{"id":91584,"date":"2026-04-10T18:58:35","date_gmt":"2026-04-10T18:58:35","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2026\/04\/10\/ap1358-202663843\/"},"modified":"2026-04-10T18:58:35","modified_gmt":"2026-04-10T18:58:35","slug":"ap1358-202663843","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2026\/04\/10\/ap1358-202663843\/","title":{"rendered":"AP1358-2026(63843)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AP1358-2026 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 63843 \u00a0<\/p>\n<p>Acta \u00a063. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., cuatro (4) de marzo de dos mil veintis\u00e9is (2026). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisi\u00f3n de \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor de SEBASTI\u00c1N \u00a0CAMILO RAMOS CORONELL, \u00a0contra \u00a0el fallo de segundo grado proferido el 21 de febrero de 2023, por la \u00a0Sala Penal del Tribunal Superior de Distrito Judicial de \u00a0Barranquilla, mediante el cual confirm\u00f3 la sentencia emitida \u00a0el 13 de agosto de 2021, en el Juzgado Promiscuo Municipal de Juan de \u00a0Acosta (Atl\u00e1ntico), que lo conden\u00f3 en calidad de autor \u00a0penalmente responsable del delito de Lesiones \u00a0culposas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>F\u00e1cticos \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La noche del 23 de \u00a0diciembre de 2016, en la v\u00eda que de Barranquilla conduce a \u00a0Juan de Acosta, la cual es oscura y no cuenta con iluminaci\u00f3n, \u00a0SEBASTI\u00c1N CAMILO RAMOS CORONELL \u00a0manejaba el coche de placas BVI-163, a una velocidad superior a la \u00a0permitida en este tipo de v\u00edas (30 km\/h), lo \u00a0cual provoc\u00f3 la colisi\u00f3n con la motocicleta en la que \u00a0se desplazaban Carlos \u00a0Arturo Gonz\u00e1lez Barrios y Martha Luz Alba Molina, quienes \u00a0sufrieron lesiones, consistente en 25 y 150 d\u00edas de \u00a0incapacidad, respectivamente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procesales \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a028 de octubre de 2019 se llev\u00f3 a cabo el traslado del escrito \u00a0de acusaci\u00f3n conforme a las exigencias del tr\u00e1mite \u00a0abreviado, en la Fiscal\u00eda 1\u00aa Local de Puerto Colombia \u00a0(Atl\u00e1ntico); all\u00ed se atribuy\u00f3 a SEBASTI\u00c1N \u00a0CAMILO RAMOS CORONELL, \u00a0el delito de Lesiones \u00a0culposas, \u00a0cargo que no acept\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0ente acusador present\u00f3 escrito de acusaci\u00f3n, que le \u00a0correspondi\u00f3 al Juzgado Promiscuo Municipal de Juan de Acosta \u00a0(Atl\u00e1ntico), ante el cual se celebr\u00f3 la audiencia \u00a0concentrada, el 26 de octubre de 2020. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juicio oral inici\u00f3 el 28 de junio de 2021 y luego de varias \u00a0sesiones, concluy\u00f3 el 2 de agosto de 2021, con el anuncio del \u00a0sentido del fallo de car\u00e1cter condenatorio. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia fue le\u00edda el 13 de agosto de 2021. En ella se \u00a0conden\u00f3 a SEBASTI\u00c1N \u00a0CAMILO RAMOS CORONELL, \u00a0por \u00a0el delito de Lesiones \u00a0culposas, \u00a0en calidad de autor, a 48 meses de prisi\u00f3n e inhabilitaci\u00f3n \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por el \u00a0mismo t\u00e9rmino. Le fue concedida la suspensi\u00f3n \u00a0condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensa apel\u00f3 la sentencia. En respuesta, la Sala Penal del \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla la confirm\u00f3, \u00a0en fallo del 21 de febrero de 2023. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esa decisi\u00f3n, el defensor del procesado interpuso recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n, en escrito que ahora se analiza en \u00a0su correcci\u00f3n argumentativa y debida fundamentaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL \u00a0RECURSO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de \u00a0identificar a los sujetos procesales, la sentencia impugnada, los \u00a0hechos investigados, la actuaci\u00f3n procesal relevante y el \u00a0inter\u00e9s para recurrir, el censor formula un cargo de casaci\u00f3n, \u00a0el cual se pasa a sintetizar. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0\u00fanico: Violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 7 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal1 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor \u00a0refiere que el Tribunal lesion\u00f3 el pilar in \u00a0dubio pro reo \u00a0y, por reflejo, la garant\u00eda fundamental al principio de \u00a0presunci\u00f3n de inocencia de SEBASTI\u00c1N \u00a0CAMILO RAMOS CORONELL, \u00a0porque le traslad\u00f3 la carga de la prueba, a efectos de que \u00a0acreditara su falta de responsabilidad frente a la conducta \u00a0atribuida. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Invoca \u00a0incesantemente la inocencia de su prohijado, porque existe duda en \u00a0cuanto a si las v\u00edctimas de la motocicleta llevaban cascos y \u00a0chalecos reflectivos al momento de la colisi\u00f3n (pruebas de \u00a0cargo dicen que s\u00ed, pero las de descargo lo niegan). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce que el \u00a0asunto debe ser ventilado en la especialidad civil, donde opera la \u00a0compensaci\u00f3n de culpas, en tanto, (i) la motocicleta no \u00a0contaba con revisi\u00f3n t\u00e9cnico-mec\u00e1nica, (ii) el \u00a0conductor iba con dos personas m\u00e1s, como parrilleras, una de \u00a0ellas menor de edad, (iii) no se sabe con cu\u00e1l seguro fueron \u00a0atendidas las personas lesionadas y (iv) el conductor de la \u00a0motocicleta no ten\u00eda SOAT ni licencia de conducci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0solicita a la Corte casar la sentencia impugnada, \u00a0para, en su lugar, revocar el fallo condenatorio de primera instancia \u00a0y, en consecuencia, absolver al implicado, por duda. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme \u00a0a lo previsto en el art\u00edculo 184 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal de 2004, la Corte examina la demanda de casaci\u00f3n \u00a0interpuesta por el defensor de SEBASTI\u00c1N \u00a0CAMILO RAMOS CORONELL, \u00a0con \u00a0el objeto de determinar \u00a0si es admisible o no, decisi\u00f3n que reposa en la verificaci\u00f3n \u00a0de que se cumplen los requisitos consagrados en el citado estatuto \u00a0para ese acto procesal, referidos, b\u00e1sicamente, a la \u00a0existencia de inter\u00e9s jur\u00eddico, al se\u00f1alamiento \u00a0de la causal de casaci\u00f3n, al desarrollo de los cargos de \u00a0sustentaci\u00f3n y a la necesidad del fallo para cumplir algunas \u00a0de las finalidades del recurso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0\u00fanico: Violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 7 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista \u00a0refiere que \u00a0el Tribunal lesion\u00f3 el pilar in \u00a0dubio pro reo \u00a0y, por reflejo, la garant\u00eda fundamental al principio de \u00a0presunci\u00f3n de inocencia de SEBASTI\u00c1N \u00a0CAMILO RAMOS CORONELL, \u00a0porque le traslad\u00f3 la carga de la prueba, a efectos de que \u00a0acreditara su falta de responsabilidad frente a la conducta \u00a0atribuida, pese a la duda existente sobre ese aspecto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, la Corte ha se\u00f1alado de manera reiterada, que el reclamo \u00a0atinente a la falta de aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio in \u00a0dubio pro reo \u00a0puede corresponder a la violaci\u00f3n directa o la indirecta de la \u00a0ley sustancial. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0primera atiende a los casos en los cuales el fallador, pese a \u00a0reconocer que no existen elementos de juicio suficientes para \u00a0determinar responsabilidad, termina condenando, con lo cual olvida o \u00a0pasa por alto aplicar el principio en cuesti\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se denuncia la falta de aplicaci\u00f3n del principio in \u00a0dubio pro reo por \u00a0la v\u00eda indirecta, al recurrente le corresponde demostrar a la \u00a0Corte que los jueces de instancia dejaron de aplicar el principio \u00a0se\u00f1alado, con ocasi\u00f3n de una apreciaci\u00f3n errada \u00a0de los medios de prueba. \u00a0Al efecto, es su obligaci\u00f3n indicar \u00a0la prueba o pruebas valoradas err\u00f3neamente y, para cada una de \u00a0ellas, precisar si el yerro cometido fue de hecho o de derecho, la \u00a0especie de falso juicio en que se incurri\u00f3, adem\u00e1s de \u00a0su trascendencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0la anterior claridad, se advierte que el censor escogi\u00f3 la v\u00eda \u00a0directa, sin embargo, no la fundament\u00f3 de cara a las \u00a0exigencias decantadas por esta Corporaci\u00f3n, porque, si bien, \u00a0indic\u00f3 que el \u00a0Ad quem lesion\u00f3 tal pilar constitucional, \u00a0ni siquiera identific\u00f3 en qu\u00e9 parte de las \u00a0consideraciones del fallo recurrido fue advertida la \u00a0perplejidad que producen las pruebas practicadas, en aras de \u00a0demostrar el yerro denunciado y la trascendencia del mismo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0el recurso carece del presupuesto b\u00e1sico de una debida \u00a0sustentaci\u00f3n, cual es la identificaci\u00f3n de un error de \u00a0la sentencia, que pueda ser conocido por el tribunal de casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista se \u00a0limit\u00f3 a exponer \u00a0continuamente la inocencia de su prohijado, porque existe duda en \u00a0cuanto a si las v\u00edctimas de la motocicleta llevaban cascos y \u00a0chalecos reflectivos al momento de la colisi\u00f3n, lo cual se \u00a0ofrece intrascendente de cara a las razones que gobernaron la \u00a0condena. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Revisada \u00a0la sentencia de segunda instancia, se percibe que el fallador plural \u00a0descart\u00f3 la presencia de incertidumbre en el examen de \u00a0pruebas, tras hallar probado que SEBASTIAN \u00a0CAMILO RAMOS CORONELL \u00a0viol\u00f3 el deber objetivo de cuidado al exceder el l\u00edmite \u00a0de velocidad permitido por el legislador, circunstancia puntual que \u00a0produjo la materializaci\u00f3n del accidente de tr\u00e1nsito, \u00a0origen de las lesiones padecidas por las v\u00edctimas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, el Tribunal destac\u00f3 que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(i) \u00a0La colisi\u00f3n entre el autom\u00f3vil conducido por el acusado \u00a0y la motocicleta en la que se transportaban las v\u00edctimas, se \u00a0produjo en la noche, en una v\u00eda oscura, de escasa de \u00a0iluminaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(ii) \u00a0El procesado dirig\u00eda el coche a m\u00e1s de 40 km\/h, es \u00a0decir, a una velocidad superior a la establecida en el art\u00edculo \u00a074 del C\u00f3digo Nacional de Tr\u00e1nsito Terrestre, dada las \u00a0restringidas condiciones de visibilidad, lo cual supon\u00eda que \u00a0no pod\u00eda superar los 30 km\/h. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(iii) \u00a0El choque era evitable, porque si el implicado hubiese reducido la \u00a0velocidad a la que se movilizaba, hubiese visto oportunamente a \u00a0quienes se desplazaban en la motocicleta. Y \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(iv) \u00a0El golpe era previsible, porque el encausado conoc\u00eda las \u00a0condiciones de visibilidad de la v\u00eda, dado que la frecuentaba, \u00a0sin embargo, mantuvo la velocidad por encima de lo legalmente \u00a0permitido. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se aprecia, el Tribunal, adem\u00e1s de descartar la existencia de \u00a0duda, advirti\u00f3 los hechos que considera probados, la violaci\u00f3n \u00a0al deber objetivo de cuidado atribuida al acusado y la relaci\u00f3n \u00a0causal existente entre esta y el resultado, sin que el recurrente, en \u00a0el cargo, controvierta tan precisas apreciaciones, pues, apenas tom\u00f3, \u00a0de forma aislada, algunas circunstancias, que no examin\u00f3 u \u00a0opuso objetivamente a la valoraci\u00f3n realizada por los \u00a0falladores. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Similar juicio \u00a0amerita lo relativo a que el asunto debe ser ventilado en la \u00a0especialidad civil, escenario propicio para discutir el fen\u00f3meno \u00a0de la compensaci\u00f3n de culpas, que hizo radicar en las que \u00a0estim\u00f3 omisiones o violaciones de tr\u00e1nsito atribuibles \u00a0a las v\u00edctimas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0manifestaci\u00f3n del recurrente, sin m\u00e1s sustento, apenas \u00a0delimita una apreciaci\u00f3n interesada, en la medida en que no \u00a0controvierte el fallo impugnado, pues, en estricto rigor, ni siquiera \u00a0sugiere qu\u00e9 incidencia tienen tales factores en la ocurrencia \u00a0de los hechos juzgados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0insiste, las instancias determinaron que las lesiones experimentadas \u00a0por Carlos Arturo Gonz\u00e1lez Barrios (25 d\u00edas de \u00a0incapacidad) y Martha Luz Alba Molina (150 d\u00edas de \u00a0incapacidad), obedecieron al exceso de velocidad en el que se \u00a0desplazaba SEBASTI\u00c1N \u00a0CAMILO RAMOS CORONELL, \u00a0cuando manejaba el coche de placas BVI-163, la noche del 23 de \u00a0diciembre de 2016, en la v\u00eda que de Barranquilla conduce a \u00a0Juan de Acosta, la que se demostr\u00f3 que es oscura y no cuenta \u00a0con iluminaci\u00f3n (creaci\u00f3n del riesgo jur\u00eddicamente \u00a0desaprobado). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0se advierte que el demandante comete el \u00a0desprop\u00f3sito \u00a0de considerar el recurso extraordinario de casaci\u00f3n como una \u00a0tercera instancia en \u00a0la que es posible exponer libremente \u00a0las razones que motivan el desacuerdo con la decisi\u00f3n de los \u00a0jueces, cual si se tratara de un \u00a0alegato de libre confecci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0desatenci\u00f3n del impugnante en la proposici\u00f3n del \u00fanico \u00a0cargo se hace tan palpable que, \u00a0en \u00a0un \u00a0apartado de la demanda enunci\u00f3 la supuesta aplicaci\u00f3n \u00a0indebida de \u201clos \u00a0art\u00edculos 246, 453 numeral 4 y 365 del C\u00f3digo Penal, \u00a0modificado por el art. 14 de la Ley 890 de 2004 que definen los \u00a0delitos de Estafa y Fraude Procesal\u201d (sic) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvida \u00a0el censor que, en raz\u00f3n de \u00a0su condici\u00f3n de mecanismo extraordinario, el libelo reclama \u00a0pautas precisas que con claridad se ci\u00f1an a las causales \u00a0establecidas en la ley, en tanto, a esta sede arriba la sentencia de \u00a0segundo grado prevalida de una doble condici\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad, presunci\u00f3n que es imposible desvirtuar con la sola \u00a0opini\u00f3n contraria e interesada del afectado con el fallo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, la demanda carece de prosperidad \u00a0para cumplir con los fines de la casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, no \u00a0se observa la presencia de alguna de las hip\u00f3tesis que le \u00a0permitir\u00edan a la Corte superar los defectos del libelo para \u00a0decidir de fondo, de conformidad con lo dispuesto en el art\u00edculo \u00a0184 de la Ley 906 de 2004. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta determinaci\u00f3n procede el mecanismo de insistencia, en la \u00a0oportunidad, forma y t\u00e9rminos precisados por la Corte en \u00a0reiteradas decisiones (CSJ, SP, 12 de dic de 2005, rad. 24322; CSJ, \u00a0SP, 28 de sep. 2011, rad. 33181; CSJ, SP, 17 de oct 2012, rad. 34946, \u00a0entre otras). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte \u00a0Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0INADMITIR la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada a favor de SEBASTI\u00c1N \u00a0CAMILO RAMOS CORONELL. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0De \u00a0conformidad con lo dispuesto en el inciso segundo del art\u00edculo \u00a0184 de la Ley 906 de 2004, contra esta providencia procede el \u00a0mecanismo de insistencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0ROBERTO SOL\u00d3RZANO GARAVITO \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MYRIAM \u00a0\u00c1VILA ROLD\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERARDO \u00a0BARBOSA CASTILLO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0LE\u00d3N BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0HERN\u00c1N D\u00cdAZ SOTO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0JOAQU\u00cdN URBANO MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0permiso \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nubia \u00a0Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En un apartado de la demanda, el abogado lo enunci\u00f3 como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0directa de la ley sustancial por aplicaci\u00f3n indebida de \u201clos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculos 246, 453 numeral 4 y 365 del C\u00f3digo Penal, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0modificado por el art. 14 de la Ley 890 de 2004 que definen los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delitos de Estafa y Fraude Procesal\u201d (sic) \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0 Magistrado \u00a0ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 AP1358-2026 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 63843 \u00a0 Acta \u00a063. \u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., cuatro (4) de marzo de dos mil veintis\u00e9is (2026). \u00a0 \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0\u00a0 Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisi\u00f3n de \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[110],"tags":[],"class_list":["post-91584","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-marzo-2026"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91584","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91584"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91584\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91584"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91584"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91584"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}