{"id":8142,"date":"2023-09-08T17:46:11","date_gmt":"2023-09-08T17:46:11","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1882003-11-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:11","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:11","slug":"1882003-11-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1882003-11-04\/","title":{"rendered":"18820(03-11-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18820 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 095 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., tres (3) de noviembre de dos \u00a0mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el defensor de CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA, contra el \u00a0fallo \u00a0del 31 de enero de 2001, mediante el cual el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente la sentencia de primera instancia dictada el 10 de mayo \u00a0de \u00a0 2000 \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Descongesti\u00f3n \u00a0de \u00a0la misma ciudad, condenando a dicho procesado, en calidad de \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de estupefacientes1, a la pena principal de nueve \u00a0(9) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a0igual \u00a0lapso, \u00a0a \u00a0multa \u00a0por valor de veinticinco (25) salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales; \u00a0 y \u00a0 le \u00a0 neg\u00f3 \u00a0 el \u00a0 subrogado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0relatados de la siguiente manera en \u00a0las sentencias de instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTuvo \u00a0 su \u00a0 origen \u00a0 la \u00a0 presente \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0acaecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0Aeropuerto El Dorado de esta \u00a0ciudad \u00a0el \u00a022 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01991, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0la \u00a0bodega \u00a0de la Empresa de \u00a0Transporte \u00a0a\u00e9reo \u00a0Tampa \u00a0fueron \u00a0capturados \u00a0Jaime \u00a0Castillo \u00a0y \u00a0Jorge Eduardo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0quienes \u00a0se encontraban realizando los tr\u00e1mites pertinentes para el \u00a0env\u00edo \u00a0de \u00a0frutas \u00a0y \u00a0jugos \u00a0a la ciudad de Miami (Estados Unidos), pues al ser \u00a0sometidas \u00a0a la requisa respectiva las estibas donde se empacaron los productos, \u00a0se \u00a0observ\u00f3 \u00a0sobre \u00a0\u00e9stas \u00a0unas perforaciones dentro de las cuales se hallaron \u00a0algunas \u00a0bolsas \u00a0con \u00a0una \u00a0sustancia \u00a0pulverulenta que al ser examinada result\u00f3 \u00a0positivo para coca\u00edna.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, se \u00a0orden\u00f3 \u00a0 la \u00a0 inspecci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0empresa \u00a0que \u00a0funcionaba \u00a0con \u00a0el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0\u201cCONFRUPER\u201d, \u00a0donde \u00a0se \u00a0almacenaban \u00a0las \u00a0conservas, \u00a0cuya \u00a0administraci\u00f3n \u00a0estaba \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0Jorge Eduardo Mart\u00ednez, obteni\u00e9ndose como resultado en \u00a0dicha \u00a0diligencia \u00a0la incautaci\u00f3n de la misma clase de sustancia estupefaciente \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0las dem\u00e1s estibas que se encontraban en el dep\u00f3sito. As\u00ed se \u00a0logr\u00f3 \u00a0la \u00a0incautaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un total de ciento ochenta (180) bolsas, cuyo peso \u00a0ascendi\u00f3 \u00a0 a \u00a0 69 \u00a0 kilogramos \u00a0 del \u00a0 alucin\u00f3geno \u00a0 (sic) \u00a0(enti\u00e9ndase \u00a0peso \u00a0bruto).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl \u00a0 ser \u00a0 interrogado \u00a0Jorge \u00a0Eduardo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0en diligencia de indagatoria, afirm\u00f3 que CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA \u00a0era \u00a0uno \u00a0de \u00a0los propietarios de la mentada empresa \u201cCONFRUPER\u201d, la cual se \u00a0dedicaba \u00a0a \u00a0la \u00a0exportaci\u00f3n de productos, agregando que las cuentas corrientes \u00a0estaban \u00a0a \u00a0nombre del mismo, quien viv\u00eda fuera del pa\u00eds y que por esta raz\u00f3n \u00a0era \u00a0 \u00a0Mart\u00ednez \u00a0 \u00a0la \u00a0 persona \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0 al \u00a0 frente \u00a0 de \u00a0 la \u00a0empresa.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0propone \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0CESAR \u00a0ENRIQUE \u00a0G\u00d3MEZ ARDILA contra la sentencia del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n contemplada en el art\u00edculo 220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991, modificado por la Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000 \u00a0-vigente \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0proferirse \u00a0el \u00a0fallo- \u00a0por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, \u201cpor error de hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0y \u00a0contemplaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00faltiples \u00a0medios probatorios \u00a0existentes en el proceso.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer motivo: \u201cFalso juicio de identidad \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0testimonio \u00a0 \u00a0de \u00a0 Jorge \u00a0 Eduardo \u00a0 Mart\u00ednez \u00a0Prada.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Protesta \u00a0el \u00a0censor \u00a0porque \u00a0los Jueces de \u00a0instancia \u00a0concedieron plena credibilidad al coprocesado Jorge Eduardo Mart\u00ednez \u00a0Prada, \u00a0quien \u00a0se \u00a0someti\u00f3 \u00a0a \u00a0la justicia; y porque al aceptar sin cr\u00edtica el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0sus \u00a0distintas \u00a0versiones como prueba contra CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ \u00a0ARDILA \u00a0no \u00a0tuvieron \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0que incurri\u00f3 en las \u00a0distintas \u00a0oportunidades \u00a0cuando \u00a0fue \u00a0interrogado, no sopesaron la personalidad \u00a0del \u00a0testigo, \u00a0ni \u00a0confrontaron \u00a0la \u00a0sindicaci\u00f3n \u00a0con \u00a0lo \u00a0sugerido \u00a0por \u00a0otras \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0se \u00a0ocupa inicialmente de la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0de \u00a0Jorge Eduardo Mart\u00ednez, a quien califica como el verdadero \u00a0narcotraficante, \u00a0quien \u00a0para \u00a0beneficiarse, \u00a0a \u00a0manera \u00a0de \u00a0coartada, \u00a0decidi\u00f3 \u00a0trasladar la responsabilidad a CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa \u00a0versi\u00f3n libre, dice el censor, se \u00a0destacan \u00a0varias \u00a0mentiras, \u00a0entre \u00a0ellas, \u00a0que G\u00d3MEZ ARDILA viv\u00eda en Caracas, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Departamento \u00a0Administrativo de Seguridad DAS inform\u00f3 que no hab\u00eda \u00a0salido \u00a0del \u00a0pa\u00eds; \u00a0que \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0ARDILA suscribi\u00f3 varios cheques para realizar \u00a0negocios \u00a0de \u00a0CONFRUPER, \u00a0hecho \u00a0descartado pericialmente al establecerse que su \u00a0firma \u00a0no \u00a0correspond\u00eda \u00a0con la estampada en los t\u00edtulos valores; y que G\u00d3MEZ \u00a0ARDILA \u00a0 era \u00a0 quien \u00a0 estaba \u00a0 al \u00a0 frente \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 empresa \u00a0exportadora \u00a0de \u00a0fruta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aborda luego la indagatoria de Jorge Eduardo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0concluyendo \u00a0que se contradice con relaci\u00f3n a la versi\u00f3n libre, en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0esta \u00a0vez \u00a0afirma \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0(Mart\u00ednez Prada) firmaba todo lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la empresa CONFRUPER, y que los contactos con los comerciantes \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de Miami se hicieron por medios distintos a la supuesta gesti\u00f3n \u00a0de CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo \u00a0en la ampliaci\u00f3n de la indagatoria, \u00a0precisa \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0Jorge \u00a0Eduardo \u00a0Mart\u00ednez menciona a Jaime Santamar\u00eda, \u00a0como \u00a0un delegado de CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA para los negocios de la empresa \u00a0CONFRUPER; \u00a0extra\u00f1a \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0exclama \u00a0el casacionista, que una persona tan \u00a0importante \u00a0para la empresa como Jaime Santamar\u00eda se mencione \u00fanicamente en la \u00a0tercera oportunidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0censor, \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de Jorge \u00a0Eduardo \u00a0Mart\u00ednez carecen de valor demostrativo l\u00f3gico, porque se verific\u00f3 en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0que CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA no ha viajado al exterior, y que \u00a0no \u00a0es \u00a0un hombre acaudalado de negocios, sino una persona humilde, conductor de \u00a0una familia radicada en Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0El \u00a0testigo \u00a0Jorge \u00a0Eduardo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0tambi\u00e9n \u00a0minti\u00f3 \u00a0al \u00a0anotar \u00a0en \u00a0la papeler\u00eda de CONFRUPER el domicilio de la \u00a0empresa, \u00a0pues \u00a0result\u00f3 pertenecer a una oficina de la abogada Gloria Esperanza \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0P\u00e9rez, quien neg\u00f3 conocer a CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA y afirm\u00f3 que \u00a0\u00fanicamente \u00a0conoc\u00eda \u00a0a Jorge Mart\u00ednez, a quien nunca le arrend\u00f3 una oficina, \u00a0sino \u00a0que abusando de su confianza, Jorge Mart\u00ednez decidi\u00f3 tomar la direcci\u00f3n \u00a0de la oficina de ella para su referencia comercial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. La arrendadora de la bodega a CONFRUPER, \u00a0se\u00f1ora \u00a0Mar\u00eda \u00a0Elvia \u00a0Aldana \u00a0de \u00a0D\u00edaz, declar\u00f3 que no conoc\u00eda al procesado \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0ARDILA, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0contrato \u00a0lo \u00a0pact\u00f3 \u00a0con \u00a0Jorge Eduardo Mart\u00ednez \u00a0Prada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Otros \u00a0testigos, \u00a0como \u00a0Jaime Castillo, \u00a0Pablo \u00a0Emilio \u00a0Cruz \u00a0Orjuela y Constanza Salcedo ofrecen afirmaciones de las que \u00a0se \u00a0puede inferir que el propietario de CONFRUPER era Jorge Eduardo Mart\u00ednez, y \u00a0no el procesado CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. M\u00e1s adelante, en otro testimonio, Jorge \u00a0Eduardo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0cambia \u00a0las \u00a0versiones \u00a0anteriores \u00a0para asegurar que Jaime \u00a0Santamar\u00eda \u00a0era el due\u00f1o de la carga \u2013guacales \u00a0 de \u00a0fruta \u00a0para \u00a0exportaci\u00f3n- \u00a0donde \u00a0se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0la \u00a0coca\u00edna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Concluye \u00a0el \u00a0censor \u00a0que Jorge Eduardo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0fue \u00a0modificando sus versiones, culpando inicialmente a CESAR ENRIQUE \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0ARDILA \u00a0y \u00a0luego \u00a0a Jaime Santamar\u00eda, todo con el fin de salir \u00e9l bien \u00a0librado; \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual, el Tribunal Superior falt\u00f3 a la l\u00f3gica y a la \u00a0experiencia \u00a0 cuando \u00a0 le \u00a0 otorg\u00f3 \u00a0 credibilidad \u00a0 para \u00a0 condenar \u00a0 a \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0ARDILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo motivo: \u201cFalso juicio de identidad \u00a0en la prueba t\u00e9cnica consistente en el dictamen grafol\u00f3gico.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicia \u00a0recordando \u00a0que \u00a0por \u00a0exigencia del \u00a0art\u00edculo \u00a0273 \u00a0(criterios \u00a0para \u00a0la apreciaci\u00f3n del \u00a0dictamen) del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0para \u00a0analizar \u00a0un dictamen pericial era indispensable tener en \u00a0cuenta \u00a0la firmeza, precisi\u00f3n y calidad de sus fundamentos, la idoneidad de los \u00a0peritos \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u201clos \u00a0 dem\u00e1s \u00a0 elementos \u00a0 probatorios \u00a0 que \u00a0 obren \u00a0 en \u00a0 el \u00a0proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 este \u00a0 caso, \u00a0 agrega, \u00a0 el \u00a0estudio \u00a0grafol\u00f3gico \u00a0determin\u00f3 \u00a0que las firmas estampadas en los documentos utilizados \u00a0para \u00a0 la \u00a0 apertura \u00a0de \u00a0una \u00a0cuenta \u00a0corriente \u00a0y \u00a0los \u00a0cheques \u00a0no \u00a0guardaban \u00a0uniprocedencia \u00a0con los manuscritos de CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA; sin embargo, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dedujo \u00a0que \u00a0de \u00a0tal \u00a0resultado \u00a0no surg\u00eda su inocencia, sino que \u00a0pod\u00eda tomarse como una coartada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0el libelista que\u00a0 al apreciar \u00a0la \u00a0experticia \u00a0grafol\u00f3gica el Ad-quem \u201cdesconoci\u00f3 \u00a0dichos \u00a0factores, \u00a0en especial los dem\u00e1s elementos probatorios existentes en el \u00a0proceso\u201d, \u00a0 los \u00a0 cuales \u00a0indicaban \u00a0que \u00a0terceras \u00a0personas \u00a0utilizaron \u00a0el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA para desplegar \u00a0actividades \u00a0delictivas, \u00a0efecto \u00a0para \u00a0el \u00a0cual \u00a0lo \u00a0suplantaron \u00a0en \u00a0todos los \u00a0documentos de CONFRUPER. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0motivo: \u201cError de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 medios \u00a0 probatorios \u00a0 que \u00a0 favorecen \u00a0al \u00a0procesado\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor de CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA \u00a0reprocha \u00a0que \u00a0los \u00a0jueces de instancia omitieron la valoraci\u00f3n \u201cde \u00a0un \u00a0gran \u00a0c\u00famulo de pruebas\u201d que \u00a0apreciadas \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0se\u00f1alaban \u00a0que \u00a0\u00e9l no ten\u00eda capacidad econ\u00f3mica ni \u00a0personal \u00a0para \u00a0crear \u00a0la \u00a0empresa \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0atribuye, \u00a0y que, por tanto, es \u00a0inocente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0Jaime \u00a0Castillo, \u00a0al testimonio de Pablo Emilio Cruz Orjuela, a la indagatoria de Cesar \u00a0Augusto \u00a0Bonilla, \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de Gloria Esperanza Rinc\u00f3n, al testimonio de \u00a0Norma \u00a0Constanza \u00a0Salcedo \u00a0y \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Elvia Aldana de D\u00edaz, \u00a0quienes \u00a0afirmaron desconocer a CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA, toda vez que en los \u00a0negocios de CONFRUPER se entendieron con Jorge Eduardo Mart\u00ednez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menciona \u00a0 adem\u00e1s \u00a0 un \u00a0 contrato \u00a0 de \u00a0arrendamiento \u00a0 de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Elvia \u00a0Aldana \u00a0de \u00a0D\u00edaz \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Jorge \u00a0Eduardo \u00a0Mart\u00ednez; \u00a0la \u00a0documentaci\u00f3n obtenida en inspecci\u00f3n judicial a Ganader\u00edas de \u00a0Occidente, \u00a0donde \u00a0indican que CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA para la \u00e9poca de los \u00a0hechos \u00a0era \u00a0\u201cconductor \u00a0de \u00a0la familia\u201d, persona humilde, destacada por sus \u00a0calidades \u00a0humanas \u00a0y \u00a0honradez; \u00a0y finalmente un certificado del DAS confirmado \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0registra \u00a0salidas del pa\u00eds, contrario a lo afirmado por \u00a0Jorge Eduardo Mart\u00ednez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 anterior, \u00a0concluye \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0desvirt\u00faa \u00a0los \u00a0indicios \u00a0derivados \u00a0contra G\u00d3MEZ ARDILA, porque figuraba como \u00a0creador \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0CONFRUPER \u00a0en \u00a0la escritura p\u00fablica de constituci\u00f3n; \u00a0porque \u00a0no liquid\u00f3 la sociedad pese a las supuestas dificultades econ\u00f3micas, y \u00a0porque \u00a0neg\u00f3 \u2013pese a la \u00a0evidencia- haber firmado la escritura p\u00fablica de constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sugiere \u00a0que si el procesado G\u00d3MEZ ARDILA \u00a0neg\u00f3 \u00a0haber firmado la escritura de constituci\u00f3n de CONFRUPER, fue obedeciendo \u00a0a la inadecuada asesor\u00eda por parte de su defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, solicita a la Corte casar \u00a0el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado, \u00a0 y \u00a0 en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0absolver \u00a0a \u00a0CESAR \u00a0ENRIQUE \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0ARDILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0presentada por el defensor de \u00a0CESAR \u00a0ENRIQUE \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0ARDILA no satisface los requisitos formales establecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0225 del C\u00f3digo de procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a0553 \u00a0de 2000, vigente al tiempo en que se profiri\u00f3 el \u00a0fallo. Debido a ello, ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0condicionada al cumplimiento de las exigencias impuestas por el art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal anterior, equivalente al art\u00edculo 212 \u00a0del \u00a0 r\u00e9gimen \u00a0 vigente. \u00a0 Tal \u00a0 disposici\u00f3n \u00a0establece \u00a0requisitos \u00a0meramente \u00a0enunciativos y otros inherentes a la esencia de la impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n es un \u00a0medio \u00a0extraordinario \u00a0destinado a cuestionar la estructura jur\u00eddica del fallo, \u00a0que \u00a0por \u00a0dem\u00e1s \u00a0viene \u00a0amparado \u00a0por la doble\u00a0 presunci\u00f3n de legalidad y \u00a0acierto, \u00a0exige \u00a0rigurosidad \u00a0en \u00a0la \u00a0observaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas que tocan la \u00a0esencia \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0por cuanto, en esta sede, la Sala est\u00e1 inhibida \u00a0para \u00a0actuar \u00a0oficiosamente, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0advierta la presencia de una nulidad o \u00a0cuando \u00a0 \u00a0 encuentre \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0atenta \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, la actividad de la \u00a0Corte \u00a0est\u00e1 \u00a0circunscrita a los par\u00e1metros que le fija el demandante seg\u00fan la \u00a0causal \u00a0que \u00a0elige, \u00a0sin \u00a0que le sea posible a la Sala mejorar o complementar el \u00a0libelo, \u00a0pues \u00a0compete \u00a0al recurrente ser claro y preciso en la v\u00eda que invoca, \u00a0en \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0que la sustentan, en la citaci\u00f3n de las normas que estima \u00a0infringidas \u00a0y en el concepto de la violaci\u00f3n. Requisitos que debe cumplir, por \u00a0separado, \u00a0cada \u00a0vez \u00a0que \u00a0seleccione \u00a0una \u00a0de las causales. Y si acude a cargos \u00a0excluyentes, \u00a0adem\u00e1s, es menester plantearlos en cap\u00edtulos separados e indicar \u00a0cu\u00e1l o cu\u00e1les tienen el car\u00e1cter de subsidiarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto el libelista \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0 el \u00a0 deber \u00a0de \u00a0indicar \u00a0fundadamente \u00a0cu\u00e1les \u00a0normas \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0estimaba \u00a0infringidas, pues se\u00f1al\u00f3 los art\u00edculos 247 (prueba para \u00a0condenar) \u00a0y \u00a0273 \u00a0(criterio \u00a0para \u00a0la apreciaci\u00f3n del dictamen) del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0anterior, \u00a0sin \u00a0suministrar \u00a0a la Sala explicaci\u00f3n alguna \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0ense\u00f1ar \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que lo mov\u00edan a pensar que esos preceptos \u00a0instrumentales \u00a0eran \u00a0de \u00a0contenido \u00a0sustancial, \u00a0y \u00a0en \u00a0qu\u00e9 sentido resultaron \u00a0transgredidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones que puede demandarse la casaci\u00f3n del fallo \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley \u00a0sustancial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0haya incurrido en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error de hecho, camino seguido por el \u00a0libelista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, falso \u00a0juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1 \u00a0 \u00a0Incurre \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0el \u00a0juez \u00a0que \u00a0omite \u00a0apreciar una prueba legalmente aportada al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0cuando, contrario sensu, infiere consecuencias valorativas a partir \u00a0de un medio de convicci\u00f3n que no forma parte del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2 El error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0supone, en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3 \u00a0Si \u00a0la prueba existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0vulnera \u00a0los postulados de la sana cr\u00edtica, es decir, las reglas de la l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, se incurre \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demostrada \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del yerro y su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del fallo, en operaci\u00f3n de causa a efecto, debe \u00a0enlazarse \u00a0con \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0determinada \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0o \u00a0aplicaci\u00f3n indebida, todo en procura de verificar que el fallo \u00a0impugnado es manifiestamente contrario a derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En el primer motivo de casaci\u00f3n, que \u00a0se \u00a0hace consistir en \u201cFalso juicio de identidad en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Eduardo Mart\u00ednez Prada\u201d, \u00a0se \u00a0observa \u00a0un \u00a0esfuerzo \u00a0del libelista por desacreditar la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0atribuyeron \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0pero \u00a0acudiendo \u00a0argumentos libres y sin conexi\u00f3n con la l\u00f3gica inherente al recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 trat\u00e1ndose \u00a0 del \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0el \u00a0censor \u00a0tiene \u00a0la carga de confrontar por separado el tenor \u00a0literal \u00a0de cada prueba sobre la que hace recaer el yerro, con lo que el Ad-quem \u00a0pens\u00f3 \u00a0que ellas dec\u00edan; y una vez demostrado el desfase, debe continuar hacia \u00a0la trascendencia de aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras palabras, quien as\u00ed alega debe \u00a0comparar \u00a0puntualmente \u00a0lo dicho por los testigos, o lo indicado por las pruebas \u00a0de \u00a0otras \u00a0especies, \u00a0con lo que el Tribunal Superior ley\u00f3 en esas espec\u00edficas \u00a0versiones \u00a0testimoniales, \u00a0o \u00a0con \u00a0lo \u00a0que entendi\u00f3 que indicaban las restantes \u00a0pruebas; \u00a0todo \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0demostrar que el fallo se ha distanciado de la \u00a0realidad \u00a0objetivamente \u00a0declarada \u00a0por \u00a0el \u00a0acopio probatorio, por distorsi\u00f3n, \u00a0recorte o adici\u00f3n en su contenido material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso que se examina, similar a un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0expres\u00f3 \u00a0su \u00a0parecer \u00a0acerca \u00a0de las \u00a0motivaciones \u00a0del fallo frente al \u201ctestimonio\u201d del coprocesado Jorge Eduardo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0discurriendo \u00a0libremente \u00a0y \u00a0sin \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la tergiversaci\u00f3n, \u00a0adici\u00f3n \u00a0o \u00a0cercenamiento \u00a0de \u00a0esa \u00a0prueba, al punto que redunda en comentarios \u00a0generales, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0concentrarse \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0en qu\u00e9 consiste el error de \u00a0hecho que le atribuye. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era \u00a0 de \u00a0esperarse \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0desarrollara \u00a0su postulaci\u00f3n a cabalidad, pero no lo hizo, porque incumpli\u00f3 el \u00a0deber \u00a0de \u00a0identificar las expresiones objetivas y literales de los medios sobre \u00a0los \u00a0que \u00a0hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0y \u00a0frente \u00a0a \u00a0cada uno especificar lo que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior ley\u00f3 o entendi\u00f3 que dec\u00edan, con la finalidad de ense\u00f1ar a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de la prueba, por recorte, \u00a0adici\u00f3n o alteraci\u00f3n de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0de los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0afirmar que el Tribunal se equivoc\u00f3 al apreciar las pruebas \u00a0que \u00a0interesan \u00a0al libelista, con base en deducciones subjetivas del profesional \u00a0del \u00a0derecho, \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales apunta hacia la verificaci\u00f3n l\u00f3gica de \u00a0alguna \u00a0especie \u00a0de \u00a0yerro \u00a0in iudicando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0al \u00a0segundo motivo: \u00a0\u201cFalso \u00a0juicio \u00a0de identidad en la prueba t\u00e9cnica \u00a0consistente \u00a0 en \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0grafol\u00f3gico\u201d, \u00a0se \u00a0advierten \u00a0las \u00a0mismas \u00a0imprecisiones \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0caso anterior, b\u00e1sicamente, \u00a0porque \u00a0en \u00a0lugar de se\u00f1alar en qu\u00e9 consisti\u00f3 la alteraci\u00f3n, el recorte o la \u00a0adici\u00f3n \u00a0a esa experticia, el libelista menciona en forma confusa \u201clos dem\u00e1s \u00a0elementos \u00a0probatorios que obren en el proceso\u201d, para protestar porque de todo \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0el Tribunal Superior no concluy\u00f3 que C\u00c9SAR ENRIQUE G\u00d3MEZ ARDILA \u00a0era inocente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En el tercer motivo de casaci\u00f3n, que \u00a0denomina\u00a0 \u00a0\u201cError de hecho por falso juicio de \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los medios probatorios que favorecen al procesado\u201d, \u00a0en \u00a0defensor \u00a0enlist\u00f3 \u00a0una \u00a0serie de testimonios y documentos, \u00a0acompa\u00f1ando \u00a0 un \u00a0 breve \u00a0comentario, \u00a0para \u00a0inferir \u00a0que \u00a0de \u00a0aquellos \u00a0medios \u00a0presuntamente \u00a0ignorados \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior, refulg\u00eda la inocencia del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0ese enunciado \u2013que \u00a0no \u00a0se respalda con argumentos \u00a0elaborados-\u00a0 \u00a0el \u00a0censor atribuye a dichas pruebas la virtualidad de dar al \u00a0traste \u00a0con \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0cargo \u00a0y \u00a0con los indicios que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0soporte \u00a0a \u00a0la sentencia condenatoria contra G\u00d3MEZ ARDILA; entre \u00a0ellos, \u00a0que \u00a0figuraba \u00a0como \u00a0creador \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0CONFRUPER en la escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0de \u00a0constituci\u00f3n; \u00a0que \u00a0no \u00a0liquid\u00f3 la sociedad pese a las supuestas \u00a0dificultades \u00a0econ\u00f3micas; \u00a0y \u00a0que \u00a0neg\u00f3 haber firmado la escritura p\u00fablica de \u00a0constituci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0a \u00a0juicio del casacionista aconteci\u00f3 por el inadecuado \u00a0consejo de su abogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 postulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0existencia \u00a0por \u00a0 omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0debe \u00a0iniciar \u00a0con \u00a0la constataci\u00f3n objetiva de que la \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0en \u00a0el expediente y que, pese ello, su contenido \u00a0material \u00a0no fue sopesado por el fallador. A continuaci\u00f3n se precisa indicar la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0sin \u00a0su influjo el fallo hubiera sido \u00a0diferente; \u00a0y \u00a0todo \u00a0ha \u00a0de \u00a0enlazarse \u00a0con \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0determinada ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, en procura de \u00a0verificar \u00a0 \u00a0que \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado \u00a0 es \u00a0 manifiestamente \u00a0 contrario \u00a0 a \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La estructuraci\u00f3n de la censura en punto \u00a0de \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n no se cumple, como \u00a0suele \u00a0creerse, con la manifestaci\u00f3n que al respecto haga el libelista, como si \u00a0de \u00a0su \u00a0opini\u00f3n \u00a0personal se tratara; pues, de bastar aquel tipo de cr\u00edtica el \u00a0recurso \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 no \u00a0 distar\u00eda \u00a0 en \u00a0 mucho \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 alegato \u00a0 de \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demostraci\u00f3n de la trascendencia del \u00a0yerro \u00a0atribuido \u00a0al \u00a0Ad-quem comporta la obligaci\u00f3n de ense\u00f1ar a la Corte que \u00a0si \u00a0tal \u00a0falencia no se hubiese presentado, entonces el sentido del fallo ser\u00eda \u00a0distinto; \u00a0y \u00a0para ello es preciso demostrar que si la prueba omitida se hubiese \u00a0apreciado \u00a0en \u00a0forma \u00a0correcta, \u00a0las restantes pruebas sopesadas por el Tribunal \u00a0perder\u00edan \u00a0la \u00a0entidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0necesaria \u00a0y \u00a0suficiente para mover hacia la \u00a0convicci\u00f3n declarada en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vale decir, en este evento, correspond\u00eda \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0referirse al verdadero sentido y alcance de la prueba omitida, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0dicha prueba aunada a todas las dem\u00e1s analizadas en \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de instancia, no permit\u00edan arribar a la convicci\u00f3n de certeza \u00a0sobre la responsabilidad penal del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0 bien, \u00a0 desvirtuar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0concedido \u00a0a \u00a0las \u00a0otras pruebas implica a su vez demostrar que los funcionarios \u00a0judiciales \u00a0erraron \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0y \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0de su poder \u00a0suasorio, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0logra a trav\u00e9s de la imposici\u00f3n del criterio \u00a0particular \u00a0 del \u00a0 censor, \u00a0sino \u00a0demostrando \u00a0con \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional \u00a0la \u00a0incursi\u00f3n en errores de hecho o de derecho en ese ejercicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 lugar \u00a0 de \u00a0 aproximarse \u00a0 a \u00a0 una \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esa \u00a0naturaleza, \u00a0el \u00a0apoderado de G\u00d3MEZ ARDILA contrajo su \u00a0discurso \u00a0a \u00a0una \u00a0s\u00edntesis \u00a0apretada \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas cuya valoraci\u00f3n reclama \u00a0omitida, \u00a0pero \u00a0no \u00a0hizo \u00a0referencia \u00a0al poder suasorio de su contenido, ni a la \u00a0capacidad \u00a0intr\u00ednseca de las mismas para desvirtuar el pensamiento \u2013 \u00a0 supuestamente \u00a0errado- \u00a0de \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0quedando \u00a0entonces \u00a0aisladas \u00a0y vac\u00edas de contenido las \u00a0expresiones \u00a0que \u00a0promulgan \u00a0la \u00a0idea seg\u00fan la cual de tales medios dimanaba la \u00a0inocencia del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0En \u00a0particular, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria se estructur\u00f3 en buena medida a trav\u00e9s de la prueba de \u00a0indicios, \u00a0era \u00a0obligatorio \u00a0para \u00a0el \u00a0libelista \u00a0ocuparse \u00a0en desvirtuar dichos \u00a0medios \u00a0 orientando \u00a0 el \u00a0 ataque \u00a0 hacia \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0de \u00a0su \u00a0construcci\u00f3n, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0a los elementos de convicci\u00f3n que soportan el hecho \u00a0indicador, \u00a0a \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n \u00a0mental \u00a0de \u00a0inferencia \u00a0del \u00a0dato indicado o a la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0 individual \u00a0 o \u00a0 conjunta \u00a0 de \u00a0su \u00a0poder \u00a0suasorio. \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a030 \u00a0de septiembre de 1999, M.P. Dr. Jorge An\u00edbal \u00a0G\u00f3mez Gallego) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0manera que, era imprescindible en la \u00a0confecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, analizar por separado y con la t\u00e9cnica casacional \u00a0todos \u00a0y \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores asumidos como probados por los \u00a0Jueces \u00a0de \u00a0instancia y verificar que la inferencia l\u00f3gica o la persuasi\u00f3n que \u00a0derivaron \u00a0de \u00a0ellos \u00a0estaban en franco desfase con la verdad probada, o que las \u00a0deducciones \u00a0 en \u00a0 sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0pod\u00edan \u00a0ofrecer \u00a0conclusiones \u00a0equ\u00edvocas \u00a0o \u00a0discordantes, en lugar de converger hacia la responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0si \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n del \u00a0libelista \u00a0consist\u00eda \u00a0en \u00a0demostrar que el Juez quebrant\u00f3 los postulados de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y \u00a0produjo \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0desfasada \u00a0y arbitraria, el camino a \u00a0seguir \u00a0en b\u00fasqueda de la casaci\u00f3n era el del error \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, que tiene su propia t\u00e9cnica, \u00a0especialmente \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0exige \u00a0demostrar cu\u00e1l postulado cient\u00edfico, o cu\u00e1l \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, o cual m\u00e1xima de la experiencia fue desconocido por \u00a0el fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. En virtud del principio de limitaci\u00f3n \u00a0que \u00a0gobierna \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal no puede \u00a0complementar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0aspecto, ni mejorar el planteamiento, ni \u00a0acomodarlo hasta tornarlo comprensible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0la demanda de \u00a0casaci\u00f3n no ser\u00e1 admitida \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con los art\u00edculos 197 y \u00a0226 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Decreto 2700 de 1991), aplicable al \u00a0caso, \u00a0esta \u00a0providencia \u00a0queda ejecutoriada el d\u00eda en que es suscrita y contra \u00a0ella no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0CESAR ENRIQUE G\u00d3MEZ \u00a0ARDILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra la presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Art\u00edculos \u00a033 \u00a0y 38-3 de la Ley 30 de 1986, sancionado con pena de 8 a 12 a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18820 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 095 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. 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