{"id":91420,"date":"2026-03-10T17:55:15","date_gmt":"2026-03-10T17:55:15","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2026\/03\/10\/ap721-202662669\/"},"modified":"2026-03-10T17:55:15","modified_gmt":"2026-03-10T17:55:15","slug":"ap721-202662669","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2026\/03\/10\/ap721-202662669\/","title":{"rendered":"AP721-2026(62669)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AP721-2026 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 62669 \u00a0<\/p>\n<p>(Acta \u00a0n.\u00b0 29) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., once (11) de febrero de dos mil veintis\u00e9is (2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia le corresponde \u00a0pronunciarse sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0que el apoderado de AUGUSTO PRIETO PE\u00d1A present\u00f3 contra \u00a0la sentencia del 22 de junio de 2022. Con este fallo, el Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 el que el 28 de febrero de \u00a02022 dict\u00f3 el Juzgado 28 Penal Municipal con funci\u00f3n de \u00a0conocimiento de esa misma ciudad que conden\u00f3 al procesado por \u00a0el delito de defraudaci\u00f3n de fluidos agravado y continuado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>II. HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Entre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0marzo de 2010 y abril de 2011, AUGUSTO PRIETO PE\u00d1A se apropi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ilegalmente del servicio p\u00fablico de energ\u00eda. Manipul\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el medidor de consumo del inmueble ubicado en la calle 5 # 19\u00aa-12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Bogot\u00e1, donde funcionaba la f\u00e1brica de productos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pl\u00e1sticos DYSAP S.A.S. y de la que \u00e9l es su represente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legal. Eso le caus\u00f3 a CODENSA un perjuicio econ\u00f3mico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que fue tasado en $789.779.012. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>III. ANTECEDENTES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a025 de agosto de 2017, la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corri\u00f3 traslado del escrito de acusaci\u00f3n a AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PRIETO PE\u00d1A y a su defensa1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Le atribuy\u00f3 el delito de defraudaci\u00f3n de fluidos, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agravado y continuado2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El procesado no acept\u00f3 los cargos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02 de julio de 2021, el Juzgado 28 Penal Municipal con funci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de conocimiento de Bogot\u00e1 instal\u00f3 la audiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concentrada y transcurrido el juicio3, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el 10 de febrero de 2022, manifest\u00f3 que el sentido del fallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser\u00eda condenatorio. Asimismo, corri\u00f3 el traslado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consagrado en el art\u00edculo 447 de la Ley 906 de 2004. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a028 de febrero de 2022, el Juzgado conden\u00f3 a PRIETO PE\u00d1A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como autor del delito de defraudaci\u00f3n de fluidos agravado a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a028.4 meses de prisi\u00f3n, multa de 2.3 smlmv, e inhabilitaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mismo t\u00e9rmino de la pena principal. Aunque le concedi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La defensa del procesado apel\u00f3 el fallo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a022 de junio de 2022, la Sala Penal del Tribunal de Bogot\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0confirm\u00f3 la sentencia emitida por el juez de primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia y el 5 de julio siguiente, tuvo lugar la respectiva \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0audiencia de lectura de fallo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apoderado de PRIETO PE\u00d1A present\u00f3 y sustent\u00f3, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oportunamente, demanda de casaci\u00f3n contra la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Tribunal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. El casacionista \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirm\u00f3 que con el recurso de casaci\u00f3n buscaba, por una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte, garantizar el respeto de las garant\u00edas procesales con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectos sustanciales debidas a PRIETO PE\u00d1A. Por otra, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectividad del derecho material sustancial. Asimismo, desarroll\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dos cargos. Uno principal y otro accesorio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. El primero lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0direccion\u00f3 bajo la causal 2.\u00b0 del art\u00edculo 181 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Ley 906 de 2004. Afirm\u00f3 que ambas sentencias estaban \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0viciadas de nulidad, toda vez que el procesado no se acus\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conforme lo exigido en el numeral 2.\u00b0 del art\u00edculo 337 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Ley 906 de 2004. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. Los hechos que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0le atribuyeron faltaron a la claridad, precisi\u00f3n y lenguaje \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comprensible sobre los contenidos f\u00e1cticos que permitieran su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adecuaci\u00f3n al tipo objetivo contenido en el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0256 de la Ley 599 de 2000, as\u00ed como la configuraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los dispositivos amplificadores. Eso devino en un error de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estructura que vulner\u00f3 el debido proceso, as\u00ed como el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho de defensa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. Asimismo, se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quej\u00f3 porque el delegado fiscal se limit\u00f3 a \u00abcopiar\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los hechos narrados en la querella que la apoderada general de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CODENSA present\u00f3 en este caso. Se elev\u00f3 despu\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de que se advirtieran irregularidades en el medidor de energ\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correspondiente al inmueble de la calle 5 # 19A 12, barrio El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Progreso, de Bogot\u00e1, D.C. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. En ese sentido, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consider\u00f3 que el escrito de acusaci\u00f3n es indeterminado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y abstracto. Omiti\u00f3 varios aspectos relevantes para el caso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como que entre marzo de 2010 y abril de 2011 fue que hubo lugar a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apropiaci\u00f3n irregular de energ\u00eda. Tambi\u00e9n se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pas\u00f3 por alto la forma como se apropi\u00f3 de esa energ\u00eda, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esto es, si fue alter\u00e1ndose los sistemas de control o los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aparatos contadores, y la intervenci\u00f3n del acusado en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delito. Esto \u00faltimo sin que fuera suficiente la mera menci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00ab(\u2026) y en calidad de autor\u00bb.<\/p>\n<p>12. Asever\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que, como consecuencia de ello, la Fiscal\u00eda solo cumpli\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con el componente jur\u00eddico de la acusaci\u00f3n, pues se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0limit\u00f3 a hacer menci\u00f3n de las normas sustanciales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aplicables al caso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>13. Asimismo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0explic\u00f3, uno a uno, por qu\u00e9 esta irregularidad cumpl\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con los requisitos que se exigen para declarar una nulidad. Esto es, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los principios de trascendencia, instrumentalidad de las formas, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0protecci\u00f3n, convalidaci\u00f3n, residualidad, taxatividad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acreditaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Tras eso, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concluy\u00f3 que la Sala deb\u00eda declarar la nulidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abinvalidez que se debe retrotraer a partir de la audiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concentrada\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>15. El segundo cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o subsidiario lo fund\u00f3 en la causal 3.\u00b0 del art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0181 de la Ley 906 de 2004. Cuestion\u00f3 que tanto el fallo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primer como de segundo grado incurrieron en violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indirecta de la ley sustancial, derivada de un error de hecho por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falso raciocinio debido a la transgresi\u00f3n del principio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raz\u00f3n suficiente. Eso llev\u00f3 a la indebida aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del inciso 1.\u00ba del art\u00edculo 29 de la Ley 599 de 2000, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed como de los art\u00edculos 256, 267, numeral 1, y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0par\u00e1grafo del art\u00edculo 31 ibidem. Eso condujo a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 7.\u00ba y 381 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Ley 906 de 2004. El primero consagra el principio de in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dubio pro reo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y el segundo describe el conocimiento para condenar, en lo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respecta a la responsabilidad penal del acusado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>16. Afirm\u00f3 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tal yerro se debi\u00f3 a la falta de razones suficientes que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sirvieran de apoyo para concluir que el acusado deb\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0responder como autor de la conducta objeto de acusaci\u00f3n, ni \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por qu\u00e9 esta es agravada y continuada. Eso sin que pudiera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suplirse con razones de mero derecho, pues la suficiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentativa se cumple solo cuando dichas razones se apoyan en y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con razones de hecho. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>17. En ese sentido, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconoci\u00f3 que el razonamiento de las instancias fue completo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en lo que ata\u00f1e a la materialidad de la conducta de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defraudaci\u00f3n de fluidos. Sin embargo, resalt\u00f3 que \u00abno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se dijo nada respecto de la forma en que mi defendido AUGUSTO PRIETO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PE\u00d1A intervino en el delito, transgredi\u00e9ndose de igual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera el principio l\u00f3gico de RAZON SUFICIENTE\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>18. Es m\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuestion\u00f3 que mientras la primera instancia reconoci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el procesado era \u00abcoautor\u00bb de la conducta, realmente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo conden\u00f3 en calidad de autor. Lo mismo que resolvi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la segunda instancia sin ninguna argumentaci\u00f3n al respecto, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como ya se dijo antes: \u00abins\u00edstase, sin decirle porque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es autor, con el desarrollo estructural ya mencionado, para esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0forma de intervenci\u00f3n en el delito\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>19. Asever\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que este error fue trascedente, ya que la falta de justificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentativa debi\u00f3 conducir a una sentencia absolutoria, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0virtud de la m\u00e1xima de in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dubio pro reo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>20. As\u00ed las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cosas, el demandante solicit\u00f3 casar la sentencia de segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0grado y, en su lugar, absolver a PRIETO PE\u00d1A. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>VI. CONSIDERACIONES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>21. La casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es un recurso extraordinario por medio del cual el interesado puede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0controvertir ante esta Corporaci\u00f3n los fallos de segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia, siempre que se adviertan errores de juzgamiento o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedimiento determinantes de su ilegalidad. Esa es la raz\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la que su sustentaci\u00f3n ha de estar orientada a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acreditaci\u00f3n de alguna de las causales taxativas definidas en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el art\u00edculo 181 de la Ley 906 de 2004. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>22. Tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejercicio argumentativo debe estar anclado en los principios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustanciales de este recurso como: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* taxatividad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuyo alcance limita las causales a las previstas expresamente por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ley; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* excepcionalidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que define la casaci\u00f3n como mecanismo extraordinario y no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercera instancia; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* limitaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que circunscribe el an\u00e1lisis a los cargos expresados por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrente; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* oficiosidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que autoriza excepcionalmente a la Corte para corregir errores \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendentales a\u00fan sin alegaci\u00f3n del censor; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* extensi\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que faculta aplicar efectos favorables del fallo a quienes no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpusieron el recurso, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* proscripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la reforma en perjuicio del demandante. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>23. Igualmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deben respetarse los principios instrumentales que rigen la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamentaci\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n, que son de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0creaci\u00f3n jurisprudencial y su incumplimiento conlleva \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0necesariamente la inadmisi\u00f3n. Entre estos se destacan los de: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autonom\u00eda, claridad, coherencia, correcci\u00f3n material, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correspondencia objetiva, cr\u00edtica vinculante, debida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamentaci\u00f3n, integraci\u00f3n de la proposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddica completa, no contradicci\u00f3n, precisi\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0preclusi\u00f3n, prioridad, raz\u00f3n suficiente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendencia, unidad jur\u00eddica inescindible, unidad tem\u00e1tica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y necesidad de intervenci\u00f3n de la Corte. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Calificaci\u00f3n \u00a0de los cargos \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>25. Debe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reiterarse que la causal 2. \u00b0 del art\u00edculo 181 de la Ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0906 de 2004 se configura cuando en la actuaci\u00f3n se ha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incurrido en desconocimiento del debido proceso por afectaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancial de su estructura o por vulneraci\u00f3n trascendente de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las garant\u00edas de las partes o intervinientes. Si se demuestra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la irregularidad que afecta las garant\u00edas o la estructura del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debido proceso, la consecuencia es la nulidad de lo actuado desde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando se produjo el vicio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>26. Esto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0significa que opera cuando se vulneran los postulados de validez que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legitiman el ejercicio de la facultad sancionatoria del Estado. Es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inevitable si se verifican los principios de taxatividad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0protecci\u00f3n, trascendencia, convalidaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instrumentalidad y residualidad, que le dan viabilidad al instituto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>27. Por eso, para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hacer viable la admisi\u00f3n de un cargo por la causal segunda, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es imperativo para el casacionista que identifique el tipo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0irregularidad sustancial que alega \u2013 si de garant\u00eda o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de estructura \u2013. Tambi\u00e9n es insoslayable que acredite \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su configuraci\u00f3n, que indique la norma o normas violadas, que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0especifique su cobertura invalidatoria. Es esencial que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0justifique la trascendencia del yerro, vale decir, por qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiene la aptitud de afectar la validez del fallo cuestionado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>28. Por \u00faltimo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como lo ha explicado la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala, al recurrente le corresponde, en todo caso, acreditar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afectaci\u00f3n grave de la estructura del proceso o de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0garant\u00edas de las partes que amerite la declaratoria de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0nulidad (CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP1602-2021 y AP1414-2023). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>29. Ahora, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en relaci\u00f3n con la supuesta vulneraci\u00f3n de garant\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por falta de claridad en los hechos jur\u00eddicamente relevantes, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Sala encuentra importante reiterar la l\u00ednea \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencial al respecto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>30. Los hechos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddicamente relevantes se identifican con los presupuestos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0f\u00e1cticos que encajan o pueden subsumirse en el supuesto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddico previsto por el legislador en el estatuto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sancionador. Expresado de otra manera, la relevancia jur\u00eddica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del hecho se supedita a su correspondencia con la norma penal (Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entre muchas otras, CSJ SP2042\u20132019, 5 jun. 2019, rad. 51007; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP372\u20132021, 17 feb. 2021, rad. 55532; CSJ SP4525\u20132021, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a06 oct. 2021, rad. 56204). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>31. Tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se ha indicado que bajo el pretexto de una presunta especificidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no es dable entremezclar con los hechos jur\u00eddicamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relevantes, medios de prueba o hechos indicadores. Presentarlos de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta manera conspira contra la claridad de los cargos incluidos en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la acusaci\u00f3n. Adem\u00e1s, parad\u00f3jicamente, puede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dar lugar a que no se tengan en cuenta todos los referentes f\u00e1cticos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de las normas penales seleccionadas, con la consecuente afectaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de las subsiguientes fases del proceso (Cfr. CSJ SP3168\u20132017, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a08 mar. 2017, rad. 44599). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>32. Visto lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterior, el censor cumpli\u00f3 con identificar el supuesto yerro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que afect\u00f3 las garant\u00edas del acusado y explicar por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0qu\u00e9 tal circunstancia daba lugar a anular el proceso. Sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo, no se tiene que el alegato cumpla con el principio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acreditaci\u00f3n: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>33. Por una parte, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los hechos que la Fiscal\u00eda le atribuy\u00f3 al acusado en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el escrito de acusaci\u00f3n son claros y precisos. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los expuso en un lenguaje comprensible al procesado y a su defensa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00e9cnica. Todo eso impide afirmar que tales premisas f\u00e1cticas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no corresponden con los elementos del tipo contenido en el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0256 de la Ley 599 de 2000, ni al hecho de que se trat\u00f3 de una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conducta agravada y continuada en el tiempo como a continuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se muestra: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>34. En esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oportunidad, el delegado fiscal expuso que las circunstancias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0f\u00e1cticas que fundaban la acusaci\u00f3n eran los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0siguientes: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0hechos objeto de investigaci\u00f3n, tuvieron ocurrencia \u00a0presuntamente a partir del mes de Marzo de 2010, seg\u00fan el \u00a0cuadro de consumos aportado por la v\u00edctima, en la Calle 5 N \u00ba \u00a0la l 9A 12, de esta ciudad de Bogot\u00e1 O. C. , inmueble con \u00a0servicio el\u00e9ctrico N\u00ba 308965-5 y tarifa industrial en \u00a0atenci\u00f3n a su destinaci\u00f3n, toda vez que all\u00ed \u00a0funcionaba para \u00e9poca de los hechos la empresa Fabrica de \u00a0productos de pl\u00e1sticos DYSAP S.A.S, con Nit N\u00ba 900387625- \u00a09, cuyo representante legal era el se\u00f1or AUGUSTO PRIETO PE\u00d1A, \u00a0habiendo sido detectada una anomal\u00eda el d\u00eda 15 de \u00a0Octubre de 2010, cuando CODENSA efect\u00fao una visita al citado \u00a0inmueble, que tal como consta en el acta AI-TP 0597678, arroj\u00f3 \u00a0como resultado SELLOS AL LABORATORIO, quien determin\u00f3 en las \u00a0observaciones, que encontr\u00f3 SELLO ROTO (Amarra) Celda de \u00a0medida, SELLO ROTO (Amarra) Celda, transformador y que el ( inserto \u00a0no enclava correctamente en el cuerpo del sello) Celda medidor. Lo \u00a0que evidenciaba que el equipo fue manipulado, fue removida en alg\u00fan \u00a0momento posterior a su instalaci\u00f3n presuntamente con la \u00a0intenci\u00f3n de manipularlo y as\u00ed lograr un subregistro de \u00a0energ\u00eda diferente al consumo real del predio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0el 2 de Abril de 2011, CODENSA realiz\u00f3 inspecci\u00f3n a \u00a0dicho inmueble, con el prop\u00f3sito de verificar el estado de las \u00a0instalaciones el\u00e9ctricas, la cual arroj\u00f3 como resultado \u00a0un retiro de medidor por las siguientes irregularidades: Lectura no \u00a0coherente, TC punteado en el secundario, Variaci\u00f3n \u00a0significativa de consumos, bajo porcentaje registrado por el medidor, \u00a0celda de medida no brinda seguridad, elemento extra\u00f1o \u00a0internamente, en esa oportunidad se describi\u00f3 un aforo de \u00a0inventario de los aparatos el\u00e9ctricos conectados en la \u00a0industria de 467.21 Kw, lo cual contradice el registro de consumo \u00a0facturado mensualmente por el cliente. El medidor retirado fue \u00a0remitido al laboratorio dando corno resultado NO CONFORME puesto que \u00a0fueron encontradas las siguientes anomal\u00edas: No cumple con la \u00a0prueba de arranque, No cumple con la prueba de l\u00edmite de \u00a0error, Presencia de un elemento extra\u00f1o en el medidor, se \u00a0encontr\u00f3 en el una caja que contiene un generador de corriente \u00a0conectado al medidor a trav\u00e9s de las &#8211; entradas de los TC \u00a0punteando las tres fases de corriente, encontrando tambi\u00e9n \u00a0anomal\u00edas en los sellos del contador, los cuales no pueden ser \u00a0modificados sino por el personal de CODENSA, es decir que del \u00a0resultado de los an\u00e1lisis efectuados a la instalaci\u00f3n, \u00a0el contador y los sellos del mismo, se puede concluir que un \u00a0apoderamiento ilegal del servicio el\u00e9ctrico en perjuicio de \u00a0CODENSA, entidad que valor\u00f3 la cuant\u00eda del il\u00edcito \u00a0en la suma de SETECIENTOS OCHENTA Y hay MILLONES SETECIENTOS SETENTA \u00a0Y NUEVE MIL DOCE PESOS ($789.779.012). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0conducta mencionada encuadra perfectamente en el delito descrito en \u00a0el C\u00f3digo Penal, en su libro II, T\u00edtulo VII, Cap\u00edtulo \u00a06\u00b0, art\u00edculo 256 de la DEFRAUDACION DE FLUIDOS, AGRAVADO, \u00a0por lo dispuesto en el art\u00edculo 267 numeral 1\u00b0, en la \u00a0modalidad de CONCURSO MATERIAL HOMOG\u00c9NEO Y &#8211; SUCESIVO por \u00a0disposici\u00f3n de lo contenido en el par\u00e1grafo del \u00a0art\u00edculo 31 de la misma obra EN EL GRADO DE CONSUMADO Y EN \u00a0CALIDAD DE AUTOR. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>35. La anterior \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transcripci\u00f3n da cuenta de que si bien la exposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la fiscal pudo ajustarse m\u00e1s a los derroteros fijados por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Sala en su jurisprudencia, lo cierto es que contiene los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0elementos m\u00ednimos que deben cumplir los hechos jur\u00eddicamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relevantes. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>36. En efecto, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fiscal\u00eda le indic\u00f3 al procesado que era acusado por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delito de defraudaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de fluidos, agravado y sucesivo, en calidad de autor. Al efecto, le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precis\u00f3 que, a partir de marzo de 2010, el contador de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0energ\u00eda del inmueble, donde funcionaba una f\u00e1brica de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pl\u00e1sticos de su propiedad, fue \u00abmanipulado\u00bb, para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lograr un subregistro de energ\u00eda diferente al consumo real \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del predio. Tal apoderamiento se extendi\u00f3 por varios meses, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hasta que el 2 de abril de 2011, cuando CONDENSA retir\u00f3 dicho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aparato y lo remiti\u00f3 a an\u00e1lisis. Esos estudios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0confirmaron serias \u00abanomal\u00edas\u00bb, lo que daba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuenta de un apoderamiento ilegal de energ\u00eda. Todo eso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocasion\u00f3 un da\u00f1o a la empresa prestadora del servicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablico de energ\u00eda avaluado en $789.779.012. \u00a0<\/p>\n<p>37. Es m\u00e1s, se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0advierte que la Fiscal\u00eda s\u00ed explic\u00f3 los asuntos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el censor cuestion\u00f3 en la demanda, pues deline\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las fechas en las que tuvo lugar el delito y la forma como el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contador de energ\u00eda fue adulterado. Tambi\u00e9n lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0referente a que el acusado era el arrendatario del lugar y que all\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0funcionaba su empresa de fabricaci\u00f3n de pl\u00e1sticos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>38. Lo anterior \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permite evidenciar que el procesado y su defensa tuvieron pleno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conocimiento, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en un lenguaje claro e inteligible, de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las circunstancias de tiempo, modo y lugar que rodearon la comisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del delito por el que se le investigaba, acusaba y juzgaba. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al punto que, con base en lo dicho en el escrito de acusaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que fue trasladado, el censor pudo delinear con precisi\u00f3n las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0razones f\u00e1cticas que motivaron la investigaci\u00f3n y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juzgamiento de PRIETO PE\u00d1A. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>39. Es m\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como lo anot\u00f3 el Tribunal en la sentencia, la defensa del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusado \u00abno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifest\u00f3 inconformidad con los t\u00e9rminos en los que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fiscal\u00eda acus\u00f3, pues ni en el traslado del escrito ni \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la audiencia concentrada realiz\u00f3 alguna manifestaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0frente a una posible vulneraci\u00f3n de derechos o garant\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derivado de la indeterminaci\u00f3n de los hechos jur\u00eddicamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relevantes\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>40. Por otra parte, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no se tiene que la Fiscal\u00eda se limitara a transcribir la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0querella que la apoderada de CODENSA radic\u00f3 el 11 de julio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02011 como lo asever\u00f3 el censor en la demanda. Si ello hubiera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sido as\u00ed, la acusaci\u00f3n f\u00e1ctica no se limitar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a unos pocos p\u00e1rrafos, como ya se vio arriba, sino a un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extenso documento. En efecto, la querella explic\u00f3 lo ocurrido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a trav\u00e9s de varias fotograf\u00edas, descripciones t\u00e9cnicas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de las anomal\u00edas encontradas en el contador del inmueble \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0donde operaba la empresa del acusado, sus c\u00f3digos y los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuadros detallados de las detecciones realizadas al referido aparato \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre el apoderamiento ilegal del servicio p\u00fablico en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0perjuicio de la referida empresa de energ\u00eda el\u00e9ctrica. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En todo caso, as\u00ed hubiera habido lugar a tal \u00abcopia\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el demandante dej\u00f3 de explicar por qu\u00e9 ello constituye \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una transgresi\u00f3n de los requisitos de claridad, precisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y comprensi\u00f3n que deben cumplir los hechos atribuidos a los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>41. Eso confirma, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entonces, que el primer cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no cumple con el principio de acreditaci\u00f3n que orienta la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declaratoria de las nulidades, motivo por el cual este ser\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inadmitido. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>42. El demandante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0direccion\u00f3 el segundo cargo de la demanda bajo la causal 3.\u00b0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del art\u00edculo 181 de la Ley 906 de 2004. Seg\u00fan dijo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ambas instancias faltaron al principio de raz\u00f3n suficiente en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo que respecta a la responsabilidad del procesado. Afirm\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que no se prob\u00f3 la autor\u00eda material de la conducta. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tampoco que esta hubiera sido agravada ni continuada en el tiempo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>43. Encausar los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargos bajo la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impone al recurrente la obligaci\u00f3n de demostrar que las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pruebas aportadas al proceso fueron err\u00f3neamente aducidas o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valoradas por el funcionario judicial. Debe ense\u00f1ar que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia censurada tiene serios errores de hecho o de derecho que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condujeron al funcionario judicial a violar una norma de derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancial, por la falta de aplicaci\u00f3n o por su aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indebida. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>44. Los errores de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hecho implican el desconocimiento de una situaci\u00f3n f\u00e1ctica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o la declaraci\u00f3n de una que no est\u00e1 acreditada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoriamente, producto de la incursi\u00f3n en falsos juicios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de existencia, de identidad o por falso raciocinio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>45. Respecto al error \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por falso raciocinio, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala ha dicho que este ocurre cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el juez observa la prueba en su integridad, pero al valorarla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconoce los postulados de la sana cr\u00edtica -una concreta ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cient\u00edfica, un principio l\u00f3gico o una m\u00e1xima de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la experiencia4. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adicionalmente, una postulaci\u00f3n por v\u00eda de ese error \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0le exige al censor lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>i. Identificar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el medio probatorio indebidamente valorado, es decir, sobre cu\u00e1l \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recay\u00f3 el error; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ii. Precisar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en qu\u00e9 consisti\u00f3 el equ\u00edvoco del fallador al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hacer la valoraci\u00f3n, se\u00f1alando qu\u00e9 fue lo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0infiri\u00f3 o dedujo, cu\u00e1l fue el m\u00e9rito probatorio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otorgado y cu\u00e1l la regla de la l\u00f3gica, la ley de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ciencia o la m\u00e1xima de experiencia o sentido com\u00fan que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se desconoci\u00f3; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>iii. Cu\u00e1l \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue el postulado l\u00f3gico, el aporte cient\u00edfico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correctos o la regla de la experiencia que debi\u00f3 tenerse en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuenta para la adecuada apreciaci\u00f3n de la prueba y, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0finalmente, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>iv. Demostrar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la trascendencia del error, esto es, c\u00f3mo de haber sido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciado correctamente el medio de prueba, frente al resto de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0elementos de convicci\u00f3n, el sentido de la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0habr\u00eda sido sustancialmente opuesto y a favor de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intereses del recurrente5. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>46. Lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterior permite advertir que el censor falt\u00f3 a la t\u00e9cnica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigida cuando se alega un falso raciocinio. La modalidad de yerro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0le exig\u00eda, en primer lugar, indicar el medio probatorio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indebidamente valorado. Sin embargo, nada dijo sobre eso, pues se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0limit\u00f3 a insistir en el supuesto principio vulnerado por las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancias (raz\u00f3n suficiente). Eso de entrada impide admitir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el cargo, ya que no se sabe sobre cu\u00e1l prueba que recay\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el error.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>48. Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el prop\u00f3sito del demandante era el de cuestionar la falta de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentaci\u00f3n de los fallos de instancia, debi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entonces alegar la nulidad de esos pronunciamientos por violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al debido proceso. En efecto, la Corte ha reiterado que los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jueces tienen el deber de motivar correctamente sus decisiones, con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el fin de garantizarlo. As\u00ed tambi\u00e9n se materializa el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0verdadero y efectivo ejercicio del derecho de defensa de los sujetos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesales, quienes s\u00f3lo a partir de una decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0completa y adecuada pueden controvertir el fallo. En efecto, si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conocen adecuadamente las razones f\u00e1cticas y jur\u00eddicas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que le permitieron al juzgador resolver el conflicto penal puesto a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su conocimiento y la apreciaci\u00f3n dada a las pruebas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0practicadas, podr\u00e1n decidir si impugnan o no (ver, entre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otras, CSJ AP4819-2025, rad. 6112). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>49. Asimismo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se tiene que la falta de motivaci\u00f3n se configura bajo los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0siguientes supuestos: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>i. ausencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0absoluta de motivaci\u00f3n, que se presenta cuando el funcionario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0omite se\u00f1alar las razones de orden f\u00e1ctico y jur\u00eddico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en las que soporta su pronunciamiento;<\/p>\n<p>ii. motivaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incompleta o deficiente que sucede si se prescinde del estudio de un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aspecto sustancial para la resoluci\u00f3n del asunto, o lo hace \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de manera deficiente al punto de que resulta imposible identificar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su fundamento, y<\/p>\n<p>iii. motivaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ambigua o ambivalente, que ocurre cuando los argumentos plasmados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para sustentar el sentido de la decisi\u00f3n se excluyen entre s\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de forma tal que se impide conocer el contenido de la motivaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o cuando las consideraciones aducidas en la parte motiva se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicen con la soluci\u00f3n precisada en la resolutiva (ver \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP2221-2025, rad. 63241, entre otras) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>50. Como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este tipo de yerro afecta el debido proceso y, por ende, puede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acarrear la nulidad de la decisi\u00f3n, quien la alega debe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cumplir con los requisitos que rigen las nulidades. Eso para decir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la fundamentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de este argumento debe desarrollarse conforme con los principios que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la rigen (taxatividad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0protecci\u00f3n, acreditaci\u00f3n, convalidaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendencia, instrumentalidad y residualidad). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>51. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0todo caso, la Sala tampoco encuentra que la motivaci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo del Tribunal faltara al principio de raz\u00f3n suficiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>52. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acuerdo con la Corte, este principio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0l\u00f3gico implica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que las premisas \u00abque sustentan la conclusi\u00f3n no se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ofrezcan a medias; pero tampoco se trata de aducir premisas que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobren, sino, como lo dice el principio, que basten para soportar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una determinada conclusi\u00f3n\u00bb. De ah\u00ed que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solidez de un argumento depende de que se soporte en un n\u00famero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00ednimo de razones que, con plausibilidad, lo justifiquen. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed, este principio se viola cuando el argumento no se basta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a s\u00ed mismo para justificar determinada conclusi\u00f3n (CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SP185-2024 y AP4923-2024). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>53. Lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primero que hay que decir es que el Tribunal, siguiendo la l\u00ednea \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de esta Sala, indic\u00f3 que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0punible descrito en el art\u00edculo 256 del C\u00f3digo Penal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0puede cometerse bajo varias modalidades. Entre esas, la alteraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los sistemas de conducci\u00f3n de fluidos -agua, gas, energ\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el\u00e9ctrica o se\u00f1al de comunicaciones-, \u00abcon el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fin de evadir el verdadero registro de consumo e inducir en error a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la empresa prestadora del servicio, puesto que el cobro se realiza \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre un consumo irreal\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(CSJ. SP. SP14839-2015. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rad. 45682). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>54. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0eso, atendiendo que PRIETO PE\u00d1A era el \u00fanico que pod\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0beneficiarse de la alteraci\u00f3n del contador de energ\u00eda, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pagando solo el 20% del valor real del servicio, concluy\u00f3 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0era el autor material de la conducta de defraudaci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fluidos agravado continuado. No puede olvidarse que \u00e9l era el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0representante legal de la empresa DYSAP S.A.S., la cual funcionaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en un inmueble arrendado, ubicado en la calle 5 # 19\u00aa 12 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, D.C. Tampoco, que era el responsable de sufragar los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0servicios p\u00fablicos, entre ellos, el de energ\u00eda, y que, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como lo reconoci\u00f3 la propia defensa, el sistema de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0funcionamiento del medidor de energ\u00eda de ese predio se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0modific\u00f3. Esto le gener\u00f3 a CONDENSA un detrimento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0econ\u00f3mico de $789.779.212, dados los subregistros que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0generaron en el consumo, ya que el acusado solo cancelaba el 20% de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo que realmente consum\u00eda su empresa de pl\u00e1sticos. Es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decir, hubo un subregistro de entre el 77 y 78% como consecuencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la manipulaci\u00f3n del contador. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>55. Igualmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal explic\u00f3 por qu\u00e9 se trataba de una conducta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agravada y continuada. Lo primero, atendiendo la cuant\u00eda del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0da\u00f1o que superaba los 100 smlmv. Lo segundo si se tiene en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuenta que \u00abla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conducta se ejecut\u00f3 durante varios periodos -meses- desde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02010, de ello dio cuenta el representante legal de Codensa quien \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indic\u00f3 que se lleg\u00f3 a esa conclusi\u00f3n despu\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de analizar el consumo hist\u00f3rico de la f\u00e1brica DYSAP \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0S.A.S -explic\u00f3 tablas de fluctuaci\u00f3n-; situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se extendi\u00f3 hasta abril de 2011 cuando los t\u00e9cnicos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la energ\u00e9tica retiraron el contador; frente a ello \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declar\u00f3, tambi\u00e9n, Castellanos Forero, t\u00e9cnico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que atendi\u00f3 la inspecci\u00f3n\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Eso para resaltar entonces que \u00abel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delito no se consum\u00f3 en un solo momento, sino que se mantuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hasta el retiro del medidor de energ\u00eda, tal como lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0explicaron los ingenieros que declararon sobre los hallazgos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encontrados en las inspecciones que realizaron al predio\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>56. Finalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no se advierte que el hecho de que el juzgador de primer grado se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0refiriera en una oportunidad a la supuesta calidad de \u00abcoautor\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del procesado tenga alguna trascendencia en el caso. Es evidente que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se trat\u00f3 de un yerro de transcripci\u00f3n, pues la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentaci\u00f3n de la providencia estuvo fundada en probar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0calidad de autor del acusado, que fue por la que la Fiscal\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acus\u00f3 a PRIETO PE\u00d1A. En ese sentido, es claro que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado fue condenado en primera instancia en esa calidad, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0misma que el Tribunal confirm\u00f3 en el fallo controvertido en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta oportunidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>57. Lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterior da cuenta que el censor no solo falt\u00f3 a la t\u00e9cnica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigida, sino que sus alegatos vulneraron el principio de correcci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0material, pues el Tribunal argument\u00f3 con suficiencia sus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conclusiones, indicando las razones por las cuales encontr\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que PRIETO PE\u00d1A era autor material de la conducta y por qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta resultaba agravada y continuada en el tiempo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>58. Por \u00faltimo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Sala no advierte la presencia de supuestos justificantes para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0superar los defectos del libelo con el prop\u00f3sito de decidirlo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de fondo o emitir un pronunciamiento oficioso en casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>59. Seg\u00fan lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dispone el art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004, cuando la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corte decide no darle curso a una demanda de casaci\u00f3n, es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedente la insistencia, cuyas reglas, en ausencia de disposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legal, fueron definidas por la Sala desde el auto del 12 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diciembre de 2005, rad. 24322, y precisadas en auto CSJ AP, 25 jun. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02014, rad. 42597 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>60. En m\u00e9rito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Justicia, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0INADMITIR la demanda de casaci\u00f3n \u00a0que el apoderado de AUGUSTO PRIETO PE\u00d1A present\u00f3 \u00a0contra la sentencia del 22 de junio de 2022. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0ADVERTIR que, conforme al art. 184 inc. 2.\u00ba del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, contra esta decisi\u00f3n \u00a0procede el mecanismo de insistencia, atendiendo las reglas definidas \u00a0jurisprudencialmente por la Sala. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0ROBERTO SOL\u00d3RZANO GARAVITO \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MYRIAM \u00a0\u00c1VILA ROLD\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERARDO \u00a0BARBOSA CASTILLO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0LE\u00d3N BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0HERN\u00c1N D\u00cdAZ SOTO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0JOAQU\u00cdN URBANO MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>Impedido \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA \u00a0YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Previo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a ello, la Entidad agot\u00f3 requisito de procedibilidad de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conciliaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Art\u00edculos 256, 267.1 y 31(par\u00e1grafo) de la Ley 599 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02000. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0audiencia de juicio oral se desarroll\u00f3 en las sesiones del 3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de diciembre de 2021, 28 de enero de 2022 y 7 de febrero de 2022. \u00a0<\/p>\n<p>4CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP3457-2022, AP5164-2022 y AP1381-2023. \u00a0<\/p>\n<p>5CSJ, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP2276-2024, AP2273-2024, AP2271-2024, AP2261-2024, AP2205-2024, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP3475-2023. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abComoquiera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el recurso extraordinario de casaci\u00f3n es eminentemente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rogado, a la Corte le est\u00e1 vedado entrar a suplir las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deficiencias t\u00e9cnicas o las omisiones argumentativas de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda, como tambi\u00e9n desentra\u00f1ar la verdadera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intenci\u00f3n del recurrente cuando \u00e9sta no es evidente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en tanto que debe quedar en claro que la casaci\u00f3n, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principio no es un mecanismo oficioso de control de legalidad o de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constitucionalidad de la sentencia\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ver: CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SP, 29 jul. 1999, rad. 14717. \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Magistrado \u00a0ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 AP721-2026 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 62669 \u00a0 (Acta \u00a0n.\u00b0 29) \u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., once (11) de febrero de dos mil veintis\u00e9is (2026) \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 I. ASUNTO \u00a0 \u00a0\u00a0 A la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[109],"tags":[],"class_list":["post-91420","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero-buscar-en-toda-la-sala-penal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91420","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91420"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91420\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}