{"id":8146,"date":"2023-09-08T17:46:11","date_gmt":"2023-09-08T17:46:11","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1887311-08-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:11","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:11","slug":"1887311-08-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1887311-08-04\/","title":{"rendered":"18873(11-08-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18873 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 67 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0agosto \u00a0once \u00a0(11) de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n interpuesto contra la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a02 de marzo de 2001, por medio de la cual el Tribunal Superior de \u00a0Manizales \u00a0confirm\u00f3 la condena impuesta a MAURICIO CASTA\u00d1O CARDONA, Sebasti\u00e1n \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Villegas \u00a0y \u00a0Jaime \u00a0Jim\u00e9nez Echeverry, como autores responsables de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0de homicidio agravado, tentativa de hurto calificado y \u00a0agravado, y porte ilegal de arma de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. El 9 de marzo de \u00a01999 \u00a0hacia \u00a0las 12 y 30\u00a0 de la noche, a la altura del sector conocido como \u00a0\u201cAquilino \u00a0Villegas\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de Manizales, se produjo la muerte del \u00a0taxista \u00a0Jairo \u00a0Grisales \u00a0Casta\u00f1o \u00a0a \u00a0manos \u00a0de tres sujetos que momentos antes \u00a0abordaron \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0y \u00a0le \u00a0solicitaron \u00a0una carrera. Una vez se produjo la \u00a0detonaci\u00f3n \u00a0con \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0emprendieron \u00a0la \u00a0huida \u00a0del \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Momentos \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 la \u00a0 polic\u00eda \u00a0inici\u00f3 \u00a0la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0los \u00a0agresores, \u00a0arrojando \u00a0como \u00a0resultado \u00a0la \u00a0captura de Jaime Jim\u00e9nez Echeverry, \u00a0quien \u00a0suministr\u00f3 \u00a0datos \u00a0importantes que\u00a0 llevaron a la identificaci\u00f3n y \u00a0captura \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0MAURICIO \u00a0 \u00a0CASTA\u00d1O \u00a0 \u00a0CARDONA \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Sebasti\u00e1n \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0Villegas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La Fiscal\u00eda 13 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Manizales \u00a0orden\u00f3 \u00a0la apertura de instrucci\u00f3n el 10 de marzo de \u00a01999, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a los imputados y profiri\u00f3 en su contra \u00a0medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento \u00a0 de \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0 preventiva \u00a0 el \u00a0 17 \u00a0 de \u00a0marzo \u00a0siguiente1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0Clausurado \u00a0el \u00a0ciclo \u00a0instructivo, se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0agosto de 1999 con resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0por los delitos de homicidio agravado, tentativa de hurto calificado \u00a0y \u00a0agravado, \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego de defensa personal, que fue \u00a0confirmada \u00a0en su integridad por la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal, el 6 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a019992. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El Juzgado Sexto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Manizales asumi\u00f3 el conocimiento de la causa el 19 de \u00a0octubre \u00a0de 1999, orden\u00f3 la apertura del juicio a pruebas y dict\u00f3 la sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0consonante \u00a0con \u00a0el \u00a0pliego \u00a0de cargos, mediante la cual \u00a0conden\u00f3 \u00a0a CASTA\u00d1O CARDONA, Rodr\u00edguez Villegas y Jim\u00e9nez Echeverry a la pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de cuarenta y un (41) a\u00f1os, para los dos primeros, y de treinta y \u00a0cuatro \u00a0(34) \u00a0a\u00f1os \u00a0para \u00a0el \u00a0\u00faltimo, a la\u00a0 accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un lapso de diez (10) a\u00f1os y al pago en \u00a0forma \u00a0solidaria \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios\u00a0 materiales y morales causados con la \u00a0infracci\u00f3n3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Manizales confirm\u00f3 el fallo del a quo, a \u00a0trav\u00e9s \u00a0 \u00a0de \u00a0 providencia \u00a0 que \u00a0 fue \u00a0 recurrida \u00a0 en \u00a0 casaci\u00f3n4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00danico. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia \u00a0es \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por error de hecho en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, derivado de un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de los \u00a0art\u00edculos \u00a0303 \u00a0y \u00a0247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991 y a la \u00a0indirecta \u00a0del art\u00edculo 445 ib\u00eddem, as\u00ed como a la indebida aplicaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a0 \u00a02\u00ba, \u00a0 \u00a05\u00ba, \u00a0 \u00a022, \u00a0 \u00a023, \u00a0 36, \u00a0 201, \u00a0 350-1, \u00a0 351\u201310, \u00a0323, \u00a0324-2 y 7\u00ba del Decreto 100 \u00a0de 1980, entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0yerro \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0sobre \u00a0el poder de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0los indicios de oportunidad y mala justificaci\u00f3n en los cuales \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado edific\u00f3 la sentencia, raz\u00f3n por la que estima \u00a0procedente examinarlos de manera conjunta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0a continuaci\u00f3n las consideraciones \u00a0respectivas \u00a0efectuadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0para se\u00f1alar que si bien acepta la \u00a0presencia \u00a0de CASTA\u00d1O CARDONA al momento de perpetrarse el homicidio, tal hecho \u00a0constitutivo \u00a0de \u00a0un \u00a0indicante no sirve para afirmar que los indicios tienen la \u00a0fuerza \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0 \u00a0 suficiente \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0concluir \u00a0 \u00a0\u2013en \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza- \u00a0que \u00a0este \u00a0procesado \u00a0 conoc\u00eda \u00a0 el \u00a0 \u00e1nimo \u00a0o \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0delictual \u00a0de \u00a0los \u00a0otros \u00a0procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El fallador aplica el indicio de oportunidad \u00a0para \u00a0dar \u00a0por \u00a0probado el conocimiento que su representado ten\u00eda de los planes \u00a0delictuales, \u00a0pero \u00a0los argumentos que aduce para sustentarlo constituyen apenas \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0varias \u00a0posibilidades \u00a0que \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0ofrece. \u00a0Su precariedad \u00a0demostrativa, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0contexto en el que ocurrieron los hechos y el tipo de \u00a0personas \u00a0que \u00a0intervinieron, \u00a0\u201cconduce \u00a0a \u00a0que estemos frente a relaciones no \u00a0constantes \u00a0o \u00a0frente \u00a0a \u00a0cosas \u00a0que no son siempre de la misma forma\u201d lo cual \u00a0trae \u00a0como \u00a0consecuencia que esta probanza, individualmente y en conjunto, \u201cno \u00a0tenga \u00a0la capacidad de construir los grados de verificaci\u00f3n en punto de certeza \u00a0y\/o plena prueba en que se funda la decisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El indicio no tiene la fuerza necesaria para \u00a0estructurar \u00a0la \u00a0certeza, \u00a0por \u00a0la \u00a0razonable \u00a0posibilidad de que alguien se vea \u00a0circunstancialmente \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0quienes \u00a0cometen o pretenden cometer un \u00a0delito y ese alguien ignore por completo esa situaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Recuerda \u00a0que \u00a0CASTA\u00d1O CARDONA adujo no haber estado presente en el \u00a0momento \u00a0de \u00a0consumarse \u00a0el \u00a0homicidio: si bien acept\u00f3 que se fue con los otros \u00a0procesados \u00a0en \u00a0el taxi, dijo que se baj\u00f3 del autom\u00f3vil antes de dirigirse por \u00a0el \u00a0sector donde se present\u00f3 el crimen. Al quedar desvirtuada esta situaci\u00f3n y \u00a0probado \u00a0que \u00a0fue \u00a0mentira, \u00a0se dedujo el indicio de mala justificaci\u00f3n que, al \u00a0igual \u00a0que \u00a0el \u00a0anterior, \u00a0merece \u00a0serios reparos en su poder persuasivo porque: \u00a0\u201cEl \u00a0que \u00a0exista \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0alguien \u00a0mienta \u00a0como efecto de la \u00a0responsabilidad \u00a0que \u00a0tiene \u00a0en \u00a0determinados hechos, es una probabilidad&#8230;como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0una \u00a0probabilidad \u00a0que \u00a0mienta \u00a0no por su responsabilidad directa, \u00a0consciente \u00a0y \u00a0cierta, sino por el temor de que no tenga c\u00f3mo demostrar que fue \u00a0ajeno al querer criminal de las personas con las que estaba\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Este \u00a0indicio \u00a0no \u00a0produce \u00a0la certeza necesaria que permita afirmar \u00a0que \u00a0CASTA\u00d1O \u00a0CARDONA \u00a0conoc\u00eda \u00a0aquello \u00a0que \u00a0los otros dos procesados estaban \u00a0fraguando, \u00a0esto es, abordar el taxi con la intenci\u00f3n de hurtar a su conductor. \u00a0La \u00a0deducci\u00f3n de ese conocimiento resulta precaria al igual que la consiguiente \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un eventual resultado muerte porque manifestaciones posteriores \u00a0al \u00a0delito \u00a0como \u00a0la hu\u00edda instant\u00e1nea al momento en que Rodr\u00edguez o Jim\u00e9nez \u00a0accionan \u00a0el arma, revela que no pod\u00eda conocerse la intenci\u00f3n delictual cuando \u00a0la \u00a0misma no se finaliza. Ninguno se detuvo a concluir el plan que supuestamente \u00a0conoc\u00edan \u00a0 como \u00a0 era \u00a0 hurtarle \u00a0 al \u00a0 taxista \u00a0sus \u00a0pertenencias, \u00a0y \u00a0resulta \u00a0contradictorio \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0era \u00a0un \u00a0medio, \u00a0no se hubiese procurado \u00a0alcanzar el fin. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0quiere decir que aparte de los indicios mencionados no se cuente \u00a0con \u00a0m\u00e1s \u00a0elementos \u00a0de juicio pues en contra de los otros procesados el caudal \u00a0probatorio \u00a0es m\u00e1s abundante, pero de \u00e9l no se establece que MAURICIO CASTA\u00d1O \u00a0CARDONA era conocedor del plan criminal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0hecho de que su representado \u00a0hubiese \u00a0percibido \u00a0que \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0portaba un arma de fuego, esa \u00a0situaci\u00f3n \u00a0cobra \u00a0fuerza \u00a0incriminatoria \u00a0cuando \u00a0se \u00a0conocen \u00a0las \u00a0intenciones \u00a0punibles. \u00a0De esta manera, si el conocimiento que MAURICIO CASTA\u00d1O ten\u00eda sobre \u00a0el \u00a0plan \u00a0criminal \u00a0est\u00e1 en duda, el haber visto el arma que no se sab\u00eda iba a \u00a0ser \u00a0utilizada \u00a0para \u00a0fines \u00a0delictuales \u00a0no \u00a0tiene la capacidad suficiente para \u00a0deducir\u00a0 \u00a0 nada \u00a0 distinto \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 propia \u00a0 protecci\u00f3n \u00a0 o \u00a0la \u00a0defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Jaime \u00a0 Jim\u00e9nez \u00a0Echeverry \u00a0nunca \u00a0refiri\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa \u00a0y \u00a0conclusiva \u00a0que \u00a0CASTA\u00d1O CARDONA sab\u00eda lo de sus intenciones punibles, como lo \u00a0dijo \u00a0el sentenciador a quo, sino que lo manifest\u00f3 como un supuesto, raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0aval\u00f3 \u00a0esa \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata \u00a0de una \u00a0deducci\u00f3n \u00a0particular \u00a0del \u00a0testigo \u00a0sin \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio importantes que \u00a0permitieran \u00a0tomar \u00a0como cierta la creencia del declarante y, por tanto, tampoco \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0demostrativa \u00a0suficiente \u00a0para edificar, individual ni\u00a0 \u00a0conjuntamente, el fallo de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el mandato legal seg\u00fan el cual los indicios se \u00a0deben \u00a0apreciar \u00a0en \u00a0conjunto teniendo en cuenta su gravedad, el Tribunal debi\u00f3 \u00a0otorgarle \u00a0el \u00a0car\u00e1cter de contingente al indicio de oportunidad ante la simple \u00a0probabilidad \u00a0 del \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0CASTA\u00d1O \u00a0CARDONA \u00a0sobre \u00a0las \u00a0intenciones \u00a0punibles \u00a0de \u00a0los otros procesados. Y, como no constituye una regla permanente y \u00a0estable \u00a0la \u00a0reflexi\u00f3n \u00a0de que nadie se lleva a una persona que se encuentra al \u00a0margen \u00a0del \u00a0delito \u00a0que se quiere cometer, este indicio no se puede revestir de \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0edificar una sentencia condenatoria. De haberse \u00a0tenido \u00a0como una simple probabilidad que CASTA\u00d1O CARDONA conoc\u00eda de los planes \u00a0criminales \u00a0de \u00a0sus \u00a0compa\u00f1eros, \u00a0el sentenciador se hubiese visto enfrentado a \u00a0una \u00a0 duda \u00a0 insalvable \u00a0 y \u00a0 a \u00a0 la \u00a0consiguiente \u00a0emisi\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 error \u00a0 demandado \u00a0 \u2013apunta \u00a0el recurrente- no supone una simple divergencia de criterios \u00a0sino \u00a0una \u00a0ostensible \u00a0disparidad \u00a0entre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria y la norma \u00a0procedimental que consagra la forma de apreciar los indicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Solicita \u00a0 a \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0casar \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0disponiendo la absoluci\u00f3n de MAURICIO CASTA\u00d1O CARDONA como coautor \u00a0de los delitos por los cuales fue condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE LA PROCURADORA PRIMERA DELEGADA EN \u00a0LO PENAL. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Opina \u00a0que \u00a0la demanda no cumple con las exigencias legales tanto de \u00a0forma \u00a0como de contenido y su procedencia est\u00e1 determinada por la demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0haberse \u00a0configurado \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0las \u00a0causales establecidas por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el cargo formulado por la v\u00eda del error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0el demandante no concreta el medio \u00a0probatorio \u00a0al \u00a0que en su criterio se le hizo decir aquello que no hab\u00eda dicho. \u00a0En \u00a0vez \u00a0de \u00a0confrontar \u00a0el \u00a0texto \u00a0de la prueba fundamental, constituida por la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0Jaime \u00a0Jim\u00e9nez Echeverry, con la sentencia, y demostrar que el \u00a0Tribunal \u00a0 alter\u00f3 \u00a0 su \u00a0 contenido \u00a0 objetivo, \u00a0err\u00f3neamente \u00a0tom\u00f3 \u00a0la \u00a0parte \u00a0correspondiente \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0el fallador\u00a0\u00a0 de segundo grado deduce de \u00a0\u00e9sta \u00a0y \u00a0de todas las dem\u00e1s, la participaci\u00f3n mancomunada de todos procesados \u00a0en \u00a0 el \u00a0 concurso \u00a0de \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida \u00a0y \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0el \u00a0censor \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de realizar esa confrontaci\u00f3n desv\u00eda la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0hacia \u00a0la valoraci\u00f3n, como ocurre en este caso, ha \u00a0debido \u00a0invocar \u00a0el falso raciocinio al que hoy en d\u00eda pertenecen los reproches \u00a0por \u00a0desconocimiento de los principios de la sana cr\u00edtica. Y, si bien cuestiona \u00a0la \u00a0regla \u00a0de la experiencia expuesta por el fallador \u201cde que nadie se lleva a \u00a0una \u00a0persona \u00a0que se encuentra al margen del delito que se quiere cometer\u201d, no \u00a0invoca \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0para desestimarla, ni su trascendencia; tan solo se limita a \u00a0afirmar \u00a0que el hallarse en compa\u00f1\u00eda de quienes cometen o pretenden cometer un \u00a0delito \u00a0\u201ccuando \u00a0ese \u00a0alguien \u00a0ignoraba \u00a0por completo esa situaci\u00f3n\u201d, no es \u00a0\u201ctan excepcional\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Similar \u00a0argumento \u00a0lac\u00f3nico \u00a0refiere \u00a0frente \u00a0al \u00a0indicio \u00a0de mala \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0cuyo \u00a0an\u00e1lisis \u00a0no \u00a0puede \u00a0culminar \u00a0en \u00a0la enunciaci\u00f3n de su \u00a0inconformidad sino se\u00f1alando cu\u00e1l fue la regla transgredida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aparte \u00a0de \u00a0entremezclar \u00a0indebidamente \u00a0todas \u00a0las posibilidades de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial -que la Procuradora Delegada ilustra \u00a0acertadamente \u00a0en su concepto-, el recurrente no demostr\u00f3 el alcance de ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0reparos que formul\u00f3. Si su pretensi\u00f3n era oponerse a las conclusiones \u00a0del \u00a0ad quem por la v\u00eda del falso raciocinio, ha debido individualizar y probar \u00a0la \u00a0regla de la experiencia, la ley de la ciencia o el postulado de la l\u00f3gica o \u00a0el \u00a0sentido \u00a0com\u00fan vulnerado por el Tribunal al momento de apreciar cada prueba \u00a0en \u00a0particular, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0su \u00a0efecto \u00a0negativo \u00a0en la parte dispositiva de la \u00a0sentencia, \u00a0ensayando \u00a0una \u00a0nueva valoraci\u00f3n probatoria en conjunto, para hacer \u00a0ver el yerro en que incurri\u00f3 el sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0 desatinos \u00a0 t\u00e9cnicos \u00a0 referidos \u00a0 ser\u00edan \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0solicitar \u00a0la \u00a0denegaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0pero \u00a0encuentra adem\u00e1s que el Tribunal \u00a0bas\u00f3 \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0un \u00a0juicioso \u00a0estudio \u00a0del conjunto probatorio, con la \u00a0dificultad \u00a0de \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0asumida \u00a0por \u00a0los tres procesados de variar en la \u00a0audiencia \u00a0 p\u00fablica \u00a0 sus \u00a0 iniciales \u00a0 versiones, \u00a0 aportar \u00a0 grabaciones \u00a0 de \u00a0conversaciones \u00a0y \u00a0hacer \u00a0valer \u00a0en \u00faltimo momento tesis hu\u00e9rfanas de respaldo \u00a0probatorio para solicitar su absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0sentenciadores \u00a0consideraron \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda duda alguna de la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0CASTA\u00d1O \u00a0CARDONA. \u00a0Si \u00a0bien el fin inicialmente buscado no \u00a0sobrepas\u00f3 \u00a0 el \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0atentar \u00a0contra \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico, \u00a0los \u00a0implicados \u00a0aceptaron \u00a0la posibilidad de tener que utilizar el arma de fuego que \u00a0efectivamente \u00a0fue \u00a0accionada por uno de ellos con el resultado de la muerte del \u00a0conductor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0alude \u00a0en \u00a0el \u00a0concepto \u00a0a \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta que \u00a0sobrepasa \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0te\u00f3ricos \u00a0del \u00a0dolo \u00a0eventual \u00a0y raya en las modernas \u00a0teor\u00edas, \u00a0 donde \u00a0 el \u00a0 factor \u00a0 volitivo \u00a0 del \u00a0 dolo \u00a0se \u00a0transforma \u00a0en \u00a0una \u00a0\u201cdecisi\u00f3n\u201d \u00a0del \u00a0autor \u00a0o de los coautores en contra del bien jur\u00eddico. En \u00a0la \u00a0 especie \u00a0de \u00a0comportamiento \u00a0desplegado \u00a0por \u00a0los \u00a0procesados \u00a0todo \u00a0estaba \u00a0previsto: \u00a0los part\u00edcipes, la manera de su realizaci\u00f3n, los medios utilizados, \u00a0la v\u00edctima y hasta las \u00faltimas consecuencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0catalogue \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0de \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0l\u00f3gico, \u00a0coherente \u00a0y \u00a0acorde \u00a0con \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n racional y \u00a0libertad probatoria que rigen el sistema procesal penal patrio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Cuando \u00a0el \u00a0reproche \u00a0 en \u00a0 sede \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n\u00a0 \u00a0tiene \u00a0como \u00a0finalidad \u00a0demandar \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0error \u00a0de hecho, debe \u00a0acreditarse \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0judicial en la contemplaci\u00f3n de los \u00a0medios \u00a0 \u00a0probatorios \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0consiguiente \u00a0 \u00a0deformaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0hecho \u00a0juzgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0En \u00a0el \u00a0asunto \u00a0que \u00a0se \u00a0examina, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0atribuye \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial a un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, que implica distorsi\u00f3n, tergiversaci\u00f3n, cercenamiento o \u00a0adici\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0literal \u00a0de \u00a0los medios de prueba al momento en que el \u00a0juzgador \u00a0los \u00a0analiza, \u00a0haci\u00e9ndoles \u00a0producir \u00a0efectos \u00a0que \u00a0en realidad no se \u00a0desprenden. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, como el yerro lo radica en el poder de convicci\u00f3n que \u00a0se \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, debi\u00f3 invocar el error de hecho por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0en \u00a0ese \u00a0proceso intelectual el \u00a0sentenciador desconoci\u00f3 los par\u00e1metros de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 principio \u00a0 esa \u00a0 es \u00a0 la \u00a0 proyecci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 reproche \u00a0 pues \u00a0fundamentalmente \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0queja \u00a0de la fuerza probatoria que se le \u00a0asign\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0indicios de oportunidad y de mala justificaci\u00f3n, pero por m\u00e1s \u00a0que \u00a0se \u00a0empe\u00f1a \u00a0en \u00a0advertir \u00a0que \u00a0sus \u00a0argumentos \u00a0no \u00a0comportan \u00a0una \u00a0simple \u00a0divergencia \u00a0de \u00a0criterios, \u00a0termina \u00a0por \u00a0adoptar esa postura sin embargo de lo \u00a0cual \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0concret\u00f3 \u00a0que \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0desconocieron \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la ciencia, las m\u00e1ximas de la experiencia o los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, como tampoco acredit\u00f3 la repercusi\u00f3n o el alcance \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0yerro \u00a0en \u00a0la decisi\u00f3n cuestionada, el cual debe estar precedido \u00a0del \u00a0estudio \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0los medios de prueba, inclusive los valorados en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0par\u00e1metros de apreciaci\u00f3n, para demostrar que de ellos no \u00a0surge \u00a0la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0del \u00a0hecho o de la responsabilidad del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. Tan imprescindibles exigencias de orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0fueron desatendidas por el casacionista quien, en cambio, elabor\u00f3 una \u00a0simple \u00a0 oposici\u00f3n \u00a0 a \u00a0la \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0del \u00a0fallador \u00a0pues \u00a0asegura \u00a0que \u00a0las \u00a0elucubraciones \u00a0 formuladas \u00a0 para \u00a0dar \u00a0por \u00a0probado \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0que \u00a0su \u00a0representado \u00a0ten\u00eda \u00a0sobre \u00a0los planes delictuales de los otros dos procesados, \u00a0es \u00a0apenas \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0varias \u00a0posibilidades que este fen\u00f3meno ofrece porque \u00a0tambi\u00e9n \u00a0existe \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que alguien se vea circunstancialmente en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0quienes \u00a0cometen o pretenden cometer un delito y que ese alguien \u00a0ignore por completo esa situaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0N\u00f3tese \u00a0que \u00a0es \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0una \u00a0inferencia \u00a0distinta a la del \u00a0sentenciador \u00a0como \u00a0pretende \u00a0desarticular la prueba indirecta, m\u00e1s no a partir \u00a0de \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0la \u00a0regla de la experiencia formulada no es la aplicable por \u00a0irracional \u00a0o \u00a0arbitraria \u00a0ni \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0conforme \u00a0a las \u00a0consideraciones \u00a0all\u00ed \u00a0plasmadas \u00a0en \u00a0torno a la premisa formulada, que en este \u00a0caso fueron del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDemostrada \u00a0entonces, la presencia de los \u00a0tres \u00a0acusados \u00a0en \u00a0el lugar de los hechos a la hora en que tuvieron ocurrencia, \u00a0aunque \u00a0s\u00f3lo \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos la reconoce, debemos afirmar\u00a0 respecto de los \u00a0tres \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de la oportunidad para delinquir, por un lado, y por el otro, \u00a0el de la mala justificaci\u00f3n (&#8230;) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el caso a examen sabemos que fueron tres \u00a0las \u00a0personas \u00a0que estuvieron en el lugar de los hechos y si entendemos que solo \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas \u00a0dispar\u00f3, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0debemos \u00a0entender que llegaron all\u00ed con un \u00a0mismo \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0el \u00a0de \u00a0atracar \u00a0al \u00a0taxista. As\u00ed se deduce de lo dicho por \u00a0JAIME \u00a0 JIM\u00c9NEZ, \u00a0 cuando \u00a0 cont\u00f3 \u00a0 que \u00a0SEBASTI\u00c1N \u00a0le \u00a0propuso \u00a0\u2013y \u00a0\u00e9l \u00a0acept\u00f3- \u00a0ir \u00a0a \u00a0atracar \u00a0a un \u00a0taxista. \u00a0Esa \u00a0aseveraci\u00f3n \u00a0conserva \u00a0todo su vigor, no obstante los ataques de \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0objeto \u00a0dentro del derecho a la controversia del cual se ha hecho \u00a0uso \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0sin \u00a0restricciones \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0\u00edndole. \u00a0Y en cuanto a \u00a0MAURICIO \u00a0CASTA\u00d1O, \u00a0su \u00a0presencia \u00a0all\u00ed y la mala justificaci\u00f3n, son indicios \u00a0grav\u00edsimos, \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0con \u00a0base \u00a0en ellos afirmar que tambi\u00e9n estaba \u00a0animado \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0id\u00e9ntico \u00a0 \u00a0 \u00a0prop\u00f3sito\u201d5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0recurrente \u00a0simplemente \u00a0se \u00a0opone a ese razonamiento judicial a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0una \u00a0reflexi\u00f3n muy conveniente a sus intereses pues asegura que no \u00a0es \u00a0 \u201ctan \u00a0 excepcional\u201d \u00a0que \u00a0una \u00a0persona \u00a0ignore \u00a0por \u00a0completo \u00a0que \u00a0sus \u00a0circunstanciales \u00a0acompa\u00f1antes \u00a0vayan \u00a0a \u00a0cometer \u00a0un \u00a0delito, \u00a0como \u00a0en alg\u00fan \u00a0momento \u00a0se \u00a0dijo en la sentencia de primera instancia. No obstante, olvid\u00f3 que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0desvirtuaron \u00a0por completo la posibilidad de que \u00a0MAURICIO \u00a0CASTA\u00d1O \u00a0desconociera \u00a0los \u00a0planes \u00a0delictivos \u00a0de sus acompa\u00f1antes, \u00a0conforme \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis de los diferentes medios de prueba que no se mencionaron \u00a0en el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0 Semejante \u00a0postura \u00a0se \u00a0adopta \u00a0para \u00a0desvirtuar \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0frente al cual esgrime que el \u00a0hecho \u00a0de mentir para evadir la responsabilidad frente a la conducta punible, es \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0tantas posibilidades porque tambi\u00e9n es factible que se mienta por \u00a0el \u00a0temor \u00a0de no tener c\u00f3mo demostrar que fue ajeno a la intenci\u00f3n criminal de \u00a0las otras personas con las que se encontraba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0bien \u00a0lo \u00a0reconoce \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0de \u00a0una \u00a0misma situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0pueden \u00a0derivar \u00a0varias hip\u00f3tesis o probabilidades. Y la inferida por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0involucra \u00a0todas \u00a0la \u00a0situaciones \u00a0conocidas \u00a0dentro del proceso a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis individual y en conjunto de los medios de prueba, que el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0puede \u00a0suplantar \u00a0con \u00a0sus \u00a0personales \u00a0convicciones \u00a0por \u00a0muy \u00a0razonables \u00a0que parezcan, sino acreditando la subjetividad y la arbitrariedad de \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0los \u00a0par\u00e1metros legales de apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otra manera la casaci\u00f3n no tendr\u00eda el car\u00e1cter de excepcional \u00a0y \u00a0se convertir\u00eda en una instancia m\u00e1s para que los sujetos procesales ensayen \u00a0cuantas \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0 defensivas \u00a0estimen \u00a0indispensables \u00a0y, \u00a0peor \u00a0a\u00fan, \u00a0sin \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0a \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad con que la \u00a0sentencia recurrida arriba a esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05. \u00a0Resulta \u00a0explicable, por tanto, que en \u00a0completa \u00a0desconexi\u00f3n \u00a0con \u00a0la estructura argumentativa del fallo del Tribunal, \u00a0insista \u00a0el recurrente en demostrar que su representado ignoraba las intenciones \u00a0criminales \u00a0de \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0acudiendo \u00a0a \u00a0circunstancias\u00a0 que \u00a0fueron \u00a0analizadas \u00a0detenidamente como la huida instant\u00e1nea de los delincuentes \u00a0una \u00a0vez \u00a0se \u00a0accion\u00f3 \u00a0el arma de fuego, mencionada por supuesto que para darle \u00a0soporte a su pretensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0tema \u00a0fue \u00a0tratado a prop\u00f3sito de la no consumaci\u00f3n del hurto, \u00a0que \u00a0no \u00a0deja \u00a0de \u00a0estructurarse \u00a0pues, \u00a0como \u00a0se dijo en las instancias, muchas \u00a0circunstancias \u00a0pudieron \u00a0presentarse \u00a0para \u00a0no \u00a0despojar \u00a0a \u00a0la v\u00edctima de sus \u00a0pertenencias, \u00a0como \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de celadores en el sector, y de sentimientos \u00a0como \u00a0el \u00a0miedo \u00a0o \u00a0el arrepentimiento, pero todo apuntaba a la realizaci\u00f3n del \u00a0atentado \u00a0contra \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico. \u00a0Recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0al interior del \u00a0veh\u00edculo \u00a0 se \u00a0 present\u00f3 \u00a0una \u00a0discusi\u00f3n \u00a0entre \u00a0sus \u00a0ocupantes \u00a0y \u00a0en \u00a0forma \u00a0concomitante \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0disparo \u00a0que \u00a0acab\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0vida \u00a0del taxista, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 oblig\u00f3 \u00a0 a \u00a0los \u00a0agresores \u00a0a \u00a0huir \u00a0del \u00a0lugar. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a06. \u00a0No \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n al casacionista \u00a0cuando \u00a0asegura que de los elementos de juicio contenidos en el expediente, solo \u00a0obran \u00a0contra \u00a0su \u00a0representado \u00a0los \u00a0indicios \u00a0cuestionados. \u00a0Existen numerosas \u00a0evidencias \u00a0probatorias que comprometen la responsabilidad de CASTA\u00d1O CARDONA y \u00a0la \u00a0de \u00a0los \u00a0otros \u00a0procesados \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0delictivos con cuyo fundamento, \u00a0especialmente \u00a0en \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0Echeverry, \u00a0el \u00a0sentenciador pudo \u00a0determinar \u00a0que \u00a0aquella \u00a0noche \u00a0los \u00a0tres \u00a0se \u00a0encontraban jugando billar en el \u00a0establecimiento \u00a0p\u00fablico \u00a0denominado \u00a0\u201cParche \u00a0Loco\u201d \u00a0a pocas cuadras de la \u00a0Universidad \u00a0de \u00a0Manizales; \u00a0que Sebasti\u00e1n Rodr\u00edguez le propuso a Jim\u00e9nez que \u00a0atracaran \u00a0a \u00a0un \u00a0taxista \u00a0y \u00a0este \u00a0acept\u00f3; \u00a0que \u00a0los tres salieron del lugar y \u00a0abordaron \u00a0un taxi sobre el sector de Campo Hermoso; MAURICIO CASTA\u00d1O ocup\u00f3 el \u00a0puesto \u00a0del \u00a0copiloto, \u00a0Sebasti\u00e1n Rodr\u00edguez el de atr\u00e1s del conductor y Jaime \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0el \u00a0del \u00a0lado \u00a0derecho; \u00a0y \u00a0que \u00a0los \u00a0tres \u00a0estuvieron durante todo el \u00a0recorrido \u00a0 hasta \u00a0 cuando \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0disparo \u00a0y \u00a0de \u00a0inmediato \u00a0huyeron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASTA\u00d1O \u00a0CARDONA \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0para ese \u00a0momento \u00a0ya \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0bajado \u00a0del taxi, pero esa versi\u00f3n qued\u00f3 desvirtuada, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0razones, \u00a0porque la puerta del copiloto fue encontrada abierta, lo \u00a0cual \u00a0es \u00a0indicativo \u00a0de que s\u00ed estaba y que no la cerr\u00f3 en su af\u00e1n por huir. \u00a0Este \u00a0procesado, \u00a0a diferencia de sus dos compa\u00f1eros, huy\u00f3 solo; fue visto por \u00a0un \u00a0celador \u00a0del \u00a0sector \u00a0que \u00a0sali\u00f3 al o\u00edr el disparo y vio a una persona que \u00a0\u201cllevaba \u00a0un \u00a0buzo como gris\u201d, descripci\u00f3n que coincide con la suministrada \u00a0por \u00a0el \u00a0administrador \u00a0de \u00a0\u201cParche Loco\u201d, quien dijo que esa noche MAURICIO \u00a0CASTA\u00d1O vest\u00eda una prenda de ese color. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con acierto, la Colegiatura concluy\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0haya sido el uno o el \u00a0otro \u00a0su \u00a0propietario \u00a0y haya sido el uno o el otro quien dispar\u00f3, las cosas no \u00a0cambian, \u00a0porque \u00a0si \u00a0todos \u00a0conocieron \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0arma, \u00a0si \u00a0hubo un \u00a0prop\u00f3sito \u00a0com\u00fan \u00a0de \u00a0atracar al taxista, si juntos abordaron el taxi y fueron \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0hasta \u00a0el \u00a0lugar \u00a0donde \u00a0se le dio muerte a Jairo Grisales, predicar la \u00a0coautor\u00eda \u00a0para \u00a0todos \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0juez \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0es un \u00a0imperativo \u00a0jur\u00eddico \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0en \u00a0sus or\u00edgenes espec\u00edficamente no hayan \u00a0pensado \u00a0ocasionar la muerte al taxista, porque la eventual necesidad de herir o \u00a0matar \u00a0para obtener el provecho econ\u00f3mico buscado estaba latente y fue aceptada \u00a0por \u00a0todos. \u00a0No \u00a0de otra manera se explica que los tres como qued\u00f3 demostrado y \u00a0lo \u00a0hemos \u00a0comentado \u00a0antes, hayan estado presentes cuando se dispar\u00f3 contra la \u00a0v\u00edctima6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Entonces, \u00a0la \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos -indicio de \u00a0oportunidad- \u00a0y las desvirtuadas explicaciones de MAURICIO CASTA\u00d1O \u2013indicio \u00a0de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n-, no \u00a0constituyen \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0su \u00a0condena \u00a0sino \u00a0comportamientos que, \u00a0analizados \u00a0con \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0elementos \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0revelan \u00a0a \u00a0las \u00a0claras su \u00a0compromiso penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a07. En estas condiciones, no se puede mirar \u00a0como \u00a0un \u00a0hecho \u00a0aislado \u00a0que CASTA\u00d1O CARDONA se hubiese dado cuenta que uno de \u00a0sus \u00a0compa\u00f1eros \u00a0portaba \u00a0un arma de fuego pues si bien esta sola circunstancia \u00a0no \u00a0es \u00a0indicativa \u00a0de \u00a0su conocimiento sobre la acci\u00f3n delictiva que se hab\u00eda \u00a0pensado \u00a0ejecutar, \u00a0como \u00a0lo \u00a0acota el casacionista, s\u00ed contribuy\u00f3 a reafirmar \u00a0esa \u00a0situaci\u00f3n \u00a0y a concluir, de paso, que admit\u00eda la posibilidad de que iba a \u00a0ser usada, a\u00fan cuando ese no hubiese sido el prop\u00f3sito principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0trascendente \u00a0en \u00a0realidad es que este procesado abord\u00f3 el taxi \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda de Sebasti\u00e1n Rodr\u00edguez y de Jaime Jim\u00e9nez, quienes lo hicieron \u00a0con \u00a0un \u00a0prop\u00f3sito previamente acordado y fue con ellos hasta el lugar donde se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0homicidio, \u00a0como \u00a0claramente \u00a0lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 Jim\u00e9nez Echeverri en su \u00a0indagatoria \u00a0o \u00a0de lo contrario, como bien razona el juzgador, se habr\u00eda bajado \u00a0oportunamente \u00a0o \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0permanecido \u00a0en \u00a0el \u00a0taxi \u00a0hasta \u00a0el \u00a0final. As\u00ed \u00a0entonces, \u00a0los \u00a0tres \u00a0se \u00a0representaron \u00a0la posibilidad de producir un resultado \u00a0que, \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0fuera \u00a0el \u00a0deseado, \u00a0asumieron el riesgo de causarlo, con tal de \u00a0obtener el fin inicialmente propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0del dolo eventual y la coautor\u00eda por \u00a0parte \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0resulte \u00a0acertada porque de acuerdo a lo analizado, es \u00a0evidente \u00a0 que \u00a0todos \u00a0tomaron \u00a0parte \u00a0en \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0siendo \u00a0indiferente \u00a0cu\u00e1l \u00a0de los tres fue al autor del disparo mortal pues a todos los \u00a0animaba el mismo prop\u00f3sito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Acerca \u00a0 de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por \u00a0Jaime \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0y \u00a0su \u00a0interpretaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0puede \u00a0elaborarse \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis individual porque si bien \u00a0result\u00f3 \u00a0ser \u00a0fundamental \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0deducido \u00a0a los \u00a0procesados, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fue corroborada por los dem\u00e1s elementos de juicio.\u00a0 \u00a0Pero \u00a0adem\u00e1s \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0lo admiti\u00f3 el sentenciador, que este nunca \u00a0refiri\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa \u00a0que CASTA\u00d1O CARDONA sab\u00eda lo de sus intenciones \u00a0punibles, \u00a0pero \u00a0s\u00ed \u00a0lo \u00a0dedujo \u00a0porque \u00a0los \u00a0acompa\u00f1\u00f3 \u00a0a tomar el taxi de la \u00a0v\u00edctima y fue con ellos hasta donde se consum\u00f3 el homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0estas \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0convergencia \u00a0de \u00a0desaciertos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0insuperables \u00a0y \u00a0absoluta \u00a0falta \u00a0de raz\u00f3n del demandante, la prosperidad de la \u00a0censura no es viable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Debe se\u00f1alarse, \u00a0para \u00a0finalizar, \u00a0que la eventual aplicaci\u00f3n del principio de favorabilidad por \u00a0la \u00a0entrada \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de 2000, es competencia del Juez de \u00a0Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad respectivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia recurrida \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Folios \u00a018, 95, 32, 46 y 87. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Folios \u00a0236, 291 y 346. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Folios \u00a0377, 555 y 684. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Folios \u00a0907 y 982. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Folios \u00a0938 y 939. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Folio \u00a0937. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18873 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado Acta No. 67 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0agosto \u00a0once \u00a0(11) de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n interpuesto contra la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8146","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8146"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8146\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}