{"id":8067,"date":"2023-09-08T17:46:06","date_gmt":"2023-09-08T17:46:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1773831-03-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:06","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:06","slug":"1773831-03-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1773831-03-04\/","title":{"rendered":"17738(31-03-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17738 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 27 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1,\u00a0 \u00a0D. C., treinta y uno de marzo \u00a0de dos mil cuatro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0Especial \u00a0del \u00a0proceso y el defensor de \u00a0JORGE \u00a0ENRIQUE FIGUEROA MONROY (a. Toto), contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a012 \u00a0de junio de 2000, mediante la cual el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito Judicial de Bogot\u00e1 conden\u00f3 al procesado a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad de 60 meses de prisi\u00f3n, como autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0homicidios \u00a0de \u00a0Francisco \u00a0Arnoldo \u00a0Moreno \u00a0Aguilar y Hugo \u00a0Alberto Espinosa Vel\u00e1squez, en defensa excesiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos y actuaci\u00f3n procesal. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a022 \u00a0de noviembre de 1998, alrededor de la \u00a0una \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0frente \u00a0al \u00a0bar \u00a0discoteca \u201cEl Divino\u201d, ubicado en la \u00a0carrera \u00a012 \u00a0entre \u00a0las calles 84 y 85 de esta ciudad, se present\u00f3 un incidente \u00a0entre \u00a0Francisco \u00a0Arnoldo \u00a0Moreno \u00a0Aguilar \u00a0(agente de la DEA, conocido tambi\u00e9n \u00a0como \u00a0Don \u00a0El\u00edas \u00a0\u00f3 \u00a0Frank), y Jorge Enrique Figueroa \u00a0Monroy \u00a0(conocido tambi\u00e9n como Toto), que dio lugar a \u00a0ultrajes \u00a0verbales \u00a0rec\u00edprocos. \u00a0Superada \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n, los protagonistas se \u00a0separaron, \u00a0y \u00a0Moreno \u00a0Aguilar se dirigi\u00f3 al veh\u00edculo de uno de sus amigos con \u00a0el prop\u00f3sito de abandonar el lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0motivos \u00a0no \u00a0establecidos claramente, la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0 se \u00a0 reinici\u00f3.\u00a0 \u00a0Francisco \u00a0Arnoldo \u00a0Moreno \u00a0Aguilar \u00a0(Frank) \u00a0decidi\u00f3 \u00a0dejar \u00a0el \u00a0carro \u00a0y \u00a0golpear \u00a0a Jorge Enrique \u00a0Figueroa \u00a0Monroy \u00a0(Toto), \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0un ataque con \u00a0botellas, \u00a0en el que intervino un amigo de Frank. El hoy procesado aband\u00f3n\u00f3 la \u00a0reyerta \u00a0y sali\u00f3 corriendo, pero fue perseguido por Frank. Cuando se encontraba \u00a0pr\u00f3ximo \u00a0a \u00a0alcanzarlo, Moreno Aguilar desenfund\u00f3 su arma de fuego, y dispar\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0caus\u00e1ndole una herida en la regi\u00f3n supramamaria izquierda que \u00a0le \u00a0produjo \u00a0la \u00a0muerte. \u00a0Uno \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos alcanz\u00f3 accidentalmente a Hugo \u00a0Alberto \u00a0Espinosa \u00a0Vel\u00e1squez, \u00a0cliente tambi\u00e9n del bar, ajeno totalmente a los \u00a0hechos, \u00a0quien \u00a0falleci\u00f3 \u00a0dos \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0a \u00a0causa \u00a0del mismo (fls.1-6\/1, \u00a0156-160\/1, 170-173\/1, 77-84\/2, 242\/2, 287-289\/3, 229-232\/4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En indagatoria, Jorge \u00a0Enrique \u00a0Figueroa \u00a0Monroy \u00a0dijo \u00a0que \u00a0el \u00a0incidente se \u00a0inici\u00f3 \u00a0porque \u00a0el otro sujeto (a quien hasta entonces no conoc\u00eda), lo empuj\u00f3 \u00a0cuando \u00a0sal\u00edan de la discoteca. Despu\u00e9s se insultaron y agredieron mutuamente, \u00a0d\u00e1ndose \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0armado. \u00a0En \u00a0esos momentos varios amigos del \u00a0sujeto \u00a0lo \u00a0atacaron \u00a0con botellas y patadas. Entonces decidi\u00f3 salir corriendo, \u00a0pero \u00a0fue \u00a0perseguido \u00a0por \u00a0\u00e9ste. \u00a0Al \u00a0mirar \u00a0hacia \u00a0atr\u00e1s, y darse cuenta que \u00a0intentaba \u00a0sacar \u00a0el \u00a0arma \u00a0para \u00a0agredirlo, \u00a0sinti\u00f3 mucho miedo, y dispar\u00f3 su \u00a0pistola, \u00a0sin \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n de causarle da\u00f1o. Despu\u00e9s huy\u00f3 del lugar de los \u00a0hechos (fls.243-253\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 proceso \u00a0fueron \u00a0tambi\u00e9n \u00a0vinculados, \u00a0mediante \u00a0indagatoria, \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Carlos \u00a0Ernesto \u00a0Vidales \u00a0 Luque \u00a0 (a. \u00a0 Guguis) \u00a0 y \u00a0Jorge \u00a0Alfredo \u00a0Vidales \u00a0Luque \u00a0(a.Pachis), \u00a0personas \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0acompa\u00f1aban \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Figueroa Monroy la noche de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0Ambos\u00a0\u00a0 \u00a0reconocieron haber estado presentes en el lugar \u00a0de \u00a0 los \u00a0 acontecimientos, \u00a0pero \u00a0aseguraron \u00a0no \u00a0haber \u00a0participado \u00a0en \u00a0ellos \u00a0(fls.274-281\/2 \u00a0y \u00a0282-281\/2). La clausura del ciclo investigativo solo cobij\u00f3, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0a\u00a0 \u00a0Figueroa \u00a0Monroy, propici\u00e1ndose \u00a0 as\u00ed \u00a0 el \u00a0 rompimiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0unidad \u00a0procesal \u00a0(fls.166\/6). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 26 de marzo de 1999, la Fiscal\u00eda calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, por el delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0en \u00a0concurso homog\u00e9neo, de conformidad con lo establecido en el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980, modificado por el 29 de la ley 40 de \u00a01993. \u00a0En \u00a0la misma decisi\u00f3n, orden\u00f3 expedir copias para investigar el posible \u00a0delito \u00a0de \u00a0falso \u00a0testimonio \u00a0respecto de algunos testigos, y de favorecimiento \u00a0(fls.1-97\/6 \u00a0A). \u00a0Este \u00a0pronunciamiento caus\u00f3 ejecutoria en la misma instancia, \u00a0el 18 de junio siguiente (fls.175\/7). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rituado \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0el \u00a0Juzgado Veintisiete \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0de 24 de enero de 2000, \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Jorge Enrique Figueroa Monroy a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a030 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a010 \u00a0a\u00f1os, \u00a0como autor responsable de los delitos imputados en la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n (fls.53-95\/10).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0este \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el apoderado de la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y su defensor, el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, en \u00a0sala \u00a0mayoritaria, \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0la \u00a0diminuente \u00a0del \u00a0exceso en la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa respecto de ambos homicidios, por considerar que su reacci\u00f3n \u00a0fue \u00a0leg\u00edtima \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0estaba \u00a0siendo v\u00edctima, pero \u00a0desproporcionada, \u00a0y \u00a0fij\u00f3 \u00a0en \u00a060 \u00a0meses \u00a0la \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la libertad \u00a0aplicable. \u00a0 Tambi\u00e9n \u00a0introdujo \u00a0modificaciones \u00a0a \u00a0la \u00a0condena \u00a0por \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios (fls.96-122 del cuaderno del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta decisi\u00f3n recurrieron en casaci\u00f3n \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0Especial \u00a0del proceso, designada por el Fiscal General de la Naci\u00f3n \u00a0para \u00a0dichos \u00a0efectos, \u00a0y \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0(fls.144-151 \u00a0y 154-186 \u00a0ib\u00eddem).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda de la Fiscal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0impugnante\u00a0 \u00a0demanda la nulidad parcial de la sentencia del \u00a0Tribunal, \u00a0por \u00a0existencia de irregularidades sustanciales que afectan el debido \u00a0proceso, \u00a0concretamente, \u00a0por falta de motivaci\u00f3n de la decisi\u00f3n de condena en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0frente \u00a0al \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0Hugo \u00a0 Alberto \u00a0 Espinosa \u00a0 Vel\u00e1squez. \u00a0Sustenta \u00a0su \u00a0petici\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a01\u00ba, 180.4 y 304.2 del \u00a0estatuto procesal penal, y 29 de la Constituci\u00f3n Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que la sentencia del Tribunal exhibe \u00a0absoluta \u00a0falta \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u201cal igualar las situaciones\u201d de los dos \u00a0homicidios, \u00a0y \u00a0desplazar \u00a0la \u00a0atenuante \u00a0punitiva \u00a0del \u00a0exceso \u00a0en la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0que \u00a0fue \u00a0reconocida \u00a0al \u00a0procesado \u00a0frente a la muerte de Francisco \u00a0Moreno \u00a0Aguilar, al homicidio de \u00a0que \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0el \u00a0ocasional transe\u00fante. Cita textualmente los apartes del \u00a0fallo \u00a0donde se llega a esta conclusi\u00f3n, para mostrar c\u00f3mo la Sala mayoritaria \u00a0\u201cse \u00a0limita a hacer un simple enunciado de las teor\u00edas de la antijuridicidad, \u00a0la \u00a0culpabilidad \u00a0y \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva\u201d, \u00a0y \u00a0a \u00a0deducir \u00a0que \u00a0los \u00a0dos \u00a0resultados \u00a0tienen un valor equivalente, sin razonamiento alguno, y sin tener en \u00a0cuenta que los sustentos probatorios son distintos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es tan evidente la falta de argumentaci\u00f3n en \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0indicado, que el enunciado de las teor\u00edas a las cuales el Tribunal \u00a0se \u00a0refiri\u00f3, resulta ostensiblemente contradictorio con los supuestos que cit\u00f3 \u00a0al \u00a0efecto. \u00a0As\u00ed, \u00a0al \u00a0precisar \u00a0que \u00a0\u201cnadie \u00a0podr\u00eda decir que JORGE ENRIQUE \u00a0FIGUEROA \u00a0MONROY \u00a0quiso matar a HUGO ALBERTO ESPINOSA\u201d, parecer\u00eda afirmar que \u00a0el \u00a0delito \u00a0fue \u00a0culposo, \u00a0pero \u00a0termina \u00a0condenando \u00a0por \u00a0homicidio \u00a0doloso, al \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0dicho \u00a0il\u00edcito \u00a0deb\u00eda \u00a0resolverse \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de las formas de \u00a0culpabilidad \u00a0(dolo, \u00a0culpa \u00a0y \u00a0preterintenci\u00f3n), \u00a0pero \u00a0que \u00a0las \u00a0dos \u00faltimas \u00a0deb\u00edan desecharse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcribe jurisprudencia de la Corte sobre el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0planteado (ausencia de motivaci\u00f3n), y argumenta que, en el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0la \u00a0falta \u00a0absoluta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n impide conocer las razones \u00a0f\u00e1ctico-jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0al fallador de segunda instancia a equiparar \u00a0las \u00a0dos \u00a0situaciones, \u00a0y \u00a0los motivos por los cuales desplaz\u00f3 al segundo hecho \u00a0(homicidio \u00a0de \u00a0Espinosa \u00a0Vel\u00e1squez), \u00a0la \u00a0atenuante \u00a0punitiva del exceso en la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0reconocida \u00a0al \u00a0procesado \u00a0respecto \u00a0del \u00a0primer \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apoyada en estas consideraciones solicita a la \u00a0Corte \u00a0anular \u00a0en forma parcial el fallo, para que se dicte de nuevo, dentro del \u00a0marco de una motivaci\u00f3n que posibilite su controversia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Escrito \u00a0 \u00a0 apreciatorio \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 demanda \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0del t\u00e9rmino para la presentaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0demanda, la defensa adujo dos escritos. Uno, mediante el cual se opone a las \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda presentada por la Fiscal Especial, por considerar, \u00a0en \u00a0 esencia, \u00a0que \u00a0sus \u00a0apreciaciones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad procesal, y que lo planteado por ella es en el fondo \u00a0su \u00a0inconformismo por la manera como el Tribunal solucion\u00f3 el punto, aunque sin \u00a0plantear ning\u00fan reparo a dicha postura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Justifica la presentaci\u00f3n simult\u00e1nea de este \u00a0escrito \u00a0con \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0argumentos: \u201cComo quiera que con la demanda que \u00a0presentar\u00e9, \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0y \u00a0la \u00a0defensa \u00a0adquieren \u00a0la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0parte \u00a0recurrente, \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0asumir \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0contraria, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0la \u00a0de \u00a0no \u00a0recurrente para oponerme \u00a0dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0traslado \u00a0respectivo \u00a0a \u00a0la demanda presentada por la \u00a0Fiscal \u00a0Especial, designada por el Fiscal General de la Naci\u00f3n\u2026, pero, dentro \u00a0de \u00a0esta \u00a0misma oportunidad (la de presentaci\u00f3n de la demanda, aclara la Sala), \u00a0me refiero a ella\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0segundo escrito, correspondiente a la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n propiamente dicho, acusa la sentencia \u00a0impugnada \u00a0de \u00a0violar \u00a0la ley sustancial en forma indirecta, debido a errores de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios de existencia por omisi\u00f3n en la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas, \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0al Tribunal a aplicar indebidamente los art\u00edculos 30 y \u00a0323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980, y dejar de aplicar el 29 numeral 4\u00ba ejusdem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n que hizo de \u00a0ella, \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0ignor\u00f3 \u00a0los \u00a0testimonios de Celso \u00a0Campo \u00a0Parra, \u00a0celador \u00a0que \u00a0presenci\u00f3 \u00a0los tr\u00e1gicos \u00a0acontecimientos, \u00a0y Edgar Mauricio Torres, trabajador \u00a0de \u00a0la \u00a0discoteca \u00a0\u201cEl Divino\u201d, quien asegur\u00f3 haber \u00a0visto \u00a0al \u00a0agente\u00a0 \u00a0Francisco \u00a0Arnoldo \u00a0Moreno \u00a0Aguilar \u00a0herido, cuando sus \u00a0amigos \u00a0lo \u00a0auxiliaban, \u00a0con el arma en la pretina del pantal\u00f3n, \u201ccomo cogida \u00a0solo de la mitad del ca\u00f1\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Realiza transcripciones de algunos aparte del \u00a0fallo, \u00a0e \u00a0indica \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hubiera tenido en cuenta los referidos \u00a0testimonios, \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0errado en la apreciaci\u00f3n del requisito referido a la \u00a0proporcionalidad \u00a0entre \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0y la defensa, como lo hizo. En su lugar, \u00a0hubiera \u00a0reconocido \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0justificante, y proferido decisi\u00f3n \u00a0absolutoria, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0plante\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0salvamento \u00a0de voto la Magistrada \u00a0disidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acepta que el Tribunal menciona los referidos \u00a0testimonios \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0la decisi\u00f3n dijo haberlos analizado en \u00a0conjunto \u00a0con \u00a0otros \u00a0medios de prueba, pero sostiene que esto no es suficiente, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0nada \u00a0se \u00a0dijo en concreto para desvirtuar su contenido, y que ello \u00a0equivale a ignorar su existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0que \u00a0la \u00a0noche \u00a0de \u00a0los hechos, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0prueba \u00a0allegada \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0se \u00a0presentaron dos episodios. \u00a0Inicialmente \u00a0uno que fue superado con la retirada de los contrincantes. Minutos \u00a0despu\u00e9s \u00a0otro \u00a0que se origin\u00f3 cuando el agente de la DEA decidi\u00f3 abandonar el \u00a0veh\u00edculo \u00a0donde \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0para \u00a0agredir al procesado, convirti\u00e9ndose en \u00a0provocador, \u00a0y \u00a0en \u00a0agresor \u00a0injusto, \u00a0puesto que la discusi\u00f3n, en ese momento, \u00a0hab\u00eda \u00a0ya \u00a0concluido. \u00a0Despu\u00e9s decidi\u00f3 perseguirlo varios metros (aspecto del \u00a0cual \u00a0 informa \u00a0 Celso \u00a0Campos \u00a0Parra), \u00a0hasta \u00a0cuando \u00a0la \u00a0distancia \u00a0se \u00a0redujo \u00a0a \u00a0poco \u00a0m\u00e1s de un metro, \u00a0momento \u00a0en el cual el procesado, advertido por alguien que le grit\u00f3 \u201ccuidado \u00a0Toto\u201d, \u00a0y \u00a0movido \u00a0por \u00a0el \u00a0instinto \u00a0de \u00a0conservaci\u00f3n, \u00a0volte\u00f3 \u00a0su cuerpo y \u00a0dispar\u00f3 contra su perseguidor, con los resultados conocidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hace suyas algunas de las argumentaciones que \u00a0la \u00a0Magistrada \u00a0disidente \u00a0consign\u00f3 \u00a0en \u00a0su salvamento de voto, y agrega que el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0adem\u00e1s \u00a0en \u00a0dos errores adicionales (dejar de reconocer al \u00a0procesado \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0por confesi\u00f3n, y\u00a0 condenarlo a la pena accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por diez a\u00f1os), pero que se \u00a0abstiene \u00a0de \u00a0proponerlos \u00a0para \u00a0ser consecuente con la posici\u00f3n que la defensa \u00a0asumi\u00f3 \u00a0durante \u00a0todo el proceso. Pide, en consecuencia, casar integralmente la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0y \u00a0proferir \u00a0una \u00a0de \u00a0reemplazo de car\u00e1cter absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 Penal \u00a0 se \u00a0 refiere \u00a0 inicialmente \u00a0al \u00a0escrito \u00a0\u201cestimatorio \u00a0de \u00a0oposici\u00f3n\u201d \u00a0presentado \u00a0con \u00a0la \u00a0demanda \u00a0por el defensor del procesado, para \u00a0sostener \u00a0que \u00a0su \u00a0intervenci\u00f3n en la condici\u00f3n de recurrente en relaci\u00f3n con \u00a0unos \u00a0 aspectos, \u00a0y \u00a0no \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0otros, \u00a0resulta \u00a0posible \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0 procesal \u00a0 actual, \u00a0 y \u00a0 que \u00a0sus \u00a0alegaciones \u00a0deben \u00a0por \u00a0tanto \u00a0incorporarse al examen que la Corte haga del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0respuesta a los cargos presentados contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0ninguno \u00a0est\u00e1 \u00a0llamado a prosperar. Sin \u00a0embargo, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte casar el fallo, para reconocer que el procesado \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0leg\u00edtima defensa respecto de Francisco Arnoldo Moreno Aguilar, y en \u00a0estado \u00a0de \u00a0necesidad \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0Hugo Alberto Espinosa Vel\u00e1squez. Los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0sirven \u00a0de \u00a0sustento \u00a0a estas peticiones son, en s\u00edntesis, las \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Alegato apreciatorio. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que el criterio fijado por la Corte en \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0de \u00a022 \u00a0de mayo de 2003, con ponencia de la Magistrada \u00a0doctora \u00a0Marina \u00a0Pulido \u00a0de \u00a0Bar\u00f3n, \u00a0donde \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el traslado a los no \u00a0recurrentes \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0favor de quienes no han impugnado la \u00a0sentencia, \u00a0no \u00a0de \u00a0quienes \u00a0han presentado demanda de casaci\u00f3n, es equivocado, \u00a0por varias razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Porque parte de un supuesto falaz, al eliminar \u00a0el \u00a0 adjetivo \u00a0 com\u00fan \u00a0que \u00a0califica \u00a0el \u00a0sustantivo \u00a0\u201ct\u00e9rmino\u201d \u00a0que \u00a0aparece \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 211 del \u00a0actual \u00a0estatuto procesal penal, y porque el razonamiento que all\u00ed se aduce, en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de la doble condici\u00f3n de demandante y no \u00a0demandante \u00a0en \u00a0un \u00a0mismo \u00a0sujeto \u00a0procesal, \u00a0rompe \u00a0el principio de igualdad de \u00a0oportunidades \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0le \u00a0permite \u00a0tener una intervenci\u00f3n adicional en el \u00a0tr\u00e1mite, es falso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo lo contrario. Si de lo que se trata es de \u00a0defender \u00a0el principio de igualdad, habr\u00eda de concluirse que su quebrantamiento \u00a0se \u00a0presenta \u00a0frente a la tesis que la Corte postula, porque los demandantes que \u00a0deben \u00a0presentar \u00a0primero \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no tendr\u00edan posibilidad \u00a0alguna \u00a0de controvertir los argumentos que sirven de sustento a las demandas que \u00a0por raz\u00f3n del orden de traslado, hayan sido presentadas despu\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0otro \u00a0argumento \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0expone, \u00a0referido \u00a0al \u00a0ejercicio \u00a0propio \u00a0de la dial\u00e9ctica del \u00a0proceso, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0falso. \u00a0Si \u00a0por dial\u00e9ctica se \u00a0entiende \u00a0 una \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 entre \u00a0 opuestos, \u00a0 dicho \u00a0atributo \u00a0propio \u00a0de \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0solo \u00a0se \u00a0preservar\u00e1 \u00a0si todos los sujetos procesales \u00a0tienen \u00a0la oportunidad de replicar los argumentos de los dem\u00e1s, lo cual solo se \u00a0logra \u00a0mediante \u00a0el \u00a0traslado \u00a0com\u00fan de todas las demandas a todos los sujetos, \u00a0para que tengan la oportunidad de controvertirlas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene tambi\u00e9n la Corte que el concepto de \u00a0no \u00a0demandante es un t\u00e9rmino \u00a0jur\u00eddico \u00a0 \u00a0ant\u00f3nimo \u00a0 \u00a0de \u00a0 demandante, \u00a0y \u00a0que \u00a0su significado jur\u00eddico impide al sujeto procesal que ha \u00a0presentado \u00a0una \u00a0demanda, \u00a0actuar, \u00a0a \u00a0la \u00a0vez, \u00a0como \u00a0no demandante. Empero, el \u00a0vocablo \u00a0 ant\u00f3nimo \u00a0 de \u00a0 demandante, \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 plano \u00a0 \u00a0 \u00a0 jur\u00eddico, \u00a0 \u00a0 \u00a0 es \u00a0 \u00a0 \u00a0 demandado, \u00a0\u201cporque \u00a0es \u00a0\u00e9l quien est\u00e1 \u00a0sujeto a las pretensiones del actor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0significado \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la expresi\u00f3n \u00a0no \u00a0demandante, \u00a0debe \u00a0estar \u00a0pr\u00f3ximo \u00a0a \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0hizo \u00a0del \u00a0vocablo \u00a0apelante \u00a0\u00fanico \u00a0que contiene el art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, que impone examinar el contenido de la pretensi\u00f3n de \u00a0cada \u00a0sujeto \u00a0en \u00a0concreto. \u00a0As\u00ed, frente a una demanda presentada, por ejemplo, \u00a0por \u00a0la Fiscal\u00eda, con la pretensi\u00f3n\u00a0 que se aumente la pena al procesado, \u00a0\u201cel \u00a0 sujeto \u00a0procesal \u00a0no \u00a0demandante \u00a0ser\u00e1 \u00a0quien \u00a0pretenda \u00a0la disminuci\u00f3n de la pena, o la absoluci\u00f3n \u00a0del condenado, cualquiera que sea\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0entendimiento \u00a0guarda coherencia con la \u00a0forma \u00a0 como \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 Constitucional \u00a0 asume \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0demanda, \u00a0 \u00a0 demandante \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0demandante, \u00a0 \u00a0\u201caislados \u00a0 de \u00a0 la \u00a0concepci\u00f3n \u00a0general \u00a0del \u00a0vocablo \u00a0demanda, \u00a0con \u00a0una \u00a0calidad especial en la \u00a0cual \u00a0la determinante es la expresi\u00f3n t\u00e9cnica de las razones jur\u00eddicas que un \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0esgrime para cuestionar una sentencia de segunda instancia\u201d, \u00a0seg\u00fan lo expuesto en la \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sentencia C-668 de 2001, entendimiento que en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0se opone al que es propugnado por el Ministerio P\u00fablico, en los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0 \u00a0 ya \u00a0 \u00a0 vistos.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fiscal \u00a0 \u00a0 \u00a0 Especial. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0nuevamente \u00a0a la decisi\u00f3n de la \u00a0Corte \u00a0de \u00a022 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02003, para sostener que, de acuerdo con ella, cinco \u00a0ser\u00edan \u00a0los \u00a0eventos en los cuales se presentar\u00eda infracci\u00f3n al imperativo de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0o \u00a0\u201cfalta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n\u201d, \u00a0como ha sido \u00a0conocido \u00a0 doctrinalmente \u00a0 el \u00a0fen\u00f3meno: \u00a0(1) \u00a0carencia \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0(2) \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0incompleta, \u00a0(3) \u00a0motivaci\u00f3n ambigua, (4) motivaci\u00f3n equ\u00edvoca, y \u00a0(5) motivaci\u00f3n soportada en supuestos falsos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Replica \u00a0que \u00a0de \u00a0las situaciones enumeradas, \u00a0apenas \u00a0cuatro \u00a0pueden \u00a0considerarse \u00a0defectos \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0puesto \u00a0que la \u00a0tercera \u00a0(motivaci\u00f3n ambigua) y la cuarta (motivaci\u00f3n equ\u00edvoca), son la misma \u00a0cosa, \u00a0y que no todas constituyen en realidad violaciones sustanciales al debido \u00a0proceso, \u00a0generadoras \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0porque \u00a0algunas \u00a0de \u00a0ellas \u00a0(la motivaci\u00f3n \u00a0ambigua \u00a0y \u00a0la motivaci\u00f3n soportada en supuestos falsos), contienen las razones \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, y pertenecen, por esencia, al \u00e1mbito de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La motivaci\u00f3n ambigua solo puede comprometer \u00a0la \u00a0legitimidad \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n,\u00a0 y erigirse en irregularidad sustancial \u00a0generadora \u00a0de nulidad, cuando la anfibolog\u00eda es de tal naturaleza que descarta \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de\u00a0 \u00a0conciliar las distintas proposiciones que contiene, y \u00a0no \u00a0se \u00a0logra por tanto establecer un sentido coherente de la decisi\u00f3n. En este \u00a0caso, \u00a0el\u00a0 \u00a0examen \u00a0debe \u00a0hacerse \u00a0frente \u00a0al derecho de defensa, porque la \u00a0ambig\u00fcedad \u00a0se \u00a0presenta \u00a0como \u00a0una herramienta para privar de oportunidades de \u00a0contradicci\u00f3n al sujeto procesal afectado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La motivaci\u00f3n soportada en supuestos falsos, \u00a0tampoco \u00a0pertenece, \u00a0en \u00a0estricto \u00a0sentido, \u00a0\u201cal g\u00e9nero falta de motivaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0el fen\u00f3meno que se presenta en estos casos no es la ausencia de razones \u00a0para \u00a0 soportar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0sino \u00a0la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0motivos \u00a0enga\u00f1osos, \u00a0fingidos, \u00a0simulados, \u00a0faltos \u00a0de \u00a0ley, \u00a0de realidad o veracidad, como define el \u00a0Diccionario de la Lengua Espa\u00f1ola el vocablo falso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este evento, el \u00e1mbito de la discusi\u00f3n en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ser\u00e1 \u00a0la \u00a0causal primera. Aunque por excepci\u00f3n, cuando la \u00a0sentencia \u00a0invoca \u00a0razones \u00a0falsas (de hecho o de derecho), se puede generar una \u00a0nulidad \u00a0\u201csi \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0trasciende \u00a0a \u00a0los aspectos fundamentales de la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0y afecta el debido proceso o el derecho a la defensa\u201d, convirtiendo \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0una v\u00eda de hecho. En todo caso, \u201cno podr\u00e1 invocarse falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0como motivo invalidante, pues \u00e9ste, como se vio, ni existe, ni \u00a0constituye la base del error\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0resumen, \u201ccuando una sentencia contiene \u00a0una \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0no compartida por los sujetos procesales; o cuando las razones \u00a0que \u00a0sustentan \u00a0la decisi\u00f3n pueden ser entendidas de diversas maneras; o cuando \u00a0se \u00a0 incluyen \u00a0 en \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0razones \u00a0falsas, \u00a0no \u00a0puede \u00a0aducirse\u00a0 \u00a0falta de motivaci\u00f3n y, en la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0casos, \u00a0el \u00a0asunto \u00a0ha \u00a0de \u00a0resolverse al amparo de la causal \u00a0primera de casaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0se \u00a0refiere a la demanda en \u00a0estudio, \u00a0para \u00a0advertir \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0Especial, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0de una \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0asaz deficiente, afirma que la sentencia es nula porque presenta \u00a0falta \u00a0 \u00a0 absoluta \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0motivaci\u00f3n. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0sustenta la censura en las razones que el Tribunal \u00a0expuso \u00a0para \u00a0imputar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0Hugo \u00a0Alberto \u00a0Espinosa \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0dolo. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0se \u00a0empe\u00f1a en demostrar el vicio \u00a0denunciado (falta de motivaci\u00f3n), con la motivaci\u00f3n existente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que lo planteado realmente por ella, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la sustentaci\u00f3n que hace del\u00a0 cargo, es una motivaci\u00f3n \u00a0 anfibol\u00f3gica, \u00a0pero \u00a0no \u00a0se \u00a0esfuerza \u00a0en \u00a0conciliar las afirmaciones de la sentencia. Aparte de ello invoca, \u00a0sin \u00a0examinar \u00a0el \u00a0punto, \u00a0una \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0presenta, toda vez que del \u00a0contexto \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0llega a la clara conclusi\u00f3n de que el Tribunal \u00a0consider\u00f3 \u00a0cometido \u00a0dicho \u00a0delito \u00a0dolosamente, \u00a0amparado \u00a0por el exceso en la \u00a0leg\u00edtima \u00a0 defensa, \u00a0 y \u00a0 no \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0culpa, \u00a0ni \u00a0de \u00a0preterintenci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo discutido en el fondo, no es realmente, si \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se encuentra motivada, sino, la soluci\u00f3n dada el caso. Es decir, \u00a0si \u00a0es \u00a0posible \u00a0reconocer \u00a0exceso \u00a0en \u00a0la leg\u00edtima defensa en relaci\u00f3n con la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0una \u00a0persona \u00a0que \u00a0no particip\u00f3 en la agresi\u00f3n. Pero este tema, no \u00a0constituye \u00a0causal \u00a0de \u00a0anulaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0un \u00a0debate acerca del contenido de la \u00a0norma \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 que \u00a0 consagra \u00a0 dicha \u00a0diminuente \u00a0punitiva, \u00a0o \u00a0sobre \u00a0las \u00a0pruebas.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda de la defensa. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta que el an\u00e1lisis del fallo impugnado \u00a0desmiente \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0en \u00a0el cual se apoya la demanda, porque en la \u00a0referida \u00a0decisi\u00f3n\u00a0 \u00a0no \u00a0solo se hace menci\u00f3n a las pruebas que se afirma \u00a0omitidas, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0las \u00a0analiza al abordar el tema de la proporcionalidad \u00a0entre \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0defensa, que es el punto espec\u00edfico de alegaci\u00f3n. \u00a0Adicionalmente \u00a0a \u00a0ello, \u00a0se tiene que el hecho en el cual el Tribunal se apoy\u00f3 \u00a0para \u00a0afirmar \u00a0la falta de proporcionalidad entre la agresi\u00f3n y la defensa (que \u00a0Moreno \u00a0Aguilar no desenfund\u00f3 su arma), es coincidente con los hechos relatados \u00a0por los testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera, sin embargo, que el fallador err\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0tema \u00a0de \u00a0la \u00a0proporcionalidad, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n, \u00a0en \u00a0la \u00a0extensi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 hizo \u00a0 de \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0al \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0Espinosa \u00a0 Vel\u00e1squez, \u00a0 por \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del\u00a0 \u00a0art\u00edculo 29.4 del C\u00f3digo Penal, y aplicaci\u00f3n indebida \u00a0del \u00a030 \u00a0ejusdem. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0se \u00a0hace necesario analizar el punto, teniendo en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el demandante acierta en el se\u00f1alamiento de las normas violadas, y \u00a0en \u00a0 el \u00a0 aspecto \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0error \u00a0(an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0proporcionalidad entre la defensa y la agresi\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reproduce \u00a0varios apartes de la sentencia con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0mostrar, en primer lugar, que el Tribunal, en el an\u00e1lisis que hizo \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0todos los elementos estructurante de la \u00a0misma, \u00a0salvo \u00a0el \u00a0relacionado con la proporcionalidad que debe existir entre el \u00a0ataque \u00a0y la reacci\u00f3n, y en segundo t\u00e9rmino, que los fundamentos en los cuales \u00a0se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0esta \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0fueron b\u00e1sicamente dos: (1) el \u00a0instrumento \u00a0utilizado \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0al \u00a0ejercer \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0y (2) que \u00a0Moreno \u00a0Aguilar no pretend\u00eda \u00a0atacarlo \u00a0con \u00a0el \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0que \u00a0portaba, \u00a0sino \u00a0con \u00a0sus \u00a0pu\u00f1os u otro \u00a0instrumento menos lesivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0realmente \u00a0pretend\u00eda \u00a0hacer \u00a0el \u00a0hoy \u00a0occiso cuando diera alcance al procesado, \u00a0pertenece \u00a0al campo de las hip\u00f3tesis, porque el sujeto no lleg\u00f3 a ese punto, y \u00a0no \u00a0hay \u00a0referencias \u00a0espec\u00edficas \u00a0que indiquen con seguridad lo que pretend\u00eda \u00a0hacer. \u00a0 Por \u00a0eso, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0evaluar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0concreta, \u00a0desde \u00a0la \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0quien \u00a0se \u00a0defiende, \u00a0y \u00a0la \u00a0premisa \u00a0de \u00a0que para reconocer la \u00a0justificante \u00a0no \u00a0es \u00a0necesario esperar hasta que se produzca la lesi\u00f3n, porque \u00a0entonces carecer\u00eda de sentido la acci\u00f3n de protecci\u00f3n propia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el caso concreto, debe tenerse en cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0agresor \u00a0portaba \u00a0un \u00a0arma de fuego, que ten\u00eda una complexi\u00f3n f\u00edsica \u00a0superior \u00a0 a \u00a0 la \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0que \u00a0emprendi\u00f3 \u00a0su \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0en \u00a0forma \u00a0amenazante, \u00a0que \u00a0se \u00a0abri\u00f3 \u00a0paso \u00a0entre \u00a0un \u00a0grupo de personas que trataron de \u00a0impedirlo, \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se acercaba envi\u00f3 su mano a la cintura donde ten\u00eda el \u00a0arma, \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no estaba viendo a su perseguidor, que alguien grit\u00f3 \u00a0\u201ccuidado \u00a0Toto\u201d \u00a0advirti\u00e9ndolo \u00a0al \u00a0procesado \u00a0del peligro, situaciones que \u00a0evaluadas \u00a0con \u00a0los \u00a0criterios con los cuales lo hizo el procesado, significaban \u00a0la \u00a0inminencia \u00a0de \u00a0un \u00a0ataque \u00a0contra \u00a0su \u00a0integridad \u00a0personal, \u00a0o \u00a0contra \u00a0su \u00a0vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0esta \u00a0realidad, \u00a0que \u00a0de \u00a0alguna \u00a0manera \u00a0coincide \u00a0con \u00a0la \u00a0expuesta por la\u00a0 Fiscal\u00eda en la resoluci\u00f3n acusatoria, \u00a0es \u00a0adem\u00e1s \u00a0analizada \u00a0con \u00a0criterios \u00a0de \u00a0un ciudadano com\u00fan, muestran que el \u00a0medio \u00a0empleado para repeler la agresi\u00f3n era racionalmente necesario, porque de \u00a0otra \u00a0forma \u00a0se \u00a0hubiera\u00a0 \u00a0producido \u00a0la \u00a0efectiva \u00a0lesi\u00f3n \u00a0de un derecho, \u00a0atacado \u00a0sin \u00a0justa \u00a0causa. El Tribunal, sin embargo, apoyado en el hecho de que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0ten\u00eda \u00a0el \u00a0arma \u00a0en \u00a0la \u00a0pretina, \u00a0afirm\u00f3 que no pensaba disparar, \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0implica \u00a0suponer \u00a0(con \u00a0criterios elaborados ex-post), que el \u00a0procesado \u00a0sab\u00eda \u00a0de antemano que no ser\u00eda atacado con el arma de fuego, y que \u00a0al \u00a0responder \u00a0con \u00a0una \u00a0de \u00a0esta \u00a0naturaleza, \u00a0emple\u00f3 \u00a0un \u00a0medio irracional de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que este razonamiento del Tribunal es \u00a0equivocado, \u00a0porque solo tom\u00f3 en cuenta el instrumento utilizado como medida de \u00a0la\u00a0 \u00a0 proporcionalidad, \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 los \u00a0 medios, \u00a0concepto \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0incluyen \u00a0no solo los \u00a0instrumentos, \u00a0 sino \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0en \u00a0conflicto, \u00a0la peligrosidad del ataque, y la culpabilidad del agresor. Es decir, \u00a0aquello \u00a0que en la situaci\u00f3n concreta, demuestra que no se traspas\u00f3 el l\u00edmite \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0el derecho permite, ante condiciones tan excepcionales como las que \u00a0implican la necesidad de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0en el fallo, declar\u00f3 probadas \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0circunstancias: \u00a0(1) \u00a0el \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0por parte de Moreno \u00a0Aguilar, \u00a0(2) \u00a0la \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0por \u00a0\u00e9l \u00a0emprendida; \u00a0(3) la superaci\u00f3n de la \u00a0resistencia \u00a0que \u00a0le opusieron algunas personas; (4) el golpe que momentos antes \u00a0le \u00a0hab\u00eda propinado a Figueroa Monroy, (5) su complexi\u00f3n f\u00edsica superior, (6) \u00a0la \u00a0advertencia \u00a0que \u00a0alguien hiciera al inculpado \u201ccuando Moreno puso su mano \u00a0en \u00a0la \u00a0cintura\u201d, \u00a0y \u00a0(7) \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado no estaba viendo a su \u00a0perseguidor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que frente a estas circunstancias, no \u00a0solamente \u00a0 \u00a0se \u00a0 establece \u00a0 que \u00a0 Figueroa \u00a0 Monroy \u00a0ten\u00eda amenazada su integridad personal, sino su vida, \u00a0y \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0enfrentar \u00a0el \u00a0ataque \u00a0de \u00a0otra \u00a0forma efectiva. La que ya hab\u00eda \u00a0intentado \u00a0(huir) no hab\u00eda dado resultados, y otra cualquier forma de enfrentar \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0(a \u00a0pu\u00f1os, \u00a0por ejemplo), tampoco permit\u00eda una defensa efectiva \u00a0del bien jur\u00eddico atacado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, la proporcionalidad, examinada \u00a0con \u00a0criterios \u00a0adicionales \u00a0a \u00a0la entidad de los instrumentos utilizados, surge \u00a0clara. \u00a0El \u00a0procesado \u00a0no \u00a0excedi\u00f3 \u00a0los \u00a0medios \u00a0racionales \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0y su \u00a0conducta, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0se halla justificada en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 29.4 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980. Esto permite concluir que la referida disposici\u00f3n \u00a0fue \u00a0desconocida \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n, y que se impone reparar el quebranto \u00a0mediante \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y \u00a0la \u00a0producci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0reemplazo, \u00a0donde \u00a0se \u00a0reconozca \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0\u00fanicamente en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el homicidio de Francisco Arnoldo Moreno \u00a0Aguilar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0 de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Hugo \u00a0Alberto Espinosa Vel\u00e1squez argumenta \u00a0que \u00a0aunque \u00a0la declaraci\u00f3n que la sentencia contiene (que el segundo homicidio \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0tambi\u00e9n \u00a0amparado por el exceso en la leg\u00edtima defensa), puede \u00a0ser \u00a0te\u00f3ricamente \u00a0posible, \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0debe \u00a0ser otra, porque Espinosa \u00a0 \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0 no \u00a0 atac\u00f3 \u00a0 al \u00a0procesado, \u00a0ni \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0incidente. \u00a0No fue agresor, de manera que su \u00a0muerte \u00a0no \u00a0puede \u00a0justificarse \u00a0como \u00a0resultado \u00a0de \u00a0una \u00a0defensa leg\u00edtima, ni \u00a0puede\u00a0 cubrirse con el mando de la defensa excedida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 situaci\u00f3n, \u00a0correctamente \u00a0entendida, \u00a0muestra \u00a0que \u00a0su muerte fue una consecuencia no querida por el acusado, quien no \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0la acci\u00f3n defensiva contra \u00e9l, sino contra quien lo agred\u00eda, pese a \u00a0lo \u00a0cual \u00a0el \u00a0resultado se produjo. La muerte sobrevino como consecuencia de una \u00a0repulsa \u00a0(peligro \u00a0actual) \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0ten\u00eda el deber jur\u00eddico de \u00a0afrontar, \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0era \u00a0evitable \u00a0de otra manera, situaci\u00f3n que hace que su \u00a0conducta \u00a0quede \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n contemplada en el \u00a0art\u00edculo \u00a029.5, \u00a0conocida \u00a0como \u00a0estado de necesidad, \u00a0pues \u00a0no existen elementos de juicio para concluir que \u00a0tuviera \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0causar \u00a0esta muerte, o que hubiese actuado en forma \u00a0imprudente en relaci\u00f3n con \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente con estos razonamientos, solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte desestimar la demanda presentada por la Fiscal Especial, y casar el \u00a0fallo \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0\u201cde reconocer, respecto de la muerte de Francisco Arnoldo \u00a0Moreno \u00a0una \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa en la conducta del procesado y, en relaci\u00f3n con \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Espinosa \u00a0Vel\u00e1squez, \u00a0la causal de justificaci\u00f3n del estado de \u00a0necesidad, \u00a0dejando \u00a0a \u00a0salvo \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de responsabilidad civil por el \u00a0da\u00f1o producido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuesti\u00f3n \u00a0previa. \u00a0No demandante en casaci\u00f3n. Concepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor del procesado alleg\u00f3 junto con la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n\u00a0 \u00a0un \u00a0escrito \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0opone \u00a0a \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0de la demanda presentada por la Fiscal Especial, para que la Corte \u00a0lo \u00a0estudie, \u00a0sustentado \u00a0en \u00a0la \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0de que por ser sujeto procesal \u00a0recurrente, no puede hacerlo en condici\u00f3n de no recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 pretensi\u00f3n \u00a0 encuentra \u00a0eco \u00a0en \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0quien \u00a0asegura \u00a0que \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0nuevas \u00a0disposiciones \u00a0procesales \u00a0resulta \u00a0posible que un sujeto procesal asuma esta doble condici\u00f3n, \u00a0y \u00a0que \u00a0el criterio plasmado por la Corte en decisi\u00f3n de 22 de mayo de 2003, en \u00a0sentido \u00a0contrario, \u00a0es \u00a0equivocado, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0razones, \u00a0porque parte de un \u00a0supuesto \u00a0mendaz, \u00a0ya \u00a0que \u00a0elimina \u00a0del \u00a0art\u00edculo 211 el adjetivo com\u00fan \u00a0 que \u00a0 califica \u00a0 el \u00a0 sustantivo \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0 y \u00a0 porque \u00a0el \u00a0ant\u00f3nimo \u00a0de demandante no es \u00a0no \u00a0 \u00a0demandante, \u00a0 sino \u00a0demandado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien. \u00a0Las \u00a0expresiones \u00a0demanda, \u00a0demandante y demandado en materia \u00a0casacional, \u00a0tienen \u00a0un \u00a0significado \u00a0espec\u00edfico, \u00a0muy \u00a0diferente \u00a0del \u00a0que \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0maneja. \u00a0Demanda, es \u00a0el \u00a0escrito \u00a0mediante \u00a0el cual se sustenta el recurso de casaci\u00f3n. Demandante, \u00a0 la \u00a0 persona \u00a0que \u00a0presenta \u00a0demanda. \u00a0No demandante, quien \u00a0no \u00a0lo \u00a0hace. \u00a0Y \u00a0demandado, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0cuya legalidad se cuestiona. Nada tiene que \u00a0ver \u00a0el sujeto accionado (para el caso concreto, el procesado), con esta \u00faltima \u00a0expresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El significado que estas expresiones tienen en \u00a0materia \u00a0casacional, \u00a0fue \u00a0ratificado \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucionalidad \u00a0en la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0cita \u00a0(C-668 \u00a0de 2001), al declarar la \u00a0exequibilidad \u00a0 de \u00a0las \u00a0expresiones \u00a0no \u00a0demandantes, \u00a0utilizada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 211 del estatuto procesal \u00a0actualmente \u00a0 \u00a0vigente, \u00a0 \u00a0demandante, \u00a0 empleada \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0213 \u00a0y 216 siguientes, y demandada, \u00a0contenida \u00a0en el art\u00edculo 216 \u00a0ejusdem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0primera (no \u00a0demandantes) \u00a0dijo que comprend\u00eda los \u00a0sujetos \u00a0 procesales \u00a0 distintos \u00a0 al \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0 Respecto \u00a0 de \u00a0la \u00a0segunda \u00a0(demandante), \u00a0precis\u00f3 \u00a0que \u00a0comprend\u00eda los que hac\u00edan uso de dicho medio de impugnaci\u00f3n. Y \u00a0en \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0 la \u00a0\u00faltima \u00a0(demandada), \u00a0que \u00a0se \u00a0refer\u00eda \u00a0a la sentencia que es objeto del recurso. Bajo \u00a0este \u00a0 \u00a0 entendido, \u00a0 \u00a0declar\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0exequibilidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0referidas \u00a0expresiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a0que \u00a0prev\u00e9 \u00a0los \u00a0traslados en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0no \u00a0demandantes, es del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTraslado a los no \u00a0demandantes. \u00a0 Presentada \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0surtir\u00e1 \u00a0traslado \u00a0 \u00a0a \u00a0 los \u00a0 no \u00a0 demandantes \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 t\u00e9rmino \u00a0 com\u00fan \u00a0de quince (15) d\u00edas para que presenten alegatos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0como viene de ser visto, por no \u00a0demandante \u00a0debe \u00a0entenderse el sujeto \u00a0procesal \u00a0que \u00a0no \u00a0presenta \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n, o lo que es igual, el sujeto \u00a0procesal \u00a0distinto \u00a0del \u00a0que \u00a0recurre \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no existe la menor duda que frente al tenor literal del \u00a0precepto, \u00a0la \u00a0tesis \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0no \u00a0tiene \u00a0cabida, \u00a0y \u00a0que la facultad de \u00a0presentar \u00a0 alegatos \u00a0 apreciatorios \u00a0 (de \u00a0oposici\u00f3n \u00a0o \u00a0coadyuvancia), \u00a0est\u00e1 \u00a0exclusivamente \u00a0 \u00a0consagrado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0favor \u00a0 de \u00a0 quien \u00a0 no \u00a0 hace \u00a0 uso \u00a0 del \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0adicionalmente el representante del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la Corte parte de un supuesto \u00a0equivocado, \u00a0porque \u00a0en \u00a0la \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0en la \u00a0providencia \u00a0 de \u00a0 22 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01998, \u00a0elimin\u00f3 \u00a0el \u00a0adjetivo \u00a0com\u00fan, \u00a0 que \u00a0 califica \u00a0 el \u00a0sustantivo \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0dando \u00a0a entender \u00a0que \u00a0debido \u00a0a la pretermisi\u00f3n de esta expresi\u00f3n, las\u00a0 conclusiones de la \u00a0corporaci\u00f3n \u00a0fueron \u00a0erradas. \u00a0Pero \u00a0no explica el por qu\u00e9 de este sui generis \u00a0entendimiento, \u00a0 ni \u00a0 aclara \u00a0 el \u00a0 significado \u00a0que \u00a0el \u00a0adjetivo \u00a0com\u00fan \u00a0tiene \u00a0en \u00a0el contexto de la norma \u00a0respectiva.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0consistente \u00a0en que la Corte \u00a0pretermiti\u00f3 \u00a0la referida expresi\u00f3n en la transcripci\u00f3n que hizo del precepto, \u00a0es \u00a0cierta, \u00a0pero \u00a0esto\u00a0 en manera alguna incidi\u00f3 en el criterio doctrinal \u00a0all\u00ed \u00a0plasmado. \u00a0La \u00a0expresi\u00f3n \u00a0com\u00fan, que \u00a0la \u00a0norma \u00a0utiliza, fue incluida por el legislador para indicar \u00a0que \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0traslado \u00a0para la presentaci\u00f3n de alegatos apreciatorios \u00a0corr\u00eda \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0para \u00a0los \u00a0no \u00a0demandantes, \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0manera \u00a0individual, \u00a0como se establec\u00eda en \u00a0regulaciones \u00a0anteriores. \u00a0Esto, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0hacer m\u00e1s \u00e1gil el tr\u00e1mite \u00a0casacional.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 sustituci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 expresiones \u00a0recurrente \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0recurrentes, \u00a0 que \u00a0utilizaba \u00a0el \u00a0estatuto anterior (Decreto 2700 de 1991), por la \u00a0de \u00a0 demandante \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 demandantes, \u00a0que \u00a0emplea \u00a0la \u00a0nueva \u00a0regulaci\u00f3n \u00a0procesal, tampoco permite abrir \u00a0paso \u00a0a \u00a0la \u00a0tesis \u00a0expuesta \u00a0por \u00a0la \u00a0Delegada, porque este cambio respondi\u00f3 a \u00a0razones \u00a0estrictamente \u00a0t\u00e9cnicas. \u00a0Concretamente, \u00a0a \u00a0la \u00a0transformaci\u00f3n de la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n como recurso, en \u00a0acci\u00f3n \u00a0independiente \u00a0del proceso penal, y no al prop\u00f3sito de \u00a0ampliar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0conceptual \u00a0de la expresi\u00f3n no \u00a0recurrente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0finamente \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0de no permitir que el sujeto procesal recurrente pueda \u00a0alegar \u00a0como \u00a0no \u00a0recurrente \u00a0cuando \u00a0han \u00a0sido \u00a0presentadas \u00a0varias demandas, y \u00a0contienen \u00a0pretensiones \u00a0contrapuestas, puede resultar contraria al principio de \u00a0igualdad, \u00a0y desconocedora de la dial\u00e9ctica procesal, porque le niega al sujeto \u00a0procesal la posibilidad de controversia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0exacto. \u00a0La \u00a0casaci\u00f3n, en \u00a0cuanto \u00a0recurso \u00a0extraordinario, es por esencia limitado y restrictivo, tanto en \u00a0su \u00a0acceso \u00a0(no \u00a0toda \u00a0persona \u00a0puede \u00a0acceder al recurso), como en su contenido \u00a0(solo \u00a0puede \u00a0hacerlo por determinados motivos), y la forma de alegaci\u00f3n (deben \u00a0respetarse \u00a0determinadas \u00a0reglas t\u00e9cnicas). En otras, palabras, no es un debate \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0donde las partes puedan afirmar, replicar o contrarreplicar como \u00a0quieran \u00a0y \u00a0cuando \u00a0quieran, \u00a0sino \u00a0un \u00a0procedimiento \u00a0especial, donde la ley le \u00a0otorga \u00a0a \u00a0cada sujeto procesal una oportunidad espec\u00edfica para que intervenga, \u00a0con car\u00e1cter preclusivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0imposibilidad \u00a0pr\u00e1ctica de que el sujeto \u00a0procesal \u00a0recurrentee pueda controvertir los argumentos que sirven de sustento a \u00a0las \u00a0otras \u00a0demandas, \u00a0no \u00a0quebranta \u00a0el principio de igualdad. La violaci\u00f3n de \u00a0este \u00a0postulado \u00a0no \u00a0puede \u00a0erigirse \u00a0sobre \u00a0el \u00a0concepto \u00a0simplista de que cada \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0debe contar con una r\u00e9plica o posibilidad de r\u00e9plica por la parte \u00a0contraria, \u00a0para \u00a0que el procedimiento sea leg\u00edtimo. Si as\u00ed fuera, los debates \u00a0se \u00a0har\u00edan \u00a0interminables, \u00a0y las posibilidades de realizaci\u00f3n de una justicia \u00a0pronta, \u00a0nugatorias. \u00a0En \u00a0casaci\u00f3n, para citar un ejemplo, habr\u00eda que permitir \u00a0no \u00a0solo la intervenci\u00f3n del demandante como del no demandante, sino introducir \u00a0un \u00a0 oportunidad \u00a0 adicional \u00a0 para \u00a0 poder \u00a0 controvertir \u00a0 el \u00a0 concepto \u00a0 del \u00a0Procurador.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El equilibrio en sede casacional se establece \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0los conceptos de demandante y \u00a0no demandante, \u00a0y \u00a0la \u00a0previsi\u00f3n \u00a0de una oportunidad concreta a cada uno de estos dos grupos de \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0para \u00a0que \u00a0presenten \u00a0sus \u00a0alegaciones, \u00a0regulaci\u00f3n que en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0comporta tratamiento diferencial entre ellos. Adicionalmente, se \u00a0cuenta \u00a0con \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0quien \u00a0en condici\u00f3n \u00a0de\u00a0 \u00a0defensor \u00a0del \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico, \u00a0debe emitir opini\u00f3n imparcial sobre \u00a0todas las pretensiones de las demandas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se reitera, por tanto, el criterio fijado por \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0no solo en la providencia de 22 de noviembre de 2003 que la Delegada \u00a0cita, \u00a0sino \u00a0en \u00a0muchas \u00a0otras \u00a0anteriores \u00a0y \u00a0ella, \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0recientemente \u00a0en \u00a0decisiones \u00a0de \u00a027 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02003 \u00a0con ponencia del Magistrado Dr. Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll \u00a0(Rad.19812), 8 de octubre del 2003 con ponencia del Magistrado \u00a0Dr. \u00a0Alfredo \u00a0G\u00f3mez \u00a0Quintero (Rad.17336), y 11 de noviembre del mismo a\u00f1o con \u00a0ponencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Magistrada \u00a0Doctora Marina Pulido de Bar\u00f3n (Rad.20163), en el \u00a0sentido \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0roles \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0sujeto \u00a0 \u00a0procesal \u00a0 \u00a0demandante \u00a0y sujeto procesal no \u00a0demandante \u00a0son excluyentes en materia \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 tanto, \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 dado \u00a0actuar \u00a0en \u00a0la \u00a0doble \u00a0condici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fiscal \u00a0 \u00a0 \u00a0 Especial. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0 \u00a0Cargo \u00a0\u00fanico: \u00a0Absoluta \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.1. \u00a0En \u00a0la \u00a0respuesta a este reproche, el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0se refiere una vez m\u00e1s al fallo de la Corte de 22 de mayo \u00a0de \u00a02003, \u00a0para \u00a0cuestionar \u00a0la enumeraci\u00f3n que all\u00ed se hace de las hip\u00f3tesis \u00a0constitutivas \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0vicios de motivaci\u00f3n, y asegurar que varias de \u00a0ellas \u00a0 \u00a0escapan \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0concepto \u00a0 \u00a0de \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0motivaci\u00f3n, en cuanto defecto enervante de la validez \u00a0de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante todo debe ser precisado que la Corte, en \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0nominal \u00a0que \u00a0hizo \u00a0de los diferentes vicios de motivaci\u00f3n en la \u00a0citada \u00a0providencia,\u00a0 \u00a0no \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0fen\u00f3menos de ambig\u00fcedad \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0equ\u00edvocidad \u00a0como \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0distintas, \u00a0sino \u00a0como expresiones comprensivas de la misma situaci\u00f3n, llamada tambi\u00e9n por \u00a0la \u00a0 \u00a0 doctrina \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 jurisprudencia \u00a0 \u00a0 motivaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 dil\u00f3gica \u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 \u00a0 ambivalente.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para la Corte, cuatro son las situaciones que \u00a0pueden \u00a0dar \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la sentencia por violaci\u00f3n del deber de \u00a0motivaci\u00f3n: \u00a0(1) Ausencia absoluta de motivaci\u00f3n. (2) Motivaci\u00f3n incompleta o \u00a0deficiente. \u00a0(3) \u00a0Motivaci\u00f3n equ\u00edvoca, ambigua, dil\u00f3gica o ambivalente. Y (4) \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0sof\u00edstica, \u00a0aparente \u00a0o \u00a0falsa. En relaci\u00f3n con esta \u00faltima debe \u00a0ser \u00a0precisado \u00a0que \u00a0solo \u00a0vino \u00a0a \u00a0ser incluida en forma expresa como fen\u00f3meno \u00a0generador \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0defectos \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0referida \u00a0providencia, \u00a0pero \u00a0que \u00a0la Corte ya \u00a0ven\u00eda \u00a0aceptando \u00a0sus implicaciones invalidatorias de tiempo atr\u00e1s, como surge \u00a0del \u00a0 contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a011 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02002, \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0cita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0primera \u00a0(ausencia \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n) \u00a0se \u00a0presenta \u00a0 cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0omite \u00a0precisar \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0y \u00a0jur\u00eddicos \u00a0que \u00a0sustentan \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0La \u00a0segunda (motivaci\u00f3n incompleta) \u00a0cuando \u00a0omite \u00a0analizar uno cualquiera de estos dos aspectos, o lo hace en forma \u00a0tan \u00a0precaria que no es posible determinar su fundamento. La tercera (equ\u00edvoca) \u00a0cuando \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0sirven \u00a0de \u00a0sustento \u00a0a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n se excluyen \u00a0rec\u00edprocamente \u00a0impidiendo conocer el contenido de la motivaci\u00f3n, o cuando las \u00a0razones \u00a0 que \u00a0se \u00a0aducen \u00a0contrastan \u00a0con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0tomada \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva. \u00a0Y la cuarta (sof\u00edstica), cuando la motivaci\u00f3n contradice en forma \u00a0grotesca la verdad probada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0afirmaci\u00f3n consistente en que algunas de \u00a0estas \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0no \u00a0pertenecen \u00a0al \u00a0g\u00e9nero falta de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0que revelan no se \u00a0identifica \u00a0con la ausencia de razones, propia de dicho concepto, es cierta solo \u00a0si \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n es entendida en su significado puramente gramatical, no en su \u00a0alcance \u00a0jur\u00eddico. \u00a0Durante \u00a0mucho \u00a0tiempo, \u00a0la jurisprudencia ha sido clara en \u00a0precisar \u00a0 que \u00a0dentro \u00a0del\u00a0 \u00a0concepto \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0queda \u00a0comprendida \u00a0no \u00a0solo \u00a0la ausencia \u00a0absoluta \u00a0de motivaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n, la motivaci\u00f3n \u00a0deficiente, \u00a0y la motivaci\u00f3n \u00a0anfibol\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hoy \u00a0 d\u00eda, \u00a0 la \u00a0 expresi\u00f3n \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0ha \u00a0venido siendo \u00a0sustituida \u00a0por \u00a0la de vicios de motivaci\u00f3n o defectos \u00a0de \u00a0 motivaci\u00f3n, \u00a0 por \u00a0 resultar \u00a0menos \u00a0llamada \u00a0a \u00a0equ\u00edvocos, \u00a0mucho \u00a0m\u00e1s \u00a0amplia, y ser comprensiva de los cuatro fen\u00f3menos que \u00a0pueden \u00a0presentarse \u00a0en \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0deber \u00a0de motivaci\u00f3n de la sentencia: \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0deficiente, \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0equ\u00edvoca, \u00a0y \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0falsa \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 sof\u00edstica.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien. La Corte entiende que una cosa es \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 como \u00a0 acto \u00a0 procesal, \u00a0 y \u00a0otra \u00a0como \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0que \u00a0las \u00a0tres \u00a0primeras hip\u00f3tesis (ausencia de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0 motivaci\u00f3n \u00a0 deficiente \u00a0y \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0equ\u00edvoca) \u00a0afectan \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0como \u00a0acto, \u00a0y \u00a0que la cuarta (falsa motivaci\u00f3n) afecta la sentencia \u00a0como \u00a0decisi\u00f3n. Tambi\u00e9n entiende que las tres primeras constituyen en estricto \u00a0rigor \u00a0t\u00e9cnico \u00a0un \u00a0error \u00a0in \u00a0procedendo, y la cuarta un error in iudicando, y \u00a0consecuencialmente, \u00a0que la v\u00eda de ataque de las primeras es la causal tercera, \u00a0y de la \u00faltima la primera cuerpo segundo (violaci\u00f3n indirecta). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0principios \u00a0y \u00a0reglas, \u00a0no han sido en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0desconocidos \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte en la decisi\u00f3n en comento. Todo lo \u00a0contrario, \u00a0 los \u00a0 reafirm\u00f3 \u00a0 en \u00a0 ella, \u00a0 y \u00a0 los \u00a0 ha \u00a0venido \u00a0reiterando \u00a0en \u00a0pronunciamientos \u00a0 posteriores, \u00a0 donde \u00a0 ha \u00a0sido \u00a0clara \u00a0en \u00a0precisar \u00a0que \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0falsa, entendida \u00a0como \u00a0aquella que es inteligible, pero equivocada debido a errores relevantes en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las pruebas, porque las supone, las ignora, las distorsiona, \u00a0o \u00a0desborda \u00a0los \u00a0l\u00edmites de racionalidad en su valoraci\u00f3n, debe invocarse por \u00a0la \u00a0v\u00eda de la causal primera, cuerpo segundo (Cfr. Casaci\u00f3n de 4 de septiembre \u00a0de \u00a0 \u00a02003, \u00a0 \u00a0Magistrado \u00a0 \u00a0Ponente \u00a0 Dr. \u00a0 Mauro \u00a0 Solarte \u00a0 Portilla, \u00a0 entre \u00a0otras). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte de considerar la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0 falsa \u00a0 como \u00a0fen\u00f3meno \u00a0invalidante \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0y de acudir a la causal tercera para \u00a0propiciar \u00a0su \u00a0enmienda, \u00a0se \u00a0erige \u00a0en \u00a0una \u00a0f\u00f3rmula de soluci\u00f3n de car\u00e1cter \u00a0procedimental, \u00a0con \u00a0el fin de resolver aquellos casos en los cuales los sujetos \u00a0procesales \u00a0no \u00a0denuncian \u00a0el \u00a0error, \u00a0o lo hacen en forma deficiente, y se hace \u00a0necesario \u00a0 ajustar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad, \u00a0en \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0finalidades \u00a0del \u00a0recurso. \u00a0Esta forma de solucionar el problema puede resultar, \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0discutible desde el punto de vista t\u00e9cnico, pero no contraria al \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0ni \u00a0irracional, si es tomado en cuenta que en el fondo \u00a0se \u00a0est\u00e1 frente a una v\u00eda de hecho, violatoria del debido proceso, que el Juez \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 est\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 deber \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0corregir.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.2. \u00a0En el desarrollo del cargo, la Fiscal \u00a0Especial \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0adolece \u00a0de absoluta falta de motivaci\u00f3n en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0condena \u00a0por \u00a0el \u00a0homicidio de Hugo \u00a0Alberto \u00a0Espinosa \u00a0Vel\u00e1squez, \u00a0porque las precisiones \u00a0que \u00a0 contiene \u00a0 al \u00a0respecto, \u00a0impiden \u00a0conocer \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0y \u00a0jur\u00eddicos \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0a equiparar las dos situaciones bajo el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0 de \u00a0 la \u00a0defensa \u00a0excesiva, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0situaciones \u00a0distintas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte comparte integralmente los argumentos \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0en \u00a0su concepto en relaci\u00f3n con este reproche. La \u00a0primera \u00a0falencia \u00a0que \u00a0debe \u00a0ser \u00a0destacada, es que la libelista no concreta en \u00a0debida \u00a0forma \u00a0el \u00a0reproche. \u00a0En \u00a0algunos \u00a0segmentos \u00a0del \u00a0libelo aduce ausencia \u00a0absoluta \u00a0de motivaci\u00f3n, lo cual implica inexistencia total de fundamentaci\u00f3n. \u00a0En \u00a0otros, \u00a0asegura \u00a0que las razones que aduce son contradictorias, propuesta de \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0sigue \u00a0que \u00a0la motivaci\u00f3n existe, pero es equ\u00edvoca o ambivalente. \u00a0Esta \u00a0forma \u00a0de \u00a0razonar torna inestudiable el cargo, en cuanto no permite\u00a0 \u00a0establecer el verdadero sentido de la impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte \u00a0de esto, la censura es infundada. Del \u00a0examen \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0establece \u00a0que \u00a0el ad quem trat\u00f3 el aspecto cuya \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0 la \u00a0 Fiscal \u00a0 echa \u00a0de \u00a0menos, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0subt\u00edtulo \u00a0El \u00a0problema \u00a0jur\u00eddico \u00a0frente \u00a0al \u00a0homicidio en la persona de Hugo \u00a0Alberto \u00a0Espinosa \u00a0(p\u00e1ginas 22 y 23 del fallo), donde \u00a0brevemente \u00a0expuso \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0consideraba que el procesado \u00a0deb\u00eda \u00a0responder \u00a0penalmente por dicho homicidio, de la misma manera que deb\u00eda \u00a0hacerlo \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de Francisco Arnoldo Moreno Aguilar. Es decir, a \u00a0t\u00edtulo de dolo y en defensa excesiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0muestra, \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0que \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0relativas a la ausencia absoluta de motivaci\u00f3n de la sentencia en \u00a0este \u00a0aspecto \u00a0no \u00a0son ciertas, y en segundo t\u00e9rmino, que la argumentaci\u00f3n que \u00a0contiene \u00a0tampoco \u00a0es ambigua, toda vez que permite establecer en forma bastante \u00a0clara \u00a0 los \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0 y \u00a0 el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0permite \u00a0advertir\u00a0 \u00a0que lo discutido realmente por la libelista no es la motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0sino la soluci\u00f3n dada al caso. Pero este ataque, impon\u00eda \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0causal \u00a0distinta, \u00a0y \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0por parte de la \u00a0demandante \u00a0de \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n jur\u00eddica correcta, con indicaci\u00f3n de las razones \u00a0de ella, lo cual no hace. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desestima la censura. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Demanda \u00a0del \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0los juzgadores \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0errores de hecho por falsos juicios de existencia por omisi\u00f3n, \u00a0al \u00a0dejar \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0los testimonios de Celso Campo \u00a0Parra \u00a0(celador del sector que presenci\u00f3 los tr\u00e1gicos \u00a0acontecimientos), \u00a0y Edgar Mauricio Torres (trabajador \u00a0de \u00a0la \u00a0discoteca \u00a0El \u00a0Divino), \u00a0quien \u00a0asegur\u00f3 que el \u00a0agente \u00a0Arnoldo Moreno Aguilar, despu\u00e9s de haber recibido el disparo, ten\u00eda el \u00a0arma \u00a0en \u00a0la \u00a0pretina \u00a0del \u00a0pantal\u00f3n \u00a0\u201ccomo \u00a0cogida \u00a0solo \u00a0de \u00a0la \u00a0mitad \u00a0del \u00a0ca\u00f1\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0reproche \u00a0es \u00a0totalmente infundado. Del \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia impugnada se advierte que el Tribunal hizo no solo un \u00a0resumen \u00a0de \u00a0los \u00a0aspectos esenciales de estos testimonios en el ac\u00e1pite de los \u00a0antecedentes, \u00a0sino que despu\u00e9s, en el an\u00e1lisis que hizo del acervo probatorio \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto, se refiri\u00f3 expresamente a ellos, como claramente surge de los \u00a0siguientes apartes del fallo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c13. \u00a0EDGAR MAURICIO TORRES: Trabajador de \u00a0la \u00a0 \u00a0discoteca \u00a0 \u00a0\u2018El \u00a0Divino\u2019, No presenci\u00f3 el \u00a0desenlace \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 sucesos. \u00a0Pero \u00a0s\u00ed \u00a0vio \u00a0herido \u00a0a \u00a0FRANK: \u00a0\u2018Ya \u00a0lesionado, \u00a0le \u00a0vi \u00a0el \u00a0arma en la \u00a0pretina \u00a0del \u00a0pantal\u00f3n, como cogida solo de la mitad del ca\u00f1\u00f3n, \u00e9l no ten\u00eda \u00a0el \u00a0arma \u00a0afuera \u00a0totalmente, \u00a0pero \u00a0la \u00a0ten\u00eda dentro de la pretina\u2019 \u00a0(fls.69 del cuaderno original 2)\u201d. \u00a0En \u00a0 seguida, \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 transcribe \u00a0 los \u00a0 apartes \u00a0 principales \u00a0de \u00a0su \u00a0dicho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c14. \u00a0CELSO CAMPO PARRA: Es celador (cuida \u00a0carros) \u00a0en \u00a0la \u00a0carrera \u00a012 \u00a0con \u00a0calle \u00a084. Estaba en sus labores cuando vio a \u00a0\u2018Toto\u2019 \u00a0corriendo \u00a0asustado, por la mitad de \u00a0la \u00a0carrera \u00a0doce. Detr\u00e1s iba un se\u00f1or alto. Toto exhib\u00eda sangre en la nariz. \u00a0El \u00a0se\u00f1or \u00a0grande se mandaba la mano a la pretina y alguien grit\u00f3 \u2018cuidado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Toto\u2019. \u00a0En \u00a0ese \u00a0momento \u00a0Monroy \u00a0dispar\u00f3 \u00a0contra \u00a0el \u00a0individuo \u00a0que lo segu\u00eda\u201d. Tambi\u00e9n aqu\u00ed, el Tribunal transcribe \u00a0los \u00a0 segmentos \u00a0 m\u00e1s \u00a0 importantes \u00a0 de \u00a0 sus \u00a0 afirmaciones \u00a0(p\u00e1gina \u00a07 \u00a0del \u00a0fallo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas \u00a0declaraciones de Juan Pablo Gallego, \u00a0Mario \u00a0 Andr\u00e9s \u00a0 Estrada,\u00a0\u00a0 \u00a0Juan \u00a0Torres, \u00a0Jorge \u00a0C\u00e1rdenas, \u00a0Jes\u00fas \u00a0Sandoval, \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0Ernesto \u00a0Abril, \u00a0Manuel Echeverry, Fredy Alberto \u00a0Ruiz, \u00a0Pedro \u00a0Pablo Mart\u00ednez, Jaime Octavio Salazar, Luis Alejandro Rodr\u00edguez, \u00a0Edgar \u00a0 Mauricio \u00a0 Torres, \u00a0 Celso \u00a0 Campos \u00a0 Parra, \u00a0y \u00a0Mauricio Nieto, analizados en conjunto (no en forma \u00a0aislada), \u00a0permiten \u00a0ver \u00a0en \u00a0FRANCISCO ARNOLDO MORENO al atacante que, asistido \u00a0por \u00a0impulsos \u00a0temperamentales y destructores, se lanz\u00f3 (portaba arma de fuego) \u00a0en \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0de JORGE ENRIQUE FIGUEROA MONROY. As\u00ed no hubiese desenfundado \u00a0la \u00a0pistola \u00a0el \u00a0peligro era ostensible e injustificado para FIGUEROA que estaba \u00a0en franca retirada\u201d (p\u00e1gina 15 del fallo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cArmonizando \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de FIGUEROA \u00a0MONROY \u00a0con los testimonios de Juan Pablo Gallego, Mario Andr\u00e9s Estrada Oviedo, \u00a0Johan \u00a0Torres \u00a0Rojas, \u00a0Jorge \u00a0Dani\u00e9l C\u00e1rdenas, Jes\u00fas Sandoval S\u00e1enz, Andr\u00e9s \u00a0Mauricio \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Forero, \u00a0Ernesto \u00a0Abril Calder\u00f3n, Manuel Orozco Echeverry, \u00a0Fredy \u00a0Alberto \u00a0Ruiz \u00a0Molina, Pedro Pablo Mart\u00ednez, Jaime Octavio Salazar, Luis \u00a0Alejandro \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0Edgar \u00a0Mauricio \u00a0Torres, Celso \u00a0Campo \u00a0Parra \u00a0y \u00a0Mauricio \u00a0Nieto L\u00f3pez, al amparo del \u00a0art\u00edculo \u00a0254 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0surge el convencimiento \u00a0racional \u00a0(contrastando \u00a0todos \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n entre s\u00ed) en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0acoger \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0incriminado \u00a0con \u00a0la \u00a0salvedad de que la \u00a0reacci\u00f3n fue proporcionada\u201d (p\u00e1gina 17 del fallo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Petici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 adicional \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0Delegada. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La pretensi\u00f3n del Procurador, de que la Corte \u00a0aprehenda \u00a0el estudio de la leg\u00edtima defensa en punto a tema de la proporcionalidad, \u00a0 dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0de \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del procesado, pero con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0que \u00a0la Delegada introduce en su concepto, \u00a0resulta \u00a0inaceptable, \u00a0por implicar una ampliaci\u00f3n extempor\u00e1nea de la demanda, \u00a0por \u00a0quien \u00a0no es sujeto procesal recurrente. Adem\u00e1s, desconoce el principio de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 recurso, \u00a0que \u00a0impone \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0como \u00a0a \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0circunscribir \u00a0sus \u00a0intervenciones \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos que el libelo \u00a0contiene (art\u00edculo 216 del estatuto procesal penal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Tampoco se est\u00e1 frente a una v\u00eda de hecho en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0ni \u00a0de \u00a0equivocaciones \u00a0manifiestas \u00a0en \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0asunto, que reclamen una intervenci\u00f3n oficiosa de la \u00a0Corte, \u00a0en procura de salvaguardar derechos fundamentales. La mayor parte de los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio que la Delegada afirma ignorados, fueron realmente tenidos \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0y \u00a0la \u00a0controversia \u00a0que \u00a0plantea \u00a0en torno a la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0del \u00a0asunto, \u00a0no \u00a0trasciende \u00a0el \u00a0plano \u00a0de \u00a0la opini\u00f3n personal, ni \u00a0consulta cabalmente\u00a0 la verdad probada.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si son examinados los hechos ex ante, como lo \u00a0sugiere \u00a0el \u00a0Procurador,\u00a0 \u00a0se debe aceptar que ninguno de los protagonistas \u00a0de \u00a0la \u00a0reyerta sab\u00eda que su rival estaba armado. Esta es la verdad que muestra \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0y la declarada por el Tribunal en la sentencia. Adem\u00e1s, la que se \u00a0encarga \u00a0de \u00a0evidenciar \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0de la secuencia f\u00e1ctica. Tambi\u00e9n se debe \u00a0admitir \u00a0que \u00a0la \u00a0complexi\u00f3n \u00a0atl\u00e9tica del agente Moreno Aguilar no era factor \u00a0que \u00a0preocupara \u00a0al procesado, o lo indujera a creer que representaba un peligro \u00a0para \u00a0 su \u00a0 vida \u00a0o \u00a0su \u00a0integridad \u00a0personal, \u00a0pues \u00a0si \u00a0esa \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0insistido \u00a0en desafiarlo sistem\u00e1ticamente a pelear, \u00a0como lo hizo.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0proceso \u00a0acredit\u00f3 \u00a0que en desarrollo del \u00a0\u00faltimo \u00a0episodio \u00a0(abandono \u00a0de la pelea por parte del acusado e iniciaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0por \u00a0su contrincante), el agente Moreno Aguilar no desenfund\u00f3 \u00a0su \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0ni \u00a0amag\u00f3 hacerlo, y que al momento de recibir el impacto \u00a0mortal, \u00a0su arma permanec\u00eda enfundada en la pretina del pantal\u00f3n. Es la verdad \u00a0que \u00a0surge \u00a0del an\u00e1lisis del conjunto probatorio, y la que el Tribunal declar\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0probada \u00a0en la sentencia. No es cierto, por tanto, como lo sostiene la \u00a0Delegada \u00a0en \u00a0algunos apartes de su concepto, que la afirmaci\u00f3n del procesado y \u00a0del \u00a0 testigo \u00a0 Celso \u00a0 Campos \u00a0 Parra, \u00a0 en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0Frank \u00a0se \u00a0mand\u00f3 la mano a la pretina del \u00a0pantal\u00f3n, hubiese sido declarada probada por el Ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0la investigaci\u00f3n revela en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el \u00faltimo episodio, y que el Tribunal declar\u00f3 acreditados en el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0son \u00a0los \u00a0siguientes: \u00a0(1) Que Frank \u00a0descendi\u00f3 \u00a0del \u00a0veh\u00edculo de su amigo para aceptar el \u00a0desaf\u00edo \u00a0del \u00a0acusado. \u00a0(2) \u00a0Que \u00a0\u00e9ste \u00a0empu\u00f1\u00f3 \u00a0una \u00a0botella \u00a0de vidrio para \u00a0lanz\u00e1rsela. \u00a0(3) \u00a0Que \u00a0Fredy Alberto Ruiz Molina intervino en favor de su amigo \u00a0Frank, \u00a0y \u00a0descarg\u00f3 un botellazo en la cabeza del agresor. (4) Que el procesado \u00a0lanz\u00f3 \u00a0 la \u00a0 botella \u00a0 contra \u00a0 Frank, \u00a0sin \u00a0 lograr \u00a0impactarlo. \u00a0(5) \u00a0Que \u00a0Frank \u00a0golpe\u00f3 \u00a0con \u00a0sus \u00a0pu\u00f1os \u00a0a \u00a0su contendor. (6) Que el \u00a0procesado \u00a0abandon\u00f3 \u00a0la confrontaci\u00f3n y sali\u00f3 corriendo. (7) Que Frank \u00a0 lo \u00a0 persigui\u00f3. \u00a0(8) \u00a0Que \u00a0ambos \u00a0recorrieron \u00a0una \u00a0distancia \u00a0aproximada \u00a0de \u00a013 \u00a0a \u00a015 \u00a0metros. \u00a0(9) \u00a0Que cuando \u00a0Frank \u00a0 se \u00a0 acercaba \u00a0 al \u00a0procesado \u00a0alguien grit\u00f3 \u201cpilas Toto\u201d \u00f3 \u201ccuidado Toto\u201d. (10) Que\u00a0 \u00a0Frank \u00a0recibi\u00f3 \u00a0el \u00a0disparo \u00a0cuando \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0menos \u00a0de \u00a01.20 \u00a0metros \u00a0de \u00a0su \u00a0objetivo.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a estas concretas circunstancias, las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0torno \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de una defensa en exceso \u00a0frente \u00a0a \u00a0quien \u00a0lo \u00a0persegu\u00eda \u00a0para \u00a0agredirlo, no se advierten infundadas ni \u00a0arbitrarias. \u00a0Por el contrario, encuentran respaldo probatorio, y se avienen con \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0racional del concepto de proporcionalidad. Es claro que el \u00a0procesado, \u00a0 al \u00a0 abandonar \u00a0la \u00a0contienda, \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0ser \u00a0provocador, \u00a0y \u00a0que \u00a0Frank, \u00a0 al \u00a0 iniciar \u00a0 su \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0para \u00a0seguir \u00a0castig\u00e1ndolo, \u00a0se \u00a0convirti\u00f3 \u00a0en \u00a0agresor injusto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0indiscutible \u00a0que \u00a0el actuar de \u00a0Frank legitimaba la reacci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0defensa \u00a0propia, \u00a0pero \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0resultaba \u00a0desproporcionada, \u00a0dado \u00a0que \u00a0no \u00a0exist\u00eda \u00a0un peligro real contra su vida, y la \u00a0eventual \u00a0agresi\u00f3n \u00a0contra \u00a0su \u00a0integridad \u00a0f\u00edsica que se ve\u00eda llegar, pod\u00eda \u00a0haber \u00a0sido \u00a0evitada de otra manera, por ejemplo a pu\u00f1etazos, como ya lo hab\u00eda \u00a0hecho \u00a0en \u00a0el primer episodio de la confrontaci\u00f3n, o disparando su arma al aire \u00a0para \u00a0disuadir al agresor, o dirigiendo el impacto hacia partes menos vitales de \u00a0su humanidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Casaci\u00f3n oficiosa. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0reconocer \u00a0al procesado la \u00a0atenuante \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a030 del C\u00f3digo Penal de 1980, por defensa excesiva en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0ambos \u00a0homicidios, \u00a0fij\u00f3 \u00a0la pena privativa de la libertad en 5 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n, pero nada dijo en relaci\u00f3n con el tiempo de duraci\u00f3n de la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas, que qued\u00f3 \u00a0determinada en 10 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0viola \u00a0el principio de \u00a0legalidad, \u00a0porque \u00a0la \u00a0pena de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas, \u00a0cuando \u00a0es \u00a0accesoria \u00a0de la de prisi\u00f3n,\u00a0 no puede superar el tiempo de la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0accede \u00a0(art\u00edculo \u00a052 del C\u00f3digo Penal de 1980 entonces \u00a0vigente), \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de la funci\u00f3n oficiosa que le confiere el \u00a0art\u00edculo \u00a0216 del estatuto procesal penal, casar\u00e1 la sentencia impugnada, para \u00a0ajustar la pena a la legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre de la \u00a0rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Desestimar \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0Especial del proceso y el \u00a0defensor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 CASAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 parcialmente, \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0para fijar en \u00a0cinco \u00a0(5) \u00a0a\u00f1os la duraci\u00f3n de la pena accesoria de interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas. \u00a0En \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se mantiene inmodificable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Notif\u00edquese y devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO GOMEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BARON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE L. QUINTERO MILANES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RAMIREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Teresa Ruiz\u00a0 N\u00fa\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17738 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 27 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8067","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8067","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8067"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8067\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8067"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8067"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8067"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}