{"id":805,"date":"2023-09-07T20:38:58","date_gmt":"2023-09-07T20:38:58","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12774-23-09-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:38:58","modified_gmt":"2023-09-07T20:38:58","slug":"12774-23-09-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12774-23-09-97\/","title":{"rendered":"12774 (23-09-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CASACION DISCRECIONAL \u00a0<\/p>\n<p>De conformidad con las previsiones del inciso \u00a0tercero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0218 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, a petici\u00f3n del \u00a0Procurador, \u00a0 su \u00a0 delegado, \u00a0 el \u00a0procesado \u00a0o \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0puede \u00a0discrecionalmente \u00a0 admitir \u00a0 el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0aquellas \u00a0sentencias de segundo grado respecto de las cuales no es procedente la \u00a0v\u00eda \u00a0com\u00fan, \u00a0cuando \u00a0estime \u00a0necesario \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0en esta sede para \u00a0desarrollar \u00a0 la \u00a0 jurisprudencia \u00a0 o \u00a0 en \u00a0 protecci\u00f3n \u00a0de \u00a0aquellos \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0 que \u00a0 pudieren \u00a0 resultar \u00a0 infringidos \u00a0si \u00a0el \u00a0fallo \u00a0adquiere \u00a0ejecutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0esas finalidades, la naturaleza \u00a0rogada \u00a0del \u00a0instituto \u00a0impone \u00a0que \u00a0de \u00a0dicho recurso se haga uso dentro de los \u00a0quince \u00a0d\u00edas \u00a0siguientes \u00a0a la \u00faltima notificaci\u00f3n de la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0fundamentar \u00a0adecuadamente \u00a0dentro \u00a0del mismo t\u00e9rmino, \u00a0mediante \u00a0el desarrollo de uno de los dos motivos de procedencia establecidos -o \u00a0de \u00a0ambos-, \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0la Corte conozca el alcance que se persigue con su \u00a0ejercicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0es \u00a0la protecci\u00f3n de una \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0vulnerada \u00a0con el proferimiento del fallo, el impugnante \u00a0debe \u00a0identificar \u00a0en \u00a0concreto a cu\u00e1les derechos constitucionales se refiere y \u00a0precisar \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo sentido el real desconocimiento dentro del proceso, pues \u00a0de \u00a0no \u00a0cumplirse \u00a0esta carga, la Corte no puede suponer el sentido y alcance de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0que \u00a0se \u00a0corre \u00a0de \u00a0tergiversar \u00a0su verdadero \u00a0prop\u00f3sito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0No. \u00a012774 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 113 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, D.C., veintitr\u00e9s de \u00a0septiembre de mil novecientos noventa y siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0del \u00a0 recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0 del \u00a0procesado \u00a0EDUARDO \u00a0ARTURO \u00a0OJEDA \u00a0AVILA, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal del Circuito de Melgar \u00a0(Tolima), \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el Juzgado Penal \u00a0Municipal \u00a0de la misma localidad, que lo conden\u00f3 a la pena principal de treinta \u00a0y \u00a0dos (32) meses de prisi\u00f3n, por hallarlo responsable penalmente del delito de \u00a0hurto calificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Antecedentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a010 \u00a0de enero de 1992, entre RAUL EDUARDO \u00a0CRUZ \u00a0GARCIA, \u00a0EDUARDO \u00a0ARTURO \u00a0OJEDA \u00a0AVILA \u00a0y \u00a0LUIS \u00a0NELSON \u00a0DIAZ SANABRIA, se \u00a0constituy\u00f3 \u00a0una sociedad de hecho con el prop\u00f3sito de explotar econ\u00f3micamente \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0denominado \u00a0&#8220;Caribean \u00a0Kwin&#8221; \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la calle 8a. con \u00a0Carrera 16 del Municipio de Melgar (Tolima). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0los t\u00e9rminos pactados, plasmados en \u00a0el \u00a0documento \u00a0de \u00a0constituci\u00f3n, \u00a0Cruz \u00a0Garc\u00eda \u00a0hizo \u00a0aporte \u00a0de \u00a0la suma de $ \u00a0110.000.oo \u00a0para \u00a0cancelar unas mesas y dotar con ellas el establecimiento, as\u00ed \u00a0como \u00a0electrodom\u00e9sticos, \u00a0luces, \u00a0envase \u00a0y \u00a0cristaler\u00eda, \u00a0por \u00a0un valor total \u00a0estimado \u00a0en la suma de $ 2.000.000.oo; Ojeda Avila, a t\u00edtulo de aporte social, \u00a0se \u00a0comprometi\u00f3 a cancelar c\u00e1nones de arrendamiento hasta completar la suma de \u00a0$ \u00a02.000.000.oo; \u00a0y, \u00a0por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0D\u00edaz Sanabria aportar\u00eda su trabajo como \u00a0Administrador \u00a0del \u00a0negocio por cuya gesti\u00f3n percibir\u00eda un sueldo adicional al \u00a020% calculado sobre las utilidades l\u00edquidas que se obtuvieran. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0motivos de desavenencias surgidas luego \u00a0de \u00a0empezar \u00a0a operar el establecimiento de comercio, en el mes de febrero D\u00edaz \u00a0Sanabria \u00a0fue \u00a0separado de la sociedad, en tanto que Cruz Garc\u00eda y Ojeda Avila, \u00a0acordaron \u00a0 su \u00a0 disoluci\u00f3n, \u00a0 pact\u00e1ndose, \u00a0 igualmente, \u00a0 que \u00a0 RAUL \u00a0EDUARDO \u00a0continuar\u00eda \u00a0al \u00a0frente \u00a0hasta \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a020 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01992, fecha en que \u00a0devolver\u00eda \u00a0el \u00a0local \u00a0a \u00a0su propietaria ELODIA SOFIA GOMEZ DE OJEDA (esposa de \u00a0Ojeda \u00a0Avila), \u00a0quedando \u00a0comprometido \u00a0a \u00a0pagar \u00a0los \u00a0c\u00e1nones de arrendamiento \u00a0causados \u00a0desde \u00a0el \u00a0mes \u00a0de \u00a0enero \u00a0y \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0causaran hasta la fecha de \u00a0entrega.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0como \u00a0para \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0abril \u00a0subsist\u00eda \u00a0un \u00a0saldo insoluto por concepto del arrendamiento del local, EDUARDO \u00a0ARTURO \u00a0OJEDA AVILA contrat\u00f3 unos obreros quienes rompieron la ventana y chapas \u00a0del \u00a0 establecimiento \u00a0 y \u00a0sustrajeron \u00a0los \u00a0muebles \u00a0y \u00a0enseres \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0encontraban, \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0fueron \u00a0devueltos \u00a0el 17 de mayo de 1992 a \u00a0Mar\u00eda \u00a0Vigoya \u00a0(compa\u00f1era de RAUL EDUARDO CRUZ GARCIA) a quien para ello se le \u00a0exigi\u00f3 \u00a0suscribir \u00a0a \u00a0favor de EDUARDO OJEDA, tres letras de cambio que sumaban \u00a0trescientos treinta mil pesos para cancelar la deuda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0estos \u00a0hechos, denunciados por el se\u00f1or \u00a0RAUL \u00a0EDUARDO \u00a0CRUZ \u00a0GARCIA, inicialmente conoci\u00f3 el Juzgado Treinta y Cinco de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal con sede en Melgar (Tolima) y, posteriormente, el Juzgado \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0la \u00a0localidad \u00a0a donde fueron enviadas las diligencias por \u00a0competencia dada la cuant\u00eda del il\u00edcito (fl. 11).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n se encontraba a\u00fan en \u00a0etapa \u00a0de \u00a0indagaci\u00f3n preliminar, ante el Juzgado de conocimiento EDUARDO OJEDA \u00a0AVILA \u00a0hizo \u00a0entrega \u00a0de \u00a0otra \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos sustra\u00eddos (fl. 48) y \u00a0similar \u00a0actitud \u00a0asumi\u00f3 \u00a0(fl. \u00a084) \u00a0luego \u00a0de \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0vinculado \u00a0mediante \u00a0indagatoria (fl. 78). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0fue \u00a0resuelta con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva (fl.128 y ss.), y luego de \u00a0clausurado \u00a0el \u00a0ciclo \u00a0instructivo (fl. 144), el veintinueve de diciembre de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0cuatro \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria contra el \u00a0sindicado por el delito de hurto calificado (fl. 149). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, conden\u00f3 al procesado EDUARDO \u00a0ARTURO \u00a0OJEDA AVILA a la pena principal de treinta y dos (32) meses de prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0(fl. 220) mediante \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 el Juzgado Penal del Circuito al revisarla por v\u00eda de \u00a0la apelaci\u00f3n, interpuesta por el defensor (fl. 259). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0por \u00a0el inciso \u00a0tercero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, y dentro del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0ejecutoria \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, el defensor manifest\u00f3 \u00a0interponer \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el cual fundamenta mediante \u00a0escrito \u00a0que titula &#8220;Demanda de Casaci\u00f3n por v\u00eda excepcional&#8221; a fin &#8220;de que se \u00a0garanticen \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0los \u00a0que \u00a0considero \u00a0se han violado en \u00a0detrimento de mi defendido&#8221;.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pasando \u00a0 por \u00a0resumir \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0aduce \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0desde \u00a0su inicial versi\u00f3n el \u00a0sindicado \u00a0ha venido sosteniendo que los \u00fanicos motivos que tuvo para sacar del \u00a0local \u00a0los \u00a0muebles \u00a0de \u00a0propiedad del denunciante y de \u00e9l, consistieron en que \u00a0Cruz \u00a0Garc\u00eda, \u00a0su \u00a0socio, \u00a0se \u00a0neg\u00f3 \u00a0a \u00a0rendir \u00a0las \u00a0cuentas, a pagar un saldo \u00a0insoluto \u00a0por concepto del arrendamiento del inmueble y, primordialmente, por no \u00a0entregarlo \u00a0el \u00a020 \u00a0de abril como se hab\u00eda convenido, sin que tuviera el \u00e1nimo \u00a0de aprovechar esos objetos en beneficio propio o ajeno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Colige \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior la atipicidad de la \u00a0conducta \u00a0puesto \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0imputado \u00a0a \u00a0su \u00a0cliente, \u00a0no tuvo \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica por no corresponder el hecho a la descripci\u00f3n t\u00edpica \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0349 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0al faltarle el elemento \u00a0subjetivo \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0tipo \u00a0 \u00a0necesario \u00a0 \u00a0para \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 infracci\u00f3n \u00a0 tuviera \u00a0estructuraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0juzgadores \u00a0no le dieron el menor valor \u00a0probatorio \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue \u00a0corroborada por los \u00a0testimonios \u00a0de Elodia G\u00f3mez, Mar\u00eda Isabel Barrios, Marco Tulio Soto y H\u00e9ctor \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0hecho \u00a0que \u00a0constituye, \u00a0en su criterio, &#8220;un protuberante \u00a0error en la estimaci\u00f3n de la prueba&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 el \u00a0 contrario, \u00a0 le \u00a0dieron \u00a0entera \u00a0credibilidad \u00a0 al \u00a0 dicho \u00a0del \u00a0denunciante \u00a0quien \u00a0trajo \u00a0en \u00a0su \u00a0respaldo \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Eduardo Pe\u00f1a, Luis Fernando Fl\u00f3rez y Luis Eduardo Guti\u00e9rrez. \u00a0Respecto \u00a0del \u00a0testimonio del quejoso, aduce el recurrente, en inter\u00e9s personal \u00a0expuso \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos ya no era socio de su denunciado, \u00a0precisamente \u00a0con \u00a0el prop\u00f3sito de no rendir las cuentas que aqu\u00e9l le exig\u00eda; \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Luis Eduardo Pe\u00f1a, colige el recurrente que la raz\u00f3n \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0sacara \u00a0los muebles fue por haber arrendado el local a \u00a0otra \u00a0persona; \u00a0el \u00a0testimonio de Fl\u00f3rez Algarra lo califica de parcializado en \u00a0favor \u00a0de su patr\u00f3n, el denunciante; y Romero Guti\u00e9rrez es testigo sospechoso, \u00a0por tratarse de un pariente del denunciante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden, considera que los falladores al \u00a0valorar \u00a0la \u00a0prueba testimonial, se apartaron de las reglas de la sana cr\u00edtica, \u00a0pues \u00a0no \u00a0tuvieron \u00a0en cuenta las circunstancias en que los testigos percibieron \u00a0los \u00a0 hechos, \u00a0ni \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0de \u00a0ellos, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0erradamente \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal de su cliente en la comisi\u00f3n de un hecho que no naci\u00f3 a \u00a0la vida \u00a0jur\u00eddica.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0denominado \u00a0&#8220;cap\u00edtulo \u00a0segundo&#8221;, \u00a0aduce el recurrente que la sentencia cuestionada se produjo dentro de \u00a0un juicio viciado de nulidad por inobservancia del debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pregona al respecto que el Juzgado Municipal \u00a0dispuso \u00a0el \u00a0env\u00edo \u00a0de \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0por \u00a0competencia \u00a0a la Inspecci\u00f3n de \u00a0Polic\u00eda \u00a0por \u00a0considerar que se trataba de un delito de hurto entre condue\u00f1os. \u00a0La \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0Primera Municipal de Polic\u00eda, devolvi\u00f3 el diligenciamiento al \u00a0Juzgado \u00a0al \u00a0estimar \u00a0que \u00a0era \u00a0esa \u00a0autoridad la competente para investigar los \u00a0hechos. \u00a0El Juzgado retorn\u00f3 el expediente a la Inspecci\u00f3n con el argumento que \u00a0los \u00a0hechos correspond\u00edan a la contravenci\u00f3n especial prevista en el art\u00edculo \u00a01o. \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a023 de 1991. La Inspecci\u00f3n avoc\u00f3 el conocimiento y dispuso la \u00a0celebraci\u00f3n \u00a0de \u00a0audiencias de conciliaci\u00f3n -las cuales no pudieron realizarse \u00a0ante \u00a0la \u00a0no \u00a0comparencencia \u00a0de \u00a0las \u00a0partes- \u00a0y nuevamente orden\u00f3 devolver el \u00a0diligenciamiento \u00a0al Juzgado quien mediante prove\u00eddo de 16 de diciembre de 1993 \u00a0avoc\u00f3 definitivamente el conocimiento del asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio del recurrente, desde el primer \u00a0momento \u00a0en \u00a0que el Juzgado se despoj\u00f3 del conocimiento del proceso, surgi\u00f3 un \u00a0conflicto \u00a0de competencias que debi\u00f3 ser resuelto por el superior funcional del \u00a0Juez, \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0dispone \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a019 \u00a0del Decreto 0800 de 1991. Al no \u00a0haberse \u00a0dado \u00a0cumplimiento \u00a0a este paso procesal, emergi\u00f3 la causal de nulidad \u00a0prevista \u00a0 en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0304-1 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0por \u00a0corresponder \u00a0los \u00a0hechos \u00a0a la contravenci\u00f3n especial tipificada en el ordinal \u00a0primero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a01o. de la ley 23 de 1991.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0concluye, \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0expuestos \u00a0 dan \u00a0 lugar \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0garanticen \u00a0los \u00a0derechos \u00a0constitucionales \u00a0fundamentales cuya transgresi\u00f3n denuncia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0SE CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De conformidad con las previsiones del inciso \u00a0tercero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0218 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, a petici\u00f3n del \u00a0Procurador, \u00a0 su \u00a0 delegado, \u00a0 el \u00a0procesado \u00a0o \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0puede \u00a0discrecionalmente \u00a0 admitir \u00a0 el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0aquellas \u00a0sentencias de segundo grado respecto de las cuales no es procedente la \u00a0v\u00eda \u00a0com\u00fan, \u00a0cuando \u00a0estime \u00a0necesario \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0en esta sede para \u00a0desarrollar \u00a0 la \u00a0 jurisprudencia \u00a0 o \u00a0 en \u00a0 protecci\u00f3n \u00a0de \u00a0aquellos \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0 que \u00a0 pudieren \u00a0 resultar \u00a0 infringidos \u00a0si \u00a0el \u00a0fallo \u00a0adquiere \u00a0ejecutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante esas finalidades, la naturaleza \u00a0rogada \u00a0del \u00a0instituto \u00a0impone \u00a0que \u00a0de \u00a0dicho recurso se haga uso dentro de los \u00a0quince \u00a0d\u00edas \u00a0siguientes \u00a0a la \u00faltima notificaci\u00f3n de la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0fundamentar \u00a0adecuadamente \u00a0dentro \u00a0del mismo t\u00e9rmino, \u00a0mediante \u00a0el desarrollo de uno de los dos motivos de procedencia establecidos -o \u00a0de \u00a0ambos-, \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0la Corte conozca el alcance que se persigue con su \u00a0ejercicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0es la protecci\u00f3n de una \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0vulnerada \u00a0con el proferimiento del fallo, el impugnante \u00a0debe \u00a0identificar \u00a0en \u00a0concreto a cu\u00e1les derechos constitucionales se refiere y \u00a0precisar \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo sentido el real desconocimiento dentro del proceso, pues \u00a0de \u00a0no \u00a0cumplirse \u00a0esta carga, la Corte no puede suponer el sentido y alcance de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0que \u00a0se \u00a0corre \u00a0de \u00a0tergiversar \u00a0su verdadero \u00a0prop\u00f3sito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso que ahora le ocupa, advierte la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0la providencia impugnada es de segundo grado y proviene de un Juzgado \u00a0del \u00a0 Circuito, \u00a0de \u00a0donde \u00a0se \u00a0sigue \u00a0que \u00a0contra \u00a0ella \u00a0procede \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional; \u00a0y \u00a0el \u00a0recurso fue interpuesto dentro de la oportunidad debida por \u00a0quien \u00a0posee \u00a0legitimidad para hacerlo (el defensor), presentando el escrito con \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0persigue \u00a0fundamentarlo, \u00a0teni\u00e9ndose, \u00a0entonces, \u00a0satisfechos los \u00a0requerimientos que vienen de mencionarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0a \u00a0lo \u00a0anterior, no sucede lo mismo en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n del motivo que invoca, pues si bien aduce la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas fundamentales en el proceso de adecuaci\u00f3n t\u00edpica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta desplegada por su cliente -al haberse desconocido las reglas de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria-, lo que veladamente pone de \u00a0presente \u00a0es \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0otorgado por los falladores a \u00a0determinados \u00a0medios \u00a0de prueba, prop\u00f3sito que escapa a las finalidades propias \u00a0del instituto al cual acude. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0la \u00a0Corte tiene establecido que el \u00a0principio \u00a0 de \u00a0 tipicidad \u00a0 &#8220;ciertamente \u00a0 puede \u00a0 resultar \u00a0transgredido \u00a0para \u00a0convertirse \u00a0en \u00a0arbitrariedad \u00a0manifiesta, \u00a0cuando se rebasan de manera grosera \u00a0los \u00a0m\u00e1rgenes \u00a0de \u00a0racionalidad \u00a0que la legislaci\u00f3n procesal otorga al \u00f3rgano \u00a0jurisdicente, \u00a0ya \u00a0en \u00a0lo \u00a0que ata\u00f1e a la valoraci\u00f3n probatoria para hacer que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0produzcan \u00a0efectos \u00a0que \u00a0objetivamente no tienen, ora en el ilegal \u00a0desbordamiento \u00a0de \u00a0los \u00a0amplios \u00a0criterios de discrecionalidad -que no por ello \u00a0deja \u00a0de \u00a0ser reglada- de que dispone el funcionario para realizar el proceso de \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0judicial de la pena&#8221; (auto de julio 31\/97, M. P. Dr. Arbleda \u00a0Ripoll), este no es el caso que aqu\u00ed ocurre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>T\u00f3mese en cuenta que el recurrente, en lugar \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0asignaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito a las pruebas \u00a0recaudadas \u00a0se omiti\u00f3 cumplir con las reglas de la sana cr\u00edtica para hacer que \u00a0los \u00a0medios \u00a0produjeran \u00a0efectos \u00a0jur\u00eddicos de cuya potencialidad objetivamente \u00a0carecen, \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0anteponer \u00a0su \u00a0particular \u00a0criterio \u00a0valorativo \u00a0al del \u00a0juzgador, \u00a0cuestionando \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0merecieron \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido \u00a0y \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Elodia \u00a0G\u00f3mez, Mar\u00eda Isabel Barrios, Marco \u00a0Tulio Soto y H\u00e9ctor Mart\u00ednez Gonz\u00e1lez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicional a este desacierto, interesadamente \u00a0omite \u00a0hacer \u00a0referencia \u00a0a la forma como el juzgador apreci\u00f3 los dem\u00e1s medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0los cuales, obrando en el proceso, tambi\u00e9n soportaron la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0condena, \u00a0 \u00a0patentando \u00a0 con \u00a0 ello \u00a0 la \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 seriedad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0propuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, no encuentra la Corte que la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso por este concepto hubiese sido afortunada, pues en \u00a0el \u00a0escrito \u00a0no se hace manifiesta la transgresi\u00f3n que dice el impugnante haber \u00a0ocurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro \u00a0 tanto \u00a0 sucede \u00a0con \u00a0la \u00a0denunciada \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del debido proceso por no haberse decidido la presunta &#8220;colisi\u00f3n de \u00a0competencias&#8221; \u00a0para \u00a0conocer del asunto, surgida entre el Juzgado Municipal y la \u00a0Inspecci\u00f3n de Polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto ha de decirse que el recurrente \u00a0no \u00a0se \u00a0toma \u00a0el trabajo de poner en evidencia que en el caso concreto entre los \u00a0dos \u00a0funcionarios \u00a0se \u00a0trab\u00f3 \u00a0formalmente el aludido conflicto por uno de ellos \u00a0haberlo \u00a0propuesto expresamente o manifestado la necesidad de que el mismo fuera \u00a0resuelto \u00a0por una autoridad distinta, ni mucho menos indica de qu\u00e9 manera al no \u00a0haberse \u00a0solucionado por el competente se dio lugar a la causal de invalidaci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0 en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0304-1 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P. \u00a0o \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se limita solamente a exponer que seg\u00fan su \u00a0particular \u00a0criterio \u00a0los \u00a0hechos \u00a0investigados corresponden a la contravenci\u00f3n \u00a0especial \u00a0tipificada \u00a0en \u00a0el ordinal 1o. del art\u00edculo 1o. de la Ley 23 de 1991, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0termina \u00a0por \u00a0generar \u00a0a\u00fan mayor confusi\u00f3n pues se desconoce el \u00a0alcance \u00a0que \u00a0pretende \u00a0darle al recurso, al punto de no saberse si el yerro que \u00a0pretende \u00a0denunciar \u00a0radic\u00f3 en una inadecuada calificaci\u00f3n de la conducta o en \u00a0no \u00a0 \u00a0 \u00a0 haberse \u00a0 \u00a0 \u00a0resuelto \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0conflicto \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0dice \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0present\u00f3.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0demostrado, \u00a0entonces, \u00a0la \u00a0materializaci\u00f3n \u00a0concreta \u00a0de \u00a0las \u00a0denunciadas \u00a0violaciones \u00a0a \u00a0las garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0que \u00a0ameriten \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de la \u00a0casaci\u00f3n excepcional, se rechazar\u00e1 la pretensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO. \u00a0INADMITIR \u00a0el \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n discrecional intentado por el \u00a0defensor del procesado EDUARDO ARTURO OJEDA AVILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO. Devolver \u00a0las diligencias a la oficina de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0 RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 \u00a0GOMEZ \u00a0 GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DIDIMO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MANTILLA \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JUAN MANUEL TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Secretaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CASACION DISCRECIONAL \u00a0 De conformidad con las previsiones del inciso \u00a0tercero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0218 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, a petici\u00f3n del \u00a0Procurador, \u00a0 su \u00a0 delegado, \u00a0 el \u00a0procesado \u00a0o \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0puede \u00a0discrecionalmente \u00a0 admitir \u00a0 el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0aquellas \u00a0sentencias de segundo grado respecto de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-805","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-5"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=805"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/805\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}