{"id":8092,"date":"2023-09-08T17:46:07","date_gmt":"2023-09-08T17:46:07","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1809618-02-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:07","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:07","slug":"1809618-02-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1809618-02-04\/","title":{"rendered":"18096(18-02-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18096 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0 JUSTICIA\u00a1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 011 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., dieciocho (18) de febrero de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Corte respecto del recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto por una Fiscal Delegada ante el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0contra la sentencia absolutoria dictada por esta misma Corporaci\u00f3n en \u00a0favor \u00a0de \u00a0C\u00c9SAR \u00a0EVARISTO LE\u00d3N VERGARA, \u00a0en \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0Juez \u00a053 Civil Municipal de esta ciudad, \u00a0luego \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0acusara \u00a0por \u00a0la comisi\u00f3n del delito de prevaricato por \u00a0acci\u00f3n \u00a0de que trata el art\u00edculo 149 del C. P., sin la modificaci\u00f3n efectuada \u00a0por el art\u00edculo 28 de la Ley 190 de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0H E C H O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 hechos \u00a0 que \u00a0 han \u00a0 motivado \u00a0este \u00a0diligenciamiento, se soportan en lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entre los se\u00f1ores Ernesto Pulecio Esguerra \u00a0y \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Camargo, \u00a0se celebr\u00f3 un contrato de arrendamiento el 1\u00b0 de febrero \u00a0de \u00a01986 sobre dos habitaciones y un pasillo (hall) contenidos en el apartamento \u00a0202 \u00a0ubicado en la Avenida 22 N\u00b0 21-32 en el que el primero era el arrendador y \u00a0el \u00a0segundo \u00a0el \u00a0arrendatario. \u00a0Es \u00a0de anotar que el apartamento consta de cinco \u00a0habitaciones, \u00a0sala \u00a0comedor, \u00a0un \u00a0pasillo \u00a0(hall), cocina, cuarto del servicio, \u00a0ba\u00f1os y patio interior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante lo anterior, con el transcurso \u00a0del \u00a0tiempo, \u00a0el \u00a0arrendatario, con su compa\u00f1era, la se\u00f1ora Rosa Mar\u00eda Arenas \u00a0Morales, \u00a0 no \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 se \u00a0 ubicaron \u00a0en \u00a0las \u00a0zonas \u00a0objeto \u00a0del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0arrendamiento, \u00a0 \u00a0 sino \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 posesionaron \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 resto \u00a0 \u00a0del \u00a0apartamento.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0el \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0obligaciones \u00a0derivadas \u00a0del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0arrendamiento, el arrendador inici\u00f3 proceso civil \u00a0abreviado \u00a0de \u00a0restituci\u00f3n \u00a0de \u00a0la parte del inmueble arrendado, actuaci\u00f3n que \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a053 \u00a0Civil \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 a cargo del doctor \u00a0C\u00c9SAR \u00a0 \u00a0EVARISTO \u00a0 \u00a0LE\u00d3N \u00a0 \u00a0VERGARA, que admiti\u00f3 la demanda el 23 de febrero de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0 las \u00a0incidencias \u00a0procesales \u00a0correspondientes, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a02 de septiembre de 1993, el juzgado \u00a0civil \u00a0dict\u00f3 \u00a0fallo \u00a0declarando terminado el contrato y dispuso la restituci\u00f3n \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0al \u00a0propietario, \u00a0motivo por el cual encarg\u00f3 a la Inspecci\u00f3n de \u00a0Polic\u00eda \u00a014 \u00a0D de Bogot\u00e1 para que hiciera efectivo el lanzamiento del inmueble \u00a0\u201cobjeto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 contrato\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0lo anterior, la Inspectora de \u00a0Polic\u00eda, \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0correspondiente \u00a0llevada a cabo el 3 de agosto de \u00a01994, \u00a0en la que describi\u00f3 gen\u00e9ricamente el inmueble, procedi\u00f3 a lanzar a los \u00a0arrendatarios \u00a0de \u00a0la \u00a0totalidad del apartamento, diligencia en la que present\u00f3 \u00a0oposici\u00f3n \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Rosa Mar\u00eda Arenas Morales, quien a trav\u00e9s de apoderado \u00a0aleg\u00f3 \u00a0que \u00a0era \u00a0poseedora, no arrendataria, de la parte no arrendada, luego no \u00a0pod\u00eda ser objeto de lanzamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante la oposici\u00f3n, la cual declar\u00f3 \u00a0improcedente, \u00a0 \u00a0lanz\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0arrendatarios \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 totalidad \u00a0 del \u00a0apartamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0escrito presentado el 31 de enero \u00a0de \u00a01995, \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Arenas Morales, solicit\u00f3 al Juzgado 53 \u00a0Civil \u00a0Municipal \u00a0la \u00a0nulidad de la diligencia de lanzamiento llevada a cabo por \u00a0la \u00a0Inspectora \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0el \u00a03 \u00a0de \u00a0agosto de 1994, motivo por el cual este \u00a0despacho \u00a0judicial, en decisi\u00f3n del 22 de febrero de 1995, confirm\u00f3 la entrega \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0arrendado (2 habitaciones y el pasillo), pero declar\u00f3 la nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0en \u00a0lo \u00a0referente \u00a0a \u00a0las \u00a0\u00e1reas \u00a0de \u00a0las \u00a0que se lanz\u00f3 al \u00a0arrendatario \u00a0que \u00a0no \u00a0eran \u00a0objeto \u00a0del \u00a0contrato \u00a0de arrendamiento, las cuales \u00a0dispuso \u00a0devolv\u00e9rselas \u00a0a \u00a0la \u00a0parte \u00a0opositora, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0la compa\u00f1era del \u00a0arrendatario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juez \u00a0decidi\u00f3 no comisionar sino hacer \u00a0efectiva \u00a0la \u00a0orden \u00a0personalmente, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el cual realiz\u00f3 diligencia de \u00a0entrega \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01995, en la que se encuentra que el inmueble \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0vendido \u00a0por \u00a0el arrendador a otra persona, quien igualmente se lo \u00a0vendi\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Jorge \u00a0Eduardo \u00a0Ochoa \u00a0Lombana \u00a0el \u00a07 \u00a0de \u00a0octubre de 1993, \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u00e9ste \u00a0 \u00a0lo \u00a0 habitaba \u00a0 y \u00a0 estaba \u00a0 posesionado \u00a0 del \u00a0mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 nuevo \u00a0propietario \u00a0se \u00a0opuso \u00a0a \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de entrega\u00a0 de las \u00e1reas que no fueron objeto del contrato (es \u00a0decir, \u00a0las \u00a0restantes \u00a0tres \u00a0habitaciones, \u00a0sala \u00a0comedor, \u00a0cocina, \u00a0cuarto del \u00a0servicio \u00a0y \u00a0ba\u00f1os),\u00a0 \u00a0alegando \u00a0que \u00a0era \u00a0suyo el bien y que no estaba en \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0convivir en su propio inmueble con una persona extra\u00f1a, frente \u00a0a lo cual el Juez la declar\u00f3 inadmisible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 tal \u00a0diligencia, \u00a0para \u00a0remediar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a un acuerdo, consistente en que entre el propietario y \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Rosa \u00a0Arenas Morales suscrib\u00edan un contrato de arrendamiento en el \u00a0que \u00a0el \u00a0propietario \u00a0y \u00a0poseedor \u00a0(Jorge \u00a0Eduardo Ochoa Lombana) aparec\u00eda como \u00a0arrendatario \u00a0y \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Rosa \u00a0Mar\u00eda \u00a0Arenas Morales era arrendadora de la \u00a0parte \u00a0que \u00a0otrora \u00a0fung\u00eda \u00a0como \u00a0poseedora \u00a0por lo que recibir\u00eda de aqu\u00e9l un \u00a0canon mensual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0estos \u00a0hechos, el se\u00f1or Jorge Eduardo \u00a0Ochoa \u00a0Lombana \u00a0formul\u00f3 \u00a0denuncia \u00a0penal \u00a0contra \u00a0el \u00a0se\u00f1alado \u00a0Juez \u00a053 Civil \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0a \u00a0quien \u00a0se\u00f1al\u00f3 como prevaricador al haber tomado la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a022 \u00a0de \u00a0febrero de 1995 a trav\u00e9s de la cual declar\u00f3 la nulidad \u00a0parcial \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0lanzamiento \u00a0y \u00a0por \u00a0haber \u00a0llevado \u00a0a \u00a0cabo la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0entrega \u00a0del 16 de noviembre de 1995, desconociendo sus derechos \u00a0como propietario.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0se\u00f1alada \u00a0denuncia, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bogot\u00e1 inici\u00f3 el proceso \u00a0penal \u00a0contra \u00a0el \u00a0juez, siendo escuchado en diligencia de indagatoria, luego de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica mediante resoluci\u00f3n del 11 de \u00a0marzo \u00a0 de \u00a01997, \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n preventiva y concedi\u00e9ndole la libertad provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta determinaci\u00f3n, luego de ser recurrida \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0fue \u00a0revocada por un Fiscal Delegado ante la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n del 5 de mayo de 1997, a trav\u00e9s de la cual se abstuvo \u00a0de imponer medida de aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 las \u00a0cosas, \u00a0surtida \u00a0la \u00a0fase \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0se \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0cerrar \u00a0la \u00a0misma \u00a0y \u00a0a \u00a0proferir resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0el \u00a027 \u00a0de agosto de 1998, acus\u00e1ndolo de la comisi\u00f3n del delito de \u00a0prevaricato \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0149 \u00a0del C. P. (sin la modificaci\u00f3n \u00a0consagrada \u00a0en el art\u00edculo 28 de la Ley 190 de 1995), as\u00ed como tambi\u00e9n por el \u00a0delito de abuso de autoridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0se \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, el cual fue\u00a0 resuelto por una Fiscal Delegada ante \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0 Suprema \u00a0 de \u00a0 Justicia \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 providencia \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1999 decidi\u00f3 confirmar \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por el delito de prevaricato y precluye la investigaci\u00f3n por el \u00a0delito de abuso de autoridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya en la fase de juzgamiento y celebrada la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia p\u00fablica, el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 en decisi\u00f3n \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02000 \u00a0decidi\u00f3 \u00a0absolver \u00a0al \u00a0acusado \u00a0de \u00a0los cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n, determinaci\u00f3n contra la cual la \u00a0Fiscal \u00a0acusadora la recurri\u00f3 en apelaci\u00f3n, lo que propicia el conocimiento de \u00a0esta Colegiatura para su resoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DECISI\u00d3N DEL TRIBUNAL \u00a0<\/p>\n<p>En su disertaci\u00f3n, el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0empieza por definir los l\u00edmites y alcances del delito de prevaricato, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual insiste en que se trata de un tipo penal eminentemente doloso, es \u00a0decir, \u00a0no \u00a0basta \u00a0con que se demuestre la ocurrencia de un acto irregular, sino \u00a0que \u00a0es \u00a0imprescindible que la decisi\u00f3n judicial sea abierta e intencionalmente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se acepta en este tipo que la conducta se haya \u00a0desarrollado de manera culposa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A este respecto, luego de citar y ahondar en \u00a0criterios \u00a0jurisprudenciales \u00a0acerca de que la interpretaci\u00f3n de un texto legal \u00a0no \u00a0puede \u00a0tomarse \u00a0como elemento fundamental para la configuraci\u00f3n del dolo en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0prevaricato, \u00a0concluye que as\u00ed no se comparta la tesis, si ella \u00a0aparece \u00a0como \u00a0razonable, \u00a0ponderada \u00a0y \u00a0justificada, no es posible encontrar la \u00a0manifiesta ilegalidad o injusticia de la determinaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de lo anterior, penetrando de lleno en \u00a0el \u00a0asunto \u00a0sometido a su consideraci\u00f3n, el Tribunal estima que la conducta que \u00a0se \u00a0predica \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0como \u00a0constitutiva \u00a0del delito de prevaricato y \u00a0desarrollada \u00a0por el Juez 53 Civil Municipal de Bogot\u00e1, no se enmarca dentro de \u00a0tal ilicitud y por ende es at\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0las razones que expone para efectuar tal \u00a0aserto, se sustentan en lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0el contrato de arrendamiento fue \u00a0claro \u00a0y \u00a0concreto \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0el \u00a0inmueble objeto del mismo, para lo cual se \u00a0especific\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0trataba \u00a0del \u00a0\u201c&#8230; goce de dos \u00a0habitaciones \u00a0y \u00a0un \u00a0hall \u00a0(\u00fanicamente)&#8230;\u201d, lo que \u00a0lleva \u00a0a \u00a0colegir que el proceso de restituci\u00f3n solamente pod\u00eda girar en torno \u00a0a \u00a0esas \u00a0\u00e1reas. \u00a0Acepta \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0es cierto se delimit\u00f3 la totalidad del \u00a0apartamento, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0se \u00a0dijo que s\u00f3lo una parte de este era el \u00a0arrendado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0misma \u00a0forma, la demanda presentada \u00a0refiere \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0objeto \u00a0del \u00a0contrato \u00a0era \u00a0el \u00a0inmueble \u00a0que \u00a0se \u00a0detall\u00f3 \u00a0particularmente \u00a0entre sus cl\u00e1usulas, tanto as\u00ed que especifica en la relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0hechos \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0arrendatarios \u00a0 \u00a0 \u201cinvadieron\u201d \u00a0las \u00a0restantes \u00e1reas del \u00a0apartamento \u00a0que no hab\u00edan sido arrendadas, frente a lo cual no ten\u00edan permiso \u00a0ni autorizaci\u00f3n por parte del arrendatario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0que \u00a0si \u00a0bien es cierto la demanda inicialmente \u00a0deb\u00eda \u00a0rechazarse de plano por falta de estricto alinderamiento y delimitaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0bien \u00a0 \u00a0 \u00a0arrendado, \u00a0 \u00a0 \u00a0ello \u00a0 \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0 \u00a0puede, \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cindubitablemente\u201d, \u00a0 llevar \u00a0 a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0el juez acusado actu\u00f3 de manera ilegal o contra la ley cuando \u00a0decide \u00a0admitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0para \u00a0propiciar \u00a0posteriormente \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n de actos irregulares que justifiquen un reproche penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0pasa \u00a0a estudiar los \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0sentir permiten colegir que la declaratoria de nulidad no \u00a0era \u00a0delictiva, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0acusado \u00a0explic\u00f3 \u00a0y justific\u00f3 la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0conforme \u00a0el art\u00edculo 34 del C. de P. C. no \u00a0requer\u00eda \u00a0tr\u00e1mite \u00a0incidental \u00a0y \u00a0pod\u00eda \u00a0resolverse \u00a0de \u00a0plano \u00a0(art. 135 del \u00a0cuaderno N\u00b0 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0dice \u00a0que \u00a0si \u00a0bien es cierto la \u00a0solicitud \u00a0 de \u00a0 nulidad \u00a0solamente \u00a0puede \u00a0presentarse \u00a0por \u00a0quien \u00a0ostente \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cparte\u201d, \u00a0igualmente \u00a0es \u00a0que cuando se comisiona para el cumplimiento \u00a0de \u00a0\u00f3rdenes, \u00a0el \u00a0comisionado puede, por exceso o extralimitaci\u00f3n de la misma, \u00a0lesionar \u00a0derechos \u00a0de \u00a0terceros, frente a quienes la ley no prev\u00e9 un mecanismo \u00a0propio \u00a0para \u00a0quejarse, \u00a0por \u00a0ello, \u00a0cuando el funcionario judicial que se juzga \u00a0acude \u00a0a \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a05\u00b0 del C. de P. C., 13, 29 y 228 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0puede \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0concluirse que trat\u00f3 de llenar un vac\u00edo cuando \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0a \u00a0un \u00a0tercero para demandar la nulidad.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0la \u00a0extralimitaci\u00f3n de la comisionada, \u00a0contin\u00faa \u00a0el \u00a0a \u00a0quo, se \u00a0comprueba \u00a0con \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0con \u00a0la orden se le env\u00eda copia del contrato de \u00a0arrendamiento, \u00a0la \u00a0demanda correspondiente y la sentencia, piezas procesales en \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0detallaba \u00a0que \u00a0tan \u00a0s\u00f3lo lo arrendado eran dos habitaciones y un \u00a0pasillo \u00a0(hall), \u00a0por \u00a0ello, cuando decide entregar todo el bien, se excedi\u00f3 en \u00a0su \u00a0 comisi\u00f3n, \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 generaba \u00a0 la \u00a0 necesaria \u00a0 correcci\u00f3n \u00a0 del \u00a0acto \u00a0irregular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acepta \u00a0el \u00a0Tribunal que si bien es cierto \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a053 \u00a0Civil \u00a0Municipal \u00a0no \u00a0aparec\u00eda claramente \u00a0detallados \u00a0los \u00a0linderos \u00a0de esas dos habitaciones y el pasillo, en la orden de \u00a0entrega \u00a0s\u00ed se dec\u00eda claramente que el objeto del contrato eran ciertas \u00e1reas \u00a0del apartamento y no su totalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0afirmar \u00a0que el \u00a0juzgado \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0del \u00a0apartamento, \u00a0tal como se \u00a0advirti\u00f3 \u00a0por \u00a0los \u00a0acusadores, \u00a0cosa \u00a0que, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0pod\u00eda concluirse ni \u00a0colegirse, \u00a0pues \u00a0es \u00a0sabido que debe existir una absoluta congruencia entre las \u00a0pretensiones \u00a0de la demanda y lo ordenado en el fallo, y que en materia civil no \u00a0tienen cabida fallos en donde se reconozca m\u00e1s all\u00e1 de lo pedido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incluso, \u00a0asevera \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0para \u00a0la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0irregulares \u00a0bien \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0podido \u00a0acudir a la \u00a0oficiosidad, \u00a0pues \u00a0ni \u00a0mas ni menos que se trataba de la extralimitaci\u00f3n en el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0comisi\u00f3n \u00a0que hab\u00eda generado lesi\u00f3n a los intereses de \u00a0terceros, \u00a0traducido \u00a0en \u00a0una \u00a0falta de competencia pues la Inspectora no estaba \u00a0facultada \u00a0para \u00a0entregar \u00a0un \u00a0inmueble \u00a0frente \u00a0al cual no se hab\u00eda dado orden \u00a0alguna, \u00a0cosa \u00a0que se ratifica con lo normado en el art\u00edculo 34 del C. de P. C. \u00a0que \u00a0reza: \u201c&#8230; toda actuaci\u00f3n del comisionado que \u00a0exceda \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 l\u00edmites \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0sus \u00a0 \u00a0facultades \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0nula.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuencia \u00a0de lo anterior, entiende que \u00a0ninguna \u00a0censura \u00a0se \u00a0le \u00a0puede \u00a0efectuar \u00a0al \u00a0juez \u00a0cuando \u00a0decide \u00a0subsanar la \u00a0irregularidad, \u00a0pues \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0otro \u00a0camino sino ordenar la devoluci\u00f3n de la \u00a0parte \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0que \u00a0no se ha debido entregar por cuanto no era objeto del \u00a0contrato de arrendamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es este punto, coloca de manifiesto que la \u00a0misma \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0entra en clara contradicci\u00f3n, como quiera que en la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0para \u00a0el momento de resolver la situaci\u00f3n jur\u00eddica, es \u00a0decir, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0impuesta, \u00a0el Fiscal \u00a0Delegado \u00a0ante la Corte de ese momento sostuvo que la declaratoria de nulidad se \u00a0observaba \u00a0como \u00a0la \u00a0\u201cmejor alternativa\u201d, \u00a0mientras \u00a0que, en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, con el mismo \u00a0acervo \u00a0probatorio, \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de nulidad se vio como la \u201cpiedra \u00a0 \u00a0 \u00a0 angular\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0prevaricato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 \u00a0 \u00a0respecto, \u00a0 \u00a0 \u00a0dijo \u00a0 \u00a0 la \u00a0colegiatura: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0 es \u00a0 atinado \u00a0 entonces, \u00a0tachar \u00a0abiertamente \u00a0de \u00a0prevaricador \u00a0un comportamiento que en su momento tuvo el aval \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0la \u00a0Corte, sin que hubiese sobrevenido \u00a0prueba \u00a0trascendente con la capacidad suficiente para hacer cambiar por completo \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del funcionario. Lo que ocurre es que la misma prueba fue sometida \u00a0al \u00a0 criterio \u00a0 de \u00a0dos \u00a0funcionarios \u00a0diferentes \u00a0que \u00a0arribaron \u00a0a \u00a0decisiones \u00a0encontradas. \u00a0Es \u00a0cuesti\u00f3n entonces de valoraci\u00f3n probatoria, y esa situaci\u00f3n \u00a0incrementa \u00a0la \u00a0duda \u00a0acerca \u00a0de \u00a0si \u00a0en verdad el juez procesado actu\u00f3 o no en \u00a0forma manifiestamente contraria a la ley.\u201d\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco se puede hablar que se vulner\u00f3 la \u00a0cosa \u00a0juzgada, \u00a0en \u00a0tanto lo que se hizo fue corregir una extralimitaci\u00f3n de la \u00a0Inspectora, \u00a0mas \u00a0no modificar la orden, que, como se ha advertido, fue concreta \u00a0y determinada en el objeto a restituir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acerca \u00a0de \u00a0la legitimaci\u00f3n de la se\u00f1ora \u00a0Rosa \u00a0Mar\u00eda \u00a0Arenas, comienza el Tribunal por se\u00f1alar que en material civil el \u00a0concepto \u00a0 de \u00a0 parte \u00a0 se \u00a0 ha \u00a0 venido \u00a0ampliando \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0a \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddico-material, \u00a0sino \u00a0entendiendo que la facultad para obrar lo es tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0 quien \u00a0 posee \u00a0 inter\u00e9s \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0 por \u00a0resultar \u00a0afectado \u00a0un \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0caso \u00a0de la se\u00f1ora Rosa Mar\u00eda \u00a0Arenas \u00a0Morales, \u00a0resulta \u00a0claro que su inter\u00e9s no surge por el fallo proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a053 \u00a0Civil Municipal, sino derivado de la diligencia de entrega \u00a0que \u00a0llev\u00f3 a cabo la Inspectora de Polic\u00eda de Bogot\u00e1, cuando es lanzada de un \u00a0bien del cual no era arrendataria, sino, aparentemente, poseedora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclara \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo no se le est\u00e1 \u00a0otorgando \u00a0la calidad de poseedora, pues parece que de manera abusiva ocup\u00f3 las \u00a0partes \u00a0del \u00a0apartamento \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0hab\u00eda sido arrendadas, cosa que de todas \u00a0maneras \u00a0no pod\u00eda ventilarse y resolverse a trav\u00e9s del proceso de restituci\u00f3n \u00a0de \u00a0bien \u00a0inmueble \u00a0arrendado, precisamente ello es lo que deja en claro el juez \u00a0cuando acude a la nulidad parcial de la entrega. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto, \u00a0lleva \u00a0a \u00a0la conclusi\u00f3n de que se \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0la interpretaci\u00f3n de la ley para solucionar una situaci\u00f3n an\u00f3mala \u00a0y \u00a0 \u00a0\u201cno \u00a0 dejar \u00a0 las \u00a0 cosas \u00a0 as\u00ed\u201d, \u00a0haciendo \u00a0prevalecer el derecho sustancial, por lo que no es \u00a0posible \u00a0colegir \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0actuado de manera manifiesta en contra de la \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0 que \u00a0 ninguna \u00a0irregularidad \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia de entrega del bien que llev\u00f3 a cabo directamente \u00a0el \u00a0Juez 53 Civil Municipal, en la medida que, ya en el apartamento, sin saberse \u00a0cuales \u00a0finalmente \u00a0eran \u00a0las \u00a0habitaciones \u00a0y pasillo que hab\u00edan sido dadas en \u00a0arrendamiento, \u00a0se \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a darle aplicaci\u00f3n al art\u00edculo 1624 del C\u00f3digo \u00a0Civil \u00a0en el sentido que ante cl\u00e1usulas ambiguas se deb\u00eda favorecer al deudor, \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0las \u00a0\u00e1reas escogidas fueron las que se catalogaron como de menor \u00a0valor \u00a0o \u00a0significaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0ah\u00ed que se procediera a suscribir un contrato de \u00a0arrendamiento sobre el resto del apartamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0este \u00a0aspecto, \u00a0acertado \u00a0o \u00a0no el \u00a0proceder \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de entrega efectuada por el juez, se observa\u00a0 \u00a0que \u00a0 lo \u00a0hecho \u00a0fue \u00a0pretender \u00a0solucionar \u00a0de \u00a0la \u00a0mejor \u00a0manera \u00a0la \u00a0extra\u00f1a \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0 motivo \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 no \u00a0 puede \u00a0hablarse \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta \u00a0manifiestamente contraria a la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para concluir, el Tribunal estima que las \u00a0sentencias \u00a0que \u00a0se \u00a0profirieron \u00a0por parte del Juzgado 28 Civil del Circuito de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Tribunal Superior de esta misma \u00a0ciudad, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0proferida \u00a0por \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0colegiatura \u00a0y \u00a0confirmada \u00a0por la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte Suprema de Justicia, ante \u00a0demandas \u00a0de tutela propuestas por los se\u00f1ores Ernesto Pulecio Esguerra y Jorge \u00a0Eduardo \u00a0Ochoa \u00a0Lombana, \u00a0respectivamente, \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0se estudi\u00f3 esta misma \u00a0actividad \u00a0judicial \u00a0y \u00a0no \u00a0se encontr\u00f3 m\u00e9rito para que el juez constitucional \u00a0interviniera \u00a0por ausencia de arbitrariedad o capricho al decretar la nulidad de \u00a0lo \u00a0actuado, \u00a0son muestra de que no se est\u00e1 en presencia de hechos que permitan \u00a0emitir un juicio de ilegalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0dice la Corporaci\u00f3n, sin que \u00a0exista \u00a0 certeza \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 el \u00a0procesado \u00a0hubiese \u00a0proferido \u00a0\u201cde \u00a0manera consciente e intencional\u201d, \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0o \u00a0decisi\u00f3n manifiestamente contraria a la ley, debe absolverse al \u00a0mismo \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0imputados en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS \u00a0 DE \u00a0LA \u00a0IMPUGNACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0se\u00f1ala \u00a0de \u00a0entrada \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio se encuentra \u00a0demostrada \u00a0la materialidad del delito, en tanto considera que el Juez procesado \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Rosa \u00a0Mar\u00eda Arenas Morales un derecho de \u00a0posesi\u00f3n \u00a0inexistente, \u00a0con lo que llev\u00f3 a la seria y cabal afectaci\u00f3n de los \u00a0derechos \u00a0 del \u00a0 propietario \u00a0y \u00a0poseedor \u00a0del \u00a0inmueble, \u00a0Jorge \u00a0Eduardo \u00a0Ochoa \u00a0Lombana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Censura \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0del Tribunal por \u00a0haberse \u00a0soportado en argumentos contenidos en la decisi\u00f3n que se profiri\u00f3 por \u00a0una \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante la Corte Suprema de Justicia al revocar la medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0impuesta, \u00a0dejando \u00a0a un lado los argumentos se\u00f1alados en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0criterio \u00a0 deb\u00edan \u00a0prevalecer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0se \u00a0mostr\u00f3 \u00a0terco e \u00a0insistente \u00a0en su posici\u00f3n de declarar la nulidad, no la repuso no obstante que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0reclamaba el propietario y a pesar de ello la mantuvo en decisi\u00f3n del \u00a022 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01995, lo que llev\u00f3 a materializar un acto ilegal como fue la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0entrega efectuada el 16 de noviembre, propiciando adem\u00e1s que el \u00a0se\u00f1or \u00a0 Jorge \u00a0 Eduardo \u00a0 Ochoa \u00a0Lombana \u00a0se \u00a0viera \u00a0obligado \u00a0a \u00a0suscribir \u00a0un \u00a0\u201cabsurdo, \u00a0irregular \u00a0y \u00a0sui \u00a0generis\u201d \u00a0contrato \u00a0de \u00a0arrendamiento \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0era inquilino de su \u00a0propio \u00a0inmueble, incluso cancelando un canon de arrendamiento a quien no ten\u00eda \u00a0ning\u00fan derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0encuentra \u00a0incoherente \u00a0 el \u00a0 comportamiento \u00a0 procesal \u00a0 del \u00a0 juez, \u00a0 pues \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cilegal\u201d declaratoria \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0hab\u00eda proferido dos decisiones (13 de octubre y 16 de noviembre de \u00a01994) \u00a0en \u00a0las \u00a0cuales \u00a0negaba \u00a0todo \u00a0derecho \u00a0a Rosa Mar\u00eda Arenas Morales como \u00a0opositora \u00a0de \u00a0la \u00a0inicial \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0lanzamiento \u00a0y entrega del inmueble, \u00a0sosteniendo \u00a0que no le asist\u00eda derecho aut\u00f3nomo e independiente pues tan s\u00f3lo \u00a0era \u00a0la \u00a0compa\u00f1era \u00a0del \u00a0arrendatario, \u00a0lo \u00a0que se hab\u00eda comprobado con amplia \u00a0prueba \u00a0 \u00a0 testimonial, \u00a0 \u00a0posici\u00f3n \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0califica \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0\u201cirrefutable\u201d, \u00a0 \u00a0mientras \u00a0 \u00a0que, \u00a0posteriormente, \u00a0tres \u00a0meses \u00a0mas adelante, en la decisi\u00f3n de nulidad del 22 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995, \u00a0consigne \u00a0todo \u00a0lo \u00a0contrario \u00a0y \u00a0le \u00a0entregue la calidad de \u00a0poseedora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0le \u00a0permite \u00a0concluir \u00a0que \u00a0el Juez \u00a0acusado \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial que exist\u00eda para demostrar que la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Rosa \u00a0Mar\u00eda \u00a0Arenas \u00a0Morales \u00a0no era arrendataria y por ende no pod\u00eda \u00a0participar \u00a0como \u00a0opositora \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia de entrega del bien, de ah\u00ed que \u00a0hubiera \u00a0hecho \u00a0bien la Inspectora cuando rechaz\u00f3 de plano la oposici\u00f3n por no \u00a0provenir \u00a0de \u00a0persona \u00a0afectada con la sentencia tal como lo prev\u00e9 el art\u00edculo \u00a0338 del C. de P. C. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otro \u00a0lado, \u00a0si \u00a0no \u00a0ostentaba \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0parte, \u00a0pues \u00a0no \u00a0la pod\u00eda tener, dice la recurrente, no estaba \u00a0facultada \u00a0para \u00a0solicitar \u00a0nulidad \u00a0alguna, \u00a0al \u00a0contravenir \u00a0lo \u00a0normado en el \u00a0art\u00edculo \u00a034 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0C., \u00a0que \u00a0se\u00f1ala que solamente puede elevar tal \u00a0solicitud \u00a0la \u00a0parte \u00a0afectada \u00a0en \u00a0sus derechos, condici\u00f3n que no ostentaba la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Rosa \u00a0Mar\u00eda \u00a0Arenas, \u00a0pues \u00a0eran \u00a0tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0un tercero supuestamente \u00a0afectado \u00a0con \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0entrega \u00a0que \u00a0llev\u00f3 a cabo la Inspecci\u00f3n de \u00a0Polic\u00eda.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, considera la censora que as\u00ed \u00a0se \u00a0haya \u00a0motivado \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0ello \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para desvirtuar la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0un \u00a0decisi\u00f3n \u00a0prevaricadora, de ah\u00ed que invite a que sirvan los \u00a0argumentos \u00a0se\u00f1alados en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n como sustento para que la \u00a0Sala \u00a0 revoque \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 absolutoria \u00a0 y \u00a0 en \u00a0su \u00a0defecto \u00a0condene \u00a0al \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0CONSIDERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La determinaci\u00f3n del Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1 se confirmar\u00e1, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 \u00a0Dos \u00a0son \u00a0concretamente \u00a0las \u00a0conductas \u00a0que \u00a0se \u00a0reputan \u00a0como lesivas del ordenamiento legal y jur\u00eddico, la \u00a0primera, \u00a0referente a la nulidad decretada por el Juez 53 Civil Municipal dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0restituci\u00f3n de bien inmueble arrendado, contenida en auto del \u00a022 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 1995 y, a consecuencia de ello, la devoluci\u00f3n de las \u00e1reas \u00a0no \u00a0arrendadas a la parte que se opuso a la diligencia de entrega llevada a cabo \u00a0por \u00a0la Inspecci\u00f3n de Polic\u00eda; de otra parte, por la diligencia de entrega que \u00a0llev\u00f3 \u00a0a cabo directamente el mismo funcionario judicial, que se realiz\u00f3 el 16 \u00a0de noviembre de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0esta \u00a0base, la inconformidad de la \u00a0censora \u00a0se \u00a0traduce \u00a0en \u00a0puntos concretos, de los que se ocupar\u00e1 la Corte para \u00a0resolver \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0tales \u00a0como \u00a0que \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0del hecho est\u00e1 \u00a0demostrada \u00a0y no lo vio as\u00ed el Tribunal; que se reconoci\u00f3 derecho de poseedora \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Rosa \u00a0Mar\u00eda \u00a0Arenas \u00a0Morales \u00a0cuando \u00a0no lo ten\u00eda; que se hizo \u00a0suscribir \u00a0 un \u00a0 contrato \u00a0 sui \u00a0generis \u00a0 soslayando \u00a0 derechos \u00a0 del \u00a0nuevo \u00a0propietario; \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0contradijo \u00a0su \u00a0inicial \u00a0posici\u00f3n \u00a0en \u00a0torno \u00a0a tener a esta se\u00f1ora como parte \u00a0arrendataria \u00a0para \u00a0luego neg\u00e1rsela; que fue tenida en cuenta como opositora en \u00a0la \u00a0inicial \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0entrega cuando como parte no lo pod\u00eda hacer y, por \u00a0\u00faltimo, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0ser \u00a0 \u00a0parte \u00a0 no \u00a0 pod\u00eda \u00a0 tramitarse \u00a0 la \u00a0 nulidad \u00a0propuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-\u00a0 En estas condiciones, analicemos \u00a0uno \u00a0a \u00a0uno \u00a0los \u00a0puntuales \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0trae \u00a0la censora, para justificar la \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0mantener \u00a0la absoluci\u00f3n, pero no \u00a0reconociendo \u00a0la duda en torno a la tipicidad o el dolo del juez acusado como lo \u00a0dedujo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0en su sentencia, sino por llegar la Sala a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0se trat\u00f3 de conductas que no se adecuan a lo normado como \u00a0prevaricato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En verdad que la ilicitud de los actos que \u00a0se \u00a0tildaron \u00a0de \u00a0prevaricadores \u00a0no se pod\u00eda demostrar, pues es sabido y se ha \u00a0reiterado \u00a0por \u00a0la jurisprudencia de la Sala, que el delito de prevaricato posee \u00a0un \u00a0 ingrediente \u00a0normativo \u00a0de \u00a0imprescindible \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0efectuarse \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0adecuaci\u00f3n, como que requiere del proferimiento de \u00a0una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 dictamen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 manifiestamente \u00a0 contrario \u00a0 a \u00a0 la \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0se\u00f1alamiento normativo, no es otra \u00a0cosa \u00a0que la firme y concreta determinaci\u00f3n del legislador de cobijar solamente \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0este \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0a los comportamientos que el apartamiento del \u00a0orden \u00a0legal fuese patente, claro, transparente, pero especialmente, perceptible \u00a0a primera vista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0presente \u00a0asunto, \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0decretada \u00a0por \u00a0el \u00a0juez, \u00a0pose\u00eda \u00a0un \u00a0asiento \u00a0normativo \u00a0con \u00a0referencia a la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0constitucionales \u00a0que impedir\u00edan que se llegue a tal \u00a0conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0el contrato de arrendamiento \u00a0que \u00a0se \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0entre los se\u00f1ores Ernesto Pulecio y H\u00e9ctor Camargo, entre \u00a0otros, \u00a0 fue \u00a0 determinante \u00a0 y \u00a0claro \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0se \u00a0conced\u00eda \u00a0\u201c&#8230; \u00a0el \u00a0 goce \u00a0 de \u00a0un \u00a0inmueble \u00a0que \u00a0consta \u00a0de: \u00a0dos \u00a0habitaciones \u00a0 y \u00a0hall \u00a0(\u00fanicamente) \u00a0del \u00a0apartamento \u00a0N\u00b0 \u00a0202 \u00a0del \u00a0Edificio \u00a0Pulecio \u00a0&#8230;\u201d, \u00a0cosa \u00a0que se insisti\u00f3, remiti\u00f3 y \u00a0transcribi\u00f3 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0demanda \u00a0 que \u00a0 soport\u00f3 \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0 civil \u00a0 de \u00a0restituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0hay \u00a0duda que en la sentencia se \u00a0hizo \u00a0referencia a que el bien inmueble sobre el que se proced\u00eda al lanzamiento \u00a0era \u00a0el \u00a0\u201c&#8230; \u00a0alinderado \u00a0e \u00a0identificado \u00a0en los \u00a0hechos \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda &#8230;\u201d, luego no puede caber \u00a0duda \u00a0que \u00a0cuando \u00a0la Inspectora de Polic\u00eda decide lanzar a los ocupantes de la \u00a0totalidad \u00a0del \u00a0inmueble, \u00a0excedi\u00f3 la orden y facultades del comitente, sin que \u00a0sea \u00a0del \u00a0caso \u00a0ahora calificar la conducta de la Inspectora, pues se le envi\u00f3, \u00a0para \u00a0cumplir \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n, copia del contrato de arrendamiento, de la demanda \u00a0y, adem\u00e1s, de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, que sobre las \u00e1reas no arrendadas \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Rosa \u00a0Mar\u00eda Arenas Morales hubiera entrado en posesi\u00f3n de buena o \u00a0mala \u00a0fe, \u00a0mal \u00a0intencionadamente \u00a0o \u00a0no, \u00a0no \u00a0era \u00a0del \u00a0caso que la funcionaria \u00a0comisionada \u00a0 valorara \u00a0esa \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0todo \u00a0era \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0comisionado \u00a0 para \u00a0 devolver \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0ocupaba \u00a0por \u00a0fuera \u00a0del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0arrendamiento, \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 se \u00a0podr\u00eda \u00a0dilucidar \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0proceso \u00a0reivindicatorio \u00a0o \u00a0posesorio, \u00a0pero \u00a0nunca \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del proceso abreviado de \u00a0restituci\u00f3n de bien inmueble arrendado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juez, \u00a0entonces, \u00a0cuando \u00a0advierte la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 presentada, \u00a0 en \u00a0 donde \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0entregado \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0del \u00a0apartamento, \u00a0cuando \u00a0solo \u00a0ha \u00a0debido \u00a0ser dos alcobas y el pasillo (hall), por \u00a0evidente, \u00a0se \u00a0insiste, \u00a0extralimitaci\u00f3n \u00a0de las facultades del comisionado, lo \u00a0que \u00a0hizo \u00a0fue \u00a0tratar \u00a0de \u00a0entrar \u00a0a \u00a0solucionar \u00a0la an\u00f3mala situaci\u00f3n y as\u00ed \u00a0devolver \u00a0las \u00a0cosas \u00a0a su estado anterior, tomando el instrumento invalidatorio \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a034 \u00a0del \u00a0C. de P. C., que para estos particulares \u00a0casos \u00a0 prev\u00e9: \u00a0 \u201c \u00a0 &#8230; \u00a0 Toda \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0del \u00a0comisionado \u00a0que \u00a0exceda \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0de \u00a0sus facultades es nula.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indistintamente que la Inspectora no haya \u00a0advertido \u00a0la individualizaci\u00f3n y determinaci\u00f3n del inmueble a entregar, si lo \u00a0fue \u00a0por \u00a0falta de diligencia y cuidado o no, lo cierto es que se excedieron las \u00a0facultades \u00a0entregadas \u00a0por el Juez, m\u00e1xime cuando se sabe que el juez civil no \u00a0puede \u00a0 \u00a0emitir \u00a0 fallos \u00a0 extrapetita, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo se\u00f1ala el art\u00edculo 305 del C. de P. C., pues los \u00a0proh\u00edbe.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es cierto que el art\u00edculo 34 del C. de P. \u00a0C. \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0solamente podr\u00e1 proponerse por cualquiera de las \u00a0partes, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0la excusa del juez para tramitar la petici\u00f3n de nulidad \u00a0solicitada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Rosa Mar\u00eda Arenas Morales, en el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0pod\u00eda \u00a0tomarla \u00a0como tercero interesado por la afectaci\u00f3n de sus \u00a0derechos \u00a0constitucionales, \u00a0representa \u00a0una \u00a0coherente y fundada permisi\u00f3n que \u00a0para \u00a0nada \u00a0podr\u00eda \u00a0entenderse \u00a0como \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n a la ley, por el contrario \u00a0surgi\u00f3 \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 razonable \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0citada \u00a0disposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0no puede servir de punto de partida \u00a0para \u00a0concluir que el juez con la declaratoria de nulidad estuviera entregando a \u00a0la \u00a0parte \u00a0opositora \u00a0y solicitante de la nulidad, es decir a Rosa Mar\u00eda Arenas \u00a0Morales, \u00a0derechos \u00a0de \u00a0posesi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0esa \u00a0condici\u00f3n \u00a0solamente podr\u00eda ser \u00a0reconocida \u00a0o negada a trav\u00e9s de un proceso reivindicatorio o posesorio, seg\u00fan \u00a0el \u00a0caso, \u00a0pero \u00a0nunca a trav\u00e9s del tr\u00e1mite de restituci\u00f3n, de ah\u00ed que en la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0el \u00a0juicio de reproche a la actuaci\u00f3n de la \u00a0Inspectora \u00a0se redujo a comparar el inmueble sobre el cual se orden\u00f3 la entrega \u00a0con \u00a0el \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0se \u00a0entreg\u00f3, \u00a0para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n que no \u00a0correspond\u00edan \u00a0exactamente \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0se \u00a0invalid\u00f3 parcialmente esa \u00a0entrega.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0encuentra \u00a0la \u00a0Sala \u00a0como motivo \u00a0justificado \u00a0para \u00a0deducir responsabilidad, lo dicho por la recurrente en cuanto \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0contradijo \u00a0su inicial posici\u00f3n en torno a que no tuvo a Rosa \u00a0Mar\u00eda \u00a0Arenas como parte arrendataria en la inicial diligencia de lanzamiento y \u00a0entrega, \u00a0 \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 \u00a0 luego \u00a0 \u00a0 \u00a0 aceptarla \u00a0 \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cparte\u201d \u00a0legitimada \u00a0para reclamar la \u00a0nulidad, \u00a0pues \u00a0precisamente \u00a0el \u00a0juez \u00a0lo \u00a0que replica es que la se\u00f1ora Arenas \u00a0Morales \u00a0si \u00a0bien es cierto no era arrendataria, o parte demandada en el proceso \u00a0civil \u00a0de restituci\u00f3n, en tanto lo era su compa\u00f1ero H\u00e9ctor Camargo, cuando se \u00a0procede \u00a0por \u00a0la \u00a0Inspectora \u00a0al indebido lanzamiento, expuls\u00e1ndola de la parte \u00a0que \u00a0no fue arrendada y que estaba ocupando de hecho, le hace surgir un inter\u00e9s \u00a0como \u00a0tercero \u00a0afectado, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0que \u00a0esa \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0no se hab\u00eda \u00a0adoptado por autoridad judicial alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n a que se hizo suscribir un \u00a0contrato \u00a0sui generis, que \u00a0en \u00a0verdad \u00a0as\u00ed lo parecer\u00eda, debe decirse que cuando se advierten y entienden \u00a0los \u00a0loables \u00a0prop\u00f3sitos del Juez 53 Civil Municipal, se llega a la conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de nulidad era una alternativa de soluci\u00f3n que sanamente \u00a0se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0para \u00a0restablecer \u00a0los \u00a0derechos de la se\u00f1ora Rosa Mar\u00eda Arenas \u00a0Morales, \u00a0quien \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0opuesto a la inicial diligencia de entrega del bien \u00a0pero \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0le hab\u00eda atendido su pedido, y que hab\u00eda resultado afectada \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0ser \u00a0despojada \u00a0de \u00a0una \u00a0ocupaci\u00f3n \u00a0de un predio que estaba \u00a0poseyendo \u00a0no como arrendataria, frente a lo cual se quiso volver las cosas a su \u00a0estado anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0perjuicios que se \u00a0pod\u00edan \u00a0derivar \u00a0para \u00a0el \u00a0denunciante Jorge Eduardo Ochoa Lombana, propietario \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0para \u00a0cuando el juez acusado decide volver las cosas al estado en \u00a0que \u00a0deb\u00edan \u00a0estar, si bien pueden verse como inmediatamente propiciados por el \u00a0juez, \u00a0no as\u00ed se representan jur\u00eddicamente cuando es sabido que todo comprador \u00a0posee \u00a0acciones civiles contra el vendedor ante vicios o afectaciones de la cosa \u00a0vendida, \u00a0 pero \u00a0 que \u00a0 en \u00a0todo \u00a0caso \u00a0deber\u00e1 \u00a0ventilar \u00a0a \u00a0instancias \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n civil.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corolario de lo anterior, entiende la Sala \u00a0que \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n a la que el Juez en su momento se enfrent\u00f3, no era otra que \u00a0una \u00a0problem\u00e1tica de interpretaci\u00f3n frente a lo normado en el art\u00edculo 34 del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. C., que para solventarla se apoy\u00f3 en criterios que si bien es cierto \u00a0pueden \u00a0o \u00a0no \u00a0ser \u00a0discutibles, \u00a0no por ello se puede generar un reproche penal \u00a0pues \u00a0el comportamiento del funcionario judicial lo asist\u00eda un motivo razonable \u00a0y \u00a0argumentativamente \u00a0justificado \u00a0que \u00a0dilucid\u00f3 a trav\u00e9s del ejercicio de la \u00a0hermen\u00e9utica jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0la interpretaci\u00f3n es motivo para \u00a0llevar \u00a0al convencimiento de que un determinado precepto no debe ser aplicado en \u00a0un \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0o \u00a0debe \u00a0ser \u00a0aplicado \u00a0en un determinado sentido, no puede \u00a0aflorar \u00a0para \u00a0el \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico, \u00a0salvo \u00a0que esa labor de hermen\u00e9utica se \u00a0torne \u00a0 en \u00a0il\u00f3gica, \u00a0irracional, \u00a0desproporcionada \u00a0o \u00a0desbordante \u00a0del \u00a0orden \u00a0constitucional \u00a0y \u00a0legal, \u00a0una \u00a0reprochabilidad en su comportamiento. Que no es, \u00a0innegablemente, este el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, reafirma la tesis el hecho que las \u00a0decisiones \u00a0producidas a ra\u00edz de acciones de tutela promovidas por los se\u00f1ores \u00a0Ernesto \u00a0Pulecio \u00a0Esguerra \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0Eduardo \u00a0Ochoa Lombana y resueltas por los \u00a0Juzgados \u00a028 \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Bogot\u00e1, dos Salas de decisi\u00f3n Civil del \u00a0Tribunal \u00a0Superior de esta misma ciudad y la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0respectivamente, \u00a0en las cuales se abord\u00f3 el estudio de \u00a0fondo \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0concreta, fueron desestimadas, lo que infiere que los \u00a0hechos \u00a0que demanda la Fiscal\u00eda como constitutivos de irregularidad manifiesta, \u00a0no as\u00ed lo vieron los jueces constitucionales de tutela. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0la burda contrariedad a la ley que \u00a0se \u00a0exige \u00a0para \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n del delito de prevaricato, no adquiere en el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0relievancia \u00a0alguna, \u00a0motivo \u00a0\u00e9ste \u00a0que \u00a0permite \u00a0desvirtuar la \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0comportamiento adscrito en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n es lo pertinente tal como lo predic\u00f3 el Tribunal en la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo anteriormente expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la Corte Suprema de Justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONFIRMAR \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0motivo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 razones \u00a0 expuestas \u00a0 en \u00a0precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase y devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0LUIS QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RU\u00cdZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18096 \u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0 JUSTICIA\u00a1. \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 Aprobado acta N\u00b0 011 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., dieciocho (18) de febrero de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8092","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8092","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8092"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8092\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8092"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8092"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8092"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}