{"id":7978,"date":"2023-09-08T17:46:01","date_gmt":"2023-09-08T17:46:01","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1503209-06-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:01","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:01","slug":"1503209-06-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1503209-06-04\/","title":{"rendered":"15032(09-06-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15032 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 049 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., nueve (9) de junio de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Sala el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del procesado CARLOS H\u00c9CTOR PORTILLA \u00a0GARC\u00cdA, \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a02 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 1998, por el cual el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0la sentencia proferida por el \u00a0Juzgado \u00a0Doce Penal del Circuito de la misma ciudad, el 19 de diciembre de 1997, \u00a0condenando \u00a0a \u00a0dicho \u00a0se\u00f1or \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor de homicidio simple y porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0a\u00f1os \u00a0m\u00e1s \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0meses de prisi\u00f3n, a la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el lapso de diez (10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0a \u00a0indemnizar los perjuicios causados con la infracci\u00f3n contra la vida; \u00a0y le neg\u00f3 el subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0acontecimientos que dieron origen a la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0fueron \u00a0relatados \u00a0as\u00ed \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDan cuenta los \u00a0autos \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0madrugada \u00a0del \u00a025 \u00a0de \u00a0diciembre de 1966 en la calle 25 con \u00a0carrera \u00a031 \u00a0A, Barrio Boyac\u00e1 (de Cali), los agentes de la polic\u00eda JORGE PE\u00d1A \u00a0BRAND \u00a0y \u00a0CARLOS \u00a0GARC\u00cdA \u00a0atendiendo \u00a0un \u00a0llamado de la ciudadan\u00eda se hicieron \u00a0presentes \u00a0para \u00a0conocer de unas lesiones personales con arma blanca y cuando se \u00a0apersonaban \u00a0del \u00a0caso \u00a0se \u00a0escucharon cinco impactos (sic) de bala provenientes \u00a0del \u00a0frente \u00a0y \u00a0al \u00a0acercarse \u00a0al sitio observaron en el suelo a ALBERTO ANTONIO \u00a0SERNA \u00a0 AMELINES \u00a0quien \u00a0presentaba \u00a0dos \u00a0heridas \u00a0por \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0que \u00a0le \u00a0ocasionaron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 muerte1, \u00a0 \u00a0enter\u00e1ndose \u00a0 que \u00a0 el \u00a0implicado \u00a0hu\u00eda \u00a0del \u00a0lugar, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que se dieron a su persecuci\u00f3n d\u00e1ndole \u00a0alcance \u00a0unos \u00a026 \u00a0metros m\u00e1s adelante y al practicarle una requisa hallaron en \u00a0la \u00a0pretina \u00a0del \u00a0pantal\u00f3n \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0calibre \u00a032 largo, marca Smith &amp; \u00a0Wesson&#8230;que \u00a0portaba sin el correspondiente salvoconducto, quien se identific\u00f3 \u00a0como \u00a0CARLOS \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0PORTILLA \u00a0GARC\u00cdA, \u00a0y admiti\u00f3 ser el autor de los hechos \u00a0aduciendo \u00a0que \u00a0lo \u00a0iban \u00a0a robar, captura que se tuvo que hacer r\u00e1pidamente ya \u00a0que \u00a0 la \u00a0 gente \u00a0lo \u00a0iba \u00a0a \u00a0linchar.\u201d2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Con base en el informe de la Estaci\u00f3n XI \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Metropolitana \u00a0de \u00a0Cali, sobre la captura y la inspecci\u00f3n del \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0una \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0adscrita \u00a0a \u00a0la \u00a0Unidad de Reacci\u00f3n Inmediata abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0CARLOS \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0PORTILLA \u00a0GARC\u00cdA, \u00a0de \u00a032 \u00a0a\u00f1os, quien explic\u00f3 que un muchacho portando un rev\u00f3lver lo \u00a0iba \u00a0a \u00a0atracar, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0un \u00a0forcejeo \u00a0esa \u00a0arma\u00a0 \u00a0se \u00a0dispar\u00f3, y \u00e9l \u00a0(indagado) sali\u00f3 corriendo \u00a0con \u00a0el rev\u00f3lver en la mano, hasta que lo detuvo una patrulla que pasaba por el \u00a0lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el 30 de diciembre de 1996, la Fiscal\u00eda Diecis\u00e9is Seccional \u00a0de \u00a0Cali \u00a0impuso \u00a0a \u00a0PORTILLA \u00a0GARC\u00cdA \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento consistente en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0sin \u00a0excarcelaci\u00f3n, por los delitos de porte ilegal de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de defensa personal y homicidio, \u00e9ste il\u00edcito de conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del C\u00f3digo Penal anterior, modificado por la Ley 40 de \u00a01993. (Folio 28 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0quien \u00a0era \u00a0vigilante \u00a0privado \u00a0de \u00a0profesi\u00f3n, aclar\u00f3 que el 24 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01996 \u00a0estuvo \u00a0\u201ctomando unos tragos\u201d casi hasta las doce de la \u00a0noche, \u00a0cundo iba a visitar a una familia amiga, y fue cuando sali\u00f3 el muchacho \u00a0con \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0a \u00a0atracarlo. \u00a0En esta oportunidad, PORTILLA GARC\u00cdA anot\u00f3: \u00a0\u201cquisiera \u00a0que de pronto se hiciera una inspecci\u00f3n \u00a0ocular \u00a0por el lugar de los hechos, en un sito de bastante comercio, gente carga \u00a0plata \u00a0para comprar y los ladros (sic) aprovechan eso para atracarla.\u201d \u00a0 (Folio \u00a094 \u00a0cdno. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0recaudar \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0las \u00a0solicitadas \u00a0por \u00a0la defensa, pero sin practicar la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0sugerida \u00a0por \u00a0el \u00a0implicado, \u00a0el \u00a031 de marzo de 1997 se \u00a0declar\u00f3 \u00a0cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n. (Folio 103 cdno. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a028 \u00a0de \u00a0abril de 1997, la Fiscal\u00eda \u00a0Diecisiete \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Cali \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n\u00a0 \u00a0acusatoria contra \u00a0CARLOS \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0PORTILLA \u00a0GARC\u00cdA, \u00a0por los delitos de homicidio simple y porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0defensa personal, y mantuvo respecto de \u00e9l la detenci\u00f3n \u00a0preventiva. \u00a0 \u00a0(Folio \u00a0 121 \u00a0 cdno. \u00a0 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aquella \u00a0providencia \u00a0no \u00a0fue impugnada, de \u00a0modo que cobr\u00f3 fuerza ejecutoria el 9 de mayo de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Adelantada \u00a0a \u00a0cabalidad \u00a0la fase de la \u00a0causa,\u00a0 \u00a0el Juzgado Doce Penal del Circuito Cali, mediante sentencia del 19 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01997 \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0CARLOS \u00a0H\u00c9CTOR PORTILLA GARC\u00cdA a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0(25) a\u00f1os m\u00e1s diez (10) meses de prisi\u00f3n, por los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0y \u00a0porte ilegal de armas de fuego; y adopt\u00f3 las \u00a0otras \u00a0 determinaciones \u00a0 destacadas \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0inicial \u00a0de \u00a0este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0(Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 206 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cdno. \u00a0 \u00a0 \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0y \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0el Tribunal Superior de Cali, en fallo del 2 de \u00a0junio \u00a0de \u00a01998 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia. \u00a0(Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 287 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cdno. \u00a0 \u00a0 \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. El defensor de PORTILLA GARC\u00cdA interpuso \u00a0y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cuyo \u00a0fondo \u00a0resuelve \u00a0la Sala en esta \u00a0oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0 Mientras \u00a0se \u00a0tramitaba \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0el Juzgado Doce Penal del Circuito de Cali, mediante auto del 8 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02001, \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad por la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0de \u00a0leyes \u00a0penales, \u00a0readecu\u00f3 \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal impuesta a CARLOS \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0PORTILLA GARC\u00cdA, reduci\u00e9ndola a trece (13) a\u00f1os m\u00e1s diez (10) meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n; \u00a0y \u00a0con \u00a0auto \u00a0del 24 de septiembre de 2003, le concedi\u00f3 libertad \u00a0provisional. (Folio 45 cdno Corte) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos \u00a0propone \u00a0el defensor de CARLOS \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0PORTILLA \u00a0GARC\u00cdA \u00a0contra \u00a0el fallo del Tribunal Superior de Cali. Uno, \u00a0con \u00a0 fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991), por haberse dictado en un juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad; \u00a0y \u00a0el \u00a0otro, \u00a0invocando \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera ib\u00eddem, por \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO \u00a0<\/p>\n<p>En criterio del libelista, el proceso est\u00e1 \u00a0viciado \u00a0de nulidad por violaci\u00f3n del debido proceso y del derecho a la defensa \u00a0de \u00a0CARLOS \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0PORTILLA \u00a0GARC\u00cdA, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0solicit\u00f3 \u00a0se \u00a0practicara \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0sitio \u00a0de los \u00a0acontecimientos \u00a0 y \u00a0 frente \u00a0 a \u00a0 tal \u00a0 solicitud \u00a0 se \u00a0 guard\u00f3 \u00a0 un \u00a0\u201cfr\u00edo \u00a0silencio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se refiere al debido proceso y al derecho a \u00a0la \u00a0 defensa \u00a0como \u00a0uno \u00a0de \u00a0sus \u00a0componentes, \u00a0citando \u00a0al \u00a0respecto \u00a0conceptos \u00a0doctrinales \u00a0y \u00a0jurisprudenciales, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0por \u00a0no haber decretado \u00a0aquella \u00a0 \u00a0 prueba \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0menguaron \u00a0 \u00a0gravemente \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0garant\u00edas \u00a0 \u00a0del \u00a0implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que esa inspecci\u00f3n judicial era \u00a0indispensable \u00a0para \u00a0esclarecer \u00a0lo sucedido, para determinar el sitio exacto de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0para \u00a0establecer \u00a0la ubicaci\u00f3n de los testigos que respaldan la \u00a0tesis \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0La \u00a0constataci\u00f3n \u00a0de \u00a0esos t\u00f3picos habr\u00eda \u00a0servido \u00a0para \u00a0verificar \u00a0que \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de instancia valoraron err\u00f3neamente \u00a0dichos \u00a0 testimonios \u00a0 al \u00a0 no \u00a0concederles \u00a0credibilidad, \u00a0porque \u00a0\u2013seg\u00fan los funcionarios judiciales- \u00a0supuestamente \u00a0desde \u00a0el \u00a0sitio \u00a0donde \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0era \u00a0imposible \u00a0que \u00a0no \u00a0observaran \u00a0los dos acontecimientos que ocurr\u00edan aislada pero simult\u00e1neamente, \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0a un taxista y el homicidio investigado; de lo cual dedujeron que \u00a0esos \u00a0 testigos, \u00a0 sencillamente, \u00a0 no \u00a0 estuvieron \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 lugar \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0censor, \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0esa \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0ense\u00f1a que la investigaci\u00f3n no fue integral en cuanto a \u00a0lo \u00a0favorable, \u00a0pues \u00a0con \u00a0ella \u00a0\u201cse \u00a0probar\u00eda el \u00a0ataque \u00a0y \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0columnas \u00a0de la justificante que se esgrim\u00eda, era pues \u00a0pertinente, \u00a0conducente y adem\u00e1s eficaz, se trataba de hechos trascendentes. La \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la pr\u00e1ctica sostuvo el error interpretativo y consecuentemente se \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0justificante \u00a0del \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falta \u00a0de prueba de la necesidad de la \u00a0defensa.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en lo anterior solicita a la Sala \u00a0declarar \u00a0 la \u00a0 nulidad\u00a0 \u00a0 de \u00a0lo \u00a0actuado, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n inclusive. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Enuncia \u00a0 la \u00a0 censura \u00a0como \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial por errores de hecho en la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas, \u00a0porque \u00a0el \u00a0Ad-quem \u00a0estim\u00f3 \u00a0que las declaraciones de Jes\u00fas Gildardo \u00a0Cardona \u00a0y \u00a0William \u00a0Fernando \u00a0Collazos \u00c1gredo \u201cno \u00a0producen \u00a0los \u00a0efectos \u00a0probatorios \u00a0que de ellos se espera, de tal forma que se \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0o \u00a0tergivers\u00f3 su sentido\u201d; y por que \u00a0adujo \u00a0un \u00a0indicio \u00a0inexistente \u00a0e \u00a0ignor\u00f3 \u00a0otro que s\u00ed dimanaba de los medios \u00a0allegados al expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0decir \u00a0del \u00a0censor, \u00a0esos \u00a0defectos son \u00a0trascendentes, \u00a0pues \u00a0llevaron \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0a \u00a0concluir que CARLOS H\u00c9CTOR \u00a0PORTILLA \u00a0GARC\u00cdA \u00a0no \u00a0iba \u00a0a \u00a0ser \u00a0atracado \u00a0y \u00a0por \u00a0ello le neg\u00f3 la leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0 vulnerando \u00a0 as\u00ed \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0que \u00a0reglamentan \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Respecto \u00a0de Jes\u00fas Gildardo Cardona y \u00a0William \u00a0Fernando \u00a0Collazos \u00c1gredo, asegura que los jueces de instancia erraron \u00a0al \u00a0 descartarlos \u00a0 como \u00a0 testigos \u00a0 presenciales, \u00a0 aunque \u00a0 \u00e9l \u00a0\u2013el \u00a0 libelista- \u00a0demostr\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primer grado que ellos no vieron el primer \u00a0incidente \u00a0 relacionado \u00a0 con \u00a0lesiones \u00a0a \u00a0una \u00a0persona \u00a0distinta, \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0aglomerado \u00a0personas y polic\u00edas, porque \u00e9ste sucedi\u00f3 e la carrera 31 A;\u00a0 \u00a0que, \u00a0en \u00a0cambio, s\u00ed observaron el ataque de que fue v\u00edctima PORTILLA GARC\u00cdA, \u00a0ocurrido \u00a0instantes \u00a0despu\u00e9s en la calle 25, hecho \u00e9ste que s\u00ed estaba bajo el \u00a0alcance visual de los testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se desecha el relato de las \u00a0mismas \u00a0personas, \u00a0porque \u00a0a \u00a0decir \u00a0del \u00a0Ad-quem \u00a0esos \u00a0testigos \u00a0se refieren a \u00a0acontecimientos \u00a0prolongados \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo, \u00a0en \u00a0comparaci\u00f3n \u00a0con el supuesto \u00a0forcejeo \u00a0que \u00a0condujo \u00a0al \u00a0homicidio por el que se procede, que debi\u00f3 durar un \u00a0instante \u00a0 muy \u00a0corto. \u00a0El \u00a0yerro \u00a0radica \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0alude \u00a0a \u00a0un \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0aproximadamente \u00a0diez \u00a0minutos, \u00a0confundiendo \u00a0la \u00a0narraci\u00f3n de acontecimientos \u00a0anteriores \u00a0y \u00a0posteriores \u00a0al atraco; y tambi\u00e9n se equivoca la Corporaci\u00f3n al \u00a0ignorar \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Cardona y Collazos permanecieron en el lugar de los \u00a0hechos \u00a0hasta \u00a0que lleg\u00f3 un hermano del procesado y tom\u00f3 sus nombres, \u201cy esa \u00a0la raz\u00f3n para que vertieran sus dichos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En el fallo se atendi\u00f3 a lo dictaminado \u00a0por \u00a0Medicina \u00a0Legal, en el sentido que los orificios de ingreso de las balas no \u00a0presentaban \u00a0se\u00f1ales \u00a0de ahumamiento, lo que indicaba que los disparos fueron a \u00a0distancia \u00a0mayor a un metro. Desecharon as\u00ed el forcejeo y con ello la leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0porque \u00a0ignoraron \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver, los \u00a0t\u00e9cnicos de la Fiscal\u00eda s\u00ed describieron esa se\u00f1al de humo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La Fiscal\u00eda en su acusaci\u00f3n inventa un \u00a0indicio \u00a0que \u00a0no existe, y en el fallo se repite el desatino, al sostener que el \u00a0homicidio \u00a0se \u00a0produjo \u00a0con \u00a0las \u00a0dos primeras balas; y que si ello era as\u00ed, no \u00a0pod\u00eda \u00a0existir \u00a0el \u00a0forcejeo \u00a0que \u00a0menciona el procesado y que habr\u00eda generado \u00a0tres \u00a0detonaciones \u00a0m\u00e1s. \u00a0Esa \u00a0reflexi\u00f3n \u00a0es il\u00f3gica, porque PORTILLA GARC\u00cdA \u00a0jam\u00e1s afirm\u00f3 tal especie. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Para \u00a0el \u00a0censor, \u00a0si \u00a0el implicado no \u00a0recordaba \u00a0todo \u00a0lo \u00a0sucedido \u00a0en \u00a0la \u00a0escena \u00a0del \u00a0il\u00edcito, \u00a0fue porque hab\u00eda \u00a0consumido \u00a0gran \u00a0cantidad \u00a0de licor; mas no porque el atraco a que estaba siendo \u00a0sometido \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0tenido \u00a0lugar, \u00a0como \u00a0se dijo en el fallo, para erigir un \u00a0indicio de mala justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Se \u00a0ignoraron \u00a0hechos \u00a0probados, \u00a0que \u00a0serv\u00edan \u00a0para \u00a0edificar \u00a0el \u00a0indicio \u00a0seg\u00fan \u00a0el cual el occiso \u201cs\u00ed \u00a0ten\u00eda \u00a0la capacidad, la posibilidad y, personalidad, adem\u00e1s \u00a0de \u00a0posible \u00a0habitualidad \u00a0a \u00a0generar \u00a0agresiones antijur\u00eddicas que motivaran e \u00a0hicieran \u00a0necesarias \u00a0acciones \u00a0defensivas, \u00a0como \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0argumentaron en \u00a0defensa de PORTILLA GARC\u00cdA.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues, \u00a0Serna \u00a0Amelines \u00a0(v\u00edctima) \u00a0ten\u00eda \u00a0antecedentes \u00a0penales \u00a0por \u00a0delitos \u00a0contra \u00a0el \u00a0patrimonio; \u00a0los \u00a0amigos que lo \u00a0acompa\u00f1aban \u00a0la noche de su muerte pertenecen a una pandilla juvenil del barrio \u00a0Agua \u00a0Blanca \u00a0de Cali, donde resid\u00edan; y al tiempo de la audiencia p\u00fablica uno \u00a0de \u00a0ellos estaba detenido en el Centro de Reclusi\u00f3n Juvenil Valle de Lili. Todo \u00a0ello \u00a0indicaba \u00a0que quien result\u00f3 muerto s\u00ed pod\u00eda agredir al procesado y, sin \u00a0embargo, esa realidad fue ignorada en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0lo \u00a0anterior, solicita a la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0y \u00a0proferir \u00a0el de sustituci\u00f3n de car\u00e1cter \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0advierte \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0el \u00a0libelista \u00a0incurre en \u00a0insalvables \u00a0falencias \u00a0de estructura y de fondo, que conducen al fracaso de sus \u00a0pretensiones, \u00a0toda \u00a0vez que lejos de atacar los cimientos jur\u00eddicos del fallo, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0reduce \u00a0a la exposici\u00f3n del pensamiento del libelista, como si \u00a0fuese \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0lo cual solicita a la Corte no casar la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE EL PRIMER CARGO (Nulidad) \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0recuerda que la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 \u00a0\u2013como \u00a0la inspecci\u00f3n judicial en este caso- no es, de suyo, motivo \u00a0para \u00a0invalidar \u00a0las \u00a0diligencias procesales, puesto que lo realmente importante \u00a0es \u00a0demostrar \u00a0que si la prueba extra\u00f1ada se hubiese practicado, el sentido del \u00a0fallo ser\u00eda distinto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0el \u00a0censor \u00a0\u00fanicamente \u00a0enunci\u00f3 \u00a0el \u00a0reproche, \u00a0en cuanto dijo que la inspecci\u00f3n judicial \u00a0hubiese \u00a0contribuido \u00a0a \u00a0esclarecer \u00a0los acontecimientos, pero no construy\u00f3 con \u00a0rigor \u00a0l\u00f3gico \u00a0una \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0planteada \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0Particularmente, \u00a0 no \u00a0expuso \u00a0las \u00a0razones \u00a0para \u00a0aceptar \u00a0como \u00a0cre\u00edbles \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0que le interesan, y no hizo referencia a otras cuestiones sopesadas \u00a0en \u00a0 el \u00a0 fallo, \u00a0como \u00a0la \u00a0incoherencia \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0el \u00a0relato \u00a0de \u00a0lo \u00a0sucedido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 no \u00a0 debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO \u00a0(Violaci\u00f3n \u00a0indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Delegado \u00a0detecta \u00a0graves defectos al \u00a0fundamentar \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0errores \u00a0de apreciaci\u00f3n probatoria, hasta concluir \u00a0que \u00a0el reproche no alcanza la estructura l\u00f3gica de la casaci\u00f3n y que no tiene \u00a0entidad \u00a0para destronar la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que ampara a \u00a0la sentencia de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0que\u00a0 \u00a0la argumentaci\u00f3n del \u00a0censor \u00a0se \u00a0orienta \u00a0a \u00a0discutir \u00a0criterios y pareceres en derredor del grado de \u00a0certeza \u00a0al \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0el sentenciador, analizando, entre otros aspectos, los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Giraldo \u00a0Cardona \u00a0y \u00a0William Fernando Collazos \u00c1gredo, \u00a0controversia \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0sobre la convicci\u00f3n, que en modo alguno demuestra la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0que \u00a0menciona, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0verifica que el \u00a0Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 expresara \u00a0un \u00a0entendimiento \u00a0o \u00a0un \u00a0contenido \u00a0totalmente \u00a0diferente al que posee la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre los indicios, constata que el censor \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a ellos \u201ccomo un todo\u201d, cuando era preciso discernir acerca del \u00a0momento \u00a0o \u00a0la \u00a0fase donde se habr\u00eda cometido el yerro, esto es, si recae sobre \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador, sobre la inferencia l\u00f3gica, o sobre la determinaci\u00f3n del \u00a0m\u00e9rito persuasivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese modo de argumentar, dice el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0transluce \u00a0la intenci\u00f3n de criticar el razonamiento de los Jueces de \u00a0instancia, \u00a0con hip\u00f3tesis de su propia invenci\u00f3n, y de proponer a la Corte una \u00a0nueva \u00a0revisi\u00f3n del objeto del proceso, en lugar de demostrar la ilegalidad del \u00a0fallo \u00a0como \u00a0debe \u00a0hacerse \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0solicita \u00a0desestimar el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. SOBRE EL CARGO POR NULIDAD \u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste \u00a0al \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0cuando \u00a0advierte \u00a0que \u00a0al desarrollar el cargo el libelista incurre en falencias \u00a0esenciales que le impiden salir avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0el \u00a0marco de la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pretende el defensor que se declare sin validez lo actuado, a partir \u00a0del \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0alegando \u00a0supuesta vulneraci\u00f3n del debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa de CARLOS H\u00c9CTOR PORTILLA GARC\u00cdA, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0que \u00a0en \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0el procesado solicit\u00f3 se \u00a0realizara \u00a0una \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0sitio \u00a0de \u00a0los acontecimientos, y esa \u00a0prueba no fue decretada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante ello se precisa recordar que, si bien \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera de casaci\u00f3n, vale decir cuando la sentencia se haya dictado \u00a0en \u00a0un juicio viciado de nulidad, aparentemente no exige en su redacci\u00f3n formas \u00a0espec\u00edficas \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0su \u00a0proposici\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo, \u00a0la \u00a0demanda no es un \u00a0escrito \u00a0de libre confecci\u00f3n, puesto que, igual que en las otras causales, debe \u00a0ajustarse \u00a0a ciertos par\u00e1metros l\u00f3gicos de modo que se comprendan con claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0las \u00a0irregularidades sustanciales \u00a0alegadas \u00a0y \u00a0la \u00a0manera como se quebranta la estructura del proceso o se afectan \u00a0las garant\u00edas de los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0particular, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0denuncia \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, corresponde al censor determinar en cu\u00e1l de \u00a0los \u00a0diferentes eslabones concatenados y subsiguientes que estructuran el debido \u00a0proceso \u00a0se \u00a0presenta \u00a0el \u00a0irremediable \u00a0defecto; por ejemplo, en la apertura de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0en la indagatoria, en la definici\u00f3n de situaci\u00f3n jur\u00eddica si \u00a0a \u00a0ello hay lugar, en la clausura del ciclo instructivo, en la calificaci\u00f3n, en \u00a0las \u00a0 \u00a0audiencias \u00a0 \u00a0preparatoria \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0p\u00fablica, \u00a0 o \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 fallos \u00a0 de \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de \u00a0esta \u00a0causal, \u00a0corresponde \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0cometida durante el \u00a0desarrollo \u00a0del proceso e inadvertida en el fallo incide de tal manera, que para \u00a0remediarla \u00a0no queda ninguna alternativa distinta a invalidar las diligencias, y \u00a0por \u00a0ello \u00a0quien \u00a0as\u00ed \u00a0alega debe indicar con precisi\u00f3n el momento procesal al \u00a0que \u00a0han \u00a0de \u00a0retrotraerse las actuaciones, una vez excluidas las alcanzadas por \u00a0los vicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Con relaci\u00f3n a la supuesta necesidad \u00a0de \u00a0anular \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0practic\u00f3 una inspecci\u00f3n judicial, se \u00a0percibe \u00a0insuficiente \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche, de una parte, porque se \u00a0contrajo \u00a0a denunciar esa omisi\u00f3n, sin complementar la protesta con reflexiones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0elaboradas sobre la relevancia de esa prueba, de suerte que la Corte \u00a0no \u00a0puede \u00a0enterarse \u00a0acerca \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0hubiera sucedido si se practicaba esa \u00a0prueba \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los hechos. De otra, porque afianz\u00e1ndose el fallo en \u00a0diversidad \u00a0de medios de convicci\u00f3n, experticias, testimonios e indicios, s\u00f3lo \u00a0comentarios \u00a0generales \u00a0se \u00a0agrega \u00a0respecto \u00a0de todos los medios sopesados para \u00a0arribar a la convicci\u00f3n de certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Ha \u00a0reiterado la jurisprudencia de la \u00a0Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Penal3 que si la nulidad se vincula \u00a0a \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n del derecho de defensa, porque no se recaud\u00f3 alguna prueba, \u00a0o \u00a0a \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, porque los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales no las practicaron, para la correcta formulaci\u00f3n de la \u00a0censura \u00a0 \u00a0corresponde \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0demandante \u00a0 \u00a0ocuparse \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 siguientes \u00a0aspectos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1 \u00a0Especificar \u00a0cu\u00e1les \u00a0son \u00a0aquellos \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0cuya \u00a0ausencia \u00a0extra\u00f1a, \u00a0verbi \u00a0gratia \u00a0 testimonios, \u00a0 experticias, \u00a0inspecciones, \u00a0verificaci\u00f3n de citas, etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2 \u00a0Explicar \u00a0razonadamente \u00a0que \u00a0tales \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n eran procedentes, por estar admitidos en la legislaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0penal; \u00a0conducentes, por relacionarse directamente con el objeto de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0o \u00a0del \u00a0juzgamiento; y factibles de practicar, puesto que ni los \u00a0abogados \u00a0 defensores \u00a0ni \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0est\u00e1n \u00a0obligados \u00a0a \u00a0intentar \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0posible \u00a0 l\u00f3gica, \u00a0 f\u00edsica \u00a0 ni \u00a0jur\u00eddicamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3 \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0est\u00e9 \u00a0a \u00a0su \u00a0alcance, \u00a0el \u00a0 demandante \u00a0 deber \u00a0aproximarse \u00a0al \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0omitidas, \u00a0para \u00a0brindar a la Sala la oportunidad de \u00a0confrontar \u00a0el \u00a0aporte de aquellos elementos de convicci\u00f3n con las motivaciones \u00a0del \u00a0fallo \u00a0y as\u00ed poder concluir si en realidad se han vulnerado las garant\u00edas \u00a0fundamentales del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4 \u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0 es \u00a0 preciso \u00a0 que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0discierna \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0manera \u00a0c\u00f3mo \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0dejadas de \u00a0practicar \u00a0por \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, ten\u00edan capacidad de \u00a0incidir \u00a0 favorablemente \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 procesado, \u00a0\u201cbien \u00a0sea \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0grado \u00a0de responsabilidad que le fue \u00a0deducido, \u00a0o \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n punitiva que le fue impuesta o simplemente \u00a0porque \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0se \u00a0hecha \u00a0de \u00a0menos \u00a0podr\u00eda \u00a0desvirtuar \u00a0razonablemente \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0hecho punible o acreditar circunstancias de \u00a0beneficio \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n que soporta.\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a04 de diciembre de 2000, radicaci\u00f3n \u00a014.127; M.P. Dr. Carlos Eduardo Mej\u00eda Escobar). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.5 \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0trascendencia del \u00a0vac\u00edo \u00a0dejado \u00a0por la prueba cuya pr\u00e1ctica se omiti\u00f3, es preciso recordar que \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0no \u00a0deriva de la prueba en s\u00ed misma \u00a0considerada, \u00a0sino \u00a0de \u00a0su confrontaci\u00f3n l\u00f3gica con las que s\u00ed fueron tenidas \u00a0en \u00a0 cuenta \u00a0 por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0como \u00a0soporte \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0\u201cpara \u00a0a \u00a0partir de su contraste evidenciar que las extra\u00f1adas, de \u00a0haberse\u00a0 \u00a0practicado, \u00a0derrumbar\u00edan \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0erigi\u00e9ndose entonces \u00a0como \u00a0\u00fanico \u00a0remedio procesal la invalidaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n censurada a fin \u00a0de \u00a0que \u00a0esos elementos que se echan de menos puedan ser tenidos en cuenta en el \u00a0proceso.\u201d \u00a0(Auto del 12 \u00a0de \u00a0 marzo \u00a0 de \u00a0 2001, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a016.463, \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Jorge \u00a0An\u00edbal \u00a0G\u00f3mez \u00a0Gallego). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Retornando al caso que se examina, se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0la \u00a0entonces \u00a0defensora de PORTILLA GARC\u00cdA solicit\u00f3 se ampliara la \u00a0indagatoria \u00a0\u201ccon \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0aclarar los hechos \u00a0materia \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0investigaci\u00f3n\u201d4, \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 fue \u00a0en \u00a0dicha \u00a0ampliaci\u00f3n que el procesado expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cQuiero \u00a0 anotar \u00a0que \u00a0me \u00a0encontraba \u00a0asustado, \u00a0el \u00a0arma \u00a0no \u00a0s\u00e9 \u00a0si \u00a0la \u00a0bot\u00e9 \u00a0o la ech\u00e9 al bolsillo no recuerdo, \u00a0quisiera \u00a0que \u00a0depronto \u00a0ustedes \u00a0como autoridad hicieran una inspecci\u00f3n ocular \u00a0por \u00a0el lugar de los hechos, en un sitio de bastante comercio, gente carga plata \u00a0para \u00a0comprar \u00a0y \u00a0los \u00a0ladros \u00a0(sic) \u00a0aprovecha \u00a0eso \u00a0para atracarla5, \u00a0&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0que \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0objetivo \u00a0del \u00a0procesado \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u201cdepronto\u201d \u00a0se realizara inspecci\u00f3n en el lugar de los hechos era tratar \u00a0de \u00a0comprobar \u00a0que \u00a0era \u00a0un \u00a0sitio \u00a0comercial y peligroso. En ning\u00fan momento se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 necesidad \u00a0 de \u00a0 confrontar \u00a0 lo \u00a0 declarado \u00a0 por \u00a0 algunos \u00a0testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 ello \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0\u2013consistente \u00a0en \u00a0no \u00a0haber \u00a0respondido \u00a0a \u00a0ese ambiguo requerimiento, hecho, por dem\u00e1s, en presencia \u00a0de \u00a0la \u00a0misma defensora que pidi\u00f3 la ampliaci\u00f3n de indagatoria- carece de toda \u00a0trascendencia, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0muy escaso aporte a la investigaci\u00f3n comportaba el \u00a0verificar \u00a0que \u00a0el \u00a0sitio \u00a0de los hechos es comercial y que puede ser peligroso, \u00a0cuando al respecto no mediaba discusi\u00f3n de ning\u00fan tipo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0el casacionista, quien para presentar \u00a0el \u00a0asunto \u00a0magnificando \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n, asegura que le fue negada la inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0que \u00a0era indispensable para verificar el contenido de los testimonios \u00a0que \u00a0respaldan la idea de la leg\u00edtima defensa, sin especificar el nombre de los \u00a0declarantes, \u00a0cuando \u00a0ni \u00a0la \u00a0defensora \u00a0ni \u00a0el procesado mencionaron siquiera a \u00a0alguna persona en concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0lectura \u00a0del \u00a0expediente \u00a0y \u00a0de otras \u00a0partes \u00a0de \u00a0libelo, \u00a0permiten \u00a0entender \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0se refiere a los \u00a0testimonios de Jes\u00fas Giraldo Cardona y William Fernando \u00c1gredo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0as\u00ed, el censor no explic\u00f3 de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0incidir\u00eda \u00a0para \u00a0mejorar \u00a0la credibilidad de \u00a0dichos \u00a0testigos, \u00a0ni \u00a0analiz\u00f3 \u00a0los \u00a0restantes \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0en \u00a0orden a \u00a0demostrar, \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse realizado la inspecci\u00f3n, dejar\u00edan de ser id\u00f3neos \u00a0para \u00a0cimentar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0condenatorio, \u00a0de suerte que pudiese colegirse que la \u00a0\u00fanica \u00a0 alternativa \u00a0 era \u00a0 decretar \u00a0 la \u00a0nulidad \u00a0desde \u00a0la \u00a0clausura \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La protesta porque los Jueces de instancia \u00a0desecharon \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0cr\u00e9dito los testimonios de Jes\u00fas Giraldo Cardona y \u00a0William \u00a0Fernando \u00a0Collazos \u00a0\u00c1gredo, que el libelista emprende dentro del cargo \u00a0por \u00a0nulidad, \u00a0ense\u00f1a que el descontento mayor radica en la valoraci\u00f3n de esas \u00a0pruebas, \u00a0asunto \u00a0que \u00a0era \u00a0preciso \u00a0postular \u00a0en \u00a0sede casacional a trav\u00e9s del \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, vale decir, violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial; \u00a0y \u00a0no \u00a0en \u00a0el \u00a0marco de la tercera, reservada a la demostraci\u00f3n de \u00a0circunstancias \u00a0con \u00a0aptitud \u00a0para \u00a0invalidar lo actuado, dada su importancia en \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0lesionan \u00a0 el \u00a0 derecho \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 defensa \u00a0 o \u00a0 la \u00a0 estructura \u00a0 del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Qued\u00f3, \u00a0pues, \u00a0sin \u00a0la \u00a0contrastaci\u00f3n \u00a0perentoria \u00a0en punto de la trascendencia, la ausencia de la inspecci\u00f3n judicial \u00a0con \u00a0el \u00a0resto \u00a0de \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0sopesados en el fallo, entre ellos, los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes de polic\u00eda que materializaron la aprehensi\u00f3n, la \u00a0hu\u00edda \u00a0portando \u00a0el arma oculta en la pretina del pantal\u00f3n, la inverosimilitud \u00a0de \u00a0la versi\u00f3n del procesado, que no portaba los $ 400.000 que supuestamente la \u00a0v\u00edctima \u00a0le \u00a0iba \u00a0a \u00a0hurtar, y la prueba t\u00e9cnica que se\u00f1al\u00f3 que los disparos \u00a0fueron a distancia superior a un metro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese \u00a0modo, el reproche se reduce a un \u00a0enunciado \u00a0insular, \u00a0y \u00a0en \u00a0tales \u00a0condiciones \u00a0no \u00a0prospera, \u00a0pues \u00a0m\u00e1s que la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una censura condigna al recurso extraordinario de casaci\u00f3n, a \u00a0lo \u00a0sumo \u00a0refleja \u00a0el criterio personal del casacionista sobre temas probatorios \u00a0sobre \u00a0los \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0hubiese ahondado en representaci\u00f3n del implicado, pero en \u00a0ning\u00fan \u00a0caso \u00a0constituye \u00a0la demostraci\u00f3n de la presencia de una irregularidad \u00a0procesal \u00a0contra \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0\u00fanicamente \u00a0enmendable \u00a0por v\u00eda de \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0SOBRE \u00a0EL \u00a0SEGUNDO CARGO (Violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0esta \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0la \u00a0Corte \u00a0encuentra \u00a0atinado el concepto del Ministerio P\u00fablico, porque las observaciones \u00a0que \u00a0formula a la censura corresponden a serias inconsistencias en su estructura \u00a0y en su contenido, que le impiden prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0censor postula el cargo afirmando \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0al tergiversar o \u00a0distorsionar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de las pruebas que menciona, a saber: los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Gildardo Cardona y William Fernando Collazos \u00c1gredo; la \u00a0experticia \u00a0forense \u00a0que \u00a0estableci\u00f3 \u00a0la \u00a0larga \u00a0distancia \u00a0de los disparos; el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0el \u00a0procesado fue inveros\u00edmil en su \u00a0versi\u00f3n \u00a0y \u00a0dec\u00eda no recordar claramente los hechos; el indicio seg\u00fan el cual \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0forcejeo \u00a0porque \u00a0las \u00a0primeras \u00a0balas \u00a0fueron \u00a0las letales; y por \u00a0desconocer \u00a0el indicio de personalidad proclive al delito que caracterizaba a la \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples ocasiones que el Ad-quem incurre en error de hecho por \u00a0falso juicio de identidad \u00a0cuando \u00a0al \u00a0sopesar \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0legal y oportunamente practicado, lo \u00a0distorsiona, \u00a0tergiversa, \u00a0recorta, \u00a0cercena o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0eventualidad, \u00a0para \u00a0el correcto \u00a0planteamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0ese \u00a0 \u00a0 defecto \u00a0 \u00a0 in \u00a0judicando \u00a0en el marco del recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0censor \u00a0tiene \u00a0que \u00a0cumplir \u00a0imprescindiblemente \u00a0dos requisitos \u00a0esenciales. \u00a0En \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0debe confrontar por separado el tenor literal o \u00a0textual \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba sobre la que hace recaer el yerro, con lo que el Ad-quem \u00a0pens\u00f3 \u00a0que \u00a0ella \u00a0dec\u00eda, \u00a0para \u00a0de ese modo verificar objetivamente el desfase \u00a0entre \u00a0el contenido material del medio de convicci\u00f3n y la lectura que de \u00e9l se \u00a0hizo \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo. \u00a0En \u00a0segundo \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0debe demostrar la trascendencia de \u00a0aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La edificaci\u00f3n de la censura en punto de \u00a0la \u00a0trascendencia del error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0no se cumple, como suele creerse, con \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0que \u00a0al \u00a0respecto \u00a0haga el libelista, como si de su opini\u00f3n \u00a0personal \u00a0se \u00a0tratara; \u00a0pues, \u00a0de \u00a0bastar \u00a0aquel \u00a0tipo \u00a0de \u00a0cr\u00edtica \u00a0el recurso \u00a0extraordinario no distar\u00eda en mucho de un alegato de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demostraci\u00f3n de la trascendencia del \u00a0yerro \u00a0atribuido \u00a0al Tribunal comporta la obligaci\u00f3n de ense\u00f1ar a la Corte que \u00a0si \u00a0tal \u00a0falencia no se hubiese presentado, entonces el sentido del fallo ser\u00eda \u00a0distinto; \u00a0 y \u00a0 para \u00a0 ello \u00a0 es \u00a0 preciso \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0a\u00fan \u00a0si \u00a0la \u00a0prueba \u00a0defectuosamente \u00a0valorada \u00a0se hubiese apreciado en forma correcta, las restantes \u00a0pruebas \u00a0 sopesadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0tampoco \u00a0ten\u00edan \u00a0la \u00a0entidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0necesaria \u00a0ni \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0mover \u00a0hacia \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0declarada \u00a0en el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vale decir, en este evento, correspond\u00eda \u00a0al \u00a0 casacionista \u00a0referirse \u00a0al \u00a0verdadero \u00a0sentido \u00a0y \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0tergiversada, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0demostrar \u00a0que dicha prueba aunada a todas las dem\u00e1s \u00a0analizadas \u00a0 en \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0no \u00a0permit\u00edan \u00a0arribar \u00a0a \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del procesado en el \u00a0homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0 bien, \u00a0 desvirtuar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0concedido \u00a0a \u00a0las \u00a0otras pruebas implica a su vez demostrar que los funcionarios \u00a0judiciales \u00a0erraron \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0y \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0de su poder \u00a0suasorio, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0logra a trav\u00e9s de la imposici\u00f3n del criterio \u00a0particular \u00a0 del \u00a0 censor, \u00a0sino \u00a0demostrando \u00a0con \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional \u00a0la \u00a0incursi\u00f3n en errores de hecho o de derecho en ese ejercicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El casacionista no desarrolla en rigor \u00a0l\u00f3gico \u00a0el cargo y, si bien anuncia que la censura versar\u00e1 sobre los desatinos \u00a0cometidos \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0frente \u00a0a \u00a0la apreciaci\u00f3n de las diversas pruebas que \u00a0menciona, \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0avanza \u00a0 hasta \u00a0 la \u00a0 demostraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 falsos \u00a0 juicios \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0que \u00a0postula, \u00a0 ni \u00a0 de \u00a0 alguna \u00a0 otra \u00a0 especie \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0(falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0o \u00a0falso \u00a0raciocinio), \u00a0en forma clara y separada como corresponde, sino que en un solo \u00a0cuerpo \u00a0presenta sus apreciaciones generales sobre los medios de convicci\u00f3n que \u00a0le \u00a0interesan, \u00a0y se aventura a proponer hip\u00f3tesis acerca de la g\u00e9nesis de los \u00a0acontecimientos, \u00a0que \u00a0abr\u00edan \u00a0dado \u00a0lugar a que PORTILLA GARC\u00cdA se defendiera \u00a0leg\u00edtimamente, \u00a0con los mismos argumentos esgrimidos al sustentar el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0como \u00a0si \u00a0continuara \u00a0litigando \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, con la esperanza de que su manera de \u00a0ver \u00a0el \u00a0asunto \u00a0prevalezca sobre el criterio jur\u00eddico del Tribunal Superior de \u00a0Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. En ning\u00fan caso transcribe o especifica \u00a0los \u00a0apartes o fragmentos de las pruebas que en su sentir fueron defectuosamente \u00a0valoradas, \u00a0ni \u00a0los contrasta con lo dicho sobre ellas por el Tribunal Superior; \u00a0por \u00a0manera \u00a0que \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0a estructurar el falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0al parecer esboza cuando \u00a0insin\u00faa \u00a0la inadecuada interpretaci\u00f3n o distorsi\u00f3n de tales medios de prueba, \u00a0puesto \u00a0que el censor se abstuvo de comparar lo que objetivamente se derivaba de \u00a0dichas \u00a0pruebas \u00a0con \u00a0lo \u00a0que, supuestamente, el Juez colegiado pens\u00f3 que ellas \u00a0dec\u00edan \u00a0separ\u00e1ndose de su contenido literal, de suerte que priv\u00f3 a la Sala de \u00a0la \u00a0posibilidad de enterarse en qu\u00e9 consist\u00eda la distorsi\u00f3n, el cercenamiento \u00a0o la adici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Tampoco \u00a0se \u00a0percibe \u00a0en el libelo un \u00a0esfuerzo \u00a0claro por demostrar que al estructurar o valorar la prueba de indicios \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de instancia hubiesen errado, en tanto el libelista de modo general \u00a0hace \u00a0 comentarios \u00a0 acerca \u00a0de \u00a0las \u00a0deducciones \u00a0que \u00a0motivan \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0sin \u00a0especificar \u00a0si \u00a0el \u00a0desatino \u00a0recae \u00a0sobre la apreciaci\u00f3n del hecho indicador, \u00a0sobre \u00a0la inferencia l\u00f3gica, o sobre la atribuci\u00f3n del poder suasorio, aislado \u00a0o conjuntamente a esa especie de pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siguiendo \u00a0el derrotero antedicho, tocaba \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0identificar \u00a0todas \u00a0y cada una de las pruebas sobre las cuales \u00a0los \u00a0 funcionarios \u00a0 judiciales \u00a0 cimentaron \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0condenatorias \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0en cuanto fueron convergentes, y adelantar un escrutinio sobre tales \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0hasta \u00a0demostrar \u00a0que no eran id\u00f3neos, ni suficientes \u00a0para \u00a0determinar, \u00a0en \u00a0grado \u00a0de certeza, que CARLOS H\u00c9CTOR PORTILLA GARC\u00cdA es \u00a0penalmente \u00a0responsable \u00a0por \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0de que fue v\u00edctima Alberto Antonio \u00a0Serna Amelines. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0camino, \u00a0necesario \u00a0e imprescindible \u00a0como \u00a0se \u00a0ha \u00a0indicado, \u00a0no \u00a0fue \u00a0recorrido por el casacionista, quien redujo su \u00a0discurso \u00a0a \u00a0ense\u00f1ar \u00a0una \u00a0y otra vez su particular modo de entender el asunto, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0avanzar \u00a0siguiendo los lineamientos del recurso extraordinario, hasta \u00a0el an\u00e1lisis critico del restante acopio probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El \u00a0fallo, \u00a0integrado \u00a0por \u00a0la unidad \u00a0inescindible \u00a0que \u00a0conforman \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0de \u00a0cada \u00a0instancia, no acepta el \u00a0homicidio \u00a0como \u00a0un \u00a0evento \u00a0de \u00a0leg\u00edtima defensa, porque el supuesto atraco no \u00a0existi\u00f3, \u00a0y \u00a0para \u00a0ello se fundament\u00f3 en las siguientes pruebas e inferencias, \u00a0ninguna \u00a0 de \u00a0 las \u00a0cuales \u00a0fue \u00a0refutada \u00a0con \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0casacional \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0 El \u00a0 procesado \u00a0fue \u00a0capturado \u00a0en \u00a0flagrancia, \u00a0mientras \u00a0escapaba \u00a0del \u00a0lugar, \u00a0llevando \u00a0el \u00a0arma \u00a0homicida en la \u00a0pretina \u00a0de \u00a0su \u00a0pantal\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0indicaba \u00a0que \u00a0el \u00a0arma era suya, y que el \u00a0supuesto forcejeo por el dominio de la misma nunca se present\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. No resulta cre\u00edble lo relatado por el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria, por ser \u00e9sta inveros\u00edmil, pues rememora lo que \u00a0le \u00a0es \u00a0conveniente \u00a0y otros aspectos de los hechos dice no recordarlos debido a \u00a0la embriaguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0No \u00a0se \u00a0confiere \u00a0credibilidad \u00a0a los \u00a0testigos \u00a0Jes\u00fas \u00a0Gildardo \u00a0Cardona \u00a0y \u00a0William \u00a0Fernando \u00a0Collazos \u00c1gredo, por \u00a0contradictorios, \u00a0porque \u00a0dicen \u00a0haber \u00a0estado \u00a0en \u00a0la \u00a0escena del crimen, y sin \u00a0embargo \u00a0s\u00f3lo \u00a0presenciaron \u00a0lo \u00a0conveniente \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0pero no se dieron \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0la \u00a0aglomeraci\u00f3n \u00a0de \u00a0personas ni vieron a la polic\u00eda en torno del \u00a0otro incidente (herida con arma cortopunzante a una taxista). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. Los disparos se efectuaron a distancia \u00a0superior \u00a0a \u00a01.10 \u00a0metros, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina Legal y Ciencias \u00a0Forenses6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. Es poco probable que en un forcejeo se \u00a0dispare cinco veces un rev\u00f3lver, que no es una arma autom\u00e1tica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0dio \u00a0a \u00a0entender el libelista de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0predisposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0a las actividades \u00a0delictivas, \u00a0aspecto \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual solo especula- desvirtuar\u00eda las pruebas y \u00a0reflexiones de los jueces de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales condiciones, impedida como est\u00e1 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0para \u00a0explorar \u00a0alternativas que la demanda no plantea, en virtud del \u00a0principio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0limitaci\u00f3n7 que gobierna la impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, la censura no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRESCRIPCI\u00d3N \u00a0 DE \u00a0 LA \u00a0ACCION \u00a0EN \u00a0UN \u00a0DELITO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0advierte \u00a0que el transcurso del \u00a0tiempo \u00a0gener\u00f3 la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal derivada del il\u00edcito de porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que es preciso \u00a0declarar, \u00a0pues \u00a0la \u00a0operancia \u00a0del \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de la prescripci\u00f3n incide en el \u00a0monto de la pena que el procesado debe descontar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda Diecisiete Seccional de \u00a0Cali, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria el 28 de abril de 1997, por los delitos \u00a0de homicidio y porte ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior \u00a0providencia \u00a0se \u00a0notific\u00f3 \u00a0personalmente \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0y \u00a0no \u00a0fue impugnada, de suerte que \u00a0cobr\u00f3 \u00a0 \u00a0fuerza \u00a0 \u00a0ejecutoria \u00a0 \u00a0el \u00a0 9 \u00a0 de \u00a0 mayo \u00a0 de \u00a0 1997. \u00a0 (Folio 130 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0porte ilegal de armas de fuego de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0201 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal \u00a0anterior, \u00a0equivalente \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0365 del r\u00e9gimen vigente, ten\u00eda prevista \u00a0una pena m\u00e1xima de cuatro (4) a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Confrontando la realidad procesal con las \u00a0directrices \u00a0previstas \u00a0en los art\u00edculos 82, 83 y 86 del C\u00f3digo Penal (Ley 599 \u00a0de \u00a02000), \u00a0se \u00a0obtiene que el t\u00e9rmino prescriptivo de la acci\u00f3n penal por ese \u00a0delito \u00a0se \u00a0interrumpi\u00f3 \u00a0el 9 de mayo 1997, con la ejecutoria de la resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0y \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0empez\u00f3 \u00a0a correr por un lapso equivalente a cinco (5) \u00a0a\u00f1os contados a partir de esa fecha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese \u00a0modo, \u00a0se \u00a0colige que la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas de fuego de defensa personal \u00a0prescribi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 9 \u00a0 de \u00a0 mayo \u00a0 de \u00a02002, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0ser\u00e1 \u00a0declarado \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Como consecuencia de tal declaraci\u00f3n \u00a0se \u00a0cesar\u00e1 \u00a0el \u00a0procedimiento por ese delito, y se reajustar\u00e1 la pena que debe \u00a0descontar \u00a0el procesado, teniendo en cuenta la prohibici\u00f3n constitucional de la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0y \u00a0siguiendo \u00a0los \u00a0par\u00e1metros del fallo, en el cual, para tasar la pena se parti\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0m\u00ednima, \u00a0esto \u00a0es \u00a025 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el delito de \u00a0homicidio, \u00a0y a esa cifra agreg\u00f3 10 meses por el porte ilegal del arma, para un \u00a0total de 25 a\u00f1os m\u00e1s 10 meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0recordar \u00a0que el Juzgado Doce Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0mediante auto del 8 de octubre de 2001, en aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad por la sucesi\u00f3n de leyes penales, readecu\u00f3 la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0impuesta \u00a0a \u00a0CARLOS \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0PORTILLA GARC\u00cdA, reduci\u00e9ndola a \u00a0trece \u00a0(13) \u00a0a\u00f1os m\u00e1s diez (10) meses de prisi\u00f3n; siendo los 13 a\u00f1os la pena \u00a0m\u00ednima \u00a0para el homicidio simple previsto en el art\u00edculo 103 del C\u00f3digo Penal \u00a0vigente, \u00a0y los 10 meses, la\u00a0 adici\u00f3n por el porte ilegal de armas, delito \u00a0\u00e9ste \u00a0sancionado \u00a0con \u00a0pena \u00a0de \u00a01 a 4 a\u00f1os tanto en el C\u00f3digo Penal anterior \u00a0(art\u00edculo \u00a0201), como en \u00a0el \u00a0 que \u00a0 ahora \u00a0rige \u00a0(art\u00edculo \u00a0365). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, retirados los diez (10) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n que dimanaron del il\u00edcito prescrito, deber\u00e1 declararse que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0queda \u00a0condenado a la pena de trece (13) a\u00f1os de prisi\u00f3n por el \u00a0delito de homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juzgado de primera instancia constat\u00f3 \u00a0que \u00a0PORTILLA GARC\u00cdA reun\u00eda los requisitos objetivos y subjetivos para acceder \u00a0a \u00a0 la \u00a0 libertad \u00a0condicional. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0porque \u00a0a\u00fan \u00a0no \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0ejecutoriado \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 fallo, \u00a0 \u00a0 adecuadamente \u00a0 \u00a0 le \u00a0 \u00a0concedi\u00f3 \u00a0 \u00a0libertad \u00a0provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0quedar \u00a0ejecutoriado el fallo, con la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0libertad \u00a0\u201cprovisional\u201d \u00a0concedida \u00a0a PORTILLA GARC\u00cdA se torna en condicional; y habiendo satisfecho las \u00a0exigencias \u00a0 del \u00a0art\u00edculo \u00a064 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0podr\u00e1 \u00a0continuar \u00a0en \u00a0la \u00a0misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. No casar el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Cali en cuanto fue materia de la impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Declarar \u00a0prescrita \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0respecto \u00a0del \u00a0delito de porte ilegal de armas de \u00a0fuego \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0 personal. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0disponer \u00a0la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0adelantado \u00a0contra \u00a0CARLOS \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0PORTILLA GARC\u00cdA, por raz\u00f3n exclusiva de ese hecho punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Declarar que \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0definitiva \u00a0a \u00a0que \u00a0queda \u00a0condenado el ciudadano CARLOS \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0PORTILLA \u00a0GARC\u00cdA, como consecuencia de la prescripci\u00f3n que se decreta \u00a0y \u00a0de \u00a0acuerdo con las razones expuestas en la parte motiva de esta providencia, \u00a0es de trece (13) a\u00f1os de prisi\u00f3n, por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El procesado \u00a0CARLOS \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0PORTILLA \u00a0GARC\u00cdA puede continuar en libertad condicional, como \u00a0le fue concedida por el Juzgado Doce Penal del Circuito de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0aspectos \u00a0el \u00a0fallo proferido por el Tribunal Superior de Cali permanece \u00a0inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Protocolo \u00a0 de \u00a0necropsia: \u00a0\u201cMuri\u00f3 \u00a0por \u00a0lesiones \u00a0encef\u00e1licas \u00a0vitales \u00a0por \u00a0proyectiles de arma de fuego\u201d (folio 106 cdno. 1.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a02 \u00a0de \u00a0junio de 1998, Tribunal Superior de Cali (folio 287 Cdno. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del 31 de octubre de 2002, radicaci\u00f3n 16437, M.P. Dr. \u00a0Edgar Lombana Trujillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Folio 89 cdno. 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Folio 94 cdno. 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Folio 105 cdno. 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Art\u00edculo \u00a0228 C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991; y art\u00edculo \u00a0216 C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15032 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 049 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., nueve (9) de junio de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-7978","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7978","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7978"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7978\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}