{"id":8681,"date":"2023-09-08T17:46:41","date_gmt":"2023-09-08T17:46:41","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2184817-03-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:41","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:41","slug":"2184817-03-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2184817-03-04\/","title":{"rendered":"21848(17-03-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21848 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 23 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., diecisiete (17) de marzo del \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 La Sala Penal del Tribunal \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0el \u00a014 de agosto del 2003, conden\u00f3 Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro, \u00a0luego \u00a0de \u00a0hallarlo \u00a0culpable \u00a0de los \u00a0delitos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 agravado \u00a0 y \u00a0hurto \u00a0calificado y agravado, \u00a0a \u00a0la pena principal de veintis\u00e9is (26) a\u00f1os y cuatro (4) meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. Su defensora, dentro de los t\u00e9rminos de ley, present\u00f3 demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia. Corresponde a la Sala\u00a0 pronunciarse sobre \u00a0la posibilidad de admitirla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0la vereda \u00a0Tres \u00a0Esquinas, jurisdicci\u00f3n del municipio de Gigante (Huila), est\u00e1 situada la \u00a0vivienda \u00a0de \u00a0Libardo \u00a0Alarc\u00f3n. \u00a0El \u00a04 de octubre de 1996, un grupo de hombres, \u00a0vestidos \u00a0a \u00a0la \u00a0manera de los militares y portando armas, lleg\u00f3 hasta all\u00ed, a \u00a0eso \u00a0de \u00a0las \u00a0siete de la noche, y le dio muerte. Luego se apoderaron de algunas \u00a0joyas, \u00a0 una \u00a0 cantidad \u00a0 de \u00a0dinero \u00a0en \u00a0efectivo \u00a0y \u00a0una \u00a0pistola.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. D\u00edas despu\u00e9s, \u00a0el \u00a031 \u00a0de octubre del mismo a\u00f1o, la polic\u00eda allan\u00f3 varios\u00a0 inmuebles en \u00a0la \u00a0misma \u00a0poblaci\u00f3n. En uno de ellos, fueron aprehendidos Miguel Rojas, Emilio \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Rub\u00e9n \u00a0 Dar\u00edo \u00a0 Castro, \u00a0a quienes les decomisaron\u00a0 armas, municiones para las mismas \u00a0y \u00a0algunos \u00a0uniformes de uso privativo de las fuerzas militares. Por ese motivo, \u00a0fueron vinculados al proceso.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 1. \u00a0El \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0del \u00a02002, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0 \u00a016 \u00a0 Seccional \u00a0 de \u00a0 Garz\u00f3n \u00a0 (Huila) \u00a0 acus\u00f3 \u00a0 a \u00a0 Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro, \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que a \u00a0Miguel \u00a0Rojas \u00a0y \u00a0a \u00a0Emilio \u00a0Mu\u00f1oz,\u00a0 \u00a0de \u00a0ser \u00a0coautores de los delitos de \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0 agravado, \u00a0hurto calificado y agravado y \u00a0porte \u00a0 ilegal \u00a0 de \u00a0 arma \u00a0 de \u00a0 fuego \u00a0 de \u00a0defensa \u00a0personal. La decisi\u00f3n fue impugnada y el 2 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0del 2002 la Fiscal\u00eda Tercera \u00a0Delegada ante el Tribunal de Neiva la confirm\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0Juzgado Segundo Penal del Circuito de Garz\u00f3n, despacho al que \u00a0por \u00a0competencia \u00a0le \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0adelantar \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio, mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a02 \u00a0de mayo del 2003, los declar\u00f3 penalmente responsables de las \u00a0conductas imputadas en la resoluci\u00f3n acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a03. \u00a0Contra \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0interpuso \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n y la Sala Penal del Tribunal de Neiva, el 14 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0del \u00a02003, \u00a0al \u00a0conocer de lo decidido,\u00a0 refrend\u00f3 el juicio de \u00a0condena \u00a0respecto \u00a0del homicidio agravado y el hurto calificado y agravado y los \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0todos \u00a0\u2013 \u00a0a \u00a0Rub\u00e9n Dar\u00edo Castro, Miguel \u00a0Rojas \u00a0y \u00a0Emilio \u00a0Mu\u00f1oz- \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte ilegal de arma de fuego de \u00a0defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0recurrente \u00a0formula, al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n (art\u00edculo 207, numeral 1\u00b0, cuerpo \u00a0segundo, \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal), dos reproches a los fundamentos \u00a0probatorios de la sentencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0por \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0lo \u00a0narrado \u00a0por \u00a0Miguel \u00a0Rojas, \u00a0 \u00a0 desconoci\u00f3 \u00a0el principio del in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo sustenta: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Ninguno \u00a0de los elementos de convicci\u00f3n existentes en el proceso, \u00a0compromete \u00a0 de \u00a0 modo \u00a0 directo \u00a0 a \u00a0 Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro. \u00a0S\u00f3lo \u00a0lo \u00a0incrimina \u00a0Miguel \u00a0Rojas. \u00a0Pero su \u00a0versi\u00f3n, \u00a0por inconsistente, no es digna de cr\u00e9dito.\u00a0 Las razones son las \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0Cuatro \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0sucedido \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0Libardo \u00a0Alarc\u00f3n, \u00a0dijo \u00a0haber \u00a0sido \u00a0amenazado \u00a0por \u00a0una \u00a0persona \u00a0desconocida \u00a0para que no revelara qui\u00e9n le hab\u00eda \u00a0dado muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0Luego, aunque \u00a0identifica \u00a0 a \u00a0 Rub\u00e9n \u00a0 Dar\u00edo \u00a0Castro \u00a0como \u00a0morador de su casa \u2013puesto \u00a0que \u00a0trabajaba en su finca-, no lo acusa de ser autor de las \u00a0amenazas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c. S\u00f3lo tres a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s, \u00a0cuando \u00a0fue \u00a0vinculado \u00a0junto con \u00e9l a un proceso por concierto para \u00a0delinquir \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0lo identifica como uno de los \u00a0hombres \u00a0que \u00a0la \u00a0noche \u00a0del \u00a04 \u00a0de octubre de 1996 sali\u00f3 de la casa de Libardo \u00a0Alarc\u00f3n, vestido de militar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0juzgador \u00a0efectu\u00f3 \u00a0 \u00a0un \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0 parcializado \u00a0de \u00a0lo \u00a0que dijo Miguel Rojas. Tuvo en cuenta \u00fanicamente la parte \u00a0que \u00a0incrimina \u00a0a \u00a0Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro \u00a0y \u00a0le neg\u00f3 todo valor demostrativo a la que lo pone a salvo de la \u00a0acusaci\u00f3n que sobre \u00e9l pesa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. Si Miguel Rojas \u00a0dice \u00a0 haber \u00a0 alojado \u00a0en \u00a0su \u00a0casa \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0a \u00a0Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro \u00a0-a quien acusa de \u00a0haberle \u00a0causado una lesi\u00f3n en una de sus manos como se\u00f1al de alerta de lo que \u00a0podr\u00eda \u00a0 \u00a0pasarle \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0denunciaba-, \u00a0 no \u00a0 puede \u00a0 ser \u00a0 cre\u00edble \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0al \u00a0cabo de los tres \u00a0a\u00f1os, \u00a0conoci\u00e9ndolo \u00a0de \u00a0antes, haya decidido se\u00f1alarlo como part\u00edcipe en la \u00a0muerte de Alarc\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0 De \u00a0 esa \u00a0narraci\u00f3n, \u00a0por \u00a0su \u00a0falta \u00a0de \u00a0idoneidad \u00a0probatoria, \u00a0no \u00a0pod\u00eda derivarse la \u00a0certeza \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0condenar \u00a0 a \u00a0 Castro. \u00a0Sin embargo, en lugar de desecharlo, el Tribunal le otorg\u00f3 pleno \u00a0valor \u00a0demostrativo. \u00a0De \u00a0ah\u00ed su error de apreciaci\u00f3n. Al sopesar la prueba en \u00a0su \u00a0conjunto, \u00a0rest\u00f3 \u00a0importancia \u00a0al \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que Rojas, adem\u00e1s de revelar \u00a0inconsistencia \u00a0respecto \u00a0del \u00a0se\u00f1alamiento del sentenciado como integrante del \u00a0grupo \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0hab\u00eda \u00a0mentido cuando expres\u00f3 que Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro \u00a0le hab\u00eda causado \u00a0una \u00a0lesi\u00f3n \u00a0en su mano derecha, tal como se prob\u00f3 a trav\u00e9s de la versi\u00f3n de \u00a0Emilio Mu\u00f1oz.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En este sentido, por haber tomado de esta \u00a0prueba \u00a0\u2013la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Miguel \u00a0Rojas- \u00a0s\u00f3lo \u00a0sus \u00a0aspectos negativos, y restarle peso probatorio a sus \u00a0elementos \u00a0positivos, \u00a0el Tribunal cay\u00f3 en un error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad que lo condujo a \u00a0suponer \u00a0la \u00a0certeza \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0y la responsabilidad penal del \u00a0sentenciado \u00a0 \u00a0Rub\u00e9n \u00a0 Dar\u00edo \u00a0 Castro.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Tribunal, \u00a0al \u00a0emitir \u00a0su \u00a0juicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0 \u00a0Rub\u00e9n \u00a0 \u00a0 Dar\u00edo \u00a0Castro por los delitos de homicidio y hurto calificado \u00a0y \u00a0agravado, \u00a0se bas\u00f3 en inferencias err\u00f3neas de corte subjetivo, derivadas de \u00a0las \u00a0circunstancias de la captura y de los elementos encontrados en el lugar por \u00a0quienes \u00a0realizaron \u00a0la \u00a0diligencia de allanamiento. Por eso, dice, incurri\u00f3 en \u00a0error de apreciaci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo sustenta: \u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro \u00a0dijo que la noche \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01996, \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0ocurri\u00f3 el homicidio de Libardo \u00a0Alarc\u00f3n, \u00a0no \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0en \u00a0Gigante. \u00a0Para \u00a0probarlo, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0que \u00a0se le \u00a0recibiera, \u00a0como \u00a0en \u00a0efecto \u00a0ocurri\u00f3, \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0a \u00a0algunas personas. Pero \u00a0ninguna de ellas lo confirm\u00f3 ni lo desvirtu\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0le correspond\u00eda al \u00a0Estado \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba. \u00a0Si \u00a0\u00e9l hab\u00eda dicho que no se encontraba en \u00a0Gigante, \u00a0era \u00a0al \u00a0Estado, \u00a0y no a \u00e9l, al que le compet\u00eda\u00a0 probar que s\u00ed \u00a0hab\u00eda \u00a0pasado en esa poblaci\u00f3n la noche del 4 de octubre de 1996. Sin embargo, \u00a0y \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios allegados al proceso no emerg\u00eda esta \u00a0certeza, \u00a0 \u00a0dio \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0probado \u00a0 \u00a0que \u00a0 la \u00a0 exculpaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Castro \u00a0no coincid\u00eda con la verdad de lo \u00a0sucedido. Lo supuso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro rindi\u00f3 su versi\u00f3n \u00a0el \u00a019 de noviembre de 1996. De lo narrado, el juzgador concluy\u00f3 que s\u00ed hab\u00eda \u00a0participado \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0octubre de 1996. El juez le dio a esta \u00a0auto-acusaci\u00f3n \u00a0un valor probatorio equivocado. Lo que Castro dijo all\u00ed, tiene \u00a0relaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0con \u00a0los \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0investigados, \u00a0sino \u00a0con los de otro \u00a0proceso que a \u00e9l le fue adelantado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c. \u00a0Luego \u00a0de los \u00a0allanamientos \u00a0efectuados \u00a0el \u00a031 \u00a0de \u00a0octubre y el 1\u00b0 de noviembre de 1996, se \u00a0recibieron \u00a0algunas \u00a0declaraciones. \u00a0Los testimoniantes, a pesar de se\u00f1alar que \u00a0Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0en \u00a0casa de Miguel Rojas la noche de los hechos, dicen que su presencia \u00a0all\u00ed \u00a0obedece a que se desempe\u00f1aba como\u00a0 trabajador de la finca de Rojas. \u00a0Pero \u00a0ninguno \u00a0compromete \u00a0su \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0en los hechos materia del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0pruebas las analiz\u00f3 err\u00f3neamente el \u00a0juzgador. \u00a0De ellas extrajo inferencias equivocadas. Dio por probado, a causa de \u00a0los \u00a0 falsos \u00a0 juicios \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3, \u00a0que \u00a0Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro, con toda certeza, \u00a0hab\u00eda \u00a0participado \u00a0en \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0en \u00a0que perdi\u00f3 su vida Libardo Alarc\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0esa \u00a0base, \u00a0pide \u00a0a la Corte casar la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, proferir una de car\u00e1cter absolutorio.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Responde \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 Sala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 demanda, \u00a0 por \u00a0 no \u00a0ce\u00f1irse \u00a0a \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0t\u00e9cnico-formales \u00a0se\u00f1alados en el art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0puede \u00a0 \u00a0admitirse. \u00a0 Las \u00a0 razones \u00a0 son \u00a0 las \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto del primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La demandante \u00a0pasa \u00a0por alto, a lo largo del desarrollo del reproche, que quien pretenda poner \u00a0en \u00a0tela \u00a0de \u00a0juicio \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0una sentencia, basado en que en ella se \u00a0supuso \u00a0 la \u00a0certeza \u00a0para \u00a0condenar, \u00a0si \u00a0bien \u00a0lo \u00a0correcto \u00a0es \u00a0que encuadre el cargo dentro de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, cuerpo segundo \u2013violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0indirecta-, \u00a0 \u00a0debe, \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0 se\u00f1alar \u00a0 clara \u00a0 y \u00a0precisamente, \u00a0para \u00a0luego efectuar el correspondiente desarrollo argumentativo, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0sino \u00a0su \u00a0especie. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Pues bien. La \u00a0censora \u00a0indica \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador, al suponer que de las pruebas obrantes en el \u00a0proceso \u00a0surge \u00a0la \u00a0certidumbre \u00a0que \u00a0exige \u00a0un \u00a0fallo \u00a0de condena, viola la ley \u00a0sustancial \u00a0de modo indirecto por haber incurrido, cuando se ocupa de valorar la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Miguel \u00a0Rojas, \u00a0en \u00a0errores de hecho por \u00a0falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0 cuando \u00a0procede \u00a0a \u00a0determinar \u00a0la \u00a0especie \u00a0del \u00a0error de hecho \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio \u00a0demerita \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0incurre \u00a0en \u00a0un \u00a0evidente error de \u00a0t\u00e9cnica. \u00a0La \u00a0delimitaci\u00f3n \u00a0del \u00a0yerro \u00a0no la efect\u00faa, como es lo correcto, a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0entre \u00a0lo \u00a0que \u00a0indica \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0misma y el sentido que le ha dado a ella el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0especie \u00a0 de \u00a0 error \u00a0 derivado \u00a0 de \u00a0 un \u00a0falso juicio de identidad, la \u00a0hace \u00a0radicar, \u00a0no \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que el juzgador haya suprimido, agregado o \u00a0fragmentado \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n revela, sino en lo que \u00a0estima \u00a0un \u201can\u00e1lisis parcializado\u201d de las aseveraciones de Miguel Rojas por \u00a0parte del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su \u00a0opini\u00f3n, \u00a0esa \u00a0parcialidad \u00a0se hace \u00a0ostensible \u00a0 en \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0inclina \u00a0por \u00a0otorgarle \u00a0credibilidad \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0de \u00a0ese \u00a0relato \u00a0que \u00a0compromete \u00a0a \u00a0Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro, \u00a0y no a la que lo \u00a0favorece. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvida \u00a0la \u00a0demandante que por la v\u00eda de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, aunque ella constituye el conducto \u00a0regular \u00a0 para \u00a0discutir \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0llevada \u00a0a \u00a0cabo \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0no \u00a0es \u00a0admisible \u00a0oponer \u00a0a la persuasi\u00f3n \u00a0racional \u00a0del fallador, del modo como se estila en las \u00a0instancias, \u00a0 el \u00a0 sopesamiento \u00a0personal que de las pruebas ha hecho el demandante.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0 se \u00a0 acude \u00a0 a \u00a0 este \u00a0 recurso \u00a0extraordinario, \u00a0 esa \u00a0 confrontaci\u00f3n \u00a0exige \u00a0el \u00a0empleo \u00a0de \u00a0una \u00a0metodolog\u00eda \u00a0diferente, \u00a0fundada \u00a0en \u00a0el \u00a0rigor \u00a0l\u00f3gico que distingue los debates propios de \u00a0esta \u00a0sede. \u00a0A este nivel, es de recibo, no un enfrentamiento de opiniones sobre \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0esclarecedora \u00a0de \u00a0determinadas \u00a0pruebas, \u00a0sino un juicio en puro \u00a0derecho, \u00a0un \u00a0juicio \u00a0objetivo que haga patente la existencia de la suposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia material), la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0 (falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0existencia \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0omisi\u00f3n)\u00a0 \u00a0 la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de identidad) \u00a0o \u00a0el \u00a0desconocimiento de las reglas de \u00a0la \u00a0 sana \u00a0 cr\u00edtica \u00a0(falso \u00a0raciocinio) \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0momento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0apreciar \u00a0 las \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Este \u00a0juicio \u00a0objetivo, \u00a0en \u00a0puro \u00a0derecho, \u00a0no lo ha realizado la demandante al cuestionar la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0estar cimentada en errores de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad con relaci\u00f3n a lo declarado \u00a0por \u00a0Miguel \u00a0Rojas.\u00a0 Lo que ha hecho es plantear su personal criterio sobre \u00a0la \u00a0credibilidad conferida por \u00a0el Tribunal a esa prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresiones extra\u00eddas de su escrito, como \u00a0la \u00a0que \u00a0hace relaci\u00f3n al hecho de que \u201cno puede ser cre\u00edble que una persona \u00a0albergue \u00a0en \u00a0su \u00a0casa \u00a0a \u00a0su \u00a0agresor \u00a0y s\u00f3lo lo denuncia tres a\u00f1os despu\u00e9s, \u00a0teniendo \u00a0todas \u00a0las \u00a0oportunidades \u00a0para hacerlo\u201d, o aquella que se refiere a \u00a0\u201cc\u00f3mo \u00a0darle \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0Miguel Rojas cuando igualmente miente sobre la \u00a0causa \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0en \u00a0su \u00a0mano \u00a0derecha\u201d, \u00a0dejan al descubierto que la \u00a0demandante, \u00a0 en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0enjuiciar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0mediante \u00a0confrontaciones \u00a0objetivas \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0la \u00a0supresi\u00f3n, \u00a0adici\u00f3n o tergiversaci\u00f3n de los \u00a0elementos \u00a0constitutivos de los hechos en que se origina la prueba, de lo que se \u00a0ocupa \u00a0es \u00a0de \u00a0oponer \u00a0de manera informal su parecer, en lo que concierne con la \u00a0idoneidad \u00a0clarificadora \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por Miguel Rojas, al que el Tribunal ha \u00a0exteriorizado en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Sobre la forma \u00a0como \u00a0debe\u00a0 procederse cuando se demanda\u00a0 una sentencia por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial con fundamento en la existencia de errores \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 ha \u00a0 \u00a0dejado \u00a0 \u00a0sentadas \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0siguientes \u00a0directrices: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026es \u00a0claro \u00a0que \u00a0a \u00a0quien denuncia tal \u00a0clase \u00a0de \u00a0desacierto \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0individualizar \u00a0en \u00a0concreto la prueba o \u00a0pruebas \u00a0objeto de la posible distorsi\u00f3n, se\u00f1alar lo que objetivamente dice el \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n y lo que de su contenido predica el juzgador, precisar en \u00a0qu\u00e9 \u00a0 consisti\u00f3 \u00a0 el \u00a0error \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0\u00e9ste \u00a0repercuti\u00f3 \u00a0 desfavorablemente \u00a0 en \u00a0 la \u00a0parte \u00a0dispositiva \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de traer a debate en esta sede cualquier \u00a0yerro, \u00a0sino \u00a0s\u00f3lo \u00a0aquellos \u00a0de \u00a0tal trascendencia que de no haberse producido \u00a0otra muy distinta hubiera sido la decisi\u00f3n atacada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEstas \u00a0exigencias \u00a0t\u00e9cnicas excluyen la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la demanda se busque la revaloraci\u00f3n de los \u00a0elementos \u00a0 de \u00a0 juicio \u00a0allegados \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0al \u00a0pretender \u00a0confrontar \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0demostrativa que de los mismos concluy\u00f3 el juzgador con \u00a0la \u00a0 \u00a0personal \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0particular \u00a0 \u00a0tenga \u00a0 \u00a0el \u00a0casacionista\u201d. (Sentencia del 8 de octubre del 2001. \u00a0Radicado, 10.965, M. P.\u00a0 Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0pautas \u00a0metodol\u00f3gicas, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0acatadas por la demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto del segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>1. El reproche no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0acertadamente formulado. La impugnante ha expresado que de las pruebas \u00a0reunidas \u00a0en \u00a0el proceso no puede inferirse, \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 hizo \u00a0err\u00f3neamente \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0la \u00a0certeza \u00a0 para \u00a0 declarar \u00a0 culpable \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0 de \u00a0 Libardo \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0a \u00a0Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La formulaci\u00f3n y desarrollo del cargo, por \u00a0equ\u00edvocos, \u00a0ri\u00f1en \u00a0con \u00a0el \u00a0principio \u00a0de claridad y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0que \u00a0gobierna \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ab \u00a0initio, parece \u00a0que \u00a0la demandante se propusiera cuestionar la sentencia por estar fundada en un \u00a0falso \u00a0raciocinio surgido de \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0efectu\u00f3 las inferencias \u00a0l\u00f3gicas \u00a0durante \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0luego, \u00a0sin haber probado cu\u00e1l es la \u00a0regla \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, el principio de la ciencia o la m\u00e1xima de la experiencia \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0sentenciador \u00a0 \u00a0escamotea, \u00a0 \u00a0concluye \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0las \u00a0 inferencias \u00a0err\u00f3neas \u00a0realizadas \u00a0por el \u00a0sentenciador \u00a0 \u00a0tienen \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0origen \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0m\u00faltiples \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad en que incurre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Entre \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del cargo y su desarrollo, entonces, no existe correspondencia. Si \u00a0lo \u00a0 que \u00a0 pretende \u00a0 cuestionar \u00a0 es \u00a0 la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica realizada por el juzgador, como lo anuncia, la \u00a0v\u00eda \u00a0para \u00a0hacerlo es el falso raciocinio y \u00a0no el error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0probar \u00a0el reproche, le correspond\u00eda \u00a0hacer \u00a0evidente, \u00a0no \u00a0los \u00a0errores \u00a0de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0sino \u00a0cu\u00e1l \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0el principio de la ciencia, la regla de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0la m\u00e1xima de la experiencia echados de menos a lo largo del proceso \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0afirmar \u00a0cu\u00e1l \u00a0o cu\u00e1les principios, \u00a0reglas \u00a0o \u00a0m\u00e1ximas \u00a0eran \u00a0los realmente atendibles para efectos de la soluci\u00f3n \u00a0del caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Sobre la forma \u00a0como \u00a0deben ser formulados y desarrollados las censuras originadas en errores en \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0Sala ha hecho reiteradamente la siguiente precisi\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY si el error se ubica en la inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0ello \u00a0supone \u00a0partir \u00a0de \u00a0aceptar \u00a0la \u00a0validez del medio con el que se \u00a0acredita \u00a0el \u00a0hecho indicador, y demostrar al tiempo que el juzgador en la labor \u00a0de \u00a0asignaci\u00f3n \u00a0del m\u00e9rito suasorio se apart\u00f3 de las leyes de la ciencia, los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica o las reglas de la experiencia, haciendo evidente en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consiste y cu\u00e1l es la operancia correcta de cada uno de ellos, y c\u00f3mo en \u00a0concreto \u00a0esto \u00a0es desconocido\u201d. (Auto del 9 de abril \u00a0del 2002, radicado 18.561, M. P. Fernando Arboleda Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 esta \u00a0 manera, \u00a0 no \u00a0 procedi\u00f3 \u00a0 la \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Por contera, en \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0ambos \u00a0cargos, \u00a0la impugnante omite se\u00f1alar, no s\u00f3lo el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0\u2013esto \u00a0 es, \u00a0 si \u00a0 por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida o falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n de las normas \u00a0pertinentes-, \u00a0 sino \u00a0 cu\u00e1l \u00a0 hubiera \u00a0sido, \u00a0de \u00a0prosperar \u00a0las \u00a0censuras, \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0en el sentido \u00a0final de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Dadas \u00a0las \u00a0fallas \u00a0perceptibles \u00a0en \u00a0el \u00a0escrito \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0como \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, uno de los que \u00a0gobierna \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n, le impide a la Corte suplir \u00a0sus falencias t\u00e9cnicas, la demanda deber\u00e1 ser inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada por la \u00a0defensora \u00a0 de \u00a0 Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Castro.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Contra \u00a0este \u00a0auto, no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 MAURO \u00a0SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21848 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 23 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., diecisiete (17) de marzo del \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 La Sala Penal del Tribunal \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0el \u00a014 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8681","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8681"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8681\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}