{"id":91618,"date":"2026-04-10T18:58:39","date_gmt":"2026-04-10T18:58:39","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2026\/04\/10\/sp117-202668601\/"},"modified":"2026-04-10T18:58:39","modified_gmt":"2026-04-10T18:58:39","slug":"sp117-202668601","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2026\/04\/10\/sp117-202668601\/","title":{"rendered":"SP117-2026(68601)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE HERN\u00c1N \u00a0D\u00cdAZ SOTO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SP117-2026 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00ba 68601 \u00a0<\/p>\n<p>(Acta n.\u00ba \u00a0063) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., cuatro (4) de marzo de dos mil veintis\u00e9is \u00a0(2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte resuelve los recursos de apelaci\u00f3n \u00a0interpuestos por \u00c1lvaro Aristides \u00a0Ib\u00e1\u00f1ez Trespalacios y su \u00a0defensor, en contra de la sentencia del 26 de agosto de 2024 emitida \u00a0por el Tribunal Superior de Barranquilla. Esta lo declar\u00f3 \u00a0penalmente responsable, como autor, del delito de prevaricato por \u00a0acci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el a\u00f1o 2006, los se\u00f1ores Freddys Manuel D\u00edaz \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0D\u00edaz y H\u00e9ctor Manuel Pulgar Mart\u00ednez fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0investigados y vinculados mediante indagatoria por los delitos de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estafa, falsedad en documento privado y fraude procesal1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El 18 de abril de 2012, la Fiscal\u00eda 1 Seccional de Soledad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(Atl\u00e1ntico) resolvi\u00f3 su situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0profiriendo medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en contra del primero y precluyendo la investigaci\u00f3n a favor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del segundo2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El apoderado de la parte civil interpuso recurso de apelaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a018 de junio de 2013, la Fiscal\u00eda 8 Delegada ante el Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Soledad revoc\u00f3 la preclusi\u00f3n y, en consecuencia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impuso medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra de Pulgar Mart\u00ednez. De manera preventiva y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0provisional, orden\u00f3 la cancelaci\u00f3n del registro de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Escritura P\u00fablica n.\u00ba 02922 de 1 de junio de 2006 en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0folio de matr\u00edcula inmobiliaria 040-245379, as\u00ed como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la cancelaci\u00f3n de la afectaci\u00f3n con patrimonio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0familia, realizada en esa escritura p\u00fablica. Tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orden\u00f3 la anulaci\u00f3n de la protocolizaci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0citada escritura. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n fue sometida a control de legalidad ante el Juzgado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Penal del Circuito de Soledad, que lo neg\u00f3 en decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 16 de septiembre de 20133. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Soledad se suprimieron las fiscal\u00edas que conoc\u00edan de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesos de Ley 600 de 2000, por lo que la actuaci\u00f3n regres\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a Barranquilla a la Fiscal\u00eda 43 Seccional4. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Su titular, a trav\u00e9s de resoluci\u00f3n de 13 de enero de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02014, consider\u00f3 que no era competente para conocer de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actuaci\u00f3n bajo el argumento errado de que se deb\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tramitar por la Ley 906 de 2004, ya que el fraude procesal es un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delito de ejecuci\u00f3n permanente. Envi\u00f3 el proceso a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reparto en la Unidad de Fiscal\u00edas de Soledad y dej\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0planteado un conflicto negativo administrativo de competencias. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actuaci\u00f3n fue asignada a la Fiscal\u00eda 4 Seccional de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Soledad, cuyo titular era \u00c1lvaro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aristides Ib\u00e1\u00f1ez Trespalacios, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bajo la noticia criminal n.\u00ba 087586001107201400223. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a010 de febrero de 2014 le fue puesto a disposici\u00f3n H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Manuel Pulgar Mart\u00ednez, capturado para cumplir con la medida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de aseguramiento impuesta. Obrando de manera manifiestamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contraria a la ley y siendo consciente de ello, cancel\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orden de captura, orden\u00f3 su libertad inmediata y orden\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la cancelaci\u00f3n del oficio dirigido a la Oficina de Registro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Instrumentos P\u00fablicos que hac\u00eda efectivas las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medidas provisionales de restablecimiento del derecho. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dispuso el \u00abreinicio\u00bb de la actuaci\u00f3n conforme a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Ley 906 de 20045. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. Con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta decisi\u00f3n, Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconoci\u00f3 lo dispuesto en el art\u00edculo 29 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica -debido proceso-, el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a06 de la Ley 600 y 2000 -principio de legalidad- y la tesis de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raz\u00f3n objetiva, fijada desde anta\u00f1o por la Sala para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resolver esa clase de controversias. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a027 de marzo de 2017, ante el Juzgado 2 Penal Municipal con Funci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Control de Garant\u00edas de Barranquilla, se le formul\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0imputaci\u00f3n como autor de delito de prevaricato por acci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(art\u00edculo 413 del C\u00f3digo Penal). \u00c1lvaro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aristides Ib\u00e1\u00f1ez Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no acept\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los cargos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0escrito de acusaci\u00f3n se radic\u00f3 en los mismos t\u00e9rminos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la imputaci\u00f3n y el proceso se asign\u00f3 a la Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Penal del Tribunal Superior de Barranquilla. Adelantado el juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oral, en sentencia de 26 de agosto de 2024, Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue condenado por el delito imputado. Se le impuso la pena de 48 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0meses de prisi\u00f3n, multa de 66,66 SMLMV e inhabilitaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por 80 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0meses. Se le negaron los mecanismos sustitutivos de la pena por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expresa prohibici\u00f3n legal, pero se concedi\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abaplazamiento o la suspensi\u00f3n de la ejecuci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la pena\u00bb, conforme al art\u00edculo 314 de la Ley 906 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a020046. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. Inconformes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con la decisi\u00f3n, la defensa y el procesado interpusieron y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustentaron recursos de apelaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>III. LA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SENTENCIA APELADA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal fij\u00f3 el marco normativo y jurisprudencial del delito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de prevaricato por acci\u00f3n, rese\u00f1\u00f3 las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estipulaciones celebradas y las pruebas que se practicaron en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio oral. A partir de lo anterior, consider\u00f3 que s\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se prob\u00f3 la materialidad de la conducta y la responsabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del acusado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>12. No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hubo discusi\u00f3n sobre la condici\u00f3n de servidor p\u00fablico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00c1lvaro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aristides Ib\u00e1\u00f1ez Trespalacios, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quien para el 10 de febrero de 2014 era el fiscal 4 seccional del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0municipio de Soledad. Tampoco se cuestion\u00f3 que conoci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el proceso penal que lleg\u00f3 a su despacho bajo la noticia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0criminal n.\u00ba 087586001107201400223. Menos todav\u00eda que, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mediante decisi\u00f3n de 10 de febrero de 2014, cancel\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orden de captura que exist\u00eda en contra de H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Manuel Pulgar Mart\u00ednez y orden\u00f3 la cancelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del oficio que hac\u00eda efectivas las medidas de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0restablecimiento del derecho que se hab\u00edan dictado bajo el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0r\u00e9gimen de la Ley 600 de 20007. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>13. Estim\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la decisi\u00f3n fue manifiestamente contraria a la ley, por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las siguientes razones: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusado invoc\u00f3 el principio de oralidad (art. 9 de la Ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0906 de 2004), que implica que las postulaciones de los fiscales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deben hacerse ante los jueces de control de garant\u00edas. Sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo, por s\u00ed y ante s\u00ed decidi\u00f3 ordenar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0libertad de Pulgar Mart\u00ednez y cancelar las medidas de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0restablecimiento de derechos. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sostener que el proceso se deb\u00eda tramitar por la Ley 906 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02004, se\u00f1al\u00f3 que la Fiscal\u00eda Delegada ante el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal dej\u00f3 sentadas las bases al invocar la Ley 890 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02004. De esa manera, concluy\u00f3 que no era procedente la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0imposici\u00f3n de la medida de aseguramiento por no cumplirse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las exigencias normativas en cuanto al m\u00ednimo de la pena. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el caso del fraude procesal, tampoco se cumpl\u00eda con los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fines constitucionales. Es por ello por lo que la ilegalidad es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0protuberante y palmaria, pues si la Ley 906 de 2004 le otorgaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0competencia, su deber era solicitar la libertad y la cancelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de las medidas de restablecimiento del derecho ante el juez de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0control de garant\u00edas. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Iba\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el juicio oral, manifest\u00f3 de manera tajante que no hubo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ning\u00fan error en su decisi\u00f3n, pues si hubiera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postulado esos asuntos ante el juez de garant\u00edas, su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n hubiera sido la misma que \u00e9l tom\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como fiscal. De all\u00ed que desde ese momento se rechazara la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tesis del error de tipo planteada por la defensa, que estuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indebidamente argumentada, ya que se limit\u00f3 a se\u00f1alar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que era invencible en tanto el acusado parti\u00f3 de una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n errada que no le dio la posibilidad de tomar una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n contraria y \u00abautodeterminarse de una forma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diferente\u00bb, aglutinando aspectos propios de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inimputabilidad. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusado tuvo a su alcance la decisi\u00f3n de la Fiscal\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Delegada ante el Tribunal que impuso la medida de aseguramiento, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Juzgado del Circuito que resolvi\u00f3 el control de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legalidad y los fallos de la Corte Suprema de Justicia, en sede de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tutela, que las negaron por improcedentes al desconocer el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principio de subsidiaridad. No obstante, hizo caso omiso a dichos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contenidos. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Concluy\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el acusado vulner\u00f3 de manera protuberante y manifiesta el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debido proceso, el principio de legalidad y la tesis de raz\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0objetiva. \u00a0Desconoci\u00f3 el art\u00edculo 29 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Constituci\u00f3n, el art\u00edculo 6 de la Ley 600 de 2000 y el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precedente de la raz\u00f3n objetiva por lo que la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0s\u00ed fue manifiestamente contraria a la ley y se satisfizo el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tipo objetivo del delito analizado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>16. Agreg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el acusado, para dar aplicaci\u00f3n a la Ley 906 de 2004, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se\u00f1al\u00f3 falazmente que la Fiscal\u00eda Delegada ante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal invoc\u00f3 la Ley 890 de 2004 al definir la situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddica del procesado. Entonces, si aqu\u00e9l no la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hubiera aplicado, el tr\u00e1mite s\u00ed hubiera tenido lugar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la Ley 600 de 2000. Esa postura, en realidad, no fue m\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que una estrategia para aprovechar el error que dice que advirti\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y desconocer el ordenamiento jur\u00eddico. Sumado a ello, a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0partir de esa l\u00f3gica, estableci\u00f3 que esa decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0perdi\u00f3 vigencia a la luz de la nueva competencia y del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>17. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal, Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconoci\u00f3 la realidad procesal, pues tuvo en su poder la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n del control de legalidad de la medida de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aseguramiento y en ella se se\u00f1al\u00f3 que el error al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aplicar la Ley 890 de 2004 era intrascendente, pues el m\u00ednimo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la pena para el fraude procesal era de 4 a\u00f1os, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cumpli\u00e9ndose el requisito objetivo para su imposici\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>18. Ahora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien, si en gracia de discusi\u00f3n la actuaci\u00f3n se deb\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adelantar bajo la Ley 906 de 2004, el debido proceso era acudir ante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un juez de control de garant\u00edas para que tomara la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pertinente. Sin embargo, en la orden cuestionada, el acusado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consider\u00f3 que no se hac\u00eda necesario, pues los delitos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0objeto de investigaci\u00f3n no cumpl\u00edan con los requisitos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para la imposici\u00f3n de una medida de aseguramiento (m\u00ednimo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legal y fines constitucionales). Lo que no sustent\u00f3 fue por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0qu\u00e9 no se cumpl\u00eda con ellos de cara a un an\u00e1lisis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatorio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>19. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuanto a hacer extensiva la cancelaci\u00f3n de la medida de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0restablecimiento de derechos, el Tribunal resalt\u00f3 que nada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ten\u00eda que ver con los requisitos para la imposici\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una medida de aseguramiento, aspecto que reafirma la intenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del procesado de obrar en contra del ordenamiento jur\u00eddico. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por \u00faltimo, resalt\u00f3 que no se requiere probar que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00f3vil de la conducta sea un acto malicioso o de corrupci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>20. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estos t\u00e9rminos lo declar\u00f3 penalmente responsable del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delito de prevaricato por acci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>21. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n con el \u00abaplazamiento o la suspensi\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la ejecuci\u00f3n de la pena\u00bb de acuerdo con el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0314 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, le impuso la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0obligaci\u00f3n de garantizar, mediante cauci\u00f3n equivalente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a 7 SMLMV, el cumplimiento de las obligaciones que fija el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a065 del C\u00f3digo Penal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>IV. LOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RECURSOS DE APELACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Defensa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00e9cnica \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>22. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la defensa, la conducta de prevaricato por acci\u00f3n debe estar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acompa\u00f1ada de una perversidad motivada por la corrupci\u00f3n. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En caso contrario, nos encontramos ante ignorancia, errores de hecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o de derecho, de tipo o de prohibici\u00f3n, teniendo en cuenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que los funcionarios p\u00fablicos no son infalibles. En ese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentido, consider\u00f3 que el dolo se debe probar, no puede ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0producto de disquisiciones, especulaci\u00f3n o inferencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0atribuibles a la personalidad del procesado, la experiencia o su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0capacidad intelectual. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>23. Cuestion\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la interpretaci\u00f3n que el Tribunal dio al argumento del error \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de tipo. Cuando se indic\u00f3 que el acusado no se pudo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autodeterminar, no se trat\u00f3 de un acto de inimputabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sino al entendido de que estaba obrando de manera correcta, a causa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del error. Todo esto, porque si no existe un \u00e1nimo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corrupci\u00f3n para tomar una decisi\u00f3n contraria a la ley, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es porque la acci\u00f3n no es otra cosa que un error. En este \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0caso Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0nunca tuvo la intenci\u00f3n de cometer un delito. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>24. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0competencia del acusado no era un tema pac\u00edfico para el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0momento en que tom\u00f3 la decisi\u00f3n cuestionada, pues los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hechos investigados ocurrieron en el 2006 y la fiscal que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desprendi\u00f3 de la investigaci\u00f3n bas\u00f3 su criterio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la teor\u00eda de la raz\u00f3n objetiva. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>25. Ahora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien, aceptando en gracia de discusi\u00f3n que Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ten\u00eda competencia, el a quo consider\u00f3 que se debi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0poner al capturado a disposici\u00f3n del juez de garant\u00edas. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No obstante, olvid\u00f3 que el art\u00edculo 302 de la Ley 906 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 2004 autoriza al fiscal a hacer un filtro de las capturas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ilegales y est\u00e1 obligado a ordenar la libertad inmediata y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hacer firmar al indiciado un acta de compromiso (en caso de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0flagrancia) y fue justamente lo que hizo el acusado. La raz\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es que estaba convencido de manera err\u00e1tica de que esa era la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0forma jur\u00eddica de proceder. En otras palabras, obr\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0convencido de que estaba actuando en derecho y eso demuestra el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0error. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>26. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esfuerzo del Tribunal para dar por demostrado el dolo en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conducta, no logra derruir la hip\u00f3tesis alternativa de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0duda razonable, pues Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0obr\u00f3 convencido de estar actuando correctamente. As\u00ed, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0teniendo en cuenta que la Fiscal\u00eda no pidi\u00f3 prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para demostrarlo, este no pod\u00eda surgir de la mente de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0magistrados, pues el principio acusatorio sostiene que no puede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0haber condena sin pruebas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>27. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n con la exigibilidad de otra conducta, el Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconoci\u00f3 que el acusado no estaba haciendo un juicio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legalidad de la decisi\u00f3n de imponer medida de aseguramiento a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0H\u00e9ctor Pulgar. Se trataba de que, en el sistema penal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusatorio, una persona no puede ser privada de la libertad por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuenta de un fiscal. Fue por eso por lo que actu\u00f3 convencido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de que su comportamiento era conforme a la ley, m\u00e1s a\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando no se observa un inter\u00e9s personal o en favor de un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercero motivado por hechos de corrupci\u00f3n. Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consider\u00f3 que deb\u00eda prevalecer el derecho a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0libertad como inherente a la dignidad humana y por eso la concedi\u00f3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En consecuencia, por no tener competencia para expedir decisiones de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0restablecimiento del derecho, tampoco crey\u00f3 necesario exponer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentos para dejar sin efectos el oficio que decid\u00eda sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ello. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>28. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal, entonces, concluy\u00f3 la existencia del dolo sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamento probatorio de sus elementos, lo dedujo de la experiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y del tiempo de servicio del acusado y no acept\u00f3 la teor\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del error sin plantear hip\u00f3tesis alternativas. El procesado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actu\u00f3 conforme a derecho y por eso restableci\u00f3 los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derechos del capturado, estaba convencido de que deb\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0empezar desde cero y no pod\u00eda mantener la vigencia de una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orden de captura emitida por un fiscal, facultad que le fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustra\u00edda en la Ley 906 de 2004. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>29. Las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciaciones del Tribunal, seg\u00fan las cuales Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se aprovech\u00f3 del error de la Fiscal\u00eda Delegada ante el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal para dar aplicaci\u00f3n a la Ley 906 de 2004, no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0coinciden con la realidad procesal. Si bien en la orden hizo alusi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a algunas de las motivaciones de la decisi\u00f3n que orden\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la captura de Pulgar Mart\u00ednez, su inter\u00e9s no era otro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que obrar conforme a la recta y eficaz administraci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0justicia que impide que una persona sea capturada por orden de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fiscal\u00eda en el actual sistema procesal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>30. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conclusi\u00f3n, de ninguna de las actuaciones del acusado se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0puede colegir su inter\u00e9s en prevaricar o interpretar las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0normas a su antojo y capricho o de manera torticera, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0simplemente consider\u00f3 que la Fiscal\u00eda no ten\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0competencia para emitir \u00f3rdenes de captura en el actual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sistema procesal. No se evidencia perversidad, mucho menos el \u00e1nimo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de corrupci\u00f3n ni que la decisi\u00f3n fuera para favorecer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sus intereses o los de un tercero. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>31. Conforme \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a lo anterior, solicit\u00f3 que se revoque el fallo condenatorio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y se absuelva al procesado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Defensa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0material \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>32. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado se disculp\u00f3 por la decisi\u00f3n emitida el 10 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0febrero de 2014 y manifest\u00f3 que no fue intencional y mucho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0menos arbitraria y perversa. Lo hizo con la convicci\u00f3n errada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de que con la vigencia del sistema penal acusatorio la Fiscal\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no ten\u00eda facultades para ordenar capturas e imponer medidas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de aseguramiento. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>33. Recalc\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la investigaci\u00f3n le fue asignada por una resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proveniente de una Fiscal\u00eda de Ley 600 de 2000 que consider\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que los competentes eran los fiscales de la Ley 906 de 2004. Fue por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ello por lo que analiz\u00f3 la privaci\u00f3n de la libertad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bajo el sistema procesal actual y por eso decidi\u00f3 concederla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0e iniciar la investigaci\u00f3n, desde cero, llam\u00e1ndolo a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0imputaci\u00f3n. Esa decisi\u00f3n, en consecuencia, se extendi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a las medidas de restablecimiento del derecho, que se deben \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solicitar ante un juez de garant\u00edas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>34. Reiter\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que su proceder no fue doloso y que no se prob\u00f3 en el juicio, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues si su decisi\u00f3n fue ilegal no hubo intenci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0perversidad, arbitrariedad o corrupci\u00f3n. Estas fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deducidas por el Tribunal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>35. Aclar\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el Tribunal fund\u00f3 su inferencia del dolo en que \u00e9l \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no tuvo en cuenta las decisiones del control de legalidad de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medida y los fallos de tutela emitidos por la Corte. Sin embargo, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ellas se abord\u00f3 la falta de requisitos de forma o de fondo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para la procedencia de las acciones y no la ocurrencia de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conductas investigadas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>36. Pidi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se revoque el fallo y se absuelva. De manera subsidiaria, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solicit\u00f3 que se disminuya el monto de la cauci\u00f3n para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la suspensi\u00f3n de la ejecuci\u00f3n de la pena, teniendo en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuenta su edad, que es pensionado y que tiene una mala condici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de salud. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>37. Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no recurrentes no se pronunciaron sobre los recursos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>V. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Competencia \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>38. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala es competente para resolver los recursos de apelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpuestos por el procesado y su defensor, de conformidad con los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculos 235 numeral 2 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y 32 numeral 3 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. Lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterior, por tratarse de una sentencia emitida en primera instancia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la Sala Penal de un Tribunal Superior de Distrito Judicial. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>39. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0observancia del principio de limitaci\u00f3n, la Corte abordar\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las inconformidades de los recurrentes y aquellos asuntos que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resulten necesariamente vinculados a ellas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Problema \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddico y estructura de la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>40. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado y su defensa coincidieron en el fundamento de sus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recursos, cuestionando los fundamentos de la decisi\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condena en relaci\u00f3n con la demostraci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tipicidad subjetiva. Conforme a lo anterior, el problema jur\u00eddico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a resolver es establecer si se logr\u00f3 probar, m\u00e1s all\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de toda duda, que \u00c1lvaro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aristides Ib\u00e1\u00f1ez Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emiti\u00f3 la orden del 10 de febrero de 2014, con conocimiento y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0voluntad de transgredir el ordenamiento jur\u00eddico. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>41. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resolver los reproches planteados, se har\u00e1 una breve \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0referencia a los elementos del delito de prevaricato por acci\u00f3n. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Luego, a partir de dicho marco, se analizar\u00e1 si se prob\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e1s all\u00e1 de toda duda la materialidad de la conducta y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0si le asiste o no la raz\u00f3n a los apelantes. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delito de prevaricato por acci\u00f3n \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>42. Esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conducta punible est\u00e1 consagrada en el art\u00edculo 413 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del C\u00f3digo Penal en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0servidor p\u00fablico que profiera resoluci\u00f3n, dictamen o \u00a0concepto manifiestamente contrario a la ley, incurrir\u00e1 en \u00a0prisi\u00f3n de cuarenta y ocho (48) a ciento cuarenta y cuatro \u00a0(144) meses, multa de sesenta y seis punto sesenta y seis (66.66) a \u00a0trescientos (300) salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes, \u00a0e inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas de ochenta (80) a ciento cuarenta y cuatro (144) \u00a0meses. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>43. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la estructuraci\u00f3n del tipo se requiere de un sujeto activo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0calificado que es un servidor p\u00fablico; el verbo rector \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consiste en \u00abproferir\u00bb una resoluci\u00f3n, dictamen o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concepto; y el ingrediente normativo consiste en que sea \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abmanifiestamente contrario a la ley\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>44. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ingrediente normativo se configura cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la decisi\u00f3n desconoce abiertamente la realidad probatoria o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se distancia sin explicaci\u00f3n del texto o sentido de la norma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0llamada a regular el caso, haciendo que se revele objetivamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0caprichosa o arbitraria, producto \u00abdel desconocimiento burdo y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mal intencionado del marco normativo\u00bb8. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(CSJ SP1457, 21 may. 2025, rad. 63431). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>45. Esto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0significa, en criterio de la Sala, que no basta con que la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sea ilegal o desacertada, sino que es necesario que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0disparidad del acto con los enunciados normativos o la comprensi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de sus contenidos sea de tal entidad que \u00abno admita \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0justificaci\u00f3n razonable alguna\u00bb9. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>46. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acreditaci\u00f3n de esos aspectos exige tener en cuenta los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamentos jur\u00eddicos y probatorios con los que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0funcionario judicial sustent\u00f3 la decisi\u00f3n tildada de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prevaricadora, as\u00ed como las circunstancias en que fue emitida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y los elementos de juicio con los que contaba al momento de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pronunciarse, a partir de un an\u00e1lisis ex ante y no a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posteriori del caso10. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En todo caso, el examen al que se somete la decisi\u00f3n no es de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acierto sino de legalidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>47. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n con el tipo subjetivo, es un delito de realizaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dolosa. Es decir, quien lo realiza lo hace con conocimiento y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0voluntad de desconocer la normativa aplicable al caso particular y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transgredir el ordenamiento jur\u00eddico. El dolo puede deducirse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de distintas maneras, como cuando en la decisi\u00f3n se plasman \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0criterios subjetivos, argumentos caprichosos, arbitrarios, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abiertamente absurdos, o cuando se dan explicaciones basadas en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hechos que procesalmente resultan inexistentes, ocultados o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tergiversados11. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tambi\u00e9n puede acudirse al examen de elementos objetivos como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la naturaleza de la decisi\u00f3n, la complejidad del asunto, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0claridad de las normas aplicables y la trayectoria y experiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0profesional del acusado12. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>48. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00faltimo, la Sala reitera que no son objeto de reproche las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisiones que son producto de la impericia, ignorancia o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inexperiencia, o que son consecuencia de fundamentos discutibles \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pero razonables. Lo que se cuestiona, en realidad, es la finalidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de obrar en contra del ordenamiento jur\u00eddico. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Materialidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la conducta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>49. Aunque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no fue objeto de discusi\u00f3n, en este asunto se prob\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00c1lvaro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aristides Ib\u00e1\u00f1ez Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se vincul\u00f3 a la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desde el 1 de julio de 1992 con el cargo de fiscal seccional. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, para el 10 de febrero de 2014, era el titular del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0despacho 4 seccional del municipio de Soledad13. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>50. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n cuestionada como prevaricadora, fue la emitida el 10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de febrero de 2014, mediante la cual orden\u00f3 la cancelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la orden de captura emitida por la Fiscal\u00eda 8 Delegada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ante el Tribunal de Soledad contra el se\u00f1or H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Manuel Pulgar Mart\u00ednez, concedi\u00e9ndole la libertad. As\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mismo, dej\u00f3 sin efecto el oficio n.\u00ba 085 de 20 de junio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 2013, que hac\u00eda efectivas unas medidas de restablecimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del derecho a favor de las v\u00edctimas. Todo esto, dentro del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso penal n.\u00ba 087586001107201400223. Tampoco se cuestion\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su existencia ni su contenido14. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>51. Las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0partes tampoco objetaron el contexto en que se emiti\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orden. En el a\u00f1o 2006 los se\u00f1ores Freddys \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Manuel D\u00edaz D\u00edaz y H\u00e9ctor Manuel Pulgar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mart\u00ednez fueron investigados y vinculados a un proceso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tramitado por la Ley 600 de 2000, por los delitos de estafa, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falsedad en documento privado y fraude procesal relacionados con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hechos ocurridos entre los municipios de Soledad y Barranquilla. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primero se le defini\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0imponi\u00e9ndole medida de aseguramiento, mientras que al segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se le precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n. Esa decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue apelada por la representaci\u00f3n de la parte civil y, el 18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de junio de 2013, la Fiscal\u00eda 8 Delegada ante el Tribunal de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Soledad revoc\u00f3 la preclusi\u00f3n y, en consecuencia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impuso medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra de Pulgar Mart\u00ednez. En la misma resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orden\u00f3 algunas medidas preventivas de restablecimiento de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derechos a favor de la v\u00edctima y libr\u00f3 el oficio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correspondiente para que se hicieran efectivas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>52. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso regres\u00f3 a la Fiscal\u00eda 43 Seccional de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla, que consider\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que no era competente para conocer de la actuaci\u00f3n bajo el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumento errado de que se deb\u00eda tramitar por la Ley 906 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02004, ya que el fraude procesal, en su criterio, es un delito de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecuci\u00f3n permanente. Entonces, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a013 de enero de 2014, envi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el proceso a reparto en la Unidad de Fiscal\u00edas de Soledad y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dej\u00f3 planteado un conflicto negativo administrativo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0competencias. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>53. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reparto el proceso fue asignado, bajo la noticia criminal ya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mencionada, a la Fiscal\u00eda 4 Seccional de Soledad, presidida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el fiscal acusado. El 10 de febrero de 2014 le fue puesto a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0disposici\u00f3n el ciudadano H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Manuel Pulgar Mart\u00ednez, capturado para cumplir con la medida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de aseguramiento impuesta. Fue all\u00ed donde tom\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n prevaricadora, de cuyos argumentos se extrae: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Reconoci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la investigaci\u00f3n en contra de Freddys Manuel D\u00edaz \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0D\u00edaz y H\u00e9ctor Manuel Pulgar Mart\u00ednez, se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tramit\u00f3 bajo la Ley 600 de 2000. Tambi\u00e9n que contra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00faltimo la Fiscal\u00eda 8 Delegada ante el Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impuso medida de aseguramiento. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Advirti\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el proceso se debe tramitar por la Ley 906 de 2004 bajo las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0siguientes razones: \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la imposici\u00f3n de la medida se tuvo como fundamento la Ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0890 de 2004 que s\u00f3lo es aplicable para el sistema penal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusatorio. Afirm\u00f3 en relaci\u00f3n con el fraude \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesal, que es un delito de ejecuci\u00f3n permanente, que: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026pese \u00a0a que los actos constitutivos de la conducta unible (sic) objeto de \u00a0an\u00e1lisis, se ejecutaron bajo la vigencia de la Ley 600 de \u00a02000; no es menos cierto que la se\u00f1ora FISCAL DELEGADA ANTE EL \u00a0TRIBUNAL, ha sentado las bases para que la investigaci\u00f3n se \u00a0REINICIE bajo la vigencia de la Ley 906 de 2004, no solo al aplicar \u00a0la Ley 890 de 2004 al definirle la situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0con detenci\u00f3n establecimiento carcelario. Pues de ser un \u00a0asunto investigable bajo la \u00e9gida de la Ley 600 de 2000, tal \u00a0normatividad no cabr\u00eda bajo ning\u00fan aspecto15. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Luego \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de citar pronunciamientos de la Corte que vinculan la aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la Ley 890 de 2004 a la Ley 906, as\u00ed como otros que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconocen que en los delitos de ejecuci\u00f3n permanente la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prescripci\u00f3n se interrumpe con el llamamiento a juicio, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acogi\u00f3 la competencia porque la fiscal de Ley 600 as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo consider\u00f3: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0anteriores planteamientos jurisprudenciales, nos marcan la ruta para \u00a0decir que acogemos la competencia de esta actuaci\u00f3n que nos ha \u00a0sido asignada, por el factor de competencia territorial, al \u00a0considerar la hom\u00f3loga que este asunto debe tramitarse bajo la \u00a0ley 906 de 2004 y no la ley 600 de 200016. \u00a0(\u00c9nfasis suplido). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conceder la libertad a Pulgar Mart\u00ednez, se\u00f1al\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que al acoger la competencia por el nuevo sistema procesal, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medida de aseguramiento perdi\u00f3 su vigencia. Lo anterior, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0porque el procedimiento impone solicitarle ante un juez de control \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de garant\u00edas su imposici\u00f3n luego de la formulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de imputaci\u00f3n. Adem\u00e1s, los delitos no reun\u00edan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los requisitos para su imposici\u00f3n: \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que no ocurre en este caso debido a que ninguno de los delitos por \u00a0los que se estaba investigando a los procesados (Fraude procesal, \u00a0Falsedad documento P\u00fablico, Estafa), cumple las exigencias de \u00a0la norma anotada [art\u00edculo 313 numeral 2 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal], y de cumplir esas exigencias, ser\u00eda el \u00a0fraude procesal, pero tampoco re\u00fane los requisitos exigidos \u00a0por los fines constitucionales de la medida de aseguramiento ni en la \u00a0ley vieja ni en la ley nueva. Por lo que ajustado a la constituci\u00f3n \u00a0y la ley es darle la LIBERTAD INMEDIATA al ciudadano H\u00c9CTOR \u00a0MANUEL PULGAR MART\u00cdNEZ, de condiciones civiles y personales \u00a0consignada en las diligencias que nos han sido asignadas17. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Extendi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la decisi\u00f3n al oficio que hac\u00eda efectivas las medidas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cautelares de restablecimiento del derecho por ser \u00abnecesario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y ajustado a derecho\u00bb. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>54. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orden emitida por Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es manifiestamente contraria a la ley, por lo que se tipific\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0objetivamente el delito de prevaricato por acci\u00f3n. As\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo consider\u00f3 el Tribunal y fue aceptado por la defensa y el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado. Desconoci\u00f3 el art\u00edculo 29 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, que en su inciso segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sostiene que \u00abnadie podr\u00e1 ser juzgado sino conforme a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0leyes preexistentes al acto que se le imputa, ante juez o tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0competente y con observancia de la plenitud de las formas propias de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cada juicio\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>55. Esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ley preexistente era la Ley 600 de 2000, vigente para cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurrieron los hechos y se dio inicio de la actuaci\u00f3n. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa raz\u00f3n, con acierto, el Tribunal consider\u00f3 que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconoci\u00f3 el art\u00edculo 6 de dicho estatuto. Este \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sostiene que \u00abnadie podr\u00e1 ser investigado, ni juzgado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sino conforme \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a la ley procesal vigente al tiempo de la actuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesal\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(\u00c9nfasis suplido). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>57. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese sentido, por ejemplo, la Sala consider\u00f3 en decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ AP, 9 jun. 2008, rad. 29586: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, de cara \u00a0al delito permanente cuando en su ejecuci\u00f3n ha mediado un \u00a0cambio de sistema en el distrito judicial donde ha de adelantarse la \u00a0actuaci\u00f3n, no cavila el juicio para predicar que respecto de \u00a0esa conducta punible resultan potencialmente aplicables las dos \u00a0legislaciones, pues al fin y al cabo bajo el imperio de ambas se \u00a0ejecut\u00f3 el delito, dada la mencionada condici\u00f3n de \u00a0permanencia. No empece lo dicho, no resulta jur\u00eddicamente \u00a0aplicable tal preg\u00f3n, dada la distinta caracterizaci\u00f3n \u00a0de uno y otro sistemas, referida -entre otros t\u00f3picos- a la \u00a0permanencia de la prueba, los funcionarios que intervienen, los \u00a0t\u00e9rminos para adelantar las actuaciones, la forma de \u00a0interposici\u00f3n y tr\u00e1mite de recursos, las funciones \u00a0espec\u00edficas de un juez de garant\u00edas, la imposibilidad \u00a0para llevar a cabo negociaciones de pena, etc., todo lo cual conduce \u00a0inexorablemente a que se deba seleccionar una de las dos \u00a0legislaciones para aplicarla in integrum, evitando la mezcla de \u00a0procedimientos. \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Descartado, \u00a0entonces, un tal fundamento en la b\u00fasqueda del procedimiento a \u00a0seguir en el caso planteado, se inclina la \u00a0Sala por acudir a criterios objetivos y razonables, edificados estos \u00a0esencialmente en determinar bajo cu\u00e1l de las legislaciones se \u00a0iniciaron las actividades de investigaci\u00f3n, la que una vez \u00a0detectada y aplicada, bajo su inmodificable r\u00e9gimen habr\u00e1 \u00a0de adelantarse la totalidad de la actuaci\u00f3n, sin importar que \u00a0(al seleccionarse por ejemplo la Ley 600) a\u00fan bajo la comisi\u00f3n \u00a0del delito -dada su permanencia- aparezca en vigencia el nuevo \u00a0sistema. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya la iniciaci\u00f3n \u00a0de las pesquisas por los senderos de aquella normatividad marcar\u00e1 \u00a0el rumbo definitivo del procedimiento a seguir. Pi\u00e9nsese \u00a0en un secuestro cometido en un distrito judicial que a\u00fan \u00a0estuviera bajo el r\u00e9gimen de la Ley 600 y dentro de ese \u00a0contexto se recibe la notitia criminis, d\u00e1ndose inicio a una \u00a0investigaci\u00f3n previa y por su propia iniciativa en la misma \u00a0resoluci\u00f3n el fiscal ordena interceptaci\u00f3n de l\u00edneas \u00a0telef\u00f3nicas, desde luego sin ning\u00fan control judicial \u00a0espec\u00edfico pues no est\u00e1 normativamente previsto. Ya \u00a0-sin duda- con ello, el servidor est\u00e1 ejerciendo funciones \u00a0jurisdiccionales de las cuales carece en esencia bajo la Ley 906. Y \u00a0mucho m\u00e1s si dentro de aquella fase preprocesal recibe por lo \u00a0menos el testimonio de los parientes del secuestrado, como que en tal \u00a0caso se estar\u00e1 ante el aporte de verdaderas pruebas (con \u00a0vocaci\u00f3n de permanencia) cuyo car\u00e1cter o naturaleza no \u00a0podr\u00eda ser desconocido en adelante al tratar de variar el \u00a0procedimiento hacia las nuevas reglas, y considerar ahora que \u00a0aquellas versiones no ostenten la calidad de pruebas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo propio ocurrir\u00eda \u00a0si las indagaciones se inician bajo el procedimiento de las nuevas \u00a0normas, pues el cambio de sistema de enjuiciamiento resultar\u00eda \u00a0(al igual que en la hip\u00f3tesis anterior) a m\u00e1s de \u00a0refractario a un verdadero debido proceso, como la m\u00e1s clara \u00a0muestra de las dificultades respecto -por ejemplo- del acopio de \u00a0informaci\u00f3n, como que de las personas se obtendr\u00eda \u00a0informaci\u00f3n a trav\u00e9s de entrevistas, mas no en calidad \u00a0de verdaderos testimonios, surgiendo a la par dificultad en relaci\u00f3n \u00a0con la intervenci\u00f3n de peritos, en la medida en que a sus \u00a0conceptos -recogidos a la luz de la Ley 906- no podr\u00eda \u00a0d\u00e1rseles el car\u00e1cter de prueba como s\u00ed la \u00a0tendr\u00edan bajo el imperio de la Ley 600. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las \u00a0cosas, la Sala se inclina por estructurar la tesis de raz\u00f3n \u00a0objetiva como mecanismo para solucionar el eventual problema de \u00a0selecci\u00f3n del sistema procesal a desarrollar en el caso del \u00a0delito permanente cuando en desarrollo de su ejecuci\u00f3n surge a \u00a0la vida jur\u00eddica la nueva normatividad (subraya la Sala). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>58. Esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postura ha sido reiterada de manera consistente y pac\u00edfica en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00faltiples decisiones anteriores a la orden aqu\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuestionada18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y se mantiene vigente hasta la fecha. Justamente por ello, no es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aceptable el argumento de que se invoc\u00f3 la Ley 890 de 2004 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para cambiar el sistema procesal, desconociendo la Constituci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la ley y la jurisprudencia pac\u00edfica y reiterada de la Corte. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>59. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tipo objetivo, entonces, se realiz\u00f3 en su completa dimensi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Responsabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del acusado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>60. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reproche de fondo, planteado al un\u00edsono por la defensa y el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusado, se enfoc\u00f3 en establecer que Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no obr\u00f3 con dolo. Lo anterior, porque no se trajo prueba de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su existencia, se dedujo de su experiencia y tiempo de servicio y no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se plantearon hip\u00f3tesis alternativas como el error, ya que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emiti\u00f3 la orden cuestionada convencido de estar actuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conforme a derecho. Adem\u00e1s, no se demostr\u00f3 que actuara \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con un \u00e1nimo corrupto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>61. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dolo no requiere prueba directa de su realizaci\u00f3n, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigirlo llevar\u00eda al imposible de auscultar el pensamiento de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quien concurre en la realizaci\u00f3n de un delito para determinar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su conocimiento de los hechos y la voluntad de ejecutarlos. Como se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anticip\u00f3 en l\u00edneas anteriores, para el caso del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prevaricato por acci\u00f3n, se pueden tener en cuenta aspectos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0subjetivos relacionados con los criterios utilizados para sustentar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la decisi\u00f3n manifiestamente ilegal, datos objetivos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relacionados con la misma e incluso la trayectoria y experiencia del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusado (cfr. p\u00e1rr. 48). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>62. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el presente asunto, el Tribunal lo concluy\u00f3 a partir de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diversos argumentos entre los cuales resalt\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>i. la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tesis de la raz\u00f3n objetiva era un tema de f\u00e1cil \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comprensi\u00f3n en el mundo jur\u00eddico de fiscales, jueces, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abogados litigantes y tambi\u00e9n para Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios;<\/p>\n<p>ii. la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0experiencia profesional del acusado, de m\u00e1s de 20 a\u00f1os \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como fiscal seccional, le permit\u00eda entender los problemas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddicos que enfrentaba;<\/p>\n<p>iii. utiliz\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el argumento falaz de que la Fiscal\u00eda Delegada ante el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal, al invocar la Ley 890 de 2004, fij\u00f3 la aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la Ley 906 de 2004;<\/p>\n<p>iv. desconoci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la ley y la realidad procesal, pues sostuvo que no se cumpl\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con el requisito objetivo para la imposici\u00f3n de la medida de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aseguramiento al dejar de aplicar la Ley 890, sin embargo el m\u00ednimo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para el fraude procesal quedaba en 4 a\u00f1os. Tanto as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que en la decisi\u00f3n del control de legalidad de la medida, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juzgado Penal del Circuito lo aclar\u00f3;<\/p>\n<p>v. si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consider\u00f3 que no se cumpl\u00eda con los fines \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constitucionales para la medida, debi\u00f3 someterlo a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consideraci\u00f3n de un juez de control de garant\u00edas y no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo hizo;<\/p>\n<p>vi. la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0orden consider\u00f3 que los fines constitucionales no se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cumpl\u00edan, pero no desarroll\u00f3 an\u00e1lisis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatorio alguno al respecto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>63. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensa sostiene que la competencia del acusado no era un tema de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pac\u00edfica soluci\u00f3n para la \u00e9poca de los hechos. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Este argumento no tiene vocaci\u00f3n de prosperar porque la tesis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de raz\u00f3n objetiva, que obligaba a mantener el proceso por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0l\u00ednea procesal que comenz\u00f3, era evidente, reiterada y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pac\u00edfica como ya se explic\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>64. Ahora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien, \u00bften\u00eda el acusado alguna alternativa para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resolver ese conflicto, si en gracia de discusi\u00f3n no era \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pac\u00edfico y de f\u00e1cil soluci\u00f3n? La respuesta es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0s\u00ed. La misma Ley 600 de 2000 -vigente para el momento de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hechos y en medio de la cual se suscit\u00f3 la discusi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre el sistema procesal- fij\u00f3 dos posibilidades para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resolverlo. Por un lado, el conflicto de competencias establecido en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el art\u00edculo 93 de dicha legislaci\u00f3n19 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y, por otro lado, el conflicto de reparto fijado en el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a09820. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En ambos casos, se abr\u00eda la posibilidad para que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0funcionario competente -en este caso el director seccional de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fiscal\u00edas del Atl\u00e1ntico- dirimiera la controversia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera expedita. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>65. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dolo del acusado no se extrae \u00fanicamente de su decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y de la omisi\u00f3n de resolver el conflicto aparente por las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edas procesales id\u00f3neas. Tambi\u00e9n emerge de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consecuencias jur\u00eddicas de la orden. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>66. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso penal tramitado por la Ley 600 de 2000 ten\u00eda dos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesados, H\u00e9ctor Manuel Pulgar Mart\u00ednez -beneficiado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la decisi\u00f3n prevaricadora- y Freddy Manuel D\u00edaz \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0D\u00edaz, a quien se le hab\u00eda impuesto previamente medida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva. La orden suscrita \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por Ib\u00e1\u00f1ez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Trespalacios, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la que decidi\u00f3 \u00abreiniciar la actuaci\u00f3n\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0si bien tuvo en cuenta el principio de dignidad humana y los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derechos fundamentales de Pulgar Mart\u00ednez, los desconoci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de manera inexplicable en relaci\u00f3n con el otro procesado. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Este sigui\u00f3 privado de la libertad, por una decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emanada de un fiscal con facultades jurisdiccionales, pero en un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso tramitado por la Ley 906 de 2004. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>68. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conclusi\u00f3n, en la conducta realizada por \u00c1lvaro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aristides Ib\u00e1\u00f1ez Trespalacios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0s\u00ed se demostr\u00f3 el dolo, sin que se pueda considerar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que pretendi\u00f3 obrar conforme a derecho, por los argumentos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aqu\u00ed desarrollados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>69. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00faltimo, estimaron los recurrentes que se debi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demostrar que los hechos estuvieran motivados por un \u00e1nimo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corrupci\u00f3n. Esta postura, no obstante, desconoce la tesis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pac\u00edfica e invariable de la Corte, seg\u00fan la cual no se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0requiere demostrar que el servidor p\u00fablico actu\u00f3 bajo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el influjo de alg\u00fan inter\u00e9s. En reciente decisi\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese criterio fue abordado y reiterado de la siguiente manera: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026el \u00a0dolo en el delito de prevaricato no reclama determinar alg\u00fan \u00a0tipo de inter\u00e9s particular que haya gobernado lo resuelto, \u00a0pues, son los elementos objetivos que consagra el tr\u00e1mite o el \u00a0acto en s\u00ed mismo considerado, los que determinan si el \u00a0funcionario actu\u00f3 o no con conocimiento y voluntad. \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Huelga \u00a0recordar que, al d\u00eda de hoy, la tesis en cuesti\u00f3n \u00a0contin\u00faa invariable, esto es, no se exige de la fiscal\u00eda \u00a0demostrar que el funcionario actu\u00f3 bajo el influjo de un \u00a0determinado inter\u00e9s. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro que, incluso, si no se verifica ello, el s\u00f3lo capricho o \u00a0tozudez del funcionario, as\u00ed no obtenga un beneficio tangible \u00a0de su actuaci\u00f3n, pueden configurar la raz\u00f3n por la \u00a0cual, con plenos conocimiento y voluntad, decide apartarse de lo que \u00a0la ley obliga. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo dem\u00e1s, para concluir el punto, la norma t\u00edpica no \u00a0reclama de un determinado \u00e1nimo o elemento subjetivo especial, \u00a0raz\u00f3n por la cual, resulta imposible exigir su estructuraci\u00f3n, \u00a0en ilegal ampliaci\u00f3n de lo que el tipo reclama21. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>70. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este caso, la condena en contra del acusado, desde el punto de vista \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0subjetivo, no se sustent\u00f3 en que hubiese tenido una finalidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corrupta, sino en que la decisi\u00f3n que tom\u00f3 el 10 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0febrero de 2014 evidenciaba que sab\u00eda que actuaba en contra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del derecho y que, pese a ello, voluntariamente decidi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vulnerarlo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>71. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conclusi\u00f3n, no se encontraron fundados los argumentos del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado y su defensor para solicitar la revocatoria de la condena, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por lo que la decisi\u00f3n se confirmar\u00e1. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>72. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0terminar, el procesado solicit\u00f3 que se le disminuya el monto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la cauci\u00f3n para la suspensi\u00f3n de la ejecuci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la pena, teniendo en cuenta su edad, que es pensionado y que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiene una mala condici\u00f3n de salud. La petici\u00f3n, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo, no ofrece argumento alguno del que se desprenda la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0necesidad de su reducci\u00f3n. Por el contrario, reconoce su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condici\u00f3n de pensionado y, en ese entendido, cuenta con la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solvencia econ\u00f3mica para que se haga efectiva. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>73. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0caso de que la solvencia econ\u00f3mica no exista, se podr\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reducir la cauci\u00f3n a las luces del art\u00edculo 64 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3digo Penal, pero ello no fue planteado en la solicitud. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ello, se confirma el valor de la cauci\u00f3n, sin perjuicio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los tr\u00e1mites que pueda adelantar ante los jueces de ejecuci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de penas y medidas de seguridad, al momento de que se haga efectiva. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de \u00a0lo expuesto, la SALA DE CASACI\u00d3N \u00a0PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, \u00a0administrando justicia en nombre de \u00a0la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero \u2013 \u00a0CONFIRMAR la \u00a0sentencia proferida el 26 de agosto de 2024 por la Sala Penal del \u00a0Tribunal de Barranquilla, que conden\u00f3 a \u00c1lvaro \u00a0Aristides Ib\u00e1\u00f1ez Palacios \u00a0como autor del delito de prevaricato por acci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u2013 ADVERTIR \u00a0que contra esta decisi\u00f3n no proceden \u00a0recursos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0ROBERTO SOL\u00d3RZANO GARAVITO \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MYRIAM \u00a0\u00c1VILA ROLD\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERARDO \u00a0BARBOSA CASTILLO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0LE\u00d3N BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0HERN\u00c1N D\u00cdAZ SOTO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0JOAQU\u00cdN URBANO MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0permiso \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Los hechos tuvieron ocurrencia entre mayo y junio de 2006 y est\u00e1n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relacionados con la venta de un inmueble en la que los mencionados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presuntamente participaron en la suscripci\u00f3n de poderes y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0escrituras p\u00fablicas fraudulentas en las Notar\u00edas 8 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla y 1 de Soledad (Atl\u00e1ntico). El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso se tramit\u00f3 por la Ley 600 de 2000, pues no hab\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entrado en vigor la Ley 906 de 2004. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Esto ocurri\u00f3 dentro del sumario n.\u00ba 208303 que unific\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02 investigaciones que se adelantaban por los mismos hechos. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vez, H\u00e9ctor Manuel Pulgar Mart\u00ednez interpuso acciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de tutela contra las decisiones de la Fiscal\u00eda Delegada ante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal y el Juzgado Penal del Circuito, que fueron resueltas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0negativamente por esta Corporaci\u00f3n, en fallos de 22 de agosto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y 29 de octubre de 2013. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ahora bajo el sumario n.\u00ba 314490. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Posteriormente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mediante Resoluci\u00f3n n.\u00ba 017 de 26 de enero de 2015, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso volvi\u00f3 a la Fiscal\u00eda 43 Seccional de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Barranquilla, para ser tramitado por la Ley 600 de 2000, luego de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dirimirse el conflicto de competencias. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relacionado con la suspensi\u00f3n de la ejecuci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pena fue objeto de salvamento de voto por parte de uno de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0magistrados. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El contenido de dicho documento se anex\u00f3 e hizo parte de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estipulaci\u00f3n n.\u00ba 4. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP4620-2016, rad. 44697; CSJ SP1310-2021, rad. 55780 y CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SP661-2025, rad. 67061, entre otras. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ AP4267-2015, rad. 44031; CSJ SP3578-2020, rad. 55140 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SP661-2025, rad. 67061, entre otras. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP, jul. 3 de 2013, rad. 38005; SP4620\u20132016, rad. 44697; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP467\u20132020, rad. 55368 y CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SP661-2025, rad. 67061, entre otras. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP, ago. 3 de 2005, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rad. 22112 y CSJ SP668-2021, rad. 51652. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP, ago. 3 de 2005, rad. 22112, SP740\u20132018, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rad. 50132 y CSJ SP3142\u20132020, rad. 57793. \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Estipulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria n.\u00ba 2. \u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Estipulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria n. 4. \u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Orden \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 10 de febrero de 2014, fl. 2. \u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00cddem, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fl. 3. \u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00cddem, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fl. 4. \u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SP, 15 dic. 2008, rad. 30665; 10 de marzo de 2009, rad. 31180; AP, 3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dic. 2009, rad. 32846 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y 23 de mayo de 2012, rad. 38770, entre otras. \u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARTICULO 93. CONCEPTO. Hay colisi\u00f3n de competencias cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dos o m\u00e1s funcionarios judiciales consideren que a cada uno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de ellos corresponde adelantar la actuaci\u00f3n, o cuando se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0niegan a conocerla por estimar que no es de competencia de ninguno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de ellos. \u00a0<\/p>\n<p>21 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP034, 4 feb. 2026, rad. 71169. \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 JORGE HERN\u00c1N \u00a0D\u00cdAZ SOTO \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 SP117-2026 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00ba 68601 \u00a0 (Acta n.\u00ba \u00a0063) \u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D.C., cuatro (4) de marzo de dos mil veintis\u00e9is \u00a0(2026) \u00a0 \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0 \u00a0\u00a0 La Corte resuelve los recursos de apelaci\u00f3n \u00a0interpuestos por \u00c1lvaro Aristides \u00a0Ib\u00e1\u00f1ez Trespalacios y su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[110],"tags":[],"class_list":["post-91618","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-marzo-2026"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91618","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91618"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91618\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91618"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}