{"id":7962,"date":"2023-09-08T17:46:00","date_gmt":"2023-09-08T17:46:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1438310-03-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:00","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:00","slug":"1438310-03-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1438310-03-04\/","title":{"rendered":"14383(10-03-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14383 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 20 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0marzo \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del 13 de noviembre de 1997 proferida por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del Distrito Judicial de Bucaramanga, que conden\u00f3 a RICARDO \u00a0DELGADO \u00a0CACUA a la pena de cuatro (4) a\u00f1os de prisi\u00f3n, como autor responsable \u00a0del delito de extorsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0presente \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0origin\u00f3 \u00a0cuando \u00a0a \u00a0mediados \u00a0del mes de septiembre de 1995 \u00a0RICARDO \u00a0DELGADO \u00a0CACUA hizo entrega de dos cartas a Orlando Portilla, mayordomo \u00a0de \u00a0la finca Ucat\u00e1, ubicada en el municipio de Tona (Santander), una dirigida a \u00a0su \u00a0patr\u00f3n Dar\u00edo Navas Guti\u00e9rrez y otra para \u00e9l, donde se les comunicaba que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0esa \u00a0fecha \u00a0no \u00a0pod\u00edan \u00a0disponer \u00a0del \u00a0potrero denominado \u201cLas \u00a0Antiguas\u201d \u00a0hasta \u00a0que sus due\u00f1os no llegaran a alg\u00fan acuerdo con el portador \u00a0de \u00a0las \u00a0mismas, a quien se le hab\u00eda dado la orden de ocuparlo con semovientes. \u00a0Dichas \u00a0exigencias \u00a0aparec\u00edan \u00a0formuladas \u00a0por la Uni\u00f3n Camilista Ej\u00e9rcito de \u00a0Liberaci\u00f3n \u00a0 Nacional \u00a0 \u2013 \u00a0UCELN \u00a0 \u2013 \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0vez \u00a0conminaba \u00a0al \u00a0due\u00f1o del fundo a respetar la ocupaci\u00f3n y vend\u00e9rselo a DELGADO \u00a0CACUA \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0suma \u00a0 \u00a0de \u00a0 dos \u00a0 millones \u00a0 de \u00a0 pesos \u00a0 ($2\u2019000.000.oo), pagaderos en cuatro cuotas \u00a0de \u00a0quinientos \u00a0mil \u00a0pesos ($500.000.oo), por haberlo trabajado durante 20 a\u00f1os \u00a0sin \u00a0que \u00a0las anteriores propietarias, Cuadros Carvajal le hubiesen cancelado lo \u00a0correspondiente a esa labor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Efectivamente, \u00a0a finales de noviembre de ese a\u00f1o, DELGADO CACUA se \u00a0posesion\u00f3 \u00a0del lote, ingres\u00f3 8 vacas de orde\u00f1o que acabaron con la siembra de \u00a0arveja \u00a0y \u00a0papa \u00a0y \u00a0a\u00fan \u00a0para \u00a0el \u00a025 de enero de 1996, fecha en que los hechos \u00a0fueron \u00a0denunciados \u00a0por el hijo del propietario, el intruso segu\u00eda disfrutando \u00a0de \u00a0la \u00a0parcela. Incluso, d\u00edas antes hab\u00eda hecho que Orlando Portilla acudiera \u00a0a \u00a0una cita con dos individuos que dijeron pertenecer a la guerrilla, los cuales \u00a0le ratificaron el contenido de las misivas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Una \u00a0vez \u00a0Blas \u00a0Eduardo \u00a0Navas \u00a0Rojas \u00a0formul\u00f3 \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0denuncia \u00a0ante \u00a0el \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n de C\u00facuta, la Fiscal\u00eda Regional Delegada ante las \u00a0Fuerzas \u00a0Militares \u00a0de\u00a0 \u00a0esa ciudad orden\u00f3 adelantar indagaci\u00f3n previa el \u00a029 \u00a0de \u00a0enero de 1996 y luego de recaudar algunas pruebas dispuso la apertura de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0el 9 de mayo siguiente. Una vez se dio captura a RICARDO DELGADO \u00a0CACUA, \u00a0fue vinculado mediante indagatoria y su situaci\u00f3n jur\u00eddica resuelta el \u00a014 \u00a0de \u00a0junio \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0el delito de constre\u00f1imiento ilegal1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Tercera \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Patrimonio \u00a0Econ\u00f3mico \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0asumi\u00f3 el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0el \u00a019 de junio de 1996 y le sustituy\u00f3 al \u00a0imputado \u00a0 la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n, \u00a0por \u00a0la \u00a0de \u00a0cauci\u00f3n \u00a0prendaria. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, declar\u00f3 cerrado el ciclo investigativo el 20 de agosto \u00a0siguiente \u00a0y \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario con resoluci\u00f3n acusatoria en \u00a0contra de DELGADO CACUA, por el delito en menci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n del a quo, pero la modific\u00f3 en el sentido de \u00a0que \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0proced\u00eda \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de extorsi\u00f3n y le sustituy\u00f3 la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de cauci\u00f3n por la de detenci\u00f3n preventiva, mediante \u00a0providencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a021 \u00a0 de \u00a0 febrero \u00a0 de \u00a0 19972. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El Juzgado Octavo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Bucaramanga asumi\u00f3 el conocimiento de la causa el 15 de \u00a0abril \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0celebr\u00f3 \u00a0la diligencia de audiencia p\u00fablica y dict\u00f3 el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0el \u00a029 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01997 \u00a0que fue confirmado en su \u00a0integridad \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bucaramanga, a trav\u00e9s de providencia \u00a0contra \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0interpuso \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00danico. \u00a0<\/p>\n<p>El recurrente acusa la sentencia del Tribunal \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n, por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0derivado \u00a0de \u00a0un falso juicio de identidad en relaci\u00f3n con la \u00a0prueba documental y testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0inicialmente \u00a0que \u00a0los \u00a0escritos \u00a0procedentes \u00a0de \u00a0la \u00a0guerrilla, \u00a0visibles \u00a0a \u00a0folios \u00a030 y 31, no contienen nada \u00a0diferente \u00a0a \u00a0una orden dirigida a RICARDO DELGADO CACUA para que se apodere del \u00a0potrero \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Navas, \u00a0hecho \u00a0que \u00a0se produce cuando \u00a0el\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018usurpador\u2019, \u00a0como \u00a0lo llama el Tribunal, y la subversi\u00f3n existente en el p\u00e1ramo de Berl\u00edn, \u00a0conducen el ganado a dicho terreno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El sentido de esos documentos de los alzados \u00a0en \u00a0 armas, \u00a0 es \u00a0 la \u00a0 invasi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 potrero \u00a0 y \u00a0 la \u00a0llamada \u00a0\u201cJusticia \u00a0Revolucionaria\u201d, \u00a0que \u00a0el \u00a0a \u00a0quo reconoci\u00f3 pero que la colegiatura pas\u00f3 por \u00a0alto, \u00a0convirti\u00f3 su determinaci\u00f3n en un hecho il\u00edcito cumplido. Por tanto, el \u00a0analfabeta \u00a0campesino\u00a0 \u00a0RICARDO \u00a0DELGADO CACUA, que apenas dibuja su firma, \u00a0se \u00a0convirti\u00f3 \u00a0en \u00a0\u201cusurpador\u201d de un terreno que no le pertenec\u00eda, con una \u00a0absurda \u00a0carta \u00a0de \u00a0propiedad que resume y materializa en buena parte la cultura \u00a0de la arbitrariedad que vive el pa\u00eds. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, la prueba testimonial tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0distorsionada, \u00a0porque \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de Josu\u00e9 Bello, Jos\u00e9 David \u00a0Portilla, \u00a0Orlando Portilla, Sol\u00f3n Navas, Dar\u00edo Navas y Blas Eduardo Navas, el \u00a0Tribunal \u00a0les \u00a0atribuye \u00a0un \u00a0obvio contenido de constre\u00f1imiento y no un acto de \u00a0invasi\u00f3n \u00a0de \u00a0tierras \u00a0que \u00a0es \u00a0lo \u00a0que \u00a0ellas \u00a0expresan \u00a0y los actos cumplidos \u00a0confirman. \u00a0Es \u00a0tal \u00a0el \u00a0error \u00a0f\u00e1ctico, que no se tiene en cuenta la constante \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0invasi\u00f3n \u00a0del \u00a0potrero y el com\u00fan denominador que sobre ese \u00a0comportamiento ostentan tales testimonios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas mencionadas \u00a0condujo \u00a0a que el Tribunal convirtiera en sujeto activo del delito de extorsi\u00f3n \u00a0a \u00a0quien \u00a0no \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0llamar usurpador, cuando ha debido condenarlo por el de \u00a0invasi\u00f3n \u00a0de \u00a0tierras, \u00a0vulnerando \u00a0indirectamente el art\u00edculo 367 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0308 \u00a0de \u00a01996, \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n, y el \u00a0art\u00edculo \u00a0355 del C\u00f3digo Penal, modificado por el art\u00edculo 32 de la ley 40 de \u00a01993, por aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0se \u00a0acent\u00faa \u00a0especialmente al considerar que el prop\u00f3sito de RICARDO DELGADO CACUA \u00a0era \u00a0la obtenci\u00f3n de un provecho il\u00edcito, cuando las misivas y los testimonios \u00a0conducen \u00a0a \u00a0determinar \u00a0que \u00a0el \u00a0provecho \u00a0il\u00edcito se cumpli\u00f3 a trav\u00e9s de la \u00a0invasi\u00f3n del potrero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte, entonces, casar el fallo \u00a0recurrido \u00a0y \u00a0dictar \u00a0el \u00a0que deba reemplazarlo, de conformidad con el art\u00edculo \u00a0229-1 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE LA PROCURADUR\u00cdA: \u00a0<\/p>\n<p>Estima que en la demanda no se demuestran las \u00a0equivocaciones \u00a0atribuidas \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0sino \u00a0que, \u00a0como \u00a0suele ocurrir en \u00a0materia \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0presentar \u00a0conclusiones \u00a0escuetas, \u00a0diversas \u00a0o, cuando m\u00e1s, inferencias opuestas a las contenidas en el \u00a0fallo, \u00a0que \u00a0resultan insuficientes para demostrar la ilegalidad de la sentencia \u00a0cuestionada. \u00a0Y \u00a0aparte \u00a0de \u00a0referir \u00a0que el procesado es un campesino iletrado, \u00a0nada \u00a0dice \u00a0respecto \u00a0de la relaci\u00f3n que debe establecerse entre las cartas que \u00a0fueron \u00a0incorporadas \u00a0al \u00a0proceso \u00a0y \u00a0la situaci\u00f3n de coacci\u00f3n a la que se vio \u00a0sometido \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0incriminado, \u00a0 ni \u00a0 c\u00f3mo \u00a0 esa \u00a0 fuerza \u00a0 superior \u00a0 result\u00f3 \u00a0insuperable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0que \u00a0recuerda \u00a0por \u00a0apartes, \u00a0apenas \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0su \u00a0sentido \u00a0es \u00a0el de un acto de \u00a0\u2018invasi\u00f3n \u00a0 n\u00edtido \u00a0de \u00a0tierras\u2019, pero no establece \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales esas pruebas se deben entender en tal sentido, ni \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0desvirt\u00faan \u00a0las \u00a0razones \u00a0que \u00a0tuvo el sentenciador para condenar al \u00a0acusado \u00a0por \u00a0el delito de extorsi\u00f3n o la incidencia que el supuesto yerro pudo \u00a0tener \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n de las normas de derecho sustancial aplicadas al caso \u00a0controvertido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0ese \u00a0cambio \u00a0de \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0le \u00a0impon\u00eda \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0elevar \u00a0el \u00a0cargo por la v\u00eda de la causal tercera, \u00a0porque \u00a0una \u00a0incorrecta \u00a0adecuaci\u00f3n t\u00edpica no puede solucionarse con la simple \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo, sino que exige retrotraer el proceso hasta el momento \u00a0de su calificaci\u00f3n para hacerla correctamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra de las inconsistencias en que incurre el \u00a0libelista, \u00a0es \u00a0que \u00a0se \u00a0aparta \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0probatoria \u00a0evaluada \u00a0por los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0manera acertada, porque si bien en los escritos cuya autor\u00eda se \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0a una organizaci\u00f3n guerrillera, se menciona una orden para que el \u00a0procesado \u00a0 ocupe \u00a0 un \u00a0 predio, \u00a0\u00e9ste \u00a0conoci\u00f3 \u00a0y \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0esos \u00a0argumentos \u00a0intimidatorios \u00a0a sabiendas de lo irregular de su contenido y por su propia mano \u00a0los \u00a0 entreg\u00f3 \u00a0al \u00a0propietario \u00a0y \u00a0al \u00a0mayordomo \u00a0del \u00a0predio, \u00a0obedeciendo \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de la guerrilla sin hacer ning\u00fan esfuerzo por tratar de superar \u00a0la \u00a0pretendida \u00a0coacci\u00f3n, haciendo aparecer la invasi\u00f3n como un acto combinado \u00a0de \u00a0voluntades, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n de que el procesado quer\u00eda hacer valer sus derechos \u00a0como \u00a0trabajador de la parcela, desde a\u00f1os atr\u00e1s, sin acudir a las autoridades \u00a0judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0entonces, las cartas son la prueba del \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0y no se las puede entender como demostraci\u00f3n exclusiva de una \u00a0invasi\u00f3n \u00a0de \u00a0tierras, \u00a0dejando \u00a0por \u00a0fuera la conducta de la coacci\u00f3n que sin \u00a0duda \u00a0tuvo \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0del que no se sustrae porque al \u00a0hacerlo \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0del \u00a0grupo \u00a0guerrillero, \u00a0asegur\u00f3 \u00a0la \u00a0intimidaci\u00f3n \u00a0al \u00a0propietario \u00a0del \u00a0bien, \u00a0quien \u00a0toler\u00f3 las acciones abusivas \u00a0sobre su predio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior, solicita a la \u00a0corte no casar la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0recurrente \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de Bucaramanga por la \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0error \u00a0de hecho derivado de un falso juicio de identidad, respecto de \u00a0las \u00a0cartas \u00a0o \u00a0misivas \u00a0que \u00a0aparecen suscritas por el grupo guerrillero Uni\u00f3n \u00a0Camilista \u00a0del \u00a0Ej\u00e9rcito \u00a0de \u00a0Liberaci\u00f3n Nacional ECELN y de las declaraciones \u00a0vertidas \u00a0por Josu\u00e9 Bello, Jos\u00e9 David Portilla, Orlando Portilla, Sol\u00f3n Navas \u00a0y \u00a0Blas \u00a0Eduardo \u00a0Navas, \u00a0sin \u00a0hacer \u00a0el \u00a0menor \u00a0esfuerzo por demostrar c\u00f3mo se \u00a0produjo \u00a0 el \u00a0 yerro \u00a0 evocado \u00a0y \u00a0su \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0recurrida, \u00a0olvid\u00e1ndose \u00a0de \u00a0la \u00a0restante \u00a0prueba \u00a0de \u00a0cargo \u00a0en \u00a0que \u00a0se sustenta el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0cambio de ello, se dedic\u00f3 a realizar una valoraci\u00f3n personal de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0totalmente opuesta a la efectuada por el fallador, \u00a0para \u00a0tratar \u00a0de \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de que el comportamiento de RICARDO \u00a0DELGADO \u00a0CACUA se adec\u00faa a la descripci\u00f3n del delito de invasi\u00f3n de tierras y \u00a0no al de extorsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0bien lo acota el Ministerio P\u00fablico, si el yerro involucra la \u00a0denominaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n, la pretensi\u00f3n debe formularse al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal de nulidad, porque sus implicaciones necesariamente tienen \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0validez del proceso. En ese caso, tambi\u00e9n le corresponde al \u00a0demandante \u00a0precisar \u00a0si la causa del error tuvo su origen en la apreciaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0o \u00a0en el proceso de adecuaci\u00f3n t\u00edpica de los hechos y de acuerdo \u00a0con \u00a0 ello, \u00a0 desarrollar \u00a0 el \u00a0cargo \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ninguna \u00a0de \u00a0tales \u00a0directrices fue atendida por el recurrente quien \u00a0redujo \u00a0su \u00a0discurso \u00a0a \u00a0evaluar, \u00a0desde \u00a0su \u00a0\u00f3ptica \u00a0personal, \u00a0los \u00a0medios de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0presuntamente \u00a0distorsionados, \u00a0postura \u00a0que \u00a0por \u00a0no \u00a0adecuarse \u00a0a \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0causales de casaci\u00f3n, no produce ning\u00fan efecto. En esta sede \u00a0no \u00a0es \u00a0posible tratar de revivir debates ya superados y definidos a trav\u00e9s del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0m\u00e9rito \u00a0amparado por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que \u00a0solo \u00a0es \u00a0posible \u00a0desvirtuar mediante la demostraci\u00f3n de errores trascendentes \u00a0de juicio y de procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Los \u00a0reparos que formula el demandante \u00a0jam\u00e1s \u00a0podr\u00edan elevarse a la categor\u00eda de errores de apreciaci\u00f3n probatoria, \u00a0porque \u00a0en \u00a0realidad \u00a0lo \u00a0\u00fanico que demuestra es su inconformidad con el examen \u00a0elaborado \u00a0por \u00a0los \u00a0sentenciadores en torno a su capacidad demostrativa y valor \u00a0probatorio \u00a0 \u00a0asignado \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 \u00a0documental \u00a0 y \u00a0 testimonial \u00a0 en \u00a0comento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0puede \u00a0ser \u00a0otra \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0al \u00a0referirse \u00a0a los \u00a0documentos que aparecen suscritos por miembros del ELN, se\u00f1ala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn efecto, los escritos de los folios 30 y \u00a031 \u00a0 \u00a0procedentes \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0guerrilla \u00a0 contienen \u00a0 es \u00a0 una \u00a0 \u2018ORDEN\u2019\u00a0 a RICARDO DELGADO CACUA para que \u00a0se \u00a0apodere del potrero de los se\u00f1ores Navas. As\u00ed, a nombre de la UCELN frente \u00a0Claudia \u00a0 Isabel \u00a0 Escobar \u00a0 Jerez, \u00a0 se \u00a0 dispone \u00a0una \u00a0invasi\u00f3n \u00a0de \u00a0tierras, \u00a0concretamente \u00a0 un \u00a0 potrero \u00a0y \u00a0el \u00a0hecho \u00a0il\u00edcito \u00a0se \u00a0produce\u201d4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y, \u00a0la \u00a0queja \u00a0frente \u00a0a \u00a0las declaraciones referidas en el cargo la \u00a0concreta as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0Tribunal Superior las tergiversa para \u00a0atribuirle \u00a0contenido \u00a0obvio \u00a0de \u00a0CONSTRE\u00d1IMIENTO \u00a0y \u00a0no \u00a0un \u00a0acto de INVASI\u00d3N \u00a0n\u00edtido \u00a0DE \u00a0TIERRAS \u00a0que \u00a0sus \u00a0declaraciones \u00a0expresan \u00a0y \u00a0los hechos cumplidos \u00a0confirman&#8230;5\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esa \u00a0forma de razonar no es consecuente con los errores de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0donde \u00a0el \u00a0libelista tiene la carga de demostrar, \u00a0mediante \u00a0la comparaci\u00f3n objetiva del contenido de la prueba con lo que de ella \u00a0dijo \u00a0 el \u00a0 fallador, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0que \u00a0de \u00a0ella \u00a0hizo \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0distorsion\u00f3, \u00a0tergivers\u00f3, \u00a0cercen\u00f3 \u00a0o \u00a0adicion\u00f3 \u00a0su \u00a0contenido \u00a0literal y lo \u00a0condujo \u00a0a \u00a0efectuar \u00a0conclusiones \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0se \u00a0desprenden \u00a0de su \u00a0contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0Y \u00a0si \u00a0la cr\u00edtica subjetiva en que el \u00a0demandante \u00a0fundamenta \u00a0su \u00a0reparo \u00a0no \u00a0es \u00a0consecuente \u00a0con \u00a0el juicio t\u00e9cnico \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0debe \u00a0contener \u00a0el \u00a0libelo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, menos a\u00fan lo son los \u00a0argumentos \u00a0en \u00a0que \u00a0se apoya para demostrar la errada adecuaci\u00f3n t\u00edpica de la \u00a0conducta que se le atribuy\u00f3 a su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0anterior obedece a que las glosas introducidas por el recurrente \u00a0no \u00a0consultan \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0del \u00a0fallo \u00a0recurrido, pues apenas abarcan unos \u00a0cuantos \u00a0 elementos \u00a0probatorios, \u00a0escogidos \u00a0a \u00a0conveniencia, \u00a0para \u00a0tratar \u00a0de \u00a0acomodar \u00a0la conducta del procesado a la descripci\u00f3n del delito de invasi\u00f3n de \u00a0tierras, \u00a0dando \u00a0a \u00a0entender \u00a0que DELGADO CACUA simplemente se limit\u00f3 a cumplir \u00a0una \u00a0orden de la guerrilla consistente en apoderarse del terreno de propiedad de \u00a0Dar\u00edo Navas, sin que nada pudiera hacer al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0N\u00f3tese \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista parte de la base no demostrada de que \u00a0su \u00a0representado \u00a0actu\u00f3 presionado por la guerrilla y as\u00ed pretende acreditarlo \u00a0mediante \u00a0la \u00a0trascripci\u00f3n \u00a0de \u00a0algunas \u00a0frases emitidas por los deponentes que \u00a0cita, \u00a0aprovechando \u00a0que \u00a0en su narrativa de los hechos manifestaron que DELGADO \u00a0CACUA \u00a0hab\u00eda \u00a0ocupado \u00a0el \u00a0terreno \u00a0de \u00a0propiedad de los se\u00f1ores Navas porque, \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9ste, as\u00ed se lo hab\u00eda ordenado la guerrilla y las cartas que entreg\u00f3 \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0informaban. \u00a0Sin embargo, del an\u00e1lisis individual y en conjunto de la \u00a0prueba \u00a0recaudada \u00a0resulta evidente que la explicaci\u00f3n aducida por el procesado \u00a0para apoderarse del terreno, no tiene ning\u00fan respaldo probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0empezar, \u00a0una lectura integral del relato efectuado por Josu\u00e9 \u00a0Bello, \u00a0Orlando \u00a0Portilla \u00a0y \u00a0los hermanos Navas, jam\u00e1s podr\u00edan conducir a las \u00a0ama\u00f1adas \u00a0deducciones \u00a0que \u00a0postula el recurrente, porque si bien es cierto que \u00a0todos \u00a0coinciden \u00a0en se\u00f1alar que el procesado fue el portador de la dos misivas \u00a0dirigidas, \u00a0una \u00a0a Orlando Portilla y la otra al se\u00f1or Dar\u00edo Navas, y que nada \u00a0pod\u00eda \u00a0hacer \u00a0porque \u00a0la orden proven\u00eda de la guerrilla, lo cierto es que esta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0fue aprovechada por el procesado para ingresar su ganado a pastar en \u00a0el \u00a0terreno \u00a0denominado \u00a0\u201cLas \u00a0Antiguas\u201d, el cual a la postre acab\u00f3 con los \u00a0cultivos \u00a0que hab\u00edan all\u00ed. Adem\u00e1s, algunos de ellos informaron que a su finca \u00a0frecuentemente \u00a0llegaba personal insurgente y que lo hab\u00edan visto en compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0dos \u00a0individuos \u00a0al \u00a0parecer guerrilleros, quienes citaron al mayordomo para \u00a0ratificarle tales advertencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y, \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0mismo \u00a0procesado \u00a0acept\u00f3 que en el terreno \u201cLas \u00a0Antiguas\u201d \u00a0 dej\u00f3 \u00a0pastando \u00a0a \u00a0unos \u00a0cuantos \u00a0semovientes \u00a0por \u00a0orden \u00a0de \u00a0la \u00a0guerrilla, \u00a0neg\u00f3 conocer a alguno de sus miembros. Sin embargo, no tuvo ning\u00fan \u00a0inconveniente \u00a0en apropiarse del terreno, aprovechando que al due\u00f1o de mismo se \u00a0le hab\u00eda hecho la siguiente advertencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsperamos \u00a0que \u00a0no \u00a0complique \u00a0las cosas, \u00a0ech\u00e1ndole \u00a0la \u00a0culpa \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Ricardo \u00a0sobre \u00a0esta carta. Cualquier cosa en \u00a0contra \u00a0de este se\u00f1or, usted nos responde\u00a0 balla (sic) a donde balla (sic) \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 cueste \u00a0 \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 \u00a0cueste\u201d6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Semejante \u00a0advertencia \u00a0logr\u00f3 doblegar la voluntad del ofendido, al \u00a0punto \u00a0de \u00a0tener \u00a0que \u00a0tolerar \u00a0el comportamiento de DELGADO CACUA quien con sus \u00a0animales \u00a0ocup\u00f3 \u00a0un \u00a0terreno que no le pertenec\u00eda, aparte de da\u00f1ar la siembra \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0hab\u00eda, \u00a0consiguiendo \u00a0para \u00a0s\u00ed \u00a0un \u00a0provecho \u00a0econ\u00f3mico, \u00a0bajo el \u00a0pretexto, \u00a0seg\u00fan \u00a0los escritos intimidantes, de que durante veinte a\u00f1os hab\u00eda \u00a0trabajado \u00a0ese \u00a0predio \u00a0sin \u00a0que \u00a0hubiese recibido el pago correspondiente a esa \u00a0labor. \u00a0As\u00ed, ante el constre\u00f1imiento de que fue v\u00edctima Dar\u00edo Navas donde su \u00a0libre \u00a0autodeterminaci\u00f3n \u00a0y \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0se \u00a0vieron \u00a0afectados, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0desplegada \u00a0se \u00a0adec\u00faa \u00a0al \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0que \u00a0describe \u00a0el \u00a0delito de \u00a0extorsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Jam\u00e1s \u00a0podr\u00eda \u00a0configurarse \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0invasi\u00f3n \u00a0de tierras \u00a0porque, \u00a0si \u00a0bien la conducta del agente consiste en la ocupaci\u00f3n de un terreno \u00a0ajeno \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de sacar provecho para s\u00ed o para un tercero, no incluye el \u00a0constre\u00f1imiento como ingrediente para su configuraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ante \u00a0la doble ausencia de t\u00e9cnica y de raz\u00f3n del casacionista, el \u00a0fracaso de la censura es evidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Corte Suprema de Justicia, Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NO CASAR el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0no procede ning\u00fan recurso. Devu\u00e9lvase la \u00a0actuaci\u00f3n al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Impedido \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios 2, 4,55 y 135 C.O. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folios156, 158, 167, 175 C.O. y 3 C Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Folios 192, 211, 217 y 11 C. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Folio \u00a028 C. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Folio \u00a030. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Folio \u00a034 vto. C.1. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14383 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado Acta No. 20 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0marzo \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0de dos mil \u00a0cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del 13 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-7962","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7962","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7962"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7962\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7962"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7962"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7962"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}