{"id":8138,"date":"2023-09-08T17:46:10","date_gmt":"2023-09-08T17:46:10","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1871208-03-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:10","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:10","slug":"1871208-03-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1871208-03-04\/","title":{"rendered":"18712(08-03-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18712 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 016 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0ocho (8) de marzo de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0sentencia del 4 de octubre de 2000, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal del Circuito Especializado de Popay\u00e1n conden\u00f3, entre otros, \u00a0a \u00a0C\u00c9SAR \u00a0AUGUSTO \u00a0CASTRO IZQUIERDO,\u00a0 a la pena principal de 43 meses y 18 \u00a0d\u00edas \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso \u00a0y \u00a0al pago de los perjuicios ocasionados, como \u00a0c\u00f3mplice \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado \u00a0y autor material del \u00a0il\u00edcito de porte ilegal de armas de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0anterior \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0recurrido \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0CASTRO IZQUIERDO y el apoderado de la parte civil, y en decisi\u00f3n del \u00a018 \u00a0de abril de 2001 el Tribunal Superior de Popay\u00e1n lo modific\u00f3 en el sentido \u00a0de \u00a0incrementarle \u00a0la \u00a0pena \u00a0a \u00a0uno \u00a0de los sentenciados, ordenar el decomiso de \u00a0algunos \u00a0elementos \u00a0utilizados en la comisi\u00f3n de los punibles y lo confirm\u00f3 en \u00a0lo dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recurrida en casaci\u00f3n la sentencia de segundo \u00a0grado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de C\u00c9SAR AUGUSTO CASTRO IZQUIERDO, procede la Corte a \u00a0pronunciarse sobre la admisibilidad de la demanda sustentatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante que en el ac\u00e1pite de los hechos \u00a0el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0 C\u00c9SAR \u00a0AUGUSTO \u00a0CASTRO \u00a0IZQUIERDO \u00a0formula \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0cuestionamientos \u00a0a \u00a0la legalidad de las pruebas acopiadas en la fase inicial de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0actividad \u00a0policial \u00a0que \u00a0culmin\u00f3 con la captura de \u00a0varios \u00a0de \u00a0los \u00a0sindicados \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0veracidad \u00a0que \u00a0merecieron varias pruebas \u00a0testimoniales, \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0dice \u00a0proponer \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo de segundo grado, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0Cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0\u00e9stos \u00a0t\u00e9rminos \u00a0est\u00e1 \u00a0planteada \u00a0la \u00a0censura: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cMe permito invocar como causal de casaci\u00f3n \u00a0la \u00a0primera \u00a0de \u00a0las \u00a0indicadas en el art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0considerar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso como violatorio del \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Constituci\u00f3n Nacional que consagra el DEBIDO PROCESO, 251 y \u00a0252 \u00a0del \u00a0C.P.P., \u00a0normas \u00a0que \u00a0establecen \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de contradicci\u00f3n y \u00a0publicidad de la prueba\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, puntualiza que en este caso los \u00a0defensores \u00a0de los procesados desconocieron pruebas obrantes en el proceso, como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0fue s\u00f3lo en la audiencia p\u00fablica que supieron de la existencia de \u00a0los \u00a0videos; \u00a0no hubo posibilidad de interrogar al testigo de cargo Justo Pastor \u00a0Jaimes, \u00a0ni \u00a0a \u00a0los policiales que participaron en los operativos adelantados en \u00a0la \u00a0 \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0tampoco \u00a0 a \u00a0 quien \u00a0 suscribi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 respectivo \u00a0informe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0Cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta oportunidad, precisa el demandante que \u00a0invoca \u00a0\u201ccomo \u00a0causal de casaci\u00f3n la tercera de las indicadas en el art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C.P.P. \u00a0por considerar la sentencia objeto del recurso como violatoria \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional, \u00a0252 \u00a0y 333 del C.P.P., que \u00a0consagra \u00a0la \u00a0Nulidad de la prueba por violaci\u00f3n al debido proceso y al derecho \u00a0de defensa del sindicado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el recurrente, \u201cen el presente caso no \u00a0solo \u00a0se \u00a0presenta la nulidad de la prueba de la diligencia del testigo de cargo \u00a0Justo \u00a0Pastor \u00a0Jaimes, \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0su colaboraci\u00f3n ofrecida en forma \u00a0espont\u00e1nea \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo,sino que fue fruto de torturas tanto f\u00edsicas como \u00a0sicol\u00f3gicas \u00a0realizadas por el Mayor Gonz\u00e1lez Bautista. En el mismo sentido se \u00a0puede \u00a0decir \u00a0del \u00a0informe \u00a0rendido \u00a0por \u00a0los Agentes de Polic\u00eda, al no haberse \u00a0podido interrogar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en lo anterior, solicita de la Corte, \u00a0se \u00a0case \u00a0la sentencia impugnada y se declare que su defendido no es responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos que se le imputan \u201cy\/o subsidiariamente, decretar las pruebas \u00a0decretadas \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 audiencia \u00a0 p\u00fablica \u00a0por \u00a0los \u00a0sindicados \u00a0y \u00a0defensores \u00a0intervinientes \u00a0en \u00a0esta, \u00a0por violaci\u00f3n al debido proceso y consecuencialmente \u00a0la \u00a0Nulidad \u00a0de las decisiones tomadas a partir del 24 de julio de 2000 fecha en \u00a0que se inici\u00f3 el debate p\u00fablico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGATO DEL NO RECURRENTE: \u00a0<\/p>\n<p>En calidad de no recurrente, el Procurador 155 \u00a0Judicial \u00a0Penal \u00a0II \u00a0present\u00f3 \u00a0escrito en el que manifiesta que es imposible la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada a nombre del procesado C\u00c9SAR \u00a0AUGUSTO \u00a0CASTRO \u00a0IZQUIERDO, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0trata de un confuso escrito que no \u00a0satisface \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0claridad \u00a0en \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n y \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0pareciera dar por demostrados con las \u00a0apreciaciones expuestas en el ac\u00e1pite de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda m\u00e1s bien parece un nuevo recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el prop\u00f3sito de anteponer el criterio del censor al de los \u00a0sentenciadores, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0insistir en la falta de \u00a0garant\u00edas \u00a0en \u00a0el recaudo de las pruebas. Asimismo, no precis\u00f3 yerro alguno en \u00a0el fallo y tampoco lo demostr\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. Los profundos y sustanciales desaciertos de \u00a0orden \u00a0conceptual \u00a0sobre \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0este recurso y las causales que lo \u00a0componen, \u00a0obligan \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0reiterar, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha venido haciendo en los \u00a0\u00faltimos \u00a0a\u00f1os, que la casaci\u00f3n es un medio extraordinario de impugnaci\u00f3n que \u00a0constituye \u00a0un \u00a0juicio sobre la legalidad de los fallos de segundo grado, porque \u00a0procede \u00a0una \u00a0vez \u00a0agotadas las instancias ordinarias y s\u00f3lo en los t\u00e9rminos y \u00a0oportunidades reguladas en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Se trata pues, de un recurso reglado, que a \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0los ordinarios impone el cumplimiento de una serie de requisitos \u00a0formales, \u00a0como \u00a0que debe sustentarse por medio de una demanda que satisfaga los \u00a0requisitos \u00a0se\u00f1alados \u00a0en el art\u00edculo 211 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal y \u00a0conforme \u00a0a los motivos de ataque se\u00f1alados expresamente en la ley. Por eso, su \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0corresponde \u00a0tambi\u00e9n \u00a0respetando \u00a0los presupuestos te\u00f3ricos que \u00a0inspiran \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0modalidades de quebranto a las normas sustantivas. \u00a0Esto \u00a0significa que toda la carga argumentativa corre por cuenta del recurrente, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0por virtud del principio de limitaci\u00f3n a la Corte como Tribunal \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0le \u00a0est\u00e1 \u00a0vedado \u00a0corregir \u00a0el \u00a0libelo o suplir las deficiencias \u00a0demostrativas \u00a0para \u00a0pronunciarse \u00a0sobre \u00a0cargos \u00a0no \u00a0propuestos \u00a0o \u00a0causales no \u00a0invocadas, \u00a0excepci\u00f3n \u00a0hecha, \u00a0claro \u00a0est\u00e1, \u00a0de \u00a0la facultad oficiosa a que se \u00a0contrae \u00a0el \u00a0art\u00edculo 216 ib\u00eddem, esto es, cuando advierta la presencia de una \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0afecta \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0o sea ostensible que la \u00a0sentencia atenta contra las garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Teniendo en cuenta las anteriores premisas, \u00a0en \u00a0el \u00a0presente asunto resulta forzoso concluir que la demanda es inepta frente \u00a0a \u00a0los \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0de la casaci\u00f3n, ya que se trata de un escrito insustancial \u00a0que \u00a0lejos \u00a0de \u00a0contener \u00a0verdaderos \u00a0ataques \u00a0tendientes \u00a0a desvirtuar la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y legalidad con la que arriban los fallos judiciales a \u00a0este \u00a0sede, \u00a0se \u00a0remite \u00a0a \u00a0una \u00a0serie de aisladas e indemostradas cr\u00edticas que \u00a0comprometen \u00a0simult\u00e1neamente la legalidad de la actuaci\u00f3n, de las pruebas y la \u00a0credibilidad \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0testimonio \u00a0 \u00a0de \u00a0 cargo \u00a0 rendido \u00a0 por \u00a0 Justo \u00a0 Pastor \u00a0Jaimes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. En efecto, en ese indebido proceder incurre \u00a0el \u00a0 censor \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 ac\u00e1pite \u00a0 correspondiente \u00a0 a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0all\u00ed sostiene que al proceso se alleg\u00f3 prueba \u00a0que \u00a0acredita \u00a0la presencia de su defendido en lugar diferente a aqu\u00e9l donde se \u00a0cometieron \u00a0los \u00a0delitos; cuestiona la primigenia actividad policial; afirma que \u00a0Justo \u00a0Pastor Jaimes no reconoci\u00f3 a su representado en fila de personas; que el \u00a0informe \u00a0 del \u00a0 Mayor \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Bautista \u00a0es \u00a0contradictorio; \u00a0fue \u00a0ilegal \u00a0el \u00a0allanamiento \u00a0practicado en la ciudad de Pereira; en el proceso se demostr\u00f3 que \u00a0el \u00a0arma \u00a0que CASTRO IZQUIERDO le entreg\u00f3 al Mayor Gonz\u00e1lez no es la misma que \u00a0fuera \u00a0hurtada \u00a0en los establecimientos comerciales donde se ejecut\u00f3 el punible \u00a0y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0a \u00a0este \u00a0procesado \u00a0no \u00a0se le puede imputar el delito de porte \u00a0ilegal \u00a0de arma de defensa personal porque al ser miembro del Ej\u00e9rcito Nacional \u00a0es \u00a0imposible \u00a0que \u00a0incurra \u00a0en \u00a0dicha \u00a0infracci\u00f3n ya que la c\u00e9dula militar lo \u00a0faculta para esos efectos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0De la misma manera, tal y como lo destaca \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0no \u00a0recurrente, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0tampoco \u00a0cumple \u00a0con los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0claridad \u00a0en \u00a0la proposici\u00f3n y desarrollo de los \u00a0cargos \u00a0que formula contra la sentencia, pues en el primero invoca como sustento \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n y acusa la violaci\u00f3n del debido proceso citando \u00a0como \u00a0normas \u00a0quebrantadas \u00a0los \u00a0art\u00edculos 29 de la Carta Pol\u00edtica y 251 y 252 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. Tal planteamiento es, desde todo punto de \u00a0vista, \u00a0un contrasentido l\u00f3gico en casaci\u00f3n, ya que lo primero es incompatible \u00a0con lo segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta en el primer reparo \u00a0casacional \u00a0es \u00a0un \u00a0desv\u00edo \u00a0de causal, puesto que se utiliz\u00f3 como sustento una \u00a0que \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0de los que se vale el demandante para \u00a0elaborar \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n, \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta que adujo la primera para \u00a0plantear \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0que \u00a0le era exigido \u00a0conforme \u00a0a la naturaleza de aquella era indicar si el motivo de la violaci\u00f3n a \u00a0la \u00a0ley es el directo o el indirecto, y conforme a esos presupuestos precisar la \u00a0clase \u00a0de \u00a0yerro \u00a0de \u00a0juicio \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 el sentenciador, esto es, si se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0una \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n o una errada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0preceptos \u00a0sustantivos \u00a0para el primer caso; o si lo que se \u00a0presentan \u00a0son \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho (por omisi\u00f3n, suposici\u00f3n, tergiversaci\u00f3n o \u00a0raciocionio) \u00a0o \u00a0de derecho (falsos juicios de legalidad o convicci\u00f3n), para lo \u00a0segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Por el contrario, las referencias sobre el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0art\u00edculo 29 de la Carta Pol\u00edtica y las normas procesales \u00a0sobre \u00a0 contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0publicidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0porque, \u00a0seg\u00fan \u00a0dice \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0 los \u00a0 defensores \u00a0 no \u00a0 pudieron \u00a0 controvertir \u00a0 la \u00a0acopiada \u00a0por \u00a0desconocerla, \u00a0que \u00a0es \u00a0a \u00a0la \u00a0postre \u00a0a lo que se reduce la demostraci\u00f3n de la \u00a0censura, \u00a0ponen \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0que era la causal tercera la llamada a servir de \u00a0soporte \u00a0al \u00a0ataque \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0primera, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata \u00a0de una situaci\u00f3n que \u00a0compromete \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa. \u00a0Y \u00a0en tales condiciones, entonces, lo que \u00a0correspond\u00eda \u00a0era \u00a0demostrar si se obstaculiz\u00f3 o impidi\u00f3 el ejercicio de este \u00a0derecho, \u00a0y cu\u00e1les los efectos nocivos que reportaron en el proceso frente a la \u00a0responsabilidad de CASTRO IZQUIERDO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0tiene que ver con el segundo \u00a0cargo \u00a0la \u00a0confusi\u00f3n \u00a0del libelista es todav\u00eda mayor, como quiera propone como \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0un tema que apunta a cuestionar la legalidad de la prueba y \u00a0que \u00a0por ende, de cara a la soluci\u00f3n que resultar\u00eda procedente en el evento de \u00a0prosperar \u00a0la censura, no implicar\u00eda retrotraer la actuaci\u00f3n, sino excluir del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0el \u00a0medio aportado con violaci\u00f3n del debido proceso y el \u00a0derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. En efecto, para el demandante el fundamento \u00a0del \u00a0reproche \u00a0lo \u00a0constituye \u00a0\u201cla \u00a0nulidad \u00a0de la prueba de la diligencia del \u00a0testigo \u00a0de cargo Justo Pastor Jaimes\u201d, por haberse obtenido mediante tortura. \u00a0As\u00ed \u00a0 desarrollada \u00a0 la \u00a0 censura, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0su \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0debi\u00f3 \u00a0enderezarse \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por error de \u00a0derecho, \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad, ya que en tales condiciones el yerro \u00a0ser\u00eda \u00a0in iudicando desde el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista de la valoraci\u00f3n probatoria, en tanto que se confiri\u00f3 aptitud \u00a0demostrativa \u00a0a \u00a0un elemento de juicio que por contener vicios en su producci\u00f3n \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0integrar \u00a0el \u00a0material objeto de an\u00e1lisis con miras a establecer la \u00a0responsabilidad del sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0Adicionalmente, \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0a lo \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0integra \u00a0como \u00a0argumento \u00a0demostrativo la aislada e \u00a0incoherente \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201cEn \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido \u00a0se puede decir del \u00a0informe \u00a0 rendido \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 Agentes \u00a0 de \u00a0Polic\u00eda, \u00a0al \u00a0no \u00a0haberse \u00a0podido \u00a0interrogar\u201d, \u00a0pues \u00a0no queda en claro si la inconformidad se remite a destacar \u00a0la \u00a0ilegalidad \u00a0del \u00a0informe \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0o a la imposibilidad de interrogar a \u00a0quien lo suscribi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0En \u00a0tales \u00a0condiciones, no le queda a la \u00a0Corte \u00a0alternativa \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0de la desestimaci\u00f3n de la demanda, pues en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0hubo \u00a0una \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos propiamente dicha y tampoco un \u00a0desarrollo \u00a0medianamente \u00a0comprensible sobre el alcance que pretendi\u00f3 otorgarle \u00a0el censor a la impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Inadmitir \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del sentenciado C\u00c9SAR AUGUSTO CASTRO IZQUIERDO contra la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia proferida el 18 de abril de 2001 por el Tribunal \u00a0Superior de Popay\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERM\u00c1N GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18712 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0 Aprobado Acta No. 016 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0ocho (8) de marzo de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Mediante \u00a0sentencia del 4 de octubre de 2000, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal del 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