{"id":8219,"date":"2023-09-08T17:46:15","date_gmt":"2023-09-08T17:46:15","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1985909-06-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:15","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:15","slug":"1985909-06-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1985909-06-04\/","title":{"rendered":"19859(09-06-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta 049 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C, \u00a0junio \u00a0nueve \u00a0(9) \u00a0de dos mil \u00a0cuatro (2004) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resuelve \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por la defensa contra la sentencia de segundo grado proferida el 22 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02002, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la cual el Tribunal Superior de Pereira, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la sentencia de primer grado por medio de la cual se conden\u00f3 a JESUS \u00a0ARMANDO \u00a0CASTRILLON \u00a0LOPEZ \u00a0a \u00a0la pena principal de trece a\u00f1os de prisi\u00f3n como \u00a0responsable del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Armado \u00a0y \u00a0embriagado \u00a0lleg\u00f3 en las horas de la madrugada del 14 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01997 \u00a0JESUS ARMANDO CASTRILLON LOPEZ a la plaza de mercado de La \u00a0Virginia, \u00a0y haciendo alarde de su estado y tal vez por eso, comenz\u00f3 a disparar \u00a0su \u00a0arma, \u00a0obligando \u00a0a los que all\u00ed se encontraban a ocultarse por temor a ser \u00a0alcanzados \u00a0por \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0HUBERT \u00a0ZAPAPATA no alcanz\u00f3 a hacer, \u00a0porque \u00a0una bala que se incrust\u00f3 en la regi\u00f3n temporal derecha de su cabeza le \u00a0caus\u00f3 la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a015 \u00a0de septiembre de 1997 la Fiscal\u00eda Veintisiete Seccional con \u00a0sede \u00a0en \u00a0La \u00a0Virginia, \u00a0abre \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0en \u00a0orden a establecer la \u00a0identidad \u00a0del autor del homicidio (fs. 13). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a028 \u00a0de octubre del mismo a\u00f1o abre investigaci\u00f3n penal y ordena \u00a0vincular \u00a0mediante \u00a0diligencia \u00a0de indagatoria a JESUS ARMANDO CASTRILLON LOPEZ. \u00a0(fs. 41) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a026 \u00a0de noviembre emplaza al procesado, luego de haber librado la \u00a0orden \u00a0 de \u00a0 captura \u00a0 correspondiente \u00a0sin \u00a0resultados \u00a0efectivos \u00a0(fs. \u00a049), y el 10 de diciembre lo declara \u00a0persona ausente (fs. 59) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a018 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02000 resuelve la situaci\u00f3n jur\u00eddica del \u00a0sindicado \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva. \u00a0(fs. 68) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a020 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02001 \u00a0cierra \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n (fs. \u00a072) \u00a0y \u00a0el 25 de mayo del mismo a\u00f1o \u00a0acusa al procesado. (fs. 93) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego \u00a0de \u00a0tramitar \u00a0la \u00a0fase \u00a0del \u00a0juicio, el Juzgado Promiscuo del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0La \u00a0Virginia \u00a0condena \u00a0a \u00a0JESUS ARMANDO CASTRILLON LOPEZ a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0trece \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0a la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0diez \u00a0a\u00f1os, \u00a0al \u00a0encontrarlo penalmente \u00a0responsable \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 comisi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 homicidio. \u00a0(fs. 141) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a029 \u00a0de \u00a0abril de 2002 el tribunal Superior de Risaralda confirma \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0(fs. 5 cuaderno \u00a02) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DEMANDA DE CASACION \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0formula \u00a0tres \u00a0cargos \u00a0al amparo de la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0los cuales se sintetizan en el \u00a0estricto orden que fueron propuestos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0cuestiona \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0en \u00a0error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Pastor \u00a0Antonio \u00a0Diaz \u00a0Sep\u00falveda, Carlos Gilberto Betancur y Marco Antonio Valencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0ellos \u00a0simplemente \u00a0manifestaron \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado realiz\u00f3 disparos de arma de fuego al aire y no \u00a0al \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0Hubert \u00a0Zapata, raz\u00f3n por la cual yerra el tribunal al concluir \u00a0que \u00a0es \u00a0razonable \u00a0atribuirle \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0del homicidio a Castrill\u00f3n L\u00f3pez \u00a0porque los testigos no vieron a otro u otros disparar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta forma, dice, el tribunal se apart\u00f3 \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria al declarar unos hechos distintos a \u00a0los \u00a0que revela la verdad procesal, poniendo a los testigos a decir lo que nunca \u00a0expresaron: \u00a0\u201cque \u00a0no \u00a0vieron \u00a0a otro u otros disparar\u201d, adicionando de esta \u00a0manera el contenido de los testimonios en perjuicio del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial al incurrir en error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0al darle entidad disuasiva a la prueba \u00a0indicada \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0primero, \u00a0con \u00a0el argumento de que al huir del lugar el \u00a0procesado dio muestras de su culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0fuga, \u00a0seg\u00fan \u00a0el libelista, puede obedecer a m\u00faltiples causas, \u00a0como \u00a0el \u00a0temor \u00a0a \u00a0una \u00a0detenci\u00f3n \u00a0injusta o a las dificultades que plantea un \u00a0sitio \u00a0de \u00a0reclusi\u00f3n, \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera que ese solo hecho no puede considerarse \u00a0como \u00a0un \u00a0argumento aceptable en orden a atribuirle el comportamiento homicida a \u00a0su defendido. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tercer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia al desconocer que los \u00a0testigos \u00a0Marco \u00a0Valencia \u00a0Arango, \u00a0Pastor \u00a0Antonio \u00a0Diaz \u00a0Sep\u00falveda \u00a0y \u00a0Carlos \u00a0Gilberto \u00a0Betancur \u00a0Mendoza, \u00a0reconocieron \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0amanecer de ese d\u00eda la \u00a0visibilidad \u00a0 era \u00a0 escasa \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 deambulaban \u00a0 muchas \u00a0 personas \u00a0 por \u00a0el \u00a0lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0haberse \u00a0aceptado \u00a0esta \u00a0situaci\u00f3n se habr\u00eda generado una duda \u00a0evidente \u00a0a favor del procesado, debido a que bien pudo ocurrir que aprovechando \u00a0esas \u00a0 \u00a0condiciones \u00a0 \u00a0otra \u00a0 \u00a0persona \u00a0 \u00a0hubiese \u00a0 \u00a0disparado \u00a0 contra \u00a0 Zapata \u00a0Ortiz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0PROCURADOR \u00a0 \u00a0SEGUNDO \u00a0DELEGADO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0considera que la sentencia debe permanecer \u00a0inalterada \u00a0por \u00a0las \u00a0razones \u00a0que \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0se \u00a0exponen y que llevan a \u00a0desestimar \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0al \u00a0amparo \u00a0del cuerpo segundo de la causal \u00a0primera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0no \u00a0corresponder \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n a una \u00a0libre \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0te\u00f3rica, \u00a0al \u00a0censor \u00a0le compete descubrir los errores que \u00a0subyacen \u00a0 al \u00a0 interior \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia, \u00a0identificarlos \u00a0y \u00a0denunciar \u00a0su \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0final, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual debe respetar el \u00a0contenido de la providencia que en esta sede se impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Precisamente \u00a0all\u00ed \u00a0radica el primer desacierto de la demanda, pues \u00a0no \u00a0respeta \u00a0el contenido material de la decisi\u00f3n y la construcci\u00f3n indiciaria \u00a0que \u00a0elabor\u00f3 \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0y \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0que en su momento el Juzgado \u00a0promiscuo \u00a0del \u00a0Circuito de La Virginia hizo, estableciendo una lejana distancia \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de plantear errores de apreciaci\u00f3n probatoria que no se compadecen \u00a0con el que debe ser el punto de partida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Apenas \u00a0menciona \u00a0el \u00a0alcance \u00a0que \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0le confiri\u00f3 a los \u00a0testimonios \u00a0de Pastor Antonio Diaz Sep\u00falveda, Carlos Gilberto Betancur y Marco \u00a0Antonio \u00a0Valencia, \u00a0pero no los supera y no cuestiona por lo tanto la inferencia \u00a0l\u00f3gico \u00a0deductiva \u00a0que el funcionario construy\u00f3 a partir de su an\u00e1lisis y que \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0establecer \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicado, \u00a0que no es otro que la muerte de \u00a0Hubert Zapata a manos del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0ese \u00a0empe\u00f1o \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0realiza \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0serio \u00a0de los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0lo \u00a0conducen a conformar la inferencia y a establecer el hecho \u00a0indicado, \u00a0incluso \u00a0apelando \u00a0a reglas propias de su particular conocimiento, lo \u00a0cual \u00a0 el \u00a0 censor \u00a0 no \u00a0 ataca \u00a0al \u00a0apoyar \u00a0su \u00a0censura \u00a0en \u00a0una \u00a0base \u00a0que \u00a0no \u00a0corresponde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0censor, \u00a0al \u00a0denunciar el supuesto error del \u00a0tribunal \u00a0al \u00a0considerar la huida del procesado como suficiente para edificar un \u00a0juicio \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0pod\u00eda \u00a0tener \u00a0prosperidad \u00a0si ese hubiese sido el \u00a0\u00fanico \u00a0argumento \u00a0al \u00a0cual \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0apel\u00f3 con el fin de adjudicar la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0al \u00a0sindicado, \u00a0pero \u00a0no \u00a0lo \u00a0es \u00a0si se observa que el \u00a0tribunal \u00a0lo \u00a0asume como un simple argumento de refuerzo, al destacar incluso su \u00a0incidencia \u00a0en los indicios que se consideran como manifestaciones posteriores a \u00a0la ocurrencia del hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tercer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0cargo \u00a0que postula el demandante est\u00e1 llamado a fracasar porque \u00a0el \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia supone o bien que el tribunal \u00a0ignor\u00f3 \u00a0una \u00a0prueba que se encuentra en el proceso o que sin estarlo la supone, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0acontece \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n que el demandante cuestiona, porque el \u00a0tribunal \u00a0valor\u00f3 la escasa visibilidad, solo que no le confiri\u00f3 la importancia \u00a0que el censor cree que debi\u00f3 d\u00e1rsele. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0 manera \u00a0 que \u00a0 si \u00a0ese \u00a0punto \u00a0se \u00a0analiz\u00f3 \u00a0y \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0consideraci\u00f3n, \u00a0la censura por un supuesto error por falso juicio de existencia \u00a0carece de raz\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0base en el cuerpo segundo de la causal primera de casaci\u00f3n, el \u00a0actor \u00a0formula tres cargos contra la sentencia de segundo grado proferida por el \u00a0Tribunal Superior de Risaralda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer \u00a0cargo. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley por falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cuando \u00a0se trata de impugnar la validez de la sentencia a trav\u00e9s de \u00a0cargos \u00a0encasillados \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n \u00a0(art\u00edculo \u00a0 207 \u00a0 numeral \u00a0 1 \u00a0 de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), originados en errores de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, la Corte en forma persistente ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0que \u00a0al casacionista le corresponde indicar que dice materialmente el \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0lo \u00a0que \u00a0expres\u00f3 \u00a0el \u00a0funcionario de \u00e9l y la forma como lo \u00a0tergivers\u00f3, \u00a0cercen\u00f3 \u00a0o \u00a0adicion\u00f3, \u00a0desbordando \u00a0su ser para hacerle producir \u00a0efectos \u00a0que objetivamente no se infieren de la prueba, y la incidencia de estos \u00a0defectos \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 justicia. \u00a01 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora, \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0cuestionar la apreciaci\u00f3n de la prueba a \u00a0partir \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido \u00a0material y de los juicios de valor del funcionario al \u00a0estimarla, \u00a0lo \u00a0menos \u00a0que se le puede exigir al casacionista es que sea fiel al \u00a0contenido \u00a0de la providencia que controvierte, como quiera que es all\u00ed en donde \u00a0supuesta \u00a0o \u00a0realmente \u00a0se alojan las distorsiones (por \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0cercenamiento o adici\u00f3n) y no que se \u00a0distancie de ella para impulsar una censura a todas luces inviable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0este \u00a0sentido, el primer error al desarrollar el cargo al amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0invocada, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda toda, se manifiesta en la \u00a0evidente \u00a0distancia \u00a0que el libelista establece entre sus argumentos y los de la \u00a0sentencia, \u00a0entre \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0en \u00a0esta \u00a0se \u00a0hace y el que \u00e9l considera \u00a0correcto, \u00a0planteando \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0un \u00a0divorcio \u00a0inconmensurable \u00a0entre \u00a0la \u00a0realidad \u00a0f\u00e1ctica \u00a0y \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y los cargos con los cuales \u00a0pretende \u00a0controvertirla, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual la censura deambula por un rumbo \u00a0que \u00a0 no \u00a0 corresponde \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 t\u00e9cnica \u00a0 y \u00a0 a \u00a0 la \u00a0forma \u00a0de \u00a0formular \u00a0el \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0por \u00a0otra \u00a0raz\u00f3n el Ministerio P\u00fablico destaca con acierto que \u00a0\u201cen \u00a0la \u00a0demanda se abandona el an\u00e1lisis exacto de la sentencia, que utiliz\u00f3 \u00a0el \u00a0indicio \u00a0para \u00a0deducir \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal del procesado Castrill\u00f3n \u00a0L\u00f3pez \u00a0con \u00a0un m\u00e9todo l\u00f3gico deductivo a trav\u00e9s del cual el tribunal emiti\u00f3 \u00a0un \u00a0juicio \u00a0de valor para establecer un hecho desconocido, procedimiento al cual \u00a0no \u00a0hace \u00a0referencia alguna el demandante, por lo que la censura no comprende la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0los elementos que conforman la sentencia, comprometiendo de paso, \u00a0el \u00e9xito de la misma.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 efecto, \u00a0 por \u00a0 eso \u00a0el \u00a0libelista \u00a0cuestiona \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0en \u00a0la sentencia de los testimonios de Pastor Antonio \u00a0Diaz \u00a0Sep\u00falveda, \u00a0Carlos \u00a0Gilberto \u00a0Quintero Betancur y Marco Anrtonio Valencia \u00a0Arango, \u00a0al \u00a0afirmar que el tribunal habr\u00eda estimado indebidamente su contenido \u00a0material \u00a0al \u00a0hacerles \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0ellos \u00a0no \u00a0dijeron: \u00a0que \u00a0Jes\u00fas Armando \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0L\u00f3pez \u00a0dispar\u00f3 \u00a0al \u00a0cuerpo \u00a0de Zapata Ortiz, ultim\u00e1ndolo, cuando \u00a0ellos no lo dijeron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero \u00a0lo que el censor olvida y pasa por alto es que el sentido y la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de esos medios probatorios hizo el tribunal le sirvieron para \u00a0construir \u00a0la \u00a0inferencia que lo llevar\u00eda\u00a0 a establecer el hecho indicado, \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0de \u00a0la \u00a0metodolog\u00eda \u00a0propia \u00a0de \u00a0la construcci\u00f3n indiciaria que \u00a0utiliz\u00f3 en la providencia para demostrar el hecho indicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En efecto, en la sentencia se dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEntonces, \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0es \u00a0que, \u00a0si el sindicado se \u00a0hall\u00f3 \u00a0en \u00a0tal \u00a0locaci\u00f3n, \u00a0dispar\u00f3 \u00a0varias \u00a0veces \u00a0su \u00a0arma, \u00a0cay\u00f3 muerto el \u00a0ofendido, \u00a0y \u00a0si \u00a0los \u00a0testificantes \u00a0que \u00a0estaban muy cerca, no vieron a otro u \u00a0otros \u00a0 \u00a0 individuos \u00a0 \u00a0disparar \u00a0 \u00a0\u2013porque \u00a0no aconteci\u00f3 as\u00ed seg\u00fan se avisora en la abundante prueba \u00a0testimonial,- \u00a0consecuentemente, razonable resulta atribuirle la autor\u00eda de tal \u00a0homicidio.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEllo, \u00a0 como \u00a0 acertadamente \u00a0 se \u00a0concluye \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0cuestionada, \u00a0encuentra \u00a0reforzamiento en la inmediata huida del acusado, porque \u00a0desde \u00a0la misma fecha de ocurrencia del delito, las autoridades lo buscaron y no \u00a0lo \u00a0hallaron\u00a0 \u00a0-no obstante el derecho que tiene de preservar su libertad-. \u00a0La \u00a0pregunta \u00a0l\u00f3gica \u00a0es, \u00a0sino \u00a0fue \u00e9l el homicida \u00bfporqu\u00e9 desapareci\u00f3, si \u00a0a\u00fan \u00a0no \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0iniciado \u00a0siquiera \u00a0el \u00a0proceso? Obviamente para eludir la \u00a0responsabilidad \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 cabe \u00a0 en \u00a0tal \u00a0conducta \u00a0punible.\u201d \u00a0(fs. 11 cuaderno 3) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0se \u00a0comprende, \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0no adicion\u00f3 el contenido de los \u00a0testimonios, \u00a0ni \u00a0les \u00a0hizo \u00a0decir \u00a0lo que no expresaron, ni fue mas all\u00e1 de su \u00a0contenido \u00a0material, sino que extrajo de ellos lo que realmente revelan, todo en \u00a0orden \u00a0a \u00a0construir \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0por \u00a0supuesto \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0cuestion\u00f3 \u00a0y \u00a0la \u00a0que \u00a0en \u00a0caso \u00a0de haberlo hecho deb\u00eda atacar por la v\u00eda del \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0como \u00a0corresponde \u00a0a su sentido y a su esencia. 2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Entonces \u00a0no \u00a0es que el tribunal les hiciera decir a los testigos lo \u00a0que \u00a0ellos \u00a0no \u00a0dijeron y que de ese modo adicionara su contenido material, sino \u00a0que \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0L\u00f3pez \u00a0si \u00a0fue el autor del homicidio, pero a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de la inferencia que tiene como origen el hecho probado y cierto de que \u00a0aquel \u00a0realizaba \u00a0disparos \u00a0a \u00a0diestra \u00a0y \u00a0siniestra, \u00a0sin \u00a0que nadie mas en ese \u00a0momento \u00a0lo \u00a0hiciera, \u00a0lo cual racionalmente le permiti\u00f3 concluir que fue \u00e9l y \u00a0no otro el autor del comportamiento disvalioso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por lo tanto, el cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. Violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Opina \u00a0el \u00a0censor \u00a0que no pod\u00eda el tribunal \u00a0asentar \u00a0una sentencia de condena a trav\u00e9s de sostener que el procesado al huir \u00a0del \u00a0lugar \u00a0dio \u00a0muestras \u00a0de \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0porque \u00a0tales \u00a0inferencias \u00a0resultan \u00a0caprichosas \u00a0al \u00a0no estar cimentadas en otras pruebas que \u00a0converjan \u00a0a \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0validez de la inferencia, sino en conjeturas que se \u00a0desvanecen \u00a0por estar vinculadas a otras posibles explicaciones, como el temor a \u00a0un \u00a0 \u00a0detenci\u00f3n \u00a0 \u00a0injusta, \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0a \u00a0 las \u00a0 dificultades \u00a0 que \u00a0 plantea \u00a0 la \u00a0reclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0se debe se\u00f1alar es que un \u00a0razonamiento \u00a0de \u00a0ese tipo no corresponde a la tem\u00e1tica propia del falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0el libelista denuncia, sino a la de un supuesto desatino del \u00a0funcionario \u00a0al \u00a0construir \u00a0la inferencia por fuerza de un falso raciocinio, que \u00a0como \u00a0tal \u00a0le \u00a0correspond\u00eda al censor demostrar indicando, entre otras razones, \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0regla \u00a0general \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia que el sentenciador ignor\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Claro, porque la inferencia l\u00f3gica, como ya \u00a0lo \u00a0ha \u00a0expresado \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0\u201csolo \u00a0es atacable por error de hecho por falso \u00a0raciocinio \u00a0y es carga del casacionista en tal eventualidad, aparte de probar la \u00a0trascendencia, \u00a0demostrarle \u00a0a la Corte que el proceso intelectual que condujo a \u00a0inferir \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del otro hecho fue irrespetuoso de la sana cr\u00edtica, es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0contravino \u00a0las \u00a0leyes cient\u00edficas, los principios de la l\u00f3gica o \u00a0las \u00a0 \u00a0 reglas \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0experiencia.\u201d \u00a0 \u00a03 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al atar la censura que hace de la inferencia \u00a0a \u00a0un \u00a0concepto \u00a0que no corresponde, como lo es el falso juicio de identidad, el \u00a0censor \u00a0queda atado en su desarrollo &#8211; por fuerza de esa err\u00f3nea comprensi\u00f3n &#8211; \u00a0a \u00a0cuestionar la deducci\u00f3n bajo los supuestos propios de la senda que escogi\u00f3, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0a \u00a0suponer \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0construcci\u00f3n el sentenciador la adicion\u00f3, \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0o \u00a0cercen\u00f3, lo cual no es posible de aceptar si se tiene en cuenta \u00a0que \u00a0estas manifestaciones se predican de la aprehensi\u00f3n material de los medios \u00a0probatorios \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gico deductiva que es por esencia una \u00a0operaci\u00f3n mental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0por \u00a0fuera \u00a0de \u00a0ello, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0ya es \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0destacar la deficiencia argumentativa del recurrente, plantear \u00a0que \u00a0la construcci\u00f3n indiciaria carece de la fuerza necesaria para imputarle la \u00a0autor\u00eda \u00a0material \u00a0del \u00a0hecho \u00a0al procesado, porque la contumacia del sindicado \u00a0puede \u00a0explicarse por el temor a la reclusi\u00f3n o a una detenci\u00f3n injusta, no es \u00a0una \u00a0buena raz\u00f3n para descartar la validez de los juicios del sentenciador, que \u00a0tienen \u00a0como \u00a0fuente \u00a0otros \u00a0hechos \u00a0plenamente \u00a0demostrados \u00a0en el proceso, que \u00a0explican \u00a0la ausencia del fugitivo como una muestra mas de su compromiso y de su \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que \u00a0el \u00a0planteamiento del cargo \u00a0desde \u00a0esta \u00a0perspectiva \u00a0lo \u00a0que \u00a0demuestra \u00a0es \u00a0que el casacionista no solo se \u00a0apart\u00f3 \u00a0del \u00a0camino \u00a0que \u00a0escogi\u00f3 (el falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0que \u00a0como \u00a0se \u00a0ha dicho no corresponde a la t\u00e9cnica ni a la l\u00f3gica \u00a0como \u00a0debe atacarse la construcci\u00f3n de la inferencia), \u00a0sino \u00a0que \u00a0adem\u00e1s la fuerza de sus argumentos reside en su personal percepci\u00f3n \u00a0del \u00a0 hecho \u00a0 indicador \u00a0 (el \u00a0 huir \u00a0del \u00a0lugar \u00a0sin \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0justificada), anteponiendo de esa manera \u00a0su \u00a0criterio \u00a0al \u00a0del \u00a0juzgador, como se estila y est\u00e1 permitido hacerlo en las \u00a0instancias pero no en sede del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 no \u00a0adecuar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0al \u00a0modo \u00a0que \u00a0corresponde, \u00a0de \u00a0todo \u00a0ello \u00a0lo \u00a0que \u00a0queda \u00a0es el af\u00e1n y la preocupaci\u00f3n del \u00a0libelista \u00a0por \u00a0aislar \u00a0el an\u00e1lisis que de las pruebas hizo el tribunal, con el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0sacar avante su particular postura, raz\u00f3n por la cual no acepta \u00a0que \u00a0la \u00a0referencia que el sentenciador hizo a las manifestaciones posteriores a \u00a0la \u00a0 \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 (huida \u00a0 del \u00a0lugar) \u00a0son \u00a0argumentos \u00a0de refuerzo y de convergencia \u00a0que al indicio se le dan en la tem\u00e1tica indiciaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo, entonces, se desestima. \u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. Error de hecho por falso juicio \u00a0de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo con el principio de necesidad de \u00a0prueba, \u00a0que \u00a0mejor \u00a0ser\u00eda \u00a0llamarlo de legalidad, toda decisi\u00f3n judicial debe \u00a0fundarse \u00a0en \u00a0pruebas \u00a0legal, \u00a0regular \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0allegadas \u00a0al \u00a0proceso \u00a0(art\u00edculo \u00a0 232 \u00a0 del \u00a0 c\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 procedimiento \u00a0penal), \u00a0el \u00a0cual \u00a0a su turno se complementa con el de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0buscar de ellas una exposici\u00f3n \u00a0razonada \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0el funcionario le asigna a cada prueba (art\u00edculo 238 idem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos axiomas, sin ninguna duda, se vulneran \u00a0cuando \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0legalmente \u00a0aportadas \u00a0no \u00a0son valoradas por el juez en la \u00a0sentencia, \u00a0estando \u00a0en el deber de hacerlo, o cuando se suponen otras que no se \u00a0alojan \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0incurriendo \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0en un falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0preterici\u00f3n del medio probatorio, o por suposici\u00f3n del mismo, \u00a0en \u00a0 perjuicio \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 legalidad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0antes \u00a0indicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0no \u00a0basta, para lo que ahora \u00a0importa, \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0manifieste que la prueba no se analiz\u00f3 por parte del \u00a0juez \u00a0o \u00a0que la hizo a un lado, sino que esa omisi\u00f3n tenga incidencia cierta en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de justicia del fallo, en el entendido que lo importante \u201cno \u00a0es \u00a0que \u00a0se \u00a0deje \u00a0de \u00a0mencionar \u00a0nominalmente \u00a0la prueba, sino que el hecho que \u00a0revela \u00a0no \u00a0sea \u00a0aprehendido \u00a0en el ejercicio epistemol\u00f3gico por el funcionario \u00a0judicial.\u201d 4 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por estas razones y para que la censura no se \u00a0quede \u00a0a medio camino, al demandante le corresponde adem\u00e1s de indicar cu\u00e1l fue \u00a0el \u00a0medio \u00a0que \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0considerar, realizar una nueva valoraci\u00f3n de los \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0con \u00a0inclusi\u00f3n del que echa de menos, indicando que hechos \u00a0en \u00a0concreto \u00a0se \u00a0acreditan \u00a0con esa prueba, para demostrar c\u00f3mo el sentido del \u00a0fallo \u00a0habr\u00eda variado sustancialmente de haberse considerado el medio de prueba \u00a0ausente, \u00a0luego \u00a0de \u00a0confrontar \u00a0la nueva interpretaci\u00f3n con la que el tribunal \u00a0realiz\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mas \u00a0ocurre que el tribunal si consider\u00f3 el \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0que el demandante considera vital en orden a generar la duda \u00a0que \u00a0estima \u00a0hubiese \u00a0llevado \u00a0a \u00a0absolver \u00a0al procesado. En efecto, el tribunal \u00a0analiz\u00f3 \u00a0la \u00a0poca \u00a0visibilidad por la escasa luz natural para el momento en que \u00a0Hubert \u00a0Zapata \u00a0fue \u00a0alcanzado \u00a0con un impacto de arma de fuego, pero consider\u00f3 \u00a0que \u00a0ese \u00a0hecho \u00a0no \u00a0era \u00a0esencial para impedir la condena del justiciable, como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0en \u00a0lo \u00a0sustancial \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0lo \u00a0llevaban \u00a0a \u00a0concluir que \u00a0CASTRILL\u00d3N \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0fue \u00a0el \u00a0autor \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, a partir de la situaci\u00f3n \u00a0probada \u00a0de \u00a0que \u00a0fue \u00a0\u00e9l \u00a0quien \u00a0lleg\u00f3 disparando a la plaza de mercado de La \u00a0Virginia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, como se ha visto, las declaraciones de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0base \u00a0para \u00a0probar \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0y fueron \u00a0interpretadas \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces \u00a0para \u00a0deducir \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0la inferencia que les \u00a0permit\u00eda \u00a0llegar \u00a0al hecho indicado, de manera que suponer que el juez dej\u00f3 de \u00a0analizar \u00a0apartes \u00a0de las mismas, en verdad no ser\u00eda raz\u00f3n suficiente en orden \u00a0a \u00a0denunciar \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, sino un problema relacionado con \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad, de lo cual por supuesto nada \u00a0dijo \u00a0el libelista y lo cual la Corte no puede remediar, salvo a riesgo de pasar \u00a0por \u00a0alto \u00a0el del car\u00e1cter rogado de la casaci\u00f3n y el principio de limitaci\u00f3n \u00a0que en esta sede se impone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0cargo, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 se \u00a0desestima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0ADMINISTRANDO \u00a0JUSTICIA \u00a0EN \u00a0NOMBRE DE LA \u00a0REPUBLICA DE COLOMBIA Y POR AUTORIDAD DE LA LEY, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia impugnada \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0 esta \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 no \u00a0 proceden \u00a0recursos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0C\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>JORGE A GOMEZ GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO GOMEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO O PEREZ PINZON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BARON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE QUINTERO MILANES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RAMIREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 Cfr. \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0Sentencia \u00a0junio 26 de 2002. Radicaci\u00f3n 11451. M.P. Fernando \u00a0Arboleda Ripoll \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Cfr. \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0Sentencia\u00a0 \u00a0marzo \u00a023 \u00a0de \u00a02004. Radicaci\u00f3n 18508. M.P. \u00a0Yesid Ram\u00edrez Bastidas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Cfr. \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0Sentencia \u00a0noviembre \u00a026 de 2003. Radicado 11135. M.P., Yesid \u00a0Rami\u00edrez\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Bastidas.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Cfr. \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0Sentencia \u00a0octubre \u00a024 \u00a0de \u00a02002. \u00a0Radicado 15298. M.P. Jorge \u00a0G\u00f3mez Gallego. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0 Aprobado acta 049 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C, \u00a0junio \u00a0nueve \u00a0(9) \u00a0de dos mil \u00a0cuatro (2004) \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resuelve \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por la defensa contra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8219","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8219","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8219"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8219\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8219"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8219"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8219"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}