{"id":8111,"date":"2023-09-08T17:46:08","date_gmt":"2023-09-08T17:46:08","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1837325-02-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:08","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:08","slug":"1837325-02-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1837325-02-04\/","title":{"rendered":"18373(25-02-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18373 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No.013 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veinticinco (25) de febrero de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0a \u00a0nombre de CARLOS MARIO CALDER\u00d3N \u00a0HERN\u00c1NDEZ \u00a0en \u00a0contra de la sentencia proferida el 29 de noviembre de 2.000 por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda, \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0dictada \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Promiscuo del Circuito de Montel\u00edbano, mediante el \u00a0cual \u00a0se \u00a0conden\u00f3 a dicho procesado y a Edison Antonio Fern\u00e1ndez Torres, a las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de \u00a0504 \u00a0y \u00a0492 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0respectivamente, a la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por 10 a\u00f1os a \u00a0cada \u00a0uno, \u00a0y \u00a0al pago de los perjuicios ocasionados como autores determinadores \u00a0del delito de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Sentando \u00a0como \u00a0punto \u00a0de \u00a0partida la cita de \u00a0jurisprudencia \u00a0de esta Sala sobre la t\u00e9cnica para alegar la duda en casaci\u00f3n, \u00a0un \u00a0cargo \u00a0postula \u00a0el \u00a0demandante con sustento en el inciso segundo del numeral \u00a0primero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, acusando la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo grado de ser violatoria de la ley sustancial, por errores \u00a0de hecho por falsos juicios de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al Tribunal, la versi\u00f3n libre de Edwin Ramos \u00a0Aguas \u00a0y \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Alejandro \u00a0Calder\u00f3n \u00a0Villegas \u00a0y Julio Samuel \u00a0Navarro \u00a0Bedoya, quienes afirmaron que CARLOS MARIO CALDER\u00d3N HERN\u00c1NDEZ invit\u00f3 \u00a0a \u00a0la v\u00edctima a tomarse unos tragos y que durante el tiempo que permaneci\u00f3 con \u00a0ella \u00a0se \u00a0retir\u00f3 \u00a0en \u00a0varias oportunidades, le permiti\u00f3 concluir que el m\u00f3vil \u00a0del \u00a0autor del homicidio investigado fue la oferta de pago, y que la persona que \u00a0ten\u00eda \u00a0razones \u00a0para \u00a0hacerla \u00a0es el procesado, ya que esa actitud denotada por \u00a0los \u00a0testigos \u00a0es \u00a0indicativa \u00a0de que ten\u00eda un plan previamente preparado. Esas \u00a0apreciaciones \u00a0son \u00a0contrarias \u00a0a lo que indica el recaudo probatorio, porque lo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0los \u00a0deponentes \u00a0y \u00a0el \u00a0autor \u00a0material \u00a0del \u00a0hecho no ofrecen la \u00a0credibilidad otorgada por ser contradictorios entre s\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0contexto \u00a0de \u00a0fallo \u00a0se \u00a0infiere \u00a0que el \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0concret\u00f3 \u00a0en \u00a0pretensiones \u00a0patrimoniales las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0CARLOS MARIO mand\u00f3 a asesinar a su hermano Porfirio. \u00a0Esto, \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0casacionista es \u201cinexistente\u201d porque para entonces su \u00a0defendido \u00a0ya \u00a0estaba reconocido como hijo del se\u00f1or Alejandro Calder\u00f3n Plaza, \u00a0el \u00a0padre \u00a0de \u00a0la v\u00edctima, y tenia, por tanto, derechos sobre su patrimonio, lo \u00a0que \u00a0significa \u00a0que desde ese punto de vista Porfirio no le representaba ning\u00fan \u00a0peligro. \u00a0Tampoco est\u00e1 acreditado en el proceso que las relaciones entre \u00e9stos \u00a0dos \u00a0no fueran cordiales como lo afirm\u00f3 el fallador. Por el contrario, testigos \u00a0como \u00a0Pedro \u00a0Luis Mart\u00ednez Monterrosa, Teodorina Herrera Perdomo y Edilberto de \u00a0Jes\u00fas \u00a0 Banquet \u00a0P\u00e9rez \u00a0dan \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0que \u00a0eran \u00a0amigables, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0se \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0se la puso a decir lo que no dice, \u00a0porque \u00a0la \u00a0\u00fanica que refiri\u00f3 problemas fue la testigo Teodorina Herrera, pero \u00a0precis\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0entre \u00a0Porfirio \u00a0y Alejandro Calder\u00f3n Plaza, el \u00a0pap\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el demandante, tampoco resulta acertada \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual, como a CARLOS MARIO CALDER\u00d3N \u00a0HERN\u00c1NDEZ \u00a0no le agradaban algunas actitudes de Porfirio, el d\u00eda de los hechos \u00a0lo \u00a0invit\u00f3 \u00a0con \u00a0insistencia \u00a0a \u00a0tomar a un sitio p\u00fablico con el fin de que su \u00a0plan \u00a0se \u00a0ejecutara \u00a0con \u00a0facilidad, pues no especifica qu\u00e9 era lo que tanto le \u00a0molestaba \u00a0a su defendido de la v\u00edctima. Adem\u00e1s la l\u00f3gica y el sentido com\u00fan \u00a0ense\u00f1an \u00a0 que \u00a0 para \u00a0 lograr \u00a0 el \u00a0 \u00e9xito \u00a0 de \u00a0un \u00a0plan \u00a0criminal \u00a0de \u00a0estas \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0lo \u00a0que \u00a0se busca es un sitio despoblado y oscuro en el que no \u00a0haya \u00a0testigos \u00a0ni \u00a0se \u00a0corra \u00a0el \u00a0peligro de ser capturados o de que fracase el \u00a0plan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0distorsion\u00f3 la declaraci\u00f3n del se\u00f1or \u00a0Alejandro \u00a0Calder\u00f3n \u00a0Plaza, padre de CARLOS MARIO y Porfirio, cuando afirma que \u00a0le \u00a0mand\u00f3 \u00a0a decir al primero que no le buscar\u00eda abogado, que no se preocupara \u00a0por \u00a0eso y \u201cque pague la pena si tiene que pagarla\u201d,porque de tal expresi\u00f3n \u00a0se \u00a0dedujo \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0ten\u00eda seguridad sobre la autor\u00eda intelectual del \u00a0delito \u00a0investigado, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0entiende \u00a0es que estaba \u00a0convencido \u00a0de \u00a0que la justicia aclarar\u00eda el hecho porque \u201csab\u00eda que su hijo \u00a0no \u00a0era \u00a0capaz \u00a0de \u00a0eso\u201d, pero si eventualmente lo encontraban culpable \u201cque \u00a0pagara\u201d. \u00a0Aqu\u00ed \u00a0se presumi\u00f3 autor\u00eda, responsabilidad y dolo, cuando ello no \u00a0es posible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Err\u00f3 \u00a0el Tribunal porque para deducir que el \u00a0m\u00f3vil \u00a0del \u00a0delito \u00a0fue \u00a0la \u00a0herencia, \u00a0se apoy\u00f3 en afirmaciones especulativas \u00a0hechas \u00a0por \u00a0el \u00a0declarante \u00a0Pedro \u00a0Luis \u00a0Mart\u00ednez Monterrosa, quien a pesar de \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0eso \u00a0\u201cdebe \u00a0ser\u201d entre los hermanos por ese motivo, aclar\u00f3 \u00a0que \u00a0no le consta sobre conflictos entre CARLOS MARIO y Porfirio, pero s\u00ed entre \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0y \u00a0su \u00a0padre. \u00a0En \u00a0este sentido, puntualiza que no es l\u00f3gico que \u00a0consangu\u00edneos \u00a0 se \u00a0 peleen \u00a0 entre \u00a0 s\u00ed, \u00a0 cuando \u00a0 su \u00a0 padre \u00a0 a\u00fan \u00a0no \u00a0ha \u00a0muerto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a la promesa remuneratoria que le \u00a0hiciera \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0a \u00a0Edwin \u00a0Ramos \u00a0Aguas \u00a0para cometer el delito, yerra el \u00a0fallador \u00a0de segundo grado porque hace un juicio \u201cm\u00e1s all\u00e1 de lo establecido \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso\u201d \u00a0y \u00a0supone el motivo porque esa afirmaci\u00f3n solo existe en la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0del \u00a0autor material, la cual fue desmentida por \u00e9l mismo en la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0\u201cy \u00a0presenta contradicciones\u201d. En este sentido, \u00a0agrega, \u00a0que \u00a0no \u00a0resulta \u00a0l\u00f3gico \u00a0que \u00a0el \u00a0il\u00edcito \u00a0se \u00a0cometa \u00a0sin que se de \u00a0previamente el pago. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0los \u00a0falladores \u00a0desecharon la \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0le \u00a0otorgaron todo el cr\u00e9dito a la versi\u00f3n libre de Edwin Omar \u00a0Ramos \u00a0Aguas \u00a0para \u00a0fundar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su representado, pese a que \u00a0circunstancias \u00a0all\u00ed \u00a0relatadas, \u00a0como \u00a0la entrega del arma fueron desvirtuadas \u00a0por \u00a0otras \u00a0prueba, como la declaraci\u00f3n rendida por Yenis Paola Echavarr\u00eda, la \u00a0due\u00f1a \u00a0del establecimiento La Cachaca, quien manifest\u00f3 que una vez presente la \u00a0polic\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar, se le practic\u00f3 una requisa a todas las personas que se \u00a0encontraban \u00a0en \u00e9l, incluidos CARLOS MARIO CALDER\u00d3N y Edison Fern\u00e1ndez Torres \u00a0y \u00a0a \u00a0ninguno \u00a0se les encontr\u00f3 arma, es decir, que no tuvo tiempo de esconderla \u00a0siquiera. \u00a0Esta \u00a0circunstancia tambi\u00e9n es desmentida por Edwin Ramos, cuando en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0ley\u00f3 \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0porque \u201clo \u00a0pusieron a firmar apenas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la misma manera, destaca que como no fueron \u00a0llamados \u00a0a \u00a0declarar \u00a0el \u00a0due\u00f1o \u00a0ni ning\u00fan empleado de la residencia donde se \u00a0hosped\u00f3 \u00a0Edwin \u00a0Ramos \u00a0Aguas, \u00a0para \u00a0constatar la veracidad de lo sostenido por \u00a0aqu\u00e9l \u00a0en \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre, \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0ella \u00a0manifest\u00f3 \u00a0queda \u00a0como una \u00a0\u201chistoria \u00a0carente \u00a0totalmente \u00a0de \u00a0respaldo \u00a0probatorio\u201d, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0CARLOS MARIO, en dicha diligencia no afirm\u00f3 que hubiera hablado \u00a0con \u00a0\u00e9l, \u00a0ni \u00a0lo \u00a0describi\u00f3 \u00a0f\u00edsicamente, \u00a0ya \u00a0que \u00fanicamente lo refiere. Al \u00a0respecto, \u00a0anota \u00a0el \u00a0demandante, que no se puede olvidar que ese interrogatorio \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0a \u00a0las 10:30 de la ma\u00f1ana siguiente a la ocurrencia de los \u00a0hechos \u00a0\u201cy \u00a0en \u00a0la pr\u00e1ctica judicial sabemos que a veces las versiones libres \u00a0son \u00a0manipuladas\u201d, \u00a0y \u201csi bien se ve en dicha versi\u00f3n, que supuestamente el \u00a0arma \u00a0era \u00a0de \u00a0CARLOS \u00a0MARIO, \u00a0eso \u00a0nunca se investig\u00f3 ni se comprob\u00f3\u201d, como \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0en el proceso que hubiera sido su defendido la persona \u00a0que le pag\u00f3 la residencia a Edwin. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Malinterpret\u00f3 \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0la \u00a0actitud \u00a0posterior \u00a0de \u00a0CARLOS \u00a0MARIO \u00a0CALDER\u00d3N \u00a0HERN\u00c1NDEZ, al calificarla de indolente \u00a0sobre \u00a0la \u00a0base de que una vez producido el ataque en contra de su hermano no le \u00a0procur\u00f3 \u00a0auxilio \u00a0ni \u00a0hizo \u00a0nada \u00a0por \u00a0capturar \u00a0a \u00a0su \u00a0autor material. En este \u00a0sentido, \u00a0las \u00a0declaraciones de Alejandro Dumas Calder\u00f3n Villegas y la de Jorge \u00a0Miguel \u00a0Narv\u00e1ez \u00a0Ag\u00e1mez \u00a0demuestran \u00a0lo \u00a0contrario, como quiera que el primero \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0cuando \u00a0Porfirio \u00a0cay\u00f3 \u00a0al suelo boca abajo CARLOS lo volte\u00f3, le \u00a0puso \u00a0la mano en el pecho y dijo que todav\u00eda estaba vivo, que buscaran un carro \u00a0pero \u00a0nadie \u00a0hizo \u00a0nada; \u00a0y el segundo que cuando vio muerto a su hermano, se le \u00a0fue \u00a0encima \u00a0llorando. \u00a0Esa, \u00a0no \u00a0es \u00a0pues, \u00a0la \u00a0actitud \u00a0que asumir\u00eda el autor \u00a0intelectual del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0Alejandro \u00a0Calder\u00f3n \u00a0Villegas, \u00a0Julio \u00a0Samuel \u00a0Navarro \u00a0Bedoya \u00a0y \u00a0Guillermo \u00a0Le\u00f3n Posada \u00a0Restrepo, \u00a0\u201cno merecen credibilidad\u201d en los aspectos que incriminan a CARLOS \u00a0MARIO \u00a0CALDER\u00d3N \u00a0HERN\u00c1NDEZ, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0son \u00a0contradictorias \u00a0y fueron \u00a0distorsionadas \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0pues \u00a0de ellas no era posible colegir que el \u00a0sindicado \u00a0fue \u00a0se\u00f1alado \u00a0a \u00a0la Polic\u00eda o que hubo necesidad de ir a buscarlo, \u00a0porque \u00a0de \u00a0sus mismos relatos se establece que la autoridad lo encontr\u00f3 cuando \u00a0iba \u00a0en el cami\u00f3n que transportaba el cad\u00e1ver de su hermano y fue \u00e9l mismo el \u00a0que \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0ante \u00a0el \u00a0Teniente. \u00a0Mucho \u00a0menos es cierto que el sindicado \u00a0hubiera \u00a0 reconocido \u00a0p\u00fablicamente \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0intelectual \u00a0en \u00a0el \u00a0il\u00edcito \u00a0investigado, \u00a0ya \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0esa \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0fue hecha por Guillermo Le\u00f3n \u00a0Posada, \u00a0quien \u00a0indic\u00f3 \u00a0como \u00a0testigo \u00a0de \u00a0ello \u00a0a Edilberto de Jes\u00fas Blanquet \u00a0P\u00e9rez, \u00a0una vez llamado \u00e9ste a declarar la desminti\u00f3 diciendo que no escuch\u00f3 \u00a0nada porque se encontraba a unos 300 metros del puesto de salud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cercen\u00f3 \u00a0el Tribunal en las pruebas de cargo \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0favorables al procesado, pues las tom\u00f3 como un todo poni\u00e9ndolas \u00a0a \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0no dicen, es decir, incurri\u00f3 en falsos juicios de identidad; \u00a0omiti\u00f3 \u00a0\u201cen \u00a0su \u00a0totalidad \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0descargos\u201d, y desconoci\u00f3 las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica en la apreciaci\u00f3n de los testimonios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0en \u00a0consecuencia, se case el fallo \u00a0impugnado y se absuelva a CARLOS MARIO CALDER\u00d3N HERN\u00c1NDEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0demanda \u00a0cuyo \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0corresponde \u00a0ahora \u00a0estudiar \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0no \u00a0re\u00fane las \u00a0condiciones \u00a0m\u00ednimas \u00a0exigidas en el art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0 siendo \u00a0 del \u00a0 caso \u00a0destacar \u00a0como \u00a0primera \u00a0falencia, \u00a0que \u00a0introduce \u00a0cuestionamientos \u00a0de tipo valorativo de la prueba en el ac\u00e1pite relacionado con \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, que debe corresponder a una presentaci\u00f3n objetiva del \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0pues \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con los testimonios de Alejandro \u00a0Dumas \u00a0Calder\u00f3n Villegas, Guillermo Le\u00f3n Posada Restrepo y Edilberto de Jes\u00fas \u00a0Blanquet \u00a0P\u00e9rez, hace afirmaciones atinentes a la credibilidad o no que merecen \u00a0sus \u00a0versiones, \u00a0cr\u00edticas que m\u00e1s adelante reitera en el desarrollo del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0De la misma manera, a la hora de formular \u00a0el \u00a0cargo frente al caso concreto, invoca el cuerpo segundo de la causal primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0precisa la clase de yerro en uno de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0err\u00f3nea apreciaci\u00f3n de la prueba, pero de inmediato acomete su \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0una \u00a0serie \u00a0de comentarios que se desentienden por \u00a0completo \u00a0de \u00a0la \u00a0metodolog\u00eda \u00a0exigida \u00a0por \u00a0este recurso y de los presupuestos \u00a0te\u00f3ricos \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0respetar \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0naturaleza del error \u00a0escogido. \u00a0 Mucho \u00a0 menos \u00a0identifica \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0que \u00a0considera \u00a0quebrantadas, \u00a0ni \u00a0se\u00f1ala su sentido, esto es, si su violaci\u00f3n se presenta por \u00a0aplicar \u00a0las que no regulan el supuesto de hecho investigado, o si se dejaron de \u00a0lado aquellas cuya observancia se hacia jur\u00eddicamente necesaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0este \u00a0orden de ideas, a juzgar por el \u00a0enunciado \u00a0que \u00a0como punto de partida sienta el demandante para la demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0yerro \u00a0alegado \u00a0y el desarrollo argumentativo que le sirve de sustento para \u00a0justificar \u00a0la \u00a0prosperidad de la pretensi\u00f3n casacional, es evidente que con el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0propiciar \u00a0una \u00a0especie \u00a0de tercera instancia, ajena a la naturaleza \u00a0rogada \u00a0de este excepcional medio de impugnaci\u00f3n, el libelista hace una especie \u00a0de \u00a0lista \u00a0sobre \u00a0apreciaciones \u00a0valorativas \u00a0del \u00a0fallador \u00a0que \u00a0no \u00a0le parecen \u00a0correctas \u00a0a \u00a0fin de que la Corte asuma una revisi\u00f3n oficiosa de todo el acervo \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0le otorgue la raz\u00f3n a su personal forma de concebir los hechos y \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0persuasivo \u00a0que \u00a0tendr\u00eda \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de los testimonios a que se \u00a0refiere \u00a0en \u00a0el \u00a0escrito \u00a0de demanda, frente a la responsabilidad del sindicado, \u00a0pero \u00a0no \u00a0logra, \u00a0de \u00a0manera seria y coherente acreditar ilegalidad alguna en el \u00a0fallo atacado con la fuerza suficiente para provocar su ruptura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El demandante incurre en un desacierto de \u00a0tipo \u00a0sustancial \u00a0al \u00a0precisar \u00a0el \u00a0yerro \u00a0en los falsos juicios de identidad, a \u00a0partir \u00a0 del \u00a0gen\u00e9rico \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallador \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0al \u00a0contenido de las pruebas acopiadas a esta investigaci\u00f3n, pero \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0y \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas, \u00a0indicar que se \u00a0desconocieron \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0introducir \u00a0afirmaciones \u00a0sueltas \u00a0en \u00a0torno a que hubo aspectos de los hechos que no fueron \u00a0investigados y pruebas que no fueron valoradas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Al respecto, conviene precisar, que si bien \u00a0en \u00a0alguna \u00a0oportunidad \u00a0la jurisprudencia de la Sala sostuvo que los desafueros \u00a0del \u00a0Juez \u00a0en \u00a0la aplicaci\u00f3n de las reglas de la sana cr\u00edtica se traduc\u00edan en \u00a0una \u00a0forma \u00a0de distorsi\u00f3n de la prueba, desde hace varios a\u00f1os ha decantado la \u00a0problem\u00e1tica \u00a0presentada \u00a0en \u00a0torno \u00a0a la t\u00e9cnica de casaci\u00f3n para atacar los \u00a0errores \u00a0del \u00a0fallador \u00a0que \u00a0pueden presentarse en el proceso de ponderaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0diferentes elementos de juicio que ofrece la actuaci\u00f3n, con aquellos\u00a0 \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0la \u00a0experiencia com\u00fan que deben \u00a0orientar \u00a0y \u00a0delimitar \u00a0razonablemente \u00a0el \u00a0justo valor suasorio que corresponde \u00a0otorgarles. \u00a0Se \u00a0diferenci\u00f3 \u00a0entonces, \u00a0el \u00a0falso juicio de identidad del falso \u00a0raciocinio, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0responden a una l\u00f3gica \u00a0diferente \u00a0y \u00a0son, \u00a0por ende, de naturaleza diversa, y por\u00a0 lo mismo exigen \u00a0formas de demostraci\u00f3n distinta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0lo \u00a0segundo, \u00a0esto es, las \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0demandante \u00a0atinentes \u00a0a que en su totalidad fueron ignoradas \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0beneficiaban \u00a0al \u00a0procesado, debe advertirse, que esa, es una \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0escapa \u00a0al \u00a0sentido \u00a0del \u00a0yerro alegado, pues \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0existencia, que ha debido demostrar indicando con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0los \u00a0medios que no fueron objeto de ponderaci\u00f3n por el sentenciador \u00a0y \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0que \u00a0habr\u00edan \u00a0tenido \u00a0en \u00a0el \u00a0contexto \u00a0general \u00a0del \u00a0acopio \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. De la misma manera, pareciera insinuar una \u00a0aparente \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del principio de investigaci\u00f3n integral al sostener que \u00a0hubo \u00a0aspectos \u00a0incriminatorios \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre rendida por Edwin Ramos \u00a0Aguas \u00a0que \u00a0no fueron averiguados ni constatados por el fallador, como que no se \u00a0llam\u00f3 \u00a0a \u00a0declarar \u00a0al due\u00f1o y a los empleados de la residencia donde \u00e9ste se \u00a0aloj\u00f3, \u00a0lo \u00a0que significa que si tal prueba tuvo una incidencia relevante en la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que le puso fin a este asunto, debi\u00f3 proponer un cargo independiente \u00a0por \u00a0el \u00a0motivo \u00a0de nulidad, y consecuente con ello, poner de presente, por qu\u00e9 \u00a0se \u00a0hacia \u00a0necesaria \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n de su contenido y por cu\u00e1les medios era \u00a0procedente lograr tal cometido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. En conclusi\u00f3n, el discurso apreciativo del \u00a0casacionista \u00a0apunta \u00a0principalmente \u00a0a \u00a0que se descarte el poder vinculante que \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0sentenciado \u00a0tuvo \u00a0para \u00a0los \u00a0juzgadores la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0rendida \u00a0por \u00a0el \u00a0autor \u00a0material del hecho, Edwin Ramos Aguas, \u00a0quien \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0en la demanda, sindic\u00f3 directamente a CARLOS MARIO \u00a0CALDER\u00d3N \u00a0HERN\u00c1NDEZ, \u00a0como \u00a0la persona que lo contrat\u00f3 para matar a Porfirio. \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0en \u00a0contraste, \u00a0se \u00a0queja de que no se hubiera acogido como cierto lo \u00a0vertido \u00a0en la indagatoria cuando neg\u00f3 haber hecho tales afirmaciones porque no \u00a0ley\u00f3 \u00a0su \u00a0contenido \u00a0y \u00a0solo \u00a0le \u00a0\u201ctoc\u00f3\u201d \u00a0firmarla. Tales argumentos no se \u00a0sujetan \u00a0a \u00a0los \u00a0principios de precisi\u00f3n y claridad que impone el art\u00edculo 212 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal como exigencia formal en la confecci\u00f3n del \u00a0libelo \u00a0casacional, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0trat\u00e1ndose de un recurso rogado, esto es, que \u00a0solo \u00a0procede \u00a0a \u00a0instancia \u00a0de \u00a0las \u00a0partes \u00a0y \u00a0por \u00a0los \u00a0motivos taxativamente \u00a0se\u00f1alados \u00a0en el art\u00edculo 207 ib\u00eddem, constituye carga para el demandante, no \u00a0solo \u00a0la \u00a0de \u00a0indicar \u00a0la \u00a0causal \u00a0que \u00a0aduce, \u00a0sino los fundamentos de la misma \u00a0respetando \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0te\u00f3ricos de cada una de ellas, de \u00a0manera \u00a0que \u00a0indique \u00a0c\u00f3mo \u00a0los yerros del fallador pudieron causar perjuicio a \u00a0las \u00a0partes, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0supone, \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0incidencia \u00a0en el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0En \u00a0el \u00a0presente \u00a0evento, \u00a0los yerros que \u00a0destaca \u00a0el \u00a0casacionista respecto de la apreciaci\u00f3n hecha en las sentencias de \u00a0instancia \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0e \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0Edwin \u00a0ramos \u00a0Aguas \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0 de\u00a0 \u00a0 Pedro \u00a0Luis \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Monterrosa, \u00a0Teodorina \u00a0Herrera \u00a0Perdomo, \u00a0Edilberto \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Blanquicet \u00a0P\u00e9rez, \u00a0Alejandro Calder\u00f3n Plaza, \u00a0Yenis \u00a0Paola \u00a0Echavarr\u00eda, \u00a0Alejandro \u00a0Dumas \u00a0Calder\u00f3n \u00a0Villegas, \u00a0Jorge Miguel \u00a0Narv\u00e1ez \u00a0Ag\u00e1mez, Julio Samuel Bedoya y Guillermo Le\u00f3n Posada Restrepo, frente \u00a0a \u00a0los \u00a0que \u00a0doblemente afirma su distorsi\u00f3n y errada aplicaci\u00f3n de las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, se reducen a un enfrentamiento puramente valorativo entre \u00a0su \u00a0forma de sopesar el valor suasorio que merecen y el otorgado en la decisi\u00f3n \u00a0que ahora se ataca, como ya se anot\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0En \u00a0estas condiciones la demanda deviene \u00a0inepta, \u00a0pues \u00a0al carecer del esencial requisito formal de precisi\u00f3n y claridad \u00a0en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0reproche, \u00a0en \u00a0virtud del principio de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0le \u00a0est\u00e1 \u00a0vedado \u00a0entrar a escoger entre las varias \u00a0propuestas \u00a0que hace para ubicar correctamente el alcance de la censura, y mucho \u00a0menos, \u00a0podr\u00eda \u00a0suplir \u00a0sus \u00a0deficiencias \u00a0argumentativas, ya que su alegato se \u00a0reduce, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0anteriormente, \u00a0a afirmar que los falladores de \u00a0instancia distorsionaron la prueba obrante en el plenario.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, la decisi\u00f3n que corresponde tomar es la \u00a0de su inadmisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Inadmitir \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del sentenciado CARLOS MARIO CALDER\u00d3N HERN\u00c1NDEZ, contra \u00a0la \u00a0sentencia proferida en su contra el 29 de noviembre de 2.000 por el Tribunal \u00a0Superior de Monter\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERM\u00c1N GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz Nu\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18373 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0 Aprobado Acta No.013 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., veinticinco (25) de febrero de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Se \u00a0pronuncia la 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