{"id":8665,"date":"2023-09-08T17:46:40","date_gmt":"2023-09-08T17:46:40","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2182530-06-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:40","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:40","slug":"2182530-06-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2182530-06-04\/","title":{"rendered":"21825(30-06-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21825 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 058 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0junio treinta (30) de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Corte \u00a0lo \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0presentada \u00a0contra \u00a0la sentencia del 13 de \u00a0junio \u00a0de \u00a02003 \u00a0proferida \u00a0por el Juzgado 42 Penal del Circuito de Bogot\u00e1, que \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0JORGE \u00a0ENRIQUE \u00a0SANDOVAL \u00a0CASTRO, \u00a0JOS\u00c9 \u00a0DOMINGO \u00a0CORT\u00c9S \u00a0ALBA \u00a0y \u00a0Crist\u00f3bal Melgarejo Romero como coautores del delito de estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. El 18 de marzo de \u00a01994 \u00a0el \u00a0se\u00f1or Luis Eduardo Romero puso en conocimiento que hac\u00eda como veinte \u00a0a\u00f1os \u00a0hab\u00eda \u00a0conformado \u00a0una sociedad de hecho con su hermano Crist\u00f3bal, cuyo \u00a0objeto \u00a0era \u00a0la \u00a0venta \u00a0de \u00a0comestibles \u00a0en \u00a0Abastos \u00a0S.A., el cual enajen\u00f3 sus \u00a0derechos \u00a0a \u00a0SANDOVAL \u00a0CASTRO y CORT\u00c9S ALBA, cesi\u00f3n que se llev\u00f3 a cabo cinco \u00a0a\u00f1os antes de la fecha indicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0a\u00f1os \u00a0atr\u00e1s, \u00a0los \u00a0prenombrados \u00a0le \u00a0propusieron \u00a0que \u00a0como \u00a0no \u00a0figuraba \u00a0como propietario del cincuenta por ciento, \u00a0cancelara\u00a0 \u00a0las \u00a0deudas \u00a0de \u00a0su \u00a0hermano Crist\u00f3bal, entre ellas un embargo \u00a0judicial, \u00a0y \u00a0a \u00a0cambio \u00a0de ello suscribir\u00edan un documento donde aparec\u00eda como \u00a0comprador \u00a0del \u00a0aludido \u00a0porcentaje, \u00a0escrito \u00a0que efectivamente fue firmado por \u00a0\u00e9l, \u00a0como \u00a0comprador, \u00a0por \u00a0SANDOVAL y CORT\u00c9S como vendedores y por Crist\u00f3bal \u00a0Melgarejo como testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Un \u00a0mes antes de la denuncia, SANDOVAL y CORT\u00c9S le manifestaron que \u00a0Crist\u00f3bal \u00a0Melgarejo \u00a0les \u00a0hab\u00eda \u00a0vuelto \u00a0a \u00a0vender la parte suya y que por lo \u00a0tanto deb\u00eda desocuparles el local o pagarles el arriendo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda Local 161 de Patrimonio Econ\u00f3mico orden\u00f3 la apertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante indagatoria a los aqu\u00ed procesados y les \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento de cauci\u00f3n \u00a0prendaria, \u00a0 \u00a0 el18 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0agosto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a019951. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dispuesto \u00a0el \u00a0cierre de la investigaci\u00f3n, mediante providencia del \u00a09 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01999 \u00a0se \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0estafa, \u00a0decisi\u00f3n confirmada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0 \u00a0 Delegada \u00a0 \u00a0 ante \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0Tribunal2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El Juzgado setenta y siete Penal Municipal \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la causa, celebr\u00f3 la correspondiente \u00a0audiencia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>p\u00fablica y dict\u00f3 la sentencia de primer grado \u00a0el \u00a014 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02003, \u00a0condenando \u00a0a JORGE ENRIQUE SANDOVAL CASTRO, JOS\u00c9 \u00a0DOMINGO \u00a0CORT\u00c9S ALBA y a Crist\u00f3bal Melgarejo Romero a las penas principales de \u00a0un \u00a0(1) \u00a0a\u00f1o \u00a0de\u00a0 prisi\u00f3n y un mil (1.000) pesos de multa, a la accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0en el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas\u00a0 por \u00a0tiempo \u00a0igual \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0privativa de la libertad y al pago de los perjuicios \u00a0materiales \u00a0causados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n, en concordancia con los cargos de la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0providencia \u00a0que \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a042 Penal del Circuito de esta ciudad \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0suya \u00a0que la defensora de los \u00a0procesados \u00a0SANDOVAL \u00a0CASTRO \u00a0y \u00a0CORT\u00c9S ALBA recurri\u00f3 en casaci\u00f3n3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Se aduce en el \u00a0libelo \u00a0que \u00a0existen motivos\u00a0 m\u00e1s que suficientes para que la Corte acceda \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0discrecional, \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta el limitado \u00a0desarrollo \u00a0jurisprudencial \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de estafa cuando se \u00a0fundamenta \u00a0en \u00a0la \u00a0presunta \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0contrato civil o comercial. La \u00a0jurisprudencia \u00a0sobre el tema denota un vac\u00edo o falta de decantaci\u00f3n en cuanto \u00a0a la tipicidad de aquella conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0porque, \u00a0como ocurri\u00f3 en este \u00a0caso, \u00a0con \u00a0un \u00a0remedo \u00a0de contrato de promesa de compraventa se estructur\u00f3 una \u00a0estafa, \u00a0sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0no hubo \u00e1nimo de defraudar ni mantener en \u00a0error \u00a0al \u00a0se\u00f1or Luis Eduardo Melgarejo y que entre comerciantes que ejercen su \u00a0actividad \u00a0en \u00a0Corabastos \u00a0realizan \u00a0contratos \u00a0civiles \u00a0y \u00a0comerciales en forma \u00a0verbal, \u00a0que \u00a0al plasmarlos en un escrito lo hacen de manera burda y sin apego a \u00a0la normatividad que los regula. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0se \u00a0ha \u00a0referido \u00a0al \u00a0tema de los \u00a0contratos \u00a0civiles \u00a0como \u00a0medio \u00a0id\u00f3neo \u00a0para \u00a0ocultar \u00a0el \u00e1nimo de defraudar, \u00a0destacando \u00a0en \u00a0ellos \u00a0la \u00a0sutileza del ardid, pero sin dilucidar el aspecto que \u00a0aqu\u00ed \u00a0se \u00a0se\u00f1ala, pues se parte de la existencia del contrato civil como medio \u00a0fraudulento, \u00a0pero no se indican las caracter\u00edsticas que el mismo debe contener \u00a0para \u00a0que se identifique como tal. De esa manera se deja el campo libre para que \u00a0se \u00a0formulen \u00a0denuncias por estafa con base en documentos que contienen acuerdos \u00a0de voluntades sin el lleno de los requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Luis \u00a0Eduardo \u00a0Melgarejo \u00a0debi\u00f3 demandar la nulidad absoluta del contrato, o el cumplimiento o \u00a0la resoluci\u00f3n del mismo ante la jurisdicci\u00f3n civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. A continuaci\u00f3n, \u00a0formula \u00a0cuatro \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la sentencia de segunda instancia, al amparo de \u00a0las causales primera y tercera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primero \u00a0 de \u00a0 ellos, \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0246 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, \u00a0porque \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0a la relaci\u00f3n f\u00e1ctica que la segunda instancia consider\u00f3 \u00a0probada, no se estructura esa conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si, \u00a0como \u00a0dice el denunciante, existi\u00f3 una \u00a0sociedad \u00a0de hecho por m\u00e1s de veinte a\u00f1os, el se\u00f1or Crist\u00f3bal Melgarejo como \u00a0comunero \u00a0o \u00a0socio de la misma pod\u00eda disponer del local 68 de Corabastos, y por \u00a0tanto, \u00a0es \u00a0un \u00a0problema \u00a0que \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a la justicia penal, pues jam\u00e1s \u00a0existieron \u00a0 maniobras \u00a0 enga\u00f1osas \u00a0 o \u00a0 fraudulentas \u00a0y \u00a0menos \u00a0a\u00fan \u00a0provecho \u00a0il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reprocha el cr\u00e9dito asignado a la denuncia, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0existen \u00a0otros \u00a0elementos \u00a0probatorios que demuestren el derecho que \u00a0ten\u00eda \u00a0Luis \u00a0Eduardo \u00a0Melgarejo \u00a0sobre \u00a0el puesto 68 de Corabastos y as\u00ed se le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a \u00a0un contrato nulo la posibilidad de ser medio id\u00f3neo para defraudar, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0mantenimiento \u00a0en \u00a0error tiene origen en la legalidad que revista el \u00a0acuerdo de voluntades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0pagos \u00a0efectuados \u00a0a la Corporaci\u00f3n de \u00a0Abastos \u00a0fueron \u00a0realizados \u00a0por JORGE SANDOVAL y JOS\u00c9 DOMINGO CORT\u00c9S, como se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0con \u00a0los \u00a0recibos \u00a0de \u00a0pago \u00a0pertinentes, \u00a0sin que en ning\u00fan momento \u00a0aparezca \u00a0Luis \u00a0Melgarejo \u00a0como \u00a0adjudicatario, pero este hecho fue analizado en \u00a0forma \u00a0 \u00a0contraria\u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0realidad \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0juzgadores \u00a0 de \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo, \u00a0entonces, debi\u00f3 ser absolutorio \u00a0porque no se tipific\u00f3 el delito de estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0 lo \u00a0 anterior \u00a0 deriva, \u00a0 al \u00a0 interior \u00a0 de \u00a0una \u00a0segunda censura, la presunta violaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por la v\u00eda directa originada en la falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, pues como no se tipifican los \u00a0hechos \u00a0constitutivos \u00a0de \u00a0estafa \u00a0y \u00a0no \u00a0existiendo prueba de la ocurrencia del \u00a0hecho, \u00a0la \u00a0duda \u00a0debe resolverse a favor de los sindicados, seg\u00fan lo establece \u00a0el art\u00edculo 29 de la Carta Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 el \u00a0 tercer \u00a0cargo, \u00a0atribuye \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial \u00a0proveniente \u00a0de \u00a0un \u00a0error de hecho por supuesta tergiversaci\u00f3n del contrato de \u00a0compraventa, \u00a0porque \u00a0all\u00ed \u00a0no \u00a0aparece \u00a0cl\u00e1usula \u00a0alguna \u00a0que \u00a0obligue a Luis \u00a0Eduardo \u00a0Melgarejo a pagar las deudas de su hermano. El juzgador distorsion\u00f3 su \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0cuando \u00a0acept\u00f3 \u00a0que \u00a0las \u00a0deudas existieron\u00a0 y fueron \u00a0canceladas, \u00a0pero \u00a0jam\u00e1s estableci\u00f3 si con ese pago se cancel\u00f3 el derecho del \u00a050% del negocio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0 se \u00a0produjo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0cuando \u00a0se \u00a0tom\u00f3 \u00a0ese \u00a0documento \u00a0como \u00a0elemento \u00a0doloso, \u00a0sin tener en cuenta que los dem\u00e1s elementos \u00a0existentes \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0 acreditan \u00a0 la \u00a0 verdadera \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0contratantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente, \u00a0eleva \u00a0un \u00a0cuarto \u00a0reproche \u00a0al amparo de la causal de nulidad, porque al tratarse de \u00a0un \u00a0delito \u00a0querellable, la queja debi\u00f3 ser presentada dentro de los seis meses \u00a0siguientes \u00a0a la ejecuci\u00f3n del hecho. Si el plurimentado contrato se suscribi\u00f3 \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01992 y la querella se present\u00f3 el 18 de marzo de 1994, ya \u00a0hab\u00eda \u00a0caducado \u00a0y \u00a0existe, \u00a0correlativamente, \u00a0nulidad \u00a0absoluta \u00a0por falta de \u00a0competencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0se dicte la \u00a0absolutoria \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0o, \u00a0subsidiariamente, \u00a0se decrete la \u00a0nulidad de lo actuado por caducidad de la querella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0Cuando \u00a0se acude a la casaci\u00f3n por la \u00a0v\u00eda \u00a0 excepcional, \u00a0es \u00a0requisito \u00a0indispensable \u00a0para \u00a0su \u00a0viabilidad \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0elabore \u00a0una \u00a0debida \u00a0fundamentaci\u00f3n respecto de uno de los motivos \u00a0consagrados \u00a0 en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0bien \u00a0sea \u00a0que \u00a0se \u00a0pretenda \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia o la garant\u00eda de los derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Efectuada \u00a0la justificaci\u00f3n para que la Corte intervenga en el caso \u00a0concreto, \u00a0es procedente entrar a verificar si adem\u00e1s en la formulaci\u00f3n de los \u00a0cargos \u00a0el \u00a0libelista cumpli\u00f3 con los par\u00e1metros de orden t\u00e9cnico en cuanto a \u00a0su \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0y \u00a0trascendencia, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la causal de casaci\u00f3n que se \u00a0invoque y el yerro que se pretenda acreditar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adicionalmente, \u00a0el \u00a0motivo \u00a0que \u00a0se aduce como base de la casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0debe \u00a0estar \u00a0\u00edntimamente \u00a0vinculado \u00a0a \u00a0la censura que se formula \u00a0contra la sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0La demandante postula el desarrollo de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0estafa \u00a0cuando se utiliza un \u00a0contrato \u00a0civil \u00a0como \u00a0medio \u00a0fraudulento, con el fin de que se identifiquen las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0que \u00a0debe contener del documento para que se le pueda atribuir \u00a0esa \u00a0 \u00a0 calidad, \u00a0 \u00a0pues \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0respecto \u00a0 \u00a0existe \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0vac\u00edo \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0asunto \u00a0as\u00ed \u00a0planteado no resulta suficiente para la viabilidad \u00a0de \u00a0este \u00a0mecanismo,\u00a0 \u00a0porque de all\u00ed no se desprende cu\u00e1l es en realidad \u00a0el \u00a0punto \u00a0jur\u00eddico \u00a0cuya aclaraci\u00f3n se pretende, si se tiene en cuenta que el \u00a0artificio \u00a0o \u00a0enga\u00f1o \u00a0como \u00a0elemento \u00a0estructural del injusto aludido puede ser \u00a0cualquier \u00a0mecanismo \u00a0con \u00a0aptitud \u00a0para \u00a0provocar o mantener en error al sujeto \u00a0pasivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n. \u00a0Si \u00a0en \u00a0este caso el medio fraudulento se configur\u00f3 a \u00a0trav\u00e9s \u00a0 de \u00a0 un \u00a0contrato, \u00a0es \u00a0indiferente \u00a0que \u00a0el \u00a0documento \u00a0re\u00fana \u00a0o \u00a0no \u00a0determinadas \u00a0caracter\u00edsticas, \u00a0porque lo realmente importante del artificio es \u00a0su \u00a0capacidad \u00a0para \u00a0mantener \u00a0en \u00a0error \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0aspecto que debe ser \u00a0valorado por el juzgador dentro de un sano razonamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, el debate se vincula a un \u00a0aspecto \u00a0netamente \u00a0probatorio que no puede aducirse como motivo de la casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la v\u00eda excepcional, porque en punto a la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia \u00a0el \u00a0pronunciamiento \u00a0que \u00a0emita \u00a0la \u00a0Corte \u00a0debe recaer sobre aspectos netamente \u00a0jur\u00eddicos \u00a0cuando \u00a0estos \u00a0ofrecen \u00a0confusi\u00f3n o sobre el mismo se hayan sentado \u00a0diferentes posturas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Agr\u00e9guese a lo \u00a0anterior, \u00a0que \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las reflexiones plasmadas en cada uno de los cargos \u00a0cumple \u00a0 con \u00a0 las \u00a0 exigencias \u00a0 t\u00e9cnicas \u00a0 ampliamente \u00a0 difundidas \u00a0 por \u00a0la \u00a0jurisprudencia para su demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0efecto, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 primera censura la recurrente atribuye una \u00a0supuesta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, \u00a0que \u00a0implica, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de aceptar los hechos en la forma como fueron declarados \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0y m\u00e9rito asignado al material probatorio, la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0el juzgador a pesar de haber seleccionado \u00a0correctamente \u00a0la \u00a0norma, \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0un \u00a0alcance \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0o un efecto \u00a0jur\u00eddico que no causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00a0fundamento, \u00a0involucr\u00f3 \u00a0argumentos \u00a0de \u00a0orden probatorio orientados a demostrar \u00a0que \u00a0en este caso no se presentaron maniobras fraudulentas y enga\u00f1osas y que el \u00a0asunto \u00a0debi\u00f3 \u00a0resolverse \u00a0por la justicia civil y no por la penal, postura que \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a un ataque por violaci\u00f3n directa, donde el debate se sustenta \u00a0en razonamientos de puro derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Similar es la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta en el segundo \u00a0cargo, \u00a0al postular una indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 7\u00ba del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal, \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0directa, \u00a0pero \u00a0antit\u00e9cnicamente \u00a0se \u00a0remite \u00a0a los fundamentos del cargo anterior sin tener en \u00a0cuenta \u00a0que, \u00a0en \u00a0principio, \u00a0la \u00a0viabilidad \u00a0de esa propuesta depende de que el \u00a0fallador \u00a0haya \u00a0reconocido \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la duda probatoria y no obstante \u00a0inaplic\u00f3 sus efectos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0tercer \u00a0 \u00a0reproche, \u00a0 la \u00a0demandante \u00a0atribuye la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial proveniente de \u00a0un \u00a0error de hecho por supuesta tergiversaci\u00f3n del contrato de compraventa, sin \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0cercen\u00f3, \u00a0adicion\u00f3 \u00a0o \u00a0alter\u00f3 la \u00a0significaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0sino que se limita a discrepar de las \u00a0motivaciones probatorias contenidas en la sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta clase de censuras, es indispensable cotejar el contenido \u00a0del \u00a0documento \u00a0presuntamente \u00a0distorsionado \u00a0con las expresiones del fallador y \u00a0acreditar \u00a0su \u00a0trascendencia, \u00a0esto \u00a0es, la equivocada decisi\u00f3n que se declar\u00f3 \u00a0por efecto del error denunciado, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Para \u00a0finalizar, \u00a0en el cuarto cargo \u00a0acude \u00a0a la causal tercera para se\u00f1alar que se trataba de un delito querellable \u00a0y \u00a0que \u00a0por tanto se debe decretar la nulidad por incompetencia. No obstante, al \u00a0constatar \u00a0el \u00a0listado \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a033 del anterior C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a02\u00ba \u00a0de \u00a0la Ley 81 de 1993, no figura la \u00a0estafa como delito querellable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0no \u00a0surge otra alternativa que inadmitir la demanda y devolver las \u00a0diligencias al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A m\u00e9rito de \u00a0lo \u00a0 expuesto, \u00a0 la \u00a0 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda de casaci\u00f3n que por la \u00a0v\u00eda \u00a0excepcional \u00a0interpuso \u00a0la \u00a0defensora \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0JORGE \u00a0ENRIQUE \u00a0SANDOVAL CASTRO y JOS\u00c9 DOMINGO CORT\u00c9S ALBA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Contra esta providencia no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0 \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase. C\u00famplase \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO \u00a0 ORLANDO \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RU\u00cdZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios 82, 100, 108, 112 y 141 C.1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folios \u00a0 \u00a0254 \u00a0 \u00a0C.2., \u00a0 \u00a0154 \u00a0 \u00a0C.3. \u00a0 y \u00a0 28 \u00a0 C. \u00a0Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Folios 9, 206 C.4 y 6 C.5 y C.causa. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21825 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado Acta No. 058 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0junio treinta (30) de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Corte \u00a0lo \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0presentada \u00a0contra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8665","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8665"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8665\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}