{"id":8872,"date":"2023-09-08T17:46:51","date_gmt":"2023-09-08T17:46:51","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2215727-05-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:51","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:51","slug":"2215727-05-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2215727-05-04\/","title":{"rendered":"22157(27-05-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a022157 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 45 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintisiete (27) de mayo del \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0si \u00a0es procedente admitir la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la parte civil contra la sentencia del 17 de \u00a0octubre \u00a0del \u00a02003, \u00a0mediante la cual el Tribunal Superior de Cali revoc\u00f3, para \u00a0absolver, \u00a0la \u00a0dictada \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0abril \u00a0del \u00a02002 por el Juzgado 14 Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la misma ciudad contra los se\u00f1ores JORGE \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0 CABEZAS \u00a0y \u00a0LUIS \u00a0IGNACIO CABEZAS CASANOVA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N\u00a0 PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0se\u00f1or \u00a0Servio \u00a0Tulio \u00a0Garz\u00f3n \u00a0Melo \u00a0denunci\u00f3 \u00a0a los se\u00f1ores \u00a0JORGE \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0CABEZAS \u00a0y \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0IGNACIO \u00a0 \u00a0CABEZAS \u00a0 CASANOVA \u00a0 porque, \u00a0mediante \u00a0diversas \u00a0conductas \u00a0punibles, lo han pretendido \u00a0despojar \u00a0de la posesi\u00f3n que tiene sobre un inmueble en la ciudad de Cali. Para \u00a0ello, \u00a0dijo, entre otros comportamientos destruyeron el testamento que por\u00a0 \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica otorg\u00f3 en 1922 Benilda Mercado, en el que afirmaba no haber \u00a0procreado \u00a0hijos, documento del que sin embargo los verdaderos herederos hab\u00edan \u00a0obtenido \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0una \u00a0copia; \u00a0se \u00a0hizo \u00a0aparecer \u00a0un \u00a0presunto \u00a0hijo, \u00a0Francisco \u00a0 Mercado, \u00a0 para \u00a0levantar \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n; \u00a0se \u00a0realizaron \u00a0supuestas \u00a0compraventas \u00a0 del \u00a0 predio \u00a0 a \u00a0 Jes\u00fas \u00a0 Enrique \u00a0 Cardona \u00a0y \u00a0a \u00a0JORGE \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0CABEZAS \u00a0y de \u00e9ste a la \u00a0Ferreter\u00eda \u00a0Colombia, \u00a0representada \u00a0por \u00a0LUIS IGNACIO \u00a0CABEZAS \u00a0CASANOVA, garantizando el vendedor, mediante \u00a0la \u00a0suscripci\u00f3n \u00a0de \u00a0tres \u00a0t\u00edtulos \u00a0valores girados a favor de la sociedad que \u00a0luego \u00a0dar\u00edan \u00a0lugar \u00a0a \u00a0un proceso ejecutivo, la venta posterior del resto del \u00a0lote que figuraba a nombre del se\u00f1or Cardona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0 \u00a0de \u00a0 acaecer \u00a0 diversos \u00a0 fen\u00f3menos \u00a0 procesales \u00a0 que \u00a0determinaron \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0separada \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0atribuidas a los \u00a0procesados, \u00a0finalmente \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0julio de 1997 la fiscal 54 seccional dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 acusatoria \u00a0contra \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0CABEZAS \u00a0por los delitos de destrucci\u00f3n de documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0uso \u00a0de \u00a0documento p\u00fablico falso, falsedad personal, estafa y fraude \u00a0procesal, \u00a0asunto \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del juicio le correspondi\u00f3 al Juzgado 14 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de la misma ciudad. Por su parte, el 25 de febrero de 1999 \u00a0la \u00a0fiscal \u00a053 \u00a0seccional \u00a0acus\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0CABEZAS \u00a0CASANOVA \u00a0por los delitos de estafa agravada y fraude \u00a0procesal, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que fue confirmada por un fiscal delegado ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0quien sin embargo la \u00a0modific\u00f3 \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0primera \u00a0de \u00a0las \u00a0ilicitudes, \u00a0que la dedujo en la \u00a0modalidad de tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Acumulados \u00a0los \u00a0dos procesos por auto del 22 de junio del 2000, el \u00a0Juzgado \u00a014 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0mediante sentencia del 18 de abril del 2002, \u00a0conden\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0 \u00a0CABEZAS \u00a0 \u00a0a \u00a044 meses de prisi\u00f3n por destrucci\u00f3n de documento p\u00fablico, uso \u00a0de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0falso, \u00a0fraude \u00a0procesal \u00a0y estafa y lo absolvi\u00f3 de la \u00a0falsedad \u00a0 personal, \u00a0 en \u00a0 tanto \u00a0 que \u00a0 a \u00a0 CABEZAS \u00a0CASANOVA \u00a0le \u00a0impuso \u00a021 meses de prisi\u00f3n por fraude \u00a0procesal \u00a0y \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0estafa \u00a0agravada. El fallo, apelado por S\u00c1NCHEZ \u00a0CABEZAS \u00a0y \u00a0por los defensores, \u00a0fue \u00a0revocado \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0del 2003 por el Tribunal \u00a0Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Recurri\u00f3 \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil, quien \u00a0formul\u00f3 dos cargos contra la sentencia de segunda instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primero, \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0el inciso segundo de la causal primera, porque estima que el Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho por falso juicio de convicci\u00f3n al apreciar la \u00a0prueba \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la realidad de los hechos, pues al tiempo que admite que \u00a0los \u00a0t\u00edtulos \u00a0escriturarios \u00a0eran espurios desconoce su afirmaci\u00f3n y considera \u00a0que \u00a0JORGE S\u00c1NCHEZ pudo ser \u00a0enga\u00f1ado, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0se \u00a0deduce \u00a0que \u00a0obtuvo \u00a0el provecho \u00a0il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que la conclusi\u00f3n del Ad \u00a0 quem \u00a0sobre \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0establecer \u00a0qui\u00e9nes son los leg\u00edtimos titulares de los inmuebles de la se\u00f1ora \u00a0Benilda \u00a0Mercado, \u00a0al punto que los ubicados en la autopista Sim\u00f3n Bol\u00edvar son \u00a0reclamados \u00a0por el Inurbe es inaceptable, porque se sabe que el predio objeto de \u00a0litigio \u00a0pertenece \u00a0a \u00a0esa \u00a0entidad, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0los \u00a0acusados \u00a0utilizaron \u00a0maniobras \u00a0enga\u00f1osas \u00a0para \u00a0apropiarse \u00a0de \u00a0\u00e9l, \u00a0perjudicando \u00a0a \u00a0los terceros \u00a0poseedores de buena fe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de reproducir un p\u00e1rrafo del fallo \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0afirma \u00a0que \u00a0no \u00a0existen \u00a0elementos de juicio contundentes para \u00a0descartar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de Francisco Mercado o para tenerlo como un personaje \u00a0inventado \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0 \u00a0CABEZAS, \u00a0anota \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0es contradictoria porque se acredit\u00f3 \u00a0fehacientemente \u00a0que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0era \u00a0ficticio \u00a0y \u00a0all\u00ed \u00a0radica \u00a0la \u00a0maniobra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0para \u00a0aparecer como due\u00f1o del inmueble para venderlo luego y obtener \u00a0as\u00ed \u00a0provecho \u00a0econ\u00f3mico, \u00a0con desconocimiento de los derechos de posesi\u00f3n de \u00a0terceros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0 de \u00a0 interpretar \u00a0err\u00f3neamente \u00a0la \u00a0tarjeta \u00a0de \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0c\u00e9dula \u00a0de ciudadan\u00eda de \u00a0Francisco \u00a0Mercado, \u00a0nacido en 1905, porque en el testamento de Benilda del a\u00f1o \u00a01922 \u00a0se \u00a0dice \u00a0que \u00a0no \u00a0procre\u00f3 \u00a0hijos, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0no lo era de \u00a0\u00e9sta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reprocha que el Ad \u00a0quem \u00a0considerara \u00a0la posibilidad de que S\u00c1NCHEZ \u00a0CABEZAS hubiese sido enga\u00f1ado, \u00a0porque \u00a0en \u00a0realidad \u00a0recibi\u00f3 \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a088 millones de pesos en virtud del \u00a0contrato de compraventa celebrado con Ferreter\u00eda Colombia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0CABEZAS \u00a0 \u00a0CASANOVA, \u00a0 afirma \u00a0 que \u00a0 es \u00a0equivocada \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0seg\u00fan la cual de la demanda que en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Ferreter\u00eda \u00a0 Colombia \u00a0 interpuso \u00a0 contra \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0CABEZAS no se pod\u00eda deducir una \u00a0maniobra \u00a0 dolosa \u00a0porque \u00a0estaba \u00a0en \u00a0su \u00a0derecho \u00a0de \u00a0pretender \u00a0recuperar \u00a0lo \u00a0invertido, \u00a0pues \u00a0la \u00a0ferreter\u00eda \u00a0era \u00a0la \u00a0deudora \u00a0y \u00a0no \u00a0al \u00a0rev\u00e9s; adem\u00e1s, \u00a0constituye \u00a0 \u00a0 \u00a0indicio \u00a0 \u00a0 \u00a0grave \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0CABEZAS \u00a0el hacerse representar por quien \u00a0era \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 abogado \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0S\u00c1NCHEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, se equivoca tambi\u00e9n el juzgador \u00a0cuando \u00a0sostiene que el opositor no acredit\u00f3 debidamente la posesi\u00f3n material, \u00a0porque \u00a0no \u00a0era \u00a0ese \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0sino \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0fraudulenta de t\u00edtulos de propiedad falsos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 segunda \u00a0censura \u00a0la \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0que \u00a0el fallo no es \u00a0congruente \u00a0con \u00a0la resoluci\u00f3n acusatoria, porque resulta contradictorio que al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0se \u00a0confirme \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0cancelar \u00a0los \u00a0registros falsos y se \u00a0absuelva a los procesados por los delitos de falsedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0reproducir \u00a0un p\u00e1rrafo de la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0el \u00a0in dubio pro \u00a0reo, \u00a0admitiendo \u00a0el \u00a0Tribunal\u00a0 \u00a0que \u00a0aun \u00a0si se \u00a0dijese \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados pretendieron apropiarse del inmueble vali\u00e9ndose de \u00a0documentos \u00a0ap\u00f3crifos \u00a0esa sola afirmaci\u00f3n no era suficiente para dictar fallo \u00a0de \u00a0condena, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0critica la conclusi\u00f3n como un exabrupto jur\u00eddico. \u00a0Dice \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0aceptar \u00a0que se tenga por acreditado el delito pero se \u00a0agregue \u00a0que \u00a0no \u00a0lo \u00a0es \u00a0por falta de certeza, lo que a su juicio constituye un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n porque no consulta las normas legales sobre tarifa \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0adelante, en su confusa y reiterativa \u00a0demanda, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0la incongruencia conduce a un error de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0pues no se puede aceptar al mismo \u00a0tiempo \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 reconozca \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos, \u00a0pero \u00a0no \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de los procesados. A rengl\u00f3n seguido a\u00f1ade que se trata de un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad, porque se le dio a la prueba un m\u00e9rito distinto al \u00a0que le correspond\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye que la sentencia impugnada se debe \u00a0casar \u00a0 y, \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 reemplazo, \u00a0 se \u00a0 debe \u00a0dejar \u00a0en \u00a0firme \u00a0la \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Acl\u00e1rase, \u00a0previamente, que la Corte no examinar\u00e1 el cumplimiento \u00a0formal \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de la demanda de casaci\u00f3n respecto del coprocesado \u00a0JORGE \u00a0S\u00c1NCHEZ CABEZAS, por \u00a0haberse \u00a0presentado \u00a0desde \u00a0antes \u00a0de adoptarse el fallo de segunda instancia el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal con relaci\u00f3n a \u00a0todas las conductas punibles que le hab\u00edan sido atribuidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Recu\u00e9rdese, \u00a0en \u00a0ese sentido, que en virtud de la ejecutoria de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n -que en este caso ocurri\u00f3 el 6 de agosto de 1997- la \u00a0interrupci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0que entonces se produce da lugar a que los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0fijados \u00a0por el art\u00edculo 83 del C\u00f3digo Penal se reduzcan a la mitad \u00a0por \u00a0expresa \u00a0disposici\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a086 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0estatuto, sin que en \u00a0ning\u00fan caso sean inferiores a cinco a\u00f1os ni superiores a diez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bajo \u00a0tales \u00a0par\u00e1metros, d\u00edgase que teniendo en cuenta el m\u00e1ximo \u00a0de \u00a08 \u00a0a\u00f1os \u00a0fijado \u00a0en la Ley 599 del 2000 para los delitos de destrucci\u00f3n de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0(art\u00edculo 292), uso de documento p\u00fablico falso (art\u00edculo \u00a0291) \u00a0y fraude procesal (art\u00edculo 453), la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal se \u00a0produjo \u00a0al \u00a0cabo de los 5 a\u00f1os siguientes a la ejecutoria de la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0el \u00a06 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0del 2002, antes de que se dictara la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia. Lo mismo sucedi\u00f3 con la estafa agravada por la \u00a0cuant\u00eda, \u00a0cuya \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0asciende \u00a0a \u00a012 \u00a0a\u00f1os (art\u00edculos 246 y 267 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal), de manera que el fen\u00f3meno extintivo de la acci\u00f3n tuvo lugar 6 \u00a0a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0quedar en firme la acusaci\u00f3n, es decir, el 6 de agosto del \u00a02003. \u00a0Y \u00a0como \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0personal \u2013por \u00a0la \u00a0cual \u00a0hubo absoluci\u00f3n en 1\u00aa instancia y no fue objeto de \u00a0impugnaci\u00f3n- \u00a0se \u00a0halla sancionada exclusivamente con multa (art\u00edculo 296), la \u00a0acci\u00f3n \u00a0persecutoria \u00a0tambi\u00e9n \u00a0ha \u00a0prescrito, \u00a0de acuerdo con el contenido del \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a083.3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0consecuencia, la Sala declarar\u00e1 la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 todos \u00a0los \u00a0delitos \u00a0imputados \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0S\u00c1NCHEZ CABEZAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adem\u00e1s, \u00a0inadmitir\u00e1 \u00a0la demanda de casaci\u00f3n porque no cumple los \u00a0requisitos \u00a0exigidos \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0como pasa a examinarse: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0acuerdo con lo previsto por el numeral 3\u00ba. de la citada norma, \u00a0la demanda de casaci\u00f3n deber\u00e1 contener \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cLa \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0y \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del cargo, \u00a0indicando \u00a0en \u00a0forma \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa \u00a0sus \u00a0fundamentos \u00a0y \u00a0las \u00a0normas que el \u00a0demandante estime infringidas.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, de las diversas opciones que establece el art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del estatuto procesal, el impugnante debe seleccionar la que se ajuste a su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0y \u00a0desde \u00a0esa \u00a0perspectiva \u00a0dirigir el ataque contra la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0toda \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n que ofrezca tenga \u00a0directa \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0agravio \u00a0que adujo. As\u00ed, eventualmente \u00a0podr\u00e1 \u00a0cumplir \u00a0tambi\u00e9n \u00a0con \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0de \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n en la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche, \u00a0pues \u00a0de \u00a0lo \u00a0contrario, como ocurre en este caso \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0ver\u00e1 \u00a0luego, \u00a0la mezcla intermitente de errores y razones impedir\u00e1 \u00a0saber \u00a0finalmente \u00a0cu\u00e1les \u00a0son \u00a0los \u00a0concretos \u00a0defectos \u00a0del fallo que se dice \u00a0cuestionar y c\u00f3mo se abord\u00f3 su demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0indispensable \u00a0adem\u00e1s \u00a0que \u00a0se \u00a0fundamente \u00a0el cargo de manera \u00a0adecuada, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0supone, desde luego, que los hechos que sirven de base a la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 las \u00a0 afirmaciones \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0atribuyen \u00a0al \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0sean reales, no imaginadas por \u00a0el \u00a0demandante. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0de \u00a0la exposici\u00f3n surja evidente que el defecto \u00a0denunciado \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para derruir la estructura del fallo o, lo que es lo \u00a0mismo, que el argumento sea a un tiempo veraz y contundente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sentadas \u00a0estas premisas, claramente se advierte que, como ya se ha \u00a0dicho, \u00a0la \u00a0demanda que se examina no satisface los requisitos m\u00ednimos exigidos \u00a0particularmente \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 numeral \u00a03\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0relaci\u00f3n al primer cargo, \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0respetar \u00a0los \u00a0linderos conceptuales fijados por el \u00a0error \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0derecho \u00a0 \u00a0invocado \u00a0 \u2013falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n1- \u00a0el \u00a0libelista se aparta por \u00a0entero \u00a0del \u00a0tema que anuncia desarrollar, para se\u00f1alar, por ejemplo, supuestas \u00a0contradicciones \u00a0argumentativas del Tribunal, que corresponder\u00edan a un error de \u00a0raciocinio \u00a0por transgresi\u00f3n de las leyes de la l\u00f3gica; o indicar que tuvo por \u00a0no \u00a0probado lo que en realidad se hab\u00eda acreditado en cuanto a la propiedad del \u00a0inmueble \u00a0que \u00a0ostentaba el Inurbe o a la calidad de hijo de Benilda Mercado que \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0Francisco, \u00a0lo \u00a0que configurar\u00eda una violaci\u00f3n indirecta producida \u00a0por errores que no precisa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, no todos los textos de la sentencia \u00a0que \u00a0se \u00a0reproducen \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0expresan \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0dice, \u00a0confusi\u00f3n \u00a0que \u00a0sustancialmente \u00a0surge \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la falta de claridad del \u00a0demandante \u00a0sobre \u00a0dos aspectos distintos que aparecen bien precisados en uno de \u00a0los p\u00e1rrafos transcritos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0 \u00a0tenemos \u00a0 \u00a0dudas \u00a0 \u2013dice \u00a0 el \u00a0 Tribunal- \u00a0 sobre \u00a0lo \u00a0artificial, \u00a0postizo, fabuloso, enga\u00f1oso, y desfigurados \u00a0que \u00a0resultaron \u00a0los negocios testados por FRANCISCO MERCADO y que la anulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0todas las escrituras que all\u00ed germinaron se ajustaban totalmente a derecho, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0queda \u00a0inc\u00f3lume, \u00a0pero \u00a0igualmente \u00a0creemos que no existe en el \u00a0ordinario \u00a0probanzas \u00a0que \u00a0ameriten o de las que se pueda deducir fundadamente y \u00a0sin \u00a0lugar \u00a0a hesitaci\u00f3n alguna la responsabilidad para JORGE S\u00c1NCHEZ CABEZAS, \u00a0quien en este momento tambi\u00e9n puede figurar como enga\u00f1ado&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Una \u00a0 cosa \u00a0 es \u00a0que \u00a0quien \u00a0aparece \u00a0vendi\u00e9ndole \u00a0a \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0CABEZAS \u00a0sea \u00a0un \u00a0impostor y de \u00a0ello \u00a0se \u00a0derive \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0de \u00a0los \u00a0t\u00edtulos, y otra que el procesado tenga \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0esos \u00a0hechos, cuestiones plenamente escindibles que, por lo \u00a0mismo, no resultan contradictorias como lo sostiene el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0si fuera poco, n\u00f3tese que frente a lo \u00a0dicho \u00a0en la sentencia\u00a0 en cuanto a que \u201cel impostor intent\u00f3 y culmin\u00f3, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0apoderada, un proceso de sucesi\u00f3n, formul\u00f3 denuncias penales e \u00a0hizo \u00a0acto \u00a0de \u00a0presencia en la Registradur\u00eda del Estado Civil de Palmira fuera \u00a0de \u00a0haber \u00a0visitado \u00a0oficinas de abogados, tiempo antes de entablar su relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0condenados\u201d, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0se \u00a0limita a afirmar \u201cque se \u00a0acredit\u00f3 \u00a0 \u00a0plenamente \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0FRANCISCO \u00a0 MERCADO \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0siendo una persona ficticia\u201d, pero no \u00a0indica la prueba que le permite hacer semejante aseveraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tampoco \u00a0comprendi\u00f3 \u00a0cabalmente \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0por \u00a0la inexacta \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0hechos \u00a0que \u00a0consign\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo, \u00a0tambi\u00e9n incumpliendo el \u00a0mandato \u00a0del \u00a0numeral \u00a02\u00ba \u00a0del \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0del estatuto procesal, que en \u00a0efecto \u00a0la \u00a0Ferreter\u00eda \u00a0Colombia \u00a0demand\u00f3 \u00a0a S\u00c1NCHEZ \u00a0CABEZAS \u00a0utilizando \u00a0los \u00a0tres \u00a0t\u00edtulos \u00a0valores que \u00a0\u00e9ste \u00a0gir\u00f3 a favor de aquella para garantizar la venta posterior del resto del \u00a0inmueble, \u00a0como \u00a0se destac\u00f3 en el recuento f\u00e1ctico realizado al inicio de esta \u00a0providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Todos \u00a0estos \u00a0errores \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que se derivan de las notorias \u00a0imprecisiones \u00a0y \u00a0confusiones \u00a0que revela el demandante, as\u00ed como la equivocada \u00a0selecci\u00f3n \u00a0e \u00a0indebida \u00a0mezcla \u00a0de \u00a0los \u00a0precisos tipos de yerros a cuyo amparo \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia, son suficientes para \u00a0que, \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 respecta \u00a0 al \u00a0 primer \u00a0 cargo, \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0deba \u00a0ser \u00a0inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0ser\u00e1 \u00a0 \u00a0con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 segundo, \u00a0porque \u00a0la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0que \u00a0denuncia \u00a0en el desarrollo de la censura no constituye la incongruencia entre la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0y \u00a0el fallo que como causal de casaci\u00f3n se consagra en \u00a0el numeral 2\u00ba del art\u00edculo 207 del estatuto procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0ya \u00a0se anot\u00f3, la falsedad de los t\u00edtulos no est\u00e1 vinculada \u00a0necesariamente \u00a0con \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los procesados, de manera que bien \u00a0puede \u00a0ocurrir \u2013y este fue \u00a0el \u00a0entendimiento \u00a0del \u00a0Tribunal- que se admita la plena prueba sobre la calidad \u00a0espuria \u00a0de los documentos pero se reconozca la duda respecto del compromiso que \u00a0en la comisi\u00f3n de las conductas punibles puedan tener aquellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0todo \u00a0caso, esa inexistente contradicci\u00f3n no entra\u00f1a falta de \u00a0correspondencia \u00a0entre \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0fallo, porque si en la primera se \u00a0tuvieron \u00a0por \u00a0probadas \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0nada \u00a0se opone a que en el segundo se razone en los t\u00e9rminos en que \u00a0lo hizo el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0la formulaci\u00f3n de este reproche denota el demandante \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0y \u00a0entendimiento que ya antes se hab\u00edan advertido, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a considerar que el Ad \u00a0quem, \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0plante\u00f3 \u00a0la duda probatoria, \u00a0acept\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados \u00a0pretendieron \u00a0apropiarse \u00a0del inmueble, cuando en \u00a0realidad lo que el Tribunal dijo qued\u00f3 as\u00ed claramente expresado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201c&#8230; \u00a0si \u00a0bien \u00a0pudo existir responsabilidad de los procesados, no \u00a0contamos \u00a0con \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0proferir sentencia \u00a0condenatoria \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0con \u00a0el \u00a0grado \u00a0inamovible de la certeza. En este \u00a0sentido, \u00a0se podr\u00eda afirmar incluso que lo \u00a0m\u00e1s \u00a0probable \u00a0es que los procesados \u00a0hubieran \u00a0pretendido \u00a0apropiarse \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0al cual aluden sus actuaciones, \u00a0vali\u00e9ndose \u00a0 de \u00a0ap\u00f3crifos \u00a0documentos, \u00a0pero \u00a0esta \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0por \u00a0si sola no resulta suficiente para entrar a proferir sentencia \u00a0condenatoria \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0contra\u201d. \u00a0 (resaltado \u00a0 fuera \u00a0 de \u00a0texto). \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0contrar\u00eda irremediablemente la t\u00e9cnica el hecho de \u00a0que \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal segunda de casaci\u00f3n se planteen, como lo hizo el \u00a0recurrente, \u00a0de \u00a0manera \u00a0confusa \u00a0por dem\u00e1s, falsos juicios de convicci\u00f3n y de \u00a0legalidad que ni siquiera intenta desarrollar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En consecuencia, la demanda ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En m\u00e9rito de lo expuesto, \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0 DECLARAR \u00a0 LA \u00a0PRESCRIPCI\u00d3N \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal que por los delitos de destrucci\u00f3n de documento p\u00fablico, uso de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0falso, \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0falsedad \u00a0personal \u00a0y \u00a0estafa se \u00a0impulsaba \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0el \u00a0 se\u00f1or \u00a0 JORGE \u00a0 S\u00c1NCHEZ \u00a0CABEZAS \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0decretar en su favor la \u00a0cesaci\u00f3n de procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la parte civil contra la sentencia del 17 de \u00a0octubre \u00a0del \u00a02003, \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali. \u00a0En \u00a0consecuencia, se ordena devolver el \u00a0expediente al despacho de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Contra esta providencia no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 HERMAN \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 JORGE L. QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0El \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juez valora una prueba \u00a0desconociendo \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal, \u00a0si existe, o somete la apreciaci\u00f3n del medio \u00a0probatorio a una tarifa inexistente. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a022157 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 45 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintisiete (27) de mayo del \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0si [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8872","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8872","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8872"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8872\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8872"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8872"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8872"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}