{"id":8240,"date":"2023-09-08T17:46:16","date_gmt":"2023-09-08T17:46:16","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1996812-05-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:16","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:16","slug":"1996812-05-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1996812-05-04\/","title":{"rendered":"19968(12-05-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 19968 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 040 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1\u00a0 D. C.,\u00a0 doce (12) de mayo \u00a0de dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte la admisibilidad formal de \u00a0la \u00a0 demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JUAN RAM\u00d3N HERRERA C\u00c1CERES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 \u00a0Los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0motivaron \u00a0el \u00a0presente \u00a0 diligenciamiento, \u00a0fueron \u00a0resumidos \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Barranquilla, de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cJuan Ram\u00f3n Herrera C\u00e1ceres, director de \u00a0la \u00a0Caja \u00a0de \u00a0Previsi\u00f3n \u00a0Social \u00a0de \u00a0la \u00a0Universidad \u00a0del Atl\u00e1ntico durante el \u00a0periodo \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0entre \u00a0el \u00a014 \u00a0de \u00a0abril de 1998 y el 5 de octubre de 1999, \u00a0accedi\u00f3 \u00a0a \u00a0una \u00a0petici\u00f3n realizada por la se\u00f1ora Leda Judith Maldonado\u00a0 \u00a0Segura, \u00a0enfermera \u00a0de la Universidad del Atl\u00e1ntico y cotizante de la Unidad de \u00a0Salud \u00a0de dicha instituci\u00f3n, consistente en que, en tal calidad, autorizara que \u00a0la \u00a0Caja \u00a0de \u00a0la \u00a0previsora \u00a0asumiera el pago de la atenci\u00f3n m\u00e9dica del se\u00f1or \u00a0Oscar \u00a0Alc\u00e1zar, quien no era cotizante de la unidad de salud ni beneficiario de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Maldonado \u00a0con \u00a0la \u00a0condici\u00f3n de que posteriormente el valor de la \u00a0hospitalizaci\u00f3n le fuera descontado de su salario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a08 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01999, \u00a0el procesado \u00a0autoriz\u00f3 \u00a0 la \u00a0 hospitalizaci\u00f3n \u00a0y \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0gastos \u00a0m\u00e9dicos \u00a0y \u00a0quir\u00fargicos \u00a0de Oscar Alc\u00e1zar, que ascend\u00edan a $13.606.923,oo ordenando se le \u00a0fueran \u00a0realizando \u00a0los \u00a0descuentos por n\u00f3mina a la se\u00f1ora Leda Maldonado, con \u00a0el fin de cancelar el valor mencionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0El \u00a0Juzgado Sexto Penal del Circuito de \u00a0Barranquilla, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0diciembre de 2001, absolvi\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0 \u00a0Juan \u00a0 \u00a0Ram\u00f3n \u00a0 \u00a0C\u00e1ceres \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0peculado \u00a0 por \u00a0apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0y \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Judicial \u00a043 \u00a0en lo Penal, el Tribunal Superior de Barranquilla, el \u00a020 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 2002, lo revoc\u00f3 y, en su lugar, conden\u00f3 a Juan Ram\u00f3n Herrera \u00a0C\u00e1ceres \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de 6 a\u00f1os de prisi\u00f3n, multa por valor de \u00a0$13.606.923,oo, \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso \u00a0de \u00a0la pena privativa de la libertad. De igual \u00a0manera, lo conden\u00f3 al pago de perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El defensor de Herrera C\u00e1ceres, al amparo de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0presenta tres cargos contra la sentencia de \u00a0segunda instancia, cuyos argumentos se resumen, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0acusa \u00a0al Tribunal de haber \u00a0violado, \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa, \u00a0la \u00a0ley sustancial, por aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo \u00a0 22 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal, \u00a0 por \u00a0cuanto \u00a0estim\u00f3 \u00a0como \u00a0doloso \u00a0el \u00a0comportamiento del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de referirse al nuevo C\u00f3digo Penal, \u00a0anota \u00a0que \u00a0no \u00a0distorsionar\u00e1 \u00a0el \u00a0discurso \u00a0del \u00a0Tribunal, sino que pondr\u00e1 en \u00a0evidencia sus deficiencias y contradicciones jur\u00eddicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0sin vulnerar el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 6\u00b0, 9\u00b0, 10 y 12\u00a0 y el 22 del C\u00f3digo Penal, \u00a0concluir \u00a0en una responsabilidad dolosa del procesado, cuando al mismo tiempo se \u00a0reconocen \u00a0\u201ccomo \u00a0probados \u00a0todos \u00a0los supuestos que \u00a0contradicen \u00a0este \u00a0fen\u00f3meno \u00a0comportamental \u00a0y \u00a0mucho menos, cuando se llega al \u00a0extremo \u00a0de \u00a0confundir \u00a0unas \u00a0referencias \u00a0doctrinarias \u00a0cuyo \u00a0contenido en modo \u00a0alguno \u00a0 suplen \u00a0 la \u00a0 exigencia \u00a0 normativa \u00a0 pura \u00a0 de \u00a0la \u00a0conciencia \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0contra \u00a0un \u00a0sindicado \u00a0de \u00a0quien se admite que actu\u00f3 sin haber \u00a0pretendido, \u00a0ni \u00a0querido, \u00a0ni \u00a0representado, \u00a0la consecuencias del delito que se \u00a0dice cometi\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0transcribir \u00a0el \u00a0art\u00edculo 22 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal\u00a0 \u00a0y \u00a0de \u00a0conceptualizar \u00a0sobre \u00a0el \u00a0dolo \u00a0directo \u00a0y el dolo \u00a0eventual, \u00a0agrega \u00a0que \u00a0en este evento resulta indiferente que se acoja la tesis \u00a0de \u00a0 la \u00a0representaci\u00f3n \u00a0o \u00a0del \u00a0\u201casentamiento \u00a0del \u00a0riesgo, se ha de referir a la \u00a0voluntad \u00a0final \u00a0de \u00a0realizar una conducta tipificada, por lo que en modo alguno \u00a0puede \u00a0ser \u00a0ello \u00a0conciliable \u00a0con \u00a0situaciones \u00a0en que el agente ignora o est\u00e1 \u00a0equivocado, \u00a0presa \u00a0de \u00a0un \u00a0error, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0t\u00edpica de su \u00a0comportamiento. \u00a0 Ni \u00a0 siquiera \u00a0es \u00a0posible \u00a0admitir \u00a0opciones \u00a0hipot\u00e9ticas \u00a0o \u00a0ficticias \u00a0o \u00a0potenciales, \u00a0pues \u00a0sencillamente \u00a0nadie \u00a0puede \u00a0querer \u00a0lo que no \u00a0conoce, ni mucho menos representarlo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0refiere \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0 de \u00a0 peculado \u00a0 por \u00a0 apropiaci\u00f3n \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero, \u00a0seg\u00fan \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0exige que del sindicado tal situaci\u00f3n, esto es, \u00a0que \u00a0entregue \u00a0dinero a una persona, acto distinto \u201ca \u00a0cualquier \u00a0otro \u00a0en donde pueda ser similar objetivamente considerado un acto de \u00a0entrega \u00a0de \u00a0dinero, con t\u00edtulo no traslaticio o a modo de pr\u00e9stamo legalmente \u00a0consentido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0si el dolo exige conocimiento y \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n del bien jur\u00eddico tutelado, tambi\u00e9n lo es que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0su \u00a0ausencia hay imposibilidad jur\u00eddica para proclamar la \u00a0existencia de la conducta dolosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0formular una pregunta, afirma que \u00a0son \u00a0tres \u00a0las \u00a0razones \u00a0por las cuales el juzgador admiti\u00f3 la inexistencia del \u00a0conocimiento \u00a0actual \u00a0de \u00a0los \u00a0ingredientes objetivos y subjetivos del dolo y no \u00a0obstante dict\u00f3 sentencia condenatoria, a saber: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Que no est\u00e1 de acuerdo con la cita que se \u00a0hizo \u00a0del \u00a0doctor \u00a0Alfonso \u00a0Reyes \u00a0Echand\u00eda, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, \u201ccada \u00a0vez \u00a0que el sindicado no tiene conciencia de la tipicidad o de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0de \u00a0su \u00a0comportamiento, no act\u00faa ni con dolo ni con culpa, \u00a0dado \u00a0que \u00a0en tales casos act\u00faa de buena fe. Lo parad\u00f3jico del distanciamiento \u00a0doctrinario \u00a0es \u00a0que \u00a0en \u00a0la sentencia se afirma (p\u00e1gina 12) que es que se debe \u00a0tener \u00a0mucho m\u00e1s audacia\u2026 ahora en los tiempos del derecho culpabilista, para \u00a0hacer \u00a0viva \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0constitucional \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que toda persona se \u00a0presume \u00a0inocente mientras no sea declarada culpable. La paradoja est\u00e1 en que a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0esa \u00a0garant\u00eda \u00a0pro \u00a0reo, se le aplica la verdad opuesta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Que \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0se \u00a0admite \u00a0la \u00a0existencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 costumbre\u00a0 \u00a0 y \u00a0 se \u00a0afirma, \u00a0en \u00a0forma \u00a0equivocada, \u00a0\u201cque \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0costumbre sirva como soporte de \u00a0buena \u00a0fe, \u00a0de \u00a0error \u00a0admisible, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0nunca contra-lege\u201d. \u00a0Resalta \u00a0que \u00a0dicha \u00a0consideraci\u00f3n conlleva una conclusi\u00f3n y \u00a0una \u00a0exigencia \u00a0equivocada, \u00a0puesto que en el campo de la subjetividad lo que se \u00a0busca \u00a0es determinar si en verdad ese comportamiento existi\u00f3 y si es razonable, \u00a0\u201cen \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0confundiendo la verdad mental que \u00a0existe \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0admite \u00a0posici\u00f3n \u00a0contraria, \u00a0con \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0objetivo de \u00a0contrariedad \u00a0entre \u00a0el \u00a0acto y las exigencias normativas que depende del juicio \u00a0externo de antijuridicidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, afirma que el juzgador termina \u00a0aplicando \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0costumbre \u00a0que \u00a0objetivamente \u00a0ataca, al \u00a0exigirle \u00a0al \u00a0procesado \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0preocuparse por la capacidad de pago y \u00a0garant\u00edas \u00a0de la autorizaci\u00f3n m\u00e9dica, \u201cpor lo cual \u00a0traslada \u00a0el \u00a0reproche, \u00a0ya \u00a0no a la autorizaci\u00f3n en s\u00ed, como efectivamente se \u00a0ven\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 dando, \u00a0 \u00a0 \u00a0 sino \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 \u00a0condicionamiento\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota \u00a0que \u00a0precisamente la costumbre era la \u00a0que \u00a0marcaba la diferencia entre los servicios que se prestaban a los cotizantes \u00a0y \u00a0beneficiarios y a los dem\u00e1s. \u201cPues mientras que a \u00a0los \u00a0primeros \u00a0no se les exig\u00eda reembolso, a estos \u00faltimos s\u00ed, con lo cual en \u00a0verdad \u00a0t\u00e9cnica \u00a0jur\u00eddica \u00a0no \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0una \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0sino \u00a0de un \u00a0pr\u00e9stamo \u00a0de \u00a0urgencias, \u00a0que \u00a0luego ser\u00eda descontado como se hac\u00eda y se hizo \u00a0por \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0quince \u00a0a\u00f1os \u00a0y, en donde, como lo admite el propio juzgador, la \u00a0preocupaci\u00f3n \u00a0deb\u00eda estar orientada en tales situaciones a las aseguranzas del \u00a0pago \u00a0futuro \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0en \u00a0el mismo sentido qued\u00f3 condensado en las actas 003 y \u00a0006, \u00a0por \u00a0lo que son y ser\u00e1n dos aspectos diferentes con efectos distintos que \u00a0no \u00a0han \u00a0debido \u00a0confundirse \u00a0bajo \u00a0las \u00a0orientaciones de las ciencias a las que \u00a0servimos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Que \u00a0en la p\u00e1gina 13 de la decisi\u00f3n el \u00a0Tribunal \u00a0quiso \u00a0explicar la teor\u00eda del \u201csentimiento \u00a0de \u00a0culpabilidad \u00a0en \u00a0el agente\u201d, descontextualizando \u00a0las \u00a0cita \u00a0de \u00a0un \u00a0autor \u00a0espa\u00f1ol, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0copia unos fragmentos de la \u00a0obra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0tratados \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0contraponen, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0entender \u00a0\u201caquellas \u00a0actas \u00a0como nada diferente al soporte de las costumbres de \u00a0extender \u00a0los \u00a0servicios \u00a0a \u00a0los otros no cotizantes, no beneficiarios, solo que \u00a0con \u00a0costos \u00a0de \u00a0reintegro, situaci\u00f3n que precisamente\u00a0 all\u00ed se desdibuja \u00a0como \u00a0actos \u00a0ya \u00a0existentes, \u00a0solo \u00a0que se repite, es cuestionado el hecho de no \u00a0hacerse \u00a0seguimiento a las devoluciones, supuesto \u00e9ste que no se contradice con \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de saber que el herido no era cotizante ni beneficiario, pues como se \u00a0afirm\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0son \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0situaciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 diferentes\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, advierte que el fallo no \u00a0cuenta \u00a0 \u00a0\u201ccon \u00a0 argumentos \u00a0 que \u00a0 cient\u00edfica \u00a0 o \u00a0probatoriamente\u201d \u00a0sustenten \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta dolosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima que la conducta del procesado podr\u00eda \u00a0corresponder \u00a0a \u00a0los \u00a0par\u00e1metros de la culpa; no obstante, considera que actu\u00f3 \u00a0de \u00a0buena \u00a0fe, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0sus \u00a0antecesores, motivo por el cual no se puede \u00a0predicar que viol\u00f3 el deber de cuidado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que si bien su defendido sab\u00eda que \u00a0el \u00a0paciente \u00a0no era cotizante ni un beneficiario; de todos modos tal situaci\u00f3n \u00a0\u201cnada \u00a0quita o coloca este dato cuando no se refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0que \u00a0se \u00a0maneja para los t\u00e9rminos de la costumbre ya aludida y \u00a0probada y admitida\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0dice \u00a0que en el evento en \u00a0precedencia \u00a0analizado se impon\u00eda la aplicaci\u00f3n del articulo 32, numeral 10\u00b0, \u00a0del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera subsidiaria, el defensor acusa que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado viol\u00f3, de manera indirecta, la ley sustancial, \u00a0por \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, \u00a0\u201cen \u00a0cuanto \u00a0a la existencia de la prueba de alguna norma prohibitiva \u00a0y \u00a0extrapenal \u00a0con \u00a0la cual el juzgador crey\u00f3 equivocadamente se establec\u00eda el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0entre \u00a0el actuar de quien represento y aquella, para \u00a0dar \u00a0paso \u00a0a \u00a0la \u00a0antijuridicidad, \u00a0por lo que as\u00ed las cosas, el hecho se torna \u00a0at\u00edpico \u00a0incluida \u00a0como est\u00e1 en el tipo esta relaci\u00f3n y no trat\u00e1ndose causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0fundidas \u00a0en \u00a0el mismo art. 32 del C.P.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta que en el diligenciamiento no hay \u00a0acuerdo \u00a0ni reglamento distinto al N\u00b0 009 del 18 de agosto de 1999, el cual por \u00a0ser \u00a0posterior \u00a0a \u00a0la \u00a0autorizaci\u00f3n del sindicado, fechada el 8 de abril de ese \u00a0a\u00f1o, no puede aplicarse de manera retroactiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0ecuaci\u00f3n\u201d \u00a0del \u00a0peculado \u00a0se \u00a0ciment\u00f3 \u00a0en \u00a0aspectos \u00a0normativos, \u00a0puesto que \u00a0depende \u00a0 de \u00a0la \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0impartida \u00a0por \u00a0el \u00a0sindicado, \u00a0\u201cque \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0representar \u00a0un \u00a0choque \u00a0contra \u00a0las facultades de \u00a0pr\u00e9stamo \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0alg\u00fan reglamento espec\u00edfico. Si el sindicado ten\u00eda \u00a0derecho \u00a0para \u00a0prestar, cuando autoriza los servicios para el moribundo, primero \u00a0no \u00a0 est\u00e1 \u00a0realizando \u00a0una \u00a0conducta \u00a0legal \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0ilegales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, dice que el citado yerro gener\u00f3 \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 6\u00b0 y 10\u00b0 del C\u00f3digo Penal y la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 11 y 397 del mismo estatuto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, de manera subsidiaria, acusa al \u00a0Tribunal \u00a0de haber violado, de manera indirecta, la ley sustancial, por error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia, \u201cdado que el \u00a0juzgador \u00a0 omiti\u00f3, \u00a0 ignor\u00f3 \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0recepcionado \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0as\u00ed como finalmente ignor\u00f3 la duda manifiesta y razonable que surge \u00a0del material probatorio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que en el diligenciamiento obran los \u00a0testimonios \u00a0de Xiomara Julio de Laytz y de Leticia Mar\u00edn Ospina, quienes en el \u00a0acto \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0fueron sometidos a un intenso interrogatorio, \u00a0quienes \u00a0igualmente \u00a0fueron \u00a0contestes \u00a0en \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0desde tiempo atr\u00e1s se \u00a0surt\u00edan \u00a0dichos procedimientos por parte de los anteriores directores, al punto \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00faltima \u00a0citada \u00a0fue \u00a0beneficiada \u00a0y, \u00a0en correspondencia, con ellos le \u00a0hicieron \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0descuentos. \u00a0 \u00a0\u201cEsta \u00a0 costumbre \u00a0necesariamente \u00a0tiene \u00a0que \u00a0tener \u00a0repercusiones \u00a0en \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0quien en su \u00a0calidad \u00a0transitoria \u00a0no hace otra cosa diferente que repetirla, sin ocuparse de \u00a0dudar \u00a0 \u00a0de \u00a0 sus \u00a0 antecesores, \u00a0 pues \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0 no \u00a0 ten\u00eda \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 para \u00a0hacerlo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Arguye \u00a0que \u00a0la primera deponente alude a la \u00a0manera \u00a0\u201cnormal\u201d como se \u00a0le \u00a0dio \u00a0tr\u00e1mite \u00a0a \u00a0la \u00a0solicitud \u201cy como \u00e9sta fue \u00a0luego \u00a0conocida y archivada bajo todos y cada uno de los pasos correspondientes. \u00a0Esta \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0cuando \u00a0existe \u00a0conciencia de actuar mal, los \u00a0mecanismos \u00a0de \u00a0acci\u00f3n \u00a0se \u00a0modifican \u00a0para \u00a0esconder \u00a0lo que se desea a la luz \u00a0p\u00fablica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca que ni la culpa ni el dolo se pueden \u00a0presumir, \u00a0motivo por el cual impera el principio constitucional de in dubio pro \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las actas no generan la interpretaci\u00f3n que de buena fe le dio su \u00a0procurado, \u00a0\u201cdado \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0no \u00a0hay autorizaci\u00f3n \u00a0t\u00e1cita, \u00a0pero \u00a0de \u00a0ser falso que en ellas lo que se reprocha es que no se hagan \u00a0los \u00a0descuentos, porque entonces result\u00f3 que el mismo sentenciador reprocha que \u00a0mi \u00a0poderdante \u00a0no se haya ocupado previamente de averiguar la capacidad de pago \u00a0y \u00a0asegurar \u00a0los descuentos\u2026 ello no significa entonces la admisi\u00f3n en cuanto \u00a0a \u00a0que el reproche que se concluye sigue siendo no por la autorizaci\u00f3n como tal \u00a0sino \u00a0 \u00a0 porque \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 realizaron \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 descuentos?\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota que en la \u00e9poca en que ocurrieron los \u00a0hechos \u00a0no \u00a0se contaba con reglamentos y con manual de funciones. Insiste que su \u00a0defendido \u00a0 crey\u00f3 \u00a0estar \u00a0actuando \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0ley, \u00a0\u201cal \u00a0 punto \u00a0 que \u00a0 mand\u00f3 \u00a0 a \u00a0 recursos \u00a0 humanos \u00a0 la \u00a0 respectiva \u00a0autorizaci\u00f3n\u201d \u00a0 y \u00a0que \u00a0estaba \u00a0convencido \u00a0de \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0familiar \u00a0que habilidosamente hizo referencia la empleada beneficiada \u00a0con los recursos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que \u00a0el juzgador admiti\u00f3 la buena fe \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0quien \u00a0a \u00a0su vez actuaba convencido de que estaba ayudando a un \u00a0paciente \u00a0en grave estado. Por consiguiente, se cuestiona sobre si son valederas \u00a0las \u00a0 razones \u00a0 que \u00a0 se \u00a0tuvieron \u00a0para \u00a0rechazar \u00a0las\u00a0 \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda que el art\u00edculo 7\u00b0 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0dispone \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado se presume inocente y que toda \u00a0duda debe resolverse a su favor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0pide \u00a0a la Corte casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0absolver \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0ordenando \u00a0igualmente su libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0CONSIDERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa la Sala que la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0no \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos de claridad y \u00a0precisi\u00f3n,\u00a0 \u00a0de \u00a0acuerdo con lo estipulado en el art\u00edculo 212 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0puesto que los distintos cargos presentados contra el \u00a0fallo \u00a0de segunda instancia, no son m\u00e1s que unas personales inconformidades que \u00a0en \u00a0manera alguna evidencian errores\u00a0 en la aplicaci\u00f3n del derecho o en la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria como se denuncia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo que ata\u00f1e al primer cargo, el actor, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0la \u00a0norma de la parte especial del C\u00f3digo Penal \u00a0vulnerada, \u00a0en la fundamentaci\u00f3n de la censura se circunscribi\u00f3 a presentar su \u00a0personal \u00a0 punto \u00a0 de \u00a0vista \u00a0en \u00a0torno \u00a0a\u00a0 \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0dolo \u00a0en \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0sin \u00a0que \u00a0evidenciara \u00a0y demostrara el error de \u00a0selecci\u00f3n normativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, el censor no hace otra cosa que \u00a0oponerse \u00a0al \u00a0juicio \u00a0de \u00a0responsabilidad inferido por el Tribunal, argumentando \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0procesado \u00a0obedeci\u00f3 \u00a0a \u00a0la costumbre que imperaba en la \u00a0entidad \u00a0para \u00a0prestar \u00a0dinero \u00a0a los empleados, que actu\u00f3 de buena fe y que el \u00a0fallo \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0cuenta \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0consideraciones \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u201ccient\u00edfica \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0probatoriamente\u00a0 \u00a0sustentan \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0dolo, afirmaci\u00f3n \u00faltima que ri\u00f1e abiertamente \u00a0con \u00a0los \u00a0postulados de la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial escogida para \u00a0soportar el reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese que cuando la censura se formula \u00a0bajo \u00a0los senderos de la violaci\u00f3n directa, es deber del libelista respetar los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0de acuerdo a como fueron declaradas como probadas en la \u00a0sentencia, \u00a0 por \u00a0 cuanto \u00a0el \u00a0debate \u00a0se \u00a0centra \u00a0en \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0o \u00a0en \u00a0la \u00a0hermen\u00e9utica \u00a0dada a la norma sustancial, sin que tenga cabida la discusi\u00f3n de \u00a0otros \u00a0aspectos, \u00a0regla t\u00e9cnica que el actor tambi\u00e9n incumpli\u00f3, pues, como se \u00a0ha \u00a0dicho, \u00a0en \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0no \u00a0hace \u00a0otra \u00a0cosa \u00a0que \u00a0oponerse \u00a0a \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0sin \u00a0demostrar el error \u00a0invocado \u00a0 y, \u00a0 menos, \u00a0 su \u00a0 trascendencia \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 resolutiva \u00a0 del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, en lo relativo al cargo segundo, \u00a0fundado \u00a0bajo \u00a0los lineamientos de la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0inicialmente \u00a0se advierte que no dijo la clase del error (de hecho o de derecho) \u00a0y \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0que \u00a0lo \u00a0determin\u00f3 (de legalidad, existencia, identidad o \u00a0raciocinio). \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0a \u00a0las normas sustanciales no dio las razones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0estima como vulnerados los art\u00edculos 6\u00b0 y 10 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0y \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a011 \u00a0y \u00a0397 \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro del entendido de que invoca un error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de existencia; de todos modos no se\u00f1al\u00f3 los medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que supuso el juzgador y de los cuales dedujo la responsabilidad del \u00a0procesado, \u00a0m\u00e1xime cuando, en su criterio, para la \u00e9poca en que ocurrieron los \u00a0hechos \u00a0no hab\u00eda acuerdo o reglamento que impidiera un comportamiento contrario \u00a0al \u00a0desplegado \u00a0por el acusado, motivo por el cual se debe dar cabal aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0\u201cfavorabilidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e1s \u00a0de lo anterior, tampoco evidenci\u00f3 \u00a0c\u00f3mo \u00a0de no haber supuesto el juzgador unos elementos de juicio, necesariamente \u00a0el \u00a0fallo \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0favorable \u00a0al \u00a0procesado, al punto que su conducta era \u00a0at\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en lo que tiene que ver con el \u00a0tercer \u00a0reparo, \u00a0fundado \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0error de hecho por falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0Tribunal ignor\u00f3 los testimonios de \u00a0Xiomara \u00a0Julio \u00a0de \u00a0Laytz \u00a0y \u00a0Leticia \u00a0Mar\u00edn \u00a0Ospina, no demostr\u00f3, como era su \u00a0deber, \u00a0c\u00f3mo \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0apreciados por el Tribunal, la sentencia habr\u00eda \u00a0sido absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la fundamentaci\u00f3n de la censura el actor \u00a0resalta \u00a0el dicho de las deponentes, tratando de imponer su personal opini\u00f3n en \u00a0torno \u00a0al \u00a0grado \u00a0de \u00a0credibilidad \u00a0y, por lo mismo, en la irresponsabilidad del \u00a0procesado \u00a0ante \u00a0la \u00a0incertidumbre que genera aquellas en el examen individual y \u00a0mancomunado \u00a0de \u00a0las pruebas, lo que, al tenor de lo reglado en el art\u00edculo 7\u00b0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, impon\u00eda la absoluci\u00f3n como la decisi\u00f3n a \u00a0adoptar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, el escrito se torna en \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0desprovisto de la debida t\u00e9cnica que se impone por \u00a0tratarse de un recurso extraordinario y rogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0al \u00a0no \u00a0reunirse los presupuestos de \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n, la Corte inadmitir\u00e1 la demanda de casaci\u00f3n presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0estatuye el art\u00edculo 213 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0demanda\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0casaci\u00f3n\u00a0 presentada\u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0de \u00a0 JUAN \u00a0 RAM\u00d3N \u00a0 HERRERA \u00a0C\u00c1CERES. \u00a0En consecuencia, \u00a0se \u00a0 \u00a0 declara \u00a0 \u00a0desierto \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0recurso \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RU\u00cdZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 19968 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 Aprobado acta N\u00b0 040 \u00a0 Bogot\u00e1\u00a0 D. C.,\u00a0 doce (12) de mayo \u00a0de dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0 Resuelve la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8240","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8240","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8240"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8240\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8240"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8240"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8240"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}