{"id":8790,"date":"2023-09-08T17:46:47","date_gmt":"2023-09-08T17:46:47","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2202205-05-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:47","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:47","slug":"2202205-05-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2202205-05-04\/","title":{"rendered":"22022(05-05-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22022 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 37 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., cinco (05) de mayo del dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0VISTOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Penal del Circuito de Chocont\u00e1, \u00a0mediante \u00a0pronunciamiento \u00a0del\u00a0 \u00a0ocho (8) de septiembre del 2003, confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia\u00a0 \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el\u00a0 \u00a0Juzgado \u00a0Municipal de Guatavita y \u00a0Sesquil\u00e9, \u00a0fechada el\u00a0 25 de junio del 2003, por medio de la cual conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Jorge \u00a0Rivera \u00a0Calder\u00f3n \u00a0por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 invasi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 tierras \u00a0y \u00a0edificios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notificada \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, el apoderado del \u00a0sentenciado \u00a0 \u00a0present\u00f3 \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 discrecional \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Los hijos de \u00a0Hip\u00f3lito \u00a0 Cruz \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0Chiquinquir\u00e1 \u00a0Cifuentes, \u00a0contrataron \u00a0al \u00a0abogado \u00a0Jorge Rivera Calder\u00f3n para \u00a0que \u00a0les \u00a0adelantara \u00a0el \u00a0proceso de sucesi\u00f3n intestada. En la cl\u00e1usula quinta \u00a0del \u00a0contrato, \u00a0estipularon que el abogado pod\u00eda gravar a cualquier t\u00edtulo los \u00a0bienes de la sucesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El profesional \u00a0llev\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a0final \u00a0la gesti\u00f3n encomendada. Luego encontr\u00f3 que el predio \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0partici\u00f3n \u00a0estaba \u00a0ocupado. \u00a0Entonces, previo poder, inici\u00f3 el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0restituci\u00f3n. \u00a0Al \u00a0final \u00a0de \u00a0su \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Promiscuo \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Guasca declar\u00f3 terminado el contrato de arrendamiento que Julio, \u00a0Mar\u00eda \u00a0y \u00a0Delf\u00edn \u00a0Cruz Cifuentes hab\u00edan suscrito, en calidad de arrendadores, \u00a0con Jos\u00e9 Rivera Chapet\u00f3n y Ana Cecilia Cruz Zambrano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0predio, \u00a0denominado \u00a0El \u00a0Salto, de 10 de hect\u00e1reas de extensi\u00f3n, fue entregado el 18 de \u00a0agosto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01994 \u00a0 al \u00a0 abogado \u00a0 Jorge \u00a0 Rivera \u00a0Calder\u00f3n, \u00a0quien \u00a0lo \u00a0recibi\u00f3 \u00a0a satisfacci\u00f3n, tal \u00a0como \u00a0estaba \u00a0autorizado \u00a0en \u00a0el \u00a0contrato de servicios. A cargo de Rivera \u00a0 \u00a0 Calder\u00f3n, \u00a0 \u00a0qued\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0terreno. \u00a0Luego \u00a0contrat\u00f3 \u00a0a algunas personas para que lo \u00a0cuidaran \u00a0 y \u00a0 lo \u00a0 explotaran \u00a0 y, \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0 realiz\u00f3 \u00a0 actos \u00a0de \u00a0se\u00f1or \u00a0y \u00a0due\u00f1o.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a04 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0del \u00a02000, la Fiscal\u00eda Local Segunda de La Calera Delegada ante los \u00a0Jueces \u00a0Penales Promiscuo y Municipal de La Calera y Guasca calific\u00f3 el m\u00e9rito \u00a0del \u00a0 \u00a0sumario \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0acus\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0Jorge \u00a0 Rivera \u00a0Calder\u00f3n \u00a0de \u00a0incurrir \u00a0en el delito de invasi\u00f3n de tierras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Esa decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0impugnada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del acusado. Pero la Fiscal\u00eda\u00a0 Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bogot\u00e1, mediante providencia del 19 de febrero \u00a0del 2001, confirm\u00f3 en todas sus partes la resoluci\u00f3n acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El 25 de junio \u00a0del \u00a02003, el Juez Municipal de Guatavita y Sesquil\u00e9 -por cuanto el titular del \u00a0Juzgado \u00a0Municipal\u00a0 \u00a0de \u00a0La \u00a0Calera \u00a0y \u00a0Guasca se declar\u00f3 impedido- dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0condenatoria \u00a0 \u00a0contra \u00a0 Jorge \u00a0 Rivera \u00a0Calder\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0delito \u00a0que \u00a0se \u00a0le hab\u00eda \u00a0imputado en la resoluci\u00f3n acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Contra \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0sentenciado \u00a0interpuso recurso de apelaci\u00f3n. El 8 de \u00a0septiembre \u00a0del \u00a02003, \u00a0el Juzgado Penal del Circuito de Chocont\u00e1 lo confirm\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0LA DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante, \u00a0luego \u00a0de \u00a0efectuar \u00a0una \u00a0s\u00edntesis \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0y sin olvidarse de \u00a0identificar \u00a0debidamente \u00a0los \u00a0sujetos procesales y la sentencia impugnada, como \u00a0lo \u00a0exige \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, formula tres \u00a0cargos contra la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0fundamenta \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0(art\u00edculo 207 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal). El proceso, dice, \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0afectado \u00a0por \u00a0una causal de nulidad. La imputaci\u00f3n formulada al \u00a0sentenciado, \u00a0enmarcada dentro del delito de invasi\u00f3n \u00a0de \u00a0 tierras, \u00a0 es \u00a0 violatoria \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 inocencia \u00a0 y \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0siguiente \u00a0 \u00a0manera \u00a0 \u00a0lo \u00a0sustenta: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 la \u00a0 posesi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Jorge \u00a0Rivera \u00a0Calder\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el bien \u00a0objeto \u00a0del litigio se deriva de una diligencia de entrega legalmente rituada, y \u00a0si \u00a0para \u00a0recibirlo \u00a0ten\u00eda poder de los herederos, esa figura no se estructura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 forma \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0Rivera \u00a0Calder\u00f3n \u00a0tom\u00f3 \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0y \u00a0los actos de se\u00f1or y due\u00f1o que ejerci\u00f3, no fueron violentos. Por \u00a0eso \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 sentencia, \u00a0 al \u00a0 rotular \u00a0 esta \u00a0 conducta \u00a0 como \u00a0invasi\u00f3n \u00a0de \u00a0tierras, \u00a0se violaron los \u00a0principios \u00a0de \u00a0tipicidad, \u00a0legalidad \u00a0 y\u00a0 \u00a0 el \u00a0derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 debido \u00a0 \u00a0 proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la sentencia se viol\u00f3 de modo directo la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0(art\u00edculo \u00a0207, \u00a0numeral \u00a01\u00b0, \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento \u00a0Penal). \u00a0Se \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0el art\u00edculo 1\u00b0 de la Ley 308 de 1996 y se \u00a0dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 1\u00b0 de la Ley 23 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo sustenta: \u00a0<\/p>\n<p>El sentenciador incurri\u00f3 en un error \u00a0 de \u00a0 selecci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0norma \u00a0aplicable \u00a0 \u00a0al \u00a0 caso. \u00a0 Si \u00a0 el \u00a0 predio \u00a0 fue \u00a0 recibido \u00a0 por \u00a0 Jorge \u00a0Rivera \u00a0Calder\u00f3n del inspector de \u00a0polic\u00eda \u00a0de \u00a0Guasca, mediante una diligencia de entrega absolutamente legal, no \u00a0pod\u00eda \u00a0el \u00a0fallador encuadrar la conducta dentro del tipo penal de invasi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 tierras \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0edificios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juez \u00a0interpret\u00f3 \u00a0equivocadamente \u00a0la \u00a0norma. \u00a0La \u00a0conducta \u00a0no se adecua al verbo rector del art\u00edculo 367 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0 de \u00a0 1980, \u00a0 ley \u00a0 vigente \u00a0 al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0Rivera \u00a0Calder\u00f3n no invadi\u00f3 el terreno \u00a0objeto \u00a0del litigio. A \u00e9l se lo entregaron judicialmente. La entrega fue legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo mismo su permanencia en el lugar. Estaba \u00a0legitimado \u00a0para \u00a0hacerlo. \u00a0Esa \u00a0legitimidad \u00a0se \u00a0derivaba del\u00a0 contrato de \u00a0servicios \u00a0firmado \u00a0entre \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0los \u00a0herederos. \u00a0En la cl\u00e1usula sexta de ese \u00a0documento, \u00a0se \u00a0estipula que el pago de sus servicios pod\u00eda hacerse en especie, \u00a0esto es, en lo que su precio representara en un lote de terreno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El fallador viol\u00f3 de manera directa la ley \u00a0sustancial \u00a0(art\u00edculo 207, numeral 1\u00b0, del C\u00f3digo de Procedimiento Penal). El \u00a0error \u00a0se deriv\u00f3 de haber aplicado indebidamente el art\u00edculo 1\u00b0 de la Ley 308 \u00a0de \u00a01996 \u00a0y \u00a0dejar \u00a0de \u00a0aplicar los art\u00edculos 762, 765, 2512, 2518, 1494, 1495, \u00a01602, 1618 del\u00a0 C\u00f3digo Civil y 864 del C\u00f3digo de Comercio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo sustenta: \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0elementos \u00a0constitutivos del delito de \u00a0invasi\u00f3n \u00a0de \u00a0tierras \u00a0no fueron cumplidos por Rivera \u00a0Calder\u00f3n. \u00a0El \u00a0ingreso \u00a0del \u00a0abogado \u00a0al \u00a0predio \u00a0se \u00a0produjo \u00a0por autorizaci\u00f3n judicial. La permanencia de \u00e9l en el lugar obedeci\u00f3 \u00a0a \u00a0lo \u00a0pactado \u00a0en \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0servicios. \u00a0De \u00a0la \u00a0cl\u00e1usula sexta de ese \u00a0documento, \u00a0se \u00a0desprende \u00a0que \u00a0los \u00a0servicios \u00a0profesionales \u00a0suyos pod\u00edan ser \u00a0pagados \u00a0en \u00a0efectivo \u00a0o \u00a0en \u00a0el \u00a0equivalente \u00a0representado \u00a0en una porci\u00f3n del \u00a0terreno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como no le fueron cancelados sus honorarios \u00a0en \u00a0efectivo, \u00a0el \u00a0sentenciado \u00a0tom\u00f3, apoyado en el contrato, la parte del bien \u00a0que \u00a0le \u00a0correspond\u00eda. Una de las formas de adquirir el dominio es la posesi\u00f3n \u00a0(art\u00edculo \u00a0981 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil). El sentenciador desconoci\u00f3 este concepto \u00a0jur\u00eddico \u00a0y todas los que regulan el contrato. Por ello edific\u00f3 el cargo en la \u00a0no \u00a0devoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0inmueble por parte del abogado.\u00a0 Dej\u00f3 de aplicar las \u00a0normas \u00a0civiles \u00a0sobre la materia y aplic\u00f3 indebidamente el art\u00edculo 1\u00b0 de la \u00a0Ley 308 de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El inciso 3\u00ba del art\u00edculo 205 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0establece que la Sala Penal de la Corte, discrecionalmente, \u00a0 \u00a0puede \u00a0 \u00a0aceptar \u00a0demandas\u00a0 \u00a0contra \u00a0sentencias \u00a0proferidas en segunda instancia, distintas a \u00a0las \u00a0que admiten la casaci\u00f3n com\u00fan, aun en el caso de que el fallo verse sobre \u00a0un \u00a0delito que tenga se\u00f1alada una pena privativa de la libertad cuyo m\u00e1ximo no \u00a0exceda \u00a0de \u00a0ocho \u00a0(8) a\u00f1os, cuando lo considere necesario para el desarrollo de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o la garant\u00eda de los derechos fundamentales, siempre que se \u00a0re\u00fanan los dem\u00e1s requisitos exigidos por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0infiere del texto de esta disposici\u00f3n, \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n discrecional debe colmar indiscutiblemente otros \u00a0dos \u00a0 presupuestos, \u00a0 bien \u00a0 delimitados: \u00a0la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia y\/o la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demanda se dirige contra una sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0emiti\u00f3 \u00a0juicio de responsabilidad sobre un \u00a0delito \u00a0cuya \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima no excede los ocho (8) a\u00f1os de prisi\u00f3n. En efecto, \u00a0se \u00a0trata \u00a0de cuestionar el fallo proferido por el Juzgado Penal del Circuito de \u00a0Chocont\u00e1. \u00a0La \u00a0pena m\u00e1xima se\u00f1alada para el delito imputado, que lo fue el de \u00a0invasi\u00f3n \u00a0de \u00a0tierras, \u00a0est\u00e1 \u00a0fijada en cinco a\u00f1os, aumentada a siete a\u00f1os y \u00a0medio \u00a0por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0un \u00a0predio \u00a0rural. \u00a0Por \u00a0tanto, la demanda cumple este \u00a0presupuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0formula tres reproches contra la \u00a0sentencia. \u00a0Uno \u00a0por \u00a0nulidad \u00a0y \u00a0dos \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley\u00a0 \u00a0sustancial. \u00a0Pero, \u00a0evaluada \u00a0por la Sala la fundamentaci\u00f3n desarrollada por el \u00a0impugnante, concluye que la demanda no puede ser admitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0raz\u00f3n es que a lo largo de su escrito, \u00a0el \u00a0demandante se limita a oponer su criterio al del sentenciador. Y esta simple \u00a0discrepancia \u00a0de \u00a0opiniones sobre la forma de apreciar las pruebas e interpretar \u00a0la \u00a0ley, surgida entre el demandante y los funcionarios encargados de tramitar y \u00a0definir \u00a0el asunto materia de debate, no constituye presupuesto de viabilidad de \u00a0una demanda de casaci\u00f3n por v\u00eda excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 lo \u00a0 ha\u00a0 \u00a0 reiterado \u00a0 la \u00a0Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cRespecto de la casaci\u00f3n discrecional, la \u00a0jurisprudencia \u00a0tiene \u00a0establecido \u00a0como exigencia consustancial a la naturaleza \u00a0excepcional \u00a0 del \u00a0instrumento, \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0presente \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0debida \u00a0frente a los motivos que determinan la viabilidad de la \u00a0admisi\u00f3n, \u00a0relacionada \u00a0con las posibilidades que para su interposici\u00f3n la ley \u00a0otorga, \u00a0 ya \u00a0 sea \u00a0 para \u00a0perseguir, \u00a0por \u00a0dicha \u00a0v\u00eda, \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la\u00a0 \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0un derecho fundamental presuntamente \u00a0transgredido \u00a0 en \u00a0 las \u00a0instancias \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0debiendo \u00a0precisar \u00a0clara \u00a0y \u00a0n\u00edtidamente, \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0o \u00a0razones \u00a0por \u00a0las cuales el Juez de casaci\u00f3n debe \u00a0intervenir \u00a0en \u00a0un \u00a0asunto \u00a0sobre \u00a0el \u00a0que \u00a0no \u00a0concurren los presupuestos de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan\u201d. \u00a0(Auto \u00a0del 15 de noviembre del \u00a02001, radicado 18.890, M. P. Fernando Arboleda Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0demanda \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0especifica \u00a0los \u00a0motivos por los cuales se requiere que la Corte \u00a0precise, \u00a0 con \u00a0 fuerza \u00a0 de \u00a0 autoridad, \u00a0y \u00a0con \u00a0miras \u00a0al \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0su criterio jur\u00eddico sobre las particularidades de la conducta \u00a0imputada \u00a0a \u00a0su \u00a0prohijado \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0en \u00a0que ella se produjo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0escrito \u00a0se \u00a0extiende \u00a0en \u00a0argumentos \u00a0orientados \u00a0a \u00a0probar, \u00a0contra \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0que \u00a0el \u00a0delito de \u00a0invasi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 tierras \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 tipific\u00f3, \u00a0si \u00a0se \u00a0tienen \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0 propias \u00a0 del \u00a0 comportamiento \u00a0 del \u00a0 sentenciado. \u00a0Pero \u00a0no \u00a0exterioriza \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales la Corte debe pronunciarse frente al \u00a0caso \u00a0con criterio de autoridad, bien porque no se ha manifestado antes sobre el \u00a0punto, \u00a0o \u00a0bien \u00a0porque ha sido vaga en su definici\u00f3n, o porque de todas formas \u00a0la \u00a0singularidad \u00a0del \u00a0caso \u00a0exija \u00a0renovar \u00a0los \u00a0conceptos jurisprudenciales al \u00a0respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acerca de la violaci\u00f3n de las garant\u00edas y \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0del sentenciado, el impugnante tampoco explica cu\u00e1l es \u00a0la raz\u00f3n novedosa que permita afirmar el conculcamiento de ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su labor la centra en discutir la forma como \u00a0el \u00a0juez \u00a0apreci\u00f3 \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0de \u00a0hecho e interpret\u00f3 la ley al momento de \u00a0calificar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0conducta \u00a0 \u00a0como \u00a0 invasi\u00f3n \u00a0 de \u00a0tierras y edificios. Por esta equivocada comprensi\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador, dice, se le violaron sus derechos a la presunci\u00f3n de inocencia y \u00a0al debido proceso al sentenciado. Y nada mas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 \u00a0 juez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013sigue- dio por sentado, a pesar de la \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0existente, \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado retuvo el bien a manera de pago \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0sus honorarios profesionales. En este punto, afirma, el juez evalu\u00f3 \u00a0de \u00a0 manera \u00a0equivocada \u00a0la \u00a0prueba.\u00a0 \u00a0Era \u00a0deber \u00a0suyo \u00a0reconocer \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0si \u00a0recibi\u00f3 el predio de manos de un inspector de polic\u00eda mediante \u00a0una \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0entrega ce\u00f1ida a la legalidad, no tom\u00f3 posesi\u00f3n violenta \u00a0de \u00a0\u00e9l. \u00a0Y \u00a0si, adem\u00e1s, ejerci\u00f3 actos de se\u00f1or y due\u00f1o sobre el terreno, lo \u00a0hizo \u00a0prevalido \u00a0de \u00a0la \u00a0autorizaci\u00f3n que le hab\u00edan extendido sus poderdantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el recurrente pretende que la \u00a0Corte \u00a0medie entre la apreciaci\u00f3n probatoria y la interpretaci\u00f3n jur\u00eddica que \u00a0ha \u00a0plasmado \u00a0en \u00a0su \u00a0demanda \u00a0y \u00a0la \u00a0que \u00a0ha \u00a0exteriorizado \u00a0el \u00a0juzgador en su \u00a0sentencia. \u00a0Esta \u00a0manera \u00a0informal de plantear discrepancias con la legalidad de \u00a0la \u00a0sentencia impide que la Corte admita el libelo, por cuanto no se ci\u00f1e a los \u00a0presupuestos y fines de la casaci\u00f3n discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda presentada por el \u00a0apoderado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Jorge \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rivera \u00a0Calder\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22022 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 37 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., cinco (05) de mayo del dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0VISTOS \u00a0\u00a0 El \u00a0Juzgado Penal del Circuito de Chocont\u00e1, \u00a0mediante \u00a0pronunciamiento \u00a0del\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8790","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8790","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8790"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8790\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8790"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}