{"id":8264,"date":"2023-09-08T17:46:17","date_gmt":"2023-09-08T17:46:17","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2021012-05-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:17","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:17","slug":"2021012-05-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2021012-05-04\/","title":{"rendered":"20210(12-05-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20210 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 040 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bgot\u00e1 \u00a0D. C., doce (12) de mayo de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de JES\u00daS ALBERTO M\u00daNERA \u00a0SIERRA, \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a03 de mayo de 2002, mediante el cual el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0confirm\u00f3, \u00a0con modificaciones, la sentencia de primera \u00a0instancia \u00a0dictada \u00a0el \u00a013 \u00a0de noviembre de 2001 por el Juzgado Quinto Penal del \u00a0Circuito \u00a0de la misma ciudad, quedando condenados dicho procesado y la implicada \u00a0MAR\u00cdA \u00a0ADELFA \u00a0HENAO \u00a0ZAPATA, \u00a0en calidad de coautores de fraude procesal, a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de dieciocho (18) meses de prisi\u00f3n cada uno, y a interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0igual \u00a0lapso; y les fue concedido el \u00a0subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal Superior de Medell\u00edn absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0MAR\u00cdA \u00a0GRISELDA \u00a0ECHEVERRI \u00a0ZAPATA, a quien el A-quo hab\u00eda condenado por el \u00a0mismo \u00a0delito; \u00a0\u00fanico \u00a0aspecto \u00a0en \u00a0que \u00a0fue \u00a0modificada la decisi\u00f3n de primer \u00a0grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0propone \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de JES\u00daS \u00a0ALBERTO \u00a0M\u00daNERA \u00a0SIERRA contra la sentencia del Tribunal Superior de Medell\u00edn, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la causal primera de casaci\u00f3n, contemplada en el art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), por violaci\u00f3n de la \u00a0ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita \u00a0como \u00a0norma transgredida el art\u00edculo \u00a05\u00b0 \u00a0 (culpabilidad) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0vigente \u00a0en la \u00e9poca de los hechos, toda vez que M\u00daNERA SIERRA \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0comprob\u00f3 \u00a0su \u00a0culpabilidad \u00a0a \u00a0t\u00edtulo de \u00a0dolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el ac\u00e1pite que denomina \u201cdemostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo\u201d, se refiere a los siguientes motivos, que en su criterio, conducen \u00a0a ausencia de certeza para condenar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0apoderado, \u00a0JES\u00daS \u00a0ALBERTO \u00a0M\u00daNERA \u00a0SIERRA \u00a0promovi\u00f3 \u00a0un proceso ejecutivo, a \u00a0sabiendas \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0letra \u00a0de cambio que pretendi\u00f3 cobrar ya le hab\u00eda sido \u00a0cancelada, \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0aconsejado por un abogado diferente -o por una persona que \u00a0se \u00a0hizo pasar como tal-. Esta realidad fue ignorada en el fallo, al extremo que \u00a0a \u00a0\u00e9ste \u00a0asesor \u00fanicamente se le llam\u00f3 a rendir testimonio, cuando \u00e9l ser\u00eda \u00a0el verdadero responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Como \u00a0la \u00a0parte demandada en el proceso \u00a0ejecutivo \u00a0pod\u00eda \u00a0proponer \u00a0la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de \u00a0pago, \u00a0con \u00a0lo cual resultar\u00eda \u00a0absuelta \u00a0de \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0civiles, el asunto no lesion\u00f3 materialmente el \u00a0bien jur\u00eddico, y a lo sumo avanz\u00f3 hasta el grado de la tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0No existe certeza para condenar, puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0ejecutiva \u00a0no \u00a0fue \u00a0suscrita \u00a0por \u00a0M\u00daNERA SIERRA, sino por su \u00a0apoderado; \u00a0y \u00a0en \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal por el fraude \u00a0procesal \u00a0deber\u00eda \u00a0predicarse \u00a0de su apoderado, quien conoc\u00eda la verdad de las \u00a0negociaciones, \u00a0y \u00a0sab\u00eda \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00fanica intenci\u00f3n de aqu\u00e9l era recuperar un \u00a0veh\u00edculo taxi de su propiedad; nunca la de enga\u00f1ar a la justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se \u00a0comete \u00a0el \u00a0error de \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0como el procesado JES\u00daS ALBERTO M\u00daNERA SIERRA era experta \u00a0en \u00a0el \u00a0negocio \u00a0de \u00a0ganado, \u00a0tambi\u00e9n ten\u00eda que serlo en el manejo de t\u00edtulos \u00a0valores \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Por lo anterior, asegura, que en su caso \u00a0se aplic\u00f3 responsabilidad objetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte casar el fallo impugnado \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0sentido \u00a0 de \u00a0 absolver \u00a0 al \u00a0 procesado \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0 de \u00a0 fraude \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Se \u00a0estima \u00a0pertinente \u00a0recordar que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Medell\u00edn profiri\u00f3 el fallo de segunda instancia el 3 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02002, en vigencia del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000; \u00a0es \u00a0decir \u00a0que la presentaci\u00f3n de la demanda, los traslados y los requisitos de \u00a0procedibilidad \u00a0ten\u00edan \u00a0que \u00a0sujetarse \u00a0por entero a las disposiciones de dicha \u00a0normatividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0De conformidad con el art\u00edculo 205 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Ley 600 de 2000, la casaci\u00f3n procede contra \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0\u201cen los procesos \u00a0que \u00a0se \u00a0hubieren \u00a0adelantado por delitos que tengan se\u00f1alada pena privativa de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0cuyo m\u00e1ximo exceda de ocho a\u00f1os, aun cuando la sanci\u00f3n impuesta \u00a0haya sido una medida de seguridad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como en el presente asunto, el se\u00f1or JES\u00daS \u00a0ALBERTO \u00a0M\u00daNERA \u00a0SIERRA \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0por el delito de fraude procesal, cuya \u00a0m\u00e1xima \u00a0pena no excede de ocho a\u00f1os de prisi\u00f3n, se concluye que la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0su \u00a0defensor \u00a0carece del requisito de procedibilidad \u00a0referido \u00a0 al \u00a0 quantum \u00a0 de \u00a0 pena \u00a0 exigido \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 mencionado \u00a0art\u00edculo \u00a0205. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0 procesal, \u00a0 previsto \u00a0 en \u00a0 el \u00a0art\u00edculo \u00a0182 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal derogado, ten\u00eda una pena m\u00e1xima de 5 a\u00f1os; \u00a0el \u00a0mismo \u00a0il\u00edcito, \u00a0en el art\u00edculo 453 del nuevo estatuto punitivo se reprime \u00a0con prisi\u00f3n m\u00e1xima de 8 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Por tanto, era necesario que el libelista \u00a0acudiera \u00a0a la casaci\u00f3n excepcional prevista en el inciso 3\u00b0 del art\u00edculo 205 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0 (Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0expresando \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de su admisi\u00f3n para el desarrollo de la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0los derechos constitucionales que hubieren \u00a0sido \u00a0transgredidos \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite ordinario del proceso, \u00fanicos motivos por \u00a0los \u00a0cuales \u00a0puede \u00a0ser \u00a0admitida, \u00a0correspondi\u00e9ndole \u00a0decidir \u00a0a \u00a0la Corte, en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0discrecionalidad \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0le \u00a0otorga, \u00a0si \u00a0la \u00a0admite o \u00a0rechaza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata \u00a0de \u00a0dar \u00a0a conocer a la Sala las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0el \u00a0demandante \u00a0piensa \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0debe ser admitido, motivos que no siempre pueden confundirse con el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0concretos \u00a0que se eleven por alguna de las causales \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, pues si as\u00ed fuere, no existir\u00eda ninguna \u00a0diferencia \u00a0 \u00a0 entre \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0discrecional \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0corriente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0implica \u00a0que \u00a0el \u00a0estudio \u00a0acerca del \u00a0aspecto \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0efectuar\u00e1 \u00a0a posteriori, siempre y cuando \u00a0previamente \u00a0la \u00a0Corte \u00a0haya \u00a0arribado \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que es necesario \u00a0tramitar, \u00a0por \u00a0excepci\u00f3n, \u00a0el \u00a0recurso extraordinario en pro de las garant\u00edas \u00a0fundamentales o con miras a desarrollar la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se \u00a0aboga por la efectividad de los \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0al \u00a0libelista \u00a0corresponde \u00a0identificar \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0objeto \u00a0del \u00a0quebranto denunciado, as\u00ed como la norma superior que la protege, y \u00a0vincular \u00a0su \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las actuaciones del respectivo proceso; esto es, \u00a0se\u00f1alar \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0 espec\u00edfica \u00a0 en \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 consisti\u00f3 \u00a0 la \u00a0 vulneraci\u00f3n \u00a0alegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0relativo \u00a0 \u00a0al \u00a0 desarrollo \u00a0jurisprudencial, \u00a0se \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0que \u00a0es \u00a0deber del impugnante indicar si lo \u00a0pretendido \u00a0es \u00a0fijar \u00a0el \u00a0alcance \u00a0interpretativo \u00a0de alguna disposici\u00f3n, o la \u00a0unificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0posiciones \u00a0dis\u00edmiles de la Corte, o el pronunciamiento sobre \u00a0un \u00a0punto \u00a0concreto \u00a0que \u00a0jurisprudencialmente \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0desarrollado, o la \u00a0actualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0al tenor de las nuevas realidades f\u00e1cticas y \u00a0jur\u00eddicas; \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0resaltar \u00a0la \u00a0incidencia favorable de la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0doctrinaria frente al caso y la ayuda que prestar\u00eda a la actividad \u00a0judicial, \u00a0 por \u00a0 trazar \u00a0 derroteros \u00a0 de \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0criterio \u00a0de \u00a0autoridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como ninguno de esos aspectos fue abordado, \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0presentada cual si se tratara de casaci\u00f3n com\u00fan, es improcedente \u00a0y \u00a0por ello ser\u00e1 inadmitida, disponiendo consecuentemente la devoluci\u00f3n de las \u00a0diligencias al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0No \u00a0sobra recordar que este tema ya fue \u00a0dilucidado \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0y en diversas oportunidades se ha acogido el criterio \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0posibilidad de recurrir en casaci\u00f3n una sentencia se rige \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0que \u00a0est\u00e9 vigente cuando ella es proferida, que es la oportunidad \u00a0donde \u00a0surge \u00a0el \u00a0derecho \u00a0para \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal que resulte afectado en su \u00a0inter\u00e9s. \u00a0As\u00ed \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0en \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a01\u00ba \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 2001, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a017946, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado Fernando Arboleda Ripoll, se \u00a0dijo lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cInterpuesta la casaci\u00f3n y presentada la \u00a0demanda \u00a0bajo \u00a0el \u00a0imperio \u00a0de \u00a0la ley 553 de 2000, y cuando a\u00fan no hab\u00eda sido \u00a0proferido \u00a0el fallo de constitucionalidad que separ\u00f3 del ordenamiento jur\u00eddico \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a06\u00ba \u00a0y \u00a018 \u00a0transitorio \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0ley, \u00a0entre \u00a0otros, en \u00a0observancia \u00a0del \u00a0principio \u00a0tempus \u00a0regit \u00a0actum seg\u00fan el cual las actuaciones \u00a0procesales \u00a0cumplidas \u00a0en vigencia de la ley que las rigi\u00f3 quedan consolidadas, \u00a0su \u00a0tr\u00e1mite \u00a0debe \u00a0surtirse \u00a0con \u00a0arreglo \u00a0a \u00a0\u00e9sta, \u00a0pues \u00a0ante la ausencia de \u00a0disposici\u00f3n \u00a0en \u00a0contrario, el principio general consagrado por el art\u00edculo 40 \u00a0de \u00a0 la \u00a0Ley \u00a0153 \u00a0de \u00a01887 \u00a0establece \u00a0que \u00a0\u201cLas \u00a0leyes \u00a0concernientes \u00a0a \u00a0la \u00a0sustanciaci\u00f3n \u00a0y \u00a0ritualidad \u00a0de \u00a0los \u00a0juicios \u00a0prevalecen sobre las anteriores \u00a0desde el momento en que deben empezar a regir\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe acuerdo con esta disposici\u00f3n se debe \u00a0concluir \u00a0que, \u00a0salvo \u00a0los \u00a0casos en que la favorabilidad resulte procedente, la \u00a0normatividad \u00a0aplicable a la casaci\u00f3n es la vigente para el momento en que, por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del proferimiento del fallo de segunda instancia, se ejercita el derecho \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0cual \u00a0se vincula inescindiblemente a la naturaleza rogada \u00a0del \u00a0instrumento, \u00a0y, por ende, a la facultad dispositiva atribuida a las partes \u00a0de \u00a0perseguir el desquiciamiento del fallo de segunda instancia con ocasi\u00f3n del \u00a0agravio inferido, pero siempre dentro de un marco de oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEllo \u00a0si se toma en cuenta que el objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0no \u00a0es \u00a0otro \u00a0distinto que la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0calificada \u00a0por \u00a0la \u00a0parte \u00a0como \u00a0lesiva \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0y, \u00a0consecuentemente, \u00a0de \u00a0sus \u00a0intereses \u00a0particulares, \u00a0siendo, por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u201cel \u00a0hecho\u201d \u00a0que \u00a0da \u00a0origen \u00a0a la decisi\u00f3n del juez de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en orden a que se restaure la vigencia del ordenamiento jur\u00eddico, y \u00a0se \u00a0 corrija \u00a0 el \u00a0 agravio \u00a0 inferido \u00a0 a \u00a0 la \u00a0parte \u00a0que \u00a0a \u00a0dicho \u00a0mecanismo \u00a0acude.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0no \u00a0es factible \u00a0aplicar \u00a0por \u00a0favorabilidad \u00a0la norma que regulaba la procedencia del recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los hechos juzgados, es decir el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991, como \u00a0fue \u00a0modificado \u00a0por la Ley 81 de 1993, que habilitaba el recurso extraordinario \u00a0para \u00a0 delitos \u00a0 sancionados \u00a0 con \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0que \u00a0excediera \u00a0de \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, el defensor de \u00a0JES\u00daS \u00a0ALBERTO \u00a0M\u00daNERA \u00a0SIERRA interpone la casaci\u00f3n mencionando expresamente \u00a0que \u00a0lo hace por v\u00eda excepcional y, sin embargo, no desarrolla este espec\u00edfico \u00a0tema \u00a0ni \u00a0siquiera en m\u00ednima parte, de suerte que la Corte no tiene posibilidad \u00a0de \u00a0enterarse \u00a0si \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0restaure \u00a0un \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0 del \u00a0 procesado, \u00a0 o \u00a0 si \u00a0va \u00a0dirigida \u00a0a \u00a0la \u00a0evoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia sobre alg\u00fan t\u00f3pico en concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las omisiones destacadas en precedencia son \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0inadmitir la demanda, m\u00e1xime que tampoco en la sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0se encuentra una referencia coherente y sistem\u00e1tica a cualquiera de \u00a0los \u00a0aspectos que eventualmente posibilitar\u00edan el recurso extraordinario por la \u00a0v\u00eda excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En realidad, el libelo cuyo aspecto formal \u00a0se \u00a0examina \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0estructurar \u00a0una \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n, puesto que \u00a0denuncia \u00a0gen\u00e9ricamente \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley sustancial, iniciando en ese \u00a0momento \u00a0un \u00a0conjunto \u00a0de imprecisiones, pues ni siquiera define si aqu\u00e9l yerro \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0producido \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa, \u00a0o \u00a0indirectamente \u00a0a trav\u00e9s de la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En adelante, el casacionista confecciona un \u00a0memorial \u00a0 redactado \u00a0libremente, \u00a0sin \u00a0sujeci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0cual si continuara litigando en las instancias, pues se refiere \u00a0a \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0temas \u00a0que \u00a0ameritaban la postulaci\u00f3n de cargos aut\u00f3nomos y \u00a0separados, \u00a0por \u00a0ser \u00a0incompatibles \u00a0entre \u00a0s\u00ed, \u00a0de \u00a0donde \u00a0resulta \u00a0la demanda \u00a0contradictoria e incomprensible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0asegura \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0comprob\u00f3 \u00a0el \u00a0dolo \u00a0en \u00a0M\u00daNERA \u00a0SIERRA, \u00a0sino en terceras personas; y al mismo \u00a0tiempo \u00a0dice \u00a0que \u00a0el \u00a0punible \u00a0avanz\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a0grado \u00a0de tentativa y que no \u00a0existi\u00f3 \u00a0antijuridicidad \u00a0material; \u00a0todo \u00a0lo \u00a0cual \u00a0enlaza con la necesidad de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0principio \u00a0in dubio pro reo; \u00a0pluralidad \u00a0de temas que presenta en un solo cap\u00edtulo a medida \u00a0que \u00a0produce \u00a0ideas \u00a0sustentadas con su particular manera de entender el asunto, \u00a0pero \u00a0 \u00a0 sin \u00a0 \u00a0 insinuar\u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013muhco \u00a0menos \u00a0demostrar-\u00a0 \u00a0alguna especie de error de hecho o \u00a0de derecho en la apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 En \u00a0 particular, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicabilidad \u00a0 del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0apenas \u00a0enuncia, debe recordarse que no es \u00a0aceptable \u00a0en \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de casaci\u00f3n esperar que la Corte deduzca o infiera que \u00a0no \u00a0existe certeza a partir del cuestionamiento superficial y generalizado a las \u00a0pruebas, \u00a0cual \u00a0si fuese un recurso de instancia, y menos si, como en este caso, \u00a0los \u00a0reproches \u00a0se \u00a0enfilaron exclusivamente sobre la fuerza de convicci\u00f3n o el \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0atribuido \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0a algunos elementos del \u00a0acopio \u00a0probatorio, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0denunciar ninguna especie de error de hecho o de \u00a0derecho en que hubiese incurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la pretensi\u00f3n consist\u00eda en demostrar \u00a0que \u00a0era \u00a0necesario absolver por falta de certeza, el cargo debi\u00f3 estructurarse \u00a0de \u00a0manera \u00a0aut\u00f3noma \u00a0por v\u00eda directa o indirecta seg\u00fan las circunstancias lo \u00a0aconsejaren. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Sala \u00a0 de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0en \u00a0su \u00a0jurisprudencia ha perfilado los siguientes lineamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. Cuando el Tribunal a pesar de reconocer \u00a0en \u00a0su \u00a0discurso \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0deja \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro reo, se debe demandar la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n, del art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991), equivalente hoy al art\u00edculo 7\u00b0 \u00a0(presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia), \u00a0norma \u00a0rectora del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, si lo que hace el \u00a0Tribunal \u00a0es suponer certeza cuando en verdad no se puede llegar a este grado de \u00a0convencimiento, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0 y \u00a0los \u00a0cargos \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0deben \u00a0presentarse \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en cualquiera de sus \u00a0modalidades: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0falso juicio de identidad, o falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0libelo \u00a0que \u00a0se analiza, el cargo \u00a0carece \u00a0de sustentaci\u00f3n, pues el censor limit\u00f3 su alegato a indicar lo que \u00e9l \u00a0pensaba \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la imputaci\u00f3n por fraude procesal, apart\u00e1ndose as\u00ed de la \u00a0concepci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Medell\u00edn, pero sin demostrar, o por lo \u00a0menos \u00a0presentar \u00a0razonamientos tendientes a ense\u00f1ar a la Corte que el juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0de modo que, sin \u00a0elementos de juicio, no es factible que se admita la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Dado que el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige por el principio dispositivo, las pretensiones de la demanda \u00a0delimitan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, para todo efecto, \u00a0inclusive \u00a0para \u00a0calificar \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0formal del libelo, con excepci\u00f3n de la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0puede ser decretada oficiosamente en aras de la protecci\u00f3n de las \u00a0garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0no constituye una especie de \u00a0tercera \u00a0instancia; no consiste en someter a un nuevo juicio al procesado, ni en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate probatorio generalizado y sin \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0le \u00a0es \u00a0inherente, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no fue concebido como un medio adicional para litigar libremente \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0sino \u00a0como \u00a0una excepcional manera de llevar a \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el fallo \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el Ad-quem, por las causales taxativamente se\u00f1aladas en la ley, \u00a0que \u00a0 hubiesen \u00a0 sido \u00a0 seleccionadas \u00a0 y \u00a0 adecuadamente \u00a0desarrolladas \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El recurso de casaci\u00f3n se concibe como un \u00a0instituto \u00a0 procesal \u00a0extraordinario \u00a0que \u00a0busca \u00a0remediar \u00a0o \u00a0poner \u00a0fin \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley que hubiese ocurrido en la sentencia de segunda instancia, \u00a0por \u00a0errores de juicio o de actividad, y como tal comporta la elaboraci\u00f3n de un \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0misma, \u00a0siguiendo el derrotero \u00a0trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0no \u00a0ser\u00e1 \u00a0admitida, \u00a0y \u00a0as\u00ed se resolver\u00e1 en este auto, contra el cual procede el recurso \u00a0de \u00a0 reposici\u00f3n, \u00a0 de \u00a0 conformidad \u00a0 con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0189 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada a nombre del procesado JES\u00daS ALBERTO M\u00daNERA \u00a0SIERRA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra el presente auto procede el recurso \u00a0de reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20210 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 040 \u00a0\u00a0 Bgot\u00e1 \u00a0D. C., doce (12) de mayo de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8264","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8264","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8264"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8264\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8264"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8264"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8264"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}