{"id":818,"date":"2023-09-07T20:38:58","date_gmt":"2023-09-07T20:38:58","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12862-07-10-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:38:58","modified_gmt":"2023-09-07T20:38:58","slug":"12862-07-10-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12862-07-10-97\/","title":{"rendered":"12862 (07-10-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CASACION \u00a0DISCRECIONAL\/ \u00a0TERCERO \u00a0CIVILMENTE \u00a0RESPONSABLE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0No \u00a0es \u00a0simple \u00a0casualidad, \u00a0ni \u00a0responde \u00a0a \u00a0mera \u00a0liberalidad, \u00a0que \u00a0ni el Fiscal, ni la parte \u00a0civil, \u00a0ni \u00a0el tercero civilmente responsable, tengan restringida la posibilidad \u00a0de \u00a0solicitar \u00a0el juicio de necesidad que \u00fanicamente la Corte puede formular en \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0la procedencia del recurso, ni que los motivos de su admisibilidad \u00a0sean \u00a0limitados. \u00a0Tampoco \u00a0que \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0esta \u00a0v\u00eda \u00a0excepcional pierdan \u00a0preponderancia \u00a0las \u00a0finalidades \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0agravios \u00a0inferidos a las \u00a0partes \u00a0o \u00a0de \u00a0efectividad \u00a0del \u00a0derecho \u00a0material \u00a0(art. \u00a0219 \u00a0C.P.P.), \u00a0aunque \u00a0eventualmente la prosperidad del recurso pueda conducir a ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO No. 12862 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. Carlos Eduardo Mej\u00eda Escobar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 120 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0siete \u00a0(7) \u00a0de \u00a0octubre de mil novecientos noventa y siete (1997). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vistos: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala lo pertinente en torno al \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado del tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, contra la sentencia del 7 de noviembre de 1996 expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a036 Penal del Circuito de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, mediante la cual \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0WILSON EDUARDO TINOCO PE\u00d1A por el delito de lesiones personales \u00a0culposas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antecedentes y recurso: \u00a0<\/p>\n<p>Hacia las 10 de la noche del 16 de octubre de \u00a01992 \u00a0WILSON \u00a0EDUARDO \u00a0TINOCO \u00a0PE\u00d1A, \u00a0quien conduc\u00eda ebrio y a alta velocidad, \u00a0atropell\u00f3 \u00a0al \u00a0motociclista \u00a0JOSE GABRIEL LOPEZ ESPITIA a la altura de la calle \u00a025 \u00a0con \u00a0la \u00a0carrera \u00a0105 de Bogot\u00e1.\u00a0 Este recibi\u00f3 varias lesiones que le \u00a0determinaron \u00a0una incapacidad definitiva de 120 d\u00edas, con secuelas consistentes \u00a0en \u00a0deformidad \u00a0f\u00edsica \u00a0en el cuerpo, perturbaci\u00f3n funcional del \u00f3rgano de la \u00a0locomoci\u00f3n, \u00a0perturbaci\u00f3n \u00a0funcional \u00a0del miembro inferior izquierdo, todas de \u00a0car\u00e1cter permanente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado 56 Penal Municipal, con sustento \u00a0en \u00a0la resoluci\u00f3n acusatoria que el Fiscal Local 249 le formul\u00f3 a TINOCO PE\u00d1A \u00a0el \u00a05 \u00a0de septiembre de 1995, lo conden\u00f3 el 13 de septiembre de 1996, a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a015 meses de prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo lapso y al pago de $2.982.937.oo y 1.000 \u00a0gramos \u00a0oro, \u00a0solidariamente con el tercero MAXIMO CUBILLOS GUEVARA,1 por concepto \u00a0de \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios,\u00a0 \u00a0al hallarlo responsable del delito de lesiones \u00a0personales culposas agravadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0fue confirmada en su \u00a0integridad \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado 36 Penal del Circuito mediante providencia del 7 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01996, \u00a0contra\u00a0 \u00a0la \u00a0cual el apoderado del tercero civilmente \u00a0responsable \u00a0 interpuso \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0discrecional.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene el recurrente, en primer lugar, que \u00a0en \u00a0la \u00a0calidad \u00a0que \u00a0ostenta \u00a0se \u00a0encuentra legitimado para la utilizaci\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0excepcional \u00a0y \u00a0que la tesis reiterada de la Sala, seg\u00fan la cual s\u00f3lo \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0autorizados para la interposici\u00f3n del recurso el Procurador, su \u00a0delegado, \u00a0o \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0desconoce \u00a0el principio de igualdad \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 20 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal.\u00a0 Recuerda \u00a0que \u00a0el \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable \u00a0cuenta con los mismos derechos de los \u00a0dem\u00e1s \u00a0sujetos procesales, como lo precisa el art\u00edculo 155 de la misma obra, y \u00a0que \u00a0el \u00a0inciso \u00a03\u00ba.\u00a0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0218, \u00a0el cual consagra la casaci\u00f3n \u00a0discrecional, \u00a0alude \u00a0al \u00a0defensor sin se\u00f1alar si se refiere al del procesado o \u00a0al del tercero civilmente responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSiendo \u00a0el tercero civilmente responsable \u00a0un \u00a0sujeto \u00a0procesal, \u00a0representado formalmente por un defensor a lo largo de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal; \u00a0existi\u00e9ndole \u00a0los \u00a0mismos \u00a0intereses \u00a0que \u00a0le \u00a0son \u00a0propios al \u00a0procesado, \u00a0 ya \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 les \u00a0 atribuye \u00a0 una \u00a0 solidaridad \u00a0en \u00a0materia \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0no \u00a0hay \u00a0duda \u00a0respecto \u00a0a \u00a0su legitimaci\u00f3n, titularidad para \u00a0recurrir \u00a0 extraordinariamente \u00a0 en \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 discrecional\u201d, \u00a0concluye \u00a0el \u00a0peticionario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a las razones que suministra para \u00a0que \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n\u00a0 \u00a0le \u00a0sea \u00a0concedido, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0se \u00a0le \u00a0conculcaron \u00a0sus \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales.\u00a0 \u00a0En \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de constituci\u00f3n de parte civil, dice, se present\u00f3 la primera \u201cgrave \u00a0omisi\u00f3n \u00a0que \u00a0a \u00a0lo largo del proceso va a constituir una violaci\u00f3n al derecho \u00a0de \u00a0defensa\u201d.\u00a0 La misma se dirigi\u00f3 contra WILLIAM EDUARDO TINOCO PE\u00d1A y \u00a0el \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable \u00a0MAXIMO \u00a0CUBILLOS GUEVARA, pero respecto de \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0se \u00a0se\u00f1ala cu\u00e1l fue el hecho constitutivo de su responsabilidad, en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0cual deb\u00eda responder patrimonialmente.\u00a0 \u201cAl no ser indicado \u00a0este \u00a0aspecto \u00a0fundamental \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0menos a\u00fan se puede afirmar que se \u00a0hubiere \u00a0demostrado \u00a0en \u00a0el proceso, ello, por cuanto \u2026 se ignora hasta hoy el \u00a0hecho \u00a0generador de responsabilidad\u201d, expresa el apoderado.\u00a0 Y agrega que \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0se \u00a0le \u00a0indic\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0\u201c\u2026cu\u00e1l \u00a0era \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0de su vinculaci\u00f3n, la causa generadora de su responsabilidad por la \u00a0cual \u00a0estar\u00eda \u00a0llamado a responder, no se le dijo qu\u00e9 clase de responsabilidad \u00a0se \u00a0le imputa, penalmente hablando, no se le dijo de qu\u00e9 ten\u00eda que defenderse, \u00a0lo \u00a0que \u00a0constituye \u00a0un \u00a0grave \u00a0yerro, \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n a las formas propias del \u00a0juicio, una violaci\u00f3n al derecho de defensa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta finalmente que al guardar silencio \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0result\u00f3 \u00a0vulnerado \u00a0el \u00a0debido proceso.\u00a0 \u201cLos fallos proferidos, en especial el de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0carece \u00a0totalmente \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0se \u00a0escuchan ni se \u00a0resuelven \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0hasta \u00a0el \u00a0punto de terminar el \u00a0proceso \u00a0sin \u00a0conocerse el tipo de responsabilidad atribuible a mi defendido\u201d, \u00a0concluye el abogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones de la Sala: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurso \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n es, en el sistema \u00a0jur\u00eddico \u00a0Colombiano, \u00a0una \u00a0v\u00eda extraordinaria de impugnaci\u00f3n. Ello significa \u00a0que \u00a0no \u00a0procede frente a todas las decisiones de la jurisdicci\u00f3n, ni es viable \u00a0por \u00a0cualquier \u00a0motivo, \u00a0ni \u00a0es \u00a0de libre formulaci\u00f3n. Si bien la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0ha \u00a0previsto \u00a0su existencia en el numeral 1\u00ba. Del art. 235, la misma \u00a0ha \u00a0dejado \u00a0al \u00a0\u00e1mbito de libertad que es propio del legislador, la manera como \u00a0est\u00e9 \u00a0disciplinado \u00a0el \u00a0recurso, \u00a0las \u00a0finalidades \u00a0declaradas \u00a0del mismo y las \u00a0exigencias de tipo material y formal para que prospere. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es extra\u00f1o, entonces, que sea un recurso \u00a0limitado, \u00a0y \u00a0antes \u00a0bien \u00a0dichas \u00a0limitaciones \u00a0han \u00a0sido \u00a0consustanciales a su \u00a0existencia a trav\u00e9s del tiempo y del derecho comparado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo que tiene que ver con el Decreto 2700 \u00a0de \u00a01991 y con las discusiones que lo precedieron, se sabe que en alg\u00fan momento \u00a0se \u00a0 propuso \u00a0una \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0permitiera \u00a0recurrir \u00a0todas \u00a0las \u00a0sentencias, \u00a0dividi\u00e9ndose, \u00a0eso \u00a0s\u00ed, la competencia para resolverlo, entre la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0y \u00a0los \u00a0Tribunales Superiores. La idea finalmente no prosper\u00f3. En \u00a0cambio \u00a0fu\u00e9 \u00a0abierta \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que todos los procesos penales fueren \u00a0susceptibles \u00a0del \u00a0recurso; \u00a0de \u00a0manera \u00a0ordinaria \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las sentencias \u00a0proferidas \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0los Tribunales (Superiores de Distrito, \u00a0Penal \u00a0Militar y Nacional), a condici\u00f3n de que se trate de delitos cuyo m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la libertad sea o exceda de 6 a\u00f1os, aunque la sanci\u00f3n \u00a0impuesta \u00a0haya \u00a0sido medida de seguridad; y de manera excepcional cuando la Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, discrecionalmente, lo \u00a0acepte. \u00a0Ello \u00a0condicionado \u00a0a \u00a0que se trate de casos distintos de los aludidos, \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0lo considere necesario para el desarrollo de la jurisprudencia o \u00a0la \u00a0garant\u00eda de los derechos fundamentales, y que haya sido as\u00ed solicitado por \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0(El \u00a0Procurador \u00a0o \u00a0su delegado) o por el defensor del \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es entonces simple casualidad, ni responde \u00a0a \u00a0mera \u00a0liberalidad, \u00a0que \u00a0ni \u00a0el \u00a0Fiscal, \u00a0ni \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, ni el tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0tengan \u00a0restringida \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0solicitar el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0necesidad \u00a0que \u00fanicamente la Corte puede formular en funci\u00f3n de la \u00a0procedencia \u00a0del recurso, ni que los motivos de su admisibilidad sean limitados. \u00a0Tampoco \u00a0que \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0esta \u00a0v\u00eda excepcional pierdan preponderancia las \u00a0finalidades \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n de agravios inferidos a las partes o de efectividad \u00a0del \u00a0derecho material (art. 219 C.P.P.), aunque eventualmente la prosperidad del \u00a0recurso pueda conducir a ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entendido as\u00ed el recurso, a\u00fan planteado en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0su \u00a0selectividad \u00a0discrecional, \u00a0es \u00a0entonces comprensible que el \u00a0legislador \u00a0haya \u00a0concebido \u00a0la potestad de invocar la procedencia de su examen, \u00a0en \u00a0principio, \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0sujeto \u00a0procesal a quien \u00a0corresponde \u00a0como \u00a0funci\u00f3n \u00a0espec\u00edfica \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0observancia \u00a0de los \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0y \u00a0que \u00a0act\u00faa en inter\u00e9s de la sociedad y en defensa \u00a0del \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico\u00a0 \u00a0(131 \u00a0C.P.P.), \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0extensi\u00f3n garantista, \u00a0hubiese \u00a0abierto \u00a0la facultad de solicitarlo, al defensor del acusado. Guardadas \u00a0algunas \u00a0diferencias menores, evoca la Corte la denominada en vieja legislaci\u00f3n \u00a0Italiana \u00a0\u201cCasaci\u00f3n \u00a0Extraordinaria \u00a0en \u00a0Inter\u00e9s de la Ley\u201d, como facultad \u00a0exclusiva \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0General, \u00a0cuando \u00a0tuviese \u00a0la convicci\u00f3n de que las \u00a0sentencias \u00a0y \u00a0ordenanzas \u00a0firmes por inactividad de las partes no respond\u00edan a \u00a0la \u00a0justicia, \u00a0con el fin de defensa de la ley.. (Flori\u00e1n; Elementos de Derecho \u00a0Procesal Penal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose pues de una potestad para obtener \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0examen \u00a0de necesidad que frente a un probable pronunciamiento \u00a0puede \u00a0conducir \u00a0a \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de \u00a0una garant\u00eda o a la unificaci\u00f3n de la \u00a0jurisprudencia, \u00a0cualquier \u00a0consideraci\u00f3n sobre el principio de igualdad ser\u00eda \u00a0descartable, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0que \u00a0miradas \u00a0las \u00a0cosas \u00a0desde las perspectivas de los \u00a0intereses \u00a0particulares \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil o del civilmente responsable, no se \u00a0podr\u00eda \u00a0resolver \u00a0el dilema con respecto al Fiscal, como sujeto procesal, ni en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0otros \u00a0eventuales intervinientes procesales que pudiesen recibir \u00a0agravios \u00a0a su postura procesal o a sus pretensiones, como no fuera desaplicando \u00a0la \u00a0 norma \u00a0 (art. \u00a0218 \u00a0inc. \u00a03) \u00a0para \u00a0extender \u00a0la \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0manera \u00a0indiscriminada y absoluta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0misma clase de dificultades se opone a \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0extensiva \u00a0del \u00a0concepto \u00a0de defensor, e impide aceptar la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0del \u00a0solicitante. \u00a0Es \u00a0que \u00a0el \u00a0\u00e1mbito espec\u00edfico con que la ley \u00a0procesal \u00a0colombiana \u00a0define \u00a0a \u00a0quien \u00a0representa \u00a0t\u00e9cnicamente al acusado es, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de repetitivamente \u00fanivoco, tambi\u00e9n por oposici\u00f3n indubitable.\u00a0 \u00a0No \u00a0puede pasarse por alto que la ley designa como apoderado de la parte civil a \u00a0quien \u00a0siendo \u00a0abogado \u00a0titulado \u00a0representa \u00a0al perjudicado, y que por la misma \u00a0v\u00eda \u00a0la \u00a0ley \u00a0procesal \u00a0civil \u00a0denomina \u00a0como \u00a0apoderados \u00a0a \u00a0quienes \u00a0ejercen, \u00a0privativamente, \u00a0el derecho de postulaci\u00f3n en sentido estricto. Tampoco, que el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal suprimi\u00f3 definitivamente la dualidad apoderado \u00a0-defensor \u00a0para \u00a0distinguir \u00a0a \u00a0quien \u00a0asiste \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0al imputado en el \u00a0sumario \u00a0y \u00a0al acusado en el juicio, y que antes bien consolid\u00f3 el principio de \u00a0unidad \u00a0de \u00a0defensa \u00a0en \u00a0distintas \u00a0previsiones \u00a0normativas. No hay pues lugar a \u00a0equ\u00edvocos \u00a0en \u00e9sta materia pues ni se presenta oscuridad de texto legal, ni se \u00a0justifica \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0tratamiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0amplitud \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0requiere \u00a0 \u00a0la \u00a0instituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo lo expuesto para se\u00f1alar que no existe \u00a0motivo \u00a0para \u00a0variar \u00a0lo \u00a0que \u00a0hasta ahora ha constitu\u00eddo la postura de la Sala \u00a0frente \u00a0al texto del inciso 3\u00ba.\u00a0 del art. 218 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal\u00a0 \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0consecuencia se inadmitir\u00e1 el recurso de Casaci\u00f3n que \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0excepci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0legitimaci\u00f3n para invocarlo, pretende el \u00a0apoderado \u00a0 representante \u00a0 del \u00a0 tercero \u00a0 civilmente \u00a0 responsable \u00a0 en \u00a0 este \u00a0asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal \u00a0de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve: \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0conceder \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del tercero \u00a0civilmente responsable MAXIMO CUBILLOS GUEVARA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devolver \u00a0 el \u00a0expediente a la oficina de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 MEJIA \u00a0 ECOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DIDIMO PAEZ VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0 \u00a0NOUGUES \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JUAN MANUEL \u00a0TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0La \u00a0condena \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0deriv\u00f3 \u00a0de \u00a0su \u00a0calidad \u00a0de \u00a0propietario del veh\u00edculo y de \u00a0haberlo entregado en pr\u00e9stamo de uso al responsable penal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CASACION \u00a0DISCRECIONAL\/ \u00a0TERCERO \u00a0CIVILMENTE \u00a0RESPONSABLE \u00a0\u00a0 4 \u00a0No \u00a0es \u00a0simple \u00a0casualidad, \u00a0ni \u00a0responde \u00a0a \u00a0mera \u00a0liberalidad, \u00a0que \u00a0ni el Fiscal, ni la parte \u00a0civil, \u00a0ni \u00a0el tercero civilmente responsable, tengan restringida la posibilidad \u00a0de \u00a0solicitar \u00a0el juicio de necesidad que \u00fanicamente la Corte puede formular en \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0la procedencia del recurso, ni [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-818","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-5"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=818"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/818\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}