{"id":8349,"date":"2023-09-08T17:46:22","date_gmt":"2023-09-08T17:46:22","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2065409-06-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:22","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:22","slug":"2065409-06-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2065409-06-04\/","title":{"rendered":"20654(09-06-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20654 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0MAURO \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 49. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0nueve (9) de junio de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Sala sobre la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el representante de la parte civil contra la sentencia de agosto \u00a026 \u00a0de \u00a02002, mediante la cual una sala de decisi\u00f3n penal del Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Marta \u00a0revoc\u00f3 el fallo condenatorio emitido por el Juzgado 5\u00ba Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esa \u00a0ciudad \u00a0y \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0PEDRO JORGE SEGRERA \u00a0JARAMILLO \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 estafa, \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 se \u00a0 le \u00a0 hab\u00eda \u00a0 dictado \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0 Y \u00a0 ACTUACION \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0ocurrida \u00a0en Santa Marta fue declarada en el fallo del Tribunal en los \u00a0siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe la denuncia que sirvi\u00f3 de base para la \u00a0iniciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0presente \u00a0proceso se extrae que el 8 de febrero de 1996 NELSON \u00a0RIVAS \u00a0CORREA \u00a0celebr\u00f3 con CAJAMAG un contrato de administraci\u00f3n delegada para \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 construcci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0Centro \u00a0 \u00a0 \u00a0Recreacional \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018Teyuna\u2019 y autorizado por CAJAMAG subcontrat\u00f3 \u00a0con \u00a0el arquitecto PEDRO SEGRERA JARAMILLO la construcci\u00f3n del edificio para la \u00a0sede social. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0cl\u00e1usula \u00a05\u00aa \u00a0del \u00a0contrato \u00a0No \u00a02 de 15 de febrero de 1996 NELSON RIVAS CORREA le cancel\u00f3 a PEDRO \u00a0SEGRERA \u00a0JARAMILLO como anticipo la suma de $48.170.653.04, equivalente al 21.5% \u00a0del \u00a0valor \u00a0del \u00a0contrato. \u00a0Recibido \u00a0el dinero se procedi\u00f3 a firmar el acta de \u00a0iniciaci\u00f3n de la obra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 7 de junio de 1996 se firm\u00f3 el OTROSI No 1 \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0modific\u00f3 el porcentaje del anticipo, el que pas\u00f3 a ser \u00a0del \u00a050% del valor del contrato; se entrega a PEDRO SEGRERA JARAMILLO la suma de \u00a0$63.854.121.47. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a09 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01997 las partes acuerdan \u00a0liquidar \u00a0el \u00a0contrato No 2 de 15 de febrero de 1996 y queda un saldo a favor de \u00a0NELSON \u00a0RIVAS \u00a0CORREA \u00a0de $72.136.336.26 y en contra de PEDRO SEGRERA JARAMILLO, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0\u00e9ste se compromete a cancelarla con el suministro e instalaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura \u00a0tridimensional para el edificio de la sede social del centro \u00a0recreacional \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018Teyuna\u2019, para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0suscribieron el contrato No 002 de 8 de mayo de 1997 cuyo anticipo fue \u00a0la \u00a0suma \u00a0adeudada y que se acaba de relacionar, contrato que no se cumpli\u00f3, de \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0CAJAMAG descontara a NELSON RIVAS CORREA los dineros adeudados por el \u00a0contratista incumplido.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Con fundamento en \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0formulada \u00a0por \u00a0NELSON RIVAS CORREA, la Fiscal\u00eda 16 Delegada ante \u00a0los \u00a0Juzgados \u00a0penales \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Santa Marta dispuso el 31 de agosto de \u00a01999 la apertura de la investigaci\u00f3n (fl. 98). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El imputado PEDRO JORGE SEGRERA JARAMILLO \u00a0fue \u00a0escuchado \u00a0en indagatoria el 30 de septiembre siguiente (fl. 115 y ss) y el \u00a0instructor \u00a0le \u00a0defini\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica mediante resoluci\u00f3n de 18 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02000 \u00a0(fl. \u00a0134 \u00a0y ss), a trav\u00e9s de la cual le profiri\u00f3 medida de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0cauci\u00f3n \u00a0prendaria \u00a0por el il\u00edcito de estafa previsto en el \u00a0art\u00edculo 356 del c\u00f3digo penal anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Clausurada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(fl. \u00a0164), el instructor profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0del \u00a0imputado como autor del citado delito con fecha 3 de agosto de 2000 \u00a0(fls. 173 a 178). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Como culminaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la \u00a0causa, \u00a0el Juzgado 5\u00ba Penal del Circuito Santa Marta, en \u00a0correspondencia \u00a0con \u00a0la acusaci\u00f3n, profiri\u00f3 el 4 de octubre de 2001 sentencia \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0PEDRO \u00a0JORGE \u00a0SEGRERA JARAMILLO a la pena \u00a0principal \u00a0de 18 meses de prisi\u00f3n y a las accesorias de inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0y \u00a0para \u00a0el \u00a0desempe\u00f1o de la \u00a0profesi\u00f3n, por el mismo lapso (fls. 339 a 352).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como indemnizaci\u00f3n por los da\u00f1os causados a \u00a0NELSON \u00a0RIVAS \u00a0CORREA impuso la suma de $72.136.336.26 mas intereses (perjuicios \u00a0materiales) \u00a0y \u00a0una \u00a0suma \u00a0equivalente en moneda nacional a 50 salarios m\u00ednimos \u00a0legales mensuales (perjuicios morales). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0del procesado impugn\u00f3 el fallo \u00a0anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Una \u00a0sala \u00a0de \u00a0decisi\u00f3n \u00a0penal \u00a0del Tribunal Superior de Santa Marta, al desatar el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0suyo \u00a0de \u00a026 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02002, revoc\u00f3 la sentencia del \u00a0inferior \u00a0y \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0del \u00a0cargo \u00a0formulado \u00a0al procesado por atipicidad de la \u00a0conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Contra el fallo de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0el \u00a0representante \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil interpuso y sustent\u00f3, en \u00a0oportunidad, \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n; por lo que el Tribunal remiti\u00f3 el asunto a \u00a0la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0La \u00a0demanda fue \u00a0admitida \u00a0en \u00a0tr\u00e1mite \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte en auto de 8 de mayo de 2003 y de ella se \u00a0orden\u00f3 \u00a0correr \u00a0traslado \u00a0al \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0(fl. \u00a04, cuad. Corte), cuyo \u00a0concepto fue ya emitido (fl. 6 y ss). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El\u00a0 \u00a0representante \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0plantea \u00a0un \u00fanico cargo contra la sentencia del Tribunal por violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 sustancial, \u00a0 con \u00a0 apoyo \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0 primera, \u00a0 cuerpo \u00a0primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 censor \u00a0 considera \u00a0 que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0interpret\u00f3 \u00a0de \u00a0manera err\u00f3nea el art\u00edculo 356 del c\u00f3digo penal vigente para \u00a0la \u00e9poca en que ocurrieron los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo del cargo, luego de reproducir \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n y de la sentencia de primer grado en \u00a0punto \u00a0de la comisi\u00f3n del delito de estafa y de incluir las consideraciones que \u00a0llevaron \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0a absolver al procesado, concluye afirmando en principio \u00a0que \u00a0PEDRO SEGRERA JARAMILLO es un profesional de la arquitectura, hombre h\u00e1bil \u00a0e \u00a0inteligente, \u00a0que \u00a0\u201cmaquin\u00f3 y ejecut\u00f3 todos los \u00a0pre\u00e1mbulos \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta delictiva que encaja en la definici\u00f3n del delito \u00a0de estafa que nos daba el art\u00edculo 356 del viejo C\u00f3digo penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enseguida, \u00a0tras \u00a0destacar \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0recaudadas \u00a0fueron aceptadas sin discusi\u00f3n por los sujetos intervinientes y los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0por \u00a0haber \u00a0sido \u00a0incorporadas legalmente al proceso, \u00a0centra \u00a0el \u00a0ataque \u00a0en \u00a0la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea que en su sentir el Tribunal \u00a0dio \u00a0al art\u00edculo 356, en el sentido de indicar que no es cierto, como afirma el \u00a0juez \u00a0colegiado, \u00a0que \u00a0la \u00a0inducci\u00f3n \u00a0en error propia del delito de estafa debe \u00a0preceder al provecho il\u00edcito y al da\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto simplemente acota que el precepto \u00a0no \u00a0lo \u00a0dice, \u00a0pues \u00a0enseguida \u00a0dedica su atenci\u00f3n a se\u00f1alar que PEDRO SEGRERA \u00a0JARAMILLO \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0todos \u00a0los \u00a0compromisos que celebr\u00f3 con su representado, \u00a0incluso \u00a0trayendo \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n los pasos de la contrataci\u00f3n que en ese sentido \u00a0advirti\u00f3 \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0en \u00a0orden a concluir: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c..la \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0de \u00a0PEDRO SEGREGA JARAMILLO,\u2026, nace desde el momento en que firm\u00f3 el \u00a0primer \u00a0contrato y recibi\u00f3 los anticipos y de los cuales solo hizo parcialmente \u00a0uso \u00a0para \u00a0realizar \u00a0menos \u00a0de un 20% de la obra contratada y como su objeto era \u00a0apoderarse \u00a0del \u00a0dinero, \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0inconveniente de firmar un nuevo contrato en \u00a0donde \u00a0confiesa que el anticipo de este nuevo contrato es el faltante o el valor \u00a0no ejecutado del primero\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0esa \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0plantea \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0interpret\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente el citado \u00a0precepto, \u00a0al desdibujar en su sentir la t\u00edpica conducta del estafador prevista \u00a0no \u00a0s\u00f3lo en las normas anteriores y actuales del c\u00f3digo penal sino tambi\u00e9n en \u00a0textos \u00a0jurisprudenciales \u00a0y \u00a0doctrinarios, en tanto que el procesado no habr\u00eda \u00a0usado \u00a0la \u00a0fuerza para obtener el dinero sino que acudi\u00f3 a su inteligencia para \u00a0inducir \u00a0en \u00a0error \u00a0a \u00a0NELSON \u00a0RIVAS CORREA desde el mismo momento que firm\u00f3 el \u00a0primer contrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en lo anterior, solicita a la Corte \u00a0que \u00a0 revoque \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0y \u00a0profiera \u00a0la \u00a0condenatoria \u00a0de \u00a0reemplazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESPUESTA \u00a0DE \u00a0LA \u00a0DELEGADA \u00a0A \u00a0LA \u00a0CENSURA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comienza \u00a0el \u00a0Procurador 4\u00ba Delegado para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0por \u00a0destacar \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n dogm\u00e1tica que el Tribunal dio al \u00a0caso, \u00a0al se\u00f1alar que la misma est\u00e1 estrechamente relacionada con el car\u00e1cter \u00a0fragmentario \u00a0del \u00a0derecho \u00a0penal, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0cual no defiende los bienes \u00a0jur\u00eddicos contra todos los ataques posibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre los argumentos del censor considera que \u00a0en \u00a0el \u00a0fondo \u00a0lo que \u00e9ste pretende es que se determine si el supuesto de hecho \u00a0que \u00a0se ha producido en la realidad es subsumible en el tipo penal de estafa por \u00a0estar cumplidos sus requisitos objetivos y subjetivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0primer \u00a0desacierto \u00a0que \u00a0encuentra \u00a0en la \u00a0censura \u00a0es \u00a0la \u00a0equivocaci\u00f3n del sentido de la transgresi\u00f3n directa de la ley \u00a0que \u00a0alega el actor, pues con el yerro de hermen\u00e9utica que atribuye al Tribunal \u00a0pretende \u00a0en \u00a0\u00faltimas criticar que la norma que tipifica el delito de estafa se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar. \u00a0Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0afirma, \u00a0el \u00a0letrado \u00a0debi\u00f3 \u00a0alegar la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente del art\u00edculo 356 del c\u00f3digo penal y no su interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0v\u00eda \u00a0que \u00a0supone \u00a0el \u00a0acierto \u00a0en \u00a0la selecci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de la \u00a0norma, s\u00f3lo que con un alcance que no tiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El proceder contrario a la t\u00e9cnica casacional \u00a0se \u00a0acent\u00faa \u00a0en sentir del delegado en el desarrollo de la censura, en tanto es \u00a0f\u00e1cil \u00a0 evidenciar \u00a0que \u00a0no \u00a0trata \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0propiamente \u00a0un \u00a0desv\u00edo \u00a0de \u00a0inteligencia y alcance de aquel precepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisa al respecto que si bien el censor da a \u00a0entender \u00a0que \u00a0no \u00a0pone \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n aspectos probatorios sobre los hechos, en \u00a0realidad \u00a0refuta \u00a0al juzgador acerca de su consideraci\u00f3n de que el inculpado no \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0delito \u00a0porque \u00a0los \u00a0dineros \u00a0los \u00a0hab\u00eda \u00a0recibido \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0celebraci\u00f3n \u00a0del \u00a0contrato \u00a0incumplido, \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0que esta aseveraci\u00f3n no \u00a0concuerda con la realidad, suministrando razones al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0de otro lado que la idea predominante \u00a0de \u00a0la falta del correcto entendimiento de la ley, seg\u00fan el modo de razonar que \u00a0prefiere \u00a0el \u00a0censor, \u00a0surge \u00a0no \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad normativa sino del \u00a0supuesto f\u00e1ctico que recoge el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0las \u00a0se\u00f1aladas \u00a0deficiencias \u00a0t\u00e9cnicas, \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0expresa \u00a0que \u00a0la censura carece de fundamento, pues la \u00a0postura \u00a0del \u00a0representante \u00a0de la parte civil no se compagina con el desarrollo \u00a0de la doctrina y la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto \u00a0destaca \u00a0el \u00a0delegado que desde \u00a0antiguo, \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0al texto legal, se enumeran como elementos que integran \u00a0la \u00a0figura \u00a0b\u00e1sica del delito de estafa: 1. El empleo de artificios o enga\u00f1os; \u00a02. \u00a0 La \u00a0 inducci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 error; \u00a0 3. \u00a0 El \u00a0 provecho \u00a0 il\u00edcito; \u00a0 y, \u00a04. \u00a0El \u00a0perjuicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y agrega que si bien en la actual legislaci\u00f3n \u00a0se \u00a0ubica \u00a0la \u00a0obtenci\u00f3n del provecho il\u00edcito al comienzo de la redacci\u00f3n del \u00a0precepto, \u00a0ello \u00a0no \u00a0hace perder validez a la inmutable conclusi\u00f3n, tambi\u00e9n de \u00a0vieja \u00a0data, \u00a0de \u00a0que \u00a0tales elementos deben guardar entre s\u00ed un riguroso orden \u00a0l\u00f3gico \u00a0y \u00a0pudi\u00e9rase \u00a0decir hasta cronol\u00f3gico, en tanto que lo primero que ha \u00a0de \u00a0presentarse \u00a0es el empleo de los artificios o enga\u00f1os; como consecuencia de \u00a0ello, \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0pasivo \u00a0debe \u00a0caer \u00a0en \u00a0error \u00a0y \u00a0a \u00a0causa \u00a0de \u00e9ste tomar la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0patrimonial \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se derivan el perjuicio y el provecho \u00a0il\u00edcito \u00a0correlativo, \u00a0seg\u00fan \u00a0cita \u00a0que \u00a0hace \u00a0del \u00a0tratadista \u00a0Pedro \u00a0Pacheco \u00a0Osorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De all\u00ed que para el Delegado no por el simple \u00a0hecho \u00a0de \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0del \u00a0da\u00f1o patrimonial como \u00a0consecuencia \u00a0del \u00a0incumplimiento del pacto que sigui\u00f3 a un primer contrato, el \u00a0Tribunal cometi\u00f3 el yerro que le atribuye el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es inusual en criterio del Procurador, que \u00a0el \u00a0negocio \u00a0jur\u00eddico \u00a0sea instrumento quim\u00e9rico para cometer estafa y obtener \u00a0provecho \u00a0il\u00edcito, pero no siempre el incumplimiento de un contrato se ubica en \u00a0los \u00a0terrenos \u00a0del \u00a0derecho \u00a0penal. \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0bajo \u00a0la \u00f3ptica penal y civil \u00a0resulta \u00a0claro \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0una \u00a0acci\u00f3n \u00a0del contratante al incumplir lo \u00a0pactado \u00a0que \u00a0acarrea \u00a0un \u00a0perjuicio \u00a0para el otro, pero tal dependencia de este \u00a0efecto \u00a0con respecto a aquella causa no es lo que tutela el primer ordenamiento, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que en su concepto el censor confunde el nexo de causalidad que se debe \u00a0dar \u00a0entre \u00a0los \u00a0elementos configuradores de la estafa con el existente entre el \u00a0incumplimiento del deudor y el consecuente da\u00f1o para el acreedor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 el \u00a0juzgador, \u00a0entonces, \u00a0elimin\u00f3 \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0del \u00a0fraude \u00a0y \u00a0ubic\u00f3 \u00a0en el \u00e1mbito meramente civil el derecho del \u00a0afectado \u00a0para \u00a0reclamar \u00a0el \u00a0cumplimiento de la p\u00f3liza debidamente constituida \u00a0para \u00a0garantizar \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n de la obra pactada, procedi\u00f3 en su sentir de \u00a0manera razonada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anotado manifiesta que el cargo no debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Se acusa violaci\u00f3n directa del art\u00edculo \u00a0356 \u00a0de \u00a0la \u00a0anterior \u00a0codificaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0hoy art\u00edculo 246 de la ley 599 de \u00a02000, por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0se \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0desarrollado \u00a0por \u00a0PEDRO \u00a0JORGE \u00a0SEGRERA \u00a0JARAMILLO no encuentra \u00a0acomodo \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa \u00a0porque \u00a0no tuvo la secuencia que exige este \u00a0delito \u00a0para \u00a0su \u00a0estructuraci\u00f3n, si se toma en cuenta que, en caso de resultar \u00a0admisible \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se \u00a0benefici\u00f3 y el se\u00f1or NELSON RIVAS CORREA se \u00a0perjudic\u00f3 \u00a0correlativamente, \u00a0esta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0con \u00a0anterioridad \u00a0al \u00a0\u00faltimo contrato celebrado entre ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0entonces, \u00a0el \u00a0acusado \u00a0simplemente \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0un \u00a0contrato \u00a0de \u00a0obra, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual otra es la \u00a0jurisdicci\u00f3n llamada a resolver el conflicto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ab \u00a0initio \u00a0debe \u00a0anotar \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0la \u00a0censura no est\u00e1 llamada a prosperar, pues adem\u00e1s de \u00a0adolecer \u00a0 de \u00a0 yerros \u00a0 t\u00e9cnicos, \u00a0 acusa \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0raz\u00f3n, \u00a0como \u00a0pasa \u00a0a \u00a0analizarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al \u00a0plantear \u00a0el \u00a0casacionista violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del citado art\u00edculo \u00a0356, \u00a0equivoca \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de la infracci\u00f3n, pues si en su sentir el referido \u00a0precepto \u00a0no \u00a0fue \u00a0tenido en cuenta por el juzgador ad \u00a0quem, \u00a0siendo el llamado a presidir el caso, ha debido \u00a0proponer falta de aplicaci\u00f3n del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte ha dicho de manera reiterada que la \u00a0falta \u00a0 de \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0se \u00a0diferencian \u00a0de \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0porque \u00a0mientras \u00a0en \u00a0aqu\u00e9llas \u00a0el \u00a0sentenciador se \u00a0equivoca \u00a0en \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n del precepto, porque aplica el que no corresponde o \u00a0deja \u00a0de aplicar el que concierne, en la \u00faltima acierta en su escogimiento y lo \u00a0aplica, \u00a0 solo \u00a0 que \u00a0 d\u00e1ndole \u00a0un \u00a0alcance \u00a0distinto \u00a0del \u00a0que \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0corresponde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, mientras en las primeras \u00a0subyace \u00a0un \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0del \u00a0precepto, en la \u00faltima el vicio es \u00a0\u00fanicamente \u00a0de \u00a0ex\u00e9gesis, \u00a0pues \u00a0se \u00a0parte \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que el precepto \u00a0aplicado es el correcto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los desaciertos de la demanda no se agotan en \u00a0esta \u00a0incorrecci\u00f3n \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0en \u00a0principio irrelevante si se considera que el \u00a0reproche \u00a0es \u00a0claro \u00a0en su pretensi\u00f3n de que se aplique la referida norma, pues \u00a0detr\u00e1s \u00a0 del \u00a0 anunciado \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0contenido \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0presupone \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0cargo \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0lo \u00a0que hace \u00a0finalmente \u00a0el \u00a0actor \u00a0es \u00a0cuestionar \u00a0la valoraci\u00f3n probatoria que el Tribunal \u00a0hizo en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A la afirmaci\u00f3n en el sentido de que resultan \u00a0incuestionables \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0y \u00a0probatorios \u00a0y que el reproche se \u00a0centra \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0la\u00a0 err\u00f3nea interpretaci\u00f3n del art\u00edculo 356, \u00a0le \u00a0siguen \u00a0consideraciones \u00a0que \u00a0no dejan ninguna duda del desplazamiento de la \u00a0censura al plano de la apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0frente a lo que dijo el Tribunal \u00a0sobre \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0establece \u00a0de \u00a0las mismas, el \u00a0demandante \u00a0antepone \u00a0su \u00a0propio criterio para sostener que las afirmaciones del \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0concuerdan \u00a0\u201ccon la realidad procesal, \u00a0ya \u00a0que PEDRO SEGRERA JARAMILLO en su calidad de profesional de la arquitectura, \u00a0profesional \u00a0h\u00e1bil \u00a0e \u00a0inteligente, \u00a0no \u00a0us\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0fuerza para obtener esos \u00a0beneficios \u00a0sino que se ingeni\u00f3 haciendo uso de su inteligencia para inducir en \u00a0error \u00a0a \u00a0NELSON \u00a0RIVAS \u00a0CORREA, desde el instante mismo en que firm\u00f3 el primer \u00a0contrato y que tambi\u00e9n incumpli\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa afirmaci\u00f3n, per \u00a0se, \u00a0es \u00a0una clara muestra de la forma equivocada como \u00a0asumi\u00f3 \u00a0la \u00a0censura, \u00a0pues \u00a0como \u00a0bien lo afirma el Procurador Delegado la idea \u00a0predominante \u00a0de \u00a0la \u00a0falta \u00a0del \u00a0correcto entendimiento de la ley, no surge, de \u00a0acuerdo \u00a0al \u00a0criterio \u00a0del \u00a0censor,\u00a0 \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0normativa \u00a0sino del \u00a0factum hist\u00f3rico que recoge \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0| \u00a0esto \u00a0es \u00a0de la mera confrontaci\u00f3n con la problem\u00e1tica del caso \u00a0particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera que si lo planteado es un error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso raciocinio, la v\u00eda de ataque ser\u00eda la causal primera, cuerpo \u00a0segundo, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta, \u00a0lo cual impon\u00eda \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0yerro \u00a0con \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0propias de la misma, que ni siquiera \u00a0intenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0menos alejado del enunciado inicial de la \u00a0censura, \u00a0resulta \u00a0el \u00a0cotejo que, a manera de simple reproducci\u00f3n, hace de las \u00a0decisiones \u00a0 adoptadas \u00a0 por \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0y \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0cuyas \u00a0conclusiones \u00a0avala, \u00a0con la determinaci\u00f3n adoptada finalmente por el Tribunal, \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0pasa \u00a0de \u00a0ser una simple invitaci\u00f3n para que la Corte se \u00a0decida \u00a0entre \u00a0unas \u00a0y \u00a0otra; \u00a0proceder que no se compadece con las reglas de la \u00a0t\u00e9cnica casacional propias del yerro postulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Aun \u00a0de \u00a0suponerse \u00a0que \u00a0la \u00a0propuesta \u00a0impugnatoria \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0correctamente \u00a0orientada, \u00a0debe decirse que ninguna \u00a0raz\u00f3n le asiste al impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el art\u00edculo 356, inciso 1\u00ba, incurre \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de estafa aquella persona que induciendo o manteniendo a otro en \u00a0error, \u00a0por medio de artificios o enga\u00f1os, obtenga provecho il\u00edcito para s\u00ed o \u00a0para \u00a0un \u00a0tercero \u00a0con \u00a0perjuicio \u00a0ajeno. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n con esa norma, el nuevo \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal \u00a0en su art\u00edculo 246 \u00fanicamente hizo un cambio de redacci\u00f3n que \u00a0en nada modifica la estructura b\u00e1sica de la figura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0simple \u00a0lectura \u00a0del \u00a0precepto \u00a0resulta \u00a0suficiente \u00a0para captar r\u00e1pidamente que, como de antiguo ha sostenido la Corte, \u00a0la \u00a0inducci\u00f3n \u00a0en \u00a0error \u00a0como elemento constitutivo de la estafa debe preceder \u00a0sicol\u00f3gicamente \u00a0al provecho il\u00edcito y al da\u00f1o patrimonial, as\u00ed coincidan en \u00a0el tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0permite \u00a0arribar \u00a0a \u00a0esa \u00a0conclusi\u00f3n. \u00a0No \u00a0se puede hablar de estafa cuando con \u00a0posterioridad \u00a0 a \u00a0la \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0del \u00a0bien \u00a0patrimonial \u00a0se \u00a0materializan \u00a0los \u00a0artificios o enga\u00f1os tendientes a suscitar error en la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0ocurre con otras \u00a0figuras, \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0abuso \u00a0de \u00a0confianza \u00a0donde la entrega del bien proviene \u00a0espont\u00e1neamente \u00a0de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0de \u00a0la \u00a0propia \u00a0v\u00edctima, \u00a0en la estafa ese \u00a0desprendimiento \u00a0patrimonial \u00a0no \u00a0se \u00a0hace \u00a0voluntariamente, sino que se produce \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de un error al que se induce mediante artificios o enga\u00f1os, \u00a0sin los cuales la entrega no se hubiera producido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tal virtud, la prestaci\u00f3n patrimonial del \u00a0sujeto \u00a0pasivo \u00a0debe \u00a0haber \u00a0sido \u00a0precedida, \u00a0en los t\u00e9rminos ya anotados, del \u00a0juego \u00a0habilidoso de ardides y tretas desplegadas por el timador, como creadoras \u00a0del error de quien se despoja de sus bienes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El delito de estafa en su\u00a0 correlaci\u00f3n \u00a0temporal \u00a0y \u00a0l\u00f3gica,\u00a0 \u00a0requiere, entonces, de los siguientes elementos: el \u00a0despliegue \u00a0de \u00a0artificios o enga\u00f1os; la inducci\u00f3n o mantenimiento en error de \u00a0la \u00a0v\u00edctima; el desplazamiento patrimonial por parte de la misma; la obtenci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0provecho \u00a0il\u00edcito \u00a0para \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0o \u00a0para un tercero; y el perjuicio \u00a0correlativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por eso mismo la Sala ha dicho respecto de la \u00a0figura b\u00e1sica que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo \u00a0quiera \u00a0que en el hecho punible de \u00a0estafa \u00a0se \u00a0trata de proteger el poder de disposici\u00f3n de las personas sobre sus \u00a0bienes, \u00a0cosas \u00a0o \u00a0derechos, \u00a0sobre todo en relaci\u00f3n con maniobras fraudulentas \u00a0que \u00a0se \u00a0orientan \u00a0a \u00a0obtener \u00a0un \u00a0desplazamiento \u00a0patrimonial, \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0se\u00f1alado \u00a0 \u00a0 \u00a0exige \u00a0 \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0 rigurosa \u00a0 \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 antecedente-consecuente \u00a0entre \u00a0cada uno \u00a0de \u00a0los \u00a0componentes \u00a0t\u00edpicos \u00a0y en el orden antes indicado.\u00a0 Por ello, el \u00a0delito \u00a0se \u00a0consuma \u00a0con \u00a0la \u00a0obtenci\u00f3n de un provecho il\u00edcito para s\u00ed o para \u00a0otro, \u00a0como consecuencia de una situaci\u00f3n de error provocada en la v\u00edctima por \u00a0el \u00a0ardid \u00a0que \u00a0dispone \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0activo.\u00a0 \u00a0El \u00a0perjuicio correlativo al \u00a0provecho \u00a0il\u00edcito \u00a0determina \u00a0al sujeto pasivo, como titular del patrimonio que \u00a0sufri\u00f3 \u00a0 la \u00a0mengua; \u00a0pero \u00a0el \u00a0perjudicado \u00a0puede \u00a0ser \u00a0persona \u00a0distinta \u00a0del \u00a0destinatario \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0maquinaci\u00f3n \u00a0 \u00a0fraudulenta, \u00a0 que \u00a0 constituye \u00a0 la \u00a0v\u00edctima\u201d1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De modo que no le asiste raz\u00f3n al recurrente \u00a0cuando al postular la censura sostiene lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y como tampoco\u00a0 acredita que el Tribunal \u00a0interpret\u00f3 \u00a0 err\u00f3neamente \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 sustancial, \u00a0pues, \u00a0como \u00a0se \u00a0advirti\u00f3 \u00a0anteriormente \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace finalmente es emitir una personal opini\u00f3n de c\u00f3mo \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y a informar que aqu\u00e9l se equivoc\u00f3 al presentarlos de \u00a0manera \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0lo \u00a0concibieron el fiscal y el juzgador de \u00a0primer grado, el cargo se torna impr\u00f3spero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde \u00a0con lo expuesto por el Delegado y sin \u00a0otras consideraciones, la Corte no casar\u00e1 la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia impugnada. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Devu\u00e9lvase el expediente al tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0 \u00a0Y \u00a0 C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO O. P\u00c9REZ \u00a0PINZON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE L. QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 MAURO \u00a0 SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia de febrero 8\/2001, Rad. 013839, M.P. G\u00f3mez Gallego. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20654 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 Dr. \u00a0MAURO \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0 Aprobado acta No. 49. \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0nueve (9) de junio de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0 Decide \u00a0la Sala sobre la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el representante de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8349","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8349"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8349\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}