{"id":8680,"date":"2023-09-08T17:46:41","date_gmt":"2023-09-08T17:46:41","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2184720-10-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:41","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:41","slug":"2184720-10-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2184720-10-04\/","title":{"rendered":"21847(20-10-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21847 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta n.\u00b0 90 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veinte de octubre de dos mil \u00a0cuatro \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte aborda el estudio de la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el defensor del procesado OSWALDO CAICEDO ANTOLINEZ, \u00a0contra \u00a0la sentencia de segunda instancia proferida por el Tribunal Superior del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Arauca el 14 de agosto de 2002, la cual confirm\u00f3 la del \u00a013 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Descongesti\u00f3n \u00a0de \u00a0ese ente territorial, mediante la cual lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a05 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y a la accesoria de \u00a0inhabilidad \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por un lapso \u00a0igual, \u00a0al \u00a0hallarlo \u00a0coautor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0tortura. Este fallo \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0Alexander \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0Pe\u00f1aloza \u00a0y \u00a0Wilmar \u00a0Alfonso \u00a0Valbuena \u00a0 Alfonso \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 igual \u00a0 sentido \u00a0 se \u00a0 les \u00a0hab\u00eda \u00a0formulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0Y \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tribunal \u00a0los sintetiz\u00f3 de la siguiente \u00a0forma: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0 \u00a0las \u00a0documentales \u00a0allegadas \u00a0al \u00a0proceso \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0para el d\u00eda veintid\u00f3s de \u00a0agosto \u00a0de 1993 en el Municipio de Fortul (Departamento de Arauca), luego de ser \u00a0informados \u00a0sobre unas presuntas amenazas ocasionadas por un sujeto a algunas de \u00a0las \u00a0muchachas \u00a0que \u00a0trabajaban \u00a0en el \u2018Bar \u00a0Latino\u2019, \u00a0unos \u00a0agentes adscritos al Comando de Polic\u00eda de dicha Localidad, bajo el mando \u00a0del \u00a0ST. \u00a0OSWALDO \u00a0CAICEDO \u00a0ANTOLINEZ, \u00a0llegaron \u00a0al \u00a0mencionado Establecimiento \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0queda \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la \u00a0\u2018Zona \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Tolerancia\u2019, \u00a0procediendo \u00a0a \u00a0solicitar \u00a0la \u00a0documentaci\u00f3n de las personas que \u00a0all\u00ed \u00a0se encontraban, entre las cuales se hallaba el se\u00f1or ALFONSO CASTELLANOS \u00a0HERN\u00c1NDEZ, \u00a0a \u00a0quien \u00a0retuvieron \u00a0y \u00a0luego \u00a0lo condujeron a una casa abandonada \u00a0ubicada \u00a0frente \u00a0al \u00a0cuartel \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda, donde fue sometido a una serie de \u00a0vej\u00e1menes, \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0da\u00f1os \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, tratos crueles e inhumanos \u00a0reprochados por nuestra legislaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0 aquel \u00a0 episodio, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Castellanos \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0fue dejado en libertad a eso de la una de la madrugada, \u00a0aproximadamente, \u00a0 procediendo \u00a0al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0a \u00a0formular \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0denuncia \u00a0ante \u00a0la \u00a0Personer\u00eda \u00a0de Fortul, dando lugar al inicio de la presente \u00a0investigaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0denuncia formulada por el \u00a0se\u00f1or \u00a0Alfonso Castellanos Hern\u00e1ndez, el Juzgado Promiscuo Municipal de Fortul \u00a0inici\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa el 24 de agosto de 1993, la cual fue avocada por \u00a0el \u00a0Juzgado 94 de Instrucci\u00f3n Penal Militar de Arauca el 7 de octubre del mismo \u00a0a\u00f1o. \u00a0Este \u00a0Despacho \u00a0orden\u00f3 \u00a0apertura \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0el \u00a016 \u00a0de agosto de \u00a01994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0subteniente \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0Oswaldo \u00a0Caicedo \u00a0Antolinez \u00a0fue \u00a0escuchado en indagatoria el 21 de noviembre de \u00a01994; \u00a0el \u00a015 de diciembre de ese a\u00f1o se logr\u00f3 la vinculaci\u00f3n al proceso, por \u00a0el \u00a0mismo medio, del agente Alexander Rinc\u00f3n Pe\u00f1alosa; el 6 de febrero de 1995 \u00a0rindi\u00f3 \u00a0indagatoria \u00a0el \u00a0agente Jos\u00e9 Vicente Carre\u00f1o Castro; el d\u00eda 9 de los \u00a0mismos \u00a0mes \u00a0y \u00a0a\u00f1o \u00a0fue \u00a0escuchado \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n injurada el agente Wilmar \u00a0Alfonso \u00a0Valbuena Alfonso; el siguiente 10 se produjo la vinculaci\u00f3n del agente \u00a0Hugo Nelson G\u00f3mez Lara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante providencia del 13 de marzo de 1995, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a094 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0Militar impuso medida de aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en cauci\u00f3n prendaria al oficial OSWALDO CAICEDO ANTOLINEZ, por los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0privaci\u00f3n \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0la libertad, tortura y lesiones personales; \u00a0mientras \u00a0que los agentes Rinc\u00f3n Pe\u00f1aloza, Carre\u00f1o Castro, Valbuena Alfonso y \u00a0G\u00f3mez \u00a0Lara \u00a0fueron \u00a0afectados \u00a0con \u00a0la misma medida, pero contray\u00e9ndola a los \u00a0delitos de tortura y lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0haberse \u00a0asignado \u00a0el \u00a0proceso al \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0\u00danica \u00a0Instancia \u00a0adscrito a la Inspecci\u00f3n General de la Polic\u00eda \u00a0Nacional, \u00a0ese despacho procedi\u00f3 a cerrar la investigaci\u00f3n el 14 de febrero de \u00a01996. \u00a0Luego, \u00a0el \u00a025 \u00a0de julio de 1996, declar\u00f3 que no se daban los requisitos \u00a0para \u00a0convocar a consejo verbal de guerra y, en consecuencia, orden\u00f3 cesar todo \u00a0procedimiento respecto del oficial y los agentes mencionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enviada en consulta esa decisi\u00f3n al Tribunal \u00a0Superior \u00a0Militar, la revoc\u00f3 con la suya del 23 de septiembre de 1996 y orden\u00f3 \u00a0devolver \u00a0las \u00a0diligencias al a quo para que procediera al llamamiento a consejo \u00a0verbal de guerra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con providencia del 25 de febrero de 1997 el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Primera \u00a0Instancia, \u00a0en efecto, convoc\u00f3 a consejo verbal de guerra al \u00a0subteniente \u00a0CAICEDO \u00a0ANTOLINEZ \u00a0y a los agentes Rinc\u00f3n Pe\u00f1aloza, G\u00f3mez Lara, \u00a0Valbuena \u00a0Alfonso y Carre\u00f1o Castro, por delitos contra la Libertad Individual y \u00a0otras \u00a0garant\u00edas, \u00a0y \u00a0contra \u00a0la vida y la integridad personal, previstos en el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0Militar, \u00a0Libro \u00a0I, \u00a0Secci\u00f3n 2\u00aa, Parte Especial, T\u00edtulo XIII, \u00a0Cap\u00edtulos I y II, y T\u00edtulo XIV, Cap\u00edtulo II. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En acatamiento a solicitud que en ese sentido \u00a0hizo \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Judicial, el Juez de Primera Instancia declar\u00f3, mediante \u00a0providencia \u00a0del \u00a06 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01998, que la justicia penal militar no tiene \u00a0competencia \u00a0para conocer del proceso y, en consecuencia, orden\u00f3 remitirlo a la \u00a0Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud \u00a0de \u00a0lo anterior, la Fiscal\u00eda 41 \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0Penales del Circuito, radicada en TAME, decret\u00f3 la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0de la resoluci\u00f3n del 25 de febrero de 1997 \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual se dispuso la convocatoria a consejo verbal de guerra, seg\u00fan \u00a0decisi\u00f3n del 27 de marzo de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0oficina instructora, con resoluci\u00f3n del \u00a016 \u00a0de septiembre de 1998, declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n, la cual calific\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02001, \u00a0as\u00ed: acus\u00f3 a CAICEDO ANTOLINEZ, Rinc\u00f3n \u00a0Pe\u00f1aloza \u00a0y Valbuena Alfonso, como presuntos autores del delito de tortura y de \u00a0la \u00a0contravenci\u00f3n especial de lesiones personales; respecto de \u00e9stos modific\u00f3 \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0para, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0cauci\u00f3n, \u00a0imponerles la de \u00a0detenci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0derecho \u00a0a \u00a0libertad \u00a0provisional; precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Vicente \u00a0Carre\u00f1o \u00a0Castro, \u00a0por \u00a0haberse establecido que no \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos, y declar\u00f3 extinguida la acci\u00f3n penal en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0Hugo Nelson G\u00f3mez Lara, por muerte. La apelaci\u00f3n de esta decisi\u00f3n llev\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda 4\u00aa Delegada ante el Tribunal Superior de C\u00facuta a decretar la \u00a0nulidad \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0del \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 correspond\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0adelantarla \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0 \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Especializada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Especializada \u00a0radicada \u00a0en \u00a0C\u00facuta decret\u00f3 el cierre de instrucci\u00f3n el 24 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02001 \u00a0y \u00a0el \u00a012 \u00a0de diciembre de ese a\u00f1o la calific\u00f3, de la misma \u00a0manera \u00a0como \u00a0lo hab\u00eda hecho la Fiscal\u00eda 41 de TAME, pero contrayendo el cargo \u00a0a \u00a0la \u00a0coautor\u00eda \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0tortura. Al desatar el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia confirm\u00f3 tal \u00a0decisi\u00f3n \u00a0y \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal respecto de las \u00a0conductas \u00a0de privaci\u00f3n ilegal de la libertad y lesiones personales, de acuerdo \u00a0con resoluci\u00f3n del 26 de abril de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juicio \u00a0fue \u00a0asumido \u00a0por el Juzgado 1\u00ba \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado de C\u00facuta, despacho que despu\u00e9s de iniciar \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0el \u00a010 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2003, profiri\u00f3 la sentencia de \u00a0primer \u00a0grado en la fecha y t\u00e9rminos ya mencionados, la cual fue confirmada por \u00a0el \u00a0 \u00a0tribunal \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0hoy \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0objeto \u00a0 \u00a0de \u00a0 este \u00a0 recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS \u00a0 DE \u00a0 LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en la causal 1\u00aa de casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a01\u00ba, \u00a0el \u00a0demandante acusa la sentencia por violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0en \u00a0concreto, del art\u00edculo 279 del Decreto 100 de 1980, modificado \u00a0por \u00a0el \u00a024 \u00a0del Decreto 180 de 1988, por aplicaci\u00f3n indebida, pues la conducta \u00a0de tortura por la cual fue condenado el procesado, es at\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor sostiene que cuando ocurrieron los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0hasta \u00a0el momento de la entrada en vigencia de la Ley 599 de 2000, la \u00a0tortura \u00a0era \u00a0una \u00a0conducta \u00a0at\u00edpica \u00a0porque \u00a0no \u00a0estaba \u00a0descrita \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0transcribir \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de la \u00a0preceptiva \u00a0que denuncia como violada, el censor afirma que all\u00ed no se describe \u00a0de \u00a0modo \u00a0expreso, claro e inequ\u00edvoco el supuesto f\u00e1ctico, exigencia contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00ba del C\u00f3digo Penal derogado, as\u00ed como el 10\u00ba del actual, \u00a0que \u00a0tienen \u00a0la \u00a0categor\u00eda \u00a0de \u00a0normas \u00a0rectoras \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0prevalentes, \u00a0orientadoras e informadoras del sistema penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0modo \u00a0de \u00a0ver, \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de una \u00a0atipicidad \u00a0cualquiera, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0no \u00a0coincida \u00a0con \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0del \u00a0tipo, \u00a0sino \u00a0de una ausencia total de descripci\u00f3n, ya que la \u00a0ley \u00a0penal no dice cu\u00e1les son las caracter\u00edsticas estructurales de la conducta \u00a0torturadora, \u00a0como \u00a0s\u00ed \u00a0lo \u00a0hace cuando define los delitos de peculado, hurto o \u00a0abuso \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0por ejemplo,\u00a0 en los cuales se dice en qu\u00e9 consiste \u00a0el supuesto de hecho del comportamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0mandato \u00a0perentorio \u00a0del art\u00edculo 3\u00ba del C\u00f3digo Penal derogado y dise\u00f1\u00f3 una \u00a0norma \u00a0inaplicable, \u00a0porque \u00a0al \u00a0carecer \u00a0de \u00a0elementos \u00a0estructurales, viola el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0del hecho punible, consagrado en el art\u00edculo 29 de la \u00a0Carta y desarrollado en el 1\u00ba de aquella legislaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de \u00a0un estado de derecho, agrega, es \u00a0indispensable \u00a0que la ley defina, en orden a la salvaguarda de las garant\u00edas de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0tipicidad, de manera inequ\u00edvoca, expresa y clara, \u201clas \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0b\u00e1sicas \u00a0que \u00a0configuran \u00a0el comportamiento \u00a0prohibido\u201d, \u00a0porque \u00a0esta misi\u00f3n no puede quedar al \u00a0arbitrio \u00a0o \u00a0capricho \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0porque se convertir\u00eda en legislador y se \u00a0atentar\u00eda \u00a0contra \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0jur\u00eddica \u00a0ya \u00a0que los ciudadanos no sabr\u00edan \u00a0cu\u00e1ndo una conducta resulta delictuosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa falta definici\u00f3n fue la que llev\u00f3 a que \u00a0ciertas \u00a0conductas inanes o que resultaban punibles pero bajo otros par\u00e1metros, \u00a0se \u00a0 consideraran \u00a0 torturas, \u00a0 como \u00a0 los \u00a0 acosos \u00a0 amorosos \u00a0o \u00a0los \u00a0reclamos \u00a0familiares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el \u00a0art\u00edculo 279 del C\u00f3digo Penal de \u00a01980 \u00a0 era \u00a0inaplicable, \u00a0no \u00a0era \u00a0posible \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0la \u00a0tortura \u00a0estuviera \u00a0tipificada como delito, por manera que ese proceder era at\u00edpico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, el censor comenta que tampoco \u00a0puede \u00a0sostenerse \u00a0que estemos ante la presencia de un tipo penal en blanco, que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo \u00a0debe \u00a0ser \u00a0complementado \u00a0con \u00a0un precepto que no es de car\u00e1cter penal. No se trata de esa \u00a0clase \u00a0de \u00a0tipo, \u00a0pues para garantizar la legalidad y la seguridad jur\u00eddica, es \u00a0necesario \u00a0que la norma contenga el n\u00facleo esencial de la prohibici\u00f3n y que el \u00a0reenv\u00edo sea expreso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0cosa \u00a0no ocurre con el citado art\u00edculo \u00a0279, \u00a0en \u00a0donde \u00a0no aparece la parte esencial del supuesto de hecho del proceder \u00a0prohibido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto, \u00a0cita \u00a0algunas disposiciones del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0derogado \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0son \u00a0tipos penales en blanco, tales como los \u00a0art\u00edculos \u00a0 144 \u00a0 (violaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 r\u00e9gimen \u00a0 legal \u00a0 de \u00a0 inhabilidades \u00a0 e \u00a0incompatibilidades), \u00a0203 \u00a0(violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0medidas sanitarias); o algunas de la \u00a0Ley \u00a0599, \u00a0como \u00a0el \u00a0art\u00edculo 297 (acaparamiento) y 331 (da\u00f1os en los recursos \u00a0naturales). \u00a0En \u00a0estos \u00a0ejemplos, \u00a0dice \u00a0el \u00a0censor, \u00a0el \u00a0n\u00facleo esencial de la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0contenido \u00a0en \u00a0las normas y el reenvi\u00f3 al precepto que las \u00a0complementa es di\u00e1fano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La disposici\u00f3n que se refer\u00eda a la tortura \u00a0no \u00a0conten\u00eda \u00a0ninguna \u00a0descripci\u00f3n \u00a0del \u00a0supuesto f\u00e1ctico ni reenviaba a otra \u00a0parcela \u00a0del ordenamiento jur\u00eddico, luego no pod\u00eda ser calificada como tipo en \u00a0blanco, \u00a0para que su contenido se complementara con convenciones internacionales \u00a0o con el Diccionario de la Real Academia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso \u00a0el \u00a0libelista \u00a0pregunta \u00a0en d\u00f3nde \u00a0quedan \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y de seguridad jur\u00eddica, si para que un \u00a0ciudadano \u00a0sepa \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consiste \u00a0el \u00a0injusto t\u00edpico deba acudir a convenios \u00a0internacionales, \u00a0 sin \u00a0que \u00a0el \u00a0precepto \u00a0reenv\u00ede \u00a0t\u00e1cita \u00a0o \u00a0expresamente \u00a0a \u00a0ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0carencia \u00a0de \u00a0definici\u00f3n \u00a0expresa \u00a0e \u00a0inequ\u00edvoca \u00a0de \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0b\u00e1sicas \u00a0y \u00a0estructurales de la tortura \u00a0observable \u00a0en el art\u00edculo 279 del Decreto 100 de 1980 era tan evidente, que el \u00a0art\u00edculo \u00a0 178 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 599 \u00a0 de \u00a0 2000 \u00a0 lo \u00a0 modific\u00f3 \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista concluye en que como para la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0los hechos la tortura no era penalmente t\u00edpica, el art\u00edculo 279 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0aplicado; \u00a0como \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0hizo, se vulner\u00f3 la \u00a0garant\u00eda fundamental de\u00a0 legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0anteriores \u00a0razonamientos \u00a0le \u00a0permiten \u00a0solicitar \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte casar la sentencia impugnada y, en su lugar, absolver al \u00a0OSWALDO \u00a0 CAICEDO \u00a0 ANTOLINEZ \u00a0 del \u00a0 punible \u00a0 de \u00a0 tortura \u00a0 por \u00a0el \u00a0que \u00a0fue \u00a0condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Procurador \u00a04\u00ba \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la Casaci\u00f3n Penal dice que del \u00a0contexto \u00a0de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0de la demanda deduce que el censor sostiene la \u00a0inaplicabilidad \u00a0del \u00a0precepto que denuncia como violado debido a la carencia de \u00a0elementos \u00a0estructurales \u00a0esenciales y, por tanto, a la violaci\u00f3n del principio \u00a0de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Opina \u00a0que \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0el casacionista \u00a0incurre \u00a0en \u00a0insalvable \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica, \u00a0porque \u00a0es claro que no\u00a0 \u00a0desconoce \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del precepto que sancionaba con prisi\u00f3n el delito de \u00a0tortura \u00a0sino que le atribuye falta de descripci\u00f3n clara, expresa e inequ\u00edvoca \u00a0del supuesto f\u00e1ctico de la conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que m\u00e1s que un error de selecci\u00f3n, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0denuncia que se omiti\u00f3 la aplicaci\u00f3n del control constitucional \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0excepci\u00f3n, \u00a0para que se inaplicara el art\u00edculo 279 del derogado \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0pues \u00a0se \u00a0cuestiona \u00a0la \u00a0validez \u00a0de \u00a0este precepto frente a la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0no satisface la garant\u00eda de la legalidad al carecer \u00a0de la necesaria definici\u00f3n t\u00edpica del comportamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Delegado, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0se\u00f1alar que el \u00a0derecho \u00a0penal \u00a0adquiri\u00f3 \u00a0un acentuado grado de constitucionalizaci\u00f3n a partir \u00a0de \u00a0la entrada en vigencia de la Carta Pol\u00edtica de 1991, pasa a sostener que el \u00a0delito \u00a0de \u00a0tortura se encuentra conforme a los principios y valores consagrados \u00a0en ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A partir de la aprobaci\u00f3n de la Declaraci\u00f3n \u00a0Universal \u00a0de Derechos Humanos de 1948, la prohibici\u00f3n de la tortura (art\u00edculo \u00a05\u00ba) \u00a0es, \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0un \u00a0derecho \u00a0indicativo \u00a0sin \u00a0valor \u00a0vinculante, una norma \u00a0imperativa \u00a0de \u00a0derecho \u00a0internacional, \u00a0la \u00a0cual \u00a0obliga \u00a0al Estado a prevenir, \u00a0investigar y sancionar conductas de esa \u00edndole. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0all\u00ed \u00a0emergen, prosigue el Delegado, el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0tortura \u00a0y \u00a0el \u00a0delito de tortura, con\u00a0 la finalidad de \u00a0proteger \u00a0de \u00a0diferente \u00a0manera \u00a0la \u00a0integridad, \u00a0la \u00a0autonom\u00eda \u00a0personal \u00a0y la \u00a0dignidad \u00a0humana. \u00a0En \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0su obligaci\u00f3n internacional, el estado \u00a0consagr\u00f3 \u00a0la \u00a0garant\u00eda en la Constituci\u00f3n y el delito en la ley, al penalizar \u00a0toda \u00a0aflicci\u00f3n \u00a0f\u00edsica \u00a0o \u00a0s\u00edquica \u00a0que \u00a0se \u00a0cause \u00a0de \u00a0manera injusta a una \u00a0persona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0procurador \u00a0dedica \u00a0breve \u00a0comentario al \u00a0estado \u00a0de \u00a0cosas operante durante la vigencia de la Constituci\u00f3n de 1886, cuyo \u00a0art\u00edculo \u00a016 \u00a0permiti\u00f3 \u00a0tipificar \u00a0el delito de tortura en el C\u00f3digo Penal de \u00a01980 \u00a0 y \u00a0 agrega \u00a0 que \u00a0 la \u00a0proscripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0tortura \u00a0oper\u00f3 \u00a0con \u00a0rango \u00a0constitucional \u00a0en \u00a0virtud de la Constituci\u00f3n de 1991 y de la aprobaci\u00f3n de la \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0Internacional \u00a0contra \u00a0la \u00a0Tortura \u00a0y otros Tratos o Penas Crueles, \u00a0Inhumanas \u00a0o \u00a0Degradantes, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0Ley \u00a070 \u00a0de \u00a01986, \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0como est\u00e1 hoy consagrado en el art\u00edculo 178 \u00a0de la Ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Subraya, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0que \u00a0es \u00a0ociosa \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0acerca \u00a0de la violaci\u00f3n al principio de legalidad, concretado en el \u00a0de \u00a0tipicidad, \u00a0por \u00a0la \u00a0consagraci\u00f3n \u00a0del tipo penal que defin\u00eda el delito de \u00a0tortura \u00a0en el C\u00f3digo de 1980, porque en un primer momento, la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0hall\u00f3 \u00a0el \u00a0tipo conforme a la Constituci\u00f3n de 1886 (sentencia del 31 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de 1991, M.P. Rafael M\u00e9ndez Arango), y luego la Corte Constitucional \u00a0retom\u00f3 \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0de \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0C-587 \u00a0del 12 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01992, \u00a0encontr\u00f3 que la norma de aqu\u00e9l c\u00f3digo que describ\u00eda el \u00a0mencionado \u00a0delito \u00a0no \u00a0reportaba \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0tipicidad \u00a0por \u00a0supuesta redacci\u00f3n ambigua o equ\u00edvoca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 las \u00a0 sentencias \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0Constitucional, \u00a0producto \u00a0de \u00a0su \u00a0potestad \u00a0de \u00a0control \u00a0constitucional, tienen \u00a0efecto \u00a0 \u00a0 obligatorio \u00a0 \u00a0erga \u00a0 \u00a0omnes \u00a0y hacen tr\u00e1nsito a cosa juzgada de manera absoluta, no es posible \u00a0examinar \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0excepci\u00f3n \u00a0en \u00a0un caso inter \u00a0partes \u00a0una \u00a0norma \u00a0que\u00a0 fue estudiada de aquella \u00a0manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0respecto \u00a0del \u00a0punto de la \u00a0demanda \u00a0que \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0destacar \u00a0que \u00a0el delito de tortura tal como estaba \u00a0previsto \u00a0en \u00a0la \u00a0derogada legislaci\u00f3n penal, no era una norma penal en blanco, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0dice \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0tiene raz\u00f3n, pero al tiempo advierte que \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0observa \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0existen \u00a0tipos \u00a0penales \u00a0que \u00a0no requieren de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0casu\u00edstica, \u00a0que \u00a0son de formulaci\u00f3n abierta y no impiden que se \u00a0interpreten \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0juzgador \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0usurpar \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0funciones \u00a0 del \u00a0legislador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n m\u00e1s completa que del delito \u00a0de \u00a0tortura \u00a0se \u00a0hace \u00a0en \u00a0la \u00a0nueva legislaci\u00f3n penal obedece, de acuerdo a la \u00a0perspectiva \u00a0del Delegado, a razones de t\u00e9cnica legislativa y no porque en otro \u00a0tiempo \u00a0no \u00a0fuera \u00a0posible \u00a0determinar \u00a0mediante \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0cu\u00e1ndo a una \u00a0persona se le causa aflicci\u00f3n f\u00edsica o s\u00edquica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0la \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0Tortura \u00a0consagra \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0Estados \u00a0partes de erigir todos los actos de \u00a0tortura \u00a0en \u00a0delitos de acuerdo con la ley penal, lo establecido en su art\u00edculo \u00a01\u00ba \u00a0que \u00a0define la tortura, es apenas el m\u00ednimo b\u00e1sico, luego la legislaci\u00f3n \u00a0interna puede ir m\u00e1s all\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0el \u00a0funcionario judicial adelanta el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0tipicidad \u00a0para \u00a0subsumir \u00a0la \u00a0conducta \u00a0en el tipo, puede hacer una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura \u00a0de \u00a0la norma conforme al lenguaje \u00a0ordinario \u00a0y \u00a0acudir \u00a0al \u00a0diccionario, \u00a0sin desconocer que la ley penal no est\u00e1 \u00a0desconectada del restante ordenamiento jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme a la norma bajo la cual se defini\u00f3 \u00a0el \u00a0asunto, \u00a0sin que contuviera una gama de posibilidades de actos torturadores, \u00a0era \u00a0posible concluir la posici\u00f3n dominante del victimario si por sus maltratos \u00a0o \u00a0 amenazas \u00a0 doblega \u00a0 la \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0mancilla \u00a0su \u00a0dignidad \u00a0humill\u00e1ndola y degradando su condici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, la persona que se encontraba \u00a0bajo \u00a0 custodia \u00a0 policial \u00a0 sufri\u00f3 \u00a0 una \u00a0 serie \u00a0de \u00a0vej\u00e1menes \u00a0\u2013paliza \u00a0 durante \u00a0el \u00a0interrogatorio, \u00a0ahogamientos, \u00a0pinchazos, \u00a0corrientazos, \u00a0privaci\u00f3n moment\u00e1nea de la vista, la \u00a0audici\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0olfato, \u00a0obligado \u00a0a tomar bebidas desagradables- aplicados de \u00a0modo \u00a0intencional \u00a0para \u00a0lograr \u00a0informaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0las \u00a0supuestas \u00a0amenazas a \u00a0meretrices de la poblaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esa \u00a0raz\u00f3n, \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0no advierte \u00a0ning\u00fan \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de los fallos de \u00a0constitucionalidad \u00a0mencionados \u00a0que \u00a0no \u00a0encontraron \u00a0que \u00a0el art\u00edculo 297 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 Penal \u00a0 de \u00a0 1980 \u00a0 violara \u00a0 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0ni \u00a0el \u00a0de \u00a0tipicidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud \u00a0de \u00a0tales argumentos el Delegado \u00a0sugiere a la Corte que no se case la sentencia demandada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La censura, cuyo objeto es la denuncia de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n directa del art\u00edculo 270 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980, por aplicaci\u00f3n indebida, al se\u00f1alarse que la conducta \u00a0de \u00a0tortura no estaba descrita en la ley por la \u00e9poca de los hechos, adolece de \u00a0inconsistencias determinantes de su improsperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0obs\u00e9rvese que el censor \u00a0dedica \u00a0todo\u00a0 \u00a0esfuerzo \u00a0argumentativo \u00a0en \u00a0el \u00a0planteamiento de su teor\u00eda \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual, desde la fecha en que ocurrieron los hechos hasta cuando entr\u00f3 \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0la Ley 599 de 2000, en la preceptiva del art\u00edculo 279 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0no \u00a0estaba \u00a0descrito \u00a0de manera expresa, clara e inequ\u00edvoca el \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico constitutivo de tortura, por manera que esa norma quebrantaba \u00a0los principios de legalidad y tipicidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero en esa exposici\u00f3n el casacionista dej\u00f3 \u00a0al \u00a0margen \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0demandada, omisi\u00f3n con la cual no \u00a0precis\u00f3 \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0ad \u00a0quem err\u00f3 en la aplicaci\u00f3n de la \u00a0norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si como se sabe, a trav\u00e9s de la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0formas \u00a0en \u00a0que se manifiesta su quebranto \u00a0directo, \u00a0es \u00a0posible denunciar los yerros en que incurre el sentenciador cuando \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0establecidos \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0les asigna las consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0de \u00a0un \u00a0precepto \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0aqu\u00e9llos \u00a0no \u00a0se subsumen, la tarea \u00a0ineludible \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0consist\u00eda \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera en la \u00a0sentencia qued\u00f3 plasmado un dislate semejante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0rep\u00edtese, \u00a0el \u00a0censor \u00a0para \u00a0nada se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0luego \u00a0no hay manera de saber si los \u00a0hechos \u00a0declarados \u00a0en \u00e9sta no coinciden con los presupuestos condicionantes de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0citado \u00a0art\u00edculo 279 y, a\u00fan as\u00ed, se les atribuyeron los \u00a0efectos jur\u00eddicos de tal disposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal defecto en el razonamiento del libelista \u00a0puede \u00a0entenderse, de otro lado, en la impl\u00edcita aspiraci\u00f3n de que la norma en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0no \u00a0fuese \u00a0aplicada, \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de excepci\u00f3n, como as\u00ed tambi\u00e9n lo \u00a0observa \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, en tanto era contraria a la Constituci\u00f3n por \u00a0desconocer \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y tipicidad en virtud de no contener \u00a0\u201clos \u00a0 \u00a0elementos \u00a0 \u00a0estructurantes \u00a0 \u00a0del \u00a0 tipo \u00a0penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero esa discusi\u00f3n para ser agotada en sede \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 siendo \u00a0 el \u00a0 objeto \u00a0primario \u00a0y \u00a0b\u00e1sico \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0examinar \u00a0si \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0fue emitida con \u00a0arreglo \u00a0al \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0requer\u00eda \u00a0un \u00a0ejercicio \u00a0adicional, pues \u00a0adem\u00e1s \u00a0de demostrar que los hechos probados en el proceso no pod\u00edan amoldarse \u00a0a \u00a0los \u00a0condicionantes \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0aplicada \u00a0indebidamente, \u00a0era \u00a0carga \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0demostrar que para el caso singular tal precepto no se aven\u00eda con \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0que, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0mismo \u00a0no \u00a0hab\u00eda sido enjuiciado por el \u00a0\u00f3rgano \u00a0competente, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Constitucional \u00a0y \u00a0que, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0se \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0las \u00a0normas \u00a0Fundamentales, que por esa \u00a0raz\u00f3n sufrieron mella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0esa controversia ya fue zanjada por la \u00a0jurisprudencia \u00a0 \u00a0 emitida \u00a0 \u00a0tanto \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0esta \u00a0 \u00a0Corte \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0Constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 tal \u00a0 manera, \u00a0 en \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0constitucionalidad \u00a0dictada \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Plena \u00a0de esta Corporaci\u00f3n el 31 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01991, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del Magistrado Eduardo Rubio Robles, aunque con \u00a0referencia \u00a0a la Carta de 1886, en torno al tema de la equivocidad y ambig\u00fcedad \u00a0del tipo de tortura, se se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tipo penal denominado tortura, no es como lo califica el actor, equ\u00edvoco o \u00a0ambiguo, \u00a0pues los elementos descriptivos y normativos que se\u00f1ala el legislador \u00a0son \u00a0perfectamente \u00a0claros \u00a0y \u00a0definidos \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0contribuyen a precisar sus \u00a0contornos, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0impide \u00a0interpretaciones \u00a0caprichosas \u00a0o \u00a0arbitrarias \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0sobre la acci\u00f3n punible, a pesar de que no se defina en qu\u00e9 consiste \u00a0la \u00a0tortura \u00a0moral \u00a0o \u00a0f\u00edsica, \u00a0pues \u00a0en \u00a0estos \u00a0casos \u00a0las reglas generales de \u00a0hermen\u00e9utica \u00a0indican \u00a0que \u00a0las \u00a0palabras \u00a0de \u00a0la ley deber\u00e1n entenderse en su \u00a0sentido \u00a0natural \u00a0y \u00a0obvio \u00a0(art. \u00a028 \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil). \u00a0Para concretar pues, el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0figura \u00a0delictiva basta acudir al significado sem\u00e1ntico de los \u00a0vocablos y frases e integrarlo al contexto enunciado gen\u00e9rico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La tortura ha sido definida como \u2018acci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 atormentar\u2019 \u00a0 \u00a0 es \u00a0 \u00a0 decir, \u00a0 \u00a0 \u2018causar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0molestia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o \u00a0aflicci\u00f3n\u2019, \u00a0acepciones \u00a0\u00e9stas \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0antig\u00fcedad \u00a0se \u00a0vinculaban \u00a0a \u00a0la finalidad espec\u00edfica de \u00a0obtener \u00a0una \u00a0confesi\u00f3n \u00a0o \u00a0infligir in castigo. Sin embargo, para el an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0tipo penal definido en la norma cuestionada, importa se\u00f1alar que, \u00e9sta no \u00a0exige \u00a0sujeto \u00a0activo \u00a0calificado. \u00a0Tampoco \u00a0que el autor de la infracci\u00f3n haya \u00a0estado \u00a0animado \u00a0por \u00a0alg\u00fan \u00a0prop\u00f3sito \u00a0espec\u00edfico; por tanto, el logro de la \u00a0finalidad \u00a0 buscada \u00a0 no \u00a0incide \u00a0en \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0il\u00edcito, \u00a0aunque \u00a0eventualmente \u00a0podr\u00eda devenir en una acci\u00f3n punible distinta, como la definida \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 24 del Decreto 180 de 1988, hallado exequible por la Corte, que \u00a0contemple \u00a0una \u00a0sanci\u00f3n m\u00e1s dr\u00e1stica para el caso en que la tortura f\u00edsica o \u00a0s\u00edquica se ejecute en cumplimiento de actividades terroristas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0como \u00a0lo advierte con acierto el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador, \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0legal \u00a0no \u00a0conduce \u00a0a interpretaciones que \u00a0dependan \u00a0exclusivamente \u00a0del criterio apreciativo del juzgador, lo que acontece \u00a0es \u00a0que est\u00e1 estructurada en forma amplia de tal manera que permita subsumir en \u00a0ella \u00a0la \u00a0tortura \u00a0f\u00edsica \u00a0o \u00a0s\u00edquica ocasionada por cualquier medio apto para \u00a0lograr \u00a0el \u00a0resultado, \u00a0pues todos los empleados con este fin ser\u00e1n pasibles de \u00a0sanci\u00f3n \u00a0preestablecida, \u00a0la \u00a0cual \u00a0debe graduar el juez dentro de los l\u00edmites \u00a0que \u00a0 fija \u00a0el \u00a0legislador; \u00a0empero \u00a0ello \u00a0no \u00a0significa \u00a0que \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0que define los rasgos esenciales para considerar la tortura \u00a0como \u00a0delito, \u00a0puedan \u00a0sancionarse \u00a0conductas semejantes que el legislador no ha \u00a0querido prever.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Poco \u00a0despu\u00e9s, \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n, \u00a0expuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0cuanto a la \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n de la circunstancia de mayor punibilidad contemplada en el \u00a0art\u00edculo \u00a0270.2 del C\u00f3digo Penal, por haberse sometido a la v\u00edctima a tortura \u00a0f\u00edsica \u00a0y \u00a0moral \u00a0que \u00a0plantea \u00a0la demanda y proh\u00edja el Delegado, encuentra la \u00a0Corte \u00a0c\u00f3mo la tortura consagrada como tipo penal residual (art. 279 del C. P.) \u00a0ora \u00a0como circunstancia espec\u00edfica de agravaci\u00f3n punitiva (art. 270.2 ib\u00eddem) \u00a0no \u00a0la \u00a0define \u00a0el legislador, quedando entonces a criterios razonables se\u00f1alar \u00a0cu\u00e1ndo \u00a0se \u00a0est\u00e1 en presencia de tal modalidad que afecta la autonom\u00eda de las \u00a0personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0tortura y otros \u00a0tratos \u00a0o \u00a0penas \u00a0crueles, \u00a0inhumanas \u00a0o \u00a0degradantes \u00a0que \u00a0a \u00a0iniciativa de las \u00a0Naciones \u00a0Unidad \u00a0se \u00a0realiz\u00f3, \u00a0incorporada \u00a0al derecho interno en la Ley 70 de \u00a01986, \u00a0 \u00a0 \u00a0entiende \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018tortura\u2019: \u00a0\u2018Todo acto por el cual se \u00a0inflija \u00a0intencionalmente \u00a0dolores \u00a0o \u00a0sufrimientos \u00a0graves, \u00a0ya \u00a0sea f\u00edsicos o \u00a0mentales \u00a0con \u00a0el fin de&#8230; intimidar o coaccionar a esa persona o a otras&#8230; No \u00a0se \u00a0considerar\u00e1n \u00a0torturas \u00a0los \u00a0dolores \u00a0o \u00a0sufrimientos \u00a0que sea consecuencia \u00a0\u00fanicamente \u00a0de \u00a0sanciones \u00a0leg\u00edtimas, \u00a0o \u00a0que sean inherentes o incidentales a \u00a0\u00e9stas\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 este \u00a0 concepto \u00a0 se \u00a0 desprende \u00a0 la \u00a0clasificaci\u00f3n \u00a0 conocida \u00a0en \u00a0f\u00edsica, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0sufrimiento \u00a0inflingido \u00a0es \u00a0corporal \u00a0y \u00a0moral o ps\u00edquico, cuando se produce el dolor internamente as\u00ed sea \u00a0para \u00a0infundirle \u00a0miedo \u00a0o \u00a0simplemente, \u00a0de \u00a0hacerle sentir una expiaci\u00f3n m\u00e1s \u00a0grave \u00a0que \u00a0el \u00a0despojo \u00a0de la libertad. Este tipo de tortura, no obstante tener \u00a0muchas \u00a0 particularidades, \u00a0 casi \u00a0 siempre \u00a0 se\u00a0 \u00a0consuma \u00a0con \u00a0la \u00a0simple \u00a0advertencia \u00a0de un mal con probabilidad de ocurrencia, pues lo que cuenta es que \u00a0la \u00a0amenaza \u00a0logre \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0desaz\u00f3n \u00a0interior \u00a0que afecte la normalidad \u00a0psicol\u00f3gica \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 v\u00edctima, \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 reconoce \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0doctrinantes.\u201d (Sentencia del 30 de octubre de 1991, \u00a0Magistrado Ponente P\u00e1ez Velandia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0puede \u00a0observarse, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0primer \u00a0pronunciamiento \u00a0tuvo como marco de contraste el orden constitucional emanado de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0de \u00a01886, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual, \u00a0sea \u00a0bueno decirlo de paso, tambi\u00e9n estaba \u00a0consagrada \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0no \u00a0se hall\u00f3 disconformidad entre la \u00a0norma \u00a0mencionada \u00a0(art\u00edculo 279) y el Ordenamiento Superior; por el contrario, \u00a0se \u00a0precis\u00f3 \u00a0con \u00a0absoluta \u00a0claridad, como en efecto lo es, que ese precepto no \u00a0era ambiguo ni equ\u00edvoco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, luego de que entr\u00f3 en vigencia \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n de 1991, la disposici\u00f3n citada fue acusada nuevamente ante la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0corporaci\u00f3n \u00a0que \u00a0al \u00a0escrutarla \u00a0la \u00a0hall\u00f3 ajustado a \u00a0aqu\u00e9lla, al considerar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0tema \u00a0de la \u00a0adecuada \u00a0tipicidad \u00a0del \u00a0delito de tortura ha sido llevado ya a conocimiento de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0constitucional. Es necesario retomar el tema, en la medida en \u00a0que \u00a0un \u00a0coadyuvante \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0hizo \u00a0llegar al expediente copias de los \u00a0memoriales \u00a0que \u00a0en \u00a0pasada \u00a0ocasi\u00f3n se presentaron ante la H. Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0demandando \u00a0el \u00a0mismo \u00a0art\u00edculo. En todos ellos, se argumenta que el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0tortura, \u00a0tal y como qued\u00f3 redactado, es inconstitucional dado \u00a0que \u00a0no \u00a0describe \u00a0realmente \u00a0de \u00a0manera \u00a0inequ\u00edvoca ninguna conducta, y por lo \u00a0tanto, \u00a0al violar ese principio fundamental de la tipicidad, viola igualmente el \u00a0principio de legalidad consagrado en la Constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta Corte, considera v\u00e1lidos a la luz de la \u00a0nueva \u00a0 Constituci\u00f3n, \u00a0 los \u00a0argumentos \u00a0que, \u00a0para \u00a0refutar \u00a0ese \u00a0concepto \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n, \u00a0present\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0en aquella oportunidad, y por eso se \u00a0permite \u00a0reproducir \u00a0los \u00a0mas \u00a0(sic) \u00a0importantes \u00a0apartes de dicha providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>[&#8230;] \u00a0<\/p>\n<p>CONCLUSION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>[&#8230;] \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, la redacci\u00f3n del tipo penal de \u00a0tortura \u00a0tampoco vulnera el principio de tipicidad y el de legalidad consagrados \u00a0en \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0por las razones expuestas por la Honorable Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0y \u00a0que \u00a0esta \u00a0Corte \u00a0considera \u00a0del \u00a0todo \u00a0ajustadas \u00a0a \u00a0la nueva \u00a0Constituci\u00f3n. (Sentencia C-587\/94, M.P. Ciro Angarita \u00a0Bar\u00f3n) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0ese \u00a0devenir \u00a0jurisprudencial, queda \u00a0claro \u00a0que \u00a0desde \u00a0el \u00a0momento \u00a0que \u00a0fue \u00a0estatuida \u00a0la \u00a0tortura como tipo penal \u00a0aut\u00f3nomo \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 279 del C\u00f3digo Penal, el legislador fue respetuoso \u00a0de \u00a0consagrarlo con arreglo a las ineludibles notas de claridad e inequivocidad, \u00a0anejas \u00a0a \u00a0las garant\u00edas de la legalidad y la tipicidad consagradas tanto en la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 1886 \u00a0 \u00a0 \u2013bajo \u00a0cuyo \u00a0imperio \u00a0empez\u00f3 a regir esa norma-, como en la de 1991, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo declararon los diferentes jueces que en \u00e9pocas distintas tuvieron \u00a0a \u00a0su cargo salvaguardar la integridad de la Carta Pol\u00edtica que en cada momento \u00a0se hallaba en vigor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, ninguna incorrecci\u00f3n muestra \u00a0el \u00a0juicio \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0corporativo \u00a0cuando \u00a0hall\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos que \u00a0quedaron \u00a0establecidos dentro del proceso (los suplicios y vej\u00e1menes de que fue \u00a0objeto \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0 Alfonso \u00a0 Castellanos \u00a0Hern\u00e1ndez) \u00a0coincid\u00edan \u00a0con \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0condicionantes \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0279 \u00a0del C\u00f3digo Penal de 1980 que \u00a0configuran \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0tortura \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0aplic\u00f3 \u00a0las consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0previstas \u00a0en \u00a0el precepto y, menos, cuando reforz\u00f3 el razonamiento \u00a0con \u00a0la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Convenci\u00f3n contra la tortura, pues incorporada al \u00a0ordenamiento \u00a0interno \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a070 \u00a0de 1986 y luego conformar el \u00a0denominado \u00a0 bloque \u00a0de \u00a0constitucionalidad \u00a0conforme \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a093 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0de \u00a01991, irroga influjo interpretativo sobre el ordenamiento que \u00a0se \u00a0le \u00a0subordina, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0al \u00a0momento \u00a0en \u00a0que acude al significado del \u00a0vocablo tortura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es, \u00a0como \u00a0lo \u00a0estima \u00a0el \u00a0actor, que el \u00a0juzgador \u00a0hubiese \u00a0estimado \u00a0la norma en cita como un tipo penal en blanco, sino \u00a0que \u00a0ech\u00f3 \u00a0mano \u00a0de \u00a0diferentes herramientas interpretativas, no para llenar de \u00a0contenido \u00a0el \u00a0precepto \u00a0o \u00a0para complementarlo, que no lo necesitaba, sino para \u00a0destacar \u00a0que \u00a0los actos sometidos a su consideraci\u00f3n s\u00ed eran constitutivos de \u00a0tortura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0condiciones, \u00a0se \u00a0debe \u00a0concluir que el cargo contenido en la demanda no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NO \u00a0CASAR \u00a0la sentencia de fecha, origen y \u00a0naturaleza mencionados en las anteriores consideraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21847 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 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