{"id":8061,"date":"2023-09-08T17:46:06","date_gmt":"2023-09-08T17:46:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1762017-03-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:06","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:06","slug":"1762017-03-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1762017-03-04\/","title":{"rendered":"17620(17-03-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17620 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 023 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., diecisiete (17) de marzo de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el defensor de FRANCISCO JAVIER PRADO SU\u00c1REZ, contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a029 \u00a0de febrero de 2000, mediante el cual el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3 \u00edntegramente la sentencia de primera instancia dictada el 22 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 1999 por el Juzgado Veintisiete Penal del Circuito de la misma \u00a0ciudad, \u00a0 condenando \u00a0 a \u00a0 dicho \u00a0 se\u00f1or \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0acto \u00a0 sexual \u00a0 violento, \u00a0 a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0igual lapso, a indemnizar los perjuicios causados con \u00a0la \u00a0 infracci\u00f3n; \u00a0 y \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0propone el defensor de FRANCISCO \u00a0JAVIER \u00a0PRADO \u00a0SU\u00c1REZ contra la sentencia del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n contemplada en el art\u00edculo 220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 2000, modificado por la Ley \u00a0553 del mismo a\u00f1o, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0presenta \u00a0un \u00a0cap\u00edtulo \u00a0que \u00a0denomina \u00a0 \u201cAn\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las \u00a0Pruebas\u201d, \u00a0donde resume las diferentes versiones que rindi\u00f3 la menor de \u00a0edad \u00a0ofendida, \u00a0Zulema Selene Cepeda Pulecio, las que encuentra contradictorias \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la supuesta manera como fue perseguida, asaltada y luego tocada en \u00a0sus \u00a0partes \u00edntimas por el procesado. Igualmente, extracta las declaraciones de \u00a0Omar \u00a0Bonza \u00a0Saavedra (agente de polic\u00eda), \u00a0Cesar \u00a0Augusto Rueda P\u00e9rez (agente de \u00a0polic\u00eda), \u00a0quienes \u00a0intervinieron \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0que \u00a0PARDO \u00a0 SU\u00c1REZ \u00a0 fue \u00a0retenido \u00a0por \u00a0la \u00a0comunidad; \u00a0Doris \u00a0Setella \u00a0Boh\u00f3rquez \u00a0(vecina) y Roc\u00edo Guill\u00e9n \u00a0(vecina), \u00a0quienes \u00a0dicen \u00a0haber \u00a0apoyado \u00a0a Zulema cuando lleg\u00f3 gritando y golpeando la puerta de la casa \u00a0desesperadamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que ninguno es testigo presencial \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos, \u00a0sino que todos se enteraron del incidente despu\u00e9s de \u00a0sucedido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0un \u00a0aparte \u00a0distinto, \u00a0rotulado \u00a0como \u00a0\u201cCr\u00edtica \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0pruebas\u201d, orienta su discurso a desarrollar la idea \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0concedi\u00f3 \u00a0un \u00a0\u201cvalor total y \u00a0absoluto\u201d \u00a0a los testimonios ofrecidos por personas \u00a0que \u00a0simplemente \u00a0escucharon \u00a0lo \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0acontecido, \u00a0pruebas que tilda de \u00a0inconducentes \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 apropiadas \u00a0 para \u00a0 arribar \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0 de \u00a0certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0dice el censor, queda \u00fanicamente la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0v\u00edctima, \u00a0Zulema \u00a0Selene \u00a0Cepeda \u00a0Pulecio, \u00a0que \u00a0es \u00a0tan \u00a0contradictoria \u00a0e \u00a0imprecisa \u00a0que \u00a0no \u00a0despeja las dudas \u00a0subsistentes, \u00a0m\u00e1xime que el implicado en su indagatoria suministr\u00f3 respuestas \u00a0precisas \u00a0sobre las circunstancias de tiempo, modo y lugar que antecedieron a su \u00a0captura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte casar el fallo impugnado \u00a0\u201ca favor de FRANCISCO JAVIER PRADO SU\u00c1REZ\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Se \u00a0estima \u00a0pertinente \u00a0recordar que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 profiri\u00f3 el fallo de segunda instancia el 29 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02000, cuando a\u00fan se encontraba vigente en su integridad la Ley 553 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0publicada \u00a0en el Diario Oficial No. 43.855 del 15 de enero de \u00a02000; \u00a0es \u00a0decir \u00a0que \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0los \u00a0traslados y los \u00a0requisitos \u00a0 de \u00a0 procedibilidad \u00a0 ten\u00edan \u00a0 que \u00a0sujetarse \u00a0por \u00a0entero \u00a0a \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0dicha \u00a0Ley, \u00a0que en lo pertinente a la casaci\u00f3n modific\u00f3 al \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Ahora \u00a0 bien, \u00a0 la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0de \u00a0algunas \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 553 de 2000 y del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, Ley 600 del mismo a\u00f1o, entre ellas la que se \u00a0refer\u00eda \u00a0a la ejecutoria de la sentencia de segunda instancia, por medio de las \u00a0sentencias \u00a0 C-252 \u00a0 (28 \u00a0 de \u00a0 febrero), \u00a0 C-260 \u00a0 (7 \u00a0 de \u00a0marzo) \u00a0 y \u00a0 C-261 \u00a0(7 \u00a0de \u00a0marzo), \u00a0las tres de 2001, produjo efectos exclusivamente hacia el futuro \u00a0y, por ende, no afecta situaciones consolidadas con anterioridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala de Casaci\u00f3n Penal ya dilucid\u00f3 ese \u00a0tema, \u00a0y \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0la misma tesis en varios pronunciamientos, entre ellos, \u00a0auto \u00a0del \u00a023 \u00a0de julio 2001, radicaci\u00f3n 18.463 (M.P. \u00a0Drs. \u00a0 \u00c1lvaro \u00a0 O. \u00a0 P\u00e9rez \u00a0 Pinz\u00f3n \u00a0y \u00a0Edgar \u00a0Lombana \u00a0Trujillo), en el cual se indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora bien, en \u00a0eventos \u00a0como el examinado, donde ning\u00fan se\u00f1alamiento espec\u00edfico verific\u00f3 la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0sobre \u00a0dicho \u00a0aspecto al contrastar la armon\u00eda de la Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000 \u00a0con \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0fuerza \u00a0concluir \u00a0que \u00a0los \u00a0fallos de \u00a0inconstitucionalidad \u00a0de varias de sus disposiciones surten efectos a futuro, es \u00a0decir, \u00a0no \u00a0son \u00a0retroactivos, lo que implica, de una parte, que las actuaciones \u00a0posteriores \u00a0deben \u00a0ajustarse a sus postulados, pero adem\u00e1s, y de otro extremo, \u00a0por \u00a0elementales motivos de seguridad jur\u00eddica, el respeto de la presunci\u00f3n de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0cumplidas al amparo de las normas retiradas del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico. \u00a0En \u00a0otros t\u00e9rminos, las sentencias de inexequibilidad \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0afectaron \u00a0las \u00a0situaciones \u00a0consolidadas con precedencia a su \u00a0notificaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. De conformidad con el art\u00edculo 1\u00b0 de la \u00a0Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000, \u00a0por \u00a0el cual fue modificado el art\u00edculo 218 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n proced\u00eda contra \u00a0sentencias \u00a0ejecutoriadas \u00a0de \u00a0segunda instancia \u201cen \u00a0los \u00a0procesos \u00a0que \u00a0se hubieren adelantado por delitos que tengan se\u00f1alada pena \u00a0privativa \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0libertad \u00a0 \u00a0 \u00a0cuyo \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e1ximo \u00a0 \u00a0 \u00a0exceda \u00a0de \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os, \u00a0aun \u00a0cuando la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0 \u00a0impuesta \u00a0 \u00a0haya \u00a0 sido \u00a0 una \u00a0 medida \u00a0 de \u00a0 seguridad.\u201d (Se destaca) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0FRANCISCO \u00a0JAVIER \u00a0PRADO \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0por el delito de acto \u00a0 sexual \u00a0 violento, \u00a0 que \u00a0ten\u00eda \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0ocho (8) a\u00f1os de prisi\u00f3n en el art\u00edculo 299 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980, vigente al momento del fallo, se concluye que la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por su defensor carece del requisito de procedibilidad \u00a0referido \u00a0al quantum de pena exigido por el art\u00edculo 1\u00b0 de la Ley 553 de 2000, \u00a0reafirmado \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 205 del nuevo estatuto procedimental penal (Ley 600 \u00a0de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0sobra \u00a0destacar que en el nuevo C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0 Ley \u00a0 599 \u00a0 de \u00a0 2000, \u00a0 el \u00a0 acto \u00a0 sexual \u00a0violento \u00a0se \u00a0reprime con sanci\u00f3n m\u00e1xima de 6 a\u00f1os \u00a0de \u00a0 \u00a0 prisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 (art\u00edculo \u00a0 \u00a0206). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0era \u00a0necesario \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0acudiera \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional prevista en el inciso 3\u00b0 del \u00a0citado \u00a0art\u00edculo, \u00a0expresando \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de su \u00a0admisi\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0garant\u00eda de los \u00a0derechos \u00a0constitucionales \u00a0que \u00a0hubieren \u00a0sido \u00a0transgredidos \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0ordinario \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0\u00fanicos \u00a0motivos \u00a0por \u00a0los \u00a0cuales puede ser admitida, \u00a0correspondi\u00e9ndole \u00a0decidir \u00a0a la Corte, en ejercicio de la discrecionalidad que \u00a0la ley le otorga, si la admite o rechaza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero como no lo hizo, la demanda presentada \u00a0como \u00a0si \u00a0se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan \u00a0es \u00a0improcedente \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0se \u00a0inadmitir\u00e1, \u00a0disponiendo \u00a0consecuentemente la devoluci\u00f3n de las diligencias al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Aquel tema ya fue dilucidado por la Sala \u00a0y \u00a0en \u00a0diversas \u00a0oportunidades \u00a0se \u00a0ha \u00a0acogido \u00a0el \u00a0criterio \u00a0seg\u00fan el cual la \u00a0posibilidad \u00a0de recurrir en casaci\u00f3n una sentencia se rige por la ley que est\u00e9 \u00a0vigente \u00a0cuando \u00a0ella es proferida, que es la oportunidad donde surge el derecho \u00a0para \u00a0el \u00a0sujeto procesal que resulte afectado en su inter\u00e9s. As\u00ed por ejemplo, \u00a0en \u00a0 \u00a0 prove\u00eddo \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a01\u00ba \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0noviembre \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a02001, \u00a0 \u00a0(radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a017946,\u00a0 \u00a0 \u00a0M.P. \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0Fernando \u00a0 Arboleda \u00a0Ripoll), se dijo lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0acuerdo \u00a0con esta disposici\u00f3n se \u00a0debe \u00a0concluir \u00a0que, salvo los casos en que la favorabilidad resulte procedente, \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0aplicable a la casaci\u00f3n es la vigente para el momento en que, \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0proferimiento \u00a0del \u00a0fallo de segunda instancia, se ejercita el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0el cual se vincula inescindiblemente a la naturaleza \u00a0rogada \u00a0del \u00a0instrumento, y, por ende, a la facultad dispositiva atribuida a las \u00a0partes \u00a0de \u00a0perseguir \u00a0el \u00a0desquiciamiento \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de segunda instancia con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 agravio \u00a0 inferido, \u00a0 pero \u00a0 siempre \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0marco \u00a0de \u00a0oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEllo si se toma en cuenta que el objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0no \u00a0es \u00a0otro \u00a0distinto que la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0calificada \u00a0por \u00a0la \u00a0parte \u00a0como \u00a0lesiva \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0y, \u00a0consecuentemente, \u00a0de \u00a0sus \u00a0intereses \u00a0particulares, \u00a0siendo, por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0ad quem, \u201cel \u00a0hecho\u201d \u00a0que \u00a0da \u00a0origen a la decisi\u00f3n del juez de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en orden a que se restaure la vigencia del ordenamiento jur\u00eddico, y \u00a0se \u00a0 corrija \u00a0 el \u00a0 agravio \u00a0 inferido \u00a0 a \u00a0 la \u00a0parte \u00a0que \u00a0a \u00a0dicho \u00a0mecanismo \u00a0acude. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En \u00a0ese orden de ideas, no es factible \u00a0aplicar \u00a0por \u00a0favorabilidad \u00a0la norma que regulaba la procedencia del recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los hechos juzgados (11 \u00a0de diciembre de 1998), es decir el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991, como \u00a0fue \u00a0modificado \u00a0por la Ley 81 de 1993, que habilitaba el recurso extraordinario \u00a0para \u00a0 delitos \u00a0 sancionados \u00a0 con \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0que \u00a0excediera \u00a0de \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0es suficiente la expresi\u00f3n aislada de la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0avanzar en la proyecci\u00f3n jurisprudencial, o la mera solicitud de \u00a0defender los derechos fundamentales de alg\u00fan sujeto procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cambio, Se trata de dar a conocer a la \u00a0Sala \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0el \u00a0demandante \u00a0piensa \u00a0que \u00a0el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 excepcional \u00a0debe \u00a0ser \u00a0admitido, \u00a0motivos \u00a0que \u00a0no \u00a0siempre \u00a0pueden \u00a0confundirse \u00a0con \u00a0el desarrollo de los cargos concretos que se eleven por alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, pues si as\u00ed fuere, no \u00a0existir\u00eda \u00a0ninguna \u00a0diferencia \u00a0entre \u00a0la casaci\u00f3n discrecional y la casaci\u00f3n \u00a0corriente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0implica \u00a0que \u00a0el \u00a0estudio acerca del \u00a0aspecto \u00a0 formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0efectuar\u00e1 \u00a0a \u00a0posteriori, \u00a0siempre \u00a0y \u00a0cuando previamente la Corte \u00a0haya \u00a0arribado a la conclusi\u00f3n de que es necesario tramitar, por excepci\u00f3n, el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0en \u00a0pro \u00a0de \u00a0las garant\u00edas fundamentales o con miras a \u00a0desarrollar la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se aboga por la efectividad de los \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0al \u00a0libelista \u00a0corresponde \u00a0identificar \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0objeto \u00a0del \u00a0quebranto denunciado, as\u00ed como la norma superior que la protege, y \u00a0vincular \u00a0su \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las actuaciones del respectivo proceso; esto es, \u00a0se\u00f1alar \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0 espec\u00edfica \u00a0 en \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 consisti\u00f3 \u00a0 la \u00a0 vulneraci\u00f3n \u00a0alegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0relativo \u00a0 al \u00a0 desarrollo \u00a0jurisprudencial, \u00a0se \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0que \u00a0es \u00a0deber del impugnante indicar si lo \u00a0pretendido \u00a0es \u00a0fijar \u00a0el \u00a0alcance \u00a0interpretativo \u00a0de alguna disposici\u00f3n, o la \u00a0unificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0posiciones \u00a0dis\u00edmiles de la Corte, o el pronunciamiento sobre \u00a0un \u00a0 punto \u00a0 concreto \u00a0 que \u00a0jurisprudencialmente \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0tratado, \u00a0o \u00a0la \u00a0actualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0al tenor de las nuevas realidades f\u00e1cticas y \u00a0jur\u00eddicas; \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0resaltar \u00a0la \u00a0incidencia favorable de la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0doctrinaria frente al caso y la ayuda que prestar\u00eda a la actividad \u00a0judicial, \u00a0 por \u00a0 trazar \u00a0 derroteros \u00a0 de \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0criterio \u00a0de \u00a0autoridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como ninguno de esos aspectos fue abordado, \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0presentada cual si se tratara de casaci\u00f3n com\u00fan, es improcedente \u00a0y \u00a0por ello ser\u00e1 inadmitida, disponiendo consecuentemente la devoluci\u00f3n de las \u00a0diligencias al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Las omisiones destacadas en precedencia \u00a0son \u00a0 suficientes \u00a0 para \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0en \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del reproche se encuentra una referencia coherente y sistem\u00e1tica \u00a0a \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0eventualmente \u00a0posibilitar\u00edan el recurso \u00a0extraordinario por la v\u00eda excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Am\u00e9n de lo anterior, en realidad el libelo \u00a0cuyo \u00a0aspecto \u00a0formal \u00a0se \u00a0examina \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0estructurar \u00a0una \u00a0demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0admisible, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0lejos \u00a0de \u00a0adentrarse \u00a0en el desarrollo y la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, cual si se \u00a0tratara \u00a0de otro alegato de instancia, orienta su esfuerzo a exponer las razones \u00a0por \u00a0las cuales piensa que el procesado PRADO SU\u00c1REZ es la persona que ha dicho \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0no \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0ni \u00a0los \u00a0testigos, \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace con total \u00a0distanciamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, toda vez que la \u00a0disertaci\u00f3n \u00a0resulta \u00a0confusa, no demuestra la incursi\u00f3n en errores de hecho o \u00a0de \u00a0 derecho; \u00a0 y \u00a0no \u00a0identifica \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0transgredidas, \u00a0ni \u00a0especifica el sentido de la violaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones que puede demandarse la casaci\u00f3n del fallo \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley \u00a0sustancial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0haya incurrido en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0camino \u00a0al \u00a0parecer \u00a0seguido \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: falso juicio de \u00a0existencia, falso juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurre en error de hecho por falso \u00a0juicio de existencia el juez que \u00a0omite \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0prueba legalmente aportada al proceso, o cuando, contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a partir de un medio de convicci\u00f3n \u00a0que no forma parte del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0supone, en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0legalmente \u00a0y \u00a0es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0vulnera \u00a0los postulados de la sana cr\u00edtica, es decir, las reglas de la l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, se incurre \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la pretensi\u00f3n del libelista consist\u00eda \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de la sana cr\u00edtica y \u00a0produjo \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n a todas luces desfasada y por ello arbitraria, el camino \u00a0a \u00a0seguir \u00a0en \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de la casaci\u00f3n era el del error por falso raciocinio, \u00a0que \u00a0tiene \u00a0su \u00a0propia \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0especialmente en cuanto exige demostrar cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0principio de la l\u00f3gica, o cual m\u00e1xima de la \u00a0experiencia fue desconocido por el fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demostrada \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0yerro y su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, en operaci\u00f3n de causa a efecto, \u00a0debe \u00a0enlazarse \u00a0con \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de determinada ley sustancial por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, todo en procura \u00a0de \u00a0 verificar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado \u00a0es \u00a0manifiestamente \u00a0contrario \u00a0a \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. El casacionista no desarrolla en rigor \u00a0t\u00e9cnico \u00a0el cargo y, si bien anuncia que versar\u00e1 sobre los desatinos cometidos \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las diversas pruebas, no demuestra ninguna de las \u00a0especies \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0error \u00a0 \u00a0de \u00a0 hecho \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0 clara \u00a0 y \u00a0 separada \u00a0 como \u00a0corresponde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aquel \u00a0modo \u00a0de \u00a0sustentar \u00a0ense\u00f1a que en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0una disparidad de criterios, una diversa \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0entendimiento entre el casacionista y el Tribunal, motivo adicional \u00a0para \u00a0no \u00a0admitir el libelo, pues ante la imposibilidad de demostrar los errores \u00a0que \u00a0postula, \u00a0como \u00a0si \u00a0tratara \u00a0de \u00a0ahondar en el debate, el defensor pretende \u00a0imponer \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0criterio \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0raciocinio \u00a0 \u00a0jur\u00eddico \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0el \u00a0problema \u00a0subyace \u00a0en \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bogot\u00e1 otorg\u00f3 al acopio probatorio en su conjunto, pero \u00a0en \u00a0este \u00a0tema \u00a0prima \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la Corporaci\u00f3n, toda vez que no existe \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0o \u00a0asignaci\u00f3n ex ante del m\u00e9rito a las pruebas, sino que con la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0m\u00e9todo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0denominado \u00a0 \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0art\u00edculos \u00a0254 y 294 \u00a0del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0derogado \u00a0(Decreto 2700 de 1991), y art\u00edculos \u00a0238, \u00a0257, \u00a0277, 282 y 287 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), \u00a0el \u00a0juez \u00a0tiene \u00a0cierto \u00a0grado \u00a0de \u00a0libertad \u00a0para \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del acopio \u00a0probatorio, \u00a0con \u00a0el objeto de arribar a un estado de conocimiento acerca de los \u00a0sucesos y de la responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0No \u00a0debe \u00a0perderse \u00a0de \u00a0vista que el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una \u00a0especie \u00a0de \u00a0tercera instancia; no \u00a0consiste \u00a0en \u00a0someter \u00a0a \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0juicio \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0ni \u00a0en virtud de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse un debate probatorio generalizado y sin acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que le es inherente, puesto que no fue concebida como un medio \u00a0adicional \u00a0para \u00a0litigar \u00a0libremente \u00a0igual que en las instancias, sino como una \u00a0excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0llevar \u00a0a \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido \u00a0por el Ad-quem, por las causales \u00a0taxativamente \u00a0 se\u00f1aladas \u00a0 en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0seleccionadas \u00a0y \u00a0adecuadamente desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12. \u00a0En \u00a0consecuencia, la demanda no ser\u00e1 \u00a0admitida, \u00a0y \u00a0as\u00ed se resolver\u00e1 en este auto, contra el cual procede el recurso \u00a0de \u00a0 reposici\u00f3n, \u00a0 de \u00a0 conformidad \u00a0 con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0189 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada por el defensor del procesado FRANCISCO JAVIER \u00a0PRADO SU\u00c1REZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra el presente auto procede el recurso \u00a0de reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17620 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 023 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., diecisiete (17) de marzo de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8061","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8061"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8061\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}