{"id":8052,"date":"2023-09-08T17:46:05","date_gmt":"2023-09-08T17:46:05","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1752411-02-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:05","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:05","slug":"1752411-02-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1752411-02-04\/","title":{"rendered":"17524(11-02-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso\u00a0 No 17524 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No.10 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0once de febrero de dos mil \u00a0cuatro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia de 8 de marzo de 2000, mediante la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de Pereira conden\u00f3 a los \u00a0procesados \u00a0 HUGO \u00a0CARDONA, \u00a0JUAN CARLOS VALLEJO HERNANDEZ (a. Juancho) y JOHN JAIR \u00a0CARMONA \u00a0 TAPASCO \u00a0(a. \u00a0Cone), \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a025 \u00a0a\u00f1os y 8 meses de prisi\u00f3n, como coautores \u00a0responsables \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de homicidio y porte ilegal de armas de fuego de \u00a0defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0domingo \u00a013 \u00a0de diciembre de 1998, en las \u00a0horas \u00a0de la noche (7:30 aproximadamente), encontr\u00e1ndose Jorge Eli\u00e9cer Galeano \u00a0Zapata \u00a0dialogando \u00a0con \u00a0su \u00a0ex \u00a0novia \u00a0Diana \u00a0Lorena \u00a0Henao \u00a0Orozco frente a la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0\u00faltima, ubicada en el barrio Las Margaritas, sector Villa \u00a0Santana \u00a0de \u00a0la ciudad de Pereira, fue sorpresivamente atacado con arma de fuego \u00a0por \u00a0tres \u00a0sujetos, \u00a0que \u00a0le \u00a0causaron \u00a0una \u00a0herida en la regi\u00f3n costal lateral \u00a0izquierda. \u00a0La \u00a0v\u00edctima fue auxiliada por Albeiro Guti\u00e9rrez Salazar y Neban de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Cata\u00f1o \u00a0Guerrero, \u00a0y \u00a0trasladada \u00a0a un centro m\u00e9dico, donde lleg\u00f3 sin \u00a0vida (fls.2-3, 38-39, 40-42, 132\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0indagaciones \u00a0preliminares \u00a0se\u00f1alaron a \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Vallejo \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0(a. \u00a0Juancho), Hugo \u00a0Cardona \u00a0y \u00a0John Jair Carmona \u00a0Tapasco \u00a0(a. \u00a0Cone), \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la pandilla \u201cLos \u00a0Rambos\u201d, \u00a0como \u00a0los \u00a0autores \u00a0del hecho. Los dos primeros fueron vinculados al \u00a0proceso \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0indagatoria. Ambos se declararon inocentes y dijeron no \u00a0conocerse. \u00a0 \u00a0 \u00a0Juan \u00a0 \u00a0 \u00a0Carlos \u00a0 \u00a0 \u00a0explic\u00f3 \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0hora del crimen se encontraba en la casa de su \u00a0suegra, \u00a0y \u00a0Hugo, \u00a0que hab\u00eda \u00a0permanecido \u00a0en \u00a0su \u00a0residencia \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda de sus familiares, arreglando la \u00a0calle \u00a0 para \u00a0 recibir \u00a0 la\u00a0 \u00a0 navidad \u00a0 (fls.71 \u00a0 y \u00a0175\/1). \u00a0John \u00a0Jair \u00a0Carmona \u00a0Tapasco fue vinculado \u00a0mediante declaraci\u00f3n de persona ausente (fls.108, 110 y 127\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entre \u00a0las \u00a0m\u00faltiples \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0fueron \u00a0practicadas \u00a0en \u00a0el \u00a0curso del proceso resulta importante destacar, para efectos \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0los testimonios de Carlos \u00a0Alberto \u00a0Galeano \u00a0Zapata, \u00a0hermano \u00a0del \u00a0occiso, quien \u00a0asegur\u00f3 \u00a0haber presenciado parte de los sucesos, y haber tenido que huir porque \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0agresores \u00a0lo \u00a0vio \u00a0y \u00a0lo persigui\u00f3 (fls.10, 50-50 vuelto, 53\/1); \u00a0Albeiro \u00a0 \u00a0 Guti\u00e9rrez \u00a0 \u00a0 Salazar, \u00a0 \u00a0quien \u00a0 \u00a0auxili\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 v\u00edctima \u00a0 (fls.23\/1); \u00a0 Diana \u00a0Lorena \u00a0Henao \u00a0Orozco, \u00a0persona con \u00a0quien \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0dialogaba \u00a0(fls.20, 97\/1); Claudia \u00a0Jimena \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0Casta\u00f1o, \u00a0compa\u00f1era marital (fls.14, \u00a0114\/1); \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Torres Aguirre, quien \u00a0dijo \u00a0haber \u00a0visto \u00a0cuando \u00a0los \u00a0agresores \u00a0se \u00a0retiraban del \u00a0escenario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 crimen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(fls.197\/1).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 igual \u00a0manera, \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Alberto Torres, Mar\u00eda Dolores Palacio Bedoya, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Eugenia Cardona, Jos\u00e9 de Jes\u00fas Fl\u00f3rez Alzate, Adiela Cardona Torres y \u00a0Helmer \u00a0Garc\u00eda \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0familiares \u00a0y \u00a0vecinos del \u00a0procesado \u00a0Hugo Cardona, cuya \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0fue\u00a0 \u00a0solicitada por la defensa con el fin de probar la coartada \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el procesado en indagatoria, consistente en que la noche de los \u00a0hechos \u00a0se encontraba en su residencia, en compa\u00f1\u00eda de su familia, colaborando \u00a0en \u00a0el \u00a0arreglo \u00a0de \u00a0las \u00a0calles del sector donde viv\u00eda para recibir la navidad \u00a0(fls.357-378 del cuaderno No.1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 12 de mayo de 1999, la Fiscal\u00eda calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra los \u00a0implicados, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de homicidio y porte ilegal de armas de fuego de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0(fls.258-277\/1). \u00a0Apelado \u00a0este pronunciamiento, la Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Pereira, \u00a0en decisi\u00f3n de 2 de julio del mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en todas sus partes (fls.302-326\/1). Rituado el juicio, el \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0conocimiento, \u00a0en sentencia de 6 de diciembre siguiente, conden\u00f3 a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal privativa de la libertad de 25 a\u00f1os y 8 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0al \u00a0hallarlos \u00a0responsables de los delitos imputados en la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n (fls.396-416\/1).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0este \u00a0fallo \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores de \u00a0Juan \u00a0 Carlos \u00a0Vallejo \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0y \u00a0Hugo \u00a0Cardona, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior, mediante el suyo de 8 de marzo \u00a0de \u00a02000, \u00a0que \u00a0ahora \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0\u00faltimo \u00a0de \u00a0los \u00a0nombrados recurre en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0objeto \u00a0del recurso (fls.38-68 del \u00a0cuaderno del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo segundo, el demandante acusa la sentencia impugnada de violar \u00a0de \u00a0manera \u00a0indirecta \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, debido a errores de hecho por falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0y \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n, en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas. Como normas violadas relaciona los art\u00edculos 2\u00ba, \u00a03\u00ba, \u00a05\u00ba, \u00a021 \u00a0y \u00a0323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0y 247, 254, 300 y 445 de \u00a0procedimiento de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Errores de identidad. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0los juzgadores, amparados en el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0libre \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0le \u00a0otorgaron absoluta \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Claudia \u00a0Jimena \u00a0Rinc\u00f3n, \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Galeano, \u00a0Albeiro \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0y \u00a0Juan Carlos Torres, \u00a0y \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0ellos, \u00a0infirieron la existencia de \u00a0plurales \u00a0 indicios, \u00a0 no \u00a0 obstante \u00a0 adolecer \u00a0 de \u00a0contradicciones \u00a0y \u00a0graves \u00a0inconsistencias, \u00a0y \u00a0de \u00a0haberse \u00a0demostrado de manera fehaciente que algunos de \u00a0estos \u00a0testigos \u00a0no \u00a0estuvieron \u00a0en la escena del crimen, y por tanto, que no se \u00a0hallaban en capacidad de percibir lo declarado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0distorsiona de \u00a0manera \u00a0ostensible el sustrato probatorio allegado al proceso, porque en la fase \u00a0del \u00a0juzgamiento \u00a0se \u00a0aportaron elementos de juicio que de manera veraz, clara y \u00a0coherente \u00a0informan \u00a0que \u00a0el \u00a0implicado \u00a0Hugo \u00a0Cardona \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0un \u00a0sitio \u00a0distinto al momento del \u00a0crimen, \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0que \u00a0no \u00a0estaba \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0de disparar las balas \u00a0asesinas. \u00a0La \u00a0sentencia \u00a0desconoce \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0descargos, \u00a0de \u00a0donde \u00a0surgen \u00a0dos \u00a0verdades \u00a0irrefutables: (1) que Hugo \u00a0Cardona \u00a0no \u00a0estuvo \u00a0presente \u00a0en el \u00a0escenario \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, y (2) que en el peor de los casos \u201csolo la duda ha \u00a0hecho \u00a0su \u00a0imperio \u00a0y \u00a0se \u00a0ha ense\u00f1oreado en este proceso\u201d, la cual ha debido \u00a0operar en favor del implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Errores de existencia. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que los fallos de primera y segunda \u00a0instancia \u00a0incurrieron en grave omisi\u00f3n al dejar de apreciar los testimonios de \u00a0Alberto Torres, Mar\u00eda Dolores Palacios Bedoya, Mar\u00eda \u00a0Eugenia \u00a0Cardona, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Jes\u00fas \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0Adiela Cardona Torres\u00a0 y Helmer \u00a0Garc\u00eda, \u00a0 todos \u00a0ellos \u00a0vecinos \u00a0y\/o \u00a0familiares \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0\u201cquienes \u00a0al \u00a0un\u00edsono, \u00a0sin \u00a0ning\u00fan \u00a0asomo de mentira, de manera \u00a0coherente \u00a0y \u00a0responsiva \u00a0en \u00a0la vista p\u00fablica, bajo la gravedad del juramento, \u00a0desvirtuaron \u00a0de \u00a0manera \u00a0contundente y segura, la fr\u00e1gil estructura probatoria \u00a0que \u00a0 se \u00a0 ha \u00a0 puesto \u00a0 a \u00a0 gravitar \u00a0 en \u00a0 contra \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 intereses \u00a0 del \u00a0procesado\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este error, sumado a los anteriores, condujo a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las normas adjetivas y sustanciales relacionadas, y por esta \u00a0v\u00eda, \u00a0a \u00a0la \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0de no haber existido, \u00a0\u201chabr\u00edan \u00a0permitido \u00a0sin \u00a0lugar a equ\u00edvocos que el juicio de responsabilidad \u00a0fuese \u00a0absolutorio\u201d. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la Corte casar parcialmente el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0y en su lugar, proferir uno de car\u00e1cter absolutorio en favor \u00a0de Hugo Cardona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Primera \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0propuesto \u00a0carece \u00a0de virtualidad para \u00a0remover \u00a0los fundamentos probatorios de la decisi\u00f3n impugnada. En relaci\u00f3n con \u00a0el \u00a0primer \u00a0reproche \u00a0(errores de identidad), sostiene que los argumentos que le \u00a0sirven \u00a0de sustrato escapan a los lineamientos del error invocado, puesto que lo \u00a0cuestionado \u00a0realmente \u00a0por el casacionista es la valoraci\u00f3n que los juzgadores \u00a0hicieron \u00a0del m\u00e9rito persuasivo de las pruebas, ataque que ha debido plantearse \u00a0dentro del \u00e1mbito de error de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el segundo reparo (errores de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n), argumenta que aunque el fallo de segunda instancia no \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0a los cuales se refiere el \u00a0casacionista, \u00a0la \u00a0verdad \u00a0es que contiene una respuesta directa a las cr\u00edticas \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido formul\u00f3 la defensa al fallo de primer grado, cuando \u00a0sostiene, \u00a0en \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0ellas,\u00a0 \u00a0que el juez de\u00a0 primera instancia \u00a0valor\u00f3 \u00a0correctamente \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de cargo, y que la decisi\u00f3n de desechar los \u00a0testimonios \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 personas \u00a0 que \u00a0 pretend\u00edan \u00a0 ubicar \u00a0 a \u00a0Hugo \u00a0Cardona en un lugar distinto de donde \u00a0ocurri\u00f3 el crimen, tambi\u00e9n se advert\u00eda correcta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0postura del Tribunal, antes de revelar un \u00a0error \u00a0de \u00a0existencia por omisi\u00f3n, permite auscultar su criterio en torno \u201cal \u00a0desvalor\u201d \u00a0que las pruebas en conjunto le merecieron en la demostraci\u00f3n de la \u00a0realidad \u00a0f\u00e1ctica, apreciaci\u00f3n que el censor no desvirt\u00faa, pues no ensaya una \u00a0cr\u00edtica \u00a0adecuada \u00a0en \u00a0tal sentido, sino que se limita a atacar dicha decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0los \u00a0testimonios que reafirman la versi\u00f3n del acusado son \u00a0veraces. \u00a0Su \u00a0inconformidad \u00a0lo que revela es una divergencia de criterios sobre \u00a0el \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0de \u00a0estos \u00a0medios, \u00a0controversia \u00a0que \u00a0de \u00a0tiempo atr\u00e1s la \u00a0jurisprudencia ha resuelto en favor del criterio judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sustentada en estas argumentaciones, solicita \u00a0a \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 no \u00a0 casar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0impugnada.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Errores de identidad. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0argumentos \u00a0en los cuales se sustenta el \u00a0ataque \u00a0no corresponden al error que el casacionista denuncia. La jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0sido \u00a0insistente \u00a0en sostener que el error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de identidad se presenta cuando el juzgador, al apreciar una determinada \u00a0prueba, \u00a0transmuta, \u00a0cercena o adiciona su contenido f\u00e1ctico, haci\u00e9ndole decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0expresa. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0ha dicho que su demostraci\u00f3n se \u00a0cumple \u00a0confrontando el contenido de la prueba con la lectura que los juzgadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0hicieron \u00a0de su texto, con el fin de mostrar que entre uno y otro \u00a0no existe coincidencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0labor \u00a0demostrativa no fue desarrollada \u00a0por \u00a0el \u00a0actor. En manera alguna, plantea tergiversaci\u00f3n del contenido material \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0cita, \u00a0ni \u00a0acredita \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un error de esta \u00a0naturaleza \u00a0en su apreciaci\u00f3n. Sus argumentaciones se apoyan en consideraciones \u00a0distintas, \u00a0que \u00a0escapan \u00a0al \u00a0\u00e1mbito \u00a0del \u00a0error \u00a0inicialmente planteado,\u00a0 \u00a0pues\u00a0 \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Claudia \u00a0Jimena \u00a0Rinc\u00f3n, \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Galeano, \u00a0Albeiro \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0y \u00a0Juan Carlos \u00a0Torres, \u00a0no \u00a0merecen \u00a0credibilidad, porque adolecen de \u00a0contradicciones \u00a0e \u00a0inconsistencias, \u00a0y \u00a0porque \u00a0la investigaci\u00f3n demostr\u00f3 que \u00a0algunos de ellos no estuvieron en la escena del crimen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta alegaci\u00f3n, ninguna relaci\u00f3n guarda con \u00a0el \u00a0anunciado \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad. Aqu\u00ed la censura se \u00a0sustenta \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 credibilidad \u00a0 de \u00a0los \u00a0testimonios, \u00a0y \u00a0por \u00a0ende, \u00a0en \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica en la valoraci\u00f3n que los \u00a0juzgadores \u00a0hicieron \u00a0de \u00a0su \u00a0m\u00e9rito \u00a0(que \u00a0no \u00a0de \u00a0distorsi\u00f3n de su contenido \u00a0f\u00e1ctico). \u00a0Si \u00a0ello es as\u00ed, el casacionista debi\u00f3 proponer el reproche dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0conceptual \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso raciocinio, y precisar \u00a0cu\u00e1les \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0cu\u00e1les \u00a0reglas de experiencia, o cu\u00e1les \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia fueron desconocidos por los juzgadores en el proceso \u00a0de evaluaci\u00f3n de su fuerza persuasiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0exigencias\u00a0 tampoco son atendidas \u00a0por \u00a0 el \u00a0 actor.\u00a0 \u00a0 Aunque \u00a0 asegura \u00a0 que \u00a0 los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargo \u00a0son \u00a0contradictorios, \u00a0y \u00a0que la prueba incorporada al proceso muestra que algunos de \u00a0ellos \u00a0no \u00a0estuvieron \u00a0en \u00a0le escena del crimen, no precisa en qu\u00e9 consistieron \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0que \u00a0denuncia, \u00a0ni \u00a0relaciona las pruebas que informan que \u00a0varios \u00a0de \u00a0ellos no fueron testigos presenciales de los hechos, ni confronta el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0realizado \u00a0por \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0en \u00a0torno al punto, ni se \u00a0detiene \u00a0a \u00a0analizar \u00a0las implicaciones probatorias que el error denunciado tuvo \u00a0en las conclusiones del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo visto permite concluir que el cargo adolece \u00a0de \u00a0ausencia \u00a0total de contenido,\u00a0 y que la Corte carece de objeto sobre el \u00a0cual \u00a0 \u00a0 \u00a0 pronunciarse. \u00a0 \u00a0 \u00a0 Por \u00a0 \u00a0 \u00a0tanto, \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0 \u00a0desestimar\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0censura.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Errores de existencia. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este desacierto no se configur\u00f3. Del estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0se \u00a0establece \u00a0que las pruebas que el \u00a0demandante \u00a0afirma \u00a0ignoradas \u00a0(testimonios \u00a0de Alberto \u00a0Torres, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Dolores \u00a0Palacios \u00a0Bedoya, Mar\u00eda Eugenia Cardona, Jos\u00e9 Jes\u00fas \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0 \u00a0Adiela \u00a0 \u00a0Cardona \u00a0 \u00a0Torres \u00a0 \u00a0y \u00a0 Helmer \u00a0 Garc\u00eda), \u00a0 fueron \u00a0apreciadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal. Es lo que surge del siguiente \u00a0aparte \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0donde \u00a0despu\u00e9s de analizar el conjunto probatorio frente a \u00a0los \u00a0 cuestionamientos \u00a0 presentados \u00a0 por \u00a0los \u00a0apelantes, \u00a0hizo \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0precisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0es \u00a0una \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Juez, \u00a0como \u00a0lo predica la defensa, la que lo \u00a0lleva \u00a0a la conclusi\u00f3n de la responsabilidad penal. Como se vio, es fruto de la \u00a0decantaci\u00f3n \u00a0de los elementos de juicios adosados al proceso; por el contrario, \u00a0aparece \u00a0infundada \u00a0la \u00a0objeci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0hace \u00a0la parte recurrente, de que no \u00a0apreci\u00f3 \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0favorecen a los implicados. Estudiada de manera \u00a0imparcial \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n del fallo, advierte, encuentra la Sala, que el a quo, \u00a0como \u00a0colof\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0discurrir, \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0tachados por la \u00a0defensa, \u00a0desech\u00f3 \u00a0la \u00a0pretendida \u00a0probanza, \u00a0con las \u00a0declaraciones \u00a0de habitantes de la vereda Canceles, de que HUGO CARMONA (sic) se \u00a0hallaba \u00a0all\u00ed, \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha y momentos del crimen, apreciaci\u00f3n que, con la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Procuradora, comparte la Sala\u201d. (Negrillas y subrayas fuera de texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como puede advertirse, el Tribunal, aunque no \u00a0cita \u00a0los \u00a0testigos \u00a0por \u00a0sus nombres, se refiere de manera expresa al hecho que \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0probarse \u00a0con \u00a0la \u00a0aducci\u00f3n de las referidas pruebas (presencia del \u00a0procesado \u00a0Hugo Cardona en un \u00a0lugar \u00a0distinto \u00a0al \u00a0momento \u00a0del \u00a0crimen), situaci\u00f3n que permite concluir, sin \u00a0esfuerzo, \u00a0no \u00a0solo \u00a0que \u00a0estudi\u00f3 \u00a0su \u00a0contenido, sino que lo confront\u00f3 con el \u00a0resto \u00a0de \u00a0los \u00a0medios allegados al proceso, y por tanto, que no incurri\u00f3 en el \u00a0error denunciado.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desestima la censura. \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, o\u00eddo el concepto de la Procuradora Primera \u00a0Delegada, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no proceden recursos. \u00a0Notif\u00edquese y devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO GOMEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BARON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE L. QUINTERO MILANES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RAMIREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Teresa Ruiz\u00a0 N\u00fa\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso\u00a0 No 17524 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No.10 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-8052","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8052","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8052"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8052\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}