{"id":828,"date":"2023-09-07T20:38:59","date_gmt":"2023-09-07T20:38:59","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12910-05-08-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:38:59","modified_gmt":"2023-09-07T20:38:59","slug":"12910-05-08-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12910-05-08-97\/","title":{"rendered":"12910 (05-08-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 APELACION-Procedibilidad \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0que para acceder al \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es necesario que la parte que lo intenta \u00a0haya \u00a0apelado \u00a0la sentencia de primera instancia, entre otras razones, porque la \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0no \u00a0puede \u00a0alegarse con criterio supletorio, es decir por \u00a0fuera \u00a0de \u00a0la \u00a0oportunidad que el procedimiento le otorga para hacerlo, y porque \u00a0el silencio es actitud que refleja conformidad con la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0 ha \u00a0 dicho \u00a0 que \u00a0 pretender \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0sin \u00a0haber \u00a0agotado este paso antecedente, implica \u00a0desconocer \u00a0el car\u00e1cter gradual y preclusivo del procedimiento, que le impone a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n de ejercer oportunamente sus derechos, \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0el \u00a0de impugnaci\u00f3n, dentro de los t\u00e9rminos y estadios procesales \u00a0establecidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solo \u00a0cuando \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la parte ha \u00a0sido\u00a0 \u00a0modificada desfavorablemente en la sentencia de segunda instancia, o \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0es \u00a0consultable, \u00a0es procedente, de acuerdo con la \u00a0doctrina \u00a0de \u00a0esta \u00a0Sala, \u00a0intentar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n por quien guard\u00f3 \u00a0silencio \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n del a quo. En el primer caso, porque la nueva \u00a0situaci\u00f3n \u00a0lo \u00a0legitimar\u00eda \u00a0para impugnarla; y, en el segundo, porque mientras \u00a0no \u00a0se \u00a0produzca \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n del ad quem, la parte no est\u00e1 en condiciones de \u00a0conocer \u00a0el \u00a0verdadero sentido del fallo, ante la facultad que el superior tiene \u00a0de \u00a0decidir sin limitaci\u00f3n alguna sobre la providencia objeto de consulta (Cfr. \u00a0Autos \u00a0de \u00a0agosto 9 de 1995, Mag. Pte. Dr. D\u00eddimo P\u00e1ez Velandia; y, septiembre \u00a05 de 1996, Mag. Pte. Dr. Fernando E. Arboleda Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0dicho \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la improcedencia del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n cuando el sujeto procesal que lo pretende no ha impugnado \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0ha \u00a0de entenderse referido a los casos en los \u00a0cuales \u00a0el sujeto, teniendo la posibilidad de hacerlo, ha dejado de ejercer este \u00a0derecho, \u00a0mas \u00a0no \u00a0cuando \u00a0esta garant\u00eda le ha sido de alguna manera vulnerada, \u00a0pues \u00a0mal \u00a0podr\u00eda \u00a0condicionarse \u00a0la \u00a0procedencia del recurso extraordinario al \u00a0cumplimiento \u00a0previo \u00a0de \u00a0una \u00a0exigencia \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0la \u00a0parte \u00a0no \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0acceder, \u00a0como \u00a0ocurrir\u00eda, \u00a0por ejemplo, cuando el silencio ha \u00a0obedecido \u00a0a \u00a0la ausencia absoluta de defensa t\u00e9cnica, o estuvo determinado por \u00a0una indebida notificaci\u00f3n de la sentencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estos \u00a0eventos, \u00a0no \u00a0cabr\u00eda \u00a0discutir la \u00a0procedencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0el impugnante deber\u00e1 acreditar, al \u00a0interponerlo, \u00a0el \u00a0inter\u00e9s que le asiste para ello, dando a conocer los motivos \u00a0que \u00a0le \u00a0impidieron \u00a0expresar \u00a0en \u00a0tiempo \u00a0su \u00a0inconformidad con la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia, y que ser\u00edan violatorios del derecho de defensa o el debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuentemente, \u00a0no \u00a0podr\u00e1 proponer cargos \u00a0distintos \u00a0del \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0el \u00a0quebrantamiento \u00a0del derecho a impugnar el \u00a0fallo, \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0subsidiarios, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0si \u00a0el reparo \u00a0prospera, \u00a0deber\u00e1 \u00a0decretarse \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0momento \u00a0en \u00a0que se \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0vicio; \u00a0y, \u00a0si \u00a0es \u00a0desestimado, \u00a0ser\u00e1 \u00a0porque \u00a0la violaci\u00f3n no \u00a0existi\u00f3, \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0concluir, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0la \u00a0parte recurrente dej\u00f3 de \u00a0impugnar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de primer grado no por falta de garant\u00edas procesales, sino \u00a0porque \u00a0esa \u00a0fue \u00a0su \u00a0voluntad, \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0suyo suficiente para que los dem\u00e1s \u00a0cargos no puedan ser examinados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No. 12910 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta No.92 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe de Bogot\u00e1, D. C., cinco de agosto \u00a0de mil novecientos noventa y siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Se pronuncia \u00a0la \u00a0Corte \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad de la demanda de casaci\u00f3n presentada por el \u00a0defensor \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 procesado \u00a0 \u00a0 Marck \u00a0 \u00a0Damian \u00a0Fialhio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Antecedentes.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El 29 de \u00a0junio \u00a0de 1995, ingres\u00f3 a la cl\u00ednica Shaio de Santa Fe de Bogot\u00e1 el ciudadano \u00a0estadounidense \u00a0Marck \u00a0Damian \u00a0Fialhio, \u00a0con cuadro de depresi\u00f3n respiratoria y \u00a0alteraciones \u00a0en \u00a0el estado de conciencia, en coma superficial. El d\u00eda 30, ante \u00a0la \u00a0evidencia \u00a0de \u00a0cuerpos \u00a0extra\u00f1os \u00a0en \u00a0la \u00a0cavidad \u00a0abdominal, \u00a0se practic\u00f3 \u00a0laparatom\u00eda \u00a0mediana \u00a0supra e infraumbilical, hall\u00e1ndose setenta y cuatro (74) \u00a0c\u00e1psulas \u00a0cil\u00edndricas \u00a0en \u00a0material \u00a0pl\u00e1stico, contentivas de 436.7 gramos de \u00a0hero\u00edna. \u00a0D\u00edas \u00a0despu\u00e9s, el paciente expuls\u00f3 por v\u00eda anal dos (2) c\u00e1psulas \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0la \u00a0misma sustancia, con un peso de 11.7 gramos (fls.4, 6, 13, 56, 67, \u00a0166, 171). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Iniciada la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0estos \u00a0hechos, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Regional vincul\u00f3 al proceso \u00a0mediante \u00a0indagatoria a Marck Damian Fialhio y resolvi\u00f3 su situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, por el delito de tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0estupefacientes, \u00a0seg\u00fan \u00a0la descripci\u00f3n t\u00edpica del art\u00edculo 33 de la ley \u00a030 \u00a0de \u00a01986 (fls.60, 140 y 145-1). Por el mismo il\u00edcito, profiri\u00f3 luego en su \u00a0contra resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n (fls.4 y ss. del cuaderno No.3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A instancias \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0su \u00a0defensora, se cumpli\u00f3 en la etapa del juicio el tr\u00e1mite \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 37 del estatuto procesal (modificado por el art.3\u00ba de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993), \u00a0y \u00a0se \u00a0dict\u00f3 sentencia anticipada, mediante la cual el \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0conocimiento lo conden\u00f3 a\u00a0 la pena principal de 47 meses y 15 \u00a0d\u00edas \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a011.66 salarios m\u00ednimos mensuales, como autor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0que \u00a0tipifica \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a033 \u00a0de la ley 30 de 1986 \u00a0(fls.34, 48, 49, 108 y 110-3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Contra este \u00a0fallo, \u00a0interpusieron \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n el fiscal acusador y el procesado \u00a0Marck \u00a0Damian Fialhio, pero en relaci\u00f3n con este \u00faltimo fue declarado desierto \u00a0por falta de sustentaci\u00f3n (fls.123, 126, 138, 153 ibidem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0impugnada \u00a0por \u00a0el \u00a0nuevo defensor de confianza del procesado en \u00a0reposici\u00f3n \u00a0y subsidiariamente en apelaci\u00f3n, a efectos de que se la revocara y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0se \u00a0concediera \u00a0el \u00a0recurso, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de que su \u00a0defendido \u00a0no \u00a0estaba \u00a0en \u00a0condiciones de sustentar el recurso por desconocer el \u00a0idioma, \u00a0y que las abogadas que ven\u00edan defendi\u00e9ndolo &#8220;raponearon&#8221; a su cliente \u00a0y \u00a0se \u00a0&#8220;volaron&#8221; \u00a0con \u00a0los \u00a0honorarios, \u00a0dej\u00e1ndolo \u00a0abandonado \u00a0(fls.145, 156 y \u00a0161). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Por auto de \u00a029 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 1996, el Juzgado de conocimiento resolvi\u00f3 desfavorablemente el \u00a0recurso \u00a0de reposici\u00f3n y neg\u00f3 el de apelaci\u00f3n por improcedente, al tiempo que \u00a0orden\u00f3 \u00a0el \u00a0envi\u00f3 \u00a0del \u00a0proceso al superior para que decidiera la impugnaci\u00f3n \u00a0promovida \u00a0por \u00a0el \u00a0Fiscal, \u00a0quien\u00a0 \u00a0propugnaba \u00a0por \u00a0la \u00a0inclusi\u00f3n \u00a0de la \u00a0agravante \u00a0prevista en el art\u00edculo 38.2 de la ley 30 de 1986 y la exclusi\u00f3n de \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas (fls.123 y \u00a0186). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0agosto \u00a028 de 1996, que ahora la defensa recurre en casaci\u00f3n, el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0modific\u00e1ndola en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0fijar \u00a0en \u00a0$1\u00b4189.335.oo \u00a0la pena pecuniaria impuesta al procesado \u00a0(fls.15 y 30 cd. del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La demanda \u00a0contiene \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado. Uno, al amparo de la causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0derivada \u00a0de \u00a0la \u00a0inactividad \u00a0en \u00a0el proceso de las abogadas (principal y suplente) encargadas de \u00a0su \u00a0ejercicio; \u00a0el \u00a0otro, con fundamento en la primera, por indebida aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0inciso primero del art\u00edculo 33 de la ley 30 de 1986 y falta de aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0inciso \u00a0segundo ejusdem, que prev\u00e9 una pena m\u00e1s benigna (fls. 41 y ss cd. \u00a0del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SE \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0La Corte ha \u00a0precisado \u00a0que \u00a0para acceder al recurso extraordinario de casaci\u00f3n es necesario \u00a0que \u00a0la \u00a0parte \u00a0que \u00a0lo \u00a0intenta haya apelado la sentencia de primera instancia, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0razones, \u00a0porque \u00a0la \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0no puede alegarse con \u00a0criterio \u00a0supletorio, \u00a0es decir por fuera de la oportunidad que el procedimiento \u00a0le \u00a0otorga para hacerlo, y porque el silencio es actitud que refleja conformidad \u00a0con la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Tambi\u00e9n ha \u00a0dicho \u00a0que \u00a0pretender la impugnaci\u00f3n extraordinaria sin haber agotado este paso \u00a0antecedente, \u00a0 implica \u00a0 desconocer \u00a0 el \u00a0car\u00e1cter \u00a0gradual \u00a0y \u00a0preclusivo \u00a0del \u00a0procedimiento, \u00a0que le impone a los sujetos procesales la obligaci\u00f3n de ejercer \u00a0oportunamente \u00a0sus \u00a0derechos, \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0el \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, dentro de los \u00a0t\u00e9rminos y estadios procesales establecidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Solo \u00a0cuando \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n de la parte ha sido\u00a0 modificada desfavorablemente en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia, o el fallo de primer grado es consultable, \u00a0es \u00a0procedente, \u00a0de acuerdo con la doctrina de esta Sala, intentar el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0quien \u00a0guard\u00f3 \u00a0silencio \u00a0frente a la decisi\u00f3n del a quo. En el \u00a0primer \u00a0caso, \u00a0porque la nueva situaci\u00f3n lo legitimar\u00eda para impugnarla; y, en \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0porque \u00a0mientras no se produzca la decisi\u00f3n del ad quem, la parte \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0conocer \u00a0el verdadero sentido del fallo, ante la \u00a0facultad \u00a0que \u00a0el \u00a0superior \u00a0tiene \u00a0de \u00a0decidir \u00a0sin limitaci\u00f3n alguna sobre la \u00a0providencia \u00a0objeto \u00a0de \u00a0consulta (Cfr. Autos de agosto 9 de 1995, Mag. Pte. Dr. \u00a0D\u00eddimo \u00a0P\u00e1ez \u00a0Velandia; \u00a0y, \u00a0septiembre \u00a05 \u00a0de 1996, Mag. Pte. Dr. Fernando E. \u00a0Arboleda Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Lo dicho \u00a0en \u00a0torno \u00a0a la improcedencia del recurso de casaci\u00f3n cuando el sujeto procesal \u00a0que \u00a0lo \u00a0pretende no ha impugnado la sentencia de primer grado, ha de entenderse \u00a0referido \u00a0a \u00a0los \u00a0casos \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0sujeto, teniendo la posibilidad de \u00a0hacerlo, \u00a0ha \u00a0dejado de ejercer este derecho, mas no cuando esta garant\u00eda le ha \u00a0sido \u00a0de \u00a0alguna manera vulnerada, pues mal podr\u00eda condicionarse la procedencia \u00a0del \u00a0recurso extraordinario al cumplimiento previo de una exigencia a la cual la \u00a0parte \u00a0no ha tenido posibilidad de acceder, como ocurrir\u00eda, por ejemplo, cuando \u00a0el \u00a0silencio \u00a0ha \u00a0obedecido a la ausencia absoluta de defensa t\u00e9cnica, o estuvo \u00a0determinado \u00a0 \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 \u00a0indebida \u00a0 \u00a0 \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0sentencia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En estos \u00a0eventos, \u00a0no \u00a0cabr\u00eda \u00a0discutir \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0del recurso casaci\u00f3n, pero el \u00a0impugnante \u00a0deber\u00e1 \u00a0acreditar, \u00a0al interponerlo, el inter\u00e9s que le asiste para \u00a0ello, \u00a0dando \u00a0a \u00a0conocer \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que \u00a0le impidieron expresar en tiempo su \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0la sentencia de primera instancia, y que ser\u00edan violatorios \u00a0del derecho de defensa o el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Consecuentemente, \u00a0 no \u00a0 podr\u00e1 \u00a0 proponer \u00a0cargos \u00a0distintos \u00a0del \u00a0relacionado \u00a0con el quebrantamiento del derecho a impugnar el fallo, ni siquiera \u00a0en \u00a0 calidad \u00a0de \u00a0subsidiarios, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0reparo \u00a0prospera, \u00a0deber\u00e1 \u00a0decretarse \u00a0la \u00a0nulidad a partir del momento en que se present\u00f3 el vicio; y, si \u00a0es \u00a0desestimado, \u00a0ser\u00e1 \u00a0porque la violaci\u00f3n no existi\u00f3, debi\u00e9ndose concluir, \u00a0entonces, \u00a0que la parte recurrente dej\u00f3 de impugnar el fallo de primer grado no \u00a0por \u00a0falta \u00a0de garant\u00edas procesales, sino porque esa fue su voluntad, raz\u00f3n de \u00a0suyo \u00a0 suficiente \u00a0 para \u00a0que \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0cargos \u00a0no \u00a0puedan \u00a0ser \u00a0examinados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En el caso \u00a0sub \u00a0judice, \u00a0el \u00a0reproche \u00a0principal \u00a0se \u00a0funda \u00a0en la consideraci\u00f3n de que el \u00a0procesado \u00a0careci\u00f3 \u00a0de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica durante todo el proceso, proposici\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0enmarcar\u00eda \u00a0formalmente \u00a0dentro de las hip\u00f3tesis en las cuales ser\u00eda \u00a0procedente \u00a0el recurso extraordinario, a pesar de no haber sido apelado el fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0del estudio de la actuaci\u00f3n procesal se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0muchas \u00a0de \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0hace sobre la \u00a0inactividad \u00a0de la defensa, no\u00a0 corresponden a la verdad f\u00e1ctico ritual, y \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0sus actuaciones no fueron cuantitativamente pr\u00f3digas \u00a0como \u00a0lo \u00a0hubiera \u00a0querido \u00a0el \u00a0ahora \u00a0apoderado, \u00a0ello \u00a0en manera alguna revela \u00a0abandono de su cliente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al \u00a0respecto, \u00a0d\u00edgase \u00a0que \u00a0la \u00a0profesional \u00a0encargada \u00a0de la defensa del procesado \u00a0Marck \u00a0Damian \u00a0Fialhio \u00a0intervino \u00a0en los distintos segmentos de su indagatoria, \u00a0inicialmente \u00a0de \u00a0oficio y luego como abogada de confianza (fls.23, 60 y 140 del \u00a0cuaderno \u00a0No.1); \u00a0en el acto de notificaci\u00f3n de la medida de aseguramiento para \u00a0exigir \u00a0la designaci\u00f3n de un int\u00e9rprete (fls.151 vto. y 167 ibidem); solicit\u00f3 \u00a0reposici\u00f3n \u00a0del \u00a0auto \u00a0de \u00a0clausura \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0para \u00a0acogerse \u00a0al \u00a0instituto \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0anticipada \u00a0(fls.190-1); \u00a0asisti\u00f3 a la diligencia \u00a0realizada \u00a0 para \u00a0 reconocimiento \u00a0 de \u00a0 beneficios \u00a0 por \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0eficaz \u00a0(fls.282-1); \u00a0present\u00f3 \u00a0alegato precalificatorio (fls.4, 15 y 20-3); insisti\u00f3, \u00a0una \u00a0vez \u00a0iniciado \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0en la sentencia anticipada (fls.34, 47, 48 y 49 \u00a0-3); \u00a0formul\u00f3 \u00a0solicitudes orientadas a obtener la libertad de su defendido por \u00a0enfermedad \u00a0grave \u00a0(fls.35, \u00a046 \u00a0y \u00a049-3); \u00a0y, \u00a0concurri\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0diligencia de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos (fls.108 ibidem); actuaciones todas que \u00a0contradicen \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0en el sentido de que el procesado \u00a0habr\u00eda estado hu\u00e9rfano de asistencia t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0La simple \u00a0disparidad \u00a0de \u00a0criterios \u00a0sobre \u00a0la forma como debi\u00f3 orientarse la defensa del \u00a0acusado, \u00a0de \u00a0suyo \u00a0no \u00a0es \u00a0fundamento \u00a0v\u00e1lido \u00a0para \u00a0proponer la nulidad de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0por efectaci\u00f3n del derecho de defensa, pues la existencia \u00a0o \u00a0inexistencia \u00a0de la violaci\u00f3n no puede hacerse depender de juicios meramente \u00a0especulativos, \u00a0sino \u00a0que \u00a0debe \u00a0contar \u00a0con \u00a0respaldo \u00a0objetivo \u00a0en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0existiendo, \u00a0entonces, \u00a0motivo \u00a0atendible \u00a0que \u00a0permita \u00a0suponer siquiera que la \u00a0falta \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primer grado haya obedecido a una \u00a0actitud \u00a0de \u00a0indiferencia \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0y perniciosa de la defensa t\u00e9cnica, se \u00a0impone \u00a0declarar \u00a0la \u00a0improcedencia \u00a0del recurso extraordinario, por ausencia de \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0actora, \u00a0no \u00a0sin antes precisar que la inviabilidad del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n por este motivo, surge tanto de la no apelaci\u00f3n del fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0como \u00a0de \u00a0su no sustentaci\u00f3n, que fue lo acontecido en \u00a0caso sub judice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E \u00a0L V E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DECRETAR \u00a0LA \u00a0NULIDAD \u00a0del \u00a0auto \u00a0mediante el cual el Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0admiti\u00f3 el recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Marck \u00a0Damian \u00a0Fialhio. En su lugar, se declara improcedente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Notif\u00edquese \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0de \u00a0 origen. \u00a0CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 RICARDO \u00a0 CALVETE \u00a0RANGEL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE ANIBAL \u00a0GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJIA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DIDIMO \u00a0 PAEZ \u00a0 VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JUAN \u00a0MANUEL TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Patricia \u00a0 \u00a0 Salazar \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0SECRETARIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 APELACION-Procedibilidad \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0\u00a0 La \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0que para acceder al \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es necesario que la parte que lo intenta \u00a0haya \u00a0apelado \u00a0la sentencia de primera instancia, entre otras razones, porque la \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0no \u00a0puede \u00a0alegarse con criterio supletorio, es decir por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-828","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-5"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=828"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/828\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}