{"id":8479,"date":"2023-09-08T17:46:29","date_gmt":"2023-09-08T17:46:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2130219-08-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:29","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:29","slug":"2130219-08-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2130219-08-04\/","title":{"rendered":"21302(19-08-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21302 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Dr. \u00a0YESID \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta #\u00a0 69 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., agosto diecinueve (19) de dos \u00a0mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Sala si admite o no la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0CORREA \u00a0CRISTANCHO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Hacia las 00:40 \u00a0horas \u00a0del \u00a030 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de 1999, en el establecimiento Billares Salamanca del \u00a0Barrio \u00a0Serrezuela \u00a0de \u00a0Madrid \u00a0(Cundinamarca), Jairo Pedraza Triana recibi\u00f3 un \u00a0disparo en el t\u00f3rax que le produjo la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0autoridades de polic\u00eda supieron que el \u00a0autor \u00a0de \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n hab\u00eda sido JUAN CARLOS CORREA CRISTANCHO y lo lograron \u00a0aprehender \u00a0en \u00a0la misma madrugada de los hechos en el Alto de La Tribuna, lugar \u00a0hasta \u00a0el \u00a0cual \u00a0hab\u00eda logrado avanzar en su huida a bordo de un autom\u00f3vil que \u00a0el mismo conduc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Fue vinculado al \u00a0proceso \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0e \u00a0igual \u00a0CARLOS \u00a0MARIO MONTOYA TAMAYO. La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0les \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0el \u00a04 \u00a0de enero de 2000 \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con preclusi\u00f3n de la instrucci\u00f3n para el \u00a0\u00faltimo \u00a0y acusaci\u00f3n para CORREA CRISTANCHO, en calidad de autor de la conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple.\u00a0 \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n fue confirmada en segunda \u00a0instancia el 5 de enero de 2001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tramitado \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0el \u00a0Juzgado Penal del Circuito de Funza, mediante providencia del 19 de \u00a0diciembre \u00a0 de \u00a0 2002,\u00a0 \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0acusado \u00a0a \u00a013 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0inhabilidad \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo lapso, y al pago de \u00a0255 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos legales mensuales por concepto de perjuicios morales. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La defensa y el \u00a0apoderado \u00a0de la parte civil apelaron ese pronunciamiento y el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca \u00a0lo confirm\u00f3 integralmente a trav\u00e9s de la sentencia recurrida \u00a0en casaci\u00f3n,\u00a0 proferida el 25 de marzo de 2003. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Consta \u00a0de \u00a0doce \u00a0cargos, \u00a0los once primeros \u00a0sustentados \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n, de los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0primero se plantea como principal y los restantes como subsidiarios. \u00a0En \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00faltima \u00a0 \u00a0censura \u00a0 \u00a0\u2013tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 secundaria\u2014 no se invoca ninguna causal de casaci\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de existencia al suponer que el \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0el \u00a0autor del disparo. Dio por hecho que la polic\u00eda de Madrid y \u00a0los \u00a0investigadores \u00a0del \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de Investigaci\u00f3n le atribuyeron ese \u00a0comportamiento, \u00a0cuando \u00a0realmente \u00a0sus \u00a0relatos \u00a0corresponden a aquello que les \u00a0cont\u00f3 \u00a0el \u00a0hermano \u00a0del occiso, quien no presenci\u00f3 los hechos y no declar\u00f3 en \u00a0el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La informaci\u00f3n \u00a0que \u00a0suministr\u00f3 \u00a0el \u00a0Comandante \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda de ese municipio es de tercera \u00a0mano. \u00a0Ni \u00a0intervino \u00a0en la captura ni hizo contacto con alguno de los testigos, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que todo cuanto dice se lo comentaron sus subalternos y \u00e9stos, a la \u00a0vez, \u00a0en \u00a0lo \u00a0relativo \u00a0a \u00a0la \u00a0autor\u00eda, \u00a0relataron \u00a0lo que les contaron pues no \u00a0presenciaron \u00a0la \u00a0ocurrencia de los hechos. No es cierto, entonces, como se dice \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0que el Comandante haya se\u00f1alado al procesado como autor del \u00a0disparo que le caus\u00f3 la muerte a Pedraza Triana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Los miembros de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional que asumieron las primeras averiguaciones fueron Giovanni \u00a0Ruiz \u00a0Garz\u00f3n, \u00a0Marco \u00a0Arturo \u00a0Bravo Guti\u00e9rrez,\u00a0 Danni Hern\u00e1ndez Criado y \u00a0\u00c1ngel Mar\u00eda Barrera Le\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bravo \u00a0y \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0afirmaron \u00a0que \u00a0CORREA \u00a0CRISTANCHO \u00a0fue \u00a0se\u00f1alado \u00a0como el homicida por los familiares del occiso y eso \u00a0significa \u00a0que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de Ruiz Garz\u00f3n, quien dijo que esa informaci\u00f3n la \u00a0comunicaron \u00a0los \u00a0amigos \u00a0del \u00a0occiso \u00a0Robert \u00a0G\u00e1lvez \u00a0y \u00a0Carlos Arturo V\u00e9lez, \u00a0\u201cqueda \u00a0totalmente \u00a0hu\u00e9rfana de credibilidad\u201d, especialmente si se tiene en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0en \u00a0sus \u00a0respectivas \u00a0declaraciones \u00a0los antes mencionados\u00a0 lo \u00a0desmienten \u00a0\u201ccateg\u00f3ricamente\u201d \u00a0al \u00a0enfatizar que no presenciaron el momento \u00a0mismo de la agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0es cierta, entonces, la afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal seg\u00fan la cual los cuatro polic\u00edas expresaron \u201cque la comunidad \u00a0imploraba \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0no se quedara en la impunidad\u201d, pues el \u00fanico que \u00a0dijo \u00a0algo \u00a0as\u00ed \u00a0fue Ruiz Garz\u00f3n y a\u00fan admitiendo en gracia de discusi\u00f3n que \u00a0V\u00e9lez \u00a0y \u00a0G\u00e1lvez \u00a0hayan realizado ese clamor, se trata s\u00f3lo de dos personas y \u00a0no \u00a0una \u00a0comunidad. \u00a0Por \u00a0lo dem\u00e1s, el hecho de que una muchedumbre pida que un \u00a0delito \u00a0no \u00a0quede en la impunidad no significa que \u201cel primeramente se\u00f1alado, \u00a0sea necesariamente el verdadero autor del hecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Los \u00a0hechos \u00a0consignados \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0suscrita \u00a0por \u00a0Jeannette \u00a0Gonz\u00e1lez y Andr\u00e9s G\u00f3mez, \u00a0miembros \u00a0del \u00a0CTI \u00a0de la Fiscal\u00eda, se los relat\u00f3 Jos\u00e9 Antonio Pedraza, quien \u00a0les \u00a0dijo \u00a0que \u00a0G\u00e1lvez \u00a0y \u00a0V\u00e9lez se los hab\u00edan comentado; no dieron cuenta de \u00a0ellos, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0G\u00e1lvez, \u00a0V\u00e9lez y Pedraza, como se afirm\u00f3 en el fallo \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad porque a la actitud \u00a0agresiva \u00a0de \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0CORREA, \u00a0que \u00a0era \u00a0el \u00a0hecho \u00a0revelado por la prueba \u00a0testimonial \u00a0(declaraciones \u00a0de V\u00e9lez y Noel N\u00fa\u00f1ez), le dio un alcance que no \u00a0tiene, esto es, que mat\u00f3 a Jairo Pedraza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Aunque \u00a0es \u00a0indiscutible \u00a0el \u00a0comportamiento beligerante asumido por el procesado durante su \u00a0enfrentamiento \u00a0con \u00a0la v\u00edctima, no existe postulado l\u00f3gico, ley cient\u00edfica o \u00a0regla \u00a0de \u00a0la experiencia que indiquen \u201cque cuando un individuo pelea con otro \u00a0y \u00a0lo \u00a0golpea con su arma de fuego, si hay un solo disparo del cual se deriva la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0su \u00a0contendor, \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0puede \u00a0producirla \u00a0es \u00a0el \u00a0oponente \u00a0armado\u201d. \u00a0 Seg\u00fan \u00a0 \u201cinforman \u00a0 esas \u00a0tres \u00a0fuentes \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0y \u00a0de \u00a0convencimiento\u201d \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0\u201cser\u00e1 necesaria\u201d a condici\u00f3n de que en el \u00a0lugar \u00a0no \u00a0est\u00e9 presente otra persona armada o, est\u00e1ndolo, no accione su arma. \u00a0Y \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente obran pruebas indicativas de que en el sitio de los hechos \u00a0otro \u00a0sujeto estaba armado y dispar\u00f3 justo en el instante en el que JUAN CARLOS \u00a0CORREA apuntaba con su rev\u00f3lver a Pedraza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. \u00a0<\/p>\n<p>1. No es cierta la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal con apoyo en las declaraciones de Noel \u00a0N\u00fa\u00f1ez, \u00a0Alirio \u00a0Tafur y otros testigos, consistente en que no exist\u00eda para el \u00a0instante \u00a0del \u00a0disparo \u00a0ning\u00fan \u00a0obst\u00e1culo \u00a0entre el procesado y la v\u00edctima. A \u00a0CORREA \u00a0CRISTANCHO, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, seg\u00fan lo se\u00f1al\u00f3 Carlos Mario Montoya \u00a0Tamayo, \u00a0lo \u00a0ten\u00edan cogido Carlos V\u00e9lez, Robert G\u00e1lvez, Noel N\u00fa\u00f1ez, Albeiro \u00a0Bulla, \u00a0Jairo \u00a0Bulla, \u00a0Javier Chac\u00f3n y Juan Pablo Vel\u00e1squez, por encima de los \u00a0cuales \u00a0 \u201cestir\u00f3 \u00a0 el \u00a0 brazo \u00a0con \u00a0el \u00a0arma \u00a0en \u00a0direcci\u00f3n \u00a0a \u00a0\u2018El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Chato\u2019 \u00a0 \u00a0 Pedraza \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 son\u00f3 \u00a0 \u00a0 el \u00a0disparo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, si el hecho revelado por las \u00a0evidencias \u00a0era \u00a0la presencia de obst\u00e1culos entre procesado y v\u00edctima, y el ad \u00a0quem \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0no exist\u00eda ninguno, entonces le dio un alcance objetivo que \u00a0no se derivaba de ellas, incurriendo en falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0CORREA, \u00a0seg\u00fan varios declarantes, golpeaba con su rev\u00f3lver a Pedraza, a ra\u00edz \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual varias personas intervienen con el prop\u00f3sito de separarlos y en el \u00a0mismo \u00a0instante \u00a0se \u00a0escucha \u00a0la \u00a0\u00fanica detonaci\u00f3n. Ello constituye un indicio \u00a0\u201cde \u00a0que \u00a0muy probablemente\u201d el sindicado haya disparado, si no fuera porque \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0siete \u00a0testigos \u00a0que \u00a0lo \u00a0ven peg\u00e1ndole con su rev\u00f3lver a la \u00a0v\u00edctima \u00a0lo \u00a0observa \u00a0dispar\u00e1ndole \u00a0y \u00a0porque otros dos testigos presenciales, \u00a0Ricardo \u00a0Afanador \u00a0y \u00a0Gustavo \u00a0Barrag\u00e1n, afirman que otro individuo (a quien se \u00a0refieren \u00a0como \u00a0\u201cEl Caballo\u201d) \u201cblandi\u00f3 un arma similar, la dirigi\u00f3 hacia \u00a0el lugar en que se hallaban los contendientes y abri\u00f3 fuego\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, si otra persona dispar\u00f3 en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0no es cierto que el \u00fanico que pudo haberlo hecho y \u00a0causado la muerte a Pedraza sea el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El juzgador le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a \u00a0la declaraci\u00f3n de Carlos Mario Montoya un alcance objetivo del cual \u00a0carece \u00a0e \u00a0incurri\u00f3, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este, \u00a0seg\u00fan el fallo, \u201cfue imperativo en \u00a0enrostrarle \u00a0al \u00a0procesado el homicidio, porque hall\u00e1ndose a tres metros de los \u00a0contendientes \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0logr\u00f3 \u00a0recuperar el rev\u00f3lver que cay\u00f3 al piso, sino \u00a0que \u00a0fue \u00a0figura principal al serle rapado el artefacto por parte de JUAN CARLOS \u00a0(CORREA), quien ubicado su blanco (Pedraza) le dispar\u00f3\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 El \u00a0 papel \u00a0protag\u00f3nico \u00a0del \u00a0mismo\u00a0 \u00a0\u201cno lo reviste de la aureola de verdad con que \u00a0el \u00a0colegiado \u00a0quiere \u00a0presentarlo\u201d y no es extra\u00f1a su acusaci\u00f3n si se tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que CORREA CRISTANCHO lo se\u00f1al\u00f3 como el homicida y a ra\u00edz de ello \u00a0fue \u00a0encarcelado, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0experiencia ense\u00f1a que alguien en una situaci\u00f3n \u00a0as\u00ed \u00a0har\u00e1 \u00a0todo cuando est\u00e9 a su alcance \u201cpara asegurar la perdici\u00f3n\u201d de \u00a0quien le ha causado semejante perjuicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Montoya Tamayo, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0 minti\u00f3 \u00a0 sobre \u00a0varios \u00a0aspectos \u00a0en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0\u2013se relacionan en el libelo\u2014 \u00a0y en esas circunstancias su versi\u00f3n \u00a0\u201ccarece \u00a0de \u00a0la \u00a0veracidad \u00a0y \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n\u201d \u00a0que \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 el \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El juzgador le \u00a0hizo \u00a0producir \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba de bal\u00edstica unos efectos que objetivamente no se \u00a0derivan \u00a0de ella, incurriendo como en los casos anteriores en error de hecho por \u00a0falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0conforme \u00a0a \u00a0ese \u00a0peritazgo \u00a0el \u00a0proyectil hallado en el cad\u00e1ver corresponde a un arma de iguales \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0le incaut\u00f3 al procesado y que los residuos de \u00a0disparo\u00a0 \u00a0encontrados en la chapuza donde la portaba son indicativos de que \u00a0en su interior fue accionada una. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El perito, debido \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0bala \u00a0extra\u00edda \u00a0al cuerpo del occiso no era apta para el respectivo \u00a0estudio \u00a0comparativo, \u00a0simplemente \u00a0dictamin\u00f3 \u00a0que \u00a0correspond\u00eda \u00a0a una de las \u00a0com\u00fanmente \u00a0disparadas \u00a0por \u00a0rev\u00f3lveres calibre 38 especial. Y el hecho de que \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0CORREA \u00a0portara cuando su captura uno que pudo haber disparado ese \u00a0proyectil, \u00a0no \u00a0autoriza \u00a0a \u00a0concluir \u00a0que \u00a0fue \u00a0la suya el arma que lo deton\u00f3, \u00a0especialmente \u00a0cuando \u00a0el experto adujo que \u201ceventualmente\u201d lo pudo percutir \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0fabricaci\u00f3n artesanal. No es cierto, entonces, que el perito haya \u00a0determinado \u00a0\u201cque \u00a0el \u00a0proyectil \u00a0extra\u00eddo \u00a0en \u00a0la \u00a0necropsia \u00a0sea de iguales \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0a \u00a0los \u00a0cartuchos \u00a0y \u00a0al rev\u00f3lver Llama incautado al acusado, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0que \u00a0esta \u00a0arma \u00a0es \u00a0de fabricaci\u00f3n industrial (Indumil) y jam\u00e1s de \u00a0manufactura \u00a0artesanal \u00a0o \u00a0hechiza \u00a0como lo atisba el experto al se\u00f1alar que el \u00a0disparo pudo haber sido efectuado en arma de esa fabricaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En relaci\u00f3n con \u00a0las \u00a0huellas \u00a0de \u00a0la \u00a0chapuza \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0anot\u00f3 \u00a0que \u00a0por falta de \u00a0par\u00e1metros \u00a0t\u00e9cnicos cient\u00edficos no era posible determinar la antig\u00fcedad del \u00a0disparo \u00a0que \u00a0las \u00a0caus\u00f3 \u00a0y en esas circunstancias no es posible afirmar que la \u00a0detonaci\u00f3n \u00a0letal \u00a0la \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0incautada, lo cual concuerda con el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0presenciales \u00a0observ\u00f3 \u00a0al procesado \u00a0apretando \u00a0el \u00a0gatillo \u00a0de \u00a0su \u00a0rev\u00f3lver y que dos de ellos afirmaron que \u201cEl \u00a0Caballo\u201d lo hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sexto. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0peritazgo de \u00a0bal\u00edstica \u00a0porque la trayectoria anat\u00f3mica del impacto que all\u00ed se certific\u00f3 \u00a0se \u00a0consider\u00f3 \u00a0acorde con la posici\u00f3n del acusado frente a la v\u00edctima, con la \u00a0distancia \u00a0a \u00a0la cual se encontraban y con sus respectivas estaturas, siendo ese \u00a0recorrido \u00a0 igualmente \u00a0arm\u00f3nico \u00a0con \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201cEl \u00a0Caballo\u201d \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0occiso, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las ubicaciones descritas por los \u00a0testigos Afanador y Barrag\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es verdad, entonces, que CORREA CRISTANCHO \u00a0fuera \u00a0 el \u00a0 \u00fanico \u00a0 de \u00a0 los \u00a0presentes \u00a0en \u00a0el \u00a0escenario \u00a0criminal \u00a0con \u00a0una \u00a0ubicaci\u00f3n\u00a0 \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con Pedraza Triana compatible con la trayectoria \u00a0que el proyectil hizo en su humanidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00e9ptimo. \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0el presente cargo el censor le \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda instancia error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0esta \u00a0vez porque tergivers\u00f3 el ejercicio del derecho de defensa del \u00a0procesado, \u00a0del \u00a0cual \u00a0dijo \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0presentarse como un \u00a0pacificador \u00a0e \u00a0invent\u00f3 \u00a0haber \u00a0sido \u00a0atacado \u00a0por \u00a0Pedraza \u00a0cuando en realidad \u00a0sucedi\u00f3 al contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0haya \u00a0mentido \u00a0no \u00a0faculta al Juez para \u00a0predicar \u00a0que \u00a0es \u00a0homicida, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0porque \u00a0ninguna \u00a0fuente de conocimiento \u00a0permite \u00a0esa \u00a0deducci\u00f3n \u00a0sino porque la Constituci\u00f3n y las leyes le garantizan \u00a0al acusado plantear su defensa como a bien tenga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Octavo. \u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal incurri\u00f3 en error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia al dar por demostrado, sin estarlo, que el procesado \u00a0huy\u00f3 \u00a0del \u00a0lugar de los hechos y, adem\u00e1s, que con parientes suyos amenazaron a \u00a0Carlos \u00a0Mario Montoya, a su esposa y a otros familiares, con el objeto de que no \u00a0lo incriminara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0los supuestos amenazados s\u00f3lo declar\u00f3 \u00a0Montoya \u00a0Tamayo, cuya versi\u00f3n no encuentra otro respaldo que su sed de venganza \u00a0en \u00a0contra \u00a0de JUAN CARLOS CORREA por el hecho de haberlo inculpado y dado lugar \u00a0a su encarcelamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 huida \u00a0 \u00fanicamente \u00a0 existe \u00a0en \u00a0la \u00a0imaginaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador pues el procesado simplemente adopt\u00f3 la conducta de \u00a0todas \u00a0las personas presentes en los Billares Salamanca, las cuales se marcharon \u00a0una vez se produjo el disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Noveno. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0resultado \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba de absorci\u00f3n \u00a0at\u00f3mica \u00a0practicada al procesado dio negativo en ambas manos y para el Tribunal \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0un \u00a0\u201cfalso \u00a0negativo\u201d \u00a0que \u00a0se \u00a0origin\u00f3 \u00a0en la remoci\u00f3n de \u00a0huellas. \u00a0Coligi\u00f3 \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que \u00a0transcurrieron \u00a09 horas entre el \u00a0disparo \u00a0y \u00a0la \u00a0toma \u00a0de \u00a0la muestra, tiempo m\u00e1s que suficiente para que CORREA \u00a0CRISTANCHO, fuera a su casa a asearse y a limpiar su rev\u00f3lver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0juicio \u00a0del \u00a0censor \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0es \u00a0especulativa \u00a0porque \u00a0ning\u00fan \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0se\u00f1ala que esos eventos hayan \u00a0tenido \u00a0ocurrencia \u00a0y \u00a0en esa medida el Tribunal supuso la prueba de los mismos, \u00a0incurriendo as\u00ed en error de hecho por falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00e9cimo. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0se denuncia en este cargo lo hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0los testimonios de Ricardo El\u00edas Afanador Rojas y \u00a0Gustavo Barrag\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos le imputaron la autor\u00eda del homicidio \u00a0a \u00a0Elkin \u00a0N. \u00a0(a. \u00a0\u201cEl \u00a0Caballo\u201d) \u00a0y \u00a0las \u00a0instancias no les creyeron y, por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0posiblemente \u00a0intentaron \u00a0enga\u00f1ar \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia, se dispuso \u00a0expedir \u00a0 \u00a0copias \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0pertinente \u00a0 para \u00a0 investigarlos \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0refuta \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que se hizo de esos testimonios y espec\u00edficamente que \u00a0se \u00a0les \u00a0haya \u00a0tomado \u00a0como \u201ctestigos de paraca\u00eddas\u201d y que se haya afirmado \u00a0que \u00a0se \u00a0apartan de modo ostensible del resto del material probatorio, pues a su \u00a0parecer se complementan arm\u00f3nicamente con \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcribe \u00a0fragmentos de las declaraciones \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0V\u00e9lez \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0Robert \u00a0G\u00e1lvez \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0Noel N\u00fa\u00f1ez Lozada, \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Tafur \u00a0Espinoza \u00a0y \u00a0Javier Chac\u00f3n Ramos, para acreditar que ninguno de \u00a0ellos \u00a0observ\u00f3 \u00a0disparar a JUAN CARLOS CORREA; e igualmente de las versiones de \u00a0Afanador \u00a0y \u00a0Barrag\u00e1n,\u00a0 \u00a0quienes \u00a0dicen que vieron cuando \u201cEl Caballo\u201d \u00a0extrajo \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0que \u00a0llevaba \u00a0consigo \u00a0y lo accion\u00f3. Es solamente en el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0del \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio que disienten estos declarantes de los \u00a0dem\u00e1s, \u00a0pues \u00a0si los primeros no percibieron al procesado\u00a0 disparando, los \u00a0\u00faltimos \u00a0 \u00a0se\u00f1alaron \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0claridad \u00a0 \u00a0y \u00a0 precisi\u00f3n \u00a0 a \u00a0 otra \u00a0 persona \u00a0haci\u00e9ndolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0 unos \u00a0 y \u00a0otros \u00a0testigos \u00a0se \u00a0complementan, \u00a0e \u00a0igual \u00a0con \u00a0la \u00a0prueba \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0de la cual se colige que el \u00a0procesado \u00a0 no \u00a0 necesariamente \u00a0dispar\u00f3 \u00a0su \u00a0arma \u00a0la \u00a0noche \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0en \u00a0consonancia \u00a0con \u00a0los \u00a0dichos de Afanador y \u00a0Barrag\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0norma sustancial transgredida por el ad \u00a0quem \u00a0por raz\u00f3n de los errores de juicio a los cuales se refieren los reproches \u00a0hasta \u00a0aqu\u00ed \u00a0sintetizados es el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Nacional y los \u00a0correspondientes del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Und\u00e9cimo. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0al \u00a0descartar \u00a0la \u00a0existencia de la \u00a0duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 \u201cse \u00a0ocup\u00f3 \u00a0de \u00a0averiguar \u00a0\u00fanicamente \u00a0lo \u00a0desfavorable \u00a0al \u00a0procesado\u201d \u00a0y \u00a0esa actitud se traslad\u00f3 al an\u00e1lisis y otorgamiento de m\u00e9rito \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas, lo cual se hizo \u201cen la forma m\u00e1s adversa posible\u201d a CORREA \u00a0CRISTANCHO. \u00a0 Se \u00a0relacionan \u00a0en \u00a0la \u00a0censura \u00a0los \u00a0indicios \u00a0que \u00a0condujeron \u00a0a \u00a0declararlo \u00a0responsable \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0Pedraza \u00a0y \u00a0se advierte, a rengl\u00f3n \u00a0seguido, \u00a0que \u00a0igual \u00a0obran \u00a0en el proceso indicios que apuntan a su inocencia y \u00a0que \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0las \u00a0conclusiones se\u00f1aladas por el defensor en los cargos \u00a0anteriores, \u00a0tales \u00a0como que de los nueve testigos que lo vieron empu\u00f1ando arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0siete \u00a0\u201csuponen\u201d \u00a0que \u00a0fue \u00a0el \u00a0autor del disparo pero ninguno lo \u00a0observ\u00f3 \u00a0tirando \u00a0del gatillo o percibi\u00f3 humo o chispas saliendo de la boca de \u00a0su \u00a0rev\u00f3lver; \u00a0o \u00a0que \u00a0los \u00a0dos \u00a0testigos \u00a0restantes \u00a0observaron a otra persona \u00a0disparando, etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. As\u00ed las cosas, \u00a0es \u00a0posible \u00a0que \u00a0el \u00a0autor \u00a0del disparo fuera el acusado o \u201cEl Caballo\u201d, lo \u00a0cual \u00a0conduce \u00a0a \u00a0una situaci\u00f3n de duda que no logr\u00f3 superarse en el proceso y \u00a0que, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0hac\u00eda \u00a0aplicable el principio del in dubio pro reo, el \u00a0cual fue desconocido por los falladores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcendencia \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0no \u00a0haber \u00a0incurrido el juzgador en los \u00a0yerros \u00a0relacionados, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0de \u00a0haber \u00a0apreciado \u00a0los medios de prueba de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0los \u00a0dictados \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, la sentencia habr\u00eda sido \u00a0absolutoria \u00a0bien \u00a0por \u00a0reconocer \u00a0que la presunci\u00f3n de inocencia no logr\u00f3 ser \u00a0desvirtuada \u00a0o, \u00a0en \u00a0el peor de los casos, por raz\u00f3n de la duda razonable sobre \u00a0la responsabilidad penal que se dej\u00f3 planteada en el cargo once. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Duod\u00e9cimo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Corte, \u00a0aunque \u00a0encuentre \u00a0falencias \u00a0formales \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0apreciar\u00e1 \u00a0que \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, de inocencia y de in dubio pro reo han sido vulnerados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0practicar \u00a0pruebas \u00a0orientadas a la comprobaci\u00f3n de la presencia de \u201cEl Caballo\u201d en el \u00a0lugar \u00a0de los hechos, o \u2013lo \u00a0que \u00a0es \u00a0lo \u00a0mismo\u2014 no se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e1s \u00a0m\u00ednimo \u00a0esfuerzo \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0desvirtuar \u00a0o confirmar las \u00a0\u201cimportant\u00edsimas\u201d \u00a0versiones \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Afanador Rojas y Barrag\u00e1n \u00a0L\u00f3pez, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de las cuales el casacionista considera que est\u00e1 demostrada \u00a0la \u00a0inocencia \u00a0de \u00a0su \u00a0representado \u00a0o, al menos, la existencia de duda sobre su \u00a0responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, por lo tanto, que se case la sentencia \u00a0recurrida y se dice una de car\u00e1cter absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. Es indiscutible \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0no \u00a0satisface \u00a0el \u00a0requisito \u00a0de \u00a0claridad \u00a0y precisi\u00f3n en la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos consagrado en el numeral 3\u00ba del art\u00edculo 212 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. De acuerdo con \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0rige \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n, cada cargo que se proponga en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0debe \u00a0ser autosuficiente al prop\u00f3sito de remover sus \u00a0fundamentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa regla, sin embargo, fue desconocida por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0quien \u00a0en \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0diez primeros cargos atac\u00f3 un \u00a0argumento \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0de \u00a0tal \u00a0suerte que tendr\u00edan que \u00a0prosperar \u00a0todos \u00a0ellos \u00a0para \u00a0derribarlo. Y en el reproche once, que es como un \u00a0resumen, \u00a0relacion\u00f3 \u00a0los indicios que condujeron a la condena de su defendido y \u00a0a \u00a0ellos opuso las conclusiones a las cuales arrib\u00f3 en los anteriores, anotando \u00a0finalmente \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso no se logr\u00f3 establecer qui\u00e9n fue el autor del \u00a0homicidio, \u00a0si \u00a0\u201cEl \u00a0Caballo\u201d o el acusado, y que entonces los juzgadores no \u00a0aplicaron \u00a0el \u00a0mandato legal que les impon\u00eda la resoluci\u00f3n de esa duda a favor \u00a0del \u00faltimo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo razonable frente a una situaci\u00f3n como la \u00a0planteada, \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0vincula \u00a0el resquebrajamiento de la sentencia a la \u00a0concurrencia \u00a0de varios errores en la apreciaci\u00f3n probatoria, es que los mismos \u00a0se \u00a0presenten \u00a0al \u00a0interior \u00a0del \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0con \u00a0respeto del principio de no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0 siendo \u00a0deber \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0acreditarlos \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0trascendencia, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que de no haberse incurrido en ellos la orientaci\u00f3n \u00a0de la decisi\u00f3n habr\u00eda sido diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falencia del casacionista, no obstante, \u00a0podr\u00eda \u00a0ser excusada si se establece que cada error propuesto en cargo separado \u00a0fue \u00a0debidamente \u00a0acreditado \u00a0e \u00a0igualmente \u00a0que conjuntamente los mismos logran \u00a0desvirtuar \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0Pero \u00a0no es as\u00ed, como se pasa a \u00a0ver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. A trav\u00e9s de la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n, que fue la que invoc\u00f3 en casi todas las censuras, \u00a0es \u00a0viable \u00a0denunciar, \u00a0como \u00a0es \u00a0sabido, \u00a0errores \u00a0de juicio o in iudicando, de \u00a0naturaleza jur\u00eddica o probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. En el primer \u00a0caso, \u00a0al \u00a0impugnante no le est\u00e1 permitido discutir la apreciaci\u00f3n probatoria, \u00a0pues \u00a0en tal hip\u00f3tesis la transgresi\u00f3n de la ley es la consecuencia directa de \u00a0un \u00a0error \u00a0estrictamente \u00a0jur\u00eddico, \u00a0originado en la aplicaci\u00f3n indebida de la \u00a0norma \u00a0sustancial, \u00a0en su falta de aplicaci\u00f3n o en su interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. En el segundo \u00a0caso, \u00a0la violaci\u00f3n de la ley se produce de manera indirecta, como resultado de \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, que pueden ser de hecho o de derecho, \u00a0teniendo \u00a0lugar \u00a0los \u00a0primeros \u00a0cuando el juzgador supone u omite pruebas (falso \u00a0juicio \u00a0de existencia), cuando distorsiona o altera su contenido material (falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 identidad), \u00a0o \u00a0cuando \u00a0realiza \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0con \u00a0desbordamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica (falso raciocinio); y los segundos, cuando \u00a0el \u00a0Juez \u00a0aprecia \u00a0pruebas inv\u00e1lidas o cuando tiene como tales pruebas v\u00e1lidas \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad) \u00a0o \u00a0cuando \u00a0considera \u00a0que la prueba tiene tarifa \u00a0legal, \u00a0no teni\u00e9ndola, o estando sujeta a ella desconoce el valor o la eficacia \u00a0probatoria que la ley le asigna (falso juicio de convicci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Constituci\u00f3n Nacional a causa de errores de \u00a0hecho \u00a0es \u00a0el \u00a0enunciado com\u00fan a los diez primeros cargos de la demanda, de los \u00a0cuales \u00a0tres (primero, octavo y noveno) se refieren a falso juicio de existencia \u00a0y los otros siete a falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La \u00a0primera \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0antes \u00a0anotada, se configura cuando el juzgador \u00a0omite \u00a0considerar medios de prueba v\u00e1lidos que obran en el proceso o cuando los \u00a0supone o se los inventa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Plantear \u00a0 una \u00a0 irregularidad \u00a0 as\u00ed \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0le impone al sujeto procesal que lo hace, en primer \u00a0lugar, \u00a0determinar \u00a0el \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0ignorado \u00a0o \u00a0supuesto \u00a0y, en segundo, \u00a0demostrarle a la Corte la repercusi\u00f3n del error en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0ni \u00a0siquiera cumpli\u00f3 el primer requisito en los citados cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1. \u00a0 En \u00a0 el \u00a0primero \u00a0se \u00a0dedic\u00f3 \u00a0fue \u00a0a \u00a0confrontar \u00a0las conclusiones que el Tribunal extrajo al examinar los informes de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda Nacional y del Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda, e \u00a0igualmente \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0otorgado a los testimonios rendidos por los \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la \u00a0primera \u00a0instituci\u00f3n \u00a0que participaron\u00a0 en las pesquisas \u00a0iniciales \u00a0\u2013y especialmente \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 Patrullero \u00a0 \u00a0 \u00a0 Giovanni \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ruiz \u00a0 \u00a0 \u00a0Garz\u00f3n\u2014, \u00a0cuya \u00a0existencia\u00a0 \u00a0procesal en \u00a0ning\u00fan momento discute. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0haya \u00a0supuesto \u00a0o \u00a0inventado alguno de esos medios de convicci\u00f3n, sino del desacuerdo \u00a0del \u00a0censor \u00a0con la forma como los mismos fueron apreciados, adentr\u00e1ndose as\u00ed, \u00a0desde \u00a0el \u00a0propio \u00a0comienzo \u00a0del libelo, en un debate que es marginal al recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2. \u00a0En el cargo \u00a0octavo \u00a0tampoco \u00a0acredita un \u00a0evento \u00a0de suposici\u00f3n probatoria, sino que persiste en oponerse a razonamientos \u00a0plasmados \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, que transcribe y tienen que ver con el hecho de que el \u00a0Tribunal \u00a0haya inferido que CORREA CRISTANCHO fue el autor del homicidio, de las \u00a0amenazas \u00a0que \u00a0parientes suyos dirigieron en contra de Carlos Mario Montoya y de \u00a0su esposa para que no lo incriminaran, y de su actitud de huida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas \u00a0deducciones \u00a0se \u00a0fundamentaron \u00a0en la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Montoya, \u00a0cuya credibilidad es cuestionada por el censor; y en las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0Polic\u00edas \u00a0que intervinieron en las pesquisas iniciales, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se refirieron a \u201clos fallidos intentos\u201d de capturar a CORREA en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0que huy\u00f3, e igualmente en el informe del DAS obrante a folio \u00a0229\/2, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0posible ejecutar la orden de captura \u00a0vigente \u00a0en su contra aunque contaban con indicios\u00a0 de que se encontraba en \u00a0Medell\u00edn como escolta de una narcotraficante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0amenazas, \u00a0eso \u00a0se \u00a0deriva \u00a0del propio \u00a0libelo, \u00a0no las supuso el ad quem sino que las dio por establecidas con sustento \u00a0en \u00a0el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0Montoya \u00a0Tamayo, \u00a0y \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0las \u00a0otras \u00a0personas \u00a0supuestamente \u00a0intimidadas \u00a0no \u00a0hayan \u00a0declarado, \u00a0en \u00a0manera alguna enervaba la \u00a0posibilidad \u00a0de dar por establecida la situaci\u00f3n con esa versi\u00f3n, cuyo m\u00e9rito \u00a0probatorio es finalmente el discutido en la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0actitud \u00a0de \u00a0fuga \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0se hizo \u00a0referencia \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0de otra parte, adem\u00e1s de que no ten\u00eda nada que \u00a0ver \u00a0con \u00a0el simple hecho de que CORREA CRISTANCHO se hubiera marchado del lugar \u00a0de \u00a0los hechos \u2013que es como \u00a0lo \u00a0 \u00a0presenta \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0casacionista\u2014, \u00a0se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0indicados, los cuales se \u00a0encuentran \u00a0citados \u00a0en el cuerpo del argumento para mayor claridad\u00a0 y bajo \u00a0esas \u00a0 circunstancias \u00a0 es \u00a0manifiesta \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0del \u00a0error \u00a0denunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.3. E igual sucede \u00a0con \u00a0 el \u00a0cargo \u00a0noveno, \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0en el cual se le atribuye al Tribunal Superior error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0Aqu\u00ed el cuestionamiento es al juicio l\u00f3gico realizado \u00a0para \u00a0explicar \u00a0el \u00a0resultado \u00a0negativo \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0absorci\u00f3n at\u00f3mica \u00a0practicada al procesado y no de suposici\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1alar \u00a0que las nueve horas transcurridas \u00a0entre \u00a0el \u00a0disparo y la toma de muestras para la prueba t\u00e9cnica fueron m\u00e1s que \u00a0suficientes \u00a0para que el sospechoso removiera las huellas de sus manos e inferir \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0esa \u00a0premisa \u00a0que \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del peritazgo fue \u201cun falso \u00a0negativo\u201d, \u00a0no traduce un error de hecho como el denunciado sino la oposici\u00f3n \u00a0a \u00a0un \u00a0razonamiento del Juez, respecto del cual no se acredit\u00f3 la transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0(error \u00a0de \u00a0raciocinio), que es la \u00fanica v\u00eda apta para \u00a0atacar en casaci\u00f3n la inferencia l\u00f3gica en materia de indicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0en \u00a0el cual se fundamentan los cargos \u00a0segundo \u00a0al \u00a0s\u00e9ptimo \u00a0y \u00a0d\u00e9cimo, ocurre cuando el juzgador adiciona, suprime o \u00a0tergiversa \u00a0el \u00a0contenido \u00a0objetivo \u00a0de un medio de prueba, haci\u00e9ndole producir \u00a0efectos que no se derivan de \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0en casaci\u00f3n, como se ha \u00a0dicho1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>, \u00a0le \u00a0implica \u00a0al \u00a0recurrente concretar la \u00a0evidencia \u00a0sobre \u00a0la cual recay\u00f3 e igualmente confrontar su materialidad con lo \u00a0que \u00a0de \u00a0ella \u00a0expres\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata \u00a0de la \u00fanica manera de \u00a0establecer \u00a0 si \u00a0 entre \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0extremo \u00a0existe \u00a0la \u00a0debida \u00a0identidad \u00a0o \u00a0correspondencia. \u00a0Adicionalmente, una vez fijado el error (como por ejemplo, que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0dijo de un veh\u00edculo que era blanco y el Juez \u201clo puso\u201d a decir \u00a0que \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0era \u00a0verde; o que pericialmente se se\u00f1al\u00f3 como valor de un \u00a0bien \u00a0$10.000.000.oo \u00a0y \u00a0el \u00a0Juez \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0esa \u00a0pericia \u00a0lo cuantific\u00f3 en \u00a0$15.000.000.oo; \u00a0o \u00a0que \u00a0t\u00e9cnicamente \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 que s\u00f3lo uno de los dos \u00a0documentos \u00a0reputados \u00a0de \u00a0falsos \u00a0lo \u00a0es \u00a0y \u00a0el \u00a0Juez \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0el experto \u00a0dictamin\u00f3 \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0de los dos), es carga del sujeto procesal \u2013para \u00a0lograr \u00a0una \u00a0propuesta jur\u00eddica \u00a0completa\u2014, \u00a0acreditar \u00a0su \u00a0trascendencia, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0ocurrido \u00a0otra \u00a0habr\u00eda \u00a0sido la \u00a0orientaci\u00f3n de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 cabe \u00a0 duda, \u00a0entonces \u00a0\u2013y \u00a0 es \u00a0 lo \u00a0que \u00a0no \u00a0comprendi\u00f3 \u00a0el \u00a0casacionista\u2014 \u00a0que \u00a0es un \u00a0error \u00a0de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0nada que ver con el m\u00e9rito probatorio que el \u00a0juzgador \u00a0le \u00a0otorga \u00a0a \u00a0los \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n, que s\u00f3lo es discutible en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0si \u00a0se \u00a0demuestra \u00a0la vulneraci\u00f3n de las reglas de la sana cr\u00edtica, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0obran \u00a0como \u00a0l\u00edmite de la soberan\u00eda con la cual cuenta el Juez al \u00a0apreciar \u00a0las evidencias en el sistema de persuasi\u00f3n racional que rige y que si \u00a0no \u00a0 \u00a0son \u00a0 \u00a0transgredidas \u00a0 hacen \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 impermeable \u00a0 al \u00a0 recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.1. \u00a0En el\u00a0 \u00a0segundo cargo se cuestiona la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0del \u00a0Tribunal seg\u00fan la cual la actitud beligerante de JUAN \u00a0CARLOS \u00a0CORREA \u00a0(cuando \u00a0lleg\u00f3 \u00a0al \u00a0billar \u00a0empuj\u00f3 a la gente y golpe\u00f3 con la \u00a0cacha \u00a0de \u00a0su \u00a0rev\u00f3lver \u00a0a \u00a0Pedraza) \u00a0y \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de haber sido visto \u00a0empu\u00f1ando \u00a0el \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego despu\u00e9s del disparo, lo se\u00f1alan como autor del \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No acredita el censor ninguna hip\u00f3tesis de \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0probatoria. Los testigos se refirieron al talante camorrero del \u00a0ex \u00a0detective \u00a0del \u00a0Das \u00a0y \u00a0a \u00a0que \u00a0lo \u00a0observaron armado, infiriendo de ello el \u00a0fallador que mat\u00f3 a Pedraza Triana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0realidad \u00a0ese \u00a0raciocinio \u00a0es \u00a0el \u00a0que \u00a0cuestiona \u00a0el \u00a0censor, \u00a0aunque \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0se \u00a0fund\u00f3 en la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0ley \u00a0cient\u00edfica, \u00a0un principio de l\u00f3gica o una regla de \u00a0experiencia, \u00a0que \u00a0era \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0controvertirlo. \u00a0Aunque \u00a0lo \u00a0intenta, \u00a0lo \u00a0hace no juzgando la inferencia l\u00f3gica de cara a la sana cr\u00edtica, \u00a0sino \u00a0a \u00a0partir de considerar que en el lugar otro sujeto se encontraba armado y \u00a0dispar\u00f3, \u00a0seg\u00fan \u00a0dos \u00a0testigos \u00a0a \u00a0los \u00a0cuales \u00a0las instancias no s\u00f3lo no les \u00a0creyeron \u00a0sino \u00a0que ordenaron investigarlos por falso testimonio. El hecho sobre \u00a0el \u00a0cual \u00a0intenta fallidamente construir la idea de que el juzgador se equivoc\u00f3 \u00a0no \u00a0fue \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0\u00e9ste y en esa medida el demandante \u00a0simplemente \u00a0edifica su propio argumento desde la apreciaci\u00f3n probatoria que le \u00a0hubiera \u00a0gustado, \u00a0la cual simplemente enfrenta a la del Tribunal, desconociendo \u00a0con ello que la casaci\u00f3n no es instancia del proceso penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2. \u00a0En relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el tercer cargo, el hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0CORREA \u00a0le \u00a0haya \u00a0apuntado \u00a0a \u00a0Pedraza estirando su brazo por encima de \u00a0varias \u00a0personas \u00a0que \u00a0intentaban detener la refriega, indica claramente que las \u00a0mismas \u00a0no \u00a0eran \u00a0un \u00a0obst\u00e1culo en la trayectoria del disparo, que es lo que se \u00a0indic\u00f3 en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es cierto, entonces, que la prueba en la \u00a0cual \u00a0se \u00a0basa \u00a0el \u00a0censor \u00a0para afirmar que los testigos eran obst\u00e1culos entre \u00a0CORREA \u00a0y \u00a0Pedraza indique en realidad eso y que, por tanto, el Tribunal la haya \u00a0distorsionado al sostener lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, que ninguno de los testigos \u00a0haya \u00a0observado al procesado accionar el gatillo de su rev\u00f3lver, no le imped\u00eda \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0inferir \u00a0que lo hizo. Y no prueba que la deducci\u00f3n sea equivocada \u00a0la \u00a0insistencia \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0en \u00a0que \u00a0\u201cEl \u00a0Caballo\u201d \u00a0dispar\u00f3, \u00a0como lo \u00a0afirmaron \u00a0 los \u00a0 declarantes \u00a0 Afanador \u00a0 y \u00a0 Barrag\u00e1n, \u00a0descartados \u00a0por \u00a0las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.3. \u00a0 \u00a0En \u00a0el cuarto cargo la defensa se \u00a0opone \u00a0al \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0la versi\u00f3n de Carlos Mario Montoya \u00a0Tamayo, quien dijo que el procesado dispar\u00f3 en contra de Pedraza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que se le creyera no \u00a0significa \u00a0que \u00a0se \u00a0haya\u00a0 \u00a0tergiversado \u00a0el contenido objetivo del medio de \u00a0prueba, \u00a0sino \u00a0que el juzgador hizo una lectura del mismo que no coincide con la \u00a0del \u00a0demandante \u00a0y \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0no se acredit\u00f3 ning\u00fan apartamiento \u00a0trascendente de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.4. \u00a0El supuesto \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0predica \u00a0de \u00a0la apreciaci\u00f3n del peritazgo de \u00a0bal\u00edstica \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 quinto, \u00a0no \u00a0es \u00a0tal. De acuerdo con las citas del fallo transcritas en la \u00a0demanda \u00a0el \u00a0experto \u00a0no \u00a0logr\u00f3 determinar si el proyectil extra\u00eddo del cuerpo \u00a0del \u00a0occiso \u00a0lo \u00a0dispar\u00f3 el rev\u00f3lver que se le incaut\u00f3 al incriminado, aunque \u00a0puntualiz\u00f3 \u00a0que ese tipo de balas es de las que com\u00fanmente utilizan armas como \u00a0esa y tambi\u00e9n las hechizas o de fabricaci\u00f3n artesanal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0dijo \u00a0nada distinto de lo \u00a0anterior. \u00a0Simplemente \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0en concordancia con la prueba t\u00e9cnica el \u00a0proyectil \u00a0hallado \u00a0en \u00a0el \u00a0cad\u00e1ver \u201ccorresponde a un 38 especial, de iguales \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0a \u00a0los \u00a0cartuchos \u00a0y \u00a0al \u00a0rev\u00f3lver Llama \u2026 incautado a JUAN \u00a0CARLOS\u201d (CORREA) y no que lo haya disparado \u00e9sta arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0conclusi\u00f3n se obtuvo s\u00ed, pero no fue \u00a0deducida \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0bal\u00edstica, \u00a0como lo afirma el recurrente, sino del \u00a0conjunto de los medios de prueba que obran en la actuaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.5. \u00a0 En \u00a0los \u00a0cargos \u00a0 sexto \u00a0y \u00a0s\u00e9ptimo \u00a0tampoco \u00a0logr\u00f3 \u00a0el \u00a0defensor \u00a0acreditar \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho denunciado. En el \u00a0primero \u00a0de \u00a0\u00e9stos \u00a0presenta \u00a0como \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0la \u00a0idea de que la \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0disparo \u00a0es coincidente con el lugar donde se encontraba \u201cEl \u00a0Caballo\u201d \u00a0en \u00a0el \u00a0escenario \u00a0criminal, \u00a0seg\u00fan \u00a0las \u00a0indicaciones \u00a0de \u00a0Ricardo \u00a0Afanador y Gustavo Barrag\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0solamente \u00a0 \u00a0\u2013como \u00a0 \u00a0ya \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0dijo\u2014 \u00a0esos \u00a0testigos no merecieron ninguna \u00a0credibilidad, \u00a0descart\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que con ah\u00ednco el \u00a0impugnante \u00a0sigue \u00a0ambicionando \u00a0que \u00a0se \u00a0acepte,\u00a0 \u00a0sino \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0simplemente \u00a0apreci\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0CORREA \u00a0respecto \u00a0de \u00a0Pedraza \u00a0se \u00a0complementaba \u00a0con \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0anat\u00f3mica de la bala en la humanidad de la \u00a0v\u00edctima, circunstancia que no es objetada por el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ning\u00fan \u00a0momento, \u00a0de \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0en \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0censura \u00a0s\u00e9ptima, el Tribunal deriv\u00f3 del acto de mentir, la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0Pero \u00a0si \u00a0as\u00ed \u00a0hubiera sido, el reproche ser\u00eda a la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0del \u00a0indicio \u00a0y \u00a0en tal caso era obligaci\u00f3n del recurrente \u00a0plantear \u00a0el \u00a0desafuero \u00a0con \u00a0sustento \u00a0en \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0del denominado error de \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0 En \u00a0 el \u00a0d\u00e9cimo \u00a0 cargo \u00a0 tampoco \u00a0demostr\u00f3 \u00a0 el \u00a0 censor \u00a0un \u00a0evento \u00a0de \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0Simple \u00a0y \u00a0llanamente \u00a0se \u00a0opone \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del mismo a la apreciaci\u00f3n de los testimonios \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0Afanador \u00a0y \u00a0Barrag\u00e1n, pretendiendo impropiamente que por encima \u00a0del \u00a0criterio del Tribunal\u00a0 se acoja el suyo, olvid\u00e1ndose que la casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0tercera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0llega a la Corte precedido de las \u00a0presunciones \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0de \u00a0acierto, \u00a0desvirtuables s\u00f3lo a partir de la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 errores \u00a0 trascendentes \u00a0 de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0de \u00a0procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. En el cargo once \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0aunque invoca la segunda parte de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0precisa \u00a0el \u00a0tipo de error que le atribuye al Tribunal ni su modalidad. Y no \u00a0demuestra ninguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Relaciona \u00a0un \u00a0significativo \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0indicios \u00a0en \u00a0contra de su representado y otros que a su parecer son indicativos \u00a0de \u00a0su \u00a0inocencia, \u00a0que \u00a0corresponden \u00a0exactamente \u00a0a \u00a0los \u00a0criterios defensivos \u00a0reivindicados \u00a0en \u00a0los cargos anteriores,\u00a0 para\u00a0 concluir \u2013del \u00a0mismo \u00a0modo \u00a0como se alega en las \u00a0instancias\u2014 \u00a0 que \u00a0 el \u00a0homicida \u00a0tambi\u00e9n \u00a0pudo ser El Caballo y que, por lo tanto, exist\u00eda duda sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad penal de su poderdante y que la misma deb\u00eda resolverse a su \u00a0favor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0 En \u00a0 el \u00a0cargo \u00a0doce, finalmente, sin \u00a0invocar \u00a0una \u00a0causal \u00a0espec\u00edfica \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0determinar \u00a0claramente \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0 invita \u00a0 a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0\u2013esa \u00a0parece \u00a0ser \u00a0la \u00a0idea\u2014 \u00a0a \u00a0admitir la demanda para que de oficio establezca la posibilidad \u00a0de \u00a0proteger \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0procesado y en particular los \u00a0principios \u00a0 \u00a0de \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 integral, \u00a0 inocencia \u00a0 e \u00a0 in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El car\u00e1cter rogado del recurso de casaci\u00f3n \u00a0le \u00a0impone \u00a0la carga al sujeto procesal de precisar los errores que a su parecer \u00a0deben \u00a0ser \u00a0remediados en sede extraordinaria, los cuales en principio delimitan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0que \u00a0igualmente puede intervenir de oficio para \u00a0garantizar \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0 fundamentales. \u00a0 Y \u00a0 con \u00a0 independencia \u00a0 de \u00a0que \u00a0eventualmente, \u00a0en desarrollo de los fines de la casaci\u00f3n y ante una manifiesta \u00a0arbitrariedad, \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0decida \u00a0admitir \u00a0una \u00a0demanda, \u00a0a \u00a0pesar de la \u00a0incorrecci\u00f3n \u00a0formal \u00a0de la misma, eso no significa que pueda plante\u00e1rsele sin \u00a0m\u00e1s \u00a0que le d\u00e9 curso a la impugnaci\u00f3n para verificar si se atent\u00f3 contra las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0o \u00a0si \u00a0eventualmente \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 en el tr\u00e1mite en \u00a0alguna irregularidad que conduzca a la nulidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.1. Solamente, en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0posible violaci\u00f3n del principio de investigaci\u00f3n integral, \u00a0el \u00a0demandante advierte que no se practicaron pruebas orientadas a comprobar las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0Afanador \u00a0y \u00a0Barrag\u00e1n, \u00a0sin \u00a0precisar \u00a0cu\u00e1les \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0pertinencia, \u00a0conducencia \u00a0y \u00a0utilidad, e igual la trascendencia de la omisi\u00f3n, \u00a0es \u00a0decir \u00a0la \u00a0acreditaci\u00f3n de que si el juzgador hubiera contado con ellas, el \u00a0sentido del fallo habr\u00eda sido diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incumpli\u00f3, \u00a0entonces, \u00a0con \u00a0las exigencias \u00a0l\u00f3gicas \u00a0que deben observarse en un planteamiento de esa naturaleza, raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0cual \u00a0tampoco \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0este \u00a0cargo \u00a0procede \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n de la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. De otro extremo \u00a0y \u00a0no obstante la anterior conclusi\u00f3n de fracaso total de los cargos propuestos \u00a0en \u00a0la demanda casacional, advierte la Sala la\u00a0 ostensible infracci\u00f3n a la \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0porque \u00a0frente \u00a0a hechos sucedidos en \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, el cual permit\u00eda en su art\u00edculo 44 un \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a010 \u00a0a\u00f1os de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas, se le \u00a0impuso \u00a0al \u00a0procesado \u00a0esa sanci\u00f3n con fundamento en el C\u00f3digo que rige por el \u00a0mismo \u00a0lapso \u00a0de \u00a0la pena principal (13 a\u00f1os), afrenta que se debe corregir con \u00a0soporte \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0estas \u00a0 \u00a0 \u00a0razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.1. A cada tipo \u00a0de \u00a0Estado \u00a0corresponde una sistem\u00e1tica procesal penal. Al Estado de Derecho en \u00a0su \u00a0primera fase de Liberal, le fue coherente un proceso penal respetuoso de las \u00a0garant\u00edas \u00a0 individuales \u00a0 del \u00a0 ciudadano, \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 conocido \u00a0como \u00a0Estado \u00a0Legislativo \u00a0de \u00a0Derecho porque en procura de lo anterior, todo giraba alrededor \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0como \u00a0expresi\u00f3n de la voluntad popular mientras que el juez no era \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0boca de la ley\u201d. En su segunda etapa, de Social, le es af\u00edn \u00a0un \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0social \u00a0caracterizado por irradiar los derechos de todos los \u00a0intervinientes \u00a0procesales \u00a0en \u00a0igualdad de condiciones, esto es, sin privilegio \u00a0ni \u00a0discriminaci\u00f3n \u00a0para \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0alguno. Y en el \u00faltimo trayecto de \u00a0evoluci\u00f3n, \u00a0de \u00a0Estado \u00a0Social \u00a0y \u00a0Democr\u00e1tico de Derecho y, especialmente, de \u00a0Estado \u00a0Constitucional de Derecho, afianzados en el pluralismo pol\u00edtico y en la \u00a0colectividad \u00a0de \u00a0valores, \u00a0se \u00a0ha \u00a0incluido directamente la carta de derechos o \u00a0parte \u00a0 \u00a0 \u00a0 dogm\u00e1tica \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0Estatuto \u00a0 \u00a0 \u00a0Fundamental \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013comprendido \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 bloque \u00a0 \u00a0de \u00a0constitucionalidad\u2014 en la \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0procesal \u00a0y \u00a0consecuentemente \u00a0en el circuito jurisprudencial para \u00a0convertir \u00a0como principal fuente de su legitimidad el amparo y la efectividad de \u00a0los \u00a0 valores, \u00a0 principios \u00a0 y \u00a0 derechos \u00a0esenciales, \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0importante \u00a0distinguida \u00a0como la constitucionalizaci\u00f3n del proceso penal y que comprende su \u00a0doble \u00a0hermen\u00e9utica \u00a0de \u00a0procesalismo y de procedimentalismo, rompiendo amarras \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0juez \u00a0con \u00a0la \u00a0concepci\u00f3n meramente mec\u00e1nica de su funci\u00f3n para \u00a0remontarse \u00a0a la racionalidad y razonabilidad de sus decisiones como el apoyo de \u00a0su \u00a0autonom\u00eda \u00a0e \u00a0independencia, \u00a0concepci\u00f3n pol\u00edtica englobada en la teor\u00eda \u00a0del \u00a0garantismo \u00a0penal \u00a0y que se\u00f1ala como legitimaci\u00f3n de la tarea judicial la \u00a0de ser garante de los derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.2. \u00a0 Los \u00a0Tribunales \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0surgieron \u00a0en los tiempos modernos en vida del Estado \u00a0Liberal \u00a0de \u00a0Derecho \u00a0con \u00a0el fin de prevenir las desviaciones de los jueces del \u00a0texto \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, pero el debido proceso casacional tambi\u00e9n ha sido irradiado \u00a0por \u00a0la \u00a0tipolog\u00eda \u00a0del \u00a0Estado. \u00a0Brevemente d\u00edgase que en Colombia el recurso \u00a0extraordinario \u00a0pas\u00f3 \u00a0de ser un mero juicio de legalidad a la sentencia, a unas \u00a0dimensiones \u00a0m\u00e1s \u00a0afines con el vigente Estado Social y Democr\u00e1tico de Derecho \u00a0(art\u00edculo \u00a01\u00ba Const. Pol.) que, en protecci\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0asociados, \u00a0permitiera \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0y \u00a0\u2013m\u00e1s \u00a0 \u00a0adelante \u00a0 \u00a0en \u00a0 el \u00a0 camino \u00a0evolutivo\u2014 \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0 \u00a0 \u2013en \u00a0postrimer\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0respeto \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 igualdad\u2014 \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n de todos los sujetos \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.3. \u00a0Y \u00a0primero \u00a0requiri\u00f3 \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n\u00a0 \u00a0para \u00a0el \u00a0logro \u00a0de \u00a0una decisi\u00f3n \u00a0oficiosa, \u00a0una \u00a0demanda \u00a0en \u00a0forma. Avanz\u00f3, ante el apremio mayor especialmente \u00a0del \u00a0acervo \u00a0axiol\u00f3gico \u00a0superior \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0los \u00a0valores dignidad humana, \u00a0justicia \u00a0 y \u00a0orden \u00a0justo \u00a0(Pre\u00e1mbulo); \u00a0del \u00a0principio \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0est\u00e1n \u00a0instituidas \u00a0para la protecci\u00f3n de los derechos esenciales \u00a0de \u00a0las \u00a0personas (art\u00edculo 2 Const. Pol.); y, de los derechos fundamentales al \u00a0debido \u00a0 \u00a0 \u00a0 proceso \u00a0 \u00a0 \u00a0 (art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a029 \u00a0 \u00a0 \u00a0Const. \u00a0 \u00a0 \u00a0Pol.)\u2013 \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0involucra el de la \u00a0prevalencia \u00a0 del \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0(procesalismo) \u00a0a \u00a0lo \u00a0meramente \u00a0formal \u00a0(procedimentalismo), \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0y \u00a0228 \u00a0Const. \u00a0Pol.-, \u00a0y \u00a0al \u00a0acceso a la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia \u00a0(art\u00edculo \u00a0229 \u00a0Cost. \u00a0Pol.), \u00a0a flexibilizar la \u00a0rigidez \u00a0a \u00a0ultranza \u00a0de \u00a0la t\u00e9cnica para permitir que, no obstante la falta de \u00a0exquisitez \u00a0en \u00a0la \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0de los cargos, si pod\u00eda el Juez de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0advertir \u00a0el \u00a0fin \u00a0que persegu\u00eda el recurrente, entrara a ajustar la \u00a0demanda\u00a0 \u00a0y \u00a0adelante \u00a0a \u00a0resolver \u00a0de fondo, comprendiendo inclusive al no \u00a0recurrente \u00a0 de \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 similar \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 del \u00a0 casacionista \u00a0exitoso2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.4. Ahora bien: \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0al \u00a0fijar \u00a0los \u00a0alcances \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u201cpodr\u00e1\u201d \u00a0incluido en el art\u00edculo 216 \u00a0del \u00a0 \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 Procedimiento \u00a0 \u00a0Penal3, se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0 \u00a0 expresi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u2018podr\u00e1\u2019 \u00a0no \u00a0hace referencia a una especie de \u00a0discrecionalidad \u00a0absoluta de la Corte Suprema de Justicia por cuya virtud, ante \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las garant\u00edas fundamentales por la sentencia que examina en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0estar\u00eda facultada por la norma para decidir a su arbitrio si casa o \u00a0no \u00a0casa \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0El \u00a0correcto \u00a0entendimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0norma ense\u00f1a que \u00a0mediante \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 expresi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u2018podr\u00e1\u2019, \u00a0lo \u00a0que \u00a0el legislador pretendi\u00f3 fue introducir una autorizaci\u00f3n para que la Corte \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en la que se perciba ostensiblemente el vicio anotado, a lo \u00a0cual \u00a0proceder\u00e1 \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0pues \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0 contrario, \u00a0 se \u00a0 expondr\u00eda \u00a0 ella \u00a0misma \u00a0a \u00a0quebrantar \u00a0esas \u00a0garant\u00edas\u201d4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.5. \u00a0 Esa \u00a0autorizaci\u00f3n\u2013deber \u00a0para \u00a0la \u00a0Corte casar la sentencia de oficio cuando perciba una evidente transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0 fundamentales \u00a0 \u2013se \u00a0reitera\u2014 no \u00a0est\u00e1\u00a0 \u00a0atada \u00a0a \u00a0que \u00a0la demanda re\u00fana todos los requisitos formales pues \u00a0ello \u00a0 significar\u00eda \u00a0 desdibujar \u00a0 su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00f3rgano \u00a0l\u00edmite \u00a0de \u00a0la \u00a0Jurisdicci\u00f3n \u00a0Ordinaria \u00a0y \u00a0de Juez Constitucional garante de las prerrogativas \u00a0esenciales en el caso concreto. Vale decir: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0caso \u00a0llega a la Corte cuando el sujeto \u00a0procesal \u00a0ha \u00a0interpuesto \u00a0oportunamente \u00a0el \u00a0recurso extraordinario, le ha sido \u00a0concedido \u00a0y \u00a0ha \u00a0presentado, \u00a0tambi\u00e9n en t\u00e9rmino, la demanda correspondiente. \u00a0Entonces \u00a0verifica \u00a0la Sala que ese tr\u00e1mite se encuentre ajustado a la ley: que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0admit\u00eda \u00a0el \u00a0recurso, que se present\u00f3 y sustent\u00f3 puntualmente, \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0contaba \u00a0con\u00a0 \u00a0inter\u00e9s \u00a0para interponerlo y, adem\u00e1s, \u00a0emprende \u00a0el \u00a0examen \u00a0formal \u00a0del \u00a0libelo \u00a0para \u00a0la calificaci\u00f3n de la demanda, \u00a0momento \u00a0en \u00a0el \u00a0cual la Corte accede al conocimiento de los hechos, al tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la actuaci\u00f3n y a variada informaci\u00f3n procesal que surge del estudio de los \u00a0cargos \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0eventual \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su contenido, que puede abocarla \u00a0\u2013no \u00a0 \u00a0obstante \u00a0 \u00a0la \u00a0improsperidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 censuras\u2014 \u00a0ante \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ostensible \u00a0violaci\u00f3n de una garant\u00eda \u00a0fundamental, \u00a0que \u00a0no \u00a0le es posible obviar a riesgo de contrariar los referidos \u00a0mandatos constitucionales y legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.6. \u00a0Como \u00a0se \u00a0referenci\u00f3 \u00a0 \u00a0atr\u00e1s, \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0CORREA\u00a0 \u00a0 le \u00a0 fue \u00a0 impuesta \u00a0 \u2013adem\u00e1s \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0 principal \u00a0correspondiente\u2014 \u00a0 la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas durante 13 a\u00f1os \u00a0frente \u00a0a \u00a0hechos \u00a0ocurridos \u00a0en \u00a01999. \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0para \u00a0que concept\u00fae \u00a0\u00fanicamente \u00a0sobre la posible transgresi\u00f3n de la garant\u00eda de favorabilidad, se \u00a0dispondr\u00e1 \u00a0correr \u00a0traslado de la actuaci\u00f3n a la Procuradur\u00eda por el t\u00e9rmino \u00a0de \u00a020 \u00a0d\u00edas \u00a0establecido \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0213 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado JUAN CARLOS CORREA \u00a0CRISTANCHO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Para \u00a0que \u00a0concept\u00fae \u00a0sobre \u00a0la \u00a0posible \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la garant\u00eda constitucional de \u00a0favorabilidad \u00a0al procesado, CORRER traslado de la actuaci\u00f3n a la Procuradur\u00eda \u00a0por el t\u00e9rmino de 20 d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede \u00a0ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0ESPINOSA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento de voto \u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0 \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE \u00a0PORTILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0. \u00a0CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0 JUSTICIA. \u00a0 Sent. \u00a0\u2013 Casaci\u00f3n \u00a017.972, mayo 27 de 2004, M.P., Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 DE \u00a0 JUSTICIA, \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0nov. \u00a05\/2003, \u00a0M.P., \u00a0Dr. \u00a0YESID \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0. \u00a0\u201cLimitaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0En \u00a0principio, \u00a0la \u00a0Corte no podr\u00e1 tener en \u00a0cuenta \u00a0causales de casaci\u00f3n distintas a las que han sido expresamente alegadas \u00a0por \u00a0el demandante. Pero trat\u00e1ndose de la causal prevista en el numeral tercero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0(207 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P. \u00a0de \u00a02000), \u00a0la \u00a0Corte deber\u00e1 \u00a0declararla de oficio. Igualmente \u00a0podr\u00e1 \u00a0casar la sentencia \u00a0cuando \u00a0 sea \u00a0 ostensible \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 atenta \u00a0 contra \u00a0 las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0. \u00a0CORTE \u00a0 \u00a0CONSTITUCIONAL. \u00a0 \u00a0Sent. \u00a0 C\u2013657\/96, \u00a0M.P., \u00a0Dr. \u00a0FABIO \u00a0MOR\u00d3N D\u00cdAZ, reiterada en la sentencia \u00a0C-252 de 2001, M.P., Dr. CARLOS GAVIRIA D\u00cdAZ. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21302 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Dr. \u00a0YESID \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8479","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8479"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8479\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}