{"id":8153,"date":"2023-09-08T17:46:11","date_gmt":"2023-09-08T17:46:11","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1898702-06-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:11","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:11","slug":"1898702-06-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1898702-06-04\/","title":{"rendered":"18987(02-06-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18987 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 046 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C.,\u00a0 junio dos (2) de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n interpuesto contra la \u00a0sentencia \u00a0del 25 de abril de 2001, por medio de la cual el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0APONTE \u00a0ORD\u00d3\u00d1EZ como autor responsable del \u00a0delito de acto sexual violento agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. Entre los d\u00edas 25 \u00a0y \u00a026 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01998 \u00a0JUAN \u00a0CARLOS APONTE ORDO\u00d1EZ someti\u00f3 al menor Fredy \u00a0Steven \u00a0Hern\u00e1ndez Soacha, quien para ese momento contaba con dos a\u00f1os de edad, \u00a0a \u00a0actos \u00a0de orden er\u00f3tico sexual, dej\u00e1ndole huellas de violencia en su cuerpo \u00a0tales \u00a0como \u00a0equimosis \u00a0en \u00e1rea perital, pene y \u00e1rea escrotal, al igual que en \u00a0la \u00a0cara \u00a0interna de los muslos. Tambi\u00e9n present\u00f3 el menor equimosis en dorso, \u00a0regi\u00f3n \u00a0escapular \u00a0izquierda \u00a0y \u00a0p\u00f3mulo izquierdo y equimosis en \u00e1rea frontal \u00a0izquierda, \u00a0 lesiones \u00a0 que, \u00a0seg\u00fan \u00a0dictamen \u00a0m\u00e9dico-legal, \u00a0le \u00a0dejaron \u00a0una \u00a0incapacidad de diez d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0menor \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0ese \u00a0fin \u00a0de \u00a0semana \u00a0en \u00a0el apartamento del \u00a0imputado, \u00a0quien era su padrino, el cual le solicit\u00f3 a su empleada del servicio \u00a0y \u00a0madre \u00a0del infante, Betty Soacha Herrera, que le diera permiso para cuidarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Dispuesta \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0el \u00a029 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01998 \u00a0y \u00a0vinculado mediante \u00a0indagatoria \u00a0el \u00a0inculpado, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0230 Delegada de la Unidad de Delitos \u00a0contra \u00a0la \u00a0Libertad y el Pudor Sexual le defini\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica el 30 \u00a0de \u00a0abril siguiente con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0acto \u00a0sexual \u00a0con \u00a0menor de catorce a\u00f1os agravado, decisi\u00f3n que la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0los \u00a0Tribunales Superiores modific\u00f3 en el sentido de \u00a0que \u00a0la \u00a0medida \u00a0proced\u00eda \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de acto sexual violento1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0del sumario se produjo el 11 de septiembre de 1998 con preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la instrucci\u00f3n a favor del implicado y orden\u00f3 compulsar copias para que se \u00a0investigara \u00a0el delito de lesiones personales en que \u00e9ste pudo haber incurrido. \u00a0La \u00a0decisi\u00f3n fue revocada el 21 de junio de 1999 por la Fiscal\u00eda Delegada ante \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1, al conocer de la apelaci\u00f3n interpuesta por el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0salvo \u00a0lo \u00a0relacionado con la compulsa de copias y, en su \u00a0lugar, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria contra APONTE ORD\u00d3\u00d1EZ por el delito \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0acto \u00a0 \u00a0 sexual \u00a0 \u00a0 violento \u00a0 \u00a0 agravado2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0Juzgado 30 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Bogot\u00e1 avoc\u00f3 el conocimiento del proceso el 9 de julio \u00a0de \u00a01999, celebr\u00f3 la diligencia de audiencia p\u00fablica y en providencia del 3 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02000 \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de lo actuado a partir de la resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0por \u00a0err\u00f3nea \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 revoc\u00f3 por considerar acertada la calificaci\u00f3n contenida \u00a0en \u00a0la resoluci\u00f3n acusatoria. En consecuencia, dispuso que se continuara con el \u00a0juzgamiento3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 juzgado \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia el\u00a0 17 de julio de 2000, mediante la cual \u00a0conden\u00f3 \u00a0al procesado como autor responsable del delito de acto sexual violento \u00a0agravado \u00a0y \u00a0le \u00a0impuso \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0setenta \u00a0y \u00a0ocho (78) meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de cinco (5) a\u00f1os y el pago de los perjuicios morales causados con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 reform\u00f3 la decisi\u00f3n del a quo, en el sentido de condenar \u00a0a \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0APONTE \u00a0ORD\u00d3\u00d1EZ \u00a0a la pena principal de sesenta y cuatro (64) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0en \u00a0providencia que el defensor del procesado recurri\u00f3 en \u00a0casaci\u00f3n5 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dos \u00a0cargos \u00a0formula \u00a0el \u00a0recurrente, con fundamento en las causales \u00a0tercera y primera de casaci\u00f3n respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primero (principal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0sentencia \u00a0recurrida fue dictada en un juicio viciado de nulidad \u00a0por \u00a0haberse \u00a0desconocido \u00a0el principio del non bis in \u00a0\u00eddem, \u00a0con \u00a0lo cual se vulner\u00f3 el art\u00edculo 29 de la \u00a0Carta \u00a0 Pol\u00edtica \u00a0 y \u00a0 6\u00ba \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 C\u00f3digos \u00a0 Penal \u00a0 y \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Argumenta \u00a0el \u00a0demandante que la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0revoc\u00f3 \u00a0el \u00a0calificatorio \u00a0de primera instancia y, en su \u00a0lugar, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0contra \u00a0su \u00a0representado \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por el \u00a0presunto \u00a0delito \u00a0de \u00a0acto sexual violento, agravado por recaer en persona menor \u00a0de \u00a0edad. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0sobre \u00a0un \u00a0mismo \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico rompi\u00f3 la unidad \u00a0procesal \u00a0y \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0a \u00a0un proceso contravencional por el delito de lesiones \u00a0personales, \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0promovi\u00f3 \u00a0un \u00a0juicio \u00a0donde \u00a0se reprocha la misma \u00a0violencia, \u00a0con \u00a0id\u00e9nticas \u00a0caracter\u00edsticas, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n \u00a0de acto \u00a0sexual violento agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aspira \u00a0a \u00a0que se reconozca la irregularidad procesal planteada y se \u00a0subsane \u00a0el vicio mediante la declaratoria de nulidad a partir de la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0 acusaci\u00f3n, \u00a0 para \u00a0 que \u00a0el \u00a0instructor \u00a0adopte \u00a0las \u00a0determinaciones \u00a0que \u00a0correspondan, \u00a0 con \u00a0 pleno \u00a0 respeto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prohibici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 doble \u00a0incriminaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y su \u00a0trascendencia \u00a0se\u00f1ala, \u00a0luego \u00a0de \u00a0transcribir \u00a0los \u00a0apartes pertinentes de las \u00a0providencias \u00a0de \u00a0fondo, \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de primera instancia desestim\u00f3 la \u00a0responsabilidad \u00a0penal de JUAN CARLOS APONTE al considerar que no era posible el \u00a0despliegue \u00a0de \u00a0violencia \u00a0en \u00a0un \u00a0supuesto \u00a0acto \u00a0libidinoso \u00a0que \u00a0no \u00a0ofrec\u00eda \u00a0resistencia \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la v\u00edctima. Con ese fundamento, estim\u00f3 pertinente \u00a0compulsar \u00a0 copias \u00a0para \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0personales que hab\u00eda sufrido el infante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0su \u00a0turno, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0pese \u00a0a \u00a0considerar \u00a0el \u00a0factor \u00a0violencia \u00a0como \u00a0integrante \u00a0del \u00a0hecho punible de mayor \u00a0entidad \u00a0&#8211; \u00a0acto sexual violento &#8211; hace referencia a la necesidad de procesar la \u00a0violencia \u00a0manifestada \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones personales infligidas a la \u00a0v\u00edctima como una infracci\u00f3n menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0el \u00a0Tribunal, el factor violento desplegado sobre la humanidad \u00a0de \u00a0Fredy \u00a0Steven \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0est\u00e1 \u00a0\u00edntimamente \u00a0relacionado con la exigencia \u00a0t\u00edpica \u00a0del art\u00edculo 206 del C\u00f3digo Penal, anteriormente 299, pero igualmente \u00a0estima \u00a0que \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0por \u00a0las cuales se fijaron diez d\u00edas de \u00a0incapacidad \u00a0desbordaron \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0comisi\u00f3n propios de la conducta \u00a0punible por la que se conden\u00f3 a su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0esa manera se desatendi\u00f3 la orden de cesaci\u00f3n de procedimiento \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el Juzgado 78 Penal Municipal a favor del procesado, al aceptar la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0desistimiento \u00a0promovida \u00a0por \u00a0la madre del menor respecto de las \u00a0lesiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0juicio \u00a0del recurrente el Tribunal, as\u00ed no lo diga expresamente, \u00a0acoge \u00a0la ocurrencia de un concurso ideal de hechos punibles al adecuar la misma \u00a0conducta \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio a dos tipos que en apariencia no se excluyen y que \u00a0mantienen \u00a0 una \u00a0 misma \u00a0 entidad \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0activo \u00a0y \u00a0pasivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esa \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0juzgamiento, \u00a0agrega, \u00a0exagera \u00a0el \u00a0contexto de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0del \u00a0agresor \u00a0frente \u00a0a \u00a0su v\u00edctima, pues en el despliegue de actos \u00a0sexuales \u00a0diferentes \u00a0al \u00a0acceso \u00a0carnal debe valerse de la violencia como medio \u00a0facilitador \u00a0al \u00a0prop\u00f3sito del sujeto. Es decir, que ese elemento era necesario \u00a0para \u00a0vencer \u00a0la \u00a0resistencia \u00a0que \u00a0opone \u00a0el \u00a0sujeto pasivo de la acci\u00f3n a los \u00a0requerimientos \u00a0 sexuales \u00a0 del \u00a0 victimario, \u00a0 porque \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0 contrario \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0observado, \u00a0o \u00a0bien \u00a0se \u00a0ajusta a otra figura penal, o bien debe \u00a0reputarse at\u00edpico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0nuestro \u00a0medio, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0el \u00a0concurso entre actos \u00a0sexuales \u00a0violentos \u00a0y \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0predicable \u00a0cuando \u00a0las \u00a0\u00faltimas \u00a0son \u00a0ocasionadas \u00a0excediendo \u00a0la \u00a0violencia \u00a0necesaria \u00a0para vencer la \u00a0oposici\u00f3n \u00a0que presenta la v\u00edctima ante la agresi\u00f3n sexual, lo cual define el \u00a0l\u00edmite entre uno y otro injusto t\u00edpico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ese \u00a0fue el criterio adoptado por el instructor de primera instancia \u00a0para \u00a0precluir \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0APONTE ORD\u00d3\u00d1EZ en relaci\u00f3n con el \u00a0atentado \u00a0sexual y romper la unidad procesal para que se adelantara por separado \u00a0la investigaci\u00f3n por la contravenci\u00f3n de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El despliegue libidinoso, caracter\u00edstico del \u00a0punible \u00a0contemplado \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 206 del C\u00f3digo Penal, no corresponde con \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0personal \u00a0del menor agredido, quien no pod\u00eda oponer resistencia \u00a0al \u00a0prop\u00f3sito \u00a0que se le atribuye al procesado, pues a\u00fan dando por sentado que \u00a0su \u00a0\u00e1nimo \u00a0era \u00a0el \u00a0de \u00a0abusar sexualmente del infante, el ataque violento para \u00a0lograr \u00a0tal \u00a0prop\u00f3sito \u00a0era innecesario y denotaba, en el peor de los casos, la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0acto \u00a0sexual \u00a0abusivo. \u00a0S\u00f3lo \u00a0as\u00ed, \u00a0los \u00a0rastros lesivos \u00a0encontrados \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0Fredy \u00a0Steven \u00a0implicar\u00edan la existencia de un \u00a0concurso \u00a0entre \u00a0el \u00a0acto \u00a0sexual \u00a0no \u00a0violento \u00a0y la entonces contravenci\u00f3n de \u00a0lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Frente \u00a0a \u00a0esta hip\u00f3tesis, al haberse cesado procedimiento respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0contravencional, restar\u00eda por definirse lo concerniente al \u00a0acto \u00a0sexual, lo cual obligar\u00eda a decretar la nulidad de lo actuado a partir de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0para permitirle al procesado defenderse de un cargo \u00a0sobre el cual no ha tenido oportunidad\u00a0 de pronunciarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0causalidad \u00a0entre la violencia desplegada para el \u00a0sometimiento \u00a0sexual \u00a0y este, es un elemento descriptivo del delito atribuido al \u00a0procesado \u00a0y respecto del cual la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n y la sentencia hacen \u00a0caso \u00a0omiso, \u00a0evadiendo \u00a0de esa manera un aspecto fundamental de la conducta que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0objeto \u00a0de \u00a0ruptura \u00a0de \u00a0la \u00a0unidad procesal y del pronunciamiento \u00a0emitido \u00a0por \u00a0el despacho judicial que conoci\u00f3 de la contravenci\u00f3n de lesiones \u00a0personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0 causa \u00a0 de \u00a0 esa \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0grave \u00a0error \u00a0de \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0al \u00a0adecuar los hechos materia de debate como un acto \u00a0sexual \u00a0 violento, \u00a0sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0ese \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0no \u00a0se \u00a0ajustaba a la denominaci\u00f3n que correspond\u00eda, conforme a \u00a0los elementos de prueba obrantes en el expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adem\u00e1s, \u00a0al \u00a0tramitarse \u00a0el \u00a0proceso \u00a0contravencional \u00a0por lesiones \u00a0personales, \u00a0con \u00a0aqu\u00e9l \u00a0donde \u00a0se \u00a0reprochaba \u00a0la \u00a0misma \u00a0violencia que le dio \u00a0origen, \u00a0pero \u00a0vertida \u00a0en \u00a0un punible atentatorio contra la libertad sexual, se \u00a0viol\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0del \u00a0non \u00a0bis \u00a0in \u00eddem, que es parte esencial del debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo (subsidiario). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Acusa \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 recurrida \u00a0de \u00a0ser \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0dado \u00a0que \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho \u00a0ocurridos en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0se \u00a0aplic\u00f3 indebidamente el art\u00edculo 299 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0derogado &#8211; hoy 206 &#8211; y la agravante contenida\u00a0 en el art\u00edculo 306-5 \u00a0anterior \u00a0&#8211; \u00a0actual 211-4 &#8211; y se dejaron de aplicar los art\u00edculos 2\u00ba y 445 del \u00a0Decreto 2700 de 1991 &#8211; 9\u00ba y 10 del Estatuto Penal vigente -. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Error de derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad en relaci\u00f3n con el testimonio del menor Fredy \u00a0Steven \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Soacha, \u00a0al cual se le atribuy\u00f3 valor probatorio pese a que \u00a0en \u00a0 su \u00a0 pr\u00e1ctica \u00a0 se \u00a0 desconocieron \u00a0 las \u00a0reglas \u00a0b\u00e1sicas \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Frente \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0los \u00a0menores \u00a0de edad, tanto el anterior \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal como el actual consagran como \u00fanica excepci\u00f3n que no \u00a0se \u00a0les tome juramento y siempre est\u00e9n acompa\u00f1ados de su representante legal o \u00a0de \u00a0un \u00a0pariente \u00a0mayor \u00a0de \u00a0edad. \u00a0Pero \u00a0las \u00a0reglas \u00a0que prohiben insinuar las \u00a0respuestas \u00a0 y \u00a0 el \u00a0deber \u00a0de \u00a0transcribirlas \u00a0textualmente \u00a0rigen \u00a0para \u00a0estos \u00a0testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Observa \u00a0el demandante, del contenido de la declaraci\u00f3n rendida por \u00a0el \u00a0menor, que el funcionario instructor le formul\u00f3 preguntas que entra\u00f1an una \u00a0respuesta, \u00a0de \u00a0las cuales da por sentado que &#8220;el doctor&#8221; es el procesado y m\u00e1s \u00a0adelante \u00a0ya \u00a0no \u00a0solo \u00a0insin\u00faa \u00a0las \u00a0respuestas \u00a0sino que omite transcribirlas \u00a0textualmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0bien \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n no establece l\u00edmites m\u00ednimos en la edad \u00a0de \u00a0los testigos, no puede perderse de vista que dada la naturaleza de la prueba \u00a0testimonial, \u00a0a \u00a0lo \u00a0m\u00ednimo \u00a0que \u00a0puede \u00a0aspirarse es a que el testigo tenga la \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0relatar, \u00a0por sus propios medios, aquello que le consta de manera \u00a0personal. \u00a0Y, \u00a0si \u00a0el \u00a0objetivo \u00a0es obtener un perfil sicol\u00f3gico acompa\u00f1ado de \u00a0valoraciones \u00a0serias, \u00a0debe \u00a0acudirse \u00a0a \u00a0una \u00a0prueba \u00a0pericial de psicolog\u00eda o \u00a0psiquiatr\u00eda \u00a0forense, \u00a0pues \u00a0adem\u00e1s resulta contrario al sentido com\u00fan y a la \u00a0seriedad \u00a0de \u00a0la justicia, hacer comparecer a un menor de dos a\u00f1os como testigo \u00a0en un proceso judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0a \u00a0&#8220;este remedo\u201d de prueba testimonial, a la que no \u00a0asisti\u00f3 \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0se \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0en \u00a0las \u00a0distintas \u00a0etapas \u00a0procesales, \u00a0incluyendo \u00a0la sentencia condenatoria, pues a\u00fan \u00a0cuando \u00a0este \u00a0fallador \u00a0pone \u00a0de \u00a0presente \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0restarle \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0 no \u00a0lo \u00a0hace \u00a0expresamente, \u00a0sino \u00a0que \u00a0impl\u00edcitamente \u00a0la \u00a0acoge, \u00a0advirtiendo \u00a0que \u00a0aquello \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0demostrarse \u00a0con la declaraci\u00f3n del \u00a0menor \u00a0tambi\u00e9n \u00a0puede establecerse con el testimonio de la madre del menor y el \u00a0dictamen pericial forense. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0 el \u00a0 testimonio \u00a0 del \u00a0menor \u00a0Fredy \u00a0Steven \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Soacha \u00a0es \u00a0inexistente \u00a0por \u00a0haberse practicado con violaci\u00f3n de las normas que regulan su \u00a0aducci\u00f3n al proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Error \u00a0de \u00a0derecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la prueba pericial. Aduce el demandante que a\u00fan cuando \u00a0podr\u00eda \u00a0afirmarse \u00a0la inexistencia jur\u00eddica de esta prueba, por no cumplir con \u00a0los \u00a0 requisitos \u00a0 contenidos \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0267 \u00a0y \u00a0270 \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0derogado \u00a0y reproducidos en el actual, prefiere abstenerse \u00a0de \u00a0invocar tal formalismo dado que durante la audiencia p\u00fablica compareci\u00f3 el \u00a0perito \u00a0m\u00e9dico \u00a0y \u00a0permiti\u00f3 \u00a0la \u00a0controversia \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0por lo cual se \u00a0entiende \u00a0que \u00a0son jur\u00eddicamente existentes. Sin embargo, su contenido f\u00e1ctico \u00a0fue \u00a0 tergiversado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0fallador, \u00a0quien \u00a0dedujo \u00a0de \u00a0ellos \u00a0conclusiones \u00a0manifiestamente \u00a0improcedentes que contribuyeron a la formaci\u00f3n de una indebida \u00a0valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0respecto, \u00a0se\u00f1ala que la responsabilidad penal del procesado se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0de manera relevante en los dict\u00e1menes m\u00e9dico legales, a trav\u00e9s de los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0identifican \u00a0las \u00a0huellas \u00a0violentas \u00a0dejadas en el cuerpo del menor \u00a0Fredy \u00a0Steven, \u00a0donde \u00a0se \u00a0relaciona \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0equimosis \u00a0en \u00a0el \u00e1rea \u00a0perineal, \u00a0 pene, \u00a0 escroto, \u00a0 espalda, \u00a0 om\u00f3plato \u00a0izquierdo \u00a0y \u00a0parte \u00a0de \u00a0su \u00a0rostro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0obstante \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0valoraciones \u00a0m\u00e9dicas \u00a0desprovistas \u00a0de \u00a0subjetividad, \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0funcionarios \u00a0han \u00a0pretendido, \u00a0en \u00a0su mayor\u00eda, \u00a0apoyarse \u00a0en \u00a0ellas \u00a0para atribuir a la conducta desplegada por APONTE ORD\u00d3\u00d1EZ \u00a0particulares contenidos libidinosos descargados sobre el menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica se valor\u00f3 \u00a0equivocadamente \u00a0el relato de la madre del menor y el dictamen pericial donde se \u00a0mencionan \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0f\u00edsicas \u00a0dejadas \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo del ni\u00f1o, para \u00a0desembocar \u00a0en \u00a0la \u00a0desviada \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0sexual del procesado, materializada y \u00a0enfocada \u00a0en \u00a0el \u00e1rea genital del ofendido, cuando este significado de conducta \u00a0no puede concluirse de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0su parte, la Fiscal\u00eda Delegada ante los Tribunales, al desatar \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n contra la citada providencia, le confiri\u00f3 al dictamen \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0un \u00a0significado diferente al de su propia naturaleza, al afirmar \u00a0que \u00a0dicha prueba &#8220;lo \u00fanico que hace es confirmar lo que el conocimiento y buen \u00a0juicio \u00a0de \u00a0quienes conocieron esos resultados en el cuerpo del menor ya hab\u00edan \u00a0concluido&#8221;, \u00a0buscando \u00a0refrendar, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0una falsa significaci\u00f3n, las \u00a0conjeturas \u00a0que \u00a0comprensiblemente \u00a0pudieron \u00a0haber \u00a0preocupado \u00a0a \u00a0la madre del \u00a0menor, \u00a0al \u00a0percatarse \u00a0del \u00a0grado \u00a0de \u00a0maltrato \u00a0del cual hab\u00eda sido objeto en \u00a0partes \u00a0tan \u00a0delicadas \u00a0de \u00a0su \u00a0anatom\u00eda. \u00a0Tanto \u00a0as\u00ed, \u00a0que a rengl\u00f3n seguido \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0inferirse \u00a0cosa \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n de actos \u00a0sexuales violentos sobre Fredy Steven. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0misma \u00a0Fiscal\u00eda, al resolver el recurso de alzada que atac\u00f3 la \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0dispuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0a quo\u00a0 a favor del procesado, se apoy\u00f3 en \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0periciales \u00a0para \u00a0dar \u00a0por \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0objetividad \u00a0de la \u00a0agresi\u00f3n sexual y la motivaci\u00f3n subjetiva del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0los \u00a0pronunciamientos \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0realizaron \u00a0en \u00a0torno \u00a0a la nulidad decretada por el primero, al igual \u00a0que \u00a0 en \u00a0 los \u00a0anteriores \u00a0prove\u00eddos \u00a0se \u00a0vincula \u00a0a \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0los \u00a0pronunciamientos \u00a0 \u00a0m\u00e9dicos \u00a0 una \u00a0 circunstancia \u00a0 adicional, \u00a0 equ\u00edvocamente \u00a0configurativa \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0t\u00edpicos \u00a0propios \u00a0del punible de acto sexual \u00a0violento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primera instancia, es tal la trascendencia que \u00a0se \u00a0le \u00a0otorga \u00a0a los ex\u00e1menes m\u00e9dicos que para zanjar cualquier duda sobre el \u00a0contenido \u00a0volitivo \u00a0de \u00a0APONTE \u00a0ORD\u00d3\u00d1EZ \u00a0trata \u00a0de \u00a0reafirmar \u00a0su \u00a0equivocada \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0contexto parcial que deduce de la declaraci\u00f3n del \u00a0m\u00e9dico \u00a0Erick \u00a0Torres \u00a0Moreno, \u00a0cuando \u00a0confirm\u00f3 \u00a0que algunos de los maltratos \u00a0ocasionados a la v\u00edctima se presentaron en su zona genital. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0bien se trata de un testimonio, el mismo recae sobre el dictamen \u00a0m\u00e9dico \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0mismo \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0como perito y que el fallador utiliza para \u00a0inferir \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0genital \u00a0como \u00a0resultante de una acci\u00f3n \u00a0morbosa \u00a0desplegada \u00a0por \u00a0el enjuiciado, obviando el contexto explicativo que el \u00a0declarante \u00a0 \u00a0adopt\u00f3 \u00a0 para \u00a0 esclarecer \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0 y \u00a0 alcance \u00a0 de \u00a0 su \u00a0experticia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0su \u00a0fallo \u00a0no \u00a0le atribuye al dictamen pericial la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0prueba \u00fanica, pero de manera evidente la considera demostrativa de \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0de \u00a0un \u00a0atentado contra la libertad sexual y de la motivaci\u00f3n \u00a0subjetiva del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0el \u00a0restante \u00a0caudal \u00a0probatorio \u00a0con incidencia en el resultado \u00a0final \u00a0del proceso se reduce a la denuncia presentada por la madre del menor, la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0sindicado y las experticias m\u00e9dicas, es f\u00e1cil establecer que la \u00a0prueba \u00a0pericial \u00a0fue \u00a0el \u00a0elemento \u00a0de \u00a0juicio \u00a0objetivo \u00a0con que se nutri\u00f3 la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 el fallador de segunda \u00a0instancia \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 materializaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 un \u00a0acto \u00a0sexual \u00a0violento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0esa \u00a0misma \u00a0prueba se estableci\u00f3 que las afecciones encontradas \u00a0en \u00a0la \u00a0zona \u00a0genital \u00a0del \u00a0infante \u00a0fueron \u00a0originadas \u00a0por \u00a0un elemento causal \u00a0contundente, \u00a0y \u00a0este \u00a0aspecto \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0no \u00a0fue \u00a0valorado en su verdadera \u00a0dimensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Entonces, \u00a0para \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0consisti\u00f3 \u00a0&#8220;en \u00a0entender \u00a0que una lesi\u00f3n compatible con manipulaci\u00f3n genital, \u00a0es \u00a0sin\u00f3nimo \u00a0de \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0genital, asociaci\u00f3n conceptual equivocada que \u00a0tergiversa \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0pericial \u00a0y \u00a0que lleva a conclusiones \u00a0manifiestamente equivocadas&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 otras \u00a0 palabras, \u00a0 al \u00a0valorar \u00a0una \u00a0aparente \u00a0y \u00a0fragmentaria \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0&#8211; algunas lesiones son compatibles con manipulaci\u00f3n \u00a0genital \u00a0&#8211; \u00a0en \u00a0punto de los elementos causales de las lesiones, se asumi\u00f3 como \u00a0cierta \u00a0 la \u00a0 intenci\u00f3n \u00a0lasciva \u00a0del \u00a0enjuiciado \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0subjetiva \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del estudio m\u00e9dico, tomando como punto de referencia el relato \u00a0contenido \u00a0en la denuncia y las circunstancias f\u00e1cticas puestas de presente por \u00a0el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tanto \u00a0el juez de primera instancia, como el Tribunal, hicieron caso \u00a0omiso \u00a0de \u00a0la \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0brindada \u00a0por \u00a0el \u00a0perito \u00a0m\u00e9dico \u00a0en cuanto a los \u00a0elementos \u00a0integrantes \u00a0de \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n cient\u00edfica, variando el significado \u00a0propio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 y \u00a0 realizando \u00a0inferencias \u00a0equivocadas, \u00a0generando \u00a0consecuencias negativas para el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0anterior \u00a0porque el t\u00e9rmino &#8216;manipulaci\u00f3n&#8217; en el argot m\u00e9dico \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0manos sobre un objeto \u00a0determinado, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al encuentro brusco entre estas o cualquier objeto \u00a0con \u00a0el \u00a0receptor \u00a0de la acci\u00f3n. As\u00ed, el significado de las lesiones descritas \u00a0en \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0no \u00a0se \u00a0reduce \u00a0a \u00a0la \u00a0exclusiva \u00a0posibilidad \u00a0aducida por los \u00a0juzgadores, \u00a0sino \u00a0que \u00a0permite atribuir la ocurrencia de estas dentro del marco \u00a0de \u00a0un \u00a0actuar \u00a0violento, \u00a0a \u00a0la \u00a0contundencia \u00a0de \u00a0golpes \u00a0propinados \u00a0con \u00a0las \u00a0extremidades \u00a0 \u00a0superiores \u00a0 \u00a0o \u00a0 artefactos \u00a0 blandidos \u00a0 sobre \u00a0 un \u00a0 objetivo \u00a0corporal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0manera de conclusi\u00f3n, aduce que del contenido de algunos apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del m\u00e9dico Erick Torres Moreno y la versi\u00f3n que desde un \u00a0comienzo \u00a0dio \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0la conclusi\u00f3n necesaria, dando aplicaci\u00f3n al in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0es \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0JUAN CARLOS APONTE ORD\u00d3\u00d1EZ , porque \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0las \u00a0subjetivas \u00a0apreciaciones \u00a0de \u00a0la denunciante y la irrelevante \u00a0entidad \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0tomada \u00a0al \u00a0menor, no existen elementos de juicio \u00a0demostrativos de un actuar como el que se le atribuye al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0identidad en la construcci\u00f3n de la prueba indiciaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Argumenta \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que en las construcciones indiciarias que \u00a0se \u00a0elaboran \u00a0al \u00a0momento \u00a0de decidir la responsabilidad de su representado, los \u00a0falladores \u00a0incurren en serias falencias de orden valorativo que no se ajustan a \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0libidinoso que se le atribuye a JUAN CARLOS \u00a0APONTE \u00a0se \u00a0ha \u00a0dado \u00a0por \u00a0demostrado a partir de la prueba indiciaria que, a\u00fan \u00a0cuando \u00a0parte \u00a0de \u00a0hechos reconocidos por el procesado, arriba a conclusiones en \u00a0torno \u00a0al \u00a0contenido volitivo de su conducta a trav\u00e9s de procesos de raciocinio \u00a0fundados, \u00a0en \u00a0su \u00a0mayor\u00eda, \u00a0en \u00a0suposiciones personales del funcionario que si \u00a0bien \u00a0est\u00e1n \u00a0dentro \u00a0del \u00a0campo \u00a0de \u00a0la posibilidad, no dejan de concretarse en \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0evidencian \u00a0un \u00a0margen \u00a0de \u00a0duda \u00a0e \u00a0impiden consolidar una \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de responsabilidad como la que se ataca, en desconocimiento del in \u00a0dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego \u00a0 de \u00a0 transcribir \u00a0 algunos \u00a0 apartes \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 providencia \u00a0calificatoria \u00a0de segunda instancia, en la que considera se respaldan los fallos \u00a0de \u00a0primer \u00a0y segundo grado, aduce que la construcci\u00f3n indiciaria se constituye \u00a0en \u00a0factor \u00a0determinante \u00a0del \u00a0juicio \u00a0de \u00a0reproche \u00a0elevado \u00a0contra JUAN CARLOS \u00a0APONTE, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0misma \u00a0est\u00e1 plagada de vicios de valoraci\u00f3n que comportan \u00a0significados \u00a0equ\u00edvocos \u00a0e \u00a0influyentes \u00a0en \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0l\u00f3gico y cient\u00edfico en la inferencia \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, se hace manifiesta al confrontar la opini\u00f3n de la \u00a0psic\u00f3loga \u00a0Carmen \u00a0Serrano \u00a0Navarro, \u00a0acerca de la normalidad en materia sexual \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0la inferencia construida por los funcionarios judiciales, lo \u00a0cual \u00a0pone \u00a0de \u00a0presente \u00a0el \u00a0falso juicio de identidad en que se incurri\u00f3 y su \u00a0notoria \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la estructuraci\u00f3n de la tipicidad y de la culpabilidad \u00a0dolosa que se le atribuye a APONTE ORD\u00d3\u00d1EZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que ninguna de las dem\u00e1s pruebas dejadas de \u00a0cuestionar \u00a0 en \u00a0este \u00a0cargo \u00a0podr\u00eda \u00a0servir \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0para \u00a0afirmar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0objetiva de un agravio sexual al menor Fredy Stiven Hern\u00e1ndez o una \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0libidinosa \u00a0en \u00a0las \u00a0lesiones causadas por el procesado, quien debe \u00a0ser absuelto en aplicaci\u00f3n del in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE LA PROCURADUR\u00cdA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comienza el Ministerio P\u00fablico por realizar \u00a0algunas \u00a0precisiones \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0causal que ha de plantearse en casaci\u00f3n \u00a0frente \u00a0 al \u00a0 desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0constitucional \u00a0del \u00a0non \u00a0 bis \u00a0 in \u00a0 \u00eddem, \u00a0 as\u00ed \u00a0como \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0los \u00a0elementos que estructuran el injusto de\u00a0 acto sexual \u00a0violento, \u00a0para concluir que en el caso materia de estudio es f\u00e1cil advertir su \u00a0concurrencia \u00a0con \u00a0el \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0ante \u00a0algunas evidencias en la \u00a0integridad \u00a0personal \u00a0del \u00a0ni\u00f1o \u00a0que nada tienen que ver con el acto sexual del \u00a0que \u00a0fue \u00a0v\u00edctima, \u00a0sin \u00a0que \u00a0la \u00a0ruptura \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n procesal implique \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0tal \u00a0como \u00a0se \u00a0desprende de los \u00a0reconocimientos \u00a0m\u00e9dico-legales \u00a0efectuados, se trata de lesiones en las que se \u00a0advierte \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0causar \u00a0da\u00f1o \u00a0al \u00a0cuerpo o la salud del menor sin \u00a0relaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0con \u00a0el \u00a0menoscabo \u00a0a \u00a0su \u00a0integridad \u00a0sexual, tales como las \u00a0infligidas \u00a0en su rostro, la regi\u00f3n malar y las mejillas, una de las cuales fue \u00a0a \u00a0causa \u00a0de \u00a0un \u00a0mordisco. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0vulneraron bienes jur\u00eddicos \u00a0distintos \u00a0que \u00a0hacen \u00a0improcedente \u00a0el reclamo por desconocimiento al principio \u00a0del non bis in \u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0juicio \u00a0del Delegado, no se puede considerar que como la v\u00edctima \u00a0en \u00a0este \u00a0caso no pod\u00eda ejercer oposici\u00f3n desaparece el factor violencia, pues \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0surgieron por parte del menor manifestaciones de rechazo, que es \u00a0suficiente para tener por configurado dicho elemento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Concluye que el cargo no debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo Cargo (subsidiario). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Frente \u00a0al \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0en el testimonio del menor Fredy Steven Hern\u00e1ndez Soacha \u00a0opina \u00a0que \u00a0resulta \u00a0inaceptable \u00a0la \u00a0insistencia \u00a0de \u00a0la defensa en cuanto a la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al contenido de la referida declaraci\u00f3n, no \u00a0tanto \u00a0 porque \u00a0 le \u00a0 falte \u00a0 raz\u00f3n, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0no \u00a0incidi\u00f3 \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 defendido, \u00a0como \u00a0expresamente \u00a0lo \u00a0consignaron \u00a0los \u00a0falladores, cuyos apartes transcribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, no hay lugar a ocuparse de los yerros que endilga el \u00a0casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0En \u00a0lo \u00a0atinente al error de hecho por falso juicio de identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los dict\u00e1menes periciales por haberse tergiversado su \u00a0contenido, \u00a0aduce \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico que esas pruebas no fueron el \u00fanico \u00a0fundamento \u00a0del \u00a0fallador \u00a0para \u00a0extraer \u00a0el\u00a0 \u201c\u00e1nimo libidinoso\u201d en el \u00a0comportamiento \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0con el objeto de estructurar la conducta sexual \u00a0por la que fue condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0texto \u00a0de la sentencia de segundo grado \u00a0advierte \u00a0que \u00a0para inferir esa conducta del procesado se lleg\u00f3 gracias a otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0y adem\u00e1s que la cr\u00edtica del demandante\u00a0 no refleja la \u00a0realidad \u00a0del \u00a0fallo \u00a0recurrido. \u00a0Por lo tanto, el ataque a las pericias resulta \u00a0completamente \u00a0intrascendente \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que otros elementos de \u00a0juicio \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sirvieron \u00a0para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la conclusi\u00f3n de que se estaba en \u00a0presencia de un delito sexual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todo caso el prop\u00f3sito del actor es que \u00a0se \u00a0aprecien los peritajes de acuerdo con su particular punto de vista sin mirar \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, en aras de que se admita que la manipulaci\u00f3n genital \u00a0fue \u00a0la \u00a0consecuencia de la intenci\u00f3n de lesionar y no de atacar sexualmente al \u00a0menor, \u00a0planteamiento \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0abrigo \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n donde los \u00a0criterios \u00a0 subjetivos \u00a0 no \u00a0 tienen \u00a0la \u00a0entidad \u00a0de \u00a0desvirtuar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En cuanto al error de hecho que promueve \u00a0el \u00a0casacionista en relaci\u00f3n con la prueba indiciaria, si bien en este reproche \u00a0atina \u00a0a \u00a0incluir otros medios\u00a0 de prueba como la denuncia formulada por la \u00a0madre \u00a0del \u00a0menor, \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso \u00a0no \u00a0abord\u00f3 el conjunto probatorio en que se \u00a0respald\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0y \u00a0dej\u00f3 intacta la declaraci\u00f3n de la madre del menor, \u00a0que \u00a0 se \u00a0 constituye \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 otra \u00a0 piedra \u00a0 angular \u00a0 de \u00a0 las \u00a0decisiones \u00a0cuestionadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La cr\u00edtica tampoco prospera porque el actor \u00a0incurre \u00a0en \u00a0el \u00a0desacierto \u00a0t\u00e9cnico \u00a0de \u00a0confundir el tipo de yerro que invoca \u00a0contra \u00a0la apreciaci\u00f3n probatoria de la sentencia impugnada sin tener en cuenta \u00a0que \u00a0 el \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0no \u00a0tiene \u00a0relaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0con \u00a0el \u00a0desconocimiento de las reglas de la sana cr\u00edtica.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0se sustrajo del deber de concretar \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0esas \u00a0pautas \u00a0que \u00a0se \u00a0desconocieron \u00a0y \u00a0nuevamente se limita a \u00a0presentar \u00a0una \u00a0discusi\u00f3n \u00a0personal \u00a0sin \u00a0indicar \u00a0que \u00a0de \u00a0los comportamientos \u00a0desplegados \u00a0para \u00a0su \u00a0representado, tomados como hechos indicadores, no surg\u00eda \u00a0ning\u00fan \u00a0indicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0su \u00a0contra pero precisando las reglas \u00a0cient\u00edficas, l\u00f3gicas y de la experiencia desconocidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo no debe prosperar y \u00a0solicita a la Corte no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primero (principal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Acude \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0postular \u00a0 \u00a0un \u00a0 posible \u00a0 desconocimiento \u00a0 al \u00a0 principio \u00a0 del \u00a0 non \u00a0bis \u00a0in \u00a0\u00eddem, con fundamento en que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0profiri\u00f3 \u00a0contra \u00a0su \u00a0representado \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por el delito de acto sexual violento, agravado por \u00a0recaer \u00a0en \u00a0persona menor de edad, y sobre el mismo supuesto f\u00e1ctico rompi\u00f3 la \u00a0unidad \u00a0procesal \u00a0para \u00a0dar \u00a0lugar \u00a0a \u00a0un \u00a0proceso \u00a0contravencional por lesiones \u00a0personales, \u00a0 donde \u00a0 se \u00a0 reprocha \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 violencia \u00a0 ejercida \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0resulta claro que esta garant\u00eda fundamental, que hace parte del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0implica \u00a0una \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0a la acci\u00f3n punitiva del Estado en \u00a0cuanto \u00a0a la imposibilidad de juzgar a una persona dos veces por el mismo hecho, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0se adelante nuevo juzgamiento cuando este ha sido materia de un \u00a0pronunciamiento \u00a0definitivo, \u00a0advierte \u00a0la Sala que el reproche promovido por el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0acredita que se haya consolidado esta situaci\u00f3n en contra de su \u00a0representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, \u00a0porque \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0haberse \u00a0tramitado \u00a0por \u00a0separado investigaci\u00f3n por las lesiones perpetradas al \u00a0menor, \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0postre \u00a0termin\u00f3 en preclusi\u00f3n por reparaci\u00f3n integral del \u00a0da\u00f1o \u00a0ocasionado, obedeci\u00f3 a la existencia de huellas f\u00edsicas de violencia en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0del \u00a0menor que le produjeron una incapacidad definitiva de diez (10) \u00a0d\u00edas, seg\u00fan el respectivo dictamen legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 infante \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0presentaba \u00a0huellas \u00a0de \u00a0violencia \u00a0en \u00a0sus \u00a0genitales, \u00a0sino \u00a0en \u00a0otras \u00a0partes \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0como \u00a0muslos, regi\u00f3n frontal, \u00a0regi\u00f3n \u00a0malar \u00a0y \u00a0mejilla \u00a0izquierda \u00a0con \u00a0huellas \u00a0de arcada dental, as\u00ed como \u00a0equimosis, \u00a0excoriaciones \u00a0y \u00a0hematomas, sin que resulte acertado pregonar, como \u00a0lo \u00a0hace \u00a0el \u00a0casacionista, que la misma violencia reprochada a su defendido fue \u00a0la \u00a0 misma \u00a0 que \u00a0 dio \u00a0 origen \u00a0 al \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0 contravencional \u00a0por \u00a0lesiones \u00a0personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0respecto \u00a0conviene \u00a0precisar \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0descrita \u00a0en el \u00a0art\u00edculo \u00a0299 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980 &#8211; hoy 206 &#8211; implica la presencia del \u00a0factor \u00a0violencia \u00a0como elemento estructurante del tipo, que se constituye en el \u00a0medio \u00a0para \u00a0lograr la ejecuci\u00f3n del acto sexual. Por lo tanto, es apenas obvio \u00a0que \u00a0el \u00a0sujeto pasivo de la acci\u00f3n delictiva presente los rastros de violencia \u00a0que \u00a0son \u00a0inherentes \u00a0a \u00a0esa \u00a0clase \u00a0de \u00a0atentados.\u00a0 Sin embargo, cuando se \u00a0causan \u00a0lesiones a la v\u00edctima que no son propias del acto sexual en comento, es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0su \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0configura \u00a0una \u00a0infracci\u00f3n \u00a0contra la integridad \u00a0f\u00edsica y, por tanto, delito aut\u00f3nomo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa \u00a0manera, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n de romper la \u00a0unidad \u00a0procesal \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0investigue \u00a0por \u00a0separado la conducta de APONTE \u00a0ORD\u00d3\u00d1EZ, \u00a0no \u00a0desconoce \u00a0el \u00a0principio de non bis in \u00a0\u00eddem \u00a0precisamente \u00a0porque \u00a0no se enmarca en el mismo \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0vulnera \u00a0un \u00a0bien jur\u00eddico distinto al que la ley penal \u00a0protege cuando se atenta contra la integridad sexual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese contexto, el argumento relativo a que \u00a0la \u00a0violencia en este caso era innecesaria por la condici\u00f3n personal del menor, \u00a0quien \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0oponer resistencia, es tanto como afirmar que los infantes no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0objeto \u00a0de \u00a0actos \u00a0sexuales \u00a0violentos. Si la v\u00edctima no estaba en \u00a0capacidad \u00a0f\u00edsica \u00a0de \u00a0oponer resistencia a su agresor por su minor\u00eda de edad, \u00a0es \u00a0un \u00a0argumento \u00a0inaceptable \u00a0porque \u00a0la \u00a0edad no forma parte de los elementos \u00a0integrantes de la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresiones como el llanto de los ni\u00f1os son \u00a0la \u00a0muestra \u00a0palpable \u00a0del \u00a0rechazo \u00a0a \u00a0situaciones \u00a0extra\u00f1as, \u00a0desagradables e \u00a0incomprensibles, \u00a0como las que fueron desplegadas sobre Fredy Steven Hern\u00e1ndez, \u00a0en \u00a0cuya \u00a0humanidad quedaron evidentemente registradas las huellas de violencia, \u00a0seg\u00fan los dict\u00e1menes que se le practicaron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0predicar \u00a0que solo se trat\u00f3 de un acto sexual abusivo, \u00a0como \u00a0 gen\u00e9ricamente \u00a0 lo \u00a0 insin\u00faa \u00a0el \u00a0demandante,\u00a0 \u00a0es \u00a0desconocer \u00a0la \u00a0irrefragable \u00a0realidad \u00a0probatoria \u00a0en torno a las lesiones encontradas al menor \u00a0tambi\u00e9n\u00a0 \u00a0en \u00a0sus \u00a0genitales \u00a0que, seg\u00fan la opini\u00f3n del experto forense, \u00a0resultaron \u00a0compatibles \u00a0con \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0genital \u00a0reciente, \u00a0lo cual, en una \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0con \u00a0el \u00a0restante acervo probatorio, conducen a se\u00f1alar \u00a0que \u00a0fue v\u00edctima del acto sexual violento que se le imputa a JUAN CARLOS APONTE \u00a0ORD\u00d3\u00d1EZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo (subsidiario). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, postula el \u00a0casacionista \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0de hecho y de derecho ocurridos en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0que llevaron al fallador a la aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo \u00a0299 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0derogado \u00a0y a la agravante consagrada en el \u00a0art\u00edculo 306-5 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Error de derecho por falso juicio de legalidad. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0testimonio del menor \u00a0Fredy \u00a0Steven \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0reprocha \u00a0el \u00a0desconocimiento de las reglas b\u00e1sicas \u00a0para \u00a0su \u00a0recepci\u00f3n, \u00a0como \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de insinuarle las respuestas y el \u00a0deber de transcribirlas textualmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0se\u00f1alarse \u00a0que esta clase de vicio in \u00a0iudicando \u00a0se \u00a0configura \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0le \u00a0otorga valor probatorio a un \u00a0elemento \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0irregularmente \u00a0aducido al proceso y con capacidad de \u00a0cambiar \u00a0el \u00a0sentido de la decisi\u00f3n recurrida, siempre que el restante material \u00a0probatorio no sea suficiente para sustentarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Significa lo anterior que para la prosperidad \u00a0del \u00a0reproche \u00a0es \u00a0indispensable \u00a0concretar \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0los presupuestos y \u00a0formalidades \u00a0omitidos \u00a0por \u00a0el funcionario judicial en el proceso de formaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0c\u00f3mo, \u00a0a \u00a0consecuencia de la apreciaci\u00f3n de ese determinado \u00a0medio \u00a0de persuasi\u00f3n, se plasmaron conclusiones en el fallo que no corresponden \u00a0a la realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a la primera fase de la censura, \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0el funcionario instructor le formul\u00f3 preguntas al \u00a0menor \u00a0que entra\u00f1an una respuesta, de las cuales da por sentado que &#8220;el doctor&#8221; \u00a0es \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0m\u00e1s adelante ya no s\u00f3lo insin\u00faa las respuestas sino que \u00a0omite transcribirlas textualmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0segunda parte del reproche \u00a0asegura \u00a0 que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0valor \u00a0probatorio, \u00a0pues \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0demeritarlo \u00a0no lo hizo expresamente y lo acogi\u00f3 impl\u00edcitamente al \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0aquello \u00a0susceptible \u00a0de mostrarse con la declaraci\u00f3n del menor, \u00a0tambi\u00e9n pod\u00eda establecerse con el testimonio de la progenitora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0del \u00a0demandante obliga, \u00a0primordialmente, \u00a0 a \u00a0 revisar \u00a0el \u00a0pronunciamiento \u00a0que \u00a0al \u00a0respecto \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;A \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0apelantes, se \u00a0replica: \u00a0aunque sus argumentos llegaran a resultar v\u00e1lidos y, por lo tanto, se \u00a0tuviera \u00a0que excluir de la valoraci\u00f3n probatoria la declaraci\u00f3n del menor, tal \u00a0situaci\u00f3n \u00a0no \u00a0tendr\u00eda \u00a0influencia \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del fallo, por cuanto, al \u00a0contrario \u00a0de \u00a0lo \u00a0esbozado por los sujetos procesales en menci\u00f3n, no es ese el \u00a0\u00fanico \u00a0 o \u00a0 prevalente \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 que \u00a0se \u00a0sustent\u00f3 \u00a0la \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0a\u00fan, \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo s\u00f3lo se hizo una \u00a0fugaz \u00a0referencia \u00a0a \u00a0esa prueba cuando se dijo &#8216;lo que corrobor\u00f3 (el menor) en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0vertida \u00a0en \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda&#8217; \u00a0escueto \u00a0enunciado \u00a0con el que se \u00a0concluy\u00f3 \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0un \u00a0aspecto \u00a0verdaderamente \u00a0significativo para el \u00a0fallador, \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0y m\u00e9rito asignado al testimonio de la se\u00f1ora BETTY \u00a0SOACHA HERRERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0denunciante \u00a0ha \u00a0sido \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0puntuales de la condena impuesta \u00a0contra el procesado, al estimarse digna de credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de \u00a0ese \u00a0contexto, \u00a0en \u00a0realidad \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0juzg\u00f3 \u00a0veros\u00edmil \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0por el menor en relaci\u00f3n con el \u00a0episodio. \u00a0 Pero, \u00a0 t\u00e9ngase \u00a0 bien \u00a0 en \u00a0cuenta, \u00a0no \u00a0refiri\u00e9ndose \u00a0a \u00a0lo \u00a0consignado \u00a0en \u00a0el acta de la declaraci\u00f3n rendida ante la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0objeto \u00a0de \u00a0severo cuestionamiento por los \u00a0impugnantes, \u00a0sino \u00a0a lo que le indicara en privado a \u00a0la \u00a0denunciante, transmitido por esta al ente investigador en sus intervenciones \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apreciaci\u00f3n \u00a0perfectamente \u00a0razonable, pues \u00a0para \u00a0ese \u00a0entonces el ofendido contaba con una edad en la cual, por lo general, \u00a0ya \u00a0se \u00a0tiene \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0manifestarse \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del lenguaje oral, no \u00a0fluidamente \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0pero s\u00ed con monos\u00edlabos o frases balbuceantes cuya \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0no resulta f\u00e1cil a las personas sin ning\u00fan v\u00ednculo estrecho con \u00a0el \u00a0ni\u00f1o, pero s\u00ed inteligibles o descifrables para alguien que, como la madre, \u00a0es \u00a0el \u00a0paradigma \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0cotidiana y la mayor dispensadora de afecto, \u00a0cari\u00f1o, \u00a0 \u00a0 \u00a0 seguridad \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0confianza&#8221;6 (subraya la Sala). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0lo \u00a0transcrito \u00a0emerge \u00a0con \u00a0claridad \u00a0que \u00a0el planteamiento del \u00a0demandante \u00a0resulta \u00a0equivocado \u00a0porque \u00a0evidentemente el juzgador no valor\u00f3 el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0menor \u00a0rendido \u00a0ante \u00a0la Fiscal\u00eda, pero s\u00ed le asign\u00f3 m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0progenitora, \u00a0quien \u00a0a \u00a0la \u00a0postre hizo \u00a0referencia \u00a0a \u00a0las manifestaciones de su hijo cuando \u00e9sta le pregunt\u00f3 sobre lo \u00a0ocurrido, \u00a0todo \u00a0lo cual encontr\u00f3 ajustado a la verdad, sin que esto signifique \u00a0una \u00a0impl\u00edcita \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de la prueba cuestionada, ni ese es el significado \u00a0del siguiente razonamiento con el que concluye el ad quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;La \u00a0Sala \u00a0comparte el juicio emitido por el \u00a0a \u00a0quo, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de \u00a0darle \u00a0 plena \u00a0credibilidad \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0y, \u00a0bajo \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0hallar ajustada a la verdad la aseveraci\u00f3n de las manifestaciones \u00a0que \u00a0le \u00a0hiciera \u00a0su \u00a0hijo \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0investigados&#8221;7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0esas \u00a0condiciones \u00a0resulta \u00a0plenamente intrascendente el reclamo \u00a0del \u00a0casacionista, al cuestionar la inexistencia jur\u00eddica de una prueba que, en \u00a0\u00faltimas, no tuvo ninguna incidencia en la sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Error de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0pericial, al atribuir a la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0su \u00a0representado \u00a0particulares \u00a0contenidos libidinosos descargados \u00a0sobre \u00a0el menor. En otras palabras: al concluir el dictamen que algunas lesiones \u00a0son \u00a0compatibles con manipulaci\u00f3n genital, se asumi\u00f3 como cierta la intenci\u00f3n \u00a0lasciva \u00a0del \u00a0enjuiciado, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0subjetiva \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0a \u00a0los \u00a0esfuerzos \u00a0realizados \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0para \u00a0tratar \u00a0de acreditar la pretendida desfiguraci\u00f3n de la prueba \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0es evidente que no atendi\u00f3 a los par\u00e1metros t\u00e9cnicos que a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0se \u00a0han precisado para la demostraci\u00f3n de esta clase de \u00a0errores, \u00a0pues \u00a0no \u00a0basta \u00a0con \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0determinado elemento de juicio fue \u00a0falseado \u00a0 en \u00a0 su \u00a0expresi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0sino \u00a0que \u00a0es \u00a0necesario \u00a0demostrarlo, \u00a0confrontando \u00a0el texto de la prueba con lo que se dijo de ella en la sentencia e \u00a0identificando \u00a0las \u00a0nocivas \u00a0consecuencias \u00a0de \u00a0ese \u00a0proceder \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante redujo su discurso a discrepar \u00a0de \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0le \u00a0fue \u00a0asignada al dictamen pericial referido en el \u00a0cargo, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no configura motivo demandable en sede de casaci\u00f3n, porque en \u00a0materia \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria el fallador solamente se encuentra limitado \u00a0por los postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como el casacionista se sustrajo del deber de \u00a0realizar \u00a0los \u00a0cotejos \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0ac\u00e1 precisada, es necesario que la Corte \u00a0asuma \u00a0 la \u00a0 tarea, \u00a0 pero \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 para \u00a0 demostrar \u00a0 el \u00a0 desacierto \u00a0de \u00a0sus \u00a0planteamientos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia se apoyaron en \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0dict\u00e1menes \u00a0m\u00e9dicos \u00a0practicados por el Instituto de Medicina \u00a0Legal a Fredy Steven Hern\u00e1ndez: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;\u2026presenta: Esf\u00ednter anal con tono y forma \u00a0normales, \u00a0equimosis \u00a0en \u00a0\u00e1rea \u00a0perital, pene y \u00e1rea escrotal, al igual que en \u00a0cara \u00a0interna \u00a0de \u00a0muslos, \u00a0compatibles \u00a0con manipulaci\u00f3n genital, equimosis en \u00a0dorso, \u00a0regi\u00f3n \u00a0escapular \u00a0izquierda \u00a0y \u00a0p\u00f3mulo \u00a0izquierdo, equimosis en \u00e1rea \u00a0frontal \u00a0 izquierda, \u00a0 mecanismo \u00a0 causal \u00a0 contundente, \u00a0 se \u00a0fija \u00a0incapacidad \u00a0medicolegal \u00a0definitiva \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) d\u00edas, sin secuelas, debe ser remitido a \u00a0neuropsiquiatr\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 forense\u2026&#8221;8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;EXAMEN SEXOL\u00d3GICO: \u00a0<\/p>\n<p>PRESENTA: \u00a0Esf\u00ednter \u00a0anal con tono normal y \u00a0forma \u00a0 normal, \u00a0 hallazgos \u00a0cl\u00ednicos \u00a0compatibles \u00a0con \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0genital \u00a0reciente. \u00a0No hay signos cl\u00ednicos de contaminaci\u00f3n ven\u00e9rea. Anatom\u00eda genital \u00a0externa \u00a0normal masculina para edad del paciente, equimosis en \u00e1rea genital, en \u00a0muslos, \u00a0 zona \u00a0 escrotal, \u00a0 gl\u00fateos, \u00a0 ano \u00a0 normal. \u00a0 Debe \u00a0 ser \u00a0remitido \u00a0a \u00a0Neuropsiquiatr\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 forense\u2026&#8221;9 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0de \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0hechas por el \u00a0Tribunal, es del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Es \u00a0 incuestionable \u00a0que \u00a0la \u00a0atestaci\u00f3n \u00a0plasmada \u00a0 en \u00a0 el \u00a0dictamen, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0compatibilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0con \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0genital \u00a0reciente, \u00a0es \u00a0la \u00a0que \u00a0ha producido mayor escozor a los \u00a0impugnantes, \u00a0 lleg\u00e1ndosele \u00a0 a \u00a0 catalogar \u00a0inclusive \u00a0como \u00a0una \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0proscrita por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Analizado con sana reflexi\u00f3n dicho concepto, \u00a0es \u00a0dable \u00a0concluir \u00a0que \u00a0no \u00a0encierra \u00a0un juicio de responsabilidad, pues no se \u00a0est\u00e1 \u00a0afirmando \u00a0categ\u00f3ricamente \u00a0que las lesiones presentadas por el menor en \u00a0sus partes bajas fueron el resultado de una agresi\u00f3n sexual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando se hace referencia a la compatibilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0con manipulaci\u00f3n genital reciente, se deja entrever como una \u00a0probabilidad \u00a0el \u00a0ataque \u00a0de \u00a0tal \u00edndole. As\u00ed lo reafirm\u00f3 el perito, Dr. ERIC \u00a0TORRES, \u00a0al ser interrogado en la audiencia p\u00fablica, en la respuesta transcrita \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor en el escrito de sustentaci\u00f3n: no puede afirmar con seguridad \u00a0si \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0un ataque sexual, pero tampoco lo descarta. Por consiguiente, \u00a0no \u00a0existe \u00a0la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0ha \u00a0pretendido \u00a0atribuirle \u00a0al \u00a0galeno&#8221;10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hasta \u00a0este momento se puede observar que el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0fue \u00a0apreciado \u00a0en \u00a0su exacta dimensi\u00f3n por el \u00a0juzgador \u00a0quien, \u00a0precisamente \u00a0para \u00a0evitar \u00a0malos \u00a0entendidos, \u00a0aclar\u00f3 que el \u00a0ataque \u00a0o \u00a0agresi\u00f3n \u00a0sexual \u00a0es una de las hip\u00f3tesis susceptible de postular a \u00a0causa \u00a0de la advertida compatibilidad de las lesiones con manipulaci\u00f3n genital, \u00a0sin \u00a0que \u00a0sea dable reprochar que se est\u00e1 variando su significaci\u00f3n objetiva y \u00a0que, \u00a0 \u00a0como \u00a0 consecuencia, \u00a0 se \u00a0 arrib\u00f3 \u00a0 a \u00a0 conclusiones \u00a0 manifiestamente \u00a0equivocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Distinta \u00a0es \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0si, \u00a0como \u00a0en \u00a0efecto aqu\u00ed ocurre, el \u00a0demandante \u00a0pretende \u00a0que \u00a0se \u00a0acojan \u00a0sus \u00a0particulares apreciaciones frente al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0elaborado \u00a0en \u00a0torno \u00a0al concepto del m\u00e9dico forense, so pretexto de \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0hicieron \u00a0caso omiso de las explicaciones brindadas por el \u00a0perito \u00a0en \u00a0torno \u00a0al t\u00e9rmino &#8220;manipulaci\u00f3n&#8221;, destacando que este no se reduce \u00a0\u00fanicamente \u00a0a \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0aducida \u00a0en los fallos, sino que tambi\u00e9n puede \u00a0obedecer \u00a0a \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0un actuar violento, a la contundencia de golpes \u00a0propinados \u00a0con \u00a0las \u00a0extremidades \u00a0superiores o a artefactos blandidos sobre un \u00a0objetivo corporal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0pretende \u00a0que \u00a0se \u00a0deseche la hip\u00f3tesis de la agresi\u00f3n \u00a0sexual \u00a0y \u00a0se \u00a0reduzca el asunto a una simple intenci\u00f3n de lesionar, lo cual no \u00a0causa \u00a0ning\u00fan \u00a0efecto \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los par\u00e1metros \u00a0legales, \u00a0donde el criterio del fallador se prefiere a cualquier otro, por estar \u00a0amparado de las presunciones de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0se \u00a0advierte que el \u00e1nimo \u00a0libidinoso \u00a0que tanto cuestiona el demandante no se dedujo exclusivamente de los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0periciales \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0cargo \u00a0queda \u00a0incompleto \u00a0por \u00a0no \u00a0haberse \u00a0desvirtuado \u00a0la \u00a0totalidad de los medios de persuasi\u00f3n en los que se soporta el \u00a0criterio del sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro extremo, en la petici\u00f3n final de la \u00a0censura \u00a0a\u00f1ade \u00a0otra \u00a0inconsistencia, cual es la solicitud de que se absuelva a \u00a0su \u00a0representado \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n al principio del in dubio pro reo, que tampoco \u00a0puede \u00a0hacerse \u00a0sin \u00a0apego a la t\u00e9cnica y simplemente desacreditando las dem\u00e1s \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0soporte a la decisi\u00f3n de condena. Su existencia se \u00a0debe \u00a0demostrar, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0juicio que llevaron a que se \u00a0profiriera fallo de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0en la formulaci\u00f3n de este \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0identidad en la construcci\u00f3n de la prueba indiciaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0orienta \u00a0este \u00a0reproche \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0 supuestas \u00a0 falencias \u00a0 de \u00a0 orden \u00a0 valorativo \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0las \u00a0construcciones \u00a0indiciarias \u00a0elaboradas \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0decidir \u00a0acerca \u00a0de la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0representado. \u00a0Sin \u00a0embargo, debe anticiparse la Sala a \u00a0decir \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0dej\u00f3 de lado las pautas de orden t\u00e9cnico que de tiempo \u00a0atr\u00e1s viene se\u00f1alando la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El indicio como tal, presupone la existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0que \u00a0debe \u00a0estar probado a trav\u00e9s de los elementos de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0autorizados \u00a0por \u00a0la \u00a0ley, del cual se deduce la existencia de otro \u00a0hecho, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de la inferencia l\u00f3gica. Por tanto, si lo que se \u00a0pretende \u00a0es \u00a0atacar \u00a0la \u00a0prueba del hecho indicador, es preciso concretar si el \u00a0yerro \u00a0se \u00a0produjo \u00a0por error de hecho a causa de un falso juicio de existencia, \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0o \u00a0suposici\u00f3n, \u00a0o \u00a0de identidad, por distorsi\u00f3n de su contenido \u00a0f\u00e1ctico, \u00a0o por falso raciocinio, por haberse desconocido las pautas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0su \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0legalidad, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0pretenda acreditar que la prueba del hecho indicador fue \u00a0irregularmente aducida al proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si \u00a0el \u00a0yerro \u00a0se \u00a0predica \u00a0de \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, lo que presupone que sobre el hecho indicador no debe haber \u00a0ning\u00fan \u00a0reparo, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0demostrar \u00a0que en el proceso de asignaci\u00f3n del \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0la ciencia, los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0las reglas de la experiencia, y que lleg\u00f3 a una \u00a0conclusi\u00f3n totalmente alejada de la l\u00f3gica y la raz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Determinado uno de tales aspectos sobre los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0pretende \u00a0el \u00a0ataque, \u00a0cuya \u00a0elaboraci\u00f3n exige la debida claridad y \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0demostrar \u00a0tambi\u00e9n su trascendencia en la decisi\u00f3n \u00a0recurrida, \u00a0pues \u00a0no \u00a0debe olvidarse que las presunciones de legalidad y m\u00e9rito \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos de instancia, s\u00f3lo puede desvirtuarse mediante la demostraci\u00f3n \u00a0de aqu\u00e9llos yerros que los tornen ilegales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inclusive, \u00a0si \u00a0el \u00a0desacierto radica en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0individual \u00a0o \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0del \u00a0poder \u00a0persuasivo del indicio, el \u00a0libelista \u00a0debe demostrar los yerros del juzgador al apartarse de las pautas que \u00a0rigen el m\u00e9todo de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el ataque que emprende el recurrente, no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0pautas \u00a0se\u00f1aladas, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se limit\u00f3 a \u00a0sustentarlo \u00a0 con \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0reflejan \u00a0una \u00a0simple \u00a0disparidad \u00a0de \u00a0criterios, \u00a0cuando las apreciaciones subjetivas del impugnante, no son el camino \u00a0para \u00a0incursionar \u00a0en \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0yerros que pueden cometer los \u00a0juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00famese \u00a0a \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0que el demandante \u00a0elabora \u00a0una \u00a0lectura \u00a0desacertada \u00a0del fallo del Tribunal, pues no repara en el \u00a0verdadero \u00a0fundamento \u00a0probatorio en que se respald\u00f3 para concluir, luego de un \u00a0detenido \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del acervo probatorio, en la existencia del atentado contra \u00a0la libertad sexual del menor y su responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Efectivamente, \u00a0el \u00a0reproche \u00a0se \u00a0reduce \u00a0a \u00a0enfrentar \u00a0el \u00a0criterio \u00a0subjetivo \u00a0del libelista, con el del sentenciador, pues \u00a0aparte \u00a0de \u00a0esbozar gen\u00e9ricas cr\u00edticas a la valoraci\u00f3n efectuada, seg\u00fan \u00e9l, \u00a0sin \u00a0ning\u00fan \u00a0fundamento \u00a0l\u00f3gico \u00a0y cient\u00edfico que no concreta, en \u00faltimas su \u00a0desacuerdo \u00a0radica \u00a0en \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0atribuido \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0realizar \u00a0actos \u00a0sexuales \u00a0sobre el menor, cuando debi\u00f3 consultarse la opini\u00f3n de la psic\u00f3loga \u00a0Carmen \u00a0Serrano Navarro acerca de la normalidad en materia sexual del procesado, \u00a0pues \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas \u00a0analizadas \u00a0en \u00a0el fallo, se limita a \u00a0se\u00f1alar que no sirven para soportarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0muy \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0las \u00a0inconsistencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0surge ning\u00fan motivo para \u00a0reprochar \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0conjunto probatorio ni las conclusiones a las que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a la conducta desplegada por el procesado \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0APONTE \u00a0ORD\u00d3\u00d1EZ, \u00a0quien \u00a0siempre \u00a0se \u00a0ha \u00a0negado \u00a0a \u00a0aceptar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0por \u00a0los \u00a0ataques \u00a0sexuales \u00a0de que fue v\u00edctima el menor Fredy \u00a0Steven \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0tratando \u00a0de \u00a0encuadrar \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0en \u00a0una simple \u00a0agresi\u00f3n \u00a0f\u00edsica, \u00a0ocasionado \u00a0por \u00a0un estado de irascibilidad y no por \u00e1nimo \u00a0libidinoso, como acertadamente concluy\u00f3 el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, la hip\u00f3tesis defensiva result\u00f3 \u00a0plenamente \u00a0 desvirtuada, \u00a0porque \u00a0no \u00a0guarda \u00a0ninguna \u00a0correspondencia \u00a0con \u00a0la \u00a0pretendida \u00a0irritaci\u00f3n de APONTE ORD\u00d3\u00d1EZ frente al llanto del menor, el hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0\u00e9l \u00a0precisamente \u00a0quien \u00a0le solicit\u00f3 a su empleada del \u00a0servicio \u00a0que \u00a0le \u00a0dejara \u00a0a \u00a0su \u00a0hijo \u00a0el \u00a0fin \u00a0de semana, para cuidarlo con su \u00a0compa\u00f1era \u00a0Claudia \u00a0Patricia \u00a0S\u00e1nchez Camacho, si era de esperarse que, por su \u00a0corta \u00a0edad \u00a0y \u00a0la ausencia de su progenitora, Fredy Steven presentara molestias \u00a0que \u00a0por \u00a0lo mismo requer\u00edan de paciencia y entendimiento y no de una reacci\u00f3n \u00a0violenta que ha pretendido evidenciar el encausado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0hecho \u00a0de haberse ido del apartamento a \u00a0ver \u00a0una \u00a0obra \u00a0de \u00a0teatro \u00a0y luego a comer, dejando solo al menor, no demuestra \u00a0precisamente \u00a0ese \u00a0inter\u00e9s \u00a0de JUAN CARLOS APONTE y su compa\u00f1era por compartir \u00a0el \u00a0fin de semana con el infante, pues ni siquiera repararon en los peligros que \u00a0implica \u00a0el \u00a0dejar \u00a0a \u00a0una \u00a0criatura indefensa abandonada, en una edad en la que \u00a0requiere de toda la atenci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La evidencia no puede ser m\u00e1s contundente, \u00a0cuando \u00a0a \u00a0la \u00a0hora \u00a0en \u00a0que deciden acostarse optan por pasar Fredy Steven a la \u00a0cama \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0dizque \u00a0por ser m\u00e1s amplia, y justo al otro d\u00eda aparece \u00a0con \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0ya \u00a0descritas, \u00a0y \u00a0no \u00a0result\u00e1ndole suficiente al procesado \u00a0vuelve \u00a0y \u00a0pasa \u00a0con \u00a0\u00e9l \u00a0la \u00a0noche \u00a0del \u00a0domingo, muy a pesar de la pretendida \u00a0irritabilidad que la noche anterior le produjo el llanto del beb\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0agresiones \u00a0ocasionadas \u00a0al \u00a0menor \u00a0le \u00a0fueron \u00a0escondidas \u00a0a \u00a0su \u00a0progenitora, \u00a0quien el d\u00eda anterior hab\u00eda llamado a \u00a0preguntar \u00a0por su hijo y el lunes cuando lleg\u00f3 a trabajar apenas se percat\u00f3 de \u00a0las huellas de violencia que presentaba en la cara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Gracias \u00a0a \u00a0que la profesora del jard\u00edn al \u00a0que \u00a0asist\u00eda \u00a0Fredy \u00a0Steven \u00a0observ\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0ni\u00f1o \u00a0caminaba con las piernas \u00a0abiertas, \u00a0que \u00a0orinaba \u00a0mucho y que se comportaba agresivo con sus compa\u00f1eros, \u00a0pudieron detectarse las lesiones de que hab\u00eda sido v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El sentenciador, entonces, no pod\u00eda llegar \u00a0a \u00a0conclusi\u00f3n diferente del agravio sexual ocasionado al menor, motivado por un \u00a0prop\u00f3sito libidinoso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a ese razonamiento el libelista, sin \u00a0ning\u00fan \u00a0apego a la t\u00e9cnica, desprovisto de toda la l\u00f3gica que debe imperar en \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0censuras, \u00a0orienta \u00a0sus \u00a0argumentos \u00a0a \u00a0sugerir otras formas de \u00a0resolver \u00a0 el \u00a0 asunto, \u00a0 antes \u00a0 que \u00a0 demostrar \u00a0 el \u00a0 error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0pregonado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0tal alegaci\u00f3n no sirve para acreditar \u00a0el \u00a0desapego \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica, pues ning\u00fan reparo hizo a la \u00a0ponderaci\u00f3n, \u00a0a la experiencia o a los conocimientos y todo aquello que condujo \u00a0al \u00a0fallador \u00a0a \u00a0la convicci\u00f3n que le arroj\u00f3 el an\u00e1lisis y evaluaci\u00f3n de los \u00a0medios de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falta \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de los yerros \u00a0atribuidos \u00a0al \u00a0fallador \u00a0y \u00a0el desconocimiento de las normas que se mencionaron \u00a0como \u00a0 vulneradas, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0es \u00a0evidente \u00a0en \u00a0todos \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0impiden \u00a0la \u00a0prosperidad del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0 Y \u00a0 C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Folios \u00a011, 24, 28, 44 C.1 y 22.C Segunda Instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Folio \u00a0182 C.1. y 51 C. Segunda Instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Folios \u00a0163 C.2. y 2 C. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Folios \u00a05, 60 y 190 C.2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Folios \u00a068 y 102. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Folios \u00a036 y 37 C. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 Folio \u00a037 ib. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Folio \u00a08 C.1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Folio \u00a010 ib. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 Folio \u00a040 C. Tribunal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18987 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado Acta No. 046 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C.,\u00a0 junio dos (2) de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n interpuesto contra la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8153","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8153","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8153"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8153\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}