{"id":8276,"date":"2023-09-08T17:46:18","date_gmt":"2023-09-08T17:46:18","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2024908-09-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:18","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:18","slug":"2024908-09-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2024908-09-04\/","title":{"rendered":"20249(08-09-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20249 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0MAURO \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 76.\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C.,\u00a0 ocho (8) de septiembre de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0decidir \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0los defensores de GLADYS EDILMA \u00a0\u00c1LVAREZ \u00a0PIMENTEL \u00a0y \u00a0ROGELIO \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0CASTRO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0contra la sentencia \u00a0proferida \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0abril de 2002, por medio de la cual una sala de decisi\u00f3n \u00a0penal \u00a0del Tribunal Superior de Cundinamarca le imparti\u00f3 confirmaci\u00f3n al fallo \u00a0que \u00a0a \u00a0su turno profiri\u00f3 el Juzgado 2\u00ba Penal del Circuito Especializado y que \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0los procesados como autora y c\u00f3mplice, respectivamente, del delito \u00a0de testaferrato, y adopt\u00f3 otras determinaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS\u00a0 \u00a0Y ACTUACION \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Los hechos que dieron origen a este proceso \u00a0fueron \u00a0 resumidos \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. \u00a0El \u00a017 de febrero de 1990, se efectu\u00f3 \u00a0por \u00a0 parte \u00a0 del \u00a0Ejercito \u00a0Nacional \u00a0\u2013Grupo \u00a0Mecanizado \u00a0Rinc\u00f3n Qui\u00f1ones- diligencia de ocupaci\u00f3n en la \u00a0Finca \u00a0Santa \u00a0Rosa, \u00a0ubicada \u00a0en la vereda El Cabrero, comprensi\u00f3n municipal de \u00a0Pacho \u00a0(Cund.), encontrando 28 kilos de oro, 6.697.950 d\u00f3lares en canecas y 102 \u00a0reses \u00a0de \u00a0propiedad de Gonzalo Rodr\u00edguez Gacha (fls. 4 a 6 c.1); pormenores de \u00a0este operativo se consignan en el acta No. 1743 de la misma fecha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0El 23 de agosto de 1989, la Brigada XII \u00a0del \u00a0Ejercito \u00a0Nacional, allan\u00f3 y ocup\u00f3 las Fincas Mi Mazatl\u00e1n, ubicada en la \u00a0vereda \u00a0la \u00a0Rama \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Pacho, \u00a0operativos desarrollados en uso de \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0emergencia \u00a0encaminadas a la ubicaci\u00f3n de bienes del extinto \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 Gonzalo \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0 Gacha, \u00a0adquiridos \u00a0con \u00a0dinero \u00a0proveniente \u00a0del \u00a0narcotr\u00e1fico \u00a0donde \u00a0igualmente \u00a0se encontraron d\u00f3lares por $.4.924.000 (fl. 4 \u00a0c. anexo 6). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0Igual \u00a0procedimiento \u00a0de \u00a0ocupaci\u00f3n se \u00a0surti\u00f3 \u00a0en la Hacienda Cuernavaca, vereda Patasca, el 22 de agosto de 1989, (c. \u00a0anexo \u00a010 \u00a0fl. \u00a07). \u00a0Estos \u00a0son \u00a0los \u00a0supuestos f\u00e1cticos a que se constri\u00f1e el \u00a0calificatorio de primera y segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0se \u00a0determin\u00f3 \u00a0que los predios \u00a0fueron \u00a0adquiridos \u00a0por \u00a0las firmas Inmobiliaria Andina S.A. INANSA y la empresa \u00a0de \u00a0Cr\u00eda \u00a0y \u00a0Levante \u00a0S.A., \u00a0bienes que hab\u00edan sido de propiedad de Rodr\u00edguez \u00a0Gacha \u00a0 y \u00a0 que \u00a0Gladys \u00a0Edilma \u00a0\u00c1lvarez \u00a0Pimentel \u00a0y \u00a0Rogelio \u00a0An\u00edbal \u00a0Castro \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0 compraron \u00a0 en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0sociedades \u00a0mencionadas, \u00a0incrementando as\u00ed, de esta manera il\u00edcita su patrimonio.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a01\u00ba \u00a0de \u00a0septiembre de 1992 la Unidad \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0de Bogot\u00e1 inici\u00f3 diligencias preliminares y el 23 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01995, \u00a0luego de recaudadas algunas pruebas, la Unidad Especializada de \u00a0Previas \u00a0de \u00a0la Direcci\u00f3n Regional de Fiscal\u00edas declar\u00f3 la apertura del ciclo \u00a0instructivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fueron \u00a0vinculados por \u00a0medio \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0FRANCISCO \u00a0JOS\u00c9 \u00a0FEOLI BONILLA, JOS\u00c9 IGNACIO GONZ\u00c1LEZ \u00a0PARDO y HEL\u00cd SALOM\u00d3N MU\u00d1OZ SIERRA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0persona ausente fueron \u00a0vinculados \u00a0GLADYS EDILMA \u00c1LVAREZ PIMENTEL y ROGELIO AN\u00cdBAL CASTRO RODR\u00cdGUEZ, \u00a0contra \u00a0quienes se profiri\u00f3 el 18 de septiembre de 1996 medida de aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de testaferrato y enriquecimiento \u00a0il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0de \u00a025 \u00a0de \u00a0febrero de 1997 fueron desvinculados FEOLI BONILLA y \u00a0GONZ\u00c1LEZ PARDO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a04 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0siguiente \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0cerrada \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con el procesado MU\u00d1OZ \u00a0SIERRA, \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que se orden\u00f3 la continuaci\u00f3n de la instrucci\u00f3n respecto \u00a0de los restantes dos implicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de algunos incidentes procesales, el 27 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01999 \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0cerrada tambi\u00e9n la instrucci\u00f3n respecto de \u00a0GLADYS \u00a0EDILMA \u00c1LVAREZ PIMENTEL y ROGELIO AN\u00cdBAL CASTRO RODR\u00cdGUEZ, y el 22 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02000 \u00a0un \u00a0Fiscal \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0los Juzgados Penales del Circuito \u00a0Especializados \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0primera como autora del delito de enriquecimiento il\u00edcito y \u00a0del \u00a0segundo \u00a0como \u00a0autor de ese mismo delito en concurso real homog\u00e9neo con el \u00a0de testaferrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 resolver \u00a0 el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la \u00a0anterior \u00a0resoluci\u00f3n, la Unidad Nacional Delegada ante \u00a0los \u00a0Tribunales Superiores de Distrito Judicial le imparti\u00f3 confirmaci\u00f3n en la \u00a0suya \u00a0de \u00a026 de julio de siguiente, modific\u00e1ndola en el sentido de acusar a los \u00a0procesados \u00a0como autora y c\u00f3mplice, respectivamente, del delito de testaferrato \u00a0(art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del decreto 1856 de 1989, adoptado como legislaci\u00f3n permanente \u00a0por el 7\u00ba del decreto extraordinario 2266 de 1991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0A \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a02\u00ba \u00a0Penal \u00a0del Circuito Especializado de Cundinamarca \u00a0asumi\u00f3 el conocimiento de la causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez realizada la audiencia de juzgamiento \u00a0en \u00a0varias \u00a0sesiones, \u00a0ese \u00a0despacho \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sentencia condenatoria el 28 de \u00a0diciembre \u00a0 de \u00a02001 \u00a0en \u00a0correspondencia \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0e impuso como penas principales a GLADYS EDILMA \u00c1LVAREZ PIMENTEL 72 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0equivalente \u00a0a \u00a02.700 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos legales \u00a0mensuales \u00a0y \u00a0a \u00a0ROGELIO \u00a0AN\u00cdBAL CASTRO RODR\u00cdGUEZ\u00a0 30 meses de prisi\u00f3n y \u00a0multa \u00a0equivalente \u00a0a \u00a01.000 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0mensuales; \u00a0y \u00a0la accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio\u00a0 derechos y funciones p\u00fablicas por el \u00a0mismo lapso de la principal de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Interpuesto \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n por los \u00a0defensores \u00a0contra \u00a0la \u00a0anterior \u00a0sentencia, \u00a0una \u00a0sala \u00a0de \u00a0decisi\u00f3n penal del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca \u00a0le \u00a0imparti\u00f3 confirmaci\u00f3n integral en la \u00a0suya de 26 de abril de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En oportunidad, la se\u00f1ora \u00c1LVAREZ PIMENTEL y \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0CASTRO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0interpusieron el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino de traslado los representantes judiciales de \u00a0los procesados presentaron la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concedida \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria y \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0ajustadas \u00a0las \u00a0demandas \u00a0a \u00a0las formalidades de ley, se corri\u00f3 \u00a0traslado \u00a0para \u00a0concepto \u00a0al \u00a0Procurador, \u00a0el cual ha sido rendido y por ello se \u00a0apresta la Sala a emitir el fallo correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS \u00a0DEMANDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda presentada \u00a0a \u00a0 nombre \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 ROGELIO \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0CASTRO \u00a0RODR\u00cdGUEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0el \u00a0defensor de este procesado formula tres cargos contra la sentencia \u00a0de segundo grado, en el siguiente orden: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0 \u00a0 Primer \u00a0 \u00a0 cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En sentir del togado el Tribunal incurri\u00f3 en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a083, inciso 1\u00ba, del c\u00f3digo penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0esa finalidad afirma \u00a0que \u00a0por \u00a0haber \u00a0sido \u00a0acusado \u00a0y condenado CASTRO RODR\u00cdGUEZ como c\u00f3mplice del \u00a0delito \u00a0de \u00a0testaferrato \u00a0en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 6\u00ba del decreto 1856 de \u00a01989 \u00a0\u2013adoptado \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba \u00a0del \u00a0decreto \u00a02266 de 1991-, en armon\u00eda con el art\u00edculo 24 del \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01980, la acci\u00f3n penal prescrib\u00eda en su caso en el t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0 8 \u00a0 a\u00f1os \u00a0y \u00a04 \u00a0meses, \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0a \u00a0imponer \u00a0por \u00a0ese \u00a0delito.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En su sentir, si el delito \u00a0se \u00a0consum\u00f3 \u00a0a \u00a0m\u00e1s \u00a0tardar \u00a0en \u00a0el \u00a0mes \u00a0de junio de 1990 y la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a02 \u00a0de \u00a0julio de 2000, cuando ocurri\u00f3 esto \u00a0\u00faltimo ya la acci\u00f3n penal se encontraba prescrita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0se \u00a0consum\u00f3 \u00a0a \u00a0m\u00e1s \u00a0tardar en el mes de junio de 1990, el libelista \u00a0controvierte \u00a0las \u00a0razones \u00a0contenidas \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n y las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0en el sentido de que la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0 no \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0prescrita \u00a0porque \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0acto \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0testaferrato \u00a0 no \u00a0 ha \u00a0 ocurrido \u00a0 en \u00a0 tanto \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0sigue \u00a0teniendo \u00a0representaci\u00f3n \u00a0accionaria \u00a0en \u00a0las \u00a0empresas propietarias de los terrenos y la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0dominio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0bienes \u00a0 \u00a0no \u00a0 ha \u00a0 sido \u00a0 adoptada \u00a0judicialmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido advierte el \u00a0censor \u00a0que \u00a0la \u00a0ocupaci\u00f3n y registro de los predios por parte del Estado datan \u00a0del 23 de agosto de 1989 y 17 de febrero de 1990. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, que el procesado \u00a0CASTRO \u00a0 RODR\u00cdGUEZ\u00a0 \u00a0 se \u00a0 retir\u00f3 \u00a0 voluntariamente \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 empresas \u00a0\u201cInansa\u201d \u00a0y \u00a0\u201cGanader\u00eda \u00a0de Cr\u00eda y Levante\u201d \u00a0el \u00a011 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01987, \u00a0de acuerdo a las inspecciones \u00a0judiciales \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0reposan \u00a0 a \u00a0 folios \u00a0 15 \u00a0 y \u00a0 52 \u00a0 del \u00a0 cuaderno \u00a0 anexo \u00a04. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, finalmente, que mediante \u00a0decreto \u00a01272 de junio 15 de 1990 los bienes vinculados directa o indirectamente \u00a0a \u00a0actividades \u00a0de \u00a0narcotr\u00e1fico \u00a0y \u00a0conexos \u00a0fueron dejados por\u00a0 fuera de \u00a0comercio a partir de su decomiso y ocupaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 \u00a0apoyo \u00a0 \u00a0en \u00a0pronunciamiento \u00a0de esta Sala de 7 de octubre de 1999, sostiene que la causa que \u00a0hizo \u00a0cesar \u00a0la \u00a0permanencia \u00a0del \u00a0delito \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u201cfue \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0doble \u00a0 \u00a0 intervenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 estatal \u00a0 \u00a0 (jur\u00eddica \u00a0 y \u00a0 material) \u00a0que \u00a0se \u00a0dio \u00a0desde \u00a0comienzos \u00a0del \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a01989 \u00a0(cfr. \u00a0Certificados \u00a0de \u00a0libertad anexos 2 y 3), \u00a0finales \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 mismo \u00a0 \u00a0 \u00a0 (\u2019ocupaci\u00f3n y \u00a0registro\u2019) \u00a0 \u00a0y \u00a0comienzos \u00a0de \u00a01990, \u00a0con la expedici\u00f3n del decreto 1272\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicional a ello, sostiene que la \u201csimulaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0titularidad\u201d\u00a0 \u00a0que \u00a0tipifica \u00a0el \u00a0delito de testaferrato y que se inici\u00f3 en este caso en 1984, \u00a0\u201csubsisti\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a0referido \u00a0periodo \u00a0marzo de \u00a01989, \u00a0agosto \u00a0de \u00a01989, \u00a0febrero \u00a0de \u00a01990 y 15 de junio de 1990\u201d, \u00a0 \u00a0fechas \u00a0 \u00a0\u00e9stas \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0constituyen \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u201c\u00faltimos \u00a0actos\u201d \u00a0que \u00a0marcan los hitos \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales, seg\u00fan el casacionista, se sustenta la prescripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal por la imposibilidad posterior de causar alg\u00fan da\u00f1o real al \u00a0bien jur\u00eddico tutelado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0casar \u00a0el fallo \u00a0impugnado \u00a0y, \u00a0en su lugar, disponer la cesaci\u00f3n de procedimiento a favor de su \u00a0poderdante \u00a0por \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, adoptando las dem\u00e1s medidas \u00a0inherentes a esta forma de terminaci\u00f3n del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Segundo cargo \u00a0\u2013subsidiario-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Postula \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida del art\u00edculo 6\u00ba del decreto 1856 de 1989 y \u00a0falta \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 177 \u00a0 del \u00a0 c\u00f3digo \u00a0 penal \u00a0 de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el demandante el yerro \u00a0cometido \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0produjo \u00a0al \u00a0haber \u00a0adecuado \u00a0err\u00f3neamente \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0de su representado al art\u00edculo 6\u00ba del decreto 1856 de 1989 que \u00a0tipifica \u00a0el delito de testaferrato, en lugar de haber seleccionado el art\u00edculo \u00a0177 \u00a0del \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01980 que recog\u00eda el il\u00edcito de encubrimiento por \u00a0receptaci\u00f3n \u00a0 \u00a0-sancionado \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0prisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a06 \u00a0 \u00a0meses \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido sostiene que \u00a0el \u00a0error \u00a0devino \u00a0de \u00a0haber \u00a0prolongado \u00a0equivocadamente \u00a0la \u00a0permanencia de la \u00a0conducta \u00a0delictiva \u00a0hasta \u00a0hoy \u00a0y \u00a0considerar \u00a0que para el 24 de agosto de 1989 \u00a0(fecha \u00a0de \u00a0entrada \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0citado \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba) \u00a0el quehacer del \u00a0procesado \u00a0 \u00a0 \u00a0sigui\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0consum\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0bajo \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 modalidad \u00a0 \u00a0 de \u00a0testaferrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda el actor que antes \u00a0de \u00a0esa \u00a0fecha los bienes que adquirieron los procesados en simulaci\u00f3n quedaron \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Estupefacientes y, asimismo, que su \u00a0representado \u00a0se \u00a0retir\u00f3 \u00a0definitivamente \u00a0de \u00a0las citadas empresas, sin que al \u00a0respecto \u00a0se \u00a0pueda \u00a0decir \u00a0que \u00a0sigui\u00f3 \u00a0figurando \u00a0en la C\u00e1mara de Comercio y \u00a0consumando \u00a0el \u00a0encubrimiento, \u00a0en \u00a0cuanto esa mera formalidad se torna inane de \u00a0cara \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 real \u00a0 \u00a0 retiro \u00a0 \u00a0 establecido \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 inspecciones \u00a0judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa realidad conlleva, en su sentir, a que en \u00a0especial \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 a\u00f1o \u00a0 de \u00a0 las \u00a0resoluciones \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Estupefacientes \u00a0\u20131989 el \u00a0delito \u00a0de \u00a0encubrimiento \u00a0por \u00a0receptaci\u00f3n \u00a0se \u00a0haya \u00a0consumado \u00a0y que ante la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0 estatal \u00a0 se \u00a0 tornara \u00a0 imposible \u00a0 f\u00edsica \u00a0 y \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0\u201cocultar o asegurar el objeto material del delito o \u00a0el \u00a0producto del mismo\u201d, al igual que su adquisici\u00f3n \u00a0o \u00a0enajenaci\u00f3n, de modo que el bien jur\u00eddico de la administraci\u00f3n de justicia \u00a0no pod\u00eda ser objeto de quebrantamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0el \u00a0censor que la afirmaci\u00f3n que en \u00a0contrario \u00a0hace \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0resulta \u00a0equivocada, porque es aqu\u00e9l el bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado \u00a0con \u00a0la norma y no la propiedad u otro cualquiera, frente a \u00a0los \u00a0cuales \u00a0s\u00ed \u00a0podr\u00eda \u00a0resultar \u00a0determinante \u00a0que \u00a0el \u00a0nombre del procesado \u00a0contin\u00fae figurando en la C\u00e1mara de Comercio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye afirmando que si \u00a0en \u00a01987 \u00a0y \u00a01989 \u00a0se \u00a0consum\u00f3 \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0encubrimiento \u00a0por receptaci\u00f3n \u00a0\u2013art. 177-, la acci\u00f3n penal prescribi\u00f3 en el mes \u00a0de \u00a0 \u00a0marzo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01994, \u00a0 \u00a0esto \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0dentro \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0cinco \u00a0 a\u00f1os \u00a0siguientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0el actor convoca a la Sala \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0reconozca \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0materia \u00a0de \u00a0condena \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0el \u00a0encubrimiento \u00a0por \u00a0receptaci\u00f3n y, por tanto, que la acci\u00f3n penal se encuentra \u00a0prescrita \u00a0desde \u00a0el \u00a0mes \u00a0de \u00a0marzo de 1994, por lo que solicita que se case la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0se \u00a0dicte en su lugar cesaci\u00f3n de procedimiento por la \u00a0presencia de este fen\u00f3meno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0Tercer \u00a0cargo \u00a0\u2013subsidiario-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista acusa la falta de aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo 63 del c\u00f3digo penal, \u201cproveniente de \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 errada \u00a0 \u00a0 \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 mismo\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0(sic). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido \u00a0afirma \u00a0que \u00a0en el fallo de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se \u00a0neg\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado el mecanismo sustitutivo de la pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la libertad \u00fanicamente por su renuencia a comparecer al proceso, \u00a0al \u00a0paso \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no hizo referencia alguna al punto pues orient\u00f3 su \u00a0atenci\u00f3n a negar la prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0casacionista, si el sentenciador de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0concurren \u00a0en \u00a0el caso de su poderdante \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0-que \u00a0s\u00ed \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n-, \u00a0resulta \u00a0evidente que no necesitaba ejecutar la pena impuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0de \u00a0Gonzalo \u00a0Rodr\u00edguez Gacha se \u00a0puede \u00a0predicar \u00a0\u201ctodo \u00a0lo \u00a0malo \u00a0que \u00a0se pueda\u201d, \u00a0pero \u00a0resulta ilegal e injusto que tal predicamento se \u00a0extienda \u00a0a \u00a0su familia y mucho menos a un pariente lejano como el procesado que \u00a0no \u00a0disfrut\u00f3 \u00a0de la riqueza material de aqu\u00e9l, aparte que el haber prestado su \u00a0nombre \u00a0para figurar con una sola acci\u00f3n en una de las empresas constitu\u00eda una \u00a0orden \u00a0imposible \u00a0de desacatar proviniendo de un personaje todopoderoso como era \u00a0su t\u00edo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras criticar que la necesidad de ejecutar la \u00a0pena \u00a0haya \u00a0provenido \u00a0de \u00a0la ausencia procesal del acusado, termina solicitando \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0parcialmente \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0y en su lugar se conceda a su \u00a0representado el sustituto previsto en el citado art\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0GLADYS \u00a0 \u00a0EDILMA \u00a0 \u00a0\u00c1LVAREZ \u00a0 \u00a0PIMENTEL. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo primero, cuatro cargos formula el defensor de la \u00a0procesada, como pasa a sintetizarse: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera el casacionista que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0incurri\u00f3 en violaci\u00f3n directa de la ley sustancial por haber \u00a0aplicado \u00a0indebidamente\u00a0 \u00a0los\u00a0 \u00a0art\u00edculos\u00a0 \u00a06\u00ba\u00a0 \u00a0del\u00a0 \u00a0decreto\u00a0 \u00a01856\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a01989, adoptado como legislaci\u00f3n permanente \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba \u00a0del \u00a0decreto extraordinario 2266 de 1991; 1\u00ba y 2\u00ba del \u00a0decreto \u00a0 \u00a0 ley \u00a0 \u00a0100 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01980 \u00a0 \u00a0\u2013actuales 6\u00ba \u00a0y \u00a09\u00ba \u00a0de la ley 599 de 2000-; 11, numeral 2\u00ba, de la Declaraci\u00f3n Universal de \u00a0los \u00a0Derechos \u00a0Humanos; \u00a015 \u00a0del \u00a0Pacto \u00a0Internacional \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Civiles \u00a0y \u00a0Pol\u00edticos, \u00a0aprobado \u00a0por la ley 74 de 1968; 6\u00ba, literal c), del protocolo II, \u00a0adicional \u00a0a los cuatro convenios de Ginebra de junio 1977 y aprobado por la ley \u00a0171 \u00a0de \u00a01994; \u00a09\u00ba \u00a0de \u00a0la \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0Americana \u00a0sobre \u00a0Derechos \u00a0Humanos de \u00a0noviembre \u00a022 \u00a0de 1969, aprobada por la ley 16 de 1972; y 29 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0formular el cargo advierte el censor, con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0reiterada \u00a0jurisprudencia, \u00a0que \u00a0parte \u00a0de \u00a0aceptar \u00a0los hechos y las \u00a0valoraciones \u00a0probatorias \u00a0tal \u00a0como \u00a0fueron asumidos por el juzgador de segundo \u00a0grado \u00a0y \u00a0que \u00a0su \u00a0discurso \u00a0jur\u00eddico \u00a0se \u00a0centrar\u00e1 \u00a0\u00fanicamente \u00a0en acreditar \u00a0\u201clos \u00a0errores \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0normativos \u00a0en \u00a0sus \u00a0expresiones \u00a0 de \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0indebida\u201d; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0demostrar \u00a0el cargo \u00a0transcribe \u00a0apartes \u00a0de las sentencias de primero y segundo grado en punto de la \u00a0materialidad \u00a0del \u00a0delito \u00a0y \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0sentido \u00a0y \u00a0alcance de las normas \u00a0enunciadas, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0concluir que si las adquisiciones de los bienes\u00a0 \u00a0inmuebles \u00a0objeto \u00a0de \u00a0este \u00a0proceso \u00a0se \u00a0realizaron entre 1985 y 1988, como fue \u00a0aceptado \u00a0por los juzgadores de instancia, refulge clara la indebida aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 6\u00ba \u00a0 del \u00a0decreto \u00a01856 \u00a0de \u00a01989 \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0normas \u00a0constitucionales \u00a0y \u00a0legales, especialmente aquellas que regulan el principio de \u00a0reserva \u00a0o \u00a0estricta legalidad de los delitos. Ello como quiera que el delito de \u00a0testaferrato \u00a0 no \u00a0 ten\u00eda \u00a0existencia \u00a0jur\u00eddico-sustancial, \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido \u00a0irrefutable \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0hasta \u00a0el 24 de agosto de 1989, fecha de expedici\u00f3n de \u00a0dicho decreto, fue erigido como tal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0aplic\u00f3 \u00a0enseguida el \u00a0censor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0in \u00a0extenso \u00a0 a \u00a0se\u00f1alar \u00a0los \u00a0contenidos \u00a0descriptivos, \u00a0valorativos y efectos vinculantes de aquel principio, \u00a0con \u00a0vista \u00a0en \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0y \u00a0doctrina \u00a0existentes, \u00a0para \u00a0afirmar que en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a sus elementos s\u00f3lo es viable hablar de acto que se imputa, de acto \u00a0que \u00a0se \u00a0consuma \u00a0y \u00a0de \u00a0acto \u00a0que \u00a0se \u00a0adecua t\u00edpicamente, en la medida en que \u00a0concurra \u00a0material \u00a0y \u00a0jur\u00eddicamente una ley escrita, cierta y previa en la que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0hubiese \u00a0descrito \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0injusto penal. Precisa que su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0resulta \u00a0imperiosa \u00a0y \u00a0vinculante, bien se trate de delitos de mero \u00a0peligro, \u00a0de \u00a0resultado, \u00a0de \u00a0mera \u00a0conducta, \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0instant\u00e1nea o de \u00a0conducta \u00a0permanente, \u00a0pues de lo contrario implicar\u00eda ubicar el reproche penal \u00a0al \u00a0 \u00a0margen \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0contenidos \u00a0 \u00a0b\u00e1sicos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0teor\u00eda \u00a0 del \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicional a ello considera \u00a0que \u00a0si \u00a0al tenor del art\u00edculo 26 del actual c\u00f3digo penal todo delito tiene un \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0realizaci\u00f3n \u201co \u00a0un \u00a0 momento \u00a0 de \u00a0 acto \u00a0 o \u00a0 actos \u00a0 de \u00a0consumaci\u00f3n\u201d, \u00a0resulta \u00a0indudable \u00a0que \u00a0de \u00a0este \u00a0mandato \u00a0no se \u00a0excluyen los delitos de conducta permanente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras recordar las fechas de \u00a0los \u00a0actos \u00a0de \u00a0escrituraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0inmuebles objeto de este proceso, y sin \u00a0entrar \u00a0a \u00a0controvertir \u00a0lo \u00a0dicho por los juzgadores de instancia, advierte que \u00a0las \u00a0adquisiciones \u00a0de \u00a0los mismos se perfeccionaron entre el 18 de septiembre y \u00a0el \u00a029 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01985, \u00a0como al igual se consigna en el fallo de segunda \u00a0instancia, \u00a0reiterando \u00a0que \u00a0respecto \u00a0de \u00a0estos actos se tornaba jur\u00eddicamente \u00a0inaplicable \u00a0el \u00a0art\u00edculo 6\u00ba del decreto 1856 de 1989, sin que por el hecho de \u00a0seguir \u00a0 siendo \u00a0su \u00a0defendida \u00a0propietaria \u00a0de \u00a0algunas \u00a0las \u00a0acciones \u00a0de \u00a0las \u00a0sociedades \u00a0aludidas \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0su \u00a0vigencia autorizara a pensar lo \u00a0contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 \u00a0apoyo \u00a0 \u00a0en \u00a0pronunciamientos \u00a0de \u00a0esta \u00a0Sala, \u00a0el \u00a0actor \u00a0advierte \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0la propia \u00a0jurisprudencia \u00a0 la \u00a0 que \u00a0 ha \u00a0 se\u00f1alado \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0de \u00a0testaferrato \u00a0\u201cse \u00a0perfecciona, \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0mediante contrato o escritura, un bien pasa a figurar a nombre \u00a0de \u00a0 \u00a0quien \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0es \u00a0 su \u00a0 verdadero \u00a0 propietario\u201d, \u00a0 por \u00a0lo \u00a0que \u00a0en su sentir debe contarse tambi\u00e9n \u00a0con \u00a0la \u00a0existencia \u00a0previa \u00a0y \u00a0preexistente del injusto t\u00edpico, de modo que la \u00a0conducta \u00a0atribuida \u00a0a \u00a0su poderdante no puede perfeccionarse el d\u00eda que entr\u00f3 \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0el \u00a0decreto \u00a01856, \u00a0esto es el 24 de agosto de 1989. Esa posici\u00f3n \u00a0jurisprudencial \u00a0la \u00a0encuentra coherente con el contenido de la norma, en cuanto \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 \u00a0verbo \u00a0 \u00a0 \u00a0rector \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013adquirir \u00a0bienes-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0casacionista el \u00a0haberse \u00a0aplicado \u00a0ese \u00a0precepto \u00a0a \u00a0GLADYS \u00a0EDILMA \u00a0por el mero hecho de seguir \u00a0siendo \u00a0propietaria \u00a0de \u00a0algunas acciones de las sociedades cuestionadas en este \u00a0proceso, \u00a0con soporte en el predicado jurisprudencial de que la naturaleza de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0de testaferrato es de conducta permanente, se incurri\u00f3 en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0esa \u00a0norma \u00a0sustancial, como quiera que no es posible \u00a0hablar \u00a0de \u00a0continuidad \u00a0de unas conductas que hist\u00f3rico-materialmente nunca se \u00a0perfeccionaron \u00a0como \u00a0delito. \u00a0Desde \u00a0el punto de vista natural\u00edstico, precisa, \u00a0para \u00a0que \u00a0un \u00a0ser \u00a0siga \u00a0siendo o contin\u00fae siendo, tiene que haber sido, en el \u00a0entendido \u00a0esencial \u00a0y \u00a0existencial, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0aplica \u00a0al \u00a0delito como ente \u00a0jur\u00eddico, \u00a0 \u00a0 cuya \u00a0 \u00a0 esencia, \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 existencia, \u00a0 \u00a0jam\u00e1s \u00a0 \u00a0es \u00a0intemporal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0conduce \u00a0al \u00a0libelista \u00a0a \u00a0postular la indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 2\u00ba del decreto 100 \u00a0de \u00a01980 \u00a0(9\u00ba de la ley 599 de 2000), por haber afirmado el ad \u00a0quem \u00a0que \u00a0no \u00a0se viol\u00f3 el principio de legalidad y que el comportamiento \u00a0de la procesada pod\u00eda catalogarse como conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 \u00a0yerro \u00a0in \u00a0iudicando \u00a0 \u00a0 resulta \u00a0trascendente \u00a0para el actor, si se toma en cuenta que de no haberse incurrido en \u00a0\u00e9l, \u00a0otros \u00a0habr\u00edan \u00a0sido \u00a0los \u00a0extremos \u00a0vinculantes \u00a0de \u00a0lo \u00a0decidido \u00a0en la \u00a0sentencia, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0indefectiblemente \u00a0\u00e9sta \u00a0habr\u00eda \u00a0sido de car\u00e1cter \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sustentado de esta manera \u00a0el \u00a0cargo \u00a0solicita \u00a0a la Corte que case la sentencia y emita fallo de reemplazo \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013subsidiario- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0el casacionista la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial derivada de la indebida aplicaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a05\u00ba \u00a0y\u00a0 36 del decreto ley 100 de 1980 \u201312 y 22 de la ley 599 de 2000-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comienza por advertir que \u00a0acepta \u00a0los hechos y las valoraciones probatorias tal y como fueron asumidas por \u00a0el \u00a0fallador de segundo grado, para aplicarse enseguida a transcribir apartes de \u00a0las \u00a0 sentencias \u00a0 de \u00a0 instancia \u00a0 en \u00a0 punto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0subjetiva \u00a0dolosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo \u00a0de lo que \u00a0denomina \u00a0 los \u00a0postulados \u00a0fundantes \u00a0y \u00a0limitantes \u00a0de \u00a0la \u00a0dogm\u00e1tica \u00a0dolosa \u00a0culpabil\u00edstica, \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0es \u00a0necesario \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta dos referentes \u00a0hist\u00f3rico \u00a0materiales \u00a0de \u00a0tiempo: \u00a0aqu\u00e9l en que se perfeccion\u00f3 la conducta y \u00a0aqu\u00e9l \u00a0en \u00a0que \u00a0entr\u00f3 en vigencia el tipo sustancial del que se afirma haberse \u00a0realizado en modalidad dolosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para la cabal comprensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0considera \u00a0el \u00a0censor \u00a0que debe preguntarse si al tiempo que se \u00a0perfeccionaron \u00a0los actos de adquisici\u00f3n de los bienes de que se trata, se pudo \u00a0consolidar \u00a0el \u00a0acto \u00a0real \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0su \u00a0defendida \u00a0respecto de los \u00a0elementos \u00a0 \u00a0integradores \u00a0 y \u00a0 estructurales \u00a0 del \u00a0 injusto \u00a0 de \u00a0 testaferro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido responde que \u00a0para \u00a0los \u00a0a\u00f1os \u00a0de 1985 a 1988, cuando se produjeron tales actos como se dej\u00f3 \u00a0consignados \u00a0en \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0instancia, era absolutamente imposible que \u00a0GLADYS \u00a0EDILMA \u00a0\u00c1LVAREZ \u00a0conociera \u00a0los \u00a0elementos \u00a0del \u00a0tipo \u00a0de \u00a0testaferrato \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0decreto 1856 de 1989, dado que para esas \u00a0anualidades no ten\u00eda existencia jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De all\u00ed se sigue para el \u00a0libelista \u00a0la \u00a0indebida aplicaci\u00f3n sustancial de la categor\u00eda jur\u00eddica dolosa \u00a0de \u00a0que \u00a0tratan \u00a0los \u00a0citados \u00a0art\u00edculos \u00a0del c\u00f3digo de 1980, vigentes para el \u00a0momento \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 consolidaron \u00a0 los \u00a0 actos \u00a0 de \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 \u00a0apoyo \u00a0 \u00a0en \u00a0pronunciamiento \u00a0de esta Sala de 7 de noviembre de 1990, en el sentido de que el \u00a0testaferrato \u00a0se \u00a0perfecciona \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0por medio de contrato o \u00a0escritura \u00a0un \u00a0bien \u00a0pasa \u00a0a figurar como propiedad de quien realmente no lo es, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0en \u00a0estricto \u00a0derecho \u00a0tiene \u00a0que \u00a0convenirse que la procesada no \u00a0pod\u00eda \u00a0conocer \u00a0los \u00a0elementos \u00a0integradores \u00a0de una normatividad que no ten\u00eda \u00a0existencia jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El haberse atribuido a su \u00a0representada \u00a0la \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0dolosa \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del decreto 1856 de \u00a0agosto \u00a024 \u00a0de \u00a01989 \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que ella sigui\u00f3 siendo propietaria de \u00a0algunas \u00a0de las acciones de las sociedades puestas en cuesti\u00f3n en este proceso, \u00a0devino \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0aquellos preceptos, toda vez que para \u00a0poder \u00a0efectuar \u00a0una \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0a \u00a0t\u00edtulo de dolo se debe tener en cuenta el \u00a0momento del perfeccionamiento de la conducta o conductas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con apoyo en la doctrina el \u00a0actor \u00a0se\u00f1ala que su defendida no pudo actuar dolosamente y tampoco se le puede \u00a0imputar \u00a0un \u00a0dolo subsiguiente despu\u00e9s de la entrada en vigencia y hacia futuro \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0ya \u00a0citado \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de seguir siendo propietaria de \u00a0algunas \u00a0de las acciones de las sociedades, toda vez que los extremos de saber y \u00a0querer \u00a0del \u00a0dolo \u00a0deben \u00a0estar \u00a0presentes \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0precisamente \u00a0en \u00a0el momento decisivo de la misma, lo cual no se aplica respecto \u00a0de \u00a0actos \u00a0que voluntariamente se produjeron con anterioridad al 24 de agosto de \u00a01989. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error es trascendente en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0consolidado \u00a0el \u00a0mismo, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0necesaria e \u00a0incuestionablemente habr\u00eda sido absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, el recurrente solicita a la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0case \u00a0la sentencia objeto de impugnaci\u00f3n y emita fallo de reemplazo \u00a0absolutorio, \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0no \u00a0puede \u00a0reportarse \u00a0 como \u00a0 punible \u00a0 por \u00a0 no \u00a0 haberse \u00a0 realizado \u00a0 con \u00a0culpabilidad \u00a0dolosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Tercer \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013subsidiario- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa al Tribunal de haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 6\u00ba del decreto 1856 de \u00a01989 \u00a0\u2013adoptado como legislaci\u00f3n permanente mediante el \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba \u00a0del decreto 2266 de 1991-, 2\u00ba y 3\u00ba del decreto ley 100 de 1980 \u00a0\u2013actuales \u00a0art\u00edculos \u00a09 \u00a0y \u00a010\u00ba de la ley 599 de \u00a02000-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras \u00a0advertir que acepta \u00a0irrestrictamente \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0las apreciaciones probatorias en la forma como \u00a0fueron \u00a0asumidos \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0 y \u00a0 efectuar \u00a0 la \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0de \u00a0apartes \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, sostiene que se \u00a0evidencia \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0en \u00a0la medida que el Tribunal equipar\u00f3 el \u00a0ingrediente \u00a0 \u00a0 \u00a0 normativo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cactividad \u00a0 \u00a0 \u00a0 delictiva\u201d \u00a0correspondiente \u00a0al injusto t\u00edpico de enriquecimiento il\u00edcito \u00a0de \u00a0 particulares, \u00a0 con \u00a0el \u00a0ingrediente \u00a0normativo \u00a0de \u00a0\u201cdelito \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 narcotr\u00e1fico \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0conexos\u201d \u00a0 propio \u00a0 del \u00a0testaferrato, \u00a0 que \u00a0reporta \u00a0en \u00a0su \u00a0sentir \u00a0alcances, \u00a0contenidos \u00a0y \u00a0extremos \u00a0conceptuales \u00a0 y \u00a0 sustanciales \u00a0opuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En desarrollo del cargo, el \u00a0actor \u00a0se \u00a0muestra \u00a0partidario que\u00a0 de cara a la estructuraci\u00f3n del delito \u00a0de \u00a0enriquecimiento \u00a0il\u00edcito de particulares no resulte necesaria la existencia \u00a0de \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0debidamente ejecutoriada que demuestre la actividad \u00a0del narcotr\u00e1fico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido advierte que \u00a0el \u00a0 \u00a0 contenido \u00a0 \u00a0 conceptual \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0ingrediente \u00a0 \u00a0\u201cactividades \u00a0 \u00a0 delictivas\u201d \u00a0fue \u00a0fijado en una primera fase por la Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0C-127 \u00a0de \u00a0marzo \u00a030 \u00a0de 1993, al se\u00f1alar el \u00a0car\u00e1cter \u00a0derivado \u00a0del injusto y la necesidad de que conforme al art\u00edculo 248 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 Carta \u00a0 \u201clas \u00a0actividades \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 delictivas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 deben \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 estar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 judicialmente \u00a0declaradas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega, empero, que en una \u00a0segunda \u00a0fase, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0C-319 \u00a0de \u00a0julio \u00a018 de 1996, al referirse a este \u00a0elemento \u00a0normativo, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0fij\u00f3 \u00a0una \u00a0concepci\u00f3n \u00a0aut\u00f3noma del delito y \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0 \u00a0respecto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0dicho \u00a0 ingrediente \u00a0 que \u00a0 \u201cen \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0debe \u00a0interpretarse \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0deba provenir de un sujeto condenado previamente por el delito \u00a0de narcotr\u00e1fico o cualquier otro delito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se ocupa de se\u00f1alar, por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0que este delito fue contemplado en un decreto legislativo diferente \u00a0al \u00a0testaferrato, concretamente en el art\u00edculo 1\u00ba del decreto legislativo 1895 \u00a0de \u00a0agosto 24 de 1989, adoptado como legislaci\u00f3n permanente por el art\u00edculo 10 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02266 \u00a0de \u00a01991, \u00a0y \u00a0actualmente regulado en el nuevo c\u00f3digo en el \u00a0art\u00edculo 327. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su parte, afirma, el \u00a0delito \u00a0de testaferrato aparece recogido en el art\u00edculo 6\u00ba del decreto 1856 de \u00a0agosto \u00a026 de 1989, adoptado como legislaci\u00f3n permanente por el decreto 2266 de \u00a01991, \u00a0y \u00a0el \u00a0ingrediente \u00a0normativo \u00a0que \u00a0habla \u00a0de \u00a0dineros \u00a0provenientes \u00a0del \u00a0\u201cdelito de narcotr\u00e1fico y \u00a0conexos\u201d, traduce de cara a \u00a0su \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0que \u00a0aparezca \u00a0declarado \u00a0como \u00a0tal \u00a0en \u00a0el contexto de una \u00a0sentencia \u00a0debidamente \u00a0ejecutoriada, \u00a0de conformidad con el art\u00edculo 248 de la \u00a0Carta Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0insistir \u00a0en \u00a0estas \u00a0diferencias, \u00a0el \u00a0censor \u00a0afirma \u00a0que \u00a0si la voluntad expresa del legislador fue \u00a0describir \u00a0en \u00a0forma \u00a0individual y por separado dos ingredientes normativos, los \u00a0mismos \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0equiparados o aparejados como lo hizo el Tribunal en su \u00a0fallo, \u00a0con \u00a0lo cual incurri\u00f3 en un error in \u00a0iudicando por \u00a0indebida aplicaci\u00f3n de la norma sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera que si a criterio \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0se contaba en el proceso con sentencia definitiva en punto de \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0de \u00a0los dineros con los que se adquirieron los bienes objeto de \u00a0este \u00a0 proceso, \u00a0 en \u00a0 manera \u00a0 alguna, \u00a0 so \u00a0pretexto \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0ingrediente \u00a0\u201cdinero \u00a0provenientes del \u00a0delito \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 narcotr\u00e1fico\u201d\u00a0 \u00a0se \u00a0confunde \u00a0con \u00a0el \u00a0propio \u00a0de las \u201cactividades \u00a0 \u00a0 delictivas\u201d, \u00a0pod\u00eda \u00a0adecuarse \u00a0el \u00a0comportamiento de la \u00a0procesada \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 descripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 injusto \u00a0 \u00a0 t\u00edpico \u00a0 \u00a0 de \u00a0testaferrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0 resulta \u00a0trascendente \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0porque \u00a0de no haberse incurrido en \u00e9l el fallo \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0absolutorio, \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido \u00a0que la conducta de GLADYS EDILMA \u00a0\u00c1LVAREZ PIMENTEL no era t\u00edpica de testaferrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, por tanto, casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0en su lugar, absolver a su representada del cargo por el cual \u00a0fue acusada y condenada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Cuarto \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013subsidiario-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0en esta censura \u00a0que \u00a0el Tribunal incurri\u00f3 en aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 29, inciso 3\u00ba, \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de 2000 y, correlativamente, en la falta de aplicaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0decreto ley 100 de 1980, 29 de la Carta y 43 de la ley 153 \u00a0de 1987. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo \u00a0del cargo \u00a0sostiene \u00a0 el \u00a0 censor \u00a0que, \u00a0aceptando \u00a0que \u00a0su \u00a0defendida \u00a0en \u00a0su \u00a0calidad \u00a0de \u00a0representante \u00a0legal \u00a0de las sociedades Inmobiliaria Andina S.A. y Ganader\u00eda de \u00a0Cr\u00eda \u00a0y \u00a0levante \u00a0S.A. \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0la adquisici\u00f3n de los predios mediante \u00a0operaciones \u00a0mercantiles \u00a0comprendidas entre los a\u00f1os de 1985 a 1988 y que a\u00fan \u00a0hoy \u00a0se \u00a0hallan \u00a0inscritos \u00a0como \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0tales \u00a0firmas -tal como fue \u00a0declarado \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia-, en estricto derecho debe decirse \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0cabo tales operaciones no se encontraba vigente en \u00a0manera \u00a0 alguna \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 29, \u00a0inciso \u00a03\u00ba, \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal \u00a0\u2013ley \u00a0599 de 2000 que cobr\u00f3 vigencia a partir del \u00a024 de julio de 2001-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el libelista tampoco \u00a0estaba \u00a0vigente \u00a0este \u00a0precepto cuando entr\u00f3 a regir el delito de testaferrato, \u00a0ni \u00a0para \u00a0cuando \u00a0se \u00a0hizo \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0de este delito en la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n de segunda instancia el 26 de julio de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De all\u00ed deriva que se haya \u00a0aplicado \u00a0indebidamente el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 29 del nuevo c\u00f3digo penal e \u00a0inaplicado \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la Carta Pol\u00edtica, en tanto ordena que nadie \u00a0podr\u00e1 \u00a0ser \u00a0juzgado \u00a0sino \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0leyes preexistentes al acto que se \u00a0imputa \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0materia \u00a0penal \u00a0la ley permisiva o favorable, aun cuando sea \u00a0posterior, \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0aplicar\u00e1 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0preferencia \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0restrictiva \u00a0 o \u00a0desfavorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto precisa que el \u00a0factum\u00a0 \u00a0probado \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de instancia se \u00a0adecu\u00f3 \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 quantum \u00a0normativo desfavorable que no \u00a0ten\u00eda \u00a0vigencia \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0cara \u00a0a los mismos, con lo cual se estructur\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 6\u00ba del decreto 100 de 1980 \u00a0y el 43 de la ley 153 de 1987. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa el actor, adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0p\u00e1gina \u00a027 de su \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible por la que se procede no era \u00a0aplicable \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0326 \u00a0del nuevo c\u00f3digo penal, por lo que considera que \u00a0con \u00a0igual \u00a0l\u00f3gica \u00a0se debe concluir que tampoco resulta aplicable el art\u00edculo \u00a029, \u00a0inciso 3\u00ba, del mismo c\u00f3digo, el que entr\u00f3 a regular la novedosa forma de \u00a0autor\u00eda all\u00ed consagrada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0abundar \u00a0en razones \u00a0advierte \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores de instancia definieron que todas las operaciones \u00a0de \u00a0los \u00a0predios \u00a0fueron \u00a0actos \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0efectuados \u00a0por las sociedades \u00a0mencionadas \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0referidos \u00a0en \u00a0los fallos de instancia y que en \u00a0dichos \u00a0actos \u00a0interactu\u00f3 \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0GLADYS \u00a0EDILMA \u00a0\u00c1LVAREZ PIMENTEL en su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de representante legal\u00a0 de las mismas, por lo cual en su sentir \u00a0no \u00a0actu\u00f3 \u00a0a t\u00edtulo personal sino como miembro u \u00f3rgano de representaci\u00f3n de \u00a0una \u00a0persona \u00a0jur\u00eddica \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos de los art\u00edculos 98 del c\u00f3digo del \u00a0comercio \u00a0e \u00a0inciso \u00a02\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a02079 del c\u00f3digo civil, y los alcances \u00a0doctrinarios que transcribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De all\u00ed se sigue para el \u00a0demandante \u00a0que, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0lo \u00a0declarado \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia, al \u00a0intervenir \u00a0su \u00a0representada \u00a0a \u00a0ese \u00a0t\u00edtulo, \u00a0el \u00a0yerro \u00a0que denuncia alcanz\u00f3 \u00a0consolidaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido \u00a0que \u00a0se \u00a0aplic\u00f3 retroactivamente y en forma \u00a0desfavorable \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029, \u00a0inciso \u00a03\u00ba, \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal a los \u00a0comportamientos \u00a0endilgados a su representada. En estricto derecho, agrega, as\u00ed \u00a0se \u00a0trate de un delito de conducta permanente, no se puede hablar de continuidad \u00a0de \u00a0autor\u00eda \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho de haber seguido siendo la procesada propietaria de \u00a0algunas \u00a0 acciones \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 sociedades \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0 este \u00a0 proceso.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De no haberse incurrido en \u00a0dicho \u00a0yerro, \u00a0resulta \u00a0indudable \u00a0para \u00a0el \u00a0censor \u00a0que los fallos de instancia \u00a0hubieran \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0absolutorios. \u00a0 \u00a0He \u00a0 \u00a0ah\u00ed \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0trascendencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0incorrecci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0por \u00a0tanto, casar la \u00a0sentencia \u00a0objeto \u00a0de \u00a0censura \u00a0y \u00a0proferir en su lugar el fallo absolutorio que \u00a0corresponde, \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que \u00a0al \u00a0excluirse \u00a0su \u00a0autor\u00eda se excluye \u00a0tambi\u00e9n el reproche penal en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESPUESTA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 LA \u00a0 DELEGADA \u00a0 A \u00a0 LAS \u00a0CENSURAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Procuradora Primera para la Casaci\u00f3n Penal \u00a0solicita \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto \u00a0no casar la sentencia impugnada, en punto de lo cual \u00a0analiza los cargos en el siguiente orden: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre de ROGELIO \u00a0AN\u00cdBAL CASTRO RODR\u00cdGUEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Primero \u00a0 \u00a0y \u00a0 segundo \u00a0 cargos: \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comienza \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0por \u00a0se\u00f1alar \u00a0que es \u00a0factible \u00a0responder \u00a0conjuntamente \u00a0los \u00a0dos cargos, si se toma en cuenta que en \u00a0ambos se incurre en los mismos defectos t\u00e9cnicos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido sostiene que el censor equivoca \u00a0la \u00a0v\u00eda de ataque, pues a\u00fan cuando la Corte hab\u00eda admitido en sentencia de 21 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02001 \u00a0que \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal por raz\u00f3n de la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0pod\u00eda \u00a0hacerse por la v\u00eda de la causal primera de casaci\u00f3n, lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a029 \u00a0de \u00a0octubre de 2001 \u2013fecha \u00a0anterior \u00a0a la presentaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0demanda-, \u00a0retom\u00f3 \u00a0la \u00a0tesis \u00a0que \u00a0anteriormente \u00a0ven\u00eda \u00a0pregonando, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0la prosecuci\u00f3n de un proceso a pesar de haberse extinguido la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0constituye \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0actividad y no de juicio, con lo cual \u00a0correspond\u00eda \u00a0al \u00a0actor \u00a0formular el reproche al amparo de la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad. \u00a0En apoyo cita tambi\u00e9n sentencias de \u00a0octubre 13 de 1994, enero 13\u00a0 y abril 24 de 2003. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cosa distinta, afirma la Delegada, es que para \u00a0fundamentar \u00a0el \u00a0reproche se acuda a los lineamientos de la causal primera, como \u00a0ha sido dicho tambi\u00e9n por la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen de la anterior \u00a0falencia \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0considera \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0tampoco le asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0reclamo \u00a0de \u00a0fondo al censor, porque no es cierto que la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0estuviera \u00a0prescrita \u00a0para \u00a0cuando \u00a0qued\u00f3 \u00a0en \u00a0firme \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido sostiene que \u00a0si \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0tiene \u00a0definido \u00a0desde \u00a0el 9 de noviembre de 1990 que el \u00a0delito \u00a0de \u00a0testaferrato \u00a0es \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0permanente, \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido \u00a0que \u00a0contin\u00faa \u00a0cometi\u00e9ndose \u00a0mientras \u00a0subsista \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de testaferro o de \u00a0il\u00edcita \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0y que si el art\u00edculo 84 del c\u00f3digo penal, al igual que \u00a0lo \u00a0hac\u00eda \u00a0el \u00a083 \u00a0de \u00a0decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, establece que en las conductas de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0 permanente \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0 empezar\u00e1 \u00a0a \u00a0correr \u00a0desde \u00a0la \u00a0perpetraci\u00f3n\u00a0 \u00a0del \u00faltimo acto, el fen\u00f3meno jur\u00eddico en cita a\u00fan no se \u00a0ha presentado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior por cuanto el \u00a0procesado \u00a0CASTRO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0no \u00a0ha \u00a0dejado de figurar como propietario de los \u00a0bienes, tal como se afirma en la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda al respecto que el \u00a0Tribunal \u00a0dijo \u00a0que, \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0los \u00a0predios \u00a0fueron ocupados por el Estado, \u00a0permanecen \u00a0hoy \u00a0d\u00eda \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de las sociedades cuyos accionistas contin\u00faan \u00a0siendo \u00a0los \u00a0procesados. Tambi\u00e9n que, pese a afirmarse en la demanda que CASTRO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0dej\u00f3 de ser testaferro porque voluntariamente dej\u00f3 de pertenecer a \u00a0las \u00a0juntas \u00a0directivas \u00a0desde \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a0de 1987, el Tribunal asever\u00f3 que ello \u00a0consta \u00a0 en \u00a0 documentos \u00a0 privados \u00a0 que \u00a0no \u00a0fueron \u00a0debidamente \u00a0legalizados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De modo que en este caso, \u00a0si \u00a0el \u00a0demandante \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0fundamentar \u00a0su \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0ha debido comenzar por respetar los hechos en la forma como \u00a0fueron \u00a0definidos \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0y no darles, como lo hizo, una estimaci\u00f3n \u00a0diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega, adem\u00e1s, que lo que \u00a0configura \u00a0el \u00a0testaferrato \u00a0es \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la propiedad de los bienes \u00a0adquiridos \u00a0con \u00a0dineros del narcotr\u00e1fico, a\u00fan cuando este artificio se haga a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0sociedades \u00a0o empresas fachada, y no el hecho de ser miembro de las \u00a0juntas \u00a0 \u00a0 directivas \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 llevar \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 representaci\u00f3n \u00a0 \u00a0legal \u00a0 \u00a0de \u00a0ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al recordar que el delito \u00a0de \u00a0testaferrato \u00a0es \u00a0de ejecuci\u00f3n permanente, la Delegada sostiene que tampoco \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0puede ser contabilizado a partir de la \u00faltima fecha \u00a0de \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0en \u00a0las empresas, es decir desde el 15 de junio de 1990, pues \u00a0la \u00a0incautaci\u00f3n de bienes por parte del Estado es provisional hasta tanto no se \u00a0produzca \u00a0una sentencia definitiva que decrete la extinci\u00f3n del derecho real de \u00a0dominio, \u00a0 independientemente \u00a0 de \u00a0quien \u00a0lo \u00a0tenga \u00a0en \u00a0su \u00a0poder \u00a0o \u00a0lo \u00a0haya \u00a0adquirido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0apoyo \u00a0recuerda \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 1\u00ba del decreto 1856 de 1989; 4\u00ba, inciso 2\u00ba, del \u00a0decreto \u00a0 \u00a0legislativo \u00a0 \u00a02390 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ese \u00a0 mismo \u00a0 a\u00f1o \u00a0 \u2013modificado \u00a0por \u00a0el \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0decreto \u00a0ley 42 de 1990; 5\u00ba ejusdem; \u00a0art\u00edculo \u00a025, \u00a0par\u00e1grafo \u00a0primero, \u00a0de \u00a0la ley 333 de 1986 \u2013modificado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 15 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 785 \u00a0 de \u00a0 2002; \u00a0y \u00a022 \u00a0ejusdem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que -concluye \u00a0diciendo \u00a0en \u00a0este \u00a0primer \u00a0apartado- \u00a0si \u00a0entre \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0ocupaci\u00f3n y la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0declara \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n de dominio s\u00f3lo hay una administraci\u00f3n \u00a0provisional \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Estado, \u00a0ello \u00a0significa \u00a0que \u00a0el \u00a0testaferrato \u00a0se \u00a0sigue \u00a0ejecutando \u00a0hasta \u00a0tanto no se cancelen los t\u00edtulos de \u00a0propiedad, \u00a0en cuanto que a trav\u00e9s de ello jur\u00eddicamente se sigue ocultando al \u00a0verdadero \u00a0due\u00f1o de los bienes adquiridos con dineros del narcotr\u00e1fico. Y, por \u00a0tratarse \u00a0de un delito de car\u00e1cter permanente, la condici\u00f3n no desaparece sino \u00a0hasta \u00a0 cuando \u00a0el \u00a0implicado \u00a0rescinda \u00a0los \u00a0t\u00edtulos \u00a0que \u00a0lo \u00a0acreditan \u00a0como \u00a0propietario \u00a0o \u00a0se produzca la sentencia que ponga fin al tr\u00e1mite de extinci\u00f3n \u00a0de dominio en los t\u00e9rminos de la ley 333 de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras referirse al sentido \u00a0de \u00a0la sentencia C-374 de 1997 de la Corte Constitucional en punto del art\u00edculo \u00a09 \u00a0 de \u00a0esta \u00a0misma \u00a0ley, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa del sumario para la complicidad del testaferrato es \u00a0de \u00a08 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a04 \u00a0meses, \u00a0tambi\u00e9n lo es que en este caso este fen\u00f3meno no ha \u00a0tenido \u00a0ocurrencia, ni siquiera en la etapa del juicio, pues el \u00faltimo acto, en \u00a0los t\u00e9rminos dichos, no ha tenido ocurrencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclara \u00a0que la acci\u00f3n de \u00a0\u201cprestar \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0nombre\u201d \u00a0 para \u00a0adquirir \u00a0bienes \u00a0con \u00a0dineros \u00a0provenientes \u00a0del \u00a0narcotr\u00e1fico \u00a0o \u00a0conexos, \u00a0en \u00a0sentido \u00a0gramatical \u00a0no \u00a0est\u00e1 referida a una conducta elementalmente comprendida, sino a \u00a0toda \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica que perdura en el tiempo, en cuanto que la forma \u00a0verbal \u00a0est\u00e1 \u00a0utilizada \u00a0de \u00a0modo infinitivo, sentido que responde a razones de \u00a0pol\u00edtica criminal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0apoyo \u00a0 \u00a0cita \u00a0pronunciamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0de \u00a0noviembre 12 de 1998 y noviembre 9 de 1990, \u00a0para \u00a0 resaltar \u00a0que \u00a0el \u00a0testaferrato \u00a0sigue \u00a0siendo \u00a0una \u00a0forma \u00a0aut\u00f3noma \u00a0de \u00a0encubrimiento \u00a0que \u00a0se \u00a0fundamenta \u00a0en \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de proteger varios bienes \u00a0jur\u00eddicos, \u00a0 sancionando \u00a0 de \u00a0manera \u00a0espec\u00edfica \u00a0el \u00a0camuflaje \u00a0de \u00a0fortunas \u00a0provenientes \u00a0del \u00a0narcotr\u00e1fico, \u00a0y \u00a0que \u00a0en su sentir recoge integralmente los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0se atribuyen al procesado CASTRO RODR\u00cdGUEZ, quien desde el a\u00f1o de \u00a01985 \u00a0\u201cprest\u00f3 su nombre\u201d \u00a0para \u00a0ocultar \u00a0bienes que en \u00a0realidad \u00a0 pertenec\u00edan \u00a0 a \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Gacha, \u00a0ampliamente \u00a0conocido \u00a0por \u00a0sus \u00a0actividades de narcotr\u00e1fico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que, a\u00fan cuando el \u00a0encubrimiento \u00a0de \u00a0estos \u00a0bienes se inici\u00f3 en el a\u00f1o de 1985, lo cierto es que \u00a0la \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0concreta \u00a0del \u00a0testaferrato \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del art\u00edculo 6\u00ba del \u00a0decreto \u00a0legislativo \u00a01856 \u00a0de \u00a01989, \u00a0no \u00a0logr\u00f3 \u00a0disuadir \u00a0al \u00a0procesado de su \u00a0empe\u00f1o, \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0es \u00a0la \u00a0norma que se le debe aplicar por ser especial y \u00a0definir \u00a0una \u00a0conducta \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0permanente, \u00a0lo \u00a0cual significa que no le \u00a0asiste raz\u00f3n al impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por las anteriores razones \u00a0estima que los reproches no prosperan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0 \u00a0 Tercer \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013subsidiario-: \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a063 \u00a0del c\u00f3digo penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insalvable fallas t\u00e9cnica \u00a0impiden, \u00a0en \u00a0sentir \u00a0de \u00a0la \u00a0agente del Ministerio P\u00fablico, la prosperidad del \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tanto \u00a0el \u00a0demandante \u00a0considera \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0esa norma sustancial por haber \u00a0interpretado \u00a0err\u00f3neamente su contenido, la Delegada responde que aqu\u00e9l aleg\u00f3 \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0e \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea del mismo \u00a0precepto \u00a0legal, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0estima \u00a0il\u00f3gico \u00a0porque \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0dos errores \u00a0excluyentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al margen de lo anterior, \u00a0recuerda \u00a0 \u00a0que \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0quem\u00a0 tuvo en cuenta, en \u00a0orden \u00a0a \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0factores de naturaleza subjetiva y que \u00a0basado \u00a0en \u00a0criterios de prevenci\u00f3n general consider\u00f3 la necesidad de ejecutar \u00a0la sanci\u00f3n impuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales motivos, en sentir de \u00a0la \u00a0representante \u00a0de \u00a0la \u00a0sociedad, \u00a0no \u00a0se \u00a0oponen \u00a0a la facultad discrecional \u00a0consagrada \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 citado \u00a0 precepto, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 medida \u00a0 que \u00a0explican \u00a0la \u00a0\u201cmodalidad \u00a0y gravedad de \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0conducta \u00a0 \u00a0 \u00a0punible\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0requisito \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n sustenta el principio de la necesidad de la \u00a0pena, \u00a0por estar referido a la calidad de los bienes jur\u00eddicos afectados y a la \u00a0intensidad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 culpabilidad \u00a0 desplegada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 acusado \u00a0 en \u00a0este \u00a0caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de GLADYS EDILMA \u00a0\u00c1LVAREZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PIMENTEL. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0 \u00a0 Primer \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0este \u00a0reproche, \u00a0el Ministerio P\u00fablico, si bien reconoce que el demandante acierta en \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo, \u00a0considera \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0fondo \u00a0que \u00a0formula, \u00a0esencialmente \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0su \u00a0discurso es en extremo artificioso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido se\u00f1ala que \u00a0el \u00a0censor, \u00a0pese a advertir que no trata de cuestionar la naturaleza permanente \u00a0del \u00a0testaferrato, \u00a0inconcebiblemente \u00a0termina diciendo que a su representada no \u00a0se \u00a0le \u00a0pod\u00eda \u00a0imputar \u00a0este \u00a0delito \u00a0por \u00a0el \u00a0mero \u00a0hecho \u00a0de continuar siendo \u00a0copropietaria \u00a0de \u00a0las \u00a0sociedades \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de las cuales se adquirieron los \u00a0bienes \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0dieron \u00a0origen \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala la Procuradora que \u00a0no \u00a0discute \u00a0el \u00a0alcance \u00a0del \u00a0principio de legalidad, por virtud del cual no es \u00a0posible \u00a0hablar \u00a0de \u00a0conducta punible mientras el legislador no la haya definido \u00a0como \u00a0tal \u00a0de \u00a0manera \u00a0escrita, estricta, cierta y previa, cualquiera que sea su \u00a0naturaleza jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante precisa que la \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0testaferrato \u00a0 como \u00a0 conducta \u00a0 punible \u00a0\u2013y \u00a0no simplemente como injusto penal-, cumple con \u00a0tales presupuestos derivados del principio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, pese a resaltar que es \u00a0absolutamente \u00a0claro \u00a0que \u00a0la norma que lo consagr\u00f3 s\u00f3lo es aplicable a partir \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vigencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201318 de agosto \u00a0de \u00a01989-, \u00a0recuerda que tal comportamiento ya ven\u00eda siendo sancionado en forma \u00a0gen\u00e9rica \u00a0como \u00a0una de las modalidades del encubrimiento por receptaci\u00f3n desde \u00a0el \u00a0decreto \u00a0100 de 1980 y por razones de orden p\u00fablico elevado a la categor\u00eda \u00a0de \u00a0delito \u00a0aut\u00f3nomo \u00a0e \u00a0independiente \u00a0a trav\u00e9s del art\u00edculo 6\u00ba del decreto \u00a01856 \u00a0de 1989. Esto \u00faltimo en raz\u00f3n de que desde 1984 el territorio colombiano \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0declarado \u00a0en \u00a0estado \u00a0de sitio, entre otras cosas, por la acci\u00f3n \u00a0persistente de grupos relacionados con el narcotr\u00e1fico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0que a pesar de su origen excepcional, el citado decreto fue convertido \u00a0en \u00a0 legislaci\u00f3n \u00a0 permanente \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 del \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba \u00a0del \u00a0decreto \u00a0extraordinario \u00a02266 de 1991, y confirmada su vigencia como delito independiente \u00a0de la receptaci\u00f3n por leyes ordinarias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Paralelo \u00a0a su desarrollo \u00a0legislativo, \u00a0anota \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0que \u00a0la jurisprudencia de esta Sala ha venido \u00a0fijando \u00a0su \u00a0criterio \u00a0en \u00a0torno \u00a0al sentido y alcance de la disposici\u00f3n que lo \u00a0consagra \u00a0en pronunciamientos de 9 de noviembre de 1990, 12 de noviembre de 1998 \u00a0y \u00a021 de febrero de 2002, al insistir en el car\u00e1cter aut\u00f3nomo y permanente del \u00a0testaferrato.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0en \u00a0principio \u00a0afirmando \u00a0que, \u00a0como \u00a0lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0Tribunal y lo acepta el casacionista, la \u00a0se\u00f1ora \u00a0GLADYS \u00a0EDILMA \u00c1LVAREZ prest\u00f3 su nombre para suscribir las escrituras \u00a0p\u00fablicas \u00a0en los a\u00f1os de 1985 a 1988, a trav\u00e9s de las cuales simul\u00f3 adquirir \u00a0varios \u00a0inmuebles que en realidad eran de propiedad de Rodr\u00edguez Gacha. Y que a \u00a0pesar \u00a0de entrar a regir el art\u00edculo 6\u00ba del decreto 1856 de 1989, prolong\u00f3 en \u00a0el \u00a0tiempo dicho comportamiento, convirti\u00e9ndose de esta manera en sujeto activo \u00a0de \u00a0este \u00a0delito, \u00a0pues si bien firm\u00f3 las escrituras entre esos a\u00f1os, tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0 es \u00a0 que \u00a0 desde \u00a0 entonces \u00a0 mantiene \u00a0 su \u00a0 condici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 testaferro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que, \u00a0no obstante \u00a0esta \u00a0conducta \u00a0ven\u00eda siendo sancionada gen\u00e9ricamente desde 1980 a trav\u00e9s del \u00a0art\u00edculo \u00a0177 \u00a0del \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de ese a\u00f1o, resulta indudable que la norma \u00a0aplicable \u00a0a la procesada despu\u00e9s del 18 de agosto de 1989 es el art\u00edculo 6\u00ba, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0siendo \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0permanente, y a sabiendas de que qued\u00f3 \u00a0integrada \u00a0al \u00a0sistema \u00a0de \u00a0represi\u00f3n \u00a0del \u00a0narcotr\u00e1fico, \u00a0es \u00a0la \u00a0que \u00a0recoge \u00a0integralmente \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0porque \u00a0a la fecha de la sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0continuaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cprestando \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0nombre\u201d \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 ocultar \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 real \u00a0 \u00a0 procedencia \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 los \u00a0bienes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para la Delegada, entonces, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0principio de especialidad previsto en el art\u00edculo 5\u00ba de la ley \u00a057 \u00a0de \u00a01887, debe concluirse que el Tribunal aplic\u00f3 correctamente la norma que \u00a0define \u00a0y \u00a0sanciona \u00a0el \u00a0testaferrato, por lo que el cargo en su sentir no est\u00e1 \u00a0llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0 Segundo \u00a0 cargo \u00a0\u2013subsidiario-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sentir del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo \u00a0respeta los lineamientos \u00a0t\u00e9cnicos exigidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, considera que \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0acierta \u00a0en \u00a0el \u00a0reparo \u00a0que \u00a0formula, pues parte de una premisa \u00a0equivocada \u00a0al \u00a0considerar \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0atribuida \u00a0a \u00a0la procesada qued\u00f3 \u00a0perfeccionada en los a\u00f1os de 1985 y 1988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto afirma que el \u00a0demandante \u00a0pas\u00f3 \u00a0por \u00a0alto \u00a0que \u00a0los delitos de ejecuci\u00f3n permanente s\u00f3lo se \u00a0perfeccionan \u00a0 con \u00a0 \u201cla \u00a0perpetraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 \u00faltimo \u00a0 acto\u201d, \u00a0como \u00a0disponen \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a083 del decreto 100 de 1980 y 84 del \u00a0actual \u00a0c\u00f3digo penal, que para esta clase de infracciones corresponde al tiempo \u00a0concreto \u00a0de \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de la conducta punible a que se refieren en su orden \u00a0los art\u00edculos 20 y 23 de los mismos estatutos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0testaferrato \u00a0es \u00a0de conducta permanente, resulta evidente para la representante \u00a0de \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0que\u00a0 \u00a0\u00fanicamente \u00a0se \u00a0perfecciona cuando la persona haya \u00a0dejado \u00a0de \u00a0prestar el nombre para ocultar bienes provenientes del narcotr\u00e1fico \u00a0o \u00a0cuando \u00a0legalmente \u00a0se produzca la extinci\u00f3n de dominio y se ordene cancelar \u00a0los t\u00edtulos de propiedad que aparezcan a su nombre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisa al respecto que el \u00a0Tribunal \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que desde la firma de las escrituras en los a\u00f1os de 1985 a \u00a01988 \u00a0la procesada, sin soluci\u00f3n de continuidad, es propietaria de las empresas \u00a0que \u00a0se \u00a0crearon \u00a0para \u00a0ocultar \u00a0los \u00a0bienes \u00a0de Rodr\u00edguez Gacha, conociendo el \u00a0origen de tales caudales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0incurre en su \u00a0sentir \u00a0en \u00a0el \u00a0sofisma \u00a0de afirmar que se aplic\u00f3 retroactivamente el art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0decreto \u00a01856 \u00a0de \u00a01989 \u00a0bajo la consideraci\u00f3n de que el testaferrato \u00a0qued\u00f3 \u00a0consumado en los a\u00f1os de 1985 a 1988 en que se firmaron las escrituras. \u00a0Reitera \u00a0en \u00a0ese sentido que la conducta es de car\u00e1cter permanente y aclara que \u00a0ella \u00a0s\u00f3lo \u00a0se imput\u00f3 desde cuando entr\u00f3 a regir la norma que la defini\u00f3, es \u00a0decir \u00a0desde \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 1989 -fecha de su publicaci\u00f3n en el Diario \u00a0Oficial-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si adem\u00e1s se dijo que la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0testaferro, \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0delictiva desde 1980, era \u00a0necesario \u00a0 incorporarla \u00a0de \u00a0manera \u00a0especial \u00a0al \u00a0sistema \u00a0de \u00a0represi\u00f3n \u00a0del \u00a0narcotr\u00e1fico, \u00a0mal puede sostenerse en criterio de la Delegada que la procesada \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0saber \u00a0que \u00a0desde \u00a0agosto \u00a0de \u00a01989 \u00a0la \u00a0conducta \u00a0consistente \u00a0en \u00a0prestar el nombre para adquirir bienes con dineros provenientes \u00a0del \u00a0 \u00a0narcotr\u00e1fico \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0conexos \u00a0 \u00a0atentaba \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0como la imputaci\u00f3n se \u00a0hizo \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0la vigencia de la norma que la consagr\u00f3, pese a lo \u00a0cual \u00a0ella \u00a0decidi\u00f3 \u00a0voluntariamente continuar prestando su nombre para ocultar \u00a0los \u00a0bienes \u00a0de \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero Rodr\u00edguez Gacha, no hay duda de que su conducta \u00a0resulta dolosa, tal como se decidi\u00f3 en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0 Tercer \u00a0 cargo \u00a0\u2013subsidiario-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera la Procuradora que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0estar \u00a0adecuadamente \u00a0formulado \u00a0el \u00a0reproche, al igual que en los \u00a0anteriores \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0id\u00f3nea \u00a0 para \u00a0 obtener \u00a0 su \u00a0prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto no duda que la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0 \u201cactividades \u00a0delictivas\u201d \u00a0utilizada en el \u00a0art\u00edculo \u00a0 10 \u00a0 del \u00a0 decreto \u00a0 1895 \u00a0 de \u00a01989, \u00a0que \u00a0defini\u00f3 \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0enriquecimiento \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0particulares, constituye una referencia gen\u00e9rica \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0de \u00a0\u201cdineros \u00a0provenientes \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0narcotr\u00e1fico \u00a0y \u00a0conexos\u201d \u00a0que \u00a0 \u00a0aparece \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a06\u00ba \u00a0citado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0de \u00a0esa \u00a0relaci\u00f3n \u00a0g\u00e9nero-especie \u00a0no se sigue necesariamente para la Delegada que para \u00a0configurar \u00a0 el \u00a0 testaferrato \u00a0 se \u00a0 requiera \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0ejecutoriada \u00a0por narcotr\u00e1fico por virtud del art\u00edculo 248 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto \u00a0precisa que \u00a0esta \u00a0norma \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0concepto \u00a0de \u201cantecedentes \u00a0 penales\u201d\u00a0 \u00a0orientado a garantizar los derechos fundamentales del honor, \u00a0el \u00a0buen \u00a0nombre o el habeas data, pero no directamente el debido proceso penal, \u00a0ni \u00a0a limitar al funcionario judicial en su tarea de valorar la prueba y aplicar \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a un caso particular y concreto, como se dijo en sentencia C-319 de \u00a01996 por la Corte Constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0la \u00a0noci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 \u201cactividad \u00a0delictiva\u201d, entendida como \u00a0ingrediente \u00a0normativo \u00a0obliga \u00a0a acudir al mismo ordenamiento para completar su \u00a0significado, \u00a0 ello \u00a0 no \u00a0 significa \u00a0 en \u00a0 modo \u00a0 alguno \u00a0que \u00a0la \u00a0condena \u00a0por \u00a0enriquecimiento \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0particulares \u00a0debe estar condicionada a la previa \u00a0condena \u00a0por \u00a0narcotr\u00e1fico \u00a0o \u00a0cualquier \u00a0otro \u00a0delito de terceras personas. En \u00a0apoyo cita apartes de la misma sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Delegada considera que \u00a0las \u00a0mismas \u00a0razones \u00a0de \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico \u00a0deben \u00a0ser \u00a0aplicadas en el caso del \u00a0testaferrato, \u00a0 pues \u00a0 la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cdineros \u00a0provenientes \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0narcotr\u00e1fico \u00a0y conexos\u201d \u00a0es igualmente un ingrediente \u00a0normativo \u00a0 y \u00a0 forma \u00a0 parte \u00a0del \u00a0concepto \u00a0amplio \u00a0de \u00a0\u201cactividad \u00a0 delictiva\u201d. \u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0 prosigue \u00a0 diciendo, \u00a0 pese \u00a0a \u00a0estar \u00a0consagradas \u00a0ambas \u00a0figuras \u00a0en \u00a0decretos \u00a0diferentes, \u00a0tienen \u00a0el \u00a0mismo origen \u00a0excepcional \u00a0y fueron integradas al sistema de represi\u00f3n del narcotr\u00e1fico ante \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0combatir la delincuencia dedicada a esta actividad, que desde \u00a0entonces \u00a0ven\u00eda \u00a0radicando \u00a0sus bienes en cabeza de terceras personas ajenas al \u00a0negocio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 ello \u00a0 encuentra \u00a0razonable \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0haya sostenido en la sentencia que en este caso no \u00a0era \u00a0necesario \u00a0condenar \u00a0previamente \u00a0a \u00a0Rodr\u00edguez Gacha por narcotr\u00e1fico, de \u00a0cuya actividad delictiva nadie duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si ello es lo demostrado en \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0resulta \u00a0evidente que el comportamiento de la procesada, que se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0haber \u00a0prestado \u00a0su \u00a0nombre como socia de las empresas fachada, la \u00a0hace \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de testaferrato, concluye diciendo para negar la \u00a0prosperidad del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0 Cuarto \u00a0 cargo \u00a0\u2013subsidiario-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a esta censura la \u00a0Delegada \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0inciso \u00a03\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la ley 599 de 2000 \u00a0ciertamente \u00a0 consagr\u00f3 \u00a0por \u00a0primera \u00a0vez \u00a0la \u00a0figura \u00a0del \u00a0\u201cactuar \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0otro\u201d, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual los comportamientos il\u00edcitos \u00a0realizados \u00a0en cumplimiento de una gesti\u00f3n encomendada por otro, tambi\u00e9n hacen \u00a0responsable \u00a0 al \u00a0representante, \u00a0aunque \u00a0no \u00a0concurran \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0los \u00a0elementos \u00a0especiales que fundamentan la penalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene, empero, que esta \u00a0nueva \u00a0figura \u00a0en modo alguna desconoce el axioma de la responsabilidad personal \u00a0del \u00a0agente \u00a0por \u00a0su \u00a0hecho, el cual ha sido postulado b\u00e1sico del derecho penal \u00a0culpabilista que nos rige desde 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisa que en este caso a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0no \u00a0se \u00a0le imput\u00f3 responsabilidad penal por el mero hecho de ser \u00a0representante \u00a0legal \u00a0de \u00a0una \u00a0persona \u00a0jur\u00eddica, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de su estructura \u00a0organizada, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0ella personalmente firm\u00f3 las escrituras a trav\u00e9s de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0crearon las sociedades con el prop\u00f3sito de transferir a \u00e9stas \u00a0los \u00a0bienes que en realidad eran de propiedad de Rodr\u00edguez Gacha y tambi\u00e9n los \u00a0instrumentos \u00a0p\u00fablicos \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de los cuales se consolidaron las il\u00edcitas \u00a0transferencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye diciendo que si la \u00a0procesada, \u00a0individualmente \u00a0considerada, \u00a0ten\u00eda \u00a0pleno \u00a0conocimiento de que al \u00a0firmar \u00a0 las \u00a0 escrituras \u00a0estaba \u00a0prestando \u00a0su \u00a0nombre \u00a0para \u00a0adquirir \u00a0bienes \u00a0provenientes \u00a0de \u00a0actividades \u00a0de \u00a0narcotr\u00e1fico, as\u00ed hubiese sido a trav\u00e9s de \u00a0las \u00a0susodichas \u00a0empresas, \u00a0resulta \u00a0evidente \u00a0que \u00a0debe \u00a0responder a t\u00edtulo de \u00a0autora \u00a0por testaferrato en los t\u00e9rminos de los art\u00edculos 5\u00ba y 23 del c\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0actuales \u00a012 \u00a0y \u00a029, \u00a0tal \u00a0como \u00a0acertadamente \u00a0lo \u00a0dedujo \u00a0el \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En raz\u00f3n a ello considera \u00a0que el cargo tampoco prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Demanda \u00a0 presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ROGELIO \u00a0 \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0 RODR\u00cdGUEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0 Primer \u00a0 cargo: \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0trav\u00e9s de este primer \u00a0cargo, \u00a0de los tres que conforman su propuesta casacional al amparo de la causal \u00a0primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013cuerpo \u00a0primero-, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0acusa \u00a0el \u00a0fallo de segundo grado de haber incurrido en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n del inciso 1\u00ba \u00a0del art\u00edculo 83 del c\u00f3digo penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sentir \u00a0del censor la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal se habr\u00eda extinguido por prescripci\u00f3n antes de la ejecutoria de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, porque la actuaci\u00f3n indica que el \u00faltimo acto \u00a0de \u00a0la \u00a0condici\u00f3n de testaferro de su poderdante habr\u00eda ocurrido en el peor de \u00a0los \u00a0 casos \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01990 \u00a0\u2013si \u00a0no antes \u00a0cuando \u00a0Castro \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0se retir\u00f3 de las empresas fachada o fueron ocupados \u00a0los \u00a0predios \u00a0por parte del Estado-, fecha en la cual se emiti\u00f3 por el Gobierno \u00a0Nacional \u00a0el \u00a0decreto \u00a01272 \u00a0de junio 15 de 1990, a trav\u00e9s del cual dej\u00f3 fuera \u00a0del \u00a0comercio \u00a0los \u00a0bienes \u00a0vinculados \u00a0a actividades de narcotr\u00e1fico y delitos \u00a0conexos. \u00a0En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino correspondiente al m\u00e1ximo de la sanci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0decreto \u00a01856 de 1989, en armon\u00eda con el \u00a0art\u00edculo \u00a024 \u00a0del \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal de 1980 \u20138 \u00a0a\u00f1os y 4 \u00a0meses- \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0habr\u00eda \u00a0 superado \u00a0 al \u00a0 quedar \u00a0 en \u00a0 firme \u00a0 el \u00a0 pliego \u00a0 de \u00a0cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0ya \u00a0en \u00a0repetidas \u00a0ocasiones \u00a0lo ha dicho la Sala, la postulaci\u00f3n de la prescripci\u00f3n en casaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0orientarse a trav\u00e9s de la causal tercera por v\u00eda de nulidad, como quiera \u00a0que \u00a0adelantar y culminar una causa sin que la respectiva acci\u00f3n penal se halle \u00a0vigente \u00a0constituye \u00a0un \u00a0quebrantamiento de las normas y principios que rigen la \u00a0legitimidad del juicio y el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De modo que en este caso el \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0en \u00a0la selecci\u00f3n de la causal. De ser posible que se \u00a0pueda \u00a0demandar \u00a0la presencia de aqu\u00e9l fen\u00f3meno al amparo de la causal primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0espec\u00edficamente por violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, de \u00a0prosperar \u00a0el cargo la Corte incurrir\u00eda en un contrasentido pues necesariamente \u00a0debe \u00a0dictar \u00a0fallo \u00a0de \u00a0sustituci\u00f3n, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual\u00a0 \u00a0se ver\u00eda abocada a \u00a0proferir \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0reemplazo \u00a0en un proceso en el que el Estado ha perdido \u00a0facultades para adelantarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La declaratoria de nulidad, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0implica \u00a0retrotraer \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0al \u00a0momento procesal en que se \u00a0produjo \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0y\u00a0 \u00a0como consecuencia de ello ordenar el env\u00edo \u00a0del \u00a0expediente \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0encargado, \u00a0por \u00a0competencia, \u00a0de \u00a0proferir el \u00a0prove\u00eddo mediante el cual declara terminado el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0se \u00a0reitera \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0en \u00a0pronunciamientos \u00a0de \u00a012 \u00a0y \u00a027 \u00a0de \u00a0mayo de la presente \u00a0anualidad1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0 esto \u00a0 ser\u00eda \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0la \u00a0censura, \u00a0no puede dejar la Corte de advertir, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0si \u00a0el censor denuncia la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial \u00a0ha \u00a0debido \u00a0empezar \u00a0por \u00a0respetar los fundamentos f\u00e1cticos y probatorios de la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada, \u00a0porque \u00a0como \u00a0ha \u00a0sido \u00a0dicho \u00a0por la Sala dicha forma de \u00a0infracci\u00f3n \u00a0supone que las conclusiones en este campo fueron correctas y que el \u00a0error \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0present\u00f3 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0marco \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0raciocinio \u00a0 \u00a0puramente \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un repaso desprevenido de \u00a0los \u00a0contenidos \u00a0del \u00a0fallo \u00a0y \u00a0de la censura permite advertir que el demandante \u00a0incumple \u00a0esta exigencia, toda vez que bajo el ropaje de la falta de aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 art\u00edculo \u00a0que \u00a0regula \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0termin\u00f3 \u00a0por \u00a0controvertir \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0probatoria \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0que \u00a0 arrib\u00f3 \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0quem \u00a0respecto \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0fecha \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 consumaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el fallo impugnado se \u00a0dijo \u00a0que \u00a0la condici\u00f3n de testaferro de CASTRO RODR\u00cdGUEZ, como al igual de la \u00a0otra \u00a0procesada, \u00a0no \u00a0termin\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0ocupaci\u00f3n y allanamiento de los bienes \u00a0\u201cpues la persona jur\u00eddica \u00a0contin\u00faa \u00a0existiendo y all\u00ed tienen sus acciones uno y otro procesado, pues, no \u00a0han \u00a0hecho \u00a0una \u00a0declaraci\u00f3n de voluntad debidamente registrada ante la C\u00e1mara \u00a0de \u00a0Comercio \u00a0o la Superintendencia de Sociedades, ni tampoco lo han manifestado \u00a0en \u00a0el proceso\u2026prueba de ello es la reclamaci\u00f3n que han venido solicitando de \u00a0los \u00a0inmuebles, \u00a0a \u00a0la cuales se hace alusi\u00f3n incluso en la audiencia p\u00fablica, \u00a0por \u00a0 \u00a0 parte \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0procesada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0se agreg\u00f3 en torno al \u00a0procesado ROGELIO ANIBAL CASTRO: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026frente \u00a0a \u00a0ROGELIO \u00a0ANIBAL \u00a0CASTRO, \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0similar \u00a0ocurre \u00a0porque no se demostr\u00f3 a trav\u00e9s de la documental, registros de \u00a0la \u00a0C\u00e1mara \u00a0de \u00a0Comercio, \u00a0su \u00a0desvinculaci\u00f3n pues las actas con las cuales se \u00a0presente \u00a0comprobar \u00a0que \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0tener representaci\u00f3n y acciones, tan s\u00f3lo \u00a0constan \u00a0en \u00a0los \u00a0documentos \u00a0privados, \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron debidamente legalizadas \u00a0protocolizados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013sic-, \u00a0ante \u00a0la \u00a0C\u00e1mara \u00a0de \u00a0Comercio \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0llamada \u00a0a \u00a0registrar \u00a0todos \u00a0los \u00a0actos \u00a0de \u00a0certificaciones, \u00a0modificaciones \u00a0de \u00a0las \u00a0personas jur\u00eddicas de sus gerentes y \u00a0representantes. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0pueda compartir el criterio de que est\u00e1 \u00a0probada \u00a0su \u00a0desvinculaci\u00f3n, continuando por tanto, con la vulneraci\u00f3n al bien \u00a0jur\u00eddico, \u00a0la \u00a0cual solo finalizar\u00e1 en el momento en que quede ejecutoriado el \u00a0fallo \u00a0que \u00a0ordene \u00a0el decomiso de los bienes y es que, no puede dejarse de lado \u00a0que \u00a0varios de los inmuebles fueron adquiridos por ellos y as\u00ed se conservan\u201d. \u00a0(p\u00e1ginas \u00a0 \u00a0 33 \u00a0 \u00a0y \u00a034). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a esa conclusi\u00f3n \u00a0termina \u00a0alz\u00e1ndose \u00a0en \u00a0protesta \u00a0el \u00a0censor, \u00a0al sostener que la misma resulta \u00a0equivocada \u00a0pues en el peor de los casos el delito se consum\u00f3 el 15 de junio de \u00a01990, \u00a0fecha \u00a0de \u00a0expedici\u00f3n \u00a0del \u00a0decreto 1272, de no aceptarse que el \u00faltimo \u00a0acto \u00a0 ocurri\u00f3 \u00a0 cuando \u00a0fueron \u00a0ocupados \u00a0los \u00a0bienes \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Estado \u00a0\u201323 \u00a0de \u00a0agosto de 1989 y 17 de febrero de 1990- o \u00a0cuando \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0se \u00a0retir\u00f3 \u00a0voluntariamente \u00a0de \u00a0las \u00a0empresas \u00a0atr\u00e1s \u00a0mencionadas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201311 \u00a0 \u00a0de \u00a0diciembre de 1987-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0ello \u00a0afirma, entre \u00a0otras \u00a0cosas,\u00a0 \u00a0que no por continuar figurando el nombre de su representado \u00a0en \u00a0la \u00a0C\u00e1mara \u00a0de \u00a0Comercio \u00a0como \u00a0vinculado a la firma \u201cGanader\u00eda de Cr\u00eda y Levante\u201d, se puede sostener, como lo hizo el Tribunal, \u00a0que \u00a0no \u00a0ha \u00a0dejado \u00a0de \u00a0figurar como propietario de los bienes, como quiera que \u00a0ello \u00a0\u201ca \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0una \u00a0mera \u00a0formalidad sobre una neta realidad, desoye que, como dije \u00a0antes, \u00a0 ya \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 nombrada \u00a0 intervenci\u00f3n \u00a0estatal \u00a0(jur\u00eddica \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0material) \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0existir siquiera la posibilidad de \u00a0lesionar \u00a0 cualquier \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, adem\u00e1s, d\u00edgase que \u00a0no \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0demandante \u00a0cuando \u00a0plantea \u00a0la \u00a0presencia del fen\u00f3meno \u00a0jur\u00eddico de la prescripci\u00f3n en este evento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a080 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 \u2013actual \u00a0art\u00edculo \u00a083-, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal prescribir\u00e1 en un tiempo igual al m\u00e1ximo de \u00a0la \u00a0pena \u00a0fijada \u00a0en \u00a0la \u00a0ley si fuere privativa de la libertad pero, en ning\u00fan \u00a0caso, \u00a0 ser\u00e1 \u00a0 inferior \u00a0 a \u00a0 cinco \u00a0 (5) \u00a0 a\u00f1os \u00a0 no \u00a0 exceder\u00e1 \u00a0 de \u00a0veinte \u00a0(20). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su turno el art\u00edculo 83 \u00a0ejusdem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201384 \u00a0actual- \u00a0precisa \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles de ejecuci\u00f3n permanente, el t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0 empezar\u00e1 \u00a0 a \u00a0 correr \u00a0\u201cdesde \u00a0la \u00a0perpetraci\u00f3n\u00a0 \u00a0del \u00faltimo acto\u201d. \u00a0 Y, \u00a0finalmente, \u00a0el art\u00edculo siguiente, que corresponde al 86 de la \u00a0ley \u00a0599 de 2000, establece que ese t\u00e9rmino se interrumpe con la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n o su equivalente debidamente ejecutoriada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan lo declarado en las \u00a0instancias, \u00a0ROGERIO \u00a0ANIBAL \u00a0CASTRO RODR\u00cdGUEZ fue condenado como c\u00f3mplice del \u00a0delito \u00a0de \u00a0testaferrato \u00a0descrito en el art\u00edculo 6\u00ba del decreto 1856 de 1989, \u00a0incorporado \u00a0a \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por \u00a0virtud \u00a0del art\u00edculo 7\u00ba del \u00a0decreto \u00a0226 \u00a0de 1991, porque en su condici\u00f3n de socio y representante legal de \u00a0las \u00a0empresas \u00a0\u201cGanader\u00eda \u00a0de \u00a0 \u00a0Cr\u00eda \u00a0 y \u00a0 Levante \u00a0 S.A.\u201d\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0e \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cInmobiliaria \u00a0Andina \u00a0S.A.\u201d \u00a0particip\u00f3, junto con la otra procesada, de la \u201cdecisi\u00f3n de adquirir para dichas empresas la \u00a0propiedad \u00a0 de \u00a0 los \u00a0bienes \u00a0ra\u00edces \u00a0rurales \u00a0denominados \u00a0\u2018laguna \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0verde\u2019, \u00a0\u2018Jalapa\u2019, \u00a0\u2018La \u00a0 Cima\u2019, \u00a0\u2018La \u00a0Selva\u2019, \u00a0\u2018Santa \u00a0Rosa\u2019, \u00a0\u2018La \u00a0Caba\u00f1a\u2019, \u00a0\u2018Las \u00a0Guacas\u2019, \u00a0\u2018La \u00a0Pastora\u2019 \u00a0 y \u00a0 el \u00a0\u2018Refugio\u2019, todos los \u00a0cuales, \u00a0 \u00a0 \u00a0hasta \u00a0 \u00a0 \u00a0entonces \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013junio y julio \u00a0de \u00a01985-, \u00a0figuraban en el \u00a0haber \u00a0patrimonial \u00a0de \u00a0la \u00a0Sociedad \u00a0Comandita \u00a0constituida \u00a0por \u00a0JOSE \u00a0GONZALO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0GACHA\u201d. (pag. 19 \u00a0del fallo de primera instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 verdad \u00a0incontrovertible \u00a0judicialmente \u00a0declarada \u00a0que \u00a0hasta el momento de emitirse la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia el procesado continuaba teniendo participaci\u00f3n \u00a0accionaria \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0firma \u00a0 \u00a0\u201cGanader\u00eda \u00a0 de \u00a0 Cr\u00eda \u00a0 y \u00a0 Levante \u00a0S.A.\u201d \u00a0y \u00a0que \u00a0parte \u00a0de \u00a0los anteriores bienes segu\u00edan \u00a0inscritos \u00a0como \u00a0de propiedad de \u00e9sta cuando se emiti\u00f3 la sentencia de primera \u00a0instancia \u00a0 \u00a0 (p\u00e1g. \u00a0 \u00a018 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0ss. \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0primera \u00a0instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>E, \u00a0incluso, que, como lo \u00a0declara \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 Tribunal, \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cparticip\u00f3 \u00a0con \u00a0Gladys \u00a0Edilma, en los tr\u00e1mites para recuperar \u00a0los \u00a0bienes \u00a0de \u00a0la familia aduciendo propiedad de buena fe, ante el juzgado que \u00a0lleva \u00a0la correspondiente sucesi\u00f3n, conforme a constancias procesales y as\u00ed lo \u00a0hacen \u00a0saber \u00a0en \u00a0la audiencia p\u00fablica, es decir, que han continuado ejecutando \u00a0actos de propietarios en la defensa de los bienes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0es \u00a0el \u00a0marco \u00a0de \u00a0referencia \u00a0que \u00a0necesariamente \u00a0deb\u00eda tener en cuenta el censor para todos los \u00a0efectos \u00a0jur\u00eddicos, \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0trataba \u00a0era \u00a0de controvertir en el plano \u00a0estrictamente jur\u00eddico las conclusiones del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera que si el delito \u00a0de \u00a0testaferrato \u201ccontin\u00faa \u00a0perfeccion\u00e1ndose \u00a0mientras \u00a0subsista su condici\u00f3n de testaferro, puesto que el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0protegido por la norma contin\u00faa vulner\u00e1ndose mientras dura la \u00a0il\u00edcita \u00a0simulaci\u00f3n\u201d, como \u00a0ha \u00a0sido dicho por la Sala, es claro que la conducta de haber prestado su nombre \u00a0para \u00a0 la \u00a0 adquisici\u00f3n \u00a0de \u00a0bienes \u00a0inmuebles \u00a0con \u00a0dineros \u00a0provenientes \u00a0del \u00a0narcotr\u00e1fico, continu\u00f3 proyect\u00e1ndose en el tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0sin \u00a0dificultad \u00a0se \u00a0impone \u00a0es que en el transcurso del proceso, m\u00e1s exactamente en \u00a0la \u00a0etapa de instrucci\u00f3n, no hizo presencia el fen\u00f3meno de la prescripci\u00f3n de \u00a0la acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior impide que se \u00a0acepte \u00a0la \u00a0propuesta del demandante quien acude a sus propias inferencias sobre \u00a0los \u00a0\u00faltimos \u00a0actos, \u00a0desconocidas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0la \u00a0medida que\u00a0 \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que el delito no termina con la ocupaci\u00f3n material de los bienes, en \u00a0tanto \u00a0la \u00a0persona jur\u00eddica contin\u00faa existiendo como propietaria de los bienes \u00a0y \u00a0los \u00a0acusados \u00a0mantienen su participaci\u00f3n accionaria, siendo latente de esta \u00a0manera su condici\u00f3n de testaferros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0dijo \u00a0tambi\u00e9n por el \u00a0juzgador \u00a0 de \u00a0 segunda \u00a0 instancia \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0correspondientes \u00a0registros \u00a0de \u00a0la \u00a0C\u00e1mara \u00a0de Comercio la desvinculaci\u00f3n del \u00a0procesado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cpues \u00a0las \u00a0actas \u00a0con las cuales se pretende comprobar que dej\u00f3 de tener representaci\u00f3n y \u00a0acciones, \u00a0 tan \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 constan \u00a0 en \u00a0 documentos \u00a0 privados, \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron \u00a0debidamente\u2026protocolizados, \u00a0ante \u00a0la \u00a0C\u00e1mara \u00a0de Comercio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0es \u00a0el \u00a0marco \u00a0de \u00a0referencia \u00a0que \u00a0necesariamente \u00a0deb\u00eda respetar el censor al formular el cargo, \u00a0que \u00a0por \u00a0lo \u00a0visto no hace, en tanto acude a plantear finalmente que los bienes \u00a0quedaron \u00a0fuera \u00a0del comercio con la expedici\u00f3n del decreto 1272 de 15 de junio \u00a0de \u00a01990, \u00a0cuando por la expedici\u00f3n de esta normatividad de car\u00e1cter general y \u00a0abstracto \u00a0no \u00a0significa \u00a0que el procesado haya dejado de ostentar la condici\u00f3n \u00a0de \u00a0accionista \u00a0de \u00a0las \u00a0empresas \u00a0a \u00a0cuyos \u00a0nombres se encuentran inscritos los \u00a0predios \u00a0sobre \u00a0los \u00a0cuales \u00a0sigue prestando su nombre para ocultar al verdadero \u00a0propietario de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0 Segundo \u00a0 cargo \u00a0\u2013subsidiario: \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida del art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0decreto \u00a01856 \u00a0de \u00a01989 \u00a0y \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 177 del \u00a0c\u00f3digo penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n y el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo \u00a0se advierte una evidente falta de t\u00e9cnica, porque no se \u00a0sabe \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0plantea \u00a0es \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de la norma que recoge el \u00a0testaferrato \u00a0 o \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 err\u00f3nea \u00a0 de \u00a0 la \u00a0misma \u00a0como \u00a0postula \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si como consecuencia de la \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, \u00e9sta se deja de aplicar o se \u00a0aplica \u00a0indebidamente, \u00a0el \u00a0censor debe dirigir su acusaci\u00f3n hacia una de estas \u00a0dos \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0y \u00a0no \u00a0hacia \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0equivocada de la ley pues lo \u00a0importante, \u00a0en \u00a0\u00faltimas, \u00a0es \u00a0si \u00a0el \u00a0juez \u00a0no \u00a0aplic\u00f3 \u00a0la norma o la aplic\u00f3 \u00a0indebidamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, si lo que el \u00a0censor \u00a0pretende \u00a0en \u00a0\u00faltimas es postular la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal por \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0fen\u00f3meno \u00a0prescriptivo, bajo la consideraci\u00f3n\u00a0 que la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0procesado \u00a0se \u00a0consum\u00f3 \u00a0bajo \u00a0la \u00a0figura \u00a0de \u00a0encubrimiento \u00a0por \u00a0receptaci\u00f3n, \u00a0resultan \u00a0v\u00e1lidas \u00a0las \u00a0mismas \u00a0razones \u00a0que se expusieron en el \u00a0cargo anterior, a las cuales se remite la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0idea \u00a0equivocada de que el quehacer del \u00a0procesado, \u00a0que \u00a0antes \u00a0aparec\u00eda \u00a0recogido \u00a0gen\u00e9ricamente \u00a0como \u00a0una \u00a0forma de \u00a0receptaci\u00f3n \u00a0por \u00a0encubrimiento, \u00a0no se sigui\u00f3 consumando bajo la modalidad de \u00a0testaferrato, \u00a0alegando \u00a0que \u00a0los \u00a0bienes \u00a0quedaron \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n del Consejo \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Estupefacientes \u00a0antes \u00a0de entrar en vigencia el art\u00edculo 6\u00ba del \u00a0decreto \u00a0 1856 \u00a0 de \u00a0 1989 \u00a0 y, \u00a0 asimismo, \u00a0 que \u00a0su \u00a0representado \u00a0se \u00a0retir\u00f3 \u00a0definitivamente de las empresas fachada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya se dijo, empero, que el \u00a0delito \u00a0contin\u00faa cometi\u00e9ndose bajo la modalidad de testaferrato, en cuanto que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no ha dejado de figurar como propietario de los bienes que dieron \u00a0origen \u00a0al \u00a0proceso \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0las \u00a0citadas \u00a0sociedades, sin que para ello \u00a0importe \u00a0que \u00a0el \u00a0Estado \u00a0haya ocupado provisionalmente los mismos o el imputado \u00a0dejado \u00a0de \u00a0representar o pertenecer a las juntas directivas de las sociedades a \u00a0trav\u00e9s \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0cuales \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0detenta \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0titularidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo primero, como bien \u00a0lo \u00a0advierte \u00a0la Delegada, la incautaci\u00f3n de los bienes por parte del Estado es \u00a0una \u00a0medida \u00a0provisional, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0hasta \u00a0tanto \u00a0no \u00a0se \u00a0produzca una \u00a0sentencia \u00a0definitiva \u00a0que \u00a0decrete \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n del derecho de dominio no se \u00a0puede \u00a0decir \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0que \u00a0ha \u00a0dejado de pertenecer a quien en el registro \u00a0figura \u00a0como \u00a0titular \u00a0de tal derecho, m\u00e1xime cuando en cualquier momento \u00e9ste \u00a0puede \u00a0hacerlo \u00a0valer, \u00a0como \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0en \u00a0este caso seg\u00fan los t\u00e9rminos de la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0provisional \u00a0del \u00a0Estado \u00a0en \u00a0ese sentido encuentra respaldo en el mismo decreto \u00a01856 \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo \u00a01\u00ba, \u00a0al igual que los art\u00edculos 4\u00ba y 5\u00ba del decreto \u00a0legislativo \u00a02390 \u00a0de \u00a01989,\u00a0 \u00a0con \u00a0las \u00a0modificaciones introducidas por el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0decreto \u00a0ley 42 de 1990, y a\u00fan antes el art\u00edculo 25 de la \u00a0ley 333 de 1986, par\u00e1grafo 1\u00ba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a022 de la ley 333 de 1996, la entrega definitiva de los bienes se debe \u00a0hacer \u00a0en \u00a0sentencia que declara la extinci\u00f3n de dominio, con lo cual hasta que \u00a0ello \u00a0no \u00a0ocurra \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0se \u00a0sigue ocultando al verdadero due\u00f1o de los \u00a0bienes \u00a0adquiridos \u00a0con \u00a0dineros \u00a0del narcotr\u00e1fico, a no ser claro est\u00e1 que el \u00a0inscrito \u00a0desista \u00a0voluntariamente \u00a0de la acci\u00f3n\u00a0 mediante la cancelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0t\u00edtulos de propiedad y su entrega al Estado, lo cual no ha ocurrido en \u00a0este evento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Prestar \u00a0el \u00a0nombre \u00a0para \u00a0adquirir \u00a0bienes \u00a0con \u00a0dineros \u00a0provenientes del narcotr\u00e1fico o de infracciones \u00a0conexas \u00a0con \u00e9ste, que es la conducta que le fue endilgada al procesado, pod\u00eda \u00a0encontrar \u00a0acomodo \u00a0en \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica del delito de receptaci\u00f3n por \u00a0encubrimiento \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0entrada \u00a0en vigencia del art\u00edculo 6\u00ba del decreto \u00a01856 de 1989. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0dada \u00a0la \u00a0generalidad \u00a0de esta conducta referida al encubrimiento de bienes de procedencia \u00a0il\u00edcita, \u00a0al \u00a0entrar en vigencia el art\u00edculo 6\u00ba surge clara la aplicaci\u00f3n de \u00a0esta \u00a0norma por virtud de su especialidad y su mayor riqueza descriptiva para el \u00a0caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo segundo, cabe anotar \u00a0finalmente \u00a0que, como se recuerda por el juzgador de segundo grado, desde cuando \u00a0entr\u00f3 \u00a0en vigencia el decreto 1856 CASTRO RODR\u00cdGUEZ ha tenido la condici\u00f3n de \u00a0testaferro, \u00a0como \u00a0quiera que su desvinculaci\u00f3n de las empresas s\u00f3lo consta en \u00a0documentos \u00a0privados \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron \u00a0legalizados \u00a0ante \u00a0la C\u00e1mara de Comercio \u00a0respectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0 Tercer \u00a0 cargo \u00a0\u2013subsidiario-: \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a063 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 c\u00f3digo \u00a0 \u00a0 penal \u00a0 \u00a0 \u201cproveniente \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0errada \u00a0 \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0mismo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, \u00a0como \u00a0ha \u00a0sido \u00a0dicho por la Sala de manera reiterada, se puede llegar por falta \u00a0de \u00a0 aplicaci\u00f3n, \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0un \u00a0determinado precepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0falta de aplicaci\u00f3n y la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0subyace \u00a0un \u00a0error en la selecci\u00f3n de la norma, ya porque el juzgador \u00a0deja \u00a0de \u00a0aplicar al caso la disposici\u00f3n que lo rige o porque elige un precepto \u00a0equivocado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0el \u00a0yerro \u00a0\u00fanicamente \u00a0es \u00a0de \u00a0hermen\u00e9utica, \u00a0pues \u00a0se parte del supuesto de que la norma \u00a0aplicada \u00a0es \u00a0la \u00a0correcta, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0con \u00a0un \u00a0entendimiento que no es el que \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0corresponde, \u00a0llevando \u00a0con ello a hacerla producir por exceso o \u00a0defecto consecuencias distintas de las que le pertenecen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00faltimo concepto supone, necesariamente, \u00a0que \u00a0el \u00a0precepto \u00a0que se reputa vulnerado por el sentenciador fue correctamente \u00a0seleccionado \u00a0y \u00a0aplicado \u00a0al \u00a0caso \u00a0en \u00a0la sentencia, sino que con unos efectos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0distintos \u00a0o \u00a0contrarios \u00a0a \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0derivan \u00a0de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Valga \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0para \u00a0precisar que, como \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0anterior \u00a0cargo, es equ\u00edvoco el planteamiento del demandante, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo denunciar falta de aplicaci\u00f3n e \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del mismo precepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del censor de que \u00a0para \u00a0hacer \u00a0efectiva \u00a0la pena se tuvo en cuenta \u00fanicamente que el procesado ha \u00a0evadido \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de la justicia, carece de fundamento, pues en la sentencia \u00a0de \u00a0 segunda \u00a0instancia, \u00a0si \u00a0bien \u00a0en \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la prisi\u00f3n domiciliaria, se aludi\u00f3 a su personalidad \u00a0y \u00a0 a \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0\u201claboral \u00a0y \u00a0social, \u00a0al \u00a0dedicarse \u00a0a \u00a0este \u00a0tipo de empresas\u201d, al igual que a \u00a0la \u00a0 gravedad \u00a0 de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0factores \u00a0todos \u00a0estos \u00a0que \u00a0se \u00a0integran \u00a0al \u00a0diagn\u00f3stico-pron\u00f3stico \u00a0que \u00a0debe \u00a0hacer \u00a0el fallador en punto del numeral 2\u00ba \u00a0del \u00a0 art\u00edculo \u00a063 \u00a0para \u00a0determinar \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta manera se puede concluir que, si las \u00a0sentencias \u00a0de instancia se integran en una unidad inescindible, el actor debi\u00f3 \u00a0partir \u00a0de \u00a0aceptar \u00a0tales \u00a0conclusiones \u00a0al \u00a0pretender \u00a0denunciar la violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial, lo cual no hace. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este cargo tampoco prospera. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0Demanda \u00a0presentada \u00a0a nombre de la procesada GLADYS EDILMA \u00c1LVAREZ PIMENTEL. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Primer \u00a0cargo: aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0decreto \u00a01856 \u00a0de \u00a01989 \u00a0y \u00a0de \u00a0las normas que consagran el \u00a0principio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La censura radica en que si las adquisiciones \u00a0de \u00a0 los\u00a0 \u00a0bienes \u00a0registrados \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0las \u00a0sociedades \u00a0mencionadas \u00a0ocurrieron \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0entrada \u00a0en vigencia de ese precepto que tipific\u00f3 el \u00a0delito \u00a0de \u00a0testaferrato, \u00a0refulge \u00a0clara la indebida aplicaci\u00f3n del mismo y de \u00a0las dem\u00e1s normas que aluden al principio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien el actor acierta en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo del cargo, como quiera que respeta los hechos en \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0por los juzgadores de instancia y se dedica \u00a0\u00fanicamente \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma aplicada al caso en el \u00a0entendido \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0pod\u00eda aplicar el delito de testaferrato a su poderdante \u00a0porque \u00a0no \u00a0estaba \u00a0definido \u00a0como \u00a0delito \u00a0cuando \u00a0la \u00a0procesada \u00a0despleg\u00f3 \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encubridor, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 reproche \u00a0 \u00a0 \u00a0 carece \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto d\u00edgase que la \u00a0Sala \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0raz\u00f3n \u00a0para rectificar su consolidada y un\u00e1nime posici\u00f3n \u00a0expresada \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0partir \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0pronunciamiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0noviembre \u00a0 \u00a09 \u00a0 \u00a0de \u00a019902 \u00a0y \u00a0reiterada \u00a0 en \u00a0 numerosas \u00a0 providencias3, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0testaferrato \u00a0es \u00a0un \u201cdelito \u00a0de conducta permanente, porque el delito \u00a0se \u00a0perfecciona, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se dijo, en el momento en que por medio de contrato, \u00a0escritura \u00a0o \u00a0cualquier \u00a0otro medio legal, un bien pasa a figurar como propiedad \u00a0de \u00a0quien \u00a0realmente \u00a0no \u00a0lo \u00a0es, \u00a0pues \u00a0se trata simplemente de una persona que \u00a0presta \u00a0su \u00a0nombre \u00a0para \u00a0que \u00a0figuran \u00a0en \u00a0su \u00a0cabeza \u00a0bienes \u00a0que \u00a0en realidad \u00a0pertenecen \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0terceras \u00a0 \u00a0personas. \u00a0Y \u00a0este \u00a0delito contin\u00faa perfeccion\u00e1ndose mientras subsista su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0testaferro, \u00a0puesto que el bien jur\u00eddico protegido por la norma \u00a0contin\u00faa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vulner\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 mientras \u00a0 \u00a0 \u00a0 dure \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 il\u00edcita \u00a0simulaci\u00f3n\u201d(negrillas \u00a0fuera de texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si se parte de aceptar que \u00a0los \u00a0bienes \u00a0materia \u00a0de \u00a0este \u00a0proceso fueron adquiridos antes de 1988 y que la \u00a0procesada \u00a0continu\u00f3 \u00a0siendo \u00a0copropietaria \u00a0de \u00a0las sociedades a trav\u00e9s de las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0detenta \u00a0su titularidad, no cabe duda de que a partir de la vigencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0norma \u00a0adecu\u00f3 su comportamiento a esa especial forma de encubrimiento \u00a0por receptaci\u00f3n que es el testaferrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta conducta, como ha sido \u00a0dicho, \u00a0remonta su establecimiento como delito al art\u00edculo 6\u00ba del decreto 1856 \u00a0de \u00a01989 (adoptado como legislaci\u00f3n permanente por el art\u00edculo 7\u00ba del decreto \u00a0extraordinario \u00a02266 \u00a0de \u00a01991), bajo la necesidad de proteger bienes jur\u00eddicos \u00a0perfectamente \u00a0diferenciados, \u00a0tales \u00a0como \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de justicia, la \u00a0salud, \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica, \u00a0la \u00a0moral \u00a0social y el orden econ\u00f3mico, entre \u00a0otros, \u00a0por \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0persistente \u00a0e \u00a0indiscriminada \u00a0de grupos antisociales \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0el \u00a0narcotr\u00e1fico \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0ven\u00edan perturbando \u00a0gravemente el normal funcionamiento de las instituciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La conducta asumida por la \u00a0procesada \u00a0ven\u00eda \u00a0siendo \u00a0sancionada gen\u00e9ricamente a trav\u00e9s del art\u00edculo 177 \u00a0del \u00a0 \u00a0c\u00f3digo \u00a0 \u00a0penal \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01980 \u00a0 \u00a0\u2013actual \u00a0art\u00edculo \u00a0447-, \u00a0pero \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la vigencia del aludido art\u00edculo 6\u00ba, se \u00a0torna \u00a0 imprescindible \u00a0 descartar \u00a0 tal \u00a0 modalidad \u00a0 del \u00a0 encubrimiento \u00a0 por \u00a0receptaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0preferir \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0testaferrato por su especialidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0formular \u00a0el cargo el \u00a0censor \u00a0no \u00a0logra \u00a0demostrar que el Tribunal se haya equivocado, pues olvida que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0prevista \u00a0en la referida norma es de ejecuci\u00f3n permanente, porque \u00a0contin\u00faa \u00a0cometi\u00e9ndose \u00a0mientras \u00a0subsista \u00a0la \u00a0condici\u00f3n de testaferro, o la \u00a0il\u00edcita \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0aqu\u00ed se produjo cuando la procesada continu\u00f3 a\u00fan \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0del precepto manteniendo la titularidad de los bienes a trav\u00e9s de \u00a0sociedades \u00a0 \u00a0creadas \u00a0 para \u00a0 ocultar \u00a0 al \u00a0 verdadero \u00a0 propietario \u00a0 de \u00a0 los \u00a0mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta infracci\u00f3n incurre \u00a0quien \u00a0\u201cpreste \u00a0su nombre \u00a0para \u00a0adquirir \u00a0bienes \u00a0con \u00a0dineros \u00a0provenientes del delito de narcotr\u00e1fico y \u00a0conexos\u201d, \u00a0 lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0significa \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0limite \u00a0su \u00a0realizaci\u00f3n a la acci\u00f3n de adquirir, en \u00a0tanto \u00a0el \u00a0verdadero \u00a0sentido \u00a0de la condici\u00f3n de testaferro alude a la persona \u00a0que \u00a0bajo \u00a0su nombre oculta el real dominio sobre bienes adquiridos con recursos \u00a0provenientes \u00a0 de \u00a0 actividades \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0el \u00a0narcotr\u00e1fico, \u00a0conducta \u00a0encubridora \u00a0 que \u00a0se \u00a0prolonga \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0hasta \u00a0que \u00a0tal \u00a0condici\u00f3n \u00a0se \u00a0mantenga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido, como ha \u00a0sido \u00a0 dicho \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 Sala, \u00a0 la \u00a0 \u201cinterpretaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0ley \u00a0 no \u00a0 puede \u00a0limitarse \u00a0a la subsunci\u00f3n simple de un t\u00e9rmino gramaticalmente entendido, con \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0llamado \u00a0en la dogm\u00e1tica tradicional el verbo rector\u2026no debe \u00a0olvidarse \u00a0que el legislador en la f\u00f3rmula descriptiva utilizada se vale de una \u00a0expresi\u00f3n \u00a0gramatical, \u00a0que \u00a0no \u00a0siempre \u00a0implica \u00a0una \u00a0acci\u00f3n \u00a0elementalmente \u00a0comprendida, \u00a0sino toda una situaci\u00f3n f\u00e1ctica\u2026la administraci\u00f3n de justicia \u00a0se \u00a0afecta \u00a0con \u00a0la simulaci\u00f3n de operaciones civiles o mercantiles que ocultan \u00a0la \u00a0procedencia il\u00edcita de capitales y encubre a sus verdaderos propietarios y, \u00a0como \u00a0lo \u00a0dijo \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0este \u00a0es \u00a0un comportamiento que se prolonga en el \u00a0tiempo, \u00a0 vale \u00a0 decir, \u00a0es \u00a0permanente. \u00a0\u2018Mutatis \u00a0mutandi\u2019, \u00a0 como \u00a0ejemplo, \u00a0podr\u00eda \u00a0compararse \u00a0con el delito de secuestro, tambi\u00e9n de car\u00e1cter \u00a0permanente \u00a0que \u00a0se \u00a0realiza mediante acciones de arrebatar, sustraer o retener. \u00a0Consid\u00e9rese \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, \u00a0cuando la norma que tipifica el \u00a0secuestro \u00a0entr\u00f3 \u00a0a \u00a0regir, se hubiere efectuado ya la retenci\u00f3n o arrebato de \u00a0una \u00a0persona \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la norma penal se continuara manteniendo \u00a0secuestrada \u00a0 a \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0porque \u00a0el \u00a0mensaje \u00a0punitivo \u00a0no \u00a0disuadi\u00f3 \u00a0al \u00a0secuestrador \u00a0sobre \u00a0la \u00a0importancia \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a0locomoci\u00f3n que, por \u00a0consiguiente, \u00a0mantiene \u00a0conculcada. \u00a0No \u00a0habr\u00eda duda alguna, desde luego, para \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0a \u00a0partir de la vigencia de la norma del ejemplo, el sujeto activo \u00a0de \u00a0 \u00a0 ese \u00a0 \u00a0 comportamiento \u00a0 \u00a0 es \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0secuestrador\u201d4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por estas breves razones, \u00a0no \u00a0considera \u00a0necesario la Sala volver sobre el estudio de la permanencia de la \u00a0figura, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0se \u00a0toma en cuenta que las argumentaciones que presenta el \u00a0censor \u00a0son \u00a0en esencia las mismas que han sido expuestas en otras oportunidades \u00a0para \u00a0defender \u00a0la \u00a0tesis \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de testaferrato es de ejecuci\u00f3n \u00a0instant\u00e1nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que \u00a0si no se \u00a0advierten \u00a0motivos \u00a0sobrevinientes que impongan un cambio en su postura, la Sala \u00a0desestimar\u00e1 el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0 Segundo \u00a0 cargo \u00a0\u2013subsidiario-: \u00a0 indebida \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0 \u00a05\u00ba \u00a0 \u00a0y \u00a0 36 \u00a0 del \u00a0 anterior \u00a0 c\u00f3digo \u00a0 penal \u00a0 (12y \u00a0 22 \u00a0 del \u00a0actual). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0era \u00a0absolutamente \u00a0imposible \u00a0que \u00a0su \u00a0representada \u00a0conociera \u00a0los \u00a0elementos \u00a0propios del tipo de \u00a0testaferrato \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 6\u00ba del decreto 1856 de 1989 cuando se \u00a0produjeron \u00a0los \u00a0actos \u00a0de \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0de los bienes materia de este proceso, \u00a0porque \u00a0este \u00a0delito \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0existencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0para \u00a0ese \u00a0tiempo, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia aplicaron indebidamente las normas que regulan el dolo \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0delito, \u00a0 \u00a0argumenta \u00a0 \u00a0el \u00a0 censor \u00a0 al \u00a0 postular \u00a0 este \u00a0 segundo \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0incurre \u00a0en la \u00a0misma \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo anterior, al considerar que la conducta \u00a0punible \u00a0atribuida \u00a0a \u00a0su representada qued\u00f3 perfeccionada en el momento en que \u00a0prest\u00f3 \u00a0 su \u00a0 nombre \u00a0 para \u00a0 adquirir \u00a0 bienes \u00a0con \u00a0dineros \u00a0provenientes \u00a0de \u00a0narcotr\u00e1fico, esto es entre los a\u00f1os de 1985 y 1988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el Tribunal concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0esas \u00a0fechas, \u00a0sin soluci\u00f3n de continuidad, la procesada ha \u00a0venido \u00a0figurando \u00a0como \u00a0accionaria \u00a0de \u00a0las empresas a trav\u00e9s de las cuales se \u00a0viene \u00a0ocultando al verdadero propietario de los bienes obtenidos de actividades \u00a0de \u00a0narcotr\u00e1fico, \u00a0conociendo \u00a0el \u00a0origen \u00a0de \u00a0los mismos, no se entiende c\u00f3mo \u00a0puede \u00a0sostenerse v\u00e1lidamente que su conducta no es dolosa, m\u00e1xime cuando ella \u00a0fue \u00a0la \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Gonzalo Rodr\u00edguez Gacha ampliamente \u00a0conocido por sus actividades en ese campo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido, no es que \u00a0el \u00a0censor \u00a0controvierta \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0la que los juzgadores de instancia \u00a0arribaron \u00a0sobre \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0dolosa \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0desplegada \u00a0por \u00a0la \u00a0procesada, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0en discusi\u00f3n si se toma en cuenta que parte de \u00a0aceptar \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0tal \u00a0como \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0controvierte, \u00a0as\u00ed \u00a0no lo exprese de manera manifiesta, es la permanencia de la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0testaferrato \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo, \u00a0por \u00a0lo cual en el fondo este cargo \u00a0constituye \u00a0una \u00a0reiteraci\u00f3n \u00a0del \u00a0anterior, \u00a0frente a lo cual caben los mismos \u00a0razones que se dejaron expuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, el cargo \u00a0as\u00ed \u00a0propuesto \u00a0conduce inevitablemente a su fracaso, pues la Sala no encuentra \u00a0motivo \u00a0para rectificar la que ha sido su consolidada y pac\u00edfica postura, en el \u00a0sentido \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 si \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0criminalizarse \u00a0esta \u00a0forma \u00a0especial \u00a0de \u00a0encubrimiento \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del tantas veces mencionado art\u00edculo 6\u00ba, la persona \u00a0persiste \u00a0en \u00a0mantener \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0testaferro, \u00a0contin\u00faa cometiendo el \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 cargo \u00a0 tampoco \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0 Tercer \u00a0 cargo \u00a0\u2013subsidiario-: \u00a0 indebida \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a06\u00ba del decreto 1856 de 1989, 2\u00ba y 3\u00ba del decreto 100 de 1980 (9\u00ba \u00a0y 10 de la ley 599 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sentir del censor los \u00a0falladores \u00a0de instancia se equivocaron al equiparar el ingrediente normativo de \u00a0\u201cactividades \u00a0delictivas\u201d\u00a0 \u00a0propio \u00a0del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 enriquecimiento \u00a0 il\u00edcito \u00a0 de \u00a0 particulares, \u00a0con \u00a0el \u00a0de \u00a0\u201cdelito de narcotr\u00e1fico y \u00a0conexos\u201d\u00a0 empleado en \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n del testaferrato, con lo cual habr\u00eda aplicado indebidamente el \u00a0art\u00edculo \u00a0 6\u00ba \u00a0porque \u00a0mientras \u00a0que \u00a0el \u00a0primero \u00a0no \u00a0requiere \u00a0de \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0ejecutoriada \u00a0para \u00a0su \u00a0estructuraci\u00f3n, \u00a0el \u00a0segundo \u00a0s\u00ed, en los \u00a0t\u00e9rminos del art\u00edculo 248 de la Carta Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna \u00a0raz\u00f3n asiste al \u00a0recurrente, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que para dar por estructurado el \u00a0delito \u00a0de \u00a0testaferrato \u00a0se \u00a0requiere, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n ocurre en el il\u00edcito de \u00a0enriquecimiento \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0particulares, \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0debidamente \u00a0ejecutoriada \u00a0predicable del verdadero propietario de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0adquiridos \u00a0de \u00a0actividades derivadas del delito de narcotr\u00e1fico y \u00a0conexos, como bien repar\u00f3 el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nadie \u00a0duda \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0enriquecimiento \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0particulares \u00a0y \u00a0de testaferrato son \u00a0delitos \u00a0especiales \u00a0y aut\u00f3nomos, pues describen modelos comportamentales a los \u00a0que \u00a0pueden \u00a0adecuarse los sujetos agentes sin necesidad de recurrir a otro tipo \u00a0penal ni ordenamiento jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, de all\u00ed no se \u00a0sigue \u00a0que \u00a0respecto \u00a0al \u00a0delito \u00a0de \u00a0testaferrato \u00a0se requiera esperar un fallo \u00a0previo \u00a0 de \u00a0 otro \u00a0sujeto \u00a0por \u00a0otro \u00a0delito, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0no \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido, no existen \u00a0razones \u00a0de \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico \u00a0que permitan hacer la diferencia, pues como acota \u00a0con \u00a0raz\u00f3n \u00a0la \u00a0Delegada la expresi\u00f3n \u201cdineros \u00a0provenientes \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0narcotr\u00e1fico \u00a0y conexos\u201d \u00a0constituye \u00a0 \u00a0igualmente \u00a0ingrediente \u00a0normativo \u00a0del \u00a0tipo y tambi\u00e9n forman parte del concepto amplio de \u00a0\u201cactividades \u00a0delictivas\u201d; \u00a0aparte \u00a0que \u00a0ambas \u00a0figuras \u00a0delictivas \u00a0hacen \u00a0parte \u00a0del \u00a0conjunto \u00a0normativo \u00a0dictado para \u00a0combatir \u00a0las graves manifestaciones delincuenciales vinculadas al narcotr\u00e1fico \u00a0y \u00a0otros \u00a0delitos, \u00a0al punto que actualmente hacen parte del mismo cap\u00edtulo que \u00a0reprime el lavado de activos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0el precepto que \u00a0recoge \u00a0el \u00a0testaferrato \u00a0condiciona su realizaci\u00f3n a que los bienes hayan sido \u00a0adquiridos \u00a0con \u00a0dineros \u00a0provenientes \u00a0del \u00a0delito \u00a0de narcotr\u00e1fico y conexos, \u00a0entonces, \u00a0no \u00a0puede \u00a0condicionarse \u00a0su \u00a0independencia a que previamente se haya \u00a0dictado \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0en contra de quien es el verdadero propietario \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0adquiridos con dinero il\u00edcitos. En otras palabras, la ilicitud \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0de \u00a0que \u00a0trata, \u00a0como al igual ocurre en el enriquecimiento \u00a0il\u00edcito,\u00a0 \u00a0proviene \u00a0pues de la conducta misma de quien encubre y no de la \u00a0condena \u00a0concreta \u00a0que \u00a0por otro delito se le haya impuesto a terceras personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden, \u00a0resulta \u00a0aplicable \u00a0el \u00a0criterio \u00a0sentado \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional en la sentencia \u00a0citada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 censor \u00a0 de \u00a0 que \u00a0\u201cNo \u00a0puede \u00a0confundirse el concepto de \u201cactividad delictiva\u201d con \u00a0el \u00a0de \u00a0\u201cantecedentes \u00a0penales\u201d \u00a0de \u00a0que \u00a0trata el art\u00edculo 248 de la Carta \u00a0Pol\u00edtica; \u00a0el \u00a0primero \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0un \u00a0ingrediente \u00a0normativo del tipo cuyo \u00a0alcance \u00a0y \u00a0contenido le corresponde precisar al funcionario penal al momento de \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0norma, \u00a0sino \u00a0que \u00a0adem\u00e1s, se refiere a la actividad en s\u00ed misma, \u00a0como \u00a0comportamiento \u00a0t\u00edpico \u00a0y \u00a0antijur\u00eddico, \u00a0y no se extiende al sujeto. El \u00a0concepto \u00a0de \u00a0\u201cantecedentes \u00a0penales\u201d, se predica de la persona en s\u00ed misma \u00a0y, \u00a0 de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0248 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0\u00fanicamente \u00a0 las \u00a0 condenas \u00a0 proferidas \u00a0en \u00a0sentencias \u00a0judiciales \u00a0en \u00a0forma \u00a0definitiva \u00a0tienen \u00a0esa \u00a0calidad \u00a0de \u00a0antecedentes. \u00a0El \u00a0art\u00edculo 248, por otra \u00a0parte, \u00a0no \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0directamente \u00a0con \u00a0el \u00a0debido proceso, sino con los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0al \u00a0honor, \u00a0al \u00a0buen \u00a0nombre o al habeas data, pues, se \u00a0repite, \u00a0la \u00a0norma \u00a0constitucional \u00a0se refiere \u00fanicamente a \u2018antecedentes\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0exigir \u00a0la existencia \u00a0previa \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia condenatoria debidamente ejecutoriada\u00a0 contra el \u00a0verdadero \u00a0propietario \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0adquiridos \u00a0con dineros provenientes de \u00a0actividades \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0el narcotr\u00e1fico, se llegar\u00eda a absurdos que la \u00a0simple \u00a0l\u00f3gica \u00a0rechaza, como, por ejemplo, postular la inexistencia del delito \u00a0de \u00a0testaferrato \u00a0por ocurrir antes o en el tr\u00e1mite del proceso\u00a0 la muerte \u00a0de \u00a0quien \u00a0ostenta \u00a0la \u00a0titularidad \u00a0de los bienes, como en este evento ocurri\u00f3 \u00a0respecto de Jos\u00e9 Gonzalo Rodr\u00edguez Gacha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si el demandante, entonces, \u00a0no \u00a0logra \u00a0acreditar \u00a0el \u00a0yerro, pues le asiste raz\u00f3n al Tribunal cuando afirma \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0no \u00a0era \u00a0necesario condenar previamente a Rodr\u00edguez Gacha, \u00a0quien \u00a0amas\u00f3 \u00a0una incalculable fortuna a partir de su dedicaci\u00f3n a actividades \u00a0relacionadas \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 narcotr\u00e1fico, \u00a0 el \u00a0cargo \u00a0tampoco \u00a0est\u00e1 \u00a0llamado \u00a0a \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0 Cuarto \u00a0 cargo \u00a0\u2013subsidiario-: \u00a0indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a029, \u00a0inciso \u00a03\u00ba de la ley 599 de 2000 y correlativa falta de aplicaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a06\u00ba \u00a0del decreto-ley 100 de 1980, 29 de la constituci\u00f3n pol\u00edtica y \u00a043 de la ley 153 de 1887. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el censor el Tribunal \u00a0aplic\u00f3 \u00a0en forma desfavorable y retroactiva la novedosa forma de participaci\u00f3n \u00a0establecida \u00a0en el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 29 de la ley 599 de 2000, la cual no \u00a0reg\u00eda \u00a0para cuando se consolidaron las adquisiciones de bienes por parte de las \u00a0sociedades \u00a0de \u00a0las \u00a0que \u00a0hac\u00eda parte la procesada, ni a la fecha en que qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En sentir del actor no se \u00a0pod\u00eda \u00a0condenar \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada como autora del delito de testaferrato porque \u00a0ella \u00a0actu\u00f3 \u00a0como \u00a0miembro \u00a0u \u00a0\u00f3rgano \u00a0de \u00a0representaci\u00f3n \u00a0autorizados de las \u00a0citadas sociedades, mas no a t\u00edtulo personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0trav\u00e9s del inciso 3\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0del \u00a0actual \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal, \u00a0el legislador consider\u00f3 autor \u00a0tambi\u00e9n \u00a0a \u00a0\u201cquien act\u00faa \u00a0como \u00a0miembro \u00a0u \u00f3rgano de representaci\u00f3n autorizado o de hecho de una persona \u00a0jur\u00eddica, \u00a0de un ente colectivo sin tal atributo, o de una persona natural cuya \u00a0representaci\u00f3n \u00a0voluntaria \u00a0se \u00a0detente, \u00a0y realiza la conducta punible, aunque \u00a0los \u00a0elementos \u00a0especiales \u00a0que \u00a0fundamentan \u00a0la \u00a0penalidad de la figura punible \u00a0respectiva \u00a0no \u00a0concurran \u00a0en \u00a0\u00e9l, \u00a0pero \u00a0s\u00ed \u00a0en \u00a0la \u00a0persona o ente colectivo \u00a0representado\u201d \u00a0. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 figura \u00a0 del \u00a0actuar \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0otro, \u00a0que \u00a0solo \u00a0es \u00a0posible \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0delitos \u00a0especiales \u00a0que \u00a0no pueden ser cometidos por cualquier \u00a0persona, \u00a0sino \u00a0que requieren en el autor la presencia de determinadas calidades \u00a0objetivas, \u00a0de \u00a0manera \u00a0alguna puede confundirse con la responsabilidad personal \u00a0del \u00a0agente \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0postulado \u00a0b\u00e1sico del derecho penal \u00a0culpabilista \u00a0que \u00a0rige \u00a0desde el c\u00f3digo de 1980, como acertadamente se\u00f1ala la \u00a0Delegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0a \u00a0la procesada se la \u00a0conden\u00f3 \u00a0por \u00a0haber \u00a0prestado \u00a0su \u00a0nombre \u00a0para adquirir bienes provenientes de \u00a0actividades \u00a0de narcotr\u00e1fico, a trav\u00e9s de las mencionadas sociedades, y no por \u00a0la \u00a0simple \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0mismas a t\u00edtulo de representante o accionaria, \u00a0como \u00a0se \u00a0deduce \u00a0de la sentencia de segunda instancia, no resulta cierto que el \u00a0Tribunal \u00a0 haya \u00a0 incurrido \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 yerro \u00a0 que \u00a0denuncia \u00a0el \u00a0casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0equivocada referencia \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0juez de primer grado de dicho precepto, que no el Tribunal, no es \u00a0esencial \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0ni var\u00eda la situaci\u00f3n de la procesada, pues ella es \u00a0autora \u00a0en \u00a0sentido \u00a0estricto \u00a0tanto \u00a0en los t\u00e9rminos del anterior art\u00edculo 23 \u00a0como \u00a0en \u00a0el actual art\u00edculo 29, y no a trav\u00e9s de otro o por otro, como quiera \u00a0que \u00a0esta figura se predica \u00fanicamente de los delitos especiales propios, a los \u00a0cuales no pertenece el delito de testaferrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo importante aqu\u00ed es que, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0rese\u00f1a de los hechos que hacen los juzgadores de instancia, la \u00a0procesada \u00a0ide\u00f3, \u00a0en \u00a0connivencia \u00a0con \u00a0otras \u00a0personas, \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0de las \u00a0empresas \u00a0fachada, \u00a0para \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0ellas \u00a0adquirir los bienes del extinto \u00a0narcotraficante \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Gonzalo \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Gacha, siendo \u00e9stas apenas un mero \u00a0instrumento \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 para ocultar la verdadera titularidad de dichos bienes \u00a0y as\u00ed poder burlar la acci\u00f3n del estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, no se puede \u00a0sostener \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0err\u00f3 al condenar a la procesada como \u00a0autora del delito de testaferrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo expuesto y atendiendo el concepto del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0y \u00a0por \u00a0autoridad de la \u00a0ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Devu\u00e9lvase el expediente al tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0 \u00a0Y \u00a0 C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO O. P\u00c9REZ \u00a0PINZON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Excusa justificada \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Comisi\u00f3n de servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE L. QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 MAURO \u00a0 SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Radicaciones \u00a019543 \u00a0y \u00a020879, M.Ptes. Jorge L. Quintero \u00a0Milan\u00e9s y Marina Pulido de Bar\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Corte \u00a0Suprema de Justicia, M.P. Edgar Saavedra Rojas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Ver, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0autos \u00a0de \u00a012 \u00a0de noviembre de 1998 (Rad, 14852), 23 de agosto de \u00a02000 \u00a0(Rad. \u00a016301) \u00a0y \u00a0sentencias \u00a0de \u00a018 \u00a0de enero de 2001 (rad. 17091), 19 de \u00a0diciembre \u00a0 de \u00a0 2001 \u00a0 (Rad. \u00a0 14658) \u00a0 y \u00a0 24 \u00a0 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02003 \u00a0(Rad. \u00a019603). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sentencia de febrero 21 de 2002, Rad. 16867. M.P. Herman \u00a0Gal\u00e1n Castellanos. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20249 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 Dr. \u00a0MAURO \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0 Aprobado acta No. 76.\u00a0 \u00a0 Bogot\u00e1 D.C.,\u00a0 ocho (8) de septiembre de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 Procede \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0decidir \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0los defensores [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8276","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8276"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8276\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}