispuesto \u00a0 en \u00a0los \u00a0Arts. \u00a0213 \u00a0y \u00a0187, \u00a0inc. \u00a02\u00ba\u00a0 \u00a0C.P.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 LUIS \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22800 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DR. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-9202","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9202","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9202"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9202\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9202"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9202"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9202"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}