{"id":8428,"date":"2023-09-08T17:46:26","date_gmt":"2023-09-08T17:46:26","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2106415-09-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:26","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:26","slug":"2106415-09-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2106415-09-04\/","title":{"rendered":"21064(15-09-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21064 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta n.\u00b0 77 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0quince de septiembre de dos \u00a0mil cuatro \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte resuelve el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Judicial II 85, en contra de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia proferida por el Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0San \u00a0Andr\u00e9s, Providencia y Santa Catalina el 31 de enero de 2003, \u00a0la \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0que \u00a0el 24 de junio de 2002 dict\u00f3 el Juzgado Penal del \u00a0Circuito \u00a0del \u00a0archipi\u00e9lago, \u00a0con la que conden\u00f3 al procesado WILBERT CORONADO \u00a0ARIAS \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a012 meses de prisi\u00f3n como autor del delito de \u00a0fabricaci\u00f3n y tr\u00e1fico de armas de fuego o municiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0Y \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tribunal \u00a0ad quem sintetiz\u00f3 los sucesos \u00a0materia de juzgamiento de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0 tuvo \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n de los hechos por informe suscrito por el agente \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0Jorge \u00a0Orlando \u00a0Camacho \u00a0Mahecha. \u00a0Da \u00a0cuenta el funcionario de la \u00a0citada \u00a0instituci\u00f3n \u00a0que recibieron el reporte de una ri\u00f1a intrafamiliar en el \u00a0barrio \u00a0Serranilla \u00a0y que al llegar al sitio encontraron a Martha Isabel Verdugo \u00a0Ortiz \u00a0y \u00a0a Reinaldo Verdugo (padre e hija), quienes dijeron que Wilder Coronado \u00a0los \u00a0hab\u00eda \u00a0amenazado \u00a0con un arma de fuego porque Reinaldo Verdugo le dijo que \u00a0no \u00a0sacara \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0la \u00a0casa donde\u00a0 conviv\u00eda con Martha Isabel \u00a0Verdugo \u00a0(sic); \u00a0en \u00a0efecto, \u00a0cuando Wilder regres\u00f3 al lugar portaba un arma de \u00a0fuego, \u00a0pistola \u00a0marca \u00a0RAVEN, \u00a0modelo \u00a0P-25 \u00a0auto, \u00a0niquelado, \u00a0N\u00famero externo \u00a0108562, \u00a0cachas \u00a0de madera color\u00a0 caoba y de fabricaci\u00f3n americana, que al \u00a0indagarle \u00a0sobre \u00a0su \u00a0documentaci\u00f3n y procedencia del arma manifest\u00f3 que se la \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0 encontrado \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0ten\u00eda \u00a0 \u00a0salvoconducto.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada ante los \u00a0Jueces \u00a0Penales \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0San Andr\u00e9s, con base en el informe policial \u00a0relativo \u00a0a la captura de Coronado Arias, con resoluci\u00f3n del 29 de mayo de 1998 \u00a0orden\u00f3 la apertura de instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0fecha \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0al \u00a0imputado, \u00a0a \u00a0quien afect\u00f3, al resolverle situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0con \u00a0providencia \u00a0del \u00a03 \u00a0de \u00a0junio \u00a0siguiente, \u00a0con \u00a0medida \u00a0de detenci\u00f3n como \u00a0presunto \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0y \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de armas de fuego o \u00a0municiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0 decretar \u00a0 el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0la fiscal\u00eda calific\u00f3 su m\u00e9rito, seg\u00fan resoluci\u00f3n del 18 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01999, con preclusi\u00f3n respecto de CORONADO ARIAS. Esta determinaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0apelada \u00a0por \u00a0el \u00a0agente del Ministerio P\u00fablico, lo que dio lugar a que la \u00a0Unidad \u00a0de Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal Superior de Cartagena la revocara \u00a0con \u00a0la \u00a0suya del 29 de septiembre de 1999, para en su lugar acusar al procesado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0arma de fuego. Luego de notificarse en debida \u00a0forma, \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0cobr\u00f3 ejecutoria a las 6 de la tarde del 29 de octubre \u00a0siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juicio fue avocado, inicialmente, por el \u00a0Juzgado \u00a02\u00ba \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0San Andr\u00e9s y luego por el \u00danico de esa \u00a0categor\u00eda. \u00a0Este \u00a0Despacho, despu\u00e9s de realizar la audiencia p\u00fablica el 12 de \u00a0abril \u00a0de \u00a02002, \u00a0emiti\u00f3 sentencia de primera instancia en la fecha y t\u00e9rminos \u00a0mencionados, \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue confirmada en la que ahora es objeto de este recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Corte, \u00a0 al \u00a0evaluar \u00a0si \u00a0la \u00a0demanda \u00a0sustentadora \u00a0del recurso, presentado como excepcional, reun\u00eda los presupuestos \u00a0de \u00a0admisibilidad, \u00a0encontr\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0hab\u00eda \u00a0desarrollado de modo \u00a0adecuado \u00a0la \u00a0vertiente de la necesidad de desarrollar la jurisprudencia, motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual, \u00a0con \u00a0providencia del 3 de septiembre de 2003 la admiti\u00f3 de modo \u00a0discrecional \u00a0y orden\u00f3 correr traslado al Procurador Delegado para que emitiera \u00a0concepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0formula \u00a0un cargo en el cual \u00a0propone \u00a0la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial por aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo \u00a0201 \u00a0del \u00a0Decreto 100 de 1980, subrogado por el 365 del C\u00f3digo Penal \u00a0vigente, \u00a0como \u00a0de \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0del Decreto 2535 de 1993, y por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 2\u00ba y 4\u00ba del derogado C\u00f3digo Penal, subrogados \u00a0por los art\u00edculos 9 y 11 de la Ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0censura \u00a0resume \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0del \u00a0fallo \u00a0atacado \u00a0que \u00a0permitieron \u00a0al \u00a0tribunal \u00a0declarar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0respecto \u00a0del hecho punible y de la responsabilidad del \u00a0procesado. \u00a0A \u00a0su \u00a0modo de ver, tales fundamentos resultan equivocados porque el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0confundi\u00f3 \u00a0o ignor\u00f3 los conceptos de tipicidad y de antijuridicidad \u00a0formal \u00a0y \u00a0material, \u00a0lo \u00a0cual llev\u00f3 a que no le diera aplicaci\u00f3n al contenido \u00a0normativo del art\u00edculo 11 del C\u00f3digo Penal vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0admite \u00a0que la conducta de \u00a0CORONADO \u00a0ARIAS \u00a0es t\u00edpica, toda vez que fue sorprendido cuando llevaba consigo \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0sin \u00a0tener \u00a0permiso \u00a0para \u00a0su porte, \u00a0comportamiento \u00a0que \u00a0se \u00a0amolda \u00a0a la descripci\u00f3n del delito de porte ilegal de \u00a0armas de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0el \u00a0mencionado delito es de los \u00a0denominados \u00a0de \u00a0mera \u00a0conducta \u00a0o \u00a0de \u00a0peligro, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que no requiere la \u00a0causaci\u00f3n \u00a0de da\u00f1o o menoscabo alguno para que la conducta que lo actualiza se \u00a0adecue en el tipo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, sostiene que desde el punto de vista \u00a0formal, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0imputada \u00a0al \u00a0procesado es antijur\u00eddica, toda vez que se \u00a0concret\u00f3 una contrariedad entre la norma y la conducta t\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0concepci\u00f3n \u00a0dual de la \u00a0antijuridicidad, \u00a0agrega \u00a0el censor, pues si bien desde el punto de vista formal \u00a0la \u00a0conducta \u00a0puede \u00a0considerarse \u00a0antijur\u00eddica con base en el mero desvalor de \u00a0acci\u00f3n, \u00a0no \u00a0lo \u00a0es \u00a0desde \u00a0el prisma material de esa categor\u00eda anal\u00edtica por \u00a0cuanto tambi\u00e9n debe concurrir un desvalor de resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 t\u00edpica \u00a0 sea \u00a0antijur\u00eddica \u00a0desde \u00a0la \u00a0\u00f3ptica \u00a0material, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que lesione o ponga \u00a0efectivamente \u00a0en \u00a0peligro \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado. \u00a0Por eso, ninguna \u00a0amenaza \u00a0efectiva \u00a0o da\u00f1o concreto pod\u00eda sufrir el bien jur\u00eddico protegido de \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica \u00a0cuando el arma que se porta ilegalmente es inservible o \u00a0in\u00fatil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, portar un arma de fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0de \u00a0esas caracter\u00edsticas, inservible o in\u00fatil, no causa \u00a0ninguna \u00a0lesi\u00f3n, \u00a0da\u00f1o o amenaza a la seguridad p\u00fablica, luego, en virtud del \u00a0principio \u00a0de \u00a0lesividad \u00a0o \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0material, no constituye delito \u00a0alguno, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0con \u00a0esa \u00a0conducta \u00a0no \u00a0se expuso tal inter\u00e9s jur\u00eddico a \u00a0ning\u00fan da\u00f1o o peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0ignorado \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0lesividad o las normas rectoras del principio de \u00a0antijuridicidad \u00a0material, \u00a0la decisi\u00f3n habr\u00eda sido otra, porque no es punible \u00a0la \u00a0conducta \u00a0que \u00a0no \u00a0re\u00fana \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas de t\u00edpica, antijur\u00eddica y \u00a0culpable. \u00a0En \u00a0este caso, la de CORONADO ARIAS no es antijur\u00eddica y, por tanto, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0considerada como punible, motivo por el cual el procesado debi\u00f3 \u00a0haber sido absuelto de los cargos formulados por la fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, el demandante solicita a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0y \u00a0que \u00a0en la sentencia de reemplazo \u00a0absuelva a WILBERT CORONADO ARIAS de los cuales fue acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a04\u00ba Delegado para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0luego \u00a0de \u00a0una \u00a0breve \u00a0alusi\u00f3n a la naturaleza de la censura \u00a0postulada \u00a0\u2013infracci\u00f3n al \u00a0principio \u00a0de \u00a0antijuridicidad-, \u00a0en \u00a0cuya \u00a0virtud \u00a0pregona \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0al \u00a0procesado \u00a0se \u00a0le \u00a0irrog\u00f3 \u00a0un \u00a0agravio \u00a0por haber sido objeto de condena por un \u00a0delito \u00a0inexistente, habida cuenta de la inutilidad del arma, sostiene que sobre \u00a0este \u00a0aspecto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0no \u00a0hubo pac\u00edfico examen por parte de los funcionarios \u00a0judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0hace \u00a0menci\u00f3n \u00a0escueta \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0observaron \u00a0tanto el acusador como el fallador de primera instancia en punto del \u00a0estado \u00a0del \u00a0arma \u00a0incautada \u00a0a \u00a0CORONADO \u00a0ARIAS, \u00a0para \u00a0se\u00f1alar que si bien el \u00a0tribunal \u00a0hizo \u00a0menci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0a \u00a0tal instrumento le faltaban algunas piezas, \u00a0dej\u00f3 \u00a0en \u00a0claro \u00a0que \u00a0no \u00a0por eso hab\u00eda perdido su car\u00e1cter de arma de fuego. \u00a0Sobre \u00a0la conclusi\u00f3n del perito respecto de las caracter\u00edsticas de la pistola, \u00a0el \u00a0juzgador corporativo dedujo que la misma cumpl\u00eda con las se\u00f1aladas para un \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0en \u00a0el \u00a0Decreto 2535 de 1993, por lo que \u00a0adecu\u00f3 \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0encausado \u00a0a \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n del art\u00edculo 201 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0la encontr\u00f3 antijur\u00eddica y declar\u00f3 la culpabilidad \u00a0dolosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Delegado \u00a0tambi\u00e9n destaca que el censor \u00a0eludi\u00f3 \u00a0esa \u00a0consideraci\u00f3n del tribunal, que tan s\u00f3lo subray\u00f3 la menci\u00f3n al \u00a0estado \u00a0inservible \u00a0e \u00a0in\u00fatil \u00a0del arma y, para enmascarar que no es fiel a las \u00a0conclusiones \u00a0de la sentencia, no discute el aspecto de tipicidad de la conducta \u00a0del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Delegado cita la sentencia C-038 de 1995, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0aborda \u00a0la justificaci\u00f3n constitucional para considerar \u00a0delictiva \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de portar un arma de fuego sin licencia o autorizaci\u00f3n \u00a0estatal, \u00a0luego de lo cual hace algunas consideraciones sobre el juicio de valor \u00a0que \u00a0debe realizar el juez sobre los ingredientes especiales normativos del tipo \u00a0penal y del objeto material del il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n comenta el Delegado que la conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0reporta \u00a0una \u00a0infracci\u00f3n a las reglas sobre armas y municiones, motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una ley penal en blanco, toda vez que remite a las \u00a0definiciones \u00a0que \u00a0sobre \u00a0armas, \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0y \u00a0armas de fuego de defensa \u00a0personal \u00a0trae \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02535 \u00a0de 1993. El objeto\u00a0 material del delito, \u00a0a\u00f1ade, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0ser \u00a0real, \u00a0tiene \u00a0caracter\u00edstica normativa, de contenido \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita de nuevo la sentencia C-038 de 1995, en \u00a0la \u00a0 que, \u00a0 entre \u00a0 otros \u00a0comentarios, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0precisa \u00a0que \u00a0\u201csi \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0defensa \u00a0no fuera susceptible de \u00a0herir \u00a0 o \u00a0 matar \u00a0 a \u00a0 otra \u00a0 persona \u00a0 dejar\u00eda \u00a0de \u00a0ser \u00a0un \u00a0arma.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0que el censor basa su alegato en la \u00a0falta \u00a0de \u00a0idoneidad \u00a0del \u00a0objeto \u00a0material \u00a0del \u00a0delito \u00a0para \u00a0poner en peligro \u00a0efectivo \u00a0la seguridad p\u00fablica el bien jur\u00eddico, pero no discute la naturaleza \u00a0de \u00a0arma de fuego del instrumento que se hall\u00f3 en poder del procesado. Se\u00f1ala, \u00a0del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0que \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0la tipicidad objetiva y \u00a0subjetiva, sino en la antijuridicidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, al enmarcar el \u00e1mbito del razonamiento \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0comenta \u00a0que \u00a0el \u00a0principio \u00a0de lesividad o de \u00a0antijuridicidad \u00a0no \u00a0emana \u00a0de \u00a0forma \u00a0directa \u00a0de la Constituci\u00f3n, sino que se \u00a0deduce \u00a0de \u00a0sus \u00a0normas \u00a0y \u00a0postulados. \u00a0A \u00a0su \u00a0modo de ver, el derecho penal se \u00a0encuentra \u00a0constitucionalizado, circunstancia que determina al legislador, en su \u00a0libertad \u00a0de \u00a0configuraci\u00f3n\u00a0 \u00a0legislativa, \u00a0a \u00a0fijar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de la \u00a0antijuridicidad \u00a0material del derecho penal dentro del modelo de estado social y \u00a0democr\u00e1tico \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0como \u00a0est\u00e1 reflejado en el art\u00edculo 11 del C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que el actor reclama la aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0tal \u00a0preceptiva \u00a0de manera retroactiva y por favorabilidad, pues el adverbio \u00a0de \u00a0modo \u00a0\u201cefectivamente\u201d \u00a0modifica \u00a0de modo sustancial la valoraci\u00f3n de la \u00a0antijuridicidad \u00a0en \u00a0punto \u00a0de la amenaza o puesta en peligro del bien jur\u00eddico \u00a0tutelado \u00a0y \u00a0repercute \u00a0en \u00a0los delitos de peligro abstracto o presunto, como el \u00a0porte ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con lo anterior, el Delegado hace \u00a0unas \u00a0apuntaciones \u00a0sobre \u00a0los \u00a0delitos de peligro concreto y peligro abstracto. \u00a0Respecto \u00a0de \u00a0estos \u00a0\u00faltimos \u00a0subraya \u00a0que \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0y \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0estimaron \u00a0que \u00a0el peligro se presum\u00eda \u201ciuris et de \u00a0iure\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0su perspectiva, se\u00f1ala que el delito \u00a0previsto \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0365 \u00a0 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal \u00a0 \u2013201 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 de 1980-, es de \u00a0pura \u00a0actividad, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n est\u00e1 desvinculada de elemento subjetivo especial, \u00a0de peligro abstracto y de efecto permanente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente \u00a0discurre \u00a0sobre \u00a0el \u00e1mbito de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0norma, \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0finalidad \u00a0del \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0protegido, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0a \u00a0la \u00a0caracterizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0como \u00a0pluriofensiva, \u00a0 de \u00a0peligro \u00a0presunto \u00a0y \u00a0al \u00a0riesgo \u00a0que \u00a0significa \u00a0la \u00a0libre \u00a0circulaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 armas \u00a0 en \u00a0 el \u00a0territorio \u00a0nacional \u00a0(sentencia \u00a0C-045 \u00a0de \u00a01996). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 rengl\u00f3n \u00a0 seguido, \u00a0 basado \u00a0 en \u00a0 la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la libertad configurativa del legislador puntualizada por la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0(sentencia \u00a0C-38 \u00a0de \u00a01995), \u00a0el \u00a0agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0comenta \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0es \u00a0posible que en un momento determinado al \u00a0fijar \u00a0la \u00a0pol\u00edtica \u00a0criminal cree delitos de peligro abstracto, tambi\u00e9n lo es \u00a0que \u00a0 estime \u00a0 casos \u00a0 en \u00a0 los \u00a0que \u00a0es \u00a0viable \u00a0una \u00a0presunci\u00f3n \u00a0\u2013iuris \u00a0 \u00a0 \u00a0 tantum&#8211;, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0cual habr\u00eda lugar a discutir la punibilidad \u00a0frente a aquellas conductas que no hayan generado ning\u00fan peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ejemplifica \u00a0 ese \u00a0postulado \u00a0con \u00a0variada \u00a0doctrina \u00a0nacional \u00a0y \u00a0extranjera que rechaza los tipos penales en los cuales el \u00a0peligro \u00a0se \u00a0presume \u00a0\u201ciuris et de iure\u201d \u00a0(Bacigalupo, Mir Puig, Ziffer, G\u00f3mez Pavajeau), y que sostiene \u00a0que \u00a0la \u00a0efectiva \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0al bien jur\u00eddica implica, seg\u00fan lo expone este \u00a0\u00faltimo \u00a0autor, \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0existir \u00a0esa clase de presunciones respecto del \u00a0peligro, \u00a0sino \u00a0iuris tantum, \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0peligro se presume de manera legal, pero puede ser refutado \u00a0mediante prueba en contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden de cosas, el Delegado comenta \u00a0que \u00a0frente a esa clase de presunciones en los delitos de peligro abstracto, una \u00a0determinada \u00a0actividad \u00a0no \u00a0deja \u00a0de \u00a0ser \u00a0punible \u00a0si \u00a0en \u00a0realidad produjo una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0riesgo para el bien jur\u00eddico protegido, salvo que se pruebe que \u00a0el peligro es inexistente de antemano o desde el primer momento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esa forma, afirma que siendo la finalidad \u00a0del \u00a0derecho penal la protecci\u00f3n de bienes jur\u00eddicos verificables en concretos \u00a0objetos \u00a0materiales, \u00a0es dable concluir que \u201cel tipo \u00a0penal \u00a0no \u00a0extiende \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0armas \u00a0con defecto de \u00a0funcionamiento.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde una perspectiva constitucional, comenta \u00a0el \u00a0Delegado, no es punible la tenencia de un arma sin permiso si \u00e9sta no tiene \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0o carece de potencialidad para poner en peligro la tranquilidad y \u00a0la \u00a0libertad. Lo contrario significa \u201cafirmar que el \u00a0sujeto \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0lo \u00a0sanciona \u00a0si \u00a0su acci\u00f3n peligrosa resulta finalmente \u00a0lesiva, sino en todo caso.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0se \u00a0acaba \u00a0de \u00a0se\u00f1alar, \u00a0aclara el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, no quiere decir que se acaba la diferencia legal entre los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peligro concreto y abstracto, porque exigir siempre del juzgador la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0peligro al inter\u00e9s objeto de protecci\u00f3n es distinto a que en cada \u00a0caso \u00a0concreto se permita aportar la prueba dirigida a desvirtuar la presunci\u00f3n \u00a0del peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0del \u00a0problema \u00a0en \u00a0particular, \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0destaca \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado sobre los \u00a0defectos \u00a0del \u00a0arma, \u00a0el fallador no encontr\u00f3 que CORONADO ARIAS la portara sin \u00a0tener \u00a0suficiente \u00a0conciencia \u00a0del \u00a0peligro \u00a0concreto \u00a0o potencial, pues tuvo en \u00a0cuenta \u00a0 que \u00a0 es \u00a0 reservista \u00a0del \u00a0Ej\u00e9rcito \u00a0y \u00a0fue \u00a0agente \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero antes de averiguar si un comportamiento \u00a0fue \u00a0realizado \u00a0con \u00a0dolo, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0establecer \u00a0si \u00a0la \u00a0objetividad externa \u00a0\u201ctraspasa \u00a0los \u00a0umbrales \u00a0de \u00a0la \u00a0criminalidad o no \u00a0coloca \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0peligro \u00a0 \u00a0ni \u00a0 \u00a0remotamente \u00a0 el \u00a0 bien \u00a0 jur\u00eddico.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el solo acto del acusado de \u00a0utilizar \u00a0la pistola como elemento virtualmente apto para atemorizar o intimar a \u00a0su \u00a0suegro, \u00a0no \u00a0es \u00a0ilicitud punible, o es indiferente al derecho penal, porque \u00a0portarla \u00a0sabi\u00e9ndose \u00a0de \u00a0antemano \u00a0que \u00a0carece \u00a0del \u00a0gatillo \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0aguja \u00a0percutora, \u00a0ausencias \u00a0que \u00a0hacen imposible el disparo o el uso normal del arma, \u00a0hace \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0no \u00a0tuviese \u00a0la \u00a0potencialidad \u00a0de poner en peligro, ni \u00a0siquiera \u00a0remoto, la tranquilidad o seguridad de la comunidad, porque se trataba \u00a0de \u00a0un objeto inocuo para que bienes jur\u00eddicos individuales estuvieran frente a \u00a0un riesgo concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya sea que se pregone la atipicidad objetiva \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta o la ausencia de antijuridicidad material, la conclusi\u00f3n es la \u00a0inexistencia del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en los anteriores razonamientos, el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0sugiere \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que case el fallo demandado y en su \u00a0reemplazo se absuelva al imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Conforme \u00a0al \u00a0derrotero \u00a0propio de la causal \u00a01\u00aa, \u00a0parte 1\u00aa, del art\u00edculo 207 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, el censor \u00a0denunci\u00f3 \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, por aplicaci\u00f3n indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0201 del Decreto 100 de 1980 (365 de la Ley 599 de 2000) y de las \u00a0disposiciones \u00a0pertinentes \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02.535 \u00a0de 1993, as\u00ed como por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a02\u00ba \u00a0y \u00a04\u00ba \u00a0de \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0codificaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0los \u00a0c\u00e1nones \u00a09\u00ba \u00a0y 11 del Estatuto Punitivo hoy en vigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Aunque una primera mirada al contenido de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0podr\u00eda llevar a pensar que el casacionista incurri\u00f3 en un defecto \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0por \u00a0pregonar \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos de la ley \u00a0penal \u00a0que \u00a0se ocupan de se\u00f1alar los elementos para que se configure el hecho o \u00a0conducta \u00a0punible y las condiciones para que \u00e9sta se torne antijur\u00eddica, es lo \u00a0cierto \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se \u00a0hizo \u00a0menci\u00f3n \u00a0expl\u00edcita a la nomenclatura del \u00a0precepto \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 ocupa \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0categor\u00eda \u00a0(4\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en la sentencia s\u00ed se irrogaron las \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0emanan \u00a0de \u00a0ellos, pues en la declaratoria de la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0CORONADO \u00a0ARIAS \u00a0como \u00a0autor \u00a0del delito de fabricaci\u00f3n de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0o \u00a0municiones, \u00a0va \u00a0envuelta \u00a0la \u00a0constataci\u00f3n de que su acto \u00a0constituy\u00f3 \u00a0hecho o conducta punible (art\u00edculos 2\u00ba, Decreto 100 de 1980; 9\u00ba, \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000) \u00a0y \u00a0que, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0fue \u00a0verificado \u00a0el \u00a0elemento \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0 \u00a0(art\u00edculos \u00a0 \u00a04\u00ba, \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 Penal \u00a0 derogado; \u00a0 11 \u00a0 del \u00a0vigente). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0el \u00a0n\u00facleo \u00a0de \u00a0la discusi\u00f3n no \u00a0puede \u00a0estar \u00a0en \u00a0la \u00a0falta de aplicaci\u00f3n de las citadas normativas, porque, se \u00a0repite, \u00a0\u00e9stas \u00a0operaron \u00a0y \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0base \u00a0al \u00a0sentido dispositivo de la \u00a0decisi\u00f3n impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 de esa incorrecci\u00f3n, cabe \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0a \u00a0tal \u00a0enunciado err\u00e1tico sigui\u00f3 una argumentaci\u00f3n dirigida a \u00a0demostrar \u00a0que el concepto de antijuridicidad que fluye de las leyes citadas fue \u00a0interpretado de manera equivocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esa \u00a0raz\u00f3n, \u00a0es \u00a0posible \u00a0superar \u00a0la \u00a0falencia \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0para \u00a0adentrarse \u00a0en \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la problem\u00e1tica \u00a0propuesta, \u00a0que \u00a0es \u00a0de \u00a0puro \u00a0derecho \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0contrae \u00a0a \u00a0dilucidar la \u00a0hermen\u00e9utica \u00a0de \u00a0la ley, pues en los dem\u00e1s aspectos el libelo no ense\u00f1a otro \u00a0tipo \u00a0de incorrecciones, ya que no discute los hechos que se declararon probados \u00a0ni enfrenta los criterios de apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Como se viene diciendo, el punto focal de \u00a0la \u00a0propuesta \u00a0casacional \u00a0radica en que los fallos consideraron que la conducta \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de t\u00edpica, era antijur\u00eddica, pero sin percibirse que \u00a0el \u00a0acto de llevar consigo, sin autorizaci\u00f3n legal, un arma de fuego de defensa \u00a0personal \u00a0que \u00a0no \u00a0es id\u00f3nea para disparar, no pone en peligro efectivo el bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0que se pretende proteger con la ley penal, en este caso, la seguridad \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes \u00a0de \u00a0emprender \u00a0el \u00a0estudio \u00a0del \u00a0tema \u00a0propuesto, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0dejar \u00a0en \u00a0contexto \u00a0de \u00a0qu\u00e9 manera discurrieron los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias \u00a0sobre \u00a0el \u00a0punto. \u00a0As\u00ed, el a quo, al respecto, \u00a0expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cANTIJURIDICIDAD. \u00a0 \u00a0 Para \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0un \u00a0comportamiento \u00a0considerado \u00a0como \u00a0t\u00edpico, \u00a0sea \u00a0antijur\u00eddico, se requiere que \u00a0vulnere \u00a0o \u00a0ponga \u00a0en \u00a0peligro \u00a0sin \u00a0justa causa intereses jur\u00eddicos legalmente \u00a0tutelados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este asunto se demostr\u00f3 a trav\u00e9s de las \u00a0distintas \u00a0pruebas \u00a0obrantes \u00a0en \u00a0el \u00a0paginario \u00a0tales como el informe policivo, \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0juramentada \u00a0del \u00a0agente \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Jorge \u00a0Orlando Camacho \u00a0Mahecha \u00a0visibles \u00a0a \u00a0folios \u00a0\/46 \u00a0a \u00a047) \u00a0C.O., declaraci\u00f3n juramentada por el \u00a0patrullero \u00a0Fabi\u00e1n \u00a0Enrique \u00a0Molano \u00a0Ch\u00e1vez, \u00a0visible a folios (48 a 50) C.O., \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0juramentada \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Martha Isabel Berdugo Ortiz visible a \u00a0folio \u00a0(51 \u00a0a \u00a053) \u00a0C.O., \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0juramentada de Reinaldo Berdugo Berdugo \u00a0visible \u00a0a \u00a0folios (54 a 55) C.O., y el dictamen de t\u00e9cnico (sic) de armamento, \u00a0amen\u00a0 \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto por el sindicado, que \u00e9ste \u00faltimo fue sorprendido \u00a0portando \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0tipo pistola el cual intimido (sic) y \u00a0amenazo \u00a0(sic) \u00a0al padre de su compa\u00f1era seg\u00fan declaraci\u00f3n hecha por el mismo \u00a0se\u00f1or \u00a0Reinaldo \u00a0Berdugo. \u00a0Posteriormente fue retenido por lo (sic) policiales, \u00a0sin \u00a0que \u00a0presentara \u00a0el salvoconducto pertinente para su porte, razones por las \u00a0cuales \u00a0es \u00a0viable \u00a0predicar \u00a0que atent\u00f3 contra el bien jur\u00eddico atinente a la \u00a0SEGURIDAD \u00a0PUBLICA, \u00a0contemplado en el Libro Segundo, T\u00edtulo V, Art. 201, de la \u00a0Ley 100\/80. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo el agente del Ministerio P\u00fablico \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0el defensor del sindicado solicitaron que al momento de resolver \u00a0fuese \u00a0de tipo absolutoria (sic) debido a que la conducta imputada en contra del \u00a0encausado \u00a0no \u00a0se \u00a0puede considerar como punible por ausencia de antijuridicidad \u00a0material, \u00a0teniendo \u00a0en cuenta que arma de fuego (sic) incautada al procesado se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0estado \u00a0inservible, \u00a0tal como se\u00f1alo (sic) el perito del Armero \u00a0cuando \u00a0agreg\u00f3 \u00a0que \u00a0le \u00a0faltaban piezas al mecanismo, lo que hace imposible su \u00a0disparo. \u00a0El \u00a0Juzgado Penal del Circuito no comparte los argumentos expuestos de \u00a0presente \u00a0por \u00a0el \u00a0Agente del Ministerio P\u00fablico y el defensor del sindicado en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0visible a folio 93 a 94 del C.O., y por \u00a0ello \u00a0visible \u00a0a folio 33 del C.O. como lo se\u00f1alan los antes enunciados, s\u00ed en \u00a0verdad \u00a0 \u00a0aparece \u00a0 \u00a0un \u00a0 documento \u00a0 emanado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0 Jairo \u00a0Antonio Vel\u00e1squez Sarmiento Armero \u00a0del \u00a0 Departamento \u00a0 de \u00a0Polic\u00eda \u00a0de \u00a0San \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Islas, \u00a0donde \u00a0aparece \u00a0una \u00a0contestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un oficio solicitada por la Dra. Nubia Del Socorro Escobar de \u00a0Uribe \u00a0Fiscal \u00a0para \u00a0ese entonces visible a folio 18 C.O., fechado 3 de junio de \u00a01.998, \u00a0en \u00a0donde \u00a0solicita \u00a0se \u00a0mantuviera en custodia y en el armerillo de esa \u00a0entidad \u00a0la \u00a0pistola \u00a0antes \u00a0referida, \u00a0asimismo \u00a0solicitando \u00a0que \u00a0por parte de \u00a0personal \u00a0especializado, \u00a0se \u00a0dictaminara \u00a0acerca \u00a0de la clasificaci\u00f3n de dicha \u00a0arma \u00a0s\u00ed \u00a0es \u00a0de \u00a0defensa \u00a0o \u00a0de \u00a0uso \u00a0privativo de las fuerzas militares, para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la competencia en la investigaci\u00f3n, por ello mal podr\u00eda por parte \u00a0de \u00a0esta \u00a0entidad \u00a0se\u00f1alar \u00a0validos \u00a0(sic) los argumentos por los peticionarios \u00a0(sic) \u00a0en \u00a0considerar una sentencia absolutoria al procesado bas\u00e1ndose en la no \u00a0comparecencia \u00a0del \u00a0gente \u00a0(sic) \u00a0acusador \u00a0en dicha oportunidad cuando la misma \u00a0fiscal\u00eda \u00a0es \u00a0quien \u00a0solicito \u00a0(sic) se digne (sic) personal especializado para \u00a0tal \u00a0fin. \u00a0Por \u00a0otra parte agregan los solicitantes que el t\u00e9cnico de Armero el \u00a0se\u00f1or \u00a0Jairo Antonio Vel\u00e1squez Sarmiento, \u00a0haya \u00a0manifestado \u00a0a folio 33 del C.O. que el arma era inservible \u00a0cuando \u00a0en \u00a0realidad \u00a0en \u00a0dicho dictamen no se concluye de tal forma sino que se \u00a0encuentra \u00a0 en \u00a0 irregular \u00a0 estado, \u00a0 buscando \u00a0 con \u00a0ello \u00a0declarar \u00a0falta \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0material, \u00a0basta \u00a0de \u00a0que \u00a0(sic) \u00a0el \u00a0arma de fuego la porte el \u00a0sujeto \u00a0activo sin importar que el arma tipo pistola para el caso presente tenga \u00a0o \u00a0no \u00a0cartuchos, o piezas faltantes para poder ser disparado, pues este tipo de \u00a0delitos son de mera conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No basta alegar que la pistola sin proveedor, \u00a0ni \u00a0 \u00a0 cartuchos, \u00a0 \u00a0repercutor \u00a0 \u00a0(sic), \u00a0agujas \u00a0y \u00a0sin \u00a0proveedor visibles a folio (13) de la indagatoria \u00a0como \u00a0lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0pueda \u00a0ser considerada como tal para ello \u00a0debi\u00f3 \u00a0aparecer as\u00ed\u00a0 en el informe policivo visible a folios 1 y 2 C. O., \u00a0y \u00a0menos \u00a0aparece \u00a0as\u00ed \u00a0en \u00a0la \u00a0contestaci\u00f3n \u00a0del oficio suscrito por el mismo \u00a0AG. \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0Sarmiento \u00a0t\u00e9cnico \u00a0del Armero del Departamento de Polic\u00eda de San Andr\u00e9s Isla, hay tener \u00a0(sic) \u00a0en \u00a0cuenta\u00a0 \u00a0que el delito que se sanciona es de mera conducta basta \u00a0el \u00a0solo \u00a0porte \u00a0de arma de fuego, con o sin cartuchos, proveedor, etc, para que \u00a0se configure el delito.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El tribunal, sobre el tema materia de debate, \u00a0discurri\u00f3 de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl Armero de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0quien \u00a0examin\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que era una pistola de \u00a0defensa \u00a0personal, marca Raven, identificada con n\u00famero de serie 108562, modelo \u00a0P-22, \u00a0calibre \u00a025 Auto, con un acabado en niquelado, de fabricaci\u00f3n americana, \u00a0cachas \u00a0de \u00a0madera \u00a0color \u00a0caoba \u00a0en regular estado de conservaci\u00f3n y finaliz\u00f3 \u00a0precisando \u00a0\u2018Es de anotar \u00a0que \u00a0a \u00a0dicha \u00a0arma \u00a0le hacen falta piezas de los mecanismos, por lo tanto no es \u00a0posible el disparo.\u2019 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo 4\u00ba de la Ley (sic) 100 de 1980 \u00a0dispon\u00eda \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 cuanto \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0antijuridicidad \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u2018Para \u00a0que \u00a0una \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0sea \u00a0punible \u00a0se \u00a0requiere \u00a0que \u00a0lesione \u00a0o \u00a0ponga \u00a0en \u00a0peligro, \u00a0sin justa causa, el \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico tutelado por la ley\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Porte Ilegal de Arma de Fuego es un delito \u00a0de \u00a0mera \u00a0conducta que se considera perfeccionado o agotado cuando se realiza el \u00a0comportamiento \u00a0descrito \u00a0en el verbo rector. En el sub-examine no cabe duda que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0Wilder Coronado Arias se encuentra tipificada en la Ley Penal, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata \u00a0del \u00a0delito \u00a0descrito \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0201 del C\u00f3digo Penal \u00a0anterior, \u00a0as\u00ed qued\u00f3 suficientemente demostrado con la prueba testimonial a la \u00a0que \u00a0ya \u00a0se \u00a0hizo \u00a0referencia. El arma, conforme al perito armero de la Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0es \u00a0una \u00a0pistola \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0marca Raven identificada con \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0serie \u00a0108562, \u00a0modelo \u00a0P-25, \u00a0calibre \u00a025 \u00a0Auto, \u00a0con \u00a0un \u00a0acabado \u00a0niquelado, \u00a0de \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0americana, \u00a0cachas \u00a0de \u00a0madera \u00a0de \u00a0color caoba en \u00a0regular estado de conservaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo el sentenciado portaba el arma sin el \u00a0permiso \u00a0correspondiente \u00a0su \u00a0conducta se torna punible. Al respecto la H. Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal en sentencia 9094 del 14 de junio \u00a0de \u00a0 1995 \u00a0 sostuvo: \u00a0\u2018Al \u00a0respecto \u00a0es pertinente aseverar que de conformidad con el Decreto 2535 de 1993, \u00a0y \u00a0la \u00a0misma \u00a0afirmaci\u00f3n puede hacerse de cara a las normas que reg\u00edan para el \u00a0momento \u00a0 de \u00a0 ocurrir \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0 &lt;cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego existentes en el territorio \u00a0nacional \u00a0en \u00a0manos \u00a0de \u00a0los particulares, debe tener un permiso para tenencia o \u00a0para \u00a0porte&gt; \u00a0(art. \u00a020), lo que en otros t\u00e9rminos significa que en Colombia \u00a0es \u00a0prohibido \u00a0portar \u00a0armas \u00a0de fuego (s\u00f3lo se except\u00faan de esta prohibici\u00f3n \u00a0las \u00a0 armas \u00a0 largas \u00a0de \u00a0p\u00f3lvora \u00a0negra, \u00a0incluidas \u00a0las \u00a0escopetas \u00a0de \u00a0fisto \u00a0\u2013art. 25-), ya sean \u00e9stas \u00a0de \u00a0defensa personal o de uso privativo de la fuerza p\u00fablica, si no se posee el \u00a0permiso \u00a0 correspondiente. \u00a0Y \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0esta \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0constituye \u00a0delito&#8230; \u00a0M\u00e1s \u00a0cuando \u00a0se trata del delito de porte ilegal de arma de fuego de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0o \u00a0de uso civil como las denomina el decreto que se ha venido \u00a0citando, \u00a0 como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0armas \u00a0no \u00a0requieren \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0caracter\u00edstica \u00a0especial, basta con demostrar que el arma portada, inc\u00e1utese o \u00a0no, \u00a0es de fuego y que no se encuentra dentro de las excepciones previstas en el \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a025 \u00a0 \u00a0 ya \u00a0 \u00a0 citado\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0inciso \u00a02\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02535 \u00a0del \u00a017 \u00a0de \u00a0diciembre de 1993, define lo que debe entenderse por \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0y \u00a0establece \u00a0las condiciones que debe reunir la misma para que \u00a0desaparezca \u00a0 la \u00a0 finalidad \u00a0 para \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0fabric\u00f3, \u00a0dice: \u00a0\u2018&#8230; Las armas \u00a0pierden \u00a0su \u00a0car\u00e1cter cuando sean total y permanentemente inservibles y no sean \u00a0portadas\u2019, \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0portaba \u00a0una \u00a0pistola \u00a0calibre \u00a025 \u00a0Auto, y seg\u00fan el \u00a0art\u00edculo \u00a0citado, no pierde su car\u00e1cter de arma de fuego por carecer de piezas \u00a0en su mecanismo que impidiera dispararla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY como no hay circunstancias probadas que \u00a0impidan \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0los \u00a0realiz\u00f3 \u00a0voluntariamente \u00a0y con pleno \u00a0conocimiento \u00a0de su ilicitud, dado que fue soldado de la patria y tambi\u00e9n se ha \u00a0desempe\u00f1ado \u00a0como \u00a0agente \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda, \u00a0lo \u00a0que \u00a0le permit\u00eda saber de la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0legal \u00a0del \u00a0porte \u00a0de armas de defensa personal sin salvoconducto, \u00a0d\u00e9bese \u00a0admitir \u00a0que \u00a0su \u00a0actuar \u00a0fue \u00a0doloso. Por lo anteriormente expuesto la \u00a0sentencia se confirmar\u00e1.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como se acaba de observar, a pesar de que las \u00a0sentencias \u00a0fueron \u00a0emitidas \u00a0en \u00a0vigencia de la Ley 599 de 2000, los falladores \u00a0tuvieron \u00a0como \u00a0referente \u00a0normativo \u00a0para sopesar si la conducta del procesado, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0t\u00edpica, \u00a0tambi\u00e9n resultaba antijur\u00eddica, la preceptiva que sobre \u00a0este \u00a0 estrato \u00a0anal\u00edtico \u00a0conten\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a04\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de los confusos argumentos del a quo \u00a0(da \u00a0grima \u00a0el \u00a0irrespeto \u00a0por \u00a0las \u00a0elementales \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la gram\u00e1tica y la \u00a0sintaxis \u00a0de \u00a0la \u00a0lengua \u00a0castellana \u00a0que \u00a0aparecen \u00a0en toda la extensi\u00f3n de la \u00a0sentencia) \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0superficiales \u00a0razonamientos \u00a0del \u00a0tribunal \u00a0ad quem, se \u00a0entiende \u00a0que \u00a0enfocaron \u00a0la \u00a0constataci\u00f3n de la antijuridicidad a partir de la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0de \u00a0la conducta desplegada por CORONADO ARIAS, esto es, \u00a0el \u00a0porte, sin salvoconducto, de un arma de fuego de defensa personal. Al efecto \u00a0consideraron \u00a0que \u00a0por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0un \u00a0delito de aquellos clasificados por la \u00a0doctrina \u00a0como \u00a0de \u00a0mera conducta, es suficiente que se de aquella circunstancia \u00a0sin que interese que el arma no sea apta para disparar.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0es posible \u00a0encontrar \u00a0comentario \u00a0expl\u00edcito \u00a0alguno \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0protegido, \u00a0ni \u00a0sobre \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0que \u00a0cumple \u00a0el \u00a0tipo penal como \u00a0instrumento \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n, \u00a0ni respecto de la exigencia de efectiva puesta en \u00a0peligro \u00a0al \u00a0inter\u00e9s seg\u00fan el art\u00edculo 11 del C\u00f3digo Penal vigente, ni mucho \u00a0menos \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la forma como tal perspectiva de afecci\u00f3n puede o no \u00a0darse \u00a0por \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de un comportamiento coincidente con la descripci\u00f3n \u00a0abstracta de delitos como el que fue materia de juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0De \u00a0cara a la situaci\u00f3n planteada en la \u00a0censura \u00a0y \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que en las sentencias el punto de la antijuridicidad \u00a0fue \u00a0abordado \u00a0de \u00a0manera \u00a0muy segmentada, es necesario entrar a dilucidar si la \u00a0conducta \u00a0desplegada \u00a0por \u00a0el \u00a0enjuiciado, no obstante que en su faz objetiva se \u00a0amold\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0parte preceptiva del art\u00edculo 201 del Decreto 100 de 1980 (hoy, \u00a0365 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal) \u00a0y \u00a0que \u00a0puede estimarse, desde el prisma formal de la \u00a0antijuridicidad, \u00a0contraria \u00a0al ordenamiento jur\u00eddico, signific\u00f3 una puesta en \u00a0peligro \u00a0efectiva \u00a0a \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica, \u00a0bien jur\u00eddico cuya tutela es la \u00a0pretensi\u00f3n declarada legislativamente por aquel tipo penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Para ese cometido, en primer lugar, debe \u00a0reconocerse \u00a0 que \u00a0el \u00a0derecho \u00a0penal \u00a0de \u00a0hoy \u00a0no \u00a0es \u00a0una \u00a0parcela \u00a0aislada \u00a0y \u00a0autosuficiente. \u00a0Ya \u00a0es \u00a0una \u00a0realidad incontrovertible que todos sus institutos \u00a0est\u00e1n \u00a0permeados por los valores y principios que informa la Carta Pol\u00edtica de \u00a01991 \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0entroniz\u00f3 \u00a0para \u00a0Colombia \u00a0el \u00a0modelo \u00a0de Estado Social y \u00a0Democr\u00e1tico \u00a0de \u00a0Derecho, \u00a0fundado de manera principal en la dignidad humana, y \u00a0que, \u00a0por \u00a0tanto, las disposiciones legales que conforman ese campo del derecho, \u00a0el \u00a0 \u00a0penal, \u00a0 \u00a0han \u00a0 de \u00a0 ser \u00a0 interpretadas \u00a0 con \u00a0 arreglo \u00a0 a \u00a0 tal \u00a0 plexo \u00a0axiol\u00f3gico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0ese punto de vista, m\u00e1s all\u00e1 de las \u00a0discusiones \u00a0dogm\u00e1ticas \u00a0acerca \u00a0del concepto de bien jur\u00eddico, conforme a los \u00a0derroteros \u00a0que \u00a0impone \u00a0el \u00a0vigente \u00a0orden constitucional, ha de convenirse que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0constituye \u00a0claro l\u00edmite a la potestad punitiva del estado, que vincula \u00a0al \u00a0legislador \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0seleccionar \u00a0los \u00a0que \u00a0considera \u00a0dignos de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0a trav\u00e9s de normas penales, en orden a prevenir la realizaci\u00f3n de \u00a0conductas \u00a0con \u00a0potencialidad \u00a0de \u00a0generar o incrementar riesgos de lesi\u00f3n o de \u00a0peligro \u00a0a \u00a0los mismos \u2013con \u00a0miras \u00a0en \u00a0el \u00a0horizonte de los derechos fundamentales consagrados en la Carta y \u00a0los \u00a0valores \u00a0en ella contenidos- y al juez a la hora de sopesar si una conducta \u00a0es \u00a0o \u00a0no \u00a0disvaliosa, o mejor, si result\u00f3 ella lesiva al inter\u00e9s jur\u00eddico de \u00a0esa forma protegido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En torno al delito de fabricaci\u00f3n, tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte de armas de fuego o municiones, como especie estimada por el legislador \u00a0como \u00a0apta para proteger el bien jur\u00eddico de la seguridad p\u00fablica, considerado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0orden \u00a0de \u00a0los \u00a0intereses \u00a0macrosociales \u00a0o \u00a0colectivos1 por un sector \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0cabe \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte Constitucional, al estudiar la \u00a0exequibilidad \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0201 del Decreto 100 de 1980, lo hall\u00f3 ajustado a \u00a0la \u00a0Carta, despu\u00e9s de analizar el tipo penal y la razonabilidad de su creaci\u00f3n \u00a0legislativa, de acuerdo con las siguientes consideraciones: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* La \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica recae sobre unos objetos concretos, las armas de fuego, es \u00a0decir, \u00a0aquellas \u00a0definidas \u00a0en \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02535 \u00a0de \u00a01993, \u00a0art\u00edculos \u00a05\u00ba y \u00a06\u00ba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0tipo pluriofensivo, porque adem\u00e1s de encontrarse en el cap\u00edtulo \u00a0de \u00a0delitos \u00a0contra \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica, \u00a0busca \u00a0la defensa de otros bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0 \u00a0(vida, \u00a0 \u00a0integridad \u00a0 corporal, \u00a0 patrimonio, \u00a0 orden \u00a0 p\u00fablico, \u00a0etc.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* La \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0estatal \u00a0es \u00a0elemento \u00a0normativo especial del tipo. \u00a0\u00c9ste \u00a0es \u00a0de \u00a0mera \u00a0conducta, \u00a0entonces, \u00a0porque se reprime la mera tenencia de \u00a0armas \u00a0o \u00a0municiones, \u00a0o \u00a0las \u00a0otras conductas denotadas en los restantes verbos \u00a0rectores, \u00a0cuando se realizan sin el permiso legal. As\u00ed, el legislador anticipa \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0no \u00a0espera la producci\u00f3n de un da\u00f1o, sino que estima \u00a0que \u00a0 ciertas \u00a0 conductas \u00a0 tienen \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0ponerlo \u00a0en \u00a0peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* La \u00a0exigencia \u00a0del \u00a0permiso \u00a0para \u00a0ejecutar \u00a0alguna de esas conductas tiene sustento \u00a0constitucional, \u00a0porque \u00a0el estado moderno aspira a alcanzar el monopolio eficaz \u00a0y \u00a0leg\u00edtimo \u00a0de \u00a0la \u00a0coacci\u00f3n, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0debe \u00a0evitar \u00a0peligros para la \u00a0convivencia \u00a0social, \u00a0como \u00a0la \u00a0proliferaci\u00f3n \u00a0de \u00a0poderes armados de car\u00e1cter \u00a0privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Las \u00a0normas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0dentro \u00a0de un estado de derecho est\u00e1n caracterizadas porque \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0poder \u00a0ser \u00a0impuestas \u00a0por \u00a0la \u00a0fuerza, regulan el uso de \u00e9sta. El \u00a0derecho \u00a0cumple \u00a0un papel garantista, porque la coacci\u00f3n no puede ser utilizada \u00a0sino \u00a0en \u00a0los \u00a0casos \u00a0y \u00a0de la manera que permite el orden jur\u00eddico. Asegura al \u00a0individuo \u00a0una esfera de libertad y protecci\u00f3n contra la violencia, si reprime, \u00a0hasta \u00a0con \u00a0la fuerza, las manifestaciones violentas de los otros individuos que \u00a0afecten ese \u00e1mbito de libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0legal \u00a0de \u00a0armas, \u00a0se \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0\u201csi \u00a0un \u00a0objeto que sirve para que una \u00a0persona \u00a0se \u00a0defienda, pero que no le permite herir o matar al agresor no es, en \u00a0sentido \u00a0 \u00a0estricto, \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0arma\u201d, \u00a0 luego \u00a0las \u00a0armas est\u00e1n conectadas con la violencia potencial y con \u00a0la coacci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* La \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0penal es la de precaver el riesgo que para la vida, la \u00a0paz, \u00a0la \u00a0integridad \u00a0de las personas est\u00e1 ligado a la disponibilidad ilimitada \u00a0de \u00a0armas por los asociados. Hay una relaci\u00f3n directa entre una mayor violencia \u00a0y un aumento de la posesi\u00f3n de armas en manos de particulares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Las \u00a0armas \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal mantienen su potencial ofensivo. \u201c&#8230;si \u00a0un arma de defensa no fuera susceptible de herir o matar a otra \u00a0persona \u00a0 dejar\u00eda \u00a0 de \u00a0 ser \u00a0 un \u00a0 arma.\u201d \u00a0La \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0armas \u00a0implica riesgos objetivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* No \u00a0existe \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0a \u00a0que \u00a0los \u00a0ciudadanos \u00a0posean o porten de manera \u00a0indiscriminada \u00a0armas de fuego. Es razonable, por tanto, que el legislador exija \u00a0permiso \u00a0para \u00a0esos \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0y \u00a0que \u00a0tipifique \u00a0como \u00a0delito la conducta de \u00a0quienes \u00a0incumplan \u00a0las \u00a0directrices \u00a0estatales, \u00a0porque \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0garantiza la \u00a0seguridad individual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Con \u00a0eso, \u00a0no se implementa pol\u00edtica criminal peligrosista, porque no se sanciona la \u00a0personalidad \u00a0 del \u00a0 delincuente, \u00a0 sino \u00a0la \u00a0conducta \u00a0culpable \u00a0de \u00a0un \u00a0agente, que con ella pone en peligro \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0fundamentales, \u201cpor la razonable \u00a0y \u00a0comprobada \u00a0relaci\u00f3n \u00a0que \u00a0existe \u00a0entre \u00a0la \u00a0disponibilidad \u00a0de \u00a0armas y la \u00a0violencia\u201d. \u00a0Es una medida \u00a0represiva \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0vale \u00a0el \u00a0estado \u00a0para \u00a0proteger los derechos de las \u00a0personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* La \u00a0conservaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la vida es principio rector de la Carta de 1991 (pre\u00e1mbulo), \u00a0mientras \u00a0que \u00a0la \u00a0paz \u00a0es \u00a0un \u00a0derecho \u00a0y \u00a0un deber de obligatorio cumplimiento \u00a0(art\u00edculo \u00a022), \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0el estado no puede tolerar ni estimular \u00a0situaciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violencia.2 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0De acuerdo con lo anterior, afincada la \u00a0medida \u00a0 legislativa \u00a0 tendiente \u00a0a \u00a0criminalizar \u00a0la \u00a0conducta \u00a0que \u00a0nos \u00a0ocupa \u00a0\u2013el porte ilegal de armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa personal- con la finalidad de evitar potenciales da\u00f1os a \u00a0la \u00a0pac\u00edfica convivencia (sustento de la seguridad p\u00fablica) y a otros derechos \u00a0individuales \u00a0(vida, \u00a0patrimonio econ\u00f3mico), es decir, concretado de esa manera \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0del bien jur\u00eddico sustrato de la figura t\u00edpica que busca contener \u00a0posibles \u00a0menoscabos \u00a0a \u00a0su integridad, es menester que se precise si toda forma \u00a0de \u00a0conducta \u00a0que \u00a0de \u00a0modo \u00a0objetivo \u00a0pueda \u00a0ser \u00a0subsumible \u00a0en \u00a0la hip\u00f3tesis \u00a0descriptiva, acarrea siempre una afecci\u00f3n a la seguridad p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0es importante dejarlo en claro, pues, \u00a0como \u00a0se \u00a0viene \u00a0de \u00a0ver, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Constitucional \u00a0admite \u00a0que \u00a0el tipo en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0es \u00a0de \u00a0aquellos \u00a0conocidos como de peligro por cuanto el legislador, \u00a0sin \u00a0esperar \u00a0que \u00a0se \u00a0produzca \u00a0una \u00a0afecci\u00f3n \u00a0concreta, \u00a0anticipa el rango de \u00a0protecci\u00f3n a cualquier resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se debe considerar que se trata de \u00a0una \u00a0norma \u00a0penal en blanco, pues tanto el art\u00edculo 201 del Decreto 100 de 1980 \u00a0como \u00a0el \u00a0actual \u00a0365 \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, prev\u00e9n que cualquiera de las \u00a0conductas \u00a0all\u00ed \u00a0previstas \u00a0que \u00a0recaen \u00a0sobre \u00a0las \u00a0armas \u00a0de fuego de defensa \u00a0personal, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0el \u00a0porte \u00a0de \u00a0tales elementos, son il\u00edcitas cuando se \u00a0realizan \u00a0sin \u00a0el \u00a0permiso \u00a0de \u00a0autoridad \u00a0competente, luego ha de acudirse para \u00a0complementar \u00a0la \u00a0estructura \u00a0t\u00edpica a la definici\u00f3n legal de arma de fuego de \u00a0defensa personal y la necesidad de obtener permiso para su porte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese escenario se encuentra en los preceptos \u00a0del Decreto 2535 de 1993, que es del siguiente tenor \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c5\u00ba\u2014Definici\u00f3n. \u00a0Son armas todos aquellos \u00a0instrumentos \u00a0fabricados con el prop\u00f3sito de producir amenaza, lesi\u00f3n o muerte \u00a0a una persona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ART. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 6\u00ba\u2014Definici\u00f3n \u00a0de \u00a0armas de fuego.\u00a0 \u00a0Son \u00a0armas de fuego las que emplean como agente impulsor del proyectil la fuerza \u00a0creada \u00a0por \u00a0expansi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0gases \u00a0producidos \u00a0por \u00a0la \u00a0combusti\u00f3n de una \u00a0sustancia qu\u00edmica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>ART. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 11.\u2014Armas \u00a0de \u00a0defensa personal.\u00a0 Son \u00a0aquellas \u00a0dise\u00f1adas para defensa individual a corta distancia. Se clasifican en \u00a0esta categor\u00eda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a)\u00a0\u00a0Rev\u00f3lveres y pistolas que re\u00fanan la \u00a0totalidad de las siguientes caracter\u00edsticas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2014Calibre m\u00e1ximo \u00a09.652 mm (.38 pulgadas). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2014Longitud \u00a0m\u00e1xima de ca\u00f1\u00f3n 15.24 cm (6 pulgadas). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2014En \u00a0pistolas, \u00a0funcionamiento por repetici\u00f3n o semiautom\u00e1tica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2014Capacidad en el \u00a0proveedor \u00a0de \u00a0la \u00a0pistola \u00a0no \u00a0superior \u00a0a \u00a09 cartuchos a excepci\u00f3n de las que \u00a0originalmente \u00a0 sean \u00a0 de \u00a0 calibre \u00a022, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0ampl\u00eda \u00a0a \u00a010 \u00a0cartuchos; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b)\u00a0\u00a0Carabinas \u00a0calibre \u00a022 \u00a0S, \u00a022 \u00a0L, 22 \u00a0L.R.\u00a0 no autom\u00e1ticas, y \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Las \u00a0escopetas \u00a0cuya \u00a0longitud \u00a0de \u00a0ca\u00f1\u00f3n \u00a0no \u00a0sea \u00a0superior \u00a0a 22 \u00a0pulgadas. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>ART. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 17.\u2014Porte \u00a0de armas y municiones.\u00a0 Se \u00a0entiende \u00a0por \u00a0porte \u00a0de armas y municiones la acci\u00f3n de llevarlas consigo, o a \u00a0su \u00a0alcance \u00a0para \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0con \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0permiso \u00a0expedido por \u00a0autoridad competente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>ART. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 20.\u2014Permisos. \u00a0Es \u00a0la autorizaci\u00f3n que el \u00a0Estado \u00a0concede \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la potestad discrecional de la autoridad militar \u00a0competente, \u00a0a \u00a0las \u00a0personas \u00a0naturales o jur\u00eddicas para la tenencia o para el \u00a0porte de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>ART. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 23.\u2014Permiso \u00a0para \u00a0porte. \u00a0Es \u00a0aquel \u00a0que \u00a0autoriza a su titular, para llevar consigo un (1) arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo \u00a0podr\u00e1 \u00a0autorizarse \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0hasta \u00a0de \u00a0dos permisos para porte por persona. La autorizaci\u00f3n para el segundo \u00a0permiso \u00a0ser\u00e1 \u00a0evaluada \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0particulares de \u00a0seguridad \u00a0del \u00a0solicitante. \u00a0A \u00a0quienes \u00a0demuestren estar en las circunstancias \u00a0contempladas \u00a0en \u00a0el \u00a0literal c) del art\u00edculo 34 de este decreto, se les podr\u00e1 \u00a0autorizar \u00a0un \u00a0n\u00famero \u00a0superior, \u00a0previa autorizaci\u00f3n del comit\u00e9 de armas del \u00a0Ministerio de Defensa Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El permiso para el porte de armas de defensa \u00a0personal \u00a0se \u00a0expedir\u00e1 \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de tres (3) a\u00f1os; y el permiso para \u00a0porte \u00a0 de \u00a0 armas \u00a0 de \u00a0 uso \u00a0 restringido \u00a0tendr\u00e1 \u00a0una \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0un \u00a0(1) \u00a0a\u00f1o.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0anterior contexto normativo, la \u00a0persona \u00a0que \u00a0sea sorprendida llevando consigo o a su alcance, sin contar con el \u00a0permiso \u00a0de \u00a0la \u00a0autoridad militar competente, un arma de fuego que re\u00fana todas \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0del \u00a0art\u00edculo 11 citado, por ser coincidente su conducta \u00a0con \u00a0el supuesto de hecho descrito en el art\u00edculo 201 del C\u00f3digo Penal de 1980 \u00a0(365 \u00a0 Ley \u00a0 599 \u00a0de \u00a02000), \u00a0puede \u00a0ser \u00a0sancionada \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a01 \u00a0a \u00a04 \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0la \u00a0normativa \u00a0en \u00a0cita, \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0 \u00a0en \u00a0 el \u00a0 inciso \u00a0 2\u00ba \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a06\u00ba que \u201cLas armas pierden \u00a0su \u00a0car\u00e1cter \u00a0cuando \u00a0sean \u00a0total \u00a0y \u00a0permanentemente \u00a0inservibles \u00a0y \u00a0no \u00a0sean \u00a0portadas\u201d, \u00a0concatenada \u00a0de manera sistem\u00e1tica a la \u00a0misi\u00f3n \u00a0de precaver da\u00f1os a la seguridad jur\u00eddica y a otros intereses vitales \u00a0que \u00a0justifica \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tipo penal del porte ilegal de armas, parece \u00a0traer \u00a0un elemento que incidir\u00eda al verificarse si en un momento determinado se \u00a0afect\u00f3 el bien jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0aunque parece que el juez \u00a0constitucional \u00a0dio cabida a la configuraci\u00f3n legislativa de delitos de peligro \u00a0abstracto, \u00a0tal \u00a0vez ante la evidencia sociol\u00f3gica del alto refinamiento de las \u00a0interferencias \u00a0comunicativas entre los individuos en las modernas sociedades de \u00a0riesgo \u00a0\u2013caracterizadas por \u00a0el \u00a0gran \u00a0adelanto \u00a0tecnol\u00f3gico, la magnitud del tr\u00e1fico viario, el desarrollo \u00a0de \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0industriales, \u00a0la \u00a0importancia \u00a0del medio ambiente, etc-, o \u00a0mejor, \u00a0de \u00a0la \u00a0compleja \u00a0interrelaci\u00f3n \u00a0que se da en multiplicidad de \u00e1mbitos \u00a0entre \u00a0los individuos de la comunidad, al funcionario judicial no le corresponde \u00a0entrar \u00a0a \u00a0discutir \u00a0esa valoraci\u00f3n del \u00f3rgano legislativo para estatuir en el \u00a0grado \u00a0de \u00a0delictivos comportamientos que sin significar lesi\u00f3n al inter\u00e9s que \u00a0estima vital, percibe, en abstracto, como potencialmente da\u00f1oso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed debe valorar es, en concreto, si \u00a0una \u00a0espec\u00edfica conducta signific\u00f3 real y verdadera puesta en peligro del bien \u00a0jur\u00eddico protegido con la norma penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa delimitaci\u00f3n entre las visiones con las \u00a0cuales \u00a0los \u00a0dos \u00a0\u00f3rganos, \u00a0el \u00a0legislativo y el judicial, vislumbran una misma \u00a0problem\u00e1tica, \u00a0debe ser entendida con arreglo al conjunto de valores que emanan \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, pues si bien el primero, al dise\u00f1ar los tipos penales de \u00a0peligro \u00a0abstracto \u00a0asume \u00a0que \u00a0ciertas \u00a0conductas pueden significar riesgo para \u00a0determinados \u00a0bienes jur\u00eddicos, es decir, establece una presunci\u00f3n de peligro, \u00a0al \u00a0segundo, \u00a0al \u00a0juez, \u00a0le \u00a0ata\u00f1e \u00a0verificar \u00a0si \u00a0un acto espec\u00edfico report\u00f3 \u00a0efectiva \u00a0creaci\u00f3n \u00a0de \u00a0peligro \u00a0para \u00a0ese \u00a0bien, \u00a0porque, \u00a0en \u00a0\u201ccualquier \u00a0caso, \u00a0debe \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0un \u00a0da\u00f1o \u00a0o \u00a0de \u00a0un \u00a0peligro \u00a0verificable \u00a0emp\u00edricamente \u00a0partiendo \u00a0de las caracter\u00edsticas de cada concreto \u00a0comportamiento \u00a0prohibido, \u00a0y no considerando en abstracto s\u00f3lo el contenido de \u00a0la \u00a0 \u00a0prohibici\u00f3n.\u201d3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto significa, que si bien en el momento de \u00a0creaci\u00f3n \u00a0legislativa \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peligro \u00a0se \u00a0deja \u00a0impl\u00edcita \u00a0una \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de peligro, tal presunci\u00f3n no puede ser de aquellas conocidas como \u00a0juris \u00a0et de jure, es decir, \u00a0que \u00a0no \u00a0admiten \u00a0prueba en contrario, porque el car\u00e1cter democr\u00e1tico y social \u00a0del \u00a0Estado \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0basado, ante todo, en el respeto a la dignidad humana \u00a0(art\u00edculo \u00a01\u00ba \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n), as\u00ed lo impone, en tanto tal especie de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0significa \u00a0desconocer \u00a0la \u00a0de inocencia y los derechos de defensa y \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al contrario, al evaluarse judicialmente los \u00a0contornos \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0es \u00a0ineludible \u00a0establecer qu\u00e9 tan efectiva fue la \u00a0puesta \u00a0en \u00a0peligro. \u00a0En \u00a0otro \u00a0lenguaje, \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0delito de peligro debe \u00a0partirse \u00a0de \u00a0la \u00a0base de que la presunci\u00f3n contenida en la respectiva norma es \u00a0iuris \u00a0tantum, es decir, que \u00a0se \u00a0admite \u00a0prueba \u00a0en \u00a0contrario acerca de la potencialidad de la conducta para \u00a0crear un riesgo efectivo al bien jur\u00eddico objeto de tutela. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal parece ser la perspectiva constitucional \u00a0cuando se se\u00f1ala que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn los tipos de \u00a0peligro \u00a0debe \u00a0considerarse \u00a0la mayor o menor cercan\u00eda de la conducta peligrosa \u00a0al \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0protegido. Cuando el peligro es remoto, el bien no se halla \u00a0amenazado \u00a0en \u00a0forma \u00a0concreta, \u00a0y \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0se castiga es la mera \u00a0desobediencia \u00a0o\u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0formal \u00a0de la ley con la realizaci\u00f3n de una \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0inocua \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0(sic) \u00a0 misma. \u00a0En \u00a0estos \u00a0eventos \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0causalidad \u00a0entre \u00a0la \u00a0conducta \u00a0prohibida \u00a0y \u00a0la \u00a0actividad delictiva es enteramente contingente, y la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia de dicha relaci\u00f3n s\u00f3lo puede corresponder a la \u00a0elecci\u00f3n \u00a0discrecional que realiza el legislador en forma anticipada, y el juez \u00a0frente \u00a0al \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0entre m\u00faltiples opciones; en \u00faltima instancia, la \u00a0potencialidad \u00a0da\u00f1ina \u00a0que encierra la conducta se juzga realizable a partir de \u00a0consideraciones \u00a0que \u00a0involucran \u00a0no \u00a0al acto mismo sino a su autor.\u201d4 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Como se recordar\u00e1, con providencia del 3 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02003 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0admiti\u00f3 \u00a0de \u00a0modo \u00a0discrecional la demanda \u00a0excepcional \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0porque \u00a0encontr\u00f3, \u00a0de \u00a0un \u00a0lado, que en cuanto a la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0lesividad \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peligro \u00a0abstracto \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0suficiente \u00a0doctrina jurisprudencial, pues el antecedente \u00a0citado \u00a0en la demanda hac\u00eda referencia a un presupuesto f\u00e1ctico bien diferente \u00a0al \u00a0que \u00a0es \u00a0objeto de este proceso y, de otro, porque en el libelo se mencion\u00f3 \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0fijar \u00a0el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la efectiva \u00a0puesta \u00a0en \u00a0peligro \u00a0a que se refiere el nuevo c\u00f3digo \u00a0penal en su art\u00edculo 11. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, \u00a0todo \u00a0lo que hasta aqu\u00ed se ha \u00a0dicho \u00a0va \u00a0dirigido \u00a0a \u00a0entender \u00a0el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0preceptiva \u00a0en cuesti\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0bien \u00a0sabido \u00a0que \u00a0el art\u00edculo 4\u00ba del \u00a0Decreto \u00a0 100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0al \u00a0ocuparse \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad, \u00a0se\u00f1alaba \u00a0que \u00a0\u201cPara \u00a0que \u00a0una \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0sea \u00a0punible se \u00a0requiere \u00a0que lesione o ponga en peligro, sin justa causa, el inter\u00e9s jur\u00eddico \u00a0tutelado por la ley.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo con esa previsi\u00f3n legislativa, \u00a0en \u00a0la que no se aprecia ning\u00fan requerimiento acerca del grado de afecci\u00f3n del \u00a0inter\u00e9s \u00a0protegido \u00a0por \u00a0la \u00a0norma penal, y con abstracci\u00f3n de los valores que \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0dignidad \u00a0humana \u00a0y el respeto a los derechos fundamentales se \u00a0desprenden \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0pod\u00eda \u00a0aducirse \u00a0que \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con los \u00a0delitos \u00a0de peligro abstracto o indirecto, como tambi\u00e9n los conoce la doctrina, \u00a0nada \u00a0diferente \u00a0importaba \u00a0a \u00a0constatar la conducta supuestamente generadora de \u00a0riesgo, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0del \u00a0porte ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal, \u00a0que \u00a0un \u00a0elemento \u00a0de \u00a0tales caracter\u00edsticas se llevara consigo o al \u00a0alcance, sin contar con permiso de la autoridad militar competente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed parece que fue el entendimiento que se \u00a0le \u00a0fij\u00f3, \u00a0en cuanto a la naturaleza del peligro, en el pronunciamiento de esta \u00a0Corte que el censor cita: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo obstante y \u00a0aun \u00a0bajo el laxo entendimiento de que a la postre lo que busca el recurrente es \u00a0que \u00a0la Corte fije su criterio respecto al hecho de que el porte ilegal de armas \u00a0para \u00a0que \u00a0sea \u00a0considerado como delito deba ser antijur\u00eddico, la verdad es que \u00a0ninguna \u00a0confusi\u00f3n \u00a0o \u00a0posiciones \u00a0encontradas \u00a0existen en el pensamiento de la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0sobre esta materia, siendo claro e indiscutible que la protecci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0en los delitos contra la seguridad p\u00fablica como el de porte de armas \u00a0sin \u00a0permiso \u00a0legal, est\u00e1 dada en raz\u00f3n al peligro impl\u00edcito o amenaza que se \u00a0cierne \u00a0sobre \u00a0el bien jur\u00eddico, que ha llevado al legislador a tipificar dicha \u00a0conducta como objeto de reproche punitivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c6. En efecto, \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0del \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas dentro del cap\u00edtulo de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peligro \u00a0com\u00fan \u00a0y \u00a0el t\u00edtulo de los atentados contra la seguridad \u00a0p\u00fablica, \u00a0pone \u00a0de \u00a0presente por s\u00ed solo el hecho de que su desvalor radica en \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0que se tiene de proteger determinados bienes jur\u00eddicos mas all\u00e1 \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0que en un momento dado puede inferirles lesi\u00f3n, es decir, que \u00a0por \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas de esta clase de protecci\u00f3n no es imprescindible que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0derive \u00a0en la producci\u00f3n de un da\u00f1o, como que el fundamento de su \u00a0consagraci\u00f3n \u00a0penal radica en el peligro de lesi\u00f3n de dicho inter\u00e9s jur\u00eddico \u00a0frente \u00a0a \u00a0situaciones \u00a0creadoras de riesgos, no se ve como pueda contrariar una \u00a0tal \u00a0concepci\u00f3n \u00a0el \u00a0contenido del art. 4 del C.P., seg\u00fan el cual para que una \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0pueda \u00a0ser antijur\u00eddica, debe lesionar &#8220;o poner en peligro&#8221;, \u00a0el bien jur\u00eddico amparado por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c7. Y, pese a \u00a0reconocerse \u00a0que \u00a0en \u00a0la doctrina son m\u00faltiples las discrepancias en torno a la \u00a0clasificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos por raz\u00f3n del bien jur\u00eddico tutelado respecto \u00a0de \u00a0su\u00a0 \u00a0efectiva \u00a0o \u00a0potencial \u00a0vulneraci\u00f3n, pol\u00e9mica ninguna amerita el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0si la descripci\u00f3n de la conducta per se no exige una efectiva o \u00a0concreta \u00a0amenaza, basta con que ella sea abstracta o presunta por ministerio de \u00a0la ley, para que en esos casos pueda recaer un juicio de desvalor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0ah\u00ed que se imponga recordar que ya \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0fallo \u00a0del 22 de septiembre de 1.982, con ponencia del Magistrado \u00a0Dr. Luis Enrique Romero Soto, se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018Advierte \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0esta \u00a0materia de los delitos de peligro es campo de controversias que \u00a0no \u00a0 parecen \u00a0llevar \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0soluci\u00f3n. \u00a0Fruto \u00a0de \u00a0ellas \u00a0son \u00a0las \u00a0diversas \u00a0clasificaciones \u00a0 que \u00a0de \u00a0tales \u00a0delitos \u00a0se \u00a0han \u00a0hecho \u00a0y \u00a0que \u00a0reflejan \u00a0las \u00a0perplejidades \u00a0que \u00a0sobre \u00a0su \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0manifestaciones se presentan en la \u00a0doctrina. \u00a0Y \u00a0la \u00a0imposibilidad, \u00a0o, \u00a0por \u00a0lo menos, la dificultad de reducir la \u00a0cuesti\u00f3n a reglas o preceptos que la uniformen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018Con \u00a0todo, \u00a0puede \u00a0afirmarse \u00a0que \u00a0existen dos clases de delitos de peligro, cuya diferencia \u00a0obedece \u00a0a \u00a0la \u00a0proximidad \u00a0y \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0riesgo \u00a0respecto al bien jur\u00eddico \u00a0tutelado \u00a0y \u00a0que \u00a0unos \u00a0autores \u00a0llaman \u00a0de \u00a0&#8216;peligro \u00a0abstracto&#8217; \u00a0y &#8216;de peligro \u00a0concreto&#8217;, \u00a0denominaciones \u00a0que \u00a0otros califican de impropias, porque, como dice \u00a0alguno \u00a0de los \u00faltimos, &#8216;el peligro es siempre una abstracci\u00f3n&#8217;, motivo por el \u00a0cual \u00a0prefieren \u00a0calificarlos \u00a0de \u00a0&#8216;peligro directo&#8217; y &#8216;peligro indirecto&#8217;, para \u00a0indicar \u00a0que \u00a0el \u00a0riesgo en los primeros amenaza en forma inmediata el bien y en \u00a0los segundos, s\u00f3lo de modo indirecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018M\u00e1s \u00a0importancia \u00a0tiene \u00a0la \u00a0que \u00a0los \u00a0dividen en delitos &#8216;de peligro presunto&#8217; y &#8216;de \u00a0peligro \u00a0demostrable&#8217;, porque en los primeros la ley presume de modo absoluto la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0un \u00a0da\u00f1o \u00a0para \u00a0el \u00a0bien jur\u00eddicamente tutelado y no s\u00f3lo no \u00a0requieren, \u00a0sino \u00a0que, por el contrario, excluyen cualquier indagaci\u00f3n sobre si \u00a0se da o no la probabilidad del perjuicio o lesi\u00f3n de \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018En tanto que \u00a0los \u00a0otros \u00a0requieran \u00a0que \u00a0se \u00a0demuestre \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0da\u00f1o, es decir, \u00a0comprobaci\u00f3n de que hay un peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018Estos \u00faltimos \u00a0se \u00a0conocen \u00a0porque \u00a0el texto de la ley contiene, en forma expresa o t\u00e1cita, la \u00a0exigencias de esa demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018Implica esta \u00a0distinci\u00f3n \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos de peligro presunto una \u00a0determinada \u00a0situaci\u00f3n subsumible en la respectiva descripci\u00f3n legal, debe ser \u00a0sancionada \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0no haya determinado el peligro que constituye la raz\u00f3n \u00a0de la norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018Ejemplo \u00a0de \u00a0delito \u00a0de peligro demostrable es, en nuestra legislaci\u00f3n, el contemplado en el \u00a0primer \u00a0inciso \u00a0del \u00a0art\u00edculo 189 del C\u00f3digo Penal, seg\u00fan el cual &#8216;el que con \u00a0peligro \u00a0com\u00fan \u00a0prenda \u00a0fuego \u00a0en \u00a0cosa mueble, incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n de uno a \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0mil \u00a0a \u00a0cincuenta \u00a0mil \u00a0pesos&#8217;, infracci\u00f3n para cuya \u00a0existencia \u00a0se \u00a0necesita \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0se ha creado, con la acci\u00f3n se\u00f1alada \u00a0(prender fuego), un riesgo para la colectividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018En cambio, son \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peligro \u00a0presunto, entre otros, el descrito en el art\u00edculo 195 del \u00a0mismo \u00a0ordenamiento \u00a0y \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0&#8216;el \u00a0que \u00a0dispare arma de fuego contra \u00a0veh\u00edculo \u00a0en que se hallen una o m\u00e1s personas, incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n de uno a \u00a0cinco a\u00f1os&#8217;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018Seg\u00fan \u00a0lo \u00a0dicho, \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0ejemplo \u00a0desaparece \u00a0la \u00a0ilicitud \u00a0de \u00a0la conducta si se \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0el \u00a0peligro \u00a0com\u00fan. Pero no sucede lo mismo en la \u00a0segunda \u00a0(sic), \u00a0pues no bastar\u00eda para ese fin demostrar que no corri\u00f3 peligro \u00a0ninguna \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 personas \u00a0 que \u00a0se \u00a0hallaban \u00a0en \u00a0el \u00a0veh\u00edculo\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c8. Adem\u00e1s, no \u00a0estar\u00eda \u00a0al \u00a0margen \u00a0precisar \u00a0que \u00a0sobre \u00a0la exequibilidad del delito de porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0que \u00a0describe \u00a0el \u00a0art. \u00a0201 \u00a0del C.P. se pronunci\u00f3 la Corte \u00a0Constitucional \u00a0en sentencia del C-038 del 9 de febrero de 1.995, puntualizando, \u00a0entre \u00a0otros aspectos, aqu\u00e9l relacionado con el fundamento constitucional de la \u00a0restricci\u00f3n \u00a0al \u00a0libre acceso a las armas y espec\u00edficamente sobre el contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n que en este caso ha tenido en cuenta el legislador para tal \u00a0hecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0punible\u201d.5 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0anterior criterio no es suficiente para \u00a0ser \u00a0reiterado frente al problema propuesto en el libelo, porque como es posible \u00a0advertir, \u00a0 en \u00a0ese \u00a0pronunciamiento \u00a0se \u00a0traslada \u00a0del \u00a0momento \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0legislativa \u00a0de \u00a0los \u00a0riesgos para prevenir por medio de la creaci\u00f3n de delitos \u00a0afectaciones \u00a0o \u00a0peligros a intereses jur\u00eddicos, el cual, desde luego, se halla \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0\u00f3rbita de libertad de configuraci\u00f3n del organismo legislativo, \u00a0al \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0para \u00a0dejar entrever que en la \u00a0especie \u00a0de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peligro \u00a0abstracto \u00a0es \u00a0indiferente \u00a0la \u00a0mayor o menor \u00a0exposici\u00f3n \u00a0del \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico, \u00a0y \u00a0que \u00a0basta que la amenaza sea abstracta o \u00a0presunta \u00a0por \u00a0ministerio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0para \u00a0que \u00a0aflore el juicio de desvalor, \u00a0criterio que deja al margen el principio de lesividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0 es \u00a0 conveniente \u00a0 aclarar \u00a0 tal \u00a0perspectiva, \u00a0pues \u00a0una cosa es que se encuentre ajustado a la Constituci\u00f3n que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0consagre \u00a0delitos \u00a0de peligro abstracto para precaver eventuales \u00a0da\u00f1os \u00a0a \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0gigantesca \u00a0magnitud \u00a0de \u00a0la \u00a0interferencia \u00a0 \u00a0 comunicativa \u00a0 \u00a0 \u2013o \u00a0 el \u00a0 entrecruzamiento \u00a0 de \u00a0multiplicidad \u00a0de \u00a0relaciones, \u00a0para \u00a0expresarlo \u00a0de \u00a0otro modo- entre los individuos que componen la sociedad de hoy, \u00a0y \u00a0otra \u00a0muy \u00a0diferente que el juez se abstenga de examinar la relevancia social \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta con referencia a la tensi\u00f3n de los bienes jur\u00eddicos en juego, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0prurito \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00f3rgano legislativo quiso llevar la protecci\u00f3n a \u00a0estadios \u00a0 muy \u00a0prematuros, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0le \u00a0es \u00a0admisible \u00a0porque \u00a0constituye \u00a0imperativo \u00a0categ\u00f3rico constitucional que verifique si una conducta espec\u00edfica \u00a0caus\u00f3 \u00a0 \u00a0da\u00f1o \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0gener\u00f3 \u00a0 \u00a0efectivo \u00a0 \u00a0peligro \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0bien \u00a0 jur\u00eddico \u00a0protegido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0es preciso tener en cuenta que el \u00a0antecedente \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0acabada \u00a0de \u00a0citar \u00a0se \u00a0trajo \u00a0a colaci\u00f3n, \u00a0respond\u00eda \u00a0 a \u00a0 una \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0interpretativa \u00a0diferente \u00a0basada \u00a0en \u00a0puros \u00a0criterios \u00a0intrasistem\u00e1ticos, sin referencia al orden constitucional imperante, \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta de 1886 y que, por consiguiente, no repel\u00eda el juzgamiento de \u00a0delitos sin da\u00f1o o sin creaci\u00f3n o incremento efectivo de peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0observar \u00a0con \u00a0cuidado \u00a0las cosas puede \u00a0percibirse \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal Constitucional, en punto del porte ilegal de armas \u00a0de \u00a0fuego de defensa personal, admite que a pesar de la abstracci\u00f3n que hizo el \u00a0legislador \u00a0para \u00a0catalogar \u00a0de delictiva una tal conducta, en el mundo concreto \u00a0puede \u00a0presentarse \u00a0situaciones \u00a0que \u00a0no \u00a0conmueven, \u00a0impresionan o amenazan, ni \u00a0siquiera lejanamente, la integridad de un inter\u00e9s jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0aparece \u00a0con \u00a0claridad \u00a0cuando \u00a0en el \u00a0citado \u00a0fallo \u00a0C-038 de 1995 esa Corporaci\u00f3n, al partir de la definici\u00f3n legal \u00a0de \u00a0armas, de armas de fuego y de las caracter\u00edsticas correspondientes a las de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cun objeto que \u00a0sirve \u00a0para que una persona se defienda, pero que no le permite herir o matar al \u00a0agresor \u00a0no \u00a0es, \u00a0en \u00a0sentido \u00a0estricto, \u00a0un \u00a0arma\u201d y \u00a0que \u00a0 \u201csi \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0defensa \u00a0no fuera susceptible de herir o matar a otra \u00a0persona dejar\u00eda de ser un arma\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales observaciones est\u00e1n conectadas con el \u00a0principio \u00a0de \u00a0lesividad, \u00a0el \u00a0cual \u00a0debe \u00a0ser \u00a0dinamizado \u00a0al \u00a0instante \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0de \u00a0un \u00a0concreto \u00a0comportamiento; \u00a0adem\u00e1s, se amoldan al \u00a0nuevo \u00a0contenido \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a011 del C\u00f3digo Penal (Ley 599 de 2000), cuando \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0\u201cPara \u00a0que \u00a0una \u00a0conducta t\u00edpica sea \u00a0punible, \u00a0 se \u00a0 requiere \u00a0 que \u00a0 lesione \u00a0 o \u00a0 ponga \u00a0efectivamente \u00a0en \u00a0peligro, \u00a0sin justa causa, el bien \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0tutelado \u00a0por \u00a0la ley penal\u201d, dise\u00f1o \u00a0normativo que le da incuestionable entrada al citado principio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otro lenguaje expresado, frente a delitos \u00a0de \u00a0peligro \u00a0como \u00a0el del porte ilegal de armas de fuego de defensa personal, el \u00a0juez \u00a0ha de tener claro cu\u00e1l es el \u00e1mbito de protecci\u00f3n de la norma: prevenir \u00a0actos \u00a0que \u00a0signifiquen \u00a0potencial \u00a0o \u00a0inminente \u00a0peligro \u00a0a \u00a0las condiciones de \u00a0mantenimiento \u00a0de la paz, de la convivencia social, de la seguridad ciudadana y, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0\u00e9stos valores, de bienes personales como la vida, el patrimonio \u00a0econ\u00f3mico, \u00a0etc., \u00a0luego de lo cual, en cada caso concreto, tambi\u00e9n debe\u00a0 \u00a0establecer \u00a0si \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0sometido a su consideraci\u00f3n, signific\u00f3 una \u00a0efectiva puesta en peligro al bien jur\u00eddico as\u00ed conformado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0no \u00a0envuelve \u00a0una \u00a0graciosa o \u00a0desenvuelta \u00a0concesi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0al \u00a0exigir \u00a0el \u00a0precepto mencionado \u2013art\u00edculo 11 del C\u00f3digo Penal- que se \u00a0requiere \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0conducta \u00a0 t\u00edpica \u00a0 lesione \u00a0 o \u00a0 ponga \u00a0 efectivamente \u00a0en peligro el bien jur\u00eddico \u00a0protegido \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0penal, \u00a0armoniza \u00a0la necesidad abstracta de protecci\u00f3n \u00a0satisfecha \u00a0con \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tipo penal y la garant\u00eda de protecci\u00f3n al \u00a0justiciable, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0entendido \u00a0que su conducta s\u00f3lo ser\u00e1 punible en cuanto \u00a0con \u00a0ella \u00a0cree \u00a0situaciones \u00a0de \u00a0riesgo \u00a0inadmisibles, \u00a0efectivas, al se\u00f1alado \u00a0inter\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Puede aducirse, adem\u00e1s, una consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0orden \u00a0sem\u00e1ntico. \u00a0Si \u00a0lo \u00a0efectivo \u00a0es, seg\u00fan el Diccionario de la lengua \u00a0Espa\u00f1ola, \u00a0lo \u201cReal y verdadero, en oposici\u00f3n a lo \u00a0quim\u00e9rico, \u00a0dudoso \u00a0o \u00a0nominal\u201d, es v\u00e1lido entender \u00a0que \u00a0cuando el art\u00edculo 11 en cita exige, para configurar la antijuridicidad de \u00a0un \u00a0 comportamiento \u00a0 t\u00edpico, \u00a0 la \u00a0 puesta \u00a0 efectiva \u00a0 en \u00a0peligro \u00a0del \u00a0bien \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0tutelado, \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0riesgo que en abstracto \u00a0previ\u00f3 \u00a0el \u00a0legislador \u00a0al \u00a0emitir \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal se verific\u00f3 de modo real y \u00a0verdadero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esa forma el principio de lesividad ha de \u00a0operar \u00a0no \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0est\u00e1tica \u00a0de \u00a0la \u00a0previsi\u00f3n \u00a0legislativa, sino en la \u00a0din\u00e1mica \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, habida cuenta que el \u00a0cambiante \u00a0mundo \u00a0de \u00a0las interferencias comunicativas de las que se ha hablado, \u00a0hace \u00a0que \u00a0vivencialmente, \u00a0en \u00a0un momento socio hist\u00f3rico determinado, ciertos \u00a0actos \u00a0tengan \u00a0una \u00a0espec\u00edfica significaci\u00f3n social que los hacen da\u00f1inos por \u00a0la \u00a0potencialidad \u00a0que \u00a0tienen \u00a0de afectar un \u00e1mbito de interrelaci\u00f3n, como la \u00a0convivencia \u00a0pac\u00edfica \u00a0en \u00a0este caso, o que el mismo comportamiento no tenga la \u00a0virtualidad \u00a0de \u00a0impresionar \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0que \u00a0la \u00a0permiten \u00a0en un \u00e1mbito \u00a0temporoespacial diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Sentado lo anterior, frente al caso que \u00a0nos \u00a0ocupa, \u00a0recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0WILBERT \u00a0CORONADO \u00a0ARIAS fue condenado como autor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0y \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0o \u00a0municiones, \u00a0seg\u00fan \u00a0sentencias \u00a0del \u00a024 \u00a0de \u00a0junio de 2002 y del 31 de enero de \u00a02003, \u00a0cuando \u00a0ya estaba en vigencia el C\u00f3digo Penal de 2001, cuyo art\u00edculo 11 \u00a0exige \u00a0la \u00a0concreci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0efectiva \u00a0puesta \u00a0en \u00a0peligro al bien jur\u00eddico \u00a0tutelado por la ley penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0conducta \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 de base para esa \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0se \u00a0contrajo \u00a0a \u00a0que \u00a0el 28 de mayo de 1998, \u00a0CORONADO \u00a0ARIAS \u00a0fue sorprendido en la ciudad de San Andr\u00e9s cuando portaba, sin \u00a0contar \u00a0con \u00a0permiso \u00a0para el efecto, una pistola marca Raven, modelo P-25 auto, \u00a0calibre \u00a025, \u00a0niquelada, \u00a0de \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0americana, \u00a0en \u00a0momentos \u00a0en \u00a0que se \u00a0desarrollaba una rencilla dom\u00e9stica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El a quo estableci\u00f3 la responsabilidad del \u00a0procesado con base en los siguientes criterios: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Haber \u00a0sido \u00a0sorprendido \u00a0CORONADO \u00a0ARIAS cuando ten\u00eda en su poder, \u00a0sin \u00a0tener permiso para su porte, la pistola Raven, calibre 25 auto, elemento al \u00a0que \u00a0le \u00a0hac\u00edan \u00a0falta \u00a0piezas \u00a0de \u00a0los \u00a0mecanismos por lo que no es posible el \u00a0disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* El \u00a0arma \u00a0en cuesti\u00f3n es considerada de defensa personal, de acuerdo a lo se\u00f1alado \u00a0en el Decreto 2535 de 1993, art\u00edculo 11. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que \u00a0en \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0la \u00a0conducta del acusado se adecua a la \u00a0previsi\u00f3n del art\u00edculo 201 del Decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que \u00a0con \u00a0base en las pruebas obrantes en el proceso (declaraciones, \u00a0indagatoria, \u00a0dictamen \u00a0del \u00a0t\u00e9cnico en armamento), al ser sorprendido CORONADO \u00a0cuando \u00a0llevaba \u00a0consigo \u00a0la \u00a0pistola \u00a0sin \u00a0tener \u00a0permiso, \u00a0con \u00a0la cual hab\u00eda \u00a0amenazado \u00a0al \u00a0padre \u00a0de \u00a0su \u00a0compa\u00f1era, atent\u00f3 contra el bien jur\u00eddico de la \u00a0seguridad p\u00fablica, luego la conducta es antijur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que \u00a0los \u00a0mismos \u00a0elementos \u00a0probatorios \u00a0permiten \u00a0deducir \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0 de \u00a0forma \u00a0consciente \u00a0y \u00a0voluntaria, \u00a0quiso \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Al \u00a0momento \u00a0de fijar la pena, el fallador de primera instancia sent\u00f3, entre otras, \u00a0las siguientes consideraciones: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; tambi\u00e9n se \u00a0tendr\u00e1 \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que no existi\u00f3 un da\u00f1o potencial y la intensidad del dolo \u00a0tampoco amerita una sanci\u00f3n dr\u00e1stica&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0a la necesidad de la pena esto es \u00a0obvio \u00a0en consideraci\u00f3n al peligro que representa para la comunidad una persona \u00a0armada, \u00a0 \u00a0atentando \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0caso \u00a0 \u00a0contra \u00a0 la \u00a0 Seguridad \u00a0 \u00a0p\u00fablica, \u00a0 \u00a0ya \u00a0que \u00a0se puso en peligro la vida e integridad de los habitantes y \u00a0en \u00a0especial \u00a0la \u00a0vida \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Reinaldo Berdugo Berdugo, con la amenaza de \u00a0fulminar \u00a0con \u00a0la \u00a0vida \u00a0de este si llegase a intervenir dentro de sus problemas \u00a0familiares \u00a0con \u00a0la \u00a0se\u00f1or (sic) Martha Isabel Berdugo hija del se\u00f1or Reinaldo \u00a0Berdugo \u00a0y lo que es peor a\u00fan portar esta arma de fuego sin estar autorizado el \u00a0uso de esa clase de armas de fuego.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para confirmar la decisi\u00f3n de primer grado, \u00a0el tribunal plasm\u00f3 los siguientes razonamientos: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* El \u00a0procesado \u00a0en \u00a0la indagatoria acept\u00f3 su responsabilidad, adem\u00e1s, las restantes \u00a0pruebas \u00a0se\u00f1alan \u00a0que \u00a0portaba la pistola y el se\u00f1or Reinaldo Berdugo dijo que \u00a0escuch\u00f3 \u00a0cuando CORONADO le dijo a su hija que le comunicara a \u00e9l que le iba a \u00a0pegar un tiro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* El \u00a0Armero \u00a0de la Polic\u00eda Nacional dictamin\u00f3 que el arma es una pistola de defensa \u00a0personal \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0se\u00f1alar \u00a0sus \u00a0caracter\u00edsticas, se\u00f1al\u00f3 que le hacen \u00a0falta \u00a0 piezas \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 mecanismos, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 posible \u00a0su \u00a0disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* El \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0es \u00a0de \u00a0mera \u00a0conducta, pues se \u00a0perfecciona \u00a0cuando se realiza el comportamiento descrito en el verbo rector. La \u00a0conducta \u00a0de \u00a0CORONADO es t\u00edpica, porque est\u00e1 descrita en el art\u00edculo 201 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0derogado \u00a0y \u00a0el \u00a0arma es de defensa personal, y se torna punible \u00a0porque la portaba sin salvoconducto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto 2535 de 1993, el arma de fuego de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0que \u00a0portaba \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0deja de serlo por carecer de \u00a0piezas en su mecanismo que impidieran dispararla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* CORONADO \u00a0fue soldado y polic\u00eda, circunstancia que permite concluir \u00a0que \u00a0conoc\u00eda \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n de portar armas de fuego de defensa personal sin \u00a0permiso y que, por tanto, actu\u00f3 con dolo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0los \u00a0falladores estuvo \u00a0influida, \u00a0como \u00a0se \u00a0viene de ver, por el contexto f\u00e1ctico en el que se produjo \u00a0el \u00a0hallazgo \u00a0del \u00a0arma de fuego en poder de WILBERT CORONADO ARIAS, esto es, en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0un \u00a0altercado \u00a0dom\u00e9stico. \u00a0Sobre \u00a0tal \u00a0circunstancia en las \u00a0sentencias se hizo especial \u00e9nfasis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0es \u00a0importante \u00a0destacarlo \u00a0porque la \u00a0rencilla \u00a0fue \u00a0un \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0incidi\u00f3 en la declaraci\u00f3n de responsabilidad, \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0el \u00a0estado \u00a0en \u00a0que \u00a0se hallaba el arma que se encontr\u00f3 en poder del \u00a0justiciable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con todo, debe convenirse que CORONADO ARIAS \u00a0fue \u00a0sorprendido \u00a0cuando \u00a0llevaba consigo, sin permiso otorgado por la autoridad \u00a0militar \u00a0competente, \u00a0una pistola que por sus caracter\u00edsticas corresponde a las \u00a0clasificadas \u00a0como \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de defensa personal por el art\u00edculo 11 del \u00a0Decreto 2535 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0principio, \u00a0ese comportamiento tendr\u00eda \u00a0coincidencia \u00a0con \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0que \u00a0del \u00a0delito \u00a0de fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0de fuego o municiones hac\u00eda el art\u00edculo 201 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0derogado \u00a0o prev\u00e9 el 365 del vigente. La actualizaci\u00f3n de esta \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0se \u00a0produjo, \u00a0seg\u00fan \u00a0los fallos, por el simple porte sin \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0arma de fuego de defensa personal, pues de acuerdo con la \u00a0clasificaci\u00f3n de los delitos, se trata de uno de mera conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, de conformidad con el principio \u00a0de \u00a0lesividad, consagrado de manera rotunda por el legislador al exigir que para \u00a0\u201cque \u00a0una \u00a0conducta \u00a0sea \u00a0punible \u00a0se \u00a0requiere que \u00a0lesione \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0ponga \u00a0 \u00a0efectivamente \u00a0en \u00a0peligro, sin justa causa, el bien jur\u00eddicamente tutelado por \u00a0la \u00a0ley\u201d, como lo establece el art\u00edculo 11 de la Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0que \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0el axioma nulla \u00a0poena, \u00a0 \u00a0nullum \u00a0 crimen \u00a0 sine \u00a0 iniuria, \u00a0 resulta \u00a0imprescindible \u00a0constatar \u00a0si \u00a0ese comportamiento acarre\u00f3 una puesta en peligro \u00a0real y verdadera, esto es, efectiva, al bien jur\u00eddico tutelado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como lo establecieron los fallos a partir de \u00a0prueba \u00a0 legal \u00a0 y \u00a0oportunamente \u00a0allegada \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0\u2013el \u00a0dictamen \u00a0rendido por el Armero de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional-, \u00a0el \u00a0arma \u00a0que \u00a0portaba \u00a0CORONADO ARIAS, por carecer de \u00a0piezas en sus mecanismos, no era apta para disparar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si eso es as\u00ed, como evidentemente lo es, a \u00a0pesar \u00a0 de \u00a0 que \u00a0originalmente \u00a0el \u00a0instrumento \u00a0mencionado \u00a0concuerda \u00a0con \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0que \u00a0trae \u00a0el \u00a0art\u00edculo 6\u00ba del Decreto 2535 de 1993 al establecer \u00a0que \u00a0son \u201carmas de fuego las que emplean como agente \u00a0impulsor \u00a0del \u00a0proyectil la fuerza creada por expansi\u00f3n de los gases producidos \u00a0por \u00a0la \u00a0combusti\u00f3n \u00a0de una sustancia qu\u00edmica\u201d, por \u00a0no \u00a0 tener \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 preciso \u00a0 instante \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 incautaci\u00f3n \u00a0\u2013cuando se desarrollaba la reyerta- las \u00a0piezas \u00a0de sus mecanismos, lo que imposibilitaba su disparo, ha de deducirse que \u00a0con \u00a0ella no era posible en ese momento darle el uso para el cual fue fabricada, \u00a0es \u00a0decir, el de producir amenaza, lesi\u00f3n o muerte a una persona (art\u00edculo 5\u00ba \u00a0ib\u00eddem), \u00a0mediante \u00a0el \u00a0disparo \u00a0de \u00a0un \u00a0proyectil \u00a0impulsado \u00a0por la fuerza de \u00a0expansi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0gases \u00a0producidos \u00a0por \u00a0la \u00a0combusti\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0sustancia \u00a0qu\u00edmica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0desde \u00a0esa \u00a0perspectiva, en este \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0al constatar el grado de afecci\u00f3n al bien jur\u00eddico protegido, \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica, \u00a0ha \u00a0debido \u00a0observarse que el porte sin permiso de esa \u00a0arma \u00a0que \u00a0no \u00a0reun\u00eda \u00a0las \u00a0condiciones necesarias para amenazar asertivamente, \u00a0lesionar \u00a0o \u00a0matar a otra persona, no constitu\u00eda una real y verdadera puesta en \u00a0peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Podr\u00e1 arg\u00fcirse que los otros protagonistas \u00a0del \u00a0suceso \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0incautaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la pistola, tales como la \u00a0compa\u00f1era \u00a0afectiva \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0el \u00a0padre \u00a0de \u00a0ella, \u00a0pudieron sentirse \u00a0afectados \u00a0por el hecho de que CORONADO exhibiese la inocua pistola. Pero es que \u00a0la \u00a0constataci\u00f3n \u00a0del \u00a0efectivo \u00a0riesgo de la supuesta conducta peligrosa ha de \u00a0hacerse \u00a0por \u00a0el \u00a0funcionario al tamiz de una valoraci\u00f3n, aunque necesariamente \u00a0posterior, \u00a0 ex \u00a0ante, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0sopesando \u00a0en \u00a0cada \u00a0caso \u00a0particular \u00a0si \u00a0la \u00a0conducta era id\u00f3nea para \u00a0irrogar potenciales da\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este evento, resulta claro que la falta \u00a0de \u00a0idoneidad \u00a0del \u00a0arma \u00a0para \u00a0ser \u00a0usada \u00a0como \u00a0tal no pod\u00eda, as\u00ed la llevara \u00a0consigo \u00a0y \u00a0sin autorizaci\u00f3n CORONADO ARIAS, generar o aumentar un peligro a la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica, \u00a0porque \u00a0la pistola no era apta para disparar y, por tanto, \u00a0mucho \u00a0menos para lesionar o matar a alguien. Expresado de otro modo, la pistola \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0potencial \u00a0ofensivo \u00a0y, \u00a0por \u00a0consiguiente, al no ser susceptible de \u00a0herir \u00a0 o \u00a0 matar \u00a0 a \u00a0 otra \u00a0 persona, \u00a0 ontol\u00f3gicamente \u00a0 dej\u00f3 \u00a0 de \u00a0ser \u00a0un \u00a0arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed no lo percibieron los juzgadores porque \u00a0su \u00a0visi\u00f3n qued\u00f3 limitada a verificar que el procesado portaba la pistola, que \u00a0lo \u00a0hac\u00eda \u00a0sin \u00a0permiso \u00a0otorgado por autoridad competente y que el instrumento \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de arma de fuego de defensa personal, lo cual \u00a0consideraron \u00a0 suficiente \u00a0para \u00a0deducir \u00a0que \u00a0hubo \u00a0afecci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0ese criterio limitado, se reitera, los \u00a0juzgadores \u00a0no \u00a0aprehendieron que en la realidad no era posible que con el porte \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0pistola \u00a0en las circunstancias fijadas en los fallos se generara \u00a0riesgo \u00a0concreto, \u00a0efectivo, \u00a0al \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico tutelado, condici\u00f3n \u00e9sta que \u00a0emerge \u00a0de \u00a0la \u00a0concepci\u00f3n del concepto de bien jur\u00eddico como l\u00edmite y medida \u00a0de \u00a0la \u00a0potestad punitiva estatal, marco de garant\u00eda que est\u00e1 soportado en los \u00a0valores \u00a0 y \u00a0 principios \u00a0constitucionales \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0respeto \u00a0a \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0responsabilidad, \u00a0producida \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0evento en el que no apareci\u00f3 el verdadero peligro que \u00a0corri\u00f3 \u00a0un \u00a0bien jur\u00eddico, equivale a sancionar con la forma m\u00e1s dr\u00e1stica de \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0esfera \u00a0de los derechos de la persona, la pena, la simple \u00a0desobediencia, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0fue, en s\u00ed misma, inocua6, \u00a0 y \u00a0 que \u00a0merecer\u00eda \u00a0una \u00a0adecuada \u00a0respuesta \u00a0en \u00a0otro \u00a0campo \u00a0del ordenamiento, como el \u00a0administrativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0como \u00a0quiera que aparece \u00a0evidente \u00a0que por una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del contenido de los art\u00edculos 4 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 y 11 de la Ley 599 de 2000 se produjo la aplicaci\u00f3n \u00a0errada \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0201 del C\u00f3digo Penal de 1980 (hoy, 365 del vigente), al \u00a0condenar \u00a0como autor responsable del delito de fabricaci\u00f3n, tr\u00e1fico y porte de \u00a0armas \u00a0de fuego o municiones a WILBERT CORONADO ARIAS, pese a que su conducta no \u00a0puso \u00a0efectivamente \u00a0en peligro el bien jur\u00eddico objeto de tutela, se impone la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 \u00a0para, \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 lugar, \u00a0 absolverlo \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0formulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia proferida por el Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0San \u00a0Andr\u00e9s, Providencia y Santa Catalina el 31 de enero de 2003, \u00a0por \u00a0medio de la cual conden\u00f3 a WILBERT CORONADO ARIAS a la pena de 12 meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0a la accesoria de inhabilitaci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0igual per\u00edodo, como autor responsable del delito de fabricaci\u00f3n, tr\u00e1fico \u00a0y porte de armas de fuego o municiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0ABSOLVER \u00a0a \u00a0WILBERT \u00a0CORONADO \u00a0ARIAS \u00a0del \u00a0cargo \u00a0formulado \u00a0en \u00a0su \u00a0contra por la Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Naci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 29 \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0de1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1\u00a0 \u00a0J. \u00a0Bustos \u00a0R.,H. Hormaz\u00e1bal M. \u00a0: \u00a0Lecciones \u00a0de Derecho Penal, Volumen II,\u00a0 Ed. \u00a0Trotta, p\u00e1g. 110. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia \u00a0 C-038 \u00a0 del \u00a0 9 \u00a0 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995. \u00a0M.P. \u00a0Alejandro \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Caballero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Luigi \u00a0Ferrajoli: Derecho y \u00a0Raz\u00f3n. Teor\u00eda del Garantismo Penal, Ed. Trotta, p\u00e1g. 472. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Sentencia \u00a0 C-430 \u00a0 del \u00a0 12 \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0de \u00a01996. \u00a0M.P. \u00a0Carlos \u00a0Gaviria \u00a0D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Auto \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a025 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01998, \u00a0radicaci\u00f3n 13.141. M.P. Carlos A. \u00a0G\u00e1lvez A. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Ferrajoli, \u00a0Ob. \u00a0Cit., \u00a0p. \u00a0479. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21064 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8428","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8428","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8428"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8428\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}