{"id":7988,"date":"2023-09-08T17:46:01","date_gmt":"2023-09-08T17:46:01","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1544501-09-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:01","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:01","slug":"1544501-09-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1544501-09-04\/","title":{"rendered":"15445(01-09-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15445 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 074 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., primero (1\u00ba) de septiembre de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>En sentencia proferida el 6 de agosto de 1997, \u00a0el \u00a0Juzgado Segundo Penal del Circuito de Bucaramanga, conden\u00f3 a CARLOS ALBERTO \u00a0LIZARAZO \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0y \u00a0a \u00a0YOLANDA \u00a0CASTILLO \u00a0MALDONADO, a la pena principal de 40 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0 a \u00a0cada \u00a0uno, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0a \u00a0pagar, \u00a0como \u00a0perjuicios \u00a0morales \u00a0el \u00a0equivalente \u00a0a \u00a01.000 \u00a0gramos oro para quienes se constituyeron en parte civil y \u00a0los \u00a0hijos \u00a0no \u00a0representados \u00a0en \u00a0el proceso, y 5.000 gramos m\u00e1s, a t\u00edtulo de \u00a0perjuicios \u00a0materiales, \u00a0\u00fanicamente \u00a0a \u00a0favor de los hijos de la v\u00edctima; como \u00a0coautores del delito de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0recurrida \u00a0en \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores de los procesados y confirmada en lo sustancial \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Bucaramanga en fallo del 23 de julio de 1998; pues \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0indemnizatoria \u00a0se \u00a0redujo \u00a0a \u00a0200 gramos oro, por \u00a0perjuicios \u00a0morales, a favor de los hermanos de la v\u00edctima que se constituyeron \u00a0en parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0primeros \u00a0fueron \u00a0as\u00ed \u00a0resumidos por el \u00a0Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0 infiere \u00a0 del \u00a0material \u00a0probatorio \u00a0recaudado \u00a0que \u00a0Carlos Alberto Lizarazo Pinz\u00f3n y Yolanda Castillo Maldonado, en \u00a0estrecha \u00a0alianza \u00a0determinada \u00a0por la relaci\u00f3n afectiva existente entre ellos, \u00a0decidieron \u00a0dar \u00a0muerte \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Guillermo \u00a0Serrano Otero, esposo de Yolanda \u00a0\u2013y \u00a0 \u00a0Concejal \u00a0 \u00a0de \u00a0Piedecuesta-, \u00a0para lo cual Carlos Alberto comunic\u00f3 el prop\u00f3sito homicida a su \u00a0medio \u00a0hermano \u00a0Jorge Enrique Ord\u00f3\u00f1ez Pinz\u00f3n, menor de edad que se encontraba \u00a0cumpliendo \u00a0el \u00a0servicio \u00a0militar \u00a0en el Batall\u00f3n de Infanter\u00eda No. 40 Coronel \u00a0Luciano \u00a0 \u00a0 D\u2019elhuyar \u00a0acantonado \u00a0en \u00a0San \u00a0Vicente \u00a0de \u00a0Chucur\u00ed \u00a0(S.), \u00a0quien \u00a0acept\u00f3 \u00a0finalmente el \u00a0terrible \u00a0encargo \u00a0a \u00a0cambio \u00a0de \u00a0un \u00a0\u2018Chang\u00f3n\u2019 \u00a0y \u00a0una cantidad de dinero no determinada exactamente en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0dieciocho \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a0mil novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0seis \u00a0hall\u00e1ndose el soldado Jorge Enrique Ord\u00f3\u00f1ez Pinz\u00f3n en esta \u00a0ciudad \u00a0en \u00a0uso \u00a0de \u00a0permiso \u00a0legalmente \u00a0concedido, \u00a0Yolanda Castillo Maldonado \u00a0program\u00f3 \u00a0en \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde \u00a0una \u00a0comida \u00a0en el restaurante Terranova de \u00a0Piedecuesta \u00a0para \u00a0despedir \u00a0a \u00a0su \u00a0cu\u00f1ada Mar\u00eda In\u00e9s Serrano Viuda de Lesmes \u00a0quien \u00a0viajaba \u00a0al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente a los Estados Unidos, a la cual concurrieron \u00a0aproximadamente \u00a0a las nueve de la noche de ese mismo d\u00eda su c\u00f3nyuge Guillermo \u00a0Serrano \u00a0Otero, \u00a0Cenaida \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Fuentes, \u00a0Isabel \u00a0Villabona \u00a0Joya \u00a0y Sandra \u00a0Liliana \u00a0Pati\u00f1o(sic)\u00a0 \u00a0modestas \u00a0empleadas \u00a0de la helader\u00eda El Turista de \u00a0Piedecuesta \u00a0 \u00a0perteneciente \u00a0 \u00a0a \u00a0 los \u00a0 esposos \u00a0 Serrano \u00a0 Castillo, \u00a0 y \u00a0 la \u00a0agasajada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Terminada \u00a0la \u00a0cena, siendo las once u once y \u00a0veinte \u00a0de \u00a0la \u00a0noche, \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez Pinz\u00f3n quien merodeaba por el \u00a0lugar \u00a0y \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0ingresado \u00a0al Restaurante Terranova con diferentes excusas \u00a0obviamente \u00a0para \u00a0ubicar \u00a0a \u00a0su \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0asegurar \u00a0el \u00a0\u00e9xito de la empresa \u00a0criminal, \u00a0r\u00e1pidamente \u00a0se \u00a0aproxim\u00f3 \u00a0a la mesa en que se encontraba Guillermo \u00a0Serrano \u00a0Otero \u00a0y \u00a0dispar\u00f3 \u00a0repetidamente \u00a0sobre \u00a0su \u00a0cabeza \u00a0un \u00a0arma de fuego \u00a0caus\u00e1ndole lesiones que determinaron su fallecimiento&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Practicado el levantamiento del cad\u00e1ver en el \u00a0hospital \u00a0San \u00a0Juan \u00a0de Dios de Piedecuesta, el 29 de enero de 1996 la Fiscal\u00eda \u00a0Cuarta \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0inici\u00f3 \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0en \u00a0la \u00a0que se escucharon las declaraciones de quienes se hallaban en el \u00a0lugar \u00a0de los hechos en el momento de su ocurrencia, entre los que se destaca el \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Eduardo Le\u00f3n Aza (F. 17, c.1.), due\u00f1o del restaurante, quien tuvo la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0ver \u00a0de \u00a0frente \u00a0al \u00a0homicida, \u00a0pues a \u00e9l, se dirigi\u00f3 en tres \u00a0oportunidades \u00a0con \u00a0el \u00a0pretexto \u00a0de \u00a0pedirle \u00a0diferentes \u00a0clases \u00a0de licor, que \u00a0finalmente \u00a0no \u00a0le \u00a0vendi\u00f3 \u00a0porque no las ten\u00eda. \u00c9ste deponente, al igual que \u00a0Cenaida \u00a0Mart\u00ednez \u00a0(f. \u00a024, \u00a0c.1), \u00a0fueron \u00a0enf\u00e1ticos en sostener que el autor \u00a0material \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0era \u00a0un \u00a0muchacho \u00a0bastante joven, delgado, que ten\u00eda \u00a0puesta en la cabeza la capucha de la chaqueta que vest\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0informe \u00a0rendido \u00a0el \u00a010 de septiembre de \u00a01996, \u00a0por \u00a0el Cuerpo T\u00e9cnico de la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, se puso en \u00a0conocimiento \u00a0 del \u00a0 instructor, \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0por \u00a0Luz \u00a0Amparo \u00a0Castellanos, \u00a0 empleada \u00a0 de \u00a0un \u00a0establecimiento \u00a0de \u00a0comercio \u00a0contiguo \u00a0a \u00a0la \u00a0helader\u00eda \u00a0El \u00a0Turista, \u00a0YOLANDA \u00a0CASTILLO MALDONADO, la esposa de la v\u00edctima, \u00a0sosten\u00eda \u00a0 estrecha \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 un \u00a0alf\u00e9rez \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0de \u00a0nombre \u00a0CARLOS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, \u00a0el \u00a022 de octubre de 1996, Juli\u00e1n \u00a0Fernando \u00a0y Guillermo Obdulio Orozco Fiesco se hicieron presentes en el despacho \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0investigador \u00a0poni\u00e9ndole \u00a0de presente que ten\u00edan informaci\u00f3n que \u00a0podr\u00eda \u00a0contribuir \u00a0al \u00a0esclarecimiento \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0del Concejal Guillermo \u00a0Serrano \u00a0 Otero \u00a0(f. \u00a0117, \u00a0c.1.). \u00a0De \u00a0inmediato \u00a0se \u00a0orden\u00f3 \u00a0y \u00a0escuch\u00f3 \u00a0sus \u00a0respectivas \u00a0declaraciones. \u00a0El \u00a0primero relat\u00f3 que prest\u00f3 servicio militar en \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0batall\u00f3n \u00a0 \u00a0 Luciano \u00a0 \u00a0 D\u2019elhuyar, \u00a0en \u00a0San \u00a0Vicente \u00a0de \u00a0Chucur\u00ed, \u00a0y all\u00ed se hizo amigo del \u00a0soldado \u00a0bachiller \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Ordo\u00f1ez; \u00a0quien \u00a0en \u00a0confianza \u00a0le \u00a0propuso \u00a0participar \u00a0con \u00a0\u00e9l \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio de una persona de Piedecuesta por la que \u00a0recibir\u00edan \u00a0buen \u00a0dinero \u00a0y adem\u00e1s se pod\u00edan quedar con el arma proporcionada \u00a0para \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n del crimen. Para darle confianza le expuso que \u00e9l ya hab\u00eda \u00a0tenido \u00a0experiencias \u00a0anteriores \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0hab\u00eda salido bien librado, como \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0muerte \u00a0del \u00a0concejal \u00a0Serrano \u00a0Otero. Sobre el particular le \u00a0precis\u00f3 \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0un \u00a0hermano \u00a0alf\u00e9rez \u00a0cuya \u201cnovia\u201d era la esposa del \u00a0referido \u00a0funcionario \u00a0p\u00fablico; \u00a0que \u00a0el \u00a0encargo \u00a0de dicha muerte se debi\u00f3 al \u00a0descubrimiento \u00a0que \u00a0hiciera la v\u00edctima del romance clandestino de su c\u00f3nyuge. \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0explic\u00f3, \u00a0decidieron seguirlo durante varios d\u00edas, pero la noche en \u00a0que \u00a0cometieron \u00a0el delito sab\u00edan exactamente el sitio donde se encontrar\u00eda su \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0por \u00a0qu\u00e9 motivo. Hasta all\u00ed se dirigieron en una moto que sacaron \u00a0de \u00a0los patios de tr\u00e1nsito. Adicionalmente, le coment\u00f3 que estaba seguro de no \u00a0ser \u00a0reconocido \u00a0porque \u00a0ten\u00eda \u00a0puesta \u00a0la capucha, y tal acontecimiento se dio \u00a0cuando \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0de \u00a0licencia. \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, aport\u00f3 una fotograf\u00eda del \u00a0soldado Ord\u00f3\u00f1ez Pinz\u00f3n (f. 118, c.1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, Guillermo Obdulio, hermano de \u00a0Juli\u00e1n, \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0desempe\u00f1aba como conductor escolta de un importante \u00a0comerciante \u00a0de \u00a0Piedecuesta. \u00a0Relat\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0de \u00a0lo ocurrido por su \u00a0consagu\u00edneo, \u00a0quien \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo de prevenirlo en su trabajo le coment\u00f3 lo \u00a0que a su vez supo de boca del propio Jorge Enrique (f. 122, c.1. ). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0recaudada \u00a0hasta \u00a0entonces, \u00a0el 23 de octubre se abri\u00f3 formalmente la investigaci\u00f3n en contra de \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0Pinz\u00f3n, \u00a0CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0LIZARAZO PINZ\u00d3N y YOLANDA \u00a0CASTILLO \u00a0 MALDONADO. \u00a0 Capturadas \u00a0estas \u00a0personas, \u00a0los \u00a0dos \u00a0\u00faltimos \u00a0fueron \u00a0escuchados \u00a0en \u00a0indagatoria, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0comprobada \u00a0la minor\u00eda de edad del \u00a0primero, \u00a0fue \u00a0remitido a la justicia de menores en donde el 22 de abril de 1997 \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Promiscuo de Familia de Flordablanca como autor \u00a0material \u00a0del delito objeto de este proceso; decisi\u00f3n que fue confirmada por la \u00a0Sala de Familia del Tribunal Superior de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0LUIS \u00a0CARLOS y \u00a0YOLANDA \u00a0fue \u00a0definida \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento consistente en detenci\u00f3n \u00a0preventiva como coautores del delito de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Perfeccionado \u00a0el \u00a0ciclo instructivo, el 9 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01997 \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0su \u00a0cierre, \u00a0y \u00a0el \u00a0siguiente \u00a021 \u00a0de febrero fue \u00a0calificado \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con resoluci\u00f3n acusatoria en \u00a0contra \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0implicados \u00a0por id\u00e9ntica imputaci\u00f3n a la formulada en la \u00a0medida \u00a0detentiva; \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0al \u00a0ser apelada por la defensa, el 18 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01997 recibi\u00f3 confirmaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal \u00a0Superior de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio se practicaron las \u00a0pruebas \u00a0decretadas \u00a0a \u00a0petici\u00f3n de los defensores de los sindicados, y una vez \u00a0culminada \u00a0una \u00a0extensa \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 fallo de condena en \u00a0primera \u00a0 instancia, \u00a0 el \u00a0cual \u00a0al \u00a0ser \u00a0apelado \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0los \u00a0sentenciados \u00a0 recibi\u00f3 \u00a0 confirmaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0parte \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0con \u00a0la modificaci\u00f3n precedentemente expuesta, en lo atinente a la \u00a0condena \u00a0 de \u00a0 perjuicios \u00a0morales \u00a0tasados \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Demanda a nombre de LUIS ALBERTO LIZARAZO \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Amparado \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo segundo de la causal \u00a0primera \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0un \u00a0cargo \u00a0propone \u00a0la \u00a0defensa de este procesado. Acusa la \u00a0sentencia \u00a0de segundo grado de violar indirectamente y por falta de aplicaci\u00f3n, \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a02, 254, 294 y 445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal y 29 de la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0pues, \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0se desconocieron las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0y \u00a0por \u00a0consiguiente \u00a0no \u00a0se dio aplicaci\u00f3n al \u00a0principio \u00a0 \u00a0del \u00a0 in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0 reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario a lo probado, el Tribunal consider\u00f3 \u00a0que \u00a0exist\u00eda \u00a0certeza \u00a0sobre la participaci\u00f3n de LUIS ALBERTO LIZARAZO PINZ\u00d3N \u00a0en \u00a0la \u00a0ideaci\u00f3n y ejecuci\u00f3n de la muerte de Guillermo Serrano Otero. As\u00ed, lo \u00a0dedujo \u00a0de \u00a0la confesi\u00f3n extrajudicial dada por Jorge Enrique Ord\u00f3\u00f1ez Pinz\u00f3n \u00a0a \u00a0Juli\u00e1n \u00a0Fernando \u00a0Orozco Fiesco; el hecho de ser realmente la v\u00edctima\u00a0 \u00a0un \u00a0concejal, \u00a0la \u00a0fallida \u00a0coartada \u00a0para \u00a0evitar \u00a0las implicaciones del cheque \u00a0girado \u00a0a \u00a0Mar\u00eda \u00a0Serrano \u00a0de \u00a0Garnica, \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n afectiva existente entre \u00a0YOLANDA \u00a0y \u00a0CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0desde \u00a0antes de ocurrir los hechos; la relaci\u00f3n de \u00a0consanguinidad \u00a0entre \u00a0LIZARAZO \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0y \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0Pinz\u00f3n; el hallazgo del \u00a0chang\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0vivienda \u00a0de \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez Lizarazo; el haber sido \u00a0YOLANDA \u00a0la \u00a0promotora \u00a0de la fiesta en el solitario restaurante, siendo ella la \u00a0\u00fanica \u00a0persona \u00a0interesada \u00a0en \u00a0comunicarle \u00a0a \u00a0los \u00a0homicidas \u00a0el \u00a0sitio de la \u00a0reuni\u00f3n; \u00a0y \u00a0las actitudes sospechosas asumidas por aquella despu\u00e9s de hacerle \u00a0el pago al autor material por intermedio de Marina Serrano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A juicio del casacionista, las circunstancias \u00a0que \u00a0rodearon \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0as\u00ed como la fr\u00eda, \u00a0calculada \u00a0y \u00a0profesional \u00a0actitud \u00a0del \u00a0autor \u00a0material, debieron ser objeto de \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el Tribunal, toda vez que ese comportamiento no ser\u00eda propio \u00a0de \u00a0un \u00a0menor \u00a0de \u00a0edad \u00a0como \u00a0lo \u00a0era entonces Jorge Enrique Ord\u00f3\u00f1ez Pinz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la misma manera, correspond\u00eda apreciar el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Juli\u00e1n Fernando Orozco. Esta persona result\u00f3 intempestivamente \u00a0declarando \u00a0ante \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n; despu\u00e9s desapareci\u00f3 sin \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0ser \u00a0localizado \u00a0para \u00a0ser controvertido por la defensa; y m\u00e1s \u00a0extra\u00f1o \u00a0a\u00fan, \u00a0que \u00a0el \u00a0instructor \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0consignado \u00a0sus \u00a0datos \u00a0en la \u00a0diligencia, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0establec\u00eda con respecto al testigo de \u00a0identidad reservada, que deb\u00edan extenderse en acta aparte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal versi\u00f3n, sin embargo, solo ofrece dudas. \u00a0No \u00a0 qued\u00f3 \u00a0claro \u00a0si \u00a0estuvo \u00a0motivada \u00a0por \u00a0el \u00a0ofrecimiento \u00a0de \u00a0dinero \u00a0que \u00a0p\u00fablicamente hizo una de las familiares de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 sentenciador \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0por \u00a0MARIO\u00a0 \u00a0MORALES, \u00a0vigilante de la Direcci\u00f3n de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0y Transporte, que declar\u00f3 que CARLOS ALBERTO LIZARAZO PINZ\u00d3N sali\u00f3 \u00a0de \u00a0esas dependencias despu\u00e9s de la media noche, mientras que Guillermo Serrano \u00a0fue ultimado hacia las 11:40 p.m.. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para los juzgadores, existe \u00edntima relaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0el \u00a0pago \u00a0al sicario, YOLANDA CASTILLO y CARLOS ALBERTO LIZARAZO PINZ\u00d3N, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0\u00e9ste \u00a0\u00faltimo le hizo entrega de dinero a la mujer. Lo cierto, sin \u00a0embargo, \u00a0es que ese hecho se explica con el pr\u00e9stamo efectuado con el producto \u00a0de \u00a0la \u00a0venta \u00a0de \u00a0una \u00a0motocicleta \u00a0de \u00a0placas \u00a0ZYX \u00a051, \u00a0como \u00a0se comprob\u00f3 el \u00a0respectivo \u00a0contrato de compraventa; y esa la raz\u00f3n, tambi\u00e9n, que justifica la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0del cheque por parte de Yolanda a nombre de Marina Garnica, lo cual \u00a0ocurri\u00f3 \u00a06 meses y 4 d\u00edas despu\u00e9s de la muerte de Guillermo Serrano. Esta, es \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0importante \u00a0a \u00a0tener \u00a0en cuenta en este asunto, pues ning\u00fan \u00a0homicida \u00a0a \u00a0sueldo \u00a0espera \u00a0ese \u00a0tiempo \u00a0para recibir su paga. Las reglas de la \u00a0experiencia, \u00a0 muestran \u00a0 lo \u00a0 contrario, \u00a0 que \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0general \u00a0cobran \u00a0por \u00a0adelantado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, no se puede desconocer que a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 circular \u00a0 \u00a0 denominada \u00a0 \u00a0 \u201cciudad \u00a0rebelde\u201d \u00a0el \u00a0ELN \u00a0se \u00a0adjudic\u00f3 \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0del concejal, lo cual es perfectamente cre\u00edble teniendo en cuenta la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de orden p\u00fablico de la zona en particular y la que vive el pa\u00eds en \u00a0general. \u00a0 De \u00a0igual \u00a0forma, \u00a0los \u00a0distintos \u00a0personajes \u00a0de \u00a0la \u00a0localidad \u00a0que \u00a0declararon \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso calificaron el homicidio de Serrano Otero como una \u00a0retaliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0guerrilla. \u00a0Igual \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0se hizo en los peri\u00f3dicos \u00a0Vanguardia \u00a0Liberal, \u00a0El \u00a0Tiempo \u00a0y \u00a0el \u00a0Espectador; \u00a0y la seria publicaci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0humanos \u00a0JUSTICIA Y PAZ; es de p\u00fablico conocimiento que el alcalde de \u00a0Piedecuesta \u00a0(Santander) \u00a0y \u00a0otros personajes de ese municipio hab\u00edan expresado \u00a0las amenazas que constantemente recib\u00edan de la guerrilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 es \u00a0 dable \u00a0estar \u00a0ajenos \u00a0a \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0cercanos a \u00e9ste, como que d\u00edas antes se le hab\u00eda dado muerte \u00a0a \u00a0otro \u00a0concejal, cuya autor\u00eda tambi\u00e9n se le atribuy\u00f3 a la guerrilla; que en \u00a0el \u00a0departamento \u00a0de Santander alcaldes y concejales hab\u00edan sido constantemente \u00a0atacados por esta clase de grupos al margen de la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Confrontadas \u00a0las \u00a0dudas \u00a0que \u00a0emergen de las \u00a0circunstancias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anteriores, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cfantasmal\u201d \u00a0 testimonio \u00a0de \u00a0Juli\u00e1n \u00a0Fernando \u00a0Orozco, \u00a0quien no se supo quien era; solo que prest\u00f3 servicio militar \u00a0como \u00a0soldado \u00a0raso \u00a0en San Vicente; emerge el error judicial, pues aqu\u00e9l no se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a \u00a0realidades en concreto. A la postre, solo sostuvo que en la casa de \u00a0CARLOS ALBERTO LIZARAZO PINZ\u00d3N se encontraba un chang\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0tiene \u00a0que ver con las relaciones \u00a0intrafamiliares, \u00a0dicha \u00a0deponencia \u00a0presenta \u201cvicios \u00a0protuberantes\u201d. No es posible que una persona que no \u00a0conoc\u00eda \u00a0a \u00a0los integrantes de la familia, y que, por lo mismo nunca tuvo trato \u00a0con \u00a0ellos, \u00a0hiciera \u00a0referencias \u00a0suyas: \u00a0M\u00e1s \u00a0sospechoso a\u00fan es su relato en \u00a0tanto \u00a0que afirma la presencia de una moto en el lugar de los hechos, pese a que \u00a0ninguno \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0acudientes \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 restaurante \u00a0 \u00a0 \u201cTerranova\u201d \u00a0 hicieron \u00a0 menci\u00f3n \u00a0 a \u00a0ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la forma como lleg\u00f3 a su conocimiento \u00a0el \u00a0 hecho, \u00a0 es \u00a0 bastante \u00a0 contradictorio, \u00a0 toda \u00a0 vez \u00a0 que, \u00a0 \u201cno \u00a0atina \u00a0a \u00a0decir \u00a0en \u00a0realidad \u00a0qui\u00e9n \u00a0le \u00a0cont\u00f3 \u00a0tama\u00f1a \u00a0y \u00a0fantasiosa \u00a0mentira \u00a0criminal\u201d, \u00a0ni de su exposici\u00f3n \u00a0es \u00a0posible \u00a0deducir \u00a0que \u00a0proviniera \u00a0del \u00a0propio \u00a0Jorge \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez o Guillermo \u00a0Orozco. \u00a0 Aqu\u00ed, \u00a0 la \u00a0 recompensa \u00a0 \u2013al \u00a0testigo- \u00a0lo descalifica moral y \u00e9ticamente. Todo es de o\u00eddas, \u00a0al \u00a0parecer \u00a0originado \u00a0en \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0di\u00e1logos sostenidos en el Batall\u00f3n \u00a0donde \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0encontraban. \u00a0 Pero \u00a0 \u2013se \u00a0pregunta- acaso qu\u00e9 inter\u00e9s podr\u00eda existir en ello, cuando de \u00a0hacerse \u00a0 p\u00fablico \u00a0 le \u00a0 acarrear\u00eda \u00a0\u201ccasi \u00a0cadena \u00a0perpetua?. Sin embargo, el proceso demostr\u00f3 que estos \u00a0soldados prestaron servicio en diferentes compa\u00f1\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0todas \u00a0maneras, \u00a0la de Jorge Ord\u00f3\u00f1ez no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la descripci\u00f3n que dieran los testigos que se encontraban en el \u00a0restaurante Terranova con la del autor material del homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se trata, pues, de hechos contingentes que no \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0lo exigido por el sistema procesal nuestro, seg\u00fan el cual debe \u00a0prevalecer \u00a0la presunci\u00f3n de inocencia, pues se distorsion\u00f3 la verdad material \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de los testimonios rese\u00f1ados, al igual que el dictamen de patolog\u00eda \u00a0forense. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, as\u00ed, se case la sentencia recurrida \u00a0y se dicte una de reemplazo absolviendo a su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Demanda \u00a0a \u00a0nombre de YOLANDA CASTILLO DE \u00a0SERRANO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0sustento \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0seis cargos propone el demandante \u00a0contra la sentencia de segundo grado, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0\u201cen \u00a0la apreciaci\u00f3n de las pruebas que \u00a0conforman \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0que \u00a0lo infirman\u201d \u00a0es \u00a0esta \u00a0censura, propuesta en relaci\u00f3n con el m\u00f3vil o inter\u00e9s \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0de \u00a0YOLANDA \u00a0CASTILLO MALDONADO, el cual fue sustentado por los \u00a0falladores \u00a0en \u00a0la \u00a0existencia de una relaci\u00f3n sentimental entre \u00e9sta y CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0 LIZARAZO, \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 habr\u00eda \u00a0 sido \u00a0 descubierta \u00a0 por \u00a0 Guillermo \u00a0Serrano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0indicio se apoy\u00f3 en hechos indicadores \u00a0dudosos \u00a0 o \u00a0 no \u00a0 probados, \u00a0 que \u00a0no \u00a0necesariamente \u00a0conduc\u00edan \u00a0a \u00a0id\u00e9ntica \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0bien \u00a0podr\u00edan \u00a0tener \u00a0explicaci\u00f3n en otras hip\u00f3tesis \u00a0descartadas \u00a0 sin \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 alguna. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0no \u00a0cumplen \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0verosimilitud.\u00a0 \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0aserto, \u00a0transcribe \u00a0en lo \u00a0pertinente \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0al \u00a0respecto \u00a0por las sentencias de primero y segundo \u00a0grado \u00a0 destacando \u00a0 c\u00f3mo, \u00a0sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0los \u00a0problemas \u00a0l\u00f3gicos \u00a0y \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0presenta \u00a0la prueba indiciaria, Juez y Tribunal terminaron por \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0que \u00a0un\u00eda a YOLANDA con LUIS CARLOS, sumada a las \u00a0manifestaciones \u00a0de celos, que incluyeron maltrato de obra de Guillermo hacia su \u00a0esposa, \u00a0fueron el motivo, por el que la pareja decidi\u00f3 eliminarlo, vali\u00e9ndose \u00a0del medio hermano de LIZARAZO PINZ\u00d3N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0de las malas relaciones \u00a0entre \u00a0la \u00a0pareja \u00a0Serrano \u00a0Castillo, las dedujo el Tribunal de lo declarado por \u00a0Blanca \u00a0Nieves \u00a0Serrano, \u00a0Mario \u00a0Serrano, \u00a0Luis \u00a0Jes\u00fas \u00a0Garc\u00eda, \u00a0Mar\u00eda \u00a0In\u00e9s \u00a0Serrano, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Aza \u00a0y \u00a0Olga Rangel Noza, cuyas deponencias fueron \u00a0apreciadas \u00a0fuera \u00a0de \u00a0contexto, \u00a0toda vez que cotejadas en su integridad no dan \u00a0siquiera \u00a0la \u00a0impresi\u00f3n \u00a0de \u00a0que existiera un permanente conflicto, pues lo que \u00a0\u00e9stos \u00a0refirieron \u00a0fue \u00a0desavenencias que no trascendieron siquiera al c\u00edrculo \u00a0familiar. \u00a0Coincidieron \u00a0en \u00a0manifestar que Guillermo era celoso, mas no que les \u00a0constara \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0que \u00a0 por \u00a0 tal \u00a0 motivo \u00a0 hubiera \u00a0golpeado \u00a0a \u00a0YOLANDA. \u00a0En \u00a0tales \u00a0condiciones,\u00a0\u00a0 \u00a0no \u00a0puede \u00a0afirmarse \u00a0certeza al respecto. Esas causas \u00a0infirmantes \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0fueron, \u00a0adem\u00e1s, expuestas en la audiencia, \u00a0pero no merecieron pronunciamiento alguno del Juez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0veros\u00edmil \u00a0que \u00a0cualquier \u00a0pareja \u00a0tenga \u00a0problemas, \u00a0pero \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0en una de tales \u00a0caracter\u00edsticas, \u00a0lo normal es que su entorno social y familiar no se entere de \u00a0lo \u00a0que \u00a0sucede, \u00a0y \u00a0menos \u00a0si \u00a0de \u00a0por medio hay golpes y amenazas, y entre los \u00a0declarantes, \u00a0como \u00a0aqu\u00ed, \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, en \u00a0posici\u00f3n de enfrentamiento con la procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, otra regla de la experiencia indica \u00a0que \u00a0entre \u00a0m\u00e1s lejanas las personas, menos saben de alguien, por manera que un \u00a0amigo \u00a0lejano \u00a0no \u00a0tendr\u00eda \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0saber \u00a0detalles \u00a0que \u00a0si conoce uno m\u00e1s \u00a0cercano. \u00a0En este caso, el grupo compuesto por Sandra Pati\u00f1o, Aurora Viviescas, \u00a0Isabel \u00a0Villabona, \u00a0Cenaida \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0Olga \u00a0Rangel y Edgar Villamizar, dieron \u00a0cuenta de un desarrollo normal en las relaciones de la pareja. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0amigos \u00a0como \u00a0Mario \u00a0Serrano, \u00a0Jos\u00e9 del \u00a0Carmen \u00a0Aza, Jes\u00fas Garc\u00eda Rangel y Esperanza Gal\u00e1n, dijeron que Guillermo era \u00a0celoso \u00a0y \u00a0aunque pronunci\u00f3 frases y palabras desobligantes para con su esposa, \u00a0lo hizo tomando licor y en forma aislada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0deponentes del grupo familiar, Zayda Luz \u00a0Serrano \u00a0Castillo, \u00a0hija \u00a0de \u00a0la pareja, los hermanos, cu\u00f1ados y sobrinos de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0Nubia \u00a0M\u00e9ndez \u00a0de Serrano, Abelardo Serrano Otero, Elizabeth G\u00e1lvez \u00a0de \u00a0Serrano \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0In\u00e9s \u00a0Serrano Otero tampoco ofrecieron un dato preciso. \u00a0Incluso, \u00a0Abelardo, \u00a0el \u00a0hermano \u00a0m\u00e1s \u00a0cercano dijo no tener conocimiento sobre \u00a0desavenencias entre la pareja por infidelidad de la procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 contraste, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0\u201credujo \u00a0 el \u00a0 efecto \u00a0debido\u201d \u00a0a \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0que \u00a0igualmente \u00a0hicieran \u00a0familiares \u00a0y \u00a0amigos \u00a0sobre los planes \u00a0comunes \u00a0que \u00a0exist\u00edan \u00a0entre \u00a0la \u00a0pareja, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0es \u00a0incompatible \u00a0con una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0desconfianza. \u00a0En tales condiciones, entonces, no se estructur\u00f3 \u00a0la certeza, en tanto que no se super\u00f3 la duda razonable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0la separaci\u00f3n de CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0LIZARAZO \u00a0de \u00a0su esposa Yolima Torres se motiv\u00f3 en el conocimiento que \u00a0aquella \u00a0tuvo \u00a0de la relaci\u00f3n extramatrimonial sostenida por aqu\u00e9l con YOLANDA \u00a0CASTILLO. \u00a0Esta \u00a0situaci\u00f3n, fue valorada como otro hecho indicador, no obstante \u00a0que \u00a0la \u00a0propia \u00a0Yolima \u00a0desminti\u00f3 \u00a0las \u00a0afirmaciones que en boca suya puso Luz \u00a0Amparo \u00a0Castellanos, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0se \u00a0mantuvo \u00a0su veracidad sobre una hip\u00f3tesis \u00a0inveros\u00edmil. \u00a0Y \u00a0si bien existen elementos de juicio que conducir\u00edan a suponer \u00a0que \u00a0 CARLOS \u00a0 ALBERTO \u00a0LIZARAZO \u00a0ten\u00eda \u00a0una \u00a0amante, \u00a0\u00e9sta \u00a0no \u00a0era \u00a0YOLANDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0manifestado al respecto por Blanca Nieves \u00a0Serrano, \u00a0citada \u00a0por \u00a0el Tribunal como sustento de la apreciaci\u00f3n cuestionada, \u00a0se \u00a0hizo muchos meses despu\u00e9s de ocurrido el hecho, a pesar de ser informaci\u00f3n \u00a0depositada \u00a0en \u00a0esa \u00a0declarante desde el mes de febrero anterior. Esto, conforme \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0verosimilitud \u00a0le \u00a0resta veracidad, m\u00e1xime cuando lo vertido \u00a0proviene \u00a0de \u00a0una \u00a0familiar \u00a0del \u00a0occiso con intereses en contra de YOLANDA. Por \u00a0eso, \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0Tribunal \u00a0relativa \u00a0a \u00a0que \u00a0Yolima \u00a0\u201ctendi\u00f3 \u00a0un manto protector\u201d sobre los \u00a0procesados, \u00a0carece \u00a0de \u00a0sustento \u00a0y es il\u00f3gica, porque aquella no tendr\u00eda por \u00a0qu\u00e9 \u00a0pretender \u00a0cubrir a la amante de su marido, ni lo favorec\u00eda a \u00e9l, porque \u00a0la \u00a0incriminaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0suya \u00a0provino \u00a0del \u00a0hallazgo \u00a0del chang\u00f3n en su \u00a0residencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0se \u00a0redujeron \u00a0los \u00a0efectos \u00a0probatorios \u00a0que frente a ese hecho tendr\u00eda la versi\u00f3n seg\u00fan la cual LIZARAZO \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0frecuentaba \u00a0una \u00a0joven de nombre Sandra que se movilizaba en una moto. \u00a0Por consiguiente la explicaci\u00f3n del Tribunal resulta inveros\u00edmil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A consecuencia de tales yerros se infringieron \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247, \u00a0254, \u00a0294 \u00a0y \u00a0300 \u00a0a \u00a0303 del Decreto 2700 de 1991-normas \u00a0medio-; \u00a0y \u00a02 \u00a0, \u00a023, \u00a036, \u00a0323 \u00a0y \u00a0324 del Decreto 100 de 1980, por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustanciaL, \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, con \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0del \u00a0indicio de oportunidad para \u00a0delinquir, \u00a0edificado \u00a0sobre \u00a0la \u00a0base \u00a0de \u00a0que \u00a0YOLANDA CASTILLO MALDONADO tuvo \u00a0injerencia \u00a0directa \u00a0en \u00a0el \u00a0evento \u00a0y el lugar donde se llevar\u00eda a cabo, en el \u00a0cual \u00a0fue \u00a0cometido \u00a0el delito, puesto que el autor material lleg\u00f3 directamente \u00a0all\u00ed, \u00a0precisamente con base en la informaci\u00f3n suministrada por aquella, y eso \u00a0no \u00a0fue \u00a0casual. El yerro, igualmente se cometi\u00f3 en relaci\u00f3n con los elementos \u00a0de juicio que lo infirman. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Existen, \u00a0sin \u00a0embargo, varios inconvenientes \u00a0que \u00a0imped\u00edan \u00a0configurar \u00a0tal \u00a0indicio. \u00a0No existe prueba de la existencia del \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0\u201ccomo resultado de la apreciaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0tanto \u00a0de las pruebas que lo fundamentan como de las que lo infirman y \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0que \u00a0un hecho indicador no puede probarse con un \u00a0indicio, ni ser una hip\u00f3tesis\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, la preparaci\u00f3n del escenario del \u00a0crimen \u00a0es \u00a0una \u00a0reflexi\u00f3n indiciaria \u2013extra\u00edda \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 versi\u00f3n \u00a0de \u00a0algunos \u00a0testigos \u00a0err\u00f3neamente \u00a0apreciados- \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0parte \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador de otro \u00a0indicio, \u00a0pues \u00a0eso \u00a0va \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de lo dispuesto en el art\u00edculo 301 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n seguido anota que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0precis\u00f3 \u00a0en \u00a0que prueba se apoy\u00f3 para \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0YOLANDA \u00a0escogi\u00f3 \u00a0ese \u00a0espec\u00edfico \u00a0sitio para hacer la reuni\u00f3n. \u00a0Simplemente, \u00a0supuso \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0no pudieron ser las empleadas porque no \u00a0ten\u00edan ese poder. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la \u00a0iniciativa \u00a0para hacer una cena de \u00a0despedida \u00a0a \u00a0In\u00e9s Serrano, hermana de Guillermo YOLANDA CASTILLO sostuvo en la \u00a0indagatoria \u00a0que \u00a0las \u00a0empleadas \u00a0se \u00a0lo \u00a0propusieron. \u00a0Con relaci\u00f3n a la misma \u00a0circunstancia \u00a0declararon \u00a0Sandra Pati\u00f1o, Zayda Luz Serrano, Cenaida Mart\u00ednez, \u00a0Isabel \u00a0Villabona \u00a0y \u00a0Edgar \u00a0Villamizar, quienes adem\u00e1s, anotaron que para ello \u00a0contaron con la aprobaci\u00f3n de Guillermo y su esposa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0elecci\u00f3n \u00a0del restaurante \u00a0Terranova, \u00a0destaca \u00a0que \u00a0la apreciaci\u00f3n alusiva a que es alejado, \u201ces \u00a0en \u00a0s\u00ed misma una hip\u00f3tesis\u201d, que \u00a0por \u00a0lo mismo no puede hacer parte del hecho indicador. Adem\u00e1s, desvirtuado que \u00a0no \u00a0fue \u00a0la \u00a0procesada \u00a0la \u00a0gestora \u00a0de la cena y que la elecci\u00f3n del sitio fue \u00a0aleatoria, el hecho indicador se derrumba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YOLANDA CASTILLO afirm\u00f3 que inicialmente, por \u00a0sugerencia \u00a0de \u00a0Guillermo \u00a0se \u00a0iba \u00a0hacer \u00a0la \u00a0comida \u00a0en \u00a0su casa, pero como el \u00a0restaurante \u00a0al \u00a0que \u00a0pedir\u00edan \u00a0la comida estaba en remodelaci\u00f3n, una empleada \u00a0sugiri\u00f3 \u00a0el \u00a0Terranova, \u00a0de \u00a0lo cual se le consult\u00f3 a Guillermo quien acept\u00f3. \u00a0Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0Cenaida \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0ratific\u00f3 que fue idea de las empleadas, e \u00a0incluso \u00a0que \u00a0ella \u00a0misma \u00a0llam\u00f3 \u00a0y habl\u00f3 con el mesero de ese lugar. Y aunque \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante \u00a0dijo \u00a0no \u00a0acordarse, \u201cno tiene efecto \u00a0alguno \u00a0por \u00a0cuanto en primer lugar el tiempo transcurrido pudo desfigurar en la \u00a0certeza \u00a0 \u00a0mostrada \u00a0 \u00a0al \u00a0 principio \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 otro \u00a0 lado \u00a0 no \u00a0 vari\u00f3 \u00a0 su \u00a0versi\u00f3n\u201d. \u00a0 Igual \u00a0 manifestaci\u00f3n \u00a0 hizo \u00a0 Isabel \u00a0Villabona ante YOLANDA y Cenaida Mart\u00ednez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, agrega la defensa, es \u00a0claro \u00a0no solo que varias personas intervinieron en la elecci\u00f3n del lugar y que \u00a0en \u00a0 ello \u00a0medi\u00f3 \u00a0una \u00a0causa \u00a0del \u00a0azar \u00a0debidamente \u00a0probada: \u00a0el \u00a0cierre \u00a0del \u00a0establecimiento \u00a0inicialmente \u00a0seleccionado. \u00a0Todo esto, descarta que no hubo un \u00a0plan \u00a0cuidadosamente \u00a0elaborado \u00a0por YOLANDA para que la cena se desarrollara en \u00a0el \u00a0restaurante \u00a0Terranova, por ser el sitio que permitir\u00eda con mayor seguridad \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del delito. Este razonamiento del Tribunal es absurdo y rompe las \u00a0reglas de la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que corresponde al hecho indicador en \u00a0que \u00a0se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, consistente en que el restaurante Terranova est\u00e1 \u00a0alejado \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad, y por lo mismo, facilitar\u00eda el crimen, presupuesto del \u00a0indicio \u00a0de \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0el \u00a0fallador incurri\u00f3 en errores de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0por falso juicio de convicci\u00f3n que afectan su estructura l\u00f3gica, \u00a0tanto \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0que \u00a0le \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0sustento \u00a0como \u00a0de \u00a0aquellos que \u00a0desvirt\u00faan \u00a0tal \u00a0apreciaci\u00f3n. Ning\u00fan testigo afirm\u00f3 que el sitio se escogi\u00f3 \u00a0por \u00a0su lejan\u00eda. De manera, pues, que la deducci\u00f3n se hizo valer como parte de \u00a0la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la audiencia p\u00fablica se demostr\u00f3 con un \u00a0mapa \u00a0de \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n de Piedecuesta que el restaurante est\u00e1 ubicado a pocas \u00a0cuadras \u00a0de \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0y a media cuadra del hospital. Por eso, resulta sin \u00a0ninguna \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n del juzgador sobre la lejan\u00eda y soledad \u00a0del \u00a0lugar, aunque esta \u00faltima circunstancia \u201csi fue \u00a0determinada \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 procesada\u201d \u00a0aunque \u00a0con \u00a0la \u00a0complacencia del due\u00f1o del establecimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las circunstancias que rodearon el homicidio y \u00a0el \u00a0conocimiento previo que ten\u00eda el homicida del lugar y de la presencia all\u00ed \u00a0de \u00a0Guillermo \u00a0Serrano, es otro hecho indicador del indicio de oportunidad, pues \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0solo podr\u00eda haberla suministrado quien \u00a0tuviese \u00a0inter\u00e9s en que se cometiera, lo cual es una suposici\u00f3n en s\u00ed misma y \u00a0viola el principio de la causa \u00fanica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, \u00a0replica el demandante, que a pesar de \u00a0haberse \u00a0apoyado \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0la declaraci\u00f3n rendida por Juli\u00e1n Fernando \u00a0Orozco \u00a0Fiesco, \u00a0varias \u00a0son \u00a0las inconsistencias que presenta la valoraci\u00f3n de \u00a0dicho \u00a0testimonio. \u00a0Primero, \u00a0se fundamenta en una hip\u00f3tesis del testigo, quien \u00a0supuso \u00a0que \u00a0si \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0sab\u00eda \u00a0ese \u00a0dato es porque lo hab\u00eda obtenido de la \u00a0esposa \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima. \u00a0Segundo, \u00a0no tiene en cuenta que, seg\u00fan el relato de \u00a0dicho \u00a0deponente, \u00a0a Serrano Otero lo estaban siguiendo hac\u00eda algunos d\u00edas, lo \u00a0cual \u00a0resultaba \u00a0innecesario \u00a0si \u00a0contaban con informaci\u00f3n confiable de alguien \u00a0cercano \u00a0a \u00a0\u00e9l. \u00a0Tercero, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0Juli\u00e1n \u00a0mezcla en un solo tiempo \u00a0circunstancias \u00a0antecedentes, \u00a0concomitantes y subsiguientes, no se le aplicaron \u00a0las \u00a0reglas \u00a0del \u00a0control del testimonio, pues debido a esa falencia el Tribunal \u00a0cree \u00a0que \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez sab\u00eda antes de cometer el delito, que el motivo de la cena \u00a0era despedir a una hermana del occiso, y eso no lo dijo Fiesco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corolario de lo anterior, es la violaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 247, 254, 294 y 300 a 303 del Decreto 2700 de 1991, a trav\u00e9s de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0quebrantaron \u00a0los art\u00edculos 2, 23, 36, 323 y 324.1 del Decreto \u00a0100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer Cargo \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0t\u00e9rminos \u00a0id\u00e9nticos a los utilizados en \u00a0los \u00a0anteriores, \u00a0en \u00a0este cargo, nuevamente propone el demandante la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0por \u00a0errores de hecho por falsos juicios de convicci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0en \u00a0esta \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0la \u00a0prueba que afirma e infirma los \u00a0hechos \u00a0indicadores a partir de los cuales estructur\u00f3 el Tribunal el indicio de \u00a0actitud indiferente de YOLANDA frente a la muerte de su esposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0la transcripci\u00f3n que hace del aparte \u00a0pertinente, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a tal conclusi\u00f3n con base en la declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0 en \u00a0 diciembre \u00a0 de \u00a01996 \u00a0por \u00a0Carmen \u00a0Garz\u00f3n \u00a0Salazar \u00a0\u2013cuando ya la familia de la v\u00edctima se \u00a0hab\u00eda \u00a0constituido \u00a0en \u00a0parte \u00a0civil-, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0una vez que Guillermo \u00a0recibi\u00f3 \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0YOLANDA no dijo nada, solo caminaba hasta la puerta de \u00a0la \u00a0calle \u00a0y \u00a0se \u00a0regresaba; \u00a0y cuando se le pidi\u00f3 que lo llevaran al hospital, \u00a0solamente \u00a0pregunt\u00f3 \u00a0para \u00a0qu\u00e9, \u00a0si una persona con tres tiros en la cabeza no \u00a0sobreviv\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0sobre \u00a0la reacci\u00f3n de aquella \u00a0ante \u00a0el \u00a0atentado \u00a0de \u00a0que \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0su esposo, la prueba recaudada en el \u00a0proceso, \u00a0comenzando \u00a0por la declaraci\u00f3n de Luis Le\u00f3n, lo referido por YOLANDA \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia de indagatoria, lo vertido despu\u00e9s por Cenaida Mart\u00ednez, en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0la \u00a0sindicada \u00a0ayud\u00f3 \u00a0a \u00a0subir al herido a la \u00a0camioneta \u00a0y \u00a0fue \u00a0ella \u00a0quien \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0al \u00a0hospital, demuestran que aquella \u00a0tambi\u00e9n \u00a0qued\u00f3 \u00a0at\u00f3nita con lo ocurrido, tanto que ni siquiera record\u00f3 en su \u00a0injurada \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0contribuy\u00f3 a auxiliar a su esposo, pues no recordaba \u00a0casi \u00a0nada \u00a0de su proceder inmediatamente despu\u00e9s del insuceso. Adem\u00e1s, seg\u00fan \u00a0los testigos, las mujeres se volvieron hist\u00e9ricas llorando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0decir, \u00a0existen \u00a0pruebas \u00a0que infirman el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0da \u00a0el \u00a0Tribunal sobre el \u00a0comportamiento \u00a0de \u00a0YOLANDA concomitante y posterior al atentado, no emerge como \u00a0\u00fanica \u00a0explicaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0no se aproxima al principio de verosimilitud, \u00a0pues \u00a0 fueron \u00a0diversas \u00a0las \u00a0formas \u00a0como \u00a0reaccionaron \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraban en el lugar y presenciaron la comisi\u00f3n del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la \u00a0postre, \u00a0el \u00a0yerro \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n se \u00a0concreta \u00a0al \u00a0sobreestimar \u00a0unos \u00a0apartes \u00a0de tales testimonios y cercenar el de \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Carmen Garz\u00f3n; y de otro lado, por desestimar aquellos que indican \u00a0que \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0de \u00a0YOLANDA no fue calculada. Hubo, pues, desconocimiento de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la l\u00f3gica y la experiencia, toda vez que niega como posible que \u00a0una \u00a0persona \u00a0ante \u00a0un \u00a0hecho \u00a0como \u00a0el que aqu\u00ed se investig\u00f3, no reaccione de \u00a0manera \u00a0inmediata, \u00a0e \u00a0introduce \u00a0como \u00a0regla \u00a0general la experiencia totalmente \u00a0contraria, \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 nada \u00a0 distinto \u00a0que \u00a0una \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0al \u00a0absurdo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como normas violadas cita las mismas indicadas \u00a0en los cargos anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0censura, \u00a0postulada \u00a0con \u00a0los \u00a0mismos \u00a0fundamentos \u00a0de las precedentes, est\u00e1 orientada a desvirtuar el indicio de mala \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0deducido \u00a0porque \u00a0la \u00a0procesada YOLANDA CASTILLO no suministr\u00f3 \u00a0explicaciones \u00a0satisfactorias \u00a0con \u00a0respecto a las transacciones financieras que \u00a0tuvo \u00a0con \u00a0CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0LIZARAZO \u00a0PINZ\u00d3N, en especial el cheque que gir\u00f3 a \u00a0nombre \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 suegra \u00a0 del \u00a0 autor \u00a0material, \u00a0se\u00f1ora \u00a0Marina \u00a0Serrano \u00a0de \u00a0Garnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 bien \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 parte \u00a0 de \u00a0dos \u00a0circunstancias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ciertas, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e9stas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201csobredimensionada\u201d \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u201cse \u00a0extendieron en forma indebida, las consecuencias de una falta \u00a0de \u00a0claridad \u00a0que \u00a0no \u00a0proviene \u00a0de Yolanda Castillo de Serrano y a la vez se le \u00a0niega \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0 improcedente \u00a0 la \u00a0 franqueza \u00a0 de \u00a0su \u00a0versi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular\u201d. \u00a0 A \u00a0 la \u00a0 postre, \u00a0 el \u00a0 Ad \u00a0Quem \u00a0le \u00a0traslad\u00f3 \u00a0a su defendida la \u00a0falta \u00a0de \u00a0claridad \u00a0de CARLOS ALBERTO LIZARAZO, quien no explic\u00f3 el origen del \u00a0dinero \u00a0prestado \u00a0a \u00a0su \u00a0defendida, ni expres\u00f3 desde un principio tener cuentas \u00a0corrientes \u00a0y todas las dem\u00e1s razones que dio el fallador de segundo grado, las \u00a0cuales solo lo incriminan a \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 el \u00a0contrario, \u00a0la \u00a0buena \u00a0situaci\u00f3n \u00a0econ\u00f3mica \u00a0de \u00a0Yolanda \u00a0el \u00a0juez colegiado la invirti\u00f3 para considerarla, no a \u00a0favor, \u00a0sino \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0su \u00a0representada, cuando lo cierto es que solo fue \u00a0holgada \u00a0a \u00a0ra\u00edz \u00a0de la muerte de su esposo, una vez cobr\u00f3 el seguro, con cuyo \u00a0pago \u00a0compr\u00f3 \u00a0un \u00a0apartamento \u00a0para \u00a0ella \u00a0y \u00a0sus \u00a0hijos. Antes, cuando hizo el \u00a0pr\u00e9stamo, \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0era \u00a0 igual, \u00a0 y \u00a0 as\u00ed \u00a0 lo \u00a0 demostraron \u00a0 sus \u00a0 extractos \u00a0bancarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se neg\u00f3, as\u00ed, una causa infirmante del hecho \u00a0indicador: \u00a0la \u00a0sinceridad \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada. \u00a0En \u00a0este sentido, el Tribunal no \u00a0acept\u00f3 \u00a0que el cheque se hubiera podido ubicar gracias a su colaboraci\u00f3n, y de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0le \u00a0rest\u00f3 \u00a0credibilidad a lo sostenido por ella en la indagatoria. \u00a0Aqu\u00ed, \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0puede establecer como causa \u00fanica que YOLANDA no requer\u00eda \u00a0de los servicios financieros de CARLOS ALBERTO LIZARAZO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0reparos, \u00a0concluye \u00a0que \u00a0se \u00a0violaron \u00a0las \u00a0mismas \u00a0disposiciones \u00a0procesales \u2013como \u00a0normas \u00a0medio- \u00a0y \u00a0sustanciales \u00a0\u2013fin- \u00a0 \u00a0citadas \u00a0 en \u00a0ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0el \u00a0mismo \u00a0postulado \u00a0rese\u00f1ado \u00a0en los \u00a0reproches \u00a0anteriores, ahora acusa el demandante un falso juicio de convicci\u00f3n, \u00a0derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0negativa \u00a0de credibilidad a un contraindicio que favorec\u00eda la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0YOLANDA \u00a0CASTILLO, \u00a0quien \u201casumi\u00f3 un \u00a0alt\u00edsimo \u00a0riesgo \u00a0propio al momento en que se produjo el atentado mortal contra \u00a0su \u00a0esposo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0indica que no tuvo compromiso criminal con el homicida\u201d. \u00a0En \u00a0ese \u00a0instante \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0cabeza \u00a0recostada en su \u00a0marido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es decir, el juzgador plural encontr\u00f3 l\u00f3gico \u00a0que \u00a0quien \u00a0acuerda \u00a0previamente la comisi\u00f3n del hecho con el homicida se ponga \u00a0en la l\u00ednea de fuego en el momento en que va ocurrir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el \u00a0Tribunal se bas\u00f3 en una \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0arbitraria \u00a0para \u00a0descartar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0peligro en que se \u00a0encontraba \u00a0YOLANDA \u00a0en \u00a0el \u00a0preciso \u00a0momento en que el sicario le dispar\u00f3 a la \u00a0v\u00edctima. \u00a0Aplicando \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, lo que correspond\u00eda en \u00a0sana \u00a0l\u00f3gica \u00a0frente \u00a0a \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de esas era preguntarse si en la vida \u00a0cotidiana \u00a0el \u00a0autor \u00a0material \u00a0act\u00faa \u00a0a \u00a0riesgo \u00a0de quien le va a pagar por la \u00a0comisi\u00f3n del crimen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0violaron \u00a0as\u00ed \u00a0las \u00a0normas que ha venido \u00a0citando en todos los cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo subsidiario \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad, acusa el demandante el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo grado de violar en forma indirecta la ley sustancial debido a \u00a0errores \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n, \u00a0 \u201cal \u00a0haber mantenido una condena en perjuicios morales decretada y \u00a0tasada a favor de los hermanos del occiso Guillermo Serrano\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0el fallador de segundo grado redujo \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0morales \u00a0tasados \u00a0por \u00a0el \u00a0A \u00a0quo a favor de los hermanos de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0quedando \u00a0\u00e9stos \u00a0definitivamente \u00a0fijados \u00a0en \u00a0el \u00a0equivalente a 200 \u00a0gramos \u00a0oro, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0es \u00a0equivocada \u00a0porque finalmente los cuantific\u00f3 a \u00a0\u201csu \u00a0antojo\u201d, como quiera \u00a0que \u00a0no tuvo en cuenta los par\u00e1metros indicados en el art\u00edculo 106 del Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0como \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0la persona ofendida, la naturaleza y \u00a0consecuencias del agravio sufrido y la modalidad de la infracci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0ordenado \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0colegiado \u00a0estim\u00f3 que la mera constituci\u00f3n en parte civil de los \u00a0hermanos \u00a0de la v\u00edctima les daba derecho a una reparaci\u00f3n moral, pese a que la \u00a0prueba \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0ten\u00edan \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n lejana y les resulta indiferente \u00a0pasar \u00a0por \u00a0encima \u00a0de los bienes de los hijos de Guillermo para obtener el pago \u00a0de \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 perjuicios, \u00a0 \u00a0 cre\u00e1ndose \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0verdaderamente \u00a0absurda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se violaron, as\u00ed, los art\u00edculos 56. 254, 294 \u00a0y \u00a0300 \u00a0a \u00a0303 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, los cuales sirvieron de medio \u00a0para \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de los art\u00edculos 103, 104, 105 y 106 del C\u00f3digo Penal \u00a0por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en lo expuesto en todos los cargos \u00a0anteriores, \u00a0 solicita, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0propuestos \u00a0para \u00a0discutir \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0la sindicada YOLANDA CASTILLO, se case el fallo impugnado y \u00a0se \u00a0dicte \u00a0uno \u00a0de \u00a0reemplazo \u00a0absolvi\u00e9ndola; \u00a0y \u00a0con \u00a0respecto al subsidiario, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que se case la sentencia recurrida en lo que concierne a la condena en \u00a0perjuicios \u00a0morales \u00a0a \u00a0favor de los hermanos de la v\u00edctima y se declare que no \u00a0tiene \u00a0derecho, \u00a0\u201cy \u00a0que \u00a0por \u00a0lo tanto los hijos de \u00a0Guillermo \u00a0Serrano \u00a0Otero \u00a0son \u00a0los \u00a0\u00fanicos con derecho a ser resarcidos en los \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y morales que sufrieron por la muerte de su padre y como \u00a0consecuencia \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0anterior, \u00a0 \u00a0deben \u00a0 \u00a0levantarse \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0embargos \u00a0decretados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR SEGUNDO DELEGADO EN LO \u00a0PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda a nombre de CARLOS ALBERTO LIZARAZO \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el Delegado el \u00fanico cargo propuesto a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0este \u00a0sindicado \u00a0presenta \u00a0sustanciales \u00a0deficiencias en punto de la \u00a0t\u00e9cncica \u00a0casacional \u00a0que \u00a0llevan al traste las aspiraciones del demandante. No \u00a0obstante \u00a0que \u00a0el \u00a0debate \u00a0se \u00a0centra \u00a0en \u00a0la \u00a0existencia de la duda a favor del \u00a0procesado, \u00a0el \u00a0censor \u00a0no cumpli\u00f3 con los derroteros que le impon\u00eda el motivo \u00a0de \u00a0ataque \u00a0escogido, \u00a0ni el sentido de error que invoc\u00f3 para su demostraci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0todo \u00a0el \u00a0discurso argumentativo se contrae a una discusi\u00f3n probatoria en \u00a0la \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0ponen de presente los errores f\u00e1cticos del sentenciador, ni se \u00a0desquicia por completo el soporte probatorio de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista, escogi\u00f3 algunas pruebas a su \u00a0arbitrio, \u00a0para, \u00a0a partir de ah\u00ed sostener que en este proceso los elementos de \u00a0juicio \u00a0recaudados \u00a0no \u00a0permit\u00edan elaborar un juicio de certeza en contra de su \u00a0defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio \u00a0del demandante, el sentenciador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad con relaci\u00f3n al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Juli\u00e1n Fernando Orozco, cuya versi\u00f3n tuvo especial importancia \u00a0en \u00a0las sentencias; as\u00ed como las conclusiones efectuadas con base en el giro de \u00a0un \u00a0cheque \u00a0que \u00a0hiciera \u00a0la esposa de la v\u00edctima a la madre del autor material \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0Tal \u00a0desacierto \u00a0no \u00a0fue \u00a0demostrado. \u00a0Queda \u00a0en \u00a0evidencia que \u00a0pretende \u00a0una \u00a0nueva \u00a0revisi\u00f3n al respecto, desde su personal perspectiva, para \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0reste \u00a0credibilidad, desconociendo, adem\u00e1s, que en fallo del 22 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01997, la justicia de familia profiri\u00f3 sentencia de condena en contra \u00a0del \u00a0menor, \u00a0autor \u00a0material \u00a0del \u00a0homicidio, imponi\u00e9ndole medida de seguridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, las glosas relacionadas con la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0contrainterrogar a dicho testigo porque no se consignaron los \u00a0datos \u00a0que \u00a0permitieran \u00a0su posterior ubicaci\u00f3n, lo cual a la postre dificult\u00f2 \u00a0la \u00a0defensa, es otro desacierto del demandante, pues, esta clase de yerro debi\u00f3 \u00a0proponerlo al amparo de la causal tercera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, los cuestionamientos al hallazgo del \u00a0cheque \u00a0con \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0le habr\u00eda pagado al sicario la comisi\u00f3n del delito, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0son \u00a0equivocados, pues al respecto no tuvo en cuenta que fue ese hecho \u00a0en \u00a0particular \u00a0considerado \u00a0como una de las manifestaciones del delito con base \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0encontrados en la prueba recopilada en el proceso. \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0el \u00a0ataque \u00a0entonces debi\u00f3 enderezarse hacia la prueba indiciaria en \u00a0cualquiera de las fases del proceso de su construcci\u00f3n l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0m\u00e1s \u00a0censurable, \u00a0es \u00a0que para el actor, \u00a0parecieran \u00a0ser \u00a0m\u00e0s que suficientes las explicaciones dadas por los procesados \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de que el referido t\u00edtulo valor se explica por una negociaci\u00f3n \u00a0efectuada entre los dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por su parte, el error de hecho que aduce por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a las reglas de la sana cr\u00edtica, tampoco contiene una comprobaci\u00f3n \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0las \u00a0reglas de la l\u00f3gica, la ciencia o la experiencia com\u00fan. Se \u00a0detiene \u00a0\u00fanicamente \u00a0a \u00a0exponer \u00a0su \u00a0particular parecer, el cual necesariamente \u00a0cede \u00a0ante \u00a0la \u00a0contundencia del acierto de las apreciaciones probatorias de los \u00a0sentenciadores de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde este punto de vista resulta insostenible \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia, \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0apunta \u00a0a \u00a0evidenciar \u00a0que \u00a0un \u00a0sicario cobra por adelantado, pues en el presente asunto no \u00a0puede \u00a0perderse \u00a0de \u00a0vista que entre el autor material y LIZARAZO PINS\u00d3N existe \u00a0un \u00a0 \u00a0lazo \u00a0 \u00a0de \u00a0 consanguinidad \u00a0 que \u00a0 supone \u00a0 un \u00a0 determinado \u00a0 grado \u00a0 de \u00a0confianza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante, relativa al \u00a0desconocimiento \u00a0de la declaraci\u00f3n del portero de la Direcci\u00f3n de Tr\u00e1nsito de \u00a0Piedecuesta, \u00a0quien \u00a0sostuvo que CARLOS ALBERTO LIZARAZO sali\u00f3 de esas oficinas \u00a0pasada \u00a0la \u00a0media \u00a0noche del d\u00eda en que se cometi\u00f3 el delito, lo cual descarta \u00a0de \u00a0plano \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n, es un planteamiento que obedece a un falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n y no a uno de identidad. Lo mismo puede sostenerse \u00a0frente \u00a0a los panfletos del ELN en los que dicha agrupaci\u00f3n al margen de la Ley \u00a0se \u00a0atribuye \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0pues \u00a0el \u00a0censor \u00a0se queja de su no \u00a0valoraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De todas maneras, al igual que ocurre con los \u00a0otros \u00a0elementos \u00a0de \u00a0prueba \u00a0citados, \u00a0no precisa la trascendencia que el yerro \u00a0cometido \u00a0sobre \u00a0ellos tuvo en el fallo, la cual, por lo menos con los panfletos \u00a0publicitarios, \u00a0 no \u00a0se \u00a0ve \u00a0cu\u00e1l \u00a0podr\u00eda \u00a0ser, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0provienen \u00a0de \u00a0informaci\u00f3n \u00a0no confirmada y por consiguiente, contrasta con la contundencia de \u00a0las \u00a0argumentaciones \u00a0plasmadas \u00a0en \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0con \u00a0base en lo recopilado \u00a0durante una ardua labor investigativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0lo \u00a0pertinente \u00a0a \u00a0la \u00a0dif\u00edcil \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0orden p\u00fablico en todo el pa\u00eds por esa \u00e9poca y particularmente \u00a0en \u00a0esa regi\u00f3n, no conlleva en todos los casos de criminalidad a su atribuci\u00f3n \u00a0a \u00a0 grupos \u00a0 guerrilleros, \u00a0 pues \u00a0esa \u00a0labor \u00a0es \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0cual \u00a0 \u00a0arroj\u00f3 \u00a0 otros \u00a0 autores \u00a0 y \u00a0 unos \u00a0 m\u00f3viles \u00a0personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Demanda \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0YOLANDA \u00a0CASTILLO \u00a0MALDONADO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el Procurador, no obstante el acierto del \u00a0censor \u00a0en \u00a0identificar \u00a0los \u00a0indicios \u00a0y sus respectivos hechos indicadores con \u00a0base \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales el sentenciador radic\u00f3 responsabilidad penal en cabeza de \u00a0esta \u00a0procesada, \u00a0en \u00a0los \u00a0primeros cinco cargos que postula como principales al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0incurre \u00a0en \u00a0el \u00a0desacierto de enunciarlos como \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos juicios de convicci\u00f3n que a veces ubica como de \u00a0derecho. \u00a0 \u00a0Este \u00a0 \u00a0dislate \u00a0 no \u00a0 parece \u00a0 corresponder \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 lapsus \u00a0calami, sino a la clara intenci\u00f3n \u00a0de ser esa la orientaci\u00f3n de la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0aunque, \u00a0evidentemente \u00a0el falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0categor\u00eda \u00a0de \u00a0los de derecho, las ocasionales \u00a0referencias \u00a0que se hace a esta modalidad en el libelo, parad\u00f3jicamente indican \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 \u00a0alusi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0 \u00a0corresponde \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 lapsus\u00a0 del censor, pues del contexto \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0esa \u00a0es \u00a0la \u00a0orientaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0ataques propuestos por este \u00a0motivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0 desconoce \u00a0el \u00a0censor \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, dada la naturaleza del error de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0su proposici\u00f3n en materia penal est\u00e1 pr\u00e1cticamente vedado, como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0en nuestro medio no rige un sistema de tarifa legal que le asigne a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0determinado \u00a0valor. \u00a0Todo \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0el \u00a0r\u00e9gimen de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0es \u00a0el \u00a0que \u00a0impera, \u00a0siendo \u00a0por \u00a0tanto \u00a0las reglas de la ciencia, la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y la experiencia a las que deben someterse los jueces en la valoraci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y si bien los art\u00edculos 302 y 303 del Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0regulaba \u00a0lo \u00a0pertinente \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba del hecho indicador y la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los indicios, no puede de modo alguno entenderse que estuviera \u00a0determinando \u00a0una tarifa especial al respecto, que priviligiara o degradara esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0prueba frente a las dem\u00e1s, o que la excluyera del sometimiento a las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica para su construcci\u00f3n l\u00f3gica, dada las especiales \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0que \u00a0lo \u00a0identifican, como lo ha sostenido la Corte en extensa \u00a0transcripci\u00f3n que hace de jurisprudencia de esta Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0as\u00ed, es importante tener en cuenta que \u00a0los \u00a0cinco \u00a0cargos propuestos como principales se refieren, los cuatro primeros, \u00a0por \u00a0separado \u00a0a cada uno de los indicios que loablemente pudo identificar en el \u00a0fallo, \u00a0y \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0al \u00a0contraindicio, \u00a0que considera concurre a favor de su \u00a0defendida. \u00a0El cargo subsidiario tiene que ver con el tema de la responsabilidad \u00a0civil frente a los hermanos de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0es \u00a0cuestionable \u00a0de la metodolog\u00eda \u00a0utilizada \u00a0por el censor, es la propuesta individualizada de cargos por cada uno \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0particularmente \u00a0en relaci\u00f3n con los cuatro primeros, sobre \u00a0todo, \u00a0cuando \u00a0se trata de aquellos que sirvieron para sustentar la decisi\u00f3n de \u00a0condena \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0YOLANDA \u00a0CASTILLO \u00a0MALDONADO, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0correcto era \u00a0haberlos \u00a0atacado \u00a0todos \u00a0de \u00a0manera \u00a0sistem\u00e1tica, \u00a0incluido, \u00a0claro \u00a0est\u00e1, el \u00a0contraindicio, \u00a0y \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0un \u00a0mismo cargo, pues esa era la forma para \u00a0derruir \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad que ampara a los fallos \u00a0judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior, por cuanto, as\u00ed presentados los \u00a0ataques, \u00a0ninguno \u00a0estar\u00eda en condiciones de propiciar la ruptura del fallo, en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0carecer\u00edan \u00a0de \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0desquiciar \u00a0sus \u00a0fundamentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, precisa, que cuando se trata de \u00a0proponer \u00a0errores \u00a0derivados \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0no \u00a0es correcto \u00a0elaborar \u00a0uno \u00a0por \u00a0cada \u00a0medio \u00a0que se pretenda cuestionar, y en ese desacierto \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante \u00a0con \u00a0respecto \u00a0a \u00a0todos los cargos propuestos en esta \u00a0demanda, \u00a0por \u00a0manera que no siendo posible su correcci\u00f3n o adici\u00f3n, en virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no podr\u00eda oficiosamente asumir una \u00a0reevaluaci\u00f3n de todo el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0dicho, \u00a0concluye, que ninguno de los \u00a0cargos debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1.Demanda a nombre \u00a0de CARLOS ALBERTO LIZARAZO PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0\u00fanico \u00a0cargo \u00a0que propone la defensa de \u00a0este \u00a0procesado \u00a0presenta \u00a0importantes deficiencias de orden l\u00f3gico, t\u00e9cnico y \u00a0sustancial \u00a0que \u00a0impiden \u00a0abordar \u00a0un estudio serio y de fondo con respecto a la \u00a0situaci\u00f3n particular de este procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, solo cita como normas quebrantadas \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0aquellas \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 de 1991 que regulan lo \u00a0pertinente \u00a0 a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0cuyo \u00a0contenido \u00a0es \u00a0eminentemente \u00a0procedimental, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0hacerlo con las sustanciales que, por virtud de los \u00a0errores \u00a0que \u00a0dice \u00a0acusar \u00a0del \u00a0fallo, resultar\u00edan aplicadas indebidamente, es \u00a0decir, \u00a0las \u00a0que \u00a0describen \u00a0y \u00a0sancionan \u00a0el \u00a0delito de homicidio y definen las \u00a0clases de autor\u00eda, principalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0generales \u00a0la \u00a0demanda \u00a0es \u00a0incoherente, \u00a0contradictoria \u00a0y \u00a0confusa, \u00a0pues \u00a0a \u00a0la \u00a0postre \u00a0no se define por \u00a0ninguna de las modalidades de error de hecho en concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0y pese a que sienta como \u00a0punto \u00a0de \u00a0partida de su alegaci\u00f3n, el desconocimiento de las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0como causa de la no aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0 \u00a0del \u00a0 in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0 reo \u00a0a \u00a0favor de su representado, ni siquiera, atendiendo a la fecha de \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n de la demanda y el criterio jurisprudencialmente vigente sobre \u00a0la \u00a0materia, \u00a0concreta \u00a0el \u00a0yerro \u00a0alegado \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, \u00a0modalidad \u00a0 de \u00a0error \u00a0admisible \u00a0entonces \u00a0para \u00a0destacar \u00a0los \u00a0desafueros \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0en \u00a0la \u00a0labor \u00a0de \u00a0sopesar \u00a0el \u00a0acopio \u00a0probatorio y determinar la \u00a0capacidad \u00a0suasoria de cada medio en particular y la verdad que se impone de ese \u00a0conjunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que la responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0LIZARAZO PINZ\u00d3N y la de YOLANDA CASTILLO MALDONADO, \u00a0fue \u00a0minuciosamente \u00a0establecida \u00a0a \u00a0partir \u00a0de una serie de indicios que fueron \u00a0surgiendo \u00a0en \u00a0su \u00a0contra a medida que avanzaba la investigaci\u00f3n, el demandante \u00a0no \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0de forma ordenada y met\u00f3dica de cuestionar bien las inferencias \u00a0l\u00f3gicas \u00a0del \u00a0fallador, o indicios propiamente dichos, o los hechos indicadores \u00a0con \u00a0base en los cuales estableci\u00f3 la cadena de prueba indirecta que finalmente \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0concluir \u00a0que \u00a0exist\u00eda \u00a0certeza sobre la responsabilidad de este \u00a0sindicado en el homicidio de Guillermo Serrano Otero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0bien, \u00a0se \u00a0refiere \u00a0el actor en forma \u00a0gen\u00e9rica \u00a0a \u00a0todas \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0indiciarias que apuntaron a se\u00f1alar a \u00a0CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0como uno de los autores intelectuales del delito objeto de esta \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0de ning\u00fan modo expone ni concreta, en relaci\u00f3n con cu\u00e1les de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador \u00a0para \u00a0hacer \u00a0tales deducciones, \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error el sentenciador, o lo que es lo mismo, no individualiza los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0sustento \u00a0para \u00a0establecer los hechos \u00a0indicadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0reiteradas \u00a0cr\u00edticas \u00a0en \u00a0que funda el \u00a0casacionista \u00a0el \u00a0ataque \u00a0est\u00e1n \u00a0indistintamente enderezadas a cuestionar uno y \u00a0otro \u00a0elemento \u00a0del \u00a0indicio \u00a0individualmente \u00a0considerado, \u00a0sin \u00a0que \u00a0a ello le \u00a0anteceda \u00a0un \u00a0esfuerzo \u00a0l\u00f3gico por derruir su fuente y mucho menos su capacidad \u00a0demostrativa. \u00a0En \u00a0t\u00e9rminos \u00a0generales, el escrito de demanda se distrae en una \u00a0serie \u00a0de expresiones, que lejos de evidenciar errores demandables en casaci\u00f3n, \u00a0solo \u00a0 dejan \u00a0al \u00a0descubierto \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del sentenciador, en donde, con \u00e9l \u00e1nimo de suscitar \u00a0una \u00a0tercera \u00a0instancia \u00a0capaz de forzar la revisi\u00f3n oficiosa de todo el acervo \u00a0probatorio, \u00a0espera \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0asuma \u00a0esa \u00a0tarea por mera intuici\u00f3n y sin \u00a0confrontar \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0el \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico del fallo, le otorgue la \u00a0raz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0parte \u00a0de \u00a0la base de que es \u00a0mejor \u00a0elaborada \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0acertada \u00a0la \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0que \u00e9l hace de la prueba \u00a0acopiada \u00a0a \u00a0este \u00a0asunto. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0considera \u00a0suficiente \u00a0desarrollar la \u00a0censura \u00a0con \u00a0apoyo en afirmaciones simples que no coteja con la sana cr\u00edtica y \u00a0mucho \u00a0menos demuestra sus incidencias frente a las expuestas en la sentencia, o \u00a0por \u00a0qu\u00e9, \u00a0las \u00a0elucubraciones \u00a0que \u00a0presenta \u00a0al \u00a0respecto \u00a0son \u00a0las \u00a0que m\u00e1s \u00a0razonablemente emergen del material probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0las circunstancias en que se \u00a0presentaron \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0impiden \u00a0suponer \u00a0que haya sido cometido por un joven \u00a0menor \u00a0de \u00a0edad, porque ese no ser\u00eda el comportamiento propio de una persona de \u00a0esas \u00a0caracter\u00edsticas. \u00a0En \u00a0esta \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0queda en claro si pretende \u00a0rebatir \u00a0la descripci\u00f3n que hicieron varios de los testigos presenciales de los \u00a0hechos \u00a0del \u00a0sujeto \u00a0que \u00a0dispar\u00f3 en contra de Guillermo Serrano Otero, a quien \u00a0describieron \u00a0como \u00a0delgado \u00a0y \u00a0muy joven; o si se refiere concretamente a Jorge \u00a0Enrique \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0para \u00a0destacar que seg\u00fan sus caracter\u00edsticas personales no \u00a0pudo \u00a0ser \u00a0\u00e9l quien actu\u00f3 con la frialdad y profesionalismo que caracterizaron \u00a0la ejecuci\u00f3n del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido, no tiene en cuenta que al \u00a0menos \u00a0Luis \u00a0Eduardo \u00a0Le\u00f3n Aza y Cenaida Mart\u00ednez, no solo lo describieron con \u00a0elocuente \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0en \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento en fila de \u00a0personas \u00a0practicada \u00a0por la justicia de menores (fs. 103 vt. Y 209, c. 1) Jorge \u00a0Enrique \u00a0fue \u00a0reconocido \u00a0por los mencionados testigos. Frente a esta prueba, ni \u00a0al \u00a0poder suasorio conferido por los falladores de instancia, ning\u00fan comentario \u00a0hizo el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, \u00a0al \u00a0referirse \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Juli\u00e1n \u00a0Fernando \u00a0Orozco \u00a0Fiesco \u00a0de \u00a0quien \u00a0afirma se trat\u00f3 de un testigo que \u00a0compareci\u00f3 \u00a0al \u00a0proceso en forma intempestiva, incurre en un doble desatino que \u00a0torna \u00a0incomprensible \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0ataque \u00a0en \u00a0este \u00a0sentido. \u00a0De un lado, \u00a0curiosamente \u00a0lo \u00a0califica \u00a0de testimonio de identidad reservada, cuyos datos de \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0debieron \u00a0consignarse \u00a0en un acta independiente y de otro; pone \u00a0en \u00a0tela \u00a0de juicio la veracidad de la informaci\u00f3n suministrada a la Fiscal\u00eda, \u00a0porque \u00a0considera \u00a0que \u00a0pudo obedecer al ofrecimiento p\u00fablico de recompensa por \u00a0parte de los familiares de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0 planteamiento, \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 el \u00a0contradictorio \u00a0de rechazar la legalidad de la prueba, en tanto que considera su \u00a0recaudo \u00a0desviado \u00a0de \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0legales, \u00a0al \u00a0tiempo que parece restarle \u00a0importancia \u00a0a \u00a0esa \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0para asumir como v\u00e1lida dicha declaraci\u00f3n y \u00a0solamente \u00a0poner \u00a0en \u00a0entredicho \u00a0su poder suasorio. A\u00fan as\u00ed, ninguna de tales \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0es \u00a0cierta. \u00a0Primero \u00a0porque es verdad de a pu\u00f1o que en este asunto \u00a0ninguna \u00a0persona declar\u00f3 bajo reserva de identidad, no solo porque se trat\u00f3 de \u00a0un \u00a0proceso \u00a0tramitado \u00a0por \u00a0la \u00a0justicia com\u00fan y no por la entonces denominada \u00a0regional, \u00a0cuyo procedimiento regulado en el Decreto 2271 de 1991, admit\u00eda esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0pruebas; \u00a0y \u00a0segundo porque tal como se aprecia en el acta respectiva \u00a0(f. \u00a0118, \u00a0c.1) \u00a0Juli\u00e1n \u00a0Fernando \u00a0Orozco, \u00a0se \u00a0identific\u00f3 debidamente ante el \u00a0instructor \u00a0con \u00a0el \u00a0n\u00famero de c\u00e9dula 91.486.256 de Bucaramanga y anot\u00f3 sobre \u00a0sus \u00a0generales \u00a0de \u00a0ley, dijo ser hijo de Nancy y Guillermo, soltero, ocupaci\u00f3n \u00a0comerciante y alfabeta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0instructor \u00a0incurri\u00f3 en la \u00a0censurable \u00a0omisi\u00f3n de no consignar el lugar de residencia del testigo, tampoco \u00a0resulta \u00a0del \u00a0todo \u00a0ajustada \u00a0a la realidad, la apreciaci\u00f3n seg\u00fan la cual, por \u00a0tal \u00a0circunstancia \u00e9ste deponente despareci\u00f3 sin posibilidad de ser localizado \u00a0posteriormente, \u00a0porque \u00a0su ubicaci\u00f3n bien pudo procurarse por intermedio de su \u00a0hermano \u00a0Obdulio, \u00a0quien declar\u00f3 en este proceso en la misma fecha y manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0desempe\u00f1aba \u00a0como \u00a0conductor \u00a0escolta \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Luis \u00a0Carlos Navas \u00a0Madiedo, \u00a0gerente \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa Transporte Villa de San Carlos. Esta persona, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0declar\u00f3 \u00a0en el proceso adelantado en la justicia de menores en contra \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0(f. \u00a0100, c.3.), habiendo corroborado lo \u00a0expuesto por aqu\u00e9l ante la Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0as\u00ed, \u00a0dadas \u00a0las caracter\u00edsticas del \u00a0relato \u00a0vertido \u00a0por \u00a0Juli\u00e1n \u00a0Fernando, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que si la defensa de CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0pretend\u00eda \u00a0controvertirla, \u00a0no se hac\u00edan imprescindibles una o varias \u00a0intervenciones \u00a0m\u00e1s \u00a0en este proceso en las que fuera contrainterrogado por los \u00a0abogados \u00a0de \u00a0los \u00a0sindicados, pues con el material allegado al expediente, bien \u00a0se \u00a0pod\u00eda \u00a0intentar \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0sinceridad de su dicho. Lo que pas\u00f3 en el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0es \u00a0que, \u00a0el instructor no se atuvo simplemente al contenido de \u00a0dicho \u00a0testimonio, sino que, por el contrario, al disponer la pr\u00e1ctica de todas \u00a0y \u00a0cada \u00a0una \u00a0de las pruebas tendientes a su confirmaci\u00f3n, a medida que se iban \u00a0aportando se fue consolidando su poder incriminatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es as\u00ed, como evidentemente se pudo comprobar \u00a0que \u00a0al tiempo que Juli\u00e1n Fernando Orozco Fiesco prest\u00f3 servicio militar en el \u00a0batall\u00f3n \u00a0 \u00a0Coronel \u00a0 \u00a0Luciano \u00a0 \u00a0D\u2019elhuyar, \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez tambi\u00e9n lo hizo. Para la \u00e9poca \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito, \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0evidentemente \u00a0se \u00a0encontraba de \u00a0licencia \u00a0legalmente \u00a0concedida. \u00a0Igualmente \u00a0result\u00f3 \u00a0ser \u00a0cierto \u00a0el grado de \u00a0parentesco \u00a0de Jorge con CARLOS ALBERTO. Tambi\u00e9n, la informaci\u00f3n dada sobre la \u00a0existencia \u00a0 del \u00a0arma \u00a0result\u00f3 \u00a0certera, \u00a0pues \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0descritas \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo \u00a0fue \u00a0hallada \u00a0en \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0ORD\u00d3\u00d1EZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido, \u00a0tampoco \u00a0acierta el \u00a0demandante \u00a0 en \u00a0la \u00a0aventurada \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hace \u00a0sobre \u00a0la \u00a0\u201cintempestiva\u201d \u00a0presencia \u00a0de \u00a0Juli\u00e1n \u00a0Fernando \u00a0Orozco \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda para contar lo que sab\u00eda; o que esta pudiera \u00a0estar \u00a0motivada \u00a0por \u00a0los ofrecimientos p\u00fablicos de dinero de los familiares de \u00a0Guillermo Serrano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0de \u00a0eso. Las apreciaciones probatorias \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0este \u00a0sentido \u00a0son \u00a0bien \u00a0diversas, \u00a0y \u00a0no \u00a0son objeto de los \u00a0argumentos \u00a0del \u00a0censor. \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0tema, \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0lee en el fallo de segundo \u00a0grado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201c&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Examinado \u00a0el \u00a0expediente \u00a0para \u00a0conocer las causas que motivaron la \u00a0comparecencia \u00a0del \u00a0deponente a la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, Seccional de \u00a0Bucaramanga, \u00a0se \u00a0aprecia \u00a0que \u00a0habiendo \u00a0referido todo lo anterior a su hermano \u00a0Guillermo \u00a0 Obdulio \u00a0 Orozco \u00a0Fiesco \u00a0\u2018para \u00a0que \u00a0estuviera pilas porque le dijo que ten\u00eda un amigo que le \u00a0iban \u00a0a \u00a0dar \u00a0una \u00a0plata \u00a0por matar a un se\u00f1or de Piedecuesta y de \u2018pronto \u00a0podr\u00eda \u00a0ser ese se\u00f1or con el \u00a0que \u00a0\u00e9l trabaja\u2019 (fl. 120. \u00a0Cdno. \u00a01\u00ba), \u00a0este \u00a0comunic\u00f3 lo sucedido a su patr\u00f3n, gerente de la empresa de \u00a0transporte \u00a0San \u00a0Carlos de Piedecuesta (fls. 122, Cdno. 1 y 100, Cdno. 3), quien \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0le\u00a0 narr\u00f3 al subgerente de la firma doctor Luis Jes\u00fas Garc\u00eda \u00a0Rangel, \u00a0suscit\u00e1ndose \u00a0una \u00a0publicidad que los forz\u00f3 a comunicar a la justicia \u00a0los referidos hechos\u201d (f. 339, C. T.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0la demanda va acumulando una serie de \u00a0aisladas \u00a0y escuetas afirmaciones que no logran dinaminzar el rol que cumplen de \u00a0cara \u00a0a \u00a0la demostraci\u00f3n del cargo. Afirmar que no se apreci\u00f3 el testimonio de \u00a0Mario \u00a0Morales, \u00a0vigilante \u00a0de \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0de Tr\u00e1nsito y Transporte, quien \u00a0expuso \u00a0que \u00a0CARLOS ALBERTO LIZARAZO PINZ\u00d3N sali\u00f3 de esas instalaciones pasada \u00a0la \u00a0media \u00a0noche, \u00a0no deja de ser una apreciaci\u00f3n suelta que ninguna coherencia \u00a0guarda \u00a0con \u00a0el \u00a0horizonte \u00a0hacia \u00a0el \u00a0que \u00a0se quiso enrutar el reparo.\u00a0 Un \u00a0desacierto \u00a0de \u00a0este talante corresponde a un error de hecho por falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0es \u00a0necesario \u00a0comprobar \u00a0la trascendencia que habr\u00eda \u00a0tenido en las conclusiones del fallador el medio despreciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0testimonio, \u00a0s\u00ed \u00a0fue \u00a0analizado por el \u00a0sentenciador, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0la \u00a0contundencia exculpativa que \u00a0pretende el recurrente. En este sentido, se anot\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cTampoco \u00a0se \u00a0ci\u00f1e estrictamente a la verdad la excusa presentada \u00a0por \u00a0Carlos Alberto Lizarazo Pinz\u00f3n, acerca de que pas\u00f3 la noche del crimen en \u00a0los \u00a0 patios \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Secretaria \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0de \u00a0Piedecuesta \u00a0conversando \u00a0\u2018siempre\u2019 \u00a0con el celador Mario Morales, porque \u00a0dicho \u00a0celador \u00a0expresa \u00a0que el alf\u00e9rez sali\u00f3 a las ocho y treinta de la noche \u00a0sin \u00a0precisar \u00a0exactamente \u00a0la \u00a0hora de regreso, ni posibles salidas posteriores \u00a0(fl. \u00a03, \u00a0ddno. \u00a04\u00ba); \u00a0y \u00a0el \u00a0mismo Lizarazo Pinz\u00f3n, al ampliar su injurada se \u00a0ubica \u00a0fuera \u00a0de \u00a0los \u00a0patios de la Secretar\u00eda de Tr\u00e1nsito, conversando con el \u00a0teniente \u00a0Eulises \u00a0Casta\u00f1o \u00a0Pati\u00f1o, \u00a0transportando \u00a0un agente de la polic\u00eda y \u00a0concluyendo \u00a0 la \u00a0 jornada \u00a0 laboral \u00a0 de \u00a0 la \u00a0siguiente \u00a0manera: \u00a0\u2018&#8230; \u00a0 pas\u00e9 \u00a0por \u00a0el \u00a0hospital \u00a0all\u00ed \u00a0encontr\u00e9 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0CARLOS MANTILLA quien labora en el municipio y es sobrino \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0muerto y lo salud\u00e9, el se encontraba con la familia y me solicit\u00f3 \u00a0\u2018tocayo h\u00e1game el favor y \u00a0ay\u00fademe \u00a0 a \u00a0 conseguir \u00a0 un \u00a0 taxi \u00a0 para \u00a0 irnos \u00a0 para \u00a0la \u00a0casa\u2019, \u00a0me \u00a0fui \u00a0a conseguirle el taxi, ese \u00a0taxi \u00a0hizo \u00a0varias \u00a0carreras \u00a0hasta \u00a0que llev\u00f3 a todas las personas que hab\u00edan \u00a0ah\u00ed, \u00a0el \u00a0fue \u00a0el \u00a0\u00faltimo que se fue y luego yo me fui para los patios\u201d (fl. \u00a0249, cdno. 3)\u201d (f. 348, C. T.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0modo, \u00a0los \u00a0comentarios \u00a0sobre el \u00a0dinero \u00a0supuestamente \u00a0prestado \u00a0por \u00a0LUIS \u00a0CARLOS \u00a0a \u00a0YOLANDA, no consultan las \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0las conclusiones que sobre el tema expuso el sentenciador, y de modo \u00a0opuesto, \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0presentar \u00a0como \u00a0argumento \u00a0en contrario aquello que el \u00a0fallador descart\u00f3 como aceptable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0este \u00a0indicio, \u00a0el \u00a0censor estima \u00a0suficiente \u00a0su \u00a0insular \u00a0percepci\u00f3n. No repara que fueron los intentos fallidos \u00a0tanto \u00a0de \u00a0YOLANDA \u00a0como \u00a0de \u00a0CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0por \u00a0explicar \u00a0el giro del dinero \u00a0efectuado \u00a0por \u00a0aquella, \u00a0lo \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0dio \u00a0al \u00a0traste \u00a0con \u00a0la coartada \u00a0defensiva que se propon\u00edan sacar adelante. Adem\u00e1s, porque: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cLlamada \u00a0Marina \u00a0Serrano \u00a0de \u00a0Garnica \u00a0para aclarar la situaci\u00f3n \u00a0(fl. \u00a0206, \u00a0Cdno. \u00a03\u00ba), \u00a0asegura \u00a0que \u00a0recibi\u00f3 \u00a0el cartular de manos de Carlos \u00a0Alberto \u00a0Lizarazo \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0\u00fanicamente \u00a0para el cobro debido a que \u2018el \u00a0 no \u00a0 ten\u00eda \u00a0 cuenta\u2019, despu\u00e9s de decirle que tal cantidad \u00a0de \u00a0dinero \u2018era de la venta \u00a0de \u00a0la \u00a0moto \u00a0de \u00a0\u00e9l\u2019 (fl. \u00a0206 \u00a0v., \u00a0Cdno. \u00a03\u00ba); \u00a0y \u00a0se\u00f1ala que posteriormente le devolvi\u00f3 dicha suma de \u00a0dinero \u00a0en billetes de diez mil pesos. Al ser interrogada respecto al motivo por \u00a0el \u00a0cual \u00a0figuraba \u00a0como \u00a0beneficiaria, \u00a0explica \u00a0que Lizarazo Pinz\u00f3n dos d\u00edas \u00a0antes \u00a0le \u00a0hab\u00eda solicitado autorizaci\u00f3n para girar el cheque a su nombre (fl. \u00a0207 \u00a0Cdno. \u00a03\u00ba) \u00a0y \u00a0curiosamente al serle puestos de presente los graves cargos \u00a0existente \u00a0contra Carlos Alberto. Jorge Enrique y Yolanda, sonriendo dice que le \u00a0parece \u00a0 \u00a0una\u00a0 \u00a0 \u00a0injusticia \u00a0 \u00a0(fl. \u00a0 \u00a0209, \u00a0 \u00a0Cdno. \u00a0 3\u00ba)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, destac\u00f3 el fallador, como el \u00a0mismo \u00a0LUIS CARLOS no hizo ning\u00fan comentario sobre el favor pedido a la se\u00f1ora \u00a0Marina; y la escasa capacidad econ\u00f3mica de aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0 del \u00a0homicidio \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0guerrilla, \u00a0es \u00a0una \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0exclusivamente \u00a0 subjetiva \u00a0del \u00a0cen-sor, \u00a0quien \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0actividad \u00a0pol\u00edtica \u00a0de \u00a0la v\u00edctima hab\u00eda sido la \u00fanica y necesaria causa de su muerte, \u00a0pues \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0deduce \u00a0de \u00a0la situaci\u00f3n de orden p\u00fablico del pa\u00eds y esa zona \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos. Las glosas del censor en esta materia \u00a0parten \u00a0del equ\u00edvoco supuesto de que los rumores de prensa no concretos en este \u00a0caso \u00a0particular, los hechos antecedentes e incluso las afir-maciones gen\u00e9ricas \u00a0de \u00a0un \u00a0peri\u00f3dico \u00a0al \u00a0parecer del ELN definieron la verdad en este asunto. Esa \u00a0postura \u00a0desconoce \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0la \u00a0primera e inicial hip\u00f3tesis hacia la que \u00a0se\u00a0 \u00a0orient\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0esa, \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0sola \u00a0fue perdiendo \u00a0importancia \u00a0y \u00a0contundencia. Los amigos y compa\u00f1eros de actividad pol\u00edtica de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0alcalde \u00a0de \u00a0la localidad, fueron los primeros en \u00a0mostrar \u00a0desconcierto \u00a0sobre \u00a0la \u00a0muerte de Guillermo Serrano, porque si bien se \u00a0hab\u00edan \u00a0presentado \u00a0algunas \u00a0amenazas \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0personalidades \u00a0locales, \u00a0ninguna \u00a0de ellas se refer\u00eda en concreto a \u00e9l, y no exist\u00edan motivos para que \u00a0estuviera en la mira de los grupos armados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La propia YOLANDA en su primera declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso, sostuvo que si Guillermo hubiera estado amenazado no \u00a0habr\u00eda \u00a0aceptado \u00a0ir \u00a0al \u00a0lugar \u00a0donde se programo la recepci\u00f3n de su hermana. \u00a0Miguel \u00a0\u00c1ngel \u00a0Santos \u00a0G\u00e1lvis, \u00a0alcalde \u00a0de la localidad, Mario Serrano Anaya, \u00a0auditor \u00a0de \u00a0Floridablanca, \u00a0Holguer \u00a0Alfredo \u00a0Cruz Bueno, locutor, entre otros, \u00a0dijeron \u00a0no \u00a0saber de amenazas recibidas por Guillermo Serrano (fs., 9, 38, 39 y \u00a0113, c.1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, el planteamiento propuesto en \u00a0este \u00a0reparo \u00a0no tiene un sustento diferente al de la particular percepci\u00f3n del \u00a0casacionista \u00a0sobre \u00a0los \u00a0hechos y las pruebas y el acogimiento acr\u00edtico de las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0los sindicados, pues las observaciones que formula al respecto se \u00a0hicieron de espaldas al contenido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Demanda \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0YOLANDA CASTILLO \u00a0MALDONADO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Los \u00a0cinco \u00a0primeros \u00a0cargos \u00a0que dice postular el demandante en contra del fallo de segundo \u00a0grado, \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo de demostrar la existencia de errores de apreciaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0prueba indiciaria, contienen sustanciales desaciertos de orden t\u00e9cnico, que \u00a0tal \u00a0 como \u00a0lo \u00a0advirti\u00f3 \u00a0el \u00a0Delegado, \u00a0llevan \u00a0al \u00a0fracaso \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0casacionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, es cierto que el fallo de segundo \u00a0grado \u00a0no \u00a0guarda \u00a0una \u00a0metodolog\u00eda precisa y clara que permita identificar los \u00a0indicios \u00a0que \u00a0estructur\u00f3 \u00a0con \u00a0base en la prueba recaudada, y desde luego, los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0que \u00a0le \u00a0permitieron consolidarlos como elementos de prueba \u00a0serios \u00a0y \u00a0contundentes \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0concluir \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, en grado de \u00a0certeza, \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0YOLANDA \u00a0CASTILLO \u00a0MALDONADO en la ideaci\u00f3n y \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0del \u00a0que \u00a0fuera v\u00edctima su esposo Guillermo Serrano \u00a0Otero, \u00a0 entonces \u00a0 concejal \u00a0de \u00a0Piedecuesta. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0la \u00a0comunidad \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0incriminatorias \u00a0que \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0y de CARLOS ALBERTO \u00a0LIZARAZO \u00a0PINZ\u00d3N emergen de los diferentes elementos de juicio, que permiten, a \u00a0no \u00a0dudarlo, \u00a0entender \u00a0que \u00a0aqu\u00ed \u00a0el \u00a0fundamento de la condena no es la prueba \u00a0directa sino la indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden, los errores apreciativos en que \u00a0hubiese \u00a0podido \u00a0incurrir el sentenciador en la construcci\u00f3n de los indicios y, \u00a0por \u00a0supuesto, en la aprehensi\u00f3n de los hechos indicadores que los fundamentan, \u00a0indiscutiblemente \u00a0apuntan a develar la responsabilidad penal que le corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0YOLANDA \u00a0CASTILLO \u00a0MALDONADO \u00a0en el delito investigado, debieron \u00a0plantearse \u00a0correctamente, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0dentro \u00a0del marco adecuado de la t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0y \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0un \u00a0solo cargo, pues solo de esa manera ser\u00eda \u00a0viable \u00a0 derruir \u00a0 el \u00a0 supuesto \u00a0 f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0propiciar \u00a0su \u00a0ruptura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, \u00a0frente \u00a0al \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0resultaba \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0obligado, no solo porque el conjunto de indicios deducidos \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la sindicada s\u00f3lo podr\u00edan tener fuerza vinculante en la medida \u00a0en \u00a0que \u00a0fueran \u00a0analizados \u00a0en \u00a0conjunto, \u00a0como \u00a0que, de esa manera, la llamada \u00a0cadena \u00a0indiciaria \u00a0adquiere \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0suficiente para sustentar un juicio de \u00a0certeza, \u00a0sino \u00a0que, \u00a0por \u00a0id\u00e9ntica \u00a0raz\u00f3n, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0proponer \u00a0un cargo \u00a0independiente \u00a0y \u00a0con \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0principal \u00a0con relaci\u00f3n a cada uno de los \u00a0indicios \u00a0resulta \u00a0incapaz \u00a0de \u00a0desmontar \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y \u00a0legalidad \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0arriban a la sede casacional las sentencias dictadas en \u00a0las instancias ordinarias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvid\u00f3 \u00a0el censor, que el concepto de cargo \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0supone \u00a0para \u00a0el \u00a0demandante \u00a0una doble tarea. De un lado, la de \u00a0elaborar \u00a0una proposici\u00f3n jur\u00eddica completa, esto es, indicar por qu\u00e9 medio y \u00a0de \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 manera \u00a0 el \u00a0 error \u00a0in \u00a0procedendo \u00a0o \u00a0in \u00a0iudicando \u00a0que se postula, trascendi\u00f3 la legalidad de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0lo \u00a0cual obliga a se\u00f1alar las normas sustanciales quebrantadas. \u00a0De \u00a0otra parte, requiere de la exposici\u00f3n de los fundamentos de cada una de las \u00a0afirmaciones \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0apoya \u00a0el \u00a0reproche formulado al fallo y por ende, la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0nexo \u00a0de \u00a0causalidad \u00a0entre \u00a0el \u00a0error \u00a0enunciado y la\u00a0 \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adoptada, por manera que para corregir el entuerto, necesaria se hace \u00a0la \u00a0ruptura \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0bien \u00a0para \u00a0invalidar \u00a0lo \u00a0actuado, \u00a0o para dictar una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de reemplazo, permitiendo en todo caso la reparaci\u00f3n de los agravios \u00a0inferidos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 las \u00a0partes.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0desatino del demandante en esta materia, \u00a0se \u00a0detecta \u00a0con \u00a0mayor claridad en las pretensiones casacionales, las cuales se \u00a0concretan \u00a0en \u00a0dos, \u00a0una \u00a0com\u00fan \u00a0para \u00a0los \u00a0cinco cargos principales y otra por \u00a0separado, con respecto al cargo subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No tuvo en cuenta el censor, que la exigencia \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0formular \u00a0como \u00a0principales \u00a0y \u00a0subsidiarios \u00a0aquellas \u00a0propuestas \u00a0casacionales \u00a0que por su naturaleza son excluyentes, no implica forzadamente que \u00a0en \u00a0todos \u00a0los \u00a0casos, por cada error de la misma especie dentro un mismo motivo \u00a0de \u00a0ataque \u00a0se \u00a0deba individualizar una censura. Dinamizado ese concepto al caso \u00a0concreto, \u00a0no \u00a0es \u00a0acertado que se hubiese propuesto un reparo independiente por \u00a0cada \u00a0uno de los indicios que estim\u00f3 el casacionista estructurados en contra de \u00a0la \u00a0sindicada, \u00a0pues \u00a0bien \u00a0puede ocurrir que se presenten errores en diferentes \u00a0sentidos \u00a0y \u00a0en relaci\u00f3n con diversas pruebas, lo cual no rompe el principio de \u00a0no contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0propuestas, \u00a0dirigidas a la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0id\u00e9ntica \u00a0violaci\u00f3n a la ley sustancial y por consiguiente, \u00a0igual \u00a0pretensi\u00f3n, solo pod\u00eda tener posibilidad de \u00e9xito en la medida en que, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0ocurre \u00a0con \u00a0la naturaleza del indicio se hubiesen atacado en su \u00a0conjunto, \u00a0 \u00a0 m\u00e1xime \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 errores \u00a0 \u00a0 destacados \u00a0 \u00a0\u2013al \u00a0menos \u00a0formalmente- con respecto a \u00a0la \u00a0fuente \u00a0probatoria \u00a0de cada una de las pruebas sobre las que el sentenciador \u00a0extrajo \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0son tambi\u00e9n los mismos, como tambi\u00e9n, desde \u00a0luego, \u00a0 son \u00a0 las \u00a0 normas \u00a0 medio \u00a0 y \u00a0 fin \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0 estima \u00a0vulneradas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0se tiene que los cinco cargos \u00a0propuestos \u00a0como \u00a0principales, \u00a0lo \u00a0son \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0los \u00a0247, \u00a0254, \u00a0294 y 300 a 303 del \u00a0Decreto \u00a02700 de 1991 \u2013como \u00a0normas \u00a0medio- \u00a0y \u00a02, \u00a023, \u00a036, \u00a0323 \u00a0y 324 del Decreto 100 de 1980; por errores \u00a0\u201cde \u00a0 \u00a0 hecho \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese c\u00f3mo, la sola proposici\u00f3n de los \u00a0ataques, \u00a0augura \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0sola \u00a0su \u00a0fracaso. Para comenzar, dest\u00e1quese que el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0no \u00a0corresponde a un sentido del error de hecho, \u00a0sino \u00a0de \u00a0derecho. Asimismo, el concepto de esta clase yerro, parte del supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0la prueba erradamente apreciada tiene predeterminado en la ley su valor \u00a0demostrativo. \u00a0As\u00ed, se incurre el ello, bien por negarle a un determinado medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0el \u00a0valor \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0le asigna, o por concederle una fuerza \u00a0demostrativa que no se encuentra legalmente regulada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de \u00a0ese \u00a0concepto \u00a0de \u00a0yerro, \u00a0su \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica, \u00a0acorde a los postulados casacionales, impone como carga \u00a0demostrativa \u00a0al \u00a0censor, indicar las normas que regulan el medio de prueba y le \u00a0asignan \u00a0un \u00a0espec\u00edfico \u00a0valor o se lo niegan. Esto, es v\u00e1lido y procedente en \u00a0un \u00a0 sistema \u00a0 procesal \u00a0que \u00a0en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0se \u00a0rija \u00a0por \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0lo \u00a0contrario \u00a0ocurre \u00a0en \u00a0un \u00a0sistema \u00a0afianzado \u00a0en \u00a0la libre apreciaci\u00f3n racional, en donde no le est\u00e1 permitido al \u00a0juez \u00a0proceder \u00a0conforme \u00a0a su \u00edntima convicci\u00f3n o capricho personal, sino que \u00a0su \u00a0labor \u00a0apreciativa \u00a0est\u00e1 \u00a0delimitada \u00a0por \u00a0los \u00a0dictados \u00a0de la ciencia, la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la experiencia com\u00fan. En estos casos, el problema de la valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0no se reduce a\u00a0 la mera confrontaci\u00f3n de su existencia con \u00a0los \u00a0efectos \u00a0que \u00a0le \u00a0otorga \u00a0la \u00a0ley procesal. La labor intelectiva para estos \u00a0eventos \u00a0es \u00a0mucho \u00a0m\u00e1s \u00a0exigente. Requiere de la cotejaci\u00f3n de todo el acervo \u00a0demostrativo, \u00a0con aquellos presupuestos que conforme a las reglas propias de la \u00a0sana \u00a0 cr\u00edtica \u00a0 permitir\u00edan \u00a0 admitir \u00a0 una \u00a0 de \u00a0 varias \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0 como \u00a0correcta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0ataque \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0esta \u00a0clase de \u00a0errores \u00a0de \u00a0juicio, \u00a0fue \u00a0admitido \u00a0hace algunos a\u00f1os bajo la modalidad de los \u00a0yerros \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0en el entendido de que, la inadecuada aplicaci\u00f3n de los \u00a0derroteros \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0la experiencia com\u00fan o la experiencia, terminaban \u00a0por \u00a0hacerle \u00a0decir a la prueba algo que objetivamente no pod\u00eda desprenderse de \u00a0su \u00a0contenido. \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0\u201c&#8230;alegar \u00a0el \u00a0ERROR DE \u00a0HECHO\u00a0 \u00a0resulta \u00a0v\u00e1lido \u00a0si \u00a0se \u00a0mira \u00a0que \u00a0todo \u00a0apartamiento o traici\u00f3n \u00a0fundamental \u00a0y ostensible a las reglas de la sana cr\u00edtica (experiencia, l\u00f3gica \u00a0y \u00a0ciencia) \u00a0entra\u00f1a tergiversaci\u00f3n o suposici\u00f3n del fundamento l\u00f3gico de la \u00a0inferencia, \u00a0la \u00a0cual \u00a0surge \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y no de las normas\u201d1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0 \u00a0advertidos \u00a0 \u00a0los \u00a0inconvenientes \u00a0presentados \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto de vista de la t\u00e9cnica casacional \u00a0para \u00a0rebatir \u00a0en \u00a0sede \u00a0casacional \u00a0los \u00a0desafueros \u00a0valorativos que en algunas \u00a0ocasiones \u00a0cometen los jueces no ten\u00eda nada que ver con la regulaci\u00f3n legal de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0ni \u00a0con \u00a0su \u00a0contenido \u00a0objetivo \u00a0sino con su aprehensi\u00f3n, pues el \u00a0desacierto \u00a0no \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0sino \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de las reglas de la sana cr\u00edtica a \u00e9sta, frente al caso concreto, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0inferencial \u00a0o deductivo. En estos casos, y as\u00ed lo \u00a0entiende \u00a0 \u00a0actualmente \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0jurisprudencia, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0yerro \u00a0 es \u00a0 de \u00a0 mero \u00a0raciocionio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anteriormente expuesto, permite precisar, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0la demanda presentada a nombre de YOLANDA CASTILLO MALDONADO, no \u00a0acert\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0pues \u00a0se \u00a0apoya en un postulado \u00a0t\u00e9cnicamente contradictorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 mismo \u00a0 sucede \u00a0 con \u00a0la \u00a0pretendida \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de las censuras, en las que, como lo reconoci\u00f3 el Procurador, si \u00a0bien \u00a0es \u00a0destacable el esfuerzo que hizo el demandante por identificar cada uno \u00a0de \u00a0los indicios elaborados por el sentenciador para fundar el juicio de certeza \u00a0sobre \u00a0la responsabilidad de esta sindicada, al igual que los hechos indicadores \u00a0que \u00a0le \u00a0sirvieron \u00a0para \u00a0tales inferencias l\u00f3gicas, dirigiendo el ataque a los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que \u00a0permitieron el ingreso de aquellos al proceso, es lo \u00a0cierto \u00a0que \u00a0a la hora de abordar cada uno de los yerros introduce elementos que \u00a0distancian las censuras del postulado en que se amparan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, \u00a0los \u00a0constantes \u00a0reclamos por la \u00a0desatenci\u00f3n \u00a0en \u00a0que considera incurri\u00f3 el sentenciador frente a las reglas de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, son a la postre sof\u00edsticos, pues los presupuestos te\u00f3ricos \u00a0sobre \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0especial del indicio y su eficiencia demostrativa solo le \u00a0sirven \u00a0para \u00a0dar \u00a0por \u00a0descontado que su estimaci\u00f3n probatoria si los consulta \u00a0mientras \u00a0que \u00a0la \u00a0ofrecida \u00a0por las sentencias de instancia no. Sin embargo, no \u00a0logra \u00a0desarrollar \u00a0y \u00a0mucho \u00a0menos corroborar, cu\u00e1les son las otras hip\u00f3tesis \u00a0que, \u00a0aplicadas \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica, emergen como m\u00e1s razonables y \u00a0acertadas \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 deben \u00a0 ceder \u00a0 ante \u00a0 las \u00a0 consideradas \u00a0 de \u00a0los \u00a0falladores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, en cuanto tiene que ver con el m\u00f3vil \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0al \u00a0que se refiere el primer cargo, expone el casacionista que \u00a0fue \u00a0deducido por el Tribunal de la existencia de la relaci\u00f3n sentimental entre \u00a0YOLANDA \u00a0y \u00a0CARLOS, \u00a0y \u00a0su \u00a0descubrimiento \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0Guillermo. \u00a0El yerro \u00a0destacado \u00a0en \u00a0este \u00a0reparo \u00a0consiste \u00a0en \u00a0la desestimaci\u00f3n de otras hip\u00f3tesis \u00a0descartadas \u00a0sin raz\u00f3n alguna. En principio, una tal afirmaci\u00f3n har\u00eda suponer \u00a0que \u00a0esta \u00a0proponiendo \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n. Sin embargo, el \u00a0censor \u00a0no \u00a0las \u00a0se\u00f1ala, \u00a0ni \u00a0precisa el medio de prueba que las contiene, pues \u00a0aunque \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0planes \u00a0comunes \u00a0de \u00a0la \u00a0pareja \u00a0no \u00a0los \u00a0especifica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0inconformidad, \u00a0pues, \u00a0se \u00a0remite a una \u00a0discrepancia \u00a0apreciativa \u00a0sobre \u00a0el \u00a0m\u00e9rito suasorio otorgado a los diferentes \u00a0elementos \u00a0de \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0los cuales el juzgador plural encontr\u00f3 demostrado \u00a0que \u00a0entre \u00a0YOLANDA \u00a0y Guillermo exist\u00edan problemas de pareja motivados por los \u00a0celos \u00a0del hombre hacia la mujer, esto es, de las declaraciones de Blanca Nieves \u00a0Serrano, \u00a0Mario \u00a0Serrano, \u00a0Luis \u00a0Jes\u00fas Garc\u00eda, Mar\u00eda In\u00e9s Serrano, Jos\u00e9 del \u00a0Carmen \u00a0Aza y Olga Rangel Noza, cuyas deponencias, dice, fueron apreciadas fuera \u00a0de \u00a0contexto. Pareciera, entonces, que con respecto a tales versiones juradas el \u00a0sentenciador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0error de identidad, pero \u00e9ste, tampoco aparece \u00a0desarrollado \u00a0ni \u00a0acreditado. \u00a0No \u00a0contrasta \u00a0el censor el contenido objetivo de \u00a0dichas \u00a0pruebas \u00a0con \u00a0lo \u00a0referido \u00a0sobre \u00a0ellos \u00a0por \u00a0el Tribunal, es decir, no \u00a0muestra \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0aspectos \u00a0se \u00a0les \u00a0hizo \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0no manifestaron a la \u00a0autoridad, \u00a0bien porque se les distorsion\u00f3, cercen\u00f3 o adicion\u00f3. Aqu\u00ed, lo que \u00a0pasa, \u00a0es \u00a0que \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del demandante, sus versiones no resultan suficientes \u00a0para \u00a0sostener, \u00a0como se hizo en la sentencia, que existieran problemas entre la \u00a0pareja SERRANO CASTILLO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0separaci\u00f3n \u00a0de CARLOS ALBERTO LIZARAZO de su esposa Yolima Torres, el censor se \u00a0aparta \u00a0del \u00a0valor \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0tales \u00a0testimonios, pero no precisa cu\u00e1l es el \u00a0yerro \u00a0apreciativo \u00a0que \u00a0en \u00a0que se incurri\u00f3 al respecto, pues considera que no \u00a0pod\u00eda \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0fue YOLANDA la mujer por la que se acab\u00f3 el matrimonio \u00a0de \u00a0CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0y Yolima. Su inconformidad se ampara en la negativa de esta \u00a0\u00faltima \u00a0a \u00a0precisar \u00a0que \u00a0tuviera \u00a0conocimiento de la relaci\u00f3n existente entre \u00a0YOLANDA y CARLOS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0no es m\u00e1s afortunado, \u00a0pues \u00a0aduce \u00a0que \u00a0no \u00a0existen \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0permitan \u00a0sustentar \u00a0el \u00a0indicio de \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0deducido \u00a0sobre \u00a0la base de que fue YOLANDA quien \u00a0tuvo \u00a0injerencia en llevar a cabo la reuni\u00f3n y en la escogencia del lugar donde \u00a0finalmente se cometi\u00f3 el crimen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pareciera \u00a0que \u00a0el demandante estima que se \u00a0trata \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 indicio \u00a0 fundado \u00a0 en \u00a0 prueba \u00a0 inexistente \u00a0 \u2013falso \u00a0juicio \u00a0de existencia-, pero no \u00a0es \u00a0as\u00ed. En realidad, aqu\u00ed tambi\u00e9n discrepa del valor suasorio de las pruebas \u00a0mediante \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0cuales \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0fallador \u00a0 \u00a0dio \u00a0 como \u00a0 probado \u00a0 el \u00a0 hecho \u00a0indicador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0debe \u00a0precisarse que si bien \u00a0testigos \u00a0como \u00a0Cenaida \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0empleada \u00a0del \u00a0restaurante \u00a0El \u00a0Turista, de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0los \u00a0esposos Serrano Castillo, afirmaron que la idea de hacer una \u00a0cena \u00a0para \u00a0despedir \u00a0a \u00a0In\u00e9s \u00a0Serrano, \u00a0y \u00a0decidir \u00a0finalmente \u00a0el restaurante \u00a0Terranova, \u00a0como \u00a0el \u00a0lugar \u00a0para \u00a0llevarla \u00a0a \u00a0cabo, \u00a0fue \u00a0de \u00a0todos, \u00a0no puede \u00a0desconocerse \u00a0que las conclusiones del fallador se fundan en el contenido de las \u00a0pruebas \u00a0acopiadas \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0de \u00a0donde \u00a0se \u00a0infiere, primero, que supuso la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0que adem\u00e1s, no se trata de una inferencia sin respaldo, pues seg\u00fan \u00a0se \u00a0lee \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que fuera la misma YOLANDA la que se \u00a0encargara \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0preparativos, \u00a0como ir personalmente al restaurante a \u00a0contratar \u00a0los \u00a0servicios para que en ese lugar fueran atendidas \u00fanicamente las \u00a0personas \u00a0que \u00a0asistir\u00edan \u00a0al \u00a0evento; y que fuera ella la que horas m\u00e1s tarde \u00a0confirmara \u00a0la \u00a0asistencia, \u00a0el \u00a0n\u00famero \u00a0de personas y la hora de llegada, como \u00a0ella \u00a0misma \u00a0lo \u00a0manifest\u00f3 \u00a0en \u00a0la diligencia de indagatoria (f. 148, c.2) y lo \u00a0ratificaron \u00a0los \u00a0due\u00f1os \u00a0del \u00a0restaurante \u00a0Terranova \u00a0Luis Eduardo Le\u00f3n Aza y \u00a0Mar\u00eda del Carmen Garz\u00f3n\u00a0 Salazar (fs. 17 c.1 y 66, c.3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor califica como hecho indicador la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0relativa \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0restaurante \u00a0Terranova estaba \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0un \u00a0sitio \u00a0lejano y solitario. Adem\u00e1s argumenta que al respecto se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en un falso juicio de convicci\u00f3n, pero no dice por qu\u00e9, se limita a \u00a0tachar de absurdas las conclusiones del fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a este argumento, al igual que las \u00a0cr\u00edticas \u00a0dirigidas \u00a0a la conclusi\u00f3n de que fue YOLANDA la que proporcion\u00f3 la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0autor \u00a0material \u00a0actuara \u00a0sobre \u00a0seguro, \u00a0acudiendo \u00a0al \u00a0restaurante \u00a0a \u00a0una \u00a0hora \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0sab\u00eda de antemano que se \u00a0encontrar\u00eda \u00a0 la \u00a0 v\u00edctima, \u00a0Guillermo \u00a0Serrano \u00a0Otero, \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0yerros \u00a0demandables \u00a0en casaci\u00f3n, sino que, como ha sido la constante del desarrollo de \u00a0todos \u00a0los \u00a0cargos, se reduce a afirmaciones tendientes a tachar de absurdas las \u00a0deducciones \u00a0que \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0acopiada \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0el Tribunal \u00a0encontr\u00f3 \u00a0 como \u00a0 acertadas, \u00a0 una \u00a0 vez \u00a0ponderadas \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0temas \u00a0citados, \u00a0obs\u00e9rvese \u00a0que \u00a0el Tribunal no desconoce que el restaurante estuviera ubicado a \u00a0unas \u00a0cuadras \u00a0del \u00a0centro \u00a0de Piedecuesta, no obstante precisar previamente que \u00a0\u201ces \u00a0en \u00a0efecto \u00a0solitario y apartado\u201d \u00a0(f. \u00a0342 C. T.), pues\u00a0 seg\u00fan su localizaci\u00f3n en el mapa que \u00a0obra \u00a0en \u00a0el \u00a0cuaderno \u00a0del Tribunal se encuentra a las afueras de la poblaci\u00f3n \u00a0(f. 127). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo concerniente a lo segundo, las glosas \u00a0del \u00a0 juez \u00a0colegiado \u00a0son \u00a0coherentes \u00a0y \u00a0acertadas \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0que \u00a0dichas \u00a0circunstancias, \u00a0lo \u00a0que \u00a0hacen \u00a0es corroborar el testimonio de Juli\u00e1n Fernando \u00a0Orozco \u00a0 \u00a0Fiesco, \u00a0 \u00a0cuya \u00a0 \u00a0veracidad \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0parece \u00a0 tan \u00a0 cuestionable \u00a0 al \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 respecto, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 se \u00a0lee: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cSostiene \u00a0 la \u00a0 defensa \u00a0 que \u00a0 Yolanda \u00a0 Castillo \u00a0Maldonado \u00a0no \u00a0proporcion\u00f3 \u00a0informaci\u00f3n alguna sobre el lugar donde se encontrar\u00eda su esposo \u00a0la \u00a0noche \u00a0del \u00a0crimen, \u00a0que \u00a0esa \u00a0circunstancia \u00a0fue \u00a0conocida debido a que los \u00a0autores \u00a0del \u00a0delito \u00a0se \u00a0encontraban siguiendo a su v\u00edctima tal como lo afirma \u00a0Juli\u00e1n \u00a0Fernando \u00a0Orozco \u00a0Fiesco, \u00a0y que no hubo informaci\u00f3n interna. Pero tal \u00a0razonamiento \u00a0pierde por completo validez ante las revelaciones hechas por Jorge \u00a0Enrique \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0a \u00a0Juli\u00e1n \u00a0Fernando \u00a0Orozco \u00a0Fiesco, de las cuales \u00a0n\u00edtidamente \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0los \u00a0homicidas \u00a0esa noche no hab\u00edan seguido al \u00a0concejal \u00a0Serrano \u00a0Otero \u00a0porque conoc\u00edan no solo que habr\u00eda de encontrarse en \u00a0el \u00a0restaurante Terranova sino que all\u00ed iba a realizarse la despedida de Mar\u00eda \u00a0In\u00e9s \u00a0Serrano \u00a0Viuda \u00a0de \u00a0Lesmes \u00a0quien viajaba a los Estados Unidos, hecho que \u00a0denota \u00a0que Lizarazo Pinz\u00f3n si hab\u00edan recibido esa confidencia, la cual, dadas \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0rese\u00f1adas, \u00a0solo \u00a0podr\u00eda \u00a0provenir \u00a0de \u00a0Yolanda \u00a0Castillo \u00a0Maldonado, \u00a0persona \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 todos los arreglos para la mencionada cena en \u00a0el \u00a0restaurante Terranova, y quien hasta las siete y media de la noche confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n del evento al que \u00fanicamente habr\u00edan de concurrir los esposos \u00a0Serrano \u00a0Castillo, \u00a0la agasajada Mar\u00eda In\u00e9s Serrano de Lesmes y tres empleadas \u00a0de \u00a0la Helader\u00eda El Turista, Cenaida Mart\u00ednez Fuentes, Isabel Villabona Joya y \u00a0Sandra \u00a0Liliana Pati\u00f1o, quienes carec\u00edan por completo de inter\u00e9s en trasmitir \u00a0dicho informe a los hermanos Lizarazo Pinz\u00f3n\u201d (f. 345). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0el \u00a0indicio de la indiferente \u00a0actitud \u00a0de \u00a0Yolanda \u00a0ante \u00a0la \u00a0muerte de su esposo (tercer cargo), que pretende \u00a0desvirtuar \u00a0el \u00a0demandante \u00a0a partir de una serie de cuestionamientos aislados y \u00a0personales, \u00a0 seg\u00fan \u00a0los \u00a0cuales \u00a0existen \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0que \u00a0desvirt\u00faan \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0en \u00a0tal \u00a0sentido, tales como las declaraciones de \u00a0Luis \u00a0Le\u00f3n y Cenaida Mart\u00ednez,\u00a0 en cuanto que aquella finalmente ayud\u00f3 a \u00a0subir \u00a0a \u00a0Guillermo \u00a0a la camioneta; e incluso lo dicho por la propia Yolanda en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0en \u00a0el sentido de que no recuerda siquiera qu\u00e9 \u00a0hizo \u00a0inmediatamente \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0ocurridos los disparos que terminaron con la \u00a0vida de su esposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 censor \u00a0estima \u00a0pr\u00e1cticamente \u00a0como \u00a0suficiente, \u00a0sostener \u00a0que \u00a0la \u00a0actitud de Yolanda no fue calculada y que por el \u00a0contrario, \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0normal \u00a0 dadas \u00a0 las \u00a0 circunstancias \u00a0 que \u00a0 rodearon \u00a0 el \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0aunque \u00a0se refiere a los comportamientos \u00a0concomitantes \u00a0y \u00a0posteriores \u00a0a \u00a0la \u00a0muerte de Guillermo Serrano Otero, solo se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0la reacci\u00f3n asumida por \u00e9sta inmediatamente despu\u00e9s de cometido el \u00a0delito, \u00a0m\u00e1s \u00a0no, \u00a0sobre reacciones posteriores de la mujer, ante los esfuerzos \u00a0de \u00a0 \u00a0familiares \u00a0 y \u00a0 amigos \u00a0 por \u00a0 descubrir \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 autores \u00a0 de \u00a0 dicho \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0 \u00a0esto \u00a0 \u00a0\u00faltimo, \u00a0 anot\u00f3 \u00a0 el \u00a0Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cNo \u00a0es \u00a0menos revelador el comportamiento posterior al homicidio, \u00a0que \u00a0respecto de Yolanda se caracteriza por aparentar ser inicialmente la esposa \u00a0de \u00a0 un \u00a0 hombre \u00a0 ejemplar \u00a0para \u00a0luego \u00a0se\u00f1alarlo \u00a0como \u00a0celoso \u00a0\u2018machista \u00a0 \u00a0y \u00a0 posesivo\u2019 \u00a0(f. \u00a0150, \u00a0Cdno. \u00a07\u00ba), \u00a0y \u00a0por \u00a0su \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a \u00a0que se investigara el crimen, aspecto \u00e9ste \u00faltimo sobre el cual \u00a0vale \u00a0la \u00a0pena resaltar los esfuerzos realizados para anular la actividad que en \u00a0tal \u00a0sentido \u00a0estaba \u00a0realizando \u00a0Elizabeth \u00a0G\u00e1lvez de Serrano (fls. 248 a 254, \u00a0Cdno. \u00a01\u00ba) \u00a0a \u00a0quien \u00a0en \u00a0s\u00edntesis \u00a0\u2018muy \u00a0molesta \u00a0y \u00a0disgustada\u2019 \u00a0visit\u00f3 \u00a0para \u00a0decirle \u00a0\u2018que \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0porque \u00a0hacer eso estar investigando ni preguntando \u00a0por \u00a0eso, \u00a0que \u00a0dejara \u00a0as\u00ed \u00a0las \u00a0cosas que ella no quer\u00eda saber qui\u00e9n hab\u00eda \u00a0matado \u00a0al \u00a0GORDO &#8230;\u2019 (FL. \u00a0249 \u00a0A, \u00a0Cdno. \u00a01\u00ba); \u00a0posici\u00f3n \u00a0similar \u00a0a \u00a0la \u00a0asumida respecto de Luz Amparo \u00a0Castellanos \u00a0G\u00e1lvez \u00a0a \u00a0quien \u00a0con el mismo objetivo atraves\u00f3 su camioneta, le \u00a0\u2018tap\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0paso, \u00a0\u2018insult\u00f3\u2019 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 dijo: \u00a0 \u00a0 \u2018malparida Ud. no sabe de lo que yo soy \u00a0capaz\u2019 \u00a0(fl. \u00a080v, \u00a0Cdno, \u00a03\u00ba); \u00a0y a la seguida por Carlos Alberto Lizarazo Pinz\u00f3n en relaci\u00f3n con Mario \u00a0Serrano \u00a0Anaya, \u00a0a \u00a0quien \u00a0intercept\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0calle Octava de Piedecuesta para \u00a0decirle \u00a0que \u2018no sab\u00eda con \u00a0quien \u00a0se estaba metiendo y que se cuidara de lo que estaba diciendo\u2019 (fl. 171, Cdno. 1\u00ba). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 mismo \u00a0sentido, \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0argumentativo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0censor \u00a0para \u00a0desvirtuar \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de mala \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cheque \u00a0girado \u00a0por \u00a0Yolanda \u00a0a \u00a0la \u00a0suegra del autor \u00a0material \u00a0del homicidio (cuarto cargo), solo logra dejar al descubierto el af\u00e1n \u00a0del \u00a0censor \u00a0para \u00a0que la Corte, haciendo las veces de juez de instancia, aborde \u00a0un \u00a0estudio \u00a0oficioso \u00a0del \u00a0asunto \u00a0para \u00a0otorgarle \u00a0la \u00a0raz\u00f3n a sus peculiares \u00a0elucubraciones, \u00a0frente \u00a0a las s\u00f3lidas razones dadas por el fallador de segundo \u00a0grado para sustentar dicha inferencia l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0aunque \u00a0particularmente \u00a0frente \u00a0a \u00a0este \u00a0indicio, \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0tiene alternativa distinta a admitir que efectivamente \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0est\u00e1n \u00a0debidamente \u00a0probados \u00a0(existencia del t\u00edtulo \u00a0valor \u00a0y \u00a0explicaci\u00f3n insatisfactoria sobre su giro), la \u00fanica posibilidad que \u00a0encuentra \u00a0 para \u00a0refutarle \u00a0es \u00a0la \u00a0escueta \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201cfueron \u00a0 \u00a0sobredimensionados \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 sentencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0 \u00a0embargo, \u00a0 inexplicablemente \u00a0 y \u00a0desconociendo \u00a0lo \u00a0vertido \u00a0por \u00a0los \u00a0propios \u00a0acusados \u00a0en el sentido de que se \u00a0conocieron \u00a0despu\u00e9s \u00a0de ocurrida la muerte de Guillermo, y entonces, a ra\u00edz de \u00a0la \u00a0amistad \u00a0y \u00a0confianza que surgi\u00f3 entre ellos, y las dificultades que CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0ve\u00eda \u00a0que \u00a0aquella \u00a0estaba \u00a0afrontando \u00a0(f. \u00a0153, \u00a0c. \u00a01), le ofreci\u00f3 \u00a0prestarle \u00a0alg\u00fan \u00a0dinero, el demandante sostiene que YOLANDA adquiri\u00f3 liquidez \u00a0\u201cexcluisivamente \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de su \u00a0esposo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Eso, \u00a0precisamente \u00a0fue lo que advirti\u00f3 el \u00a0Tribunal, \u00a0pues \u00a0el t\u00edtulo valor girado a la suegra de Jorge Enrique Ord\u00f3\u00f1ez, \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0despu\u00e9s de cometido el delito investigado, esto es, el 22 de julio de \u00a01996 (f, 201, c. 3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De igual manera, en el quinto cargo, alusivo \u00a0al \u00a0contraindicio \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0denonima \u00a0como \u00a0el \u00a0riesgo soportado por \u00a0YOLANDA \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0Guillermo recibi\u00f3 los disparos, encuentra la \u00a0Sala, \u00a0que \u00a0los dem\u00e1s reparos, presenta las mismas deficiencias argumentativas, \u00a0que \u00a0sumadas \u00a0a \u00a0los \u00a0destinos \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0lo \u00a0llevan al traste. Este \u00a0planteamiento, \u00a0se reduce a sostener una valoraci\u00f3n contraria a la sostenida en \u00a0la sentencia, pero no m\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0 \u00a0 cargos, \u00a0 \u00a0 entonces, \u00a0 \u00a0no \u00a0prosperan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0 Cargo \u00a0subsidiario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 censura \u00a0 est\u00e1 \u00a0exclusivamente \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0lo \u00a0concerniente \u00a0a la condena en perjuicios ordenada con respecto a \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, para quienes el Tribunal estim\u00f3 prudente tasar \u00a0los perjuicios de orden moral en 200 gramos oro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 respecto, \u00a0conviene \u00a0precisar \u00a0que \u00a0al \u00a0demandante \u00a0no \u00a0le \u00a0asiste inter\u00e9s en esta censura, pues para su proposici\u00f3n y \u00a0desarrollo \u00a0 le \u00a0 era\u00a0 \u00a0 menester \u00a0 sujetarse \u00a0a \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0y \u00a0causales \u00a0establecidas para recurrir en materia civil, y no lo hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0se tiene que para el momento en que se \u00a0dict\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo de segundo grado (julio 23 de 1998), la cuant\u00eda para recurrir \u00a0se \u00a0 \u00a0hallaba \u00a0 \u00a0fijada \u00a0 en \u00a0 $ \u00a0 53\u2019790.000. \u00a0En \u00a0esa \u00a0misma \u00a0fecha \u00a0el valor del gramo oro \u2013para \u00a0la venta- estaba certificado por \u00a0el \u00a0Banco \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0en \u00a0$ \u00a012.965.92, \u00a0valor que multiplicado por 200 \u00a0\u2013cantidad \u00a0de dicho metal \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0tas\u00f3 la indemnizaci\u00f3n de perjuicios para cada uno de los hermanos \u00a0de \u00a0 \u00a0Guillermo \u00a0 \u00a0Serrano- \u00a0 \u00a0arroja \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0total \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0$ \u00a0 \u00a02\u2019593.184, \u00a0 suma, \u00a0 desde \u00a0luego, \u00a0muy \u00a0inferior \u00a0 a \u00a0 la \u00a0rese\u00f1ada \u00a0en \u00a0precedencia \u00a0para \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0conviene \u00a0precisar \u00a0que en estos \u00a0eventos, \u00a0\u201ces \u00a0equivocado \u00a0sumar \u00a0los \u00a0perjuicios de \u00a0varias \u00a0v\u00edctimas \u00a0para \u00a0tener \u00a0ese resultado total como una sola cuant\u00eda, pues \u00a0tal \u00a0forma \u00a0de \u00a0proceder pasa por alto que la pretensi\u00f3n de cada v\u00edctima -o de \u00a0sus \u00a0legitimados- \u00a0es\u00a0 \u00a0individual \u00a0y, \u00a0por tanto, la condena es de similar \u00a0estirpe, \u00a0no \u00a0colectiva, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0llamado a sufragarlo sea una sola persona, \u00a0natural o jur\u00eddica.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0caso de \u00a0acumulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0pretensiones, \u00a0en el que cada una mantiene su individualidad e \u00a0independencia\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0misma \u00a0manera, \u00a0le \u00a0era \u00a0exigible \u00a0al \u00a0demandante \u00a0que \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0interposici\u00f3n del recurso hiciera expresa \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0en \u00a0cuanto a la inconformidad en materia de perjuicios para que, \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0manda \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0de \u00a0la \u00a0materia, el Tribunal analizara lo \u00a0pertinente \u00a0a su procedencia. Esa omisi\u00f3n, sin embargo, no obsta para que ahora \u00a0la \u00a0Corte \u00a0adopte \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0corresponde sin necesidad de invalidar el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del recurso, por cuanto la pretensi\u00f3n de esta naturaleza se concret\u00f3 \u00a0en el libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 \u00a0 cargo, \u00a0 \u00a0 as\u00ed, \u00a0 \u00a0 tampoco \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0debe \u00a0precisarse \u00a0que \u00a0la \u00a0redosificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la pena efectuada por el Juzgado Segundo Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0a \u00a0favor \u00a0de los sentenciados CARLOS ALBERTO LIZARAZO PINZ\u00d3N y \u00a0YOLANDA \u00a0CASTILLO \u00a0en \u00a0auto \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0septiembre de 2001, en aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0 de \u00a0 favorabilidad, \u00a0 tiene \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 de \u00a0provisional, \u00a0pues \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0definitiva \u00a0al \u00a0respecto \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0adoptarla \u00a0al Juez de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de Penas y Medidas de Seguridad a quien le corresponda la vigilancia \u00a0sobre la ejecuci\u00f3n de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. No casar el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>2. Contra esta decisi\u00f3n no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERM\u00c1N GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impedido \u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Fallo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995. \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Carlos Eduardo Mej\u00eda \u00a0Escobar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0del \u00a011 \u00a0de \u00a0diciembre de 2003, rad. 19.058, M.P., Dr. Yesid Ram\u00edrez \u00a0Bastidas \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15445 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0 Aprobado Acta No. 074 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., primero (1\u00ba) de septiembre de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 En sentencia proferida el 6 de agosto de 1997, \u00a0el \u00a0Juzgado Segundo 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