{"id":8156,"date":"2023-09-08T17:46:12","date_gmt":"2023-09-08T17:46:12","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1900412-05-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:12","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:12","slug":"1900412-05-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1900412-05-04\/","title":{"rendered":"19004(12-05-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 19004 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0 MAURO \u00a0 SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 040 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1. D.C., 12 de mayo de 2004 \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la sentencia del 28 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02001, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de \u00a0Cundinamarca \u00a0 conden\u00f3 \u00a0 a \u00a0CENAIDA \u00a0MARIN \u00a0RODRIGUEZ \u00a0como \u00a0 \u00a0 autora \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0los \u00a0relat\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDora \u00a0Garc\u00eda Campos, persona acaudalada y \u00a0residente \u00a0 en \u00a0 Madrid, \u00a0 Cundinamarca, \u00a0 entabl\u00f3 \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0amistad \u00a0caracterizada \u00a0por notas de protecci\u00f3n, con la se\u00f1ora CENAIDA MARIN RODRIGUEZ, \u00a0mujer \u00a0que \u00a0hac\u00eda \u00a0vida en com\u00fan con Vicente Bulla, pariente suya (sic).\u201d \u00a0\u201cA \u00a0ra\u00edz \u00a0de \u00a0los \u00a0problemas \u00a0surgidos \u00a0entre \u00a0la pareja, la se\u00f1ora Garc\u00eda ofreci\u00f3 a la se\u00f1ora Mar\u00edn irse \u00a0en \u00a0su \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0para \u00a0una \u00a0casa de propiedad de ella y de su hermano H\u00e9ctor \u00a0Garc\u00eda \u00a0en \u00a0el citado municipio. Al poco tiempo el inmueble se vendi\u00f3 y deb\u00eda \u00a0ser \u00a0entregado \u00a0al \u00a0nuevo comprador a principios del mes de octubre de 1995, por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0quienes all\u00ed habitaban deb\u00edan desocupar. Para esa \u00e9poca se hab\u00edan \u00a0presentado \u00a0desaveniencias \u00a0entre la propietaria y la huesped habiendo tenido la \u00a0primera que buscar refugio en casa de una amiga.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn la noche del d\u00eda 7 de octubre de 1995, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Garc\u00eda \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0en \u00a0el \u00a0inmueble fue sometida a golpes, su \u00a0cuerpo \u00a0fue llevado al solar y regado con gasolina, siendo incinerado en acci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0 por \u00a0 CENAIDA \u00a0MARIN \u00a0y \u00a0su \u00a0amante \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca, \u00a0Eudes \u00a0Javier \u00a0Beltr\u00e1n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos \u00a0restos fueron dejados esa misma noche \u00a0en \u00a0inmediaciones \u00a0del municipio de Guayabal de S\u00edquima\u201d donde fue encontrado \u00a0dicho \u00a0mes \u00a0(sic) en estado de \u00a0descomposici\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0El \u00a013 \u00a0febrero de 1996, H\u00e9ctor Garc\u00eda \u00a0Campos \u00a0instaur\u00f3 \u00a0denuncia \u00a0penal \u00a0ante la Fiscal\u00eda Delegada ante el Gaula con \u00a0sede \u00a0en \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0por \u00a0el \u00a0secuestro \u00a0de \u00a0su \u00a0hermana Dora, de quien no ten\u00eda \u00a0noticia \u00a0desde el mes de octubre de 1995. Con base en esa informaci\u00f3n se abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa, \u00a0logrando \u00a0establecer \u00a0en ella que en la desaparici\u00f3n y \u00a0posible \u00a0muerte \u00a0de \u00a0la \u00a0dama \u00a0pod\u00eda \u00a0estar \u00a0comprometido Eudes Javier Beltr\u00e1n \u00a0Mart\u00ednez, persona a la cual se decidi\u00f3 vincular al proceso penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0El 10 de noviembre de 1997 se emplaz\u00f3 a \u00a0Eudes \u00a0Javier \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0Mart\u00ednez \u00a0por \u00a0la \u00a0probable \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0y \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a05 \u00a0de febrero de 1998 se lo declar\u00f3 persona \u00a0ausente, \u00a0mediante \u00a0decisi\u00f3n que fue anulada el d\u00eda 28 de mayo del mismo a\u00f1o, \u00a0al \u00a0considerar \u00a0que \u00a0se \u00a0lo \u00a0hab\u00eda \u00a0vinculado \u00a0por \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n del delito de \u00a0secuestro extorsivo, y no por el de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0El \u00a07 \u00a0de diciembre de 1998 la Unidad de \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0anti \u00a0extorsi\u00f3n y secuestro remiti\u00f3 las diligencias a la Fiscal\u00eda \u00a0Seccional, \u00a0la \u00a0cual \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n el 30 de diciembre de 1998, orden\u00f3 \u00a0vincular \u00a0a \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0Mart\u00ednez \u00a0por \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0de homicidio, \u00a0posteriormente \u00a0emplazarlo, \u00a0y \u00a0luego \u00a0declararlo \u00a0persona ausente el d\u00eda 10 de \u00a0marzo de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0El \u00a0d\u00eda \u00a018 \u00a0de \u00a0mayo de 1999, luego de \u00a0capturar \u00a0a \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0Mart\u00ednez, se lo escuch\u00f3 en indagatoria y el 21 de mismo \u00a0mes \u00a0y \u00a0a\u00f1o \u00a0se \u00a0decret\u00f3 \u00a0su \u00a0detenci\u00f3n preventiva como probable autor de los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y extorsi\u00f3n. En la misma decisi\u00f3n se orden\u00f3 \u00a0vincular \u00a0a \u00a0CENAIDA \u00a0MARIN \u00a0RODRIGUEZ, \u00a0a \u00a0quien \u00a0luego \u00a0de \u00a0capturar \u00a0y de ser \u00a0indagada, \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a023 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01999 \u00a0se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0la misma medida de \u00a0aseguramiento como coautora de los delitos indicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- El 31 de agosto del mismo a\u00f1o se atendi\u00f3 \u00a0favorablemente \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de sentencia anticipada que formul\u00f3 Eudes Javier \u00a0Beltr\u00e1n, \u00a0y \u00a0el \u00a010 \u00a0de \u00a0septiembre acept\u00f3 cargos como autor de los delitos de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n. En consecuencia, se dispuso la ruptura de la \u00a0unidad \u00a0procesal, \u00a0para continuar la investigaci\u00f3n respecto de la se\u00f1ora MARIN \u00a0RODRIGUEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.- \u00a0El 23 de septiembre de 1999 la fiscal\u00eda \u00a0acus\u00f3 \u00a0a \u00a0CENAIDA \u00a0MARIN \u00a0RODRIGUEZ \u00a0como \u00a0coautora de los delitos de homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n. \u00a0El \u00a015 \u00a0de octubre del mismo a\u00f1o el Juzgado penal del \u00a0Circuito \u00a0de Funza avoc\u00f3 el conocimiento y abri\u00f3 el juicio a pruebas; el 15 de \u00a0agosto \u00a0de 200O la conden\u00f3 como coautora del delito de homicidio y la absolvi\u00f3 \u00a0por el de extorsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.- \u00a0Mediante \u00a0sentencia del 28 de febrero de \u00a02001, \u00a0El Tribunal Superior de Cundinamarca confirm\u00f3 la decisi\u00f3n, la misma que \u00a0hoy se impugna a trav\u00e9s del recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.- \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0competente \u00a0&#8211; \u00a0durante \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0recurso \u00a0-, aplicando el principio de favorabilidad, dosific\u00f3 la \u00a0pena \u00a0impuesta a la procesada seg\u00fan los nuevos m\u00e1rgenes punitivos establecidos \u00a0en los art\u00edculos 103 y 104 de la ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0DEMANDA \u00a0 \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Causal tercera \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo en la causal tercera de casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0formula \u00a0ocho cargos que cuestionan la validez de diversas fases \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0en \u00a0el \u00a0estricto \u00a0orden \u00a0que \u00a0fueron \u00a0planteados se sintetizan de\u00a0 la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0nulidades \u00a0se \u00a0diferencian \u00a0porque \u00a0unas \u00a0tienen \u00a0origen \u00a0y \u00a0rango \u00a0constitucional, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0otras tiene fundamento \u00a0legal. \u00a0Esa \u00a0distinci\u00f3n propicia que se pueda acudir a su declaraci\u00f3n oficiosa \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0las \u00a0normas del Orden Superior, raz\u00f3n por la cual de no aceptar \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0propone, \u00a0puede \u00a0la \u00a0Corte \u00a0estimar otras que no se aborden en los \u00a0cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falsa \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0afecta \u00a0la \u00a0validez \u00a0del proceso, y este vicio se proyecta de manera \u00a0negativa \u00a0en \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0de primera y de segunda instancia, las cuales por \u00a0participar \u00a0del \u00a0mismo \u00a0defecto \u00a0son \u00a0nulas, \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0no haberse \u00a0depurado el vicio oportunamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta irregularidad se concreta en el an\u00e1lisis \u00a0aislado \u00a0de las pruebas, pues no confronta la declaraci\u00f3n de CENAIDA MARIN, que \u00a0rindi\u00f3 \u00a0como \u00a0testigo, y su indagatoria, con el resto de pruebas testimoniales; \u00a0distorsiona \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Garc\u00eda y Vicente Bulla, y acepta la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Eudes \u00a0Javier Beltr\u00e1n como verdad incuestionable, propiciando que \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0de primera y segunda instancia tambi\u00e9n se afecten con el mismo \u00a0vicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0\u00faltimas, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0vicio \u00a0se \u00a0configura \u00a0 por \u00a0 \u201cpermitir \u00a0 la \u00a0 pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0a \u00a0espaldas \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada\u201d, \u00a0ya \u00a0porque no se \u201ccit\u00f3 al defensor para contrainterrogar a los \u00a0testigos,\u201d \u00a0ora \u00a0porque \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0practic\u00f3 \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial que la defensa solicit\u00f3 en su oportunidad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda \u00a0instancia \u00a0se \u00a0incurre en error sobre la calificaci\u00f3n jur\u00eddica de la conducta, \u00a0al \u00a0no \u00a0valorar \u00a0como \u00a0s\u00edntoma \u00a0del delito de encubrimiento, la aceptaci\u00f3n que \u00a0hizo \u00a0la procesada del hecho de no informar a las autoridades sobre el homicidio \u00a0de \u00a0Dora Garc\u00eda, para en su lugar estimar esa manifestaci\u00f3n como indicio de la \u00a0comisi\u00f3n del homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2.-\u00a0 Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo 254 del c\u00f3digo de procedimiento \u00a0penal, \u00a0obliga \u00a0al \u00a0juzgador a analizar las pruebas en conjunto y de acuerdo con \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica. Esta norma la desconoci\u00f3 el Tribunal al aislar \u00a0el \u00a0 contenido \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 indagatoria \u00a0 de \u00a0 CENAIDA \u00a0MARIN \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de aceptaci\u00f3n de cargos de \u00a0Eudes \u00a0Javier \u00a0Beltr\u00e1n, \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios de Jos\u00e9 Vicente Bulla, Sof\u00eda \u00a0Ordo\u00f1ez \u00a0Murcia, \u00a0Javier \u00a0Montealegre \u00a0Medina, \u00a0Miriam \u00a0Beltr\u00e1n, Edna Consuelo \u00a0Laverde, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Isabel \u00a0Upegui \u00a0y \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Garc\u00eda Campos, los cuales adem\u00e1s \u00a0fueron distorsionados en las decisiones judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. Tercer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 no \u00a0 haber \u00a0 decretado \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0pese \u00a0a \u00a0haberse \u00a0solicitado \u00a0oportunamente, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0omitir \u00a0el \u00a0traslado \u00a0de \u00a0los conceptos periciales y \u00a0dem\u00e1s \u00a0dict\u00e1menes de medicina legal, se hizo patente la violaci\u00f3n del derecho \u00a0de defensa por omisi\u00f3n en la pr\u00e1ctica de pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0omisi\u00f3n \u00a0se \u00a0hace \u00a0m\u00e1s evidente si se \u00a0observa \u00a0que, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0mencionadas, tampoco se recepcion\u00f3 el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Santos \u00a0Serrano \u00a0y \u00a0no \u00a0se \u00a0practic\u00f3 \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas, \u00a0necesaria \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0establecer \u00a0la \u00a0identidad \u00a0de \u00a0la \u00a0mujer que acompa\u00f1\u00f3 a Eudes Javier Beltr\u00e1n a deshacerse del \u00a0cad\u00e1ver de Dora Garc\u00eda Campos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. Cuarto cargo. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el proceso se desconoci\u00f3 el principio de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0los delitos y de las penas, lo cual propici\u00f3 que el sentenciador \u00a0aplicara \u00a0indebidamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0y \u00a0le \u00a0impusiera \u00a0a la acusada una pena por un \u00a0delito que no cometi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0defecto \u00a0tiene \u00a0origen en la incorrecta \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0hizo de la diligencia de indagatoria de CENAIDA \u00a0MARIN, \u00a0quien \u00a0si \u00a0bien \u00a0acept\u00f3 \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0delito de encubrimiento, no \u00a0admiti\u00f3 \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0homicida. En consecuencia, si la \u00a0prueba \u00a0apuntaba \u00a0a \u00a0una \u00a0determinada \u00a0tipicidad, \u00a0no pod\u00eda el juez subsumir la \u00a0conducta en otro tipo penal que no la contiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa adecuaci\u00f3n t\u00edpica imperfecta le impidi\u00f3 \u00a0a \u00a0la procesada acceder a beneficios tales como el de acogerse a la terminaci\u00f3n \u00a0anticipada \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0en \u00a0evidente \u00a0perjuicio \u00a0adem\u00e1s \u00a0del debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5. Quinto cargo. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0gir\u00f3 \u00a0en torno del delito de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0no \u00a0del \u00a0de encubrimiento, como correspond\u00eda. Bast\u00f3 para ese fin \u00a0con \u00a0establecer \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0causal \u00a0entre \u00a0ellos y considerar suficiente esa \u00a0conexi\u00f3n \u00a0para \u00a0suponer \u00a0la prueba de la participaci\u00f3n en el hecho encubierto, \u00a0dejando \u00a0por \u00a0tanto \u00a0de \u00a0investigar \u00a0si efectivamente se particip\u00f3 en el mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0hubiese sido distinta si los \u00a0sentenciadores \u00a0 hubieran \u00a0estimado \u00a0correctamente \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Edna \u00a0Laverde \u00a0de \u00a0Jirsa \u00a0y de Vicente Bulla, pues estos reafirman que la procesada no \u00a0particip\u00f3 \u00a0activamente en la ejecuci\u00f3n del homicidio de Dora Garc\u00eda, sino que \u00a0simplemente no inform\u00f3 a las autoridades de ese suceso por temor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0err\u00f3nea \u00a0calificaci\u00f3n de la conducta se \u00a0hace \u00a0evidente \u00a0desde \u00a0la \u00a0misma resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n que debe ser anulada, \u00a0junto con el posterior tr\u00e1mite que de ella depende. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.6. Sexto cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0se quebranta por no \u00a0haber \u00a0interrogado \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0sobre \u00a0todos \u00a0los \u00a0cargos \u00a0por \u00a0los cuales \u00a0finalmente \u00a0 \u00a0 fue \u00a0 \u00a0 acusada \u00a0 \u00a0 (extorsi\u00f3n \u00a0 \u00a0y \u00a0homicidio), \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0explica \u00a0por \u00a0el \u00a0af\u00e1n del \u00a0investigador \u00a0de \u00a0descubrir la autor\u00eda del delito de homicidio. Sin embargo, se \u00a0la \u00a0acus\u00f3 \u00a0por \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0un \u00a0delito \u00a0del cual nunca fue indagada \u00a0(extorsi\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0debe \u00a0decretar \u00a0la nulidad a partir de la \u00a0diligencia de indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.7. S\u00e9ptimo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El proceso es nulo porque no se verific\u00f3 las \u00a0citas \u00a0que \u00a0la procesada hizo en su diligencia de indagatoria. Tan solo se cit\u00f3 \u00a0a \u00a0Alvaro \u00a0Ruiz \u00a0Florez (sic), \u00a0quien \u00a0efectivamente \u00a0declar\u00f3, \u00a0pero no se insisti\u00f3 en buscar la comparecencia \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Santos \u00a0Serrano. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0se call\u00f3 frente a la violaci\u00f3n del \u00a0debido proceso por la no comparecencia de Santos Serrano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.8. Octavo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>La defensa que se ejerci\u00f3 durante la fase de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0del \u00a0juicio fue precaria: no se pidi\u00f3 ni una sola prueba, ni \u00a0se \u00a0impugn\u00f3 \u00a0un \u00a0solo dictamen, ni se interpuso recurso alguno, y pese a que se \u00a0sab\u00eda \u00a0quienes \u00a0eran \u00a0los \u00a0verdaderos autores del delito, no se denunci\u00f3 a los \u00a0culpables. \u00a0 Muestra \u00a0 de \u00a0 ello \u00a0es \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en fila de personas para establecer la verdadera identidad de la \u00a0mujer \u00a0que \u00a0acompa\u00f1\u00f3 \u00a0a \u00a0Eudes Javier Beltr\u00e1n a deshacerse del cad\u00e1ver en un \u00a0municipio cercano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas deficiencias se manifiestan tambi\u00e9n en \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de controversia frente a la tergiversaci\u00f3n que hizo el juzgado de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0pasividad asumida frente al reconocimiento que hizo el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda instancia del delito de encubrimiento, pese a todo lo cual se \u00a0conden\u00f3 a la procesada por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- Causal primera \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0formula \u00a0cinco \u00a0cargos contra la sentencia del \u00a0tribunal, \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0la \u00a0acusa \u00a0de \u00a0ser \u00a0violatoria, \u00a0por v\u00eda indirecta, de \u00a0disposiciones \u00a0de derecho sustancial, como consecuencia de incurrir en error por \u00a0falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primer cargo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, y en todas \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0subsiguientes, \u00a0se tergivers\u00f3 el contenido de las versiones de \u00a0CENAIDA \u00a0MARIN RODRIGUEZ, quien nunca acept\u00f3 su participaci\u00f3n en el homicidio; \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0con \u00a0agregados \u00a0y \u00a0manipulaciones \u00a0se distorsion\u00f3 de tal modo el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0diligencias de indagatoria, que en lugar de absolverla se la \u00a0conden\u00f3 por una conducta que ella nunca acept\u00f3 cometer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 igual \u00a0 manera \u00a0se \u00a0tergiversaron \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Edna Consuelo Laverde de Jirsa, H\u00e9ctor Garc\u00eda Campos y Miriam \u00a0Celeste \u00a0 Beltr\u00e1n, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0ellos \u00a0no \u00a0le \u00a0imputaron \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta homicida, y no obstante terminaron, por fuerza de \u00a0las decisiones judiciales, siendo considerados testigos de cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Segundo cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0se \u00a0incurre \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad al distorsionar los testimonios de Edna \u00a0Consuelo \u00a0Laverde \u00a0de \u00a0Jirsa, Venancio Veloza Aguilar y Vicente Bulla, porque el \u00a0segundo \u00a0ni \u00a0siquiera se refiere a la procesada y el tercero la absuelve de toda \u00a0culpa, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0el Tribunal al apoyar la decisi\u00f3n de condena en ellos, \u00a0les confiere un sentido distinto al que verdaderamente expresan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0estas razones, el Tribunal no alcanz\u00f3 a \u00a0comprender \u00a0que \u00a0quien \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho no fue CENAIDA MARIN RODRIGUEZ, sino \u00a0Eudes \u00a0Javier Beltr\u00e1n en compa\u00f1\u00eda de Sof\u00eda Ord\u00f3\u00f1ez, como lo dijeron Alvaro \u00a0Ruiz \u00a0Florez \u00a0(sic) y H\u00e9ctor \u00a0Garc\u00eda, \u00a0 \u00a0cuyos \u00a0 testimonios \u00a0 tampoco \u00a0 se \u00a0 los \u00a0 valor\u00f3 \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 justa \u00a0dimensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>En la sentencia, se incurre en falso juicio de \u00a0identidad \u00a0al \u00a0tergiversar los testimonios de H\u00e9ctor Garc\u00eda Campos \u00a0(hermano \u00a0de \u00a0la occisa) y de Alvaro Luis \u00a0Florez \u00a0 \u00a0 (testigo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0excepci\u00f3n), \u00a0pero \u00a0sobre \u00a0todo del \u00faltimo, quien siendo testigo del homicidio \u00a0pudo \u00a0percatarse \u00a0y \u00a0dar fe de que CENAIDA MARIN no particip\u00f3 en el homicidio y \u00a0que \u00a0quien \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0fue \u00a0Eudes \u00a0Javier \u00a0Beltr\u00e1n; \u00a0no obstante, el Tribunal no \u00a0acept\u00f3 \u00a0su \u00a0versi\u00f3n de los hechos, para auspiciar una decisi\u00f3n de condena que \u00a0no era viable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cuarto cargo \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0le \u00a0dio \u00a0credibilidad al testimonio de H\u00e9ctor Garc\u00eda Campos para \u00a0absolver \u00a0a la procesada del delito de extorsi\u00f3n. No obstante mantiene vigentes \u00a0los \u00a0indicios \u00a0de \u00a0mentira, \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar de los hechos, omisi\u00f3n de \u00a0denuncia y de fallida coartada con respecto al delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la sentencia de segunda instancia igual se \u00a0incurre \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0error \u00a0al \u00a0distorsionar y tergiversar el alcance de esos \u00a0varios hechos indicadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. Quinto cargo \u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal incurri\u00f3 en violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley porque no tuvo en cuenta la fuerza y solvencia de los testimonios de \u00a0Alvaro \u00a0Ru\u00edz \u00a0Florez \u00a0(sic) y \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Garc\u00eda, \u00a0y en cambio exhalt\u00f3 las versiones de Eudes Javier Beltr\u00e1n y \u00a0Sof\u00eda \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez Murcia, llegando de esa manera a impedir que el margen de duda \u00a0que \u00a0 \u00a0afloraba \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 expediente, \u00a0 se \u00a0 reconociera \u00a0 a \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0 la \u00a0procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0no \u00a0haber \u00a0aplicado \u00a0en forma correcta el \u00a0art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, el juzgador incurri\u00f3 en error por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0derivada \u00a0del \u00a0falso juicio de identidad al \u00a0apreciar los indicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide \u00a0con \u00a0esos \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0se \u00a0case la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0PROCURADOR \u00a0TERCERO DELEGADO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0manera \u00a0de \u00a0introducci\u00f3n, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0destaca \u00a0los \u00a0m\u00faltiples errores de t\u00e9cnica que habr\u00edan justificado el rechazo \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0pues \u00a0\u201ccontiene \u00a0proposiciones \u00a0contradictorias \u00a0en un mismo \u00a0cargo, \u00a0no \u00a0hace \u00a0un \u00a0planteamiento adecuado de las censuras formuladas, no cita \u00a0correctamente \u00a0las \u00a0normas \u00a0de \u00a0derecho sustancial que considera infringidas, no \u00a0demuestra \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los errores de hecho aducidos o las causas de anulaci\u00f3n \u00a0presentadas a consideraci\u00f3n de la Corte Suprema de Justicia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De igual manera en un mismo cargo se cuestiona \u00a0la \u00a0validez del proceso y se acepta la legalidad del mismo, en sentido contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0impone \u00a0en \u00a0materia de t\u00e9cnica el art\u00edculo 225 del decreto 2700 de \u00a01991, \u00a0 norma \u00a0 bajo \u00a0 cuya \u00a0 imperio \u00a0comenz\u00f3 \u00a0a \u00a0tramitarse \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor se distrae en disquisiciones sobre \u00a0algunos \u00a0temas \u00a0jur\u00eddicos \u00a0o \u00a0en citas jurisprudenciales y doctrinales y olvida \u00a0que \u00a0le corresponde demostrar el motivo de anulaci\u00f3n de la decisi\u00f3n o la causa \u00a0de \u00a0su \u00a0ilegalidad, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0la \u00a0confusi\u00f3n de sus argumentos le restan \u00a0claridad \u00a0a \u00a0la \u00a0censura, \u00a0pues \u00a0al \u00a0lado de una causal de nulidad, por ejemplo, \u00a0alega \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de una prueba, hasta el punto que lo que en \u00faltimas \u00a0prima \u00a0es \u00a0su \u00a0af\u00e1n \u00a0por \u00a0sacar \u00a0avante \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0de los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0Tercera \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>La primera impropiedad que se manifiesta es la \u00a0distinci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0pretende \u00a0destacar \u00a0entre nulidad constitucional y \u00a0legal, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0se \u00a0elimin\u00f3 \u00a0desde 1991 cuando la reflexi\u00f3n \u00a0constitucional \u00a0se plasm\u00f3 en el derecho procesal penal. Las nulidades \u201choy en \u00a0d\u00eda \u00a0se \u00a0fundamentan \u00a0en \u00a0tres \u00a0criterios \u00a0de \u00a0base constitucional: la falta de \u00a0competencia, \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n de las garant\u00edas impl\u00edcita en el proceso penal, \u00a0y \u00a0como \u00a0una \u00a0especial, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n del derecho a la defensa que se enunci\u00f3 \u00a0aparte \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0s\u00f3lo \u00a0para insistir en la preponderancia de esta garant\u00eda \u00a0judicial en la legitimaci\u00f3n del proceso penal.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0ella \u00a0sea \u00a0una impropiedad \u00a0te\u00f3rica, \u00a0lo \u00a0grave \u00a0de la demanda es que en un mismo cargo formula distintas y \u00a0variadas \u00a0acusaciones contra el fallo de segunda instancia, algunas relacionadas \u00a0con \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0otras \u00a0con \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0sin expresar \u00a0individualmente \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0las \u00a0origin\u00f3, la consecuencia que este tuvo en \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0que \u00a0se dice vulneradas, la forma como ha debido \u00a0adelantarse \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n o tomar la decisi\u00f3n con protecci\u00f3n de los derechos \u00a0correspondientes, \u00a0y \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0que \u00a0cada \u00a0nulidad \u00a0puede \u00a0tener \u00a0en la \u00a0legalidad de la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ejemplo, el actor cuestiona la validez de \u00a0la \u00a0sentencia por falsa motivaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por no haber \u00a0confrontado \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0la acusada con otras pruebas, para luego decir \u00a0que \u00a0la \u00a0falsa \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0es \u00a0patrimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0no \u00a0haberse \u00a0practicado \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0de \u00a0todo \u00a0lo \u00a0cual habla \u00a0indistintamente \u00a0sin \u00a0se\u00f1alar \u00a0los \u00a0efectos \u00a0y \u00a0sin reparar que la petici\u00f3n de \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0puede \u00a0resultar \u00a0insuficiente \u00a0dada \u00a0la fuente de \u00a0nulidad que invoca el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor se\u00f1ala adem\u00e1s que la procesada \u00a0fue \u00a0acusada \u00a0de la comisi\u00f3n del delito de extorsi\u00f3n y que no fue indagada por \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que corresponden a ese espec\u00edfico tipo penal, pero no demuestra su \u00a0aseveraci\u00f3n, \u00a0para \u00a0luego \u00a0extra\u00f1amente concretar que la nulidad se origina en \u00a0la \u00a0falsa \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0con lo cual entremezcla argumentos y \u00a0vicios \u00a0que resultan incompatibles unos con otros, impidiendo a la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0determinar cu\u00e1l es el sentido de la acusaci\u00f3n que se hace contra \u00a0la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0fin, \u00a0el \u00a0cargo es tan confuso y lleno de \u00a0contradicciones, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 se \u00a0 puede \u00a0 casar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 por \u00a0 esas \u00a0razones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo se sustenta en el supuesto de que la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0se \u00a0aisl\u00f3 del resto del material probatorio, al \u00a0contrario de lo que aconsejan las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0lo que pretend\u00eda el censor era acusar la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0observado \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0las reglas de la persuasi\u00f3n \u00a0racional, \u00a0como \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0indebido \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n y \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0ha debido formularse al amparo de la causal \u00a0primera \u00a0(vicio in iudicando) \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0la tercera (vicio in procedendo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0haber planteado el cargo de esa manera le \u00a0impide a la Corte pronunciarse al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo apunta a demostrar la nulidad de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0por \u00a0no haber practicado diligencia de inspecci\u00f3n judicial al lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, no escuchar a Jos\u00e9 Santos Serrano en declaraci\u00f3n y omitir dar \u00a0traslado \u00a0de \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0m\u00e9dico \u00a0legales. \u00a0Si esa era la pretensi\u00f3n, el \u00a0demandante \u00a0deb\u00eda \u00a0demostrar \u00a0la incidencia de esas pruebas en el contenido del \u00a0fallo \u00a0y \u00a0la \u00a0incidencia de su exclusi\u00f3n en el material probatorio valorado, de \u00a0tal \u00a0 forma \u00a0 que \u00a0 de \u00a0 haberse \u00a0 practicado, \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 habr\u00eda \u00a0 sido \u00a0absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Simplemente, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se demuestra es que el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0estudi\u00f3 \u00a0el \u00a0proceso \u00a0y \u00a0por \u00a0eso \u00a0no \u00a0verific\u00f3 las razones que \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0que \u00a0no se decretara la prueba o a que no se pudiera practicar, mas \u00a0por \u00a0razones \u00a0operativas \u00a0que \u00a0por decisiones del fiscal o del juez. El cargo no \u00a0puede prosperar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor pregona que el delito que acept\u00f3 \u00a0CENAIDA \u00a0MARIN \u00a0fue \u00a0el \u00a0de \u00a0encubrimiento \u00a0&#8211; \u00a0no el de homicidio, por el cual finalmente fue condenada -, lo \u00a0cual \u00a0a \u00a0su \u00a0modo de ver incidi\u00f3 en la posibilidad de solicitar la terminaci\u00f3n \u00a0anticipada del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0tipo se afianza en \u00a0situaciones \u00a0procesales \u00a0que \u00a0no \u00a0ocurrieron, \u00a0pues \u00a0en todo el transcurso de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0no se observa una petici\u00f3n formulada por la procesada para acogerse \u00a0a \u00a0un \u00a0mecanismo de terminaci\u00f3n anticipada, de manera que ninguna situaci\u00f3n de \u00a0vulneraci\u00f3n se puede presentar ante una petici\u00f3n no formulada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 \u00a0 posibilidad \u00a0 \u00a0 \u2013la \u00a0de \u00a0terminar \u00a0anticipadamente \u00a0el \u00a0proceso-, \u00a0no \u00a0puede surgir por el solo hecho de que la procesada piense que esa \u00a0conducta \u00a0la \u00a0cometi\u00f3, \u00a0ya que la fiscal\u00eda consider\u00f3 que la prueba era de tal \u00a0magnitud que no tuvo dudas de su participaci\u00f3n en el homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0alternativa, \u00a0tiene \u00a0como \u00a0fuente en el \u00a0ejercicio \u00a0recurrente \u00a0del \u00a0censor \u00a0en plantear una indebida calificaci\u00f3n de la \u00a0conducta, \u00a0pero \u00a0la \u00a0verdad \u00a0es \u00a0que \u00a0ese tema ni lo desarrolla ni lo prueba, de \u00a0manera que por esas razones el cargo no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto cargo \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0insiste \u00a0en la \u00a0indebida \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la conducta ( con apoyo en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Edna \u00a0Ruth \u00a0Laverde y Vicente Bulla dice que la acusaci\u00f3n \u00a0debi\u00f3 \u00a0 girar \u00a0 en \u00a0 derredor \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0de \u00a0encubrimiento \u00a0-), \u00a0no \u00a0concreta \u00a0si \u00a0los \u00a0testimonios fueron ignorados, o apreciados \u00a0indebidamente, \u00a0o \u00a0tergiversados en su contenido, ni destaca los sectores de las \u00a0declaraciones \u00a0que, \u00a0confrontados \u00a0con \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas, \u00a0demuestren que no \u00a0proced\u00eda la imputaci\u00f3n por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En fin, el censor no analiza la prueba que le \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de base al Tribunal para considerar configurado el delito de homicidio, \u00a0ni la rebate y por lo mismo no logra demostrar el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sexto cargo \u00a0<\/p>\n<p>No le asiste raz\u00f3n al libelista cuando afirma \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0no \u00a0se \u00a0le interrog\u00f3 en la diligencia de indagatoria por \u00a0todos \u00a0los \u00a0delitos investigados: en efecto se incluyeron preguntas relacionadas \u00a0con \u00a0el \u00a0delito de extorsi\u00f3n, como se comprueba con sectores de las preguntas y \u00a0respuestas \u00a0que \u00a0se \u00a0transcriben. \u00a0Pero \u00a0aun si fuese cierta esa afirmaci\u00f3n, el \u00a0demandante \u00a0carece \u00a0de legitimidad frente a ese prop\u00f3sito, pues de aceptarse el \u00a0cargo, \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0agravar\u00edan \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su cliente, que fue \u00a0absuelta por esa concreta imputaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00e9ptimo cargo \u00a0<\/p>\n<p>El no haberse decretado el testimonio de Jos\u00e9 \u00a0Santos \u00a0Serrano, sin lograr su comparecencia, pese a la insistencia del juzgado, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0suficiente \u00a0motivo \u00a0para \u00a0anular \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0\u201cverificado \u00a0las \u00a0citas hechas por la indagada\u201d, porque ese defecto no puede \u00a0ser atribuible a la desidia del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0Jos\u00e9 Santos Serrano deb\u00eda \u00a0declarar \u00a0sobre \u00a0los \u00a0mismos \u00a0aspectos \u00a0sobre \u00a0los cuales testific\u00f3 Alvaro Luis \u00a0Florez, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0pod\u00eda \u00a0esperar \u00a0que \u00a0su \u00a0testimonio fuese tan \u00a0excepcional \u00a0que \u00a0introdujera \u00a0hechos \u00a0totalmente \u00a0diferentes \u00a0a los vertidos en \u00a0otras pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo no puede prosperar porque la prueba \u00a0en \u00a0 s\u00ed \u00a0 mismo \u00a0 no \u00a0 era \u00a0 esencial \u00a0 para \u00a0modificar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Octavo cargo \u00a0<\/p>\n<p>El cargo corresponde a lo que el censor en su \u00a0particular \u00a0criterio \u00a0considera lo que debe ser un adecuado ejercicio de defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0hasta \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0divagar en especulaciones sin sentido: discurre \u00a0sobre \u00a0situaciones \u00a0no \u00a0probadas, afirmando que no se permiti\u00f3 interrogar a los \u00a0testigos, \u00a0que \u00a0se \u00a0practicaron pruebas a sus espaldas, sin considerar para esos \u00a0efectos \u00a0que \u00a0el proceso siempre estuvo a disposici\u00f3n de los sujetos procesales \u00a0y que se les permiti\u00f3 ejercer cabalmente el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El argumento es f\u00e1cilmente rebatible y basta \u00a0para \u00a0ello \u00a0con \u00a0indicar \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor impugn\u00f3 la medida de aseguramiento, \u00a0aleg\u00f3 \u00a0previamente \u00a0a \u00a0la calificaci\u00f3n del sumario y particip\u00f3 activamente en \u00a0la fase probatoria del juicio. El cargo debe desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL PRIMERA \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0juicio \u00a0del \u00a0censor \u00a0el error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0se \u00a0consolid\u00f3 \u00a0al \u00a0tergiversar el contenido de la \u00a0diligencia \u00a0de indagatoria de CENAIDA MARIN, \u00a0 pero \u00a0 sin \u00a0 indicar \u00a0cu\u00e1les \u00a0son \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0resultaron \u00a0tergiversados \u00a0por \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0y los efectos probatorios que, en contra de la \u00a0manifiesta \u00a0expresi\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba, se derivaron en contra de la incriminada; \u00a0tampoco \u00a0demuestra \u00a0en \u00a0que consisti\u00f3 la equivocada aplicaci\u00f3n de una norma de \u00a0derecho sustancial por parte del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0se \u00a0refiere, \u00a0como debe \u00a0hacerlo, \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia, ni menciona las partes que se \u00a0refieren \u00a0a la tergiversaci\u00f3n del medio, obviando reconocer que en la sentencia \u00a0nunca \u00a0se dijo que la procesada hubiese confesado el hecho, lo cual descarta que \u00a0se hubiese tergiversado el medio probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0el \u00a0censor \u00a0no demostr\u00f3 el \u00a0error, \u00a0pues \u00a0la \u00a0sentencia se construy\u00f3 sobre la base de pruebas directas y de \u00a0los \u00a0indicios \u00a0que \u00a0se \u00a0edificaron, \u00a0de lo cual no dijo nada el casacionista. El \u00a0cargo por esa raz\u00f3n no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>La confecci\u00f3n del cargo es deficiente porque \u00a0el \u00a0error \u00a0denunciado \u00a0carece \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n (haber \u00a0tergiversado \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Edna \u00a0Ruth Consuelo Laverde, Vicente Bulla y \u00a0Venancio \u00a0 Veloza). \u00a0Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0menciona \u00a0a \u00a0Venancio Velosa, de tal manera que si as\u00ed es, mal pod\u00eda \u00a0distorsionar \u00a0el \u00a0contenido de la prueba. Los otros testigos, solo se refieren a \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de la procesada con la v\u00edctima, de tal manera que no se entiende \u00a0como esa situaci\u00f3n puede perjudicar la situaci\u00f3n de la procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0el \u00a0casacionista no dice ni \u00a0demuestra \u00a0c\u00f3mo el Tribunal pudo haber distorsionado la declaraci\u00f3n de Vicente \u00a0Bulla. \u00a0Por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0mal \u00a0har\u00eda \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0ocuparse de una valoraci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0acerca de la variaci\u00f3n del contenido de la prueba, como quiera que de \u00a0hacerlo desconocer\u00eda el principio de limitaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 cargo, \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 eso, \u00a0 \u00a0 debe \u00a0desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reparo \u00a0que \u00a0se \u00a0hace \u00a0a la sentencia con \u00a0respecto \u00a0a la valoraci\u00f3n de los testimonios de H\u00e9ctor Garc\u00eda campos y Alvaro \u00a0Ruiz \u00a0Florez \u00a0bien \u00a0se \u00a0puede \u00a0contestar \u00a0con \u00a0las \u00a0mismas razones expuestas con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al cargo segundo, porque el demandante simplemente se duele de que no \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0los testimonios de las personas indicadas y que \u00a0absuelven \u00a0a la procesada, pero no se\u00f1ala cuales fueron los hechos que con esos \u00a0testimonios \u00a0declar\u00f3 \u00a0probados \u00a0el \u00a0tribunal, \u00a0ni \u00a0su \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0la \u00a0falta \u00a0de t\u00e9cnica que se indica, el \u00a0cargo debe desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0presenta \u00a0de \u00a0manera \u00a0confusa \u00a0argumentos \u00a0en \u00a0contra \u00a0de la construcci\u00f3n indiciaria que hizo el tribunal y de \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0llama contra indicios de inocencia, y desarrolla un ataque fundado \u00a0en \u00a0razones \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0sobre \u00a0el alcance que le dio la sentencia a las pruebas \u00a0que demuestran los hechos indicadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era \u00a0 de \u00a0 esperarse \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0libelista \u00a0demostrara \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0contienen dichos hechos fueron indebidamente \u00a0apreciadas, \u00a0es \u00a0decir, que el Tribunal incurri\u00f3 en un error de hecho, bien por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, de existencia, o por falso juicio de raciocinio; ya \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad, en relaci\u00f3n con el \u00a0material probatorio que los conten\u00eda.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es impropia e inconexa, adem\u00e1s, la reflexi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0hace acerca de la violaci\u00f3n del principio de igualdad en \u00a0la \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0la que entre otras cosas nada tiene que ver con la \u00a0causal \u00a0que \u00a0invoca \u00a0y el cargo que desarrolla. Por lo tanto, debe desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto cargo \u00a0<\/p>\n<p>En orden a solicitar la aplicaci\u00f3n del \u201cin \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo\u201d, \u00a0el el casacionista no identifica en que consisti\u00f3 el error \u00a0del \u00a0tribunal \u00a0ni su origen, y solamente afirma, como lo hace a lo largo de toda \u00a0la \u00a0 impugnaci\u00f3n, \u00a0 que \u00a0 CENAIDA \u00a0MARIN no intervino en la ejecuci\u00f3n del homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0no \u00a0se \u00a0hace \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0serio \u00a0del \u00a0material \u00a0probatorio, \u00a0ni \u00a0se desarrolla el punto de conformidad con la t\u00e9cnica \u00a0que la causal impone, el cargo no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL \u00a0TERCERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- Es necesario advertir, como ya la Corte lo \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0oportunidades, \u00a0que cuando de proponer una nulidad en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0trata, \u00a0no \u00a0basta \u00a0con \u00a0enunciarla, sino que en orden a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0entidad \u00a0del \u00a0vicio \u00a0procesal, \u00a0el \u00a0casacionista debe precisar la \u00a0irregularidad, \u00a0demostrar su existencia y acreditar su configuraci\u00f3n como vicio \u00a0de \u00a0 \u00a0 estructura \u00a0 \u00a0(debido \u00a0 \u00a0proceso) \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 garant\u00eda\u00a0 \u00a0 \u00a0(de \u00a0defensa), de tal manera que el escrito no se convierta \u00a0en \u00a0un \u00a0discurso deshilvanado que afecte los principios de claridad y precisi\u00f3n \u00a0en la postulaci\u00f3n del ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el car\u00e1cter rogado de la casaci\u00f3n y \u00a0la \u00a0cobertura \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0invocada, le imponen al censor la obligaci\u00f3n de \u00a0indicar \u00a0no \u00a0solo \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0sino \u00a0la prelaci\u00f3n con que su estudio debe ser \u00a0abordado, \u00a0pues \u00a0no \u00a0resulta \u00a0acertado, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0que primero se ataque la \u00a0validez \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia y luego el debido proceso por haberse omitido la fase \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0como quiera que en sana l\u00f3gica, si prospera el segundo argumento, \u00a0resulta innecesario referirse al primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese orden de ideas se debe indicar que el \u00a0libelista \u00a0desatiende \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica propia de la formulaci\u00f3n del reproche, pues \u00a0no \u00a0distingue \u00a0la \u00a0autonom\u00eda \u00a0ni \u00a0los efectos de los diversas causales y de los \u00a0cargos, \u00a0ni \u00a0el \u00a0orden de prelaci\u00f3n ni la cobertura de las nulidades invocadas, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0manifiesta \u00a0de \u00a0manera \u00a0evidente \u00a0cuando \u00a0aduce \u00a0al \u00a0tiempo que la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y las sentencias son nulas por falsa motivaci\u00f3n, o \u00a0que \u00a0el vicio subyace en la decisi\u00f3n final en raz\u00f3n de que no se practic\u00f3 una \u00a0prueba \u00a0pedida \u00a0oportunamente, \u00a0para luego tambi\u00e9n afirmar que la irregularidad \u00a0de \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0surge \u00a0porque \u00a0se \u00a0practicaron \u00a0pruebas \u00a0a \u00a0espaldas \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que, \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretend\u00eda era \u00a0resaltar \u00a0la presencia de varias irregularidades, todas con vocaci\u00f3n suficiente \u00a0para \u00a0invalidar \u00a0lo \u00a0actuado, \u00a0deb\u00eda \u00a0formular \u00a0cada \u00a0una \u00a0de ellas en orden de \u00a0prioridad, \u00a0separada y subsidiariamente si son excluyentes, en procura de acatar \u00a0\u201cla \u00a0exigencia \u00a0de \u00a0claridad y precisi\u00f3n en la postulaci\u00f3n del ataque, y dar \u00a0cumplimiento \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 principios \u00a0 de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0y \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n.\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a027 \u00a0de febrero de \u00a02003, radicado 14252. M.P. Fernando Arboleda Ripoll) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0tal \u00a0la \u00a0andanada de cargos que el censor \u00a0formula, \u00a0que \u00a0la \u00a0confusi\u00f3n crece a medida que desarrolla sus argumentos, y en \u00a0el \u00a0af\u00e1n \u00a0de sacar avante su particular posici\u00f3n, termina por incluir el error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0que \u00a0se debe tratar en el margen de la causal primera por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0una \u00a0norma \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial, \u00a0en \u00a0el \u00e1mbito de la causal \u00a0tercera, \u00a0reservada \u00a0para \u00a0corregir \u00a0los \u00a0defectos de la actuaci\u00f3n procesal por \u00a0vicios \u00a0que \u00a0afectan \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del proceso o las garant\u00edas de la persona \u00a0sometida a proceso penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechas estas precisiones, la Corte analizar\u00e1 \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0aunque no en el orden que fueron propuestos por el libelista, sino \u00a0al \u00a0que \u00a0corresponder\u00eda \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0la incidencia de los efectos que ellos \u00a0podr\u00edan tener de aceptarse los argumentos del casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0En \u00a0el \u00a0OCTAVO \u00a0CARGO, \u00a0el \u00a0censor afirma que la procesada careci\u00f3 de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0porque su defensor no controvirti\u00f3 las pruebas, ni impugn\u00f3 \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes, \u00a0ni \u00a0interpuso \u00a0recurso, \u00a0propiciando \u00a0que \u00a0se \u00a0construyera la \u00a0responsabilidad \u00a0con \u00a0base \u00a0en la declaraci\u00f3n de Eudes Javier Beltr\u00e1n, a pesar \u00a0de que ella no era la autora del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe observar la Corte que el proceso permite \u00a0establecer \u00a0que \u00a0el \u00a0anterior \u00a0defensor \u00a0de la procesada cuestion\u00f3 los diversos \u00a0actos \u00a0judiciales \u00a0que \u00a0fueron \u00a0contrarios \u00a0a \u00a0los intereses de la acusada y que \u00a0intervino \u00a0activamente \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0probatoria del juicio, como manifestaci\u00f3n \u00a0destinada \u00a0a contrarrestar el poder punitivo del Estado. No actu\u00f3, desde luego, \u00a0como \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0piensa \u00a0que lo ha debido hacer, como ser\u00eda por ejemplo, \u00a0acusando \u00a0a \u00a0terceros \u00a0de la conducta que se atribuye a la sindicada, lo cual lo \u00a0lleva \u00a0a \u00a0divagar \u00a0sobre \u00a0esa \u00a0situaci\u00f3n sin precisar por qu\u00e9 una tal omisi\u00f3n \u00a0pod\u00eda \u00a0incidir \u00a0en el ejercicio del derecho de defensa y sin demostrar c\u00f3mo de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0se \u00a0materializa \u00a0una \u00a0estrategia \u00a0defensiva \u00a0perjudicial \u00a0para \u00a0los \u00a0intereses de la acusada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la Corte ha se\u00f1alado que en determinados \u00a0casos \u00a0ni \u00a0aun \u00a0la \u00a0falta de un estudio pre calificatorio o la interposici\u00f3n de \u00a0determinado \u00a0recurso \u00a0demuestran \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0defensa t\u00e9cnica, porque eso \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0una estrategia de defensa, menos se puede pensar que el no haber \u00a0actuado \u00a0como \u00a0ahora \u00a0el \u00a0casacionista estima que se debi\u00f3 hacer, constituya un \u00a0vicio de garant\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Justamente \u00a0por \u00a0eso \u00a0se \u00a0ha destacado que en \u00a0orden \u00a0 a \u00a0 demostrar \u00a0 la \u00a0 incidencia \u00a0 de \u00a0una \u00a0aparente \u00a0inactividad \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa,\u00a0 \u00a0el \u00a0discurso \u00a0no \u00a0se \u00a0debe limitar \u201ca criticar en abstracto al \u00a0defensor, \u00a0ni a decir seg\u00fan su criterio qu\u00e9 hubiera hecho, pues es l\u00f3gico que \u00a0cada \u00a0profesional \u00a0frente a un caso concreto diagnostique y establezca su propia \u00a0estrategia \u00a0defensiva, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que no coincidir en ello no significa que se \u00a0haya \u00a0 \u00a0 infringido \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 garant\u00eda \u00a0 \u00a0 constitucional.\u201d \u00a0 \u00a0 (Sentencia \u00a0de \u00a0abril \u00a022 \u00a0de \u00a01999. Radicaci\u00f3n 13315. M.P. Ricardo \u00a0Calvete Rangel) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte \u00a0&#8211; \u00a0por \u00a0los \u00a0efectos que una \u00a0declaratoria \u00a0de nulidad por violaci\u00f3n del derecho de defensa comporta y de sus \u00a0efectos \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0estadio \u00a0del \u00a0proceso \u00a0en \u00a0donde se manifiesta -, el censor \u00a0estaba \u00a0en \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de indicar puntualmente el preciso momento en donde \u00a0ella \u00a0se \u00a0evidencia, con el fin de que si se acepta el cargo, el proceso regrese \u00a0a \u00a0la \u00a0etapa \u00a0en donde el vicio se materializa. En este sentido, al parecer, sin \u00a0que \u00a0ello \u00a0implique \u00a0suplir \u00a0las deficiencias del demandante, la Corte alcanza a \u00a0entender \u00a0que \u00a0se \u00a0cuestiona \u00a0con \u00a0ese \u00a0argumento \u00a0incluso \u00a0fases \u00a0previas \u00a0a la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual ten\u00eda por deber plantear la \u00a0censura como primera alternativa y no dejarla para el final. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo mismo, el cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0cargos \u00a0 TERCERO \u00a0Y S\u00c9PTIMO, se plantea la nulidad \u00a0del \u00a0proceso \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n del derecho de defensa por falta de investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0bien \u00a0por \u00a0no haberse recaudado las mismas en forma oportuna o ya por \u00a0no haber verificado las citas hecha por la indagada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese prop\u00f3sito, se afirm\u00f3 que la fiscal\u00eda \u00a0y \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0no \u00a0practicaron \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n judicial y de \u00a0reconocimiento \u00a0en fila de personas, necesarias para establecer que la procesada \u00a0no \u00a0fue quien ejecut\u00f3 la conducta, sino otro, y de igual manera que el no haber \u00a0insistido \u00a0en \u00a0la \u00a0recepci\u00f3n \u00a0del testimonio de Jos\u00e9 Santos Serrano perjudic\u00f3 \u00a0los intereses de la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Claro que las pruebas a las cuales se refiere \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0se \u00a0practicaron, \u00a0pero eso no significa que los cargos puedan \u00a0prosperar. \u00a0En \u00a0efecto, omiti\u00f3 el censor se\u00f1alar como una tal omisi\u00f3n afect\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de defensa e incidi\u00f3 en la decisi\u00f3n, cuidando para ello de callar \u00a0que, \u00a0como lo resalta el Ministerio P\u00fablico, el defensor solicit\u00f3 la pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0Judicial \u00a0s\u00f3lo \u00a0en \u00a0el evento de que \u201cel \u00a0funcionario \u00a0la \u00a0estimase \u00a0necesaria\u201d, lo cual significa que le dio a ella una \u00a0muy \u00a0eventual \u00a0importancia, que depend\u00eda de la forma como se pod\u00eda desarrollar \u00a0el proceso y no de los t\u00e9rminos abstractos en que fue solicitada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el hecho de que no se hubiese podido \u00a0recepcionar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Jos\u00e9 Santos Serrano no obedeci\u00f3 a la incuria \u00a0de \u00a0los funcionarios judiciales, sino a que su localizaci\u00f3n fue imposible, pues \u00a0como \u00a0 Alvaro \u00a0Luis \u00a0Florez \u00a0(y \u00a0no \u00a0Ruiz) \u00a0lo \u00a0indic\u00f3, \u00a0desde \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en que ocurri\u00f3 el homicidio no se \u00a0volvi\u00f3 a tener noticia de \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0pod\u00edan \u00a0los funcionarios persistir en la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0una prueba que resultaba imposible de allegar al expediente, y la \u00a0cual \u00a0ten\u00eda \u00a0como objeto que el testigo constatara aspectos ya establecidos con \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Alvaro Luis Florez, que no fueron aceptados por el Tribunal \u00a0al \u00a0considerar que contradec\u00edan la exposici\u00f3n de la sindicada, denot\u00e1ndose el \u00a0empe\u00f1o \u00a0del \u00a0testigo \u00a0en \u00a0mostrar \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0hab\u00edan sucedido de manera \u00a0distinta a como la misma procesada los hab\u00eda narrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por todo ello se puede decir que no basta con \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0indique \u00a0los \u00a0medios \u00a0probatorios que echa de menos, como lo \u00a0hizo, \u00a0y \u00a0que \u00a0enuncie \u00a0ligeramente que la inspecci\u00f3n judicial falt\u00f3, o que el \u00a0testigo \u00a0era importante, o que no se corri\u00f3 traslado de los dict\u00e1menes m\u00e9dico \u00a0legales, \u00a0sino que es indispensable que se aproxime al contenido material de los \u00a0mismos \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0influencia \u00a0en \u00a0el ejercicio de persuasi\u00f3n \u00a0racional \u00a0de los funcionarios, y por lo tanto en la aptitud para destacar que de \u00a0ese \u00a0modo \u00a0se \u00a0afecta el derecho de defensa en tanto trasciende en el sentido de \u00a0justicia del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otros t\u00e9rminos, el censor olvida que \u201cla \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0no \u00a0deriva \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en s\u00ed misma \u00a0considerada, \u00a0sino de su confrontaci\u00f3n l\u00f3gica con las que si fueron tenidas en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0como \u00a0soporte \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0para \u00a0a \u00a0partir de su \u00a0contraste \u00a0evidenciar \u00a0que las extra\u00f1adas, de haberse practicado, derrumbar\u00edan \u00a0la \u00a0 decisi\u00f3n, \u00a0 erigi\u00e9ndose \u00a0 entonces \u00a0 como \u00a0 \u00fanico \u00a0remedio \u00a0procesal \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0censurada \u00a0a fin de que esos elementos que se \u00a0echan \u00a0de \u00a0menos \u00a0puedan \u00a0ser \u00a0tenidos \u00a0en cuenta en el proceso.\u201d (Auto \u00a0del \u00a012 \u00a0de marzo de 2001, radicaci\u00f3n 16463. M.P. Dr. Anibal \u00a0G\u00f3mez \u00a0Gallego. \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a016 de octubre de 2003, radicado 18804. M.P.Dr. \u00a0Edgar Lombana Trujillo.) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 \u00a0cargos, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0lo \u00a0 tanto, \u00a0 no \u00a0prosperan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0En \u00a0los \u00a0cargos \u00a0PRIMERO, CUARTO y QUINTO, se \u00a0cuestiona \u00a0la validez del proceso por defectos sustanciales de la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0materializados \u00a0en \u00a0la \u00a0indebida \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0equivocada \u00a0 \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0 la \u00a0conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aun \u00a0cuando son tan variadas y m\u00faltiples las \u00a0deficiencias \u00a0legales \u00a0que \u00a0el \u00a0censor le atribuye al proceso, en medio de todas \u00a0ellas \u00a0la \u00a0Corte \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0percibir, \u00a0porque en todos los cargos que ahora se \u00a0estudian \u00a0se hace la misma reflexi\u00f3n, que el censor cuestiona la motivaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, por el hecho de que el fiscal no le crey\u00f3 a la \u00a0procesada \u00a0o \u00a0porque \u00a0no \u00a0le \u00a0acept\u00f3 sus justificaciones, ni las expresiones de \u00a0quienes la desligan de la autor\u00eda del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0ello \u00a0es as\u00ed, y si por ejemplo, la falsa \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, seg\u00fan el libelista, tiene origen \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que el fiscal no hubiese aceptado la versi\u00f3n de Vicente Bulla \u00a0(entre \u00a0otras), ello se debe \u00a0no \u00a0a \u00a0que realmente esa situaci\u00f3n tenga asidero en el proceso, sino a la falta \u00a0de \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0hist\u00f3rica \u00a0por \u00a0parte \u00a0del recurrente, pues \u00a0Vicente \u00a0Bulla narr\u00f3 los hechos de acuerdo a como se los cont\u00f3 la procesada, y \u00a0si \u00a0luego \u00a0se demostr\u00f3 que esta falt\u00f3 a la verdad, la declaraci\u00f3n del testigo \u00a0estaba \u00a0 viciada \u00a0 desde \u00a0su \u00a0origen. \u00a0En \u00a0consecuencia \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0del \u00a0declarante \u00a0 no \u00a0 pod\u00eda \u00a0 servir \u00a0 de \u00a0 base \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 exculpaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sindicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0para \u00a0destacar \u00a0la \u00a0incorrecci\u00f3n \u00a0del \u00a0censor, \u00a0pues \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido proceso que tiene \u00a0origen \u00a0en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n no puede fundarse en controversias sobre \u00a0el \u00a0alcance \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario le confiere a la prueba, sino porque o bien se \u00a0\u201comite \u00a0precisar \u00a0las \u00a0razones \u00a0de orden f\u00e1ctico y jur\u00eddico que sustentan la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0(falta \u00a0total \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n), \u00a0o \u00a0cuando el an\u00e1lisis de dichos aspectos es deficiente, al punto \u00a0de \u00a0 no \u00a0 permitir \u00a0 su \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0(motivaci\u00f3n \u00a0incompleta); \u00a0 o \u00a0 cuando \u00a0 sus \u00a0 motivaciones \u00a0 son \u00a0contradictorias \u00a0o \u00a0excluyentes \u00a0e impiden desentra\u00f1ar su verdadero sentido\u201d, \u00a0cuando \u00a0se sustenta en supuestos f\u00e1cticos (motivaci\u00f3n \u00a0ambivalente \u00a0o \u00a0dil\u00f3gica), \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0\u201ccuando \u00a0se \u00a0sustenta \u00a0 en \u00a0supuestos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0aparentes \u00a0o \u00a0sof\u00edsticos.\u201d \u00a0(Sentencias \u00a0del \u00a09 \u00a0de mayo de 2003, radicado 13953. M.P. Dr. Yesid \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Bastidas \u00a0y \u00a022 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02003, \u00a0radicado \u00a020756. M.P. Dra. Marina Pulido de Bar\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, si el mismo defecto se lo enrostra \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia, es de ver que el desarrollo del cargo demuestra la impropiedad \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n del reproche. En efecto, si lo que pretend\u00eda el demandante \u00a0era \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0indebida aplicaci\u00f3n de la ley en la sentencia (sentenciar \u00a0 por \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0no \u00a0por \u00a0encubrimiento), \u00a0para \u00a0ello, \u00a0de \u00a0conformidad con las reglas del art\u00edculo 2700 de \u00a01991 \u00a0(vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca en que se formul\u00f3 el \u00a0recurso), \u00a0estaba en el deber de hacerlo por la v\u00eda de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera, como efectivamente lo hizo, por la simple y llana raz\u00f3n de \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0de \u00a0aceptar \u00a0el cargo no pod\u00eda dictar el fallo de remplazo sin \u00a0alterar \u00a0la debida congruencia entre la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n y la decisi\u00f3n \u00a0final. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0le correspond\u00eda demostrar el error \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 de acuerdo a la metodolog\u00eda propia de la causal primera, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0\u201cprecisando \u00a0si la violaci\u00f3n de la norma sustancial fue directa o \u00a0indirecta \u00a0y, seg\u00fan el caso, \u00a0establecer \u00a0 cuales \u00a0 fueron \u00a0los \u00a0desaciertos \u00a0de \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico \u00a0o \u00a0los \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0En \u00e9ste \u00faltimo evento, adem\u00e1s, debe concretarse si \u00a0se \u00a0trat\u00f3 de un error de hecho o de derecho, la clase de falso juicio en que se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0y \u00a0su \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0validez \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0(Sentencia \u00a0del 4 de septiembre de 2003, radicado 16484. M.P. Herman \u00a0Gal\u00e1n Castellanos) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fuera \u00a0de \u00a0ello, \u00a0la posibilidad de acceder a \u00a0beneficios \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0la \u00a0terminaci\u00f3n anticipada del proceso no merece \u00a0mayor \u00a0comentario, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata \u00a0de situaciones que no tienen respaldo en el \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0los \u00a0cargo \u00a0carecen \u00a0de desarrollo, s\u00e9 \u00a0inadmiten. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0En \u00a0el \u00a0SEXTO \u00a0CARGO \u00a0se \u00a0reclama \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de defensa, al no haber interrogado a la procesada por \u00a0todos los cargos por los que fue acusada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con la metodolog\u00eda propuesta \u00e9ste \u00a0cargo \u00a0deb\u00eda \u00a0de \u00a0ubicarse \u00a0entre \u00a0los primeros, pero como el argumento central \u00a0consiste \u00a0en \u00a0afirmar \u00a0equivocadamente \u00a0que \u00a0no se indag\u00f3 a la procesada por un \u00a0delito \u00a0del \u00a0cual s\u00ed se le indag\u00f3, acus\u00f3 y absolvi\u00f3 \u00a0(extorsi\u00f3n), \u00a0 entonces \u00a0no \u00a0se \u00a0necesita \u00a0de \u00a0mayor \u00a0esfuerzo \u00a0para concluir que el demandante carece de legitimidad para proponer el \u00a0cargo, \u00a0pues de aceptarse su propuesta se har\u00eda mucho mas gravosa la situaci\u00f3n \u00a0de la sindicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo se desestima. \u00a0<\/p>\n<p>6.- \u00a0En \u00a0el \u00a0CARGO \u00a0SEGUNDO, \u00a0incurriendo \u00a0en \u00a0las mimas impropiedades, se \u00a0cataloga \u00a0como \u00a0contrario al debido proceso no haber apreciado la indagatoria de \u00a0la \u00a0 procesada \u00a0 en \u00a0 conjunto, \u00a0 como \u00a0lo \u00a0aconsejan \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No cabe duda que un cargo de tal naturaleza le \u00a0correspond\u00eda \u00a0desarrollarlo \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de la causal primera cuerpo segundo de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0se \u00a0tratar\u00eda \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0la configuraci\u00f3n de un error in \u00a0iudicando \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0y \u00a0no \u00a0propiamente de la manifestaci\u00f3n de un \u00a0vicio in procedendo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera que esas impropiedades le impiden a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0analizar \u00a0si \u00a0efectivamente el error de hecho por falso raciocinio se \u00a0estructura, \u00a0pues \u00a0tal \u00a0como est\u00e1 planteado la censura resulta evidente que las \u00a0consecuencias \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley\u00a0 y los efectos de la \u00a0nulidad se confunden. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo se desestima. \u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL PRIMERA \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0responder\u00e1 los cargos en el orden \u00a0que \u00a0fueron propuestos, pero como entre algunos de ellos se encuentra una unidad \u00a0inescindible, se resolver\u00e1n en forma conjunta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- PRIMERO, SEGUNDO \u00a0Y \u00a0TERCER \u00a0CARGOS. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por error de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0ha \u00a0indicado reiteradamente que cuando se \u00a0trata \u00a0de \u00a0denunciar \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0\u201cel casacionista debe indicar qu\u00e9 en concreto dice \u00a0el \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0qu\u00e9 \u00a0exactamente \u00a0dijo \u00a0de \u00a0\u00e9l el juzgador, como se le \u00a0tergivers\u00f3, \u00a0 cercen\u00f3 \u00a0 o \u00a0 adicion\u00f3, \u00a0 haci\u00e9ndole \u00a0 producir \u00a0 efectos \u00a0que \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0se \u00a0establecen \u00a0en \u00a0\u00e9l, y lo mas importante, la repercusi\u00f3n \u00a0definitiva \u00a0del \u00a0desacierto en la declaraci\u00f3n de justicia contenida en la parte \u00a0resolutiva \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 fallo.\u201d \u00a0 \u00a0 (Casaci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0Sentencia \u00a0junio \u00a026 de 2002. Radicaci\u00f3n 11451. \u00a0M.P. Fernando Arboleda Ripoll) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, el censor simplemente afirma que \u00a0se \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el contenido de las versiones de CENAIDA MARIN RODRIGUEZ, y los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Edna Consuelo Laverde de Jirsa, H\u00e9ctor Garc\u00eda Campos y Miriam \u00a0Celeste \u00a0 Beltr\u00e1n, \u00a0pero \u00a0no \u00a0lo \u00a0demuestra, \u00a0ni \u00a0realiza \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0an\u00e1lisis \u00a0corrigiendo \u00a0el \u00a0error denunciado, confront\u00e1ndolo con las pruebas acertadamente \u00a0apreciadas, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0probar, \u00a0como corresponde, que \u201cla apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0se \u00a0propone \u00a0en \u00a0su \u00a0remplazo, \u00a0da \u00a0lugar \u00a0a modificar tanto el \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0en que se fundament\u00f3 la sentencia, como la declaraci\u00f3n del \u00a0derecho \u00a0en \u00a0sentido \u00a0sustancialmente \u00a0distinto \u00a0y \u00a0opuesto a lo contenido en la \u00a0parte resolutiva.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con las mismas deficiencias del primer cargo, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0acusa \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de incurrir en el mismo error, ahora al \u00a0distorsionar \u00a0los testimonios de Edna Consuelo Laverde de Jirsa, H\u00e9ctor Garc\u00eda \u00a0Campos, \u00a0Venancio Veloza Aguilar y Vicente Bulla y Alvaro Luis Florez, varios de \u00a0los cuales incluso ya cit\u00f3 en el primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0que, \u00a0como ya se dijo, es obligaci\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0yerro, \u00a0indicar qu\u00e9 dice el medio \u00a0probatorio, \u00a0lo \u00a0qu\u00e9 \u00a0dijo de \u00e9l el juzgador, la forma como se le tergivers\u00f3, \u00a0cercen\u00f3 \u00a0o \u00a0adicion\u00f3 \u00a0y \u00a0la \u00a0repercusi\u00f3n \u00a0definitiva \u00a0del \u00a0desacierto \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, el censor nuevamente se limita a indicar que dijeron \u00a0aisladamente \u00a0los \u00a0testigos, \u00a0sin \u00a0confrontar \u00a0esas declaraciones con los dem\u00e1s \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba y con la interpretaci\u00f3n que el tribunal hizo de ellas, hasta \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n del testimonio de Venancio Veloza \u00a0Aguilar, \u00a0persona \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0ni \u00a0siquiera se menciona en la sentencia, de tal \u00a0manera que no pod\u00eda ser modificado su dicho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el recurrente no tiene en cuenta que \u00a0Vicente \u00a0Bulla le brind\u00f3 a la justicia la versi\u00f3n de los hechos de conformidad \u00a0como \u00a0CENAIDA \u00a0MARIN \u00a0se \u00a0la \u00a0cont\u00f3, \u00a0y \u00a0que si luego se demostr\u00f3 que ella s\u00ed \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio, \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testigo \u00a0es \u00a0por si mismo \u00a0insuficiente \u00a0para \u00a0absolver \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada; \u00a0y que Alvaro Luis Florez, en el \u00a0af\u00e1n \u00a0de \u00a0favorecer \u00a0a la sindicada, present\u00f3 una visi\u00f3n de los hechos que es \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la que la misma procesada entreg\u00f3 a los investigadores, de manera \u00a0que \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0catalog\u00f3 \u00a0esa \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0como \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n de una \u00a0maniobra encaminada a eludir la acci\u00f3n de la justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se comprende, el demandante no dice por \u00a0qu\u00e9 \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n del Tribunal a que se hace alusi\u00f3n se manifiesta como un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, ni cual es la interpretaci\u00f3n \u00a0correcta \u00a0que \u00a0se \u00a0debe hacer en el marco de la t\u00e9cnica que el cargo impone, ni \u00a0porque \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Edna Consuelo Laverde fue tergiversado, para lo cual \u00a0nuevamente \u00a0pasa \u00a0por alto que el tribunal consider\u00f3 que ella tambi\u00e9n escuch\u00f3 \u00a0la \u00a0versi\u00f3n inicial del crimen de una fuente que derivaba su conocimiento de la \u00a0procesada, \u00a0y \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0al haberse demostrado que CENAIDA MARIN RODRIGUEZ \u00a0minti\u00f3, \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0testigo \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0fuerza necesaria para \u00a0absolver a la sindicada \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al eludir estos supuestos y al no desarrollar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0como \u00a0la t\u00e9cnica indicada lo impone, el argumento del censor refleja \u00a0simplemente \u00a0su \u00a0posici\u00f3n personal frente al criterio plasmado en la decisiones \u00a0de instancia, lo cual es insuficiente para que el cargo prospere. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0 \u00a0CUARTO \u00a0CARGO. Violaci\u00f3n indirecta de la ley por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la valoraci\u00f3n de la prueba indiciaria.\u00a0 Haciendo acopio \u00a0de \u00a0un importante material te\u00f3rico y de opiniones de versados tratadistas sobre \u00a0la \u00a0materia, \u00a0el \u00a0actor \u00a0supone \u00a0que \u00a0eso \u00a0basta \u00a0para demostrar el yerro en que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador. \u00a0Eso \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente. \u00a0Si se trata de cuestionar la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0el \u00a0censor \u00a0debe \u00a0informar \u00a0si la equivocaci\u00f3n se cometi\u00f3 \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0medios demostrativos de los hechos indicadores, la inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n conjunta al apreciar su articulaci\u00f3n, \u00a0convergencia \u00a0y \u00a0concordancia \u00a0de \u00a0los varios indicios entre si, y entre estos y \u00a0las \u00a0 \u00a0restantes \u00a0 \u00a0pruebas, \u00a0 \u00a0para \u00a0 llegar \u00a0 a \u00a0 una \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 f\u00e1ctica \u00a0acertada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incluso, \u00a0como el ataque se dirige contra los \u00a0hechos \u00a0indicadores, \u00a0ha debido, como lo acota el Ministerio P\u00fablico, demostrar \u00a0\u201csi \u00a0las \u00a0pruebas que contienen dichos hechos fueron indebidamente apreciadas, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0si \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho bien por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0de existencia, o por falso raciocinio; ya en un error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el material probatorio que lo \u00a0conten\u00eda.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0igual \u00a0que \u00a0con \u00a0la formulaci\u00f3n de otros \u00a0cargos, \u00a0en \u00a0\u00e9ste \u00a0solamente\u00a0 \u00a0se afirma, sin llegar a demostrarlo, que se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0indebida \u00a0construcci\u00f3n \u00a0indiciaria, \u00a0pero \u00a0no se dice m\u00e1s. \u00a0Simplemente, \u00a0por \u00a0ejemplo, se sostiene que el hecho de haberse demorado CENAIDA \u00a0en \u00a0avisarle \u00a0a \u00a0Vicente Bulla de su conocimiento acerca del homicidio, no es un \u00a0indicio. \u00a0Pero \u00a0no \u00a0se \u00a0indica \u00a0ni \u00a0porqu\u00e9, \u00a0ni \u00a0si \u00a0el \u00a0error \u00a0estriba \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador,\u00a0 \u00a0en \u00a0la \u00a0inferencia o en la \u00a0conclusi\u00f3n, y cu\u00e1l es su incidencia en la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como la Corte no puede suplir las deficiencias \u00a0del actor en la confecci\u00f3n del cargo, el mismo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0 \u00a0QUINTO \u00a0CARGO. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley por indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo. \u00a0Como \u00a0una \u00a0\u00faltima \u00a0posibilidad el actor \u00a0considera \u00a0que \u00a0es \u00a0viable \u00a0y jur\u00eddicamente posible aplicar el principio del in \u00a0dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente es posible reclamar la aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0tanto \u00a0por la v\u00eda directa como por la \u00a0indirecta, \u00a0pero \u00a0para \u00a0ello el desarrollo del cargo debe corresponder al camino \u00a0escogido \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0y \u00a0al m\u00e9todo que se deriva de la causal y del cargo \u00a0invocados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0censor ten\u00eda por deber, \u00a0indicar \u00a0la \u00a0clase de error en que incurri\u00f3 el tribunal, la trascendencia y las \u00a0consecuencias \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0y si el tribunal reconoci\u00f3 la duda en la decisi\u00f3n, \u00a0destacar \u00a0la \u00a0indebida \u00a0e \u00a0incorrecta \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la ley por la v\u00eda de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 directa, \u00a0 por \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea. \u00a0O \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0si se trataba de formular la \u00a0censura \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley, deb\u00eda de indicar si lo fue por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho (falso juicio de existencia, de identidad o de raciocinio) o de \u00a0derecho (falso juicio de legalidad o de convicci\u00f3n) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n del cargo, sin embargo, tal y \u00a0como \u00a0se \u00a0ha \u00a0indicado, \u00a0se \u00a0plantea \u00a0como una operaci\u00f3n residual que carece de \u00a0demostraci\u00f3n y de fundamento, por lo cual se debe desestimar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA \u00a0DE \u00a0CASACION PENAL, o\u00eddo el concepto \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado en lo Penal, administrando justicia en nombre \u00a0de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIFIQUESE y CUMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>JORGE A GOMEZ GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO GOMEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO O PEREZ PINZON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BARON\u00a0 JORGE L QUINTERO \u00a0MILANES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RAMIREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 19004 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado ponente \u00a0 Dr. \u00a0 MAURO \u00a0 SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0 Aprobado Acta No. 040 \u00a0 Bogot\u00e1. D.C., 12 de mayo de 2004 \u00a0 Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8156","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8156","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8156"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8156\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}