{"id":91385,"date":"2026-03-10T17:55:11","date_gmt":"2026-03-10T17:55:11","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2026\/03\/10\/ap1070-202662936\/"},"modified":"2026-03-10T17:55:11","modified_gmt":"2026-03-10T17:55:11","slug":"ap1070-202662936","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2026\/03\/10\/ap1070-202662936\/","title":{"rendered":"AP1070-2026(62936)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AP1070- \u00a02026 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a062936 \u00a0<\/p>\n<p>Acta \u00a0n. 052 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veinticinco (25) de febrero de dos mil veintis\u00e9is \u00a0(2026). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0Corte se pronuncia sobre la admisibilidad de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada por \u00a0el representante de la v\u00edctima \u00a0contra \u00a0la sentencia del 2 de agosto de 2022, proferida por la Sala Penal del \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, que confirm\u00f3 \u00a0el fallo dictado el 14 de marzo del mismo a\u00f1o por el Juzgado \u00a0Cuarto Penal Municipal con funciones de conocimiento de esa ciudad, \u00a0en la cual absolvi\u00f3 a DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI \u00a0por el delito de estafa \u00a0(art. \u00a0246, Ley 599 de 2000). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>II. HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Seg\u00fan la acusaci\u00f3n, en agosto del 2015, Karina P\u00e9rez \u00a0Mendoza negoci\u00f3 la compraventa del apartamento 101 del \u00a0Edificio Mirador del Jard\u00edn1, \u00a0ubicado en la carrera 42 81B-35 de Barranquilla, con Favio Leonardo \u00a0Navarro de la Hoz, quien se identific\u00f3 como asesor \u00a0inmobiliario. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En virtud de lo anterior, el 22 de agosto de 2015, Karina P\u00e9rez \u00a0Mendoza celebr\u00f3 un contrato de promesa de compraventa con \u00a0DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI, \u00a0propietaria del apartamento, en la Notar\u00eda Novena del C\u00edrculo \u00a0de Barranquilla. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0mismo d\u00eda, Karina P\u00e9rez Mendoza le hizo entrega de \u00a0ochenta y cinco millones de pesos y pactaron la firma de las \u00a0escrituras para el 22 de septiembre siguiente, fecha en la cual se \u00a0cancelar\u00eda el saldo restante, pero ello no sucedi\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El 24 de febrero de 2016, en \u00a0virtud de la \u00a0cl\u00e1usula quinta de la promesa de compraventa, DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI \u00a0se retract\u00f3 de celebrar el contrato y le devolvi\u00f3 \u00a0cuarenta y ocho millones de pesos de pesos a Karina P\u00e9rez \u00a0Mendoza, dejando constancia de que \u201cadeudo \u00a0la suma de CUARENTA Y DOS MILLONES DE PESOS\u201d2. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>III. ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Por los anteriores hechos, el 8 de mayo de 2018, previa solicitud de \u00a0la Fiscal\u00eda, el Juzgado Diecis\u00e9is Penal Municipal con \u00a0funci\u00f3n de control de garant\u00edas de Barranquilla declar\u00f3 \u00a0contumaz a DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Seguido a ello, de conformidad con la Ley 1826 de 2017 que prev\u00e9 \u00a0el procedimiento especial abreviado, la Fiscal\u00eda le corri\u00f3 \u00a0traslado del escrito de acusaci\u00f3n a su defensor p\u00fablico \u00a0designado, acus\u00e1ndola \u00a0como autora del delito de estafa \u00a0(art. \u00a0246, Ley 599 de 2000). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0El proceso le correspondi\u00f3, por reparto, al Juzgado \u00a0Cuarto Penal Municipal con funciones de conocimiento de Barranquilla, \u00a0ante el cual se celebr\u00f3 la audiencia concentrada3 \u00a0entre el 14 de diciembre de 2020 y el 3 de febrero de 2021. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0El juicio oral se adelant\u00f3 entre el 27 de abril de 2021 \u00a0y el 28 de febrero de 2022. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0En la \u00faltima fecha, una vez concluy\u00f3 la etapa \u00a0probatoria, la defensa, en virtud del art\u00edculo 442 de la Ley \u00a0906 de 2004, solicit\u00f3 la absoluci\u00f3n perentoria de la \u00a0procesada -por \u00a0tratarse de un conflicto netamente civil- y \u00a0el despacho la resolvi\u00f3 de manera favorable. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0El 14 \u00a0de marzo de 2022, \u00a0el \u00a0despacho \u00a0dio \u00a0lectura a la sentencia, en la que resolvi\u00f3 lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPRIMERO: \u00a0ABSOLVER, como en efecto se absuelve, a DALEL FIERRO ALBERTZI [\u2026] \u00a0por la comisi\u00f3n del delito de ESTAFA, tipificado en el \u00a0art\u00edculo 246 del C\u00f3digo Penal, por las razones \u00a0expuestas en la parte motiva de esta sentencia\u201d4. \u00a0<\/p>\n<p>12. \u00a0El representante de Karina P\u00e9rez Mendoza apel\u00f3 \u00a0dicha determinaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13. \u00a0El 2 \u00a0de agosto de 2022, la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial de Barranquilla, \u00a0en resoluci\u00f3n de la alzada, confirm\u00f3 integralmente el \u00a0fallo de primer grado5. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14. \u00a0El 7 de octubre de 2022, se celebr\u00f3 la audiencia de lectura \u00a0del fallo de segunda instancia6. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15. \u00a0Dentro del t\u00e9rmino legal, el representante de Karina P\u00e9rez \u00a0Mendoza interpuso y sustent\u00f3 el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, por lo que, el \u00a01 de diciembre de 2022, la \u00a0Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Barranquilla \u00a0remiti\u00f3 el expediente del proceso a esta Corporaci\u00f3n7. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>IV. S\u00cdNTESIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16. \u00a0El \u00a0demandante postula tres cargos -todos \u00a0principales- \u00a0como pasa a verse. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17. \u00a0En el cargo \u00a0primero \u00a0acude al amparo de la causal segunda del art\u00edculo 181 de la \u00a0Ley 906 de 2004 y denuncia que el Tribunal dej\u00f3 de motivar la \u00a0sentencia de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18. \u00a0Para sustentarlo, afirma que el ad \u00a0quem \u00a0concluy\u00f3 sin raz\u00f3n: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i) \u00a0Que, cuando se celebr\u00f3 la promesa de compraventa, el inmueble \u00a0estaba en cabeza de DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI, \u00a0con lo que no existi\u00f3 maniobra enga\u00f1osa o artificio; y \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii) \u00a0Que, en todo caso, no siempre que se incumple un contrato se incurre \u00a0en un delito de estafa, \u00a0pues los actos del sujeto activo tienen que ser id\u00f3neos para \u00a0enga\u00f1ar, pero ello no fue as\u00ed8. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19. \u00a0Y es que, seg\u00fan expone, en la decisi\u00f3n controvertida no \u00a0se explica: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i) \u00a0\u201c[E]n \u00a0qu\u00e9 consist\u00eda la teor\u00eda de la autopuesta en \u00a0peligro, o acci\u00f3n a propio riesgo\u201d9; \u00a0y \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii) \u00a0\u201c[C]u\u00e1les \u00a0de las actuaciones de la v\u00edctima frente a las cumplidas por la \u00a0acusada resultan ubicadas bajo el adjetivo de torpe\u201d10. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>20. \u00a0Adicionalmente, reclama que el yerro fue trascendente \u00a0ya que, en su criterio, en el proceso penal: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[E]st\u00e1 \u00a0demostrado que el d\u00eda 22 de agosto de 2.05 [sic], cuando se \u00a0firm\u00f3 la promesa de compraventa se estamparon cl\u00e1usulas \u00a0que no correspond\u00edan a la realidad del inmueble, pero, adem\u00e1s, \u00a0entre esa fecha y el 22 de septiembre, a pesar de haber recibido el \u00a0dinero de la venta, la acusada no liber\u00f3 el bien, ni ubic\u00f3 \u00a0a la v\u00edctima ante el Banco que estableci\u00f3 una hipoteca \u00a0como nueva propietaria sino que, por el contrario, en esta \u00faltima \u00a0fecha sigui\u00f3 con su proyecto delincuencial toda vez que no \u00a0concurri\u00f3 a la Notar\u00eda para finiquitar el negocio y se \u00a0escabull\u00f3 durante seis meses a los ojos de la persona \u00a0enga\u00f1ada\u201d11. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>21. \u00a0Por lo anterior, solicita que se case la sentencia recurrida y se \u00a0anule el tr\u00e1mite procesal desde la audiencia en que la defensa \u00a0solicit\u00f3 la absoluci\u00f3n perentoria, para que se ordene \u00a0\u201ccontinuar \u00a0con el tr\u00e1mite de los art\u00edculos 443, 444, y 445, del \u00a0mismo conjunto normativo\u201d12. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>22. \u00a0En el cargo \u00a0segundo \u00a0invoca la causal tercera del art\u00edculo 181 de la Ley 906 de \u00a02004 y denuncia que el Tribunal incurri\u00f3 en, cuando menos, dos \u00a0errores por falso \u00a0juicio de identidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23. \u00a0El primer error, seg\u00fan afirma, consisti\u00f3 en cercenar \u00a0el contenido de la promesa de compraventa que se celebr\u00f3 entre \u00a0DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI \u00a0y Karina \u00a0P\u00e9rez Mendoza. \u00a0<\/p>\n<p>24. \u00a0Lo anterior, ya que el Tribunal evidenci\u00f3, a partir de esa \u00a0prueba, que, cuando se realiz\u00f3 el contrato, el inmueble estaba \u00a0en cabeza de la procesada, pero ello fue: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[U]na \u00a0apreciaci\u00f3n err\u00f3nea puesto que lo que hay que entender \u00a0de dicho documento es que en realidad se consum\u00f3 un artificio \u00a0puesto que de all\u00ed se infiere que se minti\u00f3, o se \u00a0ocult\u00f3 la verdad el 22 de agosto de 2.015, cuando se prometi\u00f3 \u00a0en venta lo que estaba hipotecado y no se dej\u00f3 establecido eso \u00a0en el documento correspondiente\u201d13. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>25. \u00a0Adem\u00e1s, en su opini\u00f3n, dicha falencia result\u00f3 \u00a0trascendente, \u00a0ya que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[C]omo \u00a0efecto derivado de all\u00ed se aplic\u00f3 el art\u00edculo \u00a0442 del C.P., al considerar que la conducta de la acusada era, por \u00a0esa informaci\u00f3n documental, at\u00edpica del delito de \u00a0estafa, y en tal virtud se dejaron de aplicar los art\u00edculos \u00a0443, 444, y 445 del C.P.P., y as\u00ed mismo el tipo 246 con el \u00a0cual el legislador describe esa conducta da\u00f1osa\u201d14. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26. \u00a0El segundo error, seg\u00fan expone, consisti\u00f3 en cercenar \u00a0el contenido de los testimonios de Karina Sof\u00eda P\u00e9rez \u00a0Mendoza, Fabio Navarro de la Hoz y DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>27. \u00a0Ello, ya que censura que en el fallo controvertido solamente se tuvo \u00a0en cuenta que Karina Sof\u00eda P\u00e9rez Mendoza sab\u00eda \u00a0que el inmueble estaba hipotecado cuando la procesada firm\u00f3 la \u00a0promesa de compraventa, pero desatendi\u00f3 lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i) \u00a0Que era necesario adelantar diversas gestiones ante el banco en el \u00a0cual se estableci\u00f3 la hipoteca para poder finiquitarla, pero \u00a0ello no sucedi\u00f3; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii) \u00a0Que solamente era posible pasar a afirmar que la nueva propietaria \u00a0era Karina Sof\u00eda P\u00e9rez Mendoza despu\u00e9s de la \u00a0cancelaci\u00f3n del registro de la hipoteca firmada por DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI \u00a0en favor del banco Corpbanca Colombia S.A.; y \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iii) \u00a0Que DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI \u00a0opt\u00f3 por ausentarse y no atender los llamados de Karina Sof\u00eda \u00a0P\u00e9rez Mendoza. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>28. \u00a0Lo anterior, adem\u00e1s, fue relevante a efectos del sentido del \u00a0fallo, pues afirma que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[C]ondujo \u00a0a que se considerara que la conducta desarrollada por la acusada \u00a0hab\u00eda sido at\u00edpica, aceptando entonces la solicitud de \u00a0la Defensa en cuanto a darle aplicaci\u00f3n a la absoluci\u00f3n \u00a0perentoria dedscrita [sic] en el art\u00edculo 442 del C.P.P. [\u2026] \u00a0descartando el precepto sustantivo de la estafa en la cual deber\u00eda \u00a0quedar cobijada la conducta desplegada objeto de la investigaci\u00f3n\u201d15. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>29. \u00a0Por lo anterior, solicita casar la sentencia de segunda instancia y, \u00a0en su lugar, \u201cque \u00a0se atienda el tr\u00e1mite de los art\u00edculos 443, 444, y 4445 \u00a0[sic] del C.P.P.\u201d16. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>30. \u00a0Finalmente, en el cargo \u00a0tercero \u00a0sostiene que el Tribunal incurri\u00f3 en un error por falso \u00a0raciocinio, \u00a0pero no indica sobre qu\u00e9 prueba recae. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>31. \u00a0En cambio, solo dice que el ad \u00a0quem \u00a0se apart\u00f3 de \u201clas \u00a0normas de la ciencia\u201d, \u00a0porque: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[D]e \u00a0autos se deduce que existi\u00f3 una mise en scene [sic], es decir \u00a0un dolo inicial, y, adem\u00e1s, un comportamiento procesal a \u00a0rengl\u00f3n seguido, enderezado a obtener no s\u00f3lo la \u00a0consumaci\u00f3n sino tambi\u00e9n el agotamiento del delito\u201d17. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>32. \u00a0Y es que, seg\u00fan explica, el Derecho Civil indica que, si \u00a0DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI \u00a0ten\u00eda el inmueble hipotecado a favor del banco Corpbanca \u00a0Colombia S.A., entonces \u00a0eso deb\u00eda \u00a0constar \u201cen \u00a0el nuevo contrato que vinculaba a ese bien, as\u00ed no fuese de \u00a0compraventa sino de promesa de compraventa\u201d18. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>33. \u00a0No obstante, en la promesa se demuestra que la procesada minti\u00f3 \u00a0frente a la situaci\u00f3n real del derecho de dominio del \u00a0inmueble, lo que, en su opini\u00f3n, constituye una maniobra \u00a0enga\u00f1osa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>34. \u00a0Con esto, requiere que se case el fallo controvertido y, en \u00a0consecuencia: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[S]e \u00a0revoque el fallo de primera instancia, ordenando que se le d\u00e9 \u00a0el tr\u00e1mite de los art\u00edculos 443, 444, y 445 del C.P.P., \u00a0a fin de que se cumplan los fines del recurso se\u00f1alados en el \u00a0art\u00edculo 180 ibidem\u201d19. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>35. \u00a0De acuerdo con el art\u00edculo 183 de la Ley 906 de 2004, la \u00a0admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n supone su debida \u00a0presentaci\u00f3n. Por ende, el censor est\u00e1 obligado a \u00a0consignar de manera precisa y concisa las causales invocadas y sus \u00a0fundamentos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>36. \u00a0Ello \u00a0implica acreditar la afectaci\u00f3n de derechos fundamentales y \u00a0justificar la necesidad del fallo de casaci\u00f3n de cara al \u00a0cumplimiento de alguno de sus fines, los cuales son: i) la \u00a0efectividad del derecho material; ii) el respeto de las garant\u00edas \u00a0de los intervinientes; iii) la reparaci\u00f3n de los agravios \u00a0inferidos a \u00e9stos; y iv) la unificaci\u00f3n de la \u00a0jurisprudencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>37. \u00a0Ese \u00a0prop\u00f3sito, sin embargo, no se consigue de cualquier manera, \u00a0pues, a voces del inciso 2\u00ba del art\u00edculo 184 \u00eddem, \u00a0el libelo no ser\u00e1 admitido cuando el demandante carezca de \u00a0inter\u00e9s, prescinda de se\u00f1alar la causal o no desarrolle \u00a0adecuadamente los cargos de sustentaci\u00f3n. Tampoco resulta \u00a0admisible si se advierte la irrelevancia \u00a0del fallo para cumplir los prop\u00f3sitos del recurso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>38. \u00a0Tales \u00a0exigencias derivan de la naturaleza extraordinaria del recurso de \u00a0casaci\u00f3n, enraizada en la presunci\u00f3n de acierto \u00a0y legalidad \u00a0inherente a los fallos de instancia. A partir de esta doble \u00a0presunci\u00f3n, se asigna al censor la carga de acreditar que, con \u00a0la sentencia, se caus\u00f3 un agravio, apoy\u00e1ndose, para \u00a0ello, en las causales taxativamente consagradas en la ley. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>39. \u00a0De \u00a0ah\u00ed que la debida sustentaci\u00f3n implique desarrollar el \u00a0ataque con arreglo a: i) los requerimientos formales que impone la \u00a0causal planteada y la l\u00f3gica del cargo propuesto; y ii) los \u00a0principios de autonom\u00eda, \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0coherencia \u00a0y raz\u00f3n \u00a0suficiente, \u00a0para que el alcance de la impugnaci\u00f3n se evidencie n\u00edtido \u00a0y la Corte pueda dar una respuesta adecuada a los reproches \u00a0planteados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>40. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0en conexi\u00f3n con la exigencia de acreditaci\u00f3n \u00a0de la afectaci\u00f3n de derechos fundamentales, la idoneidad \u00a0sustancial de la demanda significa que sus cargos no s\u00f3lo han \u00a0de estar debidamente sustentados desde la perspectiva formal, \u00a0sino que deben ser fundados, \u00a0esto es, tener aptitud para: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i) \u00a0Propiciar la invalidaci\u00f3n total o parcial de la sentencia, en \u00a0el entendido que, de no haberse materializado el yerro, otra habr\u00eda \u00a0sido la decisi\u00f3n; o \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii) \u00a0Mostrarse id\u00f3neos para convocar a la Corte a asumir una \u00a0postura jurisprudencial unificada alrededor del tema debatido, en \u00a0cuanto logren evidenciar la violaci\u00f3n de una norma sustancial \u00a0o una garant\u00eda procesal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>41. \u00a0En \u00a0el cargo \u00a0primero, \u00a0como se vio, el recurrente formul\u00f3 un yerro de garant\u00eda, \u00a0pero \u00e9ste no tiene aptitud formal ni sustancial para propiciar \u00a0la invalidaci\u00f3n total ni parcial del fallo controvertido. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>42. \u00a0De \u00a0manera que una adecuada argumentaci\u00f3n no implica: i) que se \u00a0pongan todas las razones existentes para llegar a la conclusi\u00f3n, \u00a0pues ello, incluso, puede tornar en sospechosa la solidez del \u00a0discurso; y ii) que se aduzcan premisas que sobren. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>43. \u00a0En \u00a0cambio, lo que se requiere es que la raz\u00f3n o las razones que \u00a0sustentan la conclusi\u00f3n no se ofrezcan a medias, sino, como lo \u00a0dice el principio, que sean suficientes20. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>44. \u00a0Adicionalmente, \u00a0la Corte ha clarificado que una afirmaci\u00f3n debe ser capaz de \u00a0sustentarse o explicarse por s\u00ed misma, as\u00ed: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cExpresado \u00a0en t\u00e9rminos de l\u00f3gica formal, \u201csi algo existe, \u00a0[debe haber] una raz\u00f3n o explicaci\u00f3n suficiente de su \u00a0ser\u201d o bien, de manera correlativa, \u201csi no hay una raz\u00f3n \u00a0o explicaci\u00f3n suficiente para que algo sea, entonces [ese \u00a0algo] no existir\u00e1\u201d. Por ello, a partir de la mencionada \u00a0m\u00e1xima l\u00f3gica, la \u00a0solidez de una argumentaci\u00f3n depende de que \u00e9sta se \u00a0soporte en un n\u00famero m\u00ednimo de razones que, con \u00a0plausibilidad, la justifiquen\u201d21. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>45. \u00a0De \u00a0ah\u00ed que, para la Sala, el principio de raz\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0se viola cuando el argumento judicial no se basta a s\u00ed mismo \u00a0para justificar determinada conclusi\u00f3n22. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>46. \u00a0Ahora \u00a0bien, en el presente asunto, aunque el recurrente sostiene, en \u00a0t\u00e9rminos generales, que el ad \u00a0quem \u00a0no justific\u00f3 sus conclusiones, la censura incumple el \u00a0principio de no \u00a0contradicci\u00f3n que \u00a0rige la casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>47. \u00a0Ello, pues el libelista reconoci\u00f3 que el Tribunal evidenci\u00f3 \u00a0que la conducta desplegada por la procesada era at\u00edpica \u00a0debido a que, cuando se celebr\u00f3 la promesa de compraventa, el \u00a0inmueble estaba en cabeza de DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI, \u00a0lo que descartaba que se tratara de una maniobra enga\u00f1osa o un \u00a0artificio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>49. \u00a0Con esto, el memorialista dej\u00f3 de acreditar \u00a0que el ad \u00a0quem \u00a0hubiese omitido motivar su decisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>50. \u00a0Ahora, es cierto que, posteriormente, el casacionista cambia el \u00a0discurso y ya no se centra en que el Tribunal omiti\u00f3 su deber \u00a0de motivar, sino que adujo que \u00e9ste s\u00ed lo hizo, pero \u00a0que aquello no fue de manera suficiente, \u00a0porque, para llegar a las anteriores conclusiones, no explic\u00f3 \u00a0detenidamente por qu\u00e9 Karina Sof\u00eda P\u00e9rez Mendoza \u00a0se puso en peligro a s\u00ed misma o por qu\u00e9 sus acciones \u00a0fueron torpes23. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>51. \u00a0Ello, sin embargo, vulner\u00f3 el principio de correcci\u00f3n \u00a0material \u00a0que rige la casaci\u00f3n, ya que el Tribunal no concluy\u00f3 lo \u00a0anterior. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>52. \u00a0Por el contrario, el ad \u00a0quem, \u00a0antes de estudiar \u00a0el caso concreto, hizo un ac\u00e1pite previo en el que rese\u00f1\u00f3 \u00a0la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n en lo relativo a la \u00a0configuraci\u00f3n t\u00edpica del delito de estafa \u00a0y cit\u00f3 que, a la hora de verificar la relaci\u00f3n de \u00a0causalidad entre la acci\u00f3n del sujeto activo y el enga\u00f1o \u00a0-psicol\u00f3gico- \u00a0sobre el pasivo, deb\u00eda verificarse que el segundo no pudiese \u00a0salir del error por sus propios medios24. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>53. \u00a0No obstante, dicha aclaraci\u00f3n no tuvo aplicaci\u00f3n en la \u00a0resoluci\u00f3n del asunto sometido a debate, ya que, como incluso \u00a0lo admiti\u00f3 el defensor y ya se dispuso en los p\u00e1rrafos \u00a048 \u00a0y 49 \u00a0anteriores, el Tribunal descart\u00f3 que la conducta de la \u00a0procesada fuera t\u00edpica al no advertir que fuera enga\u00f1osa \u00a0de ninguna forma. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>54. \u00a0Puntualmente, \u00a0en la providencia recurrida se lee lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[E]s \u00a0la misma fiscal\u00eda la que aporta la evidencia que acredita que \u00a0para cuando se realiz\u00f3 el contrato de marras el inmueble sobre \u00a0el que versaba la convenci\u00f3n (esto es 2015) dicho \u00a0inmueble si \u00a0[sic] estaba \u00a0en cabeza de la procesada. \u00a0Dicho elemento de convicci\u00f3n, es el certificado de tradici\u00f3n \u00a0del apartamento de marras, en el que se aprecia la anotaci\u00f3n \u00a0No. 4 de fecha 17 de junio de 2014, por la que se registra la \u00a0compraventa, que realiz\u00f3 FIERRO ALBERTZI DALELL a CAMARGO \u00a0QUINTERO MANUEL ENRIQUE. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, el \u00a0que el inmueble estuviera hipotecado, no constituye maniobra enga\u00f1osa \u00a0alguna, pues dicha figura no saca el bien del comercio jur\u00eddico, \u00a0muy diferente fuera la situaci\u00f3n si el bien estuviera \u00a0embargado pues en tal caso si [sic] se estructurar\u00eda la \u00a0modalidad de estafa que en otros tiempos se conoc\u00eda como \u00a0estelionato\u201d25. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>55. \u00a0As\u00ed, \u00a0m\u00e1s all\u00e1 de que el libelista no comparta las razones \u00a0esgrimidas en el fallo de segunda instancia \u00a0para \u00a0justificar la absoluci\u00f3n, \u00e9ste dej\u00f3 de demostrar \u00a0que el ad \u00a0quem \u00a0incumpliera los requisitos legales m\u00ednimos para motivar una \u00a0decisi\u00f3n en ese sentido. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>56. \u00a0Por \u00a0lo anterior, los \u00a0reclamos no pasan de ser la inconformidad con las conclusiones \u00a0planteadas en el fallo recurrido, pues solo son las apreciaciones \u00a0personales del recurrente, lo que exalta la carencia de idoneidad \u00a0sustancial del libelo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>57. \u00a0En el cargo \u00a0segundo, \u00a0como se rese\u00f1\u00f3, el defensor denunci\u00f3 que el \u00a0Tribunal incurri\u00f3 en diversos errores por falso \u00a0juicio de identidad \u00a0por cercenamiento, los cuales reca\u00edan sobre: \u00a0i) \u00a0la promesa de compraventa; \u00a0y ii) los \u00a0testimonios de Karina Sof\u00eda P\u00e9rez Mendoza, Fabio \u00a0Navarro de la Hoz y DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>58. \u00a0Sin \u00a0embargo, el \u00a0adecuado planteamiento de dicho error de apreciaci\u00f3n \u00a0u observaci\u00f3n \u00a0probatoria impone la carga de se\u00f1alar, en concreto, lo que las \u00a0pruebas dec\u00edan y demostrar que el entendimiento que obtuvo el \u00a0juzgador de los medios de conocimiento fue distinto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>59. \u00a0Se \u00a0trata, entonces, de un ejercicio de confrontaci\u00f3n que, a la \u00a0manera de una doble \u00a0columna, \u00a0reproduce en la primera lo que textualmente dijo la prueba y, en la \u00a0segunda, lo que se le hizo decir, para destacar, luego, la incidencia \u00a0del yerro en la decisi\u00f3n, de forma que, si no se hubiera \u00a0cometido, el sentido del fallo habr\u00eda sido otro \u00a0sustancialmente diferente26. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>60. \u00a0Por \u00a0lo tanto, quien denuncia un yerro de esa naturaleza, adem\u00e1s de \u00a0cotejar el tenor literal de la prueba concernida con la aprehensi\u00f3n \u00a0de su contenido que se consign\u00f3 en la sentencia, tiene el \u00a0deber de ense\u00f1ar su trascendencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>61. \u00a0Ello \u00a0supone demostrar c\u00f3mo la contemplaci\u00f3n del exacto tenor \u00a0de \u00e9sta, en conjunto con los dem\u00e1s elementos de \u00a0conocimiento que sustentan la sentencia, llevar\u00eda a una \u00a0conclusi\u00f3n jur\u00eddica diversa y favorable a los intereses \u00a0del impugnante. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>62. \u00a0En \u00a0otras palabras, el memorialista tiene la carga de: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i) \u00a0Se\u00f1alar, en concreto, cu\u00e1l fue la prueba cuyo contenido \u00a0se alter\u00f3 materialmente, ya sea porque fue adicionado, \u00a0cercenado \u00a0o tergiversado \u00a0lo \u00a0que ella dec\u00eda, de modo manifiesto y trascendente; y \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii) \u00a0Demostrar que el entendimiento que obtuvo el juzgador del medio de \u00a0conocimiento fue distinto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>63. \u00a0Sin \u00a0embargo, en el presente asunto, aunque el libelista cita diversas \u00a0pruebas, \u00a0no \u00a0demostr\u00f3, mediante la t\u00e9cnica de la doble \u00a0columna \u00a0referida, que, en efecto, el contenido de alguna de ellas fuese \u00a0cercenado \u00a0de \u00a0alguna manera, para ponerlas a decir cosas distintas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>64. \u00a0Con esto, de entrada, \u00a0el casacionista no cumpli\u00f3 la carga argumentativa que le era \u00a0exigida, pues dej\u00f3 de reproducir \u00a0lo que textualmente dijeron las pruebas en cuesti\u00f3n y lo que \u00a0se les hizo decir. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>65. \u00a0En cambio, solamente trae una serie de afirmaciones que evidencian su \u00a0descontento con lo concluido en las instancias, pero que no acreditan \u00a0que se hubiese cercenado \u00a0alg\u00fan aparte ni que \u00a0el entendimiento que obtuvo el juzgador de los medios de conocimiento \u00a0referidos fuera contrario a la realidad procesal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i) \u00a0Cuando se celebr\u00f3 la promesa de compraventa no se dej\u00f3 \u00a0establecido que el inmueble estaba hipotecado27; \u00a0y \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii) \u00a0Precisamente en virtud de esa hipoteca, era necesario adelantar \u00a0diversas gestiones ante el banco Corpbanca Colombia S.A. para poder \u00a0finiquitarla. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>67. \u00a0Sin embargo, como se vio en la cita del p\u00e1rrafo 55, \u00a0el Tribunal concluy\u00f3 que es irrelevante que el inmueble \u00a0estuviera hipotecado, pues ello \u201cno \u00a0saca el bien del comercio jur\u00eddico\u201d28. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>68. \u00a0As\u00ed, en resumen, el casacionista no hizo el esfuerzo de \u00a0demostrar cu\u00e1les apartes de cada una de las pruebas fueron \u00a0cercenadas en su apreciaci\u00f3n \u00a0y simplemente se queda en censuras frente a la valoraci\u00f3n \u00a0conjunta de \u00e9stas, siendo que en casaci\u00f3n prevalece el \u00a0criterio valorativo de los juzgadores, pues las sentencias vienen \u00a0precedidas de la doble presunci\u00f3n de acierto \u00a0y legalidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>69. \u00a0Por otro lado, aunque el memorialista critica que, de lo probado en \u00a0el juicio oral, se pod\u00eda deducir que DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI \u00a0ten\u00eda el prop\u00f3sito de afectar el patrimonio econ\u00f3mico \u00a0de Karina Sof\u00eda P\u00e9rez Mendoza, en cuanto a que \u00e9sta \u00a0opt\u00f3 por ausentarse y no atender sus llamados, dej\u00f3 de \u00a0informarle a la Sala que el Tribunal le explic\u00f3 que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[E]se \u00a0hecho no fue base de la acusaci\u00f3n en la que se afirma \u00a0claramente que la acusada no ocult\u00f3 la existencia del gravamen \u00a0de hipoteca sobre el bien prometido en venta. Recu\u00e9rdese que \u00a0para los efectos de la absoluci\u00f3n perentoria se ha de tener en \u00a0cuenta los hechos en que se fundament\u00f3 la acusaci\u00f3n, no \u00a0los que deduzca la v\u00edctima\u201d29. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>70. \u00a0Finalmente, \u00a0en el cargo \u00a0tercero, \u00a0el libelista sostuvo que el Tribunal incurri\u00f3 en un error por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0pero no indic\u00f3 sobre qu\u00e9 prueba reca\u00eda \u00e9ste, \u00a0con lo que la Corte est\u00e1 imposibilitada para delimitar el \u00a0alcance de la impugnaci\u00f3n y, asimismo, para darle una \u00a0respuesta coherente al reproche. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>71. \u00a0Y es que, aunque se hiciera una lectura flexible del contenido del \u00a0cargo, las cr\u00edticas probatorias dirigidas contra el fallo de \u00a0segunda instancia no pasan de ser una amalgama especulativa de \u00a0inconformidades, ya que el censor no \u00a0ofreci\u00f3 elemento alguno que configure un yerro de valoraci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>72. \u00a0De hecho, el recurrente solo dice que el ad \u00a0quem \u00a0se apart\u00f3 de \u201clas \u00a0normas de la ciencia\u201d, \u00a0porque el Derecho Civil indica que, si \u00a0DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI \u00a0ten\u00eda el inmueble hipotecado a favor del banco Corpbanca \u00a0Colombia S.A., entonces \u00a0eso deb\u00eda \u00a0constar en la promesa de compraventa30. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>73. \u00a0Sin embargo, la \u00a0ciencia corresponde a un: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[C]onjunto \u00a0de conocimientos obtenidos mediante la observaci\u00f3n y el \u00a0razonamiento, sistem\u00e1ticamente estructurados, de los que se \u00a0deducen principios y leyes generales\u201d31. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>74. \u00a0Por ende, las m\u00e1ximas cient\u00edficas, a partir de las \u00a0cuales se generalizan e interpretan los fen\u00f3menos, se formulan \u00a0a partir del c\u00f3mo y el por qu\u00e9 un hecho se realiza de \u00a0determinado modo, pues, para que el sistema de conocimientos, en un \u00a0\u00e1rea de la ciencia, deduzca una ley o un principio con \u00a0car\u00e1cter universal, los m\u00e9todos cognoscitivos dirigidos \u00a0a ese fin deben encontrar fundamento en conceptos exactos, cuya \u00a0veracidad sea comprobable y demostrable mediante m\u00e9todos \u00a0aceptados y estandarizados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>75. \u00a0No obstante, nada de lo anterior est\u00e1 acreditado \u00a0en el presente asunto, por lo que, se reitera, el demandante no \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0ning\u00fan criterio apropiado para configurar un yerro de \u00a0valoraci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>76. \u00a0Y mal har\u00eda, ya que el recurrente, similar a como suced\u00eda \u00a0en los cargos anteriores, solamente trata de anteponer su concepto de \u00a0las pruebas \u00a0practicadas \u00a0en el juicio oral para que se defina que, en efecto, s\u00ed hubo \u00a0una maniobra enga\u00f1osa por parte de DALEL \u00a0FIERRO ALBERTZI, \u00a0desconociendo \u00a0que, en casaci\u00f3n, se insiste, prevalece el criterio valorativo \u00a0del juzgador. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>77. \u00a0Con \u00a0todo, el recurrente simplemente acude \u00a0a la casaci\u00f3n como si \u00e9sta se constituyera en una \u00a0suerte de tercera instancia en donde se haga eco de sus pretensiones, \u00a0siendo que esa no es la naturaleza del recurso extraordinario. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>78. \u00a0Por \u00a0consiguiente, no habi\u00e9ndose presentado los reclamos en \u00a0casaci\u00f3n con respeto de los est\u00e1ndares m\u00ednimos \u00a0para su estudio de fondo, la demanda debe ser inadmitida. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>79. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0la Sala no advierte la presencia de supuestos justificantes para \u00a0superar los defectos del libelo con el prop\u00f3sito de decidirlo \u00a0de fondo o de emitir un pronunciamiento oficioso en casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>80. \u00a0De \u00a0conformidad con el art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004, en \u00a0contra del presente auto procede el mecanismo especial de \u00a0insistencia, dentro de los t\u00e9rminos y par\u00e1metros \u00a0desarrollados por la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n32. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>81. \u00a0En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, \u00a0la \u00a0SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>VI. RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0INADMITIR la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada por \u00a0el representante de la v\u00edctima \u00a0contra \u00a0la sentencia del 2 de agosto de 2022, proferida por la Sala Penal del \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, por \u00a0las razones expuestas en la parte motiva de este prove\u00eddo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0ADVERTIR \u00a0que, de conformidad con lo dispuesto en el inciso 2\u00ba del \u00a0art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004, contra esta decisi\u00f3n \u00a0procede el mecanismo especial de insistencia, con atenci\u00f3n a \u00a0las reglas definidas jurisprudencialmente por la Sala. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0ROBERTO SOL\u00d3RZANO GARAVITO \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MYRIAM \u00a0\u00c1VILA ROLD\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERARDO \u00a0BARBOSA PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0LE\u00d3N BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0HERN\u00c1N D\u00cdAZ SOTO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0JOAQU\u00cdN URBANO MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA \u00a0YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por la suma de noventa millones de pesos (90.000.000). \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 73 del expediente de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Prevista en el art\u00edculo 542 de la Ley 906 de 2004. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 75 del expediente de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 20 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 42 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 106 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 78 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 78 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 80 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 84 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 85 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 91 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 93 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 96 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 99 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 100 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 100 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 101 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>20 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ AP 27 ago. 2014, Rad.: 44036. \u00a0<\/p>\n<p>21 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ AP5280, 4 dic. 2019, Rad.: 52680. \u00a0<\/p>\n<p>22 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP 26 oct. 2011, Rad.: 34491. \u00a0<\/p>\n<p>23 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 80 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>24 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 18 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>25 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 19 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>26 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ AP 3 ago. 2005, rad.: 2377. \u00a0<\/p>\n<p>27 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 91 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>28 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 19 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>29 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 20 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>30 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 100 del expediente de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>31 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SP 15 sep. 2010, rad. 32488. \u00a0<\/p>\n<p>32 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJAP, 5 sep. 2012, Rad. 36578, entre otras. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 AP1070- \u00a02026 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a062936 \u00a0 Acta \u00a0n. 052 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veinticinco (25) de febrero de dos mil veintis\u00e9is \u00a0(2026). \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 I. VISTOS \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 1. \u00a0La \u00a0Corte se pronuncia sobre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[109],"tags":[],"class_list":["post-91385","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero-buscar-en-toda-la-sala-penal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}