{"id":8065,"date":"2023-09-08T17:46:06","date_gmt":"2023-09-08T17:46:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1768801-12-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:06","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:06","slug":"1768801-12-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1768801-12-04\/","title":{"rendered":"17688(01-12-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17688 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 109 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., primero (1\u00ba) de diciembre de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0sentencia \u00a0del 9 de septiembre de \u00a01999, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Soacha conden\u00f3 a CRIST\u00d3BAL \u00a0ALEZANDER \u00a0CARO \u00a0PRIETO \u00a0y \u00a0a ROBINSON SU\u00c1REZ NOVOA, en calidad de coautores de \u00a0homicidio \u00a0 agravado \u00a0en \u00a0concurso, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de cuarenta y cinco (45) a\u00f1os de prisi\u00f3n, a \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el lapso de diez (10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0a indemnizar solidariamente los perjuicios generados con la infracci\u00f3n; \u00a0y les neg\u00f3 el subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por los \u00a0procesados \u00a0y el defensor, en fallo del 8 de junio de 2000, el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n de primer grado, con la modificaci\u00f3n \u00a0consistente \u00a0en \u00a0declarar \u00a0que \u00a0CRIST\u00d3BAL \u00a0ALEZANDER \u00a0CARO \u00a0PRIETO respond\u00eda a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0c\u00f3mplice, no de autor; y, por ende, redujo la pena a \u00e9l impuesta, \u00a0tas\u00e1ndola \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0veintid\u00f3s \u00a0 \u00a0(22) \u00a0 \u00a0a\u00f1os \u00a0 m\u00e1s \u00a0 seis \u00a0 (6) \u00a0 meses \u00a0 de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta oportunidad, con el fin de verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los requisitos formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor de CRIST\u00d3BAL ALEZANDER CARO \u00a0PRIETO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron relatados de la siguiente manera por \u00a0el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0 Cundinamarca \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0segunda \u00a0instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0extrae \u00a0del \u00a0plenario \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0sucedieron \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0octubre de 1997, a eso de las 7:00 P.M., cuando momentos \u00a0antes \u00a0fueron \u00a0vistos \u00a0en \u00a0forma sospechosa dos individuos que se movilizaban en \u00a0una \u00a0motocicleta \u00a0de \u00a0color \u00a0blanco, \u00a0uno \u00a0de ellos lleg\u00f3 hasta el supermercado \u00a0\u201cLa \u00a0Y\u201d, \u00a0ubicado en la carrera 12 # 10-68 del Barrio Compartir de Soacha, a \u00a0dos \u00a0cuadras \u00a0de \u00a0distancia \u00a0de \u00a0donde \u00a0qued\u00f3 \u00a0la moto, y dispar\u00f3 en repetidas \u00a0ocasiones \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la humanidad de LIBARDO LAITON y ROSA ISABEL GUERRERO \u00a0ORTIZ y luego desaparecieron del lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primero \u00a0de \u00a0ellos muri\u00f3 casi en forma \u00a0inmediata, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0la \u00a0segunda, \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaba en estado de gravidez, \u00a0falleci\u00f3 \u00a0 \u00a0d\u00edas \u00a0 \u00a0despu\u00e9s \u00a0 \u00a0en \u00a0 el \u00a0 Hospital \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Samaritana \u00a0 de \u00a0Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Informada \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0de las caracter\u00edsticas de la moto observada en el sector y \u00a0de \u00a0sus \u00a0ocupantes, se dispuso un operativo y se logr\u00f3 la captura de CRIST\u00d3BAL \u00a0ALEXANDER \u00a0(sic) \u00a0CARO \u00a0PRIETO \u00a0y \u00a0ROBINSON \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0NOVOA. El primero de ellos \u00a0acept\u00f3 \u00a0haber \u00a0estado \u00a0a \u00a0dos \u00a0cuadras \u00a0del \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los hechos esperando al \u00a0segundo, \u00a0 mientras \u00a0 que \u00a0 \u00e9ste \u00a0 fue \u00a0 reconocido \u00a0 como \u00a0 el \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos.\u201d1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo propone el defensor de CRIST\u00d3BAL \u00a0ALEZANDER \u00a0 CARO \u00a0 PRIETO \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera de casaci\u00f3n contemplada en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley 553 de 2000 -vigente al momento de proferirse el fallo- \u00a0por \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 sustancial, \u00a0 por \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que el acopio probatorio dej\u00f3 dudas \u00a0razonables, \u00a0que \u00a0nunca \u00a0fueron despejadas, sobre la real participaci\u00f3n de CARO \u00a0PRIETO \u00a0en los acontecimientos criminales, de suerte que no pod\u00eda predicarse su \u00a0responsabilidad \u00a0penal y, sin embargo, fue condenado en calidad de c\u00f3mplice del \u00a0doble homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0distintos \u00a0aspectos \u00a0en los \u00a0cuales \u00a0centra \u00a0el \u00a0reproche \u00a0casacional, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0error de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0porque \u00a0\u201ctodas las \u00a0deducciones \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el Tribunal Superior de Cundinamarca&#8230;son equivocadas y \u00a0contrarias \u00a0a \u00a0la realidad procesal existentes dentro del expediente\u201d: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0el \u00a0fallo \u00a0no \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0CRIST\u00d3BAL \u00a0ALEZANDER \u00a0CARO \u00a0PRIETO \u00a0hubiese \u00a0prestado \u00a0una \u00a0ayuda \u00a0posterior al \u00a0homicida, cumpliendo un acuerdo previo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo \u00a0un error de evaluaci\u00f3n permiti\u00f3 al \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0concluir \u00a0que \u00a0CARO PRIETO era c\u00f3mplice de ROBINSON SU\u00c1REZ \u00a0NOVOA, \u00a0porque \u00a0estuvieron \u00a0juntos buena parte del d\u00eda de los acontecimientos y \u00a0los \u00a0dos \u00a0llevaban \u00a0cascos \u00a0y chalecos que, adem\u00e1s, eran utilizados simplemente \u00a0para cumplir las exigencias de tr\u00e1nsito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Es \u00a0cierto que CARO PRIETO conduc\u00eda la \u00a0moto \u00a0y \u00a0esper\u00f3 \u00a0durante un lapso aproximado de 15 minutos al autor material de \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0ROBINSON SU\u00c1REZ NOVOA; pero ello no indica que aqu\u00e9l conociera \u00a0o estuviera enterado de la intenci\u00f3n criminosa de \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tambi\u00e9n en forma equivocada el Ad-quem \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0CRIST\u00d3BAL \u00a0ALEZANDER \u00a0estaba \u00a0enterado \u00a0de \u00a0las \u00a0intenciones de \u00a0ROBINSON, \u00a0porque \u00a0lo \u00a0estaba esperando a una distancia inferior a cien metros y \u00a0pod\u00eda \u00a0 \u00a0escuchar \u00a0 \u00a0los \u00a0 disparos, \u00a0 como \u00a0 se \u00a0 demostr\u00f3 \u00a0 en \u00a0 inspecci\u00f3n \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0censor, \u00a0en este aspecto existe \u00a0duda, \u00a0porque \u00a0lo \u00a0verificado \u00a0en \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0fue que se pod\u00edan \u00a0escuchar \u00a0las detonaciones \u201cpero siempre y cuando la \u00a0persona \u00a0tuviera \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n alerta, pues perfectamente pod\u00eda confundirse el \u00a0ruido \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0disparos \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0otro \u00a0 acontecer \u00a0 f\u00e1ctico.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Agrega que de las declaraciones de Jes\u00fas \u00a0Alberto \u00a0Chingate Herrera y Margarita Botello Ram\u00edrez, quienes vieron rondar la \u00a0moto \u00a0y \u00a0luego \u00a0la \u00a0observaron estacionada \u201cen el callej\u00f3n con la cabrilla al \u00a0lado \u00a0de \u00a0la \u00a0entrada \u00a0del \u00a0ABC\u201d, no pod\u00eda inferirse que CRIST\u00d3BAL ALEXANDER \u00a0CARO \u00a0PRIETO \u00a0tuviera \u00a0conocimiento previo del crimen que iba a cometer ROBINSON \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0NOVOA, \u00a0t\u00f3pico \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0sopes\u00f3 equiovocadamente, \u00a0volviendo a incurrir en error de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El Tribunal Superior yerra al afirmar que \u00a0CRIST\u00d3BAL \u00a0ALEZANDER \u00a0estaba \u00a0enterado de que ROBINSON se aprovision\u00f3 del arma \u00a0de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0censor \u00a0que es cierto que los dos \u00a0implicados \u00a0anduvieron juntos en la motocicleta antes del crimen, y que mientras \u00a0deambulaban \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0los \u00a0requis\u00f3 \u00a0una vez sin encontrarles ninguna arma, \u00a0pero \u00a0que, \u00a0poco despu\u00e9s de la requisa \u201cROBINSON le \u00a0solicit\u00f3 \u00a0a \u00a0ALEXANDER \u00a0(sic) \u00a0que lo esperara, volviendo al los cinco minutos, \u00a0sin \u00a0saber \u00a0ALEXANDER (sic) en qu\u00e9 andanzas se encontraba ROBINSON y donde bien \u00a0pudo \u00a0 haber \u00a0 conseguido \u00a0 el \u00a0 arma \u00a0 homicida.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0no \u00a0concedi\u00f3 \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0suministradas por CRIST\u00d3BAL ALEZANDER CARO \u00a0PRIETO, \u00a0sobre \u00a0su \u00a0casual \u00a0encuentro \u00a0con ROBINSON SU\u00c1REZ NOVOA, aduciendo que \u00a0eran inconsistentes y que exist\u00edan mentiras e imprecisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello, \u00a0 dice \u00a0 el \u00a0libelista, \u00a0indica \u00a0la \u00a0conciencia \u00a0del juzgador acerca de que las pruebas en contra del \u201cc\u00f3mplice\u201d \u00a0eran \u00a0endebles \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0acudi\u00f3 \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0conjunto \u00a0de los medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 para \u00a0 obtener \u00a0 el \u00a0 resultado \u00a0 vertido \u00a0 en \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entre las normas infringidas indirectamente \u00a0se\u00f1ala \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0247 \u00a0 \u00a0(prueba \u00a0 para \u00a0condenar) \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 445 \u00a0 (in \u00a0 dubio \u00a0pro \u00a0reo) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, Decreto 2700 de 1991, y solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar el fallo impugnado en el sentido de declarar que CARO PRIETO \u00a0es inocente de los cargos que se le endilgan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por el defensor de \u00a0CRIST\u00d3BAL \u00a0 ALEZANDER \u00a0 CARO \u00a0 PRIETO \u00a0no \u00a0satisface \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0225 del C\u00f3digo de procedimiento Penal, Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0modificado \u00a0por la Ley 553 de 2000, vigente al tiempo en que se \u00a0profiri\u00f3 el fallo. Debido a ello, ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0condicionada al cumplimiento de las exigencias impuestas por el art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal anterior, equivalente al art\u00edculo 212 \u00a0del \u00a0 r\u00e9gimen \u00a0 vigente. \u00a0 Tal \u00a0 disposici\u00f3n \u00a0establece \u00a0requisitos \u00a0meramente \u00a0enunciativos y otros inherentes a la esencia de la impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige por el principio dispositivo, las pretensiones de la demanda \u00a0delimitan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal, con excepci\u00f3n de la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0puede ser decretada oficiosamente en aras de la protecci\u00f3n de las \u00a0garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una especie de \u00a0tercera \u00a0instancia; no consiste en someter a un nuevo juicio al procesado, ni en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate probatorio generalizado y sin \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0argumentativa \u00a0que \u00a0le es inherente, puesto que el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0fue \u00a0concebido como un medio adicional para litigar \u00a0libremente, \u00a0sino \u00a0como \u00a0una \u00a0excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0llevar a conocimiento del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido por el \u00a0Ad-quem, \u00a0por las causales taxativamente se\u00f1aladas en la ley, que hubiesen sido \u00a0seleccionadas y adecuadamente desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, el recurso de casaci\u00f3n se concibe \u00a0como \u00a0un \u00a0instituto \u00a0procesal extraordinario que busca remediar o poner fin a la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley que hubiese ocurrido en la sentencia de segunda instancia, \u00a0por \u00a0errores de juicio o de actividad, y como tal comporta la elaboraci\u00f3n de un \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0misma, \u00a0siguiendo el derrotero \u00a0trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto \u00a0el \u00a0libelista \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0 el \u00a0 deber \u00a0de \u00a0indicar \u00a0fundadamente \u00a0cu\u00e1les \u00a0normas \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0estimaba \u00a0infringidas, pues se\u00f1al\u00f3 el art\u00edculo 247 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0anterior, \u00a0sin \u00a0suministrar \u00a0a la Sala explicaci\u00f3n alguna \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0ense\u00f1ar \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que \u00a0lo \u00a0mov\u00edan a pensar que ese precepto \u00a0instrumental \u00a0 era \u00a0 de \u00a0 contenido \u00a0sustancial, \u00a0y \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0sentido \u00a0result\u00f3 \u00a0transgredido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 La \u00a0demanda \u00a0tampoco \u00a0satisface \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0inherentes \u00a0a \u00a0la \u00a0esencia \u00a0de la casaci\u00f3n, pues aunque menciona la \u00a0existencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0errores \u00a0 de \u00a0 hecho, \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0afirmaciones \u00a0en \u00a0tal sentido, sin \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0profunda \u00a0en cada caso, de suerte que no es factible \u00a0desentra\u00f1ar \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del cargo, ni si fundamentaci\u00f3n \u201cen \u00a0forma \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa\u201d, \u00a0seg\u00fan \u00a0exig\u00eda \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo 225 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0anterior, equivalente al art\u00edculo 212 del r\u00e9gimen vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A decir del libelista, el Tribunal Superior \u00a0vulner\u00f3 \u00a0 indirectamente \u00a0 la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0al \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho en la apreciaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0pruebas; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0el \u00a0discurso \u00a0se \u00a0reduce \u00a0pr\u00e1cticamente \u00a0a \u00a0dicha \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0 conclusiva, \u00a0siendo \u00a0imposible \u00a0comprender \u00a0en \u00a0d\u00f3nde \u00a0radica \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0desatino \u00a0del \u00a0Ad-quem, \u00a0puesto \u00a0que ni siquiera acometi\u00f3 la labor de \u00a0identificar \u00a0textualmente \u00a0cu\u00e1les \u00a0son \u00a0las pruebas cuya valoraci\u00f3n se afect\u00f3 \u00a0por alguna de las especies de error de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La jurisprudencia de la Sala ha reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0puede \u00a0demandarse \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera, cuerpo segundo, por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0 sustancial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria haya incurrido en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0camino \u00a0elegido por el libelista, puede estar \u00a0determinado \u00a0por: \u00a0falso juicio de existencia, falso juicio de identidad y falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1 \u00a0 Incurre \u00a0 en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia \u00a0el \u00a0juez que omite apreciar una prueba legalmente aportada al proceso, o cuando, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a \u00a0partir de un medio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 forma \u00a0 parte \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0 por \u00a0 no \u00a0 haber \u00a0 sido \u00a0incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2 \u00a0El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0supone, en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este evento, el censor tiene la carga de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y as\u00ed, \u00a0demostrada \u00a0la diferencia y el desfase, debe continuar hacia la trascendencia de \u00a0aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3 \u00a0Si \u00a0la \u00a0prueba existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, \u00a0se \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta hip\u00f3tesis, el demandante corre con \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cual \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0trascendencia de los yerros endilgados \u00a0al \u00a0Ad-quem \u00a0no consiste, como suele creerse, en las afirmaciones personales que \u00a0al \u00a0respecto haga el demandante, sino en demostrar con argumentos racionales que \u00a0de \u00a0haberse valorado correctamente las pruebas sobre las que se hacen recaer los \u00a0errores, \u00a0entonces \u00a0el sentido del fallo ser\u00eda distinto, porque sus fundamentos \u00a0actuales perder\u00edan sustento y no podr\u00edan subsistir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Con todo, en cuanto la queja pareciera \u00a0referida \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0supuestos \u00a0 \u00a0falsos \u00a0 juicios \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de algunos medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0(inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Alberto Chingate \u00a0Herrera \u00a0y \u00a0Margarita \u00a0Bello \u00a0Ram\u00edrez), \u00a0era \u00a0de \u00a0esperarse \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0desarrollara \u00a0su \u00a0propuesta \u00a0a \u00a0cabalidad, pero no lo hizo, porque incumpli\u00f3 el \u00a0deber \u00a0de \u00a0identificar \u00a0con \u00a0precisi\u00f3n dichas pruebas; no se\u00f1al\u00f3 el contenido \u00a0objetivo \u00a0y \u00a0literal de las mismas; ni y frente a cada una especific\u00f3 lo que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior ley\u00f3 o entendi\u00f3 que dec\u00edan, con la finalidad de ense\u00f1ar a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0por \u00a0recorte, \u00a0adici\u00f3n \u00a0o \u00a0alteraci\u00f3n de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0si \u00a0trataba \u00a0de \u00a0censurar al \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0otorgar a dichas pruebas un poder de persuasi\u00f3n que no tienen, o \u00a0por \u00a0negarle \u00a0tal \u00a0fuerza \u00a0a \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0(por \u00a0ejemplo, \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0Caro \u00a0Prieto), \u00a0ese \u00a0enunciado \u00a0no \u00a0fue desarrollado dentro del \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n, pues su fundamento no se dirige a la comprobaci\u00f3n de \u00a0alguna \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de lo manifestado por unos y otros, deformaci\u00f3n que de \u00a0darse \u00a0hubiese \u00a0extralimitado o recortado su alcance probatorio, sino que apunta \u00a0a \u00a0criticar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0cada \u00a0uno, \u00a0anteponiendo \u00a0su \u00a0particular manera de \u00a0entender \u00a0el asunto, con la esperanza de que su criterio prevalezca sobre el del \u00a0Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Agotado \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio en las \u00a0instancias, \u00a0tampoco \u00a0puede \u00a0esperar \u00a0el \u00a0censor que la Corte deduzca o descubra \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0falta \u00a0de certeza para condenar, por el s\u00f3lo hecho de que el \u00a0libelista \u00a0piensa \u00a0que \u00a0la investigaci\u00f3n dej\u00f3 vac\u00edos. De ah\u00ed que, el reclamo \u00a0sin \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0adecuada \u00a0por \u00a0la \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n del principio \u00a0in \u00a0 dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0la entidad que se requiere para sustentar la pretensi\u00f3n de que se case \u00a0el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0manera \u00a0de \u00a0postular el cargo le hace \u00a0perder \u00a0consistencia \u00a0jur\u00eddica, \u00a0lo \u00a0ubica en t\u00e9rminos distantes de la l\u00f3gica \u00a0que \u00a0requiere \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0donde \u00a0lo \u00a0exigible \u00a0es \u00a0precisar y \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0error \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0con \u00a0reflexiones que revistan la suficiente \u00a0entidad \u00a0para \u00a0desquiciar \u00a0la \u00a0solidez \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo, \u00a0que \u00a0ha cobrado la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad; no siendo suficiente, por el contrario, la \u00a0simple \u00a0 \u00a0oposici\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0criterio \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0juzgador \u00a0 \u00a0con \u00a0 discrepancias \u00a0gen\u00e9ricas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El principio de limitaci\u00f3n que impera \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del recurso extraordinario impide a la Sala de Casaci\u00f3n Penal \u00a0tener \u00a0en cuenta causales no postuladas en debida forma, e igualmente enmendar o \u00a0corregir los desaciertos de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0no \u00a0ser\u00e1 \u00a0admitida \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0declarar\u00e1 \u00a0en \u00a0este \u00a0auto, \u00a0contra \u00a0el \u00a0cual no proceden \u00a0recursos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 presentada \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0nombre \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0CRIST\u00d3BAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ALEZANDER \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PRIETO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Folio \u00a0106 cdno. 2. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17688 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 109 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., primero (1\u00ba) de diciembre de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8065","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8065","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8065"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8065\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8065"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8065"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8065"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}