{"id":90939,"date":"2025-12-19T17:26:24","date_gmt":"2025-12-19T17:26:24","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2025\/12\/19\/ap8811-202562219\/"},"modified":"2025-12-19T17:26:24","modified_gmt":"2025-12-19T17:26:24","slug":"ap8811-202562219","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2025\/12\/19\/ap8811-202562219\/","title":{"rendered":"AP8811-2025(62219)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE HERN\u00c1N D\u00cdAZ SOTO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AP8811-2025 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 62219 \u00a0<\/p>\n<p>(Acta n.\u00b0 \u00a0337) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., \u00a0tres (3) de diciembre de dos mil veinticinco (2025) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia le \u00a0corresponde pronunciarse sobre la admisi\u00f3n de la demanda de \u00a0casaci\u00f3n que el apoderado de FABIO ANTONIO LONDO\u00d1O \u00a0HERRERA present\u00f3 contra la sentencia del 2 de junio de 2022. \u00a0Con este fallo, el Tribunal Superior de Buga confirm\u00f3 el que \u00a0el 12 de julio de 2021 dict\u00f3 el Juzgado 2.\u00b0 Penal \u00a0Municipal de Cartago que conden\u00f3 al procesado por el delito de \u00a0lesiones personales culposas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>II. HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. El 5 de junio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02018, a las 10:30 am., en Cartago, Valle del Cauca, la se\u00f1ora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Luisa Marina Salazar Gil y su sobrina, Valentina Salazar Gil, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adquirieron dos tiquetes para viajar a Pereira, Risaralda, en un bus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de servicio p\u00fablico intermunicipal. Subieron al veh\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asignado, pero, al poco tiempo, las hicieron bajar porque el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trayecto se realizar\u00eda en otro automotor conducido por FABIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ANTONIO LONDO\u00d1O HERRERA y adscrito a la empresa \u201cColectivos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Caf\u00e9\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Tras subir, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conductor arranc\u00f3 el bus sin que mediara palabra ni \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corroborara que todos los pasajeros estuvieran sentados en sus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respectivas sillas. Como Salazar Gil a\u00fan estaba de pie, cay\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para atr\u00e1s, golpe\u00e1ndose fuertemente en la cabeza, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuello, la espalda, los gl\u00fateos y la pierna izquierda. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, una de sus rodillas qued\u00f3 enredada debajo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una silla. Tambi\u00e9n se rasg\u00f3 severamente el pantal\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que llevaba, as\u00ed como la ropa interior, lo que le caus\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una herida en la pierna. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Otro de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pasajeros auxili\u00f3 a la mujer, ayud\u00e1ndola a ponerse en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pie. \u00a0Consecuencia del golpe, t\u00eda y sobrina resolvieron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bajarse del veh\u00edculo e inmediatamente le informaron a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiquetera de la referida empresa de transporte lo que acababa de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurrir. Igualmente, le solicitaron la devoluci\u00f3n del dinero, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a lo que dicha mujer accedi\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. El profesional \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Medicina Legal que valor\u00f3 a la v\u00edctima le dio una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incapacidad m\u00e9dico legal definitiva de 20 d\u00edas, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0secuelas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>III. ANTECEDENTES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El 5 de marzo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02020, la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n le traslad\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a LONDO\u00d1O HERRERA el escrito de acusaci\u00f3n, en el que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0le atribuy\u00f3 el delito de lesiones personales culposas en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0calidad de autor. El procesado no acept\u00f3 la conducta. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. El 21 de agosto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 2020, el Juzgado 2.\u00b0 Penal Municipal de Cartago celebr\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la audiencia concentrada. El 1.\u00b0 de diciembre siguiente, instal\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el juicio oral que concluy\u00f3 el 2 de junio de 2021. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. El 12 de julio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de ese mismo a\u00f1o, el Juzgado conden\u00f3 a LONDO\u00d1O \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0HERRERA como autor del referido delito a 3.5 meses de prisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0e inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablicas por ese mismo lapso. Adem\u00e1s, le concedi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por un t\u00e9rmino de dos a\u00f1os, contados a partir de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecuci\u00f3n de la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. La defensa del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado apel\u00f3 el fallo. Por ese motivo, el 2 de junio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02022, el Tribunal Superior de Buga confirm\u00f3 la sentencia en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su integridad1. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. El apoderado de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LONDO\u00d1O HERRERA present\u00f3 y sustent\u00f3, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oportunamente, demanda de casaci\u00f3n contra la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>VI. DEMANDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensor afirm\u00f3 que con el recurso de casaci\u00f3n buscaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el restablecimiento de las garant\u00edas del debido proceso y el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho de defensa supuestamente vulnerados por el Tribunal. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Asimismo, desarroll\u00f3 dos cargos. El primero lo direccion\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bajo la causal 3.\u00aa del art\u00edculo 181 de la Ley 906 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02004, mientras que el segundo lo fund\u00f3 en la casual 2.\u00aa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. Aleg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la ca\u00edda de la v\u00edctima solo fue \u201ccorroborada\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por esa mujer y su sobrina, por lo que era manifiesto su inter\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en que \u201ccondenen al procesado\u201d. A eso agreg\u00f3 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal calific\u00f3 como intrascendentes las contradicciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en que ambas testigos incurrieron durante las declaraciones que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rindieron en el juicio oral y que \u00e9l detall\u00f3 en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso de apelaci\u00f3n. A saber: ambas declarantes variaron en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el tipo de veh\u00edculo que utilizaron para arribar a \u201cColectivos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Caf\u00e9\u201d ni coincidieron en el puesto que iban a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocupar dentro de la buseta y el momento en que el conductor subi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al automotor. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>12. Tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asegur\u00f3 que las supuestas lesiones que tuvo Luisa Marina \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Salazar Gil no tuvieron ning\u00fan respaldo en los dict\u00e1menes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e9dicos legales que ingresaron al juicio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>13. Se\u00f1al\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que consecuencia de los errores en el an\u00e1lisis de la prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonial, la decisi\u00f3n fue desfavorable para los intereses \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de LONDO\u00d1O HERRERA. As\u00ed las cosas, asever\u00f3 que, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0si el Tribunal hubiere realizado el \u201cdebido an\u00e1lisis\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no les habr\u00eda dado ninguna credibilidad a esas declaraciones. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Y, por ende, la decisi\u00f3n habr\u00eda sido absolutoria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el segundo cargo, el demandante aleg\u00f3 que consecuencia de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cinterpretaci\u00f3n err\u00f3nea\u201d de las pruebas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimoniales, el Tribunal desconoci\u00f3 las garant\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constitucionales del procesado a la presunci\u00f3n de inocencia y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el in dubio pro reo. Reiter\u00f3 que el testimonio de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edctima era insuficiente para condenar LONDO\u00d1O \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0HERRERA, ya que las impresiones anotadas \u201cle quitan toda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0credibilidad\u201d a sus palabras. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>15. Tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consider\u00f3 que las dudas sobre la responsabilidad de su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0representado, \u201cten\u00edan que haberse resuelto a favor del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusado para as\u00ed haberse emitido una sentencia absolutoria\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>16. A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la par de eso, se quej\u00f3 porque no hab\u00eda certeza sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la fecha en la que tuvo lugar el golpe, la ocurrencia del accidente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y las lesiones padecidas por la v\u00edctima. Eso \u00faltimo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0porque, seg\u00fan dijo, ambas mujeres se refirieron a una herida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la pierna de Salazar Gil, causada con el gancho de una silla de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la buseta. Sin embargo, en la valoraci\u00f3n m\u00e9dico legal, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solo se estableci\u00f3 un hematoma. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>17. As\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las cosas, el demandante solicit\u00f3 dar por probados los cargos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la demanda y casar el fallo que confirm\u00f3 la condena contra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LONDO\u00d1O HERRERA por el delito de lesiones personales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0culposas, absolvi\u00e9ndolo por esa conducta. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>VI. CONSIDERACIONES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>18. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es un recurso extraordinario por medio del cual el interesado puede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0controvertir ante esta Corporaci\u00f3n los fallos de segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia, siempre que se adviertan errores de juzgamiento o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedimiento determinantes de su ilegalidad. Esa es la raz\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la que su sustentaci\u00f3n ha de estar orientada a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acreditaci\u00f3n de alguna de las causales taxativas definidas en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el art\u00edculo 181 de la Ley 906 de 2004. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>19. Tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejercicio argumentativo debe estar anclado tanto en los principios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustanciales de este recurso como: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* taxatividad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuyo alcance limita las causales a las previstas expresamente por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ley; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* excepcionalidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que define la casaci\u00f3n como mecanismo extraordinario y no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercera instancia; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* limitaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que circunscribe el an\u00e1lisis a los cargos expresados por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrente; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* oficiosidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que autoriza excepcionalmente a la Corte para corregir errores \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendentales a\u00fan sin alegaci\u00f3n del censor; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* extensi\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que faculta aplicar efectos favorables del fallo a quienes no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpusieron el recurso, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* proscripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la reforma en perjuicio del demandante. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>20. Igualmente, deben respetarse los principios instrumentales que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rigen la fundamentaci\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n, que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0son de creaci\u00f3n jurisprudencial y su incumplimiento conlleva \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0necesariamente a la inadmisi\u00f3n. Entre estos se destacan los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de: autonom\u00eda, claridad, coherencia, correcci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0material, correspondencia objetiva, cr\u00edtica vinculante, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debida fundamentaci\u00f3n, integraci\u00f3n de la proposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddica completa, no contradicci\u00f3n, precisi\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0preclusi\u00f3n, prioridad, raz\u00f3n suficiente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendencia, unidad jur\u00eddica inescindible, unidad tem\u00e1tica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y necesidad de intervenci\u00f3n de la Corte. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Calificaci\u00f3n de los cargos \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>21. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante direccion\u00f3 el primer cargo de la demanda bajo la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0causal 3.\u00b0 del art\u00edculo 181 de la Ley 906 de 2004, pues, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seg\u00fan dijo, el Tribunal err\u00f3 en la valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los testimonios de cargo. Eso a pesar de que esas declaraciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fueron contradictorias entre s\u00ed y que el dictamen m\u00e9dico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legal no corrobor\u00f3 lo atestiguado por la v\u00edctima y su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobrina. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>22. Encausar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los cargos bajo la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0le impone al recurrente la obligaci\u00f3n de demostrar que las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pruebas aportadas al proceso fueron err\u00f3neamente aducidas o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valoradas por el funcionario judicial. Debe ense\u00f1ar que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia censurada tiene serios errores de hecho o de derecho que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condujeron al funcionario judicial a violar una norma de derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancial, por la falta de aplicaci\u00f3n o por su aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indebida. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>23. Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0errores de hecho implican el desconocimiento de una situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0f\u00e1ctica o la declaraci\u00f3n de una que no est\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acreditada probatoriamente, producto de la incursi\u00f3n en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falsos juicios de existencia, de identidad o por falso raciocinio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>24. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo que ata\u00f1e al primer tipo de yerro (falso juicio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0existencia), la Sala ha dicho que este pude ocurrir ya se sea por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0omisi\u00f3n o suposici\u00f3n de la prueba. Es decir, porque el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juzgador deja de apreciar el contenido de un medio de prueba legal y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oportunamente allegado a la actuaci\u00f3n (falso juicio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0existencia por omisi\u00f3n), o hace precisiones f\u00e1cticas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extra\u00f1as a las pruebas obrantes, o que atribuye a un elemento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de conocimiento que en verdad no reposa en el expediente (falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio de existencia por suposici\u00f3n)2. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>25. Respecto al error por falso raciocinio, la Sala ha dicho que este \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurre cuando el juez observa la prueba en su integridad, pero al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valorarla desconoce los postulados de la sana cr\u00edtica -una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concreta ley cient\u00edfica, un principio l\u00f3gico o una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e1xima de la experiencia3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adicionalmente, una postulaci\u00f3n por v\u00eda de ese error \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0le exige al censor lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>i. Identificar el medio probatorio indebidamente valorado, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es decir, sobre cu\u00e1l recay\u00f3 el error; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ii. Precisar en qu\u00e9 consisti\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el equ\u00edvoco del fallador al hacer la valoraci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se\u00f1alando qu\u00e9 fue lo que infiri\u00f3 o dedujo, cu\u00e1l \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue el m\u00e9rito probatorio otorgado y cu\u00e1l la regla de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la l\u00f3gica, la ley de la ciencia o la m\u00e1xima de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0experiencia o sentido com\u00fan que se desconoci\u00f3; \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>iii. Cu\u00e1l fue el postulado l\u00f3gico, el aporte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cient\u00edfico correctos o la regla de la experiencia que debi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenerse en cuenta para la adecuada apreciaci\u00f3n de la prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y, finalmente, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>iv. Demostrar la trascendencia del error, esto es, c\u00f3mo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de haber sido apreciado correctamente el medio de prueba, frente al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resto de elementos de convicci\u00f3n, el sentido de la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0habr\u00eda sido sustancialmente opuesto y a favor de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intereses del recurrente4. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>26. Lo anterior \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permite advertir que el censor falt\u00f3 a la t\u00e9cnica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigida cuando se alega un falso raciocinio. Si bien indic\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las pruebas que supuestamente, el Tribunal valor\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0err\u00f3neamente. Esto es, los testimonios de la v\u00edctima, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Luisa Marina Salazar Gil, as\u00ed como de su sobrina, Valentina \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Salazar Mesa. Lo cierto es que omiti\u00f3 indicar cu\u00e1l fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la regla de la l\u00f3gica, la ley de la ciencia o la m\u00e1xima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de experiencia o sentido com\u00fan que el Tribunal desconoci\u00f3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tampoco se\u00f1al\u00f3 el postulado l\u00f3gico, el aporte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cient\u00edfico correctos o la regla de la experiencia que debi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenerse en cuenta para la adecuada apreciaci\u00f3n de las pruebas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ni se pronunci\u00f3 sobre la trascendencia del error. Esto de por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0si es suficiente para inadmitir el cargo, ya que se est\u00e1 ante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un recurso de naturaleza rogada5. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>27. Adicional a ello, como el mismo demandante lo reconoci\u00f3 en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentaci\u00f3n del cargo, se limit\u00f3 a reiterar los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mismos reparos que present\u00f3 al momento de sustentar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apelaci\u00f3n. Eso sin realmente, indicar cu\u00e1l fue el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0yerro cometido por el Tribunal al considerar que esos planteamientos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no ten\u00edan ninguna trascendencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>28. Por esa raz\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debe reiterarse que el recurso de casaci\u00f3n no constituye una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercera instancia procesal que les permita a los recurrentes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0insistir en sus posturas y\/o extender el debate probatorio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0previamente agotado en una y otra etapa ordinaria. En particular, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0porque las sentencias judiciales gozan de una doble presunci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de acierto y legalidad. Por eso, es deber de los casacionistas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postular errores trascendentes de acuerdo con las causales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dispuestas por el legislador. Solo el cumplimiento de esos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0requisitos es lo que habilita la intervenci\u00f3n extraordinaria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la Corte dentro del asunto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>29. Ahora, el censor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0omiti\u00f3 que Tribunal no desconoci\u00f3 que entre una y otra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testigo existieron algunas inconsistencias. Sin embargo, consider\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que ninguna de ellas era lo suficientemente trascedente para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0restarles credibilidad a sus manifestaciones. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>30. Por una parte, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indic\u00f3 que la no recordaci\u00f3n del medio que utilizaron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para llegar a la empresa de transportes o la silla precisa que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocupar\u00edan dentro del bus \u201cson circunstancias que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0f\u00e1cilmente pueden olvidarse, m\u00e1xime si se tiene en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuenta, que los hechos sucedieron tres a\u00f1os antes que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rindieron testimonio en el juicio oral\u201d. Tambi\u00e9n dijo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que ambas mujeres coincidieron en que pretend\u00edan viajar en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las sillas traseras del automotor y que, precisamente, cuando la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edctima se dispon\u00eda a ello: \u201cel conductor sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0previo aviso emprendi\u00f3 la marcha ocasionando que perdiera el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0equilibrio y cayera caus\u00e1ndose las lesiones consignadas en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dictamen de medicina legal\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>31. Por otra, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0explic\u00f3 que la sobrina de la v\u00edctima no advirti\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el momento en que el conductor subi\u00f3 a la buseta, mientras \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que su t\u00eda s\u00ed lo hizo, ya que esta mujer advirti\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando este cerr\u00f3 muy fuerte la puerta. Sin embargo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consider\u00f3 que esa situaci\u00f3n no pod\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0calificarse como una contradicci\u00f3n ni como una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inconsistencia, pues \u201cse trata de la percepci\u00f3n de cada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una de las testigos y la posibilidad que ten\u00edan de advertir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tal situaci\u00f3n de manera diversa\u201d. A eso agreg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u201cno puede olvidarse, que la primera ya estaba ubicada en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su asiento, mientras que la segunda a\u00fan estaba de pie y se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dispon\u00eda a sentarse, cuando el carro arranc\u00f3 y sufri\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la fuerte ca\u00edda.\u201d \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>32. Adicionalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el censor falt\u00f3 al principio de correcci\u00f3n material al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirmar que lo dicho por ambas mujeres no encontr\u00f3 soporte en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las valoraciones m\u00e9dico legales realizadas a la v\u00edctima. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En ese sentido, vale la pena reiterar lo dicho por el Tribunal al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respecto: \u00a0<\/p>\n<p>(N)o es cierto que en el examen realizado por el m\u00e9dico \u00a0legista no se consignara la lesi\u00f3n sufrida por la se\u00f1ora \u00a0Luisa Marina Salazar Gil, pues seg\u00fan lo le\u00eddo por el \u00a0profesional de la salud en el juicio oral, al examen realizado el 8 \u00a0de junio de 2018, encontr\u00f3 que \u201c en la regi\u00f3n \u00a0gl\u00fatea presentaba un hematoma de 8 x 8 cent\u00edmetros, \u00a0ubicado en el gl\u00fateo izquierdo con una zona de escoriaci\u00f3n \u00a0lineal, miembros inferiores con hematomas m\u00faltiples de color \u00a0viol\u00e1ceo en un \u00e1rea de 5 x 4 cent\u00edmetros en la \u00a0rodilla izquierda, no hab\u00eda limitaci\u00f3n de la movilidad \u00a0de la articulaci\u00f3n, presentaba hematomas m\u00faltiples de \u00a0color viol\u00e1ceo en un \u00e1rea de 11 x 5 cent\u00edmetros \u00a0ubicadas en la rodilla derecha, no hab\u00eda limitaci\u00f3n de \u00a0los movimientos de la articulaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>33. Es m\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dentro del fallo de segundo grado, tambi\u00e9n se indic\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que, en la segunda valoraci\u00f3n efectuada a la v\u00edctima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tras el golpe, el profesional de la salud consign\u00f3 en su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0informe, entre otras cosas, lo siguiente: \u201cregi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0gl\u00fatea evoluci\u00f3n satisfactoria del hematoma de gl\u00fateo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y miembros inferiores, evoluci\u00f3n satisfactoria de hematomas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de rodilla izquierda y derecha, no hay limitaci\u00f3n de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0movimientos de la articulaci\u00f3n. An\u00e1lisis, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpretaci\u00f3n y conclusiones: mecanismo traum\u00e1tico de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lesi\u00f3n: contundente, incapacidad m\u00e9dico legal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0definitiva de 20 d\u00edas sin secuelas medicolegales al momento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del examen\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>34. Gracias a lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterior, el Tribunal concluy\u00f3 que los hallazgos consignados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en los informes de Medicina Legal \u201ccoinciden con lo relatado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la v\u00edctima y la joven Valentina Salazar Mesa en el juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oral, que corroboran que el 05 de junio de 2.018 la se\u00f1ora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Luisa Marina Salazar Gil sufri\u00f3 una fuerte ca\u00edda al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interior de la buseta conducida por el se\u00f1or Fabio Antonio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Londo\u00f1o Herrera, quien no neg\u00f3 que ese d\u00eda tuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un inconveniente con las precitadas\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>35. Lo anterior da \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuenta de que no hay lugar a admitir el primer cargo de la demanda. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En efecto, el casacionista se limit\u00f3 a reiterar sus alegatos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de instancia sobre las supuestas contradicciones e impresiones en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que incurrieron los testigos de cargo convirtiendo la demanda en una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0errada tercera instancia procesal. Eso sin realmente, advertir cu\u00e1l \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue el yerro cometido por el Tribunal ni el postulado l\u00f3gico, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el aporte cient\u00edfico correctos o la regla de la experiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que debi\u00f3 tenerse en cuenta para la adecuada apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de las pruebas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>36. Asimismo, falt\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al principio de correcci\u00f3n material, pues, como pudo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0explicarse, los hallazgos que el m\u00e9dico legista encontr\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en las dos valoraciones que le realiz\u00f3 a la v\u00edctima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0coincid\u00edan con lo relatado por la mujer y su sobrina. En ese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentido, a pesar de lo dicho por el censor de que ambas mujeres solo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0buscaban la condena del procesado, el Tribunal concluy\u00f3 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las afirmaciones de una y otra \u201cno fueron desvirtuadas ni \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0puestas en duda en el juicio oral y no existe motivo alguno para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0considerar que est\u00e1n mintiendo\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>37. En el segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo, direccionado bajo la causal 2.\u00b0 de casaci\u00f3n, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante aleg\u00f3 la violaci\u00f3n a la presunci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de inocencia y el in dubio pro reo. A su modo de ver, las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0imprecisiones contenidas en el testimonio de la v\u00edctima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0imped\u00edan la emisi\u00f3n de una condena contra su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0representado. En ese sentido, dijo que todas las dudas sobre la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0responsabilidad de LONDO\u00d1O HERRERA, \u201cten\u00edan que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0haberse resuelto a favor del acusado para as\u00ed haberse emitido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una sentencia absolutoria\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>38. A eso le agreg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que tampoco se ten\u00eda certeza sobre la fecha en la que tuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lugar el golpe; la ocurrencia del accidente, y las lesiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0padecidas por la v\u00edctima. Eso \u00faltimo, porque ambas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mujeres se refirieron a un rasgamiento de la piel causada con el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0gancho de una silla de la buseta. Sin embargo, en la valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e9dico legal, solo se estableci\u00f3 un hematoma. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>39. Debe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reiterarse que la causal 2. \u00b0 del art\u00edculo 181 de la Ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0906 de 2004 se configura cuando en la actuaci\u00f3n se ha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incurrido en desconocimiento del debido proceso por afectaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancial de su estructura o por vulneraci\u00f3n trascendente de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las garant\u00edas de las partes o intervinientes. Si se demuestra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la irregularidad que afecta las garant\u00edas o la estructura del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debido proceso, la consecuencia es la nulidad de lo actuado desde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando se produjo el vicio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>40. Esto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0significa que opera cuando se vulneran los postulados de validez que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legitiman el ejercicio de la facultad sancionatoria del Estado, de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser inevitable frente a los principios de taxatividad, protecci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendencia, convalidaci\u00f3n, instrumentalidad y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0residualidad, que le dan viabilidad al instituto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>41. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0eso, para hacer viable la admisi\u00f3n de un cargo por la causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segunda, es imperativo para el casacionista que identifique el tipo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de irregularidad sustancial que alega \u2013 si de garant\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o de estructura \u2013. Tambi\u00e9n es insoslayable que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acredite su configuraci\u00f3n, que se indique la norma o normas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violadas, que se especifique su cobertura invalidatoria. Es esencial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se justifique la trascendencia del yerro, vale decir, por qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiene la aptitud de afectar la validez del fallo cuestionado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>42. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00faltimo, como lo ha explicado la Sala, no es posible admitir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abcualquier demanda\u00bb que se\u00f1ale determinada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incorrecci\u00f3n. Al recurrente le corresponde, en todo caso, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acreditar la afectaci\u00f3n grave de la estructura del proceso o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de las garant\u00edas de las partes que amerite la declaratoria de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0nulidad (CSJ AP1602-2021 y AP1414-2023). \u00a0<\/p>\n<p>43. Visto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo anterior, no se tiene que el demandante postulara, en realidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un vicio de garant\u00eda, ya que, bajo el amparo de esta causal, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0insisti\u00f3 en sus reparos respecto a la valoraci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las pruebas testimoniales, lo que, entonces, le exig\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0direccionar sus reclamos haciendo uso de la misma causal que utiliz\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>44. Lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterior da cuenta de que el demandante falt\u00f3 al principio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debida fundamentaci\u00f3n y demostraci\u00f3n de su alegato \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre la supuesta nulidad, pues omiti\u00f3 los requisitos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigidos en esos eventos. Por eso, es importante recordar que los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandantes tienen el deber de \u00abenunciar la causal de casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y, con base en ella, exponer, en forma clara y precisa, los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentos de su inconformidad y las normas que estime infringidas, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en tanto que un cargo no sustentado no se le puede dar respuesta\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(CSJ, AP jun. 17, 2010, rad. 34102). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>45. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0todas formas, debe insistirse que el juez de segunda instancia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argument\u00f3 por qu\u00e9 las contradicciones alegadas por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensor de LONDO\u00d1O HERRERA respecto los testimonios de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edctima y su sobrina carec\u00edan de toda trascendencia. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Desarrollos que, como ya se dijo antes, el censor no debati\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en esta oportunidad, pues solo se limit\u00f3 a reiterar lo dicho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el recurso de apelaci\u00f3n (ut supra p\u00e1rrs. 29 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a 31). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>46. A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0eso puede agregarse que tampoco hay lugar a las dudas que expuso el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casacionista en su demanda y que, supuestamente, deb\u00edan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resolverse en favor del procesado, ya que el Tribunal encontr\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probado la ocurrencia de los hechos. Esto es, el golpe que sufri\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la v\u00edctima dentro del veh\u00edculo que conduc\u00eda el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado aquel 5 de junio de 2018 en la ciudad de Cartago, Valle: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con los mencionados medios de prueba, no hay \u00a0duda que siendo las diez de la ma\u00f1ana aproximadamente del 05 \u00a0de junio de 2.018, el se\u00f1or Fabio Antonio Londo\u00f1o \u00a0Herrera, cubr\u00eda la ruta Cartago &#8211; Pereira en la buseta \u00a0identificada con el n\u00famero 2031 de la empresa Colectivo del \u00a0Caf\u00e9; que en el veh\u00edculo se encontraban en condici\u00f3n \u00a0de pasajeras, las ciudadanas Luisa Marina Salazar gil y Valentina \u00a0Salazar Mesa, y que \u00e9stas finalmente, no viajaron en ese \u00a0rodante. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco hay duda de que el 05 de junio de 2.018, a las \u00a010 de la ma\u00f1ana aproximadamente, la se\u00f1ora Luisa Marina \u00a0Salazar Gil sufri\u00f3 una ca\u00edda dentro del veh\u00edculo \u00a0mencionado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>47. Finalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debe reiterarse que el m\u00e9dico legista s\u00ed valor\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la herida sufrida por la v\u00edctima. Seg\u00fan lo detall\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el fallador de segunda instancia, en el examen del 8 de junio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02018, el profesional de la salud encontr\u00f3 que \u201cen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la regi\u00f3n gl\u00fatea presentaba un hematoma de 8 x 8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cent\u00edmetros, ubicado en el gl\u00fateo izquierdo con una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0zona de escoriaci\u00f3n lineal (\u2026)\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(negrilla e interlineado originales). En ese sentido, falta al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principio de correcci\u00f3n material la afirmaci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casacionista de que el m\u00e9dico legista solo se refiri\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a un hematoma, pues, aparte de las magulladuras, la v\u00edctima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n sufri\u00f3 una herida como consecuencia del golpe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que tuvo lugar despu\u00e9s de que el procesado arrancara el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0veh\u00edculo sin previamente percatarse de que todos los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pasajeros estuvieran sentados en sus respectivas sillas6. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>48. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0todas estas razones, la Sala tambi\u00e9n inadmitir\u00e1 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segundo cargo propuesto por el defensor de LONDO\u00d1O HERRERA en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la demanda de casaci\u00f3n, pues los alegatos ah\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consignados no corresponden a la causal seleccionada. Tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reiter\u00f3 lo dicho en la apelaci\u00f3n, convirtiendo este \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso extraordinario en una equivocada tercera instancia. Eso sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contar con que las afirmaciones del demandante no corresponden \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tampoco con la verdad procesal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>49. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00faltimo, la Sala no advierte la presencia de supuestos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0justificantes para superar los defectos del libelo con el prop\u00f3sito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de decidirlo de fondo o emitir un pronunciamiento oficioso en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>50. Seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo dispone el art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004, cuando la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corte decide no darle curso a una demanda de casaci\u00f3n, es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedente la insistencia, cuyas reglas, en ausencia de disposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legal, fueron definidas por la Sala desde el auto del 12 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diciembre de 2005, rad. 24322, y precisadas en auto CSJ AP, 25 jun. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02014, rad. 42597. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la \u00a0Corte Suprema de Justicia, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0INADMITIR la demanda de casaci\u00f3n \u00a0que el apoderado de FABIO ANTONIO LONDO\u00d1O HERRERA \u00a0present\u00f3 contra la sentencia del 2 de junio de 2022 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. ADVERTIR \u00a0que, conforme al art. 184 inc. 2.\u00ba del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, contra esta decisi\u00f3n procede el \u00a0mecanismo de insistencia, atendiendo las reglas definidas \u00a0jurisprudencialmente por la Sala. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MYRIAM \u00c1VILA ROLD\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Presidenta \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERARDO BARBOSA CASTILLO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO LE\u00d3N BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GERSON CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEGO EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE HERN\u00c1N D\u00cdAZ SOTO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HUGO QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS ROBERTO SOL\u00d3RZANO GARAVITO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOSE JOAQUIN URBANO MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>SECRETARIA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La ponencia fue aprobada en acta n.\u00b0 246 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a022 de mayo de 2022. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ AP3171-2025, rad. 68254. \u00a0<\/p>\n<p>3CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP3457-2022, AP5164-2022 y AP1381-2023. \u00a0<\/p>\n<p>4CSJ, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP2276-2024, AP2273-2024, AP2271-2024, AP2261-2024, AP2205-2024, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP3475-2023. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abComoquiera que el recurso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n es eminentemente rogado, a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corte le est\u00e1 vedado entrar a suplir las deficiencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00e9cnicas o las omisiones argumentativas de la demanda, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n desentra\u00f1ar la verdadera intenci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrente cuando \u00e9sta no es evidente, en tanto que debe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quedar en claro que la casaci\u00f3n, en principio no es un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mecanismo oficioso de control de legalidad o de constitucionalidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la sentencia\u00bb Ver: CSJ SP, 29 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jul. 1999, rad. 14717. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El diccionario de la RAE define\u00a0escoriar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como: Del\u00a0lat.\u00a0tard\u00edo\u00a0excori\u0101re\u00a0&#8216;desollar&#8217;. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Conjug. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0c.\u00a0anunciar. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>tr.\u00a0Gastar\u00a0o\u00a0arrancar\u00a0el\u00a0cutis\u00a0o\u00a0el\u00a0epitelio,\u00a0quedando\u00a0la\u00a0carne\u00a0descubierta.\u00a0U. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m. c. prnl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Sin.: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>desollar,\u00a0raspar,\u00a0rozar,\u00a0ara\u00f1ar,\u00a0arrancar,\u00a0irritar. \u00a0<\/p>\n<p>P\u00e1gina \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 JORGE HERN\u00c1N D\u00cdAZ SOTO \u00a0 Magistrado ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 AP8811-2025 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 62219 \u00a0 (Acta n.\u00b0 \u00a0337) \u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., \u00a0tres (3) de diciembre de dos mil veinticinco (2025) \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 I. ASUNTO \u00a0 \u00a0\u00a0 A la Sala de Casaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[106],"tags":[],"class_list":["post-90939","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diciembre-2025"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90939","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90939"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90939\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}