{"id":8323,"date":"2023-09-08T17:46:21","date_gmt":"2023-09-08T17:46:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2055718-02-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:21","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:21","slug":"2055718-02-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2055718-02-04\/","title":{"rendered":"20557(18-02-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 2057 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Aprobado No. 011 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0dieciocho (18) de febrero de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Sala sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada a\u00a0 nombre de JOS\u00c9 HER\u00c1CLITO ROJAS SILVA, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0el \u00a019 \u00a0de septiembre de 2.002 por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Villavicencio, que confirm\u00f3 la dictada en primera instancia por el \u00a0juzgado \u00a0segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la misma ciudad, mediante la cual se \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0dicho \u00a0procesado \u00a0a la pena principal de 48 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por 10 a\u00f1os y al \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0ocasionados, \u00a0como \u00a0autor de los delitos de homicidio \u00a0agravado, \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de arma de fuego de \u00a0defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0Cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0principal \u00a0postula \u00a0el \u00a0demandante esta \u00a0censura \u00a0que \u00a0sustenta \u00a0en \u00a0el cuerpo segundo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0acusando \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de segundo grado de violar indirectamente la ley sustancial \u00a0debido a la err\u00f3nea apreciaci\u00f3n de la prueba indiciaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0libelista \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de primer y \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0se \u00a0apoyaron en la equivocada apreciaci\u00f3n del \u00fanico testimonio \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0el de Ismael Murillo, el cual se constituy\u00f3 en un indicio al que se \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201cplena prueba\u201d y sirvi\u00f3 de fundamento para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0JOS\u00c9 \u00a0HER\u00c1CLITO ROJAS SILVA fue el autor material del homicidio \u00a0investigado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para demostrar su aserto transcribe apartes de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia alusivos a la ponderaci\u00f3n que se hiciera de \u00a0las \u00a0versiones \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0su \u00a0esposa \u00a0y \u00a0la del testigo Ismael Murillo, \u00a0destacando \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0primero para tratar de \u00a0justificar \u00a0su actitud frente a la imputaci\u00f3n que pesa en su contra, y concluye \u00a0-el \u00a0censor- \u00a0que \u00a0el \u00a0yerro \u00a0del \u00a0Tribunal se contrae al hecho de inferir de la \u00a0referida \u00a0versi\u00f3n \u00a0jurada \u00a0la \u00a0necesaria participaci\u00f3n de su defendido, cuando \u00a0\u201cdicha \u00a0prueba \u00a0no \u00a0tiene \u00a0tal capacidad demostrativa no solo porque es \u00fanica \u00a0prueba \u00a0de \u00a0cargo, sino porque no se trata de un indicio necesario y ni siquiera \u00a0vehemente\u201d. \u00a0Es decir, se \u201cyerra en la inferencia l\u00f3gica y espec\u00edficamente \u00a0en \u00a0su \u00a0fuerza \u00a0o \u00a0valor \u00a0persuasorio\u201d, \u00a0porque el hecho indicador no tiene el \u00a0alcance otorgado por el sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata, pues, de un error de identidad, en \u00a0el \u00a0que, \u00a0si \u00a0bien \u00a0no \u00a0se \u00a0altera f\u00e1cticamente el contenido de la prueba si le \u00a0otorga \u00a0un \u00a0una \u00a0capacidad \u00a0demostrativa que no tiene. Sin embargo, de inmediato \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0se \u00a0alter\u00f3 \u00a0el contenido de la declaraci\u00f3n de Ismael Murillo al \u00a0ponerlo \u00a0a \u00a0decir \u00a0lo que no dice, o lo que es lo mismo, que con tal versi\u00f3n se \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0fue HER\u00c1CLITO SILVA, la persona que ide\u00f3 \u201ctodo el tejemaneje \u00a0previo al atraco que termin\u00f3 en un homicidio y un hurto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0hicieron, \u00a0as\u00ed, \u00a0inferencias \u00a0sobre \u00a0una \u00a0coautor\u00eda \u00a0material \u00a0que \u00a0no existe, porque en el proceso no aparece constancia \u00a0alguna \u00a0que \u00a0indique \u00a0la \u00a0real participaci\u00f3n de su defendido, puesto que no fue \u00a0\u00e9l \u00a0quien \u00a0accion\u00f3 el arma homicida, tampoco condujo la motocicleta, no estuvo \u00a0en \u00a0 el \u00a0 sitio \u00a0 de\u00a0 \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0\u201cse \u00a0puede \u00a0afirmar \u00a0categ\u00f3ricamente \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 le \u00a0 \u00a0hubiese \u00a0 \u00a0arrebatado \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0malet\u00edn \u00a0 \u00a0al \u00a0occiso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 exploraron \u00a0los \u00a0contraindicios \u00a0o \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que podr\u00edan descartar la conclusi\u00f3n deducida de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0es \u00a0decir, que todo ocurri\u00f3 de manera distinta y que la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de su representado con la v\u00edctima tiene una explicaci\u00f3n diferente a \u00a0la \u00a0de \u00a0su culpabilidad como autor de los il\u00edcitos imputados, como que, dada su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0campesino \u00a0y \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0servicio \u00a0a \u00a0la \u00a0comunidad, \u00a0le dio \u00a0alojamiento \u00a0gratuito \u00a0a \u00a0muchas personas, entre ellas, a Murillo, circunstancia \u00a0que \u00a0torna \u00a0en \u00a0\u201cdistante \u00a0y \u00a0difusa\u201d \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0con el \u00a0mencionado \u00a0 sujeto\u201d; \u00a0 no \u00a0 solo \u00a0es \u00a0un \u00a0indicio \u00a0remoto \u00a0que \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0directamente \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos, sino que \u201cdicha \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 se \u00a0 hace \u00a0solo \u00a0mediante \u00a0una \u00a0inferencia \u00a0intermedia que resulta necesaria para poder establecer \u00a0la \u00a0primera \u00a0relaci\u00f3n \u00a0y, \u00a0para \u00a0el \u00a0caso, \u00a0tal \u00a0inferencia \u00a0intermedia \u00a0no \u00a0ha \u00a0existido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0en \u00a0la ausencia de fuerza vinculante \u00a0del \u00a0hecho indicador con el hecho indicado y precisa que su argumentaci\u00f3n no se \u00a0contrae \u00a0a \u00a0una \u00a0disparidad de su criterio con el plasmado en la sentencia, sino \u00a0que \u00a0apunta \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0un \u00a0verdadero error judicial, \u201cpues lo que se est\u00e1 \u00a0controvirtiendo \u00a0 \u00a0 es \u00a0 \u00a0 justamente\u2019el \u00a0mayor alcance probatorio\u2019 \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador hace del hecho indicador aducido\u201d. No obstante \u00a0acto \u00a0seguido, \u00a0se \u00a0queja del tratamiento igualitario que en t\u00e9rminos de prueba \u00a0le \u00a0diera \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0tanto \u00a0al \u00a0informe policivo seg\u00fan el cual desde el \u00a0mismo \u00a0momento \u00a0de \u00a0su \u00a0captura \u00a0Ismael \u00a0Murillo \u00a0se\u00f1al\u00f3 a ROJAS SILVA como la \u00a0persona \u00a0que plane\u00f3 el hurto que culmin\u00f3 con los resultados conocidos, junto a \u00a0las \u00a0distintas \u00a0versiones \u00a0juradas rendidas por aqu\u00e9l, las cuales, a juicio del \u00a0demandante, \u00a0tienen \u00a0\u201cclaras \u00a0muestras\u201d \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0manipuladas por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0instructora. Sin embargo, eso no implica que aquellas afirmaciones no \u00a0incriminatorias \u00a0\u201cdeban \u00a0ser \u00a0descartadas\u201d, \u00a0ya que lo que correspond\u00eda era \u00a0establecer cu\u00e1ndo el testigo dijo la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vuelve sobre el tema de la ausencia de prueba \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0y \u00a0concluye \u00a0que en el presente caso \u201cno existe\u201d \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0que \u00a0permita \u00a0inferir su responsabilidad porque de conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 50 de la Ley 504 de 1.999, los informes de \u00a0polic\u00eda \u00a0no \u00a0pueden \u00a0tenerse \u00a0como pruebas dentro del proceso, como tambi\u00e9n lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0la sentencia C-392\/2.000 al estudiar la \u00a0exequibilidad de dicha norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, afirma que \u201clas argumentaciones \u00a0ofrecidas \u00a0por los falladores de las dos instancias con relaci\u00f3n a los informes \u00a0policiales, \u00a0a las que le han dado valor de plena prueba, tampoco son aptos para \u00a0ser \u00a0valorados \u00a0como \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0no \u00a0tienen \u00a0el \u00a0m\u00e1s m\u00ednimo respaldo \u00a0probatorio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 normas \u00a0 \u201cprocesales \u00a0directamente \u00a0violadas\u201d, \u00a0cita \u00a0los \u00a0art\u00edculos 232, 233, 284, 285, 286 y 287 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0porque fueron aplicados los art\u00edculos 103, 103, 240, 241 \u00a0y \u00a0365 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal sin existir prueba demostrativa de la \u00a0responsabilidad del sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0como normas \u201csustanciales indirectamente \u00a0violadas\u201d \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n indebida, indica los art\u00edculos 103, 104, 240, 241 \u00a0y \u00a0365 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0y \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a09\u00ba \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0manifiesta \u00a0que como no hubo \u00a0adecuada \u00a0y \u00a0oportuna \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0no se cont\u00f3 con mejores y m\u00e1s certeros \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0para \u00a0tomar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0final. El Tribunal, entonces, \u00a0debi\u00f3 \u00a0 otorgarle \u00a0al \u00a0indicio \u00a0el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0realmente \u00a0tiene \u00a0y \u00a0ponderarlo \u00a0con \u00a0los \u00a0dem\u00e1s elementos de juicio, pero no existi\u00f3 equilibrio en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0ni \u00a0se \u00a0procedi\u00f3 \u00a0acorde \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0Tampoco, \u00a0se estudiaron los argumentos de la defensa que conduc\u00edan a \u00a0una decisi\u00f3n absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0subsidiaria, postula el demandante esta \u00a0censura, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0con \u00a0sustento \u00a0en \u00a0el cuerpo segundo de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, al apreciarse de \u00a0manera err\u00f3nea el principio del in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se apoya en varias citas doctrinales sobre el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0y enfatiza en la necesidad de la certeza para \u00a0condenar \u00a0como circunstancia que, a diferencia de la existencia de dudas, impone \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0pruebas con el car\u00e1cter de plenas para proferir sentencia de \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0de \u00a0tales \u00a0presupuestos \u00a0te\u00f3ricos, \u00a0considera \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que en este proceso se presentaron varias \u00a0inconsistentecias \u00a0tanto \u00a0en \u00a0los \u00a0informes policiales, como en el an\u00e1lisis del \u00a0\u00fanico \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0de Ismael Murillo, pues de esas probanzas se \u00a0establecieron \u00a0una \u00a0serie \u00a0de sospechas que el sentenciador no \u201ccapitaliz\u00f3\u201d \u00a0para \u00a0bien \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia, sino que las dej\u00f3 flotando en el expediente, como \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0 acerca \u00a0de \u00a0que \u00a0JOS\u00c9 \u00a0HER\u00c1CLITO \u00a0fuera \u00a0un \u00a0consuetudinario \u00a0atracador, la cual, por grave que sea, no permitir\u00eda imputarle \u00a0responsabilidad por los hechos investigados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este asunto, no se re\u00fanen los requisitos \u00a0exigidos \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 232 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, como quiera \u00a0que \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0inicialmente \u00a0practicadas \u00a0y \u00a0las pruebas acopiadas en el \u00a0curso \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0si \u00a0bien \u00a0pueden \u00a0ofrecer \u00a0una \u00a0convicci\u00f3n moral sobre la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de ROJAS SILVA en los hechos investigados, no arrojan la certeza \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0condenar, \u00a0pero \u00a0no existen elementos de juicio que lo vinculen \u00a0realmente \u00a0con \u00a0ello, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0se \u00a0trata de una investigaci\u00f3n deficiente, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0se \u00a0pudo establecer qui\u00e9nes son los cabecillas de la \u00a0organizaci\u00f3n delincuencial a que se refieren los sentenciadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Viol\u00f3 el fallador, de manera \u201cdirecta\u201d y \u00a0por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n, normas procesales como los art\u00edculos 232, 233 y 287 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, quebrant\u00f3 preceptos \u00a0sustanciales \u00a0(art\u00edculos \u00a09\u00ba, \u00a0103, \u00a0104, \u00a0240 \u00a0y \u00a0365 \u00a0del C\u00f3digo Penal) por \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia condenatoria proferida en \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0pese \u00a0a \u00a0no \u00a0existir certeza sobre la real participaci\u00f3n de \u00a0ROJAS SILVA como autor material o intelectual en los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto, \u00a0de \u00a0nuevo el casacionista trae a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0comentarios \u00a0y citas doctrinarias sobre la certeza, plena prueba y el \u00a0alcance \u00a0del \u00a0indubio \u00a0pro reo, insistiendo que en este proceso lo \u00fanico que se \u00a0pudo \u00a0acreditar \u00a0en \u00a0contra de su defendido fueron sospechas que el sentenciador \u00a0debi\u00f3 \u00a0sopesar \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0dem\u00e1s pruebas conforme a las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0para \u00a0aplicar \u00a0el principio del in d ubio pro reo, por cuanto solo con \u00a0base \u00a0en \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Ismael \u00a0Murillo \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0impartirse \u00a0fallo \u00a0de \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, en consecuencia, en relaci\u00f3n con el \u00a0cargo \u00a0principal \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado reconociendo la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0\u201cerr\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n del \u00fanico \u00a0indicio \u00a0de \u00a0cargo\u201d, \u00a0y se absuelva a su defendido de los delitos de homicidio \u00a0agravado, hurto calificado y agravado y porte ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0al \u00a0reproche \u00a0subsidiario, \u00a0pide el \u00a0libelista \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, admitiendo la violaci\u00f3n a la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u201cviolaci\u00f3n del IN DUBIO PRO REO al no existir CERTEZA o PLENA \u00a0PRUEBA \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 HER\u00c1CLITO ROJAS SILVA\u201d, y se le \u00a0absuelva de los delitos por los que fue condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Necesario \u00a0se \u00a0hace \u00a0en esta oportunidad, \u00a0recordar, \u00a0como \u00a0lo viene de anta\u00f1o sosteniendo de manera pac\u00edfica y constante \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0que la casaci\u00f3n no puede confundirse con una \u00a0tercera \u00a0 instancia, \u00a0 pues \u00a0a \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0los \u00a0recursos \u00a0ordinarios, \u00a0este \u00a0corresponde \u00a0a un medio de impugnaci\u00f3n que por ser de naturaleza extraordinaria \u00a0y \u00a0en \u00a0esencia \u00a0de car\u00e1cter rogado, impone al demandante el cumplimiento de una \u00a0serie de cargas que est\u00e1n debidamente se\u00f1aladas en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Se trata pues, de un recurso reglado, en el \u00a0que,\u00a0 \u00a0aparte \u00a0de \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0b\u00e1sicas de procedencia, oportunidad y \u00a0legitimidad, \u00a0se demanda la satisfacci\u00f3n de otras como las causales aducibles y \u00a0la\u00a0 \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0previstos \u00a0en \u00a0la \u00a0ley. Por eso, la \u00a0exigencia \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a0tercero \u00a0del art\u00edculo 212 del c\u00f3digo de \u00a0procedimiento \u00a0penal, \u00a0como \u00a0requisito \u00a0formal \u00a0de \u00a0la presentaci\u00f3n del libelo, \u00a0referida \u00a0a \u00a0la \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0clara y precisa de la causal en que se apoya y los \u00a0fundamentos \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 misma, \u00a0 \u00a0resulta \u00a0 de \u00a0 especial \u00a0 importancia \u00a0a \u00a0la \u00a0hora \u00a0de \u00a0estudiar \u00a0su \u00a0admisibilidad, \u00a0no \u00a0solo porque es en la proposici\u00f3n de los respectivos cargos, \u00a0en \u00a0donde \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0debe \u00a0proceder \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la dial\u00e9ctica de este \u00a0recurso \u00a0a \u00a0elaborar \u00a0un \u00a0juicio \u00a0serio sobre la legalidad de la sentencia, sino \u00a0porque, \u00a0en \u00a0su \u00a0desarrollo \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0indicar \u00a0las razones de hecho o de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0que \u00a0fundamenta \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0sus afirmaciones, las cuales deben \u00a0bastarse \u00a0a \u00a0si \u00a0mismas \u00a0de \u00a0cara \u00a0al \u00a0contenido \u00a0del \u00a0fallo \u00a0y de la actuaci\u00f3n \u00a0delimitando \u00a0a la Corte el alcance de la decisi\u00f3n que se pretende, claro est\u00e1, \u00a0sin \u00a0perjuicio de la facultad oficiosa contenida en el art\u00edculo 216 ib\u00eddem, lo \u00a0que \u00a0implica \u00a0que cada censura, por s\u00ed sola, debe ser suficiente para propiciar \u00a0la ruptura de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 En \u00a0 el \u00a0 presente \u00a0asunto, \u00a0varias \u00a0y \u00a0sustanciales \u00a0son \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0y \u00a0argumentativo \u00a0que \u00a0presenta \u00a0la \u00a0demanda \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio, \u00a0siendo del caso resaltar, en primer \u00a0lugar, \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante \u00a0proponer \u00a0un \u00a0reproche \u00a0como \u00a0principal \u00a0y \u00a0otro como \u00a0subsidirario, \u00a0la \u00a0independencia \u00a0de \u00a0las \u00a0premisas en que basa las pretensiones \u00a0casacionales \u00a0 que \u00a0los \u00a0inspiran, \u00a0terminan \u00a0a \u00a0la \u00a0postre \u00a0confundi\u00e9ndose \u00a0en \u00a0verdaderos \u00a0galimat\u00edas \u00a0que \u00a0no \u00a0demuestran \u00a0yerro \u00a0alguno en el fallo, pues no \u00a0respetan \u00a0principios \u00a0como \u00a0los de autonom\u00eda e independencia de las causales, y \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0los \u00a0ataques \u00a0responde \u00a0de manera coherente al \u00a0presupuesto te\u00f3rico de los yerros en que funda sus pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0al \u00a0ocuparse \u00a0el \u00a0censor del \u00a0primer \u00a0 cargo \u00a0aduce \u00a0una \u00a0curiosa \u00a0violaci\u00f3n directa de normas procesales y la indirecta, por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0de \u00a0otras sustanciales bas\u00e1ndose principalmente en el valor suasorio \u00a0otorgado \u00a0 al \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico \u00a0de \u00a0cargos, \u00a0pues \u00a0a \u00a0su \u00a0modo \u00a0de \u00a0ver, \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0de \u00a0Ismael \u00a0Murillo \u00a0no \u00a0son \u00a0suficientes para fundar un juicio de \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0contra \u00a0de ROJAS SILVA. Y aunque insistentemente manifiesta \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una confrontaci\u00f3n de su criterio apreciativo con el del \u00a0fallador, eso, precisamente, es lo que termina por dejar en claro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El demandante se apoya en premisas de suyo \u00a0contradictorias, \u00a0ya \u00a0que \u00a0si \u00a0bien ataca la prueba indiciaria como sustento del \u00a0fallo, \u00a0inicia \u00a0por \u00a0cuestionar \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0l\u00f3gicas \u00a0del sentenciador, o \u00a0indicio \u00a0propiamente, \u00a0y \u00a0termina cifrando su inconformidad no solo en la prueba \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de sustento al hecho indicador, el testimonio de Murillo, sino que \u00a0en \u00a0su \u00a0af\u00e1n \u00a0por \u00a0abundar \u00a0en \u00a0razones \u00a0entremezcla argumentos ajenos tanto al \u00a0sentido \u00a0del \u00a0yerro \u00a0invocado como a la causal de casaci\u00f3n aducida, como ocurre \u00a0al \u00a0sostener \u00a0dentro \u00a0del mismo cargo, que en la apreciaci\u00f3n de la declaraci\u00f3n \u00a0mencionada \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 en un error de identidad, pero al tiempo, que respecto \u00a0de \u00a0esa versi\u00f3n y el resto del acervo probatorio se desconocieron las reglas de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica y, que se presentan desaciertos al otorgarle validez a pruebas \u00a0que \u00a0no la tienen. De la misma manera, al cuestionar la actividad investigativa, \u00a0calific\u00e1ndola \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0fue oportuna ni adecuada, deja la sensaci\u00f3n de que \u00a0entonces \u00a0 su \u00a0inconformidad \u00a0se \u00a0remite \u00a0a \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0atacable \u00a0por \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad, es decir, por los \u00a0derroteros \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera de casaci\u00f3n, que debi\u00f3 proponer como cargo \u00a0separado \u00a0 indicando \u00a0 los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que \u00a0cuya \u00a0aducci\u00f3n \u00a0se \u00a0hac\u00eda \u00a0forzosamente \u00a0necesaria, \u00a0e \u00a0indicar, a su turno la procedencia y pertinencia de \u00a0los mismos frente al objeto de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0lo primero, esto es, si se \u00a0tratase \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0identidad \u00a0le \u00a0resultaba indispensable al demandante \u00a0indicar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0aspectos la sentencia recurrida le hace decir a la prueba, en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0la \u00a0testimonial, \u00a0expresiones que no se verifican en ella o extrajo \u00a0conclusiones \u00a0que no corresponden a su objetivo contenido o c\u00f3mo al cercenar su \u00a0contexto \u00a0\u00edntegro \u00a0termin\u00f3 \u00a0por \u00a0distorsionar \u00a0lo que materialmente en ella se \u00a0contiene \u00a0y, una vez concretada la falencia confrontar el contenido f\u00e1ctico del \u00a0fallo \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0acreditar \u00a0por qu\u00e9 de no mediar ese yerro las conclusiones \u00a0necesariamente ser\u00edan distintas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. En cambio, si se tratase de lo segundo, es \u00a0decir, \u00a0que se presenta un desconocimiento de las reglas de la sana cr\u00edtica, el \u00a0reparo \u00a0debi\u00f3 \u00a0hacerse \u00a0en \u00a0el sentido de un error de raciocinio, indicando las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0com\u00fan que resultaron \u00a0atropelladas \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0y exponer, en contraste, las razones de la \u00a0misma naturaleza que desvirt\u00faan las aducidas en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0De la misma manera, las glosas del censor \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0aptitud probatoria de los informes policiales, resulta de suyo \u00a0impertinente \u00a0en \u00a0esta \u00a0censura, puesto que ello equivale a entrelazar temas que \u00a0aparte \u00a0de poner de manifiesta su incertidumbre sobre el sentido del yerro, como \u00a0que \u00a0un \u00a0cuestionamiento \u00a0de \u00a0esa \u00a0estirpe \u00a0corresponde formularlo como error de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de legalidad, se trata de un enunciado escueto que no \u00a0desarroll\u00f3, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0no \u00a0precis\u00f3 \u00a0ni \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0fuera el informe \u00a0policivo \u00a0el \u00a0sustento \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0mucho \u00a0menos, \u00a0que las posteriores \u00a0versiones \u00a0juradas \u00a0rendidas ante el instructor por Ismael Murillo desmientan su \u00a0contenido. \u00a0Tampoco indic\u00f3 cu\u00e1les son los otros elementos de juicio que seg\u00fan \u00a0\u00e9l, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0debi\u00f3 \u00a0examinar \u00a0para \u00a0evaluar \u00a0equilibradamente \u00a0el caudal \u00a0probatorio existente en este asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0No \u00a0se \u00a0sabe \u00a0tampoco, \u00a0cu\u00e1les \u00a0son \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0de la defensa que pasaron desapercibidos para el fallador, y si bien \u00a0se \u00a0entendiera que son los expuestos en el escrito de apelaci\u00f3n de la sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0entonces, \u00a0en \u00a0este \u00a0aspecto, \u00a0tambi\u00e9n, debi\u00f3 postular por \u00a0separado \u00a0 \u00a0una \u00a0 censura \u00a0 por \u00a0 nulidad \u00a0 por \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 derecho \u00a0 de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. Como se ve, la insistencia del demandante \u00a0sobre \u00a0la \u00a0ausencia de prueba para condenar sustentada en la errada apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0testimonio al que le otorga y le niega simult\u00e1neamente la condici\u00f3n de \u00a0hecho \u00a0indicador y de indicio, no solo es indicativa de la confusi\u00f3n conceptual \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el objeto de ataque, sino que revela un prop\u00f3sito simple de \u00a0que \u00a0se \u00a0acoja \u00a0su \u00a0forma \u00a0de \u00a0concebir \u00a0los hechos y las pruebas, no porque sea \u00a0demostrativa \u00a0de un yerro del fallador, sino porque la considera mejor elaborada \u00a0y m\u00e1s acertada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0Similares \u00a0reparos, corresponde hacer en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0segundo \u00a0 cargo, \u00a0ya \u00a0que \u00a0en \u00e9ste retoma varios de los argumentos expuestos en el \u00a0primero \u00a0como \u00a0aquellos \u00a0atinentes \u00a0al contenido de los informes policiales y el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0\u00fanico \u00a0testigo de cargo, al quebrantamiento de las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica y los concernientes a la deficiencia investigativa, pues con base \u00a0en \u00a0todos \u00a0ello, vuelve a insistir que no existe en este caso \u201cplena prueba\u201d \u00a0para condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12. \u00a0Lo \u00a0anterior, \u00a0pone \u00a0de presente, que el \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0no \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0la insistencia del primero, solo que aqu\u00ed lo \u00a0concreta \u00a0en una sui generis \u201cinterpretaci\u00f3n err\u00f3nea\u201d del principio del in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0pero \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0el \u00a0anterior, \u00a0apunta \u00a0bajo \u00a0los \u00a0mismos \u00a0presupuestos \u00a0a \u00a0solicitar la ruptura del fallo impugnado por ausencia de prueba \u00a0para \u00a0condenar \u00a0porque, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0la \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de fundamento a la \u00a0sentencia no ofrece la certeza necesaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estas condiciones, no tiene justificaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0el \u00a0fraccionamiento \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0de \u00a0la argumentaci\u00f3n al \u00a0proponer \u00a0dos \u00a0cargos, \u00a0uno como principal y otro como subsidiario, ya que, como \u00a0qued\u00f3 \u00a0 visto, \u00a0 se \u00a0 trata \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 id\u00e9ntica \u00a0 tem\u00e1tica \u00a0 con \u00a0la \u00a0misma \u00a0pretensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, lo que corresponde, entonces, \u00a0es inadmitir la presente demanda de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a nombre de JOS\u00c8 \u00a0HER\u00c1CLITO \u00a0ROJAS \u00a0SILVA, contra la sentencia de segunda instancia dictada el 19 \u00a0de \u00a0 \u00a0septiembre \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a02.002 \u00a0 \u00a0dictada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0Villavicencio. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Contra esta decisi\u00f3n no procede recurso alguno. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE A. G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz Nu\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 2057 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 \u00a0 Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Aprobado No. 011 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0dieciocho (18) de febrero de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Sala sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8323","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8323","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8323"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8323\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8323"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8323"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8323"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}