{"id":8857,"date":"2023-09-08T17:46:51","date_gmt":"2023-09-08T17:46:51","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2212228-04-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:51","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:51","slug":"2212228-04-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2212228-04-04\/","title":{"rendered":"22122(28-04-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a022122 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 35 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C.,\u00a0 veintiocho (28) de abril \u00a0del dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0si \u00a0es procedente admitir la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0GUSTAVO ADOLFO HENAO \u00a0MEJ\u00cdA, \u00a0HERNANDO \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0VAR\u00d3N, \u00a0 JORGE \u00a0ELI\u00c9CER \u00a0ZAMORA \u00a0 PINTO \u00a0y \u00a0RICARDO \u00a0JHOANNY \u00a0 MORA \u00a0 AGUILAR, \u00a0contra la sentencia dictada el 28 de febrero del 2003 \u00a0por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N\u00a0 PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana del 13 de agosto de 1999, H\u00e1rold C\u00e1rdenas Solano, \u00a0su \u00a0esposa \u00a0Mar\u00eda \u00a0Jacqueline \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Ospina \u00a0y Jos\u00e9 Duarte, empleado de su \u00a0empresa, \u00a0fueron \u00a0interceptados \u00a0en \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0por \u00a0varios \u00a0hombres \u00a0que \u00a0se \u00a0desplazaban \u00a0en \u00a0dos \u00a0carros, \u00a0quienes \u00a0retuvieron \u00a0durante \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0a los dos \u00a0\u00faltimos \u00a0 y \u00a0hasta \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0al \u00a0primero, \u00a0tiempo \u00a0durante \u00a0el \u00a0cual \u00a0pretendieron \u00a0la entrega de bienes de propiedad de la pareja, al parecer en pago \u00a0de una deuda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Denunciado \u00a0el \u00a0hecho \u00a0por la se\u00f1ora S\u00e1nchez, efectivos del Gaula \u00a0Urbano \u00a0lograron la captura inicial de LUIS ALBERTO DIOSA RODR\u00cdGUEZ \u00a0y MIGUEL DUQUE \u00a0HURTADO, aprehensi\u00f3n que casi de inmediato permiti\u00f3 \u00a0la \u00a0 de \u00a0 nueve \u00a0 personas \u00a0 m\u00e1s \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 liberaci\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0Solano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a08 \u00a0de \u00a0septiembre siguiente, un fiscal especializado de Bogot\u00e1 \u00a0asegur\u00f3 \u00a0con \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0a \u00a0los \u00a0dos \u00a0mencionados y a GUSTAVO \u00a0ADOLFO HENAO MEJ\u00cdA, JORGE \u00a0ELI\u00c9CER ZAMORA PINTO, HERNANDO \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0VAR\u00d3N, \u00a0HUGO \u00a0PINTO, \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0BAYARDO \u00a0 \u00a0VARGAS \u00a0 \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0 CASIMIRO \u00a0 MANJARR\u00c9S \u00a0 y \u00a0 RICARDO \u00a0JOHANNY MORA AGUILAR, \u00a0por los delitos de secuestro extorsivo, \u00a0falsedad \u00a0material de particular en documento p\u00fablico y porte ilegal de armas y \u00a0municiones de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Amparados \u00a0 \u00a0todos \u00a0 los \u00a0 procesados \u00a0 con \u00a0 preclusi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0excepto \u00a0LUIS \u00a0ALBERTO \u00a0DIOSA \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0que \u00a0fue acusado por \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de particular en documento p\u00fablico, la providencia que as\u00ed \u00a0lo \u00a0dispuso \u00a0el \u00a015 \u00a0de agosto del 2000 fue consultada con la fiscal\u00eda delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1 que, por resoluci\u00f3n del 12 de marzo del \u00a02001, \u00a0la revoc\u00f3 y en su lugar los acus\u00f3 por los se\u00f1alados delitos. Recurrida \u00a0en \u00a0reposici\u00f3n, \u00a0el Ad quem \u00a0se inhibi\u00f3 de conocer el 27 de abril siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Celebrada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0agosto del 2002 el \u00a0Juzgado \u00a0Primero Penal del Circuito Especializado de Bogot\u00e1 ces\u00f3 procedimiento \u00a0respecto \u00a0de \u00a0HUGO \u00a0PINTO \u00a0y \u00a0LUIS \u00a0ALBEIRO \u00a0DIOSA \u00a0RODR\u00cdGUEZ por haber quedado \u00a0establecida \u00a0la muerte de ambos y conden\u00f3 a 22 a\u00f1os de prisi\u00f3n a GUSTAVO \u00a0ADOLFO HENAO MEJ\u00cdA, JORGE \u00a0ELI\u00c9CER ZAMORA PINTO, HERNANDO \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0VAR\u00d3N y JOS\u00c9 BAYARDO \u00a0VARGAS \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0y \u00a0a \u00a021 \u00a0a\u00f1os \u00a0a \u00a0MIGUEL DUQUE HURTADO, CASIMIRO MANJARR\u00c9S y \u00a0RICARDO \u00a0 \u00a0 JOHANNY \u00a0 \u00a0 MORA \u00a0 \u00a0AGUILAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 sentencia, \u00a0 impugnada \u00a0 por \u00a0 defensores \u00a0y \u00a0procesados, \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0en \u00a0su integridad por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 mediante fallo \u00a0del 28 de febrero del 2003. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tres \u00a0cargos \u00a0formul\u00f3 \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0los se\u00f1ores HENAO, \u00a0 S\u00c1NCHEZ, \u00a0ZAMORA \u00a0y \u00a0MORA \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primero, \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0de \u00a0la causal primera de casaci\u00f3n, porque en su \u00a0criterio \u00a0el \u00a0Ad quem viol\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0indirecta \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por darle valor de plena prueba a un \u00a0indicio \u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0transcribir \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia en los que el Tribunal consigna conclusiones que \u00a0aluden \u00a0a \u00a0plurales \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0sostiene el actor que el yerro se \u00a0ubica \u00a0en la modalidad del falso juicio de identidad por hacerle decir al se\u00f1or \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Solano \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013testimonio \u00a0que \u00a0dice \u00a0ser \u00fanico y al que le atribuye el car\u00e1cter \u00a0de \u00a0hecho \u00a0indicador- que sus defendidos planearon el tejemaneje que termin\u00f3 en \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0y \u00a0otros delitos \u2013hechos \u00a0indicados, seg\u00fan \u00e9l-, d\u00e1ndole a la prueba un alcance que \u00a0no tiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acepta \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados \u00a0pretendieron \u00a0cobrar \u00a0una deuda que carec\u00eda de respaldo escrito, pero no realizando conductas \u00a0tan \u00a0graves \u00a0como las que les fueron imputadas, pues interceptar a unos deudores \u00a0en \u00a0v\u00eda \u00a0p\u00fablica, \u00a0deambular \u00a0con \u00a0ellos \u00a0por \u00a0diversos establecimientos y dar \u00a0alojamiento \u00a0 en \u00a0 una \u00a0 de \u00a0 las \u00a0viviendas, \u00a0desinteresadamente, \u00a0mientras \u00a0se \u00a0consolidaba \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de la cobranza, no constituye el delito de secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0menos a\u00fan si no aparece probado un acuerdo previo ni las relaciones \u00a0entre \u00a0aquellos, \u00a0es decir, un hecho indicador intermedio que permita deducir su \u00a0real participaci\u00f3n en estos hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0es relevante porque \u00a0recae \u00a0sobre \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba incriminatoria, ya que los informes de polic\u00eda \u00a0judicial \u00a0carecen \u00a0de valor probatorio por expresa disposici\u00f3n del art\u00edculo 50 \u00a0de la Ley 504 de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade, \u00a0 sin \u00a0 enunciar \u00a0 siquiera \u00a0 los \u00a0dem\u00e1s \u00a0 \u00a0medios \u00a0 \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n a que se refiere, que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa Sala de Decisi\u00f3n Penal del H. Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, debi\u00f3 darle al indicio el valor \u00a0probatorio \u00a0que realmente ten\u00eda, y a partir de \u00e9l, ponderar de manera adecuada \u00a0las \u00a0 dem\u00e1s \u00a0pruebas \u00a0obrantes \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0algunas \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0son \u00a0directamente desincriminatorias respecto de mis defendidos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y m\u00e1s adelante agrega: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed, \u00a0pues, \u00a0se \u00a0concluye \u00a0con meridiana \u00a0claridad \u00a0que en la citada sentencia condenatoria no se procedi\u00f3 de acuerdo con \u00a0las \u00a0normas de la sana cr\u00edtica a una valoraci\u00f3n jur\u00eddica, racional e integral \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios \u00a0existentes, \u00a0en \u00a0franca \u00a0contrav\u00eda \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0al \u00a0respecto \u00a0precept\u00faa \u00a0la \u00a0ley \u00a0(Art. \u00a0238 \u00a0del \u00a0C. de P. Penal) y ello en detrimento de la \u00a0verdad \u00a0hist\u00f3rica \u00a0y, \u00a0por \u00a0supuesto, \u00a0del derecho fundamental del acusado a la \u00a0presunci\u00f3n de inocencia&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La segunda censura, \u00a0sustentada \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0causal, \u00a0la \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0in dubio pro reo porque los \u00a0procesados \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 condenados \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0 existiera \u00a0 certeza \u00a0 sobre \u00a0 su \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de hacer precisiones doctrinarias \u00a0relacionadas \u00a0 con \u00a0 ese \u00a0 principio, \u00a0 igualmente \u00a0sin \u00a0concretar \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0anota: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe este proceso surge indiscutiblemente y \u00a0en \u00a0forma \u00a0protuberante \u00a0una \u00a0serie de inconsistencias, no s\u00f3lo en los informes \u00a0policivos, \u00a0sino \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo an\u00e1lisis que se hizo sobre el \u00fanico testimonio \u00a0incriminatorio \u00a0 de \u00a0 CARDENAS \u00a0 SOLANO, \u00a0estableci\u00e9ndose \u00a0as\u00ed \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0dudas \u00a0y \u00a0sospechas \u00a0que el \u00a0segundo \u00a0y tercer acusador mas no instructores, no capitalizaron para bien de la \u00a0justicia, \u00a0sino \u00a0que \u00a0las \u00a0dejaron flotando a trav\u00e9s del expediente. Surge, por \u00a0ejemplo, \u00a0la \u00a0sospecha de que los hoy condenados, hubieran sido consuetudinarios \u00a0secuestradores, \u00a0 \u00a0pero \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0pasa \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ser \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0mera \u00a0 \u2018sospecha\u2019 \u00a0 que \u00a0 por \u00a0grave \u00a0que \u00a0sea \u00a0no \u00a0da \u00a0fundamento \u00a0legal \u00a0y \u00a0jur\u00eddico \u00a0para \u00a0declararlos \u00a0responsables e imputables de \u00a0estos hechos delictuosos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y \u00a0 no \u00a0pod\u00edan \u00a0ser \u00a0condenados, \u00a0sostiene, \u00a0\u201cporque \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0pericial e indiciaria\u201d \u2013que \u00a0tampoco precisa- no ofrece la convicci\u00f3n moral necesaria para \u00a0decidir \u00a0en ese sentido, si adem\u00e1s se considera que las explicaciones ofrecidas \u00a0por ellos eran atendibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Concluye que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201c&#8230; \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0sobre \u00a0los \u00a0hoy \u00a0condenados, \u00a0pesa un \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0del \u00a0\u00fanico \u00a0testimonio \u00a0incriminatorio \u00a0de CARDENAS SOLANO, como \u00a0presuntos \u00a0autores \u00a0del delito de secuestro extorsivo, dif\u00edcilmente un juzgador \u00a0imparcial, \u00a0 podr\u00e1 \u00a0 recoger \u00a0 esta \u00a0 incriminaci\u00f3n \u00a0 como \u00a0 base \u00a0central \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n-certeza, capaz de sustentar una condena.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 tercer \u00a0 reproche \u00a0pretende \u00a0que \u00a0se \u00a0invalide \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, por dos razones \u00a0fundamentales: \u00a0i) \u00a0porque \u00a0la consulta desapareci\u00f3 de la legislaci\u00f3n procesal \u00a0penal \u00a0en \u00a0virtud de la inexequibilidad del art\u00edculo 203 de la Ley 600 del 2000 \u00a0declarada \u00a0por \u00a0la Corte Constitucional mediante sentencia C-760 del 18 de julio \u00a0del \u00a02001, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que por favorabilidad deb\u00eda aplicarse en este asunto; y, \u00a0ii) \u00a0porque la fiscal especializada que precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n fue relevada \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa del juicio por el Director de Fiscal\u00edas a solicitud del juez y en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0se \u00a0design\u00f3 \u00a0a \u00a0un fiscal delegado ante el Tribunal Superior, con el \u00a0exclusivo prop\u00f3sito que sostuviera la acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0los cargos formulados, pide que de acogerse \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0primeros \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y se absuelva a los \u00a0procesados; \u00a0si \u00a0el \u00a0tercero, \u00a0que \u00a0se \u00a0anule lo actuado en la etapa del juicio, \u00a0regresando \u00a0el \u00a0proceso \u00a0al \u00a0momento \u00a0en \u00a0que el A quo \u00a0avoc\u00f3 su conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 Corte \u00a0 ha \u00a0 reproducido \u00a0 diversos \u00a0 apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0los \u00a0dos primeros cargos formulados por el casacionista, para \u00a0dejar \u00a0 en \u00a0 evidencia \u00a0 las \u00a0 contradicciones, \u00a0 imprecisiones, \u00a0confusiones \u00a0e \u00a0insuficiencia \u00a0de \u00a0los \u00a0ataques \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre \u00a0el \u00a0actor, \u00a0quien \u00a0parece \u00a0no \u00a0distinguir \u00a0con \u00a0claridad \u00a0el testimonio -como prueba directa- del indicio -como \u00a0prueba \u00a0indirecta- \u00a0que \u00a0se \u00a0construye \u00a0como inferencia l\u00f3gica a partir de otro \u00a0medio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0eso \u00a0se \u00a0refiere \u00a0indistintamente a la declaraci\u00f3n del se\u00f1or \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0Solano como hecho indicador de un indicio \u00fanico de responsabilidad o \u00a0como \u00a0 testimonio \u00a0 \u00fanico, \u00a0 cuestiones \u00a0 en \u00a0 extremo \u00a0diferentes \u00a0que \u00a0tienen \u00a0implicaciones \u00a0 bien \u00a0 distintas \u00a0 respecto \u00a0del \u00a0grado \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0o \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 requiere \u00a0para \u00a0adoptar \u00a0las \u00a0diversas \u00a0decisiones \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0tomar \u00a0en \u00a0un \u00a0proceso \u00a0pues, \u00a0como \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0para \u00a0asegurar \u00a0con \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva es necesario que existan por lo menos dos indicios graves \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0(art\u00edculo \u00a0356 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 del 2000); para acusar se \u00a0precisa \u00a0de \u00a0una \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0indicios \u00a0graves \u00a0o \u00a0de \u00a0otra \u00a0clase de prueba \u00a0\u2013como el testimonio, por \u00a0ejemplo- \u00a0que se\u00f1ale la responsabilidad del sindicado (art\u00edculo 397 ib\u00eddem) y \u00a0para \u00a0condenar \u00a0es indispensable la certeza de la responsabilidad (art\u00edculo 232 \u00a0id.), \u00a0que \u00a0se \u00a0puede \u00a0derivar \u00a0igualmente \u00a0de \u00a0una \u00a0pluralidad de indicios o de \u00a0cualquier otro medio de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0es \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0entonces, atacar el fallo porque se apoya en un \u00a0indicio \u00fanico, que hacerlo \u00a0porque \u00a0se \u00a0basa \u00a0en \u00a0un testimonio \u00fanico \u00a0como \u00a0prueba directa del hecho que es, de acuerdo con el relato y \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0expone \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0lo que dice sucedi\u00f3 en este \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0 \u00a0es \u00a0 as\u00ed, \u00a0 los \u00a0 dos \u00a0 primeros \u00a0cargos \u00a0 \u2013adem\u00e1s \u00a0de otros defectos que seguidamente se se\u00f1alar\u00e1n- carecen \u00a0de \u00a0 trascendencia \u00a0porque \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0raz\u00f3n \u00a0un \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico \u00a0es \u00a0insuficiente \u00a0para \u00a0condenar, \u00a0sabido \u00a0adem\u00e1s que, como \u00a0repetidamente lo ha dicho la Sala, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cEl \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico purgado de sus posibles vicios, defectos o \u00a0deficiencias, \u00a0puede y debe ser mejor que varios ajenos a esta purificaci\u00f3n. El \u00a0legislador, \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0ha \u00a0abandonado \u00a0aquello de testis \u00a0 \u00a0unus, \u00a0 \u00a0testis \u00a0 nullus. \u00a0 La \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 ofendido \u00a0 tampoco \u00a0tiene \u00a0un \u00a0definitivo \u00a0y \u00a0aprior\u00edstico \u00a0dem\u00e9rito. \u00a0Si \u00a0as\u00ed \u00a0fuera, la sana cr\u00edtica del testimonio, que por la variada \u00a0ciencia \u00a0que incorpora a la misma y mediante la cual es dable deducir cu\u00e1ndo se \u00a0miente \u00a0y \u00a0cu\u00e1ndo \u00a0se dice la verdad, tendr\u00eda validez pero siempre y cuando no \u00a0se \u00a0tratase \u00a0de \u00a0persona \u00a0interesada \u00a0o en solitario. Estos son circunstanciales \u00a0obst\u00e1culos, \u00a0pero \u00a0superables; \u00a0son motivos de recelo que obligan a profundizar \u00a0m\u00e1s \u00a0en \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0o en el estudio de declaraciones tales, pero nunca \u00a0pueden \u00a0llevar al principio de tenerse en menor estima y de no alcanzar nunca el \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0ser \u00a0apoyo de un fallo de condena.\u201d1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 respecto \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0primer \u00a0reproche, la se\u00f1alada confusi\u00f3n lo torna infundado, \u00a0pues \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0se \u00a0refiere a una prueba indiciaria que en realidad no \u00a0fue la considerada por el fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y \u00a0es \u00a0contradictorio \u00a0porque, a pesar de insistir en el testimonio \u00a0\u00fanico, \u00a0de \u00a0los p\u00e1rrafos del fallo que reproduce en la demanda se concluye que \u00a0fueron \u00a0plurales \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0valorados \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal. As\u00ed se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0frases \u00a0como \u201clos elementos de juicio analizados y las premisas \u00a0sentadas\u201d, \u00a0\u201cen \u00a0el plenario militan elementos de juicio\u201d, o \u201cdel examen \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0rese\u00f1ados \u00a0en \u00a0precedencia\u201d. \u00a0Igual \u00a0se advierte de las \u00a0propias \u00a0afirmaciones del impugnante, como que el Tribunal debi\u00f3 \u201cponderar de \u00a0manera \u00a0adecuada \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas \u00a0obrantes \u00a0en \u00a0el proceso, algunas de las \u00a0cuales \u00a0son \u00a0directamente \u00a0desincriminatorias\u201d, \u00a0o \u00a0que \u00a0no se realiz\u00f3 \u201cuna \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 jur\u00eddica, \u00a0 \u00a0racional \u00a0 \u00a0e \u00a0 \u00a0integral \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0indicios \u00a0existentes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0no \u00a0aclara \u00a0cu\u00e1les \u201celementos de \u00a0juicio\u201d, \u00a0 \u00a0\u201cpremisas\u201d, \u00a0 \u00a0\u201ctestimonios\u201d, \u00a0 \u201cdem\u00e1s \u00a0 pruebas\u201d \u00a0 o \u00a0\u201cindicios \u00a0 existentes\u201d \u00a0 fueron \u00a0 valorados \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Tribunal, \u00a0lo \u00a0que \u00a0adicionalmente \u00a0 tornar\u00eda \u00a0 incompleto \u00a0 el \u00a0 primer \u00a0reproche \u00a0porque \u00a0deja \u00a0por fuera toda consideraci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0de los medios de convicci\u00f3n que, conservando el m\u00e9rito atribuido por \u00a0el \u00a0 Ad \u00a0 quem, \u00a0podr\u00edan \u00a0mantener \u00a0 enhiesta \u00a0 \u2013o \u00a0desmoronar- la decisi\u00f3n condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0 otro \u00a0 lado, \u00a0resulta \u00a0tambi\u00e9n \u00a0defectuoso \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0porque el error que se le \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0se \u00a0configura. \u00a0Que \u00a0en el proceso de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0se le d\u00e9 a ella un alcance que no tiene, significa \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0hace \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0verdad \u00a0no \u00a0expresa, \u00a0que se desfigura, \u00a0distorsiona \u00a0o \u00a0tergiversa el \u00a0hecho \u00a0que revela la prueba, no que se le hubiese dado un valor inmerecido o una \u00a0significaci\u00f3n \u00a0mayor de la que podr\u00eda tener, como parece entenderlo el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0la t\u00e9cnica casacional, por puras \u00a0razones \u00a0de \u00a0m\u00e9todo \u00a0y \u00a0de l\u00f3gica, exige que cuando se plantea el falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 debe \u00a0expresarse \u00a0lo \u00a0que \u00a0literalmente \u00a0dice \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0lo \u00a0que le hizo decir el \u00a0fallador, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0aparezca \u00a0evidente \u00a0por la sola \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0textos. \u00a0El \u00a0demandante no s\u00f3lo no realiz\u00f3 esa labor, \u00a0sino \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0indic\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n del se\u00f1or \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0Solano \u00a0ni \u00a0las \u00a0alusiones \u00a0que \u00a0a ella hubiese hecho el Ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0D\u00edgase \u00a0finalmente, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0el \u00a0examen \u00a0de los dos cargos \u00a0iniciales \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0en su postulaci\u00f3n no se cumplieron los requisitos \u00a0previstos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, que el \u00a0segundo \u00a0reproche carece de \u00a0la \u00a0 \u00a0precisi\u00f3n \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0claridad \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0norma \u00a0 reclama \u00a0 \u2013am\u00e9n \u00a0de \u00a0lo \u00a0ya \u00a0se\u00f1alado- \u00a0porque \u00a0plantea \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 desconoci\u00f3 \u00a0 el \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0pero \u00a0se \u00a0abstiene de demostrar la incertidumbre \u00a0que \u00a0se \u00a0pudiera \u00a0advertir \u00a0en el proceso. En lugar de ello, se limita a afirmar \u00a0que \u00a0 \u00a0existe \u00a0 \u00a0\u201cuna \u00a0 \u00a0serie \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0dudas \u00a0 \u00a0y \u00a0sospechas\u201d que se \u201cdejaron flotando a trav\u00e9s del \u00a0expediente\u201d, \u00a0pero \u00a0no \u00a0identifica \u00a0ninguna, \u00a0o \u00a0que \u201cla prueba testimonial, \u00a0pericial \u00a0e indiciaria\u201d no ofrece la convicci\u00f3n necesaria para condenar, pero \u00a0sin \u00a0ilustrar \u00a0a la Corte sobre las razones que apoyan esa conclusi\u00f3n. Y cuando \u00a0alude \u00a0 a \u00a0 algo \u00a0 concreto, \u00a0como \u00a0la \u00a0sospecha \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados \u00a0sean \u00a0\u201cconsuetudinarios \u00a0 secuestradores\u201d, \u00a0 lo \u00a0 hace \u00a0de \u00a0manera \u00a0inconexa, \u00a0sin \u00a0acreditar \u00a0 la \u00a0 incidencia \u00a0que \u00a0ese \u00a0prejuicio \u00a0hubiese \u00a0podido \u00a0tener \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0formulados \u00a0los \u00a0dos \u00a0primeros cargos, debe reiterarse que no \u00a0llenan \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0de claridad y precisi\u00f3n reclamadas por el numeral 3\u00ba. \u00a0del \u00a0art\u00edculo 212 del estatuto procesal, lo que dar\u00e1 lugar a la inadmisi\u00f3n de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0devoluci\u00f3n del expediente al despacho de origen, como lo \u00a0dispone \u00a0el \u00a0art\u00edculo 213 ib\u00eddem, pues se anticipa que tampoco el tercer \u00a0 \u00a0 reclamo \u00a0 \u00a0 \u2013que \u00a0debi\u00f3 \u00a0plantearse en primer lugar, atendiendo al principio de \u00a0preeminencia de los cargos- satisface esos requisitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este sentido, obs\u00e9rvese con relaci\u00f3n al \u00a0primer \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0aducido \u00a0por \u00a0el \u00a0censor, \u00a0que cuando se orden\u00f3 la \u00a0consulta \u00a0de \u00a0la \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de la investigaci\u00f3n (15 de agosto del 2000) y el \u00a0fiscal \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia la desat\u00f3 acusando a todos los procesados (12 de \u00a0marzo \u00a0del \u00a02001), \u00a0estaba \u00a0vigente \u00a0el \u00a0art\u00edculo 35 de la Ley 504 de 1999, que \u00a0modific\u00f3 \u00a0el 206 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991, que consagraba ese \u00a0grado jurisdiccional de revisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna \u00a0incidencia \u00a0tiene \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0entonces, \u00a0que el 19 de julio del 2001 la Corte Constitucional, con ponencia del \u00a0magistrado \u00a0Marco \u00a0Gerardo \u00a0Monroy \u00a0Cabra, \u00a0declarara \u00a0en \u00a0la sentencia C-760 la \u00a0inexequibilidad \u00a0del art\u00edculo 203 de la Ley 600 del 2000, porque para esa fecha \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que ahora se discute estaba consolidada. Y no habr\u00eda lugar a la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0retroactiva del fallo, no s\u00f3lo porque sus efectos est\u00e1n previstos \u00a0hacia \u00a0el \u00a0futuro, de manera que no afectan actuaciones que se hubieran cumplido \u00a0cuando \u00a0la \u00a0norma \u00a0gozaba \u00a0de \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0constitucionalidad que le es \u00a0propia, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n porque la contrariedad con la Carta Pol\u00edtica se deriv\u00f3 \u00a0exclusivamente \u00a0de \u00a0los \u00a0vicios \u00a0de \u00a0forma que se presentaron en el tr\u00e1mite del \u00a0proyecto \u00a0de \u00a0ley, \u00a0no \u00a0de \u00a0la oposici\u00f3n entre ese instituto y la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, si no existe irregularidad es \u00a0apenas \u00a0obvio \u00a0que \u00a0no puedan indicarse en forma clara y precisa los fundamentos \u00a0de \u00a0 la \u00a0 acusaci\u00f3n, \u00a0 ni \u00a0 mucho \u00a0 menos \u00a0 la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0anormalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0mismo \u00a0habr\u00e1 \u00a0de \u00a0decirse respecto del \u00a0segundo \u00a0motivo \u00a0de nulidad, porque el relevo del fiscal que habr\u00eda de sostener \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0no genera vicio, como lo dijo la Sala, por ejemplo, en sentencia \u00a0del \u00a013 \u00a0de febrero del 2003, radicado 11.480, con ponencia del magistrado Yesid \u00a0Ram\u00edrez Bastidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En m\u00e9rito de lo expuesto, \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0INADMITIR \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0los se\u00f1ores GUSTAVO \u00a0ADOLFO \u00a0 \u00a0 \u00a0 HENAO \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJ\u00cdA, \u00a0 \u00a0 \u00a0HERNANDO \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0VAR\u00d3N, \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0ELI\u00c9CER \u00a0 \u00a0ZAMORA \u00a0 \u00a0PINTO \u00a0 y \u00a0RICARDO \u00a0 \u00a0 JHOANNY \u00a0 \u00a0 MORA \u00a0 \u00a0AGUILAR, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0el \u00a028 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0del \u00a02003 \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1. En consecuencia, se \u00a0ordena devolver el expediente al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Contra esta providencia no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 HERMAN \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 JORGE L. QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0del 12 de julio de 1989, M. P. Gustavo G\u00f3mez Vel\u00e1squez. En el mismo \u00a0sentido, \u00a0sentencias \u00a0del 15 de diciembre del 2000, radicado 13.119, M. P. Jorge \u00a0An\u00edbal \u00a0G\u00f3mez Gallego, y del 17 de septiembre del 2003, radicado 14.905, M. P. \u00a0Mauro Solarte Portilla. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a022122 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 35 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C.,\u00a0 veintiocho (28) de abril \u00a0del dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0si [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8857","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8857","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8857"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8857\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8857"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8857"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8857"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}