{"id":8393,"date":"2023-09-08T17:46:25","date_gmt":"2023-09-08T17:46:25","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2087329-03-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:25","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:25","slug":"2087329-03-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2087329-03-04\/","title":{"rendered":"20873(29-03-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20873 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 26 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veintinueve de marzo de dos mil \u00a0cuatro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Juan Pi\u00f1a Pico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antecedentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0sentencia de 8 de junio de 2001, el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga conden\u00f3 a los \u00a0procesados \u00a0Luis \u00a0Eduardo Vergara Castilla, Alex\u00e1nder \u00a0Vergara \u00a0Quintero, \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Pi\u00f1a \u00a0Pico, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a043 a\u00f1os de prisi\u00f3n, como coautores \u00a0responsables \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos de homicidio agravado, y porte ilegal de armas de \u00a0fuego \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0personal \u00a0y \u00a0de \u00a0uso \u00a0privativo \u00a0de \u00a0las \u00a0fuerzas \u00a0armadas \u00a0(fls.171-223). \u00a0Apelado \u00a0este \u00a0fallo \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores de los procesados, el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bucaramanga, mediante el suyo de 23 de septiembre de 2002, \u00a0que \u00a0ahora \u00a0recurre \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0el defensor de Juan \u00a0Pi\u00f1a \u00a0Pico, \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0con \u00a0modificaciones en el \u00a0quantum \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0la que fij\u00f3 en 33 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n (fls.5-38 del cuaderno del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0plantea violaci\u00f3n de las normas de la Constituci\u00f3n \u00a0Nacional, \u00a0y \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal, \u00a0que \u00a0establecen los principios de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de inocencia, in dubio pro reo, imparcialidad del funcionario en la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, y de valoraci\u00f3n de su m\u00e9rito frente a las reglas de \u00a0la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0 que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0omitieron \u00a0analizar \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0pruebas, \u00a0en aspectos que demuestran la existencia de \u00a0\u201cduda \u00a0racional y la inocencia\u201d del acusado: (a) La declaraci\u00f3n del testigo \u00a0excepcional \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0que \u00a0reconoce \u00a0a \u00a0los \u00a0otros procesados, mas no a \u00a0Pi\u00f1a \u00a0 Pico. \u00a0 (b) \u00a0 Este \u00a0testimonio \u00a0es \u00a0corroborado \u00a0por \u00a0los \u00a0policiales \u00a0del CAI, quienes declaran que \u00a0vieron \u00a0dos \u00a0sujetos \u00a0corriendo, \u00a0pero \u00a0nunca \u00a0identificaron a su defendido. (c) \u00a0Dichos \u00a0policiales \u00a0vieron \u00a0cuando los citados individuos abordaron un veh\u00edculo \u00a0particular. \u00a0Esto \u00a0concuerda \u00a0con \u00a0el \u00a0dicho \u00a0en \u00a0las indagatorias por los otros \u00a0procesados, \u00a0quienes \u00a0dicen que\u00a0 hicieron se\u00f1as para parar un veh\u00edculo, y \u00a0quien \u00a0 se \u00a0 detuvo \u00a0 fue \u00a0 Pi\u00f1a \u00a0Pico. \u00a0(d) \u00a0Cuando \u00a0lo hizo, le propinaron un disparo en una de las llantas \u00a0delanteras, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0debi\u00f3 cambiarla para poder llegar hasta las \u00a0instalaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda, \u00a0donde \u00a0le \u00a0tomaron \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0absorci\u00f3n \u00a0at\u00f3mica. \u00a0El \u00a0resultado \u00a0obtenido \u00a0fue positivo, pero el t\u00e9cnico advirti\u00f3 que \u00a0pod\u00eda \u00a0obedecer \u00a0al cambio de la llanta, y que dicho an\u00e1lisis no puede tomarse \u00a0como \u00a0prueba \u00a0\u00fanica. \u00a0(e) \u00a0El \u00a0cambio \u00a0de \u00a0la \u00a0llanta \u00a0se\u00a0 \u00a0registra en la \u00a0indagatoria \u00a0que \u00a0rindi\u00f3 \u00a0el \u00a0acusado \u00a0una \u00a0vez fue puesto a disposici\u00f3n de la \u00a0autoridad competente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0instancia est\u00e1n adem\u00e1s \u00a0basadas \u00a0\u201cen \u00a0meros \u00a0supuestos \u00a0que \u00a0a \u00a0manera \u00a0de \u00a0indicios \u00a0graves no est\u00e1n \u00a0probados, \u00a0pero \u00a0que \u00a0se \u00a0adoptaron para el acontecer f\u00e1ctico\u201d. No hay prueba \u00a0directa \u00a0y \u00a0objetiva \u00a0que \u00a0pueda dar certeza de la participaci\u00f3n del acusado en \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0Solo las hay circunstanciales, que no lo vinculan en forma directa \u00a0y \u00a0determinante, \u00a0pues \u00a0el \u00a0principal testigo de cargo en ning\u00fan momento afirma \u00a0haber \u00a0viso a Pi\u00f1a Pico en el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos, \u00a0ni \u00a0disparando \u00a0al \u00a0indigente, \u00a0ni lanzando la \u00a0granada \u00a0 de \u00a0 fragmentaci\u00f3n. \u00a0 Solo \u00a0 dijo \u00a0 haber \u00a0visto \u00a0dos \u00a0personas, \u00a0que \u00a0posteriormente \u00a0identific\u00f3 \u00a0y \u00a0reconoci\u00f3. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0hay ausencia de prueba \u00a0directa en contra del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0m\u00e1s. \u00a0La \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0lo \u00a0advierte al \u00a0manifestar \u00a0 que \u00a0 la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Pi\u00f1a \u00a0Pico \u00a0fue \u00a0accesoria, \u00a0no necesaria, puesto que de \u00e9l no se \u00a0pod\u00eda \u00a0predicar \u00a0dominio \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0requisito \u00a0que \u00a0exigen \u00a0la doctrina y la \u00a0jurisprudencia \u00a0 para \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0coautor\u00eda. \u00a0Esta \u00a0posici\u00f3n \u00a0coincide \u00a0con la expuesta por \u00e9l en el juicio, donde plante\u00f3 \u201cduda racional. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0NO \u00a0existe prueba de cargo directa que incrimine a mi patrocinado, y \u00a0en \u00a0caso \u00a0de que las pruebas arrimadas al proceso lo incriminen tan solo pudiera \u00a0estar \u00a0muy \u00a0dif\u00edcilmente \u00a0en \u00a0el plano de la COMPLICIDAD pero que tampoco est\u00e1 \u00a0probada en el proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0omitieron \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta que la DUDA RACIONAL debe ser resuelta en favor del \u00a0acusado, \u00a0y \u00a0que \u00a0al \u00a0hacerlo, incurrieron \u201cen una VIOLACI\u00d3N INDIRECTA DE UNA \u00a0NORMA \u00a0DE \u00a0DERECHO \u00a0SUSTANCIAL \u00a0POR \u00a0ERROR \u00a0DE HECHO, ya que se incurri\u00f3 en una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0subjetiva \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0por parte del juzgador al no \u00a0cumplir \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0para ser un indicio grave y servir de soporte de plena \u00a0prueba para condenar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sustentado en estas consideraciones solicita a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar la sentencia impugnada, y en su lugar proferir una de car\u00e1cter \u00a0absolutorio \u00a0en \u00a0favor de su defendido, o en su defecto, condenarlo a t\u00edtulo de \u00a0c\u00f3mplice por los delitos imputados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se plantea en casaci\u00f3n la existencia \u00a0de \u00a0un error de hecho en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, no basta afirmar que el \u00a0error \u00a0existi\u00f3. \u00a0Es \u00a0necesario \u00a0identificarlo \u00a0con \u00a0claridad, \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0existencia. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0es carga del actor acreditar su trascendencia, condici\u00f3n \u00a0que \u00a0 impone\u00a0 \u00a0 una \u00a0revaloraci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0de \u00a0todas \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0con \u00a0prescindencia \u00a0del error cometido, con el fin de evidenciar que las conclusiones \u00a0probatorias \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos, \u00a0y \u00a0las \u00a0consecuencias jur\u00eddicas all\u00ed aplicadas, \u00a0habr\u00edan \u00a0 sido \u00a0 distintas \u00a0 de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0presentado \u00a0el \u00a0vicio \u00a0planteado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el presente caso, el planteamiento que el \u00a0casacionista \u00a0hace \u00a0del error denunciado es bastante confuso. Inicialmente habla \u00a0de \u00a0imparcialidad de los funcionarios en la b\u00fasqueda de la prueba, y de errores \u00a0en \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, y renglones \u00a0despu\u00e9s, \u00a0de \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0algunas \u00a0de \u00a0ellas \u201cen aspectos que demuestran la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0duda \u00a0racional\u201d. \u00a0Esta \u00a0premisa \u00a0argumentativa \u00a0contrar\u00eda las \u00a0exigencias \u00a0 de \u00a0 claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0que \u00a0exige \u00a0una \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0en \u00a0sede \u00a0extraordinaria, \u00a0en \u00a0cuanto no permite determinar si lo propuesto es un error de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0uno de identidad, o uno de raciocinio, o simplemente \u00a0un \u00a0 vicio \u00a0 in \u00a0procedendo \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al margen de esta inconsistencia conceptual y \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0el \u00a0cargo es intr\u00ednsecamente contradictorio, porque el casacionista, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0los \u00a0mismos \u00a0argumentos, \u00a0llega \u00a0a \u00a0conclusiones distintas: \u00a0Inicialmente \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0no \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el hecho, hip\u00f3tesis que \u00a0presupone \u00a0ausencia \u00a0absoluta \u00a0de \u00a0responsabilidad. Despu\u00e9s, que es responsable \u00a0pero \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0c\u00f3mplice. \u00a0Y \u00a0por \u00a0\u00faltimo, \u00a0que \u00a0existe \u00a0duda probatoria \u00a0razonable \u00a0sobre \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n en el crimen. Esta divergencia de posturas, \u00a0hace \u00a0que el cargo se torne ininteligible, y que la Corte no pueda establecer su \u00a0verdadero alcance. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0esfuerza \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia del yerro. Asegura que el testigo excepcional de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0no \u00a0se\u00f1al\u00f3 ni reconoci\u00f3 a su defendido como autor del crimen, pero \u00a0omite \u00a0analizar\u00a0 \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0tuvieron en cuenta para \u00a0afirmar \u00a0su \u00a0compromiso \u00a0penal \u00a0en \u00a0los hechos, al igual que confrontarla con el \u00a0error \u00a0cuya existencia aduce, exigencia imprescindible en estos casos, pues como \u00a0ya \u00a0se dijo, no solo se trata de demostrar que el error existi\u00f3, sino de probar \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0presentado, \u00a0las conclusiones probatorias del fallo, y sus \u00a0consecuencias jur\u00eddicas, habr\u00edan sido distintas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la demanda presentada no cumple \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0m\u00ednimas \u00a0requeridas \u00a0para declarar en tr\u00e1mite el recurso. Por \u00a0tanto, \u00a0se \u00a0la \u00a0inadmitir\u00e1, \u00a0y \u00a0se \u00a0declarar\u00e1 \u00a0desierta \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo dispuesto en los art\u00edculos 197 del Decreto 2700 de 1991, y \u00a0213 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000. \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0surte \u00a0efectos a partir de su \u00a0notificaci\u00f3n, y contra ella no proceden recursos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0procesado \u00a0Juan \u00a0 Pi\u00f1a \u00a0Pico. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0declara desierta la impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Notif\u00edquese y devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO GOMEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BARON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE L. QUINTERO MILANES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RAMIREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Teresa Ruiz\u00a0 N\u00fa\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20873 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 26 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8393","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8393"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8393\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}